Revista Acte Virtual

Page 1

ACTE VIRTUAL

Especial Navidad 2020 Revista de la Asociación cultural de escritores Acte Canarias 5 - enero - 2021 - Número 15


Índice PARTICIPANTES EN EL I CONCURSO NAVIDEÑO ACTE VIRTUAL POESÍA: Álvaro Rodríguez - Primer premio Haydée Bourzac Domingo Batista Rosario López

MICRORRELATO

Dirige Rosario Rodríguez Vidal Tesorera de Acte Canarias

Colabora Raquel Reyes Socia de Acte

Editorial Felicidad Batista Presidenta de Acte Canarias

Cándida Medina - Primer premio Sandra Santana Laura González Félix Díaz Mª Candelaria González Angie Hernández María de la Luz Raquel Reyes Consuelo Rodríguez

INFORMACIÓN y NOTICIAS Programa 2021 Ana Guacimara Hernández


Revista nº 15

ACTE VIRTUAL

Editorial Felicidad Batista Presidenta de Acte Canarias

Hemos dejado atrás un año complejo y triste, unas Navidades insólitas, una celebración de Nuevo Año en el tañido solitario de plazas, campanarios y relojes. Pero de los tiempos difíciles surge la capacidad de resistir y transformar lo imposible en viable. Comenzamos 2021 en el deseo y en la esperanza de que la emergencia sanitaria desaparezca. Pero no sería justo, ni acertado, pasar página. 2020 fue a nivel del medio ambiente una mejora para el que parecía un pronto e imparable cambio climático. La naturaleza regresó libre de contaminación, los parques y jardines se poblaron de mariposas monarcas y de alas blancas, los pájaros trinaron y sus cantos los escuchamos con emoción. El aire se tornó cristalino y los delfines se acercaron a nuestras playas. El tiempo se detuvo y nos descabalgó del estrés cotidiano y, de alguna manera, nos permitió vernos frente a nuestros propios espejos, reconocernos y reflexionar sobre qué vida queremos y qué entorno deseamos dejar a las generaciones futuras. El mar cerró sus rutas a los barcos, el cielo no permitió que los aviones remontaran el vuelo, los caminantes detuvieron sus pasos. Pero pudimos seguir viajando por nuestro interior, y por las páginas de los libros que leímos con pasión en casa y que nos llevaron, llevan, tan lejos. Para ACTE-Canarias no fue menos complicado en cuanto a actos, eventos, encuentros y celebraciones presenciales pero supimos reinventarnos.


Revista nº 15

ACTE VIRTUAL

Volvimos la dificultad en actividades virtuales, concursos, premios y, muy especialmente, muchos de nuestros autores y autoras tuvieron la valentía de publicar sus libros. Obras que fueron difundidas ampliamente por las redes sociales de las que dispone nuestra Asociación. Otros retornaron al papel, a la pluma o al teclado, para plasmar sus próximas ficciones o poemarios. Y no han dejado de llegar a nuestras colecciones más proyectos. Nuestra anterior Presidenta Luisa Chico decidió seguir trabajando por ACTE desde otra área. Reconocemos su incasable y brillante trabajo y al equipo humano que han hecho posible lo que hoy es ACTE y de cuyo legado partimos. Una nueva Junta Directiva que tengo el honor de presidir comienza su andadura. Es nuestro deseo cumplir los objetivos marcados en el Programa diseñado y en las áreas de gestión. Pero también en el propósito de que ACTE sea un agente cultural en la defensa y puesta en valor de la cultura que se genera en nuestras Islas. En definitiva para continuar avanzando juntos. ACTE-Canarias les desea a todos nuestros asociados y asociadas un 2021 feliz, sereno, saludable y pleno de actividades culturales y literarias.

Felicidad Batista


ESPECIAL I Concurso navideño de poesía y microrrelato "ACTE VIRTUAL"

2020


I Concurso navideño de poesía y microrrelato "ACTE VIRTUAL" 2020 Nuestro agradecimiento a todos los compañeros que participaron en la primera convocatoria de Acte para un concurso navideño de poemas y microrrelatos. De igual forma agradecemos desde estas páginas a todos los que apoyaron esos trabajos en Facebook con sus likes.

PARTICIPANTES POESÍA Álvaro Rodríguez Haydée Bourzac Domingo Batista Rosario López

MICRORRELATOS Cándida Medina Sandra Santana Laura González Félix Díaz Mª Candelaria González Angie Hernández María de la Luz Raquel Reyes Consuelo Rodríguez

ganadores


Revista nº 13

ACTE VIRTUAL

NAVIDAD No solo es una fecha en el calendario es un tránsito de lo invisible a lo visible. La naturaleza se ralentiza invita a domarse dentro de mí. Una noche nevada, perdido, huyendo de mis sombras escucho el llanto de un bebé.

