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EDITORIAL

Año 1 - Número 2 Mayo de 2007 “CRECE desde el pie”

es una publicación trimestral editada por la Agrupación CRECE (Canallas por la Recuperación Centralista) contacto@centralcrece.com www.centralcrece.com

Tirada 4.000 ejemplares Editor Responsable CRECE Ilustración de tapa y diagramación Leonardo Serial Impresión Imprenta Génesis www.genesisimpresiones.com.ar

Registro de propiedad intelectual en trámite.

Un mandato histórico Y llegó el Número 2. Este enorme esfuerzo hecho papel llamado “Crece desde el pié” está otra vez en la calle. La excelente repercusión del primer número ha funcionado como un estímulo más que importante para nosotros, algo que, por supuesto, nos alegra, nos reconforta y nos obliga a un compromiso cada vez mayor. Lamentablemente esta alegría muta en tristeza apenas nos asomamos a la profunda crisis que atraviesa nuestro amado Central. Crisis que podríamos abordar desde diferentes ángulos. Crisis dirigencial, con un presidente forzosamente “licenciado”, posteriormente “suspendido” por sus compañeros y finalmente restituido en su cargo por la justicia, con un tesorero renunciado a días de asumir, con evidentes luchas internas y mensajes cuasi mafiosos en los medios de comunicación. Crisis económica, con una deuda pos-concursal de un monto tan peligroso como insondable, cuentas corrientes cerradas por cheques rebotados, inaccesibilidad a créditos (salvo la de los prestamistas usurarios, ellos siempre están dispuestos). Crisis deportiva, afrontando un campeonato con un plantel descaradamente diezmado, sin un proyecto futbolístico sostenido,

con unas inferiores achicadas con el cierre de filiales, lo que significa la virtual expulsión de cientos de chicos del club, crisis que se agudiza con las absurdas marchas y contramarchas en torno a la elección de los responsables técnicos del equipo, o acaso ¿no fue esta CD la misma que desterró a Astrada y que luego lo consideró la alternativa prioritaria para conducir el plantel? Tampoco olvidamos los inaceptables aprietes sufridos por el coordinador de divisiones inferiores, ni los sumarios internos que cercenan la libertad de expresión, ni los cobardes y aberrantes ataques contra algunos referentes de grupos opositores. Sin dudas, todos estos conflictos tienen un solo origen, la crisis de legitimidad de esta Comisión que se hizo del poder a través de unas elecciones fraudulentas, como fue demostrado en la nota central de nuestro primer número. La nota central de este número es un exhaustivo trabajo de investigación de la OCAL llamado “30 años de depredación”. Un informe excelente donde se pone de manifiesto la fraudulenta política de compraventa de jugadores. Nadie pretende que no se cometan errores en este rubro, más en un ámbito como el futbolístico donde prevalece lo aleatorio. Precisamente lo que la OCAL ha demostrado es que no se trata de errores aislados sino de un plan

rigurosamente aplicado para saquear a Central, para dejarlo a merced de grupos inversores salvadores que se llevan lo mejor de nuestras inferiores a precios irrisorios, que nos dejan sus jugadores a préstamo a cambio de suculentas comisiones, jugadores que en el 95% de los casos pasan por el club sin gloria y dejan mucha pena en el alma del hincha canaya. Debemos recuperar la mística de principios de los setenta, esa época donde nadie osaba discutir el destino de club social que tenía Central, donde existía un compromiso de los dirigentes con el club y del club con la sociedad que lo cobijaba. Esa época donde decir Central y decir Rosario era la misma cosa. Esa época donde el fútbol no era lo único importante y, sin embargo, se peleaban todos los campeonatos. Y se ganaban. Ese es, entonces, nuestro desafío, y cuando decimos nuestro estamos hablando de todos los canayas. Es la hora de recuperar el protagonismo, olvidarnos de los salvadores con billeteras cargadas y promesas huecas, despojarnos de todo atisbo de desánimo y resignación y atrevernos a soñar. Hay una sola manera de terminar con la mafias y de extirpar el cáncer que enferma nuestro club y es nuestra participación. De nosotros depende entonces cumplir con el mandato histórico de un Central grande. |1


CANALLAS POR LA RECUPERACION CENTRALISTA

CRECE

la alternativa en Central.

El CRECE confía, propone y construye, pero para terminar con el saqueo y la depredación que está sufriendo el club desde hace tanto tiempo, es necesario asumir el protagonismo y entender que el único cambio posible está en el aporte de todos.

Si algo quedó claro luego de las elecciones del año pasado, es que se ha gestado una nueva alternativa política para Central. La escandalosa maniobra fraudulenta que debió desplegar el oficialismo para sacar ventaja y afianzarse en el poder es la muestra más clara de ello. Según los guarismos oficiales, el CRECE perdió por menos de 750 votos, una diferencia mínima para los más de 6000 votos emitidos. Sin embargo, el rol que el Estatuto vigente le tiene asignada a la oposición es la nada: no tiene representantes en la Comisión Directiva como minoría legitimada, tampoco posee miembros en la Sindicatura, que es el órgano de representación del socio frente a los dirigentes, ni siquiera tiene la oportunidad de plantear su postura

