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de las Culturas del Mundo

CORREO

Mural de la iglesia de San Juan Bautista en el río Jordán que muestra el nacimiento de Jesucristo

Vol. V, número 55, 1o de febrero de 2010.

CEDICULT

Director: Leonel Durán Solís

En este número: ◊ Haití: cómo inventar un país ◊ Intelectuales haitianos: Suzy Castor y Gerard Pierre Charles ◊ Haití, el mal y la desdicha ◊ Indígenas viven situación de Avatar ◊ El arte de los «otros» ◊ Tributo a los rescatadores del Prado correodelasculturas@gmail.com


Haití

Haití: cómo inventar un país por René Depestre

El Ángel de la Historia ha regresado a Haití con su equipaje de ruinas. Dos siglos de terrible historia corroborados por un terremoto devastador. Y sin embargo, la catástrofe descubre, tras la pobreza y el analfabetismo, un país con una cultura tan viva como poco conocida que se impone ahora la tarea de reinventar el futuro. Tal es la apuesta del primer intelectual haitiano, René Depestre (Jacmel, 1926), joven poeta y revolucionario en Puerto Príncipe, aventurero, viajero irredento por mil países, amigo de los más grandes escritores del siglo, que desde su actual residencia en Francia y su conocimiento de primera mano de la cultura haitiana, nos descubre la potencia actual de sus letras. Ofrecemos también algunos de sus últimos poemas inéditos traducidos por el grupo que dirige la profesora de la Universidad de Granada Joëlle Guatelli-Tedeschi, y por la Fundación Sinsonte. El terremoto ha sido una catástrofe de dimensiones trágicas. Haití, por su estructura, por la falta de un estado de derecho, por todas sus infinitas carencias, no estaba preparada de ninguna manera para enfrentarse a tal calamidad. He podido contactar gracias a Internet con amigos y familiares. La Red ha desempeñado un papel fundamental porque por teléfono resultaba imposible hablar. He podido saber de mi hermano, que se ha salvado, así como los otros miembros de mi familia, pero grandes amigos han fallecido, como el escritor e intelectual George Anglade, que ha muerto junto a su mujer. Pero quizás, 2


Haití aunque sea terrible decirlo, los haitianos nos hallamos ante la oportunidad de levantarnos. Haití ha sido a lo largo de su terrible historia víctima de un terremoto permanente. Es una de las sociedades del mundo que más duras pruebas ha sufrido. Y es que, si bien fue, en 1804, el primer país colonizado que se rebeló contra la dominación francesa, no es menos cierto que hizo una entrada falsa en la historia. En lugar de defender los grandes ideales de la Revolución francesa, como el de un nuevo Estado nacional, se perdió en la problemática racial, en los conflictos entre negros, mulatos, etc., lo que perjudicó su desarrollo. Es cierto que las potencias europeas, desde el Congreso de Viena de 1815, le impusieron un cordón sanitario e hicieron lo imposible para impedir su crecimiento, pero no deberíamos servirnos de ningún chivo expiatorio. Somos responsables de nuestras desdichas, porque hubiéramos podido beneficiarnos de una soberanía temprana y no hicimos nada por la escolarización del pueblo, por constituir un Estado democrático...

Y paradójicamente, Haití no es hoy una nación Estado propiamente dicha,

pero sí es una nación cultural. Mientras que ni el Estado ni una verdadera sociedad civil se han desarrollado nunca, sí lo hicieron la cultura, la pintura, la música, la literatura. Hay una conciencia cultural y no se puede decir, sin embargo, que exista una conciencia nacional. un fenómeno suiS.generis, Cultura ibérica.EsFinales S. III, inicios II a.C. excepcional, el de la cultura haitiana. No se encuentra ni en África, ni en el sureste asiático ni en otros lugares del tercer mundo una sociedad comparable en cuanto a su evolución y desarrollo. Hoy en día contamos con fantásticos escritores como Daniel Laferriere, Lyonel Trouillot, Jean Métellus o Frankétienne. Grandes poetas, novelistas, ensayistas, marcados unos por el exilio y otros por el extraordinario imaginario colonial: la plantación, los esclavos, su revuelta. Es cierto que hay un gran analfabetismo pero no es un país inculto. Mi propia vida puede ilustrarlo. Decidí que era poeta a los 15 años. Nací en un pueblo cerca del mar 3


Haití

en una familia muy interesada por la literatura. Leí mucho desde muy joven. Conocí a Alejo Carpentier, a Nicolás Guillén, a André Bretón... Publiqué mi primer libro a los 19 años. Tuvo un cierto éxito que me permitió viajar a París. Prueba de la agitada vida cultural de Haití fue lo que ocurrió durante la visita de Breton a Puerto Príncipe en 1945. Aprovechamos para publicar en la revista de vanguardia Ruche, que había fundado ese mismo año con mis amigos Baker, Alexis y Gerald Bloncourt, un especial de homenaje al surrealismo. El número causó un escándalo tremendo, fue censurado, los estudiantes se sublevaron y tuvo lugar un auténtico despertar político. Breton fue expulsado y nosotros, encarcelados. El exilio Tuve que exiliarme entonces a París, donde el propio Breton me ayudó a conseguir una beca universitaria. Después fui nuevamente expulsado de Francia en 1952 por mi actividad en el movimiento anticolonialista de la Negritud. Fue aquella aventura una tentativa para los negros de diferenciarse y adquirir su identidad tras el fin de la colonización francesa. Supuso también una forma de rebeldía contra el colonialismo que dio lugar a obras maestras fundamentales de la literatura como el Cuaderno de Regreso al país natal, de Aimé Césaire.

Más tarde, en 1956, por primera vez los negros tuvimos acceso a la Sorbona

en el Primer Congreso Mundial de Escritores Negros en el que participaron norteamericanos, caribeños, africanos, suramericanos... Allí todos profundizamos juntos en el papel de los negros tras salir de la plantación y la esclavitud en la formación de culturas nuevas en Brasil, Venezuela, Cuba, Haití... Hoy en día todo ha cambiado, el factor racial posee menos importancia y la llegada de Obama abre definitivamente una nueva época.

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Haití

Tras la expulsión de Francia viví en Chile, Argentina y Brasil. Fui secre-

tario de Pablo Neruda y conocí a Jorge Luis Borges, Ernesto Sábato, Jorge Amado, Vinicius de Moraes. ¿Mis influencias literarias? Los poetas españoles que Neruda me descubrió, Machado, García Lorca, Aleixandre. Y Carpentier, Miguel ángel Asturias, Gabriel García Márquez, el realismo mágico... En 1959 llegué a Cuba invitado por el Ché Guevara y allí me quedé casi veinte años. Fui muy afín a la Revolución. Hasta que la relación de los intelectuales con el poder se hizo insostenible. El Régimen comenzó a apretar en los años 70, desapareció por completo la libertad de expresión y creación. Y rompí entonces con el gobierno cubano. El desencadenante final fue el affaire Padilla. Fui de los pocos intelectuales presentes en La Habana que se solidarizó con Heberto Padilla la misma noche de la acción contra él. Fui apartado de todo y marginado, sin trabajo, sin nada, hasta que pude marchar a París a trabajar en la UNESCO. Y me despedí definitivamente del comunismo y de la extrema izquierda. Mis ojos hoy en Latinoamérica están más puestos en Lula que en Chávez. Lo que ocurre en Brasil me parece mucho más importante y esperanzador.

