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CRISTO PARA TODAS LAS NACIONES

Lo Mejor para Tu Vida

e.Folleto

EL FUTURO


Creamos este folleto con la intención de meditar sobre el futuro teniendo en cuenta el pasado y el presente. Intentaremos analizar la vida para descubrir ac tudes y conductas que nos permitan confiar en un futuro promisorio. Y, como hablaremos de futuro, presente, y pasado, consideraremos también los propósitos sabios y eternos de Dios.

Introducción En la actualidad, los avances tecnológicos y cien ficos son ver ginosos y producen numerosos cambios en todos los ámbitos sociales. A los seres humanos no nos queda más remedio que adaptarnos de manera compulsiva a estos cambios. Pero el desequilibrio que sen mos entre tener que enfrentar co dianamente situaciones a resolver -sean o no conflic vas-, y la adaptación a las mismas, nos genera un elevado grado de estrés, que crece aún más cuando nos ponemos a pensar en el futuro. Los seres humanos vivimos con el obje vo de lograr un futuro mejor. Pero, lamentablemente, desde hace varias décadas en nuestra sociedad se observa, en forma creciente, un desmejoramiento en las funciones o acciones ins tucionales y humanas. También genera un alto grado de inquietud el aumento de la violencia y la injus cia que vivimos o vemos a diario a través de los dis ntos medios de comunicación. La violencia domés ca, los robos, las tomas de rehenes, los ajustes de cuentas entre pandillas, los asesinatos y las violaciones, demuestran el desprecio por los valores más importantes como la vida misma.

¿Qué futuro nos espera? Confiamos que la lectura de este folleto le ayudará a reflexionar en la búsqueda de la respuesta a este y otros interrogantes sobre el porvenir.

¿Qué es el Futuro? El intento de controlar el futuro es un esfuerzo que realizamos millones de personas todos los días y a todas horas. Esto lo hacemos en las cosas más pequeñas y triviales, como cuando cuidamos que la comida no se queme, hasta en las cosas más grandes y complejas, como cuando un grupo de países envía un gran laboratorio al espacio exterior para analizar los cambios climá cos. El deseo de dar forma a lo que está por ocurrir es algo común. Y también es algo común creer que, si se logran controlar todos los detalles, el resultado será exactamente aquello que nos habíamos propuesto.

La lucha diaria, la ru na y la superposición de los acontecimientos, a veces no permiten que reflexionemos sobre los hechos que enen una incidencia especial en la vida. Sin embargo, es necesario que reflexionemos sobre el presente para poder vivir mejor y para poder vislumbrar un futuro prometedor.

Podríamos decir que hay tres formas básicas de futuro. Hay futuros que son la consecuencia directa de acciones que se combinan para dar lugar a un suceso ulterior. Lo caracterís co de estos futuros es que son producidos por intervenciones externas.

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Por ejemplo, las situaciones globales, polí cas, económicas y sociales, producen un futuro que esencialmente escapa a nuestra intervención o deseos. Hay otros futuros que aparecen como consecuencia de un esfuerzo de auto-organización. Aquí el futuro no está totalmente determinado por circunstancias externas y anteriores. Puede surgir "desde adentro" y producir cosas nuevas. En estos futuros, al menos una parte de la acción generadora procede de la propia ac vidad y en esto se observan dis ntos grados. El futuro de algunos sistemas que se auto-organizan depende mucho de la casualidad, porque la fuerza procedente de su interior es muy débil. Pero hay otros que poseen una capacidad organizadora y crea va mucho mayor. Los sistemas que poseen menor potencial crea vo se limitan a u lizar su capacidad para preservar el estado que han alcanzado. Por ejemplo, pensemos en un comerciante que, más allá de los problemas económicos, logra mantener su negocio funcionando, pero sin hacerlo crecer. Otros sistemas, en cambio, son capaces de producir transformaciones que implican elementos totalmente nuevos. Ejemplo de ello son las escuelas que, pese a las cambiantes polí cas educa vas y los magros presupuestos que les asignan, crecen en infraestructura y calidad educa va gracias al trabajo de docentes, cooperadoras y padres. Finalmente, existen futuros que resultan de la coincidencia de circunstancias, y cuyos efectos se atribuyen a lo que corrientemente se llama "casualidad", "suerte", "des no", cuando en verdad se deben a la intervención, o no, de Dios.

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Dios Dios, en su

absoluta sabiduría, actúa en la historia humana y en el cosmos que ha creado, o bien deja de actuar, o permite que actúen determinadas fuerzas.

Por ejemplo, puede ser que vayamos conduciendo en la ruta, y de repente se cruce delante nuestro un animal. Este hecho, que solemos considerar "fortuito", ocurre porque Dios lo permite. Más allá de si se produce o no un accidente, seguramente reflexionaremos sobre la velocidad en que conducimos, el horario en que lo hacemos, las condiciones del vehículo, etc. Estas situaciones ocurren en todas las áreas de la vida. Pero Dios no actúa de manera antojadiza, sino mo vado por su imparcial jus cia y su gran amor. La Biblia dice: "Porque tanto

amó Dios al mundo, que dio a su Hijo único, para que todo el que cree en El no se pierda, sino que tenga vida eterna" Juan 3:16. Este pasaje revela el gran amor de Dios por todos los seres humanos.

