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ALEJO WENZEL

CHIVO MORO Poesías en texto


Chivo Moro Poesías en texto por Alejo Wenzel wenzelalejo@gmail.com Diseño de tapa: Andrés Domínguez Diseño interno: Andrés Domínguez y Juan del Campo Ilustraciones: Juan del Campo Impreso en Villa General Belgrano, Córdoba, Argentina Enero 2019 50 páginas, 18 cm x 12 cm Editorial Cuello Azul @cuelloazul cuelloazuleditorial@gmail.com Ejemplar n°

de 50

Queda permitido sin la autorización escrita del autor copiar, traducir, repensar y remixar de forma parcial o total esta obra y distribuir ejemplares mediante regalo o préstamo nombrando al autor.


Esto va dedicado a los amigos que en la ruta se encuentran. A Juan. A Lambe. A Manu. A Fran. A Antú. A Fede. A Sofi. Amigos que admiro y respeto por creer en mí al entregarme su amistad. A mis hermanas que me acompañan y me retan y me aman. A José y Graciela por ser compañeros y malcriarme y enseñarme que los errores son humanos. Por contarme historias del pasado que no viví y por sacarme de una ciudad para entregarse a la extraña experiencia de ser padres en la montaña. Todos ustedes le dan sentido a la dictadura del tiempo y desmienten lo que creo sobre mí. Gracias... Alejo Wenzel


“Las palabras son el resúmen del silencio” Roberto Juarroz


Nocturna militancia poética Siento a la poesía la recurrente pregunta a nosotros mismos. La mirada profunda, honda, dentro de un espejo que nos revela nuestra propia cara. Tal vez lo más parecido a alguien que anhelamos ser o que deseamos entender. Cuando comprendí que la poesía no me rendía cuentas sino más bien yo a ella, pude observarme desde un lugar que me permita no dañarme con las palabras. Roberto Juarroz plantea que una vez que uno ve al mundo a través de la poesía no hay vuelta atrás ni forma de escapársele. El mundo visto como una poesía nunca escrita. La poesía vista como un acto filosófico. Donde hay vivencias, relaciones, climas, paisajes. El acto de narrar tus pensamientos nos plantea un paradigma poético. Las letras crean al hombre, el lenguaje crea al hombre. Cuando necesito que algo tenga cierto orden, el ritual de la poesía es lo que busco. Tal vez sea banalidad o narcisismo, pero qué importa, si es el camino que elijo para preguntarme.


Valle

a Calamuchita

Otra vez un encuentro forzoso de este amor sin origen. Otra vez nos desvelamos uno por el otro por sentirnos héroes de una guerra que no tiene enfrentamiento. Me acordé de vos, de la luna llena y con vino. Si me preguntaras quién soy no sabría que responderte. Encuentro en estos años juntos una gran amistad, teñida por algunos desvaríos que nos desconciertan. Encuentro en mi niñez grandes momentos compartidos nadando y caminando mientras los carpinteros talan sus casas y los cangrejos corren a esconderse mientras nadan en reversa. Hoy en mis años busco en tus horizontes el poder de la paciencia, el haz de luz que me enmudezca los pensamientos una tarde de invierno. Siento en mi memoria recuerdos que hoy son presentes. La falta de comprensión sobre los pensares. Estoy parado sobre tu suelo húmedo. Sobre mi niñez. Sobre mi primer amor. Bajo el techo que me crió. Cerca de la escuela donde fui de adolescente. Veo el Champaqui sonriente. Lo veo cerca y lo veo de lejos. Me trepo para tirar desde su cúspide mi nombre en protesta de un futuro lejos de mi pasado. Esa cúspide me enseña las rebeldes formas de empuñar los sentimientos. El invierno. El valle. Mis expectativas. Mis anhelos y la muerte de todos ellos.


Mientras más pasa el tiempo más nos afirmamos en quién no queremos ser. Qué no queremos hacer. Dónde no queremos estar. Y otra vez, mi querido amigo, otra vez tus chivos y tus moros, tus pinos y tus zorros, son testigos otra vez.


