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“RENDICION DE CUENTAS DEL INFORME DE LABORES DE LA CORPORACIÒN PARA LA SEGURIDAD CIUDADANA DE GUAYAQUIL AL 31 DE MAYO DEL AÑO 2011. En el mes de abril del año 2006, a falta de políticas de estado en materia de seguridad, y ante el pedido de la ciudad de mejorar dichos índices efectuado en marchas multitudinarias, la Asamblea de la Corporación definió con precisos lineamientos las políticas y las acciones a ser desarrolladas, a fin de establecer políticas de seguridad a nivel local, y entendiendo que la seguridad ciudadana es la suma de esfuerzos, de todas las instituciones vinculadas al tema, en cada uno de sus campos, y que, cumpliendo cada una de sus acciones, dan en conjunto bienestar al ciudadano, siempre con un financiamiento permanente para ejecutar acciones y resolver necesidades de lamentable existencia histórica. En ese año y los siguientes años, uno de los principales retos fue suplir las necesidades de la Policía Nacional, de acuerdo a sus propios petitorios, así como; establecer en Guayaquil, una infraestructura de seguridad ciudadana en todos sus ámbitos con tecnología de punta y en una edificación técnicamente establecida para ello. El parque automotor de la Policía entregando cien camionetas doble cabina para la lucha contra la delincuencia exclusivamente, debidamente equipadas con balizas, radios móviles y como no puede entenderse de otra manera, con dispositivos de localización satelital para optimizar el correcto uso de estos bienes al servicio del ciudadano, y sobre los cuales aún sin la infraestructura actual, manualmente llevamos a cabo los mecanismos adecuados de auditoría y control de esos bienes, a más de cubrir su mantenimiento preventivo, operativo y correctivo. Paralelamente se entregó a la Policía Nacional trescientas radios portátiles, con su debida encriptación para garantizar comunicaciones oportunas y seguras. En ese mismo año (2006) se iniciaron, a pedido de la Policía Nacional los procesos públicos de adquisición de doscientos treinta motos, tres mil setecientos veinticinco pistolas, equipos informáticos tales como computadoras de escritorio, computadoras portátiles, trece impresoras láser y matriciales y servidores que tecnifiquen el nivel de manejo de la Policía Nacional acantonada en Guayaquil. Paralelamente, iniciamos acercamientos que no podíamos obviar con las unidades especiales de la Policía a fin de conocer sus falencias y proceder a su adecuado equipamiento, enfocándonos en la UNASE y la Unidad de Inteligencia Policial y con los cuales se firmaron los convenios correspondientes a fin de equiparlos con radios portátiles, telefonía celular, computadoras, impresoras, copiadoras, proyector de imágenes, cámaras fotográficas, equipos filmadores de imagen y de audio ocultos, visores nocturnos, chalecos antibalas, entre otros. También el equipamiento de vehículos de características especiales en razón del trabajo que efectúan dichas unidades. La construcción de Cuarteles Policiales en distintas zonas de la ciudad a pedido de la Policía Nacional, fue un pedido del cual tampoco evadimos responsabilidad. En coordinación con el Municipio de Guayaquil, se procedió a repotencializar la iluminación de vías principales de la ciudad, mientras que con la Comisión de Tránsito del Guayas y la Policía


