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FAMILIAS INVENCIBLES Alpedrete 12-I-2013

“No tienen vino”

La mesa está surtida de muchas cosas deliciosas, pero falta el vino de la fiesta (BXVI)


Estamos a punto de acabar el Tiempo Litúrgico de Navidad con la celebración de la Epifanía.

Jesús se da a conocer Epifanía significa "manifestación": • Su Epifanía ante los Magos. • Su Epifanía a S. Juan Bautista en el Jordán. • Su Epifanía a sus discípulos y comienzo de su vida pública con el milagro en Caná.


OFICIO de hoy, sábado 12 de enero de 2013. “Las nupcias de Cristo y de la Iglesia” De los sermones de Fausto de Riez, obispo. Sermón 5, En la Epifanía, 2.

A los tres días hubo unas bodas. ¿Qué otras bodas pueden ser éstas, sino las promesas y gozos de la salvación humana? Las mismas que se celebran evidentemente o bien a causa de la confesión de la Trinidad, o bien por la fe en la resurrección, como se indica en el misterio del número tres. Así pues, por el poder de Cristo, en Galilea el agua se convierte en vino –esto es, concluye la ley y le sucede la gracia; se aparta lo que no era más que sombra y se hace presente la verdad; lo carnal se sitúa junto a lo espiritual; la antigua observancia se trasmuta en Nuevo Testamento; como dice el Apóstol: Lo antiguo ha pasado, lo nuevo ha comenzado–; y como el agua aquella que se contenía en las tinajas, sin dejar de ser en absoluto lo que era, comenzó a ser lo que no era, de la misma manera la ley, manifestada por el advenimiento de Cristo, no perece, sino que se mejora. Si falta el vino, se saca otro: el vino del Antiguo Testamento es bueno, pero el del Nuevo es mejor; el Antiguo Testamento, que observan los judíos, se diluye en la letra, mientras que el Nuevo, que es el que nos atañe, convierte en gracia el sabor de la vida. Se trata de «buen vino» siempre que oigas hablar de un buen precepto de la ley: Amarás a tu prójimo y aborrecerás a tu enemigo. Pero es mejor y más fuerte el vino del Evangelio, como cuando oyes decir: Yo, en cambio, os digo: Amad a vuestros enemigos, y rezad por los que os persiguen.


A los tres días, había una boda en Caná de Galilea, y la madre de Jesús estaba allí. Jesús y sus discípulos estaban también invitados a la boda. Faltó el vino, y la madre de Jesús le dice: "No tienen vino." Jesús le contesta: "Mujer, ¿qué tengo yo que ver contigo? Todavía no ha llegado mi hora." Su madre dice a los sirvientes: "Haced lo que él diga." • Había allí colocadas seis tinajas de piedra, para las purificaciones de los judíos, de unos cien litros cada una. Jesús les dice: "Llenad las tinajas de agua." Y las llenaron hasta arriba. • Entonces les dice: "Sacad ahora y llevádselo al mayordomo." Ellos se lo llevaron. El mayordomo probó el agua convertida en vino sin saber de dónde venía (los sirvientes si lo sabían, pues habían sacado el agua), y entonces llama al esposo y le dice: "Todo el mundo pone primero el vino bueno y cuando ya están bebidos, el peor; tú, en cambio, has guardado el vino bueno hasta ahora." • Éste fue el primero de los signos que Jesús realizó en Caná de Galilea; así manifestó su gloria, y sus discípulos creyeron en él.


María en Caná Redemptoris Mater, Beato JPII

¿Qué entendimiento profundo se ha dado entre Jesús y su Madre? ¿Cómo explorar el misterio de su íntima unión espiritual? El hecho de Caná muestra con bastante claridad la nueva dimensión, el nuevo sentido de la maternidad de María: se manifiesta como nueva maternidad según el espíritu y no únicamente según la carne. En Caná de Galilea se muestra sólo un aspecto concreto de la indigencia humana, aparentemente pequeño y de poca importancia («No tienen vino»). Pero esto tiene un valor simbólico: María se pone entre su Hijo y los hombres en la realidad de sus privaciones, indigencias y sufrimientos, hace de mediadora no como una persona extraña, sino en su papel de madre. Como Madre, desea también que se manifieste el poder mesiánico del Hijo, es decir su poder salvífico encaminado a socorrer la desventura humana, a liberar al hombre del mal que bajo diversas formas y medidas pesa sobre su vida. En Caná, María aparece como la que cree en Jesús; su fe provoca la primera « señal » y contribuye a suscitar la fe de los discípulos.


