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Nuestra República

Esta afirmación sólo puede hacerse a “hombros de gigantes”. La senda intelectual trazada por Carlos Marx en su ensayo El dieciocho brumario de Luis Bonaparte (1852), nos muestra como el análisis de un acontecimiento político -en ese caso el golpe de estado en Francia- no debe privarse de identificar “las circunstancias y condiciones” que lo hicieron posible, y no sólo a los actores individuales y colectivos visibles. Marx identificó entonces a la lucha de clases como factor para explicar aquel evento. En nuestro caso proponemos sentar al modelo económico, político y cultural neoliberal en el banquillo de los acusados. Con lo anterior no se pretende negar el papel jugado tanto por el personaje creado por la televisión y agencias publicitarias, o el de las añejas prácticas corporativista y clientelar propias de 70 años de gobierno antidemocrático del PRI, sino tan sólo plantear interpretaciones más complejas y menos epidérmicas que permitan explicar el por qué de nueva cuenta fue usurpado por una minoría, el derecho de la sociedad mexicana a elegir a su presidente mediante el voto libre, según consta en el Artículo 41 constitucional. Si el próximo 6 de septiembre el juicio de invalidez de la elección promovido por la coalición de partidos integrantes del Movimiento Progresista, es rechazado por el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, avalando “a un personaje mediocre y grotesco representar el papel” de presidente de México, no bastara por sí mismo para explicar su proyecto de gobierno durante los próximos 6 años, ni por tanto, las formas que debe asumir la resistencia social que pugne por la democratización efectiva de la sociedad y el gobierno de la república mexicana. Será necesario sumar a la justa indignación moral, a la esclarecedora argumentación constitucional y a la investigación financiera de la campaña, pistas, vestigios que permitan entender por qué la clase política dominante en México a cometido fraude electoral en todas las elecciones presidencial desde la aplicación del modelo neoliberal.

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Culiacán Rosales, Sinaloa 1 de septeimbre de 2012

Algunas viejas preguntas nos pueden iluminar el camino en busca de esas respuestas urgentes; ¿es el modelo económico neoliberal compatible con la democracia como forma de gobierno y relaciones sociales? ¿el funcionamiento del libre mercado mundial necesita de ciudadanos y ciudadanas para su correcto funcionamiento? ¿el ideal republicano de la soberanía popular es compatible con los intereses de las corporaciones transnacionales? ¿las políticas de despojo, instrumentadas por los tecnócratas, de los derechos sociales logrados durante el siglo XX como la educación gratuita, salud, pensiones, salario justo, etc., son aplicables si se les somete a consulta popular mediante elecciones y voto libre? Para ofrecer respuestas a algunas de estas cuestiones, es necesario conocer la relación que el modelo económico neoliberal ha tendido, durante las ultimas décadas, con la democracia como forma de gobierno en los distintos países del mundo donde se identifica su presencia. Abordaremos este tema en la segunda entrega de este escrito.

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Órgano de Información del Colectivo Nuestra República http://www.nuestrarepublica.org

L a P r a x i s Revolucionaria (I/II) Dr. Francisco Morales Zepeda

Este trabajo debe algunas de sus mejores propuestas a Natalí Gaxiola, a Diego y Luis Morales, que desde febrero a Julio -de mesa en mesa, de tarde en noche, de noche a madrugada, entre cervezas, café y cigarroscompartieron sus reflexiones sobre el proceso electoral, así como del presente, pasado y futuro de nuestro país. Valga decir, los errores e hipótesis más descabelladas son responsabilidad única del autor. V e r e l m a n u s c r i t o o r i g i n a l : http://www.bibliotecas.tv/zapata/1910/z05oct10.html Boaventura de Souza Santos. Reinventar la democracia, reinventar el Estado (Buenos Aires. Clacso, 2 0 0 5 ) D i s p o n i b l e e n P D F : http://biblioteca.clacso.edu.ar/ar/libros/sousa/sousa.ht ml Terry Eagleton. “Un futuro para el socialismo”. En La teoría Marxista hoy: problemas y perspectivas (Buenos Aires: Clacso, 2006) Disponible en PDF: http://biblioteca.clacso.edu.ar/ar/libros/campus/marxis/ marix.html C o n s u l t a r http://info4.juridicas.unam.mx/ijure/fed/9/42.htm

e n :

