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El Culo del Mundo ______________________________ Revista de literatura alternativa

Nº 4 – Diciembre 1º de 2009

Cuento – Poesía – Crónica – Epístola – Ensayo


El Culo del Mundo SUMARIO

Manifiesto cudemundista escrito con las tetas [5]

[El hoyo negro]

Desierto comercial [9] Con tu playera sucia afuera de la casa de una amiga [12] Yo no sé caminar bajo un paraguas [20] Recuerdos [21] Hombre planta [22] Laura 73 [24] Orgía [25] Necrofilia [26] S/T [27] Norte de Perú [31] El gesto [34] El caos no es imposible [36] Volpi: the new generation [37] De los oficios actuales [45] Breves notas de la revolución [48] La propaganda y la dictadura [49] PornStar [50] Los solos y los loquios [57]

[Manual de monstruos]

Murakami: asesino de la posmodernidad [59]

-2-


El Culo del Mundo

Culeristas:

En portada:

[H. Consejo Editorial] Tristana Landeros

Armando Pacheco

Luis Valdez

Ricardo Paredes

[Coordinación general]

Adán Reyes Román

[Difusión]

Luis Valdez

[Contacto] cudemun@gmail.com

http://cudemun.blogspot.com www.cudemun.es.tl “La Virgen del pecado” Daniel Abad «Chanoc»

-3-


El Culo del Mundo Nota editorial

Toda forma literaria supone una liberación, un peldaño que nos reúne en sitios menos comunes; la literatura nos llama a

un

mundo

sin

gafas

o

con

otras

gafas

quizá

menos

nebulosas, quizá más, pero ciertamente otras. No podemos permanecer los mismos después de Dante, de Borges, de Auster, de Kundera, de García Saldaña, etc.; la vida nos cambia y nos habla en otro tono, y así se va transformando nuestro imaginario popular, las costumbres adquieren otro matiz y, por supuesto, otra estimación. De Mundo

este da

modo,

rienda

expresiones

Culo

del

suelta

a

esas

buscan

la

que

provocación subversión

El

en que

el le

lector,

mueva

a

la

algo,

cualquier cosa, pues ¿qué sería del arte

sin

esta

capacidad?,

¿qué

sería de la letra que calla y no dice

sino

lo

obvio

y

de

manera

obvia? Por eso, Lector, no hagas como que la virgen te habla después de pasar revista por los textos que hoy nos reúnen y

nos

invitan

[obligan]

a

pensar

el

mundo

desde

la

profundidad de la carne. Sí, es esta una invitación a no correr, antorcha en mano, detrás de un ídolo; a revisar tu palabrerío,

tu

imaginario,

tu

manual

de

vida

para

que

añadas lo que más te plazca de este modesto [violento] ejemplar. Para eso está El Culo del Mundo, siempre dispuesto para quien lo necesite, como todo buen culo. Así que a leer y a disfrutar. Bienvenidos Adán Reyes Román

-4-


El Culo del Mundo Manifiesto cudemundista redactado con las tetas

Manifestamos que: Conforme se acerca el año, el Culo se va pegando más al suelo que pisamos y nuestra garganta se alarga para graznar culeradas. El Culo manifiesta que, al estar tan lejos de Dios y del cielo, quiere abandonar su puesto y que se le liquide conforme a la ley por los años de trabajo, (incluyendo horas extras laboradas en los días feriados.) Dios

y

el

Cielo

manifiestan

que

no

cubrirán

prestaciones ni indemnizaciones o retiros por el fondo, ¿o fondos de retiro? Dios, nuestro creador, y

el

(FECAL)

Pequeño

Absoluto

manifiestan

que

a

partir del 1º de enero de 2010,

desaparece

el

intestino grueso y el que aún

lo

tenga

y

utilice

a

partir de esa fecha pagará un 16% de ISR. Se debido

manifiesta a

los

que

constantes

apretones de cinturón, sólo contaremos

con

dos

intestinos delgados. Así mismo, el Pequeño Absoluto manifiesta que se privatizará

la

fibra

gástrica; por lo que cualquier materia o líquido que por ellos transite, tiene que ser previamente aprobado, probado y mordisqueado por el actual titular de la Secretaría de Hacienda.

-5-


El Culo del Mundo Las

AA

cualquier

(Absolutas

inconformidad,

Autoridades) queja

o

manifiestan

que

manifestación

será

monitoreada para efectos culeros. El protestante (el que protesta)

cede

los

derechos

totales

o

parciales

de

reproducción de su culo al cine snuff nacional (ese que no existe, ¡ja!) Los

Cudemundistas

juramos, ingerir

cruzando animales

manifestamos

nuestro muertos,

y

corazón, a

la

que

plancha,

pasados por aceite o por agua, transmiten cisticerco

y

gripe,

hemos

visto

cómo

nuestros estadistas se convierten en unos cochis. Los Cudemundistas además manifestamos que

ignorábamos

que

había

que

almacenar

lípidos y líquidos en el propio cuerpo a manera de graciosas lonjas, para poder así, a

través

de

ellas,

transitar

hacia

el

Bicentenario. Manifestamos

que

alimentarse

con

frutas y verduras nos convierte en personas sanas, fuertes y juiciosas; pero esto lo ignoraron

los

padres

de

nuestros

mandatarios. Manifestamos que somos los últimos en enterarnos de la agenda legislativa y las jugadas presupuestarias; pero eso viene sucediendo desde tiempos de Juan Diego. Por lo que la Virgen de Guadalupe manifiesta que a pesar de ser durante 478

años mexicana y orgullosamente

morena, sólo hasta ahora logró un contrato de exclusividad con las televisoras nacionales. El

turkey

rostizado,

el

de

Thanksgiving,

bacalao

noruego

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y

el la

pavo,

pierna

de

el

pollo

cerdo

de


El Culo del Mundo Navidad, manifestaron alivio al ser por último año los protagonistas de las comilonas familiares mexicanas.

Ahora

que

se

recrudece

el

invierno

y

también

el

infierno económico, si ya no puede pagar las mensualidades de su casa o las letras de su coche, múdese con nosotros en la red social de su preferencia: abrimos las 24 horas, somos culeros, pero no tanto.

Trix Landeros

-7-


El Culo del Mundo

El Hoyo Negro

-8-


El Culo del Mundo DESIERTO COMERCIAL Omar A. López Muñoz

Me arranqué lo huevos en el desierto, me destrocé la verga con mis propias manos. Y llegué hincado a su centro. ¿Su centro? No existe tal cosa. Soy yo quien lo nombra como un señalamiento para tratar de distraer a mi memoria. Tan sólo es el lado más obscuro, más muerto donde camino y mi rostro se

entumece

avergonzado

por

tratar

de

ser

íntimo,

reconocido por un cuerpo lleno de piedras inmutables y adyacentes, yo soy el adyacente. Entré en él de la forma más pobre, más baja, negando mi conocimiento, encerrándome. Me quité todo mi sexo, y recordé las mujeres que no tendré y

el asco de las que tuve desde niño hasta mi muerte… Mi madre, mi hermana. Entré en el desierto como un caballo sin nombre, como un niño sin padre, como un brujo sin

su

amuleto,

comunidad,

estoy

sin

solo

y

su me

alegro. Voy muriendo y el sol me escupe su supremo ardor, estoy quemado,

estoy

muerto.

Recorro

los caminos carnales, perdidos, de la última ciudad comercial, más

no

te

encuentro

en

la

necesidad del mundo de comprar algo para comer. Déjame que tire mi cuerpo a las piedras de este pedazo déjame

no

tener

entierro,

déjame

de

tierra

tirarme

sin

para

dueño, siempre.

Nadie vendrá, ningún ser comerá mi carne ni mis huesos, pertenezco a los niños caídos, a los muertos que están muertos para que los vivos no sufran sin su elegancia.

-9-


El Culo del Mundo Pero

recuerdo.

Estoy

recordando

y

al

hacerlo

me

traiciono a mí mismo. Ellos me llevaron a la última fiesta para conocerla y nos vimos sin conocernos. Yo ya estaba muerto y sus palabras me alimentaban de vida, de esperanza, decía algo del clima y de su ropa, la verdad, lo recuerdo todo con exactitud y no decía eso, pero no les contaré nada, porque eso es mío, quiero morir creyendo que sus palabras se me otorgaron como despedida, como un regalo atrasado, aunque no digiera otra cosa que lo de siempre, si habló fue para no verse mal, y yo caía amante de algo inexistente, como la antigua formula cristiana, amar lo que no existe. Pues bien, estoy dejando de existir, pronto me amarán, pronto ella llorará y dirá que me conoció en la fiesta, en el parque; mencionará la coincidencia de la biblioteca municipal, donde al verle un libro creí verme en él, creí ser yo el escritor y que ella me leía para poder dormir, para poder comer, para poder seguir con la mierda de

vida

con

la

que

intente

seguir,

pero

no

puedo,

no

quiero, no tiene caso si mis hijos están muertos. Y Sus madres están locas en la parte comercial de la tierra, la que si tiene dueño, nombre y apellido. La que tiene hijos vivos que cantan mi despedida, se están burlando de mí, malditos niños ustedes son los culpables de que yo no sea eterno. Saben exactamente como llamarle a la gran bestia, se lo han aprendido para poder comprar sus juegos y a base de abusos convivir en cultura falsa, ¡yo también jugué golf! Ellas están allá gozando del sexo barato, destetando a sus hijos para que con su llanto se oiga más fuerte la canción de mi despedida, y

la gente en la ciudad sólo

escucha un llanto cualquiera de un niño que pide más leche materna, en realidad todos ellos forman el cuerpo de la bestia y su ladrido, se pierden en la ignorancia de la gente

viva,

yo

estoy

del

otro

- 10 -

lado,

por

eso

la


El Culo del Mundo diferencia.