Regreso a Haití. Deseo fervientemente que tras esta desdicha llegue una

nueva época para el país. Haití es un país de jóvenes dispuestos a luchar a pesar de todas sus carencias. Cultura Hay además clase intelectual ibérica. una Finales S. III, inicios S. potente II a.C. que puede tomar las riendas. Soy optimista respecto a la posibilidad de salir de la tragedia sin fin que hemos conocido y que nos sitúa hoy en una encrucijada definitiva. No se presentará otra. Con la globalización tecnológica y financiera tiene lugar un cambio en la percepción del mundo actual, se está creando una idea de la Tierra concebida como Tierra patria. Entramos en una época donde la solidaridad debe tomar una nueva dimensión, una dimensión sin precedentes.

Haití es un país de un gran imaginario cultural, y es lo que va a salvarlo. Es

el momento de inventar un país mejor. 5


Haití

Intelectuales haitianos

El Jurado del IV Premio Juan María Bandrés de la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) y la Fundación CEAR, presidido por el pintor y escultor Juan Genovés, ha decidido por unanimidad premiar la “ejemplar” trayectoria de la haitiana Suzy Castor en defensa de los refugiados, la lucha por la democracia y los sectores más humildes de su país, en particular las mujeres.

La Fundación CEAR señaló que la propia Suzy Castor fue refugiada

durante más de 30 años en México, a consecuencia de la persecución de la dictadura de los Duvalier. Allí destacó por su trabajo en la solidaridad y la acogida a los exiliados chilenos, argentinos y uruguayos y apoyó directamente a los guatemaltecos y salvadoreños asilados en la trágica década de los 80, hasta la firma de los acuerdos de paz.

Cuando cayó el dictador haitiano Baby Doc Duvalier, su marido, Gerard

Pierre Charles, quien falleció hace unos meses cuando estaba propuesto para el Premio Nobel de la Paz, y ella regresaron a Haití, donde crearon el Centro de Investigaciones y de Formación Económica y Social para el Desarrollo (CRESFED), que desempeñó y desempeña un “papel esencial en la lucha por la democracia y la justicia social en la nación más pobre de América”.

Suzy Castor fue miembro juez del Tribunal Permanente de los Pueblos

junto a otras personalidades como el escritor uruguayo Eduardo Galeano o la abogada chilena Fabiola Letelier. Es una reconocida escritora y profesora 6


Haití universitaria y, además, una “tenaz luchadora” por la defensa de los derechos humanos, no sólo en Haití, sino en toda América Latina.

A lo largo de este año, en unas fechas todavía por concretar, Suzy

Castor viajará a España invitada por CEAR para recoger el IV Premio Juan María Bandrés a la Defensa del Derecho de Asilo y la Solidaridad con los Refugiados, que consiste en una escultura cedida por Martín Chirino.

Por otra parte, el jurado decidió otorgar sendas menciones a los juristas

comisionados por la Comisión de Derechos Humanos del Consejo General de la Abogacía Española en misión de observación en los juicios que se desarrollan contra presos políticos saharauis en el Sáhara Occidental y a la letrada colombiana Jahel Quiroga.

En las ediciones anteriores obtuvieron el Premio Juan María Bandrés

el jesuita Enrique Figaredo, obispo español de Battambang (Camboya), Margueritte Barankitse (Burundi) y el sacerdote jesuita colombiano Javier Giraldo.

La intelectual haitiana fue ganadora del IV Premio Juan María Bandrés de

la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) y la Fundación CEAR, por su defensa de los refugiados, la lucha por la democracia y los sectores más humildes de su país, en particular las S. mujeres, y debido Cultura ibérica. Finales III, inicios S. II a.C.a ello está en Mérida desde ayer para dar a conocer la realidad política, social y económica que atraviesa su país.

El eje de su legado fue hablar siempre de Haití como un país digno y

profundo Fuente: http://www.elcultural.es

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Remembranza

Recordando a Gerard Pierre-Charles por Blanche Petrich (escrito en 2004)

La noche del lunes 11 de octubre de 2004, en Puerto Príncipe, las radioemisoras dejaron por un rato las noticias siempre malas, terribles, sobre la cotidianeidad haitiana para transmitir dulces canciones del rico folclor de ese pueblo. Temas dedicados a Gerard Pierre-Charles, uno de sus más notables intelectuales y luchadores sociales, a manera de despedida. “Cuando oí eso —dice Tania Pierre-Charles, su hija, médica— me di cuenta que para la familia es una pérdida muy dolorosa, pero también lo es para el país”.

El domingo 10, poco después del mediodía, Pierre-Charles murió en el

hospital Cira García, de La Habana, donde había sido ingresado por una neumonía. A pesar de su aparente mejoría, sufrió un infarto del que ya no pudo recuperarse.

Ayer (el 11 de octubre), desde muy temprano, cuando con sus hijos y

su compañera de siempre Susy Castor hacían el último vuelo de una isla a otra, por las Antillas, por la enorme red de amigos y compañeros de todo el continente se difundió la noticia. Pierre-Charles tenía 68 años, una familia maravillosa y una historia de lucha íntegra y ejemplar.

Fue, en los momentos más críticos de la historia haitiana —una historia

dramática, como pocas— el vocero de la causa de su pueblo. Murió en momentos en que su querida patria parece deslizarse por una pendiente de conflicto, miseria y degradación sin paralelo en nuestro continente. Eje de su 8


Remembranza

legado fue su insistencia en hablar de Haití, no como un país degradado, sino como una nación digna y profunda; un hombre con la esperanza a toda prueba. “Creo que lo que lo hacía una figura tan singular —comenta Tania— era su filosofía de que mañana las cosas estarán mejor; su capacidad de insistir siempre, por muy polarizadas que estuvieran las cosas, en el diálogo y la concertación para llegar al objetivo superior. En un país como este, donde hay tanta fragmentación e individualismo, eso siempre fue necesario”.

Su último pesar fue la crisis por la tormenta Jeanne, que devastó un

tercio del territorio haitiano, no tanto por la fuerza de la naturaleza sino por una catástrofe que se había ido acumulando silenciosamente durante décadas por la irresponsabilidad de grupos de poder depredadores que deforestaron y erosionaron la corteza terrestre.

Ayer por la mañana, en Puerto Príncipe, la transmisión del informativo

de Radio Metropole se quedó por algunos segundos sin palabras. El ex senador Paul Denis, colaborador cercano de Gerard Pierre-Charles, no podía contener el llanto al dar la noticia del deceso.