Ver más sobre el Juicio de Invalidez presentado por el movimiento progresista: http://lopezobrador.org.mx/wpcontent/uploads/2012/07/INCONFORMIDADNACIONA L.pdf http://lopezobrador.org.mx/2012/08/07/el-futuro-de-lanacion-depende-de-los-magistrados-del-trife-amlo/

Es imperativo exponer en las condiciones actuales de resurgimiento del pensamiento comunista en el mundo -tras más de una década de retroceso y persecución-, a través de planteamientos que permitan sortear definitivamente la actual crisis. Sabemos, que son los momentos de retrocesos los que nos obligan a desarrollar la inventiva para dar paso a las soluciones teóricas que habrán de dar garantía de triunfo al movimiento comunista mundial, el cual tienen la tarea de reconstruirse a pasos agigantados. La fase actual del desarrollo del capitalismo (imperialismo), con sus múltiples rostros en el contexto territorial de las naciones desarrolladas y subdesarrolladas nos indica que el momento de una “crisis” mundial se acerca; los apetitos de los poderosos son insaciables, la búsqueda de prestigio y dinero está a la orden del día. Para desarrollar un planteamiento para la praxis revolucionaria en las condiciones actuales, es preciso el ejercicio de la crítica, el debate de los planteamientos y la transformación de las interpretaciones que hasta ahora han sido hegemónicas en el pensamiento socialista con respecto a la participación; Antonio Gramsci considera el papel de la crítica como la formadora de la cultura y la conciencia del proletariado. “La conciencia unitaria del proletariado se ha formado o se está formando a través de la crítica de la sociedad capitalista; y crítica quiere decir cultura, y no ya evolución espontánea y naturalista. Crítica quiere decir precisamente esa conciencia

del yo que Novalis ponía como finalidad de la cultura. Yo que se opone a los demás que se diferencia y tras crearse una meta, juzga a los hechos y los acontecimientos, además de en sí y por sí mismo como valores de propulsión o repulsión. Conocerse a sí mismo quiere decir ser lo que se es, quiere decir ser dueño de sí mismo, distinguirse, salir fuera del caso, ser elemento de orden, pero del orden propio y de la propia disciplina de un ideal. Y eso no se puede obtener si no se conoce también a los demás, su historia, el decurso de los esfuerzos que han hecho los demás para hacer lo que son, para crear la civilización que han creado y que queremos sustituir por la nuestra, quiere decir tener noción de que es la naturaleza y de sus leyes, para conocer las leyes que rigen el espíritu y ofrendarlo todo sin perder de vista la finalidad última, que es conocerse mejor a sí mismo a través de los demás y a los demás a través de sí mismo.” (Gramsci, 1916) El énfasis que Gramsci dá a la crítica y a la cultura para el desarrollo de la conciencia en el proletariado se desarrolla también en la teoría sociocultural del psicólogo soviético Lev. S. Vygotsky, quien ofreció varios hipótesis acerca del modo en que la cultura se han ido modificando durante el transcurso de la

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Nuestra República de esa época (a comienzo del siglo XX), ya que algunos psicólogos consideraban de manera diferente cómo había sido el proceso del razonamiento en el hombre desde la experiencia sensible a la abstracta, de lo sensorial a lo racional, es decir, de cómo el hombre adquiere la conciencia. En su intento por dar una explicación a este fenómeno los psicólogos se dividieron en dos campos: los psicólogos idealistas y los mecanicistas, los primeros reconocían el hecho fundamental del paso del hombre de lo sensorial a lo racional, considerado que a diferencia de los animales, el hombre posee formas de actividad cognoscitivas; pero no pudieron pasar al análisis de las causas que provocan dicho paso y aún describiendo el hecho se negaban a explicarlo.

