Revista Porro y Folclor No. 33

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Edición N° 33 / Marzo de 2022


Porro y Folclor es una publicación de la Corporación Artística y Cultural Recreando Año 20/ Edición 33/ Marzo de 2022 Director José Alonso Franco Londoño Comité editorial Astrid Álvarez Muñoz Luis Fernando Avendaño Yeisme Romero F Alba Mery Vergara Juan Pablo Ricaurte Marcos Vega Seña Colaboradores Ofelia Peláez Marcos Vega Seña Fabio Casas Fotografía cortesía Revista Porro y Folclor Samuel Ocampo Grupo Batucada Daniel Cadavid Gárces Juan Sebastián Ochoa Corrección de texto Ofelia Peláez Marcos Vega Seña Gerencia Astrid Álvarez Muñoz Diseño y diagramación Juan Fernando Criales M. Portada Mala Hierva Colectiva Teatral Femenina Foto. Laura Granda Composición por Juan Fernando Criales

Contenido Editorial EL ARTE Y LA CULTURA COMO ELEMENTO TRANSFORMADOR DE LA COMUNA 13

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SAMUEL OCAMPO: LA MÚSICA SE APRENDE CON AMOR

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LAS MUJERES EN LA CONSTRUCCIÓN Y RECONSTRUCCIÓN DE LA COMUNA 13 A TRAVÉS DEL ARTE

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COSAS DE GATOS, ¡MIAU!

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LOS DIFERENTES PORROS EN COLOMBIA

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Impresión La Patria Oficina en Medellín Carrera 96 No. 47 A 86 revistaporroyfolclor@gmail.com www.recreando.com.co ISSN. 2248-4647

Porro y Folclor no se hace responsable de las opiniones y conceptos emititido por los autores. No compromete los criterios de los editores Todos sus artítículos pueden ser reproducido por otros medios impreso, siempre y cuando se cite su precedencia. Medellín, Colombia

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Por el rescate de la Cultura y el Folclor de Colombia

Editorial

EL ARTE Y LA CULTURA COMO ELEMENTO TRANSFORMADOR DE LA COMUNA 13 Por Alonso Franco Londoño

SEGUIMOS CONSTRUYENDO ARTE Y CULTURA Durante casi 20 años la revista Porro y Folclor se ha venido consolidando en un espacio de difusión, proyección y rescate de la cultura y el folclor de Colombia; ser un referente de consulta de quienes hoy en el país desean conocer sobre el porro, la cumbia, la puya, el bullerengue, los bailes cantaos… y sobre todo de las expresiones folclóricas de los artistas y creadores del país. El trabajo investigativo de la revista es reconocido, premiado y resaltado de los espacios comunicativos de la ciudad, el premio de Periodismo “Manuel del Socorro Rodríguez” en la categoría Revista, dado por el Club de la Prensa de Medellín, y del Estímulo “La Comuna 13: construida desde las mujeres” de los Premios y Estímulos Periodismo Comunitario de la Comuna 13 de la Secretaría de Comunicaciones de la Alcaldía de Medellín, es una muestra más para destacar y resaltar el trabajo cultural, investigativo, periodístico y social que hace el equipo de trabajo de la Revista, es un ánimo màs para señalar que la labor que venimos desarrollando es la correcta y que es necesario seguir difundiendo el arte, la cultura y el folclor del país. A todos los lectores, seguidores, escritores, investigadores y al equipo de trabajo de la revista Porro y Folclor les agradecemos por creer en el trabajo periodístico y estimularnos para continuar en la lucha de rescatar cultura diversa, pluricultural y rica que tiene Colombia. Ahí estaremos en los festivales, fiestas, encuentros, parrandas… señalando y mostrando las gestas de artistas, creadores, músicos, bailarines, grupos, organizaciones… que proyectan el arte y la cultura de Colombia a nivel local e internacional.

Los espacios de la revista están abiertos para investigadores, creadores, escritores y gestores que hacen una labor de difundir, rescatar, señalar y cultivar el arte y la cultura de Colombia; nuestra misión está en ser fuente de referencia para formar al público en relación a la memoria y el patrimonio material e inmaterial de Colombia. Consultar las fuentes, mostrar opiniones y pensamiento independiente, libre y con claridad es una muestra de la acción periodística que hacemos desde la Revista, como función social y comunitaria. Finalmente, felicitaciones al maestro y escritor Jesús Peternina, por la segunda edición del Libro “Antecedentes y Origen del Porro Pelayero”, seguramente será un referente sobre los orígenes del porro y los aportes a la cultura del Caribe colombiano, las labores de investigadores son importante en la medida que ayudan a la difusión y al rescate de este aire musical del país. En la edición 31 de 2021, en el homenaje que se le realizó a la Corporacion Tierra Anitoqueña por su trabajo artístico y el aporte a la danza folclórica de Antioquia, su director es Omar de Jesús García, no como aparece en varios apartes con el nombre de Omar Sierra, de antemano disculpa por el error cometido, pero seguimos señalando la labor que la Corporación hace en la defensa de la danza folclórica del país.

“La realidad de la Comuna 13 de Medellín no se escapa a este acontecer, un lugar fuertemente flagelado por el conflicto armado urbano, fruto de la profunda crisis social que viven sus barrios…” (Plan de Desarrollo Cultural Comuna 13 San Javier. 2008. P 11)

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l papel que han desarrollado las organizaciones, grupos, colectivos, líderes y entidades culturales en la Comuna 13 – San Javier de Medellín, ha sido fundamental en el proceso de transformación social, político, cultural, artístico, comunal, ambiental y de género; ya que han creado espacios de participación, transformación, creación y movilización de sus comunidades en los barrios, generando liderazgo enfocados a la solución de necesidades y problemas en las comunidades. Los procesos de investigación sobre la recuperación de memoria están enfocados a desarrollar actividades comunitarias en los territorios de la siguiente manera: primero, resaltar el rol que cumplieron las organizaciones, grupos, líderes, gestores y entidades artísticas y culturales en la transformación social de los barrios, durante la violencia que sufrieron antes, durante y posterior a las operaciones Mariscal y Orión; segundo, crear acciones de tipo político, cultural y artístico con diferentes sectores poblacionales con el fin de mejorar las condiciones sociales y culturales en la Comuna 13; y tercero, recuperar el tejido social a partir de las prácticas creativas, formativas y educativas utilizando el arte como herramienta pedagógica.

