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Partir del fondo

Año 3 Nº3 2010 Es propiedad del Centro Regional Ecuménico de Asesoría y Servicio – Creas – Asociación Civil Sin Fines de Lucro. Camacuá 238 C1406DOF - Buenos Aires - Argentina Tel. (+54 11) 4631-8516 Fax: (+54 11) 4632-1595 fpparg@creas.org www.creas.org Personería Jurídica Dec. Nº IGJ 000663 Dirección General Humberto Shikiya Caterina Bain Coordinación Editorial Celia Liftenegger Valeria Schechtel Redacción Marcela Gabioud Celia Liftenegger Valeria Schechtel Traducción Alonso D. Roberts Gerhild Guertler Diseño Maceratesi-Lepera Propiedad intelectual Nº 745385 Impresión Grancharoff Impresores Tapalque 5868, Buenos Aires – Argentina impresores@grancharoff.com Los artículos publicados no expresan necesariamente la opinión de Creas. Está permitida la reproducción del material citando la fuente.

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Sumario/Contents 04 Editorial 05 Editorial

06 Piquetas para el trabajo genuino 07 Pickets for real work

Metiendo la cuchara / Putting in the Spoon

10 Cuando la cocina cambia una y muchas vidas 11 When the kitchen changes one life and many 14 Trabajar en red para crecer 15 Sharing in a network in order to grow

Circo Social del Sur / Social Circus of the South

16 Vivir de lo que más me gusta 17 Living from what I most like 18 Ser un artista de circo 19 Being a circus artist 20 Aprender para enseñar 21 Learning in order to teach

22 Crecer en el Ceibo 23 Growing at the El Ceibo Centre

26 Estadísticas 26 Creas Fund, Statistics 2006-2008

30 Agradecimientos 31 Acknowledgements

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Partir del fondo

Editorial En su tercera edición Partir del Fondo acerca nuevas historias de vida que se multiplican en los barrios y ciudades de nuestro país. Con esta publicación, el Fondo Creas pretende transmitir la experiencia directa, la palabra de aquellas personas que han recorrido la experiencia comunitaria desde los márgenes de la exclusión. El desafío es encontrar en esas voces la articulación del micro relato individual y los grandes relatos predominantes en lo social y en lo político. Porque en esa instancia vislumbramos la ciudadanía que se construye, que se ejerce y que deseamos potenciar. Después de 8 años de trabajo, apostamos a fortalecer a las organizaciones que son de alguna manera promotoras de derechos básicos. Allí donde el contexto vulnera y quiebra, el espacio comunitario expresa la esperanza de una vida plena. La participación y la experiencia comunitaria son mecanismos de generación de poder que se ejercen y se despliegan en las organizaciones sociales. La práctica solidaria creativa y constante representa el antídoto de que disponen para no hacer desaparecer su descendencia y su pensamiento político. La creación de éstas prácticas y significaciones reavivan los derechos de las personas y activan la construcción de comunidades más equitativas y democráticas. Así, el Circo Social que trabaja en las villas reconoce la violencia, la estigmatización, las adicciones con las que la juventud convive. Por y a pesar de eso, logra mediante la magia de su trabajo que los chicos y chicas ejerzan su derecho a la cultura. Y que en esa práctica circense, conscientes de su compromiso vayan creando y re-creando vida, su vida y la de otros/as. También, elegimos las experiencias de los Centros Comunitarios de la Red Andando como parte de un proceso creativo. Donde la experiencia transitada ha permitido construir y crear. Crear acciones y crear poder. Redefinir a las mujeres en el rol de consumidoras de comida para verlas como creadoras de valor nutricional, de mujeres solas a mujeres como protagonistas de los centros comunitarios y de sus familias. En este sentido, la experiencia de la Red es pluridimensional pues la cocina es atravesada por cuestiones de género, de niñez, educación, salud y política. Estas

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mujeres logran re-apropiarse de la cocina desde el lugar productor: producir comida, producir poder, producir libros, política y discurso. Ese lugar de producción es también el que motivó la elección de una historia relacionada con el trabajo y los jóvenes. La cooperativa metalúrgica Sabino Navarro reivindica el trabajo como el espacio de recuperación del oficio y también como espacio político a disputar. Esta experiencia cooperativa conjuga la capacidad de los jóvenes de liderar procesos de capacitación desde una mirada social y política que nace y se consolida desde y por el trabajo.  Además, nos interesó rescatar la labor del Centro Comunitario el Ceibo porque representa para el Fondo una experiencia basada en una metodología de desarrollo de capacidades de gestión y organización que hace de lo inevitable algo “habitable” y nos permite seguir apostando a la construcción comunitaria. Las organizaciones sociales se alzan en una incansable lucha por vivir mejor. Frente a la injusticia que genera el contexto, frente al creciente desarrollo de la marginalidad urbana, las organizaciones sociales intentan, apuestan y logran recuperar el significado de la vida. Son el enclave que nos motiva año a año a presentar estos relatos como baluartes de cambio posible y futuro digno.

Celia Liftenegger. Coordinadora Fondo Creas Valeria Schechtel. Coordinadora Ads. Fondo Creas


Editorial In its third edition “Partir del Fondo” presents some new examples of “life stories” that are becoming more common in the poor areas and cities of our country. With this publication, the Creas Fund tries to pass on personal experiences, giving voice to those people living on the edge of exclusion, which have as well accumulated a lot of community experiences. It is challenging to hear these stories that illustrate the micro-level, and interpret them on the background of the big predominant voices in the present society and politics. Comparing them, one can visualize citizenship under construction, which we promote and want to strengthen. After eight years of work, we are now primarily committing ourselves to strengthen organizations which promote the basic rights. While the immediate context hurts and breaks people, community offers hope for a fulfilled life. Participating in such community experiences acts a way to mobilize local power, which is then used and displayed in social organizations. The creative, constant practical solidarity of the community members is the remedy at hand, preventing their descendents and their political thinking from vanishing. Building up these practices and meanings leads to the revival of the rights of people, and contributes to the construction of more equal and democratic communities. The Social Circus, which works in the suburbs, called “villa”, knows about the main problems these young people live with: violence, addictions and stigmatization. The circus, with the magic of its performance, manages to make the children put

into practice their cultural rights. And within this “circus reality”, consciously committed, they build and re-build their lives and the lives of others. We are presenting the experience of the Community Centres that participate in the “Andando”-Network as part of a creative process. These experiences, passed on and shared, have allowed the community to build and create, both actions and power. Women are redefining their role, changing from being food consumers, into persons creating nutritional value, from being isolated women, to being the leading figures in the community centres and in their families. In this sense, the experience of the network is multidimensional and questions on gender, children, education, health and politics are tackled across the cooking space. These women managed to assume a new role in the kitchen, as producers: of food, strength, books, politics and their own discourse. The importance of production was also the reason behind the selection of a story related to work and young people. The metalworking cooperative Sabino Navarro demands work to regain their employment, but also as a political place to be contested. This cooperative experience fosters the young peoples´ capacity to lead capacity building processes with a social and political view, which is generated and consolidated from the working process itself Last but not least, we were interested in remembering the work done by the Community Centre “El Ceibo”. For the Fund, this was an experience based on a methodology of developing managerial and organizational capacity, making the inevitable, something habitable, letting us carry forward our emphasis on community building. Social organizations are growing in a restless struggle for better living. Confronted with the surrounding injustice and the continuously growing urban marginalization, the social organizations try, emphasize and succeed to recover the sense of life. They are like enclaves that every year motivates us to present these stories as a bastion of possible changes and a decent, worthwhile living future.

