Page 1

Cuentos Maravillosos 3C

1


2


La aventura de Felipe y Mateo

H

abía una vez un misterioso bosque donde vivía

una pobre familia formada por Felipe, Mateo, el papá de los niños y la madrastra, que era muy mala y se hacía la canchera. Felipe era muy aventurero, pero llorón, Mateo también era llorón, pero muy inteligente, su papá era un buen hombre y les daba la comida a los niños. Un día la madrastra no pudo soportar más de tener poca comida y de cuidar a los dos niños, por eso planeó con el padre abandonarlos en el bosque. El papá dijo que no, pero a lo último aceptó. Al día siguiente, fueron al bosque, la madrastra les dio un pan a Felipe y otro a Mateo para comer. A la noche, la madrastra y el papá volvieron a la pobre casa. 3


Los niños creyeron que el padre todavía estaba cortando árboles, así que no estaban preocupados, pero después vieron que era sólo árboles moviéndose por el viento. Ellos lloraron y lloraron por mucho tiempo, porque no encontraban al papá. Sintieron ganas como para llorar más pero no, decidieron buscar a alguien para que los ayudara a encontrar el camino para volver a sus casas. Caminaron por muchas horas, pero por fin encontraron a un cazador para ayudarlos, les preguntaron si los podía llevar a la entrada del bosque. El cazador dijo que sí , porque sabía el camino, así que los llevó, al medio del camino. De pronto se les apareció un gran ogro, que intentó comerlos. El cazador tenía una trampa para ogros, la bestia cayó en la trampa y fue encerrado en una jaula. Luego de la aventura, los niños siguieron el camino con el cazador y por fin llegaron a la entrada del bosque. Ellos querían regresar con su padre. Felipe y Mateo le dieron las gracias al cazador. 4


Cuando llegaron a su casa, estaban asustados, pero el papá se puso muy contento al verlos. Ahí se enteraron que la madrastra había muerto por una enfermedad y entonces se quedaron y vivieron los tres juntos, felices por muchos años.

FIN Alex

5


6


La princesa conejo

H

ace mucho tiempo en un enorme castillo, vivía

una princesa llamada Rapunzel. Ella tenía ojos azules, era flaca y le gustaba salir a explorar por el bosque. Un día fue a explorarlo, para buscar flores y adornar su castillo, como lo hacía siempre. De pronto se encontró con una bruja que era malvada, fea, tenía un lunar en la cara y quería convertir a la princesa en un conejo, porque estaba celosa de que ella tenía un castillo y la bruja no tenía uno. Mientras la niña juntaba flores, la malvada agitó su varita y la convirtió en un conejo a la jovencita. El conejo (era la princesita), se fue corriendo al castillo y del susto perdió las flores que había juntado. Cuando llegó fue rápido a su cuarto y se puso a llorar desesperadamente. 7


Un hada se acercó y le dijo: -¿Qué te pasó?, dulce princesita Y la princesa le contestó: Una bruja me convirtió en un conejo, porque estaba celosa de que yo tenía todo y ella nada. Entonces el hada agitó su varita y rompió el hechizo. La princesa se volvió más hermosa que antes. Después, de un tiempo, Rapunzel, vio a un lindo príncipe cerca de su castillo y al poco tiempo se casaron. La bruja al enterarse se desmayó de la envidia y luego murió. Sin ella, todos vivieron felices por siempre.

FIN Camila

8


9


10


El collar y la princesa

É

rase una vez, en un reino, una princesa

llamada Penélope. Ella era amable, linda, alegre, coqueta, elegante y tenía un collar que lo cuidaba con todo su corazón, porque su madre se lo había dado antes de morir. La joven fue en busca de moras y de repente se encontró con la malvada, horripilante y verrugosa bruja llamada, Pepa. Cuando le vio el collar se hizo la buenita y le dijo: -Ven acá, queridita - ¿Quieres venir a mi casa a comer? -¡Sí claro! La queridita fue con Pepa y envés de ir a la casa de la brujita, ésta la llevó a una torre y la encerró. Por supuesto que aprovechó y le sacó la joya que tanto deseaba. 11


Los días fueron pasando, ella estaba muy triste encerrada y aislada solita. Los príncipes del reino se enteraron de esa pena y fueron corriendo a la torre para intentar rescatarla. La joven señorita miraba por la ventana, esperando que alguien la liberara, pero ella se decía a sí misma que nadie la iba a salvar. De repente, vio a una multitud de príncipes tratando de subir a la torre. Todos se caían y se lastimaban, pero uno no y ese se llamaba Carlos. Era muy inteligente y valiente. Él agarró una bota y empezó a escalar la torre con mucha valentía. Al fin llegó hasta la ventana de la joven y le dijo a la princesita que se fuera con él. La rescató y la llevó al castillo. Cuando la bruja se enteró, murió del susto, porque la princesita no estaba allì. La princesa cuando lo vio, se enamoró de una y el príncipe también de ella. 12


El padre autorizó que su hija se casara con Carlos ese mismo día. Penélope se puso muy contenta y Carlos también. Se casaron y vivieron felices por siempre.