Grupo Arte 13. Foto. Revista Porro y Folclor

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de encuentros para niños, jóvenes y adultos que ayudan a fortalecer las experiencias culturales en la Comuna 13. El movimiento artístico es un factor generador de acciones de resistencia ante el conflicto armado, el desplazamiento, la muerte, las barreras invisibles, el narcotráfico y el reclutamiento de menores para la guerra; por ende, se requiere de la implementación de políticas públicas culturales con enfoque de género, poblacional y diversa que apunten a la generación de espacios para la creación, la proyección, la formalización y el fortalecimiento cultural y artístico. Comuna 13, más allá del Graffiti Tour

Corporación Barrio Comparsa. Carnaval de la 13 Foto. Revista Porro y Folclor

Las investigaciones sobre recuperación de memoria –cultural e histórica de movilización y participación–, y los planes de desarrollo local y cultural, entre otros, evidencian que los actores artísticos y culturales juegan un papel determinante en la transformación sociocultural del territorio basado en tres hechos: las acciones de resistencia pacífica, la creación de espacios de participación; y la generación de actividades artísticas y culturales como espacio de encuentro y convivencia con la comunidad. Conocer, visibilizar, determinar y resaltar el rol de las organizaciones, grupos, artistas, gestores y creadores en los barrios desde las experiencias creativas, han contribuido a desarrollar procesos artísticos incluyentes y generadores de espacios

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En los territorios los gestores, creadores, grupos, organizaciones y entidades artísticas y culturales existentes en los barrios de la Comuna 13, desarrollan con sus comunidades una labor de creación, formación y proyección que le apuestan a la recuperación del tejido social y al fortalecimiento de procesos incluyentes fundamentados en actos festivos diversos y montajes, donde la participación de los diferentes sectores poblacionales demuestra un trabajo incluyente y participativo. La creación de grupos de teatro, danza, baile, música… en los territorios de la 13, dan muestra de la existencia de una riqueza cultural que genera espacios de encuentro ciudadano y un movimiento artístico con calidad y creatividad. Lo que indica es la existencia de una oferta cultural en los barrios, que por años fueron escenarios de violencia y muerte, y que gracias al empuje y la dedicación lo han transformado en escenarios de diálogo y movilización social sustentado en la memoria y la historia de quienes habitan la Comuna. La fundación de un movimiento cultural y artístico en la 13, se debe al esfuerzo de los artistas y gestores que generan acciones pedagógicas con propuestas nuevas, y recurriendo al ejercicio de la enseñanza basada en la inclusión; es allí donde coexisten en los barrios prácticas artísticas como las artes

escénicas, el baile, el rap, la música alternativa, el rock… que de manera permanente se toman los espacios públicos para darse a conocer y difundir sus propuestas. “Hoy por hoy la 13 es territorio pluricultural, mutidiverso y con una marcada tendencia a la inclusión social. Los procesos que en los últimos años han vivido y experimentado la comuna en general, permiten entender que aún a pesar de la adversidad, este es un territorio que palpita y mantiene el espíritu altivo para propiciar escenarios de significación y resignificación de la vida comunitaria…” (Plan de desarrollo Comuna 13, 2009. P 29)

La construcción de espacios en los barrios de la 13 son una muestra del poder de convocatoria que tienen los líderes, gestores y creadores con sus comunidades, y por ello dan a entender que la riqueza está sustentada sobre propuestas creativas de quienes hacen una labor comunitaria con niños, jóvenes, adultos y adultos mayores, generando espacios de encuentro de diálogo social basado en la historia y la memoria de las comunidades. La presencia de diferentes actores artísticos y culturales en los barrios constituye una expresión de gestión y creatividad colectiva que apunta a desarrollar las capacidades creativas generadoras de identidades colectivas o individuales en el campo cultural, mediante la implementación de proyectos y programas de fortalecimiento y consolidación del arte en la 13. “…Los saberes y prácticas culturales nos hablan de manera de hacer cotidianas, implícitas en el modo de vida de sus habitantes, su sistema de valores, tradiciones y creencias”. (Plan de desarrollo Comuna 13, 2009. P29)

El diálogo social, fundamento del arte

Lo que hoy existe en los barrios de la 13 es un diálogo social de gestores, creadores, líderes y formadores que llevan a cabo las actividades artísticas y culturales enfocadas en la formación, la creación, la proyección y la recuperación de la memoria cultural, que fortalecen los procesos en los territorios y con un enfoque de género; además, consolidan acciones comunitarias para

Comparsa Carnaval de la 13 Foto. Revista Porro y Folclor

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en los barrios con la población; los actos festivos, en los encuentros, las fiestas, los festivales… son espacios públicos de encuentros ciudadanos que recogen las tradiciones y los saberes populares de creadores, gestores, grupos y organizaciones que construyen sus propuestas artísticas con niños, jóvenes, adultos y adultos mayores. La articulación de organizaciones, entidades y grupos en redes culturales posibilita la gestión de recursos para darle impulso a eventos tradicionales como El Festival del Porro, La “Lo cultural en la 13 es una de sus grandes Feria de la Antioqueñidad, El Festival de Teatro potencias, allí se gestan procesos formativos Callejero, El Carnaval de la 13, El Festival de artísticos que hoy por hoy posicionan a la comuna Cine y Video La Otra historia, la Fiesta a la Vida, como bastión de artistas, músicos, bailarines, y Revolución Sin Muerto, entre otros, que le dan teatreros, zanqueros y en general de todas las vida, valoran, fomentan, proyectan, protegen y modalidades artísticas…” (Plan de desarrollo Comuna 13, 2009. P 28) difunden el conocimiento y la multiculturalidad de los habitantes, lo que permite la construcción La riqueza de quienes hoy ejercen actividades de una sociedad pluricultural y participativa en culturales y artísticas en los barrios de la 13 el campo cultural. se expresa en las calles y espacios públicos “En el caso de la Comuna 13 el arte ha dado paso a un mundo alternativo, diferente al de la guerra; abiertos, donde los encuentros ciudadanos la exclusión y la pobreza, se ha convertido en un son permanentes, pero también está en el camino para la consolidación de nuevos proyectos desarrollo de eventos para mostrar y proyectar colectivos. Cada vez más los grupos artísticos la diversidad que se construye en los territorios, con sus diferentes expresiones demuestran y como forma de intervención espacial y de que es posible construir otras versiones de la historia y que el estigma de la Comuna 13 puede convertir lo público en lugares donde los actores derrumbarse al visibilizar proyectos colectivos sociales que dialogan y construyen tejido. que antes que reproducir la guerra lo que El diálogo social de los artistas de la Comuna 13 buscan es precisamente resistir a ella”. (Quiceno. está en las labores comunitarias que desarrollan Memoria Cultural Comuna 13. P 26 la recuperación del tejido social, a través del desarrollo de actividades artísticas con una alta presencia de artistas con asentamiento en la Comuna 13. La presencia de grupos, organizaciones y entidades culturales y artísticos dan a entender de la existencia de una diversidad cultural; sus prácticas creativas nacen de las iniciativas de niños, jóvenes, adultos y adultos mayores que construyen espacios de encuentro sustentado en montajes en danza, música, teatro, artes plásticas…

Lo que muestra la Comuna 13 es la existencia de grupos y organizaciones que hacen, construyen y desarrollan propuestas artísticas y culturales desde los ámbitos de formación, creación, proyección y fortalecimientos de espacios para el encuentro comunitario que recuperan el espacio público como escenario para el arte y el diálogo social; que contribuyen a la transformación social, ambiental, comunitaria,

cultural y artística, mediante políticas culturales que promueven las prácticas y expresiones de los colectivos de jóvenes que cada vez más le apuestan al arte como medio de expresión de sus habilidades y destrezas. El arte en los territorios está sustentado en quienes hoy le apuestan a trabajar con niños y jóvenes desde el hip-hop, el teatro, la música, la danza, el baile y las artes plásticas, construyendo espacios de diálogo y encuentro con las comunidades, para convertir los territorios en escenarios para la difusión de los saberes y las prácticas comunitarias. Referencias bibliográficas • Plan de Desarrollo Cultural Comuna 13. Municipio de Medellín, Secretaría de Cultura Ciudadana. Unión Temporal Recreando – Corpades. 1ª Edición, Medellín, mayo de 2009. • Quiceno Toro, Natalia, antropóloga, investigadora; Cardona Echeverri, Jacobo, antropólogo, investigador; y Montoya Gil, Herman, antropólogo, Coordinador del Proyecto. Memoria Cultural Comuna 13. Municipio de Medellín, Secretaría de Cultura Ciudadana.

