Page 1

Contraportada Guaymas 2 de febrero de 2018

Columna Contraportada "Si no quieres que eduquen a tu hijo... no lo mandes a la escuela" Yo no estoy de acuerdo en la forma en que se está satanizando a la maestra de Hermosillo que le cortó el pelo a uno de sus alumnos. Y repudio totalmente el ejercicio pretendido de la Secretaría de Educación y Cultura, encabezada hoy por mi amigo Víctor Guerrero González, de suspender de su trabajo a la maestra por lo que hizo. Se me hace una acción cargada de torpeza tanto de funcionarios como de quienes “se indignaron” por este hecho. Por supuesto que nunca apoyaré acciones de violencia por parte de maestros a alumnos, pero sí la rigidez que apliquen al momento de impartir sus clases en contra de chamacos rebeldes, mal educados, estúpidos y altaneros, que, bajo el equivocadísimo concepto del derecho, hoy son los principales enemigos de la docencia, y peor todavía, apoyados por padres y madres que actúan como verdugos en contra de quienes están pretendiendo hacer de sus hijos gente de bien. Lejos de señalar con índice de fuego en aras de quedar bien con esta sociedad impregnada de incultura, atraso e incivilidad, las autoridades debieron haber apoyado la acción que pretendía imponer ORDEN a los reglamentos de la escuela, y no aplastar, como se está haciendo, a una maestra que sólo trató de cumplir con el Juramento del Docente, que en una de sus partes dice claramente “Además de educar al niño, educaré al adulto del futuro para que éste comprometido con su mundo, sea un ciudadano de calidad y con valores íntegros en sí mismo”. Hoy los maestros tienen PROHIBIDO educar a los chamacos, acción que debiera corresponder a esos mismos padres que llegan como energúmenos a la escuela queriendo agarrar a golpes a quien “se atrevió” a querer corregir a sus indecentes hijos. Los dejan en sus manos, sí, pero para que los eduquen de acuerdo a las muy limitadas maneras que tienen esos mismos progenitores de lo que es el respeto, la responsabilidad y la honestidad, entre otros elementales valores. La sociedad de hoy en día marcha por el rumbo equivocado. A diferencia de aquellos años en que los apóstoles de la educación y la enseñanza tenían autoridad, incluso por encima de los padres, para corregir malas conductas en los hijos, y cuya consecuencia era chamacos bien portados, hoy las escuelas están plagadas de animales, sabandijas indecentes y atropelladores de la figura del profesor, altaneros e irrespetuosos, pero sobre todo, sabedores de que la sociedad misma, incluyendo la función pública, están más interesada en crear más delincuentes que gente de bien. Si no estás de acuerdo en que el maestro tenga la autoridad para darle a tu hijo la educación que tú no eres capaz de ofrecerle, entonces no lo mandes a la escuela. Tan sencillo como eso. Ya basta de tanta tolerancia y proteccionismo en las escuelas. Los niños y jóvenes de hoy en día no tienen la más mínima idea de lo que es la civilidad y las buenas costumbres. Están creciendo, salvo casos excepcionales, como animales salvajes, en medio de la anarquía, el caos y la confusión. Y lo más lamentable en medio de todo esto, que la sociedad prácticamente en lo general, aplaude las acciones que humillan, ofenden y ultrajan a quienes, paradójicamente, están tratando de hacerla cambiar.

Columna digital 2 de febrero de 2018  
Columna digital 2 de febrero de 2018  
Advertisement