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C A T A L I S I S0 3

VI AJ E S


Fotorgrafía Laguna El Huemul - Carolina Acuña EDICION 03 CONCEPCION, MARZO DE 2011.PORTADA: ILUSTRACION DE JKO SANCHEZ - lamentedejko@hotmail.com CORREO: EDITORIALCONTEXTOCRITICO@GMAIL.COM WEB: EDITORIALCONTEXTOCRITICO.WORDPRESS.COM

“TODA OPINION AQUI VERTIDA, ES EXCLUSIVA RESPONSABILIDAD DE LA RAZA HUMANA Y SU DEVENIR BAJO EL FILTR0 SUBJETIVO DE LOS AUTORES DETERMINA DOS”


EDITORIAL La palabra viaje nos remite inmediatamente a un traslado, un movimiento de un lugar a otro, la idea del cambio de contexto geográfico. Pero hay para quienes el viaje es un concepto que va mucho más allá de esta idea básica, se trasforma en un movimiento tanto físico como mental o espiritual, abarca un recorrido que puede ser geográfico o interior, con el fin de llegar a una meta. O no llegar a nada. Esa es una de las tantas preguntas que lleva consigo la palabra ¿Para convertirse en un viaje debe tener un fin y un momento de retorno? ¿es necesario volver cuando, desde un comienzo, la idea del viaje conlleva a plantearse un cambio? Porque de las pocas cosas que se tiene claro al iniciar un viaje es que estaremos frente a un cambio, una excepcionalidad. Y nuevamente una pregunta ¿Es esa exepcionalidad el

viaje mismo o corresponde a su final, su producto? ¿Puede ser permanente el cambio producido por el viaje o durara cuanto dure este mismo?¿Un viaje puede ser eterno?¿existe el viaje permanente? ¿vale la pena preguntarse todo esto?. Intentar reflexionar acerca de las interrogantes que rodean la idea del viaje sólo cobra valor cuando se asume este concepto como algo inevitable, como una forma de adquirir conocimiento, parte de un proceso educativo, una formación que requiere el salir de aquello en que se esta inmerso, cambiar de contexto. Viajar no es algo complejo, es simple, es irrenunciable, llega a ser tan normal que resulta ridículo querer enaltecerlo, darle un valor de por si, creando un


termino sobrevalorado que con el tiempo comienza a generar rechazo. El valor del viaje es lo que pueda significar para quien lo realiza, podrá ser el detonante de una transformación de vida, una epifanía o no pasará de ser una anécdota, un momento vivido del cual quedará mucho o poco, porque siempre algo queda, algo deja ese movimiento, ese algo que podrá ser tan grande como la vida o un dato más dentro de muchas pequeñas cosas conservadas en la cabeza, en un papel, un video o una cámara. El rayado en una croquera, subrayar las frases de un libro, conservar en la cabeza una melodía son residuos de diferentes recorridos, viajes por distintos medios. Son estos distintos medios y

las diferentes formas del término los que se asumen dentro de los trabajos de este número, que incluyen textos y gráfica dando pie a variadas formas de representar y hablar sobre lo que es el viaje, desde miradas personales a visiones que intentan dar respuesta a algunas de las preguntas que rodean al concepto. Lo importante fue conseguir distintos acercamientos a esta idea de Viaje que resulta tan ambigua, darle más de una vuelta, comprobar que su valor depende de quien lo viva y como lo asuma, así como entender las diferentes dimensiones que logra tener un viaje, las transformaciones que trae consigo y el acercarnos un poco más a poder entender lo que de verdad implica y significa Viajar.


“La diferencia entre un turista y un viajero reside en que cuando un turista llega a un sitio sabe exactamente el día que partirá. El viajero, sin embargo, cuando llega a un lugar, no puede saber si acaso se quedará allí el resto de su vida” Paul Bowles.

Carolina Álvarez Hurtado estudiante antropología femm.skin@gmail.com

Tanto elogio social y por sobre todo juvenil, al deseo implacable del viaje, de la movilidad hacia otros espacios, otros momentos y tiempos. El viaje es una experiencia vivencial y por lo mismo inmaterial en la cual el tener un “lugar donde llegar” no es lo esencial, quizás para muchos lo fuese. Pero inconscientemente el objetivo físico no existe, el “querer llegar” cuando realmente es todo ese traspaso de información fugaz, lo que convierte al viaje en experiencia irrepetible. Comparo mi experiencia a la película Permanent Vacation (1980) de Jarmurich, un joven que desarraigado de la ciudad y de toda materialidad urbana emprende un viaje por Manhattan, donde conoce diversos personajes bizarros (entiéndase como raros,

locos, dementes.), lugares-basurales, desocupados y faltos de todos significado identitario, sin ninguna esperanza de encuentro. Pero las sensibilidades en el acto, la vaguedad de los objetivos, la descentralización de la meta son lo que lo convierten en una ente inerte, capaz de captar de manera fugaz la viveza de la ciudad y sus frivolidades, recomendable película para los cinéfilos urbanos.