Álvaro Rodríguez

Al observarlo, una llama se enciende en el centro de mi pecho mi niño interior se funde con él. Soy uno con el viento, el agua, las estrellas, la naturaleza, los seres humanos. Siento el calor y la luz

Primer Premio del Concurso de Poesía Acte Virtual

que emana de mi corazón, nace como pálpito de vela elevada hasta el cielo, un ardor que derrumba mi opaca noche. Me empodero hago mis acuerdos, cumplo mis deseos.


Revista nº 13

De pronto, me siento protegido puedo pintar planetas, diseñar cometas, transfigurar olas y alas caminar sobre las aguas parar el viento, manejar el fuego, tranquilizar la tierra. Siento la brisa alejar las tinieblas, la claridad disuelve las sombras, poderosos pensamientos conquistan el infinito. Gracias, Creador del Universo por el regalo de la vida que me has dado, por la oportunidad de sentir este precioso cuerpo, esta maravillosa mente, por percibir en mi interior todo tu amor, tu espíritu puro, tu cálida y radiante luz. ¡Ahora vive en mí el fulgor de La Navidad!

ACTE VIRTUAL


Revista nº 14

ACTE VIRTUAL

NAVIDAD 2020 Ha llovido y hace frío, la tierra mojada está y las gotas del rocío brillan dentro del rosal. En este mes de diciembre celebramos Navidad, hay que tener muy presente a la hora de brindar. Esta vez será distinto porque ya nada es igual las reuniones con amigos las tenemos que anular. Hay que guardar la distancia aunque duela el corazón, solamente una sonrisa desde lejos con amor. Esta vez no habrá festejos ni bullicio en la ciudad, solo veremos de lejos las luces de Navidad. Cada uno en vuestra casa, el árbol como testigo diciendo mil alabanzas para recibir al niño.

Haydée Bourzac Participante en el I Concurso de Poesía Acte Virtual


Revista nº 14

ACTE VIRTUAL

Cantaremos villancicos y alabanzas al Señor la noche del veinticinco en honor al redentor. La noche de Navidad en la cena brindaremos deseando que el nuevo día traiga paz al mundo entero. Y en una noche tranquila de fiesta y de tradición junto a toda la familia daremos gracias a Dios.


Revista nº 13

ACTE VIRTUAL

OSCURA NAVIDAD Navidad que no brilla igual cuando a la mesa hay una silla de menos, soledad que como ogro infernal se acaba llevando los sueños... Navidad en la que el frío te azota incluso aunque estés junto al fuego, tristeza que crece en alma y te hunde recuerdo a recuerdo... Navidad carente de luz y de calles iluminadas, familias ahora incompletas que comen en mesas colmadas... Navidad de covid y miedos y de pérdidas inesperadas, de cenas sin risas ni abrazos por culpa de la distancia... Navidad que no es navidad e invierno que es más invierno, pues sin ti solo habrá soledad y en la mesa estará tu recuerdo... Al hombre paciente

Domingo Batista Participante en el I Concurso de Poesía Acte Virtual


Revista nº 13

ACTE VIRTUAL

EL NACIMIENTO Cuando María y José iban pidiendo posada solamente un establo le ofrecieron de morada. Allí nació el Niñito, su madre lo envolvió en banda y lo puso en un pesebre como si fuera su cama. Este es el Nacimiento que la Escritura relata y la tradición conserva para que cada año renazca. En nuestro pueblo canario lo celebramos con ansia; dejamos sonar las cuerdas y cantamos con el alma “Lo Divino”, ese canto de celestiales palabras adornan la Nochebuena con música de la parranda. Los turrones y rosquetes y las truchas de batata, estos dulces entrañables que a todos nos acompañan.

Rosario López

Participante en el I Concurso de Poesía Acte Virtual


Revista nº 13

ACTE VIRTUAL

Primer Premio del Concurso de Microrrelato Acte Virtual

Cándida Medina EL DUENDE DE LA NAVIDAD En estos días, hay algo que me quita el sueño y es que mi nieto en la carta de los Reyes ha escrito lo siguiente: “Queridos reyes, este año sé que no podréis cumplir con todos los niños como otros años, porque la pandemia ha dejado a muchos padres sin trabajo, por eso voy a pedirles solo un regalito, a ver si así podéis contentar a otros niños”. Ya sé que muchos pensarán: Oye, qué buen corazón el de este muchachito… Sin embargo yo creo que le hemos robado el derecho a la inocencia. Me vienen a la mente los días previos a la noche de Reyes, hace ya unos cincuenta y tantos años… Cuando un duende llamado inocencia, aún corría por las mentes de los niños de entonces. En mis tiempos, eran los Reyes los que contentaban a niños nacidos en humildes familias. Jamás supimos de crisis, ni nos quitó el sueño el si habría o no de comer al día siguiente, sin duda, el duende de la inocencia estaba haciendo muy bien su trabajo.