JOSÉ ALONSO FRANCO L. Docente investigador, director de la revista Porro y Folclor

XV Carnaval de la 13. 2021 Foto. Revista Porro y Folclor

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XV Carnaval de al 13. 2021 Foto. Revista Porro y Folclor

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SAMUEL OCAMPO: LA MÚSICA SE APRENDE CON AMOR Por Alonso Franco Londoño

“Lo que pasa es que me vine de mi pueblo, porque era como un sueño, algo que quería hacer desde muy pequeño, ser músico; en Pueblorrico… Yo empecé a escuchar música y me enamoré de ella, pero tenía un hermano mayor melómano y llevaba mucha música y ahí empecé a escuchar”.

Así narra el encuentro que Samuel tuvo con la música en su niñez, donde los pocos recursos económicos no le daban la oportunidad de aprenderla en la banda de su pueblo, pero las ganas eran más y el valor de conocerla le sobraban. El encuentro con la música

La frustración de aprender la música en su pueblo natal lo lleva a emigrar con su familia a Medellín, los deseos de hacer realidad de integrar una banda e interpretar un instrumento lo entusiasmaron para ingresar a Bellas Artes1; con nada de conocimiento, pero sí con la mente abierta para aprender música, ingresa a la academia a desarrollar su talento humano y creativo. “La música es la mediadora entre el mundo espiritual y el de los sentidos”

Samuel Ocampo, interpretando el trombón Foto. Revista Porro y Folclor

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amuel Ocampo es uno de esos quijotes que cambió la vida de niños y jóvenes a través de la música, con los sonidos de su trombón y la partitura; por más de 40 años ha trabajado en la labor de enseñarle el arte de interpretar un instrumento para darle sentido a sus vidas. Desde muy pequeño en su pueblo natal Pueblorrico, Antioquia, supo que su vida estaba al lado de la música; influenciado por su hermano mayor, los sonidos de la radio y la victrola en su tierra natal, llevaron a que las notas y los sones entraran en su corazón.

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“No había tanto problema para los estudiar, me inscribí y me presenté, no sabía nada de instrumento, de música. Primero iniciación musical, lo básico, lectura de pentagrama, reconocimiento de las notas, y luego avanza con los instrumentos”.

Con el paso de los años y aprendiendo la música en pentagrama, en Bellas Artes, Samuel Ocampo se enamora del trombón, sus primeros sones le dan la energía y el entusiasmo, pero sobre todo le confirman que la música le abriría muchos caminos y sería su eterna enamorada. Su destreza y sabiduría en la interpretación del trombón, el entusiasmo y la energía, lo llevan a integrar diferentes grupos tropicales en Medellín; el auge de las orquestas de plantas en sitios de diversión, rumbas, clubes sociales, 1 La primera piedra del edificio se puso el 7 de agosto de 1926, pero por diversas razones se terminó de construir casi 10 años después en 1936, con aportes del gobierno departamental de Antioquia, el “Empréstito Cívico” impulsado por la Sociedad de Mejoras Públicas y las donaciones de algunos comerciantes de la ciudad. La edificación se construyó en un terreno cedido en 1926 por la administración municipal a la Sociedad de Mejoras Públicas de Medellín. La gestión fue realizada por dos miembros destacados de la Sociedad: don Ricardo Olano y don José Antonio Gutiérrez. En: ttps://bellasartesmed.edu. co/institucional/historia

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Porro y Folcl

hoteles y demás lugares de encuentro que tenía la ciudad en las décadas de los 60 y 70, le abren la puerta para que se relacionara con lo más destacado de la música en la ciudad. Uno de esos sitios de rumba, de encuentros, bebas, bares, fiestas y prostitución fue el barrio Guayaquil, donde campesinos, habitantes de los barrios populares, trabajadores y obreros se encontraban para tomarse unas cervezas o aguardiente y para darle rienda suelta a sus energías, después de largas jornadas de trabajo. Junto a la plaza de mercado proliferaban sitios de mala muerte, bares, cantinas, prostíbulos, tiendas de abarrotes y zonas de alto flujo económico de Medellín, pero sobre todo de encuentro de habitantes no solo de la ciudad sino otros pueblos, pues allí estaba la estación Cisneros del Ferrocarril de Antioquia. “Los vagones de los trenes descargaban viajeros que llegaban y recogían los que se iban de la ciudad… en 1937, promovía tiquetes rebajados y cómodos paseos a Puerto Berrío, donde el hospedaje se garantizaba en el Hotel Magdalena. Aparte de los viajeros, otras personas esperaban los trenes, interesados en la carga que llegaba a las estaciones, con objetos de lujo o materiales de construcción. Los martes, el Ferrocarril de Antioquia ofrecía vagones para el transporte de ganado gordo y flaco. La aglomeración de viajeros podía calmar el deseo de comer en el Restaurante y Confitería Noel de la Estación Medellín o tomar alguna bebida en el Café Cisneros mientras esperaba el tren”.

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Los movimientos sociales, económicos y culturales del barrio Guayaquil eran evidentes, los sitios de rumba proliferaban, en las noches los bares y cantinas contrataban grupos de música de cuerdas o tropicales para que animaran a sus clientes y visitantes. Uno de esto sitios fue gril Jayalai, ubicado en pleno corazón, los fines de semana se llenaba con personas de la ciudad y visitantes. En aquel sitio hacía su presencia, con interpretaciones en vivo, la orquesta Sonora Antillana, que le da la oportunidad a Samuel Ocampo de ser parte, con su trombón, comprado por él de sus labores en un taller de madera que laboraba en semana para obtener el sustento de la familia. “…con ellos toqué trombón, música en vivo. En 1974 y1975, estaba la música tropical en todo su apogeo, porque todo lo que se tocaba en esa época se vendía, lo que se grababa se vendía”.

Así narra Ocampo el corto recorrido que hace en la orquesta, que le abre las puertas al mundo de la música tropical en Medellín y lo da a conocer para seguir trabajando con otras orquestas y ser parte viva del arte musical de la ciudad y construir su historia.

Medellín, la Atenas musical de Antioquia “La década de los 50 fue quizás el momento más importante de la música popular en la ciudad de Medellín: la radio, las industrias fonográficas, la producción, aceptación y difusión de la música colombiana y regional, la visita de los más importantes artistas populares (músicos, cantantes, actores…) nos muestran que los 50 fueron la ‘década dorada’ para la música popular en Medellín”. (Gutiérrez. 2006: 63)

Medellín vivía el apogeo de la rumba paisa, los bailes, encuentros populares, rumbas sociales, encuentros de los habitantes en clubes sociales, griles, discotecas, bares y hoteles prestigiosos de la ciudad como el Nutibara, les abrían sus puertas a artistas costeños como Lucho Bermúdez, Pacho Galán y Clímaco Sarmiento, entre otros y con ellos orquestas como Los Corraleros de Majagual. “Investigadores y expertos coinciden entonces en señalar que los años 50 fueron quizás los más importantes de la música popular en la ciudad de Medellín. Pues, mientras las orquestas grababan, su estadía en la ciudad la aprovechaban para buscar trabajos y sostener sus músicos. Así las orquestas fueron contratadas por clubes sociales, bailaderos, centros recreativos, hoteles y emisoras, que tenían programas en vivo. Ese es el escenario de difusión de la música costeña en las clases sociales de Medellín”. (Franco. 2010: 63)