FIN Candelaria

13


14


La princesa

É

rase una vez, una hermosa princesa llamada

Penélope. Era amable, alegre, educada y linda. Le gustaba bailar y cantar. Un día salió a caminar al pueblo en busca de un hermoso vestido, porque era muy coqueta. Mientras caminaba por allí, se encontró con una anciana que le dijo: - Ven por aquí, tengo el vestido que buscas. - ¡Está bien!, - yo la sigo- dijo la princesita. La abuelita era fea, tenía una verruga en la punta de la nariz y era muy celosa. Penélope siguió a la brujita, pero la malvada la agarró y la encerró en lo alto de una torre. Quién la rescatase, tenía que pasar por tres pruebas que la hechicera había puesto. 15


Un día, un apuesto campesino llamado Rafael, oyó sobre el encierro de la joven. Le contaron que para salvarla había que pasar por varias pruebas difíciles. Fue a pasar la primera, que era sobrevivir un día encerrado con un lagarto y salir sin un rasguño. A él le resultó fácil, porque tenía un lagarto de mascota. Pero cuando llegó la segunda prueba se negó a hacerla. Era nadar en un lago lleno de cocodrilos. Luego llegó un príncipe llamado Rodrigo. Él paso la primera y la segunda prueba, pero la tercera no, porque era luchar contra un dragón .Se iba a quemar y le daba mucho miedo el fuego. Se negó a seguir. Por último, llegó un príncipe llamado, Felipe que pasó todas las pruebas. Escaló la torre, tomó a la princesa en sus brazos, se miraron… y en ese instante se enamoraron. La bruja se enojó tanto que murió de un ataque de furia. Luego, ellos se casaron, tuvieron muchos hijos,

16


vivieron felices y comieron perdices y a mĂ­ no me dieron por que yo no quise.

FIN Carolina

17


18


Mascotas, pesadillas y sueños

Érase

una vez, una princesa llamada Penélope. Ella era hermosa, rubia, mentirosa y traviesa. Le gustaba escaparse para hacer chistes. Era divertida y hacía reír a la gente. Un día salió a comentar que en el palacio se haría una gran fiesta. De pronto, se encontró con una bruja que se llamaba, Úrsula que le tenía mucha envidia, porque quería ser como ella, además no quería que se hiciera la fiesta en el palacio, porque ella quería ser la más hermosa y sabía que Penélope sí lo era. Para solucionar el problema, la mala agarró su varita mágica y convirtió a la joven en un perro. La malvada sabía que en el castillo de la princesa no permitían ni perros “y menos gatos” y la llevó a su torre y la encerró. 19


Al día siguiente agarró a la princesa y la llevó a un país en donde las brujas llevaban a todas las bellas princesas hechizadas. En su fea habitación, la princesa empezó a revisar para ver si había algo para abrir la puerta y “no encontró” nada. De pronto apareció una luz chiquitita, que cada vez se ponía más grande…se dio cuenta que era un hada. Ella, la dulce hada, la ayudó y con su varita mágica, la volvió a convertir en persona y le abrió la puerta. Penélope se sintió feliz y le agradeció al hada mágica por su ayuda. Después la princesa se dio cuenta que no podía salir sin un disfraz de bruja, sólo de esa forma no la descubrirían. Pues por allí andaban un montón de brujas. Por suerte en el cuarto, encontró un traje y se lo puso. Simulando ser una brujita, fue a recorrer ese mundo y se encontró con Úrsula, (la bruja mala), que se le 20


había caído las llaves del portal, mientras paseaba con su escoba. La bruja se dio cuenta que la princesita se había escapado, entonces se enojó tanto que explotó de bronca. La princesa pudo salir de allí. Al poco tiempo, se chocó con un apuesto príncipe, se enamoró, también se casó y vivieron felices por muchísimos años. FIN Delfina

21


22


La princesa y la torre

H

ace mucho tiempo vivía una princesa llamada

Rapunsel. Era buena y tenía el pelo muy brillante y más largo que sus pies. Le gustaba ver por la ventana y jugar con los animales. Todos la querían mucho, porque era muy amable y dulce. Un día, cuando ella estaba durmiendo, la bruja más mala del mundo la robó y la llevó a una torre muy alta que estaba ubicada en el medio del bosque. La encerró allí e hizo un poder con sus manos y logró dormirla por muchos años. Después, al despertar estaba solita y triste. En el pueblo se preguntaban dónde princesa, pero nadie sabía nada de ella.

estaba la

Estaba tan, pero tan triste, que se durmió por mucho tiempo nueva mente.

23


Hasta que un día un príncipe en busca de oro estaba por casualidad trepando esa torre y vio una pequeña ventanita que le dio intriga. Al acercarse encontró a la princesa dormida. Logró entrar y tocarla. La besó y enseguida, ella se despertó. Al mirarse, los dos se enamoraron. Finalmente el joven rescató a la princesa y la llevó al enorme palacio. Al poco tiempo se casaron y se enteraron que la bruja se había muerto. Vivieron felices por muchos años.

