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nº27

mayo 2014 elmuro [3] andénuno [5]

Dos microrrelatos de Víctor García Antón andéndos [9]

Te q, Carlos Frontera andéntres [12]

God is lost, Roger Calabuig Ganador II Concurso “El dios Tecnología”

nueva estación

lapuertadelanevera [17]

nueva estación

cursoconcurso [19]

Cuentos ganadores Paracuellos de Jarama dindondin [22] decamino [23] brevemente [24]

Relatos en cadena entrecocheyandén [27]

Intercambios, Gemma Pérez Martínez metroligero [29] pormotivosajenos [30]

novedades

Ana Álvarez

En este número publicamos por primera vez cuentos escritos por niños, ganadores de nuestro CursoConcurso, el primer taller - convocatoria de Grupo Andén.

Edita: Grupo Andén C/ Feijoo, 6 - 4ºA - 28010 Madrid | edicion@cuentosparaelanden.com | www.grupoanden.com Comité editorial: Alejandro Moreno, Víctor García Antón, Leticia Esteban | Editora: Natalia Muñoz. Asesores de contenidos: Sergi Bellver, Juan Carlos Márquez. Publicidad: publi@cuentosparaelanden.com | Diseño: www.jastenfrojen.com Ilustración: Coordinación: www.leticiaestebanilustracion.com Ilustración portada e interior: © Leticia Esteban | latiagertrudis@gmail.com

Con la colaboración de:


elmuro

Tema: Tejados

Ganador: Tejados del Averno - Enrique Pérez (Madrid)

Finalistas:   

Sin título - Leo Martínez (Ciudad de Chihuahua) Tetti a Pisticci - Fernando González (Madrid) Sin título - José Manuel López (Joe Nebreda) (Málaga)

Concurso de fotografía Participa enviando tus fotos a lector@cuentosparaelanden.com Consulta las bases y mira las fotos en Facebook y grupoanden.com Tema del próximo mes: Horizontes

Te escuchamos: Cuentos para el andén @cuentosanden lector@cuentosparaelanden.com

Este mes en Cuentos para el andén sólo hemos publicado relatos inéditos, estrenamos web, publicamos al ganador del II Concurso de Relato Breve "El dios Tecnología" y abrimos las páginas para que los niños nos cuenten cuentos con un CursoConcurso. Ahí es nada. No te quitamos más tiempo, esperamos que lo disfrutes.

www.grupoanden.com

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andénuno

Dos microrrelatos de Víctor García Antón

Las vías NUESTRO barrio y el barrio de La Ventura están separados por la vía del tren. Dos alambradas metálicas discurren paralelas a la vía para proteger a los vecinos del paso de los trenes. Como los vecinos de nuestro lado hacen negocios con los vecinos del otro lado, no hay mejor lugar para hacer los trueques que el espacio de la vía entre las dos alambradas metálicas. Los vecinos de uno y otro lado llegan con los fardos muy de mañana. Colocan sobre la vía unas telas limpias con algo de fruta, patatas y verduras de los huertos. Más tarde aparecen los vecinos que intercambian sus muebles y enseres, alguna bicicleta o libros en buen estado. Los puestos de telas y sandalias son los últimos en llegar. Se instalan un poco más lejos, camino de la estación. Somos muchos los que paseamos por las vías con una bolsa o un paquete pequeño en las manos. Echamos una ojeada a los puestos y esperamos el paso de los trenes. Si vemos algún conocido nos abrazamos efusivamente e intercambiamos información. A menudo se producen buenas discusiones y regateos sobre las vías porque los vecinos de ambos lados somos buenos comerciantes.

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andénuno

Cuando oímos el clamor de la sirena, nos retiramos de las vías. Los vecinos recogen sus puestos y el trueque se suspende al paso del tren. Los vagones cruzan veloces con la algarabía de la sirena. A menudo damos la bienvenida con los brazos en alto a los viajeros que nos saludan tras los cristales. No les conocemos y apenas distinguimos sus caras. Aunque no sabemos de qué barrio vienen, nos gusta saludar a los viajeros al paso veloz de los vagones. Los domingos, por lo general, hay poco ajetreo en las vías. Casi no pasan trenes y los que vienen apenas llevan viajeros a los que dar la bienvenida. Los vecinos de uno y otro lado dedicamos los domingos a abrir nuevos pasos a través de las alambradas metálicas que discurren junto a la vía. Ellos de su lado y nosotros del nuestro. No aguantan mucho tiempo los pasos. La autoridad está empeñada en proteger a los vecinos del peligro de los trenes y no hay semana que no repare las brechas abiertas en las alambradas.

