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y algo más

BIENAVENTURADO

El que se rie de si mismo

ALIMENTACIÓN Y ESTRÉS

¿Todo se cura con vitaminas?

+ Miguel Ángel Barquín + Maribel Cubillas + Lupe Maurer + Lolique Lorente + Antón Teruel + Norma Segovia + Isa González + Manuel Méndez + Amalia Buergo + Antonio Rojas + Fernanda Rojas + Cheres Menéndez + Iván Cerdán + Ana Montoto + Roberto Segovia + Esperanza Toral + Mary Nieves Sánchez + Ángel Vázquez + Felis Botanicus

COLABORADORES:

Selección del ´09

ESCRIBIR LA INTIMIDAD

El arte de no guardar secretos


CONTENIDO

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EDITORIAL BIENAVENTURADO MIMILUS HOY QUIERO ENTENDER POR FIN TANTA BELLEZA EL SOUNDTRACK DE TU VIDA MISIVAS ALIMENTACIÓN Y ESTRÉS CREATIVIDAD DEVALUADA NUESTRO DEMONIO INTERNO BOTELLITA DE JEREZ LA MUERTE 10 K ESCRIBIR LA INTIMIDAD MADRE MANZANA, MATRICARIA MANZANILLA LA COMIDA EN EL ESPACIO BREVES MI MEJOR PELÍCULA ENVIDIA EL ÁRBOL NAVIDEÑO BREVES BUZÓN CREESER

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BIENAVENTURADO

ALIMENTACIÓN Y ESTRÉS

ESCRIBIR LA INTIMIDAD

CREESER ES EDITADA Y PUBLICADA POR JAYJA EDITORES EN NUEVO LEÓN 54 INT. 601 COL. CONDESA, MÉXICO, D.F. 06100. CERTIFICADO DE RESERVA DE DERECHOS AL USO EXCLUSIVO DEL TÍTULO CREESER, EN TRÁMITE. CERTIFICADO DE LICITUD EN TRÁMITE, ANTE EL INSTITUTO NACIONAL DE DERECHOS DE AUTOR. NINGUNA PARTE DE ESTA PUBLICACIÓN, INCLUYENDO DISEÑO, PUEDE REPRODUCIRSE, ALMACENARSE O TRANSMITIRSE POR NINGUNA FORMA NI POR NINGÚN MEDIO SIN PREVIA AUTORIZACIÓN POR PARTE DEL EDITOR. EL CONTENIDO DE LOS ARTÍCULOS ES RESPONSABILIDAD EXCLUSIVA DE LOS COLABORADORES. LOS ARTÍCULOS ESCRITOS POR COLABORADORES EXTERNOS NO REPRESENTAN EL PUNTO DE VISTA DEL EDITOR Y NO NECESARIAMENTE REFLEJAN LA POLÍTICA EDITORIAL NI COMERCIAL DE CREESER. EDITOR RESPONSABLE: JOSÉ ANTONIO GARCÍA TERUEL DE LAS CUEVAS. REVISTA BIMESTRAL. AÑO 1. NÚMERO 8. DICIEMBRE 2009. IMPRESA EN PUEBLA, MÉXICO. TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS.

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EDITORIAL U

n año más o un año menos, según se quiera ver, pero eso sí, cómo se pasa la vida, ¿o no? Creo que casi todos estamos conscientes de que la vida —el tiempo o como se le quiera llamar a esta experiencia humana— se va volando. Es tal vez por eso que hay una cierta nostalgia cuando se acerca uno al final de un año. Pero además hoy tengo la impresión de que los fines de año son cada vez más frecuentes; ¿será, o es que me lo imagino y quiero que todos piensen lo mismo que yo? La verdad es que creo que muchos opinamos que el tiempo está corriendo demasiado aprisa; por ahí se dice que tiene algo que ver con el aumento en las radiaciones solares y las frecuencias magnética que con esto se generan... bla, bla, bla. Pero lo cierto es que el tan ansiado “fin de semana” se me viene cada vez más rápido; entonces, ¿qué vamos a hacer? Pues como dice Odyn Dupeyron: “¡A vivir!” Así es a vivir, porque esto se acaba; aunque muy probablemente no termine después de irnos, la verdad es que prefiero a la gente que se ocupa de la vida antes de la muerte y no de la vida después de la muerte. En fin, CREESER se despide del 2009 con algunos artículos seleccionados de otros números y algo más, pero sobretodo con la gran satisfacción de haber hecho, durante este efímero pero intenso 2009, un esfuerzo constante por distinguirse como una revista que propone cambios, ideas y cuestionamientos: un trabajo que hemos hecho para aportar “algo” a nuestra querida Puebla. Gracias a todos aquellos que leen y siguen nuestra revista. Espero poder seguir en contacto, ¡y que venga el 2010! Lo esperamos con confianza. Recuerda: CREE en ti y atrévete a SER lo que quieres ser.

DIRECTORIO DIRECTOR EDITORIAL ANTÓN TERUEL CONSEJO EDITORIAL ISA GONZÁLEZ LUPE MAURER IVÁN CERDÁN MIGUEL ÁNGEL BARQUÍN AMALIA BUERGO MARY NIEVES SÁNCHEZ FELIS BOTANICUS DIRECTOR DE EDICIÓN Y REDACCIÓN JAVIER CUÉTARA CORRECCIÓN DE ESTILO VÍCTOR MIJANGOS COLABORADOR INVITADO ÁNGEL DE DIOS DISEÑO Y ESTILO TELESCOPIK DIRECCIÓN GENERAL ALICIA GUZMÁN DISEÑO MARIO YÁÑEZ FOTOGRAFÍA ANA MONTOTO

Antón Teruel

Director Editorial

ANÚNCIATE EN CREESER E mail: tgteruel@yahoo.com Teléfono: 01 (222) 1990 319

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Nuevo León No.54-601 Col. Condesa México D.F. 06100 Tel: 5553.5863 alicia@telescopikdp.com Contamos con los siguientes servicios para nuestros Clientes: Campañas Creatividad Publicidad Diseño Gráfico Imagen Corporativa Empaque y POP Diseño Editorial Diseño Industrial Diseño de Stands Diseño Web Fotografía Impresión Digital Diseño y producción de Promocionales Medios tradicionales y No tradicionales

Algunos de nuestros Clientes: Hunter Douglas Africam Safari P a r q u e A c u á t i c o Te p e t o n g o Hotel Hacienda Cantalagua 3M H a w a i i a n Tr o p i c El Sardinero Revista CreeSer


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• POR: LUPE MAURER • mau4444@yahoo.com

a primera vez que oí esta frase me impactó. “¿Reírme de mí misma? ¿¿¿Cómo???” Creo que sé reírme de los demás -a veces de algunas cosas-, pero ¿de mí misma? Yo, que me he pasado la vida queriendo ser importante para alguien, para mí, para todos… Queriendo tener un lugar; que no se note cuando no sé lo que no sé…, teniendo miedo de preguntar y que me digan: “¡Eso lo sabe todo mundo!, ¿¿cómo tú no??”. Tanto tapar cuando me equivoco, sentirme la más tonta si me tropiezo. Qué cantidad de energía gasto para que no se den cuenta cuando me siento menos… Todavía siento los huecos de cosas que no aprendí sólo por lo mal que lo iba a hacer al empezar; las cosas que no traté de hacer realmente para tener la excusa de “no me interesó” y no la evidencia de “no pude”. A cuánta gente no me he acercado para que no me rechace; de cuántas cosas me he

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perdido y, sin embargo, me equivoco, me tropiezo, no sé…, no soy…, me rechazan…, el esfuerzo ha sido inútil… Y no sólo eso. Ahora me doy cuenta de cuánto he educado a mis hijos, a mi hija, a no equivocarse. Qué poco ejemplo les di al reírme de mis fallas o de las de ellos. Cuánto esfuerzo para nada… Si alguien me hubiera dicho: “¡Equivócate!, estamos aquí para eso. Haz el ridículo; no somos tan importantes. ¡Ríete de tí misma y ríete de mí!”, mi vida hubiera sido tanto, tanto más fácil… Esa incapacidad de reírme de mí es la que me hace estar pendiente de ver cuánto se equivocan los demás, y señalarlo (si yo me equivoco, por lo menos no quiero ser la única ¿no?). Pero cuando veo hacia atrás, mi mayor sorpresa es darme cuenta de que cuando me equivoco y no lo tapo, cuando con humildad veo que la regué, es cuando más he aprendido, cuando más ligera he estado, más cercana, más comprensiva…

¡¡¡Bienaventurada!!! Creo que ahora puedo reírme de mí un poco y acompañar a los demás cuando ellos son los que se ríen de mí. No mucho, no siempre, pero a veces… Y esas veces me siento profundamente bienaventurada. Estamos aquí para aprender a ser, a vivir. Es nuestra oportunidad, no la perdamos paralizándonos por tanta importancia que nos damos. Aquí, en Puebla, nos hace muchísima falta darnos la oportunidad de vivir esta bienaventuranza al máximo: “Bienaventurados todos y todas, las y los poblanos que sepamos reírnos de nosotros mismos, porque nunca nos faltará material y, además, nos volverá más comprensivos con los demás.” Que la vida sea para todos y todas: BIENAVENTURADA.


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• POR: MIGUEL ÁNGEL BARQUÍN • mabgv@hotmail.com

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No importa cuál sea el objeto del miedo, si éste puede ser nombrado: asalto, arañas, público, cáncer... es un miedo Mimulus”

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l miedo es el gran tema en casi cualquier proceso terapéutico. El Doctor Bach parecía entenderlo así. Él se refería al miedo como el gran carcelero y, si observamos la temática de sus 38 flores, descubriremos que todas corresponden a estados emocionales que en el fondo esconden algún tipo de miedo, especialmente 5 de ellas, las cuales conforman el primer grupo de la clasificación que Bach hizo de sus esencias: Rock Rose. Miedo paralizante, terror, pánico. Mimulus. Miedo a cosas conocidas, fobias, timidez. Cherry Plum. Miedo a perder el control, a hacer una barbaridad, a matar, a matarme. Aspen. Miedos vagos, irracionales, de origen desconocido, malos presagios. Red Chestnut. Miedo excesivo por lo que pueda pasarles a los seres queridos, aprensión por los demás. De todas estas flores, Mimulus es, quizás, la más representativa de este grupo, ya que además de ser tipológica (correspondiente a toda una estructura de personalidad), trabaja los miedos más comunes, los más conocidos, los que se presentan con mayor frecuencia. No importa cuál sea el objeto del miedo, si éste puede ser nombrado: asalto, arañas, público, cáncer… es un miedo Mimulus.

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Caso Noja

Roberto vive esperando el fin de semana para ir de cacería. Hace 10 meses se gastó un dineral en una cachorra setter inglés, hija de 2 extraordinarios perros de muestra. Ahora está preocupado porque, conforme Noja ha crecido, ha manifestado un carácter extremadamente tímido y miedoso. Me comenta en consulta: “La saco a caminar al campo y no se aparta de mi lado. El domingo pasado se abrió la veda y Noja escuchó un tiro de escopeta por primera vez: un desastre. Se metió entre mis piernas… temblaba como un flan. Mi desesperación me lleva a gritarle o a empujarla para que se separe de mí, cosa que entiendo no ayuda en nada. Estoy preocupado. Salir los fines de semana a cazar codornices es más que un hobby para mí y, en esta modalidad de caza, el perro lo es todo”. Le receto Impatiens y Gentian a Roberto para la impaciencia y el desencanto; y a Noja, Mimulus. Roberto vuelve a consulta después de un mes. Me dice: “Noté una pequeña mejoría en la perra el primer fin de semana, después siguió una etapa de estancamiento. Yo no perdí la paciencia, continué dándole las flores puntualmente todos los días. La sorpresa me la llevé el domingo pasado. Mi compañero de caza tampoco daba crédito. El cambió fue espectacular. El miedo a la escopeta desapareció por completo. Con decirte que al final de la jornada los tiros incluso la motivaban… brincaba y corría para todos lados como buscando más presas. Nunca pensé que tuviera tanta afición escondida detrás de sus miedos”. Le indiqué un mes más la misma esencia para evitar recaídas.

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• POR: ANTÓN TERUEL • tgteruel@yahoo.com

Pienso que casi todos los seres humanos amamos la vida, somos guerreros que resistimos y que luchamos, aunque a veces la adversidad es una fiel compañera

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¿Qué hay dentro de uno que cuando se está atento a las cosas sencillas de la vida se puede ver tanta belleza?”