historia humana y el modo de cómo se desarrolla a lo largo de la vida de un individuo (ontogenética y filogenética). Considero que es factible deducir desde la perspectiva sociocultural un conjunto de categorías que guíen el desarrollo de una propuesta para la praxis revolucionaria, para ello es necesario establecer las diferencias entre los planteamientos de Vygotsky del resto de los psicólogos que interpretan el desarrollo de la conciencia. Vygotsky en su análisispara el estudio del comportamiento del hombre, en los aspectos evolutivo, histórico y o ntogenético, estaba interesado principalmente en tres cuestiones que para la teoría Vygotskiana eran fundamentales, ya que los estudiosos de la psicología animal y humana de su época no le habían dado demasiadaimportancia a estas cuestiones que para la teoría vygotskiana son las siguientes: 1.-¿Cuál es la relación entre los seres humanos y su entorno físico y social? 2.-¿Cuáles fueron las nuevas formas de actividades responsables del establecimiento del trabajo como medio fundamental para relacionar a los seres humanos con la naturaleza y cuáles son las consecuencias psicológicas de dichas formas de actividad? 3.-¿Cuál es la naturaleza de la relación entre el uso de herramienta y el desarrollo del lenguaje? (Vygotsky, 1979, Pag.39). Para tratar de resolver estas interrogantes es importante tener una nueva perspectiva del estudio de la psicología

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Por ejemplo, Descartes concebía que el hombre a diferencia del animal posee un mundo espiritual gracias al cual aparece la posibilidad del pensamiento abstracto, consideraba que la conducta consciente no tiene origen en los fenómenos materiales y que la génesis del comportamiento humano se encuentra más bien en las profundidades del alma, es decir en el espíritu, y que estos procesos no pueden ser explicados por las leyes materiales, filósofos como Kant, Cassierer, Dilthey, Sprenger y otros compartían estos pensamientos netamente idealistas (Luria, 1984, p.14). La otra tendencia que trataba de explicar el paso del hombre de los sensorial a lo abstracto estaba apoyando por psicólogos mecanicistas llamada esta, corriente “explicativa” o científica; su tarea más bien era la construcción de una psicología científicamente fundada, pero limitada a la vez, a la explicación de los fenómenos elementales de la conducta como (los instintivos y los hábitos) pero negando el problema de la conciencia, a este grupo de psicólogos pertenecen los behavoristas norteamericanos. Para dar una resolución a la cuestión del paso del hombre de lo sensorial a los racional Vygotskytenía sus propias ideas acerca de cómo el hombre había llegado a esa actividad consciente, buscando en fuentes externas las causas que dieron origen al pensamiento abstracto, es decir, a la toma de conciencia. Esas fuentes externas eran para Vygotskylas relaciones interpersonales entre unos sujetos y otros, ya que: “Para explicar las formas mas complejas de la vida consciente del hombre es imprescindible salir de los límites del organismo, buscar los orígenes de esta vida consciente y del comportamiento “categorial” no en las profundidades del cerebro, ni en las profundidades del alma, sino en las condiciones externas de vida y, en primer lugar, de la vida social, en las formas históricas

Nuestra República política y social que desnuda a la mayoría de las instituciones y gobernantes de nuestro país como los nuevos traidores de algunos de los ideales más altos del quehacer político moderno, republicano y democrático; respetar la voluntad general y anhelar el bienestar colectivo. Quienes tuvimos el privilegio de seguir e interpretar desde una perspectiva crítica, los acontecimientos desde los inicios de las campañas presidenciales hace cuatros meses, así como las denuncias posteriores de un nuevo fraude electoral, hemos atestiguado algo no menos importante y significativo; el atentado de la libertad de mercado contra la libertad humana; la clausura, en nombre del neoliberalismo, de las vías democráticas como paradigma de sociabilidad institucional y acceso al poder. En estos momentos de crisis sistémica, de fracturas en la clase dominante, se nos muestran tal cual son los grupos económicos, mediáticos, instituciones, clases, partidos, corporaciones, que se disputan el poder político en nuestro país. Y sobre todo, se cuestionan los discursos, las prácticas y representaciones hegemónicas que han contribuido a establecer en México un “sentido común” en amplios sectores del país, basado en un consenso que ha establecido a la democracia representativa como “la forma” de organización política y social adecuada a nuestra realidad. ¿Cómo entender, entonces, que la clase política dominante destruya, deslegitimándola, el voto y las elecciones como única institución que sostenía su discursos democrático ante la sociedad desde la creación del IFE en 1990? Pareciera que el mito de la apatía de los y las mexicanas, no puede aislarse de la evidente estabilidad que el sistema político presenta. Así, el logro de la hegemonía ya no estaría fincado en el ideal del “bien común”, o en el de justicia, sino en consensos paralelos a la carta marga de 1917; el corporativismo, las mafias familiares y la figura prebendaria de los gobiernos regionales, y sobretodo la esencia antipopular, antidemocrática y fascista del dogma neoliberal, o sea, la sociedad de mercado trasnacional propia de la globalización capitalista. De la transición a la imposición de la democracia Si como sugiere Boaventura de Sousa, el contractualismo social que cohesiona a las sociedades modernas desde le siglo XIX, existe y se desarrolla gracias a un proceso perpetuo de cambio producto de las luchas sociales –de clase- entre “integrados y excluidos”, es posible decir que este nuevo fraude electoral aborta los pocos avances conseguidos por la “tercera ola democratizadora” (Huntington, 1992) promovida en el mundo por la agenda neoliberal estadunidense a partir de 1980, y desde la década de 1990 en México; la apertura de los medios de comunicación y la libertad de expresión, el respeto a los