Revista nº 13

ACTE VIRTUAL

Nuestra mayor preocupación era si se nos rompía la punta del lápiz o si no teníamos afilador, goma de borrar, o si se nos rompían las lonas. Los Reyes siempre llegaban con el juguete que le pedíamos. Luego con suerte una soga y algún que otro calderito… ¡Ah…! Y una naranja, ninguna otra tenía mejor sabor que esa que dejaban los Reyes en casa de la abuela materna, para cada uno de sus tantísimos nietos. En casa de la abuela siguiente, (la paterna lógicamente) como era costurera el duende de la inocencia se afanaba bien, ayudando a terminar las ropas para los cinco que vivíamos en casa, y así podíamos estrenar como todos los niños en el día de Reyes. En casa, faltarían muchas cosas pero nunca fuimos conscientes, la Navidad se vivía con alegría e ilusión. Unas veces las mamás y abuelas vestidas de luto daban una nota sombría a la mesa, pero esa noche nos regalaban una sonrisa, aunque se les escapara un par de lagrimillas en el brindis. Mi deseo, en estas navidades, y en el resto que me queden por vivir, es que le devolvamos a los niños la inocencia, el duende de la inocencia.


Revista nº 13

ACTE VIRTUAL

Participante en el I Concurso de Microrrelato Acte Virtual

Sandra Santana Y, DE REPENTE, LLEGÓ DICIEMBRE Y, de repente, llegó diciembre en este 2020 tan imprevisible; tan inesperado como todo lo que nos ha tocado experimentar. Después de todo este sinvivir, no me puedo quejar; tengo mucha suerte. Mi gente sigue intacta y yo también sigo aquí. Me siento afortunada. Puedo decir que aún respiramos tranquilos... aún. Así que ya estamos en diciembre y aunque este año todo brilla un poco menos, ya se envuelven a iluminar las calles. ¡Qué bonito se ve todo desde este lado de mi ventana! Se agradece ver un poco de Navidad ahí fuera porque aquí dentro seremos menos este año y esa ausencia siempre se nota... Pondremos alguna decoración más en casa y aunque sea una Navidad diferente, haremos que se mantenga el mismo espíritu de siempre... Es diciembre y llega el momento de reflexionar, de perdonarnos por lo que hemos hecho peor, de reconfortarnos por todo lo que hemos intentado, de celebrar lo poquito que hayamos conseguido y de pedir nuevos deseos para el nuevo año que comienza...


Revista nº 13

ACTE VIRTUAL

Ojalá que cuando todo esto pase hayamos aprendido a cuidarnos y querernos aunque sea de lejos; que bienvenidos son siempre todos los consejos que nos damos y que, aunque estemos separados, valoremos la constancia de tenernos en la mente y de escribirnos esporádicamente para saber que estamos bien; que no hay mejor detalle que regalar nuestro tiempo, llenarnos de buenos momentos y compartir nuestra felicidad. Este año no sé por donde empezar. Son tantas las cosas que ya tengo y tan pocas las que realmente necesito que no quiero sentirme egoísta. Solo voy a pedir un deseo. Uno. Y sí, mi deseo por Navidad es ver de nuevo esa sonrisa que guardas ahí detrás y que tanto echo de menos...


Revista nº 13

ACTE VIRTUAL

Participante en el I Concurso de Microrrelato Acte Virtual

Laura González LA NAVIDAD la Navidad llega cruzando tormentas y marejadas, haciéndose hueco entre nieblas e ilusiones. Sabores dulces y amargos, trocitos de hojaldre, almendra y miel, traspasan los arcos del tiempo, pinchando el globo de la niñez. Las sillas no tendrán el calor de los ausentes pero serán sombras imprecisas, no olvidadas. Belenes y pastores, árbol con guirnaldas, pasteles y turrones prendidos en las dudas del "Veremos", parecen resucitar. Sonarán villancicos aunque "los peces no beban en el río", ni las campanas repiquen una y otra vez el clásico "din- don”. Asumiremos un año diferente, con todos sus "peros" y un poco de humor. Villancicos, alegría, paquetes y bromas quedarán colgados en el árbol simbólico de la amistad. Bailemos al son de castañuelas, tambores y panderos. Brindemos por llegar sanos y salvos hasta el final. Algunos repartirán regalos, antojos y supercherías. El milagro resurge una vez más y todos nos fijamos en Ella.


Revista nº 13

ACTE VIRTUAL

Una madre sostiene en sus brazos el cuerpecito de una niña y en sus ojos brillan destellos de amor. Entornando su cuerpo, le da abrigo y de su pecho brota el maná de Dios… Envuelta en mantas de nubes y algodón, nos regala su inocencia, fragilidad y ternura. Paz y Amor son las notas presentes. El mensaje de Navidad se une con el nacimiento de otro ser que llega a la vida. La promesa toma cuerpo humano para continuar el viaje que comenzamos miles de años atrás. La magia nos envuelve a todos ofreciéndonos un soplo de esperanza. ¡Feliz Navidad a todas las personas de buena voluntad!