"Ahora

Cuando una persona quebranta una ley, es justo ustedes que dicen: "Hoy o que pague por ello. Bien, todos los seres humanos mañana iremos a tal o cual cometemos pecados, ciudad, pasaremos allí un año, quebrantamos las leyes haremos negocios y ganaremos de Dios, y por ello dinero." ¡Y eso que ni siquiera merecemos un cas go. saben qué sucederá mañana!... Cas go del cual Jesucristo Más bien debieran decir: "Si el nos salva si confiamos en El. Dios nos ama tanto, Señor quiere, viviremos y haremos esto o aquello." Pero ahora se jactan que hasta dio a su Hijo para que sufriera en en sus fanfarronerías. Toda esta nuestro lugar el merecido jactancia es mala." cas go. Jesucristo sufrió en la cruz para abrirnos camino a una nueva vida, una vida que prosigue más allá de la muerte sica. Dios interviene en la historia para ayudarnos a reflexionar sobre nuestra vida, presente y futura, y el lugar que le damos en ella.

escuchen esto,

Santiago 4:13-16

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Jesucristo contó esta parábola: "El terreno de un hombre rico le produjo una buena cosecha. Así que se puso a pensar: ¿Qué voy a hacer? No tengo dónde almacenar mi cosecha. Por fin dijo: Ya sé lo que voy a hacer: derribaré mis graneros y construiré otros más grandes, donde pueda almacenar todo mi grano y mis bienes. Y diré: Alma mía, ya tienes bastantes cosas buenas guardadas para muchos años. Descansa, come, bebe y goza de la vida. Pero Dios le dijo: ¡Necio! Esta misma noche te van a reclamar la vida. ¿Y quién se quedará con lo que has acumulado?" Lucas 12:16-20.

Evolución del concepto Futuro Hubo épocas en que las civilizaciones humanas vivieron sin tener una noción cabal acerca del porvenir. El futuro como idea del porvenir apareció hace rela vamente poco empo. Su origen deriva de la religión. Allí aparece el futuro ligado a la espera de un Salvador, un "Mesías"; y también como idea de un empo final, apocalíp co, donde ocurrirá un juicio.

Cada uno de nosotros vivirá dis ntos futuros. Algunos escaparán a nuestros anhelos y acciones. Otros corresponderán a la manera en que actuemos, o sea, serán el resultado de nuestras capacidades y acciones. Y habrá otros futuros que Dios determinará en su gran sabiduría.

La idea de un "futuro" capaz de jus ficar la esperanza, más allá de las expecta vas personales de vida, es algo que no se remonta más allá del siglo XII de nuestra era. El precursor fue un monje calabrés llamado Joaquín de Fiore (1130-1202).

En la Biblia se nos anima diciendo: "Confíen en Dios, y se sentirán seguros... todo les saldrá bien" Proverbios 20:22. Vivamos sabiamente, aprendiendo a sobrellevar el presente y a construir el futuro confiando en Dios.

Hasta él, la tendencia había sido la inversa en la mayoría de las culturas. "Todo empo pasado fue mejor", parecía ser para los an guos un principio evidente. Venerar a los antepasados de algún modo también significaba reconocer esto. Y, hasta cuando concebían una utopía, como la Atlán da de Platón, no vacilaban en situarla en el pasado. La visión bíblica del mundo se distancia de la tendencia dominante en la an güedad. Para la Biblia, el mundo es histórico. El empo bíblico comienza con la creación en seis días, para luego narrar los orígenes y vicisitudes de un pueblo en medio de un mundo cambiante, con la esperanza puesta en el futuro. Pero fue recién en los empos de las Cruzadas que Joaquín de Fiore dio un salto de consecuencias insospechadas sobre el concepto "futuro". El monje proponía una visión progresiva de la historia, tomada de la teología. Para él la an güedad, tanto judía como pagana, había sido la era de Dios Padre, y el cris anismo estaba dominado por la figura del Hijo. Pero la era que estaba por comenzar se regiría por el Espíritu, y ésta sería la plenitud de la historia.

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Kant fue el primero en pensar en una Historia Universal, y Hegel presentó a la historia como un proceso evolu vo donde cada etapa representa un progreso para la libertad. Augusto Comte dio otro paso: iden ficó el progreso con el avance de la ciencia. Sin salirse del esquema de Joaquín de Fiore, Comte dividió la historia en tres etapas. Superada la etapa teológica y la meta sica, la humanidad entraba en el dominio del espíritu posi vo o cien fico. El sostenido progreso de la ciencia garan zaría un progreso lineal y acumula vo del bienestar social. A fines del siglo XIX, el progreso era una creencia indiscu da. Todos, capitalistas y socialistas, estaban convencidos de la convergencia entre progreso tecnológico y progreso social. La utopía estaba en el futuro. Luego vinieron los más que utópicos años 60 y los violentos años 70. Esta úl ma generación fue definida como utópica. Ahogados los ideales de los años 60, ya no hubo escritores que soñaran con la utopía, y los punk proclamaron que el futuro había muerto. En los años de la globalización se fueron descalificando las expecta vas de futuro (utópico o no) que todavía seguían circulando. La única promesa fue una profundización del cambio tecnológico. Se renunció a buscar soluciones que extendieran los beneficios del progreso a todos por igual. El futuro era para pocos. La visión de la historia que está implícita es cíclica: está marcada por los ciclos económicos y las fluctuaciones del mercado, pero no va muy lejos en sus proyecciones. No se divisa un futuro prometedor.

