Page 1

Cuéntame +/ Octubre 2012

Entrevista: María Eugenia Aristizábal G.

Nombre: ARTURO Apellidos: JESSIE MANUEL Lugar de nacimiento: San Andrés Islas, Colombia. Profesión: Licenciado en matemáticas y física, de la Universidad de Antioquia y Especialista en sistemas y bases de datos, de la Facultad de Minas de la Universidad Nacional de Colombia, Sede Medellín. Ingresó como docente a la Universidad Nacional de Colombia, Sede Medellín, en 1978, y se retiró el 22 de diciembre de 2002, para hacer uso del derecho a su pensión. Desde el 2009 y hasta la fecha, trabaja en la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional de Colombia, Sede Medellín, coordinando la Maestría en Enseñanza de las Ciencias Exactas y Naturales.

¿Por qué escogió la ciudad de Medellín para estudiar y trabajar? Yo no lo escogí: es parte de la vida que me correspondió. Viví en San Andrés cuando era tierra de misiones. Luego se me presento la oportunidad de estudiar en Medellín con los curas que manejaban el colegio oficial que había en San Andrés. Entoces se cursaba hasta 4° de bachillerato. Cuando termine 4º de bachillerato me mandaron a Medellín a estudiar en el colegio Fray Rafael de la Serna, pero terminé el bachillerato en el Liceo Antioqueño.

¿Por qué no regresó a San Andrés después de terminar sus estudios? Sí regrese a San Andrés después de terminar mis estudios, pero los mismos curas capuchinos que seguían manejando la educación no me dieron trabajo porque había salido de una Universidad comunista, así de sencillo. Me toco la época difícil cuando la religión manejaba la educación oficial. Los mismos curas que me bautizaron no me aceptaron cuando regresé porque había estudiado en una Universidad laica.

Entonces regresé a Medellín y me recibieron en el Instituto Pascual Bravo, donde me conocían, porque allí había hecho mi práctica profesional. Ellos me habían ofrecido trabajo; sin embargo, decidí regresar a San Andrés. Cuando volví todavía me estaban esperando.

¿Cómo llegó a la Universidad Nacional? Llegué en 1977 ó 1978, cuando había un concurso para profesores. En ese entonces era suficiente tener el titulo en educación para participar en las convocatorias. Vine para hacer un reemplazo, creo que a Jorge Cossio, porque él se iba al exterior en comisión de estudios. La Universidad me ofreció trabajar por diez meses. En ese momento trabajaba de tiempo completo en el INEM, en dedicación exclusiva, y pensé que yo era lo suficientemente bueno: diez meses eran suficientes para demostrar que era capaz. Me la jugué, renuncie al INEM por un contrato de diez meses, y antes de cumplir el contrato ya tenía un nombramiento de tiempo completo aquí. Desde entonces estoy vinculado a la Universidad Nacional de Colombia.


¿Tuvo dificultades para adaptarse en Medellín? Al principio me dio mucha dificultad la comida de Medellín y no tanto por los ingredientes, sino por la forma de prepararlos, la comida me parecía siempre muy simple. Me fuí adaptando, y fui aprendiendo a comer frijoles antioqueños, pues me daban frijoles todos los días. Fueron tiempos difíciles, en ese sentido, pero finalmente me adapté, porque me encargué de resolver eso. Para la gente de Antioquia era muy extraño que yo preparara mi comida y lavara mi ropa: pero fui educado de otra manera, mi educación familiar fue muy sólida. También fue difícil no poder visitar mucho a mi familia: tenía que pasar las vacaciones de mitad de año en Medellín porque no tenía mucha solvencia económica, pues debía pagar la matricula a mitad de año. También extrañaba el trato. Me tomo mucho tiempo acostumbrarme, porque yo era de un mundo de trato mas abierto, mientras que la gente aquí miraba a ver si contestaba, y daban muchas vueltas, en cambio yo era muy directo. Me tomó bastante tiempo acostumbrarme y aprender a leerlos.

¿Qué suceso marco su niñez? La ida de mi mamá a trabajar a la zona del Canal de Panamá. Yo tenía cuatro o seis años. Mi papá murió súbitamente, y mi mamá tuvo que encargarse de seis hijos. Resolvió dejarnos con las familias más cercanas para irse a trabajar a Panamá. Ese día siempre lo recuerdo. Al principio me dio rabia, pero en la medida en que fui creciendo entendí lo que ella estabahaciendo. Ese hecho me marco y me enseñó muchas cosas, incluso a ser muy independiente.

