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Violetas Libertarias Boletín Feminista para la Emancipación VOLUMEN 1, Nº 1

EDICIÓN ESPECIAL - JULIO 2012

Ahora las brujas tenemos las llamas Por Pabla San Martín Es como si estuviésemos constantemente borradas, aquellas que buscamos la libertad, la solidaridad y la autogestión de nuestra vidas. Es así como la historia sexualmente nos ha negado, por un lado la religión y su gran mito de la manzana es el comienzo histórico de toda un universo de culpa adjudicada a este ser errante, a este hombre mutilado, como nos llamo Aristóteles. A este sexo que no existe, como afirma empíricamente Freud. Es así como nos han temido, como nos han odiado por ser bellas, libidinosas, sabias, brujas, sucias y libertinas. Cultural y racialmente hemos sido la negación y al mismo tiempo el miedo de una sociedad patriarcal-falocéntrica, que nos ha visto como un enemigo insurgente en su posesión de poder. Hegemonía tirana que nunca se vivió ni se vive en sociedades matriarcales, en las cuales resalta la autonomía sexual de la mujer y la educación libre de sus hij@s. Históricamente, la serpiente como símbolo mitológico en muchas culturas ha representado la generación de la vida, el erotismo, la voluptuosidad, la humedad y la libido sexual de la mujer; además de representar el mal y la oscuridad, como estandartes del Caos. Por consiguiente, es diabolizada como la tentación de la mujer que representa Eva, la mujer original, quien desobedece a Dios e incita a Adán a morder la manzana prohibida. “Pondré enemistad entre tú y la serpiente”, dijo Dios explícitamente; es decir, “te quitaré tu sexualidad: paralizaré tu útero, te volverás ‘histérica’, parirás con dolor y el hombre te dominará”. Aquí está el destino de la nueva condición de la mujer. Con la muerte de la serpiente, enviada a matar por un ángel armado con una espada al servicio de Dios, se reivindica la destrucción de la libertad de la mujer. Con esto aparece 2500 años más tarde la imagen de la Virgen María aplastando la cabeza de la serpiente; con esto consagráse la esclava sumisa de Dios y la renegacion de todos los “males femeninos” que laten en el útero “errante” de la mujer. Con el triunfo de la revolución patriarcal y la desposesión de la serpiente en la mujer, aparece el nuevo orden simbólico. El Olimpo se llena de dioses, y entre ellos Esculapio, dios de la medicina, que se ha apoderado de la serpiente y que

hoy, cual trofeo de guerra, todavía se exhibe en las marcas farmacéuticas. Sistemáticamente nuestra sexualidad se fue focalizando hacia la función reproductora y nuestro placer se fue negando y robotizando. Desde niñas nos dicen que es malo tocarse “ahí”, es un tema tabú el placer en las niñas y si recibes información sexual, ya sea familiar o en las escuelas, es información vaga dirigida hacia la reproducción y a las enfermedades de transmisión sexual. Visto desde esta perspectiva frígida, nuestra sexualidad hasta este punto no tiene sentido… El cuerpo rígido de la mujer, despiezado y desposeído de la serpiente que le animaba, queda en manos de la medicina, la ciencia que se ocupa de los cuerpos devastados que han sido privados de su capacidad de auto-regulación. Así fue como las parteras, brujas y comadronas fueron exterminadas de la vida sexual y procreadora de la mujer, de aquella sabiduría ancestral que la ciencia no ha podido descubrir, aquellas hadas que sin un estudio universitario han logrado sanar y curar a leprosos. Aquellas brujas perseguidas que exterminaban pestes enteras en las ciudades hacinadas en la Edad Media, fueron al mismo tiempo perseguidas y quemadas en las hogueras de la Inquisición. Sanadoras de muchas enfermedades contagiosas, se condena a toda mujer que cure una enfermedad sin tener estudios. De esta forma la Iglesia fue prohibiendo realizar todo tipo de curación por la misma gente. Fue así como estratégicamente los curas salían de las iglesias derramando agua bendita entre los leprosos, ciegos, inválidos y locos, predicando que de esta forma pagarían en vida el castigo que Dios había enviado por sus pecados. Nuestras vidas actuales giran en torno a la medicación, bajo una sociedad del pánico que es capaz de cenar un coctel de antibióticos antes de enfermarse, para que eso no suceda. Antes de nacer ya estamos destinados a ser “pacientes”, amparad@s por una industria médica farmacéutica clasista y de dudosos intereses. Una realidad avalada por el poder religioso y médico, la mujer se ve hoy despojada de todo el conocimiento de su cuerpo, no es capaz de

autocomplacerse, ni siquiera de reconocerse. No entendemos lo que nos sucede y por otra parte odiamos nuestros cuerpos, ya sea por disconformidad o por “problemas” menstruales y menopáusicos, agravados por una sobredosis descarada de hormonas innecesarias. Aquella sabiduría de brujas que supo de abuelas autorregulando su fertilidad bajo los ciclos de la luna y palpando el calor de su vientre, tal como todos esos secretos de brebajes para simples y también complejos malestares, hoy agravados y patentados como síndromes y enfermedades. Los sabios remedios para abortar, la ciencia de ayudar a otra mujer a parir sin dolor, sin miedo, sin violencia y con placer. Es impresionante cómo el numero de cesáreas aumenta… aquel desgarro antinatural que hace parir a una mujer innecesariamente intervenida quirúrjicamente, bajo el placer que estas sangrientas imágenes debe generar a l@s medic@s, el sometimiento insensato de miles de mujeres a horribles secuelas y en casos la muerte. Nunca jamás la mujer necesito un/a médic@ para desarrollarse sexualmente, procrear, vivir libre, y sanamente . No son los libros antropológicos de antaño quienes teóricamente afirman esto, es la realidad que se vivió y se continúa viviendo en muchas partes del mundo, tal como lo pude vivir los meses de marzo y abril de 2009 en comunidades Quichua y Shuar de la selva del Amazonas en Ecuador, en dondelas mujeres suelen parir solas, en la mayoría de los casos sin parteras, sin dolor, sin miedo, sin cesáreas, sin muertes. De la mano de la sabiduría que no han perdido y del conocimiento adecuado de la naturaleza y de las plantas. Tal como en Bolivia y en muchísimos lugares en donde el imperio tecnológico no ha llegado, la resistencia sigue al margen de este holocausto. Fue así como mis amigas de la selva me hicieron ver la simple realidad de vivir sin esta paranoia de la medicina y recuperar nuestra sabiduría como brujas, que no necesitamos estudiar académicamente nada, que tan solo necesitamos unirnos, desearnos, y querernos como serpientes, como úteros que palpitan al sonido de la rebelión del gigante dragón que arrasará con este horrible sistema capitalista y patriarcal.