en los medios de comunicación sin que la CD le inicie un sumario a quien intente semejante acto de irreverencia. Frente a este contexto, nuestro desafío es mucho mayor: tenemos que construir desde afuera, pero respondiendo con responsabilidad y compromiso a las personas que confiaron en nosotros. Por este motivo, el CRECE sigue edificando su legitimidad por prepotencia de trabajo: Somos más de 70 personas trabajando activamente. Nos organizamos en comisiones técnicas por áreas que se reúnen una vez por semana y se integran en encuentros generales cada 15 días. Escuchamos las preocupaciones de los socios. Los invitamos a participar de nuestras reuniones y sumamos cada vez más y más gente. Editamos la revisa “Crece desde el pie”, cuyo 1º número llegó a más de 4000 socios. Este enorme esfuerzo, hoy se concreta en su 2º número, y muy pronto va a ser complementada con la página de internet con el único objetivo de optimizar la comunicación con el socio. Convocamos en diciembre pasado al Primer Cabildo Abierto Canaya, una inédita y revolucionaria asamblea extraoficial de socios donde se deba-

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tieron las alternativas a seguir ante la gravedad de la situación. Asistieron más de 400 socios que dieron un ejemplo de democracia, de respeto a la opinión disidente, de amor a su club. Realizamos una reunión con la jueza del Concurso, asumiendo el mandato de la Asamblea Extraoficial de Socios. Se conformó una comisión de asociados que se reunió con la Dra. Liliana Giorgetti, para expresarle nuestra preocupación por la situación patrimonial del club, el monto de la deuda posconcursal, los rumores de cesión de los jugadores más importantes en cifras y operaciones poco claras. Así también le solicitamos la defensa prioritaria del patrimonio de Central y la vigencia de la Asociación Civil ante el peligro concreto de la quiebra y el fideicomiso deportivo. Presentamos ante el Tribunal de Etica del Colegio de Abogados una denuncia sobre la incompatibilidad en el ejercicio del cargo de síndico y abogado del CARC del Dr. Autarco Arfini. Los Síndicos son los representantes de los asociados dentro de la entidad y son los encargados de fiscalizar en forma constante y eficiente los actos de la Comisión Directiva. Como además de ser síndico, el Dr. Arfini es apoderado del club, recibe un sueldo que condiciona su tarea, percibe una paga de aquellos a los que debe controlar.


Apoyomos cada movilización canaya: el CRECE trabaja en pos de la participación, por eso respaldó y estuvo presente en cada manifestación que los socios canayas proponían en las páginas de Internet: el 2 de Enero en las puertas de la sede en repudio a las ventas de nuestras jóvenes figuras a River Plate o la exitosa caravana previa al debut del equipo en el torneo clausura. Organizamos en el mes de marzo el Segundo Cabildo Abierto Canaya, en el que más de 500 socios reafirmaron su compromiso ante la dífícil situación que atraviesa el club. Con respeto y conciencia se debatieron los temas de mayor relevancia y se consensuaron importantes definiciones, como el respaldo a la actuación independiente de la

jueza mediante la junta de firmas entre los asociados presentes y el establecimiento de los pasos a seguir por vía estatutaria para lograr el llamado a una Asamblea Extraordinaria que revoque el mandato de las actuales autoridades (sea quienes fueran) y se llame a elecciones a la brevedad.

en la Asamblea, donde debemos concurrir masivamente para defender nuestros derechos, revocar el mandato de esta comisión ilegítima y lograr elecciones limpias para Central. Son tiempos duros donde no pueden existir excusas para no

participar. El trabajo es mucho y el camino es largo, pero sabemos de lo que es capaz el pueblo canaya cuando se lo propone. Y también sabemos que no es de canayas abandonar.

Hicimos una presentación ante el Síndico del club, con copia a Fiscalía de Estado, pidiendo precisiones acerca del procedimiento requerido para juntar las firmas del 10% del padrón de asociados y convocar a la Asamblea Extraordinaria. Ya estamos realizando los preparativos para este enorme esfuerzo, que no termina con la junta de más de 2000 firmas sino que se continúa con la presencia

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INFORME CENTRAL

1976-2007

La historia de 30 años de

depredación De cómo Rosario Central, que en el período 1965-1975 llegó a ocupar el podio de los más grandes de nuestro fútbol, fue llevado institucionalmente a la lamentable situación actual, fruto de la ineptitud y la irresponsabilidad de sus dirigentes, y de una política de “vaciamiento” que logró poner a nuestro club al borde de la quiebra institucional.

Por OCAL 4 | CRECE DESDE EL PIE

Hace más de 40 años, Don Adolfo Boerio, que se encontró con una institución económicamente sólida, hizo el gran desafío: “Rosario Central es un club grande y debe ser conducido como tal”. Su propuesta fue plebiscitada en los históricos comicios de 1965, que convocaron a casi 10.000 asociados. Desde entonces y hasta nuestros días, en la vida institucional de Rosario Central se delinearon dos claras y diferentes tendencias políticas: Por un lado la que inauguró Boerio, seguido por sus colaboradores de entonces, quienes llevaron a Rosario Central al podio de los más grandes de nuestro fútbol (período 1965-1975). Y por otro lado, la política de los dirigentes mediocres, que nunca sintieron el mandato de “club grande” y sólo atinan a administrar un club con cada vez menos socios y expuesto a los vaivenes del mercado que manejan los intermediarios, verdaderas “aves de rapiña”, a quienes recurrentemente acuden para “pedirles ayuda” a cambio de inversiones cada vez más condicionadas. Son estos dirigentes los que en los últimos 30 años nos fueron llevando inexorablemente a la situación actual, al borde de la quiebra institucional. (período 1976-2006) La década de oro En el período 1965-75 Rosario Central ocupó el podio de los más grandes de nuestro fútbol.

