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LÍNEA 14


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LÍNEA 14

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2da EdiciĂłn, Junio 2017

Asesoramiento en diseĂąo de contenidos


Índice Autoridades 07 Agradecimientos 09 Prólogo 11 Unidad 1 - Construcciones de género: masculinidades, feminidades y diversidades sexuales 13 Presentación 17 1. Algunos conceptos previos 19 2. Primeras conclusiones 45 Bibliografía 47

Unidad 2 - Violencia doméstica contra las mujeres

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Presentación 53 2.1. Marco conceptual sobre violencia 55 Bibliografía

87

Unidad 3 - La intervención policial

89

Presentación

93

3.1. La intervención policial

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3.2. Consideraciones finales

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Bibliografía

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Anexo I

131

Anexo II

133

Anexo III

135

Anexo IV

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Autoridades Gobernadora de la Provincia de Buenos Aires María Eugenia Vidal Vicegobernador Daniel Salvador

Ministro de Seguridad Cristian Ritondo

Secretario de Derechos Humanos Santiago Canton

Subsecretario de Planificación, Gestión y Evaluación Vicente Ventura Barreiro

Subsecretaria de Género y Diversidad Sexual Daniela Reich

Director Provincial de Formación, Capacitación y Evaluación Gaston Ochoa

Directora Provincial de Género y Diversidad Sexual Victoria Vaccaro Director de Investigación y Registro Estadístico Diego Cao Director de Programas y Proyectos para la Equidad de Género y la Diversidad Sexual Ariel Sanchez

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Agradecimientos Área Género del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo. Asesoría General de Gobierno provincia de Buenos Aires. Auditoría General de Asuntos Internos, Ministerio de Seguridad provincia de Buenos Aires. Ministerio de Justicia provincia de Buenos Aires. Superintendencia de Políticas de Género, Ministerio de Seguridad provincia de Buenos Aires.

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Prólogo La Subsecretaría de Género y Diversidad Sexual de la Provincia de Buenos Aires considera que la sensibilización, capacitación y formación continua en las temáticas de género constituyen tareas fundamentales para la erradicación de todo tipo de violencias contra las mujeres y para garantizar el pleno ejercicio de los derechos sin distinción de género, identidad de género u orientación sexual. Ustedes son el primer eslabón en la resolución de las problemáticas de violencia de género. Por ello, conocer las herramientas, tanto conceptuales como procedimentales, es clave para poder resguardar y proteger los derechos de las mujeres. Los objetivos generales del curso vienen a cumplir algunos de los desafíos presentados en el “Plan integral de género” de la provincia de Buenos Aires. Nuestra misión es que cada policía, tanto de Comisarías de la Mujer y Familia como de Seguridad, conozca las pautas de intervención en casos de violencia de género y familiar, promueva el acceso a la just­icia de las mujeres víctimas de violencia­ y asegure que se cumplan la­s medidas judiciales y se garantice la se­guridad de la víctima en cada intervenció­n. Necesitamos un Estado presente en la temática, que persista en la lucha contra la violencia de género. Este curso de capacitación sirve para fortalecer las herramientas de actuación frente a los hechos ya sucedidos y les da herramientas para saber cómo proceder ante una denuncia. El fin es que todos/as, funcionarios/as públicos/as y ciudadanos/as, podamos prevenir y reducir prácticas violentas. Este espacio que aquí iniciamos, en articulación con el Ministerio de Seguridad de la provincia, busca mejorar los mecanismos de intervención del Estado en la temática con la meta de resolver la problemática en todo el territorio de la provincia. Hago propias las palabras de la Gobernadora María Eugenia Vidal al presentar el plan cuando dijo que el violento persiste, pero el Estado no; y es justamente eso lo que tenemos que modificar para garantizarle desde el gobierno de la provincia a cada mujer una vida libre de violencias.

Lic. Daniela Reich Subsecretaria de Género y Diversidad Sexual Secretaría de Derechos Humanos Buenos Aires Provincia

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Las definiciones sobre violencia contra las mujeres contenidas en los instrumentos internacionales (como la Declaración de Naciones Unidas sobre la Eliminación de la Violencia, la Convención de Belém do Pará y la Recomendación Nº19 de la CEDAW, entre otras) son consistentes en tomar como punto de partida el reconocimiento de que este tipo de violencia constituye una manifestación de la desigualdad de género, que aún existe en nuestras sociedades. La particularidad de este tipo de violencia consiste en que la agresión es ocasionada por una persona perteneciente al círculo afectivo de la víctima, de quien sería esperable una conducta contraria de protección o cuidado. Esta condición genera un incremento significativo de sus efectos nocivos respecto a otras clases de violencia, con consecuencias que lesionan la estructura subjetiva de las víctimas, provocando modificaciones en su comportamiento, en su capacidad afectiva y vincular y en su autoestima, ocasionándole sufrimiento y dificultando su normal desarrollo. El equilibrio emocional, los recursos psicológicos disponibles y el valor que la víctima le atribuye al hecho sufrido determinan su reacción frente al mismo. Así, de la evaluación que cada persona realice de su situación particular y de los recursos de los que dispone para afrontarla, dependerá la magnitud de las consecuencias y los alcances de la recuperación. En este sentido, el principal camino para acabar con la violencia de género es la prevención. Esto incluye, por supuesto, un cambio global en la forma de ver las relaciones entre los géneros, un cuestionamiento de los roles sociales y de los estereotipos. Dichos cambios deben partir de las personas adultas y del Estado, con el objetivo de que se transmitan eficazmente a los más jóvenes, en su etapa formativa y de construcción de valores. Es por lo anterior, que un Manual de Actuación Policial ante Casos de Violencia Doméstica contra las Mujeres, es una herramienta útil para prevenir, resolver y advertir hechos que vulneren los derechos de las personas que son afectadas por razón de su género.

Dr. Vicente Ventura Barreiro Subsecretario de Planificación, Gestión y Evaluación Ministerio de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires

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UNIDAD 1 Construcciones de gĂŠnero: LĂ?NEA 14 masculinidades, feminidades y diversidades sexuales


ÍNDICE UNIDAD 1 Construcciones de género: masculinidades, feminidades

y diversidades sexuales

Presentación 17 1. Algunos conceptos previos 19 1.1. Género 19 1.1.a. La perspectiva y los estudios de género 21 1.1.b. Patriarcado y relaciones de poder 23 1.2. La construcción social de lo masculino 27 1.2.a. La masculinidad hegemónica 29 1.3. La construcción social de lo femenino 33 1.3.a. Los mandatos de la feminidad (la maternidad, el mandato de belleza, consecuencias) 34 1.4. Diversidad y disidencia sexual 38 1.4.a. Modelo heteronormativo y ley de Matrimonio Igualitario 38 1.4.b. Género, cuerpo e identidad y ley de Identidad de Género 41 1.4.c. Otros modelos de familia 44

2. Primeras conclusiones 45 Bibliografía 47

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Presentación En esta Unidad trataremos algunos conceptos teóricos, que nos permitirán comprender cuál es el modo en el que se dan las relaciones de varones y mujeres en la cultura actual. La categoría de género permite entender cómo construimos y damos sentido a lo masculino y lo femenino, y cómo esas construcciones influyen en la vida cotidiana. Estructuran la forma de ver e interpretar el mundo, los deseos y expectativas respecto de los proyectos de vida y, principalmente, todo lo que nos permite pensarnos como sujetos, personas únicas. Pondremos el foco especialmente, en la cuestión de las diferencias de rango o jerárquicas entre las relaciones de género. La valoración de lo masculino sobre lo femenino, impacta en el desarrollo de las personas de un modo diferencial según el género, ya que: coloca a las mujeres en desventaja, las ubica en un lugar subalterno respecto de sus pares varones, les obstaculiza el acceso a los derechos políticos, sociales y económicos e impide el desarrollo de una vida plena. El concepto de patriarcado será utilizado para analizar la problemática de la desigualdad y la inequidad de género; las formas en las que la masculinidad hegemónica -ideal del ser varón– domina y marca el pulso de las relaciones sociales. Al comprender y comenzar a aplicar estos conceptos podremos ir desarmando discursos, imágenes, mitos, costumbres, y todas las representaciones que hoy nos parecen del sentido común y aparentemente indiscutibles. Luego, en las unidades siguientes profundizaremos estas ideas para entender el complejo problema de la violencia de género.

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1. Algunos conceptos previos 1.1 Género Algunos conceptos fundamentales de la perspectiva de género ayudan a comprender el tema de la violencia familiar. Las nociones de:

SEXO

GÉNERO

PATRIARCADO

Permiten reflexionar y cuestionar la forma en que los varones y las mujeres se relacionan en la vida cotidiana.

Categoría de género: Se refiere a las relaciones sociales entre varones y mujeres. En nuestra sociedad son relaciones desiguales y jerárquicas. Esa desigualdad no se explica en base a las diferencias “naturales” (anatómico-fisiológicas) entre sexos; sino que son las interpretaciones culturales que se hacen de esa diferencia sexual/anatómica.

Ejemplo: Escuchamos decir que “los varones tienen que ser fuertes y no llorar”, y “las mujeres son débiles y sensibles”; como si sólo por el hecho de ser varón está prohibido llorar, sin importar si es por tristeza, dolor o alegría. Sólo pensar en un varón llorando, se lo interpreta como un acto de debilidad.

Sexo y género ¿Es lo mismo? Durante mucho tiempo los términos sexo y género fueron conceptos intercambiables, tanto teórica como operativamente. Aún hoy, muchas planillas y formularios administrativos piden completar femenino/masculino en los espacios destinados a género/sexo entendiendo que son conceptos reemplazables. Sin embargo, las Ciencias Sociales y Humanas, a partir de la década del 60, comenzaron a diferenciar un término del otro. Esto permitió evidenciar y denunciar que a partir de atributos anatómicos se construían relaciones sociales desiguales.

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Concepto de sexo: Se refiere a la clasificación cultural binaria de las personas y de otros seres vivos de acuerdo a criterios genéticos, biológicos, físicos y fisiológicos.

Así, según el sexo se suele encasillar a los seres humanos dentro de dos categorías excluyentes (hembra o macho), que puede resumirse así:

VAGINA = HEMBRA PENE = MACHO

Como ya vimos, el concepto de género se refiere a la construcción cultural del cuerpo sexuado. Es a partir de esta construcción que la sociedad asigna a las personas ciertas cualidades, roles y expectativas basadas en su sexo (características biológicas). Entonces, al ser una “construcción cultural” la noción de género varía de un grupo a otro y de una época a otra.

BUENOS AIRES 1916

TEHERÁN 2016

BUENOS AIRES 2016

Así, a las hembras se les dan características y roles asociados con lo femenino, y a los machos se les adjudican características y roles identificados con lo masculino. Estas características establecidas socialmente de la masculinidad o de la feminidad varían según el lugar y el tiempo. Entonces, las actitudes, y las conductas que una persona deberá cumplir para ser considerada “femenina” dependerán del momento y del sitio en el cual nos detengamos.

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Resulta importante comprender que cuando hablamos de género no estamos hablando sólo de mujeres. Los seres humanos no nacemos “femeninos” o “masculinos”, sino que la asignación del género sobre el cuerpo sexuado es, como dijimos, una imposición social e histórica que nos construye y define como varones y mujeres.

1.1.a. La perspectiva y los estudios de género En 1975, Gayle Rubin define por primera vez el sistema sexo/género como:

“el sistema de relaciones sociales que transforma la sexualidad biológica en productos de actividad humana…”1. Este sistema sexo-género se basa en otro sistema de opuestos: el par naturaleza/cultura.

SEXO / GÉNERO NATURALEZA / CULTURA

Al sexo se lo asocia con lo natural o biológico: • las hormonas • los genes • los genitales Mientras que el género es asociado con lo cultural: • prácticas sociales • creencias • lo aprendido Cuando se habla de sexo, entonces, se hace referencia a machos o hembras determinados/as por la biología. Se habla de naturaleza. Cuando se habla de género, por otro lado, se habla de lo masculino, de lo femenino. Se habla de construcciones sociales. Se habla de cultura.

1

Rubin, Gayle, “The traffic in women: notes on the political economy of sex”, REITER, R. (Ed.), 1975.

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SEXO

GÉNERO

Lo natural, biológico Machos o hembras La naturaleza

Lo Cultural Masculino / Femenino Construcciones sociales

Al diferenciar los conceptos sexo y género se cuestiona la idea de que varones y mujeres ocupamos ciertos lugares y roles en la sociedad, sólo porque “naturalmente” nacimos para esos roles.

Ejemplo Al ser las mujeres quienes tienen la capacidad de gestar y parir un bebé, se supone que ellas son más aptas que los varones para las tareas de cuidado de los/as hijos/as.

Primeras conclusiones Hablar desde la perspectiva de género nos permite ver que las diferencias entre varones y mujeres de deben mayormente a los comportamientos y atributos adquiridos y transmitidos culturalmente, y no tanto (no sólo) con las características o biológicas. Ahora bien, además de ser un conjunto de características culturales que se asocian con los modos de ser de varones y mujeres, el género es una perspectiva.

¿Qué significa esto? En Ciencias Sociales se habla de “perspectiva”, como una forma aguda e incisiva de mirar e interpretar el mundo. Es una mirada crítica sobre los temas. Pensar desde la perspectiva de género, nos ayuda a cuestionar (por su propio carácter crítico) nuestras representaciones, ideas, costumbres y formas de pensar y de proyectar. Comienza así a advertirse que las relaciones entre las personas (que están profundamente arraigadas en nuestras costumbres), son históricamente construidas y pueden, entonces, modificarse.

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Mirar la realidad con la lente de la perspectiva de género significa entender que no existe una forma única de ser varón y/o mujer. Esto nos permite empezar a pensar la construcción de la identidad de las personas como algo dinámico y en permanente reformulación. Los seres humanos somos seres de costumbres. Muchas veces, esas costumbres las hacemos tan naturalmente que las confundimos con cuestiones instintivas o naturales. Ejemplo Creemos que, sentarse a la mesa para almorzar o cenar es una actividad natural. Sin embargo, no es así. Lo natural es alimentarse. Cómo, qué, dónde o cuándo comemos, es algo propio de la cultura del lugar y según la época. Seguramente un integrante de una tribu cazadora del centro de África nos mirará extrañado ante la propuesta de sentarse a la mesa.

Naturalizamos, tomamos por natural, aquello que en realidad es cultural.

El enfoque de género nos ayuda a comprender cómo el mecanismo de naturalización plantea desigualdades sociales a partir de las diferencias anatómicas propias de los varones y las mujeres. Podemos decir que una mirada de género implica revisar los significados de todas nuestras prácticas y discursos, incluidos los más íntimos. Es entender que las sociedades se construyen a partir de procesos históricos y que como tales, son socialmente construidos, por lo que pueden ser transformables.

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1.1.b. Patriarcado y relaciones de poder Hasta ahora vimos que el concepto de género nos permite reflexionar sobre las desigualdades sociales, culturales y económicas entre varones y mujeres. Por lo tanto, hablar de relaciones de género implica también discutir relaciones de poder.

Relaciones de Poder

Relaciones de Género

¿A qué nos referimos con “poder”? Hablamos de poder en términos de violencia física y también en términos simbólicos: las prácticas sociales, los discursos que lo avalan y legitiman2. Para entender el origen de las desigualdades de género y el modo en que cotidianamente estas relaciones de poder se reproducen, necesitamos conocer el concepto de patriarcado.

Patriarcado: Es la forma en que se manifiesta e institucionaliza el dominio masculino sobre las mujeres y los niños/as de la familia; y esa dominación sobre las mujeres en la sociedad en general. 3 Este sistema de dominio de lo masculino sobre lo femenino se fue construyendo a lo largo de la historia. Es a través de creencias, discursos y prácticas que promueven, reproducen y legitiman la distribución desigual de poder entre los varones y mujeres en distintos ámbitos: lo social, lo político, lo económico, lo moral y lo simbólico. Hablamos de “patriarcado” como una forma de interpretar el mundo donde todo se mide tomando como regla lo masculino.

2 3

Foucault, Michel, “La Microfísica del Poder”, Ediciones La Piqueta, Madrid, 1993. Lerner, Gerda, en “La creación del patriarcado”, Editorial Crítica, 1990.

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Este sistema se manifiesta de distintos modos a lo largo de la historia:

ANTIGÜEDAD

EDAD MEDIA

CONFORMACIÓN DE LOS ESTADOS

MODERNIDAD

La organización social fundada en el patriarcado delimitó espacios, roles y funciones, tanto a varones como a mujeres. Por medio de una construcción antagónica del espacio social, esfera pública (masculina) y otra esfera privada (femenina), se conforma todo un sistema de dominio ejercido por los varones sobre las mujeres.