Contenido:

El Programa de Salud ITS-VIH/

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Guía lésbica del sexo seguro

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Sobre el aborto

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VIOLETAS LIBERTARIAS

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El Programa de Salud ITS-VIH/SIDA en V enezuela trabajo en colectivo – participativo y protagónicose pretende concientizar e informar a todo ciudadano sobre la prevención y control del VIH y demás enfermedades de transmisión sexual. Dentro de las concepciones sexuales que maneja el capitalismo, se encuentran la manipulación y la enajenación de las sociedades, que víctimas de este sistema terminan involucrados en un ciclo consumista, donde además se ven comprometidos su bienestar moral y físico de su vida sexual.

“La exigencia de las pruebas de anticuerpos contra el VIH para ingresar a un trabajo, al sistema educativo o para la

NUEVA ÉTICA SOCIALISTA Para generar una Nueva Ética Socialista en Venezuela –de acuerdo a los principios e ideales del socialismo del siglo XXI- es esencial la superación de la ética capitalista que ha mantenido dominado por generaciones al pueblo venezolano. Y esto, sólo se logrará mediante una revolución de la conciencia, que transforme y rescate los valores necesarios para este nuevo proceso que apenas inicia. El programa ITS-VIH/SIDA surge mediante estos parámetros. A través del

SUPREMA FELICIDAD SOCIAL La universalización de la salud en forma integral avizora grandes cambios y enormes beneficios para la población. Con la emancipación y la consolidación de los servicios de salud en forma eficiente y gratuita, toda persona afectada por el sida o por cualquier otra enfermedad de transmisión sexual, pueden contar con una Atención Integral de Alta Calidad que brindará un ambiente libre de estigmas y discriminaciones de cualquier índole. Sin embargo, la visión que se tiene principalmente es disminuir los casos de VIH/ITS. Esto se pretende hacer mediante la promoción de la salud sexual por medio del sistema educativo bolivariano. DEMOCRACIA PROTAGÓNICA REVOLUCIONARIA El objetivo de la creación de políticas públicas que promuevan y controlen las ITS-VIH/SIDA, sólo tendrán real éxito mientras las organizaciones comunitarias participen activamente en la formación educativa sexual y en la toma de decisiones que se vinculen a esto y su comunidad. VIH/SIDA Y LOS DERECHOS HUMANOS

“La protección de los derechos humanos es imprescindible para salvaguardar la dignidad humana de las personas con VIH/SIDA y para que se dé una respuesta eficaz de carácter jurídico, a las cuestiones que plantea el VIH/SIDA” Directrices internacionales sobre VIH/SIDA y derechos humanos – ONUSIDA 1996. Los derechos humanos y el VIH/SIDA en la salud pública A partir del reconocimiento de la relación entre la protección de los derechos humanos y una respuesta eficaz al VIH/SIDA, se han desarrollado múltiples iniciativas locales e internacionales para abordar la lucha contra la epidemia desde una perspectiva de derechos humanos. Se insta a la prevención y control de esta enfermedad por medio de programas educativos suplantando las políticas discriminatorias que estaban antiguamente en vigencia. La situación en Venezuela La exigencia de las pruebas de anticuerpos contra el VIH para ingresar a un trabajo, al sistema educativo o para la permanencia en el país, son una muestra de cómo una condición de salud o la sospecha de estar infectado con el VIH afectan el goce de ciertos derechos fundamentales. De igual modo, se plantean como derechos humanos –expuestos también en la Constitución Bolivariana de Venezuela- para todas las personas afectadas por el SIDA: derecho a la igualdad y a la no discriminación; derecho a la integridad física, psíquica y moral; derecho a la participación ciudadana; derecho a la salud y derecho a la vida; derecho a la seguridad social; derecho a la educación; y derecho al trabajo.

permanencia en el país, son una muestra de cómo una condición

Algunas cosas que debes saber sobre El Programa de Salud ITS-VIH comunitaria.

de salud afecta el

Las personas q vivan con el VIH-SIDA

goce de ciertos

tienen el derecho de recibir los servicios de salud gratuita, ya que el sistema nacional Simón Bolívar garantiza expandir y consolidar los servicios de la salud de forma oportuna y gratuita.

derechos fundamentales.”

Podemos ayudar a las personas a preve-

El programa de salud consiste en promo-

ver la prevención del ITS-VIH-SIDA mediante políticas públicas y promoción de la salud sexual. Por medio del proyecto Simón Bolívar que propone fortalecer la promoción de la salud y participación

Consejo Editorial Mariana Gil Daniela Jardín Graimar Rodríguez Estudiantes del PNF en Fisioterapia Colegio Universitario de Los Teques Cecilio Acosta

talleres, textos y debates sobre el tema y así ayudar con la prevención.

nir la infecciones de trasmisión sexual, manteniendo una actitud abierta e informando y orientando sobre la sexualidad y las infecciones de trasmisión sexual, por ello el sistema nacional Simón Bolívar establece el desarrollo humano familiar y social. El proyecto nacional Simón Bolívar forta-

lece la prevención y control delas enfermedades en el caso del VIH-SIDA se realizan

Para evitar el contagio de infecciones de

trasmisión sexual la comunidad brinda la atención a los adolecentes realizando talleres e informándolos sobre el tema, la prioridad del sistema nacional Simón Bolívar es prestar atención integral a los


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VOLUMEN 1, Nº 1

Guía lésbica del sexo seguro La guía lésbica del sexo seguro es un material producto del trabajo de varias organizaciones en pro de una educación sexual l ibre de discriminación y prejuicios. Hoy te hacemos llegar algunos fragmentos de su contenido. Si quieres visualizar el documento completo, visita el siguiente enlace web: http://es.scribd.com/doc/96359684/ Guia-lesbica-del-sexo-seguro.

“Durante mucho tiempo hemos vivido con el convencimiento de que el VIH es una infección que no nos afectaba a nosotras. Bajo la peligrosa afirmación de ser mujeres, lesbianas e inmunes, hemos generalizado esta falsa creencia hasta la errónea afirmación de que el VIH y el resto de las ITS no nos afectan. Hoy, ninguna de nosotras duda que, aunque nuestro riesgo es menor, el VIH y las ITS


VIOLETAS LIBERTARIAS

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Sobre el aborto “...no es sólo una cuestión de información técnica y de acceso a los preservativos u otros medios de control de la fecundidad: hay también detrás un grave problema emocional y de autoestima, tanto de hombres como de mujeres.”

