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manGasde camIsa

BoletĂ­n Informativo del Centro Regional del Salesiano Coadjutor

Buscandounidades oport


editorial P. Miguel Aguilar sdb.

No podemos cerrar los ojos No podemos cerrar los ojos, no debemos dejar de escuchar el grito de tantos Jóvenes y Niños Migrantes que de tantas partes de nuestros países se están desplazando en busca de mejores oportunidades de vida. No olvidemos que Abraham, nuestro padre en la fe, era un migrante, no olvidemos que nuestro Padre Don Bosco hizo la opción de trabajar apostólica y educativamente con jóvenes y niños migrantes del campo a la ciudad. Y les ofreció una casa, alimento, escuela y familia. Nosotros no podemos cerrar los ojos ante la cantidad de migrantes, jóvenes pobres principalmente, que diariamente exponen su vi-

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manGasde camIsa Boletín Informativo del Centro Regional del Salesiano Coadjutor

Septiembre 2015| 007 Contáctenos: Email: crescosdb@gmail.com Tel: +502-24745961 / 22597859 Guatemala

da y su integridad para encontrar mejores oportunidades de vida para ellos y para sus familias. La ola de migrantes que están llegando a Europa y a los que el Papa y el Rector Mayor nos han mandado acoger en nuestras comunidades, nos hacen pensar también en los miles de migrantes que continuamente se desplazan por nuestro Continente (y a otros Continentes) buscando oportunidades de trabajo, de estudio y de vida. Ante esta realidad es justo que nos preguntemos: ¿qué tanto conocemos esta realidad? ¿Qué tan sensibles somos ante estos jóvenes? ¿Qué estamos haciendo por ellos? ¿Qué podemos hacer?


Emergencia de Refugiados sirios

CARTA DEL RECTOR MAYOR A LA FAMILIA SALESIANA PARA ACOGER A LOS REFUGIADOS El Rector Mayor de los Salesianos, don Ángel Fernández Artime, ha enviado una carta a todos los Inspectores de Europa para abordar, "con carácter de urgencia", la crisis de los refugiados sirios que llegan al continente huyendo de la guerra de Siria. Don Ángel Fernández Artime, que ha celebrado en los últimos días el Bicentenario del Nacimiento de Don Bosco en Argentina junto a 7.000 jóvenes, ha escrito una carta a todos los Inspectores de Europa para invitarles a seguir las palabras del Papa Francisco pidiendo atender y acoger a los refugiados que llegan a Europa huyendo de la guerra de Siria en busca de una vida mejor. "En nombre de la caridad y fraternidad evangélica, como llamada del Señor y grito que ha hecho el Papa Francisco, les agradezco que con generosidad movilicen todos los recursos posibles en favor de quienes con urgencia nos necesitan. También les agradeceré que me hagan saber qué es lo que se ha ido determinando en cada Inspectoría, cuando se llegue a realizaciones concretas y rápidas", asegura en su misiva el Rector Mayor. "Vienen con la esperanza de poder encontrar paz y serenidad, de comenzar una nueva vida, de encontrar vivienda y empleo; y muchas veces no encuentran condiciones de acogida, sino incluso de rechazo: no podemos permanecer indiferentes a tantas necesidades". El Superior de los Salesianos hace un llamamiento muy concreto a la Familia Salesiana: "Me dirijo a ustedes Inspectores, para pediros con carácter de urgencia que veáis, quizá con vuestros consejos, qué es lo que puede hacer cada Inspectoría y qué se le puede pedir a cada comunidad y parroquia, para que estén disponibles para acoger en nuestras obras las familias de migrantes; en particular prestemos atención a los menores no acompañados y a los jóvenes. Alojemos al menos una sola familia, cuatro o cinco personas; con un poco de todos, haremos mucho, también en colaboración con las iglesias locales". Don Ángel Fernández Artime finaliza la carta aludiendo a Don Bosco, "de quien hemos apenas terminado el Bicentenario de su nacimiento, y que nos enseña lo concreto de las respuestas. Esto nos lo ha recordado también el Papa Francisco en la visita a Valdocco del pasado 21 de junio: 'Les agradezco por su respuesta concreta a las cosas… El salesiano es concreto, ve el problema, lo piensa y lo toma en sus manos'".


