Cuentos para el andén Nº56

Page 15

IVcursoconcurso

Segundo premio Andrea Aiquipa (11 años) por "¿Qué me ha pasado?" ESTA mañana me he levantado y me he mirado al espejo. ¡Menuda sorpresa me he llevado! No os lo vais a creer pero me parecía muchísimo a mi hermana. Me he frotado los ojos y me he mojado la cara por si estaba soñando. Pero nada, seguía pareciéndome a Estefanía. "¡Estefanía!" gritó mi madre. "¿Dónde estás?". "¡Estás aquí!", dijo mi padre, que estaba detrás de mí. "Ven, Estefanía", dijo mi padre mirándome y a continuación me cogió en brazos. "¿Cómo es posible?", me pregunté a mí misma. "¿Papá, bájame de aquí!", grité enfadada. "Puedo ir hasta el salón solita". "Claro, claro", dijo. "¡Bájame, por favor!". "Sí, sí", dijo él. Por mucho que decía cosas, él no me hacía caso. Como me estaba enfadando tanto, le pellizqué sin darme cuenta. Al fin me bajó y me fui corriendo lo más rápido que pude, pero mi padre me alcanzó en dos pasos. "Oh, ¡venga ya!", pensé. Mi madre vino y me subió a una trona. "¿Am?", me preguntó. Yo sabía que mi hermana siempre que tiene hambre dice "Am", así que lo entendí. "Am", salió de mi boca. Después de un rato me dio arroz con tomate y me lo comí todo, luego me entró mucho sueño y empecé a llorar porque nadie hacía caso a mis señas de sueño. Me llevaron a una cama a dormir. Me cantaban algunas canciones para hacerme dormir, pero no podía dormir. "Agua", se escapó de mi boca. "¿Agüita?", preguntó mi madre y me trajo una botella de agua. Ahora sí que me conseguí dormir. Y tuve un sueño. En mi sueño me vi a mí misma ayer por la mañana. Después vi que me trataban como a la niña de once años que soy. Luego vi un borrón y me vi por la mañana tal y como me trataban: una niña de un año. Después vi que me trataban con muchísimo cuidado y protección. ¡Vaya día! ¡Espero mañana ser otra vez la misma! Fin.

15