MUNDO PÚBLICO

MUNDO PRIVADO

espacio socialmente asignado a los varones

espacio socialmente asignado a las mujeres

Todo lo que ocurre y sucede fuera del hogar y que tiene importancia para la administración y dirección de la comunidad y del Estado.

Espacio históricamente dado a las mujeres. Allí se desarrollan las actividades del hogar (el cuidado y crianza de niños y las tareas domésticas) de manera no remunerada.

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El Patriarcado es un espacio social de opuestos:

Privado

Público

• Femenino

• Masculino

• Controlado

• Poder

• Sin incidencia en vida pública

• Incide en vida pública

• Dominadas

• Dominio Ejemplo

Así, por ejemplo, hoy en día es bajo el número de mujeres que ocupan posiciones de alta dirección en las empresas y otras, no tienen acceso al voto en los casos extremos de países de tradición patriarcal.

La manera en que la sociedad construye los roles de género fue formándose en base a la distribución del espacio social (público y privado), y esto impactó de manera diferente en varones y mujeres.

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1.2 La construcción social de lo masculino En esta sección reflexionaremos sobre el modo en que se construye “lo masculino”, asociado a la idea de “varón”. Partimos diciendo que ese modelo ideal sobre lo que es o debería ser un varón, responde a una construcción cultural: el género.

Para pensar Desde que nacemos somos socializados/as. A través de este proceso de socialización incorporamos ciertas normas y valores de la sociedad. La familia, la escuela, los medios de comunicación, nuestros pares, son quienes se encargan de transmitirnos y enseñarnos estos valores y pautas de comportamiento. En este proceso de aprendizaje aprendemos los estereotipos de género. Así es como niños y niñas reciben diferentes nombres, se los/as viste de un modo particular, y se les proponen distintos juegos y juguetes. Entonces, lentamente, se van construyendo y proyectando modelos sociales aceptados para unos y otras.

Juan - Matias - Pedro - Sebastián - Enrique

María - Gabriela - Norma - Rosa - Graciela

Las imágenes o ideas generalizadas, y aceptadas socialmente, forman parte en la construcción de la identidad de varones y mujeres. Son representaciones o nociones acerca de cómo somos (o cómo deberíamos ser) en función de nuestras diferencias sexuales.

Estereotipos de género Los estereotipos de género abarcan todas las áreas de nuestra vida. Influyen en la forma en la que se comportan varones y mujeres, según lo que se considera apropiado para cada uno/a, en todos los aspectos de su vida inclusive los más íntimos, como podría ser la sexualidad. Como ya dijimos, al varón se lo asocia al mundo público, al ámbito político, al campo de batalla, los negocios. A las mujeres, por el contrario, se les reserva el mundo privado, íntimo del hogar.

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A la asignación primaria de espacios viene asociada la distribución de roles y atributos. Se “esperan” ciertas conductas según se trate de varones o mujeres: Lo femenino

Lo masculino • Mundo público

• Mundo privado

• Rol proveedor

• Rol maternal

• Actividad

• Tareas domésticas

• Fortaleza

• Pasividad • Sensibilidad

• Racional

• Delicadeza

• Mundo de los negocios

• Mundo hogareño

• Campo de batalla

Todo lo que se espera en relación con los roles y con las funciones que desempeñan hombres y mujeres son proyecciones, expectativas, formas ideales. Son estereotipos o construcciones culturales. Sin embargo, en el día a día, las prácticas, las costumbres se perciben como naturales. Tenemos tan naturalizados los estereotipos de género que, muchas veces, nos comportamos sin darnos cuenta que son construcciones sociales.

¿A qué nos referimos? Algunas prácticas están tan consolidadas que llega un momento en que las vemos como si fueran un fenómeno natural, biológico. Es en ese momento, cuando el estereotipo se convirtió en un mandato que, en caso de ser transgredido, tendrá una sanción social. Existen mandatos de género tanto para varones como para mujeres, por lo tanto, todos/as sufrimos las consecuencias de estas formas estereotipadas de transitar la vida cotidiana. Ejemplo • “Los varones juegan a la pelota y las nenas juegan con muñecas.” • “Comportate como una dama.” • “Esas son cosas de nenas…” Más adelante veremos, a través de diferentes ejemplos, cómo operan estos mandatos sociales construyendo patrones de conducta femeninos, masculinos y sus consecuencias.

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1.2. a. La masculinidad hegemónica Hablar de masculinidad es hablar de la manera en que son socializados los varones según las expectativas de cada cultura.

Masculinidad hegemónica: Conjunto de características que la sociedad espera de los varones. Este modelo ideal promueve en los varones ciertos comportamientos: competitividad, demostración de virilidad, búsqueda del riesgo y usar la violencia en determinadas circunstancias. No es casual, entonces, que estadísticamente los varones sean las principales víctimas de accidentes de tránsito, de peleas callejeras o que tiendan, en general a cuidar menos su salud.

Para pensar Sin embargo, no se trata de algo “natural”, de una “esencia masculina”, que trae consigo toda persona que nace con pene.

Al contrario, es un modelo social que indica las formas consideradas correctas de ser hombre y que valora en forma positiva cierta manera de hacer, pensar, sentir y desear. Estas formas correctas de ser hombre se basan en un conjunto de mitos, creencias, símbolos y significados socialmente aceptados y naturalizados, acerca de lo que es ser un “hombre de verdad”. Como decía Simone de Beauvoir4: no se nace mujer ni varón; se llega a serlo.

Nacer con pene o vagina no nos determina en la sociedad como varones o mujeres. Convertirnos en lo que socialmente entendemos como varón o mujer, supone un proceso cultural de aprendizaje. No es innato.

La “masculinidad hegemónica” también crea jerarquías entre los propios varones: • Algunos son “más hombres” que otros, según se acerquen más al ideal de hombre que el modelo plantea. • Otras veces, los propios varones suelen feminizar y expulsar a quienes no cumplan con los preceptos de este modelo.

4

Beauvoir, Simone, “El segundo sexo”, Sudamericana, 1999.

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¿Qué rol tiene el patriarcado en la masculinidad hegemónica? El patriarcado, como forma de organización social, potencia el hecho que cualquier rasgo asociado a lo femenino que puedan llegar a mostrar los varones deba ser reprimido.

Como consecuencia, muchos varones tienen dificultades para identificar y expresar sus sentimientos o tienen conflictos para generar empatía con otros/as. Recordemos el modelo ideal de varón que se promueve: • Competitivos • Viriles • Usan la violencia cuando se requiere Los varones y niños aprenden a transformar muchas emociones en ira, la cual puede tornarse en violencia hacia sí mismos, y termina generando, por ejemplo, el abuso de sustancias (drogas, alcohol) y conductas autodestructivas. A pesar de todo, ser lo más parecido al modelo de masculinidad hegemónica tiene privilegios: la hegemonía de los valores patriarcales depositó en los varones la posibilidad de someter a otros/as, de ejercer poder. Los varones, a lo largo de su vida, de un modo naturalizado y desapercibido, aprenden a experimentar este poder y a considerarlo legítimo.

Hay otros modos de ser varón En los últimos años se empezó a pensar y a nombrar a las masculinidades plurales o alternativas en las que se inscriben algunos varones que pretenden tomar distancia de los patrones de conducta históricos aprendidos.

Así, actualmente, hay varones que no reprimen ni temen mostrar, desarrollar y vivir las características atribuidas a lo femenino:

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En suma, varones que intentan despegarse del estigma del patriarcado, que repudian las actitudes machistas y los efectos que puedan derivar en hechos de violencia hacia las mujeres.

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1.3 La construcción social de lo femenino Lo femenino y lo masculino son conceptos que no pueden definirse uno sin el otro y, además, se configuran en oposición. Es decir, son términos interdependientes y en constante relación, que responden a la lógica binaria, que interpreta al mundo a partir de pares de opuestos. Por lo tanto, las expectativas sociales sobre los roles a desempeñar serán diferentes, según se trate de varones o mujeres:

• Débiles

• Fuertes

• Sentimentales / emocionales

• Racionales • Activos • Arrojados

MASCULINO

FEMENINO

• Pasivas

• Proveedores

• Prudentes

• Constantes

• Hogareñas • Caprichosas

• Tienen honor

• Traicioneras

Para pensar Podemos preguntarnos si estas características de lo femenino y lo masculino, ¿se valoran igual en nuestra sociedad? Definitivamente, no. La cultura patriarcal ha establecido una jerarquización:

Los atributos asociados a la masculinidad están más valorados que los relacionados con la feminidad.

Así, se observan las siguientes cualidades que nuestra cultura valora para cada uno: MUJERES

VARONES • lo racional

• lo irracional

• lo activo

• lo emocional

• la fortaleza

• lo pasivo

Todos los atributos asociados a la masculinidad están socialmente mejor vistos que los asociados a la feminidad. 33


Así se establece una jerarquía según el género. Al estar naturalizados los estereotipos, también son naturalizadas las desigualdades que surgen de ellos.

1.3.a. Los mandatos de la feminidad Las características de lo femenino y lo masculino toman la forma de deberes o mandatos sociales. Basta revisar las historias de vida de las mujeres de nuestra familia y de las que nos rodean, para “leer” esas directrices concretadas en los trayectos vitales. Veremos dos aspectos principales sobre los cuales se construye la identidad femenina: la maternidad y la belleza.

La maternidad: Uno de los principales mandatos que rige para las mujeres es, ser madres. Una mujer se “completaría” como tal en el acto mismo de tener un/a hijo/a. Este mandato indica también que:

Si es una “verdadera mujer” antepondrá siempre las necesidades de sus hijos/as y de su esposo a las propias. Este mandato es tan fuerte que aún hoy se sigue hablando de los tiempos que le impone a una mujer su “reloj biológico” y se condena o cuestiona fuertemente a aquella mujer que decide no ser madre5.

Para pensar La maternidad pasó a ser para muchas mujeres una elección y no un mandato. Esto implica la posibilidad de desarrollarse personal y profesionalmente en ámbitos públicos, así como ser económicamente autónomas. Sin embargo, la entrada de las mujeres al ámbito público supone, la necesidad de redistribuir las tareas domésticas. Son cambios lentos y complejos, en los que aún convivien las ideas tradicionales de la maternidad (y las exigencias de este mandato) con el ingreso de las mujeres a la esfera laboral. Esto impacta en el desarrollo de las mujeres y en sus carreras profesionales, especialmente. Lamas, Marta, “La antropología feminista y la categoría de ‘género’”, En Nueva Antropología, vol. VIII, N°30, México, 1986. 5

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Ejemplo El ingreso de la mujer al mundo del trabajo remunerado, lejos de implicar una redistribución de las tareas de cuidado en el hogar, significa para las mujeres tener dobles o triples jornadas laborales: 1. El empleo. 2. Las tareas del hogar y del cuidado de los/as niños/as. 3. Las tareas comunitarias.

¿Qué sucede cuando las mujeres desafían los roles culturalmente asignados? Al ocupar espacios para los cuales se supone que no tienen los atributos necesarios, se enfrentan con otros obstáculos invisibles:

• el prejuicio, • la crítica, • la falta de confianza, • la comparación de su rendimiento con el masculino (como si éste fuera el modelo ideal a alcanzar)

MUNDO PÚBLICO

MUNDO PRIVADO

La belleza: es el segundo mandato para las mujeres. Se presenta un modelo de belleza determinado imposible de alcanzar para la mayoría, pero que se transforma en una aspiración constante. Se trata de un ideal que genera en las mujeres aceptación y reconocimiento social:

“En gran medida nuestra cultura valora y reconoce a las mujeres por su belleza”. Tal es así, que existe una industria de consumo muy amplia y diversa para lograr que las mujeres se acerquen lo más posible a este ideal de belleza. Muchas insumen tiempo, energía y dinero para alcanzarlo, incluso pudiéndose convertir en una obsesión y poniendo en riesgo su propia salud. Se construye cierta motivación en función de un deseo ajeno:

La idea de “ser para otro”.

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En base a este mandato se produce la cosificación de las mujeres. Muchas veces, en las sociedades actuales las mujeres son vistas, pensadas y tratadas como objetos de deseo u objetos sexuales. En definitiva, como un bien de consumo. Alcanza con ver el lugar que ocupan en la publicidad, o los roles que cumplen como objetos decorativos en algunos programas de televisión.

Conclusiones Consecuencias de los mandatos: Dos mandatos de la feminidad catalogan a las mujeres según sean cumplidos o no: • La maternidad, considerada muchas veces un sinónimo de mujer. • La belleza, considera casi un requisito para ser mujer, algo en lo que las mujeres invierten para cumplimentar el deseo de “sólo ser para otro”. Además de las consecuencias que genera en la vida de las mujeres alcanzar estas exigencias, tengamos en cuenta que se trata de mandatos cargados de valoraciones y prejuicios sociales. En el imaginario social estos dos mandatos impulsan a distintas percepciones y valoraciones.

MANDATOS LA MATERNIDAD

LA BELLEZA

Las mujeres tienen una relación heterosexual estable y fiel. Sostienen una relación amorosa a partir de la cual conforman una familia. Son capaces de dedicarse a la casa y al cuidado de hijos/as y marido. Son mujeres de “buena moral”; están en el hogar y son protegidas por los varones de la familia.

A las mujeres que viven su sexualidad abiertamente y cuestionan el rol y estereotipo de pasividad se las señala y cataloga como “malas mujeres”: son de dudosa moral, las “locas”. Son mujeres para la diversión.

Estas sanciones sociales se traducen en el consumo y exposición del cuerpo femenino como mercancía y pueden derivar en casos terribles de femicidios, violaciones o trata de mujeres con fines de explotación sexual.

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Para pensar Todas las mujeres que se desarrollen por fuera de las expectativas sociales, deberán afrontar dificultades: • las que decidan no tener hijos/as; • quienes ocupan lugares de poder y liderazgo en la esfera pública; • las que se piensan como seres “para sí”, autónomas, dueñas de sus propios cuerpos y sexualmente libres, • aquellas que elijan dejar de trabajar para cuidar a sus hijos/as. Pareciera ser que no existe un camino posible que garantice a las mujeres no ser juzgadas respecto del modo en el que viven su feminidad. La doble jornada laboral y el techo de cristal son ideas que ayudan a comprender un poco más estas dificultades que afrontan las mujeres, más allá del camino que elijan: Doble jornada laboral: • La responsabilidad sobre los quehaceres domésticos aún recae sobre las mujeres. Al incorporase en el mundo público, sus tareas se duplican: trabajo remunerado + trabajo del hogar (no reconocido ni valorado socialmente). Techo de Cristal: los estereotipos de género y los roles que se les asignan, generan dificultades extras para las mujeres en el mundo laboral: • Les resulta más dificil ascender o ocupar cargos de autoridad y liderazgo. Hacer visibles los mandatos sobre los que se construye la feminidad, nos permite entender las bases culturales y simbólicas sobre las cuales se construye la jerarquía entre los géneros e identificar cómo se producen las desigualdades.

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1.4 Diversidad y disidencia sexual Vimos que los estereotipos de género imponen definiciones y normas acerca de lo correcto y lo incorrecto en el comportamiento de un varón y en el de una mujer. También establecimos que promueven un modo de organización social basado en complementariedades y jerarquías. Así, las mujeres estarían destinadas principalmente al ámbito privado (tareas domésticas, cuidado de los/as hijos/as), mientras que los varones se desenvolverían en el ámbito público. Serían los responsables de la producción, tareas de las que depende el sostén económico. Para que esto sea así, hay un mandato fundamental implícito tanto en el estereotipo de género masculino como en el femenino:

El mandato de la heterosexualidad.

1.4.a. Modelo heteronormativo y ley de Matrimonio igualitario

Orientación sexual: Todas las personas tenemos una orientación sexual que no se elige. Es una percepción subjetiva. Nadie elige por quién sentirse atraído/a simplemente sucede. Esa atracción emocional hacia otra persona puede ser de carácter: • Homosexual: hacia personas del mismo sexo. • Heterosexual: hacia personas del sexo opuesto. • Bisexual: hacia personas de uno u otro sexo, indistintamente.

Modelo heteronormativo: Se llama heterosexualidad a la orientación sexual de aquellas personas de determinado sexo que sienten atracción por personas del sexo opuesto. El modelo heteronormativo presenta a la heterosexualidad como una norma a seguir fundada en la creencia de que es moral y éticamente superior a cualquier otra forma de sexualidad. Se asume que todas las personas son y deben ser heterosexuales y por eso se tilda de “problemáticas”, “desviadas” o “enfermas” a aquellas que no se identifican de esta manera.