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sta experiencia efímera a la que llamamos “vida” no es fácil… Quién diría lo contrario. A veces cuesta trabajo entender por qué hasta el último momento nos resistimos a marcharnos. ¿Será que… como buenos guerreros queremos seguir luchando? No lo sé; tal vez es porque no conocemos otra cosa. Probablemente porque la idea de una vida detrás de ésta no es lo suficientemente romántica, pero sobre todo -y eso es lo que yo creoporque la vida es bella. Miro a mi alrededor y, a pesar de todo, veo belleza en todas partes: en una gota de agua, en un paisaje sencillo, en el olor del campo recién mojado, en la risa de un niño, en el andar de una mujer, en el abrazo de los amantes… Infinita es la belleza y aquí estamos, en un mundo turbulento pero bello por naturaleza. ¿Qué hay dentro

de uno que cuando se está atento a las cosas sencillas de la vida se puede ver tanta belleza? ¡Hoy quiero entender por fin tanta belleza! Ni un día más viviendo en la ignorancia. Quiero llegar al fondo, tocar el alma de lo bello, apartar de mí la vida en automático: ¡Despertar! De una vez por todas, poder estar aquí con plena atención, sin tantos pensamientos de dolor, sin turbar mi conciencia… ¡Un grito a los grandes, a los maestros de lo bello! Muéstrame Chagall, cuéntame Borges, canta para mí Pavarotti. No me obliguen a apartarme de la bulla del ruido y del sudor que recompensa. Soy guerrero, no quiero negarme a mí mismo. ¿Acaso debo buscar a los místicos de Oriente? No lo sé… ¡Qué difícil! Pienso y no resuelvo, pero insisto y no me he de dejar vencer porque ¡quiero por fin entender tanta belleza!

Tal vez debo caer en un sueño muy profundo, que evite el razonamiento de mi mente y que me guíe al estado del ser bendecido por los dioses. No sé. La verdad los dioses no son tan cercanos para mí. Yo prefiero la vida, la lucha con sentido; el estar aquí, hacer de la vida mi razón de ser y aferrarme… Sí, pero con un sentido claro de trascendencia de ser y estar atento al eterno presente. ¿Por qué beber la copa del olvido? No más ignorancia, no más distracción, mucha menos distracción… Viene a mi mente -o más bien logra entrar en mí- una sensación que ha esquivado mi razonamiento y con toda su fuerza me dice así: “Estoy aquí, en ti… Ahora mismo ven a mí; deja de vivir fuera de ti y empieza ya por entender por fin tanta belleza”.

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EL SOUNDTRACK DE TU VIDA • POR: MIGUEL ÁNGEL SALAZAR • miguelangel.salazar@iberopuebla.edu.mx

¡Ooooh yeah!, aún no has escuchado nada. La programación musical de Ibero Radio te llevará tan lejos como los años 30 y tan cerca como el futuro. Para Ibero Radio el punto es innovar, innovar constantemente y huir del lugar común, del estanque en el que anidan las rolas desgastadas y simplonas que nos receta a diario la radio comercial. • CREESER 8 • 2009


Ingresa a: www.myspace.com/iberoradiopuebla 13 La estación radiofónica de la Universidad Iberoamericana Puebla (www.iberopuebla.edu.mx/iberoradio) te ofrece una programación musical que desafía el gusto de los más picudos conocedores y te lleva de la mano por las corrientes musicales primigenias que dieron origen a lo más avant garde del panorama sonoro contemporáneo. Con el atrevimiento como bandera, Ibero Radio ha decidido adoptar el sistema de programación musical cuya constante son los mejores grupos, cantantes o interpretes del momento, sin perder el toque especial de la casa. Así pues, en las mañanas tienes la oportunidad de escuchar lo mejor de las décadas de los 60’s, 70’s y 80’s. Los clásicos de siempre como The Beatles, The Beach Boys, The Temptations, Abba, Forigner, Chicago, Bangles, Culture Club, The Monkies, Elton John o Phil Collins, pero también te ofrece el sabor de la música oldie de los años 50, 40 y hasta 30 como Nina Simone, Billie Holiday, Miles Davis o Buddy Holly.

Para que no decaiga el ánimo, alrededor del medio día entra a la onda fusión con The Rolling Stones, The Who, The Kinks, Pink Floyd, Velvet Underground o Genesis, que alternan con el mejor beat del Acid Jazz, Downtempo o Lo-Fi, para crear un estupendo ambiente musical. En la tarde-noche el mejor Rock se apodera de la estación con bandas como Jimmy Hendrix, Iggy Pop & The Stooges, AC/DC, The Ramones, Sex Pistols, Led Zeppelin, Metallica, Nirvana, Alice in Chains, Soundgarden, The Hives, Green Day, The White Stripes, Foo Fighter y Smashing Pumpkins, así como música electrónica y experimental que encenderá tus ánimos. Mención aparte merecen dos géneros que son la apuesta fuerte de Ibero Radio y que se programan a lo largo del día en un calculado equilibrio armónico: el Indie y el Rock en español. Así que prepara tu computadora y ecualiza tus bocinas, porque tenemos para ti la mejor programación durante las 24 horas, de los 365 días del año ¿Qué esperas? Deja que Ibero Radio se convierta en el soundtrack de tu vida.

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14 ubre 6 de Oct M a d r id , 1 la en s, dejárte a: rta; es má d a a mo c m ó a a c n é u y s u irte Mi m es que no ño escrib

Madrid

a extra la realidad bien, pero Me result nos haría esilla, pero a m g ra tu P nuesa a to ado a que stro viaje casa jun e d u u y n a e a u h q nsé n nos allí manactuar. Pe ás que bie osa. Es cierto que m e u q o ns que noté lamit ahora pie tos en los ía más ca v n a e d os. m to o a m e s s acariciarn cierto tra caída incluso a as. Hubo s o disrm m a fo a tr g s s e la lle u tuvimos ceptar n stálgico, a o n e u n to q n r s e ta un te ten arme e u un cariño resulta tris oco. Sé que acerc e m é í, s u q a p uiera De nuevo ni a mí tam edir algo que ni siq te culpo, p o abemos o N s d . e o ia u n c p n a y ta d y no te lgo que a a d s e e ls es la pae fa u rd e acto d si no pie dar, porq : a re o p to s m e ie u isp encantad o de s si estoy d así me ha mentar. L o n c u a o o , c p o o n m p e á el tie hacer; tam hago yo… Pero bu ana. Quiz , lo esta mañ s a b a h ciencia tú c du u e m ío , uando te os… espiarte c á s t u y o q a r lo s ue nosotr m q n a ú tí A n le a C sv tenga má

, 17 d e Octubr e

. Madru Sonrío a gada l leer lo q u e me has bir ahora escrito, p de madru ero sonrí gada. La antes de o más po verdad e la cena. r escris que la Siempre nerviosa carta la h que una , y más c e leído abre un s on tu letr bras! Po obre se m a… ¡Cuá rm uestra nta since carta; res omentos he pens ridad en ulta duro ado que tus palaera yo la tener qu como es e acepta que escri e cáncer ru bía tu que corr esto me oe nuestr na distancia que ha qued avanza os adentr ado un p me espia o oco curs s –creo q ses; de h i–. M ue echo, no decírtelo taba tu m e ha encantado . He beb que irada, pe ido tres c el impuls ro no he opas de o, pero é pod vin l no ha v enido en o para intentar en ido mi ayuda contrar . Espero

respue sta, Amanda

Madrid, 18 de Octubre. Madrugada

M a d r id 1 7, de Oc tubre Q u e r id a m ía : Cuá

l ha sido mi sorpre tu carta sa al ab sin sello rir el buz ,m escalera s. Parec e he puesto nerv ón y encontrarm e ioso y la e que esta sentimo h s, ¿desd e hace c vez no hay dista e leído en las De nuev u n á c o las pa nto que ia en lo lab que no nos p nuevo c asaba e olor de p ras no salen, ni so? s elo que, iquiera a deja que po l ve vea tu c uello, y e r cierto, te sienta rte con tu que me so ya sa di una d muy bie bes… ¿ ny ucha? por qué te crees

Esperé un comentario sobre mi pelo, pero luego pensé que para qué, no me interesan tus comentarios, puede que sea tu voz –o el hecho mismo de hablarnos–, me refiero a decirnos algo de nosotros, no sólo de nuestras conversaciones vacías… ¿Qué es este tipo de extraño deterioro, cuál es su nombre?

Amanda

Tuyo, C a r lo s bre 9 de Octu M a d r id , 1

esé –

Lo b –STOP– obresalía S – P O T P –S STO i tu seno cabeza – Anoche v uito de la q lo e m o STOP– N C a r lo s

• POR: IVÁN CERDÁN BERMÚDEZ • ivan.cerdan@gmail.com

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M a d r id ,

19 d e O ctubre

La llegad a del tele grama m to nervios e ha sorp a otra vez rendido… . ¿Dónde leído el te y me ha p guardaba legrama u uess tus imp nas cuare concentra ulsos? He nta veces r en toda ; ya no me la mañan mirado en he podido a… y aun la cena. así… ni n os hemos

Amanda


d e O ct ub re M a d ri d , 2 0

e? por la noch s tocarnos o im . Pueg o fin eñ o su s dormido í un falso s g o fin e am u q áb í, st ¿E por m gir que era enos hablo as, podía fin ab d fa en te Pienso, al m y nte. Noté tu despertabas o inconscie d to el d de que si te jo de acto refle una especie ir tranquilo. C a rl o s y pude dorm í m en o an m

Ma dri d, 21 de Oc tub re

M a d r id ,

20 de O ctubre.

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:3 0 h o r a Y tanto q s ue dormis te, me de te despert svelé, di v aste de n ueltas e im uevo y vo no tocart agino que lviste a to e para as carme, es í no qued que te m ta a rm vez decid asturbaste e con las í ganas de y susurra cuando c bas mi no nuevo, as omenzam mbre en í os a vivir sonido de b ajo, como juntos. M l golpeo re e g u it s erado de ligero sus tó escuch piro final. tu mano… ar el me dorm í con tu

Qu er ida :

Me siento un poco ave rgonzado ante lo que has contado. Es una sensación extrañ a pero común en lo qu e es nuestra vida, queremos las mis mas cosas pero nunca las hacemos a la vez. ¿Podrá cambia r? No lo sé, pero debo admitir que el saber de ti me ha devuelto a ti, pero al verte no te encuentro, ni siquiera pienso que eres la mis ma tú. Miro una foto y huelo tus bra gas de la ropa sucia y es cierto que todo me recuerda a ti menos tú.

Ca rlo s

e Algo ribir. ctubr c O s e e é d que ya qu id, 23 o sé de ese yo N Madr . o m los s lo mis an ce Carlo a: timos , quizá se d i n r e e s Qu ncia n eso ncie ae Hast de mi co r e u rem ui… que f dices

Duele, y puesto a herir te diré que entiendo lo que dices, porque es verte y no poder retirar mi mirada del hoyuelo de tu barbilla, algo que tanto me gustaba… ahora lo detesto. Es así, al igual que el sonido de tu respiración cuand o duermes, lo malo es que sé que sin él no puedo dormir… ¿Por qué no nos sale hablarnos?