Nacional se estableció un patrullaje predeterminado en esas zonas, incentivando a la ciudadanía a utilizarlas. En apoyo, una vez más a las necesidades policiales, se readecuó y remodelaron las instalaciones del Cuartel Posorja en coordinación con la Junta Parroquial de dicho sector. Se dotó también a la Policía Nacional de más de siete mil guías relacionadas con capacitación física y en mayoría, relacionadas con el trabajo de la policía comunitaria, tema que luego de cinco años es abordado desde las más altas esferas del Gobierno Central, y que en esa fecha se complementó con cursos en donde se discutieron temas vinculados con la actividad policial dentro del concepto de policía comunitaria, prevención del delito, integración del policía comunitario en su zona asignada, entre otros temas. Se capacitó y se mantuvieron permanentes reuniones con los Centros Comerciales de la ciudad y entidades tales como los Aeropuertos, Terminal Terrestre, entre otras con el propósito de estandarizar y el manejo de incidentes a nivel de ciudad, tema sobre el que más adelante volveremos a exponer. Regresando a los principales lineamientos fijados en ese año, se trabajó en las bases del concurso que permitiera la adquisición, instalación y puesta en funcionamiento del centro único de atención de llamadas de emergencia y despacho de incidentes por parte de la Corporación, integrando los sistemas de video vigilancia ciudadana y de registro de datos. Ya en el año 2007, en el campo de la prevención, se consolidaron varios proyectos iniciados con el auspicio de la Fundación Ser Paz, bajo la dirección de la Dra. Nelsa Curbelo, para lo cual establecimos reglas claras en los convenios suscritos. Luego de estudios de prefactibilidad se desarrollaron ocho microempresas, gerenciadas en su totalidad por miembros pertenecientes a grupos vulnerables, como el caso de las pandillas juveniles. Con un promedio de cinco a ocho chicos involucrados por proyecto, que hoy son parte de la solución de una parte de los problemas de la sociedad y no, parte del problema. En el mismo campo, la Corporación para la Seguridad Ciudadana de Guayaquil, se encargó de la rehabilitación de las instalaciones del SECAP – DURAN, en donde más de ochocientos jóvenes pandilleros recibieron capacitación en oficios que les dejaron herramientas para encontrar fórmulas que la sociedad no le había dado para su bienestar y progreso. Mientras estos proyectos se ejecutaban, a nivel de Directorio la Corporación para la Seguridad Ciudadana de Guayaquil, otra vez, discutía temas de trascendental importancia para la reducción del delito, esto es, en el campo de la Seguridad Pública. De las más insistentes publicaciones debo referir la lucha contra la tenencia ilegal del arma, estudios de inteligencia efectuados por parte de la Fuerza de Tarea Conjunta, determinaron el lugar en donde existían estas fábricas de armas artesanales, con producción y comercialización indiscriminada. El Directorio exigió en sendas publicaciones efectuadas en los primeros diarios del país al Gobierno Central la intervención de dichas fábricas y la prohibición de seguirlas fabricando, armas muy malas pero que mataban muy bien. En este punto, quiero dejar constancia especial de la participación pública y valiente del Dr. Antonio Gagliardo, Fiscal Distrital del Guayas y Galápagos, miembro de este Directorio, así como su posición ante las necesidades de


coordinar acciones permanentes entre la Policía Judicial, Fiscalía y Corte Superior de Justicia en esa época. En ese mismo año, continuando con un agresivo cumplimiento de los lineamientos fijados por el Directorio, se firman, luego de cumplir con todos los procesos jurídicos exigidos por la Ley, con venia del Directorio, de la Contraloría General del Estado y de la Procuraduría General del Estado, los contratos que empiezan a cristalizar la ejecución de dos proyectos que en su conjunto constituirían lo que hoy por hoy, es catalogada por la USAID – OFDA, Oficina de apoyo para desastres en eventos adversos del departamento de estado Americano, la central más avanzada de América Latina. En ese año se inicia con la firma de los contratos correspondientes a la Construcción de este edificio y a la instalación del sistema número único de atención de llamadas de emergencias de la ciudad de Guayaquil, atención y despacho de emergencias, consulta de antecedentes y la integración del sistema de video vigilancia ciudadana. En el otro frente, se reforzó a la Policía Nacional con ciento dos vitaras más, para el patrullaje contra la delincuencia exclusivamente, equipados con sus respectivas balizas y sistemas de localización satelital, asumiendo la Corporación a esa fecha, el mantenimiento preventivo, operativo y correctivo de doscientos doce vehículos optimizando su rendimiento veinticuatro horas, trescientos sesenta y cinco días al año, lo que incluía la permanente insistencia para que existan los conductores necesarios para dicha flota, así como su capacitación y la entrega de su licencia de conducir, a fin de que, en caso de siniestros, el seguro que cubría dicha flota no encuentre salida a la no atención de algún incidente. De esta forma se logró, que el Comandante de la Plaza, se olvide de la súplica de fondos para la flota, del mantenimiento, del abastecimiento de combustible, del control de rendimiento diario, y pueda dedicar la totalidad de su tiempo a la definición de estrategias y tácticas institucionales contra la delincuencia. Como referencia de lo dicho, cabe dejar constancia que en el año dos mil siete: a)

El promedio diario de cada vehículo fue de 243,10 km.