Fue gran protagonista en el Metro de 1967 (cuando el boom de los gorritos de lana azul y amarillo hizo agotar las existencias de lana de nuestros colores) quedando por un punto fuera de las finales. Luego disputó los primeros puestos de los Nacionales de 1967 y 1968. En 1970 disputó la final con Boca en Buenos Aires, y en 1971 logró el ansiado título de Campeón Nacional, tras la histórica “palomita” de Aldo Poy que nos dio el pasaporte para esa final. En 1973 otra vez Campeón Nacional y en 1974 el título de Campeón Argentino, que nos clasificó por cuarta vez para la Copa Libertadores. De ese período destacamos el equipo de Carlos Timoteo Griguol, que en 1974 ganó el 76% de los puntos disputados en 48 partidos (tres torneos) y la impresionante producción como local en Arroyito: jugó 23 partidos, ganó 20 y empató sólo 3, con 60 goles a favor y nada más que 9 en contra. Además consagró a Mario Kempes como el máximo goleador del fútbol argentino. Eso es un club grande… íbamos a la cancha para ver por cuanto ganábamos. También fue extraordinaria la campaña de las divisiones inferiores: Central fue Campeón de 3º de AFA cuatro años consecutivos: 1972-73-74 y 75. En lo institucional, en ese período se adquirió y se construyó la hermosa Ciudad Deportiva con la emisión de Títulos Patrimoniales. De esa etapa datan también la

pileta olímpica junto al estadio y la pileta gigante de la Ciudad Deportiva. En 1968 se inauguró la doble tribuna, con visera, que da sobre Cordiviola. En 1972 se proyectó y se empezó a construir el doble anillo de cemento para cerrar todo el estadio, con supervisión de la F.I.F.A. En 1974, cuatro años antes del Mundial 78, el 85% de la estructura del Gigante de Arroyito estaba construida, de acuerdo a los plazos establecidos, y en diciembre de 1974 la A.F.A. le comunicó a Rosario Central que había sido designado subsede para el Mundial 78. Fue en 1974, bajo el gobierno constitucional de Juan Perón, nada que ver con los militares. Los 44.453 socios genuinos que figuran en el balance de 1975, reflejan la respuesta de los canayas al desafío y el mandato de club grande. Los inicios del opacamiento Se trató de una década brillante que por ineptitud, irresponsabilidad y falta de compromiso de los dirigentes, dejamos venir abajo hasta llegar a la lamentable situación de los últimos 10 años. A fines de 1975 la C.D. decidió desvincularse de Griguol, el mejor D.T. del fútbol argentino, que nunca debió irse de Rosario Central. En agosto de 1976 decideron vender “de apuro” a Mario Kempes, en una operación que sorprendió a todos: 20 días antes Kempes declaró a la prensa que


no quería irse al fútbol europeo hasta después del Mundial 78. De pronto se decidió su venta a España, a pesar de los consejos de César Luis Menotti de que si lo vendían después del Mundial su cotización se elevaría tres o cuatro veces. Y así, en menos de dos años, los directivos vendieron a casi todo el plantel, dilapidando el mejor equipo de la historia de Rosario Central (ver cuadro). Realmente cuesta creer la incapacidad e ineptitud de nuestros dirigentes. Fueron y siguen siendo “dirigentes chicos” para un club grande. Así se dilapidaron los mejores años de nuestra historia. Como consecuencia de esa mala conducción tuvimos en 1976-77 y 78 campañas pobres e intrascendentes, con bajas recaudaciones, pérdida de socios y el inevitable déficit del presupuesto. De la sinfónica al corte de luz. En los años 1979-80 la inolvidable “sinfónica” de Don Ángel Zof nos vuelve a hacer soñar. Fue el fútbol más bello de la centenaria historia de Rosario Central. Jugamos las finales del Metro y del Nacional 1979 y finalmente fuimos campeones del Nacional 1980. Y otra vez la política equivocada de los dirigentes mediocres: en menos de dos años, de aquel gran equipo no quedó nadie: fueron vendidos, sucesivamente, más de 17 jugadores al irrisorio precio total de menos de 5 millones de dólares (ver cuadro). Y lo más grave es que, para reemplazarlos, los intermediarios nos trajeron a un grupo de jugadores que ni siquiera pudieron mantener mucho tiempo la titularidad. Una vez más se dio la ecuación inver-

sa: a más ventas….más déficit y más deudas. En una situación patrimonial desesperante, en 1984 nos fuimos al descenso. Al año siguiente, con el Negro Marcheta, logramos el ascenso por 11 puntos sobre el segundo. Y de inmediato la hazaña de ganar el torneo de 1º de A.F.A., 198687, caso único e irrepetible en la historia del fútbol…otra vez fue la mano mágica de Don Ángel Zof con su fútbol de gran nivel. Como dijo Don Ángel, había un equipo para “campeonar” varios años, pero los dirigentes mediocres prefirieron vender al goleador y mejor jugador del campeonato, justamente un mes antes de la participación en la Copa Libertadores: el Negro Palma fue vendido (“regalado”) a River en la increíble cifra de 350.000 dólares. Dos años después, de ese gran equipo no quedó casi nadie… ¿Y qué nos trajeron nuestros buenos amigos, los intermediarios?

