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Enero, 2009

Cuadernos Nº 15

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Capitalismo y socialismo en la obra de de Fernand Braudel arqueológicos, o de documentos. Para edificar una totalidad, cada vez más amplia y “comprensible”, que resuelve los problemas originales. Pero surgen otros en forma de nuevas interrogantes a la historia. En este sentido es una disciplina “emporética”, como toda ciencia con su espiral de desarrollo, es decir, donde la solución de un problema, nos revela otros nuevos. Nos invita así, a reconocer lo que vemos a diario, desde otro punto de vista. De allí surge la comprensión de nuestra vida cotidiana, como parte de ese río, inagotable, que es la historia.

III A partir de 1450, en Europa, el número de humanos aumenta con rapidez, porque entonces resulta necesario y posible compensar las pérdidas del siglo anterior. Las pérdidas producidas por la hambruna de comienzos del siglo XIV y la peste negra. Esa recuperación continuará hasta el siguiente reflujo. Esos flujos y reflujos, resumen tendencias generales, de “reglas a largo plazo” presentes hasta el siglo XVIII. A partir de allí se produce una ruptura de un techo poblacional que parecía infranqueable. Las ciencias y las técnicas se desarrollaron en el periodo del siglo XIV luego de la gran peste que arrasa a Europa. Tanto el esfuerzo violento, como el paciente y monótono modelando una piedra, un trozo de madera, o de hierro, para fabricar herramientas o un arma. Las grandes concentraciones económicas, trajeron consigo la concentración de medios técnicos y el desarrollo de una tecnología. Es así en la Venecia del siglo XV, en la Holanda del siglo XVII o en la Inglaterra del siglo XVIII. La ciencia irá de la mano como superestructura tardía. Braudel nos recuerda que “desde siempre, todas las técnicas, todos los elementos de la ciencia, se intercambian y viajan alrededor del mundo”. Lo que no se difunde bien son las asociaciones, las agrupaciones de técnicas, por ejemplo: el timón de codaste, más el casco de tingladillo, más la artillería naval, más la navegación de altura. El propio capitalismo es suma de artificios, procedimientos, costumbres y realizaciones. Braudel se pregunta: ¿no fueron la navegación de altura y el capitalismo los que le dieron primacía a Europa, por el mero hecho de difundirse en bloque? La historia de la vida económica es la historia integra de los humanos contemplada desde cierto punto de vista: “primordial, en una economía preindustrial… coexistencia de rigideces, inercias y torpezas de una economía elemental, de movimientos limitados y minoritarios, pero vivos y poderosos”. Allí están: w Campesinos, que viven de forma casi autónoma, casi autarquía.

Esta economía se pierde en la noche de los tiempos, pero no logra asociar toda la producción a todo el consumo, ya que una inmensa parte de ella se pierde en el autoconsumo, de la familia o del pueblo, y no entra en el circuito del mercado. w Una economía de mercado en 400 años se encuentra en vías de desarrollo. Enlaza a un número suficiente de “burgos y ciudades” como para poder organizar la producción. “Habrán de pasar siglos, sin duda, pero entre estos dos universos -la producción, en la que todo nace, y el consumo, en el que todo perece-, la economía de mercado constituye el nexo de unión, el motor, la zona estrecha pero viva en la que surgen las fuerzas vivas, las novedades, las iniciativas, las múltiples tomas de conciencia, los desarrollos, incluso el progreso”. Hay una transición entre el campesino con producción en autarquía y el mercado, una parte del tiempo hace una cosa y produce solo para el autoconsumo, pero en otra época vende parte de su cosecha -en el mercado- y compra herramientas y ropas, que ya no hace por si sólo. Penetra así, al menos parcialmente, en el mercado (forma inferior). En el lado del intercambio esta el buhonero que vende por las calles, en poca cantidad (forma intermedia). Por la otra el tendero, que vende lo que fabrica (tendero-artesano) o vende lo que otros producen (tendero-comerciante, forma superior). La tienda siempre abierta ofrece intercambio permanente, mientras el mercado sólo uno o dos días a la semana. w En fin, el capitalismo en expansión, que “se extiende como una mancha de aceite” Por encima de los mercados y de los agentes de intercambio, la expansión se encuentra en los bancos, ferias y bolsas. Las ferias, abiertas por días cada cierto tiempo, en fechas fijas; y las bolsas, en forma permanente. Las ferias se encuentran dominadas, al igual que las bolsas, por lo grandes mercaderes, que pronto se conocerán como negociantes, y que apenas se ocupan del comercio detallista.