Revista nº 13

ACTE VIRTUAL

Participante en el I Concurso de Microrrelato Acte Virtual

Féliz Díaz LA FIRMA DEL TRATADO NAVIDEÑO Aquel viejo de barba blanca llevaba la mascarilla por debajo de la nariz. Bajó del trineo que había dejado estacionado junto a unos camellos. Se dirigió a la entrada de un suntuoso edificio. El vigilante uniformado le advirtió: ―Santa, colóquese bien esa mascarilla, por favor. ―Está bien, ya lo hago. Es que se me empañan las gafas. En el interior de un vasto salón le esperaban tres hombres. Todos eran de edad avanzada; uno de ellos era negro, el otro de rasgos árabes y el tercero parecía nórdico. Y llevaban puestas sus mascarillas además de guardar las distancias adecuadas. ―Bienvenido, Santa ―dijo el rubio. ―Saludos, Melchor. También para ustedes, Baltasar y Gaspar. Empecemos. Aquello duró horas y más horas, pero por fin llegaron a un acuerdo.


Revista nº 13

ACTE VIRTUAL

Largos años de disputas, en una verdadera guerra fría, habían conducido a un punto muerto. Y ahora, las peculiares circunstancias del 2020 les habían obligado a un alto el fuego. Así, por fin, todo terminaba con un Tratado de Paz Navideña. ―Compartiremos todas las listas de peticiones que hagan los niños ―dijo Gaspar. ―Y sin importar a quien vayan dirigidas, la mitad de los regalos se repartirán en Nochebuena, la otra mitad el día de Reyes ―añadió Baltasar. ―Solo nos queda por decidir el nombre de la sociedad que estamos formando ―comentó Santa Claus―. Propongo «Santa y Reyes Magos Limitada». Los Reyes Magos no estaban de acuerdo. Pero finalmente, tras una hora de nuevas discusiones, todos optaron por llamarse... "Papá & Mamá Asociados"


Revista nº 13

ACTE VIRTUAL

Participante en el I Concurso de Microrrelato Acte Virtual

María C González RECUERDOS DE NAVIDAD Sonó el despertador, estiró su mano y lo apagó. Volvió a su realidad, la soledad de su vida tras la terrible pandemia. Se pasó todo el confinamiento enclaustrada en aquel apartamento de una gran urbanización de Madrid. Aquel retiro obligatorio fue una bendición, necesitaba un descanso. Pero ya había pasado todo, ahora estaba ante la nueva normalidad. Volvió a repetir la misma escena de siempre, ducharse, tomarse algo de desayuno y salir corriendo para coger el metro al centro. Le esperaba un día terrible: de agobios, prisas, demandas de sus compañeros, de dar explicaciones a sus jefes. Comer cualquier cosa en algún bar o mandar a pedir comida basura al mediodía. Oír siempre las trágicas noticias sobre el mismo tema. En las calles, el temor que notaba en las personas, todas en silencio, rehuyendo las miradas, apartándose ante la tan temida distancia de seguridad. Sin sonrisas, miradas, ni saludos efusivos. Todo era diferente, su angustia y tristeza comenzaron a crecer. Deseaba terminar pronto. Volver... a su refugio.


Revista nº 13

ACTE VIRTUAL

Regresaría de noche nuevamente, sola, a su lujoso apartamento comprado tras varios años de preparación. Después de dos carreras, un máster en el extranjero, proyectos, un currículum excelente, duras entrevistas y tras una reñida competencia con muchos otros, igual de preparados que ella, por fin, logró aquel ansiado puesto laboral. Sí, era lo que había deseado siempre. Sus sueños se habían realizado. Ahora en su hermoso y lujoso piso, bien amueblado con todas las características que había soñado, se duchó, se cambió y fue a preparar su cena. Solo un yogurt y un sandwich, no se permitía disfrutar de una buena comida, por temor a engordar y no ser admirada en su círculo, donde la belleza física era un valor al alza. Sola, delante de su bandeja se planteó qué era lo que le producía aquel vacío existencial. Por fin, la vida, después de tantos años de sacrificio, la recompensaba. Estaba logrando todas sus metas. Miró a su alrededor, aquella maravilla de apartamento, rodeado de todos los lujos y comodidades. Una desazón comenzó a crecer en ella, se acordaba de su infancia, cuando regresaba a su isla por Navidad, la época más deseada, vacaciones y regreso al pueblo de casas abiertas. Recordaba la felicidad que sentía cada mañana y despertaba, bajo un montón de cálidas mantas. Allí le llegaba el olor a pan recién hecho, la chimenea en invierno encendida desde temprano, muchas voces y risas. El sabor de la leche recién ordeñada, los bollos, mermeladas y sabrosas comidas que preparaba su abuela al amor de la lumbre. El sentarse por la tarde, con mucho tiempo por delante, junto a los mayores que comenzaban a contar sus historias: historias, encuentros, y alegrías que todos recordaban. Todos frente a la chimenea, donde calentaban los embutidos guardados de la matanza del otoño.