FIN Fini

24


25


26


El ogro y la princesa Elena

H

abía en un lugar, cuyo nombre no recuerdo,

una princesa llamada Elena. La niña era querida por todos y era amable. Era hermosa, sus ojos eran azules y le gustaba ir a la casa de su abuela. Su piel era blanca como la nieve, tenía el pelo amarillo fuerte y siempre usaba una caperuza, que le había tejido su abuela. Un día, la mamá de la niña le dijo que su abuela se había enfermado y le pidió que llevara un pastel de papa y algo para tomar. Su madre le pidió que en el camino no hablara con ningún extraño. Ella partió contenta por el bosque. De repente se encontró con un asqueroso ogro, tenía dos granos en la nariz, era verde, tenía colmillos y era grande. 27


Le preguntó: -¿A dónde vas? - Voy a lo de mi abuelita que está enferma. -¿Dónde vive ella? -Vive en el medio del bosque encantado con flores de todos los colores y tiene un lugar con mariposas y un laguito maravilloso. -Bueno- dijo el ogro - ¿Te parece si vos vas por el lugar del laguito y las florcitas de colores, y de paso podes juntarle flores, hermosas y con olor a tu abuelita y yo me vuelvo a mi casa? - Ok, respondió Elena y confió en lo que dijo el ogro. El malvado, había engañado a la niña, y se había ido a la casa de la abuela para comérsela. Ella fue a juntar florcitas al laguito. El ogro llegó a la casa de la abuela primero, tocó la puerta y cuando le dijo que pasara, la comió de un bocado. El ogro se disfrazó de abuela y se hizo el dormido para esperar a la niña. 28


Cuando Elenita llegó y entró al cuarto, le preguntó a su abuelita: -¿Por qué tienes ojos tan grandes? -Para verte mejor. -¿Por qué tienes dientes tan grandes? -¡Para comerte mejor! Y la comió de un bocado. El ogro quedó muy pesado. Un leñador lo escuchó al ogro y con su hacha mágica lo mató y sacó a la abuela y a la niña. Luego le pusieron piedritas en la panza al ogro y lo tiran al río. Desde ese día todos vivieron felices para siempre.

FIN Franchu

29


30


La princesa Alegría

H

ace muchos años en un reino olvidado vivía

una joven y bella princesa que poseía una dulce voz. Ella entonaba todo el día lindas canciones. En ese reino olvidado también vivía un ogro llamado Carlos. Él odiaba la música y no soportaba más la voz de la joven princesa, Alegría. Así fue que, un día decidió terminar con la bella joven. Partió hacia el bosque a buscar manzanas, luego las envenenaría y de esa manera terminaría con la princesita. Una mañana el ogro, se presentó en el castillo de Alegría y le dejó de regalo una canasta con manzanas rojas y relucientes. 31


El sirviente le llevó el regalo a la joven y Alegría dijo: -¡Qué bello, qué bueno!, que es el ogro. Dígale muchas gracias de mi parte. Enseguida se las comió a las manzanas envenenada.

y cayó

El duende, Coco que siempre cuidaba a la princesita, se dio cuenta que Alegría estaba en problemas porque ya no escuchaba sus canciones, entonces fue por los pasillos secretos, tomó la llave que estaba escondida debajo de la piedra , abrió el baúl ,sacó la varita mágica y se fue hasta a donde estaba la joven . Allí se paró frente a ella e hizo unos pases mágicos y…. La princesita expulsó las manzanas y comenzó a cantar como lo hacía siempre. 32


El ogro al escuchar nuevamente las canciones de la joven, murió de un ataque de furia, porque su plan había fallado. Así fue que Alegría siguió cantando y el pueblo fue muy feliz.

FIN Francisco

33


34


Rapunzel

H

ace mucho tiempo en un reino muy lejano, vivía

una princesa, llamada Rapunzel. Ella era una hermosa niña, tenía el pelo dorado como el oro. Le gustaba jugar en el patio del palacio con su camaleón a las escondidas. Un día mientras dormía, fue raptada por una horrible y malvada bruja, que moría de envidia por ella. La raptó y encerró en una torre de 500 metros de altura, porque ella envidiaba su largo pelo dorado. Al enterarse de esto, muchos príncipes trataron de rescatarla, pero sólo uno de ellos pudo pasar los obstáculos, que la bruja había planeado, escalando con sus botas mágicas. La princesita se sentía asustada de la bruja. Por suerte un príncipe llamado Arturo, rescató a Rapunzel. Sus botas mágicas, lo ayudaron a pasar 35


los obstáculos, pasar por la bruja y escalar la torre y salvar a la joven. Cuando la princesa lo vio a Arturo, se enamoró de él, porque le gustaron sus ojos marrones. De inmediato, la agarró y la llevó a su palacio y organizaron una gran fiesta de casamiento. Invitaron a todos los habitantes del reino. Al poco tiempo se enteraron de que la bruja había muerto de bronca. Se casaron en el palacio del príncipe y vivieron felices por siempre.

