Issuu on Google+

Conservatorio “Alberto Ginastera” Apreciación Musical 1 - 2007

Catálogo de Instrumentos Medievales Nueve Artículos


Catálogo de Instrumentos Musicales Medievales – Apreciación Musical I - 2007

Catálogo de Instrumentos Medievales Prólogo Durante el Ciclo Lectivo 2006, tuve el gusto de recibir como practicante en mi cátedra de Apreciación Musical 1, al entonces estudiante del Profesorado de Musicología, Rubén Travierso, poco antes de su graduación. Sus clases fueron sumamente interesantes y motivadoras, centrándose especialmente en el tema de los instrumentos musicales del Medioevo y el Renacimiento, por lo que lo invité a participar del concierto del “Decamerón Ensamble”, que como muchas veces antes, nos visitó ese año. Rubén grabó el concierto y con la autorización expresa de los músicos, el material pudo constituir un CD que fue entregado a la Biblioteca del Conservatorio “Alberto Ginastera”, para su uso como material didáctico. Esta experiencia me alentó a invitar al ya entonces Profesor en Musicología Rubén Travierso durante el siguiente ciclo lectivo 2007, para juntos organizar un evento de mayores proporciones en la Escuela de Teatro de Morón. Así realizamos, con la invalorable colaboración de todos los alumnos de la cátedra, un doble concierto con las agrupaciones “Decamerón” y “Marión”, quienes además aportaron sus instrumentos para la realización de una exposición de los mismos. En relación a la mencionada actividad, el musicólogo invitado supo incentivar a los estudiantes a realizar una primera experiencia en investigación, que quedó plasmada en un catálogo de instrumentos medievales, cuya primera impresión fue presentada en el evento y entregada a las agrupaciones participantes y a la Biblioteca del Conservatorio ‘Alberto Ginastera’. El catálogo compiló los trabajos de los estudiantes. Ellos eligieron instrumentos específicos y realizaron artículos sobre ellos, con bibliografía aportada por nuestro colaborador ya citado, quien también se encargó de realizar las correcciones necesarias. Mi agradecimiento a su brillante y vocacional trabajo que aportó mucho a mi cátedra, mi reconocimiento a todos los integrantes de los Ensambles “Marión” y “Decamerón” por su entrega artística y mi felicitación a todos los alumnos que participaron en el evento y en la confección del presente catálogo, aporte de los alumnos del Ciclo Lectivo 2007 al material de la cátedra, que en esta segunda impresión se integra a los recientes trabajos sobre Teatro Medieval. Eduardo Percossi. Marzo de 2009.

5


Catálogo de Instrumentos Musicales Medievales – Apreciación Musical I - 2007

Tambor de cuerdas (Tambourin fr.; cicuterna, it.; altobasso, ve.; schellen-tromme, al.; tun tun, vas.fr.; chicoten, zar. es.)

Este instrumento tuvo una amplia difusión en la Edad Media y el Renacimiento. Se encontraba en uso antes del siglo IX conocido como chorus y luego llamado gaita a partir del s. IX. En el siglo XII Aimeric de Peyrac (c. 1300) describe en sus fuentes literarias: "coros consonantes percutiendo una cuerda doble". Guillaume de Machaut (c. 1300-1377) alude a este cordófono en su obra Le remede de la Fortune y en L'a prise d'Alexandrie. La forma del tamborín de cuerdas varía según el país y la región. Es un instrumento de cuerdas percutidas configurado por una caja armónica longitudinal u oblonga de madera, con una o más rosetas por oído, provista de dos puentecillos en cada extremo, sobre los cuales se sujetan las cuerdas. Las cuerdas eran gruesas y estaban construidas con tripas de cerdo. La cantidad de cuerdas era variada; hubo de dos, tres, seis y siete cuerdas. Éstas eran afinadas mediante clavijas que se encontraban en la parte superior de la caja y en algunos casos eran emplazadas frontalmente. Las cuerdas eran percutidas todas al mismo tiempo por medio de una vara o baqueta que se sostenía con la mano derecha produciendo un sonido suave. Antes de mediados del siglo XV el músico ejecutante sostenía el instrumento con su brazo izquierdo en forma horizontal, luego pasaría a sostenerlo de manera vertical, de forma paralela al tronco o pecho del músico con el antebrazo izquierdo, mientras que con la mano sostenía una flautilla o gaboulet, flauta de tres agujeros que ejecutaba el canto o la danza por medio de tónicas y dominantes. Las medidas del tambor de cuerdas eran diversas dependiendo de la región; en el museo instrumental de Bruselas se guarda un tambourin de Bearn de 91 cm. de alto y 20.5 cm. de ancho. Antes del siglo XIV este instrumento era tocado por trovadores en las cortes y la alta aristocracia. Pero a partir del Renacimiento se convirtió en un instrumento de carácter popular, donde forma parte de espectáculos de diversión para los campesinos y los burgueses en distintas regiones de Europa.