Revista nº 13

ACTE VIRTUAL

Ir a buscar un pino al bosque cercano. Decorarlo entre todos los primos, juegos y bromas. Días de ruidos, risas y escenas inolvidables: largas mesas, llenas de abundantes y sabrosas comidas, dulces y bebidas. Cantando villancicos, con panderetas, botellas y cubiertos como instrumentos musicales, hasta la hora de ir a la misa del gallo. Luego, en la madrugada, visitar las casas de familiares y compartir los licores y dulces caseros. La ilusión por escribir la carta a los Reyes, las visitas a las tiendas del pueblo con sus vitrinas repletas de sueños e ilusiones. Eran recuerdos de una vida sencilla, de ritmo lento, donde el estrés no tenía cabida, donde no existían luchas, ni rivalidades para lograr el reconocimiento. Donde el café se tomaba despacio y se contemplaba la vida de otra manera. Abrazos, besos y alegría en los encuentros. Tras mucho meditarlo, tomó la decisión firme de realizar cambios en su vida. Cuando esto pasara regresaría a su isla, abandonaría todo. Necesitaba calma y serenidad. Por fin, había comprendido que ese vacío interior que sentía era la voz de su alma, le reclamaba un cambio de valores, de vida, de mirar hacia dentro y buscar el camino de vuelta a su esencia, a quién era ella. Un alma que deseaba estar en contacto con lo que verdaderamente amaba, la tierra y sus ciclos… Regresaría a cumplir su sueño de Navidad. Fin.


Revista nº 13

ACTE VIRTUAL

Participante en el I Concurso de Microrrelato Acte Virtual

Angie Hernández DIVINA NAVIDAD Nunca te gustó la Navidad, en realidad no te gustaba ninguna fiesta. El carácter se te fue avinagrando como el vino que no bebías y que guardabas para una “ocasión especial” que nunca llegó. No fueron especiales los días, las noches, los años que te regalé. Sé que me culpabas por no haberte dado los hijos que habías deseado, lo sentía en tu mirada, lo leía en tus silencios. Diciembre llegaba puntual, cargado de nostalgia. Añoraba a mi madre en la cocina preparando truchas de batata, a mi padre ayudándome a montar el Belén, las risas de mis hermanos, las confidencias con mis hermanas, las luces, el regocijo de la bandeja de turrón, el tintineo de los aros de latón de las panderetas y el chocolate caliente del desayuno de Navidad. Contigo todo se redujo a un triste adorno en la mesa de la entrada y a tu rostro fruncido a modo de guirnalda acibarada para acompañar los platos llenos de reproches callados. Cuando falleciste hace diez años ya me habías contagiado la desgana; la alegría llevaba años escondida. La guardé en el altillo donde almacenaba los abrazos de los míos junto a aquel ajado adorno navideño. Este año todo ha sido distinto ¿sabes? Mi pensión de viudedad no me da para mucho y ya no me quedaban ahorros.


Revista nº 13

ACTE VIRTUAL

Vendí las pocas joyas que me regalaste. No me van a servir cuando mire de frente a la muerte dentro de poco desde una cama, sola y medio desnuda tapando mi vejez con una bata de hospital. No tengo mucho dinero pero he recuperado el entusiasmo y hasta la risa, que ocupó como un ejército extraño las habitaciones de esta casa. Hace cuatro meses se me ocurrió vender tu colección de monedas. No tenía ni idea de lo valiosa que era, así que con toda esa pequeña fortuna y lo que me quedaba de la venta de las joyas he podido ayudar a mucha gente del barrio que ha perdido el empleo, que tiene niños y que lo está pasando mucho peor que yo. Sé que estarás poniendo el grito en el cielo -nunca mejor dicho- pero, ¿sabes lo que te digo? Solo me arrepiento de no haberlo hecho antes. Ayer me encontré a Lali, la vecina del segundo, y me preguntó cuál era mi villancico favorito. “Ninguno de esos modernos en inglés”, le contesté. “Prefiero los de mi tierra, los de toda la vida”. En esta Nochebuena fría, de futuros inciertos, detrás de los cristales de mi ventana enmarcada por luces de colores, no puedo dejar de emocionarme al escuchar, desde todos los balcones de la calle, las notas de “Lo Divino”. Entre lágrimas, alzo mi copa de tu Rioja Gran Reserva: “¡Feliz Navidad, Antonio!"