b) Se abasteció diariamente a la flota un promedio de doce galones de gasolina súper por vehículo a un costo de US $ 1,53 por galón. c) El promedio de patrullaje de la flota fue de 18,54 Km., por cada galón de combustible abastecido. d) El promedio de entrada y salida de los vehículos a talleres fue inferior a doce horas, en mantenimientos preventivos y en mantenimientos correctivos inferior a cuarenta y ocho horas. En el caso de vehículos chocados el promedio de salida fue inferior a los diez días. A este aporte se sumó la firma de los Convenios pertinentes que permitieron reactivar el patrullaje aéreo policial en Guayaquil, cubriendo mensualmente la utilización y operación de un helicóptero, fundamental como apoyo a las intervenciones policiales. También se sumó la entrega de doscientas treinta motos, incluyendo cascos, guantes y demás accesorios, a más de diez motos para las zonas rurales de la ciudad, dando un total de doscientas cuarenta motos, que fueron abastecidas de combustible y su mantenimiento en todas sus etapas. También se


concluyó la adquisición de equipos de informática detallados anteriormente y se procedió a su entrega. Fortaleciendo la unidad de criminalística de la Policía hicimos la entrega de un video espectro comparador, equipo que mantenemos hasta la fecha y que permite que en cuestión de segundos la Policía pueda establecer la veracidad o falsedad de documentos. Se entregó también un cromatógrafo de gases, alcohol y drogas que permiten establecer rápidamente el origen y contenido de determinadas sustancias. Definitivamente a esa fecha habíamos entregado a la Policía Nacional mucha más que un tornillo. Todo esto, sin descuidar el compromiso adquirido con unidades especiales de tal forma que, en cumplimiento de los convenios suscritos entregamos todo lo solicitado, y detallado anteriormente en este informe, incluyendo catorce vehículos, subiendo la flota policial a doscientos veintiséis vehículos, auditada permanentemente por la Corporación y mantenida y asegurada por esta entidad. Posteriormente se unió a la flota la entrega de un vehículo especial para la Unidad de Equitación y Remonta, completando en dieciocho meses la entrega de doscientos veintisiete vehículos, operando y patrullando la ciudad. Se fortaleció el sistema de video vigilancia ciudadana creando la Unidad de Control de Salidas de la Ciudad. Cuatro Vehículos dedicados a cubrir dichos accesos con el apoyo del monitoreo permanente del sistema de video vigilancia. Dentro de los grandes lineamientos queda claro que la Corporación jamás tuvo límite alguno para cubrir las deficiencias históricas de la Policía Nacional, incluyendo el envío de Comandantes de la Plaza para su capacitación en el exterior, un profesional de relaciones públicas contratado para mejorar la imagen de la Policía Nacional, más de trescientas cincuenta licencias financiadas, y en fin, una serie de aportes que dejan ver el aporte de la Corporación a la Policía Nacional. La Corporación equipó a las Fuerza de Tarea Conjunta creando la unidad de Control de armas de la ciudad, entregando seis vehículos debidamente equipados con radios, balizas y sistemas de localización satelital, y demás equipos para la realización de operativos permanentes cuyo mantenimiento en todas sus fases corrió a cargo de la Corporación. Mientras continuábamos ejecutando los planes referidos, a nivel de Directorio iniciaron los pronunciamientos en contra de la venta descontrolada y no registrada de celulares, arma fundamental del delito. Un criterio más de la entidad proyectado a nivel nacional. Iniciamos también la remodelación de las incómodas oficinas existentes de la Fiscalía en los terrenos de la Policía Judicial para lo cual firmamos lo convenios respectivos, inaugurando con el Dr. Antonio Gagliardo nuevas oficinas con sala de atención médica, cama hospitalaria, salas para el manejo de delitos sexuales, divisiones especiales para proteger a la víctima, sillas y espacios de atención al usuario, equipos de reproducción, etc. a fin de facilitar la denuncia al ciudadano que bastante tiene ya al ser víctima de un delito. Para esa época culminábamos los estudios complementarios de dos cuarteles de bomberos que surgieron por iniciativa del Coronel Martín Cucalón, en el sector Viernes Santo y en el sector de Bastión Popular, visualizados con la finalidad de acceder de manera ágil y oportuna