5


Catálogo de Instrumentos Musicales Medievales – Apreciación Musical I - 2007

Trompa marina (En. tromba marina, marine trumpet; fr. trompette marine; ger. marientrompete, trompetengeige, nonnengeige or trumscheit, pol. tub maryna) Es un instrumento de cuerda de forma triangular o trapezoidal usado en la Europa medieval y durante el Renacimiento. Fue popular en el s. XV sobreviviendo hasta el s. XVIII. Su nombre procede de su sonido similar al de la trompeta. Se toca sin apretar las cuerdas; obteniéndose un sonido natural, armónicos, pulsando ligeramente con el pulgar en los puntos nodales. En Alemania, cuando la trompeta era usada masivamente en las iglesias, las monjas a menudo la sustituían por la trompa marina porque a las mujeres no les estaba permitido tocar la trompeta, de ahí el nombre Nonnengeige (literalmente, violín de monjas). El instrumento cae en desuso durante la primera mitad del s. XVIII, cuando sólo era utilizado por los músicos itinerantes y callejeros. En tiempos de Michael Praetorius (1618), su longitud era de aprox. 1,85 m. y los tres lados de la base median 18 cm., disminuyendo hasta 5 cm. en el mástil. Las medidas de la trompa marina, la forma de la caja y el número de cuerdas variaban considerablemente. Para mejorar el timbre y reforzar los tonos armónicos puros sin incrementar los sonidos estridentes debido a la acción del puente, algunas veces, dentro de la caja de resonancia se añadían, una cuerda octava de la mitad de la longitud de la cuerda melódica, e incluso otras dos más, respectivamente la duodécima y doble octava, que actuaban como cuerdas simpáticas. La única cuerda, generalmente la cuerda Re de un cello, unida a la caja de resonancia pasa sobre un lado del puente, dejando que el otro vibre libremente sobre un plano de marfil o cristal situado sobre la caja de resonancia, creando un brassy buzz (zumbido de metal). El puente, debido a su forma curiosamente irregular, se conocía también como zapato; era grueso y alto en el lado de la cuerda, y bajo y estrecho en el lado situado a la izquierda haciendo vibrar el cuerpo con cada movimiento del arco. Una cuerda llamada guidón se enrolla en la cuerda melódica debajo del puente subiendo hasta el clavijero donde se enrolla en una clavija. El guidón ajusta el balance del puente tirando de la cuerda.

5


Catálogo de Instrumentos Musicales Medievales – Apreciación Musical I - 2007

Rabel (En. rebec, fr. rabequet, it. rebeca)

El rabel es un pequeño cordófono de arco, de factura semejante al rabab, laúd de origen árabe, que debió introducirse en Europa en la época de las cruzadas y de él nació el rebec o rabel, instrumento de origen hispánico. Los rabeles más antiguos tenían tornavoces de media luna; otras veces llevaban una boca emplazada cerca del angostamiento de la caja. En los modelos renacentistas del rabel, el oído consistía en una o varias rosetas. Una de las influencias que recibió del rabé morisco era la diferencia de altura que existía entre la tabla armónica y el bateador. El rabel estaba compuesto por dos o tres cuerdas de tripa, afinadas por cuartas o quintas, que se anudaban a un cordón ubicado en la parte inferior de la caja. Con el tiempo solo pervivió un tipo de rabel pequeño cuyo desarrollo incidiría en la pochette francesa. El nombre latino del rabel es el de lyra rustica. Los tipos de rabel fueron múltiples y se han diferenciado notablemente al paso del tiempo. Se usaban generalmente para acompañar el canto y todavía hoy perviven en algunas zonas de Extremadura y de Castilla. Hasta el siglo XVI, el rabel fue usado por el pueblo (cantores callejeros) y la burguesía en las fiestas y regocijos. Los ministriles lo empleaban con la vihuela, la cornamusa, el oboe, flauta y tamboril, en las bodas y en las funciones populares. El mango del rabel estaba esculpido a veces en forma de lindas cabezas de mujer y otras veces representaba rostros deformes a los que daban un aspecto de delgadez excesiva unos rasgos angulosos. De allí el uso de las frases cars de rabel para designar un rostro magro, mal hecho, y seco como un rabel, para designar la flacura de alguien.