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Es aquella, creo yo, la descentralización del objetivo, lo que permite al viajero/a comprender y aprehender todo lo que pasa y le pasa, sin necesidad de que cada una de éstas cosas resulte, en gran medida, trascendente. Me pasa que cuando viajo intento recordar cada momento, cada detalle, caras, nombres, sabores,


Fotografía Shangri La - Carolina Acuña

olores, etc. Pero resulta imposible, son cada uno de esos elementos lo que compone el viaje en realidad y no podemos desfragmentar el camino para apropiarnos de algún momento y hacerlo significativo sin dejar de perder la atracción del paquete completo. Son cada uno de éstos momentos elementales del viaje, de estas sensaciones inmateriales y superfluas, los que se apropian de la atracción del verbo. Intentamos resguardar cada valioso momento en fotografías, en bitácoras, filmaciones, pero aun así me siento insatisfecha, siento que todo o aquellas pequeñeces que en su momento fueron significativas se perderá tarde o temprano, todos los pequeños detalles del recorrido, los choferes y sus queridos buses quedando en pana en mitad de la 6


nada; aquellos viajes interminables en camino de tierra y sin baño; el intenso olor a coca de los aguayos; los regateos y las comidas en los mercados; los carretes con otras culturas, con otras formas; los muchos camioneros y sus historias increíbles, obligados nosotros a conversar, interminablemente, como pago para seguir rumbo; la espera paciente, junto a otros mochilenos, de algún camionero piadoso que se llevara por lo menos a dos; Aquellas cosas, inmateriales, no tienen forma de resguardo, son pedazos de tiempo (al igual que nosotros) que sin ellas, el escenario y la obra completa serían distintos. Una antropología de lo inestable se acercaría a esto, descentrar la mirada y aprovecharse de la panóptica del viaje, como un proceso lleno de significaciones

y sociedades, un relato de lo que cada experiencia vivencia y recuerda, cada anonadamiento instalado en el interior del sujeto, aquellas percepciones son tan intimas, que el viajero o la viajera prefieren mantenerlas en la memoria, como anécdotas invaluables.

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FotografĂ­a Robinson Crusoe - Orleans Romero

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Bibliografía del recuerdo

trabajo en proceso infinito y para no olvidar(se) Carola Vergara Artista carolinavergarajunge@gmail.com

Consiste en la agrupación de papeles, boletos y distintos objetos guardados, recolectados u obtenidos en viajes, para construir mediante la operación gráfica, un nuevo objeto que remite a un viaje al pasado. En este trabajo, cada ficha es capaz de funcionar del mismo modo que una fotografía, cuando esta última se convierte en una referencia material de algún momento en particular. De esta manera, los materiales para la fabricación de las fichas son obtenidos desde instancias similares en donde el dispositivo fotográfico ocupa un lugar preferencial, los viajes, y cada objeto que la ficha contiene equivale a la información lumínica con la que se construye una fotografía. 9


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ONIRICO

“A propósito del sueño, aventura siniestra de todas las noches, puede decirse que los hombres se duermen diariamente con una audacia que parecería incomprensible si no supiéramos que es el resultado de la ignorancia del peligro.”

Valentin Quiroz estudiante arquitectura tunarq@gmail.com

BAUDELAIRE

Me pregunto a menudo si parte de la humanidad se ha detenido a pensar en la enorme importancia que en ocasiones tienen los sueños, y en el oscuro mundo al que pertenecen. Aunque la mayor parte de nuestras visiones nocturnas, no son quizás, mas que débiles y fantásticos reflejos de nocturnas experiencias vigiles, hay sin embargo, algunos cuyo carácter extra mundano y etéreo, permiten una interpretación excepcional, y cuyo efecto vagamente emocional e inquietante, sugiere posibles atisbos de una esfera de existencia mental, no menos importante que la vida física, aunque separados del plano táctil, por una barrera infranqueable. El viaje onírico es omnipotente, no es medible, no es palpable, no tiene

limites de tiempo, espacio ni económicos. No cabe duda de que el hombre, una vez perdida la conciencia terrena, reside en una vida incorpórea muy distinta de la vida que conocemos, de la que al despertar, solo perduran los recuerdos mas ligeros y confusos. De estos recuerdos fragmentarios y brumosos, pueden inferirse muchas cosas, aunque es poco lo que se puede demostrar. Creo profundamente que esta vida menos material es nuestra vida mas autentica, donde lo irreal es posible, un viaje a nuestros deseos mas inalcanzables, donde materializamos nuestras utopías, donde olvidamos estructuras y normativas, para fundirnos en la verdadera esencia del ser, quizás es un viaje a nuestras propias verdades. 13


Ilustraci贸n: La calma es indeleble - Cristian Toro - cristiantorou@gmail.com 14


Ilustraci贸n: Naturaleza Animal - Cristian Toro - cristiantorou@gmail.com 15


VIAJAR ¿UN MEDIO O UN FIN EN SI MISMO? Felekan Tofküln estudiante arquitectura garciax_88@hotmail.com

El escritor francés Anatole France (18441924) decía que “cuando uno viaja, se restablece la armonía original que alguna vez existió entre el hombre y el universo”. Nos planteaba una disyuntiva, el viajar es realmente una necesidad elemental en el ser humano, o es más bien la capacidad que tienen unos pocos para disfrutar del viajar meramente como un placer más entre tantos. Si nos remontamos a distintas pueblos tribales, podemos apreciar como su forma de vida y de subsistir estaban basadas en el nomadismo, en el viaje como medio constante en la búsqueda de alimento y mejores condiciones ambientales. Y esta forma, el nomadismo demuestra ser altamente sustentable y consiente