Celia Liftenegger. Coordinadora Fondo Creas Valeria Schechtel. Coordinadora Ads. Fondo Creas

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Piquetas para el trabajo genuino

Ariel Sevilla Ficha técnica Organización: Cooperativa Sabino Navarro Nombre del proyecto: Taller de soldadura semiautomática, TIG y Plasma Ubicación: Villa Lugano Contacto: navarro.ltda@gmail.com

Temática/ Derecho: jóvenes, trabajo, microemprendimientos. rias y Qué apoyo Creas: Nuevas maquina mienca herramientas que les permitieron acnarse en su principal objetivo que es cialiespe ceder a la práctica en soldadura rción zada. Esto contribuyó a su futura inse para le en la industria del acero inoxidab y así ser más competitivos en el mercado lograr mejores ingresos.

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Mi nombre es Ariel, tengo 33 años y soy herrero, entre otras cosas. Llegué hasta acá después de haber recorrido un camino de aprendizaje con otros compañeros, buscando una alternativa para progresar a partir del cooperativismo. Me casé hace dos años, después de 5 de noviazgo, con una chica que encontré en la multitud de mi barrio, la Villa Lugano. Allí crecí, haciéndome respetar a golpe de puño, porque ahí prima la ley del más fuerte. A los 13 años, mamá tuvo que dejar la casa donde alquilábamos porque ya no la podía sostener y terminamos en un rancho que pudo comprar con unos ahorros, viviendo entre paredes de cartón. Esos dos años fueron terribles. Me costó acostumbrarme a lo que veía: chicos en la esquina con la droga, el alcoholismo, la inseguridad. Jamás había escucha-

do tiros y ahí los escuchaba a diario, con la policía que venia constantemente. Antes de eso, había vivido en un hogar escuela, donde mamá venia a buscarme los viernes porque durante la semana trabajaba limpiando en casas de familia. Después de tercer grado me pasó a una escuela de jornada completa para no pasar tiempo en la calle, hasta que terminé la primaria. En el barrio me hice de amigos y conocidos, pero a medida que fui creciendo dejé de juntarme con los de la esquina. La fácil era darte la primer droga gratis y la segunda te la cobraban, la difícil era obligarte y amenazarte que te iban a buscar a tú casa si no consumías. Pero conmigo no podían porque enseguida reaccionaba. Así transcurrió la secundaria, unos años en la técnica hasta que repetí dos veces, me puse a trabajar para


Pickets for real work

Ariel Sevilla My name is Ariel, I am 33 years old and I am a blacksmith, among other things. I got to this point after going along a learning path with other mates, looking for a way forward through cooperatives. I got married two years ago, after an engagement of five years, with a girl I met among the many in my neighbourhood, Vila Lugano. I grew up there, making myself respected with my fists, because the law of the strongest applies there. At 13, mom had to give up the house that we rented because she couldn’t keep it up, and we ended up in a shack that she was able to buy with some savings, living between walls of cardboard. Those two years were terrible. It was hard for me to get used to what I saw: the children on the corner with drugs, the alcoholism, the

insecurity. I had never before heard gunshots and there I heard them every day, with the police coming all the time. Before that, I had lived in a boarding school where mom used to fetch me on Fridays because during the week she worked as a cleaner in family homes. After third grade she put me in an allday school so that I wouldn’t spend time on the streets, until I finished primary school. In the neighbourhood I made friends and acquaintances, but as I grew up I gave up joining the crowd on the street corner. The easy approach was to give you the first dose of drugs free and charge for the second; the heavy approach was to force you and to threaten that they would go for you at home if you did not use drugs. But they couldn’t do that to me because I would react at once.

Ficha técnica Organisation: Sabino Navarro Co-operative Name of the Project: Workshop on semi-automatic soldering Location: Villa Lugano, City of Buenos Aires Contact: navarro.ltda@gmail.com Thematic area / Right addressed: youth, work, micro -enterprises What Creas supported: New machines and tools that enable them pursue their main aim, which is to get into the practice of specialised soldering and thus be able to enter the stainless steel trade so as to be more competitive in the market.

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Cooperativa Sabino Navarro Fabrica estructuras metálicas, ensamble de maquinaria y aberturas de alta calidad. Abastece del servicio de soldadura semiautomática a talleres mecánicos, rectificadoras, e industrias. Construyen galpones y naves industriales además de la tradicional herrería de obra. Martín Ayerbe, presidente de la cooperativa, señala: “La fortaleza que tenemos es principalmente el hecho de ser trabajadores. Logramos, por el proceso de autoconocimiento, comprender que somos nosotros los que generamos valor en el proceso de producción e intercambio y que solo recibimos una pequeña parte de ese valor por no poseer, entre otras cosas, medios de producción adecuados”.

ayudar en casa y la terminé a los 21 años, en un bachillerato de la salud. Cuando fue la crisis del 2001 no conseguía trabajo y me invitaron a participar de unos talleres donde cobrabas un plan y aprendías oficios, en la iglesia del barrio que estaba frente a casa. Allí empezamos más de 40 y terminamos armando una cooperativa de trabajo con 7 compañeros. A pesar de que nunca llegaron los profesores, de sufrir una estafa que impidió contar con las herramientas necesarias, entre todos hicimos rifas, juntamos plata y pudimos comprar nuestra primera máquina. De la mano de un hombre del barrio aprendimos de herrería, electricidad y fuiPOTENCIALIDADES mos devolviendo al espacio Prevén que en 2 años podrán acceder al costo donde estábamos, nuestro que implica certificar este tipo de soldaduras trabajo. Empezamos hay eso les ayudará a insertarse en la industria ciendo arreglos en casas del acero inoxidable y ser más competitivos. del barrio pero el primer trabajo pago llegó para una Plantean todo este proceso como una rueda de biblioteca y fue muy imporcapacitación, mejores ingresos y más trabajo, tante. Nos encargamos de nuevos socios en la cooperativa y extensión de soldar las rejas, transporla formación a otros. Creen que esto permitirá tarlas e instalarlas, cosas la educación para el trabajo de los sectores que hasta ahora nunca hamás vulnerables y dará un nuevo enfoque en bíamos hecho. una rama de la producción muy específica Con el tiempo tuvimos que concentrada en las corporaciones que tienen el dejar ese espacio y alquilar monopolio de las certificaciones otro, así formamos la cooperativa Sabino Navarro

“La fortaleza que tenemos es principalmente el hecho de ser trabajadores”. Martín Ayerbe, presidente de la cooperativa

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Ltda. Tuvimos la experiencia de dar talleres para otros jóvenes que, como nosotros, necesitaban capacitarse. Hicimos un evento para el día del trabajador, que es una choriseada y vinieron de otra cooperativa, grupos del barrio y adolescentes. Fue hermoso porque les enseñamos a los jóvenes a hacer piquetas que se usan para sacar la escoria de la soldadura y poder ver si quedó bien. Se la pasaron todo el día calentando y golpeando un hierro de media, dándole forma chata en un extremo y con punta, en otra. Se llevaron su primera herramienta hecha por sus propias manos. Para nosotros tuvo mucho valor poder transmitir lo que habíamos vivido y experimentado en el valor del trabajo genuino. Lo que aprendí en el cooperativismo es que no importa como te vistas, si te combinan las zapatillas con los pantalones o si fumas o no paco*. Lo importante es ver si los chicos tienen las capacidades para el trabajo y las ganas de aprender. Acá la oportunidad está para todos.