IV El mercado en Europa: siglo XV al XVIII. Siglo XV. La evolución en occidente en el siglo XV, se origina en 1450 con el resurgir económico, en beneficio de las ciudades, favorecidas por la subida de los precios “industriales”. Los precios agrícolas no cambian o a veces descienden. El papel motor de la economía son las tiendas de artesanos. Son los mercados los que dictan las normas. Siglo XVI. Se recupera la economía de nuevo, como antes de la peste negra en el siglo XIII y principio del XIV. Se desarrolla la navegación comercial atlántica. El papel motor son

la ferias: Amberes, Berg-op-Zoom, Francfort, Medina del Campo, y Lyon. Esta última con las Ferias de “Besancon” fueron el centro del occidente. Ya el grado de complejidad es muy alto. El grado de complejidad en el tráfico del dinero y el crédito, fueron instrumento de dominación de 1579 a 1621 de los genoveses. Historiadores serios lo llamaron “el siglo del apogeo de las grandes ferias”. Se conforma en este siglo la proliferación de una llamada superestructura, alimentada por la llegada de metales preciosos de América y el surgimiento de un sistema de cambios y recambios que permite una gran masa de papel a la venta y a crédito. Siglo XVII. Es una época de retroceso o estancamiento económico. Se corta el auge de Italia, y surge Ámsterdam, con una vuelta a la mercancía, en beneficio de Holanda y sus flotas y la Bolsa de Ámsterdam .La Feria cede el paso a las Bolsas o plazas mercantiles (que son a la feria lo que las tiendas es al mercado normal). Flujos continuos en vez de flujos intermitentes. Surgen también en el siglo XVII las tiendas (“Todo se ha vuelto tiendas.” Lope de Vega, 1607). Siglo XVIII. Vuelve de nuevo la aceleración económica. Se amplían las Bolsas. Londres trata de suplantar a Ámsterdam, que se especializa en plaza de préstamos internacionales. Ginebra y Génova participan en este juego peligroso. Las ferias salen perdiendo, a pesar de sus privilegios fiscales y de intercambios tradicionales. Las ferias dan créditos fáciles. Pero persisten ferias en sitios de economías tradicionales. Se multiplican las actividades comerciales y las ferias se desplazan a sitios más pequeños pero mucho más numerosos. Se desarrolla el Private Market en contraposición al Public Market, aun cuando existía el primero, desde tiempo atrás, en Inglaterra. Se trataba de compras anticipadas o de acaparamiento en la ‘compra de un producto’. Se producen así largas cadenas comerciales autónomas, con gran movilidad, que aprovechan este gran margen de libertad para la “competencia desigual”; controlan grandes mercados, ejércitos o ciudades “el vientre” de Paris o de Londres. Surge así el contramarcado.

Fernand Braudel, autor de numerosos estudios sobre el capitalismo.

do nacional, -se pregunta Braudelde la bandera nacional que hay que defender, de la industria nacional ligada al mercado interior y exterior a la que interesa promover”? Posteriormente, estas naciones, en especial las europeas, se revisten y extienden con sistemas de colonias. Terminando, a finales del siglo XIX y comienzos del XX, en verdaderos “imperialismos” con bases nacionales que se reparten el planeta; y cuando no pueden repartirse en la mesa de negociaciones, lo hacen en los grandes campos mundiales de batallas (Guerras Mundiales del siglo XX). Probablemente el capitalismo ahora gigante rodeado de miserias se dirige del contexto nacional al planetario, en el siglo XXI fartet@yahoo.com

V Capitalismo y nacionalismo El mercado y el capitalismo han surgido progresivamente, asentados sobre los pesados y profundos cimientos de la vida material, pero ya en los tiempos medievales se mueve con dinamismo, pero con pequeñez, en la vida de los pueblos europeos. Luego surgió en las ciudades constituidas como centros políticos, “la política económica de las altivas ciudades”; y luego se expandiría a espacios cada vez más amplios, las naciones, “¿no es acaso a propósito del merca-

En sus inicios, el mercado incluia productos de hierro, producidos por los artesanos de la época.


Cuadernos 15, página 15  

La obra de Fernand Braudel sobre socialismo y capitalismo es analizada por el profesor Federico Arteta-Bracamonte

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