Carlo s

O ct ub re M ad ri d, 27 de

Amanda

Mad rid , 22 de Oct ubr e No. Fue en ese extraño ¿Fue fingido nuestro falso sueño? l todo y sí, me encantó momento de letargo en el que da igua as… Ridículo pero pijam tros tenerte dentro de mí… con nues cualquier momento. en ien algu ar entr a e efectivo, como si fues sentí vergüenza cuando Ya no recordaba ese tipo de placer, frenéticos noté caer mi al cabo de un rato de movimientos el de aquellos años eras que baba… como entonces. Y es tía que del placer Sen tros. aden mis que estaba explorando cie de muerte dulce, podía desmayarme, como una espe nces abrí los ojos y te igual que cuando te desangras… ento o no verte, como no com era ya vi… con tus ojos cerrados, y . De ahí que me haya eras lo no pero tú, olerte, porque sí, eras querida frase de Groucho encantado el empleo de tu más que tú”. Él dijo usted, pero Marx: “Todo me recuerda a ti menos a cita diré: “Todo me mism la o tú lo has adaptado. Tomand d”. uste os men recuerda a aquel tú,

Ama nda

Madrid

Madr id, 25 de Octu bre

, 24 d e Oct ub

r

e Asúme lo, somos no vas a volve r a serlo tan ,n diré que mayores. Es así de s i yo tampoco, estoy e imple, y y eso q namora sus imp ue p da de ti ulsos, d , bueno uesto a sincera no e su ve la casa , rg rn d donde e ü os te l e ti n d z a… y n e tus ca vivo y q pero de o de es rtas, de ue no c testo im a fi o g n ura que oz aginarm rec e a tu la co. Amo lo qu do. e siento orre por ti Ama

iero ir que ya no qu me te, por eso sé en no am ya ct y o rfe pe he pensad Lo . Lo recuerdo la el a es ahor nada ue ya no er que esa tú de sé contigo porq ue rq nos hapo o, ar contig rtas las que ca s la te en interesa habl icam escrito, en recer. Son ún rque visto lo po í, as me puede of ir gu a de nuestros que debe se iera la esenci qu cen y pienso nsi n ta ni ismos. Propo somos co son los m po persona ya no m ta … do no la si rdo, y por otro tarás de acue gestos, que te pienso que es uno. Y, en es l, ra ua ie ig ir qu e gu qu es go se te an ue lo import oírte. da igual porq iere volver a C ar lo s el que no qu caso, soy yo

S í qu e ri da …

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nda, o lo que queda

Madrid, 26 de Octubre No sé si quiero oírte. He pensado que podríamos hablar, pero no en casa. Hay que salir de aquí. Se me ha ocurrido que en la cafetería de la última planta del Corte Inglés podríamos hacerlo. ¿Te acuerdas de cuando no íbamos a Derecho civil para ir a desayunar?

Amanda

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• POR: MARIBEL CUBILLAS • mary_cubillas@yahoo.com

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Es muy común escuchar en esta época que el estrés se cura tomando vitaminas”

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uando nos encontramos bajo estrés, nuestro cuerpo reacciona liberando sustancias —muchas de ellas tóxicas— llamadas radicales libres, las cuales generan en el interior de nuestro organismo un estrés llamado oxidativo, que va a provocar que muchas reacciones bioquímicas en nuestro cuerpo no se realicen de manera adecuada, generando inflación a nivel celular. Si este estrés se prolonga por mucho tiempo, puede provocar diversas enfermedades. Es muy común escuchar en esta época que el estrés se cura tomando vitaminas, lo cual en parte es cierto; sin embargo, el abuso de éstas puede generar aun más estrés oxidativo en nuestras células. Al consumir vitaminas en exceso, algunos de los síntomas que se manifiestan por el estrés también se van a presentar e, incluso, se pueden incrementar. Es cierto que existen deficiencias específicas de vitaminas o en algunos estados fisiológicos —como en el crecimiento, durante el embarazo o la lactancia— se ven incrementadas las necesidades de algunos de los micronutrientes incluyendo las vitaminas; sin embargo, no se debe abusar de su consumo. Algunos de los síntomas más comunes del estrés son: • Agotamiento • Cefaleas (dolores de cabeza) • Problemas digestivos (colon irritable, gastritis etc.) • Insomnio • Mal humor • Irritabilidad Hay que recordar que la mejor fuente de nutrientes se encuentra en los alimentos que consumimos, así como la mejor biodisponibilidad de éstos, lo que significa que nuestro cuerpo va a absorber con mayor facilidad los nutrientes al consumirlos de los alimentos que de cualquier otra forma, sobre todo si llevamos una alimentación recomendable, siendo ésta completa, suficiente, equilibrada, inocua y variada. Siguiendo esto, le estaremos proporcionando a nuestro cuerpo lo necesario para estar sano y, así, evitar que el estrés afecte a tu estómago, a tus defensas y a tu sistema nervioso. Para ayudar a nuestro cuerpo a mantener el equilibrio después de haber experimentado momentos importantes o continuos de estrés, existen sustancias llamadas antioxidantes que ayudarán a sentirnos mejor mediante el bloqueo de la acción de las sustancias tóxicas provocadas

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por el estrés. Entre estas sustancia comúnmente llamadas antioxidantes se encuentran la vitamina C, la vitamina E, los flavonoides, los carotenos (precursores de la vitamina A), la vitamina A y la fibra. También oligoelementos como el potasio, magnesio y calcio son imprescindibles para mejorar el estrés, ya que éstos estimulan la reacción orgánica frente a las hormonas que el cuerpo segrega como respuesta al estrés, además de tener propiedades relajantes que hacen que el ritmo cardíaco no se altere. El calcio es conocido como “el tranquilizante natural”. Las vitaminas A, C y E combaten directamente la formación de radicales libres; las vitaminas del grupo B fortalecen el sistema nervioso central y tienen un efecto sedante. Las frutas, verduras, cereales enteros y carne son alimentos ricos en potasio. El magnesio se encuentra en las verduras (puede desaparecer en la cocción, por eso es aconsejable consumir el agua de las cocciones en forma de sopas o salsas); también lo encontramos en los frutos secos, cereales y semillas, pero hay que consumirlos enteros, porque el magnesio se destruye en el proceso de trituración. Podemos encontrar vitamina B en la levadura de cerveza, lácteos, carne, cereales, aguacate, repollo (coliflor) y judías verdes (tipo de alubias). Las fuentes más importantes de vitamina C son los cítricos: jitomate, naranja, piña, toronja, guayabas, fresas, kiwis, tomate verde y brócoli, entre otros. La vitamina A se obtiene de las zanahorias, el melón, el brócoli, las coles de Bruselas, las espinacas y los boniatos. Los alimentos que contienen vitamina E son: aceites vegetales como el de oliva, cártamo, maíz etc., germen de trigo, nueces, verduras de hoja verde, yema de huevo y frutas secas. Los alimentos que proporcionan flavonoides son: brócoli, escarola, col, frijol, apio, cebolla, arándano, lechuga, uvas, tomate, cerezas, vino tinto, jugo de tomate, soya y cacahuate. Los alimentos que se consideran altos en fibra son: harinas y panes integrales, salvado, avena, amaranto, pera, piña, zanahoria, cebada, almendras, nueces, cacahuates, All Bran, colecitas de Bruselas, chabacano, orejones de fruta o fruta seca, moras, dátiles, leguminosas, frambuesas y zarzamoras.

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• POR: MTRA. VILJA WOODCOCK • colegiowoodcock@yahoo.com.mx

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¿Cuántas maneras extraordinarias no hay para comunicar las cosas y crear en nosotros ese sentimiento tan estresante de que -eso lo tengo que tener-?”

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e habla tanto hoy en día de la creatividad, que ya en vez de representar originalidad o inspiración parece que la palabra se ha vuelto un lugar común, una buzz word que poco significa y poco vale. Parte de su devaluación se debe a la forma en que la creatividad se ha comercializado: Hay una constante necesidad de crear medios que estimulen a la gente a gastar; convencernos de que hay algo sin lo cual no podríamos vivir ni sobrevivir (¡levante la mano quien no tenga celular o lo tiene pero no lo usa!). Desde luego, la moda es tan creativa y original que nos hace a todos vestirnos igual. ¿Acaso los jeans no se venden en cantidades industriales todos los días? Además, nos han convencido de que se ven mejor rotos y deshilachados. Es curioso que las creaciones de la Alta Costura nos uniformen y no nos induzcan a vestirnos de maneras diferentes y sorprendentes; con razón se habla de los dictados de la moda… Y luego, tenemos que comprar ropa de marca… Hubo una época en la que el único que hubiera llevado el nombre de Yves Saint Laurent en su ropa hubiera sido el propio Yves Saint Laurent. La televisión produce programas sumamente originales: los reality shows, las series y los noticieros, que acaban por uniformar nuestros gustos, nuestros criterios, nuestras aspiraciones, nuestro lenguaje y nuestras opiniones. A través de la difusión televisiva casi nos han convencido de que tenemos un papel que jugar en la elección del futuro presidente de los Estados Unidos. Nos tienen que gustar los mismos deportes, los mismos coches, los mismos i-pods, las mismas laptops, los mismos tenis, la misma comida y hasta la misma bebida. Hace solamente 20 años el agua era simplemente agua. Quién hubiera soñado con diferentes

colores y sabores de agua. Por supuesto, las imágenes tan extraordinarias y creativas en las revistas nos han convencido de que tenemos que ser esbeltos, atletas, hermosos y, eso sí, siempre jóvenes. Si no cabemos dentro de estas categorías marcadas por las fotografías tan exquisitas, estilizadas y superdigitalizadas, hay gimnasios, dietas y cremas mágicas ad infinitum. De tanta y tanta creatividad, hemos llegado a una especie de destrucción creativa. Hay que ver las tendencias en el cine. Hay mil maneras –todas creativas y además destructivas– de chocar un coche, volar un edificio, aniquilar a un enemigo o acabar con el mundo. Todo el escombro de estas súper originales producciones nos llena la cabeza y nos intoxica la mente. ¿Cuántas maneras extraordinarias no hay para comunicar las cosas y crear en nosotros ese sentimiento tan estresante de que “eso lo tengo que tener”? Luego hay que ver la creatividad con la que nos han presentado las maneras más fáciles de pagar por todas estas cosas que “tengo que tener” sin tener que soltar el dinero –por lo menos de momento–. Las tarjetas de crédito vienen a ocupar un lugar tan imprescindible en nuestras vidas que solamente se pueden adquirir con tarjeta. En todo esto, ¿dónde cabe la persona que no quiere tener una tarjeta de crédito? Hay que ver también cómo el sistema financiero global ha sido tan tan original en la creación de papeles e instrumentos que nadie sabe realmente qué ha pasado ni cómo ha podido ocurrir, pero eso sí nos va a dejar a todos uniformemente y sin creatividad alguna en la miseria. Tal parece que en donde hay riquezas hay mucha creatividad, pero también mucha destrucción. Cuando Sor Juana Inés de la Cruz escribe: “siempre me causa más contento / poner riquezas en el pen-

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samiento / que no mi pensamiento en las riquezas”, parece que escribe hoy, no hace trescientos y tantos años. Nos dice algo tan pertinente en la actualidad. Es que la creatividad debe llamar al pensamiento y al espíritu y no tener tanto con el bolsillo y el crédito. En realidad, la creatividad nace de la originalidad y la inspiración de cada quien. En muchos sentidos es lo que nos distingue a unos de otros, marca nuestra individualidad y se manifiesta en nuestra propia y peculiar manera de ver e interpretar el mundo. Todos tenemos nuestra propia inspiración, un poder que nos impulsa a la creación o expresión artística. Claro, sabemos de grandes pintores, escritores, músicos y actores dignos de nuestra admiración, pero nosotros podemos mostrar lo nuestro también y ser igualmente dignos de admiración. No hay cosa más alentadora que ver a esos jóvenes –tan esclavizados con las creaciones comerciales– luchar por aprender a tocar un instrumento musical, formar conjuntos y presentarse en público, o participar con su propio estilo y manera en una obra de teatro, o un coro, o pintar, o vestirse contra corriente, o escribir lo que siente, u organizarse para ayudar a los demás… Esta inspiración es de un valor inmenso porque nace del esfuerzo y de la originalidad individual. Como dice Ruiz Bufón en su libro El juego del ángel, cuando describe cómo hay que esforzarse para escribir: “la inspiración acude cuando se pegan los codos a la mesa, el culo a la silla y se empieza a sudar”. Algo parecido se necesita para todo tipo de creatividad. Quizás si todos buscáramos nuestra manera de expresar nuestra originalidad, crearíamos un ambiente menos uniforme, menos comercial, menos estresante, menos hostil y mucho más interesante para todos.