Revista nº 13

ACTE VIRTUAL

Participante en el I Concurso de Microrrelato Acte Virtual

María de la Luz LA CARTA MÁGICA Lo despertó una dulce melodía, se levantó de la cama y restregando sus grandes ojos marrones salió de su habitación en dirección hacia la pequeña sala de su casa, donde las luces del árbol de navidad parpadeaban sin cesar. Al entrar en el acogedor salón se percató que todo el lugar estaba teñido de un color blanquecino un tanto amarillento, como si pequeñas motas o partículas brillantes en suspensión pulularan por todo el lugar. Una fría brisa entró por la ventana entreabierta lo que hizo que el árbol, con campanitas, luces, bambalinas y demás adornos se estremeciera con fuerza, produciendo un gracioso ruido. Corrió presto a cerrar la ventana antes de que el hermoso arbolito de Navidad con todos sus accesorios cayera al piso. Dispuesto a regresar a su cama, pues tenía sueño y estaba helado, distinguió un gran sobre dorado justo a los pies del árbol y sin poder evitarlo se acercó y lo cogió entre sus manos. Mirando en dirección hacia la habitación de sus padres, que al parecer dormían tranquilamente y no se habían percatado absolutamente de nada,


Revista nº 13

ACTE VIRTUAL

sacó la carta que contenía el bello sobre. Sentado en el piso y amparándose en las luces del árbol para poder leer lo que había escrito en aquel papel color azul, y escuchando todavía aquella melodía que lo había despertado, se dispuso a comenzar la lectura. Al principio destellos dorados en aquella carta, no lo dejaban ver con claridad, no sabía si era por las luces del árbol que le daban esa sensación o si por el contrario el papel brillaba por sí mismo. La carta estaba dirigida a los niños del mundo, era muy larga y estaba firmada por los regalos que nadie pide. Algunas líneas eran visibles y otras no, así que cansado de hacer un gran esfuerzo por ver todas las palabras se limitó a leer frases sueltas y párrafos alternos, pues la luminosidad del papel le impedía leerlo todo. Su madre lo encontró dormido sobre la alfombra al pie del árbol de Navidad. Lo cogió entre sus brazos y con un tierno beso en la mejilla lo despertó dulcemente y mientras lo llevaba a su habitación, Juanito no dejaba de preguntarle si había visto la carta. El niño solo recordaba el nombre de los regalos que nadie pide y en su cabeza no cesaban de repetirse las siguientes palabras: un amigo, un milagro, una estrella, flores, una obra de arte, un corazón, un libro...


Revista nº 13

ACTE VIRTUAL

Participante en el I Concurso de Microrrelato Acte Virtual

Raquel Reyes VIGILIA Fue una Noche de Reyes larga y pude escuchar todas las campanadas en el reloj de la iglesia. Después de la medianoche las escuché lejanas, en medio de un duermevela intermitente. El sillón de la habitación no era demasiado cómodo y me levanté para desentumecer las piernas. Eran las tres cuando me decidí a abrir la ventana. Desde ese lado del Hospital se podían distinguir los árboles de la plaza y la iglesia, incluso de noche. La brisa fría ayudaba a mantenerme despierta e imaginé que los Reyes Magos andarían ocupados repartiendo sus regalos. Quedé absorta ahí de pie hasta que sonaron las cuatro. El aire se volvió más frío y pensé que tal vez él no estuviera bien tapado. Me acerqué a la cama donde dormía abuelo, cubierto con la mantita beige. Lo tomé de la mano y la sentí fría. Por inercia miré hacia el monitor de constantes vitales y comprobé que todo continuaba funcionando igual. Seguía durmiendo como un niño. Recordé que cuando yo era niña, después del accidente, él procuraba despertarme tarde para que descansara. —¡Hey, dormilona! ¡Dormilona! —Entreabrí los ojos y distinguí su rostro— No has ido a mirar los regalos—. Giré la cabeza y vi que ya era de día. Papá Antonio siempre ha sido muy bromista. Con mis dos