Era la época de fin de guerra. Estados Unidos era otra cosa, la zona del canal de Panamá era definitivamente Estados Unidos, y como

Tuve una juventud muy feliz, no tuve grandes problemas. Me quedé viviendo con una tía después de que mi mamá se fue a trabajar a Panamá. Esa tía me cuidó como una moneda de oro; me quería mucho. Mi tía era protestante, pero muy liberal. Tenía su forma de ver la religión, y de respetarla. Así, yo tengo mi forma de mirar las religiones, las respeto y soy muy abierto con eso.

¿De los logros que ha tenido en la Universidad, de cuáles se siente más orgulloso? Me siento muy orgulloso como docente, me pareció fabuloso tener la oportunidad de dictar clase en todas las facultades, y que los estudiantes pidieran que yo les dictara los cursos. Por ejemplo, en Arquitectura, los estudiantes de construcción no aceptaban mucho los cursos de matemáticas. Pero trabajé con ellos y hubo mucha empatía; también trabajé con Ciencias Agropecuarias, a los que tampoco les gustaba las matemáticas. Finalmente el mejor estudiante que he tenido en la Universidad fue de Arquitectura. Otra cosa que me gustó, y de la que me siento orgulloso, fue haber sido nombrado Director del Departamento de Matemáticas en la época de 1990. En ese entonces estaban llegando los computadores y decidí que dejaríamos las máquinas de escribir Olivetti para utilizar el computador.

Cuéntame +/ Octubre 2012

Esto fue una de las cosas que ella nos enseñó, cuando dijo: “Bueno, tengo que tomar ese trabajo, porque si nos quedamos en San Andrés todo se va para abajo, entonces me voy a donde hay trabajo”

hablábamos ingles, preferían una empleada de San Andrés a una de Panamá. Trabajó duro, pero le iba muy bien.


Cuéntame +/ Octubre 2012

“La razón de ser de la Universidad Nacional son nuestros estudiantes, nuestro negocio es la Fue todo una hazaña convencer a Cecilia Vallejo para que usara el computador, y dejara su máquina de escribir. Sin embargo, finalmente lo logramos, y Cecilia se convirtió en pionera del manejo del computador. Esto convirtió al Departamento de Matemáticas en pionero de esa tecnología. También empecé a escribir los programas de Matemáticas en computador y a influenciar otras dependencias. En la Facultad de Ciencias Agropecuarias sistematicé el laboratorio: ellos vendían un servicio de análisis. El problema era que después de hacer los análisis, había que digitar los informes manualmente, lo que toaba mucho tiempo. Entonces trabajé con el doctor Lebrón: hice un sistema para calcular los PPM y otra cantidad de cosas a las que ellos le hacían análisis. Fue el primer programa que hice aquí, y luego se los regale. Otro programa que hice fue RENOTAS, que realmente no era un programa, sino que hacía parte de un paquete de programas. También hice el administrador de los módulos. De todo estos programas, RENOTAS era mucho más conocido, porque lo utilizaban mucho los profesores. Un profesor recogía la información con el programa RENOTAS, llegaba a la Dirección del Departamento de Matemáticas, y allí había un módulo que recogía la información del profesor. Había otro módulo que hacía el paquete completo para enviarlo al Centro de Computo, donde imprimían las listas “sepias” y el profesor las revisaba. Ahí terminaba este procedimiento. Esto le ahorró mucho tiempo al Centro de Cómputo.

Otros logros de los que me siento orgulloso han sido mis publicaciones. Mis textos están dirigidos a los estudiantes de áreas básica, y me he sorprendido porque todavía se consultan en la Biblioteca. Fueron textos escritos en otra época, con maquina de escribir.