Es

verdad,

se

los

digo,

no

me

lo

estoy

inventando. Aún regreso a ella, a la inocente. Cuánto le llamé, cómo quise seducirla con mi obsesión morbosa, le quise obligar a quererme, le quise encantar, pero no tengo nada de encantos, si los tuve, los dejé a todos con las viejas calientes

que

me

entusiasmaron,

o

con

las

que

me

arrastraron, y en el suelo mirando el cielo creía ser amado,

en

apaleado como

realidad

como

un

arrojaron

un

fui

perro,

esclavo, como

me

puerco

exorcizado, directo al precipicio, al matadero. No tengo nada más que mi vida y hoy la dejo tirada en el desierto ¿y eso será mi cuento? ¿Pero qué hago, qué he hecho? Debí poner letreros, vender mi muerte, mandar señales, cartas, páginas amarillistas enfrentadas a mi sentimiento, vivir la dualidad por última vez, el deseo de ser y la calumnia del debe ser. Callarme por dentro y vender mi tiempo, venderlo como prostituto contemporáneo del periódico local. Como yo me agencio ahora en el delirio de hablarme agonizando, en la cima de mi cuerpo arrancándomelo, tirándoles a todos y a ninguno mi excremento. Estoy solo y me alegro. No quiero ver a nadie, no les hago daño porque me los he imaginado y con eso me conformo. No habrá venganza, no habrá final feliz, no habrá nada más que mi espectáculo de números corrompidos, el teatro vagabundo sin plaza, sin público, ese es mi gran dolor, no me quiero arrepentir, pero me arrepiento,

porque

ella,

la

inocente,

debió

de

haberlo

grabado en su celular Nokia XpressMusic, y gritar algo en la gran red de perversión sexual, ahí sin duda que se dejan amar. Pobre de mí, no tengo saldo.

- 11 -


El Culo del Mundo Estoy solo y me alegro. Estoy muriendo por fin y es bueno. Me estoy dejando caer, y dejo caer sus palabras, su recuerdo, niña bonita, preciosa mujer, deja rezo por ti ateamente de lado de los muertos, deja bendecirte en mi sacrifico inútil. ¿Cuáles fueron sus palabras? Sí se las voy a decir, porque en realidad no son mías, son de todos. Las he oído otra vez al caer, como si el suelo fuera todo un libro-audio, y yo sus únicos enunciados que pronunciará eternamente, los enunciados que dicen las palabras de ella: “Me van a tragar los hombres lobos, pedazo por pedazo, es lo que quiero. Te desprecio a ti porque eres bueno, inepto, no sabes nada del sexo bajo, ni si quiera sabes lo que a mi edad

he

hecho,

desde

que

mis

padres

me

abandonaron

he

recorrido los manantiales contaminados de la industria y tú estás afuera, no tienes dinero, te dejaré tocarme, elige una parte, ¿la cara? Sí que eres tonto, eso es todo. Te pido que no me hables sino como un amigo, ya podrás ahorrar algo para otra ocasión, me llamas, ¿quieres? Adiós mendigo, vagabundo del amor, te pareces a mi papá, qué loco”.

* * *

Con tu playera sucia afuera de la casa de una amiga Moisés Ayala

Una mancha de aceite podrido en la manga de la playera, dos más de sudor y una quemada con ceniza de cigarro. El brazo está

tostado

por

el

sol,

los

guantes

que

nuevos

eran

amarillos, están negros y desgastados, ya no huelen a piel, y por una rasgadura en el dedo índice logra sentir el vidrio de la botella de cerveza que está levantando. Al coger

los

restos

de

lo

que

- 12 -

una

vez

fue

esa

cerveza


El Culo del Mundo exhibiéndose detrás de un cristal grueso, una cerveza de colores brillantes, magnifica entre todas las cervezas que se exhiban ahí, ahora tiene sólo un chorrito de líquido y la mitad de su conformación como botella, ya no es aquella botella fría y refrescante, que con su sello parece una mujer, una esfinge que alguien con un manotazo tumbó de una mesa y ahora está siendo levantada y disuelve en el aire su olor amargo que le llega a la nariz y el mundo se detiene. Cuántas veces llegaste triste por la vida que tienes, cuántas veces te enfureciste y mandaste todo a la chingada sin

realmente

hacerlo,

¿cuántas?

Dime,

cinco,

siete,

veintiocho, no sabes, nunca las contaste. Y qué de aquel pendejo, y qué de ese puto hijo de la chingada, te vale madre. No sabes ni cuántas veces te quedaste tirado en una banqueta vomitando, ya no distinguías entre los Cadetes y Lizandro

Meza,

entre

Vicente

Fernández

y

Dinamita, te valía madre, te vale madre todavía.

¿Cuántas veces llegaste? ¿Cuántas veces? ¿Cuántas? Y no hay ruidos, y no hay desplantes de ira ni de tristeza hay desplantes. Sólo es... ...estar ahí mirando el mundo detenido. Mirando el tiempo como hielo transparente, como vidrio grueso inquebrantable. Sólo es... ...no hay ser. No hay estar.

- 13 -

la

Sonora


El Culo del Mundo Nirvana permanente. Eternidad en la palma de la mano. Paraíso desbordado al mundo desde la memoria. Cielo que llega a la nuca de todos aquellos que lo piensan, que lo quieren mirar, que desean oler, desesperados por tocarlo se lanzan al vacío cotidiano y no se dan cuenta que ya lo tenían agarrado de los pelos. Insensatos animales. Ingratos y perversos dioses sin poderes. Sólo es, no hay nada más, un espacio de tiempo fotografiado en la memoria y vuelto palabra en la médula espinal, en los nervios del estómago. Sólo es y no hay cuándo.

Esfinge

rota,

entre

más

residuos

de

una

fiesta

nocturna, y por lo que se ve en la basura se perdieron los sentidos, donde las etiquetas dejaron de existir, donde ese animal que llevamos dentro se escapó y anduvo vagando por una casa, por un parque, por una calle, por la ciudad. Y ahí

quedo

la

botella

encima

de

un

plato

desechable

impregnado de grasa de animal, de guacamole ya oxidado, cerca un pedazo de tortilla, unas tostadas aguadas, un hueso

descarnado

por

unos

dientes

humanos,

tres

vasos

desechables, fichas de cerveza, otra botella quebrada pero de tequila y otra mas de whisky, dos de coca-cola y una de agua mineral, servilletas desechables, unas húmedas aún y otras secas, papel de rollo, una toalla sanitaria escondida y tímida en un extremo del bote, lubricante femenino y un condón. Un pinche condón que trae a tu mente tus fantasías, tu imaginación como una maquina, como un carro necesita la llave, un pinche condón hace que tu imaginación prenda y arranque, vaya por toda la ciudad, recorra las calles sin límite de velocidad y se dispara hacia lo que pudo haber sucedido. Piensas en todas las posiciones que has visto en

- 14 -


El Culo del Mundo las

películas

piensas

en

las

porno, mujeres

que has tenido, piensas en

lo

hombres,

piensas

usar el mismo condón con la

misma

misma,

tal

mujer

en

la

vez

fue

un

hombre pero es más agradable una mujer, observas cuánto esperma tiene, te imaginas a ti mismo teniendo un orgasmo aventándole

tu

leche

a

la

mujer

que

posiblemente

está

adentro, recostada, desnuda con ganas de otra penetración, con ganas de más leche inyectada en su vagina, con ganas de verga bien parada. Una gota más de sudor cae en la playera y una más le resbala por la sien, no pesa mucho el bote de basura, cuatro o cinco kilos, no más. Eso es casi lo que pesan los toneles de metal solos, vacíos. Lo levanta del lugar en el que está: la esquina de la casa es casi siempre el lugar indicado, pero en esta ocasión esta en medio. No importa el lugar. Lo lleva al camión de basura y mira de nuevo la botella y el condón. Y anoche qué pasó, no tenías dinero. El lugar es oscuro, no se distinguen los muebles, sólo es iluminada la cama por la luz de la luna; entra el hombre.

Hombre: (Se oyen las botas que trae al caminar despacio, lo más

despacio

que

puede

caminar

pero

sonando

las

botas

fuertemente) ya llegué, pinche culera, ya llegué.

Mujer: (Está en la cama, duerme y se despierta) Sí, qué bueno.

Hombre: Ya llegué, culera.

- 15 -


El Culo del Mundo

Mujer: Ya te dije que qué bueno.

Hombre: Ya llegué, culera.

Mujer: Ah cómo chingas.

Hombre: Pinche vieja, ya llegué (Con coraje arranca las colchas que cubren a la mujer)

Mujer: (Se incorpora) ¿Qué quieres?

Hombre: Que, ya llegué.

Mujer: Y ¿Qué Quieres? Qué bueno, que ya llegaste.

Hombre: (Se acerca y le mete una cachetada) Quítate la ropa.

Mujer: (Llorando) ¿Qué Quieres?

Hombre: Quítate la ropa. (La agarra y le trata de quitar la blusa a la fuerza)

(Mujer grita) (La deja hecha jirones)

Mujer: (Sigue llorando) Dime nada más qué quieres.

Hombre: (Se desnuda) Acuéstate.

La mujer se acuesta y él la desnuda, se tapan con las colchas y la viola entre gritos.

- 16 -


El Culo del Mundo Y anoche qué paso, no tenías dinero, ni ganas de hacer lo que siempre haces, ni de comer, ni de vivir. Y anoche qué pasó, la angustia invadió tus brazos, y la sangre te recorría las piernas y la lograste sentir. Recordaste tu vida en un momento, incluso pensaste que ya te ibas a morir.