*Droga que se produce con pasta base de cocaína, harina, kerosene y vidrio. A solo 1 peso el gramo se la conoce como “la droga de los pobres” y como tal, es muchísimo mas nociva y adictiva que tantas otras drogas del mercado.


“The strength we have is principally the fact of being workers”. Martin Ayerbe, the Co-operative´s president

So I went through secondary school and some years in technical school until I repeated a year twice over. I started working to help at home, and I finished studying at 21 with a leaving certificate in healthcare. When the country was hit by economic collapse in 2001, I couldn’t find work and was invited to take part in some workshops where you made a plan and learned skills, in a neighbourhood church in front of our house. There 40 of us started and in the end seven of us set up a co-operative. In spite of the teachers not turning up, and of suffering a theft that prevented us from getting together all the necessary tools, we organised raffles, raised money and managed to buy our first machine. A man who lived in our neighbourhood taught us the blacksmith’s work, and electricity, and we started to repay our locality with our work. We started doing repairs on houses in the neighbourhood, but the first paid work was for a library and was very important. We undertook to solder, deliver and install the grating, things we’d never done before.

In time we had to leave that space and rent another, forming a co-operative called Sabino Navarro Limited. We had the experience of giving workshops for other young people who needed training as we had. We put on a party for Workers’ Day, and people came from another co-operative as well as neighbourhood groups, and adolescents. It was great because we taught the young people to make picks, that are used to take out the dross from the soldering and be able to see if it has turned out well. They spent the whole day heating and hitting a medium-sized rod of iron, giving it a flattened shape at one end and a point at the other. They went away with their first tool made with their own hands. It was very good for us to be able to pass on what we had lived and experienced of the value of real work. What I have learned in the co-operative movement is that it doesn’t matter how you dress, whether your shoes match your pants or whether or not you smoke paco*. What is important is to see if the lads have the capacity to work and want to learn. Here everyone can have an opportunity.

Sabino Navarro Co-operative It makes metal structures, machine parts and industrial doors and windows of high quality. It provides a service of semi-automatic soldering to mechanical workshops and industrial firms. It has built industrial sheds as well as doing the more standard workplace soldering. Martin Ayerbe, the Co-operative´s president, said: “The strength we have is principally the fact of being workers. Through acquiring self-knowledge we come to understand that we are the ones who create value in the process of production and exchange, and that we only receive a small part of that value because we lack, among other things, appropriate means of production.”

*Cocaine paste, also known as coca paste, paco or basuco in South America. Cocaine paste includes crude intermediate stages of the cocaine preparation process and their freebase forms as well as “crack cocaine” prepared from pure cocaine hydrochloride. In Argentina it is called the “drug of the poor”, because one can get a dose for 1 Peso (30 cents in USD), which is enough for a powerful short high, but leads to quick addiction and destruction. It is therefore much more harmful and noxious than other drugs.

POTENTIAL They foresee that in two years time they will be able to afford to certify their fitness for this kind of soldering, so as to get into stainless steel and raise their income levels. They see this whole process as a cycle of capacity development leading to better incomes and more work, to more members of the co-operative, and to extending education. They believe that this will open the way to education for work of the most vulnerable sectors and will give a new focus to a very specific branch of production that is concentrated in the corporations that have a monopoly of the certification.

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Ficha técnica

Cuando la cocina cambia una y muchas vidas María Cristina Aguirre Britos Uruguaya de nacimiento y argentina por opción, vivo en este país desde los 15 años, con algunas cruzadas del río, pero siempre volví. Hace unos años, junto al crecimiento de mi última hija que ya tiene 12 años, conocí el jardincito Casita Feliz, donde me metí en la cocina y es mi aliada para mejorar la calidad de vida de los niños y niñas de 2 a 5 años que comen ahí. Unos 8 años atrás, mi hijita necesitaba un jardín y me enteré que existían estas instituciones donde les daban de comer, además de educarlos. Después de haber trabajado en la calle, limpiando plazas, baldíos, veredas, cortar la maleza, con las manos congeladas por el frío a las 6 de la mañana, salió la opción de prestar servicio pago en instituciones. Como ya había ayudado gratis en el jardín, me pidieron y elegí la cocina. Eso me cambió la vida. Estoy re contenta de estar ahí. Cobramos incentivos, no sueldo, pero se contemplan las horas que haces. Trabajamos todo el día, a la mañana estamos las dos cocineras y a la tarde nos turnamos. Alimentamos a 240 personas en total. Hace un tiempo, las chicas de la Red Andando nos convocaron para el proyecto Metiendo la cuchara. Nos unimos y ahí fue donde nos juntamos todas las cocineras de los centros que forman la

Organización: Red Andando Ubicación: Merlo - Moreno Contacto: redandando@speedy.com.ar ón, Temática/ Derecho: Salud, Educaci Alimentación, Género. de las Qué apoyo Creas: El fortalecimiento tros mujeres como educadoras de los Cen ucir prod de d cida Comunitarios y su capa y transmitir sus experiencias en los as-

ico. pectos nutricional, pedagógico y polít ño e Los talleres de capacitación y el dise maimpresión de la cartilla permitieron siste y tizar casi 20 años de trabajo educativo alimentario de la Red Andando.

“En la cocina también se educa. Combinamos alimentos, hacemos cuentas y anotamos. Nos esforzamos por mejorar la presentación de los alimentos. Explicamos las comidas, aprendemos y enseñamos para qué sirve cada alimento. Buscamos oportunidades para que los chicos y chicas elijan, opinen y decidan. Buscamos maneras de variar la preparación para que no pierdan nutrientes. Motivamos conocer, probar y gustar sabores y alimentos nuevos. Pesamos, calculamos y comparamos precios. Aprendemos a diferenciar entre aquellos alimentos que son más saludables y los que no son necesarios” del Cuadernillo Metiendo la Cuchara elaborado por las educadoras de la Red.

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When the kitchen changes one life and many María Cristina Aguirre Britos Uruguayan by birth and Argentine by choice, I’ve lived in this country since I was 15, with some crossings of the river [the River Plate] but always returning. Some years ago, with the growth of my youngest daughter who is now 12 years old, I came to know the Casita Feliz [happy little house] kindergarten where I got stuck into the kitchen, my ally to improve the lives of the boys and girls who eat there, between the ages of two and five. Some eight years ago, my little daughter needed a kindergarten and I learned of the existence of centres where the children were fed as well as educated. After having worked on the street, cleaning public spaces, waste land and pavements, cutting weeds, with hands frozen from the cold at six in the morning, there came the chance of paid work in centres. As I had already helped on a voluntary basis in the kindergarten, I was selected, and I chose the kitchen. This changed my life. I am very happy to be here. We are paid fees, not a salary, but the hours worked are taken into account. We work all day, in the morning we two cooks are both here and in the afternoon we take turns. We feed 240 people altogether. Some time ago, the women in Red Andando [Going Network] invited us to join the “Putting in the Spoon” project. We joined and there came together with the cooks of all the centres that make up the network. We had training workshops, we talked of many things, from the early days, of community soup-kitchens, of nutrition.

Ficha técnica Organisation: Red Andando [Going Network] Location: Merlo - Moreno, Province of Buenos Aires Contact: redandando@speedy.com.ar Thematic area / Right addressed: Health, Education, Food, Gender What Creas supported: Developing the capacity of the educators in the Community Centres to describe and transmit their experiences, considering nutritional, pedagogical and political aspects. The training workshops and the design and printing of the booklet enabled

the network to systematise almost 20 years of educational and nutritional work.

