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PREMIADOS CAT E G O RÍA TER C E R CIC LO

1er Pre mi o: Hugo Gar cí a S a n t a n o (6º B ) CAT E G O RÍA PRIME R CICLO DE E S O

Pre mi o Extr a ordin ario: Alej a n dro Robl e s Pizan o (2º A E S O)


Y SIN ELLAS … ¿QUÉ?

¿Qué sería de nuestro mundo si no estuviésemos rodeados de mujeres, que cada día son un ejemplo para todos por su lucha, trabajo y sus ganas de vernos felices? Fijaos como las mujeres están en todo el mundo trabajando, eso sí, muy distinto en unos sitios u otros, pero siempre trabajando. María vive en Ecuador, madre de siete niños, se levanta a las cinco de la mañana, para tener todo listo para que cuando sus hijos se levanten, pueda atenderlos y que ir al colegio (que está a bastantes kilómetros), deben hacer el camino a caballo para llegar a su debido tiempo. Mientras tanto ella sigue trabajando, atendiendo a las labores de la casa, ocupándose de la comida y por si no fuera poco trabaja en el campo junto a su marido, sus días son verdaderamente agotadores. Por otro lado, Isabel vive en Nueva York, cumpliendo su sueño, sueño que no es el que nosotros pensamos, ser actriz no son fiestas y diversión solamente como comprobaremos ahora. Se levanta muy temprano, llega al rodaje de su película, horas y horas de maquillaje, de peluquería etc…Apenas tiene un ratito para relajarse ni siquiera tiene tiempo para comer y termina tardísimo. Cuando llega a casa no puede más de


cansancio, y además con mucha tristeza porque apenas ve a su familia. ¡Ah, y los guiones hay que estudiárselos muy bien! En España, Azucena, una madre de dos niños pequeños, oye su reloj a las seis de la mañana, se pone en pie y rápido, se toma su café, prepara el desayuno de sus hijos, y mientras ellos desayunan, ella se arregla y mira su agenda para organizar el día. Azucena resopla porque a las diez tiene reunión con los demás socios de la empresa donde es directora, una comida de dos a tres, luego recoger a los niños del colegio, llevar a Mónica (su niña) a patinaje y a Sergio a jugar al fútbol al club donde entrena, juega y sobretodo disfruta, y por la noche, cena con sus hijos y su marido porque es la única hora del día donde pueden estar todos juntos. ¡Un día estresante ! Mientras tanto en mi casa, mi madre, parecida a las mujeres que os he estado describiendo, aunque ahora no trabaja, estudia para conseguirlo, y entre la casa, yo y las clases, la pobre no para. ¡Aunque mi padre y yo le ayudamos, eh! En fin, lo que os decía al principio de mi relato ¿qué haríamos sin las mujeres que nos cuidan cada día ? Ellas lo sacan todo adelante con esfuerzo y coraje, por eso no se merecen un solo día de la ``mujer trabajadora´´ porque se merecen todos los días. Hugo García Santano 6ºB


RENOVARSE O MORIR

A veces la vida nos juega malas pasadas y a mí me la jugó en el momento justo que creía que rozaba la perfección. ¡Qué ingenua era! Una mañana, mi marido se disponía a ir al trabajo como todos los días y al despedirse, se dirigió a mí, me besó en la mejilla y me dijo: - Cariño, tengo que hablar contigo. Es algo serio. - ¿Qué es lo que pasa?, le pregunté algo asustada. Y él, saliendo casi por la puerta me contestó con voz muy firme: - te abandono. Y cerró la puerta. Allí me quedé perpleja, no me lo podía creer, ¿cómo podía decirme eso y marcharse como si tal cosa? Pues así fue, cuando regresó me explicó que ya no me quería y en definitiva, que había conocido a otra persona. Tampoco era el fin del mundo, me dejaba, pero eso sí, con mi hijo. ¡Bueno!, pensé, tengo mi trabajo y con lo que me pase de manutención saldremos adelante. ¡Pero no fue tan sencillo! A la semana siguiente recibí en mi despacho una nota diciéndome que me presentara en el despacho de mi jefe. No era la primera vez que me enviaba notas de reuniones, así que


