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Ciudad Bolívar

Ciudad Guayana lunes 16 de diciembre de 2013

n Carolina Maffia

L

as ventas ilegales de artificios pirotécnicos comienzan a verse a lo largo y ancho de la zona comercial de la capital bolivarense, ante la proximidad de las fiestas navideñas. Estrellitas, cebollitas, los llamados tumba-ranchos, cohetones y luces de siete colores son algunos de estos productos que son comercializados -a pesar de su prohi“¿Tenemos que bición- en plena tener siempre a vía pública del alguien encima Paseo Orinoco y sus adyacencias. de nosotros? La directora de No, tenemos Protección Civil que tomar en el estado Boconsciencia lívar, Andrehina sobre los Díaz, advierte sobre los riespeligros y, los riesgos que se gos de la pirotienen cuando tecnia, y señala se han estado asumimos este haciendo mesas tipo de eventos de trabajo con en las fiestas las instituciones decembrinas”, i nv o l u c r a d a s en la materia, señala Anpara establecer drehina Díaz, estrategias en directora de función de lo Protección que se refiere a Civil del estado su comercialización, y llamados Bolívar. preventivos. Recuerda que los permisos para las ventas de este tipo de producto, propio de las fiestas decembrinas están en manos de la Dirección General de Armas y Explosivos (DAEX). Plan preventivo “Hemos sido muy enfáticos en los últimos años en que estos productos sean comercializados bajo todas las regulaciones posibles, y su no manipulación por parte de menores de edad, considerando que hemos tenido niños víctimas de la pirotecnia”, sostiene Díaz. Aunque no reveló cifras, asegura que cada año se registran casos de niños con quemaduras por la manipulación de estos explosivos, con pérdidas de algunos de sus extremidades, o con problemas de sordera, como consecuencia de algunos de estos artificios pirotécnicos.

Correo del Caroní C3

PC advierte sobre riesgos T en uso y venta de pirotecnia Colonia norteamericana

Américo Fernández

ópicos y semblanzas

El comercio ilegal de fuegos artificiales prolifera en el Paseo Orinoco y calle Venezuela.

La venta ilegal de artificios pirotécnicos abunda en la zona comercial bolivarense

“Hemos tenidos muchos accidentes, que a través de los años, nos ha dicho que no es lo adecuado, y la experiencia nos lleva a determinar que debe seguir siendo regularizados”, asegura, y comenta que la Protección Civil y Administración de Desastres ha estado evaluando, conjuntamente con la Secretaría de Seguridad Ciudadana, Fuerza Armada Nacional Bolivariana en los once municipios del estado, todo lo referido a la venta de estos explosivos. “Se detectan las zonas donde puedan existir la venta de manera ilegal, y ya serán las FAN y demás

Las estrellitas, cohetes y cebollitas se venden como cualquier mercancía en el Paseo Orinoco

También a conductores “¿Tenemos que tener siempre a alguien encima de nosotros? No, tenemos que tomar consciencia sobre los peligros y, los riesgos que se tienen cuando asumimos este tipo de eventos en las fiestas decembrinas”, dijo Andrehina Díaz, y señaló que no sólo se refiere a la pirotecnia, sino además, a las movilizaciones de viajeros que se registran en las carreteras para esta época. Díaz llamó a las personas que piensan trasladarse a otros lugares del país a ser precavidos, puesto, que “muchas veces no tomamos en cuenta cuando manejamos el exceso de velocidad y el consumo de bebidas alcohólicas”. Recordó que los niños siempre deben ir en el asiento trasero, y nunca en el delantero. Asimismo, hizo mención especial a los motorizados quienes deben tomar consciencia, y evitar llevar niños en la parte delantera, incluso sin hacer uso de casco. “Estamos trabajando en función de garantizar la seguridad de los ciudadanos en estas fiestas”, dijo.

organismos quienes se encarguen del resto de los trámites”, dijo. Añadió, también, que los cuerpos de bomberos en cada entidad deben ejecutar las supervisiones necesarias. La recomendación de Díaz es no hacer uso de la pirotecnia, y asegura que por muy inocentes y “bonitas” que parezcan, como el caso de las estrellitas, “es pólvora que estamos poniendo en las manos de nuestros hijos”. Además, señala el daño que representa para animales como los perros, quienes sufren a raíz de las fuertes detonaciones. También, instó a la población a denunciar si siente que en su comunidad se almacenan estos productos de manera ilegal.