5


Catálogo de Instrumentos Musicales Medievales – Apreciación Musical I - 2007

Arpa Románica El modelo usual del arpa románica era corpudo y de tamaño pequeño.Las miniaturas la reproducen con una caja bastante curva y una columna notablemente arqueada, como sucede en El beato del Burgo de Osma (siglo XI). No dista mucho del espécimen representado en Las Cantigas del rey Sabio (m. 1284), algo más tarde, en el Breviaire Dominicain (c. 1300), conservado en la Biblioteca Municipal de Toulouse, encontramos un instrumento muy parecido en manos del rey David, pues el arpa fue considerada atributo suyo durante toda la Edad Media. Así, en la misma época, en la que aparecen innumerables representaciones del mismo tema, vemos al rey citado con un arpa. La técnica de ejecución durante la Edad Media fue variada; por lo común, mientras los dedos de la mano derecha pulsaban las cuerdas, la izquierda era usada también a modo de cejilla con el fin de acortar la longitud de aquellas, logrando así, además de un sonido distinto, la emisión de armónicos. Para subdividir la cuerda tañida se empleó el pulgar, con el cual, junto con el índice y el medio, se realizaba la digitación. Los sonidos se apagaban con las manos extendidas. Los juglares y ministriles de arpa eran ciertamente numerosos, por cuanto fue uno de los instrumentos más apreciados del medioevo dentro de la música culta. Ello hace que los documentos que atestiguan su presencia en la vida musical son muy abundantes. Por lo que respecta a los reinos hispánicos, sabemos de la gran profusión de estos ministriles.

5


Catálogo de Instrumentos Musicales Medievales – Apreciación Musical I - 2007

Salterio (También Ilamado psalterium, psalter; cat. saltiri; fr. psalterion, saltere, sauterie; ing. psaltery; it. salterio; en países vascos y Aragón, chorus, tambor de cuerdas, chunchun, tun-tun) Instrumento de cuerdas pulsadas, que consistía en una caja de resonancia plana, con uno o varios oídos de roseta, sobre la que se extendían las cuerdas. La cítara de la que deriva el salterio de caja se denominaba santir o santur, de origen persa, y tuvo un arraigo notable en la civilización caldea, donde se le conoció con el apelativo de psanterin o psantrin. El santur, en su sentido específico, será el punto de partida del instrumento llamado dulcema en la España medieval y renacentista. Una de las distinciones definitorias de éste con respecto al salterio será la forma de ataque de la cuerda, ya que en la dulcema se produce mediante la percusión de una varilla o macillo, mientras que en el salterio la cuerda se pulsa. Fue a partir del siglo XIII cuando se produjo la verdadera expansión del salterio, cuya vigencia en la música culta duraría hasta finales del siglo XV. El instrumento, adquirió diversos formatos. Uno de ellos consistió en un gran salterio de caja trapezoidal o rectangular, que era el caño entero o canno entero, que aparece reproducido en las Cantigas de Santa María del rey Sabio (m. 1284) y del cual nos hablara el Arcipreste de Hita en el Libro de buen amor (c. 1330). Estos instrumentos, que pueden apreciarse en numerosos capiteles y pórticos catedralicios, como sucede en el famoso Pórtico de la Gloria (1188) de la catedral de Santiago de Compostela o en el Pórtico del Paraíso de Orense, estaban provistos de cuerdas de metal, a menudo plata, afinadas en grupos de tres. Se tañían con las uñas o bien con la ayuda de un plectro, una varilla estrecha o una pluma, o con ambas cosas a la vez. También era frecuente el uso de unos dediles puntiagudos. El salterio fue representado con frecuencia en temas marianos junto a otros instrumentos de dulce sonoridad —flauta dulce, Iaúd, órgano portátil, arpa y mandora—, pero también fue muy apreciado en el ámbito de la música profana. Su presencia en las cortes y casas señoriales también fue muy importante. Durante el siglo XV, con el advenimiento de los instrumentos de tecla, el salterio pasaría a un segundo plano, especialmente a partir de la siguiente centuria, cuando se reservó para el uso doméstico y para acompañar el canto en algunas iglesias. A partir de la evolución de éste nació un instrumento llamado arpaneta. Algo similar sucedió con la dulcema, a la cual se le puede considerar, por el sistema de ataque de las cuerdas, una antecesora del clavicordio, mientras que el salterio lo es del clave, ya que en éste las cuerdas se pulsan y no se percuten, como sucede en el clavicordio.