los incendios e incidentes en dichas zonas populares. Para ello firmamos los Convenios correspondientes en donde el Municipio de Guayaquil aportó con el Terreno, la Corporación con la construcción y el Benemérito Cuerpo de Bomberos con el equipamiento, demostrando que la unidad interinstitucional se traduce en obras para bien del ciudadano. También en el dos mil siete se construía el pabellón de Guayaquil, por parte de la Cámara de Comercio de la Ciudad y con el apoyo de la empresa privada Guayaquileña, con el propósito de proveer a los internos de todo lo necesario para que sus derechos humanos sean íntegramente respetados y como modelo de manejo penitenciario. Iniciando el año dos mil ocho cifras arrojadas por un ente ajeno a las funciones de la Corporación y de sus instituciones miembros del Directorio, determinaron que las acciones de coordinación y financiamiento llevadas a cabo por la Corporación redujeron el delito contra la propiedad en un 21.1% y en los delitos contra las personas en un 8%, demostrando que el camino trazado era el correcto. Camino que, mal entendido y mal informado, hacia las más altas esferas del Gobierno Central abrió el camino hacía lo que hoy vivimos y no es necesario explicar, ni ameritan espacio en el presente informe pues entran en el campo de las promesas perdidas. El trabajo de la Corporación desde el año dos mil ocho excluyó el campo de la Seguridad Pública, pero seguimos trabajando en el amplio concepto de la Seguridad y Convivencia Ciudadana. En temas de prevención, se inauguraron tres nuevas microempresas con el manejo independiente de jóvenes pandilleros de las mismas y con la auditoría permanente de la Corporación. Así mismo, iniciamos la campaña “No a las Drogas” llegando a más de ciento veinte escuelas y colegios, que recibieron material didáctico y una serie de charlas y experiencias vivenciales por parte de diversos expositores en donde la interacción con los estudiantes permitió dejó un mensaje oportuno a las de un millar de jóvenes quienes despejaron dudas sobre estas sustancias y conociendo las consecuencias de su uso, entendiendo desde el punto de vista institucional, que las drogas crean uno de los vínculos más grandes que encuentran las redes organizadas de la delincuencia para reclutar aprendices, futuros delincuentes. Una vez más desde el Directorio de esta Corporación, públicamente se insistió en la necesidad de terminar con la indiscriminada fabricación y comercialización del arma artesanal, utilizadas en aproximadamente el 90% de los delitos, pedido que fue dirigido a las más altas autoridades nacionales, mientras que paralelamente, se exigía a nivel nacional la necesidad de contar con un sistema de registro balístico de armas privadas y de aquellas pertenecientes a entidades públicas. A esto, empezaba el traslado de equipos y el inicio de los ajustes informáticos y técnicos al edificio de la corporación y al sistema de atención de emergencias, respectivamente. En ese mismo año, la Corporación duplicó la unidad de control de armas entregada a la Fuerza de Tarea Conjunta, llegando a doce unidades operativas permanentemente en la lucha contra la tenencia ilegal de armas, debidamente equipadas con radios, balizas y sistemas de localización satelital, y que se encuentra 100% operativa hasta la presente fecha.


Se procedió a la inauguración de los cuarteles de Bomberos de Viernes Santo y Bastión Popular, acortando el tiempo de respuesta en caso de incendios en dichas zonas en seis a ocho minutos, tiempo que significa la diferencia entre la pérdida de los bienes y de la vida de los más pobres. En esa misma entrega, se resolvió emprender en la construcción de nuevos cuarteles en zonas populares como el sector de la Martha de Roldós, y el sector de las Iguanas, los mismos que tal como se propuso, fueron construidos por la Corporación, equipados por el Benemérito Cuerpo de Bomberos y con el aporte de los terrenos de la Muy Ilustre Municipalidad de Guayaquil inaugurados para bien de los más pobres. Todo esto respaldado y fortalecido con la entrega de seis ambulancias que atienden cientos de emergencias de los habitantes de la ciudad mensualmente. En relación a la remodelación y ampliación de las oficinas de la Fiscalía en los terrenos de la Policía Judicial dicha obra fue inaugurada y dotada de mayores equipos informáticos, a más de asumir el mantenimiento de dicha construcción y equipamiento. Para esa fecha, entregábamos también a la Corte Superior de Justicia, por intermedio del Consejo Nacional de la Judicatura, un sistema totalmente renovado de control y monitoreo interno y externo de sus instalaciones, para lo cual se adecuó una sala de monitoreo interno con climatización especializada, incluyendo servidores que permiten el almacenamiento de videos para su posterior revisión en caso de incidentes. Se fortaleció con dieciocho cámaras más el Sistema de Video Vigilancia Ciudadana y se mantuvo operativo el total de las mismas en coordinación permanente con la empresa telefónica y la empresa eléctrica, y que constituyen factor para que las instituciones y los ciudadanos puedan recabar pruebas para la lucha contra la impunidad, así como el apoyo coordinado en operativos especiales, recuperación de vehículos, control de la vía pública, ubicación de personas perdidas, visión para los agentes de tránsito en vivo, etc. En el año dos mil ocho, mención obligada mereció la Ing. María Gloria Alarcón, Presidente de la Cámara de Comercio de Guayaquil a esa fecha, pues concluyó con el aporte municipal y de la Corporación el nuevo pabellón de la Penitenciaría del Litoral. Pabellón construido acorde a normas internacionales de seguridad y sobre el cual asesores extranjeros del Gobierno Central en temas carcelarios emitieron sus favorables conceptos. Ese pabellón, modelo de rehabilitación penitenciaria, no pudo ser administrado como en un comienzo se estableció en convenio con el Gobierno sin embargo, en estos temas siempre pesará el servir al ciudadano que cualquier divergencia que se pretenda crear, de tal manera que fue entregado con todo su equipamiento a la Dirección Nacional de Rehabilitación Social una vez, que se comprometió a manejarlo de acuerdo a estándares internacionales de seguridad, crear un nuevo equipo de guías penitenciarios para que no exista vínculo alguno entre dicho centro y la penitenciaría del litoral y principalmente, cuando se remitió por escrito a esta Corporación la partida presupuestaria que garantizaba el correcto mantenimiento de las instalaciones y el respeto a todos los derechos que les asisten a las personas privadas de su libertad. En el año dos mil nueve entra en funcionamiento la central número único de llamadas de emergencia, despacho de incidentes, integrando el software del sistema de registro de datos y el sistema de Video Vigilancia de la Ciudad, teniendo como uno de los principales retos reducir el nivel de llamadas falsas que generalmente tienen estos centros. Para ello se procedió a la