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andénuno

Campanadas EN la asamblea interbarrios de ayer, la comisión de campaneros hizo las siguientes propuestas: 1. Mantener los avisos de campana que cada barrio tenga establecidos (de fuego, de difuntos, de incursión de la autoridad, de llamada a la junta vecinal). 2. Unificar el huso horario de los distritos. La segunda propuesta no tuvo consenso por lo que, como viene siendo costumbre, cada barrio amanecerá a su hora. Ante la queja de algunos representantes de que las campanas de los barrios limítrofes confunden a sus vecinos, se ha decidido asignar un repique exclusivo a cada campanero. Todos los avisos se iniciarán con dicho repique. De esta manera tendremos localizadas las incursiones de la autoridad y cada barrio podrá tañer sus campanas cuando le venga en gana.

tw Relato inédito, próximamente en el libro Volanderas, Ed. Tres Rosas Amarillas. Víctor García Antón (@viganton) es profesor de escritura creativa y ha publicado los libros de cuentos: Amor del bueno y Nosotros, todos nosotros. Volanderas es sólo una invitación traviesa a otras formas de relacionarnos en comunidad. Más información en editorialtresrosasamarillas.com

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Te q Carlos Frontera

NO tiene sentido dejar de quererse. Es un disparate dejar de quererse, una aberración. Que hayas querido tanto y ya no. Que te hayan querido tanto y ya no. Que te baste algo de dinero y las llaves para salir de casa. Que seamos capaces de captar el eco del Big Bang y que yo no pueda volver a escuchar tu risa en la cocina. Huellas del Big Bang, joder, que ocurrió hace 14.000 millones de años, y que de las rojeces de tus arañazos no quede ni rastro. Me dices "te quiero" y el eco de tu declaración permanece una, dos, tres, ocho primaveras, y en seguida se transforma en óxido, en bruma, en nada. Algo de dinero y las llaves. No es lógico. Arena en los ojos, ceniza en los bolsillos. Es de locos dejar de quererse. Y sin embargo. Sin embargo me llamas, con una voz que no acaba de ser la tuya me llamas para comunicarme lo del banco. Lo del banco. Es demencial. Que para el banco siga existiendo tu voz en la cocina y yo tenga que conformarme con este aullido distorsionado. Que haya sobrevivido con un puñado de monedas y unas llaves todo este destierro sin ti. No tiene sentido. Lo del banco entonces.

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andéndos

Lo del banco son dos besos en la mejilla (¡en la mejilla, joder!), un comprobar que hemos traído los papeles, que no hemos perdido los papeles, lo del banco es asegurarse de firmar bien cada hoja, conservar una copia para cada uno, contener la risa, el llanto, la lluvia. Lo del banco no tiene pies ni cabeza. Y tu olor mientras tanto, tu olor en la silla contigua, al otro extremo del universo. Y tus palabras de aire disolviéndose en tus ojos. Y que no haya llaves ni monedas para eso. Dos besos en la mejilla y ser incapaz de recordar cuándo nos besamos por última vez en los labios. Que podamos predecir la trayectoria de un comenta, el punto exacto del cosmos que ocupará dentro de ocho siglos, y que yo no haya sido capaz de anticipar el último beso, que por imprevisión o por incapacidad o por cordura no haya tenido la ocasión de poner todo el empeño en el último beso, en nuestro último beso. Porque nos besamos, porque hubo un último beso, tuvo que haberlo, una última ocasión para despedirnos con un beso de veras, y no con este rozarse las mejillas que es sinónimo de qué, sinónimo de araña, sinónimo de mierda. Nos lo debíamos, al menos eso nos debíamos. Y sin embargo. Y sin embargo nos quisimos tanto. La cocina era un helipuerto y nos quisimos tanto. O tal vez no un helipuerto, un huracán tal vez. Las hortalizas por los aires y nosotros queriéndonos tanto. Los pucheros anegados y nosotros queriéndonos