Cuando está muy hambrienta, una mujer aceptará cualquier substituto que se le ofrezca, incluyendo aquellos que, como placebos, no hacen nada por ella, así como los destructivos y los que ponen en riesgo su vida, que la hacen perder horriblemente su tiempo y sus talentos, o exponen su vida a peligros físicos. Es el hambre del alma lo que hace que una mujer elija cosas que la harán bailar alocadamente fuera de control y demasiado cerca de la puerta del verdugo. (Clarissa Pinkola Estés)

Por Ileana Medina El aborto es uno de esos temas peliagudos que nunca sabemos por dónde cogerlo. Está de nuevo de actualidad, dado que el PP pretende anular la ley del aborto que aprobó el gobierno anterior. Leo un artículo de Elisa R. Court en el blog de Marisol Ayala, que me ha inspirado este. Es necesario hablar de ello, aún a riesgo de equivocarnos o de no tener claras todas las ideas, porque creo que el debate público sigue estando lejos del meollo del asunto. Hagamos un diálogo imaginario: ¿Debe ser legal el aborto? Parto diciendo que estoy a favor de la legalidad del aborto. La ilegalización del aborto sólo trae como consecuencia insalubridad, violencia, mafias y aumento de la mortalidad de las mujeres. En los países donde el aborto es ilegal, las mujeres ricas pagan por abortar en otros países o clandestinamente en clínicas privadas, y las mujeres pobres caen en manos de personas sin escrúpulos o se violentan ellas mismas, con grave peligro para su salud y para sus vidas. La criminalización del aborto (como por otra parte, la de la prostitución o las drogas por ejemplo, con sus matices diferentes) es hipócrita, no impide la práctica del mismo, y sí genera marginalidad, insalubridad, delincuencia. ¿Y el derecho a la vida? ¿Hay vida en un embrión recién concebido? Desde mi punto de vista, sí. Claro que hay vida. Pero las mujeres somos las guardianas y las tejedoras de la vida. (Si te parece muy poético, podemos decir "gestoras" de la vida, en sus dos acepciones, que gesta, y por tanto, gestiona). Somos las mujeres las que tenemos soberanía sobre nuestros cuerpos, y somos las mujeres las que tenemos el poder sobre la vida que engendramos, gestamos y traemos al mundo (con el apoyo y el sostén de nuestras parejas y de la sociedad en su conjunto, en el mejor de los casos). En un mundo ¿utópico? donde mujeres conscientes retomarámos el control sobre la vida (¿nuestras vidas?) el aborto sería mínimo. Ninguna mujer sana física y emocionalmente, madura, y sostenida por una sociedad igualmente sana, desearía pasar por la auto-agresión que es al fin y al cabo un aborto. ¿Por qué decide una mujer entonces abortar? Hay dos factores milenarios que nos llevan a la desagradable situación de un embarazo no deseado: la falta de información, y la falta de autoestima que padecemos las mujeres. Ambas son consecuencia del patriarcado, y no se curan con más patriarcado (más control) sino con más conciencia y más empoderamiento femenino. La incultura, el desconocimiento sobre nuestros ciclos, el escaso control y conocimiento sobre

nuestro cuerpo, las leyendas urbanas, los tabúes sobre el sexo, la nula educación sexual y emocional, las prohibiciones milenarias de la Iglesia... lleva a que muchas mujeres, sobre todo adolescentes y jóvenes, tengamos prácticas sexuales de riesgo que aumentan tanto los embarazos no deseados como las enfermedades de transmisión sexual. Algunos médicos y mujeres conectadas con su femineidad, afirman, por ejemplo, que si las mujeres tuviéramos mayor conciencia de nuestro cuerpo, seríamos capaces de saber siempre en qué momento estamos ovulando. Ni siquiera harían falta píldoras anticonceptivas, que tienen tantos efectos secundarios y que silencian los signos de nuestro cuerpo. Las prácticas represivas (invisibles de tan "normales") de las sociedades patriarcales nos separan del cuerpo (y de las emociones que es lo mismo, del sentir) desde que nacemos, y esto es especialmente perjudicial en las mujeres. Hemos perdido todos los ritos y prácticas que nos conectaban con nuestros úteros, con nuestra vida cíclica, nuestras fases menstruales. Hay que leer, por ejemplo, el libro Luna Roja,de Miranda Grey, para saber lo lejos que estamos muchas mujeres de conocer -y por tanto de poder disfrutar y no padecer- nuestra femineidad en toda su plenitud. Menstruar, embarazarse, parir, lactar, tener la menopausia... todo es una enfermedad dolorosa o imposible en una sociedad donde el cuerpo femenino es negado. Porque no es sólo una cuestión de información técnica y de acceso a los preservativos u otros medios de control de la fecundidad: hay también detrás un grave problema emocional y de autoestima, tanto de hombres como de mujeres. Somos, ellos y nosotras, analfabetos emocionales y sexuales. La "liberación sexual" aparente del siglo XX nos ha llevado quizás a más coito (lo que nunca está mal) pero no nos ha llevado a recuperar el control sobre nuestras vidas. Las niñas, adolescentes, jóvenes y mujeres nos seguimos entregando muchas veces infantilmente a parejas que no nos respetan ni nos merecen, en condiciones inseguras. Seguimos usando el sexo como "prueba de amor", o lo que es peor, como reclamo de amor. Nos plegamos si ellos no quieren usar preservativos, "perdemos la cabeza", somos irresponsables... Nos autoengañamos creyendo que estamos haciendo sexo "por placer", desdeñando los mecanismos inconscientes y las necesidades afectivas no satisfechas que hay detrás. Encima, cuando llega el embarazo no deseado, nos encontramos en la mayor soledad y desamparo, y con un bebé que será un "obstáculo" para todas las posibilidades de realización personal. El aborto está asegurado. ¿Pero en una sociedad con una natalidad tan baja como la española, no es conveniente evitar los abortos? En los países industrializados, aumentan los abortos, aumenta la infertilidad, aumenta el uso de métodos anticonceptivos, y disminuye la natalidad. La procreación, la maternidad y los niños se convierten en general en "obstáculos" para el trabajo, el "éxito", la vida propia, la libertad individual... Ha dicho Gallardón que, a diferencia del PSOE, «el PP ofrecerá a esas mujeres inmigrantes, con discapacidad o menores, alternativas frente a la interrupción del embarazo, mientras que los socialistas sólo ofrecían el aborto, "nosotros les vamos a decir que tienen derecho a la maternidad".»