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• POR: DR. MANUEL MÉNDEZ • mmendez17@yahoo.com.mx

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La sociedad promueve que las expresiones agresivas sean modificadas, ya que sin esta represión la convivencia comunitaria sería imposible”

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igmund Freud postula que la agresión es inherente al ser humano desde el momento de su nacimiento; de hecho, sin la agresión el recién nacido no podría sobrevivir. Los impulsos agresivos son mediatizados a lo largo de la vida y particularmente en los 6 primeros años por la educación y la cultura en la que el sujeto nace, pero de ninguna manera desaparecen, siempre están presentes en la configuración individual de cada persona, y los avatares en su desarrollo individual son los que diferencian las diversas formas de expresar su agresividad. 200 años antes de Freud, Juan Jacobo Rousseau, pedagogo y enciclopedista francés, afirmaba que, si un niño lactante tuviera la fuerza suficiente, violaría a su madre y mataría a su padre. Son la educación y la cultura en la primera infancia los que hacen reprimir en el niño sus instintos homicidas y agresivos. Cuando se fracasa en la implementación de estos valores familiares, sociales y religiosos, aparecen conductas antisociales. El establecimiento de estas normas posibilita la convivencia en una sociedad y el fracaso en la internalización de estas reglas propicia la aparición de conductas antisociales; a este fenómeno Freud lo llamaba la formación del superyó. Lo anterior no implica que esta disciplina infantil haga desaparecer la agresión, sino que le da la oportunidad de manifestarse de una manera deformada de varias formas: Por medio de la sublimación, los impulsos agresivos se tornan conductas socialmente aceptables; así, los artistas pueden extirpar sus demonios personales a través de la creación; en otras ocasiones se puede modificar el impulso original destructivo a través de un mecanismo de defensa llamado formación reactiva a expresiones totalmente opuestas como la

caridad y la empatía hacia el sufrimiento de otros. Por ejemplo, un cirujano puede sublimar sus instintos homicidas salvando vidas con el bisturí; se dice de manera humorística que la naturaleza agresiva de la madre Teresa de Calcuta era tan poderosa, que si no la hubiera sublimado en la atención de huérfanos y mendigos, hubiera sido una asesina serial. Otro mecanismo para expresar la agresión de manera aceptable es el desplazamiento. Esto lo observamos en los públicos de las peleas de box, en las corridas de toros y coches, en los espectadores de películas violentas. Incluso el sentido del humor y los chistes conllevan una gran carga agresiva, como analizó Freud en su libro El chiste y su relación con el inconsciente. Cuando la implementación del superyó es demasiado estricta y no da posibilidades de expresión por una rigidez en la educación, la agresión puede volcarse hacia uno mismo: la depresión es un ejemplo de esto. La sociedad promueve que las expresiones agresivas sean modificadas, ya que sin esta represión la convivencia comunitaria sería imposible. Toda comunidad, por muy primitiva que sea, inventa sus propias reglas de convivencia. De manera universal, las transgresiones más castigadas son las muertes de los miembros de la tribu y el tabú del incesto. Sin embargo, cuando dicha sociedad lo necesita, puede cambiar las prohibiciones. Por ejemplo, si una nación está en guerra, el mandamiento de “No matarás” queda relegado y se arma a los jóvenes para matar a los enemigos. Cuando el New York Times le encargó a Hanna Arendt que cubriera el juicio de Adolf Eichmann en Israel, ésta acuñó un término que después se popularizo: “La Banalización del mal”. Acentúa la contradicción entre cómo una sociedad sumamente estructurada como la alemana

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pudiera, de una manera sádica, eliminar sistemáticamente a seis millones de personas. Los encargados de llevar a cabo esta macabra tarea no eran pervertidos, sádicos o enfermos mentales, sino personas como usted o como yo, que pudieron cumplir con su cometido gracias a un mecanismo de defensa llamado escisión, el cual permite departamentar áreas de su pensamiento para evitar la ansiedad y poder al mismo tiempo desempeñarse como buenos padres de familia, asistir a servicios religiosos, ser amante de sus animales domésticos y sentirse buenos patriotas. De tal forma, podían no considerarse a sí mismos como monstruos sino como sujetos normales que se hicieron cargo eficientemente de una tarea que les había sido encomendada. Por todo lo anteriormente dicho, es importante que nos asumamos como seres agresivos, no necesariamente violentos, ya que la violencia es la forma más primitiva de expresar nuestra agresión. Este conocimiento de nosotros mismos nos permite reflexionar sobre nuestra particular manera de afrontar nuestra agresión. En México enfrentamos en la actualidad una cruenta guerra; la mayor parte de nosotros sólo tenemos acceso por los medios de comunicación, pero cada vez son más los testigos de un incremento de actos ilegales y violentos, ya sea por haberlos sufrido en carne propia o a través de gente de nuestro entorno inmediato, lo cual podría llevarnos a un acostumbramiento de estas conductas anormales. La reflexión de cómo maneja cada quien este eterno conflicto entre Eros y Tanatos, el cual está implícito en cada uno, nos da fuerzas para no facilitar la salida de nuestra parte animal, este demonio interno del que nadie está a salvo.

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BOTELLITA DE

JEREZ • POR: ISA GONZÁLEZ • chabela27@hotmail.com

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s una maña un poco maleducada la que tengo de escuchar las conversaciones de los comensales de las mesas aledañas cuando voy a un restaurante. El barullo en torno a una mesa redonda junto a la mía hacía que el ruido de cubiertos y platos se convirtiera en música de fondo, apenas audible. Luchaba comiendo una cigala a la plancha, pero la actividad me dejó de interesar al escuchar la pregunta que soltó una de las mujeres de pelo corto y pulseras que tintineaban cada vez que movía la mano: “No nos hagamos tontos, –dijo, al tiempo que los demás la miraban expectantes– las mujeres les dan amor a los hombres en busca de sexo y los hombres buscan sexo, pero en realidad lo que quieren es que los amen”. Las carcajadas restallaron en el lugar. Un hombre de lentes con una sonrisa pícara dijo en tono bajo, como si temiera ser escuchado: “Tienes razón, Ana”.

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Más carcajadas. Los demás hombres se movían incómodos en sus asientos. Una de las mujeres escupió su trago de vino manchando el mantel de rojo. Mientras arremetía con la pinza en una de las patas del crustáceo, pensé que una vez más veía la vida desde otro lado, como si un castillo de arena se desvaneciera poco a poco al contacto suave con la ola. Me acordé del estribillo “botellita de jerez, todo lo que digas será al revés”. Dejémonos de una vez por todas de masturbaciones mentales; sería mejor que en una cita la mujer le dijera al hombre: “Quiero coger contigo, por eso estoy aquí” y que él le respondiera: “Sólo te pido una cosa a cambio: que me escuches el resto de la noche y, al despuntar el alba, si es posible, me digas «te amo»”.


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DESARROLLO HUMANO

COLABORADORES:

ANÚNCIATE EN CREESER: tgteruel@yahoo.com / 01 (222) 1990 319

+ Isa González

+ Antón Teruel

+ Lolique Lorente

+ Lupe Maurer

+ Antonio Rojas

+ Roberto Segovia

+ Maribel Cubillas + M. Ángel Barquín + Amalia Buergo

+ Esperanza Toral

+ Fernanda Rojas

+ Mary Nieves Sánchez

+ Iván Cerdán

+ Ana Montoto

+ Felis Botanicus

+ Cheres Menendez + Ángel Vázquez

+ Manuel Méndez

DISTRIBUCIÓN GRATUITA:


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LA MUERTE

DOLOR, DUELO, CAMBIO, MISTERIO, PRESENCIA, VIDA

• POR: LOLIQUE LORENTE • lolique@prodigy.net.mx

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No necesitamos esperar a que la muerte de un ser querido nos obligue a examinar nuestra vida” El libro tibetano de la vida y la muerte, Soygal Rimpoché

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ace casi tres semanas murió mi papá. Cuando me dieron la noticia me quedé como bloqueada de la mente, no podía pensar, sólo sentía dolor. Yo estaba en un curso en España y tenía que regresar a México. Fue una muerte inesperada y ha sido una gran sacudida para mí. La relación que tenía con él ha sido de las más importantes de mi vida y me cuesta el desapego, pensar que no lo voy a volver a ver. El proceso del duelo está siendo una oportunidad para conectarme con emociones y con zonas que a veces olvido o abandono. No sé cómo seguirá el proceso; es la pérdida más cercana que he tenido y estoy viviendo algo nuevo en mi vida. Cada día es diferente y hay emociones revueltas. En momentos me siento como niña reviviendo emociones y eventos de mi infancia, y súper sensible. En el duelo no queda dónde esconderse. Podemos ver las raíces de nuestros deseos, juicios y dudas, y de muchas de nuestras preferencias y de las actitudes con que nos desempeñamos en el mundo. Muchas de esas actitudes las podemos ver cómo interfieren en la comunicación del amor a los que queremos. Al mismo tiempo, valoramos el amor y cariño de los nuestros y la importancia de estar con los que queremos: pareja, hijos, padres, hermanos y amigos. En otros momentos me siento en paz, con mucha gratitud a mi papá, a mi familia, a Dios, a la vida; reconfortada y con una sensación de presencia amorosa y contenta. Como si por entre el profundo dolor y la tristeza que he estado sintiendo hubiera ido emergiendo una gran sensación de aceptación que me llena de paz. Contactando con algo esencial de mí, de mi papá y de todos a los que nos une y que, a pesar de que el dolor está ahí, hay una confianza que me permite estar abierta a lo que venga. Como lo mencioné antes, ha sido una sacudida y un cuestionarme, mirando lo que es esencial, valorando la importancia del estar, de vivir el instante, de no quedarme con lo que siento; expresarlo, siendo tolerante, respirando, tratando de estar más consciente, sin correr. Estando en mi verdad, parar y ver qué es lo que realmente quiero, qué es lo esencial; cuestionándome, integrando, acomodando. Muchas veces tengo la sensación de estar viviendo en dos dimensiones: por un lado, el dolor emocional y por el otro la confianza. Una paradoja. Y creo –como lo leí en algún lugar– que debo confiar en el dolor y también en la luz, y permitir que el duelo penetre hasta donde tenga que penetrar. A veces hay que pasar por el infierno para ir al cielo y no se trata de “esto o lo otro” sino de “esto y lo otro”. Cuando cobramos conciencia de que todos nuestros seres queridos han de morir, los apreciamos más. Cuando vives tu vida sabiendo que has de morir, ésta adquiere un nue-

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vo sentido. Si nuestra única práctica espiritual fuera vivir con conciencia de nuestra muerte y de la de los otros, relacionándonos con los otros y con lo que hacemos como si fuera el último día, ¿qué espacio nos quedarían para falsedades?, ¿cuánto tiempo dedicaríamos a fantasear, a ambicionar, a envidiar? Sólo la verdad y el amor serían apropiados. Me doy cuenta de cómo el contacto con la muerte nos hace contactar con el sentido de la vida y con la certeza de la impermanencia. Como todo es cambio y lo vamos viviendo todos los días, nos olvidamos a momentos y tenemos la sensación de que las personas y las cosas o situaciones estarán ahí siempre. Vivimos en un mundo donde todo cambia y el sufrimiento viene de tratar de aferrarnos a las cosas temporales. Como dice Soygal Rimpoché, en El libro tibetano de la vida y de la muerte, no necesitamos esperar a que la muerte de un ser querido nos obligue a examinar nuestra vida. Tampoco tenemos que llegar a nuestra propia muerte con las manos vacías a encontrarnos con lo desconocido. “Podemos empezar aquí y ahora a encontrarle un sentido a nuestra vida. Podemos hacer de cada instante una oportunidad de cambiar y prepararnos, de todo corazón, con precisión y serenidad, para la muerte y la eternidad”. Desde el punto de vista espiritual, la muerte es sólo un paso a otra vida y, si aprovechamos en esta vida los momentos en que podemos conectarnos con nuestra esencia íntima, con el amor y la luz, con la parte nuestra que está hecha a imagen y semejanza de Dios, entonces será más fácil reconocer ésta en el momento de la muerte y estar en paz y poder soltar el apego a este mundo y seguir el camino de regreso cuando nos toca irnos y poder soltar también a los que se van antes. En la vida podemos tener flashazos, vislumbrar la esencia de lo que somos, a veces contemplando el mar, el cielo, las montañas, los árboles o los niños; a veces mirando a través de los ojos de otro ser humano; a veces meditando, orando, en otros momentos cuando atravesamos un gran dolor; sin embargo, en el momento de la muerte se nos revela la gran verdad. Rimpoché lo dice de la siguiente manera: “Comprender la naturaleza de la mente, lo que se podría llamar nuestra esencia íntima, esa verdad que todos buscamos, es la clave para comprender la vida y la muerte; porque lo que ocurre en el momento del morir es que la mente ordinaria y sus conceptos ilusorios mueren, y en ese espacio que se abre se revela, ilimitada como el cielo, la naturaleza de nuestra mente. Esta naturaleza esencial de la mente es el telón de fondo de toda la vida y la muerte, como el cielo, que abarca a todo el universo en su abrazo”.