“The kitchen is also a place for education. We combine foods, keep accounts and take notes. We make an effort to improve the appearance of the food. We explain the meals, we learn and teach what each food is good for. We seek opportunities for the boys and girls to choose, express opinions and decide. We look for ways to vary the cooking so as not to lose nutritional value. We stimulate the meeting, tasting and enjoying of new flavours and foods. We weigh, calculate and compare prices. We learn to differentiate between those foods that are healthier and those that are not necessary.” From the booklet Putting in the Spoon, produced by the educators in the Network.

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Una cuchara hecha de mujeres, de nombres de mujeres. Marca una doble intención: la diversidad y la distribución encarnada en la cuchara. La cuchara es símbolo de distribución, de repartir, de compartir. Es inclusiva, es símbolo de solidaridad y cooperación. Cuando la cuchara es de madera habla de felicidad a pesar de la pobreza.

Red. Hicimos capacitaciones, se hablaron de muchas cosas, desde cuando se empezó, de las ollas populares, de la alimentación. Entendimos que no se trata de agarrar agua y un poco de carne, una cosa es llenarse y otra cosa es alimentarse. Aprendí a combinar los alimentos con las frutas, las vitaminas, los minerales, el calcio. Los chicos a veces se resisten a comer verduras, entonces voy sala por sala y les digo: tienen que comer porque a los varones les va a dar músculos y a las nenas les va a crecer el pelo lindo, van a tener energía para correr, bailar y saltar. De a poco fueron probando nuevas comidas, se alimentaban mejor, las nenas venían a preguntarme si tenían el pelo lindo y los varones me mostraban lo rápido que corrían. Ahora comparto con las demás chicas del jardín los menús y les enseño, de a poco, a las mamás a cocinar otra cosa que no sea salchicha, hamburguesa o pizza. Muchas veces creen que les va a salir más caro y la verdad no es así. Por eso creo que el siguiente paso sería dar charlas con las mamás para que en las casas también cocinen y alimenten a sus hijos para que crezcan sanos y fuertes.

POTENCIALIDADES Primero la comida, luego la educación, luego la incidencia. Este camino transitado vuelve otra vez sobre el tipo de apoyos que el Fondo ha dado a la Red. Apoyamos fundamentalmente espacios educativos y recreativos y promovimos intercambios y articulaciones que favorecieron la mirada como movimiento, como colectivo de trabajo con capacidad de incidencia.

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The wooden spoon A spoon made by women, from the names of women. This has a double purpose, the diversity and the distribution embodied in the spoon. The choice of a spoon is a symbol of distribution, dividing up, sharing. The spoon is inclusive, it is a symbol of solidarity and cooperation. If the spoon is made of wood it indicates happiness in spite of poverty.

We came to understand that it is not just a question of putting a bit of meat in water, eating is one thing and nourishment is another. I learned to combine different foods, fruit, vitamins, minerals, calcium. The children sometimes resist eating vegetables, so I go from room to room and tell them: you have to eat because it will give muscles to the boys and lovely hair to the girls, you will have energy to run, dance and jump. Bit by bit they have been trying new food, eating better, the girls coming to ask me if their hair is lovely, the boys showing me how fast they can run. Now I share the menus with the other women in the kindergarten and teach the mothers, bit by bit, to cook other things and not just sausages, hamburgers or pizza. They often think it will work out more expensive and in fact it won’t. So I think the next step would be to give talks to the mothers so that at home, too, they might cook food for their children that will make them grow healthy and strong.

POTENTIAL First the food, then the education, then the wider effects. This sequence can be seen again in the kinds of support that the Creas Fund has given to the Network. We basically support educational and recreational spaces, and we promote exchanges and networks that encourage the development of an identity as a movement, a collective that can be politically effective.

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Trabajar en red para crecer Paola Villegas Mi nombre es Paola, tengo 27 años y soy cocinera del centro Los Grillitos, donde comencé hace siete años, cuando preparábamos la cena para 130 familias, cocinando a leña, a pesar de la lluvia, el humo y las necesidades de todos. El centro ahora es un jardincito y forma parte de la Red Andando. Elegí la cocina porque me gustaba, empecé ayudando a buscar leña, a preparar el fuego y acarrear agua y, cuando podía, cocinaba. Al principio fue sólo la copa de leche y en el 2001 empezaron a hacer comida. Al poco tiempo empecé a trabajar en la limpieza de calles donde recibía un aporte a través de un plan social. Por suerte pude cambiar ese trabajo por el comedor. Se formó un lindo grupo de trabajo, donde las nutricionistas, nos asesoraban y fuimos aprendiendo muchas cosas Tenía 20 años y me había quedado sola con mis dos hijas de 3 años y la beba de 6 meses. Fue difícil porque nunca había tenido que trabajar para conseguir una leche o un pañal pero pude salir y armarme porque mis hijas lo necesitaban.

Ciudades ubicadas a 45 km de la Ciudad de Buenos Aires. Cities at a distance of 45km from the city of Buenos Aires.

Más de 40 mujeres de los 18 centros comunitarios participaron del proceso de sistematización de sus prácticas como educadoras en las cocinas de la Red.

Arrancábamos a las tres de la tarde para que a las siete estuviera lista la cena, sobre la marcha veíamos las cantidades. Cuando comenzó el proyecto de Metiendo la cuchara, para nosotras fue muy importante, porque nos daba la posibilidad de aprender más sobre el valor de la comida y contar parte de nuestra historia. Para nosotras una leche con pan, manteca y mermelada estaba bien. Aprendimos que no alcanzaba para nutrirlos. Estamos donde estamos gracias a la capacitación que nos da la red y el intercambio de experiencias con 17 comedores. Los temas eran: cómo se trataba en tú centro, cómo cocinaste, cómo incorporar verduras, comentar cómo te había ido, si los chicos lo aceptaron bien o no, si te costó. Nosotras teníamos esa cosa de cocinar lo que a uno le gusta, sin fijarse si nutre o no. Lo cierto es que costó cambiar la forma de cocinar, de pasar de fideos con tuco a guiso, tuvimos que incorporar las verduras, que la mayoría de los chicos nunca las habían comido. Si avisabas que había tarta de acelga te decían que no les gustaba y quizás nunca la habían probado. Poner la remolacha a las ensaladas, la zanahoria rayada con huevo duro, todo nos costó, pero poco a poco, empezamos a agregarlas en las comidas. En casa pasaba lo mismo, costó pero lo logramos. Por eso creo que Metiendo la cuchara es la conclusión de un trabajo que venimos haciendo desde hace años, en las cocinas y en casa, y el aporte de Creas hizo que eso se hiciera visible. Lo armamos entre todas y lleva la historia de cada centro, con contenidos muy importantes, si te surge alguna duda, consultas la publicación. Hay parte de cada una ahí, porque nos importa a nosotras y a los demás también, valió la pena el esfuerzo y el sacrificio.

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Sharing in a network in order to grow More than 40 women from 18 community centres took part in the process of systematising their practice as educators in the kitchens of the network.