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Para pensar

Presuponemos que las personas con quienes interactuamos son heterosexuales, y esto es así porque nuestras sociedades son heteronormativas. Una sociedad heteronormativa tiende a considerar a todas las personas, a priori, como heterosexuales. Sin embargo, asumir que los/as otros/as son heterosexuales implica muchas veces ejercer, consciente o inconscientemente, una violencia sobre ese/a otro/a. Lo que se denomina violencia homofóbica. Estos factores, además del temor a posibles represalias o a la discriminación, hace que muchas veces las personas homosexuales o bisexuales no se atrevan a expresar y a vivir su orientación sexual libremente. Esto supone una vulneración de derechos que afecta negativamente su calidad de vida, cuando no su integridad física. Para analizar y comprender el modo en el que nuestra sociedad presenta la heterosexualidad, como si fuera la sexualidad obligatoria o correcta, debemos diferenciar dos conceptos:

Reproducción

Sexualidad Es el conjunto de fenómenos emocionales, de conducta y prácticas asociadas a la búsqueda del placer sexual, que marcan de manera decisiva al ser humano en todas y cada una de las fases determinantes de su desarrollo.

Hace referencia a la procreación, a la forma de dar continuidad de la especie.

Al confundir estos conceptos se puede llegar a pensar que la única forma de ejercer la sexualidad es con fines reproductivos. En realidad, son muy pocas las prácticas sexuales con fines reproductivos que tenemos a lo largo de nuestra vida.

Así, la confusión de conceptos va tornando habitual la idea de la heterosexualidad como algo natural y a las otras formas de orientación sexual como antinaturales. En realidad, la sexualidad no puede reducirse a como prácticas sexuales orientadas a la reproducción.

39


Nuevamente un hecho cultural (las prácticas sexuales) se presenta como algo de orden natural:

Se promueve la creencia de que las relaciones sexuales tienen como único fin la reproducción de las personas. Otra vez, una justificación biológica de los cuerpos (pene o vagina), basada en sus roles reproductivos, determina los destinos de varones y mujeres.

Para pensar Al igual que no cumplir con otros mandatos, no adscribir a la heterosexualidad, conlleva sanciones sociales de distinto tipo: • Estigmatización. • Denigración. • Marginalización. • Violencia física. • Sanciones legales (en el caso de la homosexualidad, en algunos países llegan incluso hasta la reclusión perpetua o la pena de muerte). En los últimos años, sin embargo, nuestro país viene atravesando un proceso social y político en el cual las orientaciones sexuales disidentes están pasando lentamente de ser un motivo de exclusión a ser una identidad desde la cual elaborar demandas y ejercer derechos y libertades.

Matrimonio igualitario Un ejemplo, es la Ley N° 26.618 de Matrimonio Igualitario, sancionada en julio de 2010. Entre sus principales puntos: • Modifica el artículo 2 del Código Civil Argentino. Anteriormente, el casamiento debía concretarse entre individuos de distinto sexo. • Reemplaza en todos los artículos la expresión “hombre y mujer” por la de “contrayentes”. Se establece la igualdad de condiciones a todas las personas que deseen contraer matrimonio, sean del mismo sexo o no. • Establece que todas las referencias del ordenamiento jurídico argentino que hagan alusión al matrimonio, deben tener estas modificaciones. • Reconoce a las parejas homosexuales iguales derechos que a las parejas heterosexuales. • Cumple con el artículo 16 de nuestra Constitución Nacional que garantiza que “todos los ciudadano son iguales ante la ley”.

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1.4.b. Género, cuerpo e identidad Todas las personas tenemos nuestra identidad de género. Es el convencimiento que nosotros/as mismos/as tenemos de ser varón o mujer.

Identidad de género: Es la experiencia personal de ser hombre o mujer que tiene una persona. Es el sentimiento de pertenencia a uno u otro sexo. No se elige, se percibe. Cada uno/a se percibe a sí mismo/a, se identifica con uno u otro género. Lo que podemos elegir es expresarla o no.

Expresión de género: Es el modo en que una persona comunica su identidad de género a otras a través de sus conductas, su manera de vestir, sus peinados, su voz o sus características corporales.

Para pensar ¿Qué sucede cuando nuestra identidad de género no se corresponde con el sexo asignado al momento de nacer?

Recapitulando

Macho

Femenino

Mujer trans

Macho

Masculino

Varón cis

Hembra

Femenino

Mujer cis

Hembra

Masculino

Varón trans

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Prefijo “trans”: (del latín “del otro lado”) refiere a las personas cuya identidad de género, expresión de género o conducta no se ajusta -de acuerdo a las expectativas sociales- a aquella asociada con el sexo que se les asignó al nacer.

Prefijo “cis”: El prefijo “cis” (que en latín significa “del lado de”) se utiliza para referirse a las personas cuya identidad de género está alineada con el género socialmente impuesto y por lo tanto con el sexo asignado al nacer.

Para pensar No respetar la identidad de género de una persona constituye una violencia que vulnera sus derechos.

Ley de Identidad de Género • Ley N° 26.743 de Identidad de Género. • Sancionada en 2012. • Otorga marco jurídico que respeta la identidad de las personas trans (travestis, transexuales, y transgéners) y garantiza su libre desarrollo. • Permite rectificar el registro del sexo y cambio de nombre de pila mediante trámite administrativo ante el Registro Nacional de las Personas, sin requisitos ni necesidad de presentar diagnóstico médico ni psiquiátrico, ni realización de cirugía de reasignación genital. • Asegura que cada persona tiene derecho a que se la trate dignamente, respetando la identidad de género con la que se autopercibe, tanto en ámbitos públicos como privados. • Permite intervenciones quirúrgicas totales y parciales y/o tratamientos integrales hormonales para adecuar su cuerpo (y su genitalidad) a su identidad de género autopercibida sin necesidad de requerir autorización judicial o administrativa (criterio de despatologización).

Situación de la comunidad trans en la actualidad La comunidad trans se encuentra entre las poblaciones históricamente más indefensas. Los fuertes prejuicios sociales, así como una sociedad construida en base a un modelo sexo-género dicotómico, ha promovido la vulneración sistemática por parte de las distintas áreas del Estado al acceso de derechos humanos básicos de esta comunidad. • Se vulneran sus derechos humanos básicos como la salud, la educación, el trabajo, la vivienda y las condiciones dignas de existencia.

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•Pese al reconocimiento jurídico del derecho a la identidad de las personas trans, socialmente no se las respeta, tanto en vía pública como en aquellas instituciones (establecimientos educativos, de salud, entre otros) a las que acuden para ser asistidas. Como resultado de la discriminación y el hostigamiento social, la mayoría de las personas trans son expulsadas de sus entornos familiares, no acceden al sistema educativo ni al sistema de salud, quedan excluidas del mercado de trabajo y, en consecuencia, su expectativa de vida se reduce a poco más de la mitad de la del resto de la población.

Ley de Cupo Laboral Trans • Para ayudar a mejorar la situación laboral de la población trans, el 17 de septiembre de 2015 se aprobó ley un cupo de, al menos, un uno por ciento de los empleos para el colectivo trans en el sector público de la provincia de Buenos Aires. • La ley establece, entre otros puntos, que serán beneficiarias “las personas travestis, transexuales y transgénero, mayores de 18 años de edad, hayan o no accedido a los beneficios de la ley 26.743 (de identidad de género) y que reúnan las condiciones de idoneidad para el cargo que deben ocupar de acuerdo con sus antecedentes laborales y educativos”. Como hemos visto, la legislación argentina ha incorporado avances trascendentales en la construcción de la igualdad y en la ampliación de derechos en nuestra sociedad para la comunidad LGTBI. Sin embargo, la igualdad normativa no se corresponde necesariamente con la igualdad real y es deber del estado y sus funcionarios/as velar por el efectivo cumplimiento de estos derechos.

Intersexualidad: Hasta ahora, nos hemos basado en la lógica (binaria) del modelo patriarcal para hablar de las categorías de sexo y género, pero ninguna de ellas se conforma, en el mundo real, a partir de pares dicotómicos. Es una construcción social pensar que nuestros cuerpos admiten solo dos opciones perfectamente distinguibles una de otra: macho o hembra; o que solo hay dos formas posibles de comportarnos y de percibirnos: como sujetos femeninos o masculinos. En ambos casos, existen los matices. En el caso del sexo, la intersexualidad es el término que abarca los matices en el abanico de lo biológico. Cuando hablamos de intersexualidad nos referimos a todas aquellas situaciones en las que el cuerpo sexuado de un individuo posee a un tiempo caracteres biológicos (cromosomas, genitales externos, gónadas, etc.) propios de ambos sexos.

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LGTBI Es la sigla con la que se designa colectivamente a Lesbianas, Gays, personas Trans (transgénero o transexuales), Bisexuales e Intersexuales. Se identifica así a un movimiento de lucha y reivindicación por los derechos de igualdad de estas comunidades sexuales.

1.4.c. Otros modelos de familia Las definiciones de familia han variado a lo largo de la historia. El tipo de familia nuclear que suele identificarse como modelo tradicional no se remonta mucho más de cien años atrás y pertenece solo a la experiencia de determinadas clases sociales y emplazamientos geográficos. Una vez más el problema se da cuando se consideran los hechos sociales como algo natural. El Censo Nacional de Hogares, Población y Vivienda realizado en 2010 muestra un incremento en la cantidad de mujeres a cargo del hogar (jefas de hogar) respecto del 2001. Asimismo, ese mismo documento mostró la existencia de al menos 24.228 hogares conformados por parejas del mismo sexo de las cuales el 21% tienen hijos/as a cargo. En este sentido, la Ley de Matrimonio Igualitario se vincula íntimamente con los derechos de los/as niños/as que forman parte de familias conformadas por adultos/as LGTBI, ya que les garantiza los mismos derechos que a los/as hijos/as de parejas heterosexuales. Esto implica analizar que si los derechos humanos son universales, para ser ejercidos por personas singulares requieren respuestas muy diversas. En palabras de Diana Maffía, una sociedad que sólo acepta como ciudadanas/os a quienes cumplen con el estereotipo prefijado por el grupo hegemónico dominante deja fuera de la ciudadanía de modo arbitrario e injusto a enormes porciones de la población.

Para tener en cuenta • Es muy importante no confundir las nociones de orientación sexual e identidad de género. • Tampoco debemos dar por sentado que una determinada identidad de género (la experiencia de sentirnos varones o mujeres) se relaciona linealmente con cierta orientación sexual. • No todas las personas trans son heterosexuales. Como tampoco todas las personas homosexuales, bisexuales o heterosexuales son personas cis. • Tanto la ley de Matrimonio Igualitario, como la ley de Identidad de Género y la ley de Cupo Laboral Trans, constituyen un paso fundamental e ineludible en el arduo recorrido del efectivo cumplimiento de estos derechos. Es responsabilidad de la función pública conocer los derechos fundamentales que estas normativas protegen, así como garantizar su accesibilidad, promoción y resguardo.

44


2. Primeras conclusiones En esta Unidad 1 recorrimos una serie de conceptos propios de los estudios de género y que consideramos imprescindibles para poder abordar la problemática de la violencia familiar de un modo integral. Intentamos comprender las formas en que se construye lo femenino y lo masculino, y el modo en el que estas construcciones socioculturales influyen y repercuten en los distintos ámbitos y esferas sociales en los que interactuamos. Vimos cómo se otorga culturalmente diferente valor y jerarquía cultural a los atributos masculinos y femeninos. Esta diferenciación coloca a las mujeres en una posición de desventaja que deriva en situaciones de desigualdad e inequidad económica, política y social. La perspectiva de género es una lente para mirar las escenas sociales en su complejidad. Nos invita a dudar sobre las ideas y representaciones que internalizamos, que nos parecen “naturales”, propias del sentido común, incuestionables, que nos limitan e impiden un desarrollo en igualdad de todas las personas. Vimos cómo la cultura patriarcal es un sistema de organización social vigente, que mantiene la dominación de lo masculino (los varones) por sobre lo femenino (las mujeres y las niñas/os), y tiene una implicancia directa con las diferentes violencias físicas y simbólicas que sufren las mujeres en la actualidad. Las cifras de las estadísticas de femicidios y hechos de violencia de género se explican, en gran medida, por estos estereotipos y mandatos que se fueron construyendo a lo largo de la historia. En la próxima unidad analizaremos los aspectos conceptuales relacionados con la violencia de género y la violencia hacia las mujeres, para desde allí profundizar en el análisis específico de la violencia doméstica, entendido como un problema social que requiere una respuesta desde el Estado y sus funcionarios/as.

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Bibliografía Connell, Robert, “La organización social de la masculinidad”, En Valdés, T. y Olavarría, J. (eds.), Masculinidad/es: poder y crisis, N°24, isis-flacso, sine loco, 1995. Dirección Nacional de Derechos Humanos, “Fuerzas Policiales y de seguridad: Construyendo instituciones sensibles al género”. Colección: Derechos Humanos y Género en la actividad policial. Ministerio de Seguridad. Presidencia de la Nación, 2014. Foucault, Michel, La Microfísica del Poder. Ediciones La Piqueta, Madrid, 1993. Lamas, Marta, “La antropología feminista y la categoría de ‘género’”, En Nueva Antropología, vol. VIII, N°30, México, 1986. Ley Nacional de “Derecho a la identidad de género de las personas” (N°26.743), 2012. Ley Nacional de Matrimonio Igualitario (N° 26.618), 2010. ONU Mujeres, “El Progreso de las mujeres en el mundo 2015-2016”. Informe global de la brecha de género, 2015. Paterman, Carole, “Críticas feministas a la dicotomía público/privado”, En Perspectivas feministas en teoría política, Barcelona, Paidós Ibérica, 1996. Rubin, Gayle, «The traffic in women: notes on the political economy of sex », REITER, R. (Ed.). Maffía, Diana (comp.), “Sexualidades migrantes, género y transgénero”. Disponible en: http:// www.dianamaffia.com.ar/?page_id=134 Beauvoir, Simone, “El segundo sexo”, Sudamericana, 1999.

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UNIDAD 2 Violencia doméstica LÍNEA 14 contra las mujeres


Presentación 53 2.1. Marco conceptual sobre violencia 55 2.1.1 Violencia de género y violencia contra las mujeres 55 2.1.2. Reconocimiento y lucha por la igualdad 59 2.1.3. Violencia contra las mujeres como cuestión de Estado 61 2.1.4. Derechos reconocidos en Argentina 64 2.1.5. Violencia contra las mujeres: tipos y modalidades (Ley 26.485) 69 2.1.6. Violencia familiar 75 2.1.7. Dinámicas de la violencia familiar 78 2.1.7.a. Ciclo de la violencia 78 2.1.7.b. Ruta crítica y mitos sociales 82

Bibliografía 87

51


Presentación En la primera unidad trabajamos de modo introductorio los conceptos generales de la perspectiva de género. En esta segunda unidad nos centraremos en analizar la violencia de género, entendida como un modo específico que toman las relaciones de género en nuestra sociedad, y que tienen orígenes profundamente culturales e históricos. Analizaremos los marcos conceptuales generales respecto de la problemática de violencia de género. Intentaremos comprender el proceso social a partir del cual la violencia de género se constituye en una problemática social que, como tal, requiere respuestas desde el Estado a partir del diseño y ejecución de políticas públicas específicas. Mostraremos los diferentes niveles y ámbitos en los que la violencia de género puede darse en nuestra sociedad, hasta llegar al análisis concreto de la violencia doméstica contra las mujeres. Se presentarán las leyes que regulan y definen este tema, tanto a nivel internacional, nacional como provincial y el impacto social y político de estas definiciones. A partir de allí, se identificará a las mujeres como las principales víctimas de esta problemática y se explicará cuál es la dinámica por la que atraviesan las mismas cuando viven situaciones de violencia. Analizaremos los discursos sociales que se construyen en torno a esta problemática, que muchas veces se tornan en mitos que revictimizan a las mujeres y reproducen las violencias. Este primer acercamiento al problema de la violencia doméstica contra las mujeres es imprescindible para aquellos/as funcionarios/as cuya labor requiere entrar en contacto directo con las mujeres víctimas. Consideramos que la función policial se enriquece sustancialmente si el personal conoce todo lo que rodea al problema que enfrenta.

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2.1. Marco conceptual sobre violencia 2.1.1.Violencia de género y violencia contra las mujeres Todo análisis referido a las relaciones de género pone en evidencia las desigualdades que existen entre las personas según la construcción sexo-género que cada uno/a tenga. Así, varones, mujeres y personas trans, vivencian de modo muy distinto su estar en el mundo, su desarrollo personal y las posibilidades que se le habilitan –o dificultan- según esta construcción. Como hemos visto en la unidad anterior, lo femenino y lo masculino son atributos construidos culturalmente que se encuentran jerarquizados: aquello asociado a lo masculino (fuerza, potencia, racionalidad, riesgo) no posee la misma valoración social que aquello asociado a lo femenino (debilidad, sensibilidad, temor). Todas las relaciones entre las personas están atravesadas por esta representación y valoración desigual entre lo femenino y lo masculino. Es a partir de esta jerarquización simbólica, que se sostiene y reproduce la jerarquización en el resto de las esferas de la vida.