Truco retórico falaz, en primer lugar, porque no son solo las mujeres inmigrantes (paren más que las nativas), discapacitadas o menores, las que abortan. Una gran cantidad de mujeres adultas, perfectamente capacitadas, renuncian o postergan la maternidad, o nos limitamos a tener un solo hijo. El derecho a la maternidad -y a una infancia feliz de los bebés y niños, a una (con)vivencia feliz de los adultos con nuestras crías- no se consigue ilegalizando el aborto, sino conpolíticas positivas de apoyo a la maternidad. Tanto el derecho a no reproducirnos, como el derecho a reproducirnos en las mejores condiciones, debe ser respetado, uno no niega al otro. El aborto se minimiza cuando las condiciones sociales son óptimas para la maternidad, ampliando y no restringiendo derechos. La natalidad baja de los países prósperos indica que la sociedad en su conjunto se vuelve adversa a la maternidad, a la reproducción y a los niños pequeños. Es el precio que hemos pagado por la incorporación de la mujer al trabajo, por el aumento de la productividad y por un modelo social donde prima única y exclusivamente la producción de bienes materiales. El prestigio de la maternidad y la crianza baja, y sube el prestigio del triunfo laboral y personal (lo cual conviene a los mercados, principal fuerza socializadora). Pasan a reproducirse sólo los extremos sociales: las clases altas -que delegan la crianza en criadas-, y las clases muy bajas, sin acceso a la planificación familiar, con embarazos no deseados. Las familias trabajadoras de clases medias lo tenemos muy crudo para reproducirnos, criar y trabajar a la vez. La Iglesia y la derecha resultan hipócritas porque pretenden resolver el problema con prohibiciones (que luego ellos mismos no cumplen), y no con políticas de cambio social que vayan al origen del asunto. La izquierda, los sindicatos, las feministas, los homosexuales... ¿sin saberlo? también se han sumado a la voz coral que dice que lo más importante es el trabajo (la otra cara del mercado). Así, es normal que embarazos, partos, lactancias y crianzas felices no sean prioridad para nadie. ¡Pero se trata de la continuidad y de la calidad de nuestras vidas! ¿Y qué condiciones sociales serían óptimas para la maternidad? Los países nórdicos, que se enfrentaron hace décadas a índices bajos de natalidad, lo solucionaron bastante bien. Noruega se considera el mejor país del mundo para ser madre, y también para vivir, por cierto. En Noruega el aborto es legal, la maternidad es apoyada, y las mujeres tienen una alta participación en los asuntos públicos. Valdría la pena estudiar con interés el modelo noruego. Bajas maternales (y paternales) más largas, políticas de conciliación reales, prestigio de las labores de crianza y cuidado, mayor implicación de los hombres en las labores de cuidado y domésticas, flexibilización de las condiciones laborales para los progenitores (teletrabajo, trabajos por objetivos y no presencialistas, guarderías en los centros de trabajo, incluso trabajos a los que se pueda acudir con niños…), convertir las ciudades en espacios acogedores para los niños; embarazos, partos y lactancias respetados, placenteros y felices… el desplazamiento, en fin, hacia una ética del cuidado. Mujeres y hombres que queremos retomar el poder sobre nuestras vidas, que valoramos nuestro tiempo privado y familiar, que intentamos sanar nuestros vínculos emocionales, y dejamos de ser seres unidimensionales, meras fuerzas de producción. Pero ahí es donde entramos en contradicción. Todo el mundo considera que más permisos y menos horarios laborales es un "lujo" que no nos podemos permitir. Ahí llegamos a la verdadera dimensión política del fenómeno, ese modelo de desgaste productivo-industrial que está en crisis. Empezamos hablando de aborto, y tenemos que terminar hablando del trabajo, de la producción, del sistema económico y político. Una sociedad más justa, más igualitaria, más ecológica, más sostenible, y más amorosa, más cuidadosa con todos... tiene que ir hacia nuevas formas de concepción y organización del trabajo... un mejor reparto de la riqueza que lleve inevitablemente a ¿menos trabajo?, porque es en realidad el trabajo y la dedicación absoluta a la lógica mercantilindustrial lo que está entrando en conflicto con la forma en que queremos nacer, criarnos, vivir... y ya no es posible llegar a ella desde el discurso tradicional de la izquierda ni de la derecha.


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Un enemigo silencioso llamado VPH está en Venezuela Por Magazine Digital Los seres humanos no siempre luchan con criaturas de su misma naturaleza. Existen batallas infinitesimales en las que el hombre ni siquiera puede oler, palpar u observar con sus propios ojos al enemigo. En estas acometidas, los individuos pelean con pequeñísimos adversarios, conocidos como virus, los cuales tienen como meta adueñarse, para sobrevivir, de la mínima unidad funcional de la vida: las células. Aun cuando ciertas células sepan defender a sus hermanas del intruso, en ocasiones, el extraño logra evadir la zona del ataque y permanece en el cuerpo humano toda la vida: es el caso del virus de papiloma humano (VPH), El VPH es una enfermedad de transmisión sexual que para propagarse no atiende distinciones de edad, raza, sexo o religión. Sin embargo, las mujeres sufren más que los hombres, debido a que ellas poseen un epitelio, capa celular que cubre su zona genital, poco resistente para combatir las maldades que produce el virus. Actualmente, se conocen más de 100 tipos de VPH, aunque no todos tengan predisposición por infectar la región donde se consuma el acto sexual. A 18 cepas del virus les encanta hospedarse en la región íntima. A pesar de que estos miembros del VPH ni siquiera representan una cuarta parte de la dinastía del papiloma, ellos son los que ocasionan graves flagelos en el cuerpo humano. El VPH puede esconderse dentro del organismo, pero, en ocasiones se deja ver por sus víctimas. Molestas verrugas y condilomas genitales, de distinto tamaño y forma, son las manifestaciones más evidentes que origina el virus. La alta diseminación del VPH es universal. En Estados Unidos, la página Web oficial del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas, revela que para 1998, 20 millones de norteamericanos estaban infectados y se estima que cada año ocurren 5,5 millones de nuevos casos. Las desagradables protuberancias representan una fracción del conjunto de problemas que produce la infección viral. Determinados tipos de VPH, en especial el 16 y 18, se han asociado como grandes co-factores para el desarrollo de cáncer de cuello uterino, primera causa de muerte por cáncer entre la población femenina venezolana, según revelan las cifras del Ministerio de Salud y Desarrollo Social. Al ser el VPH una enfermedad de transmisión sexual, origina problemas psicológicos y psiquiátricos en las portadoras, quienes pudieron haber tomado las precauciones necesarias para evitar el contagio. Incluso, la infección produce repercusiones sociales. Puede ser destructor de una relación sentimental, dada su transmisión sexual. Es capaz de causar molestias de tipo económico, debido al costo de las consultas ginecológicas y tratamientos para la erradicación de las manifestaciones del virus. Tiene facultades para producir un estigma, ya que algunas mujeres al conocer el diagnóstico de su infección sienten cómo les cambia