derechos humanos, la institución de un organismo electoral ciudadano, y en últimas fechas una “glasnot” mexicana para escrutar la actuación gubernamental. De manera obvia, otro proceso social no menos importante pretende también ser abortado; las bases materiales y morales de construcción de ciudadanos y ciudadanas en nuestro país, tras más de un siglo de control dictatorial bajo el régimen porfirista y, algunos años después, del Estado Nación producto del Partido Revolucionario Institucional. Al ser usurpada la voluntad de una mayoría ciudadana para imponer la de una minoría autoritaria, se atenta contra cualquier indicio de contrato social porque al negar el derecho a elegir gobernantes se diluye la idea de la soberanía nacional popular, la idea de representatividad de las instituciones de gobiernos, la Constitución nacional de 1917, y la promesa de justicia social; o sea, el gobierno y sus representantes pierden toda legitimidad, por lo cual ya no pueden gobernar como clase dirigente (por consenso) sino como clase dominante, mediante la imposición. Bajo este panorama no resulta descabellado considerar la idea de Terry Eagleton, cuando sugiere que bajo el capitalismo neoliberal, “el sistema se ofrece para minar su propia hegemonía, sin mucha necesidad de ayuda desde la izquierda”. Actores y escenarios del fraude 2012 A la fecha, nadie duda de la mediocridad, ignorancia e incapacidad de liderazgo del candidato “oficial”, el priísta Enrique Peña Nieto. Por tanto, el análisis del fraude electoral no puede considerar a dicho personaje como factor de relevancia para explicarlo. De igual manera, caeríamos en error de interpretación social e histórica si acudiéramos al “viejo PRI” como responsable e incluso como único o principal beneficiario.

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Nuestra República han convertido en centros constantes de las protestas. Las maniobras del poder requieren de otras argucias, porque, como dijimos arriba, al fraude se irán sumando otras razones de peso para la indignación de la ciudadanía. Los costos del fraude suponen créditos políticos costosos, que imponen un programa de privatizaciones en renglón sensible como el de los energéticos, pero también en el de la salud, además de un aumento generalizado de impuestos que harán más pesada la carga impositiva a las golpeadas clases medias. Lo que hace realmente delicado este aspecto es que la información ya está en manos de los principales afectados, que sentirán que el fraude es el prólogo de la burla, el desdén y una abultada lista de anunciados abusos. En tanto, los gestos de desesperación y zozobra en el bando del poder muestran que están aturdidos, que la maquinaria del ocultamiento falla, que los protagonistas del fraude flaquean, que la vieja jactancia les ahorca. A las cadenas de supermercados Soriana, se suman los turbios manejos de la banca internacional con sedes en México en operaciones de lavado de dinero filtrados a la campaña y la burda complicidad de las autoridades electorales que, en un pasmoso delirio senil, tratan de suplantar los procesos legales de impugnación con gestos de pura arrogancia. Todo resulta en un teatro ridículo al que se le ven las burdas tramoyas. El camino de la represión puede acarrear graves consecuencias, en un panorama en el que ni siquiera el panismo proclive a las más abyectas complicidades ha podido evitar declararse en contra de las graves muestras de fraude. Lo que resta, es comprobar el grado de organización efectiva que pueda desplegar la ciudadanía que se ha hecho presente en las calles, para socializar al máximo las pruebas que se han acumulado a un mes del fraude y convocar a amplios sectores de la población que no toman aún el impulso para abrir una brecha en la espesa vida cotidiana que los lleve a la protesta abierta. Una idea bien aprendida puede ser decisiva para inyectar el ánimo necesario a los indecisos, para sacar de la inmovilidad taciturna al que se siente perdido y romper la inercia de los indiferentes: no podemos permitir que el fraude del pasado 1° de julio sea un fraude más, el futuro entero de nuestra nación está comprometido. Por lo demás, y en relación a la represión del Estado, no puede sorprendernos que las cúpulas decadentes echen mano de su oficio más extendido. Una conocida frase de Gramsci expresa que “Si un enemigo te hace daño y tú te lamentas eres estúpido, porque lo propio del enemigo es hacer daño.” La respuesta de la ciudadanía debe ser inmediata, total, para que los sorprendidos sean ellos.

