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ESTE ÁLBUM ILUSTRADO HA SIDO ESCRITO E ILUSTRADO POR…

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Jorge Nicolau ☺ Miguel Fraile ☺ Paula Toral ☺ Juan Manuel Ordóñez ☺ Silvia Conde ☺ Nayara Cruz ☺ Claudia Barros ☺ Valentina Sierra ☺ Pablo Santamaría ☺ Marina Madrazo

CRIE, Viérnoles 2013.


Soy “Marcus el Pingüino”. Mi pelaje es de color verde y azul. Llevo un brazalete rojo, unos pantalones cortos y un pendiente en el oído derecho. Mi carácter es amable. Me gusta jugar al “pinhielo”, al “voleibol-frío” y al “balón-nieve”. Mi comida preferida son las algas con queso parmesano.


El pingüino Marcus vive en América del Sur. Su casa es de cuatro pisos y, como es muy grande, puede invitar a todos sus amigos. Tiene una piscina, un automóvil, un billar, un ping-pong y una sala enorme con mil videojuegos. Su casa es muy especial... ¡Tiene muchos caprichos!


Un día el pingüino se encontró con una pingüina que era de color amarillo y que estaba muy guapa. El pingüino se puso muy contento al verla y quiso ser su amigo. Pensó en enviarle una carta, pero no sabía escribir.


Enseguida llegó un oso polar dispuesto a ayudar al pingüino y escribirle una carta para la pingüina. “Queridísima amiga: ¿Quieres comer focas fritas conmigo? ¡ Están exquisitas ! Vamos a tener juegos divertidos y videojuegos . Un saludo, Pingüino.”

Pero al pingüino no le gustó y dijo: -¡Noooooooo! ¡Yo nunca escribiría algo así ! A las pingüinas no les gustan estas cosas . Y le tocó el turno a la foca.


Al día siguiente le fue a visitar una foca que inmediatamente se puso a escribir la carta con una pluma de un pájaro traído de Maliaño. “Querida pingüina: Me gustaría invitarte a jugar al fútbol. ¡Es un juego chulísimo, te va a encantar! Un saludo, Pingüino.”

Pero al pingüino no le gustó y dijo: - ¡Nooooooo, yo nunca escribiría eso! Con nuestras patas no podemos chutar el balón!


Por la tarde se encontró con una mariquita que, con mucho esfuerzo, escribió una carta con un lápiz de madera. La carta decía: “Hola pingüina: ¿Quieres venir a mi casa a comer hojas? Tráete ropa protegida porque en mi casa hay muchas zarzas. Adiós, Pingüino”

Pero al pingüino no le gustó y dijo: -No, no y no.¡Sinceramente no! A las pingüinas no las gustan las hojas, ni las zarzas.


A la mañana siguiente se encontró con un loro que, en un momento, le escribió la carta en un papel de cartón de color amarillo. “Hola amiga: ¿Quieres venir a volar mañana conmigo? También podemos comer unas pipas y una ensalada de tomate y lechuga. Saludos, Pingüino.”

Pero al pingüino no le gustó y dijo: - ¡No, no y sinceramente no! A las pigüinas no les gustan las pipas.


A la mañana siguiente se encontró con un león marino que le escribió la carta despidiéndose con un abrazo y un beso. “Queridísima pingüina: Quiero que vengas a mi casa a cenar unas patatas. ¡Te voy hacer una cena muy buena! Un beso, Pingüino”

Pero al pingüino no le gustó y dijo: - Esta carta no me gusta nada, voy a romperla.


El pingüino, triste y desolado, pensaba … - No saben lo que le quiero decir a la pingüina. Si yo supiera escribir le diría: Que es muy guapa, que tiene unos ojos muy bonitos y que es muy simpática. Me gustaría invitarla a cenar pescado crudo rociado de ancas de rana, en el restaurante “Pescado ahumado” de Madrid.


La pingüina que estaba tomando una copa de hielo escuchó muy emocionada al pingüino. Y le dijo: - ¡Muy bien! Sabes que me gustan los helados, las fiestas y tengo un oso polar que es mi amigo. Te agradezco que me digas todas esas cosas. Sí, quiero ir a cenar pescado crudo contigo. Mientras estaban cenando se hicieron buenos amigos.... FIN


ESTE ÁLBUM ILUSTRADO ES UNA ADAPTACIÓN DEL LIBRO “EL LEÓN QUE NO SABÍA ESCRIBIR”, ESCRITO E ILUSTRADO POR MARTIN BALTSCHEIT. EDITORIAL LÓGUEZ EDICIONES.



Una carta para la pingüina