Nació el año del 1978, hijo de una madre abnegada y sumisa; y un padre machista y conservador. Su infancia la pasó al lado de gente como sus padres, los gritos diarios no faltaban en su casa. Siendo

muy

joven

recuerda

haber

visto

a

su

padre

caminar de la mano de otra mujer que no era su madre, no se sabe qué tanto le afectó eso, pues dicha mujer estaba muy elegante. Estudió la primaria hasta casi terminar sexto, porque decidió mejor dedicarse a trabajar y ayudar en su casa. Su primer trabajo fue de ayudante de cargador en una tienda

ubicada

en

el

centro

de

la

ciudad

de

Galeana,

después participó en la terminación de placas para techo de muchas de las casas que se construían en ese tiempo, y dejó su

primer

trabajo

para

dedicarse

al

aprendizaje

de

la

albañilería, un tiempo después le ofreció la presidencia un puesto

municipal

en

el

departamento

de

recolección

y

quemado de basura en donde se gana la vida y el sustento de la familia que tiene.

Frente a ella, soledad, un objeto inanimado, una lombriz quemándose al sol, un simple mojón deshidratándose.

Frente a ella,

- 17 -


El Culo del Mundo mil años no son suficientes frente a ella. Ella tan simple y asquerosa, tan brillante y aburrida, mil de ella en la ciudad, pero frente a ella, soledad, un moco petrificado, una sangre que fluye, polvo magenta, polvo frente a ella. Frente a ella polvo somos. Soledad y polvo y canto. Y somos mil de ella, inanimados, deshidratados, brillantes, aburridos.

El dolor de cabeza que le acompaña, incrementa también la

sensibilidad

detectar

aunque

a

los

sonidos,

de

mala

y

con

manera

ello cosas

es

posible

que

son

insignificantes en un día cualquiera, el alcohol en el cuerpo tiene un efecto curioso. Así que no le queda más que aguantar además del sonido, la luz intensa de un sol muy cabrón, y si quiere seguir chupando y agarrando el pedo seguido, también tiene que trabajar, y en eso piensa allá de vez en cuando, ir al trabajo es algo ya tan común, nunca nadie le ha dicho que sólo es una opción que tenemos al comenzar el día. Nunca nadie le ha dicho que puede irse a visitar un museo, salir corriendo de la ciudad y viajar a lugares que nunca ha conocido, nadie le ha dicho que puede quedarse acostado todo el día o que puede ir al monte como cuando era niño y buscar algún animal para comer, o ir a visitar a su mamá y pasar un rato con ella, nadie se lo ha

- 18 -


El Culo del Mundo dicho, y lo mejor por hacer en un día como este es ir a trabajar y recoger botellas rotas, tirarlas al bote de la basura,

recoger

el

bote

de

la

basura,

echar

al

camión

recolector, y escuchar el ruido del motor.

¿Qué belleza puede haber en esos antiguos pistones? ¿Bielas, qué belleza han de tener llenas de quemados aceites?

Sigues caminando atrás del camión, miras dentro del carro que acaba de pasar, y te das cuenta de que el conductor era tu amigo en la primaria, jugabas con él al futbol, y lo golpeaste

meses

antes

de

salir

de

la

primaria

porque

querías que te diera un juguete que traía. Lo intimidaste, lo perseguiste para quitarle el juguete, se lo quitaste, se lo rompiste y lo agarraste a golpes hasta dejarlo sangrar, hasta que le partiste la madre. Te

acercas

a

otro

tonel

a

realizar

tu

trabajo,

encuentras otra vez residuos de fiesta. Es domingo en la mañana

¿Quién

aquí

no

tomaría

cerveza

y

asaría

carne?

¿Quién aquí no haría el amor como perros, como escarabajos peloteros, como lombrices o piojos? A diferencia aquí hay unos

pañales.

enfrentamiento

Y es

eso ahora

cambia

su

con

infancia

la

perspectiva y

y

entonces

su se

pregunta por qué como el stupid boy. El dolor de cabeza pasa conforme las horas. El sol sigue su curso natural y se detiene cerca de los cerros. Han llegado de donde partieron. Dejan su vestimenta de trabajo, y toman un baño. Salen y se van a la cantina donde aquel de la camisa con una mancha de aceite levanta una botella de cerveza, la acerca a su boca y toma con sed y desesperación, y mientras el líquido baja por su garganta

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El Culo del Mundo piensa en esa pobre botella de cerveza que levantó por la mañana.

* * *

Yo no sé caminar bajo un paraguas. Alberto Paciano

a G.T.

Yo no sé caminar bajo un paraguas, parece tan difícil andar de la mano, perfectamente coordinador con la mujer que sabe usarlo en el momento justo y a la altura adecuada. Yo me atoro en los puentes, pierdo el paso, tropiezo, giro, avanzo y cruzo la calle y me miras desde el otro lado como diciendo eres un imbécil me estoy mojando. En cambio tú manejas bien esos delicados instrumentos de la nostalgia, contienes el vuelo, perfilas el aire, vas como en una película a blanco y negro haciéndolo todo de blancos y marrones. Y sin embargo intento que seamos uno, que lo poco ajuste, que no falten o sobren las palabras

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El Culo del Mundo en ese transito de insomnes, pero la verdad es que soy inútil para caminar bajo un paraguas. Por eso te propongo que no los usemos que la lluvia haga lo suyo que las risas de mojarnos hagan lo suyo que el momento haga lo suyo también, en fin, que todo conspire para que tarde o temprano, al llegar a la casa, nos quitemos las ropas.

* * *

RECUERDOS Alberto Paciano

Las calles a blanco y negro Que no van sino al centro De mi sueño.

Las caras a blanco y negro En los cafés Y los espejos.

El mar a blanco y negro En olas cantos Y deseos.

La vida toda a blanco y negro Pero allá en el fondo Arde una mujer

- 21 -


El Culo del Mundo En rojo, con pañuelo.

* * *

La inesperada, sorpresiva pero aún maravillosa aparición del Hombre Planta Ernesto Conde

Alana se limpiaba la cara, alineaba sus bigotes con las patas y se preparaba a subir al balcón a ver el universo renacer. Ligeramente, con su pata, como queriendo pintar un cuadro,

ella

rasguñaba

unas

nubes;

Samantha

y

yo

no

podíamos dejar de reír, quizá no comprendíamos por qué Alana buscaba a grados ridículos ver el universo sentadita en

el

balcón.

Tenía

razón

ese

escritor

checo,

"Nunca

intentes penetrar el misterio de un gato [...] nunca lo veas directamente a los ojos, pues en ellos el gato esconde el universo". Samantha y yo comprendíamos esto de Alana, nunca quisimos penetrar en el negro secreto de su ser, en el

verde

luz

de

su

mirada

infinita.

Ella

jugaba

con

nosotros como con su madeja de estambre. En el cielo la luz de unos fuegos artificiales bendecían la imagen, ¿eso era lo

que

ella

quería?

¿Quería

reventarnos

lentamente

a

Samantha y a mí para deleitarse con esa imagen? ¿Quería recordarnos que entre el verde misterio de su mirada y la muerte sólo los separaba un paso? Alana bajó lentamente del balcón, se talló contra mí y dejó un pequeño rastro de su misterio de leche de universo, leche de estrellas que chocaban contra mí en infinitas combinaciones, era libre, me sabía libre, sin embargo me dolía el estomago y los pies. Necesitaba más agua, Samantha

- 22 -


El Culo del Mundo corrió y me trajo mis medicamentos, lentamente con mucha delicadeza, le dije que necesitaba agua. "¿No te parece sorprendente cómo mi vida gira en torno al agua?" le dije a Samantha, "Hace ya tanto que dejé de sangrar,

no

recuerdo

cómo

es

la

sensación

de

una

hemorragia, cómo es la sensación de la dolencia humana, míranos aquí, tú, Alana, y yo, juntos en complicidad. No te gustaría

salir

a

encontrar

por

ahí,

dar

una

cerca

vuelta de

esa

al

universo

estrella

de

y

quizá

allá,

¿la

puedes ver?, alguien como yo, alguien al que no lo duela lo que a los demás les duele, yo sé que este dolor mío es distinto, es más verde, quizá más vegetal, ¿y sí fuera azul? ¿Si fuera Azul sería dolos de agua?, quizá, quizá más allá

de

esa

nube

haya

otro

como

yo,

otro

que

llore

distinto, otro que muera viviendo, que sea más verde y más agua que los demás". Alana interrumpió mi soliloquio subiéndose audazmente a mis piernas, era hermoso constatar que aún podía sentir su calor en las piernas, Samantha me daba un beso en los labios rígidos, era hermoso ver como sabíamos a ciencia cierta que aún sentíamos; Samantha me dio un poco de leche, comimos galletas. Samantha tocaba mis mejillas y yo me encontentaba buscando, como Alana en su balcón, un poco de luz de luna con estrellas entre el universo y la mirada de mi Samantha. Es cierto, lo comprendía, Milan Kundera tenía razón, estamos ahora viviendo el Apocalipsis, nuestro Apocalipsis, el Apocalipsis de Occidente, pero Samantha y Alana tenían a su

vez

razón,

este

Apocalipsis

puede

vivirse

libre,

a

veces, feliz y siempre con el gusto de saber que, aunque nuestro final, es nuestro personal final y nuestra personal forma de ser. Brindemos con leche por esta manera bella y original de esperar nuestro final. [Continuará…]

- 23 -


El Culo del Mundo Laura 73 Ernesto Conde Encendía un cigarrillo mientras esperaba en aquella poblada y a la vez solitaria sala de espera. El vuelo se había atrasado, pero Esteban se encontraba fuera de sí. Fue apenas 8 días atrás cuando había compartido la cama con Laura, él no recuerda haber hecho el amor tan intensamente como aquella vez, sentía como si fuese esa la última ocasión que hiciera el amor con ella, la besó con el preparativo de sus caricias sobre los labios de Laura. Desde aquel momento fue donde se sintió enteramente hombre (o quizá enteramente “hombre femenino” pues ese nivel de relajación y realización sólo se encuentra en la misteriosa compañera de mundo). Había

sido

el

martes,

unos

5

días

después

del

encuentro con Esteban, cuando Laura se levantó a prepararse para salir a trabajar. Vigoroso (su gato) le veía y seguía con atención como queriendo avisar a Laura del eminente peligro. Eso a Laura no le importaba, tenía que salir a la oficina, de ahí saldría a recoger los documentos falsos que le permitirían salir del país 3 días después. “¡Mierda!”, gritó ella al notar que había perdido las llaves de la casa para

cerrarla

cuando

saliera,

no

tardó

mucho

en

encontrarlas, estaban sobre la mesa de café en la sala, salió, cerró la casa, todo marchaba bien, Se oyó un motor, era un camión militar, bajaron unos soldados; “¡Es ella!” gritó

un

teniente

cuando

3

soldados

salieron

a

su

encuentro, le dispararon a quemarropa. En la sala de espera del aeropuerto se anunciaba a los pasajeros Esteban

que

no

tomaran

esperaría

su más

lugar a

para

Laura,

abordar era

el

el

avión.

momento

de

abandonar Santiago de Chile antes de que él fuera otra

- 24 -


El Culo del Mundo victima más de Pinochet, caída en el olvido; en el olvido en que quedó condenada Laura ese diciembre de 1973.

