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PARROQUIA CRISTO SALVADOR DOMINGO TERCERO TIEMPO ORDINARIO. CICLO B. AÑO 2012 CELEBRACIÓN DE LA EUCARISTÍA 1-RITOS INICIALES Canto de entrada: “Libertador de Nazaret” (23) Monición ambiental: Bienvenidos todos a la fiesta de la Eucaristía. Hoy la liturgia nos presenta a Jesús iniciando su vida apostólica y pronunciando sus primeras palabras. Palabras de llamada a la conversión y a su seguimiento. Celebramos también el día de la Infancia Misionera y estamos en el tercer día del Octavario de Oración por la Unidad de todas las Iglesias cristianas. Tres motivos para reflexionar y celebrar en esta eucaristía el gozo de ser creyentes y seguidores de Jesús. Saludo del Celebrante: En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. La gracia de nuestro Señor Jesucristo, el amor del Padre y la comunión del Espíritu Santo estén con todos vosotros . Y con tu espíritu. Acto penitencial: En el día en que celebramos la victoria de Cristo sobre el pecado y sobre la muerte, reconozcamos que necesitamos su misericordia. -Porque no acabamos de convertirnos. Señor, ten piedad -Porque nos apegamos a las cosas materiales que pasan. Cristo, ten piedad -Porque ni vivimos la unidad en la Iglesia. Señor, te piedad Gloria Oración


2– LITURGIA DE LA PALABRA Monición a la primera lectura. ( Jonás 3, 1-5. 10 ) : Jonás recibe una misión que cumplir, un mensaje que anunciar y una ciudad que convertir. Después de muchos titubeos cumplió su misión con éxito. Todos nosotros estamos aquí para escuchar la llamada de Dios y aceptar la misión que nos quiere confiar. Salmo responsorial: “Enséñame, Señor, tus caminos” ( Bis ) Monición a la segunda lectura. ( 1ª Corintios 7, 29-31 ): Pablo nos invita a viajar ligeros de equipaje y a vivir libres de todas las cosas que nos atan a la tierra, mirando a Dios. Pero los cristianos han de ser también hombres comprometidos en las preocupaciones de este mundo, aunque sin hacer de ellas unos ídolos.. Alleluia cantado: Evangelio. ( Marcos 1, 14-20 ) Homilía Credo Oración de los fieles Celebrante: Unidos en la oración y en el deseo de Jesús, pidamos al Padre lo que tantas veces le decimos: VENGA A NOSOTROS TU REINO 1– Necesitamos paz y justicia, especialmente los pueblos que sufren guerras y miserias sin cuento. Oremos 2-Necesitamos fraternidad y unidad, especialmente las Iglesias divididas. Oremos. 3-Necesitamos diálogo, respeto, paciencia, perdón, especialmente las familias que están en crisis. Oremos. 4-Necesitamos que los niños de nuestra comunidad crezcan en el conocimiento de Cristo y en el deseo de ser misioneros, para comunicárselo a tantos niños que no le conocen. Oremos.


5-Necesitamos fe y generosidad para seguir la llamada de Jesucristo, especialmente los jóvenes. Oremos. 6-Necesitamos dar más importancia a los valores evangélicos que a los valores materiales. Oremos. Sacerdote: Venga a nosotros tu Reino, Padre, que venga a nuestro corazón, para que seamos fermento de un mundo nuevo. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén. 3– LITURGIA DE LA EUCARISTÍA Canto de ofrendas: “Cuando un niño con hambre pide pan”. (83) o “Por los niños que empiezan la vida” ( Pág. 87 ) Santo Cantado Cordero de Dios cantado Canto de Comunión: “Pescador” ( 147 ) o “Pescador de hombres” (148 ) Canto de despedida: “Nos envías por el mundo” (146 )


REFLEXIÓN Estamos ante un hombre de carne y hueso, pero un hombre excepcional, único, irrepetible, imprescindible: Jesucristo. Su palabra impacta, cautiva. Cuatro pescadores, curtidos en mil faenas y poco propensos a sentimentalismos, así lo experimentaron y, cautivados por él, se le unieron para ganar gente para el Reino de Dios que él proclamaba. Este Reino de Dios no sólo está cercano, sino que ha llegado ya, está realmente aquí. El Reino de Dios lo podemos estrenar ya aquí, podemos saborearlo ya aquí. No se presenta como suceso cósmico, sino como comienzo encubierto que no todo ojo percibe, sino únicamente los ojos de la fe. Es, pues, urgente el cambio de mentalidad. La noticia es trascendental. Trastrueca todo, absolutamente todo, desde la concepción de la historia hasta el modo de situarse en ella. La presencia del Reino de Dios abarca todos los ámbitos de la vida humana, de la individual, de la privada y de la pública, de la ética y de la política. Por eso Jesús usa una palabra clave: Convertíos. ALBERTO BENITO alberto@dabar.net

Con cariño cada día que amanece. Con susurros en el silencio de la noche. Con ternura cuando el cansancio nos vence. A gritos en el ruido del mundo. Con constancia cuando nos equivocamos de camino

Siempre llamas.

Desde el dolor de los que sufren sin consuelo. Desde la alegría de los que cantan a la vida. Desde el amor de los que atienden al prójimo. Desde la pasión de los que se olvidan de sí mismos.

Siempre llamas.

Ulibarri Fl.


hoja liturgica