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tanto. Despensas anémicas. Sartenes desolladas. La lista de la compra en números rojos. Y nosotros queriéndonos tanto. Moríamos de amor y nuestra carne estallaba de felicidad, nuestra carne hecha trizas disparada en todas direcciones, metralla de nuestro amor incrustándose en la nevera, en los azulejos, en los párpados. Y lo de menos es quién dejó de querer a quién, si fui yo el primero en bajar los brazos o fuiste tú, lo de menos es esta malla de reproches y culpabilidad, esta resaca de antemano. Que hayas querido tanto y ya no. Que te hayan querido tanto y ya no. Arena en los ojos. Agua en tus palabras. Y regresar a casa -pero ¿a casa de quién?-, regresar a casa en un coche con llaves y descorrer el pestillo, vaciarme los bolsillos de monedas y de ceniza y comprobar que en un bolsillo cabe toda la ceniza de la creación, la casa nevada de ceniza, los papeles del banco ateridos de frío y tu risa inaudible en la cocina, tu risa queriéndose abrir paso entre la bruma y el óxido, tu risa silenciada por el estruendo del Big Bang. Rojeces en la piel. Dobleces en la memoria. Es de locos dejar de quererse.

tw Relato inédito. Carlos Frontera nació en el sur y está en edad de perecer. Tuvo un gato que, de vez en cuando, saltaba sobre el teclado y borraba todo lo que llevaba escrito. Era su manera de hacer crítica. Actualmente, trata de armar un libro de cuentos. Carlos Frontera, no el gato.

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andéntres

God is lost

Ganador II Concurso ogía” “El dios Tecnol

Roger Calabuig

UNA chica vestida de rojo, que lleva una falda con vuelos y una torera ribeteada de negro, camina con cierta prisa. Mientras camina escucha música y piensa que va a ver al amor de su vida. También, mientras camina y escucha música y piensa, siente en su pecho ese nudo que la alegría, el miedo y la ilusión saben hacer cuando se enredan. Es mujer y puede con todo a la vez. La chica vestida de rojo es una chica guapa. Guapa al estilo de las guapas de antes; pero en moderno. Lleva el pelo corto, más de un hemisferio que del otro, con un flequillo ladeado y unas gafas de sol, también rojas, de estilo retro. Es morena y está orgullosa de serlo. No tiene nada en contra de las rubias; pero ella es morena. No es tan joven como para ser ingenua ni tan mayor como para no creer en el amor. El suyo la espera en algún lugar cerca de allí. Camina y escucha música con los auriculares enchufados a su teléfono móvil. Suena la canción God is lost de los Breaking Flanders. Mientras suena esa canción la aplicación maps de su móvil le dice al oído: a 50 metros, gira a la derecha. La chica vestida de rojo camina y escucha música y piensa en su amor y siente ese nudo y aún así gira a la derecha. Porque es mujer y puede hacerlo todo. Cuarenta y cinco minutos antes de que la chica de pelo corto con flequillo ladeado girara a la derecha, un chico alto, estilizado, que usa gafas de pasta y viste vaqueros desgastados, manda por whatsapp la localización de una sala de conciertos. Él es hombre y sabe llegar. El chico de las gafas de pasta y los vaqueros desgastados sale de casa un poco tarde porque le toma demasiado tiempo decidirse. Decidirse y des-

