Issuu on Google+


ESTE ÁLBUM ILUSTRADO HA SIDO ESCRITO E ILUSTRADO POR…

☺ESCRIBE AQUÍ TU NOMBRE ☺ ☺ ☺ ☺ ☺ ☺ ☺ ☺ ☺ ☺

Emma Salado Rodrigo Bezanilla Vega García Claudia Palacios Sara San Martín Ricardo Lanza Alejandro Haro Vicente Mateo Ana Bello Sergio Moreno

CRIE, Viérnoles 2014.


Soy Bruno, un pingüino muy chulo, porque me gusta ponerme ropa de marca. También me gusta salir con mis amigos y pasármelo bien. Tengo las plumas azules y marrones. Mi pico es de color naranja y mis patas tan rojas como la lava de un volcán. Antes tenía una novia y nos lo pasábamos muy bien, bailábamos mucho.


El pingüino vive en un iglú. El iglú está en el centro del Polo Sur. Por dentro está pintado de color azul y es muy grande. Tiene una televisión grande con una Wii, un sofá-cama amarillo muy grande para los invitados, y una cama, también muy grande, para su futura esposa o novia. La casa es especial porque tiene muchas cosas. Y además tiene un hámster que hace mucha compañía al pingüino Bruno.


Un día el pingüino se encontró con una pingüina. La pingüina era muy presumida y coqueta. Cuando el pingüino vio a la pingüina, una dama muy guapa, se puso muy pero que muy rojo. El pingüino quiso escribirla una carta pero no sabía escribir porque no tenía dedos. Así que se fue a ver a sus amigos los pingüinos para que le dieran consejos. Y le dieron muchos consejos, pero ellos tampoco sabían escribir una carta .


Enseguida llegó el oso polar dispuesto a escribirle una carta a pingüina. “Querida pingüina: Te invito a cenar nutria asada. Luego podemos ir a visitar a mi abuelo.¡Lo pasaremos genial! Saludos, pingüino.”

Pero al pingüino no le gustó y dijo: -¡No, así noooooooo! A las pingüinas no las gusta comer nutrias.


Al día siguiente le fue a visitar un zorro blanco que inmediatamente se puso a escribir la carta con la pluma de un águila. “Queridísima pingüina: Te invito a comer carroña, conmigo. ¡Está exquisita!, ¡Riquísima!. Saludos, Bruno el pingüino.”

Pero al pingüino no le gustó y dijo: -¡ Nooooooooooooooooooo! A las pingüinas no las gusta la carroña. Y entonces rompió la carta .


Por la tarde se encontró con una orca que, con mucho esfuerzo, escribió una carta con un lápiz en una hoja. “Queridísima amiga: ¿Vienes conmigo a la playa de Francia? Podemos beber batidos de naranja, chocolate y limón. Un abrazo, Bruno”

Pero al pingüino no le gustó y dijo: -¡Noooo! No querrá venir a la playa conmigo, pensará que es una trampa para comerla.


A la mañana siguiente se encontró con una sardina que en un momento le escribió la carta en una cartulina azul. “Queridísima pingüina: Te invito a comer gusanos y lombrices. ¡Están exquisitos! Saludos, pingüino Bruno.”

Pero al pingüino no le gustó y dijo. -No. No y no, esta carta es un rollo.


A la mañana siguiente se encontró con un esquimal que le escribió la carta con un lápiz azul. “Querida amiga: Te quiero ver un día para conocernos mejor. Podemos comer judías en el restaurante “Pinguinilandia” Saludos, del pingüino Bruno.

Pero al pingüino no le gustó y dijo: - Nooooo, eso no es lo que quiero escribirla. Yo la escribiría lo guapa que es, y quisiera quedar para bañarnos juntos en el mar.


El pingüino, triste y desolado, pensaba... Esta pingüina tiene un pico muy brillante y canta muy bien. Además, aunque sea muy presumida, viste muy bien y eso me gusta mucho en ella. Me gustaría invitarla al cine y a comer palomitas. Y llevarla al centro comercial a comprar ropa.


La pingüina, que estaba en su iglú, escuchó muy emocionada al pingüino. Y le dijo: -¿Quieres venir a Hawai a vivir conmigo? Allí comeríamos helados con sabor a marisco. Podíamos casarnos allí y vivir juntos para siempre. Además yo te enseñaré a escribir. El pingüino contestó que sí. Y fueron felices para siempre. FIN


ESTE ÁLBUM ILUSTRADO ES UNA ADAPTACIÓN DEL LIBRO “EL LEÓN QUE NO SABÍA ESCRIBIR”, ESCRITO E ILUSTRADO POR MARTIN BALTSCHEIT. EDITORIAL LÓGUEZ EDICIONES.



Un pingüino enamorado