¿Qué significa esto? Todos los días, al relacionarnos varones y mujeres volvemos a reproducir las jerarquías y valoraciones diferenciadas de los géneros y lo hacemos de un modo que suele pasar inadvertido porque lo consideramos natural. La valoración desigual de los atributos considerados femeninos y masculinos es la fuente de las desigualdades ente los géneros.

Atributos

Asociado a lo masculino: - Fuerza - Potencia - Racionalidad - Riesgo

Asociado a lo femenino: - Debilidad - Sensibilidad - Temor

Así, nuestra sociedad naturaliza las jerarquías de género.

55


Estas jerarquías expresan distintos tipos de violencias, y esto sólo es posible cuando se otorga menor valor social a las mujeres.

JERARQUÍAS DE GÉNERO

DISTINTAS VIOLENCIAS

MENOR VALOR SOCIAL A LA MUJER

De este modo, se llega a un punto en el que las jerarquías producen diferentes tipos de violencia (la cosificación es una de las formas en las que se manifiestan las jerarquías, es decir, un tipo de violencia). Ejemplo La trata de mujeres con fines de explotación sexual: Las mujeres circulan como mercancías que se reclutan, trasladan, venden y consumen. Estos actos sólo se pueden realizar negando la condición de ser humano de las mujeres. Incluso el acto de “consumir cuerpos” con el fin de satisfacer el deseo sexual de los varones (tan extendido y naturalizado en todas las sociedades), puede realizarse a partir de esta jerarquía de género subyacente1. En síntesis, la distinta valoración de los atributos considerados femeninos y masculinos es la fuente de las desigualdades entre los géneros. Los estereotipos de género reproducen estos atributos generando un sistema que se recrea.

Distinta valoración de atributos femeninos y masculinos

Estereotipos de género que reproducen los atributos

Sistema de desiguadad entre géneros

Además de la jerarquía de género, existen otras dos grandes categorías de análisis que ubican a las personas en relaciones de poder profundamente asimétricas, como lo son la etnia y la clase. Así, las mujeres, negras y trabajadoras se encuentran en situación de máxima vulnerabilidad social. 1

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Ejemplo “Los varones no pueden controlar sus impulsos sexuales, “deben” ser satisfechos.” “Las mujeres son pasivas.” Estos discursos son tan fuertes, que cuando alguien los contradice, pueden llegar a ser sancionados socialmente. En nuestro ejemplo, los varones podrían ser considerados como poco hombres, o se dudaría de su heterosexualidad (que, en nuestra sociedad, se supone obligatoria). En el caso de las mujeres serían definidas como de poca moral, mujeres para la diversión. Es por esto, que al hablar de violencia de género, nos referimos a un tipo determinado de violencia que sucede a partir de otorgarle menor valor a lo femenino (o lo feminizable) respecto de lo masculino. Es una jerarquía reproducida a través de la historia por medio de hábitos culturales, y hoy toma nuevas formas sociales a partir de los estereotipos de género.

¿Quiénes serán las principales víctimas de esta violencia? Las mujeres. Ellas representan los atributos femeninos de forma más directa. Pero, también las personas trans, los niños y las niñas, los gays y las lesbianas2. Quienes, por su identidad de género, o el espacio que ocupan en la red de relaciones de poder, se encuentren en desventaja.

Así, refiriéndonos a la violencia contra las mujeres, se pone el foco en las principales víctimas de violencia de género.

Algunos datos:

En 2015, la ONU (Organización de Naciones Unidas) declara que la violencia contra las mujeres es una pandemia mundial.

Si se quiere profundizar sobre este punto se pueden seguir los siguientes enlaces: http://www.endvawnow.org/es/articles/299-datos-basicos-.html 2

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Las siguientes cifras revelan la desigualdad3.

de cada

1 3

mujeres han sufrido violencia física o sexual por parte de su compañero o pareja.

de 1cada 2

casos de mujeres asesinadas, el autor era su compañero sentimental o un miembro de la familia.

de 1cada 20

casos de hombres asesinados, la autora era su compañera sentimental o un miembro de la familia.

13

.

98%

de las personas en situación de trata, son mujeres y niñas

133 millones

de niñas que actualmente viven en países de África y Oriente Medio, sufrieron mutilación genital .

700

de mujeres se casaron con menos de 18 años de edad.

millones

Datos extraídos de: http://www.unwomen.org/es/digital-library/multimedia/2015/11/infographic-violenceagainst-women 3

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2.1.2. Reconocimiento y lucha por la igualdad ¿Por qué se habla cada vez más de la violencia contra las mujeres?

Cada vez más escuchamos esta pregunta. Como si fuera un problema de los últimos tiempos. Sin embargo, no se trata de una cuestión nueva en términos históricos. Se habla de la igualdad entre varones y mujeres, como si fuera un hecho logrado, un éxito de la sociedad moderna. Aunque sólo por existir la violencia contra las mujeres, debemos decir que la igualdad todavía es una deuda social.

Veamos algunos datos mundiales sobre la participación de las mujeres en la población activa4:

• Mundialmente, el sueldo de las mujeres es 24% inferior al de los hombres. • Las mujeres tienen menores probabilidades de cobrar una pensión en la vejez. • Muy pocas trabajadoras acceden a servicios de guardería o cuidado infantil organizados en los países desarrollados.

Sin embargo, hay avances en el tema. El haber puesto el tema de la violencia frente a la sociedad, indica que las jerarquías de género comienzan a ser cuestionadas y desnaturalizadas.

¿Desde cuándo existe la violencia de género? Desde siempre. La violencia de género y la violencia contra las mujeres no son problemáticas actuales, siempre existieron. Pero es recién en los últimos años que se entienden como un problema social.

El Progreso de las mujeres en el mundo 2015-2016”, ONU MUJERES. Sitio web: http://progress.unwomen.org/en/2015/pdf/SUMMARY_ES.pdf y el Informe global de la brecha de género: https:// www.weforum.org/es/agenda/2015/11/informe-global-de-la-brecha-de-genero-2015/ 4

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Hay que recordar que durante mucho tiempo las mujeres se beneficiaron con algunos derechos por extensión, es decir, por ser cónyuges de un ciudadano hombre.

Otros derechos, en cambio, durante mucho tiempo, les fueron negados a las mujeres: • El sufragio (reconocido en nuestro país a mediados del siglo XX, en 1947). • La patria potestad de sus hijos/as.

La igualdad jurídica se pensó a partir de los derechos de los hombres. De esta manera, no se contemplaban las necesidades específicas de las mujeres, eran invisibilizadas.

Fue a través de organizarse en distintos espacios de lucha, que las mujeres mostraron la situación de opresión que padecen como grupo social. A partir de esa organización que consiguen adelantos en cuanto al reconocimiento de sus derechos específicos.

Así, se hace cada vez más evidente la siguiente relación:

Cultura Patriarcal

Dominación masculina sobre lo femenino

Violencia de Género

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2.1.3. La violencia contra las mujeres como cuestión de Estado A partir de los años 60, se producen resultados concretos en el avance de la igualdad impulsados por las mujeres. Internacionalmente, los derechos humanos reflejan esta evolución.

70´la ONU (Organización de Naciones Unidas), declara el Decenio de la Mujer (1975/85)

Objetivo: promover la igualdad, el desarrollo y la paz entre los seres humanos y entre los pueblos, con la incorporación plena de las mujeres y la vigencia efectiva de sus derechos.

Esta iniciativa sentó las bases para que se aprueben resoluciones y declaraciones en favor de la igualdad de las mujeres en el sistema internacional de derechos humanos. Estos documentos sentaron las bases para que comenzaran a aprobarse en el sistema internacional de derechos humanos resoluciones, declaraciones y exhortaciones en favor de la igualdad de las mujeres. Además de expresar su posición contra estos temas, brindaron conceptos y definieron formas de actuar a nivel mundial. Los dos más importantes son las declaraciones que surgen en la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer y en la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer (Belém do Pará).

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1979 Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer Denuncia que: - Las mujeres siguen sin tener los mismos derechos que los varones. - Es discriminación hacia las mujeres toda distinción, exclusión o restricción basada en el sexo. - Esta discriminación obstaculiza su crecimiento económico y prosperidad. Propone: - Para combatir esta discriminación, solicita a los Estados parte que reconozcan la contribución económica y social de la mujer a la familia y a la sociedad. - Pide un cambio de actitudes (tanto en hombres como en mujeres) por medio de la educación, para superar los prejuicios y prácticas estereotipadas. -Tiene como meta la igualdad real además de la jurídica.

1994 Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer (Belém do Pará)

- Es la única en el mundo que enuncia y denuncia la violencia contra las mujeres. - Establece que las condiciones de desigualdad en las que viven las mujeres están atravesadas por la discriminación y la violencia. - Define a la violencia como “cualquier acción o conducta basada en su género que cause muerte, daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico a la mujer tanto en el ámbito público como en el privado” - Al incluir el espacio privado en la definición de violencia contra las mujeres, incorpora el tema a la agenda política. - La violencia en la familia y el hogar comienza a ser responsabilidad de los Estados. Pide en el Art.8ª “fomentar la educación y capacitación del personal en la administración de justicia, policial y demás funcionarios encargados de la aplicación de la ley, así como del personal a cuyo cargo esté la aplicación de las políticas de prevención, sanción y eliminación de la violencia contra la mujer.”

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A pesar de los avances en el sistema internacional sobre el tema, se observa que llevó casi 15 años (entre una Convención y la otra) plantear la violencia contra las mujeres en el ámbito doméstico y privado.

¿Qué responsabilidad tiene el Estado? Por más que las acciones de maltrato y violencia sucedan en el ámbito privado, el Estado debe estar preparado para responder.

El Estado tiene la obligación de intervenir ante la violación a los derechos humanos de las mujeres. Debe disponer las medidas tendientes a la prevención y sanción de esta problemática. Debe legislar, garantizar el acceso a la justicia y brindar atención integral a las mujeres que lo necesiten.

La legislación internacional en derechos humanos, incluye la educación y capacitación de los/as funcionarios/as públicos/as. Los Estados adheridos a esta normativa, y que otorguen respuestas inadecuadas o ineficientes, pueden ser responsabilizados internacionalmente.

Primeras conclusiones El derecho de las mujeres a una vida libre de violencia, comienza a reconocerse hacia finales del siglo XX. Esto se debe a las múltiples declaraciones de la comunidad internacional sobre la situación de vulnerabilidad en la que se encuentran las mujeres, debido a su género, su origen étnico-racial, edad, clase socio-económica, u orientación sexual, entre otros motivos.

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2.1.4. Derechos reconocidos en Argentina A partir de la reforma de la Constitución Argentina en 1994, nuestro Estado se compromete a cumplir con una serie de obligaciones, al momento de reconocer y ratificar las convenciones internacionales. Desde esa fecha hasta ahora se sancionaron diversas leyes que permiten ir avanzando en la igualdad. Las principales son: • La protección Integral de los Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes, • la Protección Integral para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las mujeres en los ámbitos en que desarrollen sus relaciones interpersonales. • Reformas al Código Penal. • Matrimonio Igualitario. • Identidad de Género. Leyes Argentinas Ley N°

Nombre

Puntos Principales Dictada en 2005.

26.061

Protección Integral de los Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes

26.485

Protección Integral para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las mujeres en los ámbitos en que desarrollen sus relaciones interpersonales.

Protege integralmente los derechos de las niñas, niños y adolescentes que se encuentren en el territorio argentino, garantizando el ejercicio de los derechos reconocidos en las leyes nacionales y en los tratados internacionales.

Sancionada en 2009 bajo recomendaciones internacionales. Protege los derechos de las mujeres a vivir una vida sin violencia.

Sancionada en 2013.

26.791

Reformas al Código Penal

26.618

Matrimonio Igualitario

26.743

Identidad de Género

Define la figura de femicidio: crimen de una mujer como consecuencia de la violencia de género. Penas previstas para este tipo de delito: reclusión o prisión perpetua para quien matare a “una mujer cuando el hecho sea perpetrado por un hombre y mediare violencia de género”. Sancionada en 2010. Permite el matrimonio entre personas del mismo sexo. Sancionada en 2012. Garantiza el derecho a la identidad de género.

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Nuestro sistema federal otorga a las provincias la capacidad de dictar sus propias leyes y elaborar sus políticas públicas, en diálogo con las recomendaciones del gobierno nacional. Todas las provincias se encuentran adheridas a la ley 26.485

Para erradicar la violencia de género (y específicamente la violencia contra las mujeres), se necesitó de las diferentes gestiones del Gobierno de la Provincia de Buenos Aires para la elaboración de políticas de Estado encuadradas dentro de las políticas de derechos humanos. En la provincia de Buenos Aires, se destacan las siguientes medidas adoptadas en los últimos años:

A continuación se detallan los principales puntos de cada iniciativa:

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Año

1990

Ley – Resolución Acción

Comisarías de la Mujer de la Provincia de Buenos Aires (Resolución N°4570/90)

Ley Provincial N°12.569/00 de Violencia Familiar

Puntos Principales

Objetivo: “tomar intervención en delitos de instancia privada y de acción pública cuando resultaren víctimas mujeres, menores e integrantes del grupo familiar; prevenir los delitos de violencia contra la mujer y contra la familia; confeccionar estadística”, y “trabajar en forma conjunta con el Consejo de la Mujer, cumpliendo una amplia acción social, preventiva, educacional y asistencial”.

En su decreto reglamentario Nro. 2.875/05, establece: - A la violencia familiar como “toda acción, omisión, abuso, que afecte la integridad física, psíquica, moral, sexual y/o la libertad de una persona en el ámbito del grupo familiar, aunque no configure delito” 5 - Incluye a las personas que podrían ser víctimas de violencia dentro del grupo familiar (principalmente mujeres, niños, niñas, adolescentes y ancianos/as). - NO contempla las violencias contra las mujeres fuera del ámbito familiar. Por ejemplo: violencia institucional, obstétrica, mediática, etc. (Provincia de Buenos Aires queda comprometida en este último aspecto, al adherir a la Ley Nacional Nº 26.485).

Finales del 2000

Elaboración de Protocolos de Actuación

5

Enmarcados dentro de la Ley de la Provincia de Buenos Aires N°12.569, incluyen tres áreas funcionales: 1. Organización y funcionamiento de los equipos interdisciplinarios para la atención de las víctimas de violencia de género; 2. Actuación del personal policial de las Comisarías de la Mujer y la Familia y de los/as profesionales de los equipos interdisciplinarios para la atención de las víctimas de violencia familiar; 3. Aplicación para las llamadas telefónicas o de carga inversa que involucren casos de violencia familiar ingresados al sistema provincial de atención de emergencias.

Ver texto completo de la ley: http://www.gob.gba.gov.ar/legislacion/legislacion/l-12569.html

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2005

Ley Provincial N°13.298 de Promoción y Protección Integral de los derechos de los niños

Comisarías de la Mujer y la Familia (Resolución Nº 667/06)

Objetivo: promoción y resguardo de los derechos fundamentales de los niños, niñas y adolescentes de la provincia - Marca el fin del antiguo Régimen del Patronato de Menores, deja sin efecto el sistema tutelar. - Implementa un sistema de garantía de derechos y reconoce a los niños, las niñas y adolescentes como ciudadanos/as con los mismos derechos que los/as adultos/as. Y les reconoce otros derechos especiales por tratarse de personas en crecimiento. - las necesidades vitales de los niños, las niñas y adolescentes son comprendidas como derechos que deben cumplirse, y no como carencias a subsanar o satisfacer6.

- Nueva denominación que se otorga a la Comisaría de la Mujer. - Objetivo: desarrollar tareas de prevención, atención, contención y derivación de las víctimas de violencia familiar y abuso sexual, contando con equipos técnicos interdisciplinarios destinados a colaborar con dicha tarea. - A través de esta resolución se le otorga el rango de Comisarías con grado C. 7

2006

2009

Ley N°13.634 de Fuero de familia y penal juvenil

- Modifica el Fuero de Familia, disuelve el Fuero de Menores y crea el Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil de la Provincia de Buenos Aires.

Oficinas de Atención a las Víctimas de violencia de género

- Se descentraliza así el funcionamiento de las Comisarías de la Mujer y la Familia (Resolución N°881/09 del Ministerio de Justicia y Seguridad de la Provincia de Buenos Aires)8. - Tienen asiento en dependencias policiales. - Objetivo: recibir denuncias de violencia familiar y abuso sexual, coordinar la contención y asesoramiento de las víctimas con el “Equipo Interdisciplinario” correspondiente a la Comisaría de la Mujer y la Familia que la centralice (Res. N°2704/01).