¿Cuál fue su aporte en la implementación del Sistema de Información Académica - SIA? En un momento que nadie quería trabajar en la Dirección de Registro y Matrícula me lo propusieron y acepté. Allí me puse a mirar qué hacían y cómo lo hacían. También comencé a sistematizar Registro y Matrícula, a cambiar la forma en que hacían las cosas, e interconecté Registro y Matrícula con el Centro de Computo de una manera eficiente. Actualmente siguen trabajando así. Estuve en registro dos años más y me jubile. Llevo diez años de haberme pensionado. Luego de mi jubilación, me contrataron para implementar el sistema que llamaron Sistema de Información Académica - SIA. Cuando compraron el programa Universitas, la Vicerrectoría Académica Nacional decidió que iba a ser el sistema de información académica de la Universidad Nacional, por eso las siglas. Ese producto iba a tener un solo nombre, y cada Sede tendría sus particularidades. Fue un proceso que se volvió muy costoso, porque la estructura que tenía el programa Universitas no correspondía a la forma de trabajo de la Universidad. Actualmente, lo que llamamos SIA son los módulos que la Universidad ha venido pagando desde entonces para ser construidos aparte. Lo que la gente no sabe, es que todos esos módulos van a dar al programa Universitas, que es realmente el administrador. Pensionado, también trabajé en la Dirección Académica. Allí hice muchos contactos con la Secretaría de Educación del Municipio de Medellín, e hicimos un contrato interadministrativo con la idea de


realizar los semilleros de matemáticas para estudiantes de 10º y 11º de bachillerato. De ahí surgieron los textos de nivelación en matemáticas. En ese momento yo insistía en que el español también tenía sus deficiencias. Entonces me fui a conseguir los textos de español en la Facultad de Educación de la Universidad de Antioquia, y luego surgió la idea de hacer el curso de nivelación en comprensión lectora. Cuando se fue Ligia Estela Urrego de la Dirección Académica, la nueva Directora dijo que este tipo de proyectos no eran propios de la Dirección Académica, y decidió no renovarme el contrato. Pero yo ya había vinculado personas de la Universidad de Antioquia en el programa de idiomas. Entonces decidieron coger toda esa infraestructura que yo monté y la pasaron a la Universidad de Antioquia. Ahora los semilleros del Municipio de Medellín son todos de la Universidad de Antioquia. A la larga salimos perdiendo: montamos la infraestructura y les enseñamos como se hacía. Pero la Dirección Académica consideró que ese proyecto no era pertinente (yo no discuto eso), pero les decía que crearan entonces una unidad educativa, y hasta ahora estamos en las mismas, seguimos negando esa realidad por nuestros planes, normas y todo lo demás, y por otro lado decimos que la Universidad debe estar mostrando caminos en el tema de educación, que debe estar liderando proyectos, apoyando al gobierno en este tipo de ideas. Sin embargo, seguimos insistiendo que la educación no es objeto de estudio, y para mi eso es un error grave.

En algún momento usted tuvo que ver con la creación de la sede en San Andrés, cuéntenos un poco de ese proceso.

Con el programa PEAMA llevan muchachos de San Andres al interior del país a sufrir, porque eso es lo que les pasa. Ese programa esta bien, pero en el caso de San Andrés y otras zonas deprimidas, la Universidad tiene que entrar en ellas, y ofrecer un programa de pregrado.

Cuéntame +/ Octubre 2012

Fui representante del Rector en el Consejo de creación de esos institutos, en particular la de San Andrés Islas, en ese momento representaba al doctor Páramo, que era el Rector de la Universidad Nacional. Este proyecto tuvo sus ires y venires, pues cuando empezamos el momento politico en San andrés era complicado.

Yo ayudé en la compra del terreno, en el diseño de la Sede, en la formación de los primeros Consejos de Sede y en la puesta en marcha del proyecto. Los primeros docentes vinculados a la maestría los trajimos, algunos del exterior. El problema de la Sede San Andrés es que empezó a mirar a Bogotá en vez de “mirar el mar”. Otro problema son las reglas, normas o políticas que maneja la Universidad para la vinculación de docentes. A los políticos de San Andrés tampoco les interesa que haya una buena educación allí. Yo llegué a esa conclusión hace mucho rato. Hace más de diez años que llegamos con esa Sede, y hasta ahora los sanandresanos no se han apropiado de ella. Si usted tiene un Instituto en una región como San Andrés y simplemente lo dedica a centro de investigación, pero no esta formando profesionales para resolver los problemas de la región, no está haciendo nada, porque los investigadores son como las golondrinas: vienen, estudian, sacan sus cosas buenas, las usan como trampolín y se van, y uno sigue con el problema. Yo les he dicho a los gobernadores que tienen que hacer lo que hicieron los antioqueños con la Universidad Nacional: se apropiaron de la institución. Los antioqueños tienen sentido de pertenencia. La Universidad Nacional está en territorio antioqueño, y el gobierno local esta interesado, y trata de influir en ella. Pero en San Andrés siguen con el cuento de que allí no se puede llevar a un profesor. Cómo a estas alturas, después de diez años, tenemos tan solo un centro de investigación sin pregrados, mientras que el 95% de los muchachos que salen de bachillerato no pueden estudiar en el interior del país.