elaboración, planificación y ejecución de la campaña de concienciación y difusión sobre la Central de Llamadas de Emergencias del 112 en escuelas, colegios particulares y fiscales y barrios de la ciudad. Dentro de ésta campaña que se realizó hasta el mes de Diciembre del 2009 se visitaron 250 escuelas llegando con el mensaje a aproximadamente 50.000 niños (muchos de los cuales recorrieron las instalaciones de la CSCG) y 200 colegios llegando con el mensaje a 115.450 jóvenes. En estas visitas se entregó materiales impreso como libros de pintar (que fueron entregados a los niños), hojas volantes, afiches, imantados, habladores y se colocaron vallas publicitarias en sectores de la ciudad. Se visitaron barrios como Suburbio Oeste, Martha de Roldós, Av. Las Aguas, Fertisa, Pascuales, Mapasingue, Isla Trinitaria, Mucho Lote, Guasmos, La Alborada, Chongón, Puerto Hondo, Flor de Bastión, Los Esteros, La Garzota, Sauces, Guayacanes a más de instituciones como el Hospital Roberto Gilbert, Hospital del IESS, ESPOL, Hospital Mariana de Jesús, Maternidad del Guasmo, Hospital Luis Vernaza, Parque Industrial California, Centros Comerciales, Red de Mercados Municipales, los CAMIS, Estaciones de la Metrovía, Terminal Terrestre, Universidades de la ciudad, Sub Centros de Salud, dando charlas sobre los beneficios de la Central de Llamadas de Emergencias, entregando material como imantados, hojas volantes, stickers para reforzar el mensaje que se dio en algunos casos puerta a puerta. Gracias a éste trabajo miles de personas conocieron que cuentan con un número único al que pueden llamar en caso de emergencias. También se procedió por parte del Municipio de Guayaquil, a través de la Corporación para la Seguridad Ciudadana de Guayaquil la entrega de 3.725 armas a la Policía Nacional para la lucha contra la delincuencia en la ciudad, y que servirán para que la policía luche contra la delincuencia en mejores condiciones de equipamiento personal. Se continuó también con el mantenimiento de los doce vehículos equipados con radios, balizas y carpas especiales, más equipos especializado para operativos y una radio base central para el manejo coordinado de sus operativos que se entregaron a las Fuerzas Armadas. Esta unidad es diariamente abastecida de combustible, lubricantes, aceites, mantenimientos, seguros, y su operación está garantizada todo el año buscando reducir la tenencia ilegal de armas, tomando en cuenta que sin armas el delito disminuye notablemente. Involucrando la prevención y la participación ciudadana, en las instalaciones de la Corporación para la Seguridad Ciudadana de Guayaquil se procedió a la firma del acta de entendimiento entra la Muy Ilustre Municipalidad de Guayaquil y la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos en conjunto con las instituciones de primera respuesta de la ciudad con el objeto de implementar el Sistema de Comando de Incidentes (SCI) para fortalecer la eficiencia en la atención de eventos adversos, incidentes y operaciones en Guayaquil, y en el cual se fijó como sede para el manejo de casos adversos las instalaciones de la Corporación para la Seguridad Ciudadana de Guayaquil, en virtud de las bondades de su infraestructura.