FIN Jero

36


37


38


El ogro y el salvador

U

n día, en un reino, tan antiguo que cuyo

nombre no recuerdo, había una princesa llamada Antonieta. Ella tenía piel blanca y pelo dorado. Le gustaba jugar con su muñeca de oro. Un día, ella fue a buscar moras al bosque, como lo hacía todos los días. De pronto un ogro apareció al frente a ella. Él tenía muchos granos en la nariz y también tenía tres pelos en la cabeza que tenían veneno. Se acercó y le dijo: - “¡Te voy a matar!, Porque siempre cuando vas al bosque a la noche empezáis a cantar canciones y me despertáis.” Entonces él encerró a Antonieta en la torre más alta del palacio. Ella estaba sola y triste. 39


De repente escuchó un ruido y se fijo por la ventana. Eran muchos príncipes que venían a rescatarla, pero murieron porque había muchas trampas y era peligroso. Al otro día la joven vio por la ventana que un príncipe estaba ahí, era muy hermoso, se llamaba Juan. La sacó de la torre. Después apareció un cazador y vio al ogro y le dispar{o con su escopeta. El príncipe y la princesa se casaron y vivieron felices por siempre.

FIN Juan Blas

40


41


42


La misión de Martín y Julieta

H

abía una vez, en un lujoso y antiquísimo reino,

una familia muy pobre. Un hombre, una madrastra y dos hermanos llamados, Martín y Julieta, todos, vivían allí. La niña era muy envidiosa y Martín era inteligente. A él le gustaba hacer el bien y explorar el mundo. A ella le gustaba tener las cosas que tenían los otros amigos suyos. Los niños debían llevarle un anillo a su primo, Sebastián a su casa para que se casara con su amada novia. Debían cruzar el bosque para llegar allí. De repente, un gigante los interrumpió en el camino. Era muy gordo y en su nariz tenía un grano grande. Un tiempo después, el gigante hechizó a los chicos y los convirtió en ratones para que su primo no los reconociera, también él rompió y mordió todos los 43


anillos. Estaba hambriento y quería comerse al primo. Luego de convertirlos en ratones, fue a la casa del primo de ellos, en un momento miró para sus dos lados, lo vio a Sebastián y se lo devoró. Alguien estaba mirando lo que ocurría. Era el cazador que andaba cazando búhos. Al ver al gigante, el cazador lo mató cortándole la panza y lo sacó rapidísimo al primo de adentro del cuerpo del malvado. Miró para abajo y vio dos ratones que le estaban pidiendo ayuda, ¡Eran los niños! Llamó a un hada amiga para que les sacara el hechizo y arreglara los anillos. Vino el hada, arregló todo, Sebastián recibió sus anillos y todos vivieron felices para siempre.

FIN Lucas

44


45


46


El conejo Alfonso

É

rase una vez, un lejano bosque, donde vivía un

amoroso conejo que se llamaba Alfonso. A él, le gustaba explorar y pasear por el bosque encantado. Un día mientras iba a la casa de su amigo, se encontró con el mismo ogro de siempre. Sus dientes median 10 metros, sus colmillos medían 23 metros y por supuesto él medía 596 metros. Ogrin, tenía 398 pinches en su espalda y por todo su cuerpo. Sus manos eran duras como piedras de hierro. Él quería comerse al pobre Alfonso, porque cuando ambos eran niños pasaron varias cosas que prefiero no mencionar. El ogro lo engañó diciéndole que mirara para otro lado y él aprovechó y se comió al pobre conejo. Luego de un rato, la bestia se quedó dormido porque estaba muy gordo, porque se había comido al conejo. Después de un rato pasó por ahí, el cazador Marco. Él tenía 3.000.000 armas y sus músculos medían 47


30 metros. Él medía un metro más que Ogrin, osea 399 metros. Marco escuchó los gritos de Alfonso que decían: -¡Ayuda!, por favor ¡alguien ayúdeme!. El cazador fue siguiendo el sonido, hasta que se encontró con el feroz ogro. Él empezó a abrirle la panza de a poco. Luego de un par de horas logró sacar al pobre conejo de la panza del malvado ogro. El cazador Marco y el conejo Alfonso se fueron a una cabaña abandonada, el ogro se murió de envidia y Marco y Alfonso vivieron felices por siempre.

FIN Lucca

48


49


50


Los ratones y la piedra mágica

H

ace muchos años, en un bosque lejano, vivían

dos ratones llamados Benjamín y Pedro. Ellos eran: muy buenos, amables, e inteligentes. Les gustaba jugar a la pelota todos los días. Un día estaban jugando tranquilamente a la pelota, como lo hacían todos los días y de pronto vieron un ogro asqueroso, peludo y horrible, que les preguntó qué hacían y le dijeron que estaban jugando a la pelota. Él aprovechó y les dijo que los podía llevar a un lugar maravilloso y los llevó. Cuando llegaron, el malvado gigante, no estaba más y se dieron cuenta de que los había engañado y abandonado. Siguieron caminando y encontraron una piedra mágica, que les indicó el camino de regreso a su casa. 51


Finalmente caminaron, caminaron y llegaron . DespuĂŠs de un tiempo se enteraron de que el ogro habĂ­a muerto y vivieron felices por siempre.