Futuros y Utopías Muchos describen la situación actual diciendo que hemos tocado fondo. "Tocar fondo" es, en realidad, una frase op mista. Es suponer que hay un límite a la caída, que no se puede caer más, y que ese golpe contra el fondo es el inicio de una nueva subida: un rebote renovador. Es cierto que, cuando tocamos fondo y comenzamos el arduo ascenso, dejamos atrás algo que ya no puede ser más. Esto implica una pérdida que tenemos que de alguna forma aprender a elaborar y aceptar para poder seguir adelante con op mismo. Antes de tocar fondo pensábamos que teníamos un futuro, fuera cual fuese, que nos estaba esperando. Desde el sueño más pequeño o trivial, como un nuevo ves do, hasta el auto o la casa propia, el ascenso social, la carrera laboral, el camino de la vocación, futuros compar dos, individuales, sociales, o personales. En un lugar de nuestra cabeza y de nuestro corazón se albergaba un futuro que ahora ya no existe más. De la misma forma en que nuestros sueños personales a veces mueren antes de poder hacerse realidad, así también la idea del progreso humano entró en crisis. Hasta no hace mucho se creía que el empo tenía un sen do progresivo que arrastraría al hombre a mejorar.

Los sociólogos suelen apelar al llamado Teorema de Thomas, según el cual las situaciones que se definen como reales (aunque sean imaginarias) acaban por producir consecuencias reales. Entonces, si acabamos de convencernos de que es imposible construir una sociedad mejor, acabaremos por tener el mundo que nos merezcamos.

Así se pensaba que los males del mundo iban a desaparecer progresivamente gracias a los avances de la ciencia. Habría mejores trabajos para todos, mejor salud para todos, mejor alimentación para todos. El mundo marchaba inexorablemente hacia lo mejor. Libertad, igualdad, fraternidad, paz, amor y jus cia estaban a la vuelta del camino. Lo mejor nos estaba des nado, y el des no nos conducía sin nuestra par cipación, con una inercia autónoma.

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Relación entre el Presente y el Futuro Si bien el futuro es en gran medida imprevisible y nadie sabe certeramente qué ocurrirá mañana, es sabio vivir el presente pensando en el futuro. Esto es, en lugar de preguntarnos: ¿qué va a ser de nosotros?, preguntar: ¿qué vamos a hacer nosotros? Y es allí, en la respuesta a esa pregunta, donde construimos el futuro. El futuro es una oportunidad no conocida, un camino no transitado. Pero, cómo será vivido el futuro, qué oportunidades serán conocidas, y qué caminos serán transitados, dependerá de las prioridades y propósitos con los que vivamos hoy.

Cómo crear un futuro mejor Existen muchos mensajes que nos llegan para subsanar o mejorar determinadas situaciones. Muchas veces se incita a realizar mayores esfuerzos para obtener mejores logros. Sin embargo, si realizamos esfuerzos mayores, pero del mismo po, no siempre obtendremos mejores resultados. Muchas veces hay que hacer esfuerzos diferentes.

Por su misma naturaleza, la industria y la economía están escasamente interesadas en las relaciones entre los fenómenos sociales y sus consecuencias profundas. Sus metas son las ganancias y los beneficios, los restantes intereses y perspec vas de nuestra vida desempeñan un papel totalmente secundario. Los medios apenas informan al respecto y lo que los medios ignoran parece que no exis era. Por lo tanto, es hora de volver a traer urgentemente al campo de nuestra visión la causa final, la que ene efecto sobre el futuro. Es preciso hacer un cambio de rumbo si queremos vislumbrar un futuro mejor. Muchas ideas que dominan nuestra vida son fáciles de entender, pero no por ello benignas. Un ejemplo sencillo es la actual comprensión del empo. Muy pronto aprendemos, lo valioso que es. En una sociedad materialista como la nuestra lo más importante es el dinero, alrededor del cual gira todo lo demás. Surge de este modo la ecuación empo = dinero. Por ejemplo, vendemos por dinero el empo de nuestro trabajo y compramos con dinero el empo de los demás. Las consecuencias de esta concepción, empo = dinero, se revelan de una manera implacable al final de la vida. Muchas personas trabajan sin cesar por un dinero que al final no podrán gastar y que tampoco podrán llevarse consigo ni a la tumba ni al más allá, y no son conscientes de ello, o lo son cuando ya es demasiado tarde. Si queremos salir del círculo vicioso y aprovechar nuestra oportunidad de ser felices, deberemos adentrarnos por nuevos u olvidados caminos, y dejar los caminos ya trillados.

Para construir un futuro mejor es preciso contemplar detenidamente los dis ntos fenómenos sociales y económicos, así como sus efectos sobre las personas y la humanidad. Evaluar los fenómenos de la vida co diana y, sobre todo, las respuestas que estamos dando a los mismos, analizando qué valores manejamos y transmi mos en dichas acciones.