Para nuestra humilde bohemia de pueblo a Manu, a Marian y a Fran

Caminábamos y caminábamos de una casa a otra por el arroyo filosofando todos los días, fumando algún porro y esperado el día que saldríamos del pueblo. Éramos una buena excusa para esquivar a nuestras familias, a la crisis económica. Qué sinceras las calles que vieron nuestras caminatas. Los árboles que escucharon nuestros anhelos. Qué ingenuos que fuimos. Qué derrochadores de tiempo. Este valle y esta naturaleza. Amigos de una bohemia de pueblo que buscaban reencarnar en poetas. Hijos de casas decrépitas de sueños poéticos. Caminantes con auriculares. Mates de yerba lavada y resúmenes de fútbol. Olor a tabaco concentrado y un Basset con hongos.


Los aleros de Silvia

a la amistad

Nos juntamos a meditar en el techo de una casa en construcción. Nos damos una vuelta a nosotros mismos para no engañarnos de entrada. Opinamos parecido: - Uno no se conforma con los hechos sino que necesita sueños. - El otro no se conforma con sueños, necesita hechos. Juntos somos el martillo certero de la abundancia.


Un momento solo contando kilómetros Dulce invierno sentía sentir en una ferretería lleno de grasa. Campus académicos repletos de noble naturaleza. Anhelos de periodista. De locutor. Amores de departamentos. Vómitos de resaca de un amor. Carburadores, motores y mucho aluminio. Mi abuelo. Mi viejo y yo. Tres seres enamorados de la herencia del conocimiento. Una casa de familia. Una mamá desprolija y cálida. Una crisis económica. Y el nihilismo de los adultos. La cultura de la deuda. Pueblo pequeño y amistades grandes. Bosques y más bosques llenos de tiempo. Bohemios transeúntes en las frías noches nevadas. Charlas que desvelan al tiempo, lo incomodan. Colegios bilingües. Subidas y bajadas en La Paz, Bolivia y amor francés. La feria del alto. Las busetas. Los teleféricos. Las diarreas. Los bares de Don Vizcarra. Un monociclo al borde del precipicio y otro saltando sobre mi cara; es un catalán. Perú, Cuzco y las mañanas en el mercado desayunando y riendo. Aventura sin pensamientos.Viajes en bici entre fronteras. Ataques psicóticos de una adicta a la cocaína. El amor en tiempos de violencia. La amistad que nos emancipa del tiempo. Los poéticos 20 mts de profundidad del Pacifico. Una base petrolera y lobos de mar. Buzos que se besan en la profundidad.


Un armonicista decrépito sentado sobre un banco en la esquina de Máncora. Un tatuador en una tienda de surf. La mafia de los musculosos. Las madres postizas que nos adoptan por un rato. Ecuador. Sus volcanes. Sus viajeros. Parapentes guerrilleros. Sancochos. Agua cálida. Hélices y vuelos sobre el mar. Piquetes en el Amazonas. Robo de tierras a los campesinos. Pactos económicos con chinos. Represas hidroeléctricas. Supuestos gobiernos de izquierda. Olas que rompen al amanecer. Tiburón martillo a la cacerola. Doctores y chamanes que nos ayudan. Cabañas de barro. Temazcal. San pedro. Viaje ancestral. Año nuevo en familia. El amor de los franceses. Un italiano reidor con parálisis facial. Colombia. Un bus itinerante. Códigos morales. Dolor sobre el pasado. Sangre trasmutada en buenos gestos. Humeantes camiones yankees. Gasolina dentro de botellas de gaseosa. Traficantes en medio de una ruta despojada. Dos viajeros a pulgar apurando el tráfico para no quedar pegados. Cortinas que espían los movimientos. Brazos y pies amputados. Arepas y dedos de queso. Salsa a toda hora. Miradas encantadoras. El amor de un pueblo que carga un dolor. Sin dinero moviendo trece toneladas. La fuerza de la amistad. Recibir el milenio jugando en red mientras robaba gaseosas en el kiosco. La niñez entre árboles. Quebrantos a pensamientos. Abuelos que parten y una despedida sobre el océano. Niños que juegan a toda hora.