por el hecho de trasladarse hacia los recursos y no contrariamente asentando la población y trasladando los recursos a ella. Gracias al nomadismo se poblaron los distintos continentes, y sigue vigente en distintas tribus alrededor del mundo. De hecho en términos de tiempo, el hombre ha vivido más tiempo como nómade que como sedentario. Además los grupos nómades no poseen un poder político totalizado, si no que siguen una lógica de autodeterminación de acuerdo a las diferentes circunstancias, prácticamente no existen diferencias sociales, dado a una distribución de los recursos igualitaria e inexistencia de la propiedad privada. Esto ha llevado a hablar de un comunismo primigenio desde el paleolítico por lo 16


menos. Su educación se basa centralmente en la entrega verbal, oral y vivencial de las experiencias, por esto el relato y la práctica son los elementos estructurales en los pueblos nómadas. Y al no ser sedentarios los pueblos cazadores y recolectores, por necesidad, en consecuencia utilizan el viaje como una herramienta innegable a sus mecanismos de sobrevivencia. Es por esto que cabe replantearnos, nosotros como sedentarios. ¿Viajamos para conocer, para ver paisajes de pintura, fotografiarlos, viajamos para respirar el aire de montaña, para nadar por el mar y volver a nuestra ciudad con estas experiencias?. ¿Viajamos por el placer de disfrutar de la naturaleza, por el placer de conocer nuevas personas y ciudades?.

¿Para qué viajamos los sedentarios? ¿ Es realmente tan necesario que viajemos? La novelista francesa Sidonie Gabriella (1873-1954) decía “los viajes sólo son necesarios para las imaginaciones menguadas”. Y más drástico aun el alemán orientalista Friedrich Rücker (1788-1866) decía “quien se siente bien en su casa no se marcha lejos. Los viajes para descubrir otros mundos demuestran la insatisfacción universal”. Y es evidente, para conocernos a nosotros mismos no es necesario viajar al Tíbet ni leerse mil libros. Es posible viajar, encontrarse con uno mismos, como también comunicarse con diversa gente y descubrir nuevas cosas sin monumentales esfuerzos, pero al fin y al cabo todos son viajes. El tema es que demuestran 17


una búsqueda innegable por descubrir, demuestran una especie de instinto placentero por conocer, que no es más que un síntoma de inteligencia básica a mi parecer, una especie de instinto insaciable y bulímico por adquirir experiencias. Una necesidad por auto-educarnos, acumular errores y deslumbrarnos ante lo desconocido hasta no poder abrir más los ojos con lo asombroso que pueden llegar a ser simples desplazamientos en nuestro finito planeta o por nuestra infinita mente, diversa y rellena en estados de conciencia perdidos en nosotros mismos. Ahora teniendo en claro que todos los viajes forman parte de una necesidad en el ser humano, la diferencia que podemos llegar a establecer, es si estos viajes están enmarcados o utilizados

como un medio o más bien son un fin. La necesidad en los citadinos por viajar todos los días a su trabajo, comprar y consumir, es un ejemplo claro de la utilización del viaje como un medio para cubrir otras necesidades. Lo mismo ocurre con los pueblos nómades que utilizan el viaje como un medio para llegar a los recursos alimenticios. La diferencia ocurre en la necesidad que demostramos en buscar incansablemente lo desconocido, en donde el viaje aparece como el fin mismo, en la necesidad por aprender y nutrirnos de lo exótico a nuestro entorno. Podemos permanecer una vida entera desplazándonos de un lugar a otro en un ciclo atávico de forzados e invividos actos autómatas y alienados. Seguros en un circular estanco y laberintico, temerosos 18


por el mundo tras los muros implantados por esta sociedad moderna que enmascara miedos tras falsos y viciosos estados de seguridad. Pero cuando dejamos escapar nuestro insaciable espĂ­ritu indagador, cuando nos atrevemos a romper esas

falsas murallas, cuando damos el primer paso. Las venas en nuestro cuerpo irradian mĂĄs fuerte que nunca el oxigeno, y rompemos hasta las cadenas que permanecĂ­an intocables por milenios.

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Notas Tripiadas

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FotografĂ­a posterizada de Santiago - Rodolfo GarcĂ­a


Ciudad Efimera.

Mario Aravena M. estudiante arquitectura proust_88_@hotmail.com

Mas allá de todas las implicancias que pueda tener el viajar, como instancias dentro del ser humano para volver a mirar algunas cosas desde otra perspectiva, comparar su propia vida con otras o simplemente conocer nuevos lugares, el viaje como tal siempre lo estamos realizando, cuando nos desplazamos por la ciudad en busca de algo, cuando nos subimos a una bicicleta o tomamos la micro, ya sea por su monotonía o constancia parecen imperceptibles dentro de nuestra memoria, ¿quizás cuántos de todos aquellos viajes recordemos?.Por un momento pienso en la migración de mariposas, en las travesías gitanas, en los tranvías, en el ferrocarril, en el avión, en la brújula, en el camino, en el exilio, en el no retorno, en la huida, en el equipaje,

en el barco que se pierde en la inmensidad del mar y a veces termina devorado, en la selva, en la carretera infinita, en fin, en el desplazamiento, en el trasladarse a otro lugar, resultado muchas veces por migraciones o formas de vidas, pero apelo en este momento a los viajes de todos los días, aquellos que nos hacen ser parte de la sociedad, al tener que pagar cuentas, ir al trabajo, salir a comprar, ir a la universidad, son estos viajes los que se almacenan en la memoria y se hacen una masa densa que se mezcla, se aglutina, algo queda dentro de todas estas experiencias, una imagen de la ciudad, algo retorcida muchas veces mezclada con muchas situaciones.