Con las cosas que elegimos a cada momento, vamos creando nuestro propio des no. Con esos hilos vamos entretejiendo nuestro

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Para hacer realidad la felicidad es necesario un cambio desde el nivel de la pura can dad al de la calidad. Calidad del empo, del dinero, del espacio, de todas las cosas y experiencias.


futuro. Así también, las acciones erróneas que realizamos por ignorancia o pecaminosidad nos atan a sen mientos y pensamientos perjudiciales.

Aunque esto afecta de manera compleja y con infinitas variaciones a los seres humanos, cada persona puede comprenderlo y vivirlo de inmediato.

Para encontrar paz y felicidad tenemos que analizar nuestra vida para reconocer y poner fin a esos actos. Cuando aprendemos esto, comenzamos a liberarnos de los efectos del pecado y la ignorancia.

Somos espíritu, alma y cuerpo, por lo que nos movemos y actuamos en áreas espirituales, mentales y sicas, y existen energías o fuerzas en cada una de esas áreas. Esas energías producen a su vez resultados dentro de sus esferas.

Muchas personas creen en el fatalismo y la predes nación, que dice que estamos atados por las circunstancias y las fuerzas externas. Sin embargo, esas enseñanzas y creencias son totalmente opuestas a lo que Dios enseña en la Biblia.

Los actos sicos crean cambios en el medio ambiente sico donde nos desenvolvemos, mientras que los deseos y sen mientos determinan la naturaleza de las relaciones. La ac vidad espiritual afecta la culpabilidad o la paz interior. La suma de ello conforma nuestro ser.

Es cierto que somos responsables de nuestras acciones, y por tanto tenemos que enfrentar las consecuencias de nuestros hechos. Pero también es cierto que, en Cristo, Dios nos da la posibilidad de comenzar de nuevo. Podemos estar temporalmente atados, pero ello es el resultado de nuestros propios apegos. En cambio, confiando en Jesucristo podemos modificar esto y el curso de nuestra vida. La fe libera de viejas ataduras, y da una nueva dirección a la vida. Dice la Biblia: "Por lo tanto, si alguno está en Cristo, es una nueva creación. ¡Lo viejo ha pasado, ha llegado ya lo nuevo! Todo esto proviene de Dios, quien por medio de Cristo nos reconcilió consigo mismo y nos dio el ministerio de la reconciliación: esto es, que en Cristo, Dios estaba reconciliando al mundo consigo mismo, no tomándole en cuenta sus pecados, y encargándonos a nosotros el mensaje de la reconciliación. Así que somos embajadores de Cristo, como si Dios los exhortara a ustedes por medio de nosotros: "En nombre de Cristo les rogamos que se reconcilien con Dios."Al que no cometió pecado alguno, por nosotros Dios lo trató como pecador, para que en ñ recibiéramos la justicia de Dios" 2 Corintios 5:17-21. 11

Si nuestras acciones en el ámbito sico mejoran el medio ambiente y hacen que otras personas sean felices, tarde o temprano nos encontraremos en un medio ambiente acogedor con crecientes oportunidades para diseminar felicidad y benevolencia. Pero si hacemos lo contrario, si dañamos al medio ambiente o a las personas, con o sin intención, nos encontraremos rodeados de hos lidad. La energía que se genera en el plano emocional corresponde a los deseos y sen mientos. Para tener oportunidades en el futuro, hay que cul var deseos y sen mientos apropiados y actuar en consecuencia. Si dedicamos cada día un empo para cul var pensamientos enriquecedores, ampliaremos el poder de nuestra mente y nuestras emociones. En lo que respecta al ámbito espiritual, leer y estudiar la Biblia, par cipar de una iglesia cris ana -para recibir perdón, consuelo, fortaleza y transitar el camino de la oración- ayuda a eliminar la culpa, nos libera del pecado y de las malas acciones, y contribuye a que vivamos en paz.

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La confianza en Jesucristo crea valor y serenidad para afrontar los infortunios de la vida, y anima a erradicar sen mientos dañinos hacia nosotros mismos y hacia quienes creemos los responsables de nuestra infelicidad. Así mejora el presente y el futuro. En el fér l suelo de nuestra triple naturaleza - sica, mental y espiritual-, sembramos las semillas del futuro, como ahora recogemos la cosecha de los cul vos pasados. Si la cosecha nos parece pobre y carente de frutos, podremos mejorarla sembrando mejores semillas que Dios pone a nuestra disposición. Nunca nos quedamos sin la oportunidad de sembrar nuevamente. Sembremos semillas de amor, perdón, alegría, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad, humildad, y generosidad (Gálatas 5:22), y cosecharemos paz y felicidad. Esta es la clave para modelar, poco a poco, nuestro ser y nuestro futuro.