* * *

Orgía (Sobrellevando la monogamia) Ana Bertha Gómez

El ejercicio vigoroso es bueno contra la depresión.

De regreso a casa. La noche está a punto de verme con esos ojazos negros. Las regaderas eyaculan sobre mis tobillos y el césped, que me lame con sus verdes lenguas, largas y húmedas las plantas desnudas de los pies.

Las piedras me muerden los talones y me castigan sin piedad, mientras las estrellas, tan voyeurs como siempre, tiemblan cuando la luna finalmente penetra mi piel con sus manos blancas y el aire fresco entra y sale, entra y sale, entra y sale

- 25 -


El Culo del Mundo por mi boca.

Regreso a casa con la entrepierna del pantalón mojada.

– ¿Estás segura que sólo fuiste al parque, amor?

* * *

Necrofilia Ana Bertha Gómez

–Para mí estás muerto, cabrón, bien muerto.

Le dije, como todas decimos alguna vez, sin dejar esos verbos gastados noche a noche entre mis piernas, suicidas como ellos solos;

sin

evitar

excitarme

con

la

putrefacción de esos adjetivos que me marean hasta la enfermedad;

sin evadir mi humedad ante tu duro y rígido imperativo, así, sin más;

sin

negar

mi

respiración

agitada

ante el silencio sepulcral de tus puntos finales como balas en mi piel.

- 26 -


El Culo del Mundo

–Muerto ¿Qué no oíste?

Te dije, como todas decimos alguna vez,

mientras me hacía temblar el recuerdo fresco de la caricia lasciva y furtiva que le di en el súper, casi sin querer, al sensual bagre del exhibidor.

* * *

[Sin título] Enrique Quijano Santana

Con gran impotencia e inquietud se dirigió hasta la puerta. Debajo del marco miró atrás. Una botella de whisky vacía encima de una pequeña mesa de madera se proyecta desde las sobras de su cuarto. Lo que le daría esperanzas y un gran respiro lo llevaba en su mano izquierda. Temía que por alguna

inesperada

y

estúpida

razón

lo

extraviara

y

se

quedara sin nada más que un par de monedas de diez pesos. Sacar las llaves de la cerradura le costó visiblemente lo suficiente para dar un grito de rabia y maldecir las horas que había hasta ese momento vivido en ese lugar, de haberse casado con su ahora mujer y haber sido tan tonto como para volverse padre. Por lo menos le quedaba aquel aparato que bien valía unos mil quinientos pesos o más. Comprendió que al llegar al sitio donde lo valorarían no podía darse el lujo de alegar lo que realmente valía. Por ahora lo más

- 27 -


El Culo del Mundo importante para él era conseguir la cantidad indispensable que solucionara sus problemas. A ratos imaginaba a su hijo entre las sábanas blancas luchando por vivir, y a su pareja recordándole con fuertes gritos su ineptitud para conseguir un trabajo decente y su incapacidad para

cumplir

obligaciones esposo.

con

de

un

las

padre

Mientras

continuamente

y

caminaba

sacaba

de

su

pantalón las únicas dos monedas que

tenía

sería

y

la

pensaba mejor

hacerlas

en

cuál

manera

rendir.

de

Cuando

recordaba lo que llevaba en su mano

le

echaba

un

rápido

vistazo, lo examinaba y deducía su valor en billetes. Se ponía en

el

hasta

lugar

del

repetía

la

empeñista cantidad

y que

deseada en voz alta, como si eso realmente decisión

del

funcionara

otro. y

La

no

considerablemente,

idea

valiera pues

había

de un

afectara

que

el

aparato

centavo

permanecido

en ya

la no

lo

aterró

meses

muerto,

arrumbado en unos de los cajones del ropero de su cuarto. La humedad y el polvo acumulado en las paredes del mueble lo hacían dudar aún más de su funcionamiento. Lo único que lo

tranquilizaba

pensaba.

Y

cada

era vez

su que

apariencia: lo

tocaba

“si

se

ve

permanecía

nuevo”, varios

segundos apreciando su brillo, mismo que confundía con el de las monedas que pensaba recibir. Al cabo de un rato, completamente nervioso y con la frente brillosa por el sudor entró en el establecimiento. Al fondo divisó una

- 28 -


El Culo del Mundo vitrina llena de aparatos como el suyo. Debajo de estos había cifras que representaban sus costos. Se sintió mucho más tranquilo al notar que ninguno igualaba la apariencia lujosa del que él portaba. La probabilidad de obtener una cantidad mayor a las observadas lo trajo a la calma. Al formarse con los demás que esperaban turno escuchó hablar a dos personas que se encontraban justo delante de él. La manera de hablar delataba su inmadurez. Pensó que también estuvieran embargo,

allí

por

entendió

motivos

que

la

semejantes

situación

de

al

suyo.

aquellos

dos

Sin no

suponía un caso desesperante, sólo una simple y cotidiana necesidad pasajera. Volvió la atención a su caso. Sus manos inquietas golpeaban las monedas por fuera del pantalón. Las gotas de sudor volvían a escurrir lentamente de su frente. Para asegurarse de recibir una buena cantidad tomó por última vez aquel objeto negro y plateado, y con la parte interior inferior de su playera limpió la superficie que por el calor y el tiempo que lo había llevado en su mano había adquirido algunas manchas que opacaban la mica. Una mujer le hizo señas para que avanzara. Mientras la empleada analizaba el producto, él miraba desde el otro lado del cristal las torrecitas de billetes de doscientos que yacía dentro de un cajón abierto a la derecha de la dama. Por instantes tuvo la idea de introducir velozmente sus dos manos y tratar de alcanzar las que se veían más altas. Antes de resolver su escape sin ser atrapado por el policía bloqueando

a

salida

fue

interrumpido

por

la

mujer.

El

aparato regresó a sus manos pues era imposible verificar su funcionamiento.

Recordó

haber

extraviado

el

alimentador

hacía mucho tiempo, en uno de esos transportes urbanos mal acondicionados. Ahora era necesario hacer otro gasto. Se dirigió rápidamente al primer lugar donde vendieran tal cosa.

A

la

entrada

del

local

un

vendedor

le

da

la

bienvenida y comienzan a hablar sobre los precios. El poco

- 29 -


El Culo del Mundo ánimo que lo hacía siquiera hacer un gesto se derrumbó completamente, pues estos cuadruplicaban el total en su bolsillo.

Evitando

expresar

su

descontento dejó el lugar agradeciendo al joven. Vagó sin rumbo alrededor de media

hora

salida “Si

tratando

de

tan

de

hallar

angustiante

conociera

a

una

realidad.

alguien

que

me

ayudara…” pensó. Cuadras más adelante entró en uno de esos parques de poca presentación,

ocultos

por

las

pocas

luces a su alrededor. Se sentó en una de las bancas y caviló con la vista perdida y enteramente vacía. Frente a él una pareja parecía disfrutar de una conversación

despreocupada

y

complaciente.

No

le

importó

ser

impertinente

y

levantándose

se

precipitó los

hacia

dos

ellos.

hombres

En

se

instantes

encontraban

conviniendo en el precio. Lo que pedía el primero era considerablemente poco; lo que tenía el segundo era mucho más que eso. Recibió lo acordado. La vida le

pareció

no

ser

tan

miserable

después de todo. Apresurado y con la imagen de su hijo sano y en sus brazos corrió esquivando a la gente que venía en

dirección

contraria.

Las

lágrimas

le escurrían hasta la barbilla y sus pasos se apresuraban cada vez más. Una leve vibración dentro de su bolsillo derecho

lo

segundos.

hizo Sus

detenerse

labios

por

formaron

- 30 -

unos una


El Culo del Mundo lastimera sonrisa que convirtiose en una irónica y suave carcajada. Regresó el celular a su bolsillo, y con paso lánguido

y

torpe

observó

el

anuncio

que

afuera

de

un

negocio presentaba sus ofertas. Pronto le vino a la mente la botella vacía de whisky sobre la mesa, esta vez estaba llena. Una sensación de extrema soledad y odio hacia sí mismo lo abrazó por completo. Se consideró el más miserable de los hombres, pero al fin se sentía libre.

* * *

Norte de Perú Fernanda del Monte

Cinco de la mañana, estaba dormida dentro del mosquitero y la cama que se hundía y escucho la voz de la administradora de hotel en Máncora, borracha, que habla y grita cosas a su pareja, me imagino que venían de una noche de fiesta o algo así, y minutos después escucho que empieza a llorar y a decirle a su hombre que está pensando en otra, que mejor se fuera con ella, y mentaba madres..etc, me quedo dormida de nuevo y unas horas después nos tenemos que despertar para irnos a Chiclayo, habíamos comprado el boleto un día antes para asegurarnos que tuviera baño y que no parara en cada pueblo. Muy bien, llegamos a la estación después de que la señora loca de la administración nos grita ¡y la llave?!, y yo le digo ya muy enojada “en el cuarto”, “no se pueden ir sin que revise”, Damián: esto parece regimiento militar, vámonos. Salimos enojados pero contentos de ir a conocer al Señor de Sipán, con el que Damián estuvo bromeando toda la noche anterior.