A raíz de la firma del acta citada, se han organizado y planificado reuniones semanales en la sala de crisis de la Corporación, en las que participan los representantes de las diferentes entidades llamadas a dar respuesta en caso de un evento adverso en la ciudad con la finalidad de dar seguimiento y cumplimiento a las cláusulas establecidas dentro del acta de entendimiento que firmaron la Municipalidad de Guayaquil y la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos. A la fecha se elaboraron los protocolos fijados y se elevaron en esta ciudad a la calidad de ordenanzas. Se organizó también el evento del V Ejercicio de Movilización de los Grupos de Búsqueda y Rescate Urbano del Ecuador que dentro del marco de varios simulacros de emergencias en la ciudad conllevó a la conformación del COE (Centro de Operaciones de Emergencias) la misma que se llevó a cabo en las instalaciones de la Corporación para la Seguridad Ciudadana de Guayaquil. En el campo de la participación ciudadana se posesionó ante el ciudadano el sistema número único de llamadas, atención y despacho de emergencias, y consulta de antecedentes con sus correspondientes equipos que hoy funciona y sirve al ciudadano a través del número 1-1-2 desde teléfonos convencionales y * 1-1-2 desde teléfonos celulares. Esta central de emergencias permite que cualquier ciudadano que se encuentre en Guayaquil, pueda acceder de manera inmediata la misma. Para garantizar su acceso, se han previsto modos de comunicaciones redundantes de llamadas en la red telefónica, así como doble ruta de comunicaciones desde dichos modos al centro de emergencia principal y de respaldo.


Cada llamada recibida en el Centro 1-1-2 se gestiona de forma completamente automatizada a través del ordenador, de tal modo que determina el lugar de la incidencia y la tipología del suceso, siendo el propio sistema informático, el que se encarga de gestionar y decidir sin error cuales son las preguntas adecuadas que debe efectuar el receptor al ciudadano, además asiste al ciudadano a través del receptor determinando más de un centenar de protocolos para cada caso de emergencia que pudiera presentarse. Así mismo el sistema determina de acuerdo a la información recibida por parte del ciudadano cuales son las instituciones competentes para actuar de forma independiente o simultánea y coordinada de ser el caso.

El principal motor de esta gestión es la aplicación Power 911, que es una estación de trabajo inteligente que ofrece control en pantalla de las llamadas de emergencia. Ya sean realizadas por teléfonos celulares o telefonía fija. Power 911 se adapta a las necesidades operativas y funcionales que requiere el tratamiento de las emergencias, determinando: • La localización de las llamadas y de los incidentes y su representación sobre el correspondiente plano cartográfico digitalizado. • La tipificación precisa del incidente a partir de la información que nos aporta el ciudadano (incendio, robo, accidente de tráfico, heridos, atrapados, etc.). • La activación de los servicios de intervención con competencias para actuar en cada caso, mediante un envío simultáneo de datos de ordenador a ordenador, que evita la pérdida de tiempo, a la vez que fideliza y normaliza la información enviada a los servicios de intervención. • Determinar vía localización satelital el carro más cercano y disponible para atender el incidente, cual es la ruta a tomar y el tiempo estimado en que la unidad de atención debe de llegar, cual es el lugar adecuado más cercano para continuar la atención del incidente.


• El seguimiento y coordinación de las incidencias abiertas en cada momento, mediante el intercambio de "estatus" (solicitud de despacho, despachado, en camino, en el lugar, finalizado).

Dentro de su proceso de operación el ciudadano que por razón de una emergencia se comunica con la central, lo primero que va a obtener es la confirmación de haber contactado con este servicio y el ofrecimiento de ayuda por parte del receptor que va a atenderlo. Conociendo que ya ha contactado con los servicios de emergencia se pretende tranquilizar, en la medida de lo posible, al llamante para que pueda aportar la información precisa para alertar rápidamente a las instituciones que deban actuar. Inmediatamente, el receptor de emergencia que atiende la llamada realiza las preguntas necesarias para localizar geográficamente el incidente en la aplicación Power Map, partiendo de los datos que dispone del denunciante y de las bondades del propio sistema. Obtenida la localización se centra en la obtención de los datos que permitan definir lo que ocurre, lo que se denomina proceso de tipificación. Con estos datos, asistido por el sistema, el operador aplica el procedimiento operativo estándar previsto para el caso concreto, adaptado al lugar de la incidencia. Se denomina procedimiento operativo al plan de acción previsto para cada supuesto de emergencia. Esta central cuenta con protocolos que permiten atender todos los posibles sucesos que puedan ocurrir, a través de pasos concretos que poco a poco va dándole al receptor y a través de este al ciudadano. Finalizados estos procesos de localización y tipificación, el operador procede, al envío independiente o simultáneo dependiente de la emergencia, de datos y voz, en menos de un segundo, a aquellas agencias de emergencia que deben intervenir para que movilicen sus recursos. Aunque las principales agencias desarrollan su actividad desde la propia sala de despachadores a través de la aplicación Power Cad, la tecnología que el centro ha implantado permite activar con la misma rapidez a agencias que no se encuentran físicamente en la sala.