¿Es posible adivinar el futuro? Los seres humanos crecemos en un ambiente en el cual cada parte del universo está relacionada y coordinada con otra. El sistema solar, dentro del cual se ubica nuestro planeta erra, sigue determinadas leyes naturales dictadas por quien lo formó. Así es que la erra recibe la influencia del sol, de la luna, de los planetas, y de otros fenómenos cósmicos. También los seres que habitan la erra, plantas, animales y personas, reciben esta influencia. Pero la influencia de los astros sobre los seres humanos se da en su cons tución biológica. Esta influencia es causada por el efecto de los rayos solares sobre la erra, tal como sucede en las plantas. También la luna, con sus reflejos de luz y los cambios de sus fases, influye sobre la vida vegeta va y biológica. 13

Los cuerpos celestes ejercen entre sí recíproca influencia en los aspectos puramente sicos y materiales: el sol influye sobre nuestras cuatro estaciones, y junto a la luna produce las mareas, mientras que las estrellas fugaces pueden causar temporales de lluvia. Hechos como éstos son cien ficamente comprobables, pero ningún ser humano resulta determinado en su conducta por la posición que estos astros adopten. Se admite, con bastante fundamento, que el zodíaco es creación de los sacerdotes caldeos. Para ellos el cielo era un libro en el que estaba escrito el pasado y el porvenir juntamente con el presente, y se esforzaban intentando leer en él todos los secretos. Resultado de sus observaciones fue la división del cielo en doce casas, correspondientes a los doce signos del zodíaco. A cada una de estas doce casas se atribuía una influencia decisiva para la persona que nacía bajo su poder, aunque modificada por los astros que entraban en conjunción en el día y hora de su concepción y nacimiento. Hiparco, un astrónomo famoso de la an güedad nacido en Nicea y que vivió en el siglo II antes de Cristo, descubrió la precisión de los equinoccios y se lo considera el fundador de la trigonometría. A causa de la precisión de los equinoccios, los signos ya no ocupan la misma posición en el cielo. Es decir, no comprenden en su interior las mismas estrellas, sino que se encuentran en la misma posición cada 25.765 años. Hace unos 3000 años el equinoccio de primavera se encontraba en la constelación de Tauro; en el año 128 antes de Cristo estaba en la entrada de Aries. Es decir, la actual conformación del zodíaco no comprende las mismas estrellas que en los empos de Hiparco. Entonces, ¿se puede confiar en la lectura de los astros?

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Además, para confeccionar un horóscopo de manera correcta, se necesita lugar y fecha de nacimiento, y la especificación de la hora. Dado que el ascendente varía un grado cada 4 minutos, cuanto más precisa es la hora natal mucho mejor. Quienes fijaron las pautas para la localización del ascendente fueron los griegos, y más tarde los egipcios. Estos cálculos no fueron exactos, ya que los estudiosos de aquel empo ignoraban la redondez de la erra, y creían que la erra estaba en el centro del universo y que los planetas giraban a su alrededor. Estas fallas muestran también la falta de relación que existe entre los astros y aquellos que pretenden leerlos. Desde el año 150 A.C., cuando el presente sistema astrológico se cristalizó, el zodíaco ha cambiado una casa entera. Esto significa que los de Libra son realmente de Escorpio, los de Escorpio de Sagitario, etc., lo que, por sí solo, ya destruye la astrología. Entonces, ¿por qué creemos esas cosas? ¿Por qué existen miles de servicios sobre horóscopos, cartas natales y predicciones? ¿Por qué se venden desde muebles hasta servilletas de papel con toros, cabras, cangrejos, escorpiones? ¿Por qué existen cientos de si os de Internet que ofrecen horóscopos personales que elabora una computadora? Algunas personas creen en la astrología, la numerología y el tarot, porque encuentran en estas prác cas un aliciente para vencer el miedo y la inseguridad. Creen que, conociendo lo que les puede suceder, evitarán los problemas y las desgracias. Pero no es así. Ninguna persona puede conocer el futuro, ni evitar las desgracias. Además, la creencia de saber lo que puede suceder, puede producir angus a, desesperación, y hasta la posibilidad de una psicosis que afectará la forma de vida. También están quienes ven en la astrología una herramienta que los libera, de alguna manera, de la responsabilidad por los hechos.

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Si se cree que la vida está determinada por la posición de los astros y planetas, no es extraño que se diga: "No es culpa mía si no me llevo bien con mi esposa o esposo, o con mi jefe. Nacimos bajo signos incompa bles.” Para muchas personas, la "suerte" se convierte en una excusa cuando las cosas salen mal. Es más fácil echarle la culpa a algo, o a otro, que asumir la responsabilidad por los propios actos. Sin embargo, las consecuencias de lo que hacemos o no hacemos en la vida, no las podemos atribuir simplemente a la suerte. La mayoría de las veces: "Lo que se siembra, se cosecha". Dios nos propone un camino diferente: conocer nuestra persona y posibilidades futuras a par r de Jesucristo. El vino al mundo para hacernos libres, para enseñarnos a trascender los límites de nuestra humanidad y mirar con los ojos de la fe, mucho más lejos y más profundo. Hay miles de propuestas para vivir. Algunas involucran los astros, otras la capacidad mental, y otras el dinero. Las hay baratas, caras, exigentes, livianas, inteligentes, incoherentes. ¡Cómo no confundirse y equivocarse! Existe un camino para llegar, y miles para desviarse. Jesucristo dice: "Yo soy el camino, la verdad y la vida" Juan 14:6.