La historia de incorporaciones mediocres se repetía una vez más (ver cuadro). Por supuesto que la deuda era cada vez mayor. Se repetía la ecuación inversa: a más ventas se generaba más deuda. Pero esta política de “vaciamiento” y endeudamiento no era casual. El número de socios descendía año tras año. De los 44.453 socios de 1975 llegamos a 1992, cuando la presión de la gente hizo renunciar a Vesco, Campagna, Scarabino, etc, con un número de socios que no alcanzaba a 12.000, incluyendo más de 6.000 vitalicios. Allá por la década del 80 Aldo Poy decía que la dirigencia no quería tener muchos socios, así podían “manejar” el club a su antojo. Con los incondicionales de las subcomisiones, que con tal de tener un carnet gratis apoyan al oficialismo, y los viejos amigos vitalicios, pudieron

perpetuarse en el poder con buenas o malas campañas. Todo era una cuestión de amistad. Con 40.000 o 50.000 socios, como puede tener fácilmente Central, no podrían haber manejado el club a su antojo. Esta política de “achicamiento”, de pocos ingresos, genera un déficit cada vez mayor. La deuda no nos permite pagar en fecha, ni a los jugadores, ni a los empleados. Y mejor aún si nos cortan la luz, el gas, el teléfono... así podrán justificar las ventas “de apuro” y a precio de regalo. Es decir que esta política de pocos socios, pocos ingresos, y una deuda cada vez mas agobiante es funcional a la política de vaciamiento y de entrega a los insaciables y voraces intermediarios que, como aves de rapiña, revolotean permanentemente sobre nuestra ciudad deportiva y sobre la sede de calle Mitre.

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Los millones “intermediados” En 1992 se insinúa un cambio. Ante la renuncia de la Comisión Directiva, los socios disconformes eligen al Tito Rodenas para completar el mandato (alrededor de un año y medio). Se incorporan más de 7.000 socios nuevos. Se contrata al Puma Rodríguez, Sergio Vázquez, Alex Rossi, y otros de menor jerarquía. En 1994 vuelve Vesco con los mismos votos con que fue derrotada su lista un año antes, ya que el nuevo oficialismo fue dividido a las elecciones, y a pesar de que juntos superaban el 55% de los votos, regresó Vesco con el 45%. El equipo de Marchetta hizo muy buena campaña en 1994. Después de este torneo se siguieron dilapidando recursos genuinos en ventas dudosas de jugadores (ver cuadro). En este corto período Central recibió de los intermediarios menos de 3 millones de dólares, por jugadores que fueron colocados en casi 15 millones de dólares. En 1995 el equipo que ganó la Copa Conmebol estaba llamado a hacer grandes hazañas. Era otro de los brillantes planteles que condujo Don Ángel Zof. Pero la dirigencia no pensaba en Rosario Central y una vez más, a muy bajo

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precio desmanteló a casi todo el equipo (ver cuadro). Se vendieron 9 jugadores que nos dejaron menos de 6 millones de dólares. Se sabe que los clubes destinatarios pagaron más de 15 millones, es decir que Central dejó de percibir más de 9 millones de dólares, que quedaron en la intermediación. Altamente demostrativo de estos “brillantes” negocios es la venta de nuestros arqueros: en

1994 vendimos a Buljubasich en 400.000 dólares. En 1995-96 vendimos a Bonanno en 350.000, a Abbondanzieri en 850.000, y a Castellano en 250.000, lo que hace un total de 1.850.000 dólares. Para reemplazarlos Central trajo a préstamo al “Gato” Sessa, cuya cotización, según Clarín, era de 2.000.000 de dólares. Por eso no pudimos comprarlo. Es decir que Sessa valía más que Bonanno, Abbondanzieri, Buljubasich y Castellano todos juntos. Que nos expliquen los “sabios” dirigentes este raro negocio y su conveniencia para nuestro club... De este corto período se deduce otra pérdida de ganancias para Central de 12 millones de dólares, que también quedaron en la intermediación. La suma aproximada de estos montos nos indica que entre 1994 y 1996 Rosario Central se descapitalizó en más de 25 millones de dólares. No es exagerada nuestra apreciación, si tenemos en cuenta de que sólo nos referimos a los jugadores más conocidos. Hubo otras muchas ventas menores, o jugadores dejados extrañamente libres. También hay que tener en cuenta que lo poco que se obtenía en las “dudosas” ventas a los intermediarios, se dilapidaba trayendo jugadores de menor jerarquía, algunos casi desconocidos, que generaban primas, sueldos y alquileres de hoteles o departamentos para vivienda de los mismos. Un capítulo aparte es la deuda que se genera al no pagarles a los jugadores y técnicos