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peinarse, porque despeinarse es importante para su look. Opta por su camiseta favorita, una negra en la que puede leerse 'Breaking Flanders'. Iba, por fin, a ver a la única chica que le había interesado, el tipo de chica que entendería por qué la camiseta negra de 'Breaking Flanders' era su favorita. Aunque sale un poco tarde vive cerca y está seguro de llegar a tiempo. Incluso si hubiese salido de casa mucho antes habría caminado con la misma prisa, porque se dirigía hacia una cita con la chica de sus sueños y eso requiere celeridad. Además, no era una cita sino la primera cita. Así pues, camina rápido y escucha música y piensa. Piensa que odia esperar, que ojalá lleguen al mismo tiempo, que se encuentren en la puerta y no dentro, porque para alguien como él esperar es un no hacer nada muy desagradable. Camina y escucha música y piensa y se deja llevar por sus pensamientos. El chico alto de las gafas de pasta es un chico inteligente. Inteligente y creativo; de los que siempre tienen que estar haciendo algo. Mientras camina se fija en el nombre de las calles y aunque casi se pasa, en el momento preciso dobla la esquina. En el momento preciso. Porque es hombre y sabe llegar. La chica que viste de rojo y el chico de los vaqueros desgastados se topan de frente. Se quitan los cascos, se dan un beso en cada mejilla, apenas se miran y caminan juntos. El uno al lado del otro. Ella había imaginado ciento una conversaciones con él. Él había imaginado ciento una conversaciones con ella. Pero ahora que se tenían delante no sabían qué decirse. Ante el espejo era más sencillo. Resulta que cuando esto sucede, cuando un chico y una chica que se gustan mucho pero no se conocen tanto se encuentran, el silencio lo llena todo. Ella, ruborizada, comenta que qué casualidad. Él, aparentando seguridad, responde que estaba calculado. Ella, que probablemente se hubiese reído con cualquier otra broma, pues él era el amor de su vida y eso la hacía sonreír

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andéntres

permanentemente, rayando, creía ella, con la estupidez, se ríe. Se ríe y al hacerlo él pierde el habla, porque la ve tan guapa, tanto, que se queda sin aliento. Caminan y ya no escuchan música ni piensan porque se tienen delante, al lado, porque están juntos y aunque ni escuchan música ni piensan, sienten la presencia del otro con tanta intensidad que ni el iPhone ni el iPod servirían como profilaxis. La aplicación maps ya no le dice a ella por dónde debe ir, porque no hace falta, porque le sigue a él. Caminan y guardan silencio y sonríen. Ambos sonríen sin saberlo. Ella le sigue o mejor dicho se deja llevar por los pasos de él; pero él ha olvidado a dónde van, incluso si van a algún lugar; lo ha olvidado porque camina junto a ella y no hace falta más. A partir de aquella cita el chico y la chica estrechan su relación. Twitter, donde él luce su ingenio. Instagram, donde ella enseña su mirada. Facebook, la tramoya de sus vidas. Whatsapp durante el día, para tontear, para quedar, para decirse cosas que luego, cara a cara, no se atreven. Skype por la noche, cuando ya están en sus casas. Eres perfecta, le dice él. Y ella le devuelve un emoticono colorado. No exageres, le responde. Él posee un humor agudo, punzante. El de ella es sarcástico, a veces insolente. Se ríen mucho el uno del otro. Tú calla, que a ti google te dice hasta cuántos pasos tienes que dar para llegar al baño. Pues anda que tú, que si te sacan de los ciento cuarenta caracteres no sabes hablar... Así, un día ella tiene una idea. Hacía tres meses desde su primera cita, aquella en la que se encontraron al doblar una esquina, y quiso sorprenderle. Es mujer y le gusta sorprender. Quiso hacerle un regalo original, irresistible, fresco, gracioso. Un regalo como ellos, a su medida. El día llegó e hizo entrega de una caja envuelta en papel negro. El chico inteligente y creativo no lo esperaba. Pero es hombre y lo disimuló. Dentro había un tom tom de última generación. ¿Qué? Ella sabía que