Para profundizar en el impacto social y los principios sobre los que se sostiene esta normativa, ver http://files. unicef.org/argentina/spanish/Cuadernillo_Ley_13298.pdf 7 Para ver la Res. N° 667/06: http://www.mseg.gba.gov.ar/migra/dgcpg/estructura/RES%20667del06.pdf 8 Para ver Res. N° 881/09r: http://www.mseg.gba.gov.ar/migra/dgcpg/estructura/Resolucion%20780.pdf 6

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2016

Plan Integral de Género 9

- Parte de la adhesión al “Plan nacional de acción para la prevención, asistencia y erradicación de la violencia contra las mujeres” - Plan integral desarrollado por la provincia. - Objetivo: reducir los casos de violencia, contar con más refugios para las víctimas, mejores líneas para la denuncia de casos y atención de emergencias, así como programas de capacitación continua orientados al personal policial.

Hasta acá se observa que la normativa que protege a las mujeres de la provincia de Buenos Aires de la violencia de género, es amplia. Cada uno de estos documentos define el aspecto sobre el cual está legislando y delimita el problema y las respuestas posibles.

Para profundizar se puede seguir el siguiente enlace: http://www.gba.gob.ar/noticias/un_nuevo_plan_provincial_de_g%C3%A9nero%C2%AD 9

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2.1.5. Violencia contra las mujeres: tipos y modalidades Se analizaron los documentos, pactos y protocolos (internacionales, nacionales y provinciales) que tienen como objetivo dar respuesta a la violencia de la que son víctimas las mujeres, por el solo hecho de ser mujeres. Estas normativas brindan al Estado las herramientas necesarias para desarticular una problemática que tiene sus orígenes en aspectos culturales de nuestra sociedad. Las respuestas no pueden (ni deben) ser simples. Se requiere la coordinación de múltiples mecanismos del Estado, que sean capaces de dar soluciones inmediatas y eficaces ante la urgencia de las situaciones. Como funcionarios/as públicos/as, tenemos la obligación de conocer la definición, magnitud e impacto del problema, para brindar respuestas a la medida de lo que estamos enfrentando. Analizaremos en detalle la Ley Nª 26.485.

Ley Nacional N°26.485 de Protección Integral para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia Contra las Mujeres en los ámbitos en que desarrollen sus relaciones interpersonales.

• Especifica que la violencia puede darse tanto en el ámbito público como en el privado. • Define la violencia contra las mujeres como aquella que se ejerce a partir de una relación desigual de poder, y que afecta la vida, libertad, dignidad, integridad física, psicológica, sexual, económica o patrimonial de las mujeres, como así también su seguridad personal. • Además define que la violencia contra las mujeres puede ejercerse tanto de manera directa como indirecta. Veamos las diferencias:

Violencia Directa

Violencia Indirecta

• Cuando hay un evento, un hecho concreto. • Hay un actor que ejerce la violencia. • “…es la acción física y manifiesta contra una persona que deviene objeto.” • Ejemplos: Violencia conyugal, violaciones.

• También llamada estructural. • Es un proceso latente, donde no hay actor. • Es una estructura social violenta que deja marcas en el cuerpo, en la psiquis, etc. • Ejemplos: desigualdad de oportunidades, la división sexual del trabajo, la feminización de la pobreza, la diferencia salarial.

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La violencia estructural o indirecta puede ser ejecutada desde el Estado o por sus agentes10 cada vez que se ponga a las mujeres en una relación desigual de poder respecto de los varones, por acción u omisión, intencional o involuntariamente.

“relación desigual del poder”: Se refiere al sistema jerárquico en que se producen las relaciones de género. La ley promueve el tratamiento efectivo de la violencia hacia las mujeres y la eliminación de los patrones socioculturales que la reproducen.

La misma ley, incluye los tipos de violencia a los que están expuestas las mujeres:

Tipos de violencia

Definición

Física

Ejercida contra el cuerpo de las mujeres, produce dolor, daño o cualquier otra forma de maltrato o agresión que afecte su integridad física. Incluye, las lesiones graves, y los empujones, pellizcos, tirones de pelo, patadas, etc.

Psicológica

Causa daño emocional y disminución de la autoestima. Perjudica y perturba el pleno desarrollo personal y busca degradar o controlar las acciones, comportamientos, creencias y decisiones de las mujeres. Amenaza, acoso, hostigamiento, restricción, humillación, deshonra, descrédito, exigencia de obediencia o sumisión. También la limitación verbal, persecución, insulto, celos excesivos, chantaje, ridiculización, explotación y limitación del derecho de circulación. Otra forma de violencia es el silencio: la indiferencia y/o el abandono, ignorando a la mujer y no respondiendo sus preguntas.

Patrimonial

Ocasiona la disminución en los recursos económicos de la mujer. Sucede cuando el varón se apropia y administra los recursos producidos por la mujer. Cuando el varón niega o restringe recursos para la subsistencia familiar, cuando es él quien decide sólo la forma de administrar los ingresos y gastos del hogar. La pérdida, sustracción, destrucción, retención o distracción indebida de objetos, de instrumentos de trabajo, de documentos personales. La limitación o control de los ingresos de las mujeres, así como la percepción de un salario menor por igual tarea, dentro de un mismo lugar de trabajo.

Ley N° 26485 de Protección Integral para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia Contra las Mujeres en los ámbitos en que desarrollen sus relaciones interpersonales. Disponible en:http://servicios.infoleg.gob.ar/infolegInternet/anexos/150000-154999/152155/norma.htm 10

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Sexual

Cualquier acción (con o sin acceso genital), que implique desobedecer el derecho de la mujer de decidir voluntariamente acerca de su vida sexual o reproductiva. Puede ser a través de amenazas, coerción, uso de la fuerza o intimidación. Incluye la violación dentro del matrimonio o de otras relaciones vinculares o de parentesco (exista o no convivencia). La prostitución forzada, explotación, esclavitud, acoso, abuso sexual y trata de mujeres quedan comprendidos en este tipo de violencia.

Simbólica

Aquella que a través de ciertos estereotipos incorporados en los mensajes, valores, íconos o signos, transmite y reproduce dominación, desigualdad y discriminación en las relaciones sociales. Este tipo de violencia naturaliza la subordinación de la mujer en la sociedad.

Se observa que las mujeres víctimas de la violencia de género, son víctimas de más de un tipo de violencia a la vez, pues estas formas de violencia se encuentran en permanente interacción. Ejemplo La violencia física también tiene impacto en el psiquismo de las mujeres. A su vez, las consecuencias de los golpes pueden provocar ausentismo laboral o pérdida de empleo, ocasionando así una disminución en el patrimonio de la mujer. La violencia sexual es siempre violencia física y psicológica.

¿Cómo se identifica la violencia simbólica? Es la más difícil de identificar. Se transmite a lo largo de generaciones, y resulta natural en nuestros hábitos y cultura. Es la base de todas las otras violencias. Los ejemplos más comunes son las frases: “los niños no lloran” o “las niñas no juegan a la pelota”. No la pensamos como un tipo de violencia, ya que no pareciera generar grandes daños o consecuencias. Sin embargo, se trata de la base (espacio simbólico) a partir de la cual todos los otros tipos de violencia se sostienen y reproducen.

Todos estos tipos de violencia pueden darse de distinta manera o en diferentes ámbitos. En el artículo 6° de la ley se enumeran los espacios posibles:

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Ámbitos

Violencia Doméstica

Violencia Institucional

Violencia Laboral

Violencia contra la libertad reproductiva

Violencia Obstétrica

Violencia mediática

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Definición

Ejemplos

- Violencia ejercida contra las mujeres por un integrante del grupo familiar. - No importa el lugar donde ocurra; daña la dignidad, la libertad, el bienestar, la integridad física, psicológica, sexual, económica o patrimonial. - Grupo familiar: es el originado en el parentesco; sea por consanguinidad o por afinidad, el matrimonio, las uniones de hecho y las parejas o noviazgos.

Violencia ejercida en el matrimonio, las uniones de hecho y las parejas o noviazgos, incluyendo las relaciones actuales o finalizadas, estén o no conviviendo.

- Realizada por las/los funcionarias/os, profesionales, personal y agentes pertenecientes a cualquier órgano, ente o institución pública. - Tiene como fin retardar, obstaculizar o impedir que las mujeres tengan acceso a las políticas públicas y ejerzan los derechos previstos en esta ley.

- Violencia que se ejerce en los partidos políticos, sindicatos, organizaciones empresariales, deportivas y de la sociedad civil. - Incumplimiento por cupos en el Congreso o en los partidos políticos, la no contratación de mujeres en edad fértil, etc.

Discrimina a las mujeres en los ámbitos de trabajo públicos o privados obstaculizando su acceso al empleo, contratación, ascenso, estabilidad o permanencia.

- Exigencia de requisitos sobre su estado civil, maternidad, edad, apariencia física o la realización de test de embarazo. - Cuando las mujeres no reciban igual remuneración por igual tarea o función que los varones. - Hostigamiento psicológico en forma sistemática, con el fin de lograr la exclusión laboral.

Vulneración del derecho a la salud reproductiva. El Estado debe garantizar el acceso y el derecho a la información completa para que las mujeres decidan sobre su salud reproductiva, permitiéndoles elegir si tener o no hijos/as, cuántos/as y con qué intervalos (Ley 25.673 de Creación del Programa Nacional de Salud Sexual y Procreación Responsable).

- Cuando se limita o dificulta el acceso a un método anticonceptivo conveniente (negar, restringir u ocultar información).

La ejerce el personal de salud sobre el cuerpo y los procesos reproductivos de las mujeres.

- Cuando se somete a las mujeres a un trato deshumanizado, humillante, que las infantiliza, maltrata o las excluye de decisiones fundamentales acerca de su embarazo y/o parto. - Cuando existe abuso de medicalización y patologización de los procesos naturales.

- Publicación o difusión de mensajes e imágenes estereotipados en cualquier medio masivo de comunicación. - Tiene gran impacto por el alcance de los medios de comunicación en la población, transmitiendo mensajes e imágenes que legitiman la desigualdad de trato o construyen patrones socioculturales reproductores de la desigualdad o de violencia contra las mujeres.11”

Exposición del cuerpo femenino como objeto de deseo que promueve la explotación de mujeres o sus imágenes; cuando se presenta a las mujeres como únicas referentes del hogar, del cuidado de otros/as, o como encarnación del mandato de la maternidad.

ídem

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Además de lo planteado en la Ley Nacional, es importante destacar algunos aspectos de la Resolución N° 505/2013 del Ministerio de Seguridad de Nación. Allí se aprueban las “Pautas para la Intervención Policial en casos de violencia en relaciones familiares”.

Acerca de la violencia doméstica contra las mujeres, dicha resolución expresa:

“Concepto de Violencia Doméstica: una adecuada conceptualización del fenómeno, excederá la determinación de hechos que sucedan entre miembros de una familia y/o exclusivamente en un ámbito privado. Por ello, no limitaremos la intervención de las fuerzas de seguridad a hechos cometidos en el ámbito intrafamiliar o doméstico sino que la extenderemos a las relaciones de familia ya sea que los hechos se cometan en el ámbito público como en el privado. Así, se tomarán como sinónimos los términos ‘Violencia Doméstica’, ‘Violencia en relaciones interpersonales, Violencia en relaciones familiares’ y ‘Violencia de Género’”.

¿Qué quiere decir esto? • La violencia doméstica, no se reduce a lo que sólo sucede entre miembros de una misma familia y/o en un lugar privado. • Ya sea que la violencia suceda dentro o fuera del hogar, intervengan familiares o no familiares, en todos los casos deberá haber intervención policial.

El siguiente gráfico muestra el porcentaje que corresponde a las distintas modalidades de violencia según el Informe Bianual del Consejo Nacional de la Mujer (CNM) en el período 2014-2015. En el mismo “se identifica una abrumadora mayoría de llamadas que remiten a situaciones de violencia doméstica” (98.40 %). En el mismo gráfico se registran casos que corresponden al resto de las modalidades en las que opera la violencia de género: institucional, laboral, contra la libertad reproductiva, mediática y obstétrica. Los bajos registros que se observan en estas últimas modalidades, tiene relación con la dificultad que aún se evidencia, para reconocer e identificar estas modalidades de violencia12.

Plan nacional de acción para prevención, asistencia y erradicación de la violencia contra las mujeres 2015-2019, Consejo Nacional de las Mujeres del Consejo Nacional de Coordinación de Políticas Sociales, 2016, pág. 40. 12

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Extraído del Plan nacional de acción para prevención, asistencia y erradicación de la violencia contra las mujeres 2015-2019, Consejo Nacional de las Mujeres.

Hasta acá definimos la violencia de género y especificamos los distintos tipos de violencia contra las mujeres que existen, así como los ámbitos o espacios en los cuales estos tipos de violencia pueden darse. En lo que queda del curso nos centraremos en analizar la violencia contra las mujeres que ocurre en el espacio familiar o doméstico, tomando en cuenta que este ámbito excede el contexto de la vivienda familiar. Se describirán las principales características de la violencia doméstica contra las mujeres estableciendo las bases para efectuar intervenciones adecuadas.

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2.1.6. Violencia en el ámbito familiar o doméstico La violencia doméstica contra las mujeres se refiere a los vínculos familiares y amorosos. Al involucrar la dimensión afectiva, se trata de un tipo de violencia muy difícil de visibilizar (o hacer visible) y combatir. Vimos que la ley la define como el tipo de violencia que se ejerce contra las mujeres por un integrante del grupo familiar que daña la dignidad, la libertad y la integridad física, psicológica, sexual y/o económica de la persona. Es la pareja de la mujer quien ejerce la violencia; se trata de la persona con quien ella imaginó una familia, un deseo amoroso; y esto hace tan peculiar el tratamiento e intervención de estos casos.

Algunos datos muestran la situación13:

• El 35% de la población femenina ha sido alguna vez en la vida víctima de violencia dentro de su relación de pareja, o de violencia sexual fuera de la pareja. Por término medio, el 30% de las mujeres que han tenido una relación de pareja han experimentado algún tipo de violencia física o sexual por parte de su compañero” • “A nivel mundial, hasta un 38% de los asesinatos de mujeres han sido cometidos por sus respectivas parejas” . 2013, OMS (Organización Mundial de la Salud)

El informe del Consejo Nacional de las Mujeres (CNM), arroja los siguientes datos para tomar en cuenta:

49.7%

34% Sufren violencia de su propia pareja.

13

62% Sufren violencia por parte de su ex pareja.

Datos extraídos del sitio: http://www.who.int/mediacentre/factsheets/fs334/es/

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De quienes están en situación de violencia de género, conviven con su agresor(*)


(*) Esto constituye un factor de riesgo tanto para las personas en situación de violencia como para los/as niños/as presentes, en los casos que así ocurre14.

El siguiente gráfico muestra cómo se manifiesta el vínculo entre las víctimas y los imputados:

Extraído del Plan nacional de acción para prevención, asistencia y erradicación de la violencia contra las mujeres 2015-2019. Consejo Nacional de las Mujeres.

Los datos corresponden al análisis del Informe Bianual de la Línea 144, periodo 2013- 2015, detallado en el “Plan nacional de acción para prevención, asistencia y erradicación de la violencia contra las mujeres 2015-2019”, Consejo Nacional de las Mujeres del Consejo Nacional de Coordinación de Políticas Sociales, 2016, pág. 35. 14

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Datos alarmantes… • 79% de las víctimas de homicidios mundiales, son hombres. • En el contexto familiar y de relaciones de pareja, las mujeres tienen un riesgo mucho mayor que los hombres. • 2/3 de las víctimas de homicidio cometido por compañeros íntimos o familiares, son mujeres. • 47% de todas las víctimas femeninas en 2012 fueron asesinadas por sus compañeros íntimos o familiares (en comparación, menos de un 6% corresponde a las víctimas masculinas)15.