Amigos y enemigos, compañeros de ruta y rivales reaccionaron de

inmediato reconociendo en el líder de la Organización del Pueblo en Lucha (OPL) a una de las figuras másibérica. notables deS.laIII, inteligencia A pesar Cultura Finales inicios S. II haitiana. a.C. de las condiciones de extrema crispación política, incluso sus oponentes más acérrimos exaltaron la visión, el valor y la invaluable contribución del dirigente muerto en las luchas de Haití por encontrar su camino hacia la democracia y la gobernabilidad.

A la misma hora, en La Habana, Radio Reloj anunciaba: “Fue un luchador

tenaz por el bienestar de las condiciones de vida del pueblo haitiano y se destacó por ser un defensor de las causas más justas de los pueblos latinoamericanos y caribeños. Con su muerte, América Latina y el Caribe 9


Remembranza

pierden a una de las figuras más relevantes de la intelectualidad y la política, y Cuba a un defensor y leal amigo”. Huellas perdurables en la UNAM En la actualidad, estudiantes de Relaciones Internacionales y del Centro de Estudios Latinoamericanos de la UNAM siguen descubriendo el Caribe por medio de los escritos y las numerosas compilaciones y antologías que prepararon sobre el área Gerard Pierre-Charles y su esposa, la también académica Susy Castor, a pesar de que ambos abandonaron Ciudad Universitaria hace ya 22 años, cuando regresaron a Haití, poniendo fin a un exilio de varios años, para no abandonarlo nunca más. En este legado universitario dejaron testimonio de una región de raíz negra e indígena, con identidad propia y con largas luchas de resistencia contra el colonialismo, el racismo y las recurrentes intervenciones de Estados Unidos.

Gerard nació en Jacmel, en 1935. Inició su militancia contra la tiranía

de Papa Doc Duvalier en la Juventud Obrera Católica. A finales de los 50 pasó a la clandestinidad con otros dirigentes más para formar el Partido de la Concertación Popular, de orientación marxista. En 1960, perseguidos por el dictador, sus dirigentes salieron al exilio. Pierre-Charles se estableció en México. Su destierro duraría 26 años. Desde aquí organizó el Partido Unificado de los Comunistas Haitianos. En 1965 participó en las movilizaciones contra la invasión estadunidense a República Dominicana. Su solidaridad con la revolución cubana fue una constante en su trayectoria. En 1986, las movilizaciones campesinas hacían huir rumbo a Francia a Jean Claude Baby Doc, el dictador junior. Desde México Pierre-Charles interpretó que las condiciones estaban maduras para crear en su patria una fuerza política que aglutinara el formidable movimiento popular que había echado 10


Remembranza

a la longeva dinastía duvalierista. Con hijos adolescentes, no quiso esperar más. El matrimonio empacó y regresó a Puerto Príncipe, poniendo un ejemplo de retorno para cientos de haitianos que conformaban la diáspora. Funda la Convergencia Nacional y Democrática que acoge la candidatura de Jean Bertrand Aristide. Este, al frente del movimiento Lavalás, gana las primeras elecciones democráticas en 1991. Por poco tiempo. Un golpe militar, en el que no se ha aclarado el papel de Estados Unidos, lo derrocaría pocos meses después. Pierre-Charles se niega a salir exiliado. Aristide es restaurado en la presidencia mediante un desembarco de marines y se inicia la gradual ruptura del mandatario con los partidos democráticos. Al poco tiempo se pone en evidencia que Aristide gobierna como sus antecesores, apoyado en grupos paramilitares que intentan asesinar a Pierre-Charles. En 2000 Aristide vuelve a la presidencia con un talante diferente, copiando, nos diría Pierre-Charles en una entrevista, “al político tradicional haitiano, cruel y corrupto”. A partir de 2003 las revueltas callejeras vuelven a exigir la salida del presidente. Pierre-Charles -postulado la Premio Nobel de la Paz- participa de nuevo como dirigente de la Organización del Pueblo en Lucha. El último día de febrero Estados Unidos consuma un golpe de Estado contra Aristide y se instala el endeble gobierno transición que encabezan Cultura ibérica. Finales S. III,de inicios S. II a.C. Boniface Alexandre y Gerard Latortue. De vuelta al caos Los últimos días Haití dio otro giro hacia el caos. No solamente ha sido necesario enviar nuevos batallones de soldados estadunidenses para que escolten a las caravanas que llevan auxilio a los pueblos desesperados del norte que viven bajo el lodo. Las bandas armadas que subsisten tanto en el frente gubernamental como en los restos del movimiento Lavalás, 11


Remembranza aún partido de mayoría en el Congreso, han protagonizado ataques, incendios, decapitaciones, incluso combates con las fuerzas de paz de la ONU. En respuesta, el gobierno anuncia una Operación Bagdad que la oposición aristidista percibe como una batida contra los políticos fieles al mandatario depuesto. Este, desde Sudáfrica, aun clama ser parte de la solución en su país. Con esos pesares por su patria, el corazón de Pierre-Charles falló. En medio de todo, ayer por la noche en las radios de Puerto Príncipe se escuchaba: “Haití, mama cherie”, como despedida para Gerard. Adios Haití Gerard Pierre Charles, uno de los más notables intelectuales y luchadores sociales de esa isla caribeña, murió el domingo a los 68 años de edad. Fue, en los momentos más críticos de la historia reciente haitiana, el portavoz de la causa del pueblo.

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Remembranza

Cultura ibĂŠrica. Finales S. III, inicios S. II a.C.

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Perspectiva

Haití: el mal y la desdicha por José María Pérez Gay

L

a mañana del primero de noviembre de 1755, la ciudad de Lisboa despertó en un domingo lleno de sol, una temperatura de 23 grados

y se registraban vientos ligeros de norte a sur. En su Historia universal dos terremotos que tem havido no mundo, de que ha noticia desde su creaçao o seculo presente (1758), Joaquim José Moreira de Mendonça escribió una crónica minuciosa del terremoto. “Aquel día, a las 9:20 de la mañana, los habitantes de Lisboa paseaban por sus calles y curioseaban en los mercados. Las iglesias se encontraban repletas de fieles que asistían a la celebración del día de todos los santos. De pronto la tierra comenzó a temblar con una fuerte oscilación, algo parecido a la de una barca sobre el mar. Primero de norte a sur, después de este a oeste, para volver a la dirección anterior”.

El movimiento sísmico fue trepidatorio y, al mismo tiempo, oscilatorio.

Según nuestros geólogos contemporáneos, el terremoto se prolongó más seis minutos, tuvo una intensidad de 9 grados en la escala de Richter y el epicentro en el océano Atlántico a unos 200 kilómetros al oeste-sudoeste del Cabo de San Vicente. Una multitud de grietas profundas se abrieron en el suelo, de las cuales emanaban gases de azufre. Lisboa tenía 290 mil habitantes; sus víctimas se calculan en 90 mil muertos. A los dos minutos del terremoto todas las casas y edificios se habían derrumbado. Una muchedumbre llegó al río Tajo y, en ese momento, el mar se retiró unos 20 kilómetros, para después erguirse en una inmensa ola, un tsunami, 14


Perspectiva que sepultó a Lisboa. “El terror de la población fue indescriptible”, escribe Moreira de Mendonça, “desde los primeros momentos miles de personas quedaron sepultadas entre los escombros de sus casas y en los templos donde oraban”.