- 31 -


El Culo del Mundo Llegamos a la “estación”, el autobús salía a las 9 de la mañana, y al diez para las nueve, el señor nos dice, “es que no va a venir el autobús, pero no se preocupen los llevo a otro”. Mototaxi todos apretados, llegamos a otra oficina donde esperamos para subirnos a un autobús que aunque no era el que habíamos comprado, tenía un dizque baño; y sí, efectivamente no se paró TANTO como los otros. Llegamos a Chiclayo, un pueblo en medio del desierto peruano, toda la costa desde la frontera con Ecuador hasta al menos Trujillo es pura arena, pero no crean que así se queda la cosa, con mucha alegría observé, que la mayoría de esta “arena” está cultivada con caña de azúcar y otras plantas,

¡qué

maravilla!,

le

sacan

provecho

a

todo

su

territorio. La

ciudad

de

Chiclayo,

un

pueblito

normal

tipo

Pachuca, un hotel limpio, POR FIN, una chava amable nos atiende, y salimos a conocer, una señora nos ofrece un tour al Señor de Sipán súper

barato, (hasta este momento no

teníamos idea de qué era el famoso Señor de Sipán), sí sí lo tomamos, mañana 10.30 hrs. Perfecto. Hasta mañana. El recorrido comenzó alrededor de las 11.30 de la mañana

porque

el

conductor

aseguraba

que

no

nos

había

encontrado, dimos no sé cuántas vueltas a la Plaza de Armas mientras se iban subiendo más y más pasajeros, hasta que salimos a ver las tumbas del Señor de Sipán, uno de los gobernantes culturas

de

la

cultura

ancestrales

moche.

antes

que

En

los

Perú

hubo

varias

Incas,

los

moches

vivieron en el Perú desde el siglo I D.C hasta el siglo VII D.C, ese tiempo fue su momento cumbre por lo que se hace evidente que antes de Cristo ya había población organizada por acá. Después de la cultura Moche viene la Lambayeque y en el 1400 fueron invadidos por los Incas que gobernaron hasta

el

1490

la

zona.

Así

que

- 32 -

como

nuestros

queridos


El Culo del Mundo Aztecas

fueron

los

últimos

y

los

más

conocidos.

(Los

últimos serán los primeros dicen por ahí). Las ciudades que construyeron los Moche fueron hechas de barro pues estábamos en zona de arena, y no quedaban más que montículos a medio erosionar, así que admiramos la belleza de paisaje pero nada, Chan Chan otra zona tiene frescos

dentro

bastante

bien

de

los

muros

todavía,

de

pero

arena

esta

que

se

zona,

en

conservan Sipán

y

Lambayeque no quedaban más que tumbas. Comimos con una pareja de argentinos buena onda, y terminamos el recorrido en el Museo de las Tumbas del Señor de Sipán, donde ahí sí nos quedamos perplejos de lo que estos señores se llevaban a la tumba: enormes collares de oro

y

plata,

conservadas

orejeras

en

oro

y

de

varios

turquesa,

tipos,

perfectamente

pectorales

de

concha

y

Spondylus con distintos diseños, además de que al momento de

morir,

se

sacrificaba

a

su

esposa

principal,

sus

concubinas, algunos hijos, perros, llamas, un hombre que lo nombran el vigilante y otros más para que lo acompañaban al inframundo donde seguiría viviendo de la forma que había vivido en la tierra. Sobre la tumba, miles de vasijas de barro que contenían comida y bebida, además de sonajeras, cetros con diseños alucinantes, entre otras cosas. Salimos muy contentos del Museo y en la noche, una cena desbordante de arroz chino y fideos, chela y plática argentina. A la mañana siguiente no me di cuenta que había que partir y me desperté tardísimo, Damián enojado, vámonos, vámonos y no pudimos tomar el autobús a Trujillo sino hasta las 2 de la tarde. Primer autobús de primera clase, POR FIN, sin buscarlo. Así pasa, cuando uno deja de buscar, aparece. Llegamos

a

Huanchaco,

los

chicos

de

Argentina

nos

habían dicho de ir a un Hostal llamado Océano pero en el

- 33 -


El Culo del Mundo camino nadie sabía de él, una señora en la combi nos invitó a vivir a su casa, que tenía cuarto para huéspedes, yo desconfié;

bajamos,

buscamos

y

al

final

lo

único

que

quedaba era la casa de la señora Marcía que tenía dos hijos. Resultó ser la solución: un cuarto limpio, cocina, tele, Internet, los niños eran lindos, estábamos a unos metros de la playa, perfecto. Trujillo que está a unos veinte minutos de Huanchaco es

una

ciudad

colonial

muy

bien

conservada,

con

unos

balcones hermosos, pero no mucho más. Y así en espera de nuestro viaje a Lima y unas 22 horas de autobús para llegar a Cusco, descansamos unos días en esta plata linda y fría. Nos esperaban muchas horas de autobús, y yo rezaba para que la mareada no fuera tan fuerte, porque parecía que este viaje no era en autobús sino en barco, lo digo porque además siempre anduvimos cerca del mar, una ruta que los Incas llamaron la Ruta del Sol que llega hasta Chile y si no es porque nos desviaremos en Cusco la hubiéramos hecho completita desde Colombia hasta Chile.

* * *

El Gesto Cristöfor

Ocurre que me advierto prolongado en ti, niña de la multitud. Hermanados sin conocernos en la fila del banco,

- 34 -


El Culo del Mundo en horas pico del metro, en las ofertas del supermercado, aquellos también eres tú y yo me incluyo en aquellos. Ocurre al vernos sin vernos: el parentesco conjuga un gesto metropolitano. Un rostro centuplicado en donde

todos somos el rostro

en donde todos damos el gesto. Un rasgo masivo y gigantesco común a la temporada, a todas las píldoras que pueda empuñar el monopolio de la migraña, A todo

apuro y aburrimiento

que puedas condimentar con paquetes de comida rápida.

- 35 -


El Culo del Mundo El caos no es imposible Crist枚fofr Pasaje abigarrado Rumor articulado Calumnia con agrados No es impasible el caos

Conflagraci贸n de archivos Confisca la memoria Desgarra la libido

Deja podrir la ensalada -materia destinadaDilecta y exiliada

Caronte es un pelmazo Arr贸jale un hachazo C谩strale un pedazo

El cielo no responde Dios-padre se te esconde

- 36 -


El Culo del Mundo Tramitas la hecatombe

La neblina fluye Inventas que destruyes Yerras cuando intuyes

Codicia lo factible Rebasa lo tangible Sin ser tan predecible El caos no es imposible.

* * *

Volpi: the new generation Monchie

Volpi nació en una época de poca importancia, y así pasó sus años. Nunca se sintió atraído por nada en especial, así que al entrar a la preparatoria se vio inmiscuido en todos los equipos de todos los deportes, sin sentir mayor pasión o un poco de satisfacción. De hecho si disfrutaba algo, le gustaba perseguir a los perros cuando estos amenazaban con

- 37 -


El Culo del Mundo empezar a cagar, no sé si eso sea considerado deporte, pero Volpi lo practicaba con tal fanatismo que emocionaba al que lo mirase. En cierta ocasión uno de los perros se vengó. Era

un

chihuahua

enano

que

pertenecía

a

su

vecino,

el

perrito acostumbraba salir todas las tardes a las 6:45 PM brincándose el pequeño cerco con la ayuda de un bote de basura amarillo, daba varias vueltas alrededor y sin avisar se cagaba en la entrada de la casa de Volpi. A veces el producto era de colores simpáticos, pero otras veces no poseía consistencia, y siempre, en toda ocasión apestaba a mierda. La mierda de los chihuahuas es especial, no creo que halla una sustancia más insoportable en el mundo, y eso se debe a que las cosas más desagradables las producen los seres más patéticos, y también los chihuahuas. El hecho es que un día, Volpi persiguió con un gran palo al chihuahua enano

cuando

éste

intentaba

cagar

en

la

entrada.

El

chihuahua apenas se movió, Volpi le dio un buen golpe en la cabeza y luego en la parte trasera. El chihuahua se llamaba Rudi Dutschke, y nunca pudo perdonar a Volpi por haberlo humillado.

La

venganza

fue

planeada

a

conciencia,

el

chihuahua observó la vida del joven por varios años, en ella no había sobresaltos, de hecho Volpi había cambiado su hobby

de

inhibidor

de

funciones

fecales

de

perros

a

practicante de deportes extremos, lo que era socialmente más aceptable. Los días de invierno son los más extraños, aún

en

las

vidas

de

las

personas

más

normales,

estos

provocan siempre cambios poco satisfactorios. Volpi había alcanzado

gran

fama

por

actividades más peligrosas,

su

asombrosa

destreza

en

las

una ocasión saltó en patineta

entre dos secundarias rivales, otra vez recorrió el país en moto sobre un globo que tenía escrito en la parte delantera la leyenda “abajo con el posmodernismo”. Su gran prueba final, sin embargo, sería la Gran Carrera de Autos Zombies, la cual era patrocinada por un misterioso magnate de la

- 38 -


El Culo del Mundo comida enlatada. Volpi se confió demasiado, y no practicó suficiente, en cambio se dedicó a la dudosa actividad de la lectura, así que, corrompido por un extraño tratado de metafísica, se presentó a la carrera vistiendo un entallado traje rosa con verde y unos lentes tan grandes que lo hacían perderse a si mismo. Ese día destrozó su cuerpo. Un sobrecupo

de

autos

provocó

la

confusión,

al

integrantes

del

Club

Vengadores

ingresaron

parecer Cachorros a

la

carrera sin previo aviso, todo fue muy confuso, pero Volpi se vio hecho añicos en su pequeño auto y sintió la muerte, no lo perturbó

la

volverse como

liquido

los

por

sensación

huesos

capas,

ni

de

iban

consideraba

se

sentir

cediendo que

su

vida había sido buena y que la había

disfrutado

contratiempos.