que pasan por el club. Se llega, parece a veces intencionalmente, a juicios que generan honorarios a abogados, posiblemente amigos, concretándose, después de un largo tiempo, arreglos por tres o cuatro veces la suma demandada. Un negocio por porciones La C.D. que asumió en 1997 defendió mejor los intereses de Rosario Central, por lo menos en el primer año de gobierno. Vendió a valores de mercado y prácticamente de club a club a Cardetti, Carbonari y Da Silva en más de 10.500.000 dólares, de los cuales Central obtuvo “limpios” más de 9 millones. Pero estas buenas operaciones fueron “una golondrina de verano”. Con la renuncia del Tesorero Villiguer, y posteriormente la de Fito Boerio, vinieron los peores momentos en la historia de las ventas “depredatorias” de Central. Poniendo en práctica una novedosa y devastadora metodología, el nuevo Tesorero vendía porcentajes de los jugadores, a precios a veces irrisorios, como si fueran “porciones de pizza”, pero los retenía en el plantel, aparentemente sin debilitarlo. De allí la buena producción del equipo en 1999. Pero lo grave vendría en los años siguientes, cuando los dueños de esos porcentajes (algunos llegaban al 100%), se llevaban a los jugadores cuando querían. De esta forma, nadie sabía qué patrimonio real tenía Rosario Central, y así el club fue desmantelado con más de 25 ventas en menos de dos años (ver cuadro). El total de estas ventas representa


pues allá cobran en dólares, y habrá que pagarles hoteles caros. En cambio nos damos el lujo de rechazar a Bustos Montoya o a Herrón, que se adaptarían a las dificultades de Central. Está claro que sumando lo que cedimos en el período 1994-2002, más las ventas de Figueroa, Delgado y el Cata Díaz, agregando los “brillantes” negocios de venderle un “combo” a River a precio de ocasión… Rosario Central ha “regalado” más de 90 millones de dólares desde 1994.

un valor de más de 30 millones de dólares, que es lo que pagaron los clubes receptores de los mismos, pero lo cierto es que Rosario Central recibió 11 millones, que se reducen a 7 u 8 millones de dólares si deducimos lo que se perdió del pase de Ezequiel González, que fue pagado con documentos emitidos por un club en quiebra, que nunca fueron cobrados en su totalidad. En este ciclo “brillante” que inauguró el ilustre Tesorero, Rosario Central se descapitalizó en casi 25 millones de dólares, que sumados a los 25 millones de los dos ciclos anteriores (1994-95-96) hacen una pérdida neta de ganancias de más de ¡50 millones de dólares!. Y no hablamos aún de las ventas alevosas de Lucho Figueroa, Chelito Delgado y Daniel Díaz. Central ingresó alrededor de 3 millones de dólares por estos jugadores, cotizados en más de 15 millones. Este fue uno de los episodios más bochornosos de la historia de nuestro club, sobretodo por la gran calidad de los profesionales “donados” a los representantes. Y lo peor es que estos graves episodios están impunes, con sus responsables disfrutando ante nuestros ojos del

“botín” logrado a costa de Rosario Central. Una nueva decepción. En las elecciones de agosto de 2003, la gente votó por un cambio, confiaba que Pablo Scarabino se iba a poner al frente de la auténtica masa de centralistas que querían recuperar el club, para sanearlo y ponerlo otra vez en el podio de los tres más grandes del fútbol argentino. La asamblea de socios apoyó por amplia mayoría la Convocatoria de Acreedores, como medio para blanquear las deudas y recuperar los derechos sobre todos los jugadores. Simultáneamente se intentó ayudar a la Comisión: se propuso hacer una campaña masiva para incorporar 40.000 socios que sumarían casi un millón de pesos por mes, se planteó la apertura de una cuenta especial, con administración compartida y transparente, para juntar 6 millones de pesos para respaldar la convocatoria de acreedores, y un sinnúmero de medidas complementarias para despertar al “Gigante dormido”. Todo eso fue desechado por la nueva C.D. Pablo Scarabino prefirió encerrarse con dos o tres dirigentes y pedir “ayuda” a

nuevos grupos empresarios, que al final terminaron siendo los mismos de siempre. Iba a ganar el “campeonato económico”, y la deuda posconcursal es cada vez mayor. Prometió no vender por el momento más jugadores, y terminó rematando a 12 profesionales (ver cuadro). Ahora quieren vender a Borzani, y nos seguirán trayendo jugadores de los intermediarios o de los técnicos, como Meloño, Gianfelice, Robinson Zapata y ahora jugadores “sub-40” que son desechados de Europa, pero que significarán contratos muy caros,

¿Dónde está el 4to poder? Dejamos a los canayas que lean este documento de la O.C.A.L., que saquen las conclusiones y hagan los juicios de valor correspondientes. Pedimos al periodismo que de una vez por todas se sume sin miedo al esclarecimiento de esta triste historia de “vaciamiento”, que contó necesariamente con su complicidad y su silencio. Hay un Rosario Central que está en la calle, que nada tiene que ver con el de las oficinas de calle Mitre. Este Central genuino, el de la gente que llena las canchas, que sufre y se enferma, pero que es capaz de dar todo por su querido club, debe ser “mimado” y defendido por el periodismo. A ellos especialmente les pedimos que nos ayuden en esta cruzada para salvar la institución, para echar a los “mercaderes del templo de Arroyito”. Central puede llegar fácilmente a los 50.000 socios, y esa es la empresa inmediata. Así se saneará el déficit mensual. La solución está a la vista, si no la toman es porque están en otra cosa. Ojalá que esto sirva para abrir el debate de todos los canayas, de sus dirigentes y del periodismo.

