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Dos amantes se entrelazan en un abrazo infinito. La fuerza emotiva y la vitalidad de esta monumental escultura la han convertido en una de las obras de arte más célebres del mundo. Las formas suaves y fluidas de los amantes contrastan radicalmente con el bloque de mármol apenas desbastado al que están unidos, y que simboliza su unión, firme como una roca. Que la sensualidad de la carne pueda plasmarse de manera tan verosímil en roca fría e inanimada es una paradoja que inspira la vez pasión y desesperanza, haciendo resaltar, según palabras de un crítico, «la unión imposible de las almas por medio de los cuerpos». El interés de Rodin en el concepto de «liberar la figura humana de la piedra »es consecuencia de su admiración por Miguel Ángel. Rodin pertenece a una tradición escultórica universal, es a la vez un producto del romanticismo tardío y un heraldo del arte moderno. Las formas y la energía vibrante de sus estatuas han ejercido un tremendo impacto en el arte del siglo XX.

Auguste RODIN  París (1840)  Meudon (1917)

El beso. 1886

Mármol, altura 183,6 cm

Museo Nacional Auguste RODIN, París

 Bourgeois, Brancusi, Canova, Giambologna, Miguel Ángel


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