Yo me voy pal norte... Donovan a los 5 años

Este mes queremos compartir con ustedes el testimonio de Donovan, un hermano capuchino que estudia con nosotros. A los 15 años emprendió un largo camino desde Guatemala hasta los Estados Unidos para buscar mejores oportunidades. En esta entrevista nos cuenta lo que significó y todavía significa para él esta travesía...

Donovan José López.

¿Cómo te surge la idea de Migrar? La idea de migrar a los EEUU me surge de la necesidad económica que pasaba mi familia en ese tiempo. Tenía 15 años cuando, en enero del 2004, mis papás se separaron. Mis tres hermanas y yo quedamos con mi papá, y él comenzó a caer en el alcoholismo. Solo tenía noveno grado. No tenía recursos académicos para trabajar, solo podía realizar trabajos manuales. De allí nace mi inquietud por ir a EEUU para poder ayudar a mi familia.

Tiene 25 años y es de Chiquimula, Guatemala. Nació el 22 de enero de 1990. Es Hermano Franciscano Capuchino. Si te querés comunicar son él le podes escribir a: donovannlu@hotmail.com

¿Quién te invita o quién te motiva a irte de Guatemala?, ¿Cómo tomó y vivió tu familia el hecho de irte? Tengo un tío en EEUU, hermano de mi mamá, que ya a los 12 años me preguntó si me

quería ir. Cuando él se enteró de la situación que estábamos atravesando como familia me ofreció, a modo de préstamo, cerca de 5.000 dólares que tenía ahorrados para que yo pueda iniciar mi viaje. Se lo cementé a mis papás y ellos me dijeron algo que siempre agradezco: -“si se quiere quedar no nos estorba y si se quiere ir no lo vamos a dete-


Karol y Jenifer, hermanas de Donovan. ner”. Así tomé la decisión. El día 15 de enero del 2006 salí por primera vez, siete días antes de cumplir 16 años. El 26 de enero del 2006, después de una larga travesía para cruzar las fronteras de México y Estados Unidos, a unos 100 metros del lugar en que nos recogería un carro que nos llevaría a Los Ángeles, nos agarró la migra. Nos apuntaron con sus armas y nos llevaron al “corralón”, una cárcel para gente que van a deportar en Arizona. Luego, me mandaron una semana al CCA (Centro Correccional de América), donde ya hay gente cumpliendo condenas. Te llevan ahí para que te de miedo y no lo vuelvas a intentar. Me deportaron para Guatemala el 9 de febrero. Al enterarse mi tío me dijo: -“el dinero sigue ahí, si quieres puedes volver a intentar”. Y me decidí nuevamente. Hoy puedo afirmar que no tenía conciencia a lo que me estaba enfrentando. El 20 de febrero me volví a ir, y llegué el 12 de marzo. Me establecí en Mar yland, al noroeste del país donde estuve cuatro años y ocho meses viviendo. ¿Cómo viviste la experiencia?, ¿Qué sentimientos te surgieron desde que saliste de Guatemala hasta que llegaste a EEUU?

media de la mañana hasta las ocho o nueve de la noche. Estuve así para poder devolverle el dinero a mi tío. Es ahí donde me surgieron sentimientos encontrados, porque, por un lado, sentís la fuerte responsabilidad de ayudar a tu familia, pero al mismo tiempo sabes que tienes que trabajar muy duro para conseguirlo. ¿Cuál fue e l m a y o r desafío que tuviste que pasar? Ye n d o d e c a m i n o e l mayor desafío era no dormirme, para que no me encuentre la policía tanto mexicana como estadounidense. De hecho tuve que tomar pastillas para no dormirme. Había que estar alerta. Ya estando allá, uno de los primeros problemas fue la lengua y la edad. Era muy difícil