Paola Villegas My name is Paola, aged 27, and I am the cook of Los Grillitos [The Little Crickets] centre where I started seven years ago, when we used to make the evening meal for 130 families, cooking on wood, in spite of rain, smoke and the needs of all. The centre is now a kindergarten and forms part of Red Andando [Going Network]. I chose the kitchen because I liked it, when I started I helped to collect wood, to prepare the fire and to carry water and, when I could, I cooked. It was only a cup of milk in the beginning and in 2001 they started to prepare food. About then I started to work cleaning streets to receive an income through a social project. Fortunately I was able to exchange that for work in the soup kitchen. A good working group was formed, the nutritionists advised us and we learned many things. I was 20 and had been left alone with my two daughters of three years and the baby of 6 months. It was difficult because I had never had to work to buy milk or nappies but I managed to go out and get it together because my daughters needed it. We used to start at three in the afternoon in order to have the meal ready at seven, we set the amounts as we went. When the “Putting in the Spoon” project started, it was very important for us because it gave us the chance to learn more about the value of food and to tell something of our personal histories. For us, a cup of milk with bread, butter and jam was fine. We learned that it was not adequate for nutrition. We are where we are thanks to the training received from the network and the exchanges of experience with 17 soup kitchens. The subjects have been: how things worked in your centre, how you cooked, how to include vegetables, comments on how this went, whether the children accepted it well or not, whether it was difficult for you. We had that idea of cooking what we liked, without asking whether or not it was nutritious. In truth it was hard to change the way of cooking, to move from pasta with meat sauce to stew, we had to bring in vegetables,

which most of the children had never eaten. If you said there was acelga tart, they said they didn’t like it and maybe they had never tried it. [Acelga is a kind of beet with large leaves that are cooked like spinach.] Putting beetroot in salads, or grated carrot with hard-boiled egg, everything was difficult, but gradually we started to add these things to the food. At home it was the same, it was difficult but we managed it. That is why I believe that the “Putting in the Spoon” project is the culmination of work we have been doing for years, in the soup kitchens and at home, and the contribution of Creas made this possible. We put it together between us all, and it carries the history of each centre, with very important content. If in doubt about something, you can consult the booklet. Something of each of us is there, because it matters to us and to the others too, it was worth the effort and sacrifice.

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Vivir de lo que más me gusta

Sergio Ferro Si tuviera que definirme diría: educador. Empecé a los 9 años a tomar clases en el Circo Social del Sur, cuando comenzó el proyecto en el comedor del barrio donde vivo, la villa 21-24 de Barracas. Ahora tengo 22 años y a pesar de haberme alejado un tiempo para trabajar, sigo eligiendo formar parte de este proyecto. A los 8 años me cambié de jornada completa a simple en la escuela y a la hora de ir al merendero, conocí al circo, donde las clases muchas veces se extendían hasta la noche. Si bien mis viejos trabajaban todo el día y mis 4 hermanas tenían sus actividades, mi responsabilidad era quedarme en casa hasta la hora del circo. A los 14 años comencé a trabajar, dejé la escuela, y pasé por un almacén, la construcción, junto a mi viejo, la colocación de alfombras y unos meses en Neuquén, donde aprendí a trabajar como ayudante de cocina, que es lo que actualmente hago. Un día, pasé por el galpón de Barracas, vi la puerta abierta y entré, otra vez. Ahí estaban mis antiguos entrenadores y me invitaron a participar nuevamente. Me capacité en formación de formadores y aprendí la importancia de saber cómo dar clases a diferentes chicos. Llegó la posibilidad de dar un taller con los chicos de la calle de la estación de tren de Constitución y fue una gran experiencia. Había veces que tenía 10 chicos que estaban bien y otras no tanto, o estaban aspirando pegamento de una bolsita al lado tuyo, se insultaban, se escupían. Pero sabía que el valor que ellos le daban a la clase era mayor a la de otros en distintas circunstancias. Esos chicos nunca tuvieron a nadie que les dijera qué hacer, sufren situaciones de violencia. Pero el trato con ellos es de igual a igual, saben que vengo de una villa y que tuvimos realidades parecidas. En mis clases muchas veces pongo en práctica cosas que aprendí, como la de hacer responsable de alguna parte de la clase a aquel que es más problemático o se resiste. En la mayoría de los casos sirve para que ese compañero cambie la actitud a partir de darle valor a lo que hace. El Circo me dio la posibilidad de viajar a convenciones internacionales en el país, ver lo que otros hacen, tener amigos y conocer a mi actual novia, Florencia. Vengo porque me gusta entrenar,

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Ficha técnica Organización: Circo Social del Sur Ubicación: Barracas Contacto: mariana@circosocialdelsur.org.ar ática/ Derecho: cultura, educación,

Tem jóvenes, cultura de paz.

forQué apoyo Creas: Una propuesta de de riesmación para chicos/as en situación como iona func go social en donde el circo ión herramienta de prevención e inter venc s, bare mala social. Los elementos para los viáticos y la vianda para los jóvenes trabajo formadores les permitió extender su o a otras comunidades y fortalecerse com . circo líderes y profesionales de

dar clases, aportar algo de lo que sé y aprendí. Al principio esto era sólo un juego, pero el circo te va atrapando y ahora soy un profesional que quiere vivir de lo que más le gusta.

Circo del Mundo: En el 2008 más de 200 jóvenes participaron del espectáculo “Destinos Bajo Tierra” del Circo del Mundo de Chile en el Centro Cultural Recoleta. Este intercambio fue iniciativa del Circo Social del Sur con apoyo de Creas, y su objetivo estuvo centrado en compartir un espacio artístico circense con los jóvenes de organizaciones comunitarias y barriales del Gran Buenos Aires que no tienen acceso a espacios recreativos y culturales.


Living from what I most like

Sergio Ferro If I had to define myself I would say “educator”. At the age of nine I started to take classes at the Social Circus of the South, when the project opened in the soup kitchen of the neighbourhood where I live, Villa 21-24 of Barracas. I am now 22 and in spite of having left for a time to work, I still choose to form part of this project. When I was eight I changed from all-day to half-day school and when attending the soup kitchen I came to know the circus, where the classes often went on until night. While my parents worked all day and my four sisters had their activities, my responsibility was to stay at home until it was time for the circus. At 14 I started work, left school, and had spells in a grocer’s, in construction with my father, laying carpets, and some months in Neuquén [Southwest Argentina] where I learned to work as a cook’s assistant which is what I do now. One day I passed the shed in Barracas, saw the door open and went in once more. There were my old trainers and they invited me to take part again. I qualified as a trainer of trainers and learned the importance of knowing how to give classes to different children. The opportunity arose for a workshop with streetchildren at the Constitución railway station and it was a great experience. Sometimes ten of the kids were well and others not, or they were sniffing glue from a little bag beside you, they insulted each other, they spat at each other. But I knew that they gave more value to the class than others in different circumstances. Those children never had anyone to tell them what to do, they suffer violence. But I treat them as equals, they know that I come from a poor neighbourhood and that we’ve experienced similar situations. In my classes I often put into practice things I have learned, such as making the most difficult or unwilling pupil responsible for some part of the class. In most cases this causes that person to change attitude through seeing that what they do is valued.

Ficha técnica

Organisation: Social Circus of the South Location: Barracas, City of Buenos Aires

Contact: mariana@circosocialdelsur.org.ar Thematic area / Right addressed: culture, education, youth, culture of peace What Creas supported: A proposal for giving training to boys and girls in situations of social risk, with the circus functioning as a tool for prevention and social intervention. Juggling equipment, travel costs and meals for the young trainers enabled them extend their work to other communities and strengthen themselves as leaders and circus professionals.