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Elecciones, Democracia y Neoliberalismo: Comprendiendo el Fraude Electoral en México 2012 (I/III) MC Robeto A. Mendieta Vega “Lo que más confusión provoca en el espíritu es el uso que se hace de estas palabras: democracia, instituciones democráticas, gobierno democrático. Mientras no se las defina claramente y no se llegue a un entendimiento sobre su definición, se vivirá en una confusión de ideas inextricable, con gran ventaja para los demagogos y los déspotas”. Alexis de Tocqueville El 5 de octubre de 1910, Francisco I. Madero denunciaba en los párrafos finales del Plan de San Luis,“el fraude electoral más escandaloso que registra la historia de México”, convocando al pueblo a exigir la nulidad de la elección presidencial, defender la voluntad popular expresada en las casillas y oponerse al fraude orquestado por el régimen porfirista mediante las armas. La respuesta popular a ese llamado, como se sabe, fue el inicio de la primera revolución social del siglo XX. Ciento dos años después, y al cumplirse un mes de las elecciones presidenciales fraudulentas del 1ro de julio, la sociedad mexicana enfrenta un nuevo proceso de crisis

Nuestra República sociales de la existencia del hombre” (Luria, 1984 Pág. 22) Es importante considerar que la teoría Vygotskiana concibe el desarrollo cognitivo del ser humano considerando principalmente los aspectos históricos de su evolución tanto como especie, como de individuo. Para ello Vygotsky trazó tres líneas básicas para el estudio del desarrollo del comportamiento: la evolutiva que se refiere a la filigénesis, la histórica y la ontogenética para mostrar cómo la conducta de los seres humanos inmersos en una cultura son, el producto de las tres líneas de desarrollo. Vygotsky, en contra partida con los planteamientos de Jean Piaget considera que el desarrollo del ser humano no sigue un patrón de “etapas” sino saltos revolucionarios, en los que el uso del pensamiento y el lenguaje para el manejo de herramientas (categorías) le permiten avanzar en la comprensión de la realidad. Mientras que el desarrollo cognitivo Piaget lo concibe de la siguiente manera: “La adaptación implica asimilación. La primera se refiere a la incorporación de nueva información a las estructuras existentes, mientras que la segunda se refiere a los cambios que se dan en las estructuras previas después del contacto con la nueva información. La equilibración se refiere al mecanismo de autorregulación que coordina la asimilación y la acomodación (Garton, 1994, p. 19).” En la teoría sociocultural existe una aproximación holística, ya que estudia el desarrollo humano desde cuatro dominios genéticos: filogenéticos, ontogenético, sociocultural y microgenético. De aquí se desprende el concepto de desarrollo como “un proceso dialéctico, complejo, caracterizado por la periodicidad, la irregularidad en el desarrollo de las distintas funciones cualitativas de una forma en otra, la interrelación de los factores internos y externos y ciertos procesos adaptativos.” (Vigotsky, 1979, p. 182). Esta diferencia en la concepción del desarrollo es fundamental entre ambos planteamientos, de ahí que su compenetración ecléctica para establecer un planteamiento teórico unificado es totalmente erróna. La teoría sociocultural sostiene que los procesos psicológicos deben estudiarse de manera “viva” es decir en su desarrollo. Vigotsky concebía al desarrollo en términos de saltos “revolucionarios” y afirma que en esos puntos de inflexión cambia la misma naturaleza del desarrollo, dependiendo de la forma de mediación utilizada. Vigotsky consideraba que los fenómenos psicológicos deben estudiarse tomando en cuenta las relaciones cambiantes entre las diferentes fuerzas del desarrollo y sus correspondientes conjuntos de principios explicativos.