la vida en un antes y después del VPH. Algunas enfermas ocultan su patología para no ser rechazadas por la sociedad. El virus es un mal que enmudece a las pacientes porque ellas no desean ser juzgadas y menospreciadas por haberlo contraído a través de la vía del amor. LA DESINFORMACIÓN ALARMA Algunos ginecólogos, contradictoriamente, se equivocan al transmitir sus conocimientos a las enfermas cuando afirman que el VPH se vale de objetos inanimados, como pocetas, piscinas, bidés y bañeras, para diseminarse. Del mismo modo, médicos que sí saben del carácter sexual del virus, encubren la vía de contagio para no alterar la vida en pareja de sus pacientes, y lo que logran es mantener al VPH como un enemigo anónimo. El virus ocasiona la disociación entre investigadores y ginecólogos. Los primeros, que sí han estudiado pormenorizadamente las características de la infección, explican y aclaran tópicos, como el sexual, que los galenos confunden. En los organismos oficiales el VPH también genera enredos. En un principio, el programa nacional de Sida e Infecciones de Transmisión Sexual del Ministerio de Salud y Desarrollo Social, el cual se encarga de llevar las cifras de la incidencia de la infección en la población venezolana, contradictoriamente, lo agrupa en dos categorías la patología: una identificada como VPH y otra como Condiloma. Los números oficiales son poco fidedignos y no reflejan la verdadera diseminación del VPH en Venezuela. Para el año 1996, se reportaron 3.826 casos entre hombres y mujeres. Si se calcula la relación porcentual con los casi 30 millones de habitantes de Venezuela, según las cifras de la Oficina Central de Información y Estadística, supuestamente un 0,016% aproximadamente de la población padecería del virus, cosa que no es cierta. Las cifras manejadas desde 1999, por el Ministerio de Salud y Desarrollo Social continúan siendo tímidas. Para ese año se registraron 4.841 casos, de los cuales 2.410 representaban al sexo femenino. Sin embargo, es alarmante que todos los ginecólogos entrevistados para este reportaje manifestaron que en sus consultas, el VPH es la causa primordial de las citas médicas, o en su defecto, un mal bastante común entre jóvenes pacientes, pero tanto los gremios que agrupa a médicos familiares, dermatólogos y ginecólogos prefieren no dar cifras para no entra en confrontación con el las cifras oficiales, las cuales se desconocen desde el 2002. EN MEDIO DE LA CONFUSIÓN En el mundo de la confusión reina el VPH. Los seguidores proclaman el aparente carácter inofensivo de este rey, quien conquista terrenos gracias al anonimato con el que se le ha envuelto. Los más radicales, en cambio, de manera errónea asocian la infección por VPH directamente con cáncer de cuello uterino. La

dinastía del virus es causa de un oculto caos en Venezuela. PROBLEMA DE SALUD PÚBLICA En Venezuela el cáncer de cuello uterino es un problema de salud pública, nuestra población femenina, es la localización tipográfica más frecuente con una incidencia del 25,54%, seguida de cáncer de mama (16,42%) y cáncer de colon y recto (7,03%). Cada año se detectan 3.000 casos nuevos de cáncer de cuello uterino en mujeres en edades comprendidas entre 25 y 64 años, de acuerdo a proyecciones estimadas. La afección además de ser la más frecuente, es la primera causa de muerte oncológica en las mujeres venezolanas. Estudios epidemiológicos realizados en países desarrollados y en vías de desarrollo, presentan indicios de que los virus genotipo específicos de VPH están asociados a la patogénesis de lesiones intraepiteliales escamosas (LIE) y al cáncer invasor cervicouterino. Igualmente, se ha demostrado que la progresión de LIE a cáncer invasivo suele estar asociada a la infección viral persistente por VPH. NO TODOS LOS VIRUS DESARROLLAN CÁNCER Algunas de las pacientes infectadas por VPH no desarrollan cáncer cervical, aún cuando se encuentran infectadas por uno ó más tipos oncogénicos, sugiriendo que se requieren eventos adicionales para la transformación neoplásica. Algunos especialistas sostienen, que uno de los factores importantes que propician la progresión, es la persistencia de la infección y la habilidad que posee el virus de expresar determinados genes por tiempo prolongado, independientemente de que la infección tenga manifestaciones clínicas ó subclínicas. LA PESQUISA El método convencional para la pesquisa de cáncer cervicouterina ha sido la citología cervico-vaginal y su interpretación se realiza sobre la base de la clasificación de Papanicolaou. Una evaluación anual de manera óptima permitiría prevenir hasta un 70% de las neoplasias cervicales. Sin embargo, el método tiene limitaciones importantes, entre las cuales se encuentra el impedimento de una automatización completa de la técnica, variaciones constantes para mejorar su sensibilidad y la sobre valoración de los hallazgos citológicos, sobre todo en las evaluaciones de los cambios morfológicos. Aunado a esto, la citología únicamente permite sugerir la presencia de una infección por VPH, pero hasta ahora no es posible hacer la detección certera del virus, indicar si hay infección mixta viral y los genotipos correspondientes. Lo anterior ha conllevado a diagnósticos de cambios atípicos ambiguos, que no pueden ser confirmados. Así como, a tratamientos excesivos por Papanicolaou dudosos y a manejo inadecuado de pacientes con lesiones cervicales, cuyo Papanicolaou fue negativo.

Tres niñas muertas y una hospitalizada tras ser vacunada con Gardasil Por Anthony Gucciardi A raíz de la controversia sobre la legislación estatal de Estados Unidos que requiere que las jóvenes tomen Gardasil, la vacuna de Merck para el virus del papiloma humano (VPH), se han observado una serie de graves efectos secundarios junto con las recientes muertes de tres niñas. Gardasil se comercializa ahora a hombres y mujeres hasta los 26 años como una herramienta de “prevención” contra el cáncer anal. En enero de 2010, Gardasil ha sido relacionado con 49 muertes y un sinnúmero de efectos secundarios, mientras que el cáncer asociado con el VPH sólo es responsable de 1% de las muertes por cáncer. ¿Por qué entonces, se recomienda a millones de personas en todo el mundo? En junio de 2009, 15 millones de niñas fueron vacunadas con Gardasil. De 15 millones de personas, 49 muertes pueden no parecer mucho. Sin embargo, desafortunadamente hay muchos más casos de efectos secundarios extremos por la vacunación. De hecho, la cantidad de reacciones adversas fue tan alta que Judicial Watch, un grupo que pretende denunciar la corrupción del gobierno, se vio obligado a pararlo. Sólo entre mayo de 2009 y septiembre de 2010, Gardasil fue vinculada a 3.589 reacciones dañinas y 16 muertes. De las 3.589 reacciones adversas, muchas fueron debilitantes. Por incapacidad permanente resultaron 213 casos, 25 de ellos fueron diagnosticados con el síndrome de Guillain-Barré, y hubo otros 789 casos “graves” según docu-

