Cuentos para el andén Nº49

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andéndos

tos de Marian: «Déjalo, te vas a meter en un lío, ¡Mariana! —Y eché a correr—. ¡No lo hagas!». No le hice caso. Ni a ella ni a la sangre que bajaba por mi pierna y casi manchaba mi zapatilla. Ni al picor de las heridas. Solo quería entrar en casa. De puntillas. Descubrir si continuaba durmiendo. El animal seguía en la misma posición de antes, espatarrado sobre el camisón de mamá. Palpé el bolsillo trasero de mi pantalón. Levanté el cuchillo sobre mi cabeza, cogiéndolo con las dos manos. Mi sombra se proyectó en la pared. Pero las manos de la silueta permanecieron en reposo. Como si no respondieran a mi voluntad. Entonces me sentí observada. Intuí una presencia detrás de mí, una respiración vacilante. No quería que Marian lo viera, que se pasara el resto de su vida recordándomelo. Y me volví. Empuñé el cuchillo hacia la puerta, pero en el umbral no descubrí a nadie. Nada que me detuviera. A mi espalda, el cerdo de mamá seguía gruñendo.

tw Del libro: Solo con hielo. Ed. Talentura, 2014. Silvia Fernández Díaz (1967, Madrid) es escritora de relatos. El libro Solo con hielo resultó finalista del Premio Setenil 2015 al mejor libro de relatos publicado en España. Su libro inédito de relatos El reflejo del eclipse quedó finalista en el Premio Caja España de Libro de Cuentos 2010.

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