Díaz advierte que hasta pirotecnia tan simple como las estrellitas son peligrosas

E

n 1865, el Gobierno de Venezuela concedió al norteamericano Henry Price, para ser colonizada por confederados de Estados Unidos, 240.000 millas cuadradas de tierras. El 13 de setiembre de 1865 J. M. Álvarez de Lugo, en su condición de ministro de Fomento en representación del Gobierno del Presidente Falcón, concedió al norteamericano Henry Price y a sus asociados, el derecho de formar una compañía para la colonización de terrenos baldíos que existen en el estado de Guayana y parte del hoy estado Amazonas. El Gobierno concedió a los colonos todos los derechos y privilegios de ciudadanía un año después de adquirido su domicilio y naturalización: perfecta libertad religiosa, de imprenta y de palabra; representación en el Congreso conforme al censo que debía levantarse cada cinco años; nombramiento de funcionarios locales en ciudadanos de los Estados del Sur por naturalización; exención de todo impuesto por cuatro años además de privilegio exclusivo sobre todas las tierras no ocupadas que existen a Sur del 8° de latitud Norte sobre el río Orinoco y límites de la Nueva Granada. Luis Roncajolo, en su libro El Orinoco y sus afluentes dice, hablando de la concesión, que “el 13 de setiembre de 1865 se publicaron las condiciones y se ordenó que la Aduana de Ciudad Bolívar, del Tesoro Público, destinara diez mil pesos para ser entregados a cincuenta norteamericanos en los términos que le acuerda la Junta Económica de Hacienda de Guayana, con cargo a Gastos Imprevistos”. Después de algunos inconvenientes en Nueva Orleans, el capitán Frederick Johnson y cincuenta colonos abandonaron el Mississippi, dando comienzo al viaje en la balandra “Elizabeth”. Tras cruzar la barra del Mississippi y luego de vientos fuertes, borrascas, calma profunda, llegaron a Ciudad Bolívar en la mañana del 15 de marzo de 1867. En Ciudad Bolívar los recibieron el cónsul de Estados Unidos, John Dalton, funcionarios de la Aduana y el presidente del estado, Antonio Dalla Costa (en la foto), quien intervino para hacerles grata su estada en la capital del Orinoco. La inmensa extensión de terreno concedida a Henry Price fue bautizada con el nombre de “Price Grant”, pero en vista de que Price no disponía de dinero suficiente para hacer efectivo el proyecto colonizador, se asoció con un grupo de ingleses encabezado por Frederick Pattison. Hubo nuevos estudios, dilaciones de todo tipo, mientras el contingente de confederados, sin atención alguna en Guayana, comenzó a padecer inclemencias por las cuales muchos se vieron obligados a regresar a Estados Unidos. Era evidente el fracaso y más cuando se supo que el Ministerio de Inmigración de Gran Bretaña, puso el proyecto de un lado. El presidente del estado, Juan Bautista Dalla Costa, en 1870, se refirió a los colonos en su informe presentado a la Asamblea Legislativa en los siguientes términos: “De los inmigrados norteamericanos que se establecieron en la montaña inmediata a Barceloneta (La Paragua) en 1867, queda una familia que es un modelo de laboriosidad. La robustez y la salud de que goza cada uno de sus miembros y el bienestar que se ha proporcionado con la sola fuerza de tres hombres en aquellas lejanas soledades, es otra prueba de que no son irrealizables las empresas de colonización proyectadas y que tanto interés tienen para el Estado. Esta familia puede servir de base a la inmigración que se establezca en Barceloneta y con su estímulo y ejemplo y los recursos con que los empresarios o el Gobierno los auxilien al llegar a nuestro suelo, fácil les será alcanzar el éxito feliz que ha coronado los esfuerzos perseverantes de aquella”.