Este sistema permite definitivamente la participación ciudadana a través de una retroalimentación y comunicación continua que puede darse incluso luego de varios años en


que el denunciante quiere saber o necesita la información de cómo fue atendida la emergencia, quien la atendió y en que estado se haya luego del tiempo transcurrido, por lo que integra la necesaria participación ciudadana con el control y el seguimiento que cada una de las instituciones debe de dar a cada uno de los incidentes para que el ciudadano ocupe el lugar que siempre la ha correspondido, el de ser la motivación de cada una de las agencias que atienden su incidente y no convertirlo nunca más en esclavo de las instituciones, al revés, las instituciones al servicio de su majestad, el ciudadano. En este eje de control y seguimiento cabe mencionar que en forma automática el requerimiento de despacho se envía al sistema de datos en las pantallas terminales de las agencias involucradas. Al despachar se registra la hora de dicha acción, y las agencias disponen de la información necesaria para tomar las previsiones del caso en cuanto a la situación que se encontrarán. El Abonado que permanece en la línea es informado de la activación de la o de las agencias de respuesta y acompaña en el incidente que permanece abierto para recibir más información, registrar nuevas llamadas, que le son asociadas a la original para evitar el desdoblamiento de recursos en una misma emergencia. Cuando las agencias consideran que su labor en el sitio o fuera de él ha concluido, por haber realizado al máximo de sus posibilidades sus acciones, se consigna la hora, como tiempo en el cual la situación se da por controlada. Una vez que las unidades de respuesta de emergencia o el personal se encuentra de nuevo disponible para otro servicio, se cierra el incidente, con consignación de tiempo. Luego de este momento, un sistema informático de seguridad clasifica la información anteriormente registrada, y se crea un registro protegido para información histórica y oficial del sistema en la base de datos del servidor central. Toda la información desde la llamada del ciudadano, la atención por parte del receptor de la llamada, el ingreso de datos, el traslado a la sala de despacho para la actuación de la agencia correspondiente, el tiempo de respuesta, la ruta que tomó la unidad, la forma en que atendió la emergencia hasta el cierre del caso quedan registrados. Con esto, el propio sistema, que se encuentra informado de quienes son las personas que atienden los incidentes, empieza por devolver la legitimidad a las instituciones protegiendo la institucionalidad de las mismas. Ya no es el responsable de una mala atención de forma genérica el Cuerpo de Bomberos, o la Cruz Roja, o la Comisión de Tránsito del Guayas. El sistema señala con nombres y apellidos el uniformado que no actuó conforme a sus propios protocolos y notifica a estas instituciones para que tomen las acciones que sus reglamentos determinen. Con esa determinación ya no serán las instituciones las responsables de una mala atención sino un mal elemento, nada más. Mención especial merecen los filtros a los que fueron sometidos los receptores de llamadas que fueron evaluados sicológicamente, determinando su aptitud o no para el puesto que aplicaban y las permanentes evaluaciones que mantenemos con la finalidad de mantener una calidad óptima en el servicio que se da a la ciudadanía en la central de llamadas de emergencia. A los jefes de esta área se los ha capacitado en manejos de centrales de emergencia; y en general, todo el personal ha recibido capacitación en el sistema que opera la central y en primeros auxilios, asistencias en caso de emergencia, y finalmente se están capacitando en rescate y socorro en emergencias. Hoy en día, Guayaquil cuenta con una infraestructura de seguridad y convivencia ciudadana, posicionada entre sus habitantes, que facilita el accionar de sus instituciones dentro del amplio