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Cartas de lectores Este es un espacio para opiniones, comentarios, pedidos de información y reflexiones de los lectores. Con derecho a réplica y sin censura. Para que todos los canayas hagan oir su voz.

Escribinos a contacto@centralcrece.com Hola Centralistas: Por lo que pude leer en la revista que recibí, noto que son de los que quieren hacer las cosas bien. Por ahora, simplemente, quiero decirles que deseo sumarme a Uds. en la forma mas activa posible. Se los dice de corazón alguien que hace años quisiera cambiar las cosas con ideas totalmente coherentes y con un verdadero aprecio hacia nuestra tan querida institución. Espero estar en contacto y les mando el mas fuerte de los abrazos. Un canalla de corazón. Omar Aurelio Gullotto. Me sumo a Uds. Hola muchachos, mi nombre es Horacio, me llegó la revista que me enviaron, y comparto todas sus ideas, y estoy muy preocupado por el futuro de nuestra institución, por lo que estoy a su disposición para lo que necesiten, no tienen más que llamarme y allí estaré para colaborar. Un abrazo. Horacio Santos.

Hoy vengo a ofrecer mi colaboración. Por medio de este quiero ofrecer mi aporte activo para todo tipo de actividad a la que pueda ser util a CRECE ya que considero que es el unico medio por el cual mi club y el de mis bisabuelos fundadores en aquella epoca puede hoy llegar a salir adelante, les ruego cuenten conmigo para participar activamente y colaborar en todo eso me hace grande, hace grande a mi familia y a la familia canalla. Cuento con Uds. No me defrauden eso ya lo logró Scarabino. Leonardo Albano Señores de la agrupacion CRECE, Hace tiempo que quiero hacer cosas por Central y además tengo muchas ideas que estoy seguro serán de mucha ayuda para que Central salga adelante. Son tantas mis ganas que hasta me presenté con los proyectos que tengo cuando estos nefastos dirigentes asumieron. Yo quiero lo mejor para Central y confie como muchos otros en un principio. Me gustaria contactarme con uds. para empezar lo antes posible. Además conozco muchos canallas con ganas de hacer algo y que por distintos motivos no se han acercado a ninguna agrupación. Desde ya muchas gracias y aguante Central. Adrian Marcelo La Scala.

Mi nombre es Bibiana Faoro, soy socia y fanática de Central. Les escribo para decirles que adhiero al proyecto del CRECE y creo que es el camino más creible para que salgamos del letargo en el que estamos, es muy triste para mi decirlo pero más triste es que es totalmente cierto, quiero a Central y me siento ùltimamente estafada en mi sentimiento, pero bueno no quiero tomarlos como analista..., basta de declamar y estoy dispuesta a colaborar con Uds. en cuanto me sea posible, soy profesional pero dispongo de unas horas que podría dedicarlas a mi gran amor. Un saludo a todos Bibiana Faoro

Tu opinión nos interesa. Escribinos:

contacto@centralcrece.com 8 | CRECE DESDE EL PIE


PROYECTO: FUTBOL

Fortalecer las inferiores

Entendemos que a partir de una gestión honesta y con un plan implementado por profesionales idóneos, seguirán surgiendo jóvenes figuras, y lo que es más importante, podremos disfrutarlas con nuestra camiseta y venderlos sólo cuando los beneficios sean convenientes para los jugadores y para la institución. En la nota central de esta revista se hace una perfecta descripción de cómo, mediante maniobras irregulares, quienes detentaron el poder durante los últimos años asociados con usureros e intermediarios y con la complicidad de los medios de comunicación entregaron a un precio vil el patrimonio más importante con el que cuentan los clubes de fútbol: sus jugadores. Desde el CRECE, esta realidad nos parece inaceptable y por eso proponemos una alternativa superadora. A continuación describimos los puntos más importantes del Proyecto Inferiores.

Asignación de recursos Es necesario garantizar todo lo necesario para el correcto desarrollo de las divisiones inferiores, teniendo en cuenta las instalaciones, la nutrición, la educación y la contención emocional además de la formación deportiva. Cultura y esquema de inferiores El joven debe formarse en un ambiente que lo contenga, lo forme y le de confianza. Para esto es imprescindible erradicar las presiones y negociados provenientes de representantes y otros personajes que actualmente invaden la Ciudad Deportiva afectando el aprendizaje y el correcto desarrollo de los chicos. Para llevar adelante una transformación profunda de esta situación, proponemos definir un grupo de trabajo con los siguientes roles y funciones:

Buscadores de talentos: red de especialistas distribuidos en el país encargados de detectar jóvenes talentos. Representantes: se creará un registro de representantes, de acceso público. Se estipulará un límite de jugadores representados por una sola entidad. Reglas para la venta de jugadores El Director Deportivo, al fin de cada campeonato, elevará un informe en el cual se recomendará qué jugadores deben ser dejados en libertad de acción, qué jugadores deben continuar en la institución y aquellos que pueden ser transferidos. Este informe contará además con una cotización aproximada de cada jugador en base a la cual se firmarán contratos, se negociarán pases y se confeccionará el balance

anual. Para poder ser vendido, el jugador deberá ser mayor de 18 años de edad y haber actuado en setenta y seis (76) partidos o durante 2 años en la primera división. Se informará previamente a los socios sobre las condiciones de la operación y quiénes son los integrantes de la comisión directiva que aprueban o desaprueban la misma. Tal informe se difundirá por Internet y por boletín personal al asociado. Preferentemente, las transacciones se realizarán en forma directa con otros clubes de fútbol (personas jurídicas deportivas), evitando la venta, préstamo o transacción con personas físicas o jurídicas, sean públicas o privadas, que carezcan del carácter antes detallado.