Presentan tres nuevas publicaciones de destacados científicos

Una lata de leche cuesta hasta Bs. 320 en el Periférico La escasez de algunos de los rubros de la canasta alimentaria sigue dando paso a la especulación y sobreprecio en la capital bolivarense. Y es que la acentuada escasez de rubros tan prioritarios para la población, en especial la infantil, como la leche completa en polvo sólo se consigue a precios excesivos y en los puestos de la economía informal. Una lata de leche de 900 gramos, regulada en 33,92 bolívares se consigue en 320 bolívares (un sobreprecio de 840 por ciento) entre los buhoneros en el Mercado Periférico. Mientras, que en bolsa su costo puede encontrarse a un precio de 280 bolívares. Algunos consumidores han dejado ver su descontento a una crisis de desabastecimiento, que los ha condenado a penurias, maltratos, atropellos y vejaciones, e incluso a enfrentamientos entre sí por lograr una lata de leche, o un paquete de harina precocida o sencillamente un pollo a precio regulado. Pedro, un comprador, relató toda la odisea que se ha convertido su vida en los últimos meses para conseguir leche para su hijo de apenas dos años. Las constantes visitas a los supermercados, las interminables colas y las largas horas de espera, han pasado a formar parte de su vida cotidiana. “Yo trabajo, y mi esposa también, pero hemos sacrificado nuestro trabajo, pidiendo permiso, para hacer colas

FOTO CAROLINA MAFFIA

en Guayana

Tres nuevas publicaciones, producto de investigaciones, y referidas a distintos temas de interés, tanto para el ámbito educativo, como del campo de la medicina, cultural y étnico, fueron presentados en la Casa de las Doce Ventanas en el Casco Histórico.

FOTO CAROLINA MAFFIA

Escasez se acentúa para aumentar la especulación en el periférico sobre rubros que escasos

donde nos dicen que están vendiendo. O es eso, o comprarla más cara en los buhoneros del periférico”, comenta. “Yo no sé por qué nadie se queja de lo que está pasando, y no sé por qué la gente no dice nada, pero sólo el que tiene hijos pequeños que beben tetero todos los días sabe lo que se sufre, porque una lata puede durar menos de una semana, y ya tienen que tener otra lata”, relata. En los puestos de los buhoneros en el periférico, también, se pueden conseguir aceite vegetal, harina precocida, harina de trigo, margarina, café, azúcar y papel de baño, pero a un costo por encima de su precio regulado. (CM)

Educación para el desarrollo sostenible expuesto por Francisco Delascio Chitty; Manual de Formación para el Diálogo Tripartito y la Consulta Previa en Venezuela bajo la coordinación editorial de Alexander Mansutti, Nay Velero y Vladimir Aguilar; y Manejo de los hábitat Ye’kwana y Sanema de la cuenca del Caura, de Alberto Rodríguez se presentan como opciones para el colectivo, y amantes del conocimiento científico. En el primer libro, Delascio cuya autoría comparte con los también profesores universitarios profesores universitarios Humberto González, Miren de Tejada, Ernesto de la Cruz, Albino Rojas, Maritza Landaeta e

Isabel Pérez, muestra cómo se puede tener una buena nutrición a través del consumo de plantas como alternativas alimenticias, muchas de ellas que crecen en los jardines de las casas sin ser identificadas. En otro de los libros, otro grupo de docentes, busca proporcionar las herramientas necesarias para que comunidades indígenas, petroleras y académicos puedan impulsar proyectos bajo el respeto y entendimiento, basado en un manual de formación para el diálogo. Mientras, el excoordinador de la organización Kuyujani, Alberto Rodríguez, bajo la responsabilidad de Nalúa Silva, publicado por el Forest Peoples Programme del

Reino Unido, y diseñado por Erik Lares, profesor de la UNEG, se refiere a la necesidad de aportar mecanismos para cuidar la cuenca del Caura. Rodríguez lamentó la poca voluntad gubernamental para evitar se siga contaminando ese ecosistema por los altos niveles de mercurio vertidos por la minería ilegal que continúa haciendo estragos en esa zona del municipio Sucre. En este libro se muestra la cultura y el hábitat de los pueblos Yekuana y Sanema, además se recoge el trabajo de jóvenes formados como parabiólogos, quienes levantaron un estudio sobre las especies, tanto animales como plantas, que habitan en la Cuenca del Caura. (CM)

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Edición del 16 de Diciembre del 2013