Samuel Ocampo Escuela de Música de Itaguí Foto. Samuel ocampo

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Época que dio el origen al surgimiento de orquestas “cachacas” o paisas en la ciudad, que junto con las costeñas volvieron a Medellín en el epicentro de los encuentros musicales de artistas nacionales e internacionales. Por todos los rincones sonaban en los equipos de sonido o victrolas, tocadiscos, canciones de orquestas de Lucho Bermúdez, Pacho Galán, Clímaco Sarmiento, Los Corraleros de Majagual, Pedro Laza y sus Pelayeros, Sonora Cordobesa… y las paisas como el Combo de las Estrellas, Orquesta Sonolux, Los Teen Agers, Los Graduados, Los Hispanos y El Combo Dilido, entre otros. Un ambiente rumbero que por décadas se tomó a Medellín y estaba en todos los sitios de encuentros sociales y comunitarios, la radio difundía programas con música costeña, las empresas discográficas como Sonolux, Discos Fuentes, Codiscos y Victoria, entre otras, vendían los LP de ritmos costeños y tropicales. En cualquier sitio de Medellín los encuentros de maestros prestigiosos eran cotidianos, en bares, cantinas y griles sonaban de día y noche los tangos, porros, cumbias, gaitas, sones cubanos, guarachas… de grupos costeños, argentinos, mexicanos o paisas. En los clubes sociales como el Unión, Medellín, Campestre… era permanente la presencia de orquestas costeñas muy prestigiosas, en el hotel Nutibara o El Jordán eran lugares de encuentro social y rumbero para las clases populares de la ciudad. Este gran impulso de la música en Medellín fue aprovechado por Samuel Ocampo, y gracias a su destreza y sabiduría en interpretar el trombón, les daba ingresos a orquestas como el Combo de las Estrellas con el maestro Jairo Paternina, Germán Carreño y su orquesta, Los Claves, Los hermanos Martelo y Abraham Núñez y su Orquesta. “… conocí un grupo llamado Los Invasores, con ellos permanecí dos meses, cuando estaba allá me llamó un muchacho para decirme que si quería integrar la Orquesta Los Claves, con ellos trabajé 5 años, tocando el trombón. Realicé reemplazo en la orquesta de los Hermanos los Martelo, una vez Jesús Martelo me propuso llevarme a la orquesta de Germán Carreño, yo tuve la fortuna de integrar la orquesta de Germán

Carreño… Además, participaba como músico en la orquesta del Combo de las Estrellas, porque se fue el trombón… Desde 1987 a 1990, con Jairo Paternina, que lo mataron en 19892, estábamos trabajando en la Clarita, un 24 de septiembre que llegaron allá y le hicieron el atentado… con la orquesta Germán Carreño, grabé las canciones Boga Barquero, La Suavecita, La Vanidosa y varios temas. Ahí pase al Combo de las Estrellas, en su época de oro, como Homenaje da Lucho Bermúdez, Homenaje a la Billo’s, No me falle corazón, entre otros…”

Así inicia su recorrido musical por Medellín, Antioquia y Colombia Samuel Ocampo, codeándose con los más grandes representante de la música tropical de la ciudad y llenándose de conocimiento para podérsela transmitir a los muchachos de las barriadas y ser el puente que los conectara con el mundo del arte y la cultura.

Samuel Ocampo, interpretando la guitarra Foto. Revista Porro y Folclor

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intercambio de saberes, creación y proyección cultural; pero sobre todo para mostrarle a los estudiantes que con la música se podía vivir, ser más humano y cambiar su vida familiar.

LP Samuel Ocampo con la Orquesta de Jorge Carreño Foto. Revista Porro y Folclor

Su repertorio llega a los oídos de los jóvenes

Con el saber y el conocimiento construidos por años en las más grandes orquestas de Medellín, de viajar por todo el departamento, las relaciones con maestros del arte musical y su formación profesional en la música, lo llevan a convertirse en un profesor para brindarle sus sabidurías y capacidades a jóvenes de Medellín e Itagüí. Vinculado a la orquesta del maestro Abraham Núñez, y haciendo reemplazos en las orquestas de Gabriel Romero y Edmundo Arias, Samuel encontró que la academia lo estaba llamando para irradiar sus conocimientos y saberes a futuros artistas; sus primeras experiencias como docente las desarrolló en el año 1993, en el municipio de Itagüí. “…en Itagüí, estaban necesitando un profesor de música, nos presentamos para conformar la banda…”

El vasto conocimiento, el dominio en el trombón y el saber musical aprendido a lo largo de su carrera en las diferentes orquestas de Medellín, junto con una pedagogía en la enseñanza a partir de su formación en un diplomado dictado por el Ministerio de Cultura de Colombia, le dieron las bases para abordar con los jóvenes de Itagüí un proceso creativo para montar con ellos la banda del municipio y convertirse en el espacio de

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“…al joven hay que cautivarlo, porque si de entrada le digo: tócame esto, no lo va hacer, hay que motivarlo, pues en la formación influye mucho la motivación; si está motivado el joven aprende, tratarlo con cariño; todavía la gente me recuerda, porque yo los trataba muy bien, con cariño… saber abordarlo cuando tenga dificultad, eso es lo importante, porque cada alumno tiene una forma de aprendizaje diferente, usted puede ver estudiantes que aprenden fácil como otros no”.

La pedagogía del amor, entender al estudiante, hablar, aprender con la experiencia, darle lo que cada uno desee y conversar con cada uno, fueron las herramientas más importantes que Samuel Ocampo tuvo para enseñarles el arte de la música y sobre todo que fueran ciudadanos de bien, seres humanos éticos y moralmente capaces de ayudar a quienes tuvieran dificultades. Por su proceso formativo pasaron muchos jóvenes que dejaron huellas y grandes enseñanzas para la vida, pero lo más gratificante es haber contribuido a que esos jóvenes hoy sean personas y profesionales, con una vida organizada y con futuro. “Lo más agradable es dejarle un mensaje, es con la única persona que ellos interactúan, porque en la casa ellos no hablan con el profesor si… yo aprendí a través del proceso de formación que uno debe formar no solo músico sino persona. Una vez me llegó una joven, que era muy linda, los jóvenes la miraban mucho por su belleza. Ella me dijo que fumaba mariguana, yo le dije eso no es problema, y que si era capaz de dejar las amistades era el primer paso y si dejaba de pasar por los sitios donde pasa, era otro paso… a los días me dijo: ‘profe ya dejé de fumar, ya estoy llegando a la casa temprano y yo tengo una buena relación con mis padres’; la seguí aconsejando, hablando con ella, luego entró a estudiar y tocaba clarinete; estaba animaba, terminó el bachillerato, al tiempo me la encontré

y me dijo que estaba trabajando en un almacén, y luego se casó. Otra vez fui a Itagüí y me encontré una madre con su hija, me la presentó y era una alumna que tuve allá, que había salido del país gracias a la música. Con orquestas prestigiosas, actualmente toca violín, empezó conmigo tocando flauta dulce, me dijo: ‘le agradezco profe por su disciplina’. Hablarles a los jóvenes con cariño es lo mejor que se puede hacer, son muy agradecidos”. La Comuna 13, un espacio por construir

Luego de desarrollar e implementar sus conocimientos con jóvenes de Itagüí y dejando huellas en sus corazones, además de sus recorridos musicales por diferentes orquestas de Medellín y el país, le permitió fundar con experiencia y sabiduría el grupo Palonegro, para proyectar los aprendizajes de los jóvenes de la escuela de música y difundir los ritmos tropicales de Colombia. “En esa época me llamaba mucho la atención un bambuco, me dio mucha lidia para montarlo en la percusión, y se llamaba Palo Negro de Eleuterio Sánchez”.