Pensamientos incómodos mientras escribo. Madres que parten. Obligaciones materialistas sin pasión. Call Center que llama a España. Una zapatería femenina en una peatonal. Una casa en el bosque de la amistad. Herramientas en mi mano. Instrumentos en la otra. Mis manos de carpintero. Mis pensamientos de carpintero y de músico, de poeta, de hijo, de amigo, de amante, de anarquista, de hermano, de tío, de caminante y de tiempo.


Los ojos Tu paciencia me tiene atrapado. ¡Mi necesidad de extrañar funciona de una manera elocuente! Todavía sigo pensando: ¿Quién SOS? Tal vez hoy la víbora deje de ser infinita. Y al final sólo nos encontremos vos y yo y tal vez mi otro yo. Y los tres juguemos en la cama frente a la salamandra. Y durmamos desnudos. Me levanto y me acuerdo que no estás y que estoy en un bus de dos pisos y pienso que quizás cuando crezcas te des cuenta que sólo fui un hombre en la vida de un ser puro, que supo darte orgasmos y decirte te quiero como hace tanto no lo hacía. Nuestra sincronía es mi nostalgia y mi mejor forma de materializarte.


La moral del amor Cuántas veces trataría de hablarte sólo para que te acuerdes de mí. Que hasta sin voz intentaría comunicarme y sin ojos volvería para tocarte. ¿Quién soy cuando pienso en vos abrazada a mí debajo de muchas frazadas enroscada de perfil sobre mi cuerpo? Me pregunté hoy cuando me levanté si pudiese volver y encontrarme en esas mañanas llenas de placer. Me pregunté si soy un cobarde o simplemente amo tu ser. No me supe responder, ni mucho menos encontré algún tipo de pensamiento que me ayudara a entender. Porque cuando veo tus pinceles me siento cerca al igual que cuando veo tu perfil, que es sincero como tus palabras. Me pregunte hoy a la mañana con quién estarás. Y sin que te pregunte respondiste. Y me pregunto si te dejé ir, si me equivoqué, si fui un cobarde que se retiró de una historia sin discutir su rendición. Seguí preguntándome y crecí y el año pasó y aprendí a no preguntarme más y a amarte por instinto y no por moral.


Diurnos por la noche Estoy hastiado de tanto pensarte. Mi cabeza duele y las cervezas ayudan. Ya te fuiste, partiste como yo alguna vez. Somos crepúsculos de luz que se extrañan. Se piensan. La respuesta al tiempo no la tiene ninguno. Él evalúa su eterna sincronización. Donde todo pasa como el agua bajo un puente. Me encontré sólo en una capital extraña a horas de la noche sin dinero y con frío. Anduve como viajero mental con William Blake. Busqué respuestas en medicinas naturales. Perdí sombreros en cajas de camionetas y los extrañé. Cargué enfermedades, fiebres, amigos, mochilas, animales, un amor a la distancia. Cargué ilusiones de ser quien hoy no fui. Me enamoré, dejé de amar, partí cuando ese amor sobre el Pacífico me estaba amando. Todo por mi convicción de seguir. Amé a amigos y no volví a verlos. No le dije a una chica lo que sentía y volví a irme al Pacífico. Fui descortés con alguien que me entregó su corazón. Me olvidé de algo que quería mucho sobre un río y las lluvias lo alejaron. Perdí la ética impuesta y estoy forjando la mía. Dejé al viento que me lleve y me rodeó de su sabiduría. Vomité una vereda en algún pueblo en el sur del Amazonas tomando licor de caña. Fui adolescente y sucio. Deje de lado a alguien que lo necesitaba. Abracé a quien creía no necesitarlo. Extrañé unos ojos blancos y grandes. Huí de mi pasado. Él volvió a mí sin preguntar.