Desde que salí de Guatemala, yo veía esperanzas de poder responder a la necesidad de mi familia. En el camino ya me iba dando cuenta de que no iba a ser tan fácil llegar a allá. Y estando allá me di cuenta de que es otro mundo. Me di cuenta que no es tan fácil mandar mil dólares desde EEUU. Los primeros siete u ocho meses trabajé de lunes a domingo de cinco y

aprender el inglés y comunicarme, y, además, en algunos lugares no me daban trabajo porque me veían cara de niño. ¿Allá te encontraste con lo que esperabas? En un primer momento no. En un principio pensaba que iba a estudiar, que la vida era más fácil y que iba a ganar dinero más fácil. Cuando llegué me encontré que desde el principio tuve que trabajar duramente. Ahora bien, si lo miro a largo plazo veo que sí, pude encontrar lo que esperaba porque pude ayudar a mi familia. Las posibilidades laborales que encontré allá no las habría encontrado acá en Guatemala. Mi familia no estaría mejor si yo no me

Trabajando en EEUU, año 2008


hubiese ido. ¿Cómo viviste tu ser migrante en EEUU? ¿Cómo te trató la sociedad de EEUU? Unos te tratan bien y otros mal. La verdad que, en general, tanto la comunidad hispana como la anglosajona me han tratado bien, pero en un primer momento me sentí muy retado por la sociedad latina, mientras que algunos norteamericanos admiran el gran e s f u e r zo q u e u n o hace por llegar hasta allá, entonces te dan la oportunidad.

sino como un feligrés más. Sí encontré cierto refugio en algunas personas con las que puede compartir, y más tarde, con alguna comunidad que me acompañó en mi vocación, pero en mi ser migrante, o en cuanto a ayudarme a hacer mis papeles americanos, no. Hay algunas instituciones que te ofrecen ayuda, pero no se dedican a colaborar con tu situación migratoria. El Estado por un lado quiere que me retire del país porque soy ilegal, pero por

M i e n t r a s estuve en EEUU me encontré en doble estado de ilegalidad: por un lado estaba allí como indocumentado y por el otro, al haber caído en manos de la migra la vez anterior, no podía pisar el país por cierto tiempo. Entonces, durante mucho tiempo viví esa experiencia con gran miedo. Si me enteraba que a dos cuadras está la migra, me escondía o me escapaba. Ahí nadie te protege, te tienes que proteger vos. Si bien es cierto que siempre hay gente racista, nunca nadie me denunció a la migra.

a los frailes. En el 2009 empecé a sentir una inquietud vocacional, y empecé a hablar con el Padre Lorenzo, norteamericano. Tuvimos un par de charlas y le compartí que quería iniciar un proceso. Entonces me dijo: -“te veo con aptitudes para poder ser consagrado”. Pero había un problema: que era ilegal. En este sentido la Iglesia y el Estado están divididos ya que muchos jóvenes iniciaban su proceso vocacional para conseguir su residencia norteamericana, por eso la congregación pide que se inicie el proceso vocacional en el lugar de origen propio. En enero del 2010 tomé la decisión de venirme para empezar el proceso. Me empecé a poner en contacto con los Capuchinos en Guatemala, y en julio del 2010 compré el boleto de avión para el 22 de noviembre de ese año. Después de este tiempo de haber vuelto, ¿Qué aprendizajes, frutos, valores rescatas como positivos a partir de esta experiencia?

En el proceso de migración o en tu estadía en EEUU, ¿Cómo te acompañó la Iglesia? ¿Cómo te acompañó el Estado? ¿Quiénes fueron los que más te a co m p a ñ a r o n e n e s te proceso?

¿Cómo surgió tu vocación franciscana en EEUU?