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10 K TODA UNA EXPERIENCIA • POR: ÁNGEL DE DIOS RÍOS • angeldediosrios@gmail.com

“Quiero que corras conmigo la carrera de 10 kilómetros que está organizando el ayuntamiento” —me dijo mi padre una mañana. Y continúo: —“Es dentro de dos semanas, y ya te inscribí para que la corramos juntos… Por cierto, me debes lo de la inscripción”. —“¿Que qué?, ¿una carrera de qué? ¿Que cómo?, ¿que cuándo?, ¿que qué?”. —“Una carrera de vida…”. Una carrera absurda, pensé yo, que no he hecho más ejercicio en los últimos diez años que el necesario para ir de la casa al coche y del coche a la oficina. —“¿10 kilómetros? Estás pero muy mal papá. ¿Qué no ves que las escaleras de tu casa me sacan los pulmones y que he fumado desde los 14? Precisamente la edad en la que jugué mi último partido de futbol (y la última vez que, de hecho, corrí de verdad). ¿Qué no estás consciente de que lo más cercano al ejercicio que he hecho ha sido vivir a dos cuadras de un gimnasio…? ¿De verdad quieres que corra? Ya no digamos 10 kilómetros… ni 5 ni 4; ¿de verdad crees que estoy en condiciones de correr 250 metros sin desfallecer, sin un ataque cardiaco? ¿Acaso me quieres matar?”.

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Es buen momento para decirles que mi padre tiene 60 años y yo 30, que nunca en su vida ha fumado ni tomado, que yo solo me he fumado la producción total de tabaco de Costa Rica y que, varias veces en lo que va del año, he salido en calidad de bulto de borracheras memorables; que mi padre no tiene más vicio que su nieto y que sale a correr todos los días por las mañanas desde hace 20 años. Algo de presión de mi madre y la mirada de mi esposa — de esas que dicen: “pues no te haría nada mal hacer algo de ejercicio”— terminaron por hacer que aceptara la propuesta; además, ya estaba pagado… ¿Qué podía perder (además de pulmones, piernas y dignidad)? El día de la carrera, mi papá y yo arrancamos al final del pelotón. Antes de los primeros cien metros, recuerdo sentirme muy a gusto por haberme decidido a correr (era domingo y eran las 7 de la madrugada). Tenía a mi padre al lado y el ambiente estaba bastante bueno. Había pensado que, en cuanto me cansara, dejaría la carrera sin mayor orgullo, con la dignidad en su lugar y, sobre todo, con mis piernas, espalda y músculos en condiciones reutilizables. Mi meta: correr un máximo de 2 kilómetros.


Correr una carrera es como vivir una vida: uno se cansa, uno piensa que no se va a poder, que es muy difícil; uno sabe que el siguiente paso puede ser el último” A los 500 metros, mi padre se adelantó y me volteó a ver por última vez. Recuerdo que pasábamos un puente y yo estaba literal y metafóricamente fundido. Jalar aire a mis pulmones ocupaba toda mi atención. Cuando crucé el primer kilómetro fue la última vez que lo vi, ya como un punto en la siguiente curva. Y fue también el último corredor que tuve a la vista. De ahí en adelante sería el último lugar y no volvería a ver a nadie por el resto de la carrera. Bajé mi ritmo. A eso ya no se le podía llamar correr. Empecé a mover un pié delante del otro en pequeños y acompasados pasos. El kilómetro tres me llegó por sorpresa. ¡Apenas lo podía creer! Sólo pensaba en respirar y, como ya no había nadie a mi lado, había perdido por completo la percepción del tiempo y la distancia. Fue entonces que decidí seguir… sólo eso, seguir hasta que pudiera, hasta que algo pasara, hasta que algo me detuviera. Mi mente estaba concentrada en mi respiración y en el siguiente paso. Por primera vez en mucho tiempo, mi mente no alcanzaba para nada más. Entonces, por primera vez, me di cuenta que mi mente estaba en silencio. Es una sensación muy extraña, pero muy rica al mismo tiempo. Concentración total, absoluta, pero una concentración que no se fuerza, que solamente llega. Una sensación de estar completamente centrado en uno mismo; no necesitar nada más que fuerza, coraje, valor, y con eso basta para seguir. Eso era estar conmigo. Lo recordaba porque había tenido una o dos experiencias de silencio absoluto en mi cabeza, siempre parlante, siempre discutidora, siempre fantasiosa y pesimista. En el kilómetro cinco me alcanzaron unos patrulleros que iban abriendo las vías al tránsito justo detrás de mí. Escuchaba los motores y también alcancé a ver que había coches formados esperando mi paso. El ritmo de mis pasos y la respiración se había hecho constante; pensamientos, canciones y pláticas viejas llegaban y se iban rápidamente de mi cabeza. Simplemente era yo quien seguía corriendo, lo demás no importaba y, por esa razón, empezaba a disfrutar la experiencia. Siete kilómetros después, a las patrullas se les unió una ambulancia, mis pies empezaron a temblar y sentía un dolor en mi tobillo derecho que me hacía forzar el paso con la pierna; sin embargo, eso no me detenía, porque el problema no iba a venir de ahí. Por primera vez me di cuenta de que sí podía (y que sí quería) terminar la carrera. Correr una carrera es como vivir una vida: uno se cansa, uno piensa que no se va a poder, que es muy difícil; uno sabe que el siguiente paso puede ser el último. Y yo sabía

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(porque lo sabía) que cuando yo quisiera, cuando decidiera, podría parar y salirme de la carrera y olvidarlo todo y encontrar buenas excusas (las mejores) y contármelas una y otra vez hasta creérmelas y sabía (porque lo sabía) que iba a tener la razón: no puedo hacerlo. Mientras corres, con el pensamiento traes a la memoria recuerdos que sólo van pasando como una película frente a ti. Aunque ya sin juicio, pues el siguiente paso es más importante que todos los juicios; los dejas ir tal como llegaron. También me di cuenta de lo poco que sirven las creencias de uno mismo, las expectativas mías y las de los demás. Supe que casi todos mis pensamientos sólo me acompañaban en el viaje, y, sin embargo, sólo me iban a detener si yo permitía que ocuparan todo mi cuerpo. El esfuerzo que tenía que poner para seguir me hizo ver que lo que importaba era el siguiente paso, y el siguiente: sólo el siguiente paso… Para cuando tuve la meta a la vista, me emocioné y empecé a llorar. Estaba logrando lo imposible. En silencio le agradecí a mi padre y —con esa sensación de paz en la que no importaba nada más que el siguiente paso— decidí sólo dejarme llevar por mis piernas. Hacía mucho tiempo que había dejado el diálogo interior y sólo me impulsaba una fuerza muy viva, muy sentida y mucho más grande que todo mi yo y todo mi ego. Cuando llegué a la meta, no hubo flores, ni fotos, ni aplausos, ni felicitaciones. Ya habían levantado todo. Mi tiempo de llegada no quedó registrado en los records oficiales. Era el último competidor. Los organizadores estaban entregando trofeos y medallas a los ganadores de una segunda carrera para niños que apenas había terminado. Me gustó la sonrisa del chofer de la ambulancia cuando me vio llegar. Me gustó la mirada de un niño que no entendía por qué estaba yo pasando por enfrente del pódium. Me gustó la botella de agua que alguien me regaló unos pasos después. Me gustó sobre todo poner mi mano en la cintura, jalar aire y voltear a ver la meta desde el otro lado. Era yo quien la había pasado. Me gustó quitarme los zapatos y acostarme en el pasto al lado de la pista. Me gustó verle la cara y la sonrisa a mi padre. Al día siguiente apenas podía caminar; durante unos días perdí la sensibilidad de la cintura para abajo y una llaga en la planta del pie derecho me imposibilitaba usar zapatos. Pero, por alguna razón, me sentía una mejor persona, una mejor versión de mí.

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“El diario es el último refugio de resistencia…” Jünger

• POR: ESPERANZA TORAL • esperanzatoral@hotmail.com

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Por qué?, ¿para qué?, ¿con qué esperanza (loca o mezquina, tímida o temeraria) se toma la decisión de escribir un diario? Se escribe para ser leído. Sin embargo, al escribir un diario se cree que nadie va a leer la obra en cuestión, convirtiéndose así en un documento íntimo, pero sólo por un tiempo. El diario, como género literario, se robustece desde sus propias contradicciones. Si bien la intimidad no es un hecho público, es tan valiosa que merece ser escrita. Es allí donde el diario cobra esa fuerza extraordinaria y perturbadora, dejando atrás su apariencia dócil y despreocupada de las formas para encumbrarse en una obra literaria que, al decir la verdad, se aparta contradictoriamente de la literatura. La escritura de un diario nos permite, en apariencia, tomarnos todas las libertades posibles: escribir pensamientos, sueños, comentarios acerca de uno mismo o de otros,

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confesiones, acontecimientos importantes o insignificantes. Pero esa docilidad y polimorfismo exigen el cumplimiento de reglas estrictas: fidelidad a la sucesión temporal, la práctica espontánea de franqueza y la apertura total a alguna clase de verdad íntima hasta entonces inédita del autor. Por lo tanto, se escribe un diario para dar testimonio de una época o delatar directamente el escenario donde se consume el fuego de una vida, para confesar lo inconfesable, para extirpar ansiedades, conjurar fantasmas, para historiarse así mismo, para aliviarse, emerger, contrabandear el horror, para llevar a cabo un minucioso e implacable examen de conciencia o para consumar un ejercicio de honestidad y valentía. El único secreto que en realidad existe en un diario es haberlo escrito sabiendo, calladamente, que alguna vez será leído. Quizás uno de los ejemplos más claros de dicho esto sucedió entre Anaïs Nin y Henry Miller, quienes acordaron que la publicación


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de sus diarios íntimos se llevaría a cabo una vez que muriera el marido de ella. La obra de Anaïs se centra en las descripciones de su intimidad, siendo sus diarios el recordatorio constante de que las emociones embellecen la vida. La claridad de su prosa, apartada de rituales feministas, nos permite reconocer el narcisismo y, por ende, la soledad misma de la autora, así como la insatisfacción del género dentro de los círculos literarios y el poder que le otorgó a Anaïs la búsqueda de su propio significado erótico en un momento en el que para una mujer era imposible: Me fui a mi cuarto, envenenada. Soplaba incesante el mistral, seco y cálido. Así llevaba días, desde que llegué. Destrozados mis nervios. No pensé en nada. Me sentía dividida, esa división me mataba, la lucha por sentir la alegría, una alegría inalcanzable. La irrealidad opresiva. De nuevo la vida retrocediendo, eludiéndome. Tenía al hombre que amaba en mis pensamientos; lo tenía en mis brazos, en mi cuerpo. El hombre que busqué por todo el mundo, que marcó mi niñez y me perseguía. Había amado fragmentos de él en otros hombres: la brillantez de John, la compasión de Allendy, las abstracciones de Artaud, la fuerza creativa y el dinamismo de Henry. ¡Y el hombre todo estaba allí, tan bello de cara y cuerpo, tan ardiente, con una mayor fuerza, todo unificado, sintetizado, más brillante, más abstracto, con mayor fuerza y sensualidad! Este amor de hombre, por las semejanzas entre nosotros, por la relación de sangre, atrofiaba mi alegría. Y de este modo, la vida hacía conmigo su viejo truco de disolución, de pérdida de lo palpable, de lo normal. Soplaba el viento mistral y se destruían las formas y los sabores. El esperma era un veneno, un amor que era veneno… Cada día, en el territorio propio del diario, las verdades más profundas poseen la seducción de aquello que se dice por primera vez. Estamos solos de frente a nuestra intimidad y, al mismo tiempo, somos testigos del acontecer histórico y social, así como de la geografía que nos abraza. El lector hipotético se ha marchado. Palabra a palabra nos desnuda la escritura, y lo que observamos se magnifica. Como una escala musical, el diario detona nuestros acordes e intervalos desde lo más privado hasta el proceso de deconstrucción de las imágenes de la muerte fijadas en la cultura. El diario nos refleja, es el estero donde se produce

la dualidad más cercana de nuestro ser desdoblado: somos el autor real y el sujeto textual, esa voz que ilumina la sucesión del tiempo en cada página. Somos, además, lectores de eventos muchos más perturbadores y reales, incluso que las descripciones históricas de las grandes guerras. Ernest Jünger recuerda que existe un mundo, y le concede un lugar en sus diarios: Francia, 14 de junio de 1940 Por la mañana he inspeccionado los nuevos puestos de guardia instalados en el arsenal y en otros sitios. A la entrada de la fábrica de filtros de gas un camión había aplastado de tal manera a un perro o a un gato que lo único que allí quedaba era una gran mancha roja. Yo no habría sospechado que fueran los restos de un ser vivo si no hubiera visto seis cuerpos no nacidos, seis embriones, que en forma de hexágono contorneaban aquella mancha oscura. Eran como unas bolas de gelatina cuya lisa membrana vitelina les había permitido esquivar el paso de las ruedas y eran lo único que allí conservaba forma en medio del aplastamiento. Tuve la impresión de que había en aquello una preocupación solícita que seguía ejercitando su poder, aunque sólo fuera en el armazón mecánico, la solicitud de la Gran Madre de la vida, de la cual son trasuntos las madres de los animales y humanos. Como tantas otras veces en ocasiones anteriores, también aquí me pareció oír esta pregunta: ¿Por qué te es mostrado a ti este espectáculo? Siempre he sido sensible a las desgracias; mas, para mi desdicha, a las que no están de moda. A mí me parece, sin embargo, que esto, el no estar de moda, es uno de los atributos por los que es posible reconocer las desgracias auténticas. Siendo testigo de la Primera y Segunda Guerra Mundial, Jünger reflexiona en voz alta para que lo escuche todo el mundo. En sus diarios medita sobre el miedo, la valentía y el mando, mientras es descubierto y comienzan a llegar las ráfagas de la ametralladora enemiga: No cesaban de disparar contra nosotros: el polvo de la tierra levantada por los proyectiles nos caía en el pelo y a nuestro alrededor empezaba a oler a chispas de metal…