The circus gave me the chance to travel to international conventions, to see what others do, to make friends and to meet Florencia who is now my fiancée. I come because I like training, giving classes, contributing something of what I know and have learnt. At the beginning this was just a game, but the circus takes hold of you and now I am a professional who wants to live from what he most likes.

Circus of the World: In 2008 more than 200 young people took part in the show “Destinations Under Earth” of the Circus of the World, from Chile, in the Recoleta Cultural Centre. This exchange was an initiative of the Social Circus of the South with support from Creas. Its objective focused on the sharing of a circus-artistic space with young people in community organisations in the Greater Buenos Aires area who lack access to recreational and cultural spaces. Circo / Circus - 17


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Ser un artista de circo Ariel Barbosa El arte siempre estuvo en mí, así que no es extraño que a los 20 años mi sueño sea ser un artista de circo. Tenía facilidad para el dibujo, me gané becas para perfeccionarme, hasta que me quedé libre por las faltas. Pero quiero terminar el secundario Un día vi por la TV lo que hacían en el Cirque du Soleil y me encantó. Mi hermana mayor tomaba clases de computación en donde funciona el comedor de mi barrio, la Villa 21, y me avisó que ahí daban clases de circo. Tenía 15 años y fui sumando las clases de dibujo, la escuela y el circo. Pero el dibujo había sido una etapa, no así lo del circo. No me resultó difícil entrenar porque a los 8 años había practicado artes marciales y estaba habituado al esfuerzo físico,

pasábamos muchas horas practicando. Mi primer acercamiento fue con el trapecio y después vino el resto. Con el circo pude viajar, conocer otras personas y aprender, eso te da más ganas de seguir. Aunque el último viaje a Córdoba terminó con un sabor amargo. Mi segunda hermana mayor, madre de dos chicos de 2 y 5 años, murió como consecuencia de una bala perdida, frente a los ojos de mi hermano menor, de 18 años. Fue tremendo para todos y más para él, que siempre había sido un chico sano, jugaba al fútbol y había pasado por varios equipos, pero eso lo devastó. No pudo superarlo, cayó en malas manos y así perdí a mi otro hermano. De los 6 que éramos, quedamos 4. Mis sobrinos, mis viejos, los chicos y yo seguimos viviendo ahí, conviviendo con lo que se ve en la mayoría de los barrios como el

POTENCIALIDADES “El Circo es muy importante para los chicos que llegan porque es una escuela de autodisciplina. Para subir al trapecio tenés que aprender a protegerte y a proteger a tus compañeros. El aprendizaje en el circo es duro y muy exigente en lo fisico. Eso permite canalizar la energía de una manera creativa. La hiperactividad que desarrollan acá podría desviarse en agresividad, pero el circo los contiene y los ayuda dándoles satisfacción y gratificación inmediata en el mismo momento del aprendizaje”. Dice Mariana Rúfolo, coordinadora, trapecista y coreógrafa del Circo Social del Sur.

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mío. Pero no siempre fue así para ellos. Antes eran de clase media, mi hermano y mis dos hermanas mayores iban a colego privado, pero la crisis de fines de los `80 los dejó en la calle. Terminaron con dos camas y unas chapas viviendo en una villa. El impacto fue tan grande que mi papá se perdió en el alcohol y mi hermano mayor en las manos de un aprovechador de chicos que a cambio de droga los obligaba a robar. Nací en el medio de todo esto, pero aún así, en las clases de circo que doy ahora a chicos que viven en la misma situación, yo trato de transmitirles que se puede vivir de otra forma, no hace falta robar ni drogarse, porque a pesar de todo lo que me pasó en este tiempo, creo que se puede cambiar, darles una visión de vida y salir adelante.


Being a circus artist Ariel Barbosa I’ve always had art in me, so it is not odd that at the age of 20 I should dream of being a circus artist. I was good at drawing, I received bursaries for courses, until I was excluded from school because of frequent absences. But I do want to finish high school. One day I saw on television what the Cirque du Soleil did and it fascinated me. My elder sister attended computing classes in the centre that has a soup kitchen for our neighbourhood, Villa 21, and she told me that classes in circus skills could be taken there. I was 15 years old and began to combine drawing classes, school and circus. But the drawing had just been a phase, the circus was different. It wasn’t hard for me to train because at eight years of age I had practised martial

arts and I was used to the physical effort. We used to train for hours. My first skill was the trapeze, and the rest came afterwards. With the circus I was able to travel, to know other people and to learn, that makes you want to go on. But the last trip to Córdoba ended with a bitter taste. My secondoldest sister, mother of two children of two and five, was killed by a stray bullet, in front of my younger brother, 18 years old. It was terrible for all of us and especially for him, who had always been a healthy lad, playing football with various teams, but this devastated him. He couldn’t get over it, and fell into bad company, and so I lost another. Of the six we had been, four were left. We went on living here with the children and my parents, in similar conditions to most poor neighbourhoods like mine. But it had not always been that way for my

parents. Before, they had been middleclass, my brother and my two oldest sisters went to private school, but the economic crisis of the 1980s put them on the street. They ended up with two beds and some sheets of corrugated iron, living in a shantytown. This was such a blow that my father lost himself in drink and my older brother in the hands of an exploiter of children who gave them drugs and made them steal. I was born in the middle of all this, but even so, in the circus classes that I now give to children living in that same situation, I try to get over to them that there is another way to live, it is not necessary to steal or to use drugs, because in spite of everything that happened to me during this time, I believe that it is possible to change, I want to give them a vision of life to go forward.

POTENTIAL “The Circus is very important for the children who come because it is a school for self-discipline. To go onto the trapeze you must learn to protect yourself and to protect your mates. Circus learning is hard and physically demanding. This enables energy to be channelled in a creative way. The hyper-activity that they develop here could deviate into aggression, but the circus restrains them and helps them by giving immediate satisfaction and gratification at the moment of learning.” Mariana Rúfolo, coordinator, trapeze artist and choreographer of the Social Circus of the South. Circo / Circus - 19


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Aprender para enseñar Nadia Carolina Ayala Mi nombre es Nadia, tengo 22 años y participo en el Circo Social del Sur desde los 13. Un día fui a buscar a mi hermano mayor que estaba tomando clases y Mariana, una de las profesoras, me invitó a pasar y al momento siguiente estaba arriba de un trapecio. Desde ahí no paré más, pasé por toda las etapas: alumna, ayudante alumna y educadora. El año pasado nos dieron un curso de formación de formadores donde aprendimos a sistematizar lo que sabíamos en la práctica, para enseñar lo que aprendimos en todos estos años y para hacer de esto mi profesión y mi trabajo. Si bien lo primero que hice fue el trapecio, después me interesé más por la acrobacia en tela y el año pasado salté al aro, aunque cuando das clases tenés que aprender a hacer todo. El circo es todo para mí, si bien terminé la secundaria y me quedaron algunas materias, mi vida es esto. Claro que trabajé en otras cosas, de mesera, en un bingo en una ciudad costera, pero fue una tortura. Vivo en Barracas, en lo que se conoce como la villa 21 y de chica mi mamá no me dejaba salir de casa. La parte buena del barrio, sin dudas era el circo. Una de las tantas cosas que hago en el galpón donde ahora funciona el circo es coser las telas, armar los sillones, arreglar algo de vestuario y armarlo para alguna pre-

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La disciplina de las carpas de circo: ser fuertes pero no duros: fuerte por la situación que te toca vivir pero a la vez flexible, permeable. Es algo que tiene que ver con el humor como factor de autoestima. Imponerse a la adversidad.

sentación. Mi mamá me contó que cuando estaba embarazada de mi, se la pasaba cosiendo. Será por eso que me gusta tanto. Doy clases de circo para adolescentes, en barrios precarios y, a veces, para niñitos de 4 a 6 años, que acompañan a sus hermanos más grandes al taller. También pude ir con una compañera a dar clases en la estación de trenes en Constitución, a los chicos de la calle y eso fue una gran experiencia.