5


Catálogo de Instrumentos Musicales Medievales – Apreciación Musical I - 2007

Laúd (al. laute, fr. luth, it., lauto, leuto, liuto) Posee un gran cuerpo en forma de pera y tres rosetones, y un mástil corto sin trastes que lo hacen muy indicado para interpretar música con escalas microtonales. El instrumento tiene una estética llena de simbolismo en relación con astros, animales y músico terapia. Su nombre procede de la combinación de palabras árabes: ud, madera, y al, aglutinado. Así adquirió el nombre de alaúd, el cual cambió en el siglo XII llamándose por fin laúd en Europa. Hacia fines del siglo V este cordófono encuentra un notorio cultivo en Bizancio y el tiempo hará convivir sobre todo en África al trichordón, que era un laúd de largo mástil. Paralelamente se fue creando el barbat o barbut, que significa pecho de ánade (ave semejante a un pato) cuya tapa recordaba al animal. Luego en el siglo VII los árabes trocaron la membrana de la tapa por una delgada tabla de madera. El hecho de que se construyera con madera hizo que tomase el nombre de ud. Por ultimo hacia el siglo IX el clavijero del ud comenzó a angularse notablemente hacia atrás con clavijas laterales. Las cuerdas eran dobles y poseía una tapa armónica. Cabe destacar que fue usado en épocas clave de la historia, tales como el barroco y el renacimiento, luego cayó en desuso, para resurgir en el siglo XX. El laúd se construye primordialmente con dos piezas ensambladas: la caja, construida con duelas de madera de nogal y una tapa armónica de madera de pino abeto. La unión entre la tapa y el vientre del instrumento se efectúa mediante una tira de unión incorporada directamente a la madera. También se colocan unas barras transversales en el interior para evitar que la tensión de las cuerdas deforme la tapa. La distribución de las barras posee leves irregularidades porque una ubicación perfectamente regular tiende a forzar el tono fundamental de algunas notas y ahogar el sonido de otras. Su tabla armónica tiene un grosor de uno o dos milímetros. Según la época los laudes tuvieron siete, ocho, once y diez trastes; tres de ellos sobre la tapa. Los instrumentos que contaron con esta última característica fueron los más apreciados. Las clavijas eran talladas en madera de peral. Tenían cinco órdenes dobles de cuerdas Ilamadas por sus registros timple, pequeño intermedio, gran intermedio, contratenor y tenor. Más adelante se le añadió un sexto orden que fue Ilamado bajo.

5


Catálogo de Instrumentos Musicales Medievales – Apreciación Musical I - 2007

Guitarra (del ar. kitara, y este del gr. kithara; al., gitarre, guitarre; fr., guitare; i., guitar; it., chitarra)

Cordófono punteado, de la familia del laúd, provisto de resonador y mango independiente, aunque diferenciado de aquel por la posesión de aros y escotaduras y por la constitución plana de su espalda. En el sentido que nosotros le damos, la guitarra no aparecerá hasta los albores del Renacimiento. Durante la Edad Media se diferenció entre guitarra latina y guitarra morisca. Ésta contó con numerosos apelativos, como los de moracho, morache, enmorache, enmoracho. De esta guitarra morisca, se encuentran numerosas noticias, a veces aludida simplemente como moresche o guitare moresque. Johannes de Grocheo (c. 1300), en la parte de su tratado destinada a la musica vulgaris, nos habla de la quitarra sarracénica. Pero el musicólogo J. J. Rey señala que los intentos de diferenciación entre ambas guitarras no deja de ser un juego o una tentación vana, ya que no es posible fijar sus caracteres: la que para Sachs podría ser guitarra morisca, para Lamana es guitarra latina. Podemos comprobar como los ministriles de guitarra eran ciertamente numerosos en las cortes, sobre todo españoles del siglo XV.

