Issuu on Google+

12

Casa y Más • El Comercio miércoles 20 de julio del 2011

Arquitectura y ciudad lugares comunes Fotos Jorge sánchez

espacios centrales. Protegido por una gran cubierta entramada generadora de lucernarios, sugiere muchos propósitos.

Escuelas de arquitectura Algunas ideas de la sinergia necesaria para el diseño de las facultades de Arquitectura. Edificaciones de escuelas en Sao Paulo y Oporto son algunos buenos ejemplos arquitecto

Jorge Sánchez Herrera

Hace unos días terminé de asistir a un seminario junto a varios profesores del curso de taller de diseño donde se discutió sobre la enseñanza de la carrera de Arquitectura. El qué, el cómo, el cuándo y el dónde. Antes del cierre se nos pidió nuestras impresiones finales. Las mías fueron sobre la idea de la “escuela” de arquitectura, en el más amplio sentido del término. Esa que puede generar colectividad, alma máter. No es fácil generar una, pocas veces se ha dado. Se requiere de ideales compartidos por un grupo sólido y

exterior. Volúmenes cerrados y macizos hacia el exterior, y continuidad espa-

talleres. Extensos talleres de diseño separados por muros bajos promueven la

cial interior.

comunicación y la integración.

solidario de arquitectos y estudiantes. Se necesita de un líder, una cara visible que trascienda el ámbito académico, capaz de afrontar los golpes cuando vengan. Fi-

nalmente, es necesario el espacio, un lugar que represente una ideología cuyo fin último es infiltrarse, de forma directa o subliminal, en sus estudiantes. El edificio

que “enseña” arquitectura. Se me ocurren dos, más bien tres ejemplos. escuela paulista

Es conocida así la arquitec-

tura desarrollada a partir de los años 50 en Brasil por arquitectos como Rino Levi, Joao Vilanova Artigas, Lina Bo Bardi y Paulo Mendes da Rocha, entre otros. Caracte-

rizada por una formación profesional más técnica (ingeniero-arquitecto) que se refleja en el uso osado de la estructura de concreto armado visto –salvando gran-


Casa y Más • El Comercio miércoles 20 de julio del 2011

13

Arquitectura y ciudad

oporto. Cuatro bloques iguales que contienen los talleres de diseño para grupos pequeños.

des distancias entre sus apoyos– como generadora de la forma, consecuente con el proceso de industrialización que vivía la ciudad. La iluminación cenital, los volúmenes cerrados y macizos hacia el exterior y la continuidad espacial interior a través de rampas y patios son también características de una escuela cuya actual sede –Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de Sao Paulo– las refleja magistralmente. La FAU-USP (1961) fue diseñada por Vilanova Artigas, profesor y líder visible que compartía la vida profesional con la enseñanza y la militancia política. El edificio refleja claramente la visión que se tiene de la arquitectura y de la enseñanza. Es, en palabras de su autor, la espacialización de la democracia, o la democratización del espacio. No existen las puertas para entrar. Se organiza en torno a un espacio central que sugiere muchos propósitos. Como todo el edificio, está protegido por una gran cubierta entramada generadora de lucernarios. El resto de espacios –biblioteca, oficinas y aulas– se encuentra en niveles desfasados uno del otro; anchas rampas

patio. Una organización clara de los edificios aunque sin imponerlos. El ArquitEcto PEruAno (EnE-FEb 1955)

Ejemplo peruano En el contexto peruano, esa relación consecuente de ideología– líder–edificio solo puede haberse dado en la FAUA-UNI. La actual sede (1955) fue diseñada para albergar la recientemente creada Facultad de Arquitectura en reemplazo del antiguo departamento y debía representar los nuevos valores promovidos por la Escuela. Materiales expuestos, descomposición de los volúmenes, plantas libres y continuidad espacial. “Una arquitectura moderna no repetitiva, ni estrictamente funcional, ni tercamente económica, sino más bien otra modernidad, más audaz, formal, dinámica y emotiva”, según palabras de Elio Martuccelli. Un edificio del arquitecto italiano Mario Bianco para un proyecto -en el más amplio sentido del término– promovido por el entonces decano de la Escuela, Fernando Belaunde Terry. diseñado por mario bianco. Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Arte de la UNI.

permiten su acceso. En el nivel superior se encuentran los espacios de creación y convivencia, extensos talleres de diseño separados solo por muros bajos tratando de promover la comunicación y la integración entre quienes ahí trabajan. “Quien dé un grito dentro del edificio sentirá la responsabilidad de haber interferido en todo el ambien-

te”, decía quien concibió su obra maestra como un templo donde todas las actividades fueran lícitas. escuela de oporto

Tiene su origen en la antigua Escuela de Bellas Artes de Oporto –con sede en el centro de la ciudad–, donde la arquitectura solía enseñarse junto a las demás artes. Allí se formaron sus

principales representantes como Fernando Távora, Álvaro Siza y Eduardo Souto de Moura, entre otros. Hay entre los tres –siendo también una característica general de las escuelas– una vinculación profesor-alumno, maestro-discípulo, que trasciende las aulas hacia lo profesional. Su arquitectura se caracteriza por mantener la neutralidad, la inde-

pendencia sobre cualquier estilo. Una estrecha relación con la topografía, el paisaje, el territorio y la luz. Un absoluto rigor en la utilización del material y el detalle. La construcción de la nueva Facultad de Arquitectura marcó un punto de inflexión en la Escuela. Se separó de las Bellas Artes para tener un lugar más propio, frente al río. Si bien se

le atribuye a Távora el liderazgo de la Escuela, el diseño del edificio (1988-1995) corresponde a su representante más distinguido –Siza–, quien fue elegido por sus propios colegas para el encargo. El actual conjunto lo forman un antiguo pabellón reciclado, así como el edificio Carlos Ramos, en forma de U cerrada. Junto están los nuevos pabellones dispuestos también en U en el nuevo terreno triangular. Como en Sao Paulo, hay pocos límites, no hay fachada ni entrada principal. Dos bloques (auditorio y biblioteca) unidos por otro semicircular (sala de exposiciones) actúan como límite con la autopista trasera dejando al frente cuatro bloques iguales contenedores de los talleres de diseño para grupos pequeños. Estos varían en su diseño solo al buscar la luz o al enmarcar el paisaje del río Duero. En su rigor geométrico Siza plantea una organización clara de los edificios aunque sin imponerlos. Consecuente con su idea sobre que “la vida del estudiante no se da en el salón o en la biblioteca, sino justamente entre ellas” genera intersticios entre los bloques, lugares públicos para el encuentro común.


Escuelas