no le di importancia. Y la verdad, es que sí la tenía, pues cuando entré en su despacho, sabía por su cara, que algo malo pasaba.- Sonia, - me dijo mirándome a los ojos, me han comunicado que cierran nuestra empresa y que si queremos seguir trabajando, tenemos que ir a la central. - ¿A la central?, le dije desconcertada, ¡la central está en Canadá! - Sí, me contestó muy preocupado. Así, que en menos de dos semanas, había perdido mi trabajo y a mi marido y mi vida empezaba a desmoronarse. Llegué a casa y le dije a mi hijo que no se preocupara, que todo se solucionaría. Al día siguiente, estaba como loca echando currículums en todas las empresas, pero todo estaba en mi contra. La crisis había afectado a mi ciudad y no necesitaban a una especialista en marketing. Después de aceptar que no iba a encontrar trabajo, decidí ponerme manos a la obra y le dije a mi hijo: ¡Renovarse o morir! Él me miró extrañado y me preguntó: -¿Qué quieres decir mamá? – Ya lo verás, le respondí con una sonrisa. De algo me tiene que servir mi profesión. Después de mucho investigar, he decidido que en estos momentos el trabajo que tiene más salida es…. Mi hijo me miraba prestándome mucha atención.


- ¿Cuál mamá? Y lo solté de repente: - Mecánico de coches. - ¿Qué dices mamá? ¿Estás loca? – No hijo, la gente está cada vez más apurada de dinero y no pueden comprar coches nuevos, así que arreglan el suyo, además las estadísticas no engañan. Y mi hijo me respondió: - No mamá, no me entiendes, ¿cómo vas a ser tú mecánico? ¡Eres una mujer!, me dijo enfadado. – Vamos a ver ¿quién te ha dicho a ti que una mujer no puede ser mecánico de coches? Estás muy equivocado, la mujer puede desempeñar cualquier tipo de trabajo, ¡hasta ahí podíamos llegar! – Mamá, si no sabes ni conducir, no has visto un motor en tu vida, ¿cómo pretendes arreglarlos? – Todo se aprende y he hecho mis cálculos y cerca de casa hay una escuela que imparten clases, serán tres años muy duros, pero con mi desempleo y algo de dinero que tengo ahorrado, podremos lograrlo, le dije muy decidida. Mi hijo me miró y con una sonrisa me dijo: ¡Mamá, seguro que podrás lograrlo! Me costó mucho entrar en la escuela de automoción, era la única mujer estudiando entre hombres, hasta el director quiso disuadirme, pero yo estaba decidida y tenían que admitirme. Y lo logré, pasaron tres largos años y terminé con mi titulación y con muy buenos resultados. Mentiría si dijera que


fue fácil, no lo fue, tuve que aguantar muchas burlas, muchas miradas, pero yo me mantuve firme. Así que ya estaba lista para trabajar, pero todavía quedaba un obstáculo con el que no había contado, el machismo. Sí, que en el siglo XXI, todavía siga existiendo es difícil de entender, pero así era. Me cerraron todas las puertas donde fui a pedir trabajo, pero no me iba a rendir, así que me informé de las ayudas creadas por el Estado para la mujer trabajadora y gracias a ellos, abrí mi propio taller de coches y actualmente tengo mucho trabajo y tengo a dos muchachos trabajando conmigo. Espero que haya alguna mujer como yo que decida romper con las reglas y trabajar conmigo. Mi hijo está muy orgulloso de mí y a veces me recuerda bromeando sobre el día en que le dije que iba a ser mecánico de coches. Ahora él sabe que una mujer puede lograr todo lo que se proponga y espero que dentro de unos años, podamos ver a las mujeres en cualquier tipo de trabajo, porque estamos capacitadas para ello. ALEJANDRO ROBLES PIZANO Nº 27 - 2º ESO A


PREMIADOS 1er Premio: Fernando Mรกrquez Mancilla (1ยบA ESO) Premio Extraordinario: Alejandro Robles Pizano (2ยบA ESO)


INJUSTO

Fernando Mรกrquez Mancilla (1ยบA ESO) Primer Premio


RENOVARSE O MORIR

Alejandro Robles Pizano (2ยบA ESO) Premio Extraordinario


Libro digital 14 15  

Premiados Certamen "Mujer Trabajadora"

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