5


Catálogo de Instrumentos Musicales Medievales – Apreciación Musical I - 2007

Cuerno (Lat. cornu; al. horn; fr. cor; i. horn; it. corno)

Aerófono fabricado con astas de buey o de carnero y empleado a modo de bocina. El tamaño varía poco entre las diferentes piezas encontradas, sucediendo lo mismo con la afinación. En este tipo de bocina el órgano sonoro era la boquilla formada al hacer un corte en la parte más estrecha del cuerno, mientras que en el cuerno de cabra el órgano sonoro era la embocadura con el bisel. La armonía varía según la ubicación de los labios en la misma. Algunas ilustraciones medievales, sin embargo, muestran el instrumento dotado de agujeros, cuyas notas son las de la escala pentatónica. Con el descubrimiento del bronce, se ornamentó con este metal y tiempo después, especialmente en los países nórdicos, se fabricó también enteramente en bronce a modo de trompa. Su difusión en el continente europeo se dio a través de los pueblos célticos. Por el sur, los etruscos también habían aportado cuernos ornamentados y provistos de una gruesa anilla protectora en su extremo superior; asimismo empleaban cuernos de marfil, bronce y madera. Tras haber extraído el tuétano de un cuerno de cabra, se le da un corte en la punta que después se rellenará parcialmente con cera para permitir que pase el aire a través de él. A un centímetro y medio de ese corte se hace otra incisión oblicua que deje el aire en el tubo interior y permita crear un bisel sobre el que chocará el soplo de aire que enviemos a través del corte anterior. Sebastián de Covarrubias (1611) indica que los cuernos han servido de trompetas en la guerra, y llámanse bocinas porque se hacen sonar con la boca. En la Sagradas Escrituras son infinitos los cazadores y los correos que usan de estas bocinas o cornetas para convocar el ganado de cerda, llevarlo y traerlo al campo. Usado desde el Neolítico como instrumento de señales, poseía un sonido áspero y sordo. Su principal función, como se ha dicho, fue la emisión de señales, ya para la comunicación entre pueblos, como toques de guerra o como aviso de convocatoria. Cayó en desuso en el Siglo XV y fue definitivamente relegado por las trompetas y cornetas. 5


Catálogo de Instrumentos Musicales Medievales – Apreciación Musical I - 2007

Chirimía (chalemie o chalemelle en frances, y éste del latín calamellus, diminutivo de calamos, caña; schalmei o schalmey en alemán, chalmeye, shawn, shalm o shalme en inglés, ciarambella en italiano). Instrumento de madera, de tubo cónico, con un pronunciado pabellón. Consta de nueve o diez orificios y es de doble lengüeta. Existe también la chirimía con lengüeta sencilla o circular. Se fabrican en distintos tamaños, sea tiple, tenor o bajón. Dichas lengüetas están hechas de caña. La doble lengüeta posee las cañas juntas y ligadas. Están en movimiento con la continua violencia del aire, hiriéndose una a otra con tanta velocidad, que se hacen indistinguibles a los golpes, y estos ayudan el aumento del sonido con la introducción del aire en el cóncavo, por el conducto de la caña. Inicialmente, el instrumento poseía ocho orificios para la digitación; el séptimo y el octavo eran en realidad el mismo orificio doblado con el fin de facilitar al músico la utilización de uno o de otro, según la posición de sus manos. Ocasionalmente, uno de los orificios se tapaba con cera, dependiendo de la técnica del ejecutante. La lengüeta iba insertada en una especie de pieza metálica tubular (cuivret) que se introducía en el cuerpo del instrumento. La chirimía es de origen oriental, forma una familia junto a las bombardas (chirimía grave) y está entroncado con la genealogía del surnay (oboe). Por tanto, desciende de muestras de lengüeta propias de pueblos mediterráneos. Como antepasados suyos deben contemplarse el aulos griego y la tibia romana que, debido a las invasiones nórdicas, desaparecieron hacia el siglo V. Los instrumentos de boquilla fabricados con asta o metal desplazaron entonces a los de lengüeta. Hasta que, nuevamente, las penetraciones islámicas volvieron a introducir la lengüeta como medio de emisión sonora (técnica que en las zonas orientales no había dejado de cultivarse). Su sonido alcanzó un lugar de privilegio en la música occidental y fue muy apreciada por los ministriles. Se utilizaba no solo en la música corporativa, cortejos reales y ceremonias protocolarias, sino también en los bailes, alboradas o marchas procesionales. Todavía en las primeras décadas del siglo XVIII queda el testimonio del uso de chirimías en las iglesias, pero posteriormente, ésta comenzó a suplantarse por el oboe (por ser más versátil y técnicamente dotado) hasta perderse por completo la práctica de las chirimías en las iglesias.