La aventura de construir un futuro La época en que vivimos está caracterizada por un detrimento de la é ca y de los valores, con un mañana cubierto de sombras que dificultan el paso de los rayos de la esperanza. Sin embargo, no debemos asombrarnos, desconcertarnos o desanimarnos porque los vientos no juegan a nuestro favor. La situación actual, por ser tan 16


compleja y global, puede hacernos dudar acerca de la trascendencia de nuestra vida. Pero la historia se forja con el aporte de biogra as personales. Si dudamos, si tememos, si decimos "hasta aquí llegué", entonces habremos claudicado en nuestra misión. Habremos, en consecuencia, dejado pasar un empo precioso para sembrar una semilla de esperanza con miras a rever r la realidad y mejorar la vida. Es empo de contemplar y transmi r. Contemplar es poner atención en una cosa material o espiritual, considerar, descubrir, reflexionar. Transmi r significa trasladar, transferir algo hacia otro. Transmi r lo contemplado despierta en los otros esa expecta va y emoción que se apodera del espíritu ante el estreno, ante la novedad y ante la sorpresa. Más aún, si descubrimos el fundamento de un valor o de una virtud y lo enlazamos a nuestra vida, no solamente entregamos la novedad de la palabra, sino también la novedad del ejemplo. La transformación del presente en pos de un futuro mejor es un proceso de largo aliento. Su fin es la felicidad de la persona, y el límite lo ponen las circunstancias, recursos y posibilidades de una persona en concreto. Un factor importante es saborear los logros que este empo permite. Quizás logros sencillos, pequeños y ordinarios, pero logros al fin. Lo importante es poseerlos, hacerlos propios. Si se subraya y mo va la importancia de las pequeñas metas, y además se las consigue, la ilusión se habrá conver do en alegría. ¿Y qué es la alegría? Es el gozo por la posesión de un anhelo; y la posesión de algo sólo es posible en el presente. La alegría se experimenta en el hoy. "Con el hoy nos realizamos como personas y, además, vamos prefigurando nuestro futuro. El mañana es una con nuidad del hoy: de ahí la importancia del presente" (Miguel Ángel Mar ).

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Todos podemos rever r el presente y abrirnos con seguridad a la conquista del futuro. Y podemos hacerlo contemplando, entregando a nuestros hijos y congéneres las cosas contempladas, y reconociendo que lo pequeño es también hermoso. La incer dumbre del futuro se plantea en el presente. Claro que no ene que tratarse de una incer dumbre amenazante o ante la cual abandonarnos, sino un panorama en el que la acción presente definirá el futuro.

Fábula para meditar Un hombre subió a un árbol para aserrar una rama. Alguien que pasaba, al ver cómo lo estaba haciendo, le avisó: -¡Cuidado!... Está sentado en la punta de la rama... ¡Se irá abajo con ella! -¿Piensa que soy un necio que debo creerle? ¿O es usted un vidente que pueda predecir mi futuro? -preguntó el hombre que estaba sobre el árbol. Sin embargo, poco después la rama cedió, y el hombre terminó en el suelo. Entonces corrió tras el otro hombre hasta alcanzarlo: -¡Su predicción se ha cumplido! Ahora, dígame: ¿Cómo moriré? Por más que el caminante insistió, no pudo disuadirlo de que no era un vidente. Finalmente, ya exasperado, le grito: -¡Por mí podrías morirte ahora mismo! Apenas oyó estas palabras, el hombre cayó al piso y se quedo inmóvil... Cuando lo encontraron sus vecinos lo depositaron en un féretro. Mientras marchaban hacia el cementerio, empezaron a discutir sobre cuál era el camino más corto. El hombre perdió la paciencia y, asomando su cabeza fuera del ataúd, dijo: ¡Cuando estaba vivo solía tomar por la izquierda... es el camino más rápido!

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Ideas prácticas para el futuro No es posible dar recetas para tener un futuro mejor. En la vida dos más dos no siempre son cuatro. Sin embargo, hay ideas y sugerencias que se pueden meditar y considerar para an ciparse en cierta medida al futuro, o para prevenir posibles crisis.

Cómo afrontar una futura crisis laboral "Lo único seguro en la vida es la muerte", reza un dicho popular que resulta ser 100% verdadero. En nuestras sociedades, tan complejas y a veces tan extrañas, es di cil que alguien tenga un trabajo, negocio o modo de vida asegurado. En cualquier momento nos pueden anunciar que la empresa donde trabajamos está en un proceso de reestructuración o en un período de crisis, y por ende la gerencia ha tomado la decisión de prescindir de nuestro trabajo. O surgirá algo que dejará totalmente obsoleto lo que estábamos haciendo. O quizás ocurrirá algún desastre que nos dejará hundidos en la desesperación. O... ¿Qué hacer ante dicha situación? ¿Cómo prepararnos ante el futuro incierto? Trataremos de exponer algunos métodos o tác cas que nos serán de ayuda en algún momento. En primer lugar, es importante crear un "plan de con ngencia" ante lo que pueda suceder. Una estrategia que permita sobrevivir mientras se consigue un nuevo empleo o una nueva ocupación que permita llevar una vida normal. 19

