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Árbores apadriñadas por 2º ESO B


Un roble

Este árbol se encuentra en el monte más cercano a un prado de mis abuelos, exactamente en ‘A Mulareda’. Sólo se puede acceder a él introduciéndote en el bosque. Para mí, este árbol es muy especial porque, cuando era pequeña, pasaba mucho tiempo en casa de mis abuelos y, cuando venían mis padres, mientras mi abuela y mi madre hablaban, mi padre me cogía de la mano y subíamos por la cuesta más empinada que, según mi padre, era la cola de un dragón . Teníamos que ir andando en zigzag para que, supuestamente, no lo despertáramos. A mí se me hacía infinita, pero me hacía tanta ilusión, que no me quejaba y seguía adelante. Cuando llegábamos arriba, antes de entrar en el bosque “mágico”, teníamos que pedir permiso a los duendes para que no se enfadasen y no nos pusieran trampas :“ Pedimos permiso para entrar en este bosque…” . Una vez dentro, teníamos que ir en silencio para escuchar a los búhos ulular, a los raposos mover los arbustos ,a los jabalíes buscar raíces en la tierra húmeda… mientras observábamos la colocación del musgo y la posición del sol para evitar perdernos. Entre tanto, mi padre me iba contando historias sobre ninfas y duendes que habitaban en el bos-


que: que eran seres diminutos; que, cuando escuchaba al viento azotar los árboles, eran las ninfas que al peinarse su larga melena , creaban ventiscas; que cada vez que salía volando un pájaro, había un duende encima volviendo a su casa… Me encanta este árbol, en concreto, porque un día al ver un pájaro volar, lo seguí hasta este árbol y, al subirme a él para ver si podía ver al duende, me encontré con una ardilla pequeña. Desde entonces, siempre voy a ese árbol para sacar fotos, a leer, a dibujar… depende de mi estado de ánimo. El árbol es un roble precioso, del género Quercus. Exactamente, no sé cuántos años tiene, pero deben de ser, aproximadamente, unos 80 años.

Se accede al roble por estas pistas:

Alexandra


Mi árbol El árbol que escogí es un castaño. Lo escogí porque para mí significa mucho; lo plantaron mis padres, cuatro días después de nacer yo. Tiene catorce años, como yo. Desde que cumplí los dos años lo regué cada dos días en verano. Este árbol se encuentra en el jardín de mi casa .Lo cuidé mucho y lo seguiré cuidando porque no quiero que seque. Además de regarlo, le podé las ramas para que le salieran brotes y mi padre le podó la copa para que se pusiera más redonda y no creciera tanto a lo alto. Cuando yo tenía seis años , empezó a dar su fruto, las castañas. Aunque hasta ahora no dio muchas, porque aún es joven, pero las que da, están muy buenas. En verano, me pongo debajo de él porque da mucha sombra, debido a que tiene muchas ramas y hojas. Pero en esta época no tiene hojas porque es un árbol de hoja caduca. Actualmente está así:


En navidad lo adorno con luces de colores y muchos más adornos y queda muy bonito. Aunque ya lo es sin ponerle nada. Espero que cuando yo no esté, lo cuiden como yo lo hago, con mucho cariño. Le llamo Amel. Le puse ese nombre debido a que lleva las iniciales de mis padres, mi hermano y yo: quienes lo cuidamos. Este es mi árbol:

Ana


PIRINEOS Yo he escogido un nogal que está en el jardín de mis vecinos aunque, en realidad, éste no es exactamente el árbol al que le tengo tanto cariño. Sin embargo, lo he elegido porque, donde yo vivía antes cuando era pequeña, mi hermana y yo solíamos coger nueces de unos nogales que estaban a la orilla del río. Me acuerdo de que cuando cogíamos las nueces, estaban recubiertas por una especie de manto verde y que, si lo rompías, salía una sustancia de color marrón que te manchaba las manos. Recuerdo que esa sustancia era muy difícil de quitar y de que cada vez que jugábamos con las nueces (para hacer “comiditas”), luego nos costaba mucho limpiarnos las manchas. Además, he escogido este árbol ya que donde vivía antes (en los Pirineos), había muchos y cuando llegaba el otoño, los nogales se ponían de un color entre anaranjado y pardo que hacía que todo resultase mucho más bonito. Si siguiera viviendo allí y tuviera que hacer este trabajo, seguramente hubiera escogido alguno de aquellos preciosos árboles, pero como no es así, he decidido que este nogal, que tantos recuerdos me trae, sea mi elegido. He decidido llamarle Pirineos, ya que hace que me acuerde de todo y de toda la gente de allí a la que tengo cariño, y de esta manera puedo tener “un pedacito de mi pasado” aquí. Aparte de estos motivos sentimentales, hay otra razón. Y es que este árbol está lleno de escombros debido a una obra que hicieron los vecinos, y que no se han molestado en limpiar. Puesto que opino que necesita ayuda urgente, he decidido que a partir de ahora yo seré “su cuidadora”.