Samuel Ocampo llevaba sus toques rítmicos colombianos a los barrios, con su trombón y junto con jóvenes que integraban el grupo Palo Negro, los sonidos retumbaban en l a s calles dándole rienda suelta a su imaginación y creatividad musical. Esta labor la acompañaba con la formación musical de niños y jóvenes en los barrios. En el año 1982 construyó su vivienda en el barrio 20 de Julio de la Comuna 13, donde instaló su taller musical para formar a niños y jóvenes de lugares apartados con dificultades y carencias económicas, sociales y culturales, cuyos sueños y deseos eran aprender a tocar un instrumento y ser artistas reconocidos de Medellín. “…con talleres he trabajado con jóvenes del barrio en mi casa, lo que sucede es que los vecinos se quejan del ruido y la bulla, y eso me limita mucho, porque con el instrumental de banda trabajo con jóvenes… Tuve un semillero de niños con guitarra, a uno le parte el alma muchos no pueden

continuar por su situación familiar y económica, y sentir que se siente maniatada por no poder brindarles a los niños otras cosas mejores y diferentes; he tenido muchos procesos musicales, pero ahora en mi casa no lo puedo hacer debido al ruido que producen los instrumentos porque no he tenido lugares donde continuar el proceso, en la Comuna 13 no hay espacio donde desarrollar un proceso musical”.

Los procesos de formación en música con niños y jóvenes de la Comuna 13, implementados por Samuel, quedaron truncados a la mitad del camino, sin apoyo estatal ni comunitario, sus esfuerzos no avanzaron como él lo deseaba; sin embargo, levanta la cabeza para sostener que, gracias a esos pequeños esfuerzos, logró que muchos niños y jóvenes de la Comuna 13 tuvieran un futuro diferente y le cogieran amor a la música y al arte. Esas iniciativas individuales, con amor, paciencia y dedicación para transmitir los conocimientos, le da la calma para enseñarles a interpretar un instrumento: una guitarra, una flauta, un saxofón o el trombón; porque su casa está llena de arte, de música, donde las partituras están abiertas para quienes deseen leerlas e interpretarlas. Al preguntarle sobre su futuro, respira profundo y sostiene que está en la música, gracias a ella pudo vivir como ser humano, criar a sus hijos, conocer muchas personas, impartir conocimiento y sobre todo sentir el abrazo de sus alumnos cuando va por las calles de Medellín para agradecerle por los conocimientos humanos, creativos y artísticos que él les trasmitió. Se refugia en su casa, sigue aprendiendo, tocando y soñando con crear en la Comuna 13 la escuela de música, dirigida a niños y jóvenes de escasos recursos económicos, porque el arte es la mejor herramienta de generar paz y convivencia en los barrios. JOSÉ ALONSO FRANCO L. Docente investigador, director de la revista Porro y Folclor

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LAS MUJERES EN LA CONSTRUCCIÓN Y RECONSTRUCCIÓN DE LA COMUNA 13 A TRAVÉS DEL ARTE

Constituciòn Política de 1991: 107 CAPITULO 2. De los partidos y de los movimientos políticos. 267 Titulo X de los organismo de Control. CAPITULO 1. Contraloria General de la República.

Las mujeres en la Comuna 13 han logrado sortear muchas situaciones complejas y han formado así una identidad propia que busca dejar de lado la victimización y la violencia, para construir desde el arte y el trabajo comunitario un empoderamiento femenino. El canto como terapia para sanar la Comuna 13

Por Alba Vergara Franco

Grupo de Teatro Sepia

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Foto. Revista Porro y Folclor

uchos son los lenguajes que se hablan en la Comuna 13: el lenguaje del teatro, la poesía, la danza, el canto, la siembra, el deporte, la pintura, el hip hop y más. Pero todos ellos relatan la misma historia, la resistencia de la comuna. En la resistencia de la comuna, la mujer juega un papel de cambio importante para una cultura basada en la paz y la búsqueda de la verdad. Muchas de ellas empiezan a liderar iniciativas de emprendimiento, de gestión pública (ante administración municipal, partidos políticos y empresa privada) y de promoción artística y cultural. Esto facilitó la generación de nuevas organizaciones sociales que buscan el mejoramiento barrial, la igualdad de género y la reconstrucción social de las víctimas. La Comuna 13 cuenta hoy con aproximadamente 250 organizaciones sociales, un alto porcentaje de ellas lideradas por mujeres1. En la Comuna 13 las mujeres trans están siendo parte activa de la transformación de la comuna para la solución de problemáticas sociales que el Estado no visibiliza. “La equidad de género es uno de los principios rectores para que los partidos y los movimientos políticos tengan estos criterios para su formulación de planchas”. (Constitución Política de Colombia de 991, Capitulo 2. De los partidos y movimientos políticos, Art. 107 y Artículo 267, Capitulo 1 de la Contraloría General de la República), es decir, que los procesos se den en igualdad de condiciones.

“Yo soy del Atrato Medio un pueblo que se llama Buchadó arriba de Bojayá… pues llegué aquí buscando una mejor calidad de vida, porque la situación, usted sabe, en esas regiones, es muy difícil, entonces en tratar de vivir diferente, aquí estoy”. Doña Eugenia Viera Corrales, una mujer cantora del Pacífico que llegó a Medellín en 1982, creó en 2011 un grupo de cantoras en la Comuna 13 llamado Alegrías del Atrato. Doña Eugenia ha contribuido a la construcción de la multiculturalidad de la comuna, sembrando los cantos tradicionales afro-colombianos como los arrullos y los chigualos, en los habitantes de dicha comuna. “Nosotras despedimos a nuestros muertos, cantando. Puede ser los niños o los adultos… se despiden con los cantos alegres (a los niños con los chigualos y los adultos con los alabaos), porque uno tiene la concepción de que cantándoles cuando se mueren van derechito al cielo”. A doña Eugenia se le iluminan los ojos cuando relata cómo, a través del canto, hay una conexión más allá de lo tangible con el mundo de los muertos y de los vivos. Dice que el canto “…es una forma de solidarizarse con el doliente… cantándole… así sea con tristeza… pero uno con eso los apoya”. Aquella mujer negra, con su turbante, sus ojos brillantes y sinceros, y sus manos fuertes, ve en el canto y el baile una terapia de sanación. “Esa es una terapia para el alma, para el cuerpo… ¡Para el espíritu! Bailar, cantar… el baile es una

Sofía, mujer tran Foto, Daniel Cadavid Gárces

de las mejores terapias y el canto es un aliciente para tranquilizar también el alma y todas las amarguras que uno pueda tener”, y eso es lo que ella trajo hace 40 años cuando llegó a la Comuna 13, todas sus tradiciones afro “…ese es un legado que nos dejaron nuestros ancestros (el canto)… porque el único día que ellos (sus antepasados) tenían libre era cuando se les moría un familiar… entonces se acostumbraron a despedir a sus dolientes cantando”, y en su empatía por los habitantes de la misma, decidió crear el grupo de Alegrías del Atrato, para que sanaran a través de los arrullos, los chigualos y los alabaos.