mentos de la FDA. En agosto de 2008, los Centros para el Control de Enfermedades (CDC) requiere que todas las mujeres inmigrantes entre las edades de 11 y 26 reciban al menos una dosis de la vacuna Gardasil si tenían previsto entrar en los Estados Unidos. La ejecución se debió a una ley creada en 1996 en la que los inmigrantes deben recibir la vacuna recomendada por el gobierno de Estados Unidos. La diferencia entre los ciudadanos de los EE.UU. y los inmigrantes que buscan refugio en el país es que los ciudadanos tiene derecho a rechazar la vacunación si no lo desean. Mientras que el requisito se levantó el 14 de diciembre de 2009, innumerables inmigrantes se vieron afectados. Esta conclusión es especialmente cierto para las mujeres inmigrantes que tenían la intención de tener hijos. Según los informes, 28 mujeres sufrieron abortos involuntarios dentro de los 30 días de recibir la inyección de Gardasil. En respuesta, la FDA dijo que no valía la pena investigar. En contra de las afirmaciones por parte de la FDA de que Gardasil era completamente seguro, algunos funcionarios del gobierno expresaron su preocupación por el hecho de que Gardasil nunca se recomendó a ciudadanos de Estados Unidos. “Si hubiéramos sabido de él, nos hubieran dicho que no era una buena idea”, dijo Jon Abramson, ex presidente del Comité Asesor de los CDC sobre Prácticas de Inmunización. La Dra. Diane Harper fue la principal investigadora en la creación tanto de Gardasil como de una vacuna similar, Cervarix. Liderar el equipo de investigación dio a la Dra. Harper una visión

desde dentro de los efectos de Gardasil, estando expuesta desde hace más de un año. La Dra. Harper dijo que Gardasil podría hacer muy poco para combatir el cáncer cervical, y cuando menos no se debe recomendar a niños menores de 15 años. Desafortunadamente, la CDC no está de acuerdo, haciendo alarde de los efectos anti-cáncer de Gardasil, e incluso va tan lejos como para recomendar a niñas de tan sólo 9 años. La Dra. Harper dice que el 70% de todas las infecciones por VPH se resuelven dentro de un año, y dentro de 2 años, el porcentaje se eleva al 90%. Durante un discurso en la 4th International Public Conference on Vaccination, la Dra. Harper explicó los riesgos asociados al Gardasil. En lugar de promover la vacuna, que es lo que se esperaba de ella, dijo la verdad. El público quedó deslumbrado. “Salí de la charla con la percepción de que el riesgo de efectos adversos es mucho mayor que el riesgo de cáncer de cuello uterino, no podía dejar de preguntarse por qué necesitamos todos vacunarnos”, dijo Joan Robinson, subdirector en el Instituto de Investigación de la Población. Los expertos han hablado, y los documentos han sido liberados. Gardasil es una inyección letal que trata una infección que puede resolverse en el 90 % de los casos en un plazo de dos años. Con el intento fallido de Rick Perry de obligar a vacunar a niñas de Texas con Gardasil, es fácil ver que el mundo ha despertado sobre la verdad del Gardasil. La investigación es clara: manténgase alejado de este suero venenoso.

La clasificación de Papanicolaou no comunica de manera totalmente confiable la información de relevancia clínica, además que no se corresponde con los puntos de vista actuales de las lesiones preinvasoras, la distribución de VPH y las pautas vigentes del manejo clínico. Lo anterior condujo a una nueva clasificación citológica: Sistema Bethesda, en sustitución de la clasificación de Papanicolaou. Esta clasificación incluye dos subgrupos designados como Lesiones intraepiteliales de bajo grado (LIEbg) y lesiones intraepiteliales de alto grado (LIEag) para clasificar las lesiones escamosas preinvasoras. ESTUDIO DE VPH EN POBLACIÓN ESTUDIANTIL VENEZOLANA En un esfuerzo conjunto, realizado entre la Organización de Bienestar Estudiantil (OBE) y el Vicerrectorado Académico de la Universidad Central de Venezuela (UCV), así como el Instituto de Oncología y Hematología del Ministerio de Salud y Desarrollo Social (MSDS), el Instituto de Biomedicina (Caracas-Venezuela) y el Fondo Nacional de Ciencia y Tecnología (FONACIT), se ha establecido desde 1996, un programa de atención a los estudiantes de UCV, en el área de ginecología y urología para la detección de VPH y su asociación con lesiones intraepiteliales del tracto genital femenino y masculino. En este servicio se han atendido aproximadamente 2.259 estudiantes en el servicio de Obstetricia y Ginecología de la Organización de Bienestar Estudiantil (OBE - UCV) y de esta población se seleccionaron 107 pacientes que presentaron un diagnóstico clínico e histopatológico de lesiones sugestivas de VPH y/o NIC I, II, III. La edad promedio fue de 25 años (rango de 16 35 años). En la población estudiada, se observó que el 60,75% de las pacientes (65/107) presentó el genoma viral. La infección viral se detectó en el 59% (41/70) de las muestras cervicales y 65% (24/37) de las muestras vulvares; la diferencia no fueron estadísticamente significativa. En las muestras de cérvix positivos para VPH, el 80,5% (33/41) fueron VPH- AR; el 2,5% (1/41) correspondió a VPH- BR; y el 17% (7/41) no fue tipificable. En vulva, el 75% (18/24) se relacionó a VPHAR; mientras que en el 8,33% (2/24) se evidenció VPHBR; en el 16,67% (4/24) no se identificó el tipo viral. En relación al estudio Histopatológico se observó: en cérvix, el 64,28% (45/70) de las pacientes presentaron cambios sugestivos por VPH; 28,57% (20/70) NIC I; 5,72% (4/70) NICII; 1,43% (1/70) NICIII. En vulva se evidenció en el 89,19% (33/37) infección por VPH; mientras que el 10,81% (4/37) correspondió a NIV I. Se observó, además, que las pacientes con diagnóstico de cambios sugestivos por VPH presentaron virus de alto riesgo en un 81% (17/21) en las muestras cervicales y 77% (17/22) en las muestras de vulva, la tipificación correspondió en su totalidad a la presencia de virus de papiloma de alto riesgo oncogénico. En relación a los hallazgos colposcópicos, se encontró que el Epitelio Blanco al Acético (EBA) fue la atipia más frecuente, representando el 67,14% (47/70) y detectándose el genoma viral en el 57,44% (27/47) de estas pacientes. En vulva, el condiloma fue la lesión colposcópica más relevante (83,7%;31/37), demostrándose la infección viral en el 64,51% (20/31). (Gráficos 1 y 2). En este mismo estudio se han analizado 42 parejas sexuales mediante la toma de citologías uretrales y de pene en los jóvenes masculinos; y 42 muestras cervicales de las jóvenes. La presencia de genoma viral fue detectada en el 62% de las muestras femeninas y 58% en las muestras masculinas. En el análisis de las parejas sexuales se encontró VPH en el 58% de las muestras estudiadas. Fue detectado VPH-AR en el 81% de las muestras de las feminas; mientras que un 75% fue apreciado en los varones. En todos los casos analizados el tipo de VPH era el mismo en la pareja sexual. Los resultados anteriores señalan la importancia del estudio de la infección, y deja bien claro que esta enfermedad no discrimina entre hombre y mujer. A demás, es importante destacar que usualmente en el sexo masculino no se presentan síntomas y lesiones visibles, pero esto no quiere decir que no sean portadores del virus de papiloma humano.