Me sentí huérfano de padre casi toda mi vida. Busque amar a mi padre por el oficio de la sangre y lo encontré. Me sentí homosexual, bisexual, heterosexual, hasta no compartir un género. Besé a un amigo en la boca sobre una cama de a tres. Regalé algo que apreciaba demasiado, para sentir el placer de otorgar cariño. Amé a un abuelo y aprendí de él. Luché con mi madre, le enseñé y me enseñó. Fui gordo. Lelo. Disléxico. Calificativos sociales. Compartí con un niño sin techo el amor por la vida. Le canté a una señora que después de trece horas de trabajar en la calle se veía cansada. A ella le canté. Busqué en el hombro de un amigo la fuerza para enderezar mi vida. Lloré una trasnoche por qué me había enamorado después de haber esquivado a las personas. Me senté en una plaza a hablar con alguien que no conocía y me hice amigo. Acompañé a ese desconocido a morirse. Y aprendí a amarlo. Sentí la desigualdad del hombre que no puede comer. Lloré caminado por una ciudad y entré a una iglesia. Desperdicié tiempo y aproveché mucho más. Amo a mis hermanas. A mí madre. A mis amigos. A mi padre. Amo lo que soy cuando fluyo... Escribí una poesía en una plaza. Me fascinan sus árboles y sus poetas de diario y café. Me gusta la gente que no hace nada y la que lo hace. Lucho por los buenos modales, por ser amable; pero también soy desagradable y vanidoso. Me vi trabado, bloqueado y llorando sobre una habitación oscura. Odié para darme cuenta que no valía la pena.


Robé escondiéndome. Espié a alguien que buscaba privacidad. Viajé solo para darme cuenta que nunca lo estamos. Acaricié el pelo de ella sin pensar qué estaba haciendo. Me reconoció mi ansiedad una tarde de noviembre. Dediqué tardes a hablar sin pensar. Mentí para que me quieran y me mintieron. Me aproveché de alguien cuando más débil estaba. Fui posesivo, obsesivo, riguroso con mis sentimientos. Veo las sombras de los árboles cuando el sol cae. Extraño a los amigos que en la ruta se encuentran porque de ellos aprendí la constancia a lo uno ama. Y hoy donde la vida pone en juego el amor y la muerte estoy aprendiendo a soltar a quien uno ama. Dedico mi tiempo a hablar con quienes me dieron la vida para darles mi vida. Siento a una mujer y eso me hace sentir hombre. Fui machista y hoy busco igualdad. Te extraño cuando el tiempo pasa por qué nunca aprendí a dejarte. Escribo esto para no olvidarme quien soy. A dónde estoy. Y quiénes somos cuando las bisagras de la vida rechinan en el alma. Escribo esto porque siento a las letras amigas y compañeras. Escribo esto para que en nuestra corta distancia me leas. Porque estoy con vos donde estés. Escribo esto para acordarme que soy un tipo, alguien que sólo vive. Como vos. Como él. Escribo esto porque tu silencio me está domando. Escribo esto para reconciliarme con los fantasmas que me ahogan. Escribo esto por que no sé qué mejor hacer en este tarde que recordar cuánto te siento.


Ángeles Neo-criollos Te vi llorar en el living sentada con mil dudas en tus ojos buscando la excusa para ver lo que nunca quisiste ver. Sigo preguntándome si no soy quien te hace sufrir. He visto más lágrimas en tus ojos que nadie i puedo decirte que no fueron en vano. Me quedé especulando entre nosotros i los hechos que nos emancipan. Hoy estoy unido a cosas que antes esquivaba. A esas pequeñas cosas que adulteran los sentires. Salí de ahí i me quedé desenredando lo antes dicho. Intenté por varios medios seguir haciendo lo que hacía, pero no pude. No logré, como tantas otras veces, alejarme de mi memoria i las palabras. Seguí i me postulé como actor de una obra del pasado. Mimetice con ese personaje de un mal genio inminente. Siento ser débil frente a mis sentimientos i los veo confundidos muy dentro. El día siguió, no fue bueno ni malo. Otra vez la sensación de no amarme. Repito calando adentro: Que los sueños no se hagan obligación. Soy la cumbre de mi esperanza sin remedio absoluto. Soy un Cáliz dentro de un balde que limpia el piso. Soy un amante de lo dicho i un dicho de mi aire. Un errante crónico en un circo de estatuas