Si bien las actividades que se desarrollan en torno a lo que es el circo, es parte fundamental en la enseñanza, también está el respeto hacia el otro. Hay chicos que vienen a pasar el rato, porque quizás en donde viven hay situaciones de violencia y acá quieren pasarla bien, entonces tratamos que se respeten entre ellos, no se insulten ni se burlen de los demás. El circo es mi vida, me crié en esta escuela, ayudo en esta escuela, enseño acá y espero vivir de esto.


Learning in order to teach Nadia Carolina Ayala My name is Nadia, I am 22 years old and I’ve been taking part in the Social Circus of the South since I was 13. One day, when I went to fetch my elder brother who was taking classes, Mariana, one of the teachers, invited me in, and next moment I was up on a trapeze. Since then I haven’t stopped, I went through all the stages – pupil, pupil assistant and teacher. Last year they gave us a course of training of trainers where we learned to systematise what we knew in practice, so as to teach what we had learned in all the years; to make this my profession and my work. Although the first thing I did was the trapeze, afterwards I was more interested in acrobatics on canvas and last year I jumped with hoops. But to teach you must learn to do all of it. The circus is everything

to me. Although I finished secondary school, with some subjects pending, this is my life. Of course, I have done other work, as a waitress, in a bingo hall in a coastal city, but it was torture. I live in Barracas, in the neighbourhood known as Villa 21. When I was a girl, my mother would not let me out of the house. Without any doubt the good thing about the neighbourhood was the circus. The many things that I do in the large shed where the circus now functions include sewing the canvas, setting up the seats, fixing some of the costumes and making preparations for a show. My mother told me that when she was pregnant with me she spent her time sewing. Perhaps that’s why I like it so much. I give circus classes to adolescents in very poor neighbourhoods and, sometimes, to

children aged between four and six who accompany their older brothers and sisters to the workshop. I was also able to go with a mate to give classes to streetchildren at the Constitución railway station and that was a great experience. While the activities centre on what the circus is, another fundamental part of the teaching concerns the need for each to respect the other. There are children who come for a while, perhaps because of violent situations where they live they want to spend a bit of time here, so we try to get them to respect each other, not to insult or make fun of others. The circus is my life, I was raised in this school, I help in this school, I teach here and hope to live from this.

Discipline of circus tents: is being strong but not hard: strong because of the situation that is your lot, but at the same time flexible, adaptable. It has to do with humour as a factor in self-respect and imposing yourself on adversity.

Circo / Circus - 21


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Crecer en el Ceibo Ficha técnica Organización: Centro Comunitario Comedor y Casa del Niño B° El Ceibo Nombre del py.: Promoviendo la Comunicación Comunitaria en el Ceibo Contacto: redelencuentro@telered.c Ubicación: José C. Paz

om.ar

ación, Temática/ Derecho: Cultura, comunic jóvenes, medio ambiente, educación. ciQué apoyo Creas: Un proceso de capa o barri del es jóven tación para los niños/as y El ria. en el área de comunicación comunita itió perm radio de r equipamiento para el talle comua los jóvenes fortalecer su capacidad lucranicativa oral y escrita y lograr un invo o. miento crítico con los problemas del barri

Marcela Adriana Díaz En casa somos once personas conviviendo, mis padres y otros ocho hermanos y hermanas, porque la mayor ya se casó. Curso el Profesorado de Historia y también Psicología Social, que espero terminar el año que viene, aunque a veces se hace difícil. Suelo estudiar por las noches porque en el barrio no hay ruidos, todos duermen, la gente, la música y la familia. Participo desde los 16 años en el centro El Ceibo, cuando había que cambiar la ración de comida por trabajo y como mi familia pedía tres, mi mamá y yo empezamos a venir, mientras papá trabajaba en la construcción. Mi acercamiento al centro fue a partir de una necesidad, comencé ayudando en la biblioteca. Así fui creciendo aquí adentro. En el barrio era la rara y decían que tenía plata porque íbamos a la escuela, aunque no era así, claro.

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Por el Centro Comunitario el Ceibo transitan 168 chicos de entre 6 y 16 años a los que se les brinda alimento y educación. Articulan con las escuelas de la zona y desarrollan actividades complementarias como teatro, carpintería y talleres de comunicación comunitaria. En este último cerca de 30 chicos y chicas han aprendido herramientas para la comunicación en radio y han intensificado su relación con el barrio a través del fotoperiodismo. Han salido al barrio a entrevistar gente, a fotografiar escenas de la vida cotidiana para luego escribir crónicas o contar los resultados en la radio. Asi, conocieron de boca de los ancianos los orígenes del barrio y retrataron la dificil situación ambiental en la que viven las familias. Marcela cuenta que los jóvenes se sienten más cómodos con la radio o sacando fotos pero que el desgrabar las entrevistas y redactarlas en su propio periódico les sirvió mucho para ejercitar la lectura y la escritura. Ellos y ellas dicen de sí mismos: Chicos/as de barrio son los chicos/as del Ceibo: chicos y chicas con ganas de cambiar el presente, con proyectos, ideas, ganas y toda la voluntad para conseguir un futuro mejor.


Growing at the El Ceibo Centre Ficha técnica Organisation: El Ceibo Community Centre, Soup Kitchen and Children’s House Name of the Project: Promoting Community Communication in El Ceibo Location: José C. Paz, Province of Buenos Aires Contact: redelencuentro@telered.com.ar Thematic area / Right addressed: culture, communication, youth, environment, education What Creas supported: Training for the children and youth of the neighbourhood in the field of community communication. The equipment for the radio workshop enabled the young people to strengthen their capacity for oral and written communication and attain a critical engagement with the problems of the neighbourhood.

Marcela Adriana Díaz At home we are eleven living together – my parents and my eight brothers and sisters and myself – after our eldest sister got married. I am studying to be a History teacher and also take Social Psychology, which I hope to finish next year, though it is sometimes hard. I usually study at night because then there is no noise in the neighbourhood, all is quiet – the neighbours, the music and the family. I’ve been involved in the El Ceibo Centre since I was 16, when there was a work-for-food scheme and, as my family wanted three rations, my mom and I started coming while dad worked in construction. My approach to the Centre came from necessity, I started helping in the library and here in the Centre I grew. In the neighbourhood I was the odd one and they said that I had money because we went to school, which of course wasn’t so. Our parents insisted that we had to complete school, dad reached third grade and mum reached seventh. Valuing education was something that was always around, for me it is the one thing they have left us. Many people were brought to believe, in the 1990s, that because they were poor they had no right to study.

The El Ceibo Community Centre receives 168 children between 6 and 16 years of age, providing them with food and education. It maintains contact with the schools of the area and develops complementary activities such as drama, carpentry and workshops on community communication. In these workshops, almost 30 boys and girls have learnt tools of radio communication and have strengthened their relations with the neighbourhood through photojournalism. They have gone around interviewing people and photographing scenes of daily life so as later to write articles or give talks on the radio. In this way, they learned from the mouths of the old people about the origins of the neighbourhood and described the difficult environmental situation of the families. Marcela says that the young reporters feel more comfortable on the radio or taking photographs, but that transcribing recorded interviews and producing articles based on them has helped them greatly in practising reading and writing. They define themselves as follows: Chicos/as de barrio [neighbourhood boys and girls] are the boys and girls of El Ceibo, boys and girls who want to change the present, with projects, ideas, desires and all the will to achieve a better future.