VIOLETAS LIBERTARIAS

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Colocación del condón masculino abajo el condón antes de desenrollarlo lo que te evitara tocar o estropear la punta. Hay quienes aplican en el pene un poco de crema lubricantes acuosos específicos para relaciones sexuales (cuidado con algunos como aceites, vaselinas o lociones para afeitar que pueden dañar el condón...) para ponerlo con más facilidad. Esto permite también que se quede mejor en su sitio y reduce la posibilidad de que se rompa. Si utilizas lubricantes basados en aceite deberás emplear condones de poliuretano, un poco más caros. Paso 5. Cuando lo utilices. Comprueba ocasionalmente que el condón está en su sitio. Si se resbala o se rasga durante las relaciones sexuales deberías retirarte, lavarte y reemplazarlo por otro condón.

El uso del condón, como

Paso 1. Necesitas un condón. No te de corte comprar un paquete de condones. En las farmacias suelen ser muy comprensivos y aconsejan con seriedad si tienes dudas. Hazlo con naturalidad y normalidad. Tener relaciones sexuales es algo que todo el mundo adulto ve con normalidad. No te cortes. También puedes adquirirlos en supermercados, gasolineras y otros muchos sitios. A vigilar la fecha de caducidad. No utilizar condones con envases defectuosos. Transportalos en su paquete y no los lleves en el bolsillo. Paso 2: Abrir correctamente el paquete. Hazlo muy cuidadosamente... Rasgar el paquete abriéndolo con tus dientes mientras ruges como un tigre puede ser divertido pero no lo hagas,

puedes dañar el condón mientras lo haces perdiendo su función. Tener cuidado también con las uñas a la hora de manipularlo y cualquier objeto punzante (anillos, etc.) Paso 3. Poner bien el condón. Una vez tengas uno, tira hacia atrás su prepucio antes de ponerlo. Desenrolla el condón un poco para encontrar cual es el sentido correcto. Antes de ponerlo aprieta o exprime la punta del condón para que no quede aire al final del mismo Si queda aire atrapado puede causar la rotura del condón. Deja espacio en la punta. Paso 4. Enrolla el condón hacia abajo hasta la base del pene. Con el pene erecto, empuja hacia

Paso 6. Doble condón. Algunas personas intentan utilizar dos condones a la vez, pensando que dos condones duplicarán la protección. No hagas eso. Los dos condones se frotarán uno con otro y se incrementará la fricción lo que hará más probable la ruptura. Por la misma razón no se debe utilizar al mismo tiempo un condón masculino y otro femenino. Paso 7: Una vez hecho. Retírate de tu pareja mientras que el pene todavía esté erecto, toma el condón en la base del pene para que el semen no se derrame. Retira el condón y ponlo en un pañuelo para tirarlo a la basura. Nunca lo tires por el water. Por supuesto, necesitarás utilizar un nuevo condón cada vez que quieras tener nuevamente otra relación sexual. No utilizar nunca dos veces el mismo preservativo.

el de cualquier otro método

Colocación del condón femenino 2.- Sostenga el condón con el extremo abierto colgando hacia abajo. Apriete el anillo interno del condón con el dedo pulgar y el dedo corazón. Sostenga el dedo índice entre el pulgar y el corazón mientras continúa apretando el anillo interno del condón.

anticonceptivo y de protección, es una responsabilidad compartida 1.- Coloque siempre el condón antes de una penetración. Una ventaja del condón femenino es que se puede colocar hasta 8 horas antes de tener relaciones sexuales. Verifique que no esté dañado o caducado. Póngase en una posición cómoda para colocarlo.

3.- Sosteniendo aún el condón con los tres dedos de una mano, separe con la otra mano los labios de la vagina. Coloque el condón en la entrada del canal vaginal y suéltelo.

Recuerda

4.- Ahora, con el dedo índice por dentro del condón, empuje el anillo interno dentro de la vagina hasta pasar por el hueso púbico. Unos 2,5 centímetros del condón con el anillo externo quedarán fuera del cuerpo.

El preservativo se usa desde el comienzo hasta

5.- Para sacar el condón, apriete y dé vuelta al anillo externo, para mantener el semen en el interior de la funda. Sáquelo con cuidado y arrójelo en la basura, no en el baño. Utilice un condón nuevo con cada relación sexual.

 Se compran en cualquier farmacia, se piden

el final de una relación sexual, antes de la eyaculación también existe probabilidad de embarazo y por supuesto de contagio de VIH e ITS. como condones o preservativos, también se dan en hospitales, no existe prohibición alguna para adquirirlos y sus precios son relativamente accesibles según color, textura, sabor, olor, espermicida, etc... (Los condones femeninos no vienen en tal diversidad de presentaciones y son más costosos).

Recuerda ver siempre la fecha de vencimiento de los condones.

Nunca los mantengas demasiado tiempo en la billetera o lugares donde puedan calentarse mucho.

Nunca te pongas 2 condones (uno encima del otro) ya que con la fricción lo más probable es que se rompan.

El condón solo puede usarse una vez y luego de

un acto sexual (con eyaculación o no) debe botarse.

Nunca pases de sexo anal a sexo vaginal -con o sin condón-, ya que podría causar muchas infecciones vaginales. Si primero tienes sexo vaginal y luego anal no hay problema.

Recuerda que el uso del condón, como cualquier otro método anticonceptivo y de protección, es responsabilidad de la pareja, no sólo de quien lo usa.


VOLUMEN 1, Nº 1

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El cuerpo femenino enajenado esas manos que acarician. Todas las mujeres tenemos un cuerpo hermoso, amado por alguien pero generalmente despreciado por nosotras mismas. Todas tenemos la extraordinaria oportunidad de tener una casa para el alma, pero querríamos habitar en otra. Sin embargo otro cuerpo nunca podría albergar con tanta sabiduría nuestro particular camino, ya que lo hemos ido construyendo en la intimidad de las experiencias vitales, limpiándolo, cuidándolo o maltratándolo a fuerza de engaños y dolor. Nuestro cuerpo es completamente nuestro, hecho a imagen y semejanza de nuestras elecciones, sentimientos, gozos e infortunios. Nuestro cuerpo merece el reconocimiento y el agradecimiento de llevarnos por la ruta adecuada, todos los días y todas las noches de nuestra vida.