Conclusiones Para combatir la violencia contra las mujeres es fundamental el rol de las políticas públicas, de los organismos defensores de los derechos humanos y de las distintas áreas del Estado que toman contacto directo con las víctimas, entre ellas las fuerzas de seguridad. La ley 26.485, en su artículo 7° define a los tres poderes del Estado del ámbito nacional y provincial, como los responsables de adoptar las medidas necesarias para el respeto irrestricto del derecho constitucional a la igualdad entre mujeres y varones. Entre las medidas que deben adoptar los poderes del Estado se considera la “asistencia en forma integral y oportuna de las mujeres que padecen cualquier tipo de violencia, asegurándoles el acceso gratuito, rápido, transparente y eficaz a los servicios creados a tal fin, así como promover la sanción y reeducación de quienes ejercen violencia”16. A su vez, y dando respuesta a las obligaciones asumidas por el Estado argentino en el marco de los tratados internacionales de derechos humanos, el Consejo Nacional de las Mujeres lanzó a mediados del 2016 el

“Plan Nacional de Acción para la Prevención, Asistencia y Erradicación de la Violencia contra las mujeres 2017-2019”. Este programa: • garantiza el derecho a las mujeres a una vida sin violencia, • desarrolla tres ejes principales: la formación, el fortalecimiento institucional y el monitoreo y evaluación de casos. • Estos ejes afectan todos los niveles del Estado: el plan tiene alcance federal, es la provincia de Buenos Aires, por causa de su densidad poblacional, uno de los distritos más sensibles a la problemática. Fuente: “Estudio global sobre el homicidio”, UNODC, 2013. Sitio: https://www.unodc.org/documents/gsh/pdfs/GLOBAL_HOMICIDE_Report_ExSum_spanish.pdf 16 Ley 26.485 de Protección integral para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres en los ámbitos en que desarrollen sus relaciones interpersonales, artículo 7. 15

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2.1.7. Dinámica de la violencia familiar 2.1.7.a. Ciclo de la violencia17 Se llama así a las relaciones de violencia al interior del ámbito familiar. Éstas muestran una dinámica particular y una secuencia repetitiva. Se desarrolla en tres fases con una duración que dependerá de cada pareja, aunque el tiempo entre una y otra suele acortarse a medida que se prolonga la relación violenta, y aumentará su intensidad en cada nueva fase o episodio.

1. Acumulación de tensión

3. Luna de miel

2. Estallido agudo

PRIMERA FASE – Acumulación de tensión Abundan los celos, expresados a través del control en las salidas, en la vestimenta, en encuentros con amigos/as o la familia. También, las salidas en solitario suelen requerir la solicitud de permisos.

1. Acumulación de tensión

3. Luna de miel

2. Estallido agudo

Esta dinámica cíclica fue descripta por primera vez en el año 1978, por la psicóloga norteamericana Leonor Walker, quien explicó por medio de esta teoría la dinámica cíclica de la violencia conyugal y la razón por la cual muchas mujeres se quedan atrapadas en dicha relación violenta de pareja. 17

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Es una fase de violencia sutil, generalmente psicológica. Suele manifestarse en forma de chistes o comentarios descalificadores hacia la mujer. Las prácticas violentas se justifican confundiéndolas con los celos y, el control, con el “amor profundo y verdadero” de la pareja, volviéndose algo “natural” con el tiempo. Esta confusión hace que, al comienzo de una relación, sea más difícil distinguir los vínculos violentos, ya que se cree que estas actitudes son por amor y por la aparente necesidad de tener cerca a la persona amada, de preocuparse por ella. En esta fase, la mujer intenta hacer lo que el varón desea aunque no pueda conformarlo, culpándose a sí misma por ello. Comienzan a observarse algunos incidentes menores, que suelen ser ignorados por la mujer quien piensa que conseguirá restablecer la armonía si logra satisfacer todas las exigencias de su compañero.

En esta etapa ella confía en poder evitar el incremento de tensión.

Efectos graves que empiezan a evidenciarse: • La mujer se aísla socialmente: es persuadida de dejar de trabajar, de no frecuentar a su familia, o es la propia mujer quien prefiere no mostrarse para ocultar socialmente lo que sucede. • La culpa y la vergüenza hacen que no pueda decir el problema a su entorno. • La mujer vive así una situación de fragilidad que la lleva a justificar las conductas violentas de su pareja por posibles problemas laborales o por el alcohol. A la vez, espera que se modifiquen estas situaciones, para que el agresor cambie la actitud que ella interpreta como momentánea.

SEGUNDA FASE – Estallido agudo Se produce cuando la violencia que se expresaba en forma latente se expresa en un estallido violento a través de la violencia física. A medida que pasa el tiempo es más grave cómo se manifiesta. Al principio son empujones o zamarreos hasta llegar a los golpes con el puño, las patadas e incluso el uso de armas. El estallido violento sucede de manera inevitable, nada puede hacer la mujer para impedirlo: cualquier motivo, hasta el más trivial, puede generar la impredecible situación de violencia manifiesta.

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1. Acumulación de tensión

3. Luna de miel

2. Estallido agudo

El golpeador no acepta su responsabilidad en el episodio violento, aunque sí suele reconocer que a veces pierde el control de sus actos. Hace responsable de sus acciones a la mujer que “lo enloquece”, o que “no le demuestra confianza” o “le falta el respeto”. También suele echar la culpa a ciertos factores externos como peleas familiares, problemas laborales o económicos, o consumos problemáticos de sustancias. A medida que esta situación se prolonga en el tiempo, la fragilidad de la mujer aumenta haciéndola dudar cada vez más de sus propias percepciones.

Es muy importante la intervención externa en esta fase. Generalmente, luego del estallido violento hay cierto distanciamiento, al menos momentáneo, con el agresor. Esto permite a la víctima llegar a una guardia médica, acceder a servicios de urgencias telefónicas, hacer algún pedido de ayuda o acceder a la comisaría a realizar la denuncia.

Que la mujer pueda tomar fuerzas en esta situación para pedir la intervención de testigos/as o personas que tomen conocimiento de lo sucedido puede, en esta fase, hacer posible la salida.

TERCERA FASE – Reconciliación o “luna de miel” Después del episodio agudo de violencia, viene el arrepentimiento. El agresor asegura y promete que nunca volverá a suceder un hecho semejante, actúa de forma cariñosa y continúa desconociendo su responsabilidad.

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3. Luna de miel

2.

o

El agresor sigue justificando lo sucedido debido a supuestas provocaciones de la mujer, actitudes de la familia, los/as vecinos/as, etc. La mujer, que ya se encuentra en una situación de extrema vulnerabilidad, tiende a creer estas justificaciones y sigue culpándose por las acciones de su pareja.

Es difícil para la mujer ver objetivamente la situación. El agresor se muestra tan arrepentido que presenta al hecho violento como algo circunstancial y ajeno a él. La mayoría de las veces, cuanto más grave es el episodio violento, mayor es la muestra de arrepentimiento.

La mujer empieza a verse a sí misma frágil como consecuencia de esta relación violenta. Le cuesta confiar en sus aptitudes y capacidades para vivir una vida autónoma y esto se agrava si no logra salir del círculo en el cual se encuentra envuelta: la falta de apoyos externos o de ingresos económicos propios, le hacen más difícil esa salida, y más aún si hay hijo/as de por medio.

En esta fase los mandatos culturales tienen un papel muy importante. Ideas como el amor incondicional, el matrimonio para toda la vida, la necesidad de que los/las niños/as tengan un padre o la idea que la mujer se realiza a través de la familia y la pareja, dificultan que la mujer termine con la relación. Estos modelos, internalizados por la mujer, hacen que se crea responsable de ser ella quien debe hacer mejor las cosas, que la próxima vez debe corregirse para no “obligar” a su pareja a actuar de forma violenta. Cada vez que el ciclo se repite, la situación se agrava. La mujer vive en un estado de permanente tensión, temor y parálisis que, a la vez, aumenta cada vez más su aislamiento y en consecuencia, la dificultad para pedir ayuda.

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Vuelve a suceder un nuevo período de acumulación de tensión y comienza el ciclo, esta vez más agudo, de forma tal que el agresor es cada vez más extremo: llegando a amenazar a la mujer de asesinarla a ella, a los/as niños/as o a cualquier otra persona que intente ayudarla.

La violencia en el hogar tiene consecuencias para todas/os los/las integrantes de la familia. Los/as niños/as que han crecido viendo maltrato hacia sus madres u otras mujeres de referencia sufren impactos emocionales y viven esta problemática como propia.

El primer paso para encontrar la salida de esa situación es que la mujer se anime a hablar sobre lo que le está sucediendo.

2.1.7.b. Ruta crítica y mitos sociales

Ruta crítica: Es el proceso de salida de una situación de violencia intrafamiliar, donde la posición de la mujer es de extrema vulnerabilidad. Es la etapa en la cual la mujer decide terminar con el vínculo violento, y se enfrenta a sus propios miedos, vergüenzas y culpa, así como a cuestiones económicas y/o familiares.

Este proceso es complejo e implica avances y retrocesos, donde se mezclan los estímulos que impulsan a una mujer a salir de esta situación con los que la inhiben. Dos tipos de factores, interrelacionados, actúan en el recorrido de la mujer, ya sea ayudándola a salir de la situación o impidiéndoselo:

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Relacionados con los sentimientos, con el proceso personal de la mujer que está en la situación de violencia.

Factores Externos

Factores Internos

Relacionados con el apoyo y recursos materiales y económicos, la información a la que accede, el aumento de violencia, etc.

Estos factores actúan sobre la mujer fortaleciendo o debilitándola en su decisión de terminar con esa relación violenta. Estos pueden ser tanto impulsores (le permiten a la mujer a buscar ayuda) como factores inhibidores (obstaculizan el proceso de salida).

El principal factor impulsor es la propia situación de violencia que sufre la mujer y que se expresa en: • el aumento de la violencia o la aparición de nuevas formas de agresión, • la posibilidad de perder bienes, • la negación de la persona agresora a cubrir los gastos familiares.

Estas situaciones frecuentemente motivan a la mujer a buscar ayuda. También, las amenazas y la violencia extendida a los/as hijos/as u otros miembros de la familia impulsan el pedido de ayuda. La necesidad de protegerlos/as es uno de los principales impulsos motivadores.

Otros factores del entorno de la mujer también la llevan a salir de la situación de violencia y son: • la contención de su ámbito familiar y vecinal, • una adecuada respuesta institucional en la búsqueda de soluciones.

Por lo tanto, es imprescindible mejorar la respuesta institucional de todas las áreas del estado en relación con el acceso, la disponibilidad y la calidad de los recursos. Es preciso que los/as funcionarios/as, tengan disponible información y conozcan las formas de abordaje de las situaciones de violencia familiar. En especial porque muchas de las personas afectadas desconocen sus derechos y la existencia de servicios especializados en la temática para ayudarlas a dar fin a esta modalidad de violencia.

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¿Cuáles son los mitos más frecuentes? • “A las mujeres les debe gustar que les peguen, de lo contrario se irían.” • “Si no hay golpes, no hay violencia.” • “Los celos son una demostración de amor.” • “Ella habrá hecho algo para provocarlo.” • “Él es un santo, ella deber tener algún problema.”

Además hay una serie de factores inhibidores que vivencian las mujeres y les dificultan la salida de situaciones de violencia familiar. La forma en la cual entendemos la violencia intrafamiliar tiene que ver con nuestro sistema cultural de creencias que valida mecanismos propios de las dinámicas familiares. Así se observa que esta es una violencia que siempre existió y de la que parece que no se puede escapar. Estos mecanismos se traducen en mitos que hacen difícil ver este problema, promueven que continúe el maltrato y obstaculizan el acceso de las víctimas a ámbitos que canalicen la situación que están sufriendo. Los principales factores inhibidores se alimentan de estos mitos, que están en la propia vivencia de la mujer y en su entorno inmediato.

Veamos cómo afectan estos mitos en la ruta crítica de las mujeres: FACTORES INHIBIDORES INTERNOS

FACTORES INHIBIDORES EXTERNOS

• Presiones familiares y sociales • Inseguridad económica y falta de recursos materiales • Actitudes negativas de operadores/as, funcionarios/as • Inadecuadas respuestas institucionales • Limitada cobertura de los organismos y dispositivos estatales • Contextos sociales con historias de violencia

• Miedo • Culpa • Vergüenza • Amor al agresor • Idea de que lo que ocurre en el interior de la pareja/familia es privado • Manipulación del agresor y dinámicas del ciclo de la violencia • Desconocimiento de sus derechos y falta de información

Una de las principales causas por las que las mujeres no denuncian las relaciones violentas de las que son víctimas, se debe a la forma en que la violencia de género se naturalizó en la sociedad.

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Conclusiones Los/as funcionarios/as públicos de todas las áreas del Estado que intervienen en el proceso de la ruta crítica, deben conocer la complejidad del mismo. Si no es así, se corre el riesgo de colocar a las mujeres en una posición de desventaja, lo que podría implicar la repetición cíclica de la violencia, o su revictimización. Es deber de todo/a funcionario/a realizar intervenciones que incluyan una adecuada perspectiva de género para, a partir de allí, analizar las múltiples circunstancias que llevaron a que una mujer se encuentre en esa situación de sometimiento. El primer paso hacia una intervención adecuada y exitosa es poder comprender las razones que llevan a la mujer a permanecer en la relación violenta incluso durante años, en condiciones emocionales extremadamente precarias, poniendo en riesgo seriamente su integridad física.

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Bibliografía Plan nacional de acción para la prevención, asistencia y erradicación de la violencia contra las mujeres 2017 – 2019. Ley 26.485 http://www.cnm.gob.ar/Pnevm/PlanNacionalDeAccion_201 7_2019Ult.pdf “Aportes para la atención integral de las mujeres en situación de violencia. Primera compilación de textos producidos en el programa AVM”, Programa AVM, Secretaría de Derechos Humanos Provincia de Buenos Aires 1 Aportes para la atención integral de las mujeres en situación de violencia Primera compilación de textos producidos en el programa AVM. Disponible en: http:// www.sdh.gba.gov.ar/areas/imagenes/Aportes.pdf “Buenas prácticas para la intervención policial en casos de violencia intrafamiliar. Una guía federal”. Colección Derechos Humanos y Género en la actividad policial. Dirección Nacional de Derechos Humanos, Ministerio de Seguridad de la Nación, 2014 “Fuerzas policiales y de seguridad: construyendo instituciones sensibles al género” Colección Derechos Humanos y Género en la actividad policial. Dirección Nacional de Derechos Humanos, Ministerio de Seguridad de la Nación, 2014 “Estudio global sobre el homicidio”. Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito UNODC,2013. Disponible en: https://www.unodc.org/documents/gsh/pdfs/GLOBAL_HOMICIDE_ Report_ExSum_spanish.pdf “La Mujer y la violencia en la República Argentina”, Consejo Nacional de la Mujer, Buenos Aires, 2002. Disponible en: http://www.cnm.gov.ar/AreasDeIntervencion/MujerYviolenciaRepArg.pdf “Cuadernillo de la Ley Provincial Nº 13.298 de Promoción y Protección Integral de los Derechos de los Niños”, UNICEF Argentina en colaboración con el Ministerio de Desarrollo Social de la Provincia de Buenos Aires. Disponible en: http://files.unicef.org/argentina/spanish/Cuadernillo_ Ley_13298.pdf Resolución N° 667/06. Disponible en: http://www.mseg.gba.gov.ar/migra/dgcpg/estructura/ RES%20667del06.pdf Resolución N° 881/09. Disponible en: http://www.mseg.gba.gov.ar/migra/dgcpg/estructura/ Resolucion%20780.pdf Resolución N° 505/2013. Disponible en: http://servicios.infoleg.gob.ar/infolegInternet/verNorma.do%3Bjsessionid=463899750C8E19 D963EB812F87DEA149?id=216118

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UNIDAD 3 La intervenciรณn LรNEA 14 policial


ÍNDICE UNIDAD 3

La intervención

policial

Presentación 93 3.1. La intervención policial 95 3.1.1. Criterios generales de actuación 95 3.1.2. Procedimiento (protocolo de CM) 97 3.1.2.a. Recepción: Abordaje de la víctima. Abordaje del agresor 97 3.1.2.b. Formulación de denuncia: abordaje de denuncia, resguardo de evidencia, los medios de prueba 106 3.1.2.c. Delitos de acción pública y delitos de acción privada 110 3.1.2.d. Asistencia médica: casos de violencia en el ámbito doméstico 115 3.1.2.e. Derivación: articulación interinstitucional. Guía de recursos. Línea 144 de la Provincia de Buenos Aires 116 3.1.2.f. Conocimiento y estadística

121

3.2. Consideraciones finales

125

3.2.1. Hacia el fortalecimiento de los recursos locales y el Sistema integrado provincial

125

Bibliografía

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Anexo I: Ámbitos específicos de Actuación

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Anexo II: Contenidos Mínimos del Acta de denuncia

133

Anexo III: Centro de Asistencia a las Víctimas y Acceso a la Justicia (CAVAJ)

135

Anexo IV: Formulario para denuncia de Violencia Familiar

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Presentación A lo largo del curso profundizamos los conceptos principales para comprender la violencia de género. Partimos de contenidos más generales, como el concepto de género y el modo en el que, a partir de los estereotipos de género que reproducimos día a día, nuestra cultura construye un cierto modelo de ser mujer y ser varón. En la segunda unidad, analizamos la jerarquía que socialmente se establece sobre lo masculino respecto de lo femenino, siendo ésta la base sobre la cual es posible el ejercicio de la violencia de género. Vimos que son las mujeres las principales víctimas de estas violencias, por ser quienes encarnan los atributos de la feminidad de forma más directa. Profundizamos la violencia de género que ocurre en el ámbito doméstico y el ciclo que la caracteriza. Esta tercera unidad se propone profundizar en el accionar policial de la Provincia de Buenos Aires en lo que respecta específicamente a casos de violencia doméstica, haciendo hincapié en la violencia contra las mujeres. Se profundizará la presentación de los protocolos de actuación así como ciertas consideraciones específicas en casos particulares.