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no iba a gustarle, sólo quería verle la cara, regocijarse un rato en su indignación. Él, el chico alto y estilizado, además de inteligente es un chico sincero que consiguió disimular su sorpresa pero no su indignación. ¿Un tom tom? Estás de coña, ¿no? Odia los GPS porque es hombre y sabe llegar, porque su mapa es su sentido de la orientación y no necesita nada más. Pero el regalo no era el tom tom. El regalo eran dos entradas para el concierto de los 'Breaking Flanders' en Barcelona, y la dirección de la sala de conciertos grabada en el tom tom. Porque es mujer y piensa en todo. Él la recoge a ella. De Madrid a Barcelona hay por lo menos seis horas. El chico de las gafas de pasta suele anunciar sus viajes en BlablaCar, para compartir coche y que salga más barato; pero aquél era un viaje íntimo. Él la recoge a ella y ella estaba lista a la hora señalada. La chica de las gafas de sol rojas ha preparado un USB con música para el viaje. Una selección de la que está orgullosa. Él pensaba poner los CDs que siempre lleva en el coche; pero ella es mujer y ha ido más lejos. Ella trae una Kindle, para leer un rato. Él su tablet, para fardar de cómics. El viaje comienza y él enciende el tom tom. Pero es hombre y le duele; lo hace por ella. Ella se ríe y el tom tom comienza a hablar: vas a Barcelona, a la sala de conciertos On, en la calle Silvana número 13. ¿Quieres elegir alguna de las siguientes rutas? La más rápida. La más ecológica. La más barata. Ambos se miran, sonríen y responden a la vez: la más larga. Ella le besa, porque amar es la mejor manera de perderse; él tira el tom tom por la ventana, porque perderse es la mejor manera de amar, y así, una chica guapa, guapa como las guapas de antes, y un chico alto, estilizado, inteligente y creativo, se pierden para siempre. 

tw Relato ganador del II concurso de relato breve "El dios Tecnología". Roger Calabuig. Interesado por: la literatura en un sentido amplio, sin predilección de género. Autores o libros favoritos: Lo bello y lo triste (Kawabata); Fantasmas (Palahniuk) y El paseo (Walser).

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lapuertadelanevera

© tavi - Fotolia.com

Si pudieras dejarle una nota al mundo en la puerta de la nevera ¿qué le dirías en 20 palabras? Te damos una, tú pones 19. Visita www.grupoanden.com y participa.

Dídac Marín http://cuentossinfinal.com/

Tengan precaución los que quieran convertir el sueño en realidad, la mantequilla está caducada. Marlon. Victoria Chocano Aguilar Sueño que vivo. Río, tengo miedo, subo y bajo escaleras, como, beso, busco. Despierto. Sigo soñando. Miguel Martitegui Aguacates, papel higiénico, sueño y cuchillas de afeitar. Alfred Ego http://alfrego.es/

No vayas a trabajar con sueño. Y acuérdate de quererme cada cinco minutos. Luego te veo. Besos. Carolina Sueño con el día en que nadie en el mundo mendigue por educación. Esther M. Cano ¿Que tienes un sueño en la vida, dices? Entonces vas al revés: no te duermas y vívelo.

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cursoconcurso

CATEGORÍA POLLITO (6-8 años) Primer premio: Valeria Viso ÉRASE una vez un país en el que vivía un monstruo feo de color marrón. También sus dos hijas feas, menos una, y también un día se encontró una serpiente. Fin. 

Segundo premio: Victoria Donate HABÍA una vez que había, una ciudad muy bonita, y en otra ciudad había malos monstruos y otros eran buenos. Y la ciudad de los malos era fea y había un monstruo separado de su hermano, pero estos eran buenos, y vino el jefe malo a la ciudad de los buenos y salvaron a sus amigos juntos. Fin. 

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cursoconcurso

CATEGORÍA GORRIÓN (9-10 años) Primer premio: Laura Salgado ES feo con cuatro ojos, es pequeño pero peligroso, y cada vez que alguien tiene miedo, crece mucho. Se transforma en lo que quiera, con un cuerpo de diablo, y si le dan mimos y amor, se vuelve muy pequeño. Fin. 

Segundo premio: Irene Doñoro ÉRASE una vez un monstruo llamado Torri que se fue a un cuentacuentos y le contaron una historia de humanos y se asustó mucho, se fue a su escondite y la madre dijo a su hijo: - Recoge la habitación. Y se puso a recoger, y recogiendo se encontró al monstruo y el monstruo se puso a llorar y el niño se puso a contarle un cuento y el monstruo se puso contento y se durmió con el monstruo y al día siguiente, como tenía una hermana, le pidió ropa de muñecos y se vistieron, y el monstruo iba muy elegante, como el niño, y se fueron a desayunar, y como hoy era el día de las mascotas pero como no tenía mascota se llevó al monstruo, y cuando lo iba a presentar, el monstruo la lió, y se fue del colegio porque estaba asustado y el niño se fue a buscarlo donde lo había encontrado y justo ahí estaba, y le contó su cuento preferido y volvieron a clase y el monstruo cerró los ojos y pensó en cosas bonitas y colorín colorado, este cuento se ha acabado.

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cursoconcurso

CATEGORÍA JILGUERO (+10 años) Primer premio: Teresa Salgado ME desperté con algo peludo rozándome la cara y cuando abrí los ojos me asusté, puesto que había una extraña criatura con pelo y pequeña. Estaba asombrada, no sabía que algo así pudiese existir. Busque en mi libro de monstruos y por el aspecto y carácter me alegré de que fuese un Baku: "una criatura amable que come pesadillas" decía el libro. Era increíble. Fue muy divertido y me divertí mucho, pero la devolví a a su hábitat y después le conté a mi madre lo sucedido. 

Segundo premio: Jaime Yuste EN la oscuridad de la noche, aunque no lo creáis, los monstruos tienen miedo a la oscuridad, tiemblan, lloran, late su corazón a cien por hora… Se esconden en el armario, se encierran y siguen llorando hasta que se esconda la luna y salga el reluciente y brillante sol. Intentan perder el miedo cantando canciones o pensando en cosas bonitas. Salen del armario chirriantes y cuando van a encender la luz se vuelven corriendo al armario. Pero cuando sale el sol su cara se llena de alegría, sacan los dientes y asustan a la gente comiéndoselas de un bocado. Pero por la noche, vuelven al armario y vuelven a tener miedo y a perder su valentía y su gran fuerza. 

tw Ganadores del I CursoConurso. Paracuellos de Jarama. Abril de 2014

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dindondin

"Rumores". Microteatro. Jueves y viernes de mayo en Microteatro por dinero http://microteatromadrid.es/

Concurso de cuento corto interactivo Biblioteca de México (México DF) Hasta el 27 de junio. http://concursocuentocorto.novelistik.com/

Grupo de Titiriteros: Una historia en fotos Primer viernes de cada mes, entrada gratuita. Museos metropolitanos de Lima (Perú) http://www.limacultura.pe

Concurso de cortos ANFP Hasta el 30 de septiembre. Premio de 1.500 € http://www.suelosdepelicula.com/concurso/

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decamino http://www.mrwillbe.com

¿Qué harías si supieras que hay otras formas de ayudar a tus hijos? ¿Si de repente pudieran descubrir que sus habilidades se multiplican hasta el infinito? ¿Jugar hoy a ser director de cine, la próxima semana fotógrafo y dentro de un mes, jardinero o atrezzista? ¿Qué ocurriría si ese mundo virtual se convirtiera en realidad? Mr. Willbe será un espacio creativo dirigido a niños de seis a trece años, e involucrará a todos aquellos padres que quieran aprovechar su tiempo de ocio con los más pequeños. Un lugar donde aprender y experimentar con todos los sentidos. Un centro donde los chicos podrán descubrir sus habilidades e impulsar su propia iniciativa, desarrollando intereses de aprendizaje que no les ofrece el sistema educativo actual.

tw La actriz Ana Álvarez crea este apasionante proyecto y se embarca en él como Directora Creativa. Mr. Willbe, Taller de Talleres, abrirá sus puertas el próximo 1 de Junio en un espacio de 350 metros cuadrados en pleno barrio de Delicias, exactamente en la calle General Lacy 58 de Madrid.

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brevemente

abril

Castigo Semana 24 de concurso: 23 de abril de 2014 Ganador: Juan Antonio Vázquez Alcayada

Mientras la impía lluvia borraba la rayuela de las aceras nos limitamos a esperar. Los parques anegados habían devorado los columpios y días después las peonzas se pudrieron. Las cuerdas de dar comba se habían deshilachado pero no le prestamos demasiada atención. Estábamos ocupados, en vano, intentando recuperar las pelotas que el viento se llevaba. Los peluches, ahora ásperos, se amontonaban en ese cementerio de juguetes mal llamado desván junto a otros cachivaches electrónicos que sin motivo aparente quedaron huérfanos de singularidad y habilidades. Al final, cuando el terremoto abrió la tierra y solo se tragó a los niños nos lamentamos, hipócritas, de no haberlo visto venir.

