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“SEPARACIÓN DE IGLESIA Y ESTADO NO ES SINÓNIMO DE LIBERTAD RELIGIOSA”

Constanza Bathich Rossak


Difícil es separar la iglesia

del estado, hasta su

marginalización extrema y más aun asegurar la identificación de un pueblo con la religión y el estado. Sin embargo de estas discrepancias y verdades erradas podemos aproximarnos a un problema que no muchos sino todos los países han debido experimentar a través de los tiempos. La separación de la iglesia y el estado es muy importante para cada institución, pero no es transcendente su completa separación para que exista una mayor libertad religiosa. Creo que el problema trasciende aun más allá

y se

debe a un menos cabo a los valores fundamentales de una vida en sociedad para que cualquier institución pueda ser establecida, respeto y tolerancia, valores al parecer olvidados. (Como también lo podemos asimilar a la institución del matrimonio.) En Chile últimamente somos parte del grupo mediocre que no reconoce oficialmente ninguna religión a pesar de que todo su ordenamiento jurídico descansa y se impregna en principios y valores Cristianos, no reconociendo así su propia y acabada tradición, y perdiendo de esta misma forma y día a día su legitimidad como estado, ya que en el caso de Chile y según las estadísticas, este es un país mayoritariamente CatólicoCristiano, que se identifica con los principios y valores que


pretende promover el mismo estado. De todas formas es importante reconocer que aunque Chile no sea capaz de formalizar una religión, al menos, es capaz de reconocer garantizar y proteger Constitucionalmente la diversidad de culto, aunque una cosa no implique a la otra; como es el excelente ejemplo a seguir de Gran Bretaña que a pesar de manifestar y mantener una iglesia definida dentro de su estado, no es totalitaria, al asegurarle un trato igualitario a todas las demás creencias religiosas.

Apartando me de cierta manera del contexto, en mi opinión el único responsable

de la represión de ciertas

religiones y en general de la libertad religiosa, es la misma religión. Y esto se ha podido comprobar a través de los

Ilustración 1: Hermenéutica jurídica

tiempos. A diferencia de las ideologías que son netamente políticas, las religiones son creencias, y esto es lo peligroso. Basta con remontarnos en la historia para entender


que si estudiamos el inicio de cualquier conflicto bélico, incluso de las grandes guerras mundiales, todas tienen su origen en algún aspecto religioso. La religión no es más que un quiebre en la humanidad; todas hablan del prójimo sin embargo al mismo tiempo todas son excluyentes unas con otras. Alcanza simplemente con ver lo que pasa en los colegios católicos en Chile y la discriminación que se hace con alumnos de padres solteros, separados o divorciados. Por lo tanto, ¿vale la pena realmente hablar de libertad religiosa? A mi juicio, no, ya que en la práctica esta nunca existirá en su totalidad, y esto porque la misma religión no lo permite. La única solución finalmente

será cuando no exista la

religión o al menos esta cambie su nombre.


“SEPARACIÓN DE IGLESIA Y ESTADO NO ES SINÓNIMO DE LIBERTAD RELIGIOSA”