La iglesia me empezó a acompañar a partir del tercer año que estuve allá pero no me acompañó en mi ser migrante

La parroquia a la que yo asistía desde mitad del 2007 es Franciscana obser vante. Cuando los conocí empecé a ver

otro lado quiere que me quede porque soy mano de obra barata.

El trabajo que tuve que hacer me hace valorar todo lo que tengo, saber que todo tiene un costo. He aprendido a tratar d e v i v i r co n l o n e c e s a r i o . También a agradecer a las personas que nos ayudan; dar todo de mí también, y, así como alguien me dio la mano estando allá, yo hacerlo siempre que pueda. ¿Qué le dirías a un joven que se encuentra con las mismas inquietudes de migrar hoy en día? Primero que mire su contexto y que se pregunte si


Mayores colaboradores de Donovan en EEUU verdaderamente necesita irse o simplemente él quiere irse. Muchas veces los jóvenes queremos irnos porque queremos estar en el primer mundo, ya que este mundo aunque me de algunas posibilidades no me convence. Segundo que valoren lo que tienen y que no esperen llegar a trabajar duramente para poderlo hacerlo. Tercero que traten siempre de buscar algo que valga la pena, y que siempre tengan presente que todo necesita un esfuerzo. No es fácil irse para allá. Para concluir: ¿te gustaría agregar algo más? La travesía de la migración es un fenómeno actual. El que sabe aprovechar las cosas encuentra un gran tesoro. Yo lo veo reflejado en la situación actual de mi familia. Mucho de lo que yo conseguí trabajando en EEUU no lo tengo yo en mis manos sino que lo disfruta mi familia, y esa es mi alegría. También, gracias a esta experiencia he podido experimentar y sentir la presencia de Dios en la vida. Tenemos que saber que muchas veces no la sentimos, pero después podemos aprender a verlo.

Acto de graduación del Bachillerato,2012

Agradecemos de corazón a Donovan su apertura y disponibilidad para compartirnos su vida... Gracias hermano!


Las muertes (todas) son inconmensurables por Hno. Gabriel Osorio

Hace algunos años el Boletín Salesiano de Argentina presentaba como nota de tapa un artículo titulado “Toda muerte es una pena”. En aquel tiempo hacía referencia al debate ocasionado por la posibilidad de legalizar la pena de muerte en dicho país. Recuerdo que me llamó mucho la atención. En estos días esta frase volvió a darme vueltas por la cabeza al ver en todos les medios de comunicación la triste fotografía de Aylan Kurdi, el niño Sirio que se ahogó en el mar y cuyo cuerpo fue encontrado en las costas de una playa en Turquía. Seguramente todos saben de lo que hablo. La imagen se viralizó por las redes sociales hasta llegar a cada rincón del planeta. Todo el mundo manifestó su indignación y rechazo ante la vida truncada de Aylan. Más allá de los dilemas morales, hay que admitir que la periodista Nilufer Demir retrató una verdad cotidiana en Medio Oriente. Ella misma afirmó que “No podía hacer nada por él. Lo único que podía hacer es que su grito fuera oído en el mundo, y lo hice con su fotografía”. La profesional cumplió su cometido. La fotografía es dura y despierta la tristeza e indignación que se refleja en los comentarios que uno lee por las redes. Pero también genera muchos interrogantes. ¿Sabías que en el mismo naufragio de Aylan murieron al menos otras 12 personas, incluyendo su hermanito de 5 años? La cantidad de personas fallecidas en Medio Oriente que buscan liberarse del flagelo de la guerra asusta. Pero en nuestra América la realidad es bastante similar. La indignación que genera la fotografía de Aylan ¿es la misma que genera las realidades de los sectores pobres de la sociedad donde vivís? ¿Cuántos Aylan mueren por día en tu ciudad por causas similares? ¿Cuántos por trata de personas? ¿Cuántos por abusos policiales? ¿Cuántos por desnutrición o por enfermedades fáciles de curar? ¿Cuántos a causa de la violencia instituida de un sistema que obliga a competir y a desechar lo que no nos sirve? Pero ¿cuántas de esas muertes encabezan los titulares de la prensa y se viralizan? Ojalá que el dolor y la indignación que nos ocasiona la imagen de Aylan allá, a tantos kilómetros de distancia, sea el mismo que nos generan los chicos que están frente a nuestras narices. Y que ese dolor no nos convierta en espectadores que todo lo ven desde la pantalla y solo a la distancia se conmueven. Ojalá que el dolor se convierta en compromiso con los que más mal la pasan y que nos lleve a aferrarnos a la certeza de que toda, absolutamente toda muerte es una pena.