FIN Malu

52


53


54


Caperucita Dorada

H

abía una vez,

un pueblo llamado Berlín,

donde vivía una niña llamada Caperucita Dorada. Se llamaba así porque su abuela le había tejido una caperuza de ese color. Ella era bella y amada por todo Berlín. Le gustaba cantar y bailar el vals. Un día, la mamá le pidió que fuera a llevarle torta y vino a su abuelita, y le pidió que no saltara para que no se rompiera todo en el camino. Vivía del otro lado del bosque. Ella partió contenta y se encontró con un lobo que estaba hambriento y éste le preguntó _ ¿Qué traéis ahí dentro? _ Llevo vino y torta _ ¿Dónde vas? _ ¿Voy a la casa de mi abuela pasando el bosque? 55


_ ¿Por qué no vas por ahí y yo por acá?, te conviene, es más corto este camino. El lobo fue por el lado más corto . Él corrió con toda su fuerza y Caperucita se quedó recolectando flores. El lobo llegó primero y puso la voz de Caperucita dijo: _ ¿Abuelita, me dejas entrar? _ ¡Sí!, gira la manija y abrí la puerta. Entonces el malvado animal se comió a la abuela de Caperucita. Al llegar la niña entró y se sentó en la cama y dijo: _ ¿Abuelita que pies tan grandes tienes? _ Para caminar mejor - dijo el lobo _ Abuelita, ¿Qué manos tan largas tienes? _ Para agarrarte mejor. De repente, el lobo se comió a Caperucita. El cazador estaba observando todo, entonces entró a la casa, durmió al lobo, le abrió la panza y sacó a Caperucita y a la abuela. 56


Le llenó con piedras la panza y lo echó al río y el malvado animal se murió y Caperucita cumplió su misión. Finalmente la abuelita pudo recibir su torta y el vino. Comieron todas juntas la torta también estaba la mamá de Caperucita. Todas vivieron felices y comieron perdices.

FIN Manuel

57


58


El niño y el ogro

H

abía una vez en medio del bosque, una linda

cabaña en la que vivía un niño llamado, Carlos con su papá. Como eran pobres, el papá lo mando a buscar frutos al bosque. Él iba contento con su canasta y de pronto vio a un ogro, enorme, que lo quería comer, porque le parecía rico y también porque tenía hambre. De golpe, el ogro se tiró arriba del chico y se lo comió. El papá se preocupó por su hijo, porque tardaba mucho y fue a buscarlo. Cuando vio al ogro, lo mató y oyó un ruido que venía de la panza y la rompió y vio a su hijo dentro de ella. Finalmente Carlos, con su papá, juntó todos los frutos que quiso y luego los vendieron y se 59


compraron una casa nueva y vivieron felices por siempre, sin el ogro y con mucha felicidad.

FIN Marco

60


61


62


El Chanchito del bosque

H

ace muchos años, en un antiguo bosque, vivía

un chanchito llamado Luis. Él era bueno, amigable y sucio. También le gustaba revolcarse por el barro. Un día fue a caminar por el bosque a buscar unas manzanas para comer y… Tres minutos después se encontró con un ogro llamado, Rino. Él era malhumorado feo y le gustaba comer chocolate amargo, porque él era amargo. Cuando vio al chanchito lo hechizó porque era muy amigable. Lo convirtió en una serpiente para que piensen que era malo, pero en realidad Luisito, era bueno. Mientras él trataba de caminar como serpiente, moviéndose de un lado para el otro, se encontró en el camino con un pequeño duende que se había enterado de lo sucedido y le ofreció volverlo a su verdadera forma, o sea, romper el hechizo. 63


El duendecito dijo: -Chan, chan ¡vuelve a la normalidad! Y de inmediato el chanchito volvió a su verdadera forma, pero limpio, ahora estaba limpito. A partir de ese día, vivió feliz y el ogro murió del enojo.

FIN Marcos

64


65


66


El revoltoso ogro

É

rase una vez en un bosque no muy lejano, cuyo

nombre no recuerdo, un niño llamado Felipe. Él era pobre y vivía allí. Era amable y muy amigable. Le gustaba hacer el bien, por eso todos lo querían. A él le gustaba explorar el bosque donde vivía. Pero allí el problema era el ogro. Él era Alfonso, muy malo, tenía un grano gigante en la nariz, su piel era áspera y verde. Le gustaba hacer pociones en raros vasos y grandes cacerolas y también hacer oro. Él quería ser un malvado brujo. Un día Felipe se quedó dormido en el bosque, entonces el ogro aprovechó, lo agarró y lo encerró.

67


Cuando él se despertó se encontró en una jaula con gruesos barrotes de hierro. Él lo había encerrado, porque quería adueñarse del bosque y hacer el mal. El pobre Felipe pasó muchos días allí y estaba muy triste. Pero nadie sabía que un duende, llamado Coco estaba mirando todo lo que pasaba por allí. Como el chico era muy bueno, Coco, decidió rescatarlo. Entró a la oscura y tenebrosa cueva y allí encontró una poción que lo achicaba al tamaño de una hormiga. El duendecito, tomó las llaves de la jaula y se las dio a Felipe para que pudiera abrir la jaula. Por suerte, pudo salir. Enseguida tomó la pastilla que lo convertía en el tamaño real. Luego fueron a despertar al ogro y a decirle esto: -¿Por qué queréis ser malo? Dijo Feli. -Mmm…¡no sé! - Respondió Alfonso. 68


-Entonces vivamos felices sin maldad y con oro, todos juntos - ¿Te parece? -¡OK! - respondió el ogro. Finalmente, desde ese día los tres vivieron felices y comieron perdices.