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Muchos lugares que aparecen, que se articulan dentro de nuestra mente al tratar


Roberto Matta - Fango original.-

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de recordarlos, así como se habla de la retención que genera nuestra vista sobre la realidad, que por supuesto es limitada, cuantas cosas ocurren sin siquiera darnos cuentas, pero dentro de esta monotonía de los lugares que pareciera que nos los sabemos de memoria transitamos, donde la ciudad esta implicada en nuestra percepción de las cosas, por que en ella permanecemos la mayoría del tiempo, depositando toda nuestra energía, nuestros cambios de animo, nuestras tristezas, ¿Cuántas veces hemos pasado por ese mismo lugar siendo cada vez diferente? marcando un momento en nuestras vidas que muchas veces es imperceptible por la velocidad de la vida, pareciera que la velocidad de la tecnología apurara la velocidad del movimiento del

hombre haciendo que no piense, que solo reaccione, a eso apelan muchas cosas en este momento, al movimiento constante e inconciente , a lo instantaneo, a lo inmediato, como si la reflexion hiciera mal, detuviera al consumismo presente en la ciudad, que a transformado el viaje en una funcionalidad total, en una terapia de consumo, donde mas que a caminar y recorrer los lugares nos vemos invitados a encerrarnos y consumir, en polos de desarrollo que coartan el senderismo urbano reduciendolo a puntos especificos donde realizar los llamados tramites sin oportunidad de caminar, de descubrirla, de identificar ciertos lugares con una escala mas intima, mas personal, dentro de toda esta masa de informacion ¿qué es lo que verdaderamente recordamos? los 23


puntos donde realizar las compras,pagar las cuentas, la funcionalidad de la ciudad pero no su alma, su verdadero movimiento, su intimidad, ÂżdĂłnde encontrarla?. Los tejidos de la ciudad que se desarrollan por las necesidades de las personas, tanto comerciales como hasta de ocio, son la constancia de un viaje urbano constante, mas o menos denso, como un segundo orden que se sobrepone a la traza urbana, sin muchas sorpresas, muchos viajes son casi idĂŠnticos, caminando casi de forma colectiva, densando ciertos lugares de la ciudad que impiden recorrerla aun mas, densar distintos puntos, hacerla mas amena, mas caminable.La micro nos sirve para ver desde 24

Jackson Pollock - Black and White.-


otra perspectiva la ciudad, como una panorámica, para tratar de entender a grandes rasgos como la ciudad vive, desde una altura dis, como un mero espectador sin oportunidad de participar en ella, quizá son estos viajes, los de todos los días donde creamos una imagen en 2d de la ciudad, de una sola imagen reconocible por el acontecer en el lugar, por la escala, el territorio, la proporción, las personas, el olor, etc…que nos hace olvidarla o reconocer de forma objetiva según los paisajes presentes en ella, ese encuentro entre el viajar y la ciudad se hace mas tenso producto de la forma en que la vemos, en la tinta forma en que la recorremos, según la planificación de las rutas- me acuerdo cuando después del terremoto la micro hizo unos cambios

en los recorridos producto del corte de calles, y uno de los trayectos pasaba por atrás de la laguna redonda, ese paso fue increíble, un vacío dentro de la ciudad.La objetividad de los viajes y su perdida de la sorpresa hacen que nos aburramos de caminar de tratar de conocer, de sorprendernos, de encontrar cosas nuevas en la ciudad, quizá algunas veces falta eso, tener la oportunidad de olvidar el tiempo y sentir la luz dentro de la ciudad, que la baña y la descubre o como la noche la esconde, la secuestra.-

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Muchas veces parecemos bichos raros cuando salimos a croquear o a contemplar el acontecer dentro de la ciudad, siendo espectadores dentro del lugar,


Piet Mondrian. 26


entendiendo un instante, un segundo dentro de esta, de muchos viajes unidos dentro de un punto, que se detienen o que simplemente pasan, podriamos determinar ciertos tejidos o movimientos dentro de la urbe producto de ciertas conjunciones implicadas como conjuntos comerciales, tramites de salud, actividades bancarias, etc‌, que a la vez determinan ciertas situaciones, el problema radica en como ese movimiento se transforma en algo que recuerdo producto de la ciudad en que vivimos, en como la construimos.

aquel invento humano, por que la ciudad no esta en un mall, en alguna farmacia o en los bancos, esos elementos son parte de ella pero no su sustancia, su intangible, por lo tanto la ciudad se transforma segĂşn muchos en una buena respuesta para poder desarrollar todas sus actividades, pero Âżde quĂŠ forma? Pareciera ser que como un verdadero tramite de poca relacion con lo que sucede a nuestro alrededor, sin poder recordar la verdadera ciudad que se esconde tras nuestros ojos.-

Quiza ese desorden de recuerdos producto de lo rapido e insconcientes que son los viaje hacen que no veamos como la ciudad se transforma, crece y la gente no la observa, no la disfruta, no se admira de 27


Relato Grafico de un Viaje Pendiente Aedo

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Notas Tripiadas

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Ilustracion: Valeria Hernandez valeriahernan@gmail.com