convertidas en piedra por una medusa sin cabeza. Soy un anhelo constante de un paisaje que nunca viví. Soy un seudónimo polirrítmico. Repito calando adentro: Voy lento en este camino, llevo mi poesía.


Hijos de una comunidad invisible Profetas de terciopelo gastado. Anarquistas de living. Revolucionarios con guitarras o sin ellas desintegrando la sociedad moral con otra moral. Encrucijadas sin salida. Valientes que cuestionan la realidad dentro de ella viviendo en contacto con un cosmos intelectual. Idealistas de los libros que nunca llegarán a leer. Niños que juegan en búsqueda de una vida espiritual. El culto a la juventud instalado por el rock and roll. Géneros musicales arcaicos. Carcelarios. Idealizados por ellos mismos. Rituales pequeños. Palabras generadoras de palabras. Drogadictos en cuartos de pensión en trasnoches de Colombia. Jóvenes buscando respuestas inútiles en una felicidad efímera. Ruidos sobre nuestro ego cuando nos dicen lo quedado de nuestros hechos. Rimas y regocijo de homosexualidad. Generaciones luchadoras de géneros. Un presente hecho de pasado y futuro. Un techo para el templo de nuestros sueños. La muerte de la felicidad, el nacimiento de la dicha, la aparición de la tragedia. Carburadores sucios en tardes de invierno juntos. Verso libre. Una infinita búsqueda.


La amistad de la mujer que hace amarme y la humildad de nuestra idealización. La palabra amor, lo efímero de su cuerpo y el valor que le da el sonido. El sexo con pasión. La charlas para escaparle al tiempo por un rato de una muerte segura. Lo largo del arte y lo corto de la vida. La responsabilidad de cuidar un planeta siendo hijos del rigor. La distorsión de un sonido no es revolución. La credulidad es el cuerpo del amante. Rezos al universo de tristes vagabundos de la televisión. Estructuralistas de la no estructura. Sueños burgueses de un mundo mejor. Arrogantes creyentes en su condición de modernos. (Los griegos estuvieron antes). Idealistas de los aborígenes en su condición de hombres naturales. Amantes del pensamiento y la inactividad. Virtuales comunistas dentro de un supermercado. Efusivos retadores de lo dicho. Intelectuales de Wikipedia. Amantes del significado de las palabras. Todes somos parte de la misma comunidad.


Derramada eternidad a la madre

Las lágrimas de un futuro desierto. Ondas palabras de una tarde de abril. Qué manipulador siento el amor. Estas tardes junto a mis pensamientos. A mis lágrimas que mojan mis manos. -Oiga- dijo una voz, -Oiga-: La vida fue siempre. El amor fue siempre. El dolor como la pena está ahí siempre. Detrás de todo lo que se nos oculta. Dentro de un hijo. Tu abrazo. Tu llanto. Soy el perfecto actor de esta obra inconclusa. Sin ningún personaje. Quiero despertarme con esos locos a mi lado. Crudos amantes de la vida. Nada está para vos. Todo es para vos. Nada me pertenece. Ni el tiempo. Ni la fe. Ni el amor. No me pidas ser igual a nadie. No maltrates a tu padre porque me duele. Porque yo lo aprecio.


La tranquilidad de los años y el tiempo se escapa como tus ojos. Hoy lloro por mí. Por mis ganas de vomitar en este bus que acelera. No podemos decidir qué ser, pero sí podemos amar lo que somos. Donde estés.