Señales

mayo

Semana 25 de concurso: 7 de mayo de 2014 Ganador: Luis Serrano Lasa Nos lamentamos, hipócritas, de no haberlo visto venir. Como esa tarde en que llegué bajo un chaparrón de pájaros muertos, mientras papá veía el fútbol, y a ella se le cortó tres veces la mayonesa. Y las mañanas que la apremiábamos para desayunar, el sol se oscurecía y las tostadas se calcinaban una y otra vez. O cuando exigíamos una camisa determinada, las telarañas cubrían la calle y la colada salía incomprensiblemente teñida de rojo. Hasta el día que encontramos la casa vacía y la nota en la nevera, y lo único que supimos hacer fue asomarnos a contemplar la lluvia de fuego que lentamente devoraba la ciudad.

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brevemente

El infierno de los dos

mayo

Semana 26 de concurso: 14 de mayo de 2014 Ganador: Javier Regalado Herrero

La lluvia de fuego que lentamente devoraba la ciudad quemó todo a nuestro alrededor. Terremotos gigantes abrieron en canal las avenidas, engullendo las grietas a nuestras familias y a nuestros amigos. Los volcanes explotaron y la lava bajó como un torrente desbocado llevándose lo poco vivo que aún reconocíamos. Y ahora que por fin todo está en calma, dices que te aburres, que te vas. Cierras la puerta, levanto la vista y no queda nada. Solo ceniza.

Y ahora vienen a por mí Semana 27 de concurso: 21 de mayo de 2014 Ganador: José Manuel Dorrego Sáenz Solo ceniza. Eso es cuanto dejó el rayo que cayó sobre la única palmera de mi isla. Para colmo, ayer rompí por accidente la última de las botellas en las que enviaba mensajes. Sin palmera y sin botellas, he perdido la esencia del náufrago, ese perfil heroico que daba sentido a mi existencia. Ahora tan solo soy un hombre sobre una isla, como un turista en pantalón bermudas. Ya no hay nada épico en mi existencia. No queda nada homérico en mi imagen. Y encima, se acerca un barco hacia la isla: mucho me temo que vienen a rescatarme. 

tw Relatos finalistas de mayo, del concurso Relatos en Cadena, organizado por la Cadena SER y Escuela de Escritores. Puedes saber quién ganó y consultar las bases en www.escueladeescritores.com o www.cadenaser.com.

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entrecocheyandén

Intercambios Gemma Pérez Martínez Alumna de Escuela de Escritores

EN mi familia éramos siete y cada día de la semana nos tocaba ser un miembro diferente. Los miércoles eran mis favoritos, hacía de mi hermana Margot y me podía pasar el día tumbado en la cama limándome las uñas y escuchando música a todo volumen. Lo malo eran las vacaciones, cuando venía su novio de Holanda y me tenía que morrear con él. Sin embargo detestaba los sábados, cuando me tocaba hacer de papá. Nunca he entendido esa manía suya de trabajar en fin de semana. Me calzaba su chaqueta, me ponía el sombrero y tenía que ir de casa en casa vendiendo un absurdo producto blanqueador instantáneo de dientes, que todo el mundo sabía que no funcionaba. A él, por el contrario, se le daba muy bien hacer de mí. Los profesores decían que esperaban que llegase el jueves, cuando asistía a clase por mí, para que aumentara mi media de matemáticas. El único inconveniente era su obsesión por tocarle el culo a las niñas. Sus padres, en más de una ocasión, llamaban a casa para pedirle cuentas, pero lo único que encontraban al otro lado de la línea era a mi hermano Nicolae, chupete en boca, balbuceando palabras incomprensibles. A mi abuelo Philippe le gustaban todos los días de la semana menos el que tenía que hacer de él, porque entonces sufría de la próstata y no paraba de ir al baño. El resto de días, sin embargo, podía olvidarse de su den-