Para tal fin es prudente tener siempre algunas "reservas". Pueden ser en dinero, en otros negocios, otros rubros, de modo que se soporte con mayor tranquilidad la temporada de dificultad laboral. Otra recomendación es tener siempre un curriculum actualizado y con las especificaciones requeridas para su buena presentación. Si en el transe del trabajo actual se adquirieron r conocimientos realizando cursos, seminarios o talleres, deben anota estos logros que enriquecen el mis Esto es algo muy valioso al momento de presentar el curriculum buscan una nueva oportunidad de trabajo. También es importante tener una lista de las posibles personas que pueden ayudarnos a conseguir un empleo una nueva ocupación. Conocer y determinar qué contactos pueden ú les para desarrollar una ac vidad. Esto puede ser un "salvavidas" en el momento en que quedemos cesantes y no contemos con una estrategia para salir adelante. Trabajar en forma independiente es otro medio para afrontar una época de desempleo. Analizar qué talentos tenemos que pudieran servir para ganar dinero, permite ver el futuro sin tanta desesperación. No todo el que se queda sin trabajo ene un "plan de con ngencia". Para aquella persona que no alcanzó a contemplar dicha posibilidad, existen mecanismos para afrontar de la mejor manera esta circunstancia. Por ejemplo puede diseñar una "publicidad por donde se dé a conocer por medio de avisos, visitas, etc. Puede comunicar su ofrecimiento para realizar determinada labor, o informar que busca trabajar en un lugar donde pueda desarrollar sus conocimientos. Así mismo, puede llevar su curriculum a empresas donde requieran personal, revisar constantemente los avisos clasificados, mantener contacto con personas que puedan ayudar a conseguir un trabajo, ingresar sus datos en los si os de oferta de empleos en Internet, o trabajar en cualquier ac vidad que reporte ingresos, aunque no tenga nada que ver con su profesión. La crisis es una situación común en nuestras sociedades. Nadie está exento de sufrirlas en cualquier momento. Por tal razón, lo más importante es buscar soluciones prác cas que nos permitan llevar con mayor calma y op mismo este trance que, se espera, sea momentáneo. 20


Planificar para la vejez Las realidades de la actualidad exigen que la planificación del futuro sea una ac vidad que requiere, más que acumular bienes, contar con una pensión, o poseer un seguro social. El primer paso hacia una planificación para la vejez es una simple charla. Hablar con el cónyuge, con los hijos, o con otros seres queridos, acerca de este tema que puede ser di cil. Todos tenemos expecta vas sobre el futuro que nos espera y sobre el papel que jugaremos en la vida de nuestros seres queridos. Los malos entendidos pueden ocasionar enojos, desilusiones, culpas y confusión, pero todo esto puede ser evitado si logramos comunicar nuestras expecta vas en forma honesta e integral. Para ello, deberemos reflexionar y encontrar respuesta a preguntas como: ¿Dónde y cómo deseamos pasar nuestros años futuros? ¿Cómo queremos vivirlos? ¿Qué papel esperamos que jueguen nuestro cónyuge, hijos y otros seres queridos, y qué papel esperan ellos jugar? ¿Con qué recursos económicos vamos a contar?

Dios y el futuro

Las predicciones del futuro por lo general son malas adivinanzas. Sin embargo, hay un libro que habla sobre nosotros y sobre el futuro, y nunca se equivoca. Es la Biblia, la Palabra de Dios. La Biblia enseña a mirar al futuro con confianza: "A todo puedo hacerle frente, pues Jesucristo es quien me fortalece" Filipenses 4:13. También enseña a no malgastar energías y dinero consultando adivinos y hechiceros: "En realidad, hay un momento y un modo de hacer todo lo que se hace, pero el gran problema del hombre es que nunca sabe lo que va a suceder, ni hay nadie que se lo pueda advertir" Eclesiastés 8:6-7. .. "Que nadie de ustedes... practique la adivinación, ni pretenda predecir el futuro, ni se dedique a la hechicería ni a los encantamientos, ni consulte a los adivinos y a los que invocan a los espíritus, ni consulte a los muertos. Porque al Señor le repugnan los que hacen estas cosas" Deuteronomio 18:10-12. Asimismo enseña lo esencial de la vida, y a ser solidarios para crear un mundo mejor: "A los que tienen riquezas de esta vida, mándales que no sean orgullosos ni pongan su esperanza en sus riquezas, porque las riquezas no son seguras. Antes bien, que pongan su esperanza en Dios, el cual nos da todas las cosas con abundancia y para nuestro provecho. Mándales que hagan el bien, que se hagan ricos en buenas obras y que estén dispuestos a dar y compartir lo que tienen. Así tendrán riquezas que les proporcionarán una base firme para el futuro, y alcanzarán la vida verdadera" 1 Timoteo 6:17-19.

Si consideramos lo que la gente pensaba hace años sobre el futuro, nos damos cuenta de cuan di cil es saber lo que nos espera. Por ejemplo, imagínese cómo sería hoy nuestro mundo, si se le hubiera hecho caso al memorando de la Western Union del siglo XIX que decía: "El teléfono ene demasiadas deficiencias como para que se considere seriamente un medio de comunicación". O si se le hubiera hecho caso a Ken Olson, quien declaró en 1977: "No hay mo vo para que alguien quiera tener una computadora en su casa".

Además, enseña a tener esperanza, a no desfallecer: "Siembra tu semilla por la mañana, y por la tarde siémbrala también, porque nunca se sabe qué va a resultar mejor, si la primera siembra o la segunda, o si las dos prosperarán" Eclesiastés 11:6.