Archipiélago: Archivo de imágenes Patricia Domínguez Artista

mpdoming@gmail.com

Al percatar la situación espejada que presentan sus realidades físicas y sus trabajos visuales al vivir en países limítrofes (Argentina y Chile), Viviana Blanco y Patricia Domínguez emprenderán un viaje naturalista de exploración del hábitat de la otra, de aquella que vive de modo espejado en la ladera contigua de la montaña. De esta manera intentarán entender los procesos de adaptación y evolución que han ocurrido en el territorio que antes les era común hasta la aparición de la Cordillera de los Andes. Tal como los antiguos naturalistas viajaron en barcos en búsqueda de especies, las artistas emprenderán un viaje virtual a través de Internet al lugar donde las montañas ya no se alzan como

límites sino que el paisaje se desgrana en islas y fiordos formando una totalidad, confundiendo los l í m i t e s humanos con los naturales. Navegarán por el vasto océano de la web en dirección al sur, en búsqueda de datos e información científica para estudiar los ecosistemas vecinos y e n t e n d e r su contexto histórico y n at u ra l . 41


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Viajes desde la mundanidad;

o la posibilidad de que la ciudad no exista Rodrigo Herrera O. antropólogo

rherrerao@udec.cl

F. Kafka en uno de sus cuentos nos muestra una escena plena de urbanidad que guarda una estrecha relación con la idea del viaje: el hombre cogió su abrigo y su sombrero dejando cerrada la puerta de su casa tras de sí. No tenía un destino prefijado, un lugar donde llegar, sino únicamente respondía a un impulso de salir, abandonar la intimidad de su hogar y sus moradores y salir a la deriva, a caminar, a ir por ahí sin saber donde. A pie, sacando su cuerpo de los mecánicos movimientos del ámbito privado para lanzarlo a una deriva donde habría de estar continuamente acomodándose a otros cuerpos.

coger cierta indumentaria y salir, algo que todos hacemos con relativa frecuencia y poca reflexión. Pero así y todo no deja de ser una escena particular. Es un “salir” que busca un tipo de experiencias particulares, el proporcionado por el rumor del gentío, el inevitable cruce de miradas que quedan en eso y nada más -a pesar de que quizá, por que no, tal vez-, el encuentro/desencuentro de cuerpos que logran esquivarse a pesar del espacio infame que los cobija; en fin, un “Salir” que va en búsqueda de la mentada estimulación nerviosa simmeliana que se transforma en la vigilia insomne de los urbanitas con I. Joseph. Caminar y abandonarse, caminar y ver que hay o que pasa. En definitiva: viajar. O sea, exponerse a la transformación, cuestión

Es esta a primera vista una escena rutinaria, plasmada de cotidianeidad en su condición formal, en tanto se trata de 47


que vendría a ser uno de los motores que activan la lógica de todo viaje. Abrirse a la realidad, que es aquello que está permanentemente modificándose, y plegarse a esa dinámica, dejándose llevar por ella y dejar de ser algo único y aislado para pasar a ser parte de un contexto mayor más bien amorfo y reacio a fijarse.

circunda. En este caso más bien hablamos del viaje a expensas de la mundanidad del viajandante que circula por arterias llenas de gentes, autos, ires y venires. Y que no obstante conlleva el cambiar cual Ulises para no volver a ser el mismo de antes, aunque cuyo cambio se estructura a ras de suelo, a través del ritmo de pisadas que marcan un caminar posiblemente errático en su trayectoria, aunque exitoso en su gestión de cruces e imprevistos. Porque “salir” a la calle es el abandono de las certezas que nos alivian en el hogar, el desplazamiento de las seguridades que nos cobijan en la privacidad; es la apertura a la posibilidad pura, de que pase cualquier cosa, de que nos pase cualquier cosa. Y al mismo tiempo, es la constatación de nuestra finitud, de que en la práctica no

Obviamente, hablamos de un salir, un abrir, un cruzar el puente; no de un crecer, un enriquecerse espiritualmente o un vivir algo para ser mejor. Ese tipo de propuesta de viaje bien podemos dejarla para los Departamentos de Información Turística y sus propuestas variopintas y eficaces, o quizá para la multitud de propuestas alternativas vigentes que buscan arreglar desde la mente el mundo que nos 48


Fotografía Santiago - Carolina Alvarez

somos nada si no es por los demás, de que todo lo que somos se supedita a lo que hacemos, a un actuar performativo que nos presenta y nos vincula. Es la lógica del viaje llevada a su versión más mundana y rutinaria. Pero quizá por eso siempre la experiencia básica en una ciudad desconocida a la que se llega será la de perderse un rato entre sus arterias y rincones para respirar sus olores, andar o visualizar sus ritmos, ser parte de su atmósfera aunque sea por un rato. Eso si, el problema que queda sin resolver en estos casos es que después todo relato que se haga de esa experiencia del perderse entre el cemento de lo nuevo no estará ni remotamente cercano a la experiencia vivida. Sólo quedará aquel testigo mudo del viaje realizado:

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nuestra transformación y el recuerdo del erizamiento de la piel mientras aquello ocurría. Igual que cuando constatamos la distancia existente entre la fotografía tomada y el momento vivido en un viaje consular que sentimos nos cambió para siempre ¿Cómo se explica lo vivido a través de una fotografía? Esos colores, olores y ruidos que había “en vivo y en directo”. Un aprendizaje si puede que nos deje ese deambular urbano que tantas historias ha permitido crear o imaginar. Si la experiencia del recorrer una ciudad difícilmente puede ilustrarse en toda su magnitud en un relato posterior, puede que ello signifique en el fondo que la ciudad en sí no exista. De lo que se habla con posterioridad ya no es de la ciudad como tal, sino que es la narración de lo

vivido como tal, y así, una narración que ya se ha alimentado de referencias de la imaginación, del deseo, de la decepción e, imponderablemente, del olvido. Es indefectiblemente, el resultado de algo, un delineamiento ordenatorio que ha dejado tras de sí algo que ya no se recupera, algo que pudo ser y que fue no más. Es forma ya coherenciada, acabada, alejada de la vorágine de lo vivido. De eso nos deja testimonio la transformación vivida a través de la experiencia de la mundanead urbana, al constatarnos de que hubo un antes, un durante y un después marcado por una experiencia del ser a través del hacer, ese entonces cuando supimos lo que era la sociedad: la posesión recíproca bajo formas extremadamente variadas de todos por cada uno (Tarde 2006:87). 50