FIN Matías

69


70


El conejo y la bruja

S

ucedió que en un lejano bosque, donde vivía un

conejo llamado, Alfonso. Él era muy travieso y conocido por todos los animalitos del bosque. Le gustaba caminar y explorar las plantas y los raros árboles del bosque Allí también había animalitos como hormigas, ardillas y algunas ratas y ratones. El conejito debía ir al otro lado del bosque dónde vivía su abuelo, Arturo porque él estaba muy enfermo. Al abuelo le gustaba quedarse en su calentita casa y no moverse mucho. Su casa tenía 3 pisos y 3 baños con estufas. El conejo iba a llevarle una rica torta que su mamá le había hecho para él. Su casa quedaba del otro lado del bosque. Mientras estaba caminando muy tranquilo, una bruja lo enfrentó y enseguida, lo hechizó, porque él odiaba a la gente buena, como, Alfonso. 71


Después de engañarlo lo transformó en un mosquito y después lo atrapó con una red. Un rato después, un duende que estaba observando lo que pasaba, mató a la bruja y salvó al mosquito y lo transformó diciendo: - Cata, plum, Cata, plom, transfórmate en tu realidad. De inmediato el conejo volvió a la normalidad. El duende logró salvarlo, porque eran amigos y desde ese día siempre estuvieron juntos y vivieron felices.

FIN Maxi

72


73


74


El amistoso conejo

H

ace muchos años, en un bosque vivía un conejo

llamado Pedro. A él, le gustaba saltar los troncos que había en el bosque. Él tenía un mágico diente de león que hacía lo que quería y Pedro lo cuidaba mucho. Un día el conejito fue al bosque con su amigo Alberto y… De repente apareció una bruja llamada, Malina, que era asquerosamente fea y tenía un grano en el medio de su larga nariz y ella estaba celosa de Pedro, porque él tenía el diente de león que ella quería. Llena de bronca al ver a Pedro, enseguida agitó su varita,3 veces y le sacó la voz. El conejito estaba desesperado. Alberto, su amigo había visto todo lo que había pasado, porque estaba junto a él. Entonces fue corriendo a la cabaña de un hada muy, pero muy buena que vivía allí cerquita y le explicó todo lo que 75


había pasado. Juntos fueron por el camino hasta Pedro y el hada se presentó y dijo: -Soy el hada, Carlota y te voy a devolver la voz que has perdido. y Carlota le devolvió la voz. -¡Gracias! - Dijo, Pedro -De nada - Dijo Carlota. Y entonces fue así como, Pedro recuperó su voz y desde entonces, se hizo una amiga más. Malina no pudo sacarle el diente al conejito y explotó por bronca. Los demás, Pedro, Alberto y Carlota vivieron felices por siempre y siempre fueron grandes amigos.

FIN Pauli

76


77


78


El chico y el ogro

É

rase una vez, en un lejano pueblo olvidado,

donde vivía un niño llamado, Alfonso. Él era muy bueno y trataba bien a todos. A él le gustaba jugar con sus amigos a las escondidas y a la mancha en el bosque. Un día mientras jugaban con su pelota, como lo hacían siempre, un amigo la tiró tan lejos, que la perdieron de vista. Entonces, Alfonso la fue a buscarla y la encontró, pero, él se perdió. No sabía cómo volver. De pronto, después de caminar mucho, Alfonso, vio una cueva y como era muy curioso entró. Ahí dentro había un ogro que era hechicero, que se llamaba Cacho. Él era malo, asqueroso y todos lo odiaban por eso nadie quería estar con él. A él le gustaba preparar pociones todo el día. Era tan pero tan malo, que al ver a Alfonso le dijo: - ¿Quién se atreve a entrar a mi cueva? 79


-Soy un pequeño niño- dijo asustado Después de unos minutos el ogro, había convertido a Alfonso en un arbusto. Tres días después, un hada vio al ogro muy contento y al arbusto que pedía socorro y ella que sabía tanto de magia, se puso unos anteojos especiales y vio que era un niño pidiendo socorro. De pronto el ogro vio al hada escondida entre los árboles con sus anteojos mágicos y empezó a hacer la guerra de hechizos. El hada, enseguida agitó sus anteojitos y le dijo: - abra, cadabra, pata de cabra, que se convierta en hielitos y congeló a Cacho, al ogro malvado. Por suerte, el hada rompió el hechizo, salvó a Alfonso, mataron a Cacho y ellos pudieron vivir felices por siempre.

FIN Pepo

80


81


82


El rey rata y el queso

E

n un catillo antiquísimo. Había un ratón

llamado Juan .Era muy amado por su ejército. Le gustaba comer queso. Él estaba preocupado porque había perdido su gran queso. Un día mientras lo buscaba, porque tenía mucha hambre, se encontró con un brujo feo, malo, gruñón, verde y gigante. Él lo tenía, porque, también quería el queso, porque lo necesitaba para hacer una poción mágica. Tomando esa poción podía controlar a todos los ratones. Cuando el ratón vio al brujo le dijo: - “¡Ese es mi queso!,¡ no lo toques!”, entonces empezaron a boxear, hubo sangre, ojos morados y golpes que iban y venían. Después de un día de lucha, el brujo perdió su poder y su fuerza y al poco tiempo murió por debilidad. 83


Finalmente el ratoncito recuper贸 su queso y su pueblo fue libre de la maldad del brujo. Desde ese d铆a, todos vivieron felices y comieron perdices.