Conociendo a los hermanos del

CRE CO Hno. Jesús Olarte (Argentina) Si hay algo que la vida me fue enseñando, es que nada ocurre por “azar”, por mera “fortuna” o por “casualidad”. Pensaba que fue azar encontrarme a una persona casi desconocida y que me invitase a participar de un grupo salesiano. Fortuna creí que fue encontrarla algunas veces más a lo largo de dos años, y que cada vez me volviese a repetir la invitación. Casualidad que después de todo este tiempo me decidiese un día a acercarme al grupo (para ver qué onda), y que la persona que me venía invitado al poco tiempo dejase de asistir. Pero a más de diez años de aquellos hechos tengo que decir que reconozco algo más que una mera contingencia en todo esto. Porque en ese grupo encontré un ambiente me ayudó a conocerme y a crecer como persona, a forjar amistades profundas, y a vivir mi fe de una forma juvenil y sincera. Las canciones, los juegos, las charlas, tener amigos con los que poder compartir la fe y las cosas propias de la juventud, como el fútbol y las salidas, me conquistó. De allí en adelante nunca me distancié del grupo y, sin darme cuenta, me fui comprometiendo cada vez más. Primero en la animación, luego en el equipo de coordinación, y después en la asesoría. Junto con esto fue despertándose en mi corazón la pregunta que todo joven en algún momento experimenta ¿Qué voy a hacer con mi vida? Una tarde regresando de un viaje con mi familia me encontré a un niño que estaba ganándose la vida limpiando parabrisas. No es algo fuera de lo común, y menos en una ciudad, encontrar a un niño trabajando. Pero en mi corazón se despertaron aun más preguntas ¿por qué a él le tocó esa vida y a mí no? ¿por qué Señor me regalaste una familia que, aun siendo humilde, desde pequeño me permitió jugar y estudiar, me permitió ser niño de verdad? ¿por qué él no tuvo la misma “suerte”? Respuesta a mis preguntas no encontré. Pero si descubrí lo increíblemente generoso que fue Dios conmigo. Cuántas cosas me regaló sin que yo hubiese movido un dedo para merecerlas. Las preguntas se me fueron volviendo certeza: quiero responder a todo ese amor generoso de mi Padre Dios y quiero que esos niños tengan las mismas oportunidades que yo tuve. Otro gran regalo fue encontrar a un salesiano que me acompañara en estas búsquedas vitales y me orientara, sobre todo, con su testimonio de una vocación vivida con plenitud y alegría. Y fue junto a Don Bosco donde encontré ese lugar que estaba buscando. Y descubrí la alegría de ser hermano coadjutor, para que mi vida esté siempre en manos de Dios. Para que Él me envíe donde quiera, donde haya jóvenes que necesiten alguien que se preocupe por ellos. Y por esos caminos voy andando, aprendiendo esto de ser “sólo de Dios” y de ser “para los jóvenes”. Creciendo y formándome para, aun con mis fragilidades y tropiezos, poder darles a ellos lo mejor.


