Page 1

Contraportada Guaymas 24 de enero de 2018 ·

Columna Contraportada La reflexión política, la que se intenta hacer con seriedad, tiene que ser en estricto apego a los elementos que existen para hacerlo. En tiempos electorales, los analistas brotan por todas partes, pero por lo regular, son cavilaciones derivadas de la tendencia política, lo que les resta objetividad, imparcialidad y ecuanimidad. Las opiniones más valederas son las que no tienen un color específico. Muchos somos los que lo intentamos, pero muy pocos pueden considerarse realmente serios en su proceder. De nuestra parte, a diferencia de algunas opiniones hechas al vapor, sólo tratamos siempre de juzgar en base a un criterio muy personal, aunque para algunos suene equivocado. Cada quien tiene su razón y el derecho a defenderla. Y bajo esa perspectiva es que llama profundamente la atención el hecho de que, desde el seno del PRI Guaymas y en algunos puntos de la capital sonorense, se dé por descontado que Susana Corella Platt será postulada como candidata a la alcaldía local. Lo menos que se contempla para la señora es que será competidora por la diputación local. De una u otra forma, la ubican ya dentro de las boletas electorales de julio próximo. Con el respeto que me merece por tratarse de una dama en toda la extensión de la palabra, pero creo que el presente ciclo electoral no tiene un balance positivo para la señora. No es un simple decir, ni mucho menos. Es cuestión de analizar la participación que ha tenido en política desde que inició como regidora en el cabildo que encabezó Antonio Astiazarán Gutiérrez, de donde salió como alcaldesa sustituta. Tomando como punto de partida que como aspirante a la curul del Congreso de la Unión los votos no le favorecieron en el Municipio de Guaymas, se puede decir que arrancó entonces “con el pie izquierdo”. Aun así, la representatividad de 39 municipios se veía como una buena prueba para conocer su trabajo dentro del quehacer público. Aún no la supera. Su accidentado paso por la diputación federal la ha valido una gran popularidad, pero en contra. Las atropelladas respuestas a un medio de comunicación, cuando dijo que los casi 150 mil pesos mensuales que gana como tal no le alcanzan para cubrir sus gastos, le costó la crítica incluso allende las fronteras. El tema se manejó con sorna, pero también molestó bastante a numerosos sectores de la población. Fue un craso error. Más recientemente, anunció una mega obra con un costo millonario en exceso: un puente metropolitano en la carretera GuaymasEmpalme con un presupuesto considerado en 90 millones de pesos. Y también exhibe como logro el proyecto en marcha en el malecón turístico del cual poco se sabe. En términos generales, poco capital político como para lanzarse en búsqueda de un triunfo en la disputa por la alcaldía, si tomamos en cuenta que, al menos con lo que costará el citado puente, pudo haber mucho muchísimo más por obras de beneficio colectivo. Se fue por el relumbrón. Una aventura así podría ser la tumba de su todavía incipiente carrera política. Si la idea es conservarla en el servicio público, quizá sería mejor buscarle una diputación local de representación proporcional o algo así. Incluso hasta una regiduría. Exponerla en estos momentos a un encuentro electoral la coloca en grave riesgo de caer derrotada, como ya le ocurrió aquí cuando buscó la diputación federal, pues. Ganó en los demás municipios. En Guaymas la gente buscó otras alternativas. La política es de conveniencias, de intereses, y bueno, en el lado opuesto, de oportunidades y trabajo. Los tiempos actuales ya no son como antes, en que sólo se nombraban a candidatos y su llegada a los puestos escogidos era mero protocolo.

Ahora hay que sufrir para merecer. Y mire que la gente hoy vota por quien quiere, no por quien los obligan.

Columna digital 24 de enero de 2018  
Columna digital 24 de enero de 2018  
Advertisement