mundo de la seguridad ciudadana, y en donde la Corporación solo interviene para garantizar su operatividad de forma permanente. A la fecha de este informe el número de llamadas entrantes supera mensualmente las cien mil llamadas. Hemos recibido la visita de múltiples delegaciones de varias instituciones del país, funcionarios de alto nivel de Embajadas y Consulados de países hermanos, y Alcaldes y concejos municipales de otros países que han querido nutrirse de esta experiencia, que hoy por hoy, es calificada por sus visitantes, entre los cuales debemos de incluir la USAID (Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional Humanitario) como el centro de manejo de incidentes más avanzado de toda América Latina. Dentro de ese proceso de interés nacional e internacional por el proyecto, Se recibió la visita de estudiantes de la Universidad Católica de Guayaquil de la facultad de Paramédicos quienes quisieron conocer el funcionamiento de la Central de Llamadas de Emergencias del 1-1-2 y realizar la firma de un convenio para que los estudiantes pudieran realizar pasantías dentro de la CSCG. Se recibió la visita del Señor Blas Galván, de la Universidad de Las Palmas de Gran Canarias junto a una delegación de técnicos extranjeros para conocer el funcionamiento de la Central de Llamadas de Emergencias del 1-12 de la Corporación para la Seguridad Ciudadana de Guayaquil. Así mismo, una delegación de FLACSO de Quito visitó nuestras instalaciones También varios alcaldes de Centroamérica, Colombia y Perú. El recorrido de estas ejecuciones por parte de la Corporación para la Seguridad Ciudadana de Guayaquil, era imprescindible en el informe que les presentó, pues para saber a donde ir, siempre hay que saber el camino recorrido. Por ello para el final de esta rendición de cuentas pongo en su conocimiento tal vez, las visitas de las más importantes que hemos recibido desde el funcionamiento desde este centro.

Ahora que el Gobierno Central, ejecuta la creación de sistemas integrados de seguridad, entendiendo la seguridad como algo mucho más amplio que la seguridad pública, la Corporación se encuentra colaborando, coordinando y asesorando en razón de su experiencia los proyectos que a nivel regional desarrolla el Gobierno. Esta infraestructura operará a nivel cantonal manteniendo su autonomía, funciones e independencia, mientras que el Gobierno instaurará tres grandes centros regionales, uno de ellos en el Cantón Samborondón. El acercamiento propiciado por el Gobierno Central y efectuado por el Presidente de esta Corporación junto con el Ministro de Coordinación Seguridad Interna y Externa del Ecuador nos augura una serie de responsabilidades que cumplir, y cuya fórmula de viabilidad se lleva a cabo en estos días. Una de ellas nos obliga a maximizar las bondades de este sistema en su área operativa, incluyendo personal, enlaces en vivo con todas las instituciones vinculadas con la Seguridad y Convivencia Ciudadana, la regularización y el cumplimiento de la necesaria responsabilidad social por parte de la empresa privada a través de ordenanzas, determinar drásticas sanciones al mal uso de los números de llamadas de emergencias, llevar a esta entidad a la auto sustentabilidad financiera, prepararnos para recibir a todas las instituciones de respuesta bajo el mando del poder ejecutivo, fortalecer nuestra base de registro de datos para que se


encuentre al servicio de los Centros Regionales y Nacionales que establezca el Gobierno en modos de comunicación estandarizados, integrar a este Centro las cámaras que establezca el Gobierno Central para el Cantón a fin de que sean monitoreadas de manera conjunta en beneficio del ciudadano, y en fin, creo que debe resultarle grato a ustedes, señores directores, que lo que se hizo hace años en Guayaquil, se busca replicar a nivel nacional, y que en concordancia con los criterios que se han sostenido, seguimos entendiendo la seguridad como inició este informe de rendición de cuentas. Todos juntos, de forma coordinada, cada quien cumpliendo con sus obligaciones, y en el total de acciones ejecutadas, bienestar al ciudadano. Por ello esta infraestructura ha estado y seguirá estando como facilitadora ante todas las instituciones de respuesta y principalmente del ciudadano. Las insistencias de la lucha contra el arma artesanal, contra la venta no registrada de celulares, la necesidad de un número único de atención de emergencias, los sistemas de seguridad integrados con todas las instituciones de respuesta, la transparencia de datos de las instituciones, son temas actuales que se manejan desde las esferas del Gobierno a nivel nacional y que hemos de manera prudente, pero firme y persistentemente, sostenido desde el año dos mil seis. Eso es la Corporación para la Seguridad Ciudadana de Guayaquil, una entidad facilitadora, una entidad coordinadora, una Corporación en la que participan muchas instituciones que son finalmente muchas personas que entienden el verdadero concepto de seguridad y convivencia ciudadana, suma de acciones, debidamente coordinadas y financiadas permanentemente, ejecutadas por cada una de las instituciones dentro de su campo de acción y que en su conjunto mejoran la calidad de vida de los habitantes de la Ciudad.”


Rendición de Cuentas - Informe de Labores 31 mayo del 2011