En Prismas (1947), Theodor W. Adorno afirmaba que el terremoto de

Lisboa fue más que suficiente para curar a Voltaire de la “teodicea” de Leibniz. “A mitad del siglo XX –continúa Adorno– el terremoto de 1755 se ha presentado a veces como un suceso análogo al holocausto judío, en el sentido de una catástrofe tan enorme que tuvo un impacto transformador en la cultura y la filosofía occidentales. Lisboa se convirtió en la imagen del Juicio Final, y quizá en el tribunal que, a su vez, enjuiciaba el racionalismo optimista imperante del Siglo de las Luces.

Aquel terremoto señala un momento decisivo para el pensamiento

occidental. El desastre de Lisboa aceleró el fin del optimismo característico del Siglo de las Luces, convirtiéndose en un signo premonitor de una nueva forma de pensar, sentir y obrar. En 1756 Immanuel Kant publica el Königberger Nachrichten, tres artículos que aparecen en enero, marzo y abril del mismo año: Sobre las causas de los terremotos en ocasión de la catástrofe que tuvo lugar al final delFinales año; S. Historia y natural descripción de Cultura ibérica. III, inicios S. II a.C. los fenómenos más notables del terremoto que han sacudido a finales de 1755 a gran parte del planeta; y Otras consideraciones sobre terremotos registrados hace algún tiempo:

“El segundo error del optimismo es que los males y desdichas –escribe

Kant– que se perciben en el mundo se justifican sólo desde el supuesto de la existencia de Dios, y que así debe creer que hay un ser infinitamente bueno y perfecto antes de que se pueda asegurar que este mundo, que se ha denominado su mundo, sea bueno y regular, en vez de que baste toda 15


Perspectiva

la concordancia del orden del mundo, que pueda ser conocida en y por sí mismo como la mejor prueba de la existencia de Dios y de la dependencia de Él de la totalidad de las cosas”.

En julio de 1966, el profesor Wilhelm Weischedel intentaba en la

Universidad Libre de Berlín explicarnos el texto de Gottfried Wilhelm von Leibniz: Los ensayos de teodicea sobre la bondad de Dios, la libertad del hombre y el origen del mal (1697). Todos sus esfuerzos fueron inútiles, muy pocos de sus alumnos entendieron algo. Al parecer el término “teodicea” apareció por primera vez en las páginas de Leibniz. El ensayo, destinado a justificar la existencia simultánea del mal y la bondad de Dios, recibió el nombre de teodicea cuya etimología significa: “justificación de Dios”.

Bajo la catastrófica impresión del terremoto de Lisboa, Voltaire escribió en

una hoja volante: “Todo está bien”, dicen ustedes, “todo es absolutamente necesario. ¿Qué? ¿El mundo sin el abismo en llamas del infierno? Lisboa 16


Perspectiva desapareció en un torbellino en llamas. Esa catástrofe nos muestra que las cosas no están bien (....) Los animales, los seres humanos y la naturaleza se encuentran en una guerra incesante. Uno debe admitirlo: el mal existe en la Tierra. No sabemos por qué. Una pregunta: ¿El que creó el bien, también creó al mismo tiempo el mal? No vivimos en el mejor sino en el peor de los mundos posibles”. Después del terremoto de Lisboa, Voltaire reclamaba una conciencia despojada de ilusiones que aprendiese a vivir sin confianza en el mundo. Estamos solos y no hay ningún ser superior que tenga algún plan de salvación de nosotros. No hay providencia que piense en nosotros. Desde la perspectiva de Voltaire, era recomendable retirar el crédito al mundo. Y sin embargo, la afirmación, la autoafirmación elemental de la vida es y sigue siendo poderosa no sin cierta desmesura. Tonton-Macoutes ¿Alguien recuerda hoy quién era el doctor Roger Lafontan? (1949–) Lafontan significó otro terremoto en Haití, una suerte de rencarnación del mal volteriano, que dejó a su paso –un cálculo aproximado– 120 mil víctimas. El doctor Roger Lafontan, el jefe de los Tonton-Macoutes, un genocida que mató y asesinó a diestra y siniestra, cantidad víctimas durante Cultura ibérica. cobró Finales esa S. III, inicios S.de II a.C. el gobierno de Jean-Claude Duvalier alias Bébé Doc. (1971-1986). En 1957, al llegar Papa Doc al poder, nombró como comandante en jefe de la milicia al temido bokor (brujo) de Gonaïves, a Zacharie Delva, comenzando al mismo tiempo a reivindicar el vudú como “religión oficial”. Su guardia personal, una especie de “policía esotérica”, los Tonton Macoutes, cuyo nombre oficial era el de “Voluntarios para la Seguridad Nacional”.

Llama la atención que después de los estudios que Paul Mann y su

equipo que presentaron en 2006 una evaluación de riesgo en la falla de 17


Perspectiva

“Enriquillo”, y otra vez en la 18ª Conferencia Geológica del Caribe en marzo de 2008. Luego de medir la gran tensión, el equipo recomendó “de alta prioridad” los estudios históricos de movimientos sísmicos, como el de la falla, que fue totalmente bloqueada y había registrado algunos terremotos en los pasados 40 años. Un artículo publicado en el diario Le Matin de Haití en septiembre de 2008 mostraba los comentarios citados por el geólogo Charles Patrick de que había un alto riesgo de mayor actividad sísmica en Puerto Príncipe.

El terremoto de Haití de 2010 ha sido registrado el 12 de enero de 2010,

a las 16:53:09 hora local (21:53:09 UTC) con epicentro a 15 kilómetros de Puerto Príncipe, la capital de Haití. Según el Servicio Geológico de Estados Unidos, el sismo habría tenido una magnitud de 7.0 grados y se habría generado a una profundidad de 10 kilómetros. También se ha registrado una serie de réplicas, siendo las más fuertes las de 5.9, 5.5 y 5.1 grados. La NOAA descartó el peligro de tsunami en la zona. Este terremoto ha sido el más fuerte registrado en la zona desde el acontecido en 1770.

Los efectos causados sobre el país más pobre de América han sido

devastadores. Se calcula que ha producido más de 75 mil muertos y 250 mil heridos, quedando sin hogar más de un millón de personas. Es calificada como una de las catástrofes humanitarias más graves de la historia. La isla La Española, que comparten Haití y la República Dominicana, es sismológicamente activa y ha experimentado terremotos significativos y devastadores en el pasado.

Un sismo la estremeció en 1751 cuando estaba bajo control francés y

otro sismo en 1770 de 7.5 grados en la escala de Richter devastó Puerto Príncipe por completo. De acuerdo con el historiador francés Moreau de San-Méry (1750-1819), “mientras que ningún edificio sufrió daños en 18


Perspectiva Puerto Príncipe durante el terremoto del 18 octubre de 1751, la ciudad entera colapsó durante el terremoto del 3 de junio de 1770”.

La ciudad de Cap-Haïtien, así como otras del norte de Haití y la República

Dominicana, fueron destruidas por el terremoto del 7 de mayo de 1842.