Revista nº 13

ACTE VIRTUAL

piernas escayoladas no me resultaba fácil desplazarme hasta el arbolito del salón. —¿Hay algo para mí, abuelo? —Eso es lo que vamos a comprobar —dijo tomándome en brazos —. Vamos a ver si los Reyes no se han olvidado de mi pequeñina. Miré a abuelo en su cama y a la enfermedad que le había hecho estragos. Pensé que yo podría perfectamente cogerlo en brazos y sacarlo de esa cama a buscar su regalo en cuanto amaneciese. Sentí más frío aún; cogí otra mantita del armario y lo cubrí hasta los hombros. Metí mi mano por entre la manta y tomé la suya. —¡Miren a quién tenemos aquí! —exclamó sonriendo abuela. Ellos se habían hecho cargo de mi hermano y de mí desde que perdimos a nuestros padres. Abuelo me bajó hasta el suelo y busqué mi nombre entre los paquetes. Uno de ellos contenía un diario, con una cubierta granate y dorada, y lo comencé ese mismo día. Recuerdo a mi hermano jugar con el tren de juguete, a abuelo probándose su jersey, y a abuela con un libro nuevo, que dejó sobre la mesa para sacarnos fotos. Abuela… En ese momento escuché que eran las cinco. Aproveché para coger a abuelo de la otra mano, que parecía haber tomado más calor. A las seis volví a cambiar de mano. A las siete la luz del sol se colaba por la ventana e iluminaba la cama con un leve brillo. —Papá Antonio, ya es de día. Miré hacia el monitor y ya este no mostraba la misma imagen. Tenía asida su mano y no quise levantarme para avisar a nadie. —Despierta, dormilón —dije con la vista borrosa—. ¡Despierta! Momentos después la puerta se abrió y entraron los enfermeros. Fue una mañana de Reyes muy extraña. Todo transcurrió rápido. En aquel diario quedaron impresas, en forma de palabras, todas las muestras de cariño que me brindaron. Lo releo de vez en cuando y sonrío al pensar en los días dorados que viví en mi primera Navidad en casa de los abuelos.


Revista nº 13

ACTE VIRTUAL

Participante en el I Concurso de Microrrelato Acte Virtual

Consuelo Rodríguez LOS REYES MAGOS Había una vez una niña llamada Chía, la cual vivía con sus padres y hermanos en un pueblo situado en el norte de una isla verde y rocosa. La niña tenía seis años y recordaba cómo su abuela con su falda y el abuelo con su pipa la abrigaban al calor de la chimenea. Era el día de Navidad, y como sus padres no estaban trabajando y eran muy pobres no podrían regalarle muchas cosas. Pero sí le dijeron a sus tres hijos que dentro de tres días vendrían los Reyes en camellos y agrietarían el patio con sus patas enormes, si no le ponían hierba para comer. Entonces los tres hermanos se dispusieron a ir a la huerta cercana a la casa a recoger la hierba que había crecido durante el invierno. Y llegó el día esperado. Los Reyes vinieron; a las dos hermanas le dejaron dos muñecas, una a cada una, y al hermano más pequeño un camión de madera fabricado por su padre. Pero las muñecas, que eran cartón, se olvidaron en el patio y como esa noche llovió, se mojaron y el camión que era frágil se desarticuló.


Revista nº 13

ACTE VIRTUAL

Pasó la niñez y llegó la adolescencia. Sus papás habían recuperado, como por misterio, la economía. Habían vendido todo lo que dejaron atrás en aquel pueblo del norte y adquirieron una casa, de dos pisos, llena de cosas y de muebles nuevos. Esa Navidad fue inolvidable, en casa se adornó el árbol con bolas de todos los colores, con cintas, y en el pico del árbol una gran estrella dorada. En el pequeño patio se realizó un Belén con figuras del nacimiento del niño Jesús. A Chía le sorprendió que su padre pusiera en un pequeño estanque del Belén agua con peces vivos, y que todo quedara tan bien hecho. En esa Navidad, los Reyes les dejaron un pequeño reloj, de marca kauni dorado, que para ellas relucía como una verdadera estrella en la noche, y unas botas de charol negras a parte de una falda escocesa, calcetines, ropa interior, y además de caramelos. Hoy sentada en el balcón recuerda aquellos días inolvidables de olores y sabores de la infancia, y por supuesto de los Reyes Magos. Con este poema, que Chía recita siempre que sale la luna por detrás de la montaña, recuerda: Mi infancia hecha barro en aquel pueblo del norte, salpicado por el sereno de la noche. Mi infancia cubierta de canciones y estrellas que anuncian Navidad. Mi infancia recordando el crisol chispeante del sol, detrás de los cristales. Mi infancia llena de nubes blancas, por un cielo azul, y arcoíris nuevos, que hoy recuerda con amor. Porque siempre hay una segunda oportunidad, un cielo nuevo, una nueva esperanza.