Ángela


Mi árbol

Este es mi árbol .Es un castaño y tiene un gran valor sentimental para mí, ya que está situado al lado del colegio Álvaro Cunqueiro Mora, lugar donde yo terminé mis estudios primarios. Me ha visto crecer, jugar y reír al lado de los míos. Este castaño es un lugar en el que puedes resguardarte de la lluvia, buscar sombra en los días más calurosos de verano o, simplemente, ir allí a contemplar todo su esplendor y recordar viejos tiempos, en los que nada ni nadie importaban, y en los que las caídas te hacían reír. Un árbol, simple y llanamente un árbol, te puede hacer sentir que algún día pudiste disfrutar de la vida como si fuese tu último segundo. Nadia


UN ROBLE PARA RECORDAR Siendo yo una niña pequeña, mis padres tenían la costumbre de llevarme, de vez en cuando, a pasar una tarde de domingo a la reserva natural de “A Fraga Vella”. Esta reserva está entre Estelo y Figueiras, dos parroquias que pertenecen a Mondoñedo. A mí me gustaba mucho ir porque se veía a los venados pastar y jugar. Al lado del río, hay un roble muy grande que da mucha sombra. Allí, merendábamos los bocadillos que había preparado mi madre. Mi padre aprovechaba para pescar, mientras mi madre y yo nos quedábamos un rato a la sombra del roble. Ahora que soy mayor, vamos menos por allí. Pero, cuando mi padre quiere y tiene tiempo, me dice si vamos a dar una vuelta, y yo voy de muy buena gana. Cada vez que pasamos por aquel sitio mi padre me dice: “Cris, ¿te acuerdas cuántas veces merendaste debajo de este roble?”. Y yo le digo:”¡Claro que sí, papá! No se me olvidarán nunca”. Tengo muy buenos recuerdos de ese árbol que, para mí, es muy especial.

Cristina


Mi Castaño

Escogí este árbol porque cuando era pequeño, en el magosto o cuando simplemente nos apetecía comer castañas, las cogíamos de él, que, por cierto, era un árbol que daba muchos frutos. Además, una vez, cuando mi madre iba a por castañas para asar, se encontró con la sorpresa de que dentro del tronco del árbol había un enjambre de avispas y, por consiguiente, nos dijo que tuviéramos cuidado. Con el paso de los días, el enjambre fue creciendo. Un día pasé demasiado cerca y una avispa me picó en la nariz y, como el árbol empezaba a secarse, decidimos intentar matarlas. Probamos a quemarlas y mojarlas, pero solo a base de insistir lo conseguimos. Creo que es un árbol que deberíamos conservar porque es muy típico de Galicia y su fruto (la castaña) es un alimento muy tradicional e importante, ya que es muy variado y ocupa un puesto como acompañante de una gran parte de todas las comidas. Este árbol se encuentra al lado de mi casa. David


NUESTRO ÁRBOL Cuando yo era pequeña, íbamos a un campo donde había un árbol. Ese árbol era un castaño y estaba situado en el Coto da Recadieira, que es donde vivo yo. Para acceder a él, hay que ir por un camino, luego, llegas a un enorme campo donde está situado el castaño. Este árbol me gusta mucho porque cuando era pequeña, unos niños/as y yo íbamos a jugar allí. Nos encantaba estar allí, decíamos que era nuestro lugar secreto y que a nadie le podíamos decir dónde estaba. Cuando queríamos jugar, nos dirigíamos allí. Después, decorábamos un poco el castaño y jugábamos a las cocinitas, al escondite… Lo pasábamos muy bien, porque era un sitio especial para nosotros, porque era como un sitio al que nadie podía acceder. En realidad, sí que podía acceder cualquiera, pero la imaginación de cuando somos niños es la mejor, nadie ni nada te la puede sacar.

Inés


MI ÁRBOL Este árbol es especial para mí porque, cuando yo tenía cinco años, nos dieron en clase uno de estos árboles a cada uno. Este árbol resultó ser un castaño. Yo decidí llamarle, Caramelo. Para mí, es muy importante porque me recuerda a mis compañeros de clase, cuando nosotros éramos pequeños. El árbol nos hizo mucha ilusión a todos. Cuando nos lo dieron, aún era pequeño, pero con los años fue creciendo. Al llegar a casa ese día, estaba muy contenta y lo primero que hice, fue ir a plantarlo en un prado. Me hizo mucha ilusión. Iba a visitarlo cada día. Con el paso del tiempo, iba cada vez menos, pero sí de vez en cuando. Ahora ya da fruto, la castaña. Todos los otoños voy a recoger las que da mi árbol . Durante el verano, lo pasamos muy bien junto a él, porque nos juntamos y vamos a jugar allí. Hoy en día mi árbol ya está muy grande.