1 Plan Estratégico Habitacional de Medellín al 2020

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Eliana de Leòn, directora de Cefoarte Foto. Daniel Cadavid Garcés

La danza para vivir y soñar en la Comuna 13

“Cuando tú escuchas a un niño o a una niña que viene aquí, y te dice que viene porque es feliz… No viene a aprender la organeta, no viene a aprender el tambor, él viene a jugar, a sentir que es feliz. Por eso nuestro lema dice: Arte para vivir, para soñar, porque ellos sueñan con ser felices.” Así lo relata Eliana de León, una maestra de danza que es parte fundamental en la Corporación Canto Arena, corporación ubicada en los Alcázares. Eliana llegó hace más de 20 años a Medellín y buscó mejores oportunidades, pero no solo para ella, sino también para los niños de la Comuna 13. Con una sonrisa que puede iluminar el alma de cualquiera, Eliana relata cómo el arte transforma la vida de los niños de la comuna: “Ellos van a llorar también y se van a entristecer; y de pronto hoy acá les dicen que la felicidad sí existe y que ellos pueden ser felices, pero de pronto llegan a la casa y se dan cuenta de que hay otra historia, pero recuerdan de pronto el dibujo que pintaron, recuerdan cuando el profesor se disfrazó o brincó con ellos; o recuerdan una clase de percusión que el tambor les permitió gritar de alegría”. Como maestra de

danza, Eliana considera que es importante crear espacios de transformación ciudadana para los niños de la comuna, pero que en algunas ocasiones ha sido difícil encontrar los apoyos suficientes para gestionarlos. “Lastimosamente todo se tiene que pensar en pesos para poder crear las condiciones. Porque mira, no nos digamos mentiras, ¡listo! Puede haber un grupo de danza, voy a poner el ejemplo: es un grupo de danza, bailan muy bonito, cantan muy bonito… pero si no hay la ayuda ni siquiera para que puedan transportarse… ‘Profe, no tengo para bajar’, ‘Es que yo quisiera ir, pero si voy me toca bajar caminando y me demoro una hora’ ”. Sin embargo, las lideresas han desarrollado una capacidad de gestión admirable para poder cumplir con sus proyectos y ayudar a la comunidad “…porque tú también puedes hacer trueques… entonces mira que uno también juega con eso. ‘Ah, entonces porque no hay refrigerio; entonces cada una vamos a armar el refrigerio. ¿Qué necesitamos?’, ‘Profe, así sea un pan’, ‘Bueno, listo de a 500 pesos casa una’, ‘Profe, no tengo sino 200’, ‘Deme los 200 entonces’, hasta un refrigerio condiciona.” Y en ocasiones, el mismo refrigerio puede ser la opción tentativa para que los niños asistan a los eventos y a las clases de danza y música. A pesar de todas las dificultades, Eliana siente que todo el esfuerzo que ha hecho ha valido la pena, y con esa misma sonrisa encantadora, relata uno de sus sueños: “Ay, pues mi proyecto, realmente primordial, es poder tener sede propia. Sede propia porque es que es un gota a gota, o sea es un gota a gota cada mes; entonces tienes que tener tú otro trabajo para poder mantener la sede, porque la sede no se mantiene sola… yo a mi vecina le digo ‘Oiga, véndame allá arriba’, ‘Ya me está echando’, me dice. ‘Ay, sí. Váyase, váyase’. Porque nos gustaría, ojalá, poder tener toda esta casa o donde sea, pero sí tener una sede propia que permita brindar estos espacios para todos”. Trabajar en el arte para la construcción de la comuna es un trabajo duro, que no se alcanza a visibilizar por parte de los entes gubernamentales, pero que

finalmente es lo que hacen y lo hacen poniendo grupo y que va a hacer un taller de máscaras… todo el corazón. entonces yo vengo y hago el curso de máscaras y ¡Quedé súper enamorada! Y dije ‘Si, total, en Parlamos del arte en la Comuna 13 este grupo pa’ las que sea’”. Valeria ha atravesado situaciones “Yo nací en esta comuna, cuando tenía 8 extremadamente difíciles; a su corta edad, ha años, iba a cumplir los 9 años, hice mi primera vivido momentos de abuso, de dolor, de maltrato comunión, cuando llegamos a la primera físico y psicológico, el desplazamiento forzado comunión nos enteramos que a mis papás los y el abandono y, aun así, ella quiere luchar por estaban buscando para matarlos, entonces nos la creación de espacios a través del arte para tuvimos que desplazar de esta comuna hacia sanar sus heridas. “Nosotros comenzamos en Copacabana donde habita la familia de mi la calle, en el Parque Biblioteca San Javier y la mamá”. Valeria Montoya Restrepo, una mujer gente empezó por voz a voz a conocer a La Parla, de 19 años, artista, escritora y artesana que como teatro callejero… en la 13 yo me sentía hace parte de La Parla, una escuela de Cultura como Alicia en el país de las maravillas, pero Urbana y Construcción de Paz de la Comuna 13; urbano”, dice Valeria con una carcajada. “Yo soy cuenta cómo fue el desplazamiento intraurbano una mujer enteramente artista, soy artesana, que sufrió de esta comuna, siendo una niña. Sin escritora ¡Me encanta crear!, entonces le digo embargo, ella retornó hace alrededor de cuatro a Mateo ‘Yo quiero ser profe de algo, póngame años a la Comuna 13, sola, para crear espacios a enseñar algo’ y entonces él me pone de profe seguros de inspiración. de escritura creativa”. Y ahí cambia la mirada “Mateo, el fundador de La Parla, me contó de Valeria, se torna un poco más seria mientras que tenía un sueño muy loco, que era crear un relata: “La escritura llega a un punto de ser grupo de teatro acá en la comuna; entonces yo íntima y también el arte, uno llega a un punto le comenté que yo hacía teatro en Copacabana en el que dice ‘Esto es mío, es algo íntimo y no y que me gustaba mucho el arte y también estoy dispuesta a compartir’, pero en la medida escribir y entonces él me invitó a hacer parte del en que uno les crea ese espacio seguro, en el

Grupo Alegrias del Pacífico Foto. Corporación Recreando

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que ellos dicen ‘yo aquí me siento tan confiado de compartir algo que incluso es tan íntimo que me despojo del miedo, me despojo de pensamientos como que tengo problemas con mis papás o que no sé qué estudiar’ y se inspiran en letras”. Y así Valeria crea un espacio en las redes sociales para compartir los sentimientos más íntimos de sus estudiantes y de ella misma, llamado Bocetos de mi Alma, en la plataforma de Facebook. Ella usa el arte para ayudar a sanar a los demás y dice que “El arte es una excusa para enseñar y tejer amistades, porque el teatro solo se hace con amigos”. La Comuna 13, evoluciona con las mujeres

La cultura y el arte no son solo producto de las mentes colectivas, sino un conjunto de accesos y símbolos que co-evolucionan, y estos accesos y símbolos se ensamblan por medio de los sujetos que llegan al arte y la cultura; como doña Eugenia, aquella mujer del Atrato Medio que canta para conectar con el dolor de la gente; como Eliana que llegó con la brisa del mar en la piel a buscar la felicidad mientras danzaba en un nuevo territorio; y como Valeria que fue arrancada de su espacio seguro, pero que retornó a él para trascender en el teatro callejero, en las letras y en la artesanía para sanar con la comunidad. Entonces, la estigmatización por parte de los medios internacionales y algunos medios nacionales sobre la construcción de la Comuna 13 se ha ido heredando, ya que no ha habido una verdadera interacción con los agentes de cambio, como lo son las mujeres de la comuna.