Por Laura Gutman Todo lo que suponemos que “deberíamos” ser, pensar o sentir, suele alojarse a mucha distancia de nuestro ser esencial. Y más lejos aún se instaura el supuesto ideal de cómo deberíamos ser físicamente. Somos altas o bajas, morenas o rubias, orientales o europeas, robustas o pequeñas. La verdadera reflexión apunta a compren-

der por qué no amamos eso que sí somos. Esos ojos que milagrosamente ven, esas pestañas que amablemente nos protegen, esos brazos que trabajan, esas uñas que resisten, esa piel que se expresa, ese cabello que baila el vals del viento, ese cuello que sostiene, esos pies que no se quejan, esos hombros que seducen, esa altura que vigila, esa voz que canta melodías o

No importa cuánto envidiemos la delgadez de alguien más joven, paradójicamente esa joven envidiará nuestro color de piel o nuestro aliento o nuestra sonrisa. Es decir, estamos todas pretendiendo vivir en un cuerpo incapaz de acomodarse a nuestro ser interior y desmereciendo al mismo tiempo la belleza natural y genuina del propio. Si pretendemos esconder una arruga, la piel nos reclamará desde algún rincón queriendo existir. Si quisiéramos un cuerpo más firme, los recuerdos y los sueños y los amores del pasado pujarán para saberse vivos. Si pensamos que nuestros problemas se resolverían sólo si fuéramos más bellas, es porque no nos hemos mirado en el espejo cósmico del alma.

“Todas las mujeres tenemos un cuerpo hermoso…”

Soy feminista Por Florence Thomas Nunca he declarado la guerra a los hombres; no declaro la guerra a nadie, cambio la vida: soy feminista. No soy ni amargada ni insatisfecha: me gusta el humor, la risa, pero sé también compartir los duelos de las miles de mujeres víctimas de violencia: soy feminista. Me gusta con locura la libertad más no el libertinaje: soy feminista. No soy pro-abortista, soy pro-opción porque conozco a las mujeres y creo en su enorme responsabilidad: soy feminista. No soy lesbiana, y si lo fuera ¿cuál sería el problema? Soy feminista. Soy feminista porque no quiero morir indignada. Soy feminista y defenderé hasta donde puedo hacerlo a las mujeres, a su derecho a una vida libre de violencias. Soy feminista porque creo que hoy día el feminismo representa uno de los últimos humanismos en esta tierra desolada y porque he apostado a un mundo mixto hecho de hombres y mujeres que no tienen la misma manera de habitar el mundo, de interpretarlo y de actuar sobre él. Soy feminista porque me gusta provocar debates desde donde puedo hacerlo. Soy feminista para mover ideas y poner a circular conceptos; para deconstruir viejos discursos y narrativas, para desmontar mitos y estereotipos, derrumbar roles prescritos e imaginarios prestados. Soy feminista para defender también a los sujetos inesperados y su reconocimiento como sujetos de derecho, para gays, lesbianas y transgeneristas, para ancianos y ancianas, para niños y niñas, para indígenas y afrodescendientes y para todas las mujeres que no quieren parir un solo hijo más para la guerra. Soy feminista y escribo para las mujeres que no tienen voces, para todas las mujeres, desde sus incontestables semejanzas y sus evidentes diferencias. Soy feminista porque el feminismo es un movimiento que me permite pensar también en nuestras hermanas afganas, ruandesas, croatas, iraníes, que me permite pensar en las niñas africanas cuyo clítoris ha sido extirpado, en todas las mujeres que son obligadas a cubrirse de velos, en todas las mujeres del mundo maltratadas, víctimas de abusos, violadas y en todas las que han pagado con su vida esta peste mundial llamada misoginia. Sí, soy feminista para que podamos oír otras voces, para aprender a escribir el guión humano desde la complejidad, la diversidad y la pluralidad. Soy feminista para mover la razón e impedir que se fosilice en un discurso estéril al amor. Soy feminista para reconciliar razón y emoción y participar humildemente en la construcción de sujetos sentipensantes

como los llama Eduardo Galeano. Soy feminista y defiendo una epistemología que acepte la complejidad, las ambigüedades, las incertidumbres y la sospecha.

cuanto seres equivalentes políticamente a los hombres y diferentes existencialmente.

En fin soy feminista tratando de atravesar críticamente una moral patriarcal de las exclusiones, de los exilios, de las orfandades y de las guerras, una moral que nos gobierna desde hace siglos. Trato de ser feminista en el contexto de una modernidad que cumple por fin sus promesas para todos y todas.

Un día, no muy lejano, espero, dejaremos de atraer e inquietar a los hombres; dejaremos de escindirnos en madres o putas, en Marías o Evas, imágenes que alimentaron durante siglos los imaginarios patriarcales; habremos aprendido a realizar alianzas entre lo que representa María y lo que significa Eva. Habremos aprendido a ser mujeres, simplemente mujeres. Ni santas, ni brujas; ni putas, ni vírgenes; ni sumisas, ni histéricas, sino mujeres, resignificando ese concepto, llenándolo de múltiples contenidos capaces de reflejar novedosas prácticas de sí que nuestra revolución nos entregó; mujeres que no necesiten más ni amos, ni maridos, sino nuevos compañeros dispuestos a intentar reconciliarse con ellas desde el reconocimiento imprescindible de la soledad y la necesidad imperiosa del amor.

Como dice Gilles Deleuze “siempre se escribe para dar vida, para liberarla cuando se encuentra prisionera, para trazar líneas de huida”. Sí, trato de trazar para las mujeres de este país líneas de huida que pasen por la utopía. Porque creo que un día existirá en el mundo entero un lugar para las mujeres, para sus palabras, sus voces, sus reivindicaciones, sus desequilibrios, sus desórdenes, sus afirmaciones en

Por esto repito tantas veces que ser mujer hoy es romper con los viejos modelos esperados para nosotras, es no reconocerse en lo ya pensado para nosotras, es extraviarse como lo expresaba tan bellamente esta feminista italiana Alessandra Bocchetti. Sí, no reconocerse en lo ya pensado para nosotras. Por esto soy una extraviada, soy feminista. Y lo soy con el derecho también a equivocarme.

Sé hoy que no existe verdad única, Historia con H mayúscula, ni Sujeto universal. Existen verdades, relatos y contingencias; existen, al lado de la historia oficial tradicionalmente escrita por los hombres, historias no oficiales, historias de las vidas privadas, historias de vida que nos enseñan tanto sobre la otra cara del mundo, tal vez su cara más humana.

“Ni santas, ni brujas; ni putas, ni vírgenes; ni sumisas, ni histéricas, sino mujeres…”


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Boletín Feminista Violetas Libertarias