Jennifer


“El Infante ” El árbol que apadrino es un acebo. Para mí es muy importante ya que tengo muchos recuerdos de infancia ligados a él, por eso le llamo “El Infante”. El acebo pertenece a la familia de las Aquifoliaceae. Su nombre científico es Ilex aquifolium, es conocido comúnmente con el nombre de acebo. “El Infante” está, aproximadamente, a unos 50 metros de mi casa. Se puede acceder a él caminando, tiene un fácil acceso. Hay un camino de tierra para llegar hasta él.

1.

2. 3. “El Infante” es un árbol grande con varias hojas con pinchos y de color verde, en esta época no tiene unas bolitas rojas. Es muy importante para mí porque cuando era niña, jugaba debajo de su sombra con mi hermano; nos pasábamos allí horas y horas disfrutando de aquel maravilloso árbol. Siempre recordaré aquel día que nos quedamos dormidos debajo de él y nos tuvo que despertar nuestra abuela. Esta es una foto de él:

Laura


El árbol quE ElEgí Es un naranjo.

Lo elegí porque me parece que muy bonito. Tiene más de 55 años y se llama Alaia (que significa felicidad). Está en la casa de mis abuelos (Lourenzá, Lugo, Galicia). Cuando era pequeña, mi abuela vivía en una casa enfrente del árbol y hacía lo mismo que yo: desde pequeñas, todos los años recogíamos unas cuantas naranjas. Yo lo hacía con mi abuela, mi abuelo y mi bisabuela. Desde que esta se murió, le tengo mucho cariño a este árbol. Es un árbol muy bonito y muy grande para tener más de 55 años.

Silvia


¿ MI ÁRBOL?

Estaba yo andando en bicicleta todo tranquilo, cuando pasé por delante de este árbol y un pájaro salió a toda velocidad de él. Atropellé al pájaro. Le di yo a él, pero el que se cayó, fui yo. Me caí unos dos metros más adelante, cuando ya había perdido el control absoluto de la bicicleta. Luego, al levantarme, vi que tenía una herida en la rodilla izquierda, pero me dije que no era nada. Cogí la bicicleta que estaba tirada en el suelo y seguí pedaleando. Al final, cuando llegué a casa, mi madre me dijo que qué me había pasado en la pierna y yo se lo conté. Y en ese momento, fue cuando le puse el nombre al árbol. Se llama ARBOSUSTOS. El nombre proviene del susto que me dio ese día. Para acceder a este árbol tienes que partir de la rotonda de Lourenzá y coger en dirección a Cazolga. Luego, coges en el cuarto cruce que hay, a la derecha y, finalmente, unos metros más adelante, encontrarás el árbol. Borja


Arboriño

Este árbol es especial para mí debido a que sobrevivió a situaciones difíciles. Arboriño es un castaño que está en mi jardín. Cuando yo era pequeño, él era muy alto y quedaba muy mal en el jardín, por lo que mis padres decidieron cortarlo por la mitad para que secara y así poder retirarlo. Sin embargo, aunque lo cortaron por la mitad, él sobrevivió. Algo que a mí, me pareció alucinante y le cogí mucho cariño. Está situado en Quende – Fontepresa – Abadín (Lugo) ,en el jardín de la vieja rectoral .

Marcos


Ilustre Este árbol es un nogal. Pertenece a la familia de las Juglandaecae, y su nombre científico es Juglans regia.

Como bien se observa en el título, su nombre es `Ilustre´. Es así, porque se encuentra en el antiguo cementerio de Mondoñedo, donde descansan famosos ilustres mindonienses, como Álvaro Cunqueiro, Leiras Pulpeiro… de ahí, el origen de su nombre. No es el único árbol que habita en este lugar, puesto que hay muchísimas más en la parte superior, donde se encuentra un parque destinado especialmente a una zona de juegos infantiles, paseo y zonas verdes con árboles frutales por donde pasean las personas mayores del lugar. Aunque todo esto influyó en mi decisión, lo escogí porque tiene más de cien años y porque sobrevivió a una serie de plagas. Además, estuvo a punto de desaparecer cuando construyeron el parque, por motivos de espacio.


Ilustre, en este momento no posee hojas, pero en otras épocas del año, ofrece una gran estampa de la naturaleza. Tiene un tronco muy grueso, su copa es de un color verde oscuro con un gran tamaño y espesor. La mayoría de los vecinos buscan la sombra de Ilustre, y todos admiramos su belleza y elegancia, ya que aporta un aire de vida a un lugar tan triste y oscuro como es un cementerio. Todos debemos mostrar un gran interés en que Ilustre y los demás árboles del lugar nos sigan acompañando durante muchos años más.

María


Coidaremos de v贸s como v贸s coidades de n贸s.


Árbores apadriñadas po 2º ESO B