En

bastante, ese

sin

instante

los trozos se alteraron dentro de

él,

y

el

humo

cubrió

su

visibilidad, una diminuta figura lo tomó desde la ventana abierta y

lo

cargó

con

extraordinaria,

una

fuerza

tres

días

después Volpi despertó en el hospital. La rehabilitación fue larga, pero no dolorosa, el único inconveniente era que Volpi no contaba con una familia que lo cuidará, cuando él sólo tenía 12 años sus padres murieron en la Gran Carrera de

Autos

Zombies,

chocaron

entre

cuando

su

mamá

intentaba estacionar el auto en la entrada, así que Volpi recibió una pequeña fortuna, y en la preparatoria pudo costearse

los

gastos

gracias

- 39 -

a

la

creciente

ola

de


El Culo del Mundo piratería de perfumes. En la Universidad recibió una beca de

un

extraño

benefactor,

éste

nunca

supo

de

quien

se

trataba, sólo que era de origen alemán y le gustaba la venganza. Aquella ocasión se presentó un hombre que llevaba un perro en la maleta, el hombre parecía topo, el perro nunca salió de la maleta durante la conversación. El tipo dijo llamarse Abbie Hoffman, al parecer venía de San Luis Río Colorado,

no tenía buena pinta pero Volpi se sentía

aburrido y lo dejo pasar. -Sé que necesita ayuda- dijo el tipo -Un poco- agregó Volpi -Seré breve, en la maleta viene un perro, el perro se siente muy apenado por todo lo que le ha pasado a usted y quiere compensarlo, ser su esclavo durante su recuperación. El perro salió del maletín tras pronunciar estas palabras y se puso a preparar la comida, sin decir nada encendió el microondas y comenzó a calentar una pizza, también fue a la tienda de Todo a 3 pesos o más y compró un sustituto de refresco, después se fue a ver la televisión con el volumen alto. Ese se convirtió en un tiempo muerto para Volpi, nada en su vida lo había entusiasmado demasiado aparte de perseguir perros cagando o practicar deportes mortales, y estando en la condición que estaba ninguna de las dos opciones era viable. La salvación vino en forma de correo masivo. Al parecer era una invitación para escribir en una página electrónica de dudosa reputación, el trabajo consistía en hacer anuncios sexuales simulando ser una jovencita ansiosa por perder el decoro, sin embargo el perfil sugería que éste era un trabajo de tiempo completo, no se tenía que presentar a un lugar determinado, pero debía trabajar por más de doce horas, siendo monitoreado cada cinco minutos. El empleo además requería de cierta

- 40 -


El Culo del Mundo creatividad, los anuncios aunque poseían cierto formato, no podían repetirse o la gente empezaría a sospechar. Volpi nunca había escrito nada en su vida, pero recurrió a algunos escritos de Vicente Leñero y en una semana aplicó para el empleo. Por cierto la compañía se llamaba “Telvista”. Estos son 4 ejemplos del trabajo que desarrolló durante ese período:

¿A TU NOVIA NO LE GUSTA CHUPÁRTELO Y DICE QUE EL SEXO ANAL ES DOLOROSO?... VEN CONMIGO Y SABRÁS QUÉ ES UNA HEMBRA EN LA CAMA... Este aviso es sólo para hombres que les encante que se los chupen, ya que lo hago muy bien. Soy una verdadera putita y me encanta chupar, chupar tu rico virote. No te imaginas la boca grande que tengo justo el tamaño preciso para que tu dulce camote se deslice por dentro. Lo mamo y lo mamo sin cansarme, me encanta retenerlo cuando está adentro. Ven papito rico no prives a tu pito de sentir esta deliciosa sensación cuando se empieza a chorrear todito el semen. Te aseguro que gritaras de placer al verlo caer sobre mis labios y sobre mi cuerpo. haz clic aquí y me lo meterás bien rico amor

HOLA

AMOR

SOY

TU

ESCLAVA

Y

DESEO

SER

PENETRADA POR TODAS PARTES Hola, soy una jovencita inexperiente en el sexo. No lo he hecho muchas veces pero

confieso

que

me

encanta

succionar

miembros viriles. De más chiquilla ya lo practicaba

con

mis

vecinos

y

me

encantaba.

Me gusta el sexo libre y sin

ataduras.

Ahh

y

preocupes,

mis

labios

ahí

abajo

ni

vaginales

- 41 -

te usan


El Culo del Mundo labial

natural,

decídete

ya.

No

cobro,

sólo

es

placer

amor. Bye, regístrate http://www.regalosexo.cum

MI PANOCHITA PELUDA NECESITA QUE LE HAGAS UN CAMBIO DE ACEITE ¿Qué tal chicos?

me llamo Mónica y tengo 18 añitos.

Lo que más me gusta en la vida es que me rompan mi chochita y que visiten mi fundillo aunque sea de vez en cuando... sí que sí. También me gusta chupar, chupar tu rica y venosa bichola toda la noche hasta saborear tu leche calientita en mi

boca

y

empaparla

en

toda

mi

cara

¡ooohhh...

que

ricooo...!. Escríbeme. calienteyempapada@hotmail.com

QUE GANAS DE CHUPÁRTELO TODA LA NOCHE (AUNQUE ME DEJES EMPACHADITA) Cuando una pucha encuentra a un hombre con una verga que

la

placer

penetre

bien,

chuparla

y

ha

encontrado

recorrerla

con

un

tesoro...

mi

lengua,

Es

un

darle

sopladitas es lo máximo... alucino acercarme a la cabecita del camote como si fuera un helado y meter todo el capullo en mi boca caliente... muero por volver a mamar... si te sientes entumido también sé dar buenos masajes, te hago rusas, griegas, la nacionalidad que quieras. Me envicho por un

peso,

solamente

dame

tu

pellejito

yaaaa.

Soy

bien

ponedora, también trabajo esos días del mes, por si te gusta el cine gore. Ándale galán sácame a pasear a la feria y

te

prometo

un

palenque

gratis.

Mándame

un

mail

cabroncito. llenamihueco@uabc.mx

Al parecer, después de todo Volpi si tenía talento para

escribir,

le

empezó

a

gustar

- 42 -

entonces

la

mentada


El Culo del Mundo literatura. Tras dos años de trabajar en Telvista le llegó la oportunidad de obtener un empleó con un reto intelectual mayor: condensador de libros. Su trabajo consistía en tomar una

obra

famosa

(generalmente

de

gran

volumen)

y

concentrarla en unas cuantas páginas, que además debían incluir

al

final

una

lista

de

ejercicios

o

una

pseudointerpretación de la obra. Así conoció a los grandes de

la

literatura

mundial:

Norman

Mailer,

Henry

Miller,

Arthur C. Clake, Jack Kerouac, Gabriel García Márquez, Juan Rulfo, Carlos Fuentes, Corín Tellado, Isabel Allende, Gaby Vargas, Cristian Castro y al tipo ese del Monje que vendió su Ferrari. Volpi pensaba que era muy divertido recortar y pegar extractos de obras ajenas, se decía: Es tanto lo que he mutilado el texto que ahora ya es mío, completamente. Esto lo decía sin la menor emoción, claro. Cuando éste había llegado

al

pleno

éxtasis

cortando

y

pegando

desde

su

ordenador, terminó su rehabilitación. En principio no supo como

reaccionar,

pero

se

dio

cuenta

que

estaba

completamente sano cuando su perro esclavo salió por los cigarrillos y nunca volvió. Notó que se veía mucho más saludable que en tiempos anteriores, estaba en muy buen estado y había ahorrado bastante con lo de sus anteriores empleos, no obstante, la vida en la computadora se le había hecho un vicio. Decidió dejar su empleo de condensador, por lo menos hasta que se estabilizarán sus ideas. Sus ideas no se

estabilizaron,

Volpi

se

volvió

adicto

a

bajar

pornografía, cosa que le extrañaba porque nunca le había entusiasmado, por lo menos hasta antes del accidente. Su pequeño amateur,

tesoro que

él

era

la

guardaba

colección en

una

de

sexo

carpeta

adolescente cariñosamente

bautizada como “menores sin control”. De todos los videos había uno que era su favorito, en este aparecía una chica muy joven llamada Naty, que tenía “algo que ver” con su

- 43 -


El Culo del Mundo novio,

sería

un

poco

grotesco

decir de que trataba el video, pero a la pobre se la cogía su novio por todas partes, luego le vendaba los ojos y hacía pasar a un amigo y este también se la cogía, y así bastante gente. Al final Naty le hacía prometer a su

novio

grabación

que en

oportunidad.

borraría cuanto

Al

la

tuviera

parecer

nunca

tuvo oportunidad. El video era de los más votados en Pornotube, tal vez debido a la carita de caramelo

de

Naty

o

a

sus

potentes e inocentes dientes, la cosa

es

Volpi

que

se

en

dio

a

ese la

instante tarea

de

buscar a Naty en el mundo real. No tardó mucho en encontrarla. Con eso del myspace los psicópatas ya no tienen tanto mérito hoy en día, un clic tras otro clic la descubrió, se había teñido el cabello y lucía más grande, pero era ella en definitiva. Su nickname era N@t@ y su perfil decía que vivía en Taiwán (cosa que no era

cierto,

porque

al

revisar

sus

sitios

de

interés

descubrió que todos los lugares coincidían con la ciudad de Tijuana), que le gustaba mucho la música electrónica, la poesía y que alguna vez había considerado el suicidio. Volpi

no

durmió

esa

noche.