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Colombia es una cantidad de cosas maravillosas, su calidez humana, esparcimiento cultural, sus múltiples lenguas indígenas, su riqueza medio ambiental y su música variopinta y alegre. Reconocer esto también derrumba los imaginarios colectivos y nombrar las buenas acciones de las personas de a pie, de las mujeres que a través del arte han construido y reconstruyen la comuna, evita que marginen a los habitantes de La 13.

COSAS DE GATOS, ¡MIAU! Por Ofelia Peláez

ALBA VERGARA FRANCO Investigadora sobre procesos de las mujeres en la Comuna 13

Grupo Zimbawe, batucada Foto. Revista Porro y Folclor

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l gato es un felino que a lo largo de la historia ha ocupado un lugar destacado, como en la cultura egipcia. Hay muchas razas de gatos, algunas en la actualidad con ejemplares a altísimos precios. El gato tiene la sensibilidad en sus largos bigotes, llamados vibrisas. La palabra gato tiene otras connotaciones, como un ritmo musical en Argentina y así se denomina la herramienta utilizada en la mecánica automotriz, para levantar un automóvil. Muchos refranes y dichos como eso de meter gato por liebre, ahí hay gato encerrado, las siete vidas del gato. Se dice andar a gatas y a los primeros pasos del ser humano, gatear.

En la música y la poesía el gato ha sido acogido por los autores. Existe la llamada Fuga del gato, una sonata escrita por Domenico Scarlatti, que fue músico en la corte de Madrid, hijo de Alessandro Scarlatti, también connotado músico. Se aseguró que Domenico Scarlatti se inspiró para esta sonata cuando su gato se paseó sobre las teclas del piano. Scarlatti, hijo, compuso más de mil sonatas para clave, que tienen elementos de ritmos españoles como jota, fandango, sevillanas, bulerías, boleros españoles y fados de Portugal. Chopin estaba escribiendo su Vals número 3 en fa mayor cuando su gato, atraído por la música que salía del piano, saltó sobre las teclas y correteó por encima de ellas. Esto divirtió tanto al compositor que trató de reproducir los mismos sonidos en la partitura final, componiendo lo que hoy se conoce como el Vals del gato.

Album La Gata bajo la lluvia Foto. https://soundcloud.com

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éxito de Roberto Carlos y muchas más. Como dato curioso, el gato no figura en la Biblia. Rocío Dúrcal cantó La gata bajo la lluvia, y Neruda escribió Oda al gato. Y en Cali hay una escultura a un gato, obra de Hernando Tejada. El escritor antioqueño Juan José Botero, nacido en Rionegro, escribió una novela muy recordada con el título Lejos del nido, y algunos versos simpáticos, uno es A un tamal y el otro es Señor, vuélveme gato, que describe cómo es la vida de este animal y termina: ¿Y habrá quién goce como los gatos? / ¿Y habrá quién viva tan descarado? / ¿Y habrá quién coma tan sin trabajo? / ¿Y habrá quién duerma tan sin cuidados? / Si ésta no es vida, / mejor no la hallo. / ¡Oh, Dios del cielo! / Dios bueno y santo / si acaso piensas / servirme de algo / si aliviar quieres / a este pobre Juancho / ahora mismo: / ¡Vuélveme gato! Ñico Saquito y sus Guaracheros de oriente

Rossini tiene una obra titulada Dueto para dos gatos, que se puede ver en youtube interpretada por Los Niños Cantores de Viena, donde solamente dicen miau, miau, miau. Es extraordinaria su belleza. Hay un joropo venezolano titulado El gato, escrito por Alfredo Sadel y Guillermo Hernández, que dice: Yo quisiera ser un gato / desconfiado y cariñoso / que deambula por tu techo / aventurero y mañoso / para pisar por tus sueños / hurgando en tu corazón / y recostar mis anhelos / en el calor de tu amor. / Un gato quisiera ser / que tus manos acaricien / que tus pasos acompañen / y te espere al regresar. / Que me regañes de día / pero en las noches bellas / me extrañes cuando me escape / a maullarle a tus estrellas. / Un gato quisiera ser / pa reinar en tu tejado / pa dormirme ronroneando / muy calientico a tu lado…

Muchas canciones populares han sido dedicadas a este bello animal, como Adiós compay gato, del cubano Ñico Saquito; Bigote e’gato, del también cubano Jesús Guerra; la zarzuela El gato montés, de Manuel Penella; Un gato en la oscuridad, de Getano –Toto– Savio

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En la literatura se recuerda El gato con botas, cuento llevado al cine con algo muy especial, fue que la voz del gato la puso Antonio Banderas, hablando en un español perfecto con acento andaluz. También vale la pena recordar una de las más bellas películas protagonizada por Elizabeth Taylor y Paul Newman, La gata sobre el tejado de zinc caliente, basada en un cuento de Tennessee Williams. Y en la obra de Truman Capote llevada al cine con Audrey Hepburn, Desayuno en Tiffany, ella tiene un gato que se llama Gato. De Capote también es el relato Una luz en la ventana, que habla de gatos congelados. El sabio Nikola Tesla tenía un gato llamado Macak y al experimentar con su mascota la energía estática dijo: “¿Será la naturaleza un gato gigante? Y de ser así, ¿quién acaricia su espalda?”. Albert Schweitzer dijo: “Hay dos cosas de refugiarse de las miserias de la vida: la música y los gatos”. En Londres tienen un gato llamado Larry que lleva 10 años (2021) al servicio del Reino Unido, ya que es el jefe oficial del Gabinete del primer ministro, y vive en la residencia de este personaje.

En Colombia se tiene el pasillo titulado La gata golosa, de Fulgencio García. Existía un famoso piqueteadero en las afueras de Bogotá llamado La gaité gauloise, que en francés quiere decir “la alegría gala”; el público, ante la dificultad de pronunciar bien, empezó a llamarlo La gata golosa. Carlos Castro Saavedra escribió Jugando con el gato y el sanjuanero Matrimonio de gatos. En las tiras cómicas y caricaturas ha sido famoso Tom, el compañero del ratón Jerry, y Silvestre, de quien Piolín dice: “Me pareció ver un lindo gatito”. Se recuerda de la narración de Lope de Vega en una reunión de ratones, “¿Quién le pone el cascabel al gato?”. Hay una palabra un tanto desconocida: ailurofilia, que es el amor a los gatos. Hay un animal familiar del gato, llamado civeta, al que alimentan con granos de café y de sus excrementos se elabora el que hoy en día es el café más caro del mundo, hasta 40 dólares por una taza. Esta costumbre empezó en Sumatra, Java, Filipinas y otros lugares y se extendió por otros países; se le denomina “Café de caca de gato”. Con este costoso café, del que se dice que es exquisito, ¿podrá decirse también eso de que tomémonos un tinto, seamos amigos?