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También enseña a vivir el presente: "Cuando te vaya bien, disfruta ese bienestar; pero cuando te vaya mal, ponte a pensar que lo uno y lo otro son cosa de Dios, y que el hombre nunca sabe lo que ha de traerle el futuro" Eclesiastés 7:14. Esencialmente enseña a confiar en Dios: "Yo sé los planes que tengo para ustedes, planes para su bienestar y no para su mal, a fin de darles un futuro lleno de esperanza. Yo, el Señor, lo afirmo" Jeremías 29:11. Y que existe un futuro especial, más allá de la muerte sica, preparado por Dios para quienes con an en Él: "Hermanos, no queremos que se queden sin saber lo que pasa con los muertos, para que ustedes no se entristezcan como los otros, los que no tienen esperanza. Así como creemos que Jesús murió y resucitó, así también creemos que Dios va a resucitar con Jesús a los que murieron creyendo en él... los que murieron creyendo en Cristo, resucitarán primero; después, los que hayamos quedado vivos seremos llevados, juntamente con ellos... para encontrarnos con el Señor... y así estaremos con el Señor para siempre. Anímense, pues, unos a otros con estas palabras" 1 Tesalonicenses 4:13-18.

Nuestros planes en manos de Dios Dice la Biblia: "Los planes son del hombre; la palabra final la tiene el Señor... Pon tus actos en las manos del Señor y tus planes se realizarán" Proverbios 16:1-3. Este pasaje de la Biblia enseña que hay que tener planes, proponerse metas y obje vos. Cuando se enen metas, las palabras y las acciones son consistentes, consecuentes. 23

Hay mayor orden y se aprecian mejor las potencialidades y posibilidades que se poseen. Pero hay que diferenciar metas de sueños. Las metas, para cumplirse, necesitan ser específicas, concretas y realistas. Para esto es bueno tomarse el empo de pensar y escribir las metas que se quieren alcanzar. Cuando se pasa una idea a una frase escrita, hay un proceso de razonamiento que ayuda a definir qué es lo que realmente se quiere y se puede realizar. Si las metas no son realistas, surgen sen mientos de frustración, minusvalía, y desesperanza. Otra cosa importante es que las metas sean propias, no creadas por el entorno, o los mensajes publicitarios. Si no son nuestras, si no creemos realmente que necesitamos lograr determinadas metas, probablemente al poco empo dejemos de trabajar por ellas. Otra cosa que enseña este texto de la Biblia es a poner los planes en manos de Dios. Esto podemos hacerlo a través de la oración personal, en un lugar tranquilo, buscando el momento adecuado para hablar con Dios. También es bueno hacerlo periódicamente, con constancia. Dios nos alienta diciéndonos: "Orad sin cesar" 1 Tesalonicenses 5:17. Esto también es posible hacerlo reunidos con otras personas, para sen rnos acompañados y sumar fuerzas. Jesucristo dijo: "Pidan, y Dios les dará; busquen, y encontrarán; llamen a la puerta, y se les abrirá" Lucas 11:10. ¿Qué nos gustaría lograr en el futuro? ¿Que desearíamos que ocurra en el ámbito personal, familiar, laboral? Definamos estas y otras metas, y presentémoselas a Dios para que nos guíe a concretarlas.

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estrategias en el presente para llegar a futuros que, además de deseables, sean fac bles, y acordes a Su voluntad.

Conclusión Desde siempre los seres humanos hemos estado preocupados por el futuro. En ocasiones por el futuro inmediato, como solucionar un problema familiar, o concretar un proyecto que tenemos en mente. Otras veces preocupados por el futuro a mediano o largo plazo, como por ejemplo el futuro de nuestro país o el de nuestros hijos. Pero nuestra influencia sobre el futuro es limitada, y esto cuesta aceptarlo. Nuestra trayectoria en la vida no depende sólo de nuestras acciones, sino también de las circunstancias que permiten, o no, que las mismas se concreten. Los logros y los fracasos de nuestro futuro son el efecto de una suma de cosas. Lo que hacemos comúnmente con el empo es asumir el presente como algo ya determinado por la inercia de los hechos pasados. También intentamos fugarnos del mismo refugiándonos en la bella época de un empo pasado, o evadirnos de la responsabilidad actual, soñando un mundo de fantasía. Es empo de pensar y actuar para construir un futuro diferente, mejor al que la apa a y la desesperanza general nos invita a imaginar. Creer en Dios permite pensar y actuar diferente, brindándonos la oportunidad de construir otros caminos para descubrir nuevos des nos. Pensar diferente es cambiar de modelo para explicarnos y explicar las relaciones y las situaciones sociales de una manera realista y posi va.

"Cambien su manera de pensar para que así cambie su manera de vivir y lleguen a conocer la voluntad de Dios, es decir, lo que es bueno, lo que le es grato, lo que

es perfecto" Romanos 12:2.

Vivimos en un empo complejo en el que ni siquiera los grandes avances de la ciencia y de la tecnología pueden darnos las respuestas que buscamos. Un empo agudo en el que Dios nos invita a planificar situaciones nuevas, diseñando y operando las 25

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