"No tienen vino" El vino, símbolo de la alegría, del gozo de Dios.  Parábola del tesoro en el campo y del mercader de perlas. La alegría del Evangelio es propia del que, habiendo encontrado la plenitud de la vida, se ve libre, sin ataduras, sin temores ni trabas.  Es la Madre la que descubre que “falta el vino”. “Si no tenéis la alegría del Evangelio, moriréis en vuestra tristeza”  María nos invita a mirar hacia dentro y ver en nuestro corazón la falta de vino. ¿Qué paso tengo que dar para vivir con más plenitud la alegría del Evangelio? 


"Manifestó su gloria" Con Jesús, María y… Juan

 Jn 1, 14: “Y hemos contemplado su gloria…”  Jn 2, 11: “Así manifestó su gloria…”  Jn 7, 39: “Todavía no había sido glorificado…”  Jn 12, 23: “Ha llegado la hora de que sea glorificado…”  Jn 17, 1: “Padre, glorifica a tu Hijo...”

Sucesión de pequeños signos de la gran GLORIA de DIOS en el Calvario Jn 11, 40: ¿No te he dicho que si crees verás la gloria de Dios?”

Cotidianidad de la gloria de Dios GLORIA = el esplendor divino que invade la historia y se hace visible. La gloria de Dios es la alegría del hombre Así, cada uno de nuestros pequeños gestos de gratuidad manifiesta la gloria del Señor. Nos hacemos creíbles cada vez que manifestamos con alegría Su gloria en actos de entrega gratuita y auténtica.


"Haced lo que él diga"  Estas palabras una historia de Providencia de Dios en tiempos difíciles y duros. En María nacen de una situación de prueba.  Nacen de una confianza plena en Dios. Toda la vida de María es un “sí”. Hay un gran “si” en la Anunciación al que continúan otros. “Estad también vosotros dispuestos a hacer lo que Él os pida, ya que el hombre encuentra su verdadero bien en hacer voluntad de Dios”.  María no sabe que les va pedir Jesús. Esta frase encierra una certeza y una esperanza que no defrauda. “Haced cualquier cosa que os diga”.  María muestra un espíritu muy práctico, sencillo y resolutivo. No sugiere una profunda reflexión, un análisis de culpables; no les pide que vayan a los organizadores de la boda…


"Haced lo que él diga" Las últimas palabras de María citadas en los Evangelios. Su “testamento espiritual” nos interpela.

1. 2. 3. 4.

La prueba del SILENCIO de Dios. Toca al corazón humano. Nuestras angustias y preocupaciones. ¡Haced!


María > Misión  María muestra una sensibilidad especial para notar que no tienen vino.  María les conduce a Jesús.  María busca colaboradores.  El buen vino se recomienda solo.


Nazaret es la escuela donde empieza a entenderse la vida de Jesús, es la escuela donde se inicia el conocimiento de su Evangelio. Aquí aprendemos a observar, a escuchar, a meditar, a penetrar en el sentido profundo y misterioso de esta sencilla, humilde y encantadora manifestación del Hijo de Dios entre los hombres. Su primera lección es el silencio. Cómo desearíamos que se renovara y fortaleciera en nosotros el amor al silencio, este admirable e indispensable hábito del espíritu, tan necesario para nosotros, que estamos aturdidos por tanto ruido, tanto tumulto, tantas voces de nuestra ruidosa y en extremo agitada vida moderna. Silencio de Nazaret, enséñanos el recogimiento y la interioridad, enséñanos a estar siempre dispuestos a escuchar las buenas inspiraciones y la doctrina de los verdaderos maestros. Enséñanos la necesidad y el valor de una conveniente formación, del estudio, de la meditación, de una vida interior intensa, de la oración personal que sólo Dios ve. Se nos ofrece además una lección de vida familiar. Que Nazaret nos enseñe el significado de la familia, su comunión de amor, su sencilla y austera belleza, su carácter sagrado e inviolable, lo dulce e irreemplazable que es su pedagogía y lo fundamental e incomparable que es su función en el plano social. Finalmente, aquí aprendemos también la lección del trabajo. Cómo deseamos comprender más en este lugar la austera pero redentora ley del trabajo humano y exaltarla debidamente; restablecer la conciencia de su dignidad, pues el trabajo no puede ser un fin en sí mismo, y su dignidad y la libertad para ejercerlo no provienen tan sólo de sus motivos económicos, sino también de aquellos otros valores que lo encauzan hacia un fin más noble.



Epifanía en Alpedrete