5


Catálogo de Instrumentos Musicales Medievales – Apreciación Musical I - 2007

Pandereta (tamburín o schelentrommel, al.; tamburello o tamburino, it.; tambour de basque, fr.; tamborim, po.; tambourine o timbrel, i.)

Instrumento de percusión, similar al pandero, constituido por un simple y pequeño marco, una membrana y sonajas o cascabeles. Según historiadores, la pandereta data del siglo XVI, utilizado en ceremonias religiosas y festivas: en 1536, en las fiestas del Corpus y de San Gregorio organizadas por el cabildo zaragozano, figura un músico de panderete. Asimismo, un documento de 1558 procedente de la Obrería de San Pablo, hace referencia a panderete durante las ceremonias procesionales. También en Zaragoza, entre los ministriles de la parroquia de San Pablo, figura en 1561 otro documento citando el instrumento. Se toca haciendo resbalar uno o más dedos por ella o golpeándola con ellos o con toda la mano. En ocasiones se golpea con otras partes del cuerpo.

Pandero (Tamboril, es.; timbrel; tambour; tof, hebreo)

Tambor de mano de una pieza, compuesto por un marco de madera que puede estar cubierto por una piel o membrana en uno de sus lados. El instrumento es el que marca el ritmo de muchos géneros musicales y es característico de las estudiantinas y rondallas, cuyos orígenes son más antiguos que la época colonial latinoamericana.

5


Catálogo de Instrumentos Musicales Medievales – Apreciación Musical I - 2007

Derbake (del ar. dardbukkeh; darabooka, darabuka, darabuke, darabukka, darabuky, darboka, derbanka) Su origen se remonta a las civilizaciones de Babilonia y Sumeria (1100 a.C.) Tambor de caja de pequeño formato, en los países árabes. El tipo primitivo -aún conservadode este tamborcillo poseía forma de copa y estaba cerrado por una única membrana; por lo general su caja era de cerámica, aunque también se elabora con madera. Otro tipo de derbuka, muy extendido entre los pueblos del norte de África y usado profusamente por los muladíes, mozárabes en la península ibérica durante la Edad Media, fue un tambor provisto de dos cuerpos en forma de embudo, unidos por su parte más angosta. Sus materiales de construcción fueron la cerámica y también el cobre. La longitud de su cuerpo oscilaba entre los veinte y cuarenta y cinco centímetros, teniendo su parche de quince a veinticinco centímetros de diámetro. Se sujetaba con el brazo izquierdo y el costado, mientras que la mano derecha golpeaba la membrana. El golpe producido en el centro de esta se denominaba dum; si el músico percutía en el extremo del parche, era llamado tek. La música en todo medio oriente tiene su desarrollo en lo religioso y cuando no es así al menos tiene connotaciones místicas o espirituales. Su expansión llega a influenciar nuestra cultura americana a través de los moriscos que llegaron al continente con los españoles, esto comienza en épocas del imperio otomano, donde la música tuvo gran importancia y difusión, las cortes enviaban músicos a muchas partes del imperio incluso a lugares remotos donde la influencia de esta cultura se fundió e influyó de manera importante, como lo podemos apreciar en España, no solo en la música sino también en la arquitectura.

5


Catálogo de instrumentos antiguos