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Contraportada Guaymas 17 de mayo de 2018

Columna Contraportada

Lorena Garibay Ulloa está por iniciar campaña. Ella será la candidata del Frente por México para tratar de alcanzar la curul del Congreso del Estado que pertenece al XIII Distrito de Guaymas. Va en la misma fórmula que integran Antonio Astiazarán Gutiérrez y Leticia Cuesta Madrigal por el Senado de la República, Jesús Saldaña López por la diputación federal y Lorenzo De Cima Dworak por la reelección en la alcaldía. Lorena está nerviosa. Es la primera ocasión en que encabezará una campaña para tratar de alcanzar los votos suficientes que la lleven a un cargo público. Pero son nervios derivados de su misma formación como persona, como ser humano. Ella entiende que está entrando a una competencia democrática en la que se corren todos los riesgos inherentes. Pero también siente la confianza fundamentada en una trayectoria limpia dentro del servicio público. Las recientes encuestas la ubican con poco porcentaje en el ánimo de la gente. Es entendible. Lorena nunca ha participado en escándalos derivados de la función pública. La trayectoria como servidora en diversos puestos de gobierno avalan su integridad laboral y su auténtica vocación de servicio. Y no es “rollo”. Ahí están los datos que integran su archivo personal. El cumplimiento a sus obligaciones ya es parte de ella como persona. Y esa seguridad en sí misma es la que seguramente la llevará a hacer una campaña honesta, sin incurrir en la degradante práctica de tener que atacar a los contrarios para tratar de ganar adeptos. Ella confía en sí misma y eso es lo que va a exponer a la gente en su intención de llegar a ser la próxima diputada local. Y es ahí donde puede levantar bastante en el ánimo de los futuros votantes. Y ávida como está la gente de tener alternativas buenas para integrar el futuro gobierno, es natural que encontrarán en ella a una de esas pocas figuras que actualmente pueden ofrecer algo saludable para convertirse en funcionarios públicos. Ser honesto en los tiempos actuales no es una característica común cuando se está en política. Pero el caso de Lorena “se cuece aparte”. La guaymense puede presumir orgullosamente que su trayectoria ha sido hasta ahora responsable, de resultados y con probada honradez en su trabajo. En lo personal, me gusta lo que Lorena representa para integrar el próximo Congreso estatal. Los tiempos actuales requieren urgentemente de personas así, de conducta irreprochable, de itinerario productivo. Y la veo como una excelente alternativa para quienes aún no se definen para entregar su voto el próximo primer domingo de julio. Lorena es buena.

Columna digital 17 de mayo de 2018  
Columna digital 17 de mayo de 2018  
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