No

tuvo

dificultad

en

encontrarla en Tijuana, aparte del insufrible olor a gente naca no padeció demasiado. Naty trabajaba en un Call Center llamado

“Telvista”.

No

necesitó

grandes

palabras

para

impresionarla, ni siquiera se esforzó en hacer comprensible la llegada a su vida, le bastó con encontrarla una tarde a

- 44 -


El Culo del Mundo la

salida

del

trabajo

y

pedirle

consejo

sobre

música

electrónica, ella se explayó como una hora en explicarle todos los subgéneros que él no se atrevió a retener en su mente, al final se fueron a tomar un café. Para convencerla de acostarse con él tampoco le costó demasiado, tan sólo le dijo: Yo sé que soy poco superficial, y que me manejo en la promiscuidad, sí te voy a hablar con la verdad, para no perder el tiempo más... Y ella le dijo: Está bien ya me lo venía pensando desde hace tiempo.

[Continuará…]

* * *

DE LOS OFICIOS ACTUALES Tristana Landeros

Escena única Una habitación con una cama, televisión y ropa tirada por todas partes. Sobre la cama está Lucho, 25 años,

bronceado,

bigote

cuidado, cabello engominado. Está

acostado

cobijado Marcela,

y 20

boca

con

arriba,

frío.

años,

Entra

morena,

cabello conextensiones, uñas largas y ropa muy entallada y brillosa, Lucho no la mira.

- 45 -


El Culo del Mundo MARCELA ¿Por qué no fuistes a trabajar? LUCHO Está nublado... y tengo frío. MARCELA Recoge y dobla la ropa. Pues si no te mueves. LUCHO ¿De qué me sirve? MARCELA ¿Cómo que de qué, güevón? Es la ley de la vida, hay que chingarle para tener con qué. LUCHO Nunca salgo de lo mismo. MARCELA ¡Uta madre! Eres bien quién sabe cómo.

LUCHO Ya ves. MARCELA Sentándose en la cama. A ver, "Luchito", ¿qué madre tienes? LUCHO Todo me enfada. No quiero moverme, ni salir. MARCELA ¡Ah! ¡Pues qué madre! Te pierdes unos días, regresas y te estás ahí, tumbado. ¿Crees que a mí no se me deshilacha el alma? LUCHO No me contraríes... se me va a pasar. MARCELA ¿Cuándo, Lucho? ¿Cuándo te vas a parar de la cama sin miedo a que se te caigan las talegas? ¿Cuándo vas a volver al jale?

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El Culo del Mundo LUCHO ¡Cuando deje de llover! MARCELA ¡En todo la temporada no ha llovido ni un sólo día! LUCHO ¡Cuando deje de llover yo! ¡Cuando no sienta que me quiebro en pedacitos! Cuando ya no llore para adentro. MARCELA ¿Y mientras? ¿Nosotros, qué? LUCHO Tú y ellos van a seguir tragando guano. MARCELA ¿Les digo que te esperen? LUCHO No. MARCELA Pues te dejaron esto. De entre sus ropas saca una pistola 38 bañada en oro. Se la da Que se te cayó entre las matas, para mí que fue a propósito LUCHO Toma la pistola. Se sienta en la cama y la acaricia. ¿Qué más dijeron? MARCELA Que a las cinco es la próxima. LUCHO ¿A quién le va a llegar? ¿Quién va a ser hoy? MARCELA Alguien difícil de escabechar, por eso te necesitan. LUCHO ¿Y la paga?

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El Culo del Mundo MARCELA Triple. Hoy es día feriado. ¿Entonces qué les digo? ¿Si vas? LUCHO Suspirando ¡Quiera Dios que sea el último! MARCELA ¿Para qué? Si de eso vivimos, de ultimar. ¿Entonces? LUCHO Me voy a vestir. Pásame mi camisa nueva. ¡No! Yo la agarro, no me la vayas a arrugar. Marcela sale de la habitación. Lucho acerca el revólver a su pecho con cariño, mientras se persigna.

* * *

Breves notas de la revolución Noe Álvarez Maldonado

¡Una vez en el nido se decían libres!, ¡Y en el vuelo se sentían presos!, ¡Y a la única que les ofrecía libertad!, Aún no le conocían.

¡Aquí los rostros

errantes y cansados!,

¡Aquí los versos de algún internado!, ¡Aquí los que llaman revolucionarios!

¡Los cambios se darán cuando lo disponga Ernesto Guevara! ¡La libertad se dará cuando disponga dios!, ¡La vida será un homónimo perfecto hasta que el mercado lo disponga!

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El Culo del Mundo

¡La objetividad os hará sabios! ¡Y

la subjetividad os

hará triviales! ¡Y la trivialidad os hará idiotas! ¡Porque la palabra os hará hombres! ¡Hombres esclavos!, ¡Que jamás sabrán sobre la sordera!, ¡Y los disfraces que porta la objetividad!, ¿Quien pierde el tiempo jugando a ser más de lo que no es?

Pues ahora exclamáremos; ¡La trivialidad os hará libres!, ¡Trivialicen pues su esencia!, Y lo haremos cuando el dictador disponga…

* * *

La Propaganda

y la dictadura Noe Álvarez Maldonado

¡Hoy el dictador nos ha dicho una gran mentira! El hombre ama al hombre, ¿Por el hecho de ser hombre? El mismo dictador se cuestiono en demasía,

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El Culo del Mundo Hasta que todos en la mesa trivializaron lo que el dictador había dicho, El dictador se sintió enfermo y se fue, Dejándonos solos en tan entrañable situación; Nadie ahí sabía el orden, Todos reían, Ya aún nos cuestionaba el explorador diciendo; ¿Por qué ríes? ¿Has descubierto algo? Entonces casi me olvidaba de los mapas, Cuando descubrimos una pregunta nueva; ¡El hombre no puede amar al hombre y menos odiarle!, Hasta ahora nadie ha dicho que el hombre haya conversado con el hombre…

* * *

Porn Star Miguel Barquiarena «Luces» Cuando vi el anuncio en el periódico leí que se buscaban muchachas bonitas, de dieciocho años en adelante, para un calendario,

curiosamente

no

requerían

de

documentación,

bastaba con asegurar tener la mayoría de edad. Ese día cumplía diecisiete años, quería hacer algo diferente. Mi novio me invitó a cenar, o sea que la tarde me quedó libre. Hice una cita para la audición. Cuando me presenté, me encontré en un departamento poco amueblado. Un hombre de unos treinta años me condujo a una habitación donde se - 50 -


El Culo del Mundo encontraba otro más entrado en años contando dinero sobre un escritorio, a sus espaldas había fotografías de mujeres desnudas, billetes + encueradas, claro.

El

que

me

condujo

era un mensaje bastante

fingió

una

disculpa

por

interrumpir; el del dinero lo echó a puños a un cajón y le hizo

la

seña

de

pasáramos.

Pidió

diera

vuelta,

una

que

que

me

y

yo

giré sobre mi propio eje, como

la

tierra,

le

imprimí

coquetón;

él

sólo

un lo

que

toque

llamó

un

sello personal de rotación bastante

singular,

aplaudió. quedó le

Luego

viendo

dijo

al

muy otro

y

lo

se

me

serió como

y si

estuvieran solos que yo me debatía entre las lolitas y

las

casi

legales,

cual

clasificador de verduras y legumbres.

A

continuación

contesté

las

preguntas

más

estúpidas sobre modelaje, que si ya había modelado antes, que por qué me interesé en el anunció, que si estaba segura de tener todos los elementos que se requieren para entrar al mundo del glamur.

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El Culo del Mundo «Cámara» Estaba

sentada

frente

al

hombre,

pude

ver

bajo

el

escritorio un enorme consolador de plástico, al fondo de la habitación se veía una cama. El hombre de las preguntas era medianamente obeso, le pidió al que me llevó con él que me grabara

en

video

chistecitos

durante

tontos

como

la

si

entrevista.

fuera

una

Me

retrasada

decía mental.

Seguramente quería verme relajada. Me preguntó si tenía alguna gracia o talento, le dije que sabía bailar y hacer coreografías ya que era porrista en mi escuela, eso pareció excitarlos a los dos. Se prendió un cigarro y me pidió que me pusiera de pie y fuera a la pared, había una especie de reflector, para revisar mis piernas. Llevé falda suelta, por

lo

que

no

batallé

en

levantarla

un

poco,

algo

sugerente, pero no les di mucho. Me preguntó si era penosa, y

me

tiró

un

profesional,

patético que

sermón

había

de

muchas

que

era

jóvenes

una

audición

esperando

una

oportunidad; yo me quería reír por dentro, era notorio que le

gusté

urgencia.

demasiado El

de

la

al

barrigón,

cámara

me

que

puso

me

cara

de

deseaba

con

que

me

no

comportara difícil con su jefe, como si fuéramos cómplices, como

si

desabotoné

no la

quisiera blusa

y

que les

perdiera enseñé

mi mis

oportunidad. senos

medianos

Me y

redondos bajo un sostén rosa de encajes, ay, estoy tan orgullosa de ellos. Con una señal el panzón me indicó que me diera media vuelta y le mostrara mi trasero; me apoyé de

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El Culo del Mundo la pared para alzar más el culo y dejé caer la falda, mis braguitas

eran el juego del sostén. El

y le pidió al de la cámara que

grabara

hombre se acercó mi

tatuaje de

alitas de ángel que llevó justo donde termina mi cadera, para entonces era yo la que estaba caliente y ansiosa de que las manos de ese par de enfermos me tocaran, pero no parecían tener prisa. Me dijo que hiciera algo sexy, pues quería saber si yo dominaba mi sensualidad, fui directa al grano: simulé masturbarme. El gordo parecía querer llorar de

dicha,

pero

seguía

en

su

papel

de

director

de

calendario. Me preguntó si podía tocarme, conteste que sí, entonces le hizo un gesto al camarógrafo de que me grabara las tetas y me bajó el sostén; me dio unos apretones en los pezones,

con

indiferencia,

como

si

estuviera

comprando

aguacates, nadie los había apretado antes, sus manos toscas no apretaban: mordían, me explicó que quería saber si no estaba operada. Me sentí ofendida cuando me felicitó por la firmeza de mis senos, sin entusiasmo, como si hablara de la suspensión de un Mercedes Benz y no de un tesoro sagrado donde

ningún

mundano

había

posado

sus

manos.