PAL NORTE

:P

enRED

@crescosdb

Una pierna que respiran Veneno de serpiente Por el camino del viento Voy soplando agua ardiente Tengo tu antídoto... Pal' que no tiene identidad Somos idénticos... Pal' que llegó sin avisar Vengo tranquilito... Para los que ya no están, para los que están y los que vienen (x2) Un nómada sin rumbo La energía negativa yo la derrumbo Con mis pezuñas de cordero Me propuse recorrer el continente entero Sin brújula, sin tiempo, sin agenda Inspirao por las leyendas Con historias empaquetadas en lata, Con los cuentos que la luna relata Aprendí a caminar sin mapa... A irme de caminata sin comodidades, sin lujo Protegido por los santos y los brujos Aprendí a escribir carbonerías en mi libreta Y con un mismo idioma sacudir todo el planeta Aprendí que mi pueblo todavía reza Porque las "fucking" autoridades y la puta realeza Todavía se mueven por debajo de la mesa Aprendí a tragarme la depresión con cerveza Mis patronos yo lo escupo desde las montañas Y con mi propia saliva enveneno su champaña Enveneno su champaña...

En tu sonrisa yo veo una guerrilla, Una aventura un movimiento Tu lenguaje, tu acento, Yo quiero descubrir lo que ya estaba descubierto Ser un emigrante ese es mi deporte Hoy me voy pal' norte sin pasaporte, sin transporte A pie, con las patas Pero no importa este hombre se hidrata Con lo que retratan mis pupilas Cargo con un par de paisajes en mi mochila, Cargo con vitamina de clorofila, Cargo con un rosario que me vigila Sueño con cruzar el meridiano, Resbalando por las cuerdas del cuatro de Aureliano Y llegarle tempranito temprano a la orilla Por el desierto con los pies a la parrilla Vamo' por debajo de la tierra como las ardillas, Yo vo'a cruzar la muralla Yo soy un intruso con identidad de recluso Y por eso me convierto en buzo Y buceo por debajo de la tierra Pa' que no me vean los guardias Y los perros no me huelan... Abuela no se preocupe Que en mi cuello cuelga la virgen de la Guadalupe

Tengo tu antídoto...

Artista: Calle 13 Álbum: Residente o visitante


noticias de familia FotocrĂłnica de estos dĂ­as Compartiendo la cena con los hermanos de la Casa Inspectorial

De retiro mensual CumpleaĂąos de Dernival

Festejos de la semana de Argentina

Festejos de la semana de Bolivia


bicicleteando con Don Zatti

Los emigrantes

Desde siempre, las mariposas y las golondrinas y los flamencos vuelan huyendo del frío, año tras año, y nadan las ballenas en busca de otra mar y los salmones y las truchas en busca de su río. Ellos viajan miles de leguas, por los libres caminos del aire y del agua. No son libres, en cambio, los caminos del éxodo humano.En inmensas caravanas, marchan los fugitivos de la vida imposible.Viajan desde el sur hacia el norte y desde el sol naciente hacia el poniente. Les han robado su lugar en el mundo. Han sido despojados de sus trabajos y sus tierras. Muchos huyen de las guerras, pero muchos más huyen de los salarios exterminados y de los suelos arrasados. Los náufragos de la globalización peregrinan inventando caminos, queriendo casa, golpeando puertas: las puertas que se abren, mágicamente, al paso del dinero, se cierran en sus narices. Algunos consiguen colarse. Otros son cadáveres que la mar entrega a las orillas prohibidas, o cuerpos sin nombre que yacen bajo la tierra en el otro mundo adonde querían llegar. Sebastiao Salgado los ha fotografiado, en cuarenta países, durante varios años. De su largo trabajo, quedan trescientas imágenes de esta inmensa desventura humana caben, todas, en un segundo. Suma solamente un segundo toda la luz que ha entrado en la cámara, a lo largo de tantas fotografías: apenas una guiñada en los ojos del sol, no más que un instantito en la memoria del tiempo.

Eduardo Galeano (1940 2015) Periodista, historiador y escritor uruguayo.

Fotos de Sebastiao Salgado


Dejemos que el amor de Dios se arraigue en nosotros, asĂ­ seremos capaces de darnos a los demĂĄs. Francisco


En mangas de camisa, septiembre 2015