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Nos encontramos en medio de la barbarie a través del testimonio militar del novelista y filósofo alemán. El diario es su morada durante la guerra: Ernest Jünger salva a un brigada herido y recupera también el cuerpo de su compañero, un cabo que había muerto en la acción y cuyo cuerpo, al agarrarlo, lo encuentra todavía caliente. Jünger, estoico en el tono de sus descripciones, nos seduce con el magnetismo de la figura del héroe, siempre ligado al viajero romántico, al ensayista, al poeta, al nacionalista anti-nazi, al entomólogo y al novelista. En la guerra es imposible ser espontáneo todo el tiempo, existen momentos de desconcierto o desánimo en los que el filósofo decide callar, instantes en los que el todo silenciado se revela: Mi traslado a París ha hecho que surgiese una laguna en estas anotaciones, pero de ello tienen más culpa todavía los acontecimientos de Rusia, que comenzaron por aquella época y provocaron una especie de parálisis espiritual… Los arrabales de la parte oeste han sido reducidos a cenizas, y lo que queda de las paredes se parece a un conjunto de celdillas que dibujasen muestras en el terreno. Por la tarde paseo hacia la parte de Belly; en pleno bosque he tropezado con una pequeña tumba cuya cruz tenía colocada en su extremo superior una lata de conservas. A lo que parece, el ser humano tiende por instinto a poner un remate en las tumbas; la primera vez que tuve esta idea fue cuando vi en los cementerios mahometanos turbantes de piedra. En un carro blindado destruido he encontrado cartas, cartas de amor dirigidas a soldados, y también documentos secretos que incluían descripciones sobre el modo de colocar minas. Mientras comía bromeaba con una hermosa criatura de tres años, a la que había tomado mucho cariño. Pensamiento: era uno de tus hijos no engendrados y no nacidos… Casi tres meses en las tinieblas de lo más callado, Jünger sólo puede escribir cuando se sobrepone. Las fuerzas internas que ha vencido para lograrlo no las menciona. Se trata de una poderosa capacidad represiva dentro del mismo diario: el estilo del auto-control, los diarios del bloque de hielo, la escritura descarnada, donde la crueldad se

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convierte en página metálica, en puro frío y pavor, mientras el novelista lleva a cabo operaciones de guerra a sangre fría y con plena conciencia: Sólo cuando la muerte nos abra, rompiéndonos, estaremos vivos… Estas cosas se me aparecen a veces como una pesadilla, como un sueño demoníaco. Pero es necesario verlas con los ojos del médico, no esquivarlas. El burgués se encierra en sí mismo ante tales espectáculos… Ernest Jünger es premiado con la Cruz de Hierro de primera clase, y con la condecoración “Pour la Mérite”, la más alta distinción al valor concedida por el Kaiser. Sólo 687 soldados recibieron este premio durante la Primera Guerra Mundial. Al término de ésta, Jünger había recibido catorce impactos directos a consecuencia de disparos de fusil, obuses y granadas de mano. En la Segunda Guerra Mundial es premiado con la Cruz de Hierro por el valor demostrado en el rescate de un subordinado que fue herido y quedó expuesto al fuego enemigo. El artillero ha gritado pidiendo socorro; el capitán Jünger hace un reconocimiento del terreno y decide intentar el rescate personalmente. Los diarios de Ernest Jünger son considerados como una de las obras literarias de mayor aportación histórica del siglo XX. En el tiempo de la posguerra, el existencialismo fue el paradigma de la libertad que rompió finalmente con los valores del pasado. Los diarios de esa época, como territorio de contradicciones, esclarecen sin pudor la condición humana, sus propias contradicciones, dentro de un marco social. En aquella Francia escindida por la guerra, la lucha por la libertad constituye uno de los principales postulados del existencialismo, y no serán pocos los intelectuales que se verán sometidos al yugo de esa libertad. Simone de Beauvoir, autora de El segundo sexo, el ensayo feminista más importante del siglo XX, nos dejó en más de ochocientas páginas de diarios y correspondencia personales el testimonio fiel de sus más grandes contradicciones. La autora —que viajó a Estados Unidos para dar unas conferencias y escribiera en su diario que se encontraba, una vez más, sumida en una profunda tristeza provocada por el romance de Sartre con Dolores Vanetti— es la misma persona que en su obra América día a día escribió que la


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mujer norteamericana es un mito, que la mujer madura e independiente somete a América al imperio del matriarcado, comparándola sin miramientos con la mantis religiosa: En un sentido general, la comparación es justa. La tensión con la que la mujer americana se crispa en su pedestal oculta una gran flaqueza: el hombre sigue siendo lo esencial y la mujer lo no esencial. La mantis religiosa constituye la antítesis de la sierva sumisa del harén: ambas dependen del macho… La mujer que se cree ídolo está en realidad sometida a sus adoradores. Toda su vida se consume en entrampar al hombre, en mantenerlo bajo su yugo. La afirmación de independencia es puramente negativa, por tanto, abstracta. Se obstina en una defensa de sus cualidades que disimula mal un complejo de inferioridad. La verdadera libertad es la que se realiza por medio de un proyecto positivo. En el universo masculino, que ella misma ha forjado, si no hay fines que la requieran de manera apremiante, es natural que se crispe en exigencias y rechazos… Resulta difícil de imaginar al autor de La náusea, el filósofo francés que rechazó el Nobel de Literatura, Jean-Paul Sartre, escribiendo para Simone el siguiente texto: Mi pequeño, querido y dulce corazón, sólo quiero que sepa que me llena de felicidad pensar que volveré a verla. Le he reservado su antigua habitación rosa en el Louisiane e iré por usted al aeropuerto. Volveremos a estar juntos como si nos hubiéramos separado la noche anterior. Soy tan feliz cuando estoy con usted, mi pequeña. Los diarios personales de Simone, el ícono del feminismo, ponen de manifiesto la dependencia que tenía con Jean-Paul Sartre, el tema del amor como una de las principales preocupaciones de la autora y el proyecto de sentirse rejuvenecida al vivir con un hombre: No podría ser la Simone que soy si pudiese abandonar mi vida con Sartre…

Es la evocación de las mujeres enamoradas, infelizmente enamoradas, lo que da a sus libros su verdadera vitalidad: Me vi obligada a admitir una verdad que había intentado ocultar desde mi adolescencia: mi apetito sexual era mayor de lo que yo hubiera deseado… Qué feliz soy desde el lunes, dentro de diez días estaré allí, le tocaré, le hablaré; estoy en éxtasis ¿Lo ve?, más que la liberación, más que mi viaje a Nueva York, la experiencia más sorprendente, la más profunda y la más auténtica de mi vida, siempre es usted… El telegrama me dejó realmente destrozada. Sufrí una crisis nerviosa terrible. Pasé todo el día llorando con una angustia que no podía controlar. La idea de volver a Paris y no ver a Sartre me parece tan insoportable, que el sábado casi me enfermé al no poder cambiar el billete. Se lo suplico, amor mío, arréglelo todo bien para que podamos estar solos una larga temporada y nada estropee la felicidad de estar de nuevo con usted… Simone de Beauvoir, alguna vez enarbolada con orgullo por los sectores liberales e izquierdistas de todo el mundo, la gran matriarca del feminismo, reveló con toda claridad a través de sus diarios, memorias y epistolarios que había mentido durante medio siglo sobre su vida íntima y sobre su relación “libre y generosa” con Sartre, en la cual no había lugar para el egoísmo ni la posesión absoluta. Beauvoir describe sus celos obsesivos, el interminable sufrimiento que le provocaron las aventuras de Sartre, de sus remordimientos por el daño que ambos les causaron a sus amantes, pero sobre todo de su manipulación a las jóvenes admiradoras que sedujo para luego compartirlas con Sartre. Los diarios cumplen con la regla de decir la verdad: Simone de Beauvoir, quien a lo largo de toda su vida negó públicamente haber tenido relaciones con una mujer, describe sus placenteras noches con varias jóvenes. Muchos años después de su muerte, la pareja de intelectuales, al no destruir sus diarios íntimos, nos permite adentrarnos en la revelación de sus más agudas contradicciones, las cuales forman parte de toda condición humana, cumpliendo de manera magistral con la sutileza que exige el arte de no saber guardar secretos.

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MADRE, MANZANA • POR: FELIS BOTANICUS • felis_botanicus@hotmail.com

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ocos saben de las amplias virtudes de las plantas medicinales y, sin embargo, todo mundo se cree capaz de hablar sobre herbolaria. Haz la prueba, querido lector: en una fiesta, comida o reunión menciona que ayer que te dolía la cabeza te tomaste un “té de equis” y te curaste. De inmediato tooooodos empezarán a opinar; presumirán lo que saben sobre tés y plantas medicinales, hablarán de ésa y mil plantas más y alguien te recomendará la que curó a su tía Alejandrina porque, además, “te ayuda para tal o cual cosa y bla bla bla”. Todo mundo estará de acuerdo y asentirá, el tema se agotará pronto y un chisme de último momento será ahora más importante que otra cosa… Sí, todo mundo opina; si de plantas medicinales se trata, todo mundo tiene algo que decir. Eso en realidad no tendría que ser necesariamente malo, siempre y cuando nos acercáramos a las plantas con amor, con respeto y con un mayor conocimiento de causa. Para los que estén interesados, en esta ocasión voy a hablar un poco sobre una de las reinas de la herbolaria: la manzanilla. La manzanilla pertenece a la familia de las margaritas. Es una planta medicinal nativa de Europa y Asia occidental que se ha esparcido por el mundo entero. En México se cultiva ampliamente en todo el país. Su nombre científico es Matricaria recutita, aunque como sinónimos tiene Matricaria chamomilla y Chamomilla officinalis. El térmi-

no matricaria proviene de la palabra latina mater, que significa madre, y recibió este nombre por la relación que esta planta tiene con el proceso de la maternidad y su uso durante el parto. Por su aroma similar al de las manzanas maduras, los griegos la llamaron khamaimelon (χαμαίμηλον), que quiere decir “manzana de la tierra”. De esta palabra se desprendió camomila, que es el nombre con el que también se le conoce a la manzanilla en algunos países hispanohablantes. Asimismo, de allí derivó su nombre en otras lenguas (chamomile, en inglés, y camomille en francés, por ejemplo. ) Según el Diccionario etimológico de la lengua castellana de Corominas, para mediados del siglo X en la Península Ibérica se le llamaba massanella por la semejanza de los botoncitos de la flor con la figura de una manzana (si no se han dado cuenta de esto, la próxima vez que vayan por un campo de manzanilla o que se la encuentren en el mercado, deténganse a ver estas “manzanitas” en los botones). El nombre manzanilla como tal apareció en nuestra lengua hasta finales del siglo XV. La manzanilla es una de las plantas que más propiedades medicinales tiene. Los egipcios, de hecho, por sus múltiples virtudes medicinales la consideraban una planta sagrada: es digestiva, sedante y diurética. Estimula y favorece el flujo menstrual, es antiséptica interna y externamente, ayuda a disminuir la fiebre e, incluso, ayuda a eliminar el colesterol de la sangre. La manzanilla también actúa a nivel emocional: es sedante, relajante, tranquilizante y calma dolores emocionales y ayuda en búsqueda del equilibrio anímico. El cultivo de la manzanilla es relativamente sencillo: si quieres tener tu propia