El

gordo

regresó a su escritorio y se puso a apuntar algo. Luego me dijo que me sentara en un pupitre que tenía cerca de la cama. Ahí me dejó. Yo, a punto de ebullición, pensé en tantos

muchachos

que

matarían

a

su

madre

por

una

posibilidad conmigo, chicos llenos de vida, con brillo en los ojos y cuerpos atléticos, que comparten mis gustos

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El Culo del Mundo musicales; en mi novio, que en medio año no se atreve aún a que sus manos crucen las fronteras de mis caderas, nunca bajan

más

allá

de

la

cintura,

ni

trepan

más

allá

del

abdomen; me sentí una margarita en el hocico de un cerdo. Semidesnuda,

degradada

y

esperando.

Una

combinación

irresistiblemente cachonda. «Acción» El de la cámara salió y regresó con otra muchacha, se veía más mujer que yo, dijo tener veintitrés años, le hicieron la audición delante de mí. Ella se empinó tanto que su cabeza estaba entre sus rodillas, desde esa posición me regaló una surreal sonrisa cuando me notó viéndola. El gordo la acariciaba sin pudor mientras el otro la grababa. Me pidieron que les llevara unas tijeras que estaban en el escritorio, cuando se las iba a entregar al director me indicó que yo le cortara la ropa interior a la chica; ella dejó escapar otra

sonrisa, con un halo condescendiente,

como avisándome que no habría problema, lo hice. A mí nunca me

gustaron

las

mujeres,

o

al

menos

eso

pensaba,

pero

cuando ella me dio un beso en la boca, igual y fue porque me sabía en paños menores, el caso es que me sentí húmeda. El panzón me dio una nalgada y me ordenó

volver

a

mi

banco,

esta

vez con una hoja y una pluma para que

dibujara

algo

que

quisiera

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El Culo del Mundo mucho en ese momento. Fui a mi lugar y, retadora, mientras veía como le mamaba las tetas el botijón a la chica, dibujé la verga más grande que cupo en la hoja. Cuando mandó a la otra chica a recogerme la hoja, se la di, ella se sonrió, ni siquiera la llevó de vuelta, me tomó de la mano, me jaló a la cama, puse resistencia cuando me quiso quitar las braguitas, ella me obsequió otra sonrisa, dulce, perversa y suplicante, cerré los ojos, como si me fuera a lanzar de espaldas de un bungee, y dejé que me comiera el cuerpo. El que nos estaba grabando se puso a filmar alrededor de la cama, entendí que él no participaría. Éramos dos serpientes devorándose una a otra, hasta que el marrano llegó y me bajó de los cabellos, se la sacó y me la puso en los labios.

Mientras

yo

trataba

de

meterme

a

la

boca

esa

monstruosidad sentí la lengua de la otra chica adentrarse como viborita por mi sexo, se había deslizado bocarriba bajo mis muslos. El panzón se arrodilló y le dijo a la chica que debía estar sabroso allí debajo de mí, que si todavía me olía a orines, por única respuesta mi nueva amiga abrió las piernas, me apretó las nalgas, y siguió degustando

el

entrepierna.

De

exquisito pronto

postre

él

le

que

estaba

le dando

ofrendaba a

ella

mi con

violencia, entrando y saliendo con toda su carne a una velocidad vertiginosa, y yo seguía montada en su cara, mi lugar secreto, a punto de ser profanado, le ahogaba sus gemidos;

yo

no

sabía

que

hacer,

- 55 -

y

sin

abandonar

mi


El Culo del Mundo posición, desvaneciendo de gozo, me acerqué a besarle el velludo

pecho

al

gordo,

el

cuello,

las

axilas,

en

un

triangulo alucinante. Yo, muñequita de porcelana entre dos bestias, y otro más, con un bulto embravecido peleando contra la bragueta de sus jeans, grabando mis primeros gritos orgásmicos, como en los videos cuando, vestida de rosa, soplé las velitas del pastel de mis quince años, y pedí muy fuerte una tarde así, recargada de amor. Entre los dos me cogieron hasta el cansancio por todos los lugares disponibles

y

de

maneras

que

mi

mente

jamás

hubiera

concebido. Al final ella recibió su leche, cuajos y cuajos que la hicieron toser, luego me la compartió de boca a boca, el de la cámara se acercó y le saqué la lengua para que viera que me los había tragado. Fue el mejor cumpleaños de mi vida y eso sin contar el Winnie Pooh de peluche que en la cena me regaló mi novio.

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El Culo del Mundo Los solos y los loquios [Homenaje a Jodorowsky] Mayela Flores/ Alberto Ontiveros

La Jaiba… no son Los Olvidados O era Albina, o era Eugenia Paso a paso de ganso Mientras danzo efímeramente… pánicamente La Fuerza, mi maestro El Toro, Tarot, Thot… paralelo 22 Saciaba mis orgasmos Mis piernas popotes blancos Y mis calcetines remendados con el amor de mi madre Y pienso… París = Bretón Bretón = México, País Surrealista Vivo

en las dunas, Zaratustra mi compañero, mi padre

Me disuelvo en Sara Felicidad Chamán = París Forever.

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El Culo del Mundo

Manual de Monstruos

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El Culo del Mundo Haruki Murakami: Asesino de la posmodernidad Monchie

Conocí a Haruki Murakami hace siete años, fue el eslabón literario definitivo que guió mi recorrido adolescente por la cultura japonesa, y desde ese tiempo a la fecha lo sigo considerando el último héroe legitimo de la posmodernidad, y su principal asesino. No hablo de un asesinato romántico, tampoco lo digo para causar polémica, considero a Haruki Murakami como la línea final de una época empeñada en permanecer como un fantasma. Haruki Murakami pareció entender desde mucho tiempo que los moldes del universo literario estaban destrozados, que cuando occidente apenas volteaba a oriente éste ya había

asimilado-reinterpretado-destrozado-reconstruido

toda su cultura. Japón es tal vez uno de los ejemplos más claros

de

nuestra

más

sensible búsqueda interior, una

nación

en

la

los

contrastes

que

hoy

entre

una

población y otra no podrían ser más desconcertantes y a la

vez

apasionantes,

mientras una parte del país vive

de

una

manera

tradicional,

apelando

los

nacionales

valores

por y

las prácticas milenarias de un

pueblo

con

origen

divino, la otra parte, la hipertecnificada

urbe

vive

a su propio (y acelerado) ritmo, es este choque ideológico en

el

que

Haruki

Murakami

basa

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una

gran

parte

de

su


El Culo del Mundo trabajo. La soledad, la tristeza y la desesperación se pueden manifestar de muchas maneras, la más sencilla podría ser

una

exposición

externa

de

estos

sentimientos,

por

ejemplo un ataque de pánico o una pelea callejera, no es este el caso de los japoneses, hay un dicho que lo indica explícitamente: “Si un estadounidense pierde todo abre la ventana y asesina a alguien, si un japonés pierde todo cierra la ventana y se quita la vida”. Pero ¿Qué significa ser japonés en esta era?, Haruki Murakami ha sido muchas veces juzgado y poco comprendido al tachar sus obras de ser poco japonesas, él lo explica de una manera divertida: ”No sé bien que me hace japonés, lo he sido toda mi vida, como pescado,

uso

tenis

Nike,

escucho

a

Radiohead

en

mis

audífonos, mis personajes son así, si quieren ver a una persona que come sushi, viste con kimono o practica artes marciales pueden ver la obra de Mishima o Kawabata, eso a mí no me interesa y creo que a la mayoría de los japoneses de hoy en día

tampoco”. Haruki Murakami no desdeña esa

parte de su cultura, él nació así, en un tiempo de cambios drásticos,

y

sin

saberlo

se

ha

convertido

en

uno

sus

profetas. La búsqueda de Haruki Murakami se vislumbra con sus personajes, pero las búsquedas ahora no son individuales, él hace miras en los tratamientos

colectivos, su personaje

principal no es una persona es la humanidad, difuminado de La caza del carnero salvaje a Kafka en la orilla, vemos a ese alguien que podría pasar por el tipo/a más normal, pero que sufre un cambio, y este cambio es ajeno a él, no tiene control

sobre

la

situación

de

su

vida,

y

como

en

un

laberinto va siguiendo los patrones para ver de que se trata todo esto, es al final cuando este puede enfrentarse a

ese

algo

y

matarlo,

aniquilarlo,

volver

a

nacer,

convertirse en otra cosa, la transformación es la parte esencial de un organismo vivo.

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El Culo del Mundo En

ese

algo

provocado

un

que

ha

cambio

increíble en el personaje, podemos

ver

aprendizaje, educación

un

desde

la

sentimental

de

Tokio Blues, a guía de los viajes

en

paralelas

dimensiones

de

Sputnik,

mi

amor, hay un conflicto que Haruki

Murakami

ha

ido

entretejiendo, acercándose violentamente y con amor, en el filo de una era, ha creado nuevos mitos y ha sentado las bases para que nadie parte colectivo,

un

disparo

frío

que

haga

lo

siga,

de

un

entrar

para

ser

asesinato en

razón

a

nuestros contemporáneos de la época que tenemos en la punta de

las

uñas

apenas,

se

empieza

a

cerrar

la

puerta

y

mientras occidente mira de pie a la posmodernidad, Haruki Murakami está tirando una pistola en el drenaje.

Arte: Alejandro Elías Elizabeth Sobarzo [Imágenes interiores]

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Nº 4 de El Culo del Mundo