Cuéntame +/ Octubre 2012

”Estoy convencido de que la Maestría en Enseñanza de las Ciencias Exactas y Naturales, en el mediano plazo va a cambiar la forma de hacer las cosas, aquí en la Sede Medellín”.

acostumbrados investigación.

a La

la

maestría

Facultad

no

de

estaba

preparada para tener un programa de ese estilo, y tampoco cumplíamos con las normas para tener una unidad básica académica, pues debemos tener una Escuela

para

poder

tener

docentes

adscritos. Ahora la Maestría es quizás el único

Hablemos de la Maestría en enseñanza de las Ciencias Exactas y Naturales, que usted coordina.

programa que trabaja con el tema de

Esta Maestría surgió de un problema nacional identificado en el Ministerio de Educación, y no de una propuesta inicial de la Universidad. Fue una exigencia del Ministerio de Educación. La Ministra de Educación en ese momento le pidió a la Universidad que creara una maestría en educación, y ofrecieron pagar el 100% de la matrícula a los docentes oficiales que ingresaran a la maestría. Pero la Universidad no lo hizo. En el periodo siguiente insistieron, pero ofrecieron pagar el 50% de la matrícula. Finalmente la Ministra anterior dijo: “lo hacen y solo vamos a pagar el 30% de la matrícula a los docentes oficiales que ingresen a la maestría”.

tener la estructuración internacional que

El siguiente paso fue que se solicitó la apertura de esta maestría para las otras sedes: Medellín, Manizales y Palmira. Entonces nace este proyecto en la Sede Bogotá, impulsado por el profesor Ignacio Mantilla, hoy Rector de la Universidad Nacional de Colombia. En el 2010 arrancamos con nuestra primera cohorte en Medellín, estando como Decana la profesora María Elena Márquez. Ella me pidió que coordinara la maestría, porque ninguna Escuela aceptó alojarla. Nadie la quería, porque era una Maestría en profundización, y estamos

flexibilidad

que

propuso

la

reforma

educativa. En este momento empezamos a debemos tener. La Maestría ha tenido un impacto increíble, porque se basa en la enseñanza. Al principio tuve que mostrarles a los docentes estudiantes que aquí no se trata de venir a buscar una cantidad de teoremas en matemáticas, ni tampoco de física, sino que hay que revisar lo que están enseñando. Como profesores tienen que salir de aquí haciendo su trabajo mejor.


¿Si pudiera, qué otro aporte le haría a la Universidad? Una cosa que me gustaría dejarle a la Universidad sería vincular el deporte a los procesos educativos.

¿Cómo le gustaría ser recordado por toda la comunidad universitaria? Prefiero ser recordado como un profesor, y como una persona comprometida con lo que hago.

¿Qué mensaje le daría hoy a nuestra comunidad universitaria? Que recuperemos nuestro espacio como Universidad, que recobremos nuestras características de docentes, sin abandonar la investigación, que le demos importancia a nuestros estudiantes. Me molesta, por ejemplo, que las tutorías no funcionen. ¿Por qué no funcionan? Porque dejamos a los estudiantes de últimos, no ponemos de primero a los estudiantes, que son el verdadero objeto de nuestro negocio; los dejamos en un sitio secundario. Esta bien que se investigue y se publique, pero el objeto de la Universidad no es solo ese. Tenemos que recuperar todos esos muchachos, y mostrarles que ellos son capaces de aprender, y después de eso, todo lo que hagamos en otras áreas serán plusvalías, y que sean bienvenidas. Pero el objeto nuestro es la educación, ese es el negocio de la Universidad Nacional de Colombia, y creo que a veces lo perdemos. Me gustaría que lo recuperáramos.

Cuéntame +/ Octubre 2012

Cuéntame + / Arturo Jessie Manuel  

Los momentos más significativos de la Facultad de Ciencias, llevan el rostro de aquellos personajes que la marcaron con su huella. Cuéntame...