Ñico Saquito. Compay Gato Foto. https://m.media-amazon.com/images/I/71l3rN3cHHL._SS500_.jpg

OFELIA PELÁEZ. Conferencista sobre bolero y música popular, jurado en varios festivales nacionales, escritora de varios libros entre los que se destaca: Alfredo Sadel, cuenta mi alma. Su historia, sus anécdotas, su discografía y fotografías inéditas, Invitada al programa El rinconcito de los recuerdos, de Radio Reloj – Q’hubo Radio, Caracol Medellín

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LOS DIFERENTES PORROS EN COLOMBIA Por Juan Sebastián Ochoa Escobar

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Qué tienen en común obras musicales como Carmen de Bolívar, interpretada por la orquesta de Lucho Bermúdez; Campo alegre, interpretada por Los Gaiteros de San Jacinto; María Varilla, interpretada por la Banda 19 de marzo de Laguneta, y El arruinao, ¿obra parrandera paisa al estilo de Gildardo Montoya? La primera corresponde a una música de orquesta de baile de salón, orquestas que fueron populares en las grandes ciudades de Colombia a mediados del siglo XX; la segunda a una tradición de los conjuntos de gaitas largas de los Montes de María; la tercera a la tradición de bandas de viento típicas de las sábanas de Córdoba y Sucre; y la cuarta a una tradición ligada a la industria discográfica antioqueña desde la década de los 50. Sin embargo, aunque pertenecen a tradiciones diferentes, las cuatro tienen un elemento común: en cuanto al género musical, al observar las etiquetas de los discos en los que se publicaron, todas se identifican con el nombre de porro.

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¿Eso quiere decir entonces que la música de orquestas de salón, de gaitas, de bandas y de conjunto parrandero es la misma o tienen una historia común? No necesariamente. Aunque los relatos míticos construidos por los folcloristas en Colombia en el siglo XX han privilegiado esa mirada difusionista en la cual unas músicas se “derivan” de otras, el asunto es más complejo. En este caso, lo que tenemos son músicas diferentes que, principalmente por casualidad, se denominan con el mismo nombre (con una excepción que detallaremos más adelante). Es decir, una cosa es el porro de orquesta, otra el porro de gaitas largas, otra el porro de banda y otra el porro en la música parrandera. Comparten el nombre, pero son músicas diferentes, con repertorios diferentes, músicos diferentes, que se interpretan en ocasiones diferentes y en regiones diferentes. Esta fue la principal conclusión a la que llegamos después de realizar un proyecto de investigación y creación titulado Los diferentes porros en Colombia. A continuación, presentaremos las principales características de este proyecto, con el ánimo de invitar a los lectores de la revista Porro y Folclor para que se acerquen a esta investigación, la conozcan, disfruten y difundan. El punto de partida en la investigación fue preguntarnos cuáles músicas en Colombia se conocen bajo el término porro, para luego estudiar sus principales características, sus repertorios más conocidos, y analizar si había o no relaciones históricas y musicales entre ellas. Como mencionamos, en esta investigación identificamos al menos cuatro músicas diferentes a las que se les denomina porros: los porros de banda sabanera, de orquesta de salón, del conjunto de gaitas largas y de los conjuntos parranderos del Eje Cafetero. Por eso, este proyecto que aquí presentamos no versa sobre el porro, sino sobre los porros colombianos, en plural.

investigación y creación financiado por la convocatoria InvestigARTE del Ministerio de Ciencia y Tecnología de Colombia. El equipo de trabajo que lo desarrolló estuvo conformado por investigadores adscritos a tres entidades: la Universidad de Antioquia en Medellín, la Institución Universitaria Bellas Artes y Ciencias de Bolívar (UNIBAC) en Cartagena y la Corporación Sonidos Enraizados de la ciudad de Bogotá. Como objetivo general, este proyecto se propuso, a partir de la comprensión de los diferentes tipos de música llamados porro en Colombia, componer, arreglar y producir 29 porros en estudio. Con estas piezas se pretendía dar cuenta de cómo son los porros tradicionales, así como explorar y proponer nuevas posibilidades estéticas de creación. En consecuencia, se determinaron cuatro objetivos específicos, que resultaron en cuatro productos complementarios entre sí, cada uno de los cuales publicado aquí en un disco compacto diferente: • Un libro con el análisis de los diferentes tipos de porro, la categorización propuesta, las transcripciones de 95 piezas y el análisis crítico del proceso creativo (CD 1, en formato PDF). • Un disco con 11 porros creados según las estructuras compositivas tradicionales y usando las nuevas lógicas y posibilidades tecnológicas de producción musical (CD 2). • Un disco de 10 arreglos de porros tradicionales para el formato de guitarra y voz de tipo experimental (CD 3). • Un disco de 8 arreglos de porros tradicionales usando el estudio de grabación como el instrumento principal (CD 4).

En total, se produjeron 29 audios, que reúnen un amplio y diverso panorama sonoro de los porros colombianos, un ejercicio artístico que se nutre del pasado a la vez que busca dialogar con las necesidades expresivas del presente. El equipo multidisciplinario que llevó a cabo Los diferentes porros en Colombia, que este proyecto estuvo conformado por los incluye un libro de partituras y análisis y tres siguientes integrantes: Juan Sebastián Ochoa CD de audio, es producto de un proyecto de Escobar (Universidad de Antioquia), Jorge D.

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Otero Manchego (UNIBAC), Federico Ochoa Escobar (UNIBAC), Carolina Santamaría Delgado (Universidad de Antioquia), Urián Sarmiento Obando (Corporación Sonidos Enraizados), Claudia Inés Gómez Suárez (Universidad de Antioquia), Alejandro Ochoa Escobar (investigador independiente), Carlos Javier Pérez (investigador independiente) y John Santiago Palacio Calle (Universidad de Antioquia). Adicionalmente, invitamos al cancionista Alejo García a participar en la grabación del segundo disco con algunos arreglos de porros para guitarra y voz. A partir del proceso de escucha detallada de los diferentes repertorios de porros, de su transcripción y análisis musical, encontramos que no existe un supuesto porro original del cual se derivan todas las músicas llamadas porro (así como tampoco se derivan de una supuesta cumbia ancestral, como afirman algunos folcloristas), sino que el uso del mismo nombre puede responder simplemente a una

coincidencia a la hora de etiquetar las músicas. Así, el porro en la música de gaitas es un género diferente a los demás y el porro de la música de parranda también es un género diferenciado. Sin embargo, sí encontramos enormes similitudes entre los porros de banda y los de orquesta: comparten unas rítmicas, giros melódicos y ritmo armónico semejantes. Además, históricamente es claro que con frecuencia eran los mismos músicos los que tocaban en bandas y orquestas, alternando entre la interpretación en las corralejas en el día, y en los clubes sociales en las noches. Incluso, hay algunos porros de orquesta que se interpretan también en las bandas. No obstante, aunque se pueda intuir que los porros de banda pasaron a las orquestas, históricamente las dos manifestaciones parecen haber sido creadas aproximadamente en la misma época, en las décadas de los 20 y 30 del siglo XX, por lo cual en lugar de determinar que una tradición derivó en la otra, pensamos que ambas surgieron en un mismo momento, animadas por una misma sensibilidad de época, unas influencias musicales semejantes, y una constante retroalimentación entre ellas. Para los interesados en conocer los resultados de este proyecto y acceder a los 4 discos publicados, pueden buscar el material en diferentes bibliotecas públicas del país (se distribuyó a un total de 80 bibliotecas públicas y a algunas universidades), o también pueden escribir directamente al correo juan.ochoa5@udea.edu. co y solicitar una copia, y así podrán profundizar en lo que son Los diferentes porros en Colombia.

JUAN SEBASTIÁN OCHOA ESCOBAR Músico e investigador de la Universidad de Antioquia

El Porro y formato Foto. Juan Sebastián Ochoa

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Premio de Periodismo “Manuel del Socorro Rodríguez” Categoría Revista


Este medio es apoyado parcialmente con dineros públicos priorizados por habitantes de la Comuna 13 – San Javier, a través del Programa de Planeación del Desarrollo Local y Presupuesto Participativo de la Alcaldía de Medellín