En 1887 y 1904 se produjeron dos terremotos, uno por año, en el norte

del país, causando «daños mayores». En 1946, un terremoto de magnitud 8.0 se registró en la República Dominicana, afectando también a Haití. Este sismo produjo un tsunami que mató a mil 790 personas.

Un estudio de prevención de terremotos realizado en 1992 por C.

DeMets y M. Wiggins-Grandison estableció como conclusión la posibilidad que la falla de Enriquillo pudiera estar al final de su ciclo sísmico y pronosticó un escenario, en el peor de los casos, de un terremoto de magnitud 7.2, similar en magnitud al terremoto de Jamaica de 1692. Conocí a Gerard Pierre Charles en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM el año de 1980. Gerard, sin duda el intelectual y el político más brillante de Haití, me decía a principios del año 2004 que Jean Bertrand Aristide, presidente de Haití (2001-2004), no era sino uno más de los sacerdotes católicos corruptos y, en el fondo, un gran simulador. “Es imposible gobernar –dijoibérica. Pierre-Charles– un océano Cultura Finales S. III,en inicios S. II a.C. de miseria y descomposición, donde el colapso del Estado es un hecho y las instituciones desaparecieron hace mucho tiempo. La pobreza es el fermento de la muerte. Aristide se preparó y presentó sus exámenes, en 1966, en el seminario que poseía la orden de San Francisco de Sales en Cabo Haitiano, donde comenzó a prepararse para el sacerdocio. En 1975 comenzó a trabajar con los miembros de la corriente eclesiástica conocida como Ti Lego, quienes simpatizaban con la teología de la liberación y trabajaban a favor de los pobres. Tras un año y medio de noviciado en la República Dominicana, se 19


Perspectiva matriculó en sociología en la Universidad Estatal de Puerto Príncipe, y al paso de los años, Aristide se convirtió en uno más de los dictadores de Haití.

Mientras tanto son ya 150 mil el número de muertos –una de las grandes

tragedias de todos los tiempos. El terremoto de Puerto Príncipe destruyó un país que debe seguir importando las cuatro quintas partes de sus alimentos; tres cuartas partes de su población carecen de agua potable; el desempleo asciende a 70 por ciento de la fuerza de trabajo. El 80 por ciento de los haitianos viven en la pobreza absoluta. Vocy Assad, el vocero del actual presidente René Préval, aseguraba hace unos días: “Nuestra policía no puede enfrentar el caos y el infierno del terremoto, sólo tenemos 2 mil policías y sólo 58 por ciento se dedican a imponer el orden. Queremos asegurar las calles con el apoyo de la ONU y con las fuerzas militares que nos prometió la secretaria de Estado de Barack Obama, la señora Hillary Clinton. Gerard Pierre Charles me comentaba en esa ocasión que Haití había perdido la oportunidad histórica de ser un Puerto Rico por la gran cantidad de población negra que conservaba. Sin embargo, el movimiento que deseaba la independencia era aún muy fuerte, lo que faltaba sería la organización política.

“En Haití tenemos una experiencia comunitaria, sumamente interesante,

gratificante y enriquecedora. En efecto, al llegar a Haití en 1986 encontré que el país estaba en pleno cambio, sentí que no se trataba nada más de un cambio de gobierno –afirmaba Pierre Charles–, que eran ríos profundos que durante los primeros años de la dictadura estaban callados y que de repente emergían con mucha fuerza, el pueblo y sus reivindicaciones, los campesinos, la juventud, las mujeres, los sectores religiosos y muchos actores sociales, con reivindicaciones postergadas durante mucho tiempo que emergían en el escenario con su voz propia reclamando muchas cosas y decididos a luchar para que se cumpliera lo que reclamaban. En una ocasión había escrito que 20


Perspectiva

el Caribe es el microcosmos de la humanidad oprimida y, en el corazón del Caribe está Haití, donde los fenómenos de opresión se dan con mucha violencia históricamente, no hay que olvidar que Haití fue la primera tierra de la conquista y la colonización, cuando llegaron los españoles la conquista empezó a manifestarse con esta violencia extrema y empezó la resistencia

Cultura ibérica. S. III, inicios S. II a.C. que murieron de los indios, se puede decir queFinales los primeros indígenas

luchando para salvaguardar su autenticidad lo hicieron en el territorio de Haití, que después se llamó La Española y de ahí en adelante se volvió muy célebre, llamó la atención de las potencias coloniales, después de España vino Francia.

Efectivamente, la colonización francesa en Haití tuvo características

especiales, se puede decir que es el primer territorio donde el capitalismo emergente implanta una economía azucarera de producción para el mercado 21


Perspectiva

mundial, donde la esclavitud se pone al servicio del capitalismo naciente y las condiciones de la explotación son la violencia racista y la opresión, por la necesidad que hay en el mercado mundial de productos tropicales.

En el periodo previo a la Revolución Francesa, Haití producía más para

Francia que toda la América española para España; es un dato que sorprende. Haití ha sido una colonia de explotación, de producción capitalista que ha utilizado la mano de obra esclava. Por eso la independencia se hace en esas condiciones de violencia y por eso también en el siglo XIX Haití está lleno de dificultades, porque al ser el primer país independiente, le ponen un cordón sanitario las potencias coloniales, no comercian con él, le ponen bloqueos, además de que es un desafío el que un país negro pretenda instaurar una república independiente. Todo eso hace que en un mundo dominado por el colonialismo y el racismo, la gran aventura humana que representó la independencia de Haití, suscitó muchas dificultades, de ahí surge en un crisol sumamente caliente de mucho sufrimientos, un país con rasgos muy peculiares.

Por el año 2004, la situación que algunos observadores políticos habían

acreditado de insurrección popular armada fue un contundente fracaso. La rebelión que en su recorrido había incendiado cuarteles policiacos, instituciones del Estado y los hogares de miles de haitianos, había dejado hasta el momento más de 60 muertos y una centena de heridos en un país donde la mayoría de la población, cerca de 8 millones de habitantes, vive con menos de un dólar al día”.

El golpe de Estado de la naturaleza ha reducido al polvo todas las

esperanzas y estrategias de Gerard Pierre Charles. Las secuelas del terror no son reducibles a conceptos y sólo podemos aludir a ellas más que con las imágenes de una narración o las fotografías. En enero de 2010, Haití 22


Perspectiva

se debate entre entre las bandas de jóvenes hambrientos que saquean las ruinas de Puerto Príncipe, y se dedican a la venta de niños huérfanos, una criminalidad masiva y violenta, la prostitución infantil, la epidemia incontrolable que reúne los miles de cadáveres en las calles. A principios de 2010, cada una de las aldeas de Haití es un agujero de desdicha y miseria, donde impera el mal; su futuro es, como siempre, una interrogación sombría. Fuente: La Jornada

Cultura ibérica. Finales S. III, inicios S. II a.C.

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Realidad y cine

Indígenas viven situación de Avatar

La película de ciencia ficción Avatar podría describir la situación que sufren actualmente numerosas tribus indígenas, según denunció hoy la organización Survival International.