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entrecocheyandén

tadura postiza, sus pastillas y los achaques propios de su edad. A mi hermano Gerard solo le gustaba hacer de él mismo, pues consideraba el resto de nuestras vidas de escasa o nula importancia. Sin duda, Gerard era el más desgraciado de todos, pues apenas podía disfrutar de su físico envidiable, por el que las chicas se peleaban todos los días. Todo transcurría en nuestra casa con absoluta normalidad hasta que mi madre se quedó embarazada de un nuevo miembro. Aquello nos revolucionó a todos, especialmente teniendo en cuenta que mi padre y ella nunca coincidían en sus roles desde hacía ya bastantes años, pues la llegada de un nuevo hijo trastocaría la organización de la familia. Fue mi abuelo el que con una alegría disimulada acogió la noticia, y pidió ser el bebé el día que mi madre era ella misma. Desde entonces, las reglas han cambiado. Ahora Monique, mi nueva hermanita, se pasea por ahí decidiendo quién quiere ser en cada momento. Y nosotros no somos capaces de decirle que no. Excepto los lunes y los miércoles, cuando papá vuelve a ser papá y mamá también.

tw Gemma Pérez Martínez Al igual que Owen Wilson en Midnight in Paris, a Gemma le gustaría poder meterse en un coche y reunirse en un bristó a charlar con Cortázar y sus conejitos, Márquez en su estado más peregrino o Carver y la suciedad de su entorno. Una noche en la que pudiese emborracharse de sus historias para, algún día, poder escribir algo remotamente cercano a ellos.

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metroligero - holakokoro

Š Jasten FrÜjen

tw Kokoro es un personaje singular, que se cuela en CpA, para contarte historias en pocas palabras.

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pormotivosajenos

Ana Álvarez

14/05/14

Disfruto haciendo lo que me gusta P- ¿En qué tren estás subida ahora? R- En el fascinante tren de Mr. Willbe, un centro de talleres creativos para niños de 6 a 13 años. Para mí, un sueño cumplido. P- ¿Cuál es el peor aprieto en el que te has encontrado? R- Aprieto= apuro, conflicto o situación difícil. Me he encontrado en muchos en mi vida, como todo el mundo. Pero no veo la manera de hacer un ranking. P- ¿La obra, película o serie en la que hayas trabajado con la que más te has divertido? R- Me he divertido en todos mis trabajos. Disfruto haciendo lo que me gusta. P- Completa la frase: yo para ser feliz… R- Feliz es un concepto bastante abstracto y ambiguo para mí.

Pero sea lo que sea eso, me basta con pensar que estoy viva, sana y con energía. P- Los trenes que se pierden ¿vuelven a pasar? R- No estoy segura. Lo que sí sé es que, afortunadamente, tú ya no esperas en la misma estación. P- Lo breve si bueno… R- Si bueno, si malo… ¿Quién sabe? Hay un cuento sufí muy bueno sobre esto. P- ¿Qué libro te ha marcado? R- Muchísimos. Uno de los mayores placeres de la vida es la lectura. Me han marcado tantos que elegir uno sería un error. P- ¿Qué libro estás leyendo ahora? R- Releo Gramática de la fantasía de Gianni Rodari. Rodari es una alegría y un referente en literatura juvenil y creatividad. P- Cuéntanos un truco infalible

R- Jajaja! No hay nada infalible. Saberlo se acerca bastante a un truco. P- ¿Cuál es la mejor forma de contar un cuento? R- Creyendo que el "Érase una vez… " es una posibilidad. P- ¿Un medio de transporte que prefieras? R- El tren, sin duda. Me encanta el tren. P- ¿Hacia dónde te orientas cuando buscas refugio? R- Hacia el silencio. P- ¿Cuál es la ciudad donde te encuentras mejor? ¿Qué es lo que más te gusta de ella? R- Esto es como los libros. Elegir una sería un error. Pero sí puedo decir la que me pareció más marciana, que es lo mismo que decir la que más me fascinó: Tokio. Es la más irreal de las ciudades, un holograma, un cómic… maravillosa. 

tw Ana Álvarez acaba de crear un nuevo y apasionante proyecto: Mr. Willbe, en el que se embarca como Directora Creativa. Es un Taller de Talleres para niños y jóvenes que abrirá sus puertas el próximo 1 de Junio en Madrid.

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Cuentos para el andén Nº27  

Este mes en Cuentos para el andén sólo hemos publicado relatos inéditos, estrenamos web, publicamos al ganador del II Concurso de Relato Bre...