Director deportivo: Tendrá a su cargo toda la estructura del fútbol profesional y de inferiores. Su principal función será la coordinación del trabajo entre el Coordinador de Divisiones Inferiores y el Cuerpo Técnico de Primera División. Coordinador de inferiores: responsable directo de las inferiores, manteniendo comunicación permanente con los técnicos. Gabinete interdisciplinario: grupo constituido por médicos, nutricionistas y psicólogos que harán como soporte al resto del equipo de técnicos. |9


Sumarios, contra-marchas y denuncias penales. ¿Adónde quieren llegar?

El Canaya no se calla Central es un fenómeno popular, no sólo un club. Central es una pasión popular y de carácter nacional, no sólo una pasión. Central hundió sus raíces en su tierra cuando, todavía en pañales, decidió sacarse de encima un nombre inglés que le molestaba y, como buena pasión que es, lo hizo en una asamblea que fue un despelote. De ese parto nació el nombre que hoy llevamos y nos enorgullece, el de la ciudad y el del equipo, que son lo mismo.

Sólo de semejante esencia podíamos nacer los canayas, una raza de hinchas y socios que amamos y defendemos lo que más queremos y que, por eso, no vamos a ser testigos pasivos del proceso de destrucción (algunos prefieren llamarlo “ñubelización”) al que quieren llevar a nuestro club. Porque eso también nos diferencia. Y nos hace únicos. Porque el Canaya no se calla: se interesa, se informa, opina, se preocupa, saca conclusiones, denuncia irregu-

laridades, se organiza, se expresa de múltiples formas contra los traidores. Y, obviamente, esto molesta a los que prefieren y promueven la apatía política y la indiferencia de los socios como camino allanado hacia el desguace del club. Por eso, ante la traición a los intereses de todos, sólo les queda el recurso de impedir, a través de la confusión y la fuerza, que la verdad salga a la luz. Frente a la impotencia que generan los reclamos genuinos de tantos canayas, estamos conociendo nuevos métodos abusivos: agresión en nuestro propio Gigante, filmación, persecución y silenciamiento de opositores. La última reforma a nuestro Estatuto habilitó a quienes conduzcan el Club a perseguir a aquellos que piensen distinto y tengan la “osadía” de expresarlo. Así es que últimamente se enviaron cartas documento a varios socios, cuyo pecado fue contarles las costillas a esta Comisión Directiva. Pero, en lugar de corregir un rumbo que nos lleva a la perpetuación del fracaso, la comisión eligió perseguir y enjuiciar a los disidentes. Eligió matar al cartero por darle la mala noticia. Y no sólo eso: el Movimiento Canalla, nombre que llevó a esta C.D. a ser reelecta en elecciones que ya sabemos cómo se desarrollaron, llegó a la bajeza de llamar a una concentración a realizarse el mismo día, a la misma hora y en el mismo lugar en el que se habría de desarrollar una manifestación de los socios que nos oponemos a que el club siga endeudándose,

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fracasando, y a que los socios que levantamos la voz por esa razón seamos perseguidos y sancionados, con el único y obvio objetivo de generar una situación violenta entre canayas, cosa que nos parece despreciable. Tan despreciable como inventar apoyos a esa “contra-marcha”, tal el caso del socio Nº 1900070301, cuyo apellido fue incluido sin su consentimiento como supuesto adherente, debiendo redactar una nota de descargo para limpiar su nombre. A estas actitudes despreciables, se sumó después una absurda e insostenible denuncia penal contra canalla.com por publicar mensajes que “supuestamente” incitan a la violencia. ¡Contra canalla.com!, un medio que hace más de 7 años brinda un espacio diario para que los socios e hinchas canayas escriban lo que piensan, sea cual fuere su preferencia deportiva o su orientación política. Se trata de un medio independiente que nos permite ejercer nuestro derecho a expresarnos libremente, por eso lo atacan con esta sarta de acusaciones infundadas. Una vez más apuntan contra el cartero, pero las malas noticias ya están a la vista de todos. Y como si esto fuera poco, para consolidar la nefasta operatoria intimidante, aparecieron cobardes bombas molotov atentando contra propiedades de referentes del CRECE y de otra agrupación política que reclama por el bien de Central. La mejor forma de evitar reclamos y denuncias es, para nosotros, gobernando bien, o sea de manera transparente y junto a los socios, como haría cualquier canaya de corazón. Pero no lo entiende así