Informaciรณn y NOTICIAS


NOVEDADES LITERARIAS DE NUESTRAS COLECCIONES COLECCIÓN TEIDE LAS MEMORIAS DE LA DIOSA de María C. González

COLECCIÓN TIGAIGA ALEGATO DEL ALMA de Balbina Rivero


NOVEDADES LITERARIAS DE NUESTRAS COLECCIONES COLECCIÓN TABORNO LA VENTANA Y SU CANDELA de Candelaria González

COLECCIÓN TEIDE EL CONTRARIO TIENE ALGO EN COMÚN de Miguel Ángel Reyes


NOVEDADES LITERARIAS DE NUESTRoS socioS PANDEMIA - Carlos Caraballo SUEÑOS DEL OTRO - Alberto Omar Walls EN EL AZUL - Ricardo Martín LOS DÍAS QUE VIVÍ SIN TI - Sandra Santana UN CAMERINO PROPIO - Daniel María MEMORIAS DE PAPEL - Pablo Martín


Revista nº 15

ACTE VIRTUAL

NOTICIAS - TENERIFE Premios al Arte 2020 A principios del mes de diciembre, nuestra compañera Ana Guacimara Hernández recibió el 3·ª Premio en la categoría de Relato en el Concurso de Creación Literaria de Candelaria.

Otro sueño que se hizo realidad en diciembre. Por primera vez Ana Guacimara cruza el mar de las islas para participar en una antología peninsular, en este caso, de Almería, participando en el libro "Relatos de otoño".


Revista nº 15

ACTE VIRTUAL

PrOGRAMA 2021 Acte canarias ÁREAS DE GESTIÓN Concebimos una ACTE-Canarias difusora de la vida literaria y creativa de nuestros asociados y asociadas, pero también como un agente activo y participativo de la vida cultural de Canarias. Para cumplir con los objetivos que se platea la nueva Junta Directiva de Acte Canarias, hemos organizado las tareas a llevar a cabo en 2021 en distintas áreas de gestión: Eventos, Difusión, Edición, Clubes de Lectura, Talleres y recursos, Premios y Concursos, Delegados insulares, Cantautores y Nuevos socios y Socios jóvenes.

Área de Eventos Se ocupará de la organización de todos los eventos que lleve a cabo ACTE-Canarias. Planificación, relaciones con instituciones públicas y privadas, cuando proceda y la situación sanitaria lo permita, para llevarlos a cabo en sus sedes y celebración de dichos eventos de manera virtual o/y presencial.

Área de Difusión Realizará la difusión de la información que genere ACTE-Canarias y sus asociados y asociadas a través de su Página web, esta Revista, Blog, Redes sociales y Medios de Comunicación.

Área de Edición Agrupa todo lo referente a las colecciones de ACTE-Canarias. Fondos de los libros publicados en el marco de la Asociación y los donados por instituciones públicas y privadas, así como también por los propios asociados.


Revista nº 15

ACTE VIRTUAL

Área de Clubs de Lectura Planificación: frecuencia, número de participantes, programar lecturas, virtuales y/o presenciales cuando fuera posible. Promover la creación de clubs en diferentes islas y municipios.

Áreas de Talleres Literarios y Recursos para Escritores Impulsará la labor formativa de nuestros asociados con la celebración de conferencias, talleres, cursos y seminarios de manera virtual y/o presencial siempre que sea posible. Planificará a lo largo del año estas actividades.

Área de Premios y Concursos Será la encargada de organizar, gestionar, tramitar, consultar todo lo relacionado con los Premios que concede ACTE-Canarias y con los concursos que celebre.

Área de Delegados Insulares Estará integrada por los delegados de ACTE- Canarias en cada isla. Informarán de actividades culturales que celebren en sus respectivos ámbitos. Promoverán eventos que permitan participar a asociados a nivel insular y/o regional.

Área de Cantautores Informarán de eventos musicales y virtuales en los que participen. Promoverán eventos dentro de ACTE-Canarias, tales como recitales, poner música y voz a creaciones de poemas, relatos, minificciones o fragmentos de novelas de los asociados y cuantas ideas creativas surjan.


Revista nº 15

ACTE VIRTUAL

Área de nuevos socios y de socios jóvenes Una área que pretende aumentar el número de asociados y asociadas especialmente en las islas donde aún no hay representación: la Gomera y La Graciosa. Fomentar la incorporación de escritores y escritoras jóvenes como uno de los objetivos esenciales. Para lo que es precioso generar actividades que motiven su participación e integración en esta Asociación. Desde el impulso en las redes sociales, micros abiertos, etc. Crearemos una colección en ACTE-Canarias en la que puedan publicar acorde con las demandas actuales. Fomentar la incorporación de asociados dramaturgos, guionistas de radio, televisión y cine. CONCLUSIÓN Este programa, aprobado por la Asamblea General de los asociados y asociadas plantea, en definitiva, fortalecer a ACTE-Canarias y seguir avanzando. Nos proponemos dar una mayor visibilidad a la Asociación, contribuir intensamente a dinamizar la actividad cultural en Canarias y a seguir difundiendo el conjunto de la obra de cada uno de los creadores que forman parte de ACTE-Canarias.


SĂ­guenos en: nuestra pĂĄgina web

https://letrasbirmagen.wixsite.com/asociacionescritores

actecanarias@gmail.com Acte Canarias

671168903

acte canarias letras birmagen birmagen