Avatar describe la lucha de una tribu por proteger su territorio ante la

amenaza de un grupo de colonizadores que buscan arrasar su bosque para extraer un valioso mineral, una situación con la que se identifican numerosas tribus indígenas.

Un miembro de la tribu Penan, en la isla de Borneo (Malasia) , dijo a

Survival que, al igual que los Na’vi, tribu que protagoniza la película de

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Realidad y cine

James Cameron, no pueden “vivir sin el bosque” porque el bosque “cuida a la tribu y la tribu le cuida a él” . “Las compañías madereras están árboles

talando y

nuestros

contaminando

nuestros ríos y los animales que

cazamos

están

muriendo, así que lloramos por nuestro bosque como lo hacen los Na’vi” , afirma el indígena de Borneo en el comunicado remitido hoy por la ONG.

Jumanda, de la tribu de los Bushman, describió una situación similar: “los

Bushman fuimos los primeros habitantes del sur de África y, sin embargo, ahora nos niegan los derechos sobre nuestra tierra. ‘Avatar’ refleja lo que nos está pasando” .

Del mismo modo, Davi Kopenawa, conocido como el “Dalai Lama del

Bosque” , denunció que su territorio está siendo “invadido” por la industria Cultura ibérica. Finales S. III, inicios S. II a.C. minera, lo que amenaza el equilibrio en el que su tribu, los Yanomami, convive con la tierra desde tiempos inmemoriales.

El director de Survival, Stephen Corry, sostuvo que “una de las mejores

formas de proteger la naturaleza es sorprendentemente sencilla: basta con asegurar los derechos sobre su tierra de los pueblos indígenas”.

En la gala de entrega de los Globos de Oro, Cameron recordó que su película

manda un mensaje: “todo está conectado, entre nosotros y con la Tierra” . Fuente: EFE/cvtp 25


Libros

El arte de los otros

por Fietta Jarque

L

a Historia del Arte se escribió durante siglos considerando exclusivamente lo producido por la cultura occidental. Los autores de dos libros, que proponen una perspectiva más universal, hablan entre ellos sobre la necesidad de revisar los cánones y aprender a mirar las obras sin prejuicios. ¿Cómo son ellos? ¿De dónde vienen? La pregunta por “el otro”, el extranjero, el buen salvaje o como quiera que se llame hoy a los habitantes de los lugares antaño considerados lejanos, remotos o simplemente no (o menos) civilizados, se está haciendo acuciante. Lo que en el pasado eran consideradas expresiones artesanales de culturas primitivas lucen a menudo hoy a los ojos contemporáneos como obras de arte, a veces de una modernidad pasmosa. Amanda Renshaw (A. R.), directora editorial de Phaidon y coordinadora del monumental libro 30,000 años de arte. La historia de la creatividad, y Julian Bell (J. B.), escritor y pintor —además de sobrinonieto de Virgina Woolf e hijo del crítico de arte Quentin Bell—, y autor del no menos ambicioso El espejo del mundo (Turner/Paidós), coincidieron hace unos días en Madrid como participantes del curso El museo real, imaginario y virtual, que tuvo lugar en el Museo del Prado, como parte de los cursos de 26


Libros verano de la Universidad Complutense. “Los escritos sobre arte se han convertido en algo inescrutable”, dice Amanda Renshaw “Quise escribir una historia que le dijera algo a gente de distintos orígenes”, afirma Julian Bell Ambos libros, publicados hace unos meses, reescriben la historia del arte teniendo en cuenta el desarrollo artístico en todo el mundo, y no sólo desde el punto de vista eurocéntrico. Una comparativa cronológica que permite valorar lo que sucedía simultáneamente en las regiones más alejadas del mundo. Son representantes de una tendencia que está siendo asumida con interés y entusiasmo tanto por los lectores no especializados como en los círculos educativos. PREGUNTA. Amanda Renshaw es historiadora del arte y editora. ¿Cómo y por qué se planteó publicar 30,000 años de arte? A. R. La idea parte de una razón más humana que académica. Después de los ataques del 11-S no podía dejar de preguntarme si éramos capaces de darnos cuenta del desconocimiento que tenemos de otras culturas, de lasCultura distintas formas de S. pensar, de lo ibérica. Finales III, inicios S. que II a.C. es importante para ellos. Años antes, en 1994, editamos The Art Book, que ya había propuesto simplificar la historia del arte a través de la selección de 500 obras, hasta hacerla accesible a un público amplio, y funcionó muy bien, pese a que fue muy criticado antes de aparecer. Nos guiamos por ese esquema. Con 30,000 años de arte hubo también cierta prevención al principio, pero luego ha tenido mucha acogida en el mundo académico y entre los profesores de instituto y universitarios.

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Libros

“La idea parte de una razón más humana que académica. Después de los ataques del 11-S no podía dejar de preguntarme si éramos capaces de darnos cuenta del desconocimiento que tenemos de otras culturas, de las distintas formas de pensar, de lo que es importante para ellos.” A.R. P. Julian Bell no proviene del mundo académico. ¿Cómo se atrevió a embarcarse solo en un proyecto tan ambicioso? J. B. Tuve cierto entrenamiento tras licenciarme en Literatura Inglesa y cerca de veinte años de ejercicio como pintor. Más recientemente empecé a escribir sobre pintura. Siempre fue más importante para mí pintar que escribir. Pero publiqué un libro, ¿Qué es la pintura? (Galaxia Gutenberg), en 2000 y, por entonces, daba clases a un grupo de gente de lugares muy distintos del mundo, desde Tanzania a Ucrania y desde Perú a China. Pensé en que quería escribir una historia que le dijera algo a la gente de todos estos distintos orígenes. Así es que le ofrecí a mis editores el proyecto de este “pequeño” libro y les pareció que sería útil. He viajado bastante por el continente americano, por Australia y África, y para este libro lo hice ampliamente por Asia. Quería empaparme de las sensaciones de todo el territorio. La investigación fue muy divertida e interesante, y luego me senté a escribir. La escritura estuvo dominada en todo momento por la idea de cuál de las imágenes sería la más apropiada con relación a otras, imágenes que persuadan al lector. Me llevó tres años terminarlo. P. Supongo que durante la investigación y mientras escogía las 350 obras que guían su libro descubrió muchas coincidencias interesantes. 28