Cuando estés.

Porque las velas se derriten. Y nosotros dos vamos a unirnos al baile de los dioses. Juntos o no. Seremos pareja de baile. Vas a estar siempre acompañada. Somos juntos lo mejor que conocemos. Somos eternos.


Camino a un hospital privado Mientras pasa el tiempo afirmo el camino que marqué. Los trabajos que viví. Las personas que siguen insistiendo me demuestran lo efímero que es el tiempo donde uno fluye como río y otro reposa como planta. Ni bien ni mal. Sólo mutación o estancamiento. Mi realidad es presente aunque esté en contra de ella. /Soy del tiempo su mensajero/ /Un profeta de mi debilidad/ /Un amante crónico en un circo de espejos/ Nunca seré eso que imagine y mucho menos lo que imagino. Tal vez seré olvidó o mejor seré retiro. //Mi pena burguesa//Mi libertad burguesa// Llegará un día donde miraré el pasado y veré aciertos y desaciertos y un hombre domado por el tiempo. /El día que esa mirada aparezca/ /Será el día que me comprenda/


A una mujer y a un hombre. A un pibe o a un anciano. Abrazame y no pienses. Por favor. No pienses. Que nos vamos yendo. Y no pienses. Por favor. No pienses. Porque estamos frente a otro. No pienses. Que ya no puedo pensar más. El invierno viene y se va. Y es dulce como el tiempo. No pienses, abrazame. Mírame a los ojos. Sentime. No pienses. Deja que mis manos te rodeen y te signifiquen. Pero no pienses. Que pensando se nos escapa el fresco aroma del tilo florecido. Que pensando se nos aburren los sueños. Que pensando los amantes olvidan de amar. Agarrame de la mano y enfrentemos juntos el multiverso indivisible y la proyección de todo lo que parece real y no es.


Sentado en una escalera de piedra

a Rogelio Rombo

El poeta se desencuentra a cada momento en la palabra que eriza la metáfora agazapada. Sentir hace que todo exista. Un cristal envuelto en seda se rompe y el espejo que es el arte aparece para engañar al mundo con una poesía que lo desnude. Desmentir los pensamientos confusos en raros códigos encriptados con un corazón y una palabra. El mundo que nos rodea como causa de lo dicho y lo por decir. Sobran ganas cuando el acto poético se hace necesario, desparramando así un sinfín de revelaciones esotéricas. Si vamos a revelarlo, que sean lo que esperan decir. Sino, qué razón tiene mentirle a tus reglas. Derramar la palabra que libera la presión que conlleva escribirla. Que la poesía sea un amigo que abraza desde adentro. Entonces: Si lográs superar las barreras del miedo y la desilusión por una vida que nunca llegará cenarás con los dioses desnudos, con los santos-locos en el arroyo, con los niños que buscan hogar en sus sueños y pispearás en el espejo en el que aflora la verdad.


No dejĂŠs de lado tu miedo a ser pasivo que estar quieto es dicha y nunca dejes de creer en el ser y sus miedos.


Vida Salvaje

a Alejandro Dolina

Vivir es un suspiro, una duda sobre el No Sé. La eterna confusión de toda las cosas. La sonrisa perfecta de una mujer que sueña que existe. Pero sólo tiene el sentimiento de conformismo sobre que nada existe. El amor y el desvarío y la credulidad de todos los amantes. Quiénes somos para salvar a otro, si sobre la hora podemos salvarnos de nosotros mismos. El cariño al objeto estéril y al sexo físico. La poesía escondida dentro de nosotros buscando encontrarnos. El amor que nunca llega sentado en la sala de espera. Ideas que nunca logran llegar a algo. Personas que nunca llegan a alguien. Pérdidas de tiempo en la razón y el orgullo. Que mis brazos sean los estrechos pensamientos de un atardecer donde las certezas quedan en el olvido. No hay una definición para lo que vivimos. No hay objetivo por el cual nacimos. No hay misión. No hay rescate. No hay recompensa. La Militancia nocturna de un poeta. Los versos escondidos de muchos de nosotros que afloran. Las raíces de una pena una noche de verano. Los besos olvidados y los amigos abandonados. En mis ojos lo irreal predomina varias veces.