Vigotsky sostuvo que, en determinados momentos de la aparición de un proceso psicológico, nuevas fuerzas del desarrollo y nuevos principios explicativos entran al juego. En esos momentos se producen, según Vigotsky un “un salto en la naturaleza misma del “desarrollo”, y por ello, los principios que anteriormente eran capaces de explicar por si mismos el desarrollo, ya no pueden hacerlo. Un nuevo conjunto de principios como resultado de su reorganización debe ser incorporado en la estructura explicativa general. Desde esta perspectiva, la incorporación de una nueva fuerza, la misma naturaleza del desarrollo se altera. (Wertsch, 1988) En los años 90's del siglo XX se desarrollo una teoría del aprendizaje que buscaba fusionar los planteamientos de Lev. S. Vygotsky, David Paul Ausubel y Jean Piaget, este planteamiento impulsado en España por César Coll. M. J. Rodrigo y JAmay (1995) afirma que el constructivismo no es una concepción general del mundo con pretensiones de ser un principio explicativo universal. Tampoco es un conjunto de prescripciones de ser un principio explicativo universal. Tampoco es un conjunto de prescripciones sobre la finalidad de la educación, ni tampoco es una teoría de la educación escolar. Más bien es una perspectiva epistemológica desde la cual se intenta explicar el desarrollo humano y que nos sirve para

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Nuestra República comparten sin embargo un numero deducido, aunque potente, de ideas fuerzas o principios explicativos básicos acerca de los procesos de aprendizaje y de desarrollo de los seres humanos. Y para este autor, la idea-fuerza más potente es la que se refiere a la importancia de la actividad mental constructiva personas en los procesos de adquisición del conocimiento. De ahí el término “Constructivismo” de las adoptado por este autor para designar a su propuesta educativa (Coll, 1997). En la actualidad el planteamiento constructivista ha sido impulsado por la OCDE para las reformas educativas en toda América Latina (en el caso de México la reforma a la educación básica de 1994), con las consecuencias nefastas. La interpretación de la realidad es uno de los primeros aspectos que permiten establecer una reflexión revolucionaria sobre la misma; si en los procesos educativos se mata la reflexión y se educa bajo conceptos dados es imposible lograr nuevas interpretaciones que permitan cambiar el estado actual de cosas. El desarrollo de categorías en el ser humano no es un proceso que se desprenda de una “mente científica”, en los hechos todo ser humano requiere, para su vida en sociedad desarrollar plantamientos totalizadores (categorías) con los cuales interpretar la realidad que le circunda; planteamientos ahistóricos como el constructivismo y las competencias no permiten los procesos de generalización y condenan al pensamiento humano a una condición de autómatas negados a la interpretación permanente de su entorno. Referencias: comprender los procesos de aprendizaje, así como las prácticas sociales formales e informales facilitadoras de los aprendizajes.

Coll, César. (1988) Significado y Sentido en el Aprendizaje Escolar en Revista Infancia y Aprendizaje No. 41, Págs, 131-142.

Como constructor psicológico, dicen los mismos autores (Rodrigo y Amay, 1995), el constructivismo es una formulación relativa a la relación entre la actividad del sujeto y su evolución, al modo como la evolución psicológica esta en función de la actividad del propio sujeto, y sirve para interpretar la dimensión psicológica implicada en las situaciones escolares de enseñanza y aprendizaje; Sólo la dimensión psicológica, no las muchas otras dimensiones de lo escolar. Para Cesar Coll, la aparición de la “nueva ciencia de la mente”(de enfoques cognitivos) abre la vía a una eventual convergencia o complementariedad entre teorías y explicaciones, que si bien pertenecen en principio a tradiciones psicológicas distintas,

Gramsci, Antonio, 1971, El materialismo histórico y la filosofía de Benedetto Croce. Ed. Visor. Buenos Aires.