35 planta, te recomiendo asignarle un espacio específico y único; que esté bien asoleado y ventilado, con tierra fértil y limpia. Puedes sembrarla directamente en el jardín o en una maceta. Si la tienes en interior debe ser al lado de una ventana donde le den aire y sol suficientes. Si tu manzanilla recibe los cuidados necesarios, le gustará el lugar y siempre estará prosperando. La manzanilla florece de mayo a octubre, pero en invernadero puede cultivarse en cualquier estación. Como es una planta anual, germinará, florecerá y fenecerá dentro del año, pero si su espacio le gustó y tú se lo conservaste, habrá echado semilla que germinará después en ese mismo lugar. Las partes de la manzanilla que se deben utilizar son las flores. Cuando hemos tenido algún malestar estomacal y tomamos manzanilla, malamente creemos que debemos hacer una infusión con toda la planta. Te recomiendo que uses sólo las florecillas, las cuales deberán estar bien lavadas y desinfectadas (igual que desinfectas tus verduras). Si vas a utilizar sobres para infusión, asegúrate de adquirirlos de un proveedor confiable (otro día platicamos de la poca fe que debemos tenerle a los tés empacados y comerciales). El mejor momento para cosechar las flores de la manzanilla es cuando éstas se encuentran en posición vertical. Si las vas a secar para utilizarlas posteriormente, te recomiendo hacerlo a la sombra. Para conservarlas, hay que mantenerlas en un lugar limpio, oscuro y seco. Con buenos cuidados, la manzanilla deshidratada puede durarte hasta un año. Y ahora, les comparto algunos antiguos remedios caseros donde la manzanilla es el personaje principal.

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Infusión de manzanilla para malestares estomacales y menstruales

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En medio litro de agua que ha hervido, coloca dos cucharadas de flores de manzanilla; deja reposar durante cinco minutos para preparar una infusión. Posteriormente, cuela y endulza con miel. Se toma una taza caliente, a sorbos. El resto de la infusión puede ser tomada como agua de tiempo. Este remedio de manzanilla ayuda a la digestión y reduce los malestares que puede provocar la menstruación.

Enjuague de manzanilla para los ojos Estos baños de ojos ayudan muchísimo a combatir la conjuntivitis y a quitar irritaciones y alergias. De manera similar a la anterior, prepara una infusión de manzanilla. En esta ocasión, déjala enfriar para utilizarla fresca (se puede meter al refrigerador). Una vez fría (no helada), te recuestas y te pones algodones empapados con esta infusión sobre los ojos; deberás cambiarlos cada vez que se entibien con el calor corporal. Precaución: no utilices agua de la llave, debes utilizar agua pura pues cualquier elemento extraño podría resultar perjudicial para tus ojos.

Pediluvios de manzanilla para pies inflamados y cansados Las propiedades antiinflamatorias de la manzanilla resultan un remedio estupendo para los pies hinchados y/o cansados. Para esta ocasión, se prepara un baño de pies con tres o más litros de agua (según el tamaño del recipiente) y la cantidad proporcional de manzanilla. Se le agrega un poco de sal marina y se introducen los pies. El alivio es profundo e inmediato.

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Ojalá que estos sencillos consejos te ayuden en algún momento, querido lector, y que en tus amenas pláticas de sobremesa puedas compartirlos después de haberlos probado y comprobado. Asimismo, espero que les puedas infundir a tus amigos el mismo amor y respeto que tú mismo ya puedes sentir hoy por las plantas medicinales. Ante nuestra tremenda ignorancia, no permitamos que la naturaleza se sienta mal o se deprima.

“Si el ojo de tu intelecto estuviera limpio de toda materia heterogénea, si nada empañara el espejo de tu conciencia y si prestaras oídos atentos, cada ser podría enseñarte lo que hace falta a sus deseos y la pena que padece a causa de esta cruel privación […] la margarita se te presenta como algo que parece ser un ejército de flores muy variadas, que agitan frente a ti sus estandartes marcados con alegría; el narciso se alza sobre su tallo, como para hacer su oración […] el granado te expresa cuánto sufre por el fuego ardiente que alumbraron en él los crueles desdenes y la lejanía de la amada”. Ibn Ganim ’Abd Al-Salam Ibn Ahmad ’Izz AlDin Al-Muqaddasi en su texto Kitab kashf al-asrar a’n hokm at-toyur wal-azhar (siglo XIII)


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LA COMIDA

EN EL ESPACIO • POR: CHEF ÁNGEL VÁZQUEZ • angel_vazc@yahoo.com

Últimamente la gente está al tanto de todo lo relacionado con lo que pasa con los viajes espaciales. Nos hacemos preguntas sobre la nave, dónde irán, por cuánto tiempo. Mil y un preguntas… • CREESER 8 • 2009


Pero quien se ha hecho esta pregunta:¿qué comen en el espacio? No todo en el espacio son la barritas que todo mundo conoce, sino todo lo contrario. Existe un gran proceso para poder llevar la alimentación al espacio, y éste está basado en cuestiones tan variadas como la ligereza, la capacidad de flotar y “nadar” en el aire como consecuencia de la disminución de la fuerza de la gravedad al alejarnos de la superficie terrestre. Esta nueva situación hace que los pequeños actos cotidianos de la vida diaria en la tierra se conviertan en una pequeña aventura en el espacio. Todo tiene que estar pensado para la asimilación de los cambios que repercutirán en el organismo, el estado de ánimo y, en general, los hábitos de los astronautas. Las cosas no permanecen apoyadas sobre las superficies como las mesas, sino que al soltarlas se quedan quietas y flotando. Por esta razón, se emplean diferentes sistemas de sujeción como el velcro y tiras elásticas que nos permiten dejar las cosas en un sitio fijo. En el espacio, los líquidos no se vierten ni se derraman, sino que ocupan el mínimo espacio posible formando una esfera que queda flotando en el aire; cualquier cosa que no sea sujetada quedará flotando en el aire. Esta falta de gravedad también tiene consecuencias en el organismo y en el metabolismo. La ingravidez también afecta a las papilas gustativas disminuyendo el sentido del gusto. Los alimentos de la dieta de un astronauta deben estar pensados incluyendo una serie de modificaciones, teniendo en cuenta condiciones organolépticas, nutricionales, de conservación, de envasado, de facilidad de uso, etc. Hasta ahora se han dedicado más esfuerzos por asegurar la seguridad, higiene y calidad nutritiva de estos alimentos La estación espacial internacional (ISS) está situada a 350 Km de la tierra. En ella, astronautas de Estados Unidos, Rusia, Canadá, Japón, Brasil y de la agencia espacial europea y un grupo de españoles, se ha dedicado a la investigación de la comida espacial, para lo cual han creado un menú . Sin embargo, para llegar a éste tuvieron que tomar en cuenta los siguientes puntos.

1. Conservación y seguridad alimentaria

Como cualquier otro menú terrestre, el de los astronautas debe ser seguro y estable desde el punto de vista sanitario. No debe contener microorganismos patógenos o toxinas; tampoco microorganismos alterantes del alimento. En el caso de la comida en el espacio, este nivel de seguridad debe ser todavía más estricto dado que allá arriba no se tiene la posibilidad de recurrir a un médico o a un hospital en caso de sufrir una intoxicación o una infección digestiva.

2. Culinario - Organoléptico

Muchos tratamientos de conservación alteran las características organolépticas del producto, especialmente en lo que respecta a textura y sabor. Así, muchos de los platos tratados por esterilización en autoclave fueron rechazados debido a que el sabor quedaba desvirtuado

respecto al original. Aparecían sabores a lo que la literatura técnica anglosajona denomina como “WOF” (Warm-Over Flavors). También se alteraba la textura de las partes musculares, hecho muy evidente en el bacalao, que quedó muy seco y filamentoso, sin la textura típica del bacalao cocido al punto.

3. Nutricional

Una dietista veló por la calidad nutricional del “Menú Barcelona”. Dicho menú se diseño por la posibilidad de combinar los distintos platos presentados para poder ajustar los requerimientos nutricionales a las necesidades del momento. Se hizo especial hincapié en controlar el aporte calórico y repartir el aporte energético de una forma equilibrada entre los glúcidos, las proteínas y los lípidos. Se trató, en lo posible, de que las cantidades de vitaminas y minerales necesarios fueran aportados por los propios ingredientes de la dieta. En caso de déficit se pensó en incorporarlos en forma de complejo vitamínico-mineral.

4. Envasado

El envasado también tiene sus peculiaridades cuando se trata de comer en el espacio. Debe ser adecuado y soportar el tratamiento de conservación. Debe mantener las características del alimento. Debe ser un envase cómodo de usar, de abrir, de almacenar antes de su uso y de eliminar tras ser vaciado.

5. Facilidad de uso

El tipo de alimento que compone el menú está preparado por trozos de un solo bocado para evitar el uso de cuchillos. El alimento se debe comer con cuchara, ya que la mayoría de los platos llevan una salsa. Esta salsa es necesaria para que las partículas (arroz, guisantes, etc.) o los trozos (pollo, etc) queden adheridos entre sí y también al plato. De esta manera se evita que, debido a la ingravidez, floten. Otro aspecto a tener en cuenta cuando se piensa en comida para el espacio es que los productos no pueden producir migas, como lo hacen el pan o las galletas, ya que éstas pueden flotar y obstruir los filtros del aire o bien pueden meterse en los ojos de los astronautas. Así que, después de haber tomado todos estos puntos en cuenta, le presento uno de los menús propuestos para ser degustados en el espacio. Escalivada (pimientos, berenjena, cebolla, etc. asados y aliñados con aceite de oliva y pasta de aceitunas negras). Arroz caldoso con chipirones. Chícharos con tocino. Canelones trufados. Mar y montaña (pollo con cigalas). Queso con membrillo. Fruta pelada (mandarina y manzana). Chocolate: esferas de chocolate decoradas como los planetas. Buen provecho.

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2.

3.

La imaginación es la voz del atrevimiento.

Ningún precio es demasiado alto por el privilegio de ser uno mismo.

Henry Miller Friedrich Wilhelm Nietzsche

1.

Los hombres auténticos viven como piensan. Los que quieren engañarse piensan como viven. Anónimo

4.

Que la inspiracion nos encuentre trabajando... Anónimo

5.

Probamos el oro en el fuego, distinguimos a nuestros amigos en la adversidad. Isócrates

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MI MEJOR PELÍCULA • POR: POIETAI 65

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i vida es una película de la cual YO SOY el director, el productor y el actor principal. En esta película hay muchos otros que intervienen; es divertido saber que tengo la capacidad de elegir quién permanece en mi película y quién no. A veces hay personajes que me molestan, pero están ahí porque es importante para mí que ellos estén ahí. Procuro mantenerme apartado de aquellos que me pueden hacer daño, y si los conservo en este filme es porque, de alguna manera, me hacen darme cuenta de cosas que, sin su molesta presencia, no podría descubrir. Hay otros que he decidido borrar definitivamente, porque, aunque algún día jugaron un papel importante, hoy ya no son deseados y han dejado de aportar algo a mi crecimiento.

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No fue fácil darme cuenta de que todo lo que hay, lo que pasa y lo que fluye a través de mi vida era, es y será una creación personal. Todavía ahora paso por momentos indeseables que yo escribí en este guión y que por eso están presentes, afectando mis emociones y mi realidad; no obstante, los acepto con mucho más comprensión, porque no tengo a quién culpar y sé que no serán eternos, pues todo evento pasa y tiene su principio y fin en esta película que es mi propia vida. Ahora que he descubierto que YO SOY quien inventa el guión, creo que debo hacerme cargo de elaborarlo con cuidadosa atención.