No soy lo que siento y me digo: a una imagen de corazón decoroso no le exijas respuestas. Y tal vez una conjugación de todo lo anterior nombrado pueda aclarar que no se quien soy, pero tampoco deseo serlo. Soy un crepúsculo de luz al que ahuyenta el llanto de un niño bajo la sábana. Soy el remo gastado de un bote al que llaman humanidad que empuja para donde irracionalmente cree que encontrara la felicidad.


Alquimista del instinto

a Whitman

Siempre vuelvo a tus pensamientos en los días que me gana la arrogancia. Los días que veo mi decrepitud y la reflejo en odios que nunca digo. Siempre vuelvo a tu amor universal por el ser y sus errores. /A tu barba/al incondicional amor de tus pensamientos/ /sabiendo sólo vos lo que podías perder en ese juego/ Querido Walt: Siempre vuelvo a tus imágenes. /Para amar sin preguntar/ /Para amar en soledad/ Siento responsabilidad por los días desperdiciados pero siento el susurro en mis oídos de tu dulce comprensión. Retorno a tus versos como quien busca en la calle algo que perdió comprendiendo en tu despojo el cariño por la vida. /Leerte me enseña que somos versos/ /Que somos hechos/ /Que tal vez no importa si el hombre y la mujer se equivocaron/ /Tal vez nacieron equivocados/ Me enseñas a ver el error como un acto poético. A no mirar en otro lo que en mí no encuentro. Escribiste a tu único amor.


El ser y su creación sin importarte cual fuese, si nefasta o celestial. Querido Walt: Vuelvo a tus textos cuando mi ego está exhausto. Y puedo leerte. Tan puro y libre de él. Y sigo buscando en tus renglones las palabras que me unan a los sentimientos. Querido Walt: Te veo en el tiempo como un corazón y como un amigo. /Como un enamorado de la nada y el infinito/ /Como un profeta de los sensibles niños/ /Como un santo al que se acude para soñar/ /Como un apasionado de la naturaleza/ Nunca serás para mí ni un erudito ni te admiraré, sino más bien seré un ferviente aprendiz del riesgo que asumiste al amar un mundo.


Haikus Pikus Tirado está él todo borracho loco pidiendo trago. Sarna de amor olvidada en ellos dos en sus recuerdos. El papagayo en su eterna cárcel juega solo. El perro solo vuelve a casa hoy. Ayer no lo vi. La bicicleta, un hombre, plátanos y un sombrero blanco.


Máximas y más - Escribir para dejar un retrato en la eternidad. - Cuando en la cara de una mujer se ven dudas: la ilusión de un hombre se convierte en tierra firme. Tan firme que se siente convocado a la eficaz paciencia. - La eternidad busca algo en vos. - La sonrisa perfecta donde no hay nada. - Dejar la sinceridad de lado y escribir. - Qué viaje más trascendental que enamorarse. - Ruego no transformarme en algo que detesto. - Qué banal es la poesía. - Qué vanidoso me siento cuando escribo. - Aprecio la necesidad de los libros, pero ¿para qué sirven? - Me incomoda que me hablen de la verdad. - Si hay certezas mejor busquemos en qué dudar. - Rápido, que el tiempo te lleva la delantera. - Paradoja la del artista que no cree. - Don de músico, no de artista.