Libros J. B. Hay coincidencias, sí. Todos provenimos del mismo origen, en el paleolítico miembros de la misma especie desarrollaron la extraña naturaleza humana. Luego nos dispersamos y creamos mundos distintos. Por ejemplo, en el capítulo 4 del libro enfrento una maravillosa pieza cerámica mochica (Perú), que es el retrato de un dignatario, con el busto en mármol del emperador Probo, de Grecia. Esas dos personas vivían realmente en mundos distintos y sin contacto entre ellos, pero en ambos lugares se desarrolló un tipo de retrato realista muy similar. Pero en la modernidad, desde Colón, la historia converge mucho más. El Viejo y el Nuevo Mundo se encuentran, aunque no fue hasta el siglo XX cuando cambió la forma de ver este tipo de piezas y los artistas contribuyeron mucho a ello, Monet al acercarse al arte japonés, Picasso al africano. Fueron los ojos que hicieron las primeras conexiones. P. El mundo global es ya nuestra realidad y de ahí surge la necesidad de escribir nuevas historias del arte. Como editora, ¿qué piensa de esta tendencia? A. R. Es como un gran crucigrama cultural. Pienso que cuando Gombrich escribió su historia del arte lo hizo a partir del conocimiento del mundo en 1940, que era muy diferente del actual. La forma en que escribimos sobre la cultura, en que nos informamos sobre sus manifestaciones y cómo las comprendemos hoy nos llevará a publicar nuevas perspectivas de la historia del arte. Julian apuntaba cómo los artistas señalaron ese camino, pero también los políticos lo hicieron.Cultura Napoleón llevó a Francia obras S. deIIEgipto, del Medio ibérica. Finales S. III, inicios a.C. Oriente, y los artistas las vieron allí. El mundo se va haciendo más pequeño y eso nos fuerza —y nos facilita— saber qué ocurre a nuestro alrededor. En los años cuarenta, todo eso sonaba todavía a algo exótico. Hoy ya no lo es. Nos afecta y nosotros lo afectamos. J. B. Sobre Gombrich y su historia del arte quería añadir que al acabar la Segunda Guerra Mundial, la cultura occidental era algo que debía ser defendido. Y él se sintió en el deber de apoyar la tradición de los valores apolíneos, el mundo “civilizado”. 29


Libros

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A. R. Además hay que tener en cuenta que Gombrich escribió este libro bajo presión. Aceptó el encargo a regañadientes. Le dieron el adelanto de dinero antes de dejar Viena, e intentó devolverlo porque no se veía capaz de hacerlo. Al llegar a Londres le dictó el primer borrador a su asistente, hasta ese punto le restaba importancia a este trabajo. Tal vez, de haber previsto la repercusión mundial que tuvo, lo habría hecho de otra manera. P. La Historia del Arte de Gombrich es fundamental, pero está lejos de ser la única. Las que han escrito ustedes tienen una estructura muy distinta. Parten de una selección de imágenes, que son la columna vertebral. J. B. Hay dos axis en la estructura de mi libro. La primera es una cronología, que es la que permite ver el desarrollo y aparición de muchas de las manifestaciones, artistas y obras hasta nuestros días. El otro eje es la imaginación, el instinto y 30


Libros

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la emoción que me pueden haber producido las piezas elegidas. Cada una de ellas me permite escribir una historia a su alrededor. P. Un “museo imaginario”, como diría Malraux, su colección particular. J. B. Es mi colección, de acuerdo con mi juicio y gusto, pero animo a los lectores a hacer su propia colección. A aumentar y seleccionar sus obras preferidas. Cantidad de gente me ha increpado por no incluir esta o tal obra, incluso Amanda me reprochó no haber puesto a Bill Viola. A.R. En The Art Book, ya dábamos las imágenes de las obras a página completa y abarcaban buena parte del libro. En general, los escritos sobre arte se han convertido en algo inescrutable, hay demasiados y suelen ser bastante incomprensibles. La gente olvida que la mejor forma de acercarse y comprender el arte es simplemente mirar. Creo que la mirada es una especie de lenguaje y su ejercicio la mejor forma de conectar cada vez más y mejor con elCultura arte. La conexión ibérica. Finales S. III, inicios S. II a.C. que tienen los ojos con el cerebro y las emociones es fundamental. Por eso en nuestros libros el texto es importante, pero algo secundario respecto a las imágenes. P. ¿Cómo mira? A.R. Yo estudié historia del arte, pero no me considero una historiadora o académica. Me encanta observar. Cuando estoy frente a una pintura, una 31


Libros escultura o un edificio lo primero que intento es mirarlo de una manera abierta, sin prejuicios, sin siquiera leer la cartela que dice el nombre del autor y el título. Luego puedes empezar a hacerte preguntas: si pintaras un retrato, ¿lo harías de esa misma manera? Pensar en las decisiones que tomó el artista: por qué eligió el óleo y no el mármol; por qué pintó un desnudo o lo vistió de aquella manera... P. ¿Ha habido una voluntad pedagógica en estos libros? J. B. En el mío, sí, porque quería encontrar una manera de contar la historia del arte a mis alumnos. Fue la consecuencia de una evolución de mis clases y conferencias. Mi interés en esta actividad de observar obras de arte fue el llevarla más lejos, más allá del propio libro. Incluso en la bibliografía que incluyo he sido muy selectivo, porque si hay algo imperdonable en escribir sobre arte es aburrir. Y yo he procurado no aburrir ni citar libros aburridos. P. El arte contemporáneo ha generado tanta teoría que la gente tiene miedo de enfrentarse a algo incomprensible cuando, simplemente, quizá habría que mirar sin prejuicios. A.R. Le doy toda la razón. El arte se ha convertido en algo demasiado intelectual. ¿Hablamos de lo mismo que hacía Velázquez cuando pintaba? No lo parece. Tal vez haya que ser más listo ahora. El arte conceptual, por principio, es más intelectual que estético y necesita una explicación. También el minimal, aunque en él concurre por un lado la factura, casi industrial, con la paz emocional que suscita. Se combinan ambas cosas. P. En su libro, señor Bell, el siglo XX sólo abarca un centenar de páginas de 500. J. B. No quería que el siglo XX tuviera demasiado protagonismo en la historia porque ésa es la manera en la que habitualmente se presenta. Es natural, 32


Libros

quise pasar un poco por encima porque, por ejemplo, del modernismo, hay una infinidad de interpretaciones. Además, lo que hago es una lectura del siglo XX a través de imágenes reproducibles y a partir de los años setenta, muchos artistas se resisten a la reproducción de la imagen por medio de distintas actitudes y expresiones: performances, instalaciones, land art, videos... Y pierden mucho como imagen estática en un libro. No tengo nada en contra de esas formas de arte, no las rechazo ni desprecio. El siglo XX se puede abordar de tantas maneras que simplemente lo hice a mi manera. Dudé mucho en incluir una pintura de Dalí porque podría defenderlo, pero en el fondo lo detesto. Es algo personal. P. ¿Qué dos obras de su libro destacaría como opción personal? J. B. Es muy difícil, pero elegiría una pequeña pintura persa hecha alrededor de 1520, sobre la creación del mundo que es un milagro de belleza. En ella está todo. Pero una obra de arte que sería capaz de robar —no figura en el libro porque no nos dieron los permisos— es la cabeza de Constanza Bonarelli, la amante de Bernini. Está en Florencia. Es una cabeza tallada en S. mármol y esS.elII pedazo de piedra Cultura ibérica. Finales III, inicios a.C. más sexy de la historia. Es un trabajo de tal pasión y vitalidad que no puedo quitármelo de la cabeza. Fuente: El País, BABELIA

Amanda Renshaw (Coordinadora), 30,000 Years of Art, Phaidon Press, 2007. Julian Bell, El espejo del mundo, Turner/Paidós, 2008.