Ilustracion: Valeria Hernandez - valeriahernan@gmail.com 51


Fotografía San Pedro de Atacama - Rodolfo García

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FotografĂ­a Salar de Uyuni - Antonieta Aedo

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ESTÉTICA CORPÓREA; En Rodaje. (La bicicleta como herramienta) M.A.G.

lo.ilimitado@gmail.com

El hecho de tener una bicicleta hoy en día permite advertir muchas cosas respecto de sí, y del otro. El pedaleo es una propuesta, una iniciativa distinta respecto al Tiempo y a la disposición de nuestro movimiento. También es un recurso que tenemos a la mano; un recurso que tenemos por y para nuestro cuerpo, para ser más exacto. El viaje en bicicleta, al contrario de lo que se cree, no es un perderse, ni un olvidarse, ni mucho menos una evasión. Éste es el gran concepto que rodea y perfuma, al Viaje propiamente tal. El viaje como cambio y no como remodelación. El viaje es el respiro de un nuevo aliento, mas no la supresión de lo que no nos gustaría experimentar, por ende, sentir (de lo cual se supone huimos).

Quien crea olvidarse de sus problemas en una bellísima sesión de pedaleo y observación, de sensibilidad y manejo, no hace otra cosa más que hilvanar – mediante el movimieto- el cuerpo hacia una reflexión; hacia una vuelta de cadena de los sentidos que van penetrando el ambiente y, de esa abertura, tal cual una cortina que se despeja, permitir observar hacia adentro y cómo no, hacia afuera. La Bicicleta como conocimiento del cuerpo y el entorno; es decir, el viaje como conocimiento de sí: La manera en la que llevemos a cabo nuestro desplazamiento, habitual o esporádico por las calles o por donde sea, será un reflejo y una enseñanza. No todo mundo viaja a una misma velocidad ni con la misma frecuencia; 54


Fotografía Bellavista - Carlos Herrera

tampoco nuestra noción del Tiempo ni nuestra disposición y necesidad de Tiempo es la misma: Influirá nuestra condición física, nuestro cuerpo en totalidad y nuestra forma de ver y existir; entonces, de acuerdo a ello, se representará como en un cuadro, todo el proceso interno de esta obra ambulante que podemos contemplar- sin una drástica barrera etárea, a diferencia de los automóviles-, todos los días allá afuera. De aquello podemos tener de testigo y protagonista al experimento que se gesta desde que por primera vez nos subimos a una bicicleta, hasta el incierto día en que ya no la podremos usar más; tomando en cuenta todo lo que estuvo entre medio y durante. Debido a este proceso corporal, la 55


fábrica sensible comienza a facturar ideas, preguntas, intuiciones, apreciaciones y tal vez respuestas debido al trabajo que primero refleja el cuerpo. Sin sentidos, sin la educación de los sentidos (Experiencia y más experiencia), sin la explotación de ellos, es imposible que se logre concebir ideas del grado, intensidad o dimensión que sean; dependiendo esto, claro está, ni más ni menos que en el grado de interés, gusto o problemática que habite en el cuerpo de cada cual. De la singularidad múltiple que cada uno es. Entonces es aquí cuando podemos hablar del viaje en bicicleta como encuentro o intimidad consigo mismo y con las cosas.

(por ende, comprensiva y delimitada; talvez intuitiva) de nosotros, con fin- o recorrido interminable- de un mejor desenvolvimiento y una mayor soltura (no por ello menos firme y clara), en todo sentido respecto a nuestra existencia en esta realidad cómodamente afiebrada, despreciadora del cuerpo y sus ideas en la cual tanto los que vemos en la bicicleta un miembro más como algunos transeúntes, estamos acostumbrados a lidiar en este -se piense o no lo contrarionuestro deporte marginal y callejero.

Es así que podemos proponer, entre vuelta y vuelta de las ruedas, una visión crítica 56


LOS VIAJES EN ÓMNIBUS El picnic en tránsito

Felipe Carnevalli, Marcela Figueiredo e Vítor Lagoeiro Belo Horizonte, Brasil lagoeiro.vitor@gmail.com

El picnic en tránsito tuvo lugar el 22 de octubre de 2010, durante el viaje en la ruta de la línea de ómnibus 1170, en la ciudad de Belo Horizonte, ubicada en la región Sudeste de Brasil. El viaje empezó en la Plaza de La Bandera, en el barrio Mangabeiras, un barrio residencial noble, y tuvo destino a la Presa de Santa Lucía, cerca de la favela Morro do Papagaio. Las personas involucradas en esa acción llevaron alimentos y bebidas para compartir entre todos los pasajeros. La experiencia del transporte colectivo puede estar directamente relacionada con la idea del no lugar desarrollada por el antropólogo francés Marc Augé. Según Augé, los no lugares son espacios habitados por gente que está en tránsito, por lo tanto, no son constituidos como conformadores de identidad. A diferencia del lugar como espacio antropológico, los no lugares no son identitários, y por este motivo no pueden configurar cualquier tipo de relación. La función del transporte colectivo es llevar la gente a diferentes lugares. Por lo tanto los ómnibus son, 57


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Fotografias favela Morro do Papagaio Ulisses Mattos


por definición, lugares de paso donde la mayoría de las veces la relación interpersonal se produce sólo en la percepción de los demás. Allí, las personas se reconocen con frecuencia, pero no son motivadas a conocerse estrechamente.

pesar de compartir el mismo espacio, muchas veces no creaban vínculos entre sí. Más que una pregunta, el acto del picnic fue un intento de mostrar que mismo en una sociedad donde la individualidad y homogeneidad se contraponen, aún es posible promover las relaciones interpersonales.