El Ceibo / El Ceibo Centre - 23


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POTENCIALIDADES Es una organización con fuerza, con capacidad de movilizar y diversificar recursos y de establecer relaciones comprometidas con su comunidad. Tienen experiencia y con creatividad suman espacios y nuevas propuestas que complementan el trabajo alimentario y educativo.

Nuestros padres nos insistieron para que terminemos de estudiar, papá llegó hasta 3º grado y mamá hasta 7º. El valor de la educación fue algo que estuvo siempre, para mi es lo único que nos han dejado. A muchos les hicieron creer, en la década del `90, que por ser pobres no tenían derecho a estudiar. Desde el 2005 integro la coordinación del centro y fue ahí cuando conocimos a Creas y nos acercamos para pedir apoyo en un proyecto de radio para jóvenes del barrio. Con eso pudimos comprar los equipos, los micrófonos, la impresora y agrandar la memoria de la computadora. Le dimos uso en radios abiertas, actos en el centro, para encuentros con los padres, además de capacitar a los jóvenes con herramientas radiofónicas comunitarias. En ese taller, los chi-

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cos encontraron la forma de contar sus historias oralmente y los temas que les preocupaban y fue una gran satisfacción, porque a partir de eso se abrieron muchas otras ideas de comunicación, como el diccionario del barrio y el taller de fotoperiodismo. Estas experiencias reflejaron la forma de ver y sentir de los jóvenes. El barrio donde está el Centro y donde viví la mayor parte de mis 27 años, es muy parecido a los que existen en la provincia, con casas donde habitan hasta tres familias con seis hijos, olor a paco y marihuana que a veces hace difícil respirar, chicos que mueren por balaceras, desnutridos por mala alimentación o con problemas respiratorios por la contaminación del aire y el agua que toman. Durante estos años en el centro pude aprender de los errores, a gestionar, a planificar y a escuchar las necesidades de los chicos. No sé que me espera en el futuro, pero de lo que estoy segura es de haber logrado que los vecinos puedan cambiar la mentalidad para luchar por sus derechos sin esperar que el político de turno cumpla sus promesas electorales.


Since 2005 I’ve been part of the Centre’s coordination, which was where we came to know Creas and approached them for support for a radio project with young people of the neighbourhood. With the grant we were able to buy the equipment, microphones and printer and to expand the memory of the computer. We have used all in producing our contributions to open radio stations, in events at the Centre and in meetings with parents, and have also given training to the young people in the techniques of community radio. In the workshop, they found ways to talk about their personal histories and the questions that concerned them. It was very satisfying because it led to many other ideas in communication such as the neighbourhood dictionary and the photo-journalism workshop. These experiences reflected the young people’s ways of seeing and feeling. The neighbourhood where the Centre is located, and where I’ve lived for most of my 27 years, is very similar to those outside the city, with houses where up to three families live with six children, the smell of drugs that sometimes makes it hard to breathe, children liable to be killed by stray bullets, children who are malnourished because of poor food or have breathing problems with the contaminated air and water. During these years in the Centre I’ve been able to learn from mistakes, to manage, to plan and to listen to the needs of the young people. I don’t know what awaits me in the future, but what I am sure of is having enabled the neighbours to change their way of thinking so as to struggle for their rights and not wait for the politicians of the day to keep their electoral promises.

POTENTIAL It is a strong organisation that has the capacity to mobilise funds from diverse sources and establish relations of commitment with their community. They have experience and they creatively add new spaces and projects that complement the existing nutritional and educational work.

El Ceibo / El Ceibo Centre - 25


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Fondo Creas

Creas Fund

El apoyo económico a pequeños proyectos genera efectos positivos en la vida de las personas. Al mismo tiempo, el diálogo continuo con las organizaciones nos permite acompañarlas en acciones que consiguen un impacto directo en sus comunidades. Para apreciar la multiplicidad de iniciativas llevadas adelante por diferentes grupos resumimos en este esquema el tipo de organizaciones que el Fondo Creas apoya.

The funding of small projects brings positive changes into the lives of people. At the same time, the continuous dialogue with the organizations allows us to accompany them in actions with direct impact in their communities. In order to show the variety of initiatives carried forward by different groups, we are summarizing in this diagram the different organizational forms funded by Creas.

Organizaciones apoyadas

Supported organizations

Estadísticas 2006-2008

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Statistics 2006-2008


Temas y Derechos

Themes and Rights

Estos derechos encuentran su punto de convergencia en un valor superior, la dignidad de la persona

These rights converge in a superior value, that of each person´s dignity

Compartimos las temáticas que definen y enmarcan a los proyectos que las organizaciones presentan en su lucha contra la pobreza y la exclusión. En nuestra metodología las temáticas nos ayudan a visualizar complementariamente el tipo de derecho que se promueve y cómo en interrelación con otros derechos básicos fortalece el entramado socio-comunitario.

We also show the thematic areas the projects fit in; these contribute to strengthen basic rights, infringed by poverty and exclusion.

Estadísticas / Statistics - 27


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Agencias de cooperación internacional de Iglesias protestantes de Europa, Canadá y Estados Unidos nos acompañan en el apoyo a pequeños proyectos. También contamos con la colaboración de empresas y entidades de Argentina.

International agencies of the Protestant Churches in Europe, Canada and United States are coming along with us, supporting the small projects. Beside this, we also count with the collaboration of firms and entities in Argentina.

PPM: 55% Pan para el Mundo

SDOP: 33% Comité Presbiteriano del Auto desarrollo de los Pueblos

WCO: 2% Iglesia Metodista de Gran Bretaña

Iglesia Unida de Canadá: 7%

Recursos locales: 3%

Estadísticas / Statistics - 29


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Agradecimientos Agradecemos a estos jóvenes, hombres y mujeres que compartieron sus historias de vida para la realización de esta publicación. Su esfuerzo, alegría y ejemplo validan el trabajo cotidiano de Creas. Un camino que también es posible gracias al apoyo y a la solidaridad de muchas personas, iglesias y agencias ecuménicas de cooperación al desarrollo en Europa y Estados Unidos.

También agradecemos a empresas y entidades argentinas que renuevan su compromiso y se suman a esta propuesta. Por último, en estos 10 años de trabajo de Creas queremos destacar especialmente a todas las organizaciones sociales que día a día trabajan en la reafirmación de los derechos de sus comunidades y alientan a las personas a protagonizar plenamente sus vidas. A todos y todas…GRACIAS!

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Acknowledgements We are very thankful to those young people, men and women who shared their “life- stories� with us, thus making possible this publication. Their efforts, joy and example is highly rewarding the day to day work of Creas. All this is possible due to the commitment and solidarity of many people, churches and ecumenical development agencies in Europe and United States. We would also like to thank all the Argentine companies and entities, renewing their commitment and thus contributing to this proposal. Last but not least, we would like to specially emphasize the day to day commitment during the 10 years of Creas´ existence of all these social organizations, reasserting the rights of their communities and encouraging people to lead fully self-determined lives. To all of you many, many thanks!

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Comparte la experiencia de trabajo con organizaciones comunitarias del Fondo Ecuménico de Apoyo a Pequeños Proyectos de Creas

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