- Si querés arte no lo estudies ni lo busques; respiralo y se acercará a vos como el amor de verano. - El orgasmo de besarte todas y cuantas noches pueda antes que dejes de amarme. - Un aniversario de dos amantes libres de ellos mismos. - Si hay enfermedad o dolor, no puedo pedirte que lo entiendas, pero acordate que hay vida en todo eso; significa que estás vivo. - Rompé con el llanto del niño, rompé con tu pasado. - Gritá dentro tuyo las ansias de que mañana sea diferente. - Qué linda es la amistad cuando ya lo detestaste tanto que no hay otro camino que amarlo. - Cuántos defectos tienen los demás que me hacen acordar a mí. - Al tiempo lo que le corresponde; a mí todo lo demás. - El espejo de la vanidad: las redes sociales. - La mentira de nuestra generación: la redención. - A la tierra quererla como madre. - Qué rutas más interesantes que las del conocimiento.


Aguacero de noviembre

A mamá y su sueño de montaña

La lluvia destapó el verano. El ritmo de las palabras aumentó. El agua del río tiene olor a jazmín silvestre. Nosotros nadamos y nadamos. Afuera el calor nos agobia. Adentro un color dorado casi cobrizo nos hace flotar. Y nadamos. Qué bellos cuerpos jóvenes echados al sol buscando respuestas. Truenos y rayos y agua. Y ruido y mi valle y Córdoba. Qué despierto que está el color verde. Escucho la lluvia, y mientras, la abrazo fuerte y me siento. Y afuera llueve de tal manera que sonrío por que se que el verano vino y es noviembre. Y recién empieza. Llueve. Llueve. Llueve y me abrazo a ella. La dicha en ser amado. La virtud en el oficio de amar. Afuera llueve. Y los jazmines me invaden con su aroma. ¿Por qué el aroma? Algunos los dejé sobre la mesa para que ella los vea. //El cariño de mamá. Nuestros besos.// //Sus ojos tristes. Su sonrisa perfecta.// //Su anhelo de vida. Mis sueños de hijo.// Los caminos del tiempo nos llevan a la incertidumbre.


La falta de una realidad. Los aciertos que el instinto da. Quisiera comprender que la dicha nunca es plena como uno la ha idealizado, porque algún día tus ojos van a dejar de mirarme y espero ese día con la alegría del niño que sueña con jugar. Abrazarte frente al cosmos de nuestros sueños por este amor a la vida que me has dado y agradecerte por dejarme conocer un hecho tan azaroso como la vida.


Un despedida en el salón de las miradas pérdidas a Graciela Anhelos sobre vidrios. Café, tostados, facturas. Guardapolvos negros. Destellos de vida. Amantes aferrados a la vida. Camas de hospitales. Las madres que nos entregan a la vida. La muerte que nos entrega al infinito. El conflicto como forma de rela cionarse. La mentira en forma de verdad. Rústicos sueños de televisión. Futuro desierto. Mirar dentro de nosotros como se funcionan las ganas de vivir y de existir cuando la vida tiene Fecha de vencimiento. Hay una madre. En su camilla. Con el anhelo en sus ojos de ser abuela y muriendo. Despedazada por un cáncer. Y yo mirándola. Anhelando que nunca me olvidé. Qué nunca nos olvidemos de nuestra luz. Cuando una hermana miente a su madre para que siga luchando mientras lo terminal está en su cúspide. Eso tal vez es el amor.


Un sentimiento más ligado a la desesperación de inmortalizarnos. Siempre tuve un abrazo cálido y una oreja llena de yerba lavada. Un día que arranque una nueva ruta me dijiste - estás loco-. Con la sonrisa de una madre que ama. Me entregas a la vida. Y sudaste por mí. Luchando por tu convicción de amame. Y hoy en esta camilla. Viéndote. Dormite que yo te canto como me cantaste vos. Cargo con tu sonrisa con todo mi aire hasta que volvamos a vernos. Gracias por darme la virtud de conocer la amistad. PD: Siempre una nueva ruta da vértigo. Estoy seguro después de probarla difícil es que quieras dejarla.


“En el afán de bailar y vivir el momento me olvidé que el momento estaba acá antes que yo”


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Chivo Moro - Poesías en texto -  

Poesía desde el interior de las sierras chicas. Anhelos de viajes, de amores, de amistades. Impregnado por las rutas de Latinoamérica, el a...

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