Dentro de ese espacio-tiempo creado en el período de un viaje, las personas no participan en una interacción profunda, lo que refuerza la idea de que el transporte colectivo configura un no lugar.

Este tipo de acción es aún más urgente en una ciudad como Belo Horizonte, con escasez de espacios propicios a la materialización de acciones colectivas. Por lo tanto, esta experiencia resultó un enfoque alternativo que permitió la sociabilidad dentro de una perspectiva diferente de vivenciar a la ciudad.

La idea del picnic en tránsito era subvertir el carácter del ómnibus como un lugar de paso, tratando de evidenciar y potenciar en estos no lugares la posibilidad de interacción entre los individuos, que a 59


Fotografias Ulisses Mattos

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Fotografias Ulisses Mattos

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VIAJES DE RETORNO Kagül estudiante arquitectura garciax_88@hotmail.com

El Año Nuevo Chino, Fiesta de la Primavera (como se conoce en china) o Año Nuevo Lunar (en el exterior), está basado en el Calendario Chino que es de carácter lunisolar. Estas festividades se realizan por alrededor de dos semanas y genera las mayores migraciones humanas del planeta, llamado el “movimiento de primavera”. La característica de este movimiento migratorio, es que los viajes son realizados con destinos comunes en cada uno de los viajeros. Ya que viajan para ver a sus familias, sus antepasados y sus raíces. Son viajes de retorno, donde se manifiesta el forzado éxodo que han sufrido miles de hombres arrancados desde sus tierras para trabajar en las fábricas en grandes concentraciones humanas. Son viajes volviendo a lo rural y a lo territorial. En es-

tos viajes de retorno, que pasan a ser una excepción dentro de los continuos viajes invividos, inconscientes y maquinizados en el hombre de ciudad. Podemos apreciar como la forzada modernidad capitalista desmantela las relaciones familiares, las estructuras comunitarias rurales, los lazos con la tierra y sus productos. En el documental China un abismo entre pobres y ricos se muestra como este país a través de distintos procesos forzados despoja y desintegra los núcleos familiares arraigados ancestralmente a sus tierras, no solo como una manera de auto-abastecerse, sino también a través de sus creencias, toda una forma de concebir la vida, ya que el arraigo por sus ancestros en esta cultura va bastante mas allá de lo que comprendemos. De hecho lo que sucede 62


Fotografia Biotren Hualqui Talcahuano - Rodolfo Garcia 63


actualmente a través de estas grandes migraciones anuales, es develar como el campo y la tierra han estado arraigados fielmente desde milenios de años, o más también presente de la revolución maoísta hasta nuestros días, es posible apreciar estos poderosos lazos presentes en las relaciones del lejano oriente. En estos viajes de retorno, se devela la necesidad del hombre por volver a relaciones más humanas, se demuestra el apego por las actividades y el desarrollo comunitario de las localidades. El rechazo continuo por la servidumbre moderna, por la vida enajenada, desvirtuada y defensiva. Es una vida en movimientos preestablecidos por el espacio, los medios y por la imagen. Son viajes insertados por alguna ranura en nuestros cerebros que nos man-

tiene mentalmente activos por producir y consumir. Alejados de la reflexión y la creación por, con y para nosotros mismos. En los viajes de retornos, encontramos recorridos hacia nuestros recuerdos, encontramos viajes hacia nuestro interior, hacia nuestro pasado, son viajes que van reviviendo imágenes y sentimientos encapsulados en la memoria, en el tiempo en los mas diferentes elementos. Pero estos viajes van más allá de la nostalgia y el romanticismo. Sino que son parte de el reconocimiento de nosotros mismos, son parte de la necesaria capacidad de poder apreciar la fotografía completa desde afuera, pero estando en ella. Estos viajes son parte constante de la necesidad de revisarnos, de entendernos, y de poder observarnos, criticarnos y así poder decidir. 64


FotografĂ­a Salar de Uyuni - Antonieta Aedo B. 65


“Del dicho al hecho.” Gabo estudiante arquitectura zee.gabriel@hotmail.com

Lo primero que llama la atención es como se manifiesta, en lo cotidiano, en los detalles, en proyectos e ideas más elaboradas, a través de sus múltiples variantes, la diferencia que existe entre hacer las cosas y decirlas, y como en el fondo, el gran valor agregado que tiene todo proceso, es llevarnos mucho más allá de lo certero, a integrar lo inesperado, como la esencia del día a día.

a diversos elementos que se van revelando, en su caso, a través del trabajo artesanil de una humilde mano obrera.