esta gente, esta clase de gente que venimos sufriendo desde hace más de 30 años, ocultando o tergiversando la información y gobernando de espaldas a los únicos dueños del Nuestro: los socios. Nosotros somos ustedes, canayas. Somos los socios que están a su lado en los parrilleros del Caribe y los que comparten con ustedes la arena de la Deportiva. Somos los hinchas que pensamos canciones que después cantamos miles de canayas y los que pagamos la cuota, la entrada, la platea, el bondi, la traffic, la nafta y todo lo que haya que pagar porque hay que estar con Central, y a Central no se lo estafa. Tras tanto desfile de infames, mediocres y traidores, tras tanto fracaso y tanto dolor, decidimos decirles BASTA y por eso levantamos nuestra voz, nos reunimos, nos unimos y nos preparamos con el fin de no delegar más en nadie la responsabilidad de

construir el futuro de Central, que es el nuestro y será el de nuestros hijos. Porque ninguno de nosotros quiere imaginarse el futuro con un Central en ruinas ni, mucho menos, con un club muerto y una sociedad anónima floreciendo sobre sus cenizas. El sentimiento no se traiciona, la pasión no se negocia. Nosotros somos ustedes, canayas. Y tenemos que ser más. Central nos necesita, y por eso te llamamos, por eso te pedimos que te sumes y no que te quedes esperando una solución mágica que nunca llega. Central precisa de todos nosotros: participando en una asamblea, en una marcha, una reunión, preguntando, informándonos (y abriendo bien los ojos con la información y con quiénes nos informan), queriendo saber, cuestionando, sumando tu buena voluntad a la de los demás y a la nuestra. En el lugar que cada uno

quiera, menos en el de espectador. Alentando los domingos y poniendo cuerpo y cabeza para defenderlo en la semana, sin mezclar las cosas. Juntos podemos salvar a Central, juntos debemos salvarlo. ¿Quién lo va a hacer sino? Si los “salvadores” nos hunden cada día más. Creemos

que es una alternativa difícil pero posible. No es un camino cómodo pero es necesario. No sabemos si es el único, sí que es el mejor para nuestro Rosario Central.

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HISTORIAS CANALLAS

O gol mais festejado do mundo

Central, Central de mi vida, vos sos la alegría de mi corazón... Entre todas las canciones de la cancha, esa es mi preferida. Siempre que tengo la mente en blanco termino tarareando su melodía sin darme cuenta, como si algo dentro mío necesitara poner en evidencia mi esencia canaya. Por eso no es extraño que aquel mediodía, mientras íbamos con Agustina hacia el Maracaná, estuviéramos cantando esa canción. Agus era mi compañera de viaje, una amiga nueva que había descubierto hacía apenas tres meses, en una asamblea en el Cruce Alberdi. Estábamos construyendo una alternativa política para el club y, como ella, se estaba sumando mucha gente con ganas de cambiar las cosas. Así fue que empezó a venir a las reuniones, a compartir proyectos y a trabajar con nosotros. El día de las elecciones fuimos fiscales de mesas vecinas, y después de que el CRECE perdiera, asumimos el desafío de seguir creciendo, apostando a organizarnos internamente y generar un verdadero proyecto para Central, con gente capacitada que pudiera llevarlo adelante con coherencia y honestidad. Se armaron comisiones y coincidimos en el mismo grupo, hasta que me invitó a irme de vacaciones con ella a Río de Janeiro. La insistente huelga de sol nos obligó a resignar la playa, por lo que un día decidimos ponernos nuestras camisetas e ir a conocer el máximo estadio carioca. Varias veces nos entusiasmamos cuando alguien reconocía nuestros colores y nos gritaba “Canayas!”, desatando un orgullo que no disimulábamos. Antes de hacer la visita a la cancha fuimos al Museo del Fútbol, una muestra ubicada en el 1º piso donde se narran la historia, las glorias y los ídolos de equipos brasileros. Entre videos y afiches de mundiales pasados descubrimos una sección de “Curiosidades”, donde se destacaba un suceso titulado “O gol mais festejado do mundo”. Ahí estaba la Palomita, la foto de Aldo Poy inmortalizado en su vuelo eterno, el relato de la hazaña futbolística y de la legendaria prédica de la OCAL… ¡Qué emoción! Con los ojos inundados y la sonrisa invariable nos abrazamos, nos sacamos fotos, nos regocijamos de alegría. Nuestro Central era el único club argentino mencionado en ese lugar, y nada más y nada menos que por la historia de la Palomita, un fenómeno único en el mundo, ideado y perpetuado por los hinchas, dando cuenta de la singularidad de 12 | CRECE DESDE EL PIE

nuestra gente. ¿Cómo no vas a ser la alegría de mi corazón?, pensé. Si esa felicidad no tenía precio: sentirnos tan locales en uno de los templos del fútbol mundial, a más de 3000 km de casa… Pensé en mi papá, como agradeciéndole su generoso legado centralista. Pensé en el Aldo, ese héroe mítico que con la humildad y el cariño de los grandes sabe atender a todas y cada una de las demandas de un pueblo febril y delirante.

“Qué lindo si estuvieran los chicos”, me dijo Agus, e inmediatamente nos acordamos de todos nuestros compañeros del CRECE y del deseo genuino de tanta gente de devolverle a nuestro club la grandeza de otros tiempos. “Central de mi vida, vos sos la alegría de mi corazón”… me fui cantando. Orgullosa. Conmovida. Con una deuda más de alegría con Central. Con un motivo nuevo para seguir trabajando en el CRECE.



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