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Antonio Gramsci (1988) Para la reforma moral e intelectual Ed. Los libros de la catarata, Madrid Luria, A.R. (1984) Conciencia y Lenguaje, Ed. Visor; B a r c e l o n a . Rodrigo, María José y Amay José (1995). La construcción del conocimiento escolar. Paidós. Barcelona. Wertsch, j. (1988) Vygotsky y la Formación Social de la Mente. Ed. Paidós, Barcelona. Vygotsky, LEV S. (1987) El Desarrollo de los Procesos Psicológicos superioresEd. Grijalbo, México.

Nuestra República El camino de la Represión MC Luis Salvador Morales Zepeda “Todos los Estados bien gobernados y todos los príncipes inteligentes han tenido cuidado de no reducir a la nobleza a la desesperación, ni al pueblo al descontento.” Nicolás Maquiavelo Cada seis años los mexicanos hemos asistido a uno de los simulacros más costosos de la vida pública nacional; depositamos nuestro voto en las urnas y los partidos políticos encumbrados proceden a distorsionar y corromper la voluntad expresada por las mayorías. Es una práctica cada vez más extendida y profunda, cada vez más sucia, cada vez más onerosa. El pasado 1° de julio, el PRI (en contubernio con los círculos empresariales más corruptos) impuso nuevas marcas en los registros de la manipulación, compra y coacción del voto. En estas fechas olímpicas, si la corrupción fuera una disciplina deportiva el PRI ganara todos los galardones. No obstante el cinismo con que se corrompió el proceso, al Partido Revolucionario Institucional se apresta a su legalización, lo que supone costos extras para la manipulación de la información y el torcimiento de los procesos institucionales. El dinero no es problema, se cuenta con los ahorros suficientes bajo la forma de los bienes de la nación, que serán dados en puja a particulares, los multimillonarios nacionales y extranjeros, para quienes la credibilidad y la autenticidad de una elección suponen externalidades que pueden subsanarse en el proceso mismo de la inversión. Pero los encumbrados no deben desentenderse de las repercusiones en ámbitos más sutiles que las tretas de economía especulativa y los arreglos cupulares: en el terreno de la legitimidad, del reconocimiento y validación moral del poder, los volúmenes de dinero no cuentan. En este campo, las ufanías del poder son peligrosas, y las opciones pueden verse reducidas al concurso de la represión y la reducción a la impotencia. Esto supone alterar equilibrios delicados en la cultura del poder, tal y como es vivida desde arriba y experimentada y aceptada desde abajo. Romper el circuito político de la legitimidad, de sumo agobiada, puede llevar a la inutilidad del recurso del panem et circense, que tanto agrada a los políticos. El manejo de la información es clave en este proceso

de maquillar y convencer; por ello se avista cada vez más estratégica la mancuerna de la cosa nostra política y la camorra televisiva en el mundo. Pero las capacidades de las cúpulas de imponer versiones de la realidad a través de los medios masivos, se ha visto seriamente vulnerada debido a la activa presencia de los medios alternativos, que comienzan a actuar como circuitos emergentes en la articulación de movimientos de repudio y disidencia masivos. Es tiempo de que los círculos de poder más estrechos y selectos, piensen en sus verdaderas opciones, y el platillo de la represión les puede quemar la boca. El régimen de poder en México tiene una larga tradición represiva; su estructura política y su sistema policiaco ha estado anclado históricamente a ese ánimo de represión generalizada o selectiva. Dicho claramente, el control, la neutralización y la erradicación de la disidencia ha sido la tónica del poder en nuestro país. Pero hay un elemento original en estos días, que hace que el cálculo de las consecuencias sea cada vez más difícil. En momentos en que se tensan los principios socialmente solapados del poder, los artífices del mismo han sido expuestos de manera flagrante, y el recurso de la represión abierta puede tender más bien a recrudecer las protestas, dejando al descubierto las razones morales del repudio público. El hartazgo palpable frente a las indecencias del poder no puede ser apagado con más impudicia. Un signo claro de estas escaladas posibles se encuentra en el inicio mismo de esta historia; recuérdese que las manifestaciones de repudio se desencadenaron en respuesta a un gesto de pedantería y de falsa solvencia protagonizado en la Ibero por el simulacro político que representa Enrique Peña Nieto, y desde entonces el proceso no ha hecho sino recrudecerse y no se ve puerto seguro para el barco del fraude que zarpó el primero de julio. Todo lo contrario, a las protestas se han sumado grupos que tienen décadas evidenciando las excrecencias del poder absoluto, y más de ochenta ciudades del país se

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