Las especificaciones que se detallan a lo largo de esta unidad se estructuran a partir de los Protocolos de actuación para la atención de las víctimas de violencia familiar de la provincia de Buenos Aires, los cuales se enmarcan en la ley provincial de violencia familiar N° 12.569. El tratamiento del tema se enmarca además en las recomendaciones nacionales en relación a la actuación de las fuerzas policiales ante casos de violencia intrafamiliar, a partir de la guía federal de Buenas prácticas para la intervención policial en casos de violencia intrafamiliar1, elaborada desde el Ministerio de Seguridad de la Nación y bajo los preceptos de la ley nacional de violencia contra las mujeres N° 26.485.

Si bien en esta última parte del curso nos detendremos en los aspectos prácticos, lo haremos tomando como base los postulados teóricos que los sustentan. A pesar de haber organizado los temas en unidades, atendiendo a los fines de la presentación, una intervención policial exitosa requerirá que sean considerados de forma articulada y complementaria por parte del personal y el conjunto de funcionarios/as.

Ver: “Buenas prácticas para la intervención policial en casos de violencia intrafamiliar. Una guía federal”. Colección Derechos Humanos y Género en la actividad policial. Dirección Nacional de Derechos Humanos, Ministerio de Seguridad de la Nación, 2014. 1

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3.1. La intervención policial 3.1.1. Criterios generales de actuación Es necesario que los/as funcionarios/as que se enfrentan diariamente a situaciones de violencia doméstica, y específicamente a casos de violencia contra las mujeres, conozcan sobre este tema para poder identificar y dar una respuesta exitosa a la multiplicidad de situaciones y contextos que pueden sucederse y que atraviesan el trabajo de las fuerzas policiales. Analizar la intervención policial ante casos de violencia doméstica contra las mujeres, implica considerar dos cuestiones principales: • Los procedimientos básicos generales que los/as funcionarios/as policiales deben conocer ante cualquier caso de este tipo. • La identificación de los diversos ámbitos de competencia en los que pueden desarrollarse las intervenciones, así como ciertas consideraciones específicas que estos ámbitos requieren. En esta unidad presentaremos un mapa de acción que permita a los/as funcionarios/as reconocer las variables que caracterizan las situaciones de violencia doméstica contra las mujeres y que permita elaborar un conjunto de criterios de acción que posibiliten en forma rápida y adecuada desempeñarse ante este tipo de hechos, en cualquier escenario posible. Como ya mencionamos, estos criterios comunes de actuación están íntimamente relacionados con los protocolos provinciales y nacionales de atención a las mujeres víctimas de violencia doméstica, los cuales a su vez contemplan las normativas locales así como las recomendaciones internacionales en la materia.

La intervención policial ante casos de violencia doméstica contra las mujeres Ámbitos específicos

Criterios generales de actuación

Comisaría Vía pública Domicilio

Recepción, denuncia, asistencia médica, derivación, conocimiento y estadísticas

Línea de emergencia Medidas de protección

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Así, se muestran los cinco espacios desde los que puede atenderse esta problemática: 1. la comisaría, 2. la vía pública, 3. el domicilio, 4. las líneas de emergencia y 5. el seguimiento de medidas de protección. Si bien cada uno de ellos tiene particularidades que deben ser tenidas en cuenta, existe un conjunto de criterios y pautas de intervención que cualquier funcionario/a que tome conocimiento de una situación de violencia doméstica contra las mujeres debe considerar siempre, a fin de garantizar los derechos de la víctima, protegerla y brindarle el acompañamiento adecuado2. Ante un caso de violencia doméstica contra las mujeres, los objetivos de la intervención policial serán3: 1. Garantizar la integridad de las víctimas. 2. Prevenir lesiones y femicidios. 3. Conectar a las víctimas con los centros estatales de atención. A continuación analizaremos los procedimientos generales para la intervención ante casos de violencia doméstica contra las mujeres desde una perspectiva de género, a fin de brindar herramientas para un abordaje óptimo que garantice los derechos de la víctima.

“Buenas prácticas para la intervención policial en casos de violencia intrafamiliar. Una guía federal”. Colección Derechos Humanos y Género en la actividad policial. Dirección Nacional de Derechos Humanos, Ministerio de Seguridad de la Nación, 2014. 3 Según se detalla en el documento “Buenas prácticas profesionales en situaciones de violencia contra las mujeres”, dirigido a las Policías Locales de la Provincia de Buenos Aires. de la Nación, 2014. 2

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3.1.2. Procedimiento 3.1.2.a. Recepción El primer paso de cualquier intervención implica entrar en contacto con la situación de violencia y sus protagonistas. Por ello, el personal policial deberá considerar algunas cuestiones básicas referidas a este primer contacto. Teniendo en cuenta que los aspectos a considerar varían según se trate de la víctima o del agresor4:

Abordaje de la víctima Al entrar en contacto con la víctima, el/la funcionario/a policial deberá presentarse con nombre, apellido y jerarquía. • Los gestos, las actitudes, los tonos de voz y los comentarios que la víctima perciba por parte del personal policial, son fundamentales para las posteriores actuaciones. Es un momento muy sensible, ya que se debe promover y construir un vínculo de confianza que le permita a la víctima relatar lo que le haya sucedido.

Para brindar un trato adecuado, el personal policial deberá tener en cuenta los siguientes aspectos: 1. Escuchar: es uno de los principales aspectos en lo que refiere a la atención inicial a la víctima. • Si bien se puede oír lo que la mujer denunciante tiene para decir, esa escucha debe ser con atención: se deberán tener en cuenta los gestos que realice, observar o verificar la existencia de lesiones y de posibles delitos. • Este primer acercamiento y escucha atenta permitirá al personal policial realizar una interpretación de la situación que a veces no es tan simple de discernir. • Identificar y evaluar si se trata de una situación de riesgo y urgencia. Algunos indicadores de riesgo son: - si hay menores de edad; - posesión o acceso a armas de fuego; - amenazas de represalia o de muerte; - agravamiento de las formas de violencia física utilizadas; - si el agresor tiene conocimiento de artes marciales y/o cualquier entrenamiento físico de defensa y ataque; - antecedentes de conductas delictivas del presunto agresor; Las consideraciones que se enumeran a continuación fueron extraídas del manual “Buenas prácticas para la intervención policial en casos de violencia intrafamiliar. Una guía federal”. Colección Derechos Humanos y Género en la actividad policial. Dirección Nacional de Derechos Humanos, Ministerio de Seguridad de la Nación, 2014. A efectos prácticos para esta presentación, el orden de los temas fue modificado, según los “Protocolos para la Comisaría de la Mujer y la Familiar” y para las “Líneas de Atención telefónica”, de la provincia de Buenos Aires. 4

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- incremento en la frecuencia de los episodios violentos; - incumplimiento de medidas cautelares como la prohibición de acercamiento; - abuso de alcohol o drogas; - usuario/a de servicios de salud mental; - estado de crisis emocional actual por razones de orden económico, laboral o de separación o divorcio, etc.; - si la víctima atraviesa una situación de pérdida de la red de apoyo social y/o de la vivienda; - si el agresor pertenece a alguna fuerza de seguridad pública o privada debido a la portación del arma reglamentaria que esta función conlleva.

2. Explicar: los pasos a seguir e informar acerca de los recursos disponibles. • Es necesario que el personal policial cuente con la información actualizada de los organismos estatales a los que la víctima puede recurrir para obtener una respuesta integral de la problemática que está atravesando. • Dar siempre por escrito datos precisos como el nombre de la institución, dirección y teléfono. Si la víctima expresa su necesidad de acudir en ese momento, es de gran importancia garantizar que lo haga acompañada de alguna persona. • Explicar a la víctima, desde el primer momento, sus derechos y los recursos institucionales que existen. Detallar que cualquier momento es bueno para pedir ayuda. Remarcar que no es culpable de los hechos. • Utilizar un lenguaje claro, cordial y comprensible.

• A la vez, se debe informar a la mujer la posibilidad de denunciar a la persona agresora, indicándole el tiempo específico que posee para hacerlo (este tiempo depende de la gravedad del delito y sus plazos son bastantes amplios). • Además, se debe explicar que pueden solicitarse medidas de protección para ella y para sus hijos/as (si los/las tuviera). • Informarle a la víctima de la existencia de los Centros de Asistencia a Víctimas y Acceso a la Justicia del Ministerio de Justicia de la Provincia de Buenos Aires. Este tipo de acciones contribuyen a que la mujer conozca sus derechos y pueda tomar sus propias decisiones que, de a poco, vayan transformando su situación. 3. Acompañar a la víctima en el proceso de denuncia: el acompañamiento debe estar presente a lo largo de toda la intervención del personal policial. 98


• La función preventiva de la policía se trata justamente de que la mujer pueda reconocer los recursos a su disposición y tomar las decisiones que considere adecuadas para iniciar la ruta crítica. Es necesario que la actitud asumida por el/la funcionario/a que interviene sea, no sólo de escucha sino también de contención, para fortalecer de esa manera las capacidades y recursos de las propias mujeres en el recorrido hacia el final de la situación de violencia. 4. Rapidez en la atención: La rapidez es prioritaria debido a la situación de riesgo en la que se encuentra una víctima de violencia doméstica. Recordemos que estas situaciones pueden poner en peligro la vida de la víctima y/o la de sus hijos/as. Por ello, resulta necesario que el personal policial intervenga de manera rápida y eficiente. Así, los pasos que deberá seguir el personal policial al momento de recepcionar una denuncia, son los siguientes:

1.Escuchar

2.Explicar

4.Rapidez

3.Acompañar

El acercamiento de la mujer hacia una autoridad en ese momento es muy importante, teniendo en cuenta que es un período de ventana clave dentro del ciclo de la violencia (estamos justo después del ‘episodio agudo’). En este momento la víctima puede obtener ayuda y empezar a visualizar alternativas para salir de un vínculo violento.

1. Acumulación de tensión

3. Luna de miel

2. Estallido agudo

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Si la respuesta que se le brinda es demorada o deficiente, eso la puede llevar a volver y reforzar la situación en la que se estaba, con el riesgo de que se aumente la intensidad de la violencia en la siguiente fase del ciclo.

Lo más adecuado es que las víctimas sean atendidas en espacios que permitan su resguardo, tanto de forma visual como auditiva, del resto de los/as presentes. También se recomienda tener folletos y carteleras actualizadas sobre los organismos especializados en este tipo de situaciones, para brindar una guía de los recursos que estén disponibles.

Cuando la víctima sea un/a niño, niña, adolescente, el personal policial deberá: • dar inmediato conocimiento a los Servicios Locales de Promoción y Protección (conforme al art. 37 de la Ley 13.298). En el supuesto de que se formulara la denuncia por ante la autoridad policial, ésta deberá ponerla en conocimiento del Servicio de Promoción y Protección Local. • dar inmediata intervención a la autoridad judicial competente de turno, a fin de recibir las instrucciones pertinentes; y al Organismo Provincial de Niñez y Adolescencia. • brindar la colaboración necesaria a los/as profesionales de los programas de asistencia a las víctimas que intervengan según orden judicial; • no evidenciar alarma o preocupación; • obtener exclusivamente los datos mínimos indispensables para brindar la información pertinente a la autoridad judicial en el momento en que se la consulte (la escucha y el diálogo deben apuntar a averiguar: qué pasó, cuándo, dónde y quién lo hizo, y evitar preguntas como ¿por qué?); • procurar la información mínima sobre el hecho que permita realizar la denuncia y determinar si es reciente o prolongado en el tiempo; • prestar la máxima atención al relato del/de la niño/a, sin postergar o interrumpir sus dichos; • no poner en duda el relato o señalarle contradicciones, falta de detalles o ausencia de recuerdo de determinadas situaciones, en caso de que falten detalles o algunas circunstancias, no se lo debe interrogar; • explicar que la situación no le debe generar culpa, ni vergüenza y remarcar que es muy positivo que la haya revelado, sin cuestionar jamás su actitud;

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• en la formulación del relato, evitar la reiteración innecesaria, y dejar constancia de lo dicho con los términos utilizados por el/la niño, niña o adolescente. • no realizar promesas que no se puedan cumplir; • evitar que el/la niño, niña o adolescente reitere lo sucedido a otras personas, salvo que sea estrictamente necesario para la intervención.

Solicitud de medida de protección judicial: Si la mujer manifiesta estar viviendo una situación de peligro, el personal debe tomar la denuncia y consultar a la autoridad judicial correspondiente sobre la posibilidad de otorgar una medida de protección.

¿Qué establece la Ley? • La Ley Provincial Nro. 12569 con la modificación de la Ley 14.509, en su art. 7 amplió las medidas cautelares conforme a la Ley Nacional 26.485. • La ley Nº 26.485, de Protección Integral a las Mujeres, prevé que “… aún en caso de incompetencia, el/la juez/a interviniente podrá disponer las medidas preventivas que estime pertinentes.”5 • El art. 6 de la Ley 14.509 menciona que aún en caso de incompetencia del/la Juez/a interviniente, el/la mismo/a deberá disponer las medidas preventivas contempladas en dicha ley, con el objetivo de hacer cesar el hecho. Se aclara además la necesidad de reserva de la identidad del/la denunciante.

En caso de que el juzgado no adopte criterio alguno y la persona insista en solicitar una medida para su seguridad, se debe dar intervención a los organismos especializados en la temática, a fin de canalizar la denuncia de la mujer víctima (ver Anexo III).

5

Para profundizar ver: Ley nacional N° 26.485, artículo 22.

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Abordaje del agresor Separar a la víctima del agresor es la primera medida que debe tomarse. • Siempre la víctima debe ser entrevistada por separado del agresor. De esta forma se evita que el agresor intente interrumpir a la víctima (o a testigos) durante su relato, persuadirla de que no realice una denuncia o, incluso, intimidarla con miradas, gestos y/o palabras. • En ninguna circunstancia se debe adoptar una actitud conciliadora o de mediación entre las partes involucradas en la situación de violencia doméstica contra las mujeres. Realizar un acto de este tipo, implica desconocer la condición de vulnerabilidad en la que se encuentra la víctima, así como las causas estructurales que sostienen la violencia de género y en consecuencia la violencia doméstica. • La desigualdad de poder en que se encuentran las mujeres víctimas de violencia doméstica respecto de los agresores, constituyen la base que posibilita que la violencia pueda ejercerse. • En tal sentido, el artículo 28 de la Ley de Protección Integral a la Mujer (26.485), establece que “(…) quedan prohibidas las audiencias de mediación o conciliación”.

Actuación ante la persona agresora: Al intervenir en una situación de violencia doméstica, el/ la funcionario/a debe recordar que la persona agresora puede atacar a cualquier persona que defienda los derechos de la víctima (que es el foco de sus acciones violentas). El agresor suele mostrarse impune frente a la intervención estatal, ya sea judicial o policial. Esto hace que tienda a crear un lazo de complicidad con quienes ejercen la autoridad: busca generar alianzas por género o por identificación de problemas, siempre con el propósito de evadir consecuencias. En algunas ocasiones, puede que intente victimizarse y, en otras, puede incluso agredir directamente. Por ello, es conveniente que el personal policial no subestime la capacidad de violencia del agresor y tenga presente la posibilidad de que sea necesario solicitar apoyo para la intervención.

Recordar en todo momento de la intervención, que el objetivo principal es el resguardo y la seguridad de la víctima. En caso de que corresponda, la ley otorga facultades para reducir, demorar o detener al atacante.

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En ningún caso las víctimas deben ser consultadas respecto de si amerita o no, la detención del atacante.

¿Cómo actuar si el agresor es personal policial? • El/la funcionario/a a cargo no debe darle trato preferencial por esa condición. • Se deberá recepcionar la denuncia e informar a su superior o Jefe de Dependencia y al órgano con competencia en el control disciplinario. • El área de Auditoría General de Asuntos Internos de la Policía, vehiculizará estos casos a través del “Protocolo para la evaluación y tratamiento del personal de las policías de la Provincia de Buenos Aires, en casos de violencia familiar”, dictado por Resolución del Ministerio de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires, N°2277/11.