Quiero ya tomar las riendas de mi vida y, sobre todo, hacerme cargo de escribir conscientemente este guión que he de vivir, adelantarme y proyectar ciertas imágenes mentales que, con el paso del tiempo, deberán verse materializadas; sin embargo, al tomar la responsabilidad, es inevitable encontrarse con algo que no me gusta y que quisiera evitar. Eso es el Miedo, terrible detractor de toda obra y el peor enemigo del ser humano, sobre todo cuando uno se da cuenta que es a través de mi propio pensamiento la forma en la que se va escribiendo el guión de esta película personal. De verdad da miedo cuando se toma consciencia de este importante papel; pero me he dado cuenta de que siempre existe una goma, un borrador, cosa que he descubierto a través de la experiencia, y eso me llena de paz. Lo importante es darse cuenta… Nunca, nunca olvidar que se está escribiendo día a día el guión que se ha de jugar en esta vida. El borrador entra en acción con tan sólo tomar consciencia de aquello que se ha pensado o imaginado de manera irresponsable y que es lo que tarde o temprano se presentará en mi vida. Claro que no me refiero a que todo lo que pensamos sucederá, porque entonces no alcanzaría una vida para poder vivir tantas locuras, pero sí —eso sí— hay ciertos pensamientos que contienen una carga especial y que suelen presentarse repetidamente y con frecuencia; éstos por lo general van cargados de emociones fuertes y, por eso, se lee en ellos esa capacidad de poder convertirse en realidad. Pero, como he dicho antes, los errores, cuando uno logra detectarlos, se pueden eliminar. Así que se debe estar muy, pero muy atento a los deseos, temores y sueños que alentamos en nuestro pensamiento. ¿Acaso se puede vivir una vida perfecta? Pero ¿qué hay del dolor del drama, del sufrimiento? Entonces, ¿cuál va a ser el chiste de esta película? ¡Qué complicado! ¿Quiero dicha o quiero drama? Tal vez, uno se ha vuelto adicto al dolor y no lo sabe o, probablemente, nos gusta el papel de víctimas que nos da la oportunidad de tener la atención de los demás. Debo decidirme ahora: ya llegué a la edad en que se es intolerable a la lactosa y la verdad es que no puedo darme el lujo de seguir escribiendo el guión de mi vida de manera inconsciente. Sí escojo vivir un drama que sea el que esté dispuesto a vivir sin tener que echarle la culpa a nadie, y sí opto por el equilibrio, aunque mi película pueda ser algo aburrida, sin que tenga que darle los créditos a un dios lejano y pasivo. A ver… un momento… repasemos. Entiendo que YO SOY el creador de esta obra; está bien, lo puedo aceptar. Pero, entonces, eso quiere decir que si actualmente tengo limitaciones y frustraciones, ¿es porque así yo lo he pedido? Así que debo ponerme a crear conscientemente el guión que a futuro actuaré. En el orden de lo que he escogido hacer, creo que voy a empezar por borrar aquellos renglones que ya escribí y que no me gustan, luego voy a sustituirlos por otros, ya que, de ahora en adelante, he decidido escribir este guión bajo la supervisión de mi conciencia. Pero ¿cómo le hago? Pues bien, creo que es sencillo. Para dar con aquello que debo borrar, primero voy a escuchar mis miedos, porque ellos me revelarán aquello que grabé en mi mente en forma incons-

ciente y que pueden llegar a ser verdaderos dramas en mi vida, que en realidad no quiero vivirlos. Imagínenlo, es sencillo, ¿cuántas veces estás pensado que no vaya a pasar esto o aquello? Esos temores son palabras escritas en el guión de tu propia vida, y seguro que no te has dado cuenta de que entre más les temes, más los tienes en tu mente, y de que entre más los tienes en tu mente, más te llenas de eso. Y “eso”, tarde o temprano, lo ves hecho realidad. ¿En verdad? Pues para mí lo es, en eso creo, porque la experiencia consciente me lo ha revelado. Es importante que uno evite estar llamando la atención de los demás con dramas personales. Es verdad que las películas de acción y las que están llenas de situaciones extremas son interesantes, pero —por favor— date cuenta que estás escribiendo, con tu mente, tu porvenir; así que haz lo posible por pensar bien, para vivir mejor. Y aclaro que, en realidad, no se trata de que mi película sea entretenida para los demás, sino más bien que sea absolutamente dichosa para mí, que soy el actor principal de esta obra y el que la va a representar. Y es que a los demás les encantan los dramas y, a veces, hay personas que se dan vida hablando de las desgracias ajenas. Sin embargo —y aquí insisto—, no se trata de atraer la atención de nadie, sino de ser felices y vivir armoniosamente. Así que, no sé tú, pero yo he decido eliminar el drama de mi vida y empezar por identificar mis miedos, para borrar eso que no quiero vivir, porque el miedo es una brújula que apunta a los errores y defectos de mi guión, los miedos me llevarán a esas imágenes mentales que permití, por mi propia distracción, que formaran parte de esta película. Con un análisis de introspección, trato de identificar qué es a lo que más le temo. Me enfrento a eso, le doy forma y lo imagino con claridad, como si lo viviera, y luego me doy cuenta de que es tan sólo un pensamiento; existe porque vive de mi energía, de mi atención, sin mí no puede existir, por lo tanto, no es real. Únicamente puede materializarse si yo le permito seguir ahí todos los días, a todas horas, o cada vez que viene al caso. Así que la mejor forma de hacer que se salga de mi mente, es darme cuenta que depende de mí para existir y, por lo tanto, me quito el miedo —como quien decide quitarse una espina que le ha pinchado un dedo—. ¿O será mejor vivir con el dolor? Yo estoy convencido de que no hay razón para vivir eso que me aterra. Me ayuda pensar que si eso en verdad sucediera, por terrible que sea, nada pasaría. Sí, nada, porque siempre uno es más grande que sus terribles creaciones o que sus grandes glorias. ¿Me explico? Nada es tan grave ni tan importante que pueda superar mi ser, mi existencia, esta presencia que me hace sentir que YO SOY el creador de mi propia obra. Tengo la capacidad de corregirlo todo. ¿A qué plazo? ¿Qué tan pronto? No lo sé exactamente, pero sé que sucederá y que mi papel, después de haber hecho las correcciones, será vivir con seguridad y confianza puesto que, a fin de cuentas, YO SOY quien escribe, dirige y realiza esto que es mi propia película. Espero que estés de acuerdo, si no, entonces, no sé qué decirte. Espero que tu dios sea bueno contigo y que le guste escribir bonito sobre tu propia vida.

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Come vidas. Y escupe pedacitos de su propia esencia bautizando sus actos con nombres de etiquetas comerciales, de esas que saturan el mundo inmediato Y se cree su propio cuento para sentirse segura. Antes de mirar adentro ya tiene listo su papel de víctima, de cabrona o de santa. Prepara escenarios donde todo parece marchar bien en orden a su hambre de imagen intachable, buenagentez superficial... desde donde casi exige ser reconocida. Hace una fiesta donde no pasa nada, pero condiciona y compra las lealtades a cambio de perder –entre risas– una virginidad que guardaba para una “mejor persona” (que no aparece nunca…).

Envidia...

• POR: AMALIA BUERGO • amalina07@hotmail.com

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EL ÁRBOL NAVIDEÑO:

UNA IMAGEN IMPRESCINDIBLE EN LAS FIESTAS DECEMBRINAS

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ada navidad se celebra una de las tradiciones más universales. Su sola mención llena de emoción y alegría; días de fiesta y gratos momentos, así como placenteras añoranzas y la esperanza del reencuentro con familiares y amigos” Diciembre se convierte en el mes más festivo en cada país, en cada ciudad y en cada pueblo. La Navidad se acerca y, con ella, distintas formas para celebrarla. Para unos es tiempo de recibir sus aguinaldos, intercambios y fiestas; para otros, quizás, son vacaciones; para los niños posadas y regalos; para muchos otros es la excelente oportunidad para ver a los parientes que están lejos, olvidarse de la dieta y compartir con ellos una deliciosa cena. Todos se visten de fiesta. Las luces en las calles, los belenes, los regalos y la familia son algunas de las escenas más comunes del ambiente navideño. Pero, sin duda, una de las imágenes que antes se vienen a la mente cuando se piensa en estas fechas son las luces de colores que encienden el gran árbol de navidad, al que se suman diversos recuerdos de lo que hemos vivido en su presencia, como el regalo del abuelo que nunca olvidarás o la sonrisa de tus hijos.

El árbol de Navidad, tal y como hoy lo conocemos, tiene su origen en Alemania. Todo sucedió un día de Navidad de la primera mitad del siglo VIII. San Bonifacio —un misionero británico— se encontraba predicando un sermón para convencer a los druidas alemanes de que el roble no era sagrado. En ese momento, un roble cayó destrozando todos los arbustos y árboles más pequeños que encontró a su paso. Del desastre consiguió salvarse un pequeño abeto, el cual San Bonifacio lo consideró un milagro y le llamó el árbol del Niño Dios. Así, en las sucesivas Navidades, los cristianos celebraban la festividad plantando abetos y, posteriormente, esta costumbre evolucionó en Alemania, cuando en 1605 un árbol fue decorado para ambientar el frío de la Navidad, costumbre que se difundió rápidamente por todo el mundo. Desde ese entonces, los árboles navideños abarcan la atención en parques, centros comerciales, tiendas, calles y hogares. Sintético, natural, seco, fresco, blanco o verde, lo que importa es que se sigue adornado cada año y que alrededor de él se depositan la magia, la esperanza y la fe de tiempos mejores.

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MARIBEL CUBILLAS LES HACE UNA

RECOMENDACIÓN SALUDABLE

En esta época de frío, trata de no dejar de tomar agua y una forma de hacerlo es tomando infusiones de té sin azúcar o con algún endulcorante.

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SE ACERCA LA NAVIDAD

ESTE PREVENIDO Llegó el momento de dar... Sin límites, sin darse cuenta, Sin entender porque hay que dar y quien lo manda.

Recuerde, lo importante es consumir, aunque enero le sorprenda con su tarjeta al límite. Recuerde que ellos le quieren por lo que usted les da. No olvide hacer a un lado su corazón... Ese pasado de moda que sólo pretende dar cosas sin valor $$$, Trate de no escucharle, porque seguro que le saldrá con el típico abrazo fuerte y dos que tres lagrimas de emoción... Eso ya no cuenta. Jo Jo Jo Feliz pre navidad

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Pregunta dirigida

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al Dr. Antonio Rojas

E

stoy muy interesada en sus consejos para rejuvenecer. ¿Es esto posible? Yo no soy vieja, sin embargo, mi apariencia es un alcalde de la edad que tengo. No creo haber hecho nada más allá de lo normal para verme así, por lo que creo que es algo genético.

PREGÚNTALE LO QUE QUIERAS

A QUIEN

TÚ QUIERAS

¿Hay alguna solución en este caso?

Gabriela X

buzoncreeser

@yahoo.com

Respuesta a Gabriela X:

E

n verdad es posible rejuvenecer. Más que hablar de la apariencia yo doy cursos de rejuvenecimiento mental, emocional y de los órganos internos. Todo esto, indudablemente, mejora mucho la apariencia de las personas, pero he observado que un error común de mucha gente es que se acercan al mundo del rejuvenecimiento sólo por las arrugas o manchas en la piel, es decir, por cuestiones de estética, lo cual –aunque comprendo sus razones– es una visión muy limitada. Cuando cultivas la energía vital, cuando aprendes a revitalizarte por dentro con todas las técnicas que yo enseño, puedes controlar la expresión genética a través de un estilo de vida inteligente y bien informado –a pesar de todos los obstáculos que indudablemente vas a encontrar. Esto es lo que te permite prolongar tu juventud, alejar las enfermedades, mejorar tu apariencia, elevar tu nivel de energía y, por lo tanto, tener una mejor experiencia de vida. Mi consejo es que, si quieres mejorar tu apariencia, visites a un cirujano plástico o a un experto en cosmiatría; sin embargo, eso no mejorará de fondo tu sentir. Sólo si te revitalizas por completo por dentro podrás sentir y disfrutar una grande e interesante diferencia.

• CREESER 8 • 2009


CREESER NO. 8

SELECCIÓN DEL ´09 CREESER NO. 8

CreeSer #8  

Seleccion del 09 y algo mas