El arte de proyectar y construir edificios, es muy a la vez, la creación y elaboración de una idea, como también un elemento complejo que tiene que ser llevado a cabo, para poder ser caracterizado en si, como arquitectura. Como todo, este mundo poético y teórico, que lleva dentro de sí, toma vida, gracias

Lejos de ser así, la imagen de un sistema de producción que opaca, se transforma en el contrapié encargado, contradictoriamente, tanto de fomentar como de obstruir, el medio de producción. La escasez, a la que somos sometidos (de materiales realmente abastecidos en el mercado, la falta de tiempo, los horarios

“Tus manos lastimadas son sinónimo del desarrollo.” En si, por su simpleza, la mano obrera, lleva la imagen compuesta, entre el pulso del lápiz con su tinta guiando el martillo con su clavo, trabajando en armonía por un fin en común.

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Fotografía Paraguay - Camilo Bustos

a rendir, la aceleración en los procesos de construcción, falta de fiscalización, etc.) y la falsa abundancia, embrutecida mediante; la masificación de la publicidad, la internet, monopolios del área de la construcción y los medios de comunicación, Terminando por desfragmentar la obra en minúsculos detalles y variaciones, distantes del plano en bruto. Será, a la vez la inevitable necesidad de la materia, por mantenerse en movimiento, una mística de constantes cambios y transformaciones, lo que irá obligando al fin y al cabo, el destino final. La construcción o materialización de una obra pasa a tomar el carácter de un viaje, que constantemente camina por una cuerda floja entre, 67


lo que hay, que sería realidad que no cuenta nada más que con lo que se tiene a mano y sus resultados, lo que dice ser, que es en el fondo una apariencia, de obra en proceso que no se entiende por completo pero se asemeja bastante a lo que los planos dicen, lo que tiene que ser, que se entiende como esa intocable palabra que representan los planos y lo que será, siendo lo que a pesar de toda contradicción o problemática tendrá que llegar a cumplir, como un estándar mayor, una cascara idéntica a los planos por fuera. Despojando cada uno de estos puntos, su propia forma y valor.

múltiples agentes colaboradores, para lograr revelar su verdadera cara, en la cruda y concreta realidad. En el fondo, son kilómetros de distancia, dentro de un mundo figurativo, los que dividen la arquitectura proyectada en un papel con tinta y una obra en si. A la vez necesariamente tan cercanos, como gemelos idénticos, que llegan al punto de confundir, quien manda a quien, y/o cuales son los verdaderos límites y procesos, del mundo creativo.

Actuando como los puntos cardinales de una brújula guía, para el proceso que requiere la imaginación, de 68


CITA (CON) EL CONOCIMIENTO Saez Araneda estudiante arquitectura

irnatrio@gmail.com

Es una recopilación de estrofas de libros, que son ilustradas mediante una relación de analogías de palabras con imágenes, que tratan de mostrar realidades apartes o interpretaciones del sicoanálisis presente en las oraciones, sobre autores relacionados con el chamanismo, psicomagia y realismo mágico. Todos estos extractos serán enmarcado en el realismo de los “viajes”, enfatizado en las experiencias sicotrópicas, para realizar tales ilustraciones. Los extractos fueron escogidos con un afán, de que estos mismos tengan una continuidad lineal en el efecto de su lectura, para que genere un impulso en los recuerdos sobre el inconciente. Para que estos mismos queden en la retina y en los recuerdos latentes de los lectores. 69


“soñar requiere mucho poder, la mejor manera de obtener energia consiste en permitir que la luz solar penetre en los ojos, especialmente el izquierdo. Se trataba de mover la cabeza lentamente de un lado a otro, en tanto captaba la luz solar con el ojo izquierdo, entornado.” Extracto del libro “Segundo anillo de poder”, Carlos Castaneda, Pag. 270 70


Los

pajaros

son

los

fuegos

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artificiales

en

el

cielo.


“Escoge cualquier cosa. Pero escogela por anticipado y encuéntrala en tus sueños.Te dije que tus manos porque tus manos siempre estarán allí. Cuando empiecen a cambiar de forma, debes apartar la vista de ellas y elegir alguna otra cosa.”

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Extracto del libro “Viaje a Ixtlán”, Carlos Castaneda, Pag. 146


Perder la forma humaa era el único medio de romper ese cascarón, la única manera de liberar ese obsesionante centro luminoso, el centro de la conciencia que vene a ser el alimento del Águila. romper el cascarón significa recordad el otro yo y legar a la totalidad de uno mismo” Extracto del libro “El don del Aguila”, Carlos Castaneda, Pág. 240

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Convocatoria Para este nuevo número de la Revista Catalisis, la editorial (Con)texto critico hace un llamado abierto a todos/as quienes estén interesados/ as en realizar aportes, dado que creemos importantísimo poder seguir nutriéndonos número a número de los aportes foráneos. Ya que la utilización de este medio, y de este soporte que es la revista, solo lo manifestamos como una de las resultantes, en la búsqueda por la generación de espacios menos inertes, más dinámicos, de dialogo y opinión.

Grupo Editorial (Con)Texto Critico Mario Aravena Ignacio Sáez Rodolfo Garcia Patricio Zeiss Rodolfo Aedo Carolina Alvarez Antonieta Aedo Editorial (Con)Texto Critico editorialcontextocritico@gmail.com editorialcontextocritico.wordpress.com


La impresi贸n de 茅ste numero ha sido costeada por el Departamento de Desarrollo Estudiantil Universidad del Bio-Bio.


ED T O E I D I AL TO RI C RI A O L CO NTEX NT TO E XT CRI O TI C CO RI TI CO @G M . W A O L . RD I C PR OM E S S . CO M


Catalisis 03