Cuando haya acusaciones cruzadas: • El personal de la fuerza que intervenga deberá intentar detectar si las agresiones de una de las partes fueron hechas en defensa propia o no. • Prestar atención a los relatos de ambas partes a fin de poder identificar, en principio, quién es el/la agresor/a primario/a (sin preguntarlo específicamente). • Luego se deberá transmitir la información al juzgado competente, considerando las particularidades que muchas veces presentan los casos de violencia doméstica contra las mujeres. El siguiente cuadro que resume las principales características que puede presentar el agresor ante una intervención de violencia doméstica contra las mujeres, y se especifican las respuestas generales que debería brindar el personal policial6:

6 El presente cuadro fue extraído de “Buenas prácticas para la intervención policial en casos de violencia intrafamiliar. Una guía federal”. Colección Derechos Humanos y Género en la actividad policial. Dirección Nacional de Derechos Humanos, Ministerio de Seguridad de la Nación, 2014, pág. 52-53.

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Características que puede presentar el agresor:

Ante estas situaciones el personal policial deberá:

- muestra una actitud calma ante los hechos;

- dejar claro que los actos de violencia son un delito;

- brinda explicaciones simples y sencillas ante la situación o acerca de las lesiones de la víctima;

- evitar preguntar quién inició la pelea;

- intenta controlar la entrevista tratando de ser el único que habla;

- actuar con autoridad y firmeza;

- justifica sus actos por distintas causas tales como el consumo de alcohol o de drogas, el estrés, el carácter, entre otras;

- hacer preguntas concretas para que el agresor dé respuestas específicas;

- se resiste a que la víctima, hijos/as o testigos sean entrevistados por separado;

- evitar justificar los hechos como típicos de cualquier agresor haciéndolos pasar como poco importantes;

- se muestra excesivamente amable y respetuoso con el personal interviniente, con el fin de convencer que no tuvo responsabilidad en los hechos.

- no mostrar actitudes corporales, gestuales o verbales que expresen aprobación a la conducta violenta.

Actuación frente a armas de fuego • Preguntar sobre factores que impliquen mayor riesgo para la víctima y para la intervención policial. • Consultar a los protagonistas del hecho (y a quienes se encuentren presentes en el lugar de la intervención) si existen armas de fuego. • Seguir los lineamientos establecidos por el Ministerio de Seguridad de la Nación mediante la Resolución N° 299/2013, para las fuerzas federales. • Cuando el personal interviniente haya tomado conocimiento de la existencia de armas de fuego en el lugar de intervención o a disposición del agresor, se solicitará inmediatamente una orden de allanamiento y secuestro de aquellas al/a la juez/a de turno, fundada en el peligro para la vida e integridad física de todas las personas vinculadas con la situación de violencia. 104


• A su vez, se deberá requerir al área respectiva de cada institución el acceso por vía informática a la base de datos del Registro Nacional de Armas (RENAR) a fin de comprobar la existencia de armas a nombre del denunciado. Una vez obtenido el informe, se hará constar la verificación en el parte diario que corresponda, consignando el horario de la consulta, la respuesta brindada y el/la funcionario/a policial que la otorgó.

El personal policial deberá preguntar acerca la existencia de armas: • en el hogar o en los espacios físicos que frecuenten la víctima y el agresor, • en tenencia del denunciado, o • a disposición del denunciado a través de personas cercanas a él que las posean.

¿Cómo actuar si el agresor debe portar armas debido a su trabajo? • Se informará a su superior jerárquico de los hechos en los que se ha visto implicado. • Si el agresor es personal policial, el/la funcionario/a interviniente debe evitar brindarle un trato preferencial en función de esa condición. En este caso, se recepcionará la denuncia y aplicará también el art. 4 bis de la Ley 12.569 c/14509 que especifica “la obligación de informar de la situación a la autoridad judicial y administrativa que corresponda”, teniendo en cuanta que cada Unidad Funcional de Instrucción otorga directivas específicas de procedimiento en éstos casos. Es importante destacar que este artículo refiere, en concordancia con la ley nacional 26.485, a todas las modalidades de la violencia de género denunciadas.

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Protocolo para la Evaluación y Tratamiento del personal de las Policías de la Provincia de Buenos Aires en casos de Violencia Familiar Cada vez que se tome una denuncia por violencia doméstica contra las mujeres, el personal policial dará curso a las actuaciones correspondientes según la Resolución Ministerial Nro. 2277/12, que aprueba el “Protocolo para la Evaluación y Tratamiento del personal de las Policías de la Provincia de Buenos Aires en casos de Violencia Familiar”. Objetivo: brindar un abordaje y tratamiento integral, desde una visión interdisciplinaria, de manera que el personal policial con comportamientos violentos reconozca y progresivamente modifique sus actitudes y conductas violentas, ello sin perjuicio de la sanción administrativa o judicial correspondiente. • En el art. 2 del protocolo se menciona la solicitud en un plazo menor a 24 horas, del Informe a Sanidad, a los fines de evaluar la aptitud laborar para desarrollar tareas propias de su escalafón, teniendo como principal objetivo determinar la aptitud para la portación y/o tenencia de armas de fuego, así como establecer si el denunciado posee rasgos de personalidad violenta. • El art. 6 del protocolo especifica dónde se libran los oficios y el requerimiento de una declaración jurada de armamento, con el objeto de establecer si posee en forma particular material incluido en la Ley Nacional de Armas y Explosivos Nro. 20.429. Aquí se solicita el dictado de la medida precautoria conforme al art 141 Anexo I, Decreto Nro. 395/757.

3.1.2.b. Formulación de la denuncia Acercarse a realizar una denuncia coloca a la mujer en una situación difícil, debido a la gravedad propia de los hechos de violencia sufrida y a la sensación de no haber podido evitar llegar a esa situación. El personal debe considerar que quizás es la primera vez que la víctima solicita ayuda después de mucho tiempo de haber sufrido violencia. Debido a esta situación y a los efectos que la dinámica de violencia produce en la mujer, durante la entrevista con el personal policial, la víctima puede mostrar las siguientes emociones: • temor, ansiedad, desconfianza; • pudor al tener que revelar los hechos que padeció; • miedo o culpa por tener que incriminar a la persona agresora; • inclinación a negar los hechos, auto responsabilizarse o negarse a denunciar los hechos padecidos.

STJCABA Expte 8796/12, Expediente 3-17875483 Daj Nro. 0040/15 caratulado “SOSA, JOSE DARDO S/DICTAMEN, OTORGA MEDIANTE DICTAMEN CAJ.000516. Las medidas dispuestas -entre otras- son la Inhabilitación preventiva en los términos del art. 141 del Anexo I Dec. 395/75. 7

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Así, se deberá garantizar a la víctima sus derechos y facultades conforme al artículo 83 del Código Procesal Penal de la Provincia de Buenos Aires, al artículo 1 de la Ley 12.569, al artículo 15 del Decreto Reglamentario 2875, y al artículo 5 de la Ley 12.5698: en cada una de estas normativas se hace referencia a las características de un trato digno y respetuoso.

Ello implica que la víctima pueda tomarse el tiempo que considere necesario para prestar declaración, teniendo en cuenta su situación emocional, respetando lo que exprese de manera espontánea, sin interrumpir el relato de los hechos, procurando que la declaración sea lo más exhaustiva y detallada posible.

¿Quiénes más deben intervernir en la declaración? Cuando el personal de las fuerzas policiales y de seguridad toma conocimiento de un hecho de violencia doméstica, es sumamente importante que convoque al Equipo Interdisciplinario de Género de la jurisdicción en la que se encuentra, a fin de que contengan y acompañen a la víctima durante este proceso9. Es conveniente que esto se haga antes de la declaración testimonial, con el objetivo de asegurar que la víctima esté en condiciones de afrontar esa declaración y que no se la re-victimice haciéndole repetir el relato. Pautas a tener en cuenta para un registro adecuado de la declaración: La ley 12.569/01 establece el “Formulario de Denuncia para Violencia Familiar”10, el cual contempla directivas para su confección. Es necesario aclarar, que en la práctica el Ministerio Público solicita la recepción de la denuncia conforme al Código Procesal Penal, y el formulario solo se aplica en los Juzgados de Familia y Juez de Paz. • En el momento del registro de la declaración, se deberá contar con la posibilidad de grabar y/o filmar a la víctima, para luego adjuntar la grabación al Formulario de Denuncia. • Al finalizar la declaración se deberá informar a la víctima sobre la existencia de lugares donde podrá recibir asesoramiento jurídico gratuito, asistencia psicológica y sobre los centros de alojamiento temporal disponibles en su jurisdicción. • Los Centros de Asistencia a Víctimas y Acceso a Justicia (CAVAJ) del Ministerio de Justicia de la Provincia, son los espacios indicados para recibir y dar curso a estas demandas. Allí se brinda asesoramientos y orientación a los/as ciudadanos/as, a fin de garantizar el pleno ejercicio de sus derechos (para ampliar ver Anexo III). Para mayor detalle ver: “Protocolos de Actuación para la atención de las víctimas de violencia familiar. Ley de la provincia de Buenos Aires Nº 12.569, de violencia familiar”. Dirección General de Coordinación de Políticas de Género Ministerio de Justicia y Seguridad de la Provincia de Buenos Aires, Octubre de 2011. http://www.unicef.org/argentina/spanish/PROTOCOLOSimprime.pdf 9 Los “Equipos Interdisciplinarios de Género” dependen de la Superintendencia de Políticas de Género de las Comisarías de la Mujer de la Policía de la Provincia de Buenos Aires. 10 Este formulario se detalla en el Anexo V. 8

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• Recuerde que es necesario transmitir a la víctima la posibilidad de obtener medidas de protección para evitar agresiones futuras. Abordaje de la denuncia Como venimos mencionando desde el inicio de este manual, esta problemática tiene un fuerte componente socio-cultural, y es debido a esto, que es sumamente importante que al momento de enfrentar a una víctima de violencia, el /la funcionario/a público/a deje de lado prejuicios y valoraciones, que lo que hacen es reforzar la naturalización de la violencia hacia las mujeres. La violencia de género se encuentra naturalizada en nuestra cultura, y esto genera que muchas veces los/as funcionarios/as públicos/as que intervienen en los diferentes procesos de casos violencia, no conciban la violencia doméstica, como un peligro real para las mujeres. La consecuencia de esto, son respuestas poco sensibles e inadecuadas ante las situaciones vividas cotidianamente por las mujeres. Así se genera una violencia institucional que se suma a la intrafamiliar ya vivida. Es importante para una intervención exitosa tener en cuenta el efecto y las consecuencias que produce la naturalización de la violencia a través de la reproducción de los mitos reseñados en la unidad 2 de este manual.

¿Cuáles son las consecuencias de este tipo de abordaje?

Aumenta el riesgo para las afectadas y fomenta la impunidad de los agresores. Veamos cómo: • Se responsabiliza a la mujer de haber provocado el episodio de violencia (“vos te la buscaste”), o se juzga su comportamiento (“cómo puede ser que siga con esa relación”). Incluso, puede suceder que el/la funcionario/a asuma una actitud de enojo y de reproche hacia la mujer, actitud que lo único que logra es que ella se aleje, profundizándose así su situación de aislamiento. • Se justifica el accionar del agresor (“pero ¿usted estaba sola de noche?” o “¿qué hizo para provocarlo?”) • No se le brinda a la mujer adecuada contención ni escucha, se produce así una doble victimización. • No se advierte ni dimensiona adecuadamente el riesgo que corre esa mujer al permanecer en la situación de violencia cotidiana. • Se asume una actitud de mediación11 entre las partes involucradas, y se desconoce, de este modo, la vulnerabilidad en la que se encuentra la mujer y, por lo tanto, la desigualdad entre la víctima y la persona agresora. Un claro ejemplo de ello son aquellas actuaciones que, al pretender dar una respuesta, expresan recomendaciones que tienden a que las mujeres modifiquen sus conductas (“que intente reconciliarse por el bien de la familia”).

Ley Nº 26.485 de Protección Integral a la Mujer, artículo 28: “(…) Quedan prohibidas las audiencias de mediación o conciliación”. 11

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• Se asume una actitud de tipo paternalista y “proteccionista” que redunda en la reducción de la víctima a un papel secundario e infantilizado, sin tener en cuenta su voluntad y sus posibilidades de decidir acerca de lo que quiere hacer. • Se relativiza el daño y las consecuencias en la vida de las mujeres (“no fue grave... no la violó”, “sólo la manoseó”, “no le hicieron nada”, “no le dejaron ni un rasguño”, “no pasó nada... no perdió la vida”, “fue un chiste nada más”). • Se patologiza al agresor al adjudicar la violencia a problemas psicopatológicos, al alcohol o al consumo de drogas y, muchas veces, eso tiende a desacreditar los dichos de la mujer. • Se generan situaciones de identificación con alguna de las personas involucradas. En la mayoría de los casos, los varones, al identificarse con las personas de su mismo sexo/ género (en este caso con los agresores), silencian situaciones de violencia que perciben.

Estas posibles respuestas adversas refuerzan la vulnerabilidad de las mujeres víctima y las colocan en una posición de desventaja frente al personal que interviene.

Concepto de re-victimización Apunta a la reproducción de una situación de victimización anterior, se trata de una repetición de violencias contra quien ha sido previamente víctima de alguna agresión. Este término se utiliza en general cuando quiere hacerse referencia a los daños psicológicos, sociales, judiciales o económicos que se producen en un momento posterior al delito.

Ejemplo: El hecho de que la mujer víctima de violencia deba realizar diferentes y reiteradas declaraciones y explicar los hechos, reviviendo la situación de violencia sufrida. Gran parte de los actos de re-victimización son consecuencia de prácticas e intervenciones inadecuadas por parte de los/as funcionarios/as públicos/as. Se incluyen aquí las acciones u omisiones del Estado de las que éste es directamente responsable y que provocan violencia contra las mujeres12 .

Cuando una mujer en situación de violencia doméstica recibe una atención adecuada por medio de apoyo emocional, información y acompañamiento, entonces la víctima resulta fortalecida a partir de esta intervención. Para ampliar ver: ¿Qué es la victimización secundaria provocada por la Justicia en casos de violencia de género? disponible en el siguiente enlace: http://www.feminicidio.net/articulo/%C2%BFqu%C3%A9-la-victimizaci%C3%B3nsecundaria-provocada-la-justicia-casos-violencia-g%C3%A9nero 12

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Recomendaciones en la toma de denuncia para mejorar la atención de las mujeres que sufren este tipo de violencia: • la persona que tome la denuncia sea del mismo sexo que la víctima; • la entrevista o conversación se inicie con una serie de preguntas ajenas al hecho, o colaterales, a fin de generar un ambiente de confianza y restar tensión al momento; • se eviten juicios de valor o descreimiento en la palabra de la persona denunciante; • no se interrumpa el relato; • se utilice un lenguaje comprensible para la víctima procurando no saturarla de información ni formular promesas que no puedan ser cumplidas. • se complete la mayor cantidad de datos posibles siguiendo el criterio del formulario de denuncia (Anexo IV).

3.1.2.c. Delitos de acción pública y delitos de acción privada

Tal como lo especifica la guía de “Buenas prácticas para la intervención policial ante casos de violencia intrafamiliar”, resulta frecuente que, incluso ante hechos que constituyan delitos dependientes de instancia privada, las víctimas no deseen denunciarlos para evitar iniciar una investigación penal y, sin embargo, quieran obtener alguna medida de protección capaz de impedir que se reiteren los episodios de violencia. En estos casos el personal policial cumple también una función preventiva, es por ello que deberá informar a la mujer acerca de los recursos con los que cuenta y demostrarle la importancia de realizar una denuncia y de iniciar acciones penales. También, deberá informarle acerca de las medidas de protección que pueden solicitarse en sede civil. En estos casos, la ley N° 26.485 es de orden público y obliga a cualquier juez/a, sin perjuicio de su competencia, a adoptar medidas de protección, con independencia de que se haya realizado o no la denuncia policial. “Buenas prácticas para la intervención policial en casos de violencia intrafamiliar. Una guía federal”, Capitulo 3, pág. 54. 13

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¿Qué se puede hacer si la víctima no realiza la denuncia? El personal policial interviniente debe tener presente que, aunque la víctima no realice la denuncia: • se le debe recomendar asistencia a Los Centros de Asistencia a Víctimas y Acceso a Justicia (CAVAJ); • se le debe informar que puede solicitar medidas de protección; • es prioritario dejar asentado que se tomó contacto con la víctima. En el caso en que intervengan los Equipos Interdisciplinarios de las CMyF, se completarán las planillas de Registros de Casos que poseