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Los tiburones son peces versátiles y tienen sentidos muy agudos; muchas de sus especies son capaces de cazar y devorar a casi cualquier otro animal marino, tanto en mares profundos como en mares poco profundos. Estos dos rasgos explican su larga historia evolutiva; muchas de las especies de tiburones de nuestros días son muy similares a especies que nadaban en los mares del cretácico, hace más de 100 millones de años. Muestran también una gran variabilidad en lo que se refiere a su comportamiento y a su tamaño. El tiburón ballena es el tiburón más grande, y también el pez más grande de todos los mares; alcanza los 15 m de longitud. Hay especies por el contrario que miden menos de 50 cm de largo.

Los tiburones son peces sobre todo marinos que viven en todos los mares, y que abundan en aguas tropicales y subtropicales. No obstante, muchas especies migran remontando los ríos, como el tiburón toro que llega hasta el lago Nicaragua, en América Central. Los tiburones son conocidos como carnívoros agresivos que incluso llegan a atacar a miembros de su propia especie, pero dos de los de mayor tamaño --el tiburón peregrino y el tiburón ballena-- son animales dóciles que se alimentan de plancton, filtrándolo del agua por medio de peines branquiales. La mayor parte de los tiburones son de color gris y tienen la piel correosa, cubierta de pequeñas escamas placoideas afiladas y puntiagudas que, al contrario de las que caracterizan a los peces óseos, no aumentan de tamaño en la forma adulta. Tienen un cuerpo fusiforme terminado en un rostro afilado y con la boca situada en posición ventral. Presentan de cinco a siete hendiduras branquiales detrás de la cabeza. La cola es asimétrica y la columna vertebral se prolonga en su lóbulo superior (cola heterocerca). Muchas especies tienen hileras de dientes afilados enclavados en membranas fibrosas en lugar de en las mandíbulas; los dientes, que pierden a menudo al clavarlos en la carne de sus presas, son reemplazados con rapidez por otros dientes que se desplazan hasta ocupar el espacio que dejan los primeros. Las aletas y la cola de los tiburones son rígidas en vez de eréctiles, como las de los peces óseos. Desmintiendo la creencia popular, las aletas dorsales rara vez sobresalen de la superficie del agua cuando los peces nadan próximos a ésta. Los tiburones carecen de vejiga natatoria y, si se quedan inmóviles, se hunden. Poseen poderosas enzimas digestivas y un pliegue epitelial especializado que forma una espiral a lo largo del intestino delgado y, que les permite absorber gran diversidad de alimentos. Los tiburones son en gran medida carroñeros; se alimentan de peces heridos, carroña, basura y otros residuos procedentes de los barcos. También se alimentan de animales como focas, tortugas, aves, ballenas, cangrejos y


gran variedad de peces. Los machos se identifican por unas extensiones de las aletas pélvicas que les sirven de órganos copuladores

Los tiburones aparecieron hace unos 350 millones de años y prácticamente no han sufrido cambios desde hace setenta; Aun así todavía constituyen un grupo dominante. Hay que tener en cuenta que viven en un entorno sujeto a muy pocas fluctuaciones y que apenas han sido víctimas de la actuación humana pero de todos modos, a juzgar por su prolongada permanencia en las aguas del planeta, los tiburones se revelan como un grupo que ha tenido un éxito extraordinario. Su prosperidad se debe a ciertos rasgos básicos que heredaron de sus antepasados, junto con sus admirables adaptaciones a diversos nichos ecológicos y a las duras


restricciones que impone el ambiente, adaptaciones que le han permitido convertirse en los principales depredadores del mar. Con casi total seguridad los tiburones evolucionaron a partir de los placodermos, un primitivo grupo de peces mandibulados. En este grupo se dio una sorprendente Variedad de diseños de mandíbulas y aletas. En cambio, los primeros tiburones ya eran bastante conservadores en cuanto a diseño y ya habían adquirido una existencia depredadora similar a la de muchas de las especies modernas.

Si nos pidieran que dibujáramos un tiburón, la mayoría de nosotros esbozaríamos algo parecido a la ilustración superior (figura de la izquierda), que corresponde con un miembro del genero Cacharhinus. Un tipo de vida de depredador activo en un medio 800 veces más denso que el aire requiere un aparato locomotor eficaz y, si bien un bañista puede no apreciarlo así cuando se le acerca, la magnifica elegancia de un tiburón es indiscutible.

TIBURONES Los tiburones son un grupo sorprendentemente diverso de criaturas y definirlos no es tan fácil como parece. A pesar de que todos son peces, ellos difieren enormemente en la forma


de su cuerpo, tamaño, hábitat, comportamiento y dieta. Muchos de ellos no lucen para nada como los animales a los que asociamos con la clásica imagen de un tiburón: algunos son casi planos habitantes del fondo, mientras que otros son criaturas de aspecto extraño que viven en las enormes profundidades. Pero hay algunas características que son comunes a todos los tiburones A diferencia de otros peces, los tiburones tienen un esqueleto hecho de cartílago en vez de hueso. El esqueleto está reforzado en algunos lugares por unas placas especiales llamadas tesserae, que están formadas por sales de calcio sólido. Todos los tiburones tienen dientes que son producidos regularmente y que mudan en intervalos regulares. Algunos pueden producir miles de dientes al año, los viejos se van aflojando y son remplazados por una nueva fila de dientes detrás de ellos. ¡Hasta la piel de los tiburones tiene dientes!. Una de las características más definidas de los tiburones son pequeñas escamas que lucen como dientes cubriendo su piel, éstas son llamadas dentículos dérmicos. Son estos dentículos los que le dan a la piel del tiburón la apariencia de un papel de lija.


los tiburones