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Cortinas del otoño que anticipan el frío… Ayer el agua caía en los campos y acariciaba la desnudez de una tierra que paciente y anhelante danzaba con el viento. Vuelve a llover y escuchando el sonido de las gotas repicando en los tejadillos, me sumerjo en la melancolía. Tras el cristal, las huidizas gotas resbalan y se van, fabricando una cortina de ensueño, queriéndome meter en el hechizo de la lluvia, y me adentro. Huele a tierra húmeda y el viento se acerca cargado de embrujo y lluvia clara. Miro las tierras, ya estériles, y pienso... Tenía que haber caminado descalza para que la lluvia se fuera escurriendo a mi paso y se quedara la tarde serena y despejada. Así el viento calmaría y arrastraría con él mis ilusiones.

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Cortinas del otoño