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Patrimonio

Tributo a los rescatadores del Prado por Jesús Ruiz Mantilla

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a pinacoteca madrileña conserva hoy lo que lleva dentro, de Las meninas a La carga de los mamelucos, entre otras cosas, por la acción de un comité internacional compuesto por representantes de nueve museos de todo el mundo que, alentados desde París por José María Sert, lograron que una colección que había emprendido una fuga nómada al principio del conflicto quedase a salvo en la Sociedad de Naciones de Ginebra. En enero de 2010, en un homenaje con representantes de aquellos museos –Louvre, National Gallery, Tate, Wallace Collection de Londres, Museo de Arte e Historia de Ginebra, Rijkmuseum de Ámsterdam, Metropolitan de Nueva York, Museos Reales de Bellas Artes de Bruselas y Museos Nacionales Franceses–, el presidente del gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, les impuso la Orden de las Artes y las Letras, otorgada en el Consejo de Ministros. Después se inauguró la exposición Arte salvado en plena calle y por la tarde dio comienzo el congreso internacional Patrimonio, guerra civil y posguerra, dirigido por Arturo Colorado, experto de la Universidad Complutense, y organizado por la Sociedad Española de Conmemoraciones Culturales (SECC). Fue un éxodo con final incierto. Un viaje sin rumbo fijo que terminó con la misión cumplida: salvar de los bombardeos y el saqueo las obras maestras, entre las que había 525 cuadros, 180 dibujos y las joyas del Tesoro del Delfín. El Gobierno de la República encargó en un principio la misión de sacar todo de allí a María Teresa León, esposa de Rafael Alberti. “Pero si hay un protagonista de principio a fin en toda esta historia ése es Timoteo Pérez Rubio, responsable de la Junta del Tesoro Artístico”, comenta Colorado. Su labor desde el principio fue la que acabó implicando al comité: “Ellos vinieron a avalar internacionalmente el trabajo que realizaron en España los

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Patrimonio responsables de la Junta y que produjo el milagro de que hoy conservemos estas obras maestras”, afirmó Miguel Zugaza, director del Prado. Las obras no podían ser guardadas en los sótanos del museo ni en los del Banco de España porque se había demostrado que la humedad las dañaba. La determinación del Gobierno fue fundamental. “Se hizo muy bien. Hay que actuar con la cabeza fría en esas circunstancias”, asegura Judith Ara, coordinadora de conservación del Prado. El propio Manuel Azaña se ocupaba personalmente y tenía las obras bajo custodia. Él mismo dijo a Juan Negrín: “El Museo del Prado es más importante para España que la Monarquía y la República juntas”. Los tesoros viajaron primero hacia Valencia. De ahí a Barcelona y de la capital catalana a Figueres. “Allí se guardaron en tres lugares: el castillo de Perelada, el de San Fernando y en la mina de Talco”, relata Colorado, que ha investigado el tema en su libro Éxodo y exilio del arte (Cátedra). Apenas sufrieron daños. “Tan sólo Los fusilamientos del 2 de mayo, que fue rasgado por un balcón a su paso por un pueblo. Son sus heridas de guerra”, declara Zugaza. Pero no siempre el compromiso internacional fue decisivo. De hecho, María Teresa León ataca duramente a los responsables de pinacotecas europeas por desentenderse al principio de la guerra. “Es en 1939 cuando se produce el cambio. Fueron los responsables de los museos a título personal y poniendo dinero de sus bolsillos los que finalmente negociaron con el Gobierno de la República en retirada laCultura necesidad de Finales trasladar lasinicios obras S. a II Ginebra. Eso les da ibérica. S. III, a.C. todavía mucho más mérito”, asegura Colorado. El 3 de febrero de 1939 se firmó el acuerdo. Había que conseguir camiones. Los franceses no los proporcionaban. “No sé cómo, el Gobierno se hizo con ellos dentro de España, desalojando soldados y ciudadanos en retirada en circunstancias dramáticas”, relata Colorado. Durante cuatro días seguidos, los 71 vehículos partieron hacia Perpiñán, donde se cargarían en un tren hasta Ginebra para pasar a custodia de la Sociedad de Naciones. Quedaron depositadas allí con la condición de no ser devueltas hasta que terminara el conflicto. 35


Patrimonio La acción marca un precedente histórico. “El del concepto de Patrimonio de la Humanidad. Es la primera vez que representantes de varios países se ponen en marcha coordinadamente para salvar algo que consideran un bien universal”, aduce Colorado. “Fue fundamental para el resto de conflictos bélicos”, agrega Zugaza. “Los métodos fueron novedosos y sirvieron después para legislar en ese sentido”, cree Judith Ara.

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Patrimonio

Pero todo tiene sus sombras. El acuerdo finalmente no se respetó. “No, porque el Gobierno de Franco reclamó las obras en marzo y le fueron entregadas en 28 de ese mes, días antes del final”, comenta Colorado. Varios cuadros no salieron hasta meses más tarde. Los nacionales acordaron con el cantón de Ginebra que podían realizar una exposición. Se hizo entre junio y agosto aunque la mayoría de las obras fue regresando hacia Madrid. Fue un éxito: 400,000 personasCultura visitaron la muestra y Hitler quiso ibérica. Finales S. III, inicios S. hacer II a.C. con ellas una similar en Berlín. Pero cuando se recuperó el tesoro no hubo cuentas a pagar. “Sert escribió insistentemente al Gobierno de Franco para que se abonaran los gastos de traslado al menos al comité. Para él era una deuda moral”, según Colorado. Pero Franco, que consideraba a ese comité de salvación colaboracionista con los republicanos, no hizo ni caso. El 7 de septiembre regresaron las obras a Madrid. Las conducía un tren que de noche llevaba las luces apagadas para no ser atacado. Se salvaron así de otro conflicto. Justo una semana antes, el primero de septiembre, había comenzado la II Guerra Mundial. Agencias 37


Directorio

INSTITUTO NACIONAL DE ANTROPOLOGÍA E HISTORIA DIRECTOR GENERAL ALFONSO DE MARIA Y CAMPOS CASTELLÓ SECRETARIO TÉCNICO

MIGUEL ÁNGEL ECHEGARAY

SECRETARIO ADMINISTRATIVO LUIS IGNACIO SAINZ CHÁVEZ

COORDINADORA NACIONAL DE MUSEOS Y EXPOSICIONES MIRIAM KAISER

DIRECTOR DEL MUSEO NACIONAL DE LAS CULTURAS Y DEL CORREO DE LAS CULTURAS DEL MUNDO LEONEL DURÁN SOLÍS

ÉSTA ES UNA PUBLICACIÓN DEL CENTRO DE ESTUDIOS SOBRE LA DIVERSIDAD CULTURAL (CEDICULT) DEL MUSEO NACIONAL DE LAS CULTURAS

EDITOR

MARIANO FLORES CASTRO

correodelasculturas@gmail.com ©TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS POR LOS RESPECTIVOS AUTORES DE LOS ARTÍCULOS, NOTAS Y FOTOGRAFÍAS.

MÉXICO, D.F., 1o de febrero de 2010.

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