FIN Santino

84


85


86


El gigante y el chanchito

H

ace mucho tiempo había un chanchito que vivía

en un hermoso y gigante castillo. Él, le gustaba jugar a la mancha y cantar cualquier canción. Vivía con su abuelo y su mamá chancha, llamada Penélope. Todo no estaba tan tranquilo, como parecía, había un problema. Era el gigante, que vivía también allí, en el palacio y no paraba de perseguir al chanchito. Quería comérselo porque era gordito y parecía sabroso. El gigante tenía pelo rojo, orejas cuadradas, piel amarilla y era muy grande. Siempre perseguía al chanchito cuando lo veía salir. Un día, el chanchito, al ver al gigante, se escondió atrás de un árbol, estaba con mucho miedo. El gigante, lo buscó y buscó, hasta que lo vio porque el pobre chanchito estornudó. 87


Enseguida, el gigante siguió persiguiéndolo, hasta que lo agarró y el chanchito le dijo: -Por favor, suéltame que tengo mucha hambre. -No te voy a soltar, yo también tengo mucha hambredijo el gigante. Nadie sabía que un enanito, estaba mirando todo lo que pasaba allí y al ver al gigante, le clavó una aguja en la rodilla. Como le dolía mucho, se cayó y retumbó todo y aplastó al pobre chanchito. De inmediato, el duende sacó al animalito que estaba debajo del gigante. El chanchito estaba muy contento porque el duendecito lo había sacado. Entonces lo invitó al castillo y comieron una torta con frutillas. Luego el chanchito se despidió de su amigo y le contó a su mamá lo que había pasado con el gigante y ella lo retó, pero no tanto. Luego los tres se fueron a caminar por el bosque y se enteraron de que el gigante había ido a otro país. 88


Finalmente vivieron felices por siempre. ColorĂ­n colorado, este cuento ya ha terminado

FIN Valentina

89


90


El niño, el ogro y el hacha

H

abía una vez un niño llamado Carlos, era

inteligente y flaco. Le gustaba correr, hacer muchos deportes diferentes, ayudar a todos y recorrer el mundo. Él tenía que llevarle una torta a su abuela, porque era su cumpleaños número 73. Ella vivía del otro lado del bosque. En el camino a la casa, en el bosque, se encontró con un malvado, gordo y espantoso ogro. Él estaba enfadado y hambriento, entonces le robó la torta a Carlos y lo llevó a una cueva oscura. Allí aprovechó y se comió toda la torta de chocolate. En ese momento un cazador valiente y veloz que pasaba por ahí, escuchó a Carlos gritar: - ¡Socorro!, ¡Quiero mi torta!91


De inmediato, entró a la cueva y se encontró con Carlos luchando con el espantoso ogro y a la abuelita enjaulada. Ella le dijo al oído: -Ahí, debajo de esa piedra encontrarás un hacha mágica con la que podrás matar al ogro. El cazador la tomó y combatió intensamente hasta vencer al ogro, ayudándolo a Carlos que ya estaba muy cansado y liberó a la abuela. Luego se trasladaron hasta la casa de la dulce anciana para celebrar su cumpleaños. Carlos preparó una enorme y rica torta y todos juntos celebraron con una gran fiesta. Cuentan que el ogro murió solo en su cueva. Fue así que todos vivieron felices por siempre.

FIN Viche

92


93


94


La Princesa, la bruja y el Duende.

H

ubo una vez, una princesa llamada Penélope,

que vivía en un castillo. Ella tenía ojos azules y era rubia. Le gustaba componer canciones y cantarlas. También pasear por el bosque. Un día, fue por ahí a ver la naturaleza y se encontró con Pepa, la malvada bruja que vivía cerca de allí. Ella era morocha, jamás se bañaba y tenía una verruga en su larga nariz. La brujita la agarró y la llevó a una torre y la encerró, porque estaba celosa de su canto y belleza. Todos en el pueblo estaban muy preocupados por su desaparición. Habían pasado varios días y nadie sabía nada de ella. La princesita desde su encierro, vio desde una ventanita a un duende y él le dijo: 95


-¿Quién eres? ¿Qué haces tu aquí encerrada? -Yo soy una princesa y ¿tú? -Yo soy el duende, de la poción de los milagros ¿Por qué estas aquí? - Estoy aquí, porque fui al bosque y la malvada bruja me raptó y me trajo aquí y me encerró en esta torre y ¿tú? - Yo recorro el boque para ver si alguien necesita mi poción y así poder ayudarlo. Bueno, déjame ayudarte, pide un milagro, pero solo puedes pedir que te ayude solo un poco, el resto lo tienes que hacer tú. -Bueno, me dejas unos minutos para pensar el milagro- dijo la princesa Finalmente, la princesa pidió una poción para que la bruja se transformara en una buena persona. L a princesa quiso probar si el duende le había cumplido su pedido y le preguntó a la bruja: -¿Me podría sacar de aquí?

96


- ¡Sí!, claro ¡Cómo no! - Le respondió la malvada, con una gran sonrisa. La princesa le agradeció al duende y partió hacia su castillo. Atravesó el bosque cantando sus canciones favoritas, mientras recolectaba muchas frutas sabrosas. Al llegar a su palacio la recibió todo el pueblo con gran alegría. Celebraron con una gran fiesta e hicieron una enorme ensalada de frutas. Colorín colorado este cuento ha terminado.

FIN Vicky

97


98


El brujo y el amable conejo

H

ubo una vez, en un bosque mágico, un conejo

que se llamaba Santiago. Era amable y muy pobre y poseía una poción milagrosa. A Santiago le encantaba ir a la casa de su abuelo, porque le leía historias fantásticas y comía las exquisitas galletas calentitas que él le preparaba. Un día, el amable conejito quiso ir a visitarlo, pero no pudo, porque en el bosque había muchos, pero muchos cazadores. Santiago, el pequeño tenía miedo. No se atrevía a pasar por el bosque, llegar a la casa de su abuelo y comer las ricas galletitas que hacia siempre, ¡no pudo! En ese bosque mágico también habitaba un brujo, llamado, Rafael , que quería la poción mágica que poseía el pequeño Santiago. Era muy poderosa con veneno de arañas. 99


A Rafael le interesaba mucho esa poción, para poder así destruir el planeta. Santiago, pensando en las exquisitas galletitas de su abuelo. Se armó de coraje y se atrevió entrar al bosque. El brujo Rafael había puesto una trampa y el pobre conejito… quedó atrapado en ella. El malvado Rafael le sacó la poción y se fue a su casa a terminar con su propósito. Un cazador que pasaba por ahí, por suerte, escuchó los gritos del conejito y fue a ayudarlo. Cortó la red con su hacha y lo liberó. Juntos se dirigieron a la casa de malvado Rafael. El cazador luchó con él mientras, que Santiago le sacaba la poción y la ponía en la olla donde Rafael ya tenía otras pociones. Y fue así, que las pociones se destruyeron. Desde ese día todos vivieron felices por siempre en el bosque mágico

100


ÂĄAh! Santiago pudo ir a visitar a su abuelo y comer las exquisitas y calentitas galletitas que le habĂ­a preparado.

FIN Viken

101


102


El ratoncito hambriento

H

abía una vez un reino, cuyo nombre no recuerdo,

en el que vivía un ratoncito llamado, Felipe. Él era muy pequeño, alegre, travieso y respetuoso. Al ratón le gustaba comer mucho queso, corretear por todos lados y lo que más le gustaba, era hacerse amigos. Felipe estaba muy hambriento porque no había comido hacía más o menos 3 días. Por eso fue con su mejor amigo, Alfonso, que era muy gordito, tenía la piel suave y tenía paletas grandes. Los ratoncitos hablaron sobre el hambre que tenían. Por fin se habían decidido a ir a la casa de la bruja, Lola, porque Felipe había escuchado que en el pueblo había rumores de que ella iba a hacer un queso gigante. Cuando se estaban yendo, se olvidaron de pedirle el mapa de ratones, al rey, entonces a la mitad del camino se perdieron, pero el camino estaba en el 103


bosque y no era muy seguro, porque ahí vivían lobos feroces. No les tardó mucho encontrar ayuda para que sobrevivieran. Se encontraron con un campesino llamado Alberto. Él era muy lindo, buen mozo. Le gustaba jugar, e investigar las cosas del bosque. Alberto les dijo: - Tienen que seguir el camino que estaban haciendo hasta que vean un árbol monstruoso durmiendo. Pero tengan cuidado mucho cuidado, porque es la bruja esperando sus presas, que quieren comer el queso. Se tendrán que esconder debajo de una raíz y esperar a que se duerma de nuevo. Los ratoncitos le respondieron: - ¡Gracias, Alberto!, pero - ¿Cómo sabremos cual es el árbol monstruoso? Alberto les respondió: - Créanme que se darán cuenta, no es tan agradable. 104


Felipe y Alfonso se dirigieron hacia el bosque, fue muy fácil encontrar a la bruja, Lola porque sí, no era tan agradable el árbol. En fin ella estaba despierta, era imposible que se durmiera hasta que pasaron 30:00 minutos y finalmente, Lola cerró los ojos y se quedó dormida. Feli, le dijo a Alfonso: -Amigo tenemos que correr hacia la casa del árbol monstruoso y comernos el queso. Al entrar se encontraron con la bruja que había vuelto de la casa y cuando se dio cuenta de que había dos ratones se enfureció y convirtió a Felipe en un burro y a Alfonso en una araña. El hada madrina del reino, llamada Mora, estaba mirando por la ventana porque quería darle su merecido a Lola, la bruja, y se lo dio, porque salvó a los ratones y convirtió a la malvada en cucaracha. Finalmente, el ratón volvió a la normalidad y se comieron el queso, pero tardaron mucho en 105


terminárselo todo, así que cada día llevaban un poco de queso para dos días y en un año se lo terminaron. Por suerte volvieron todos a su casa y vivieron felices por siempre.

FIN Violeta

106

Cuentos Maravillosos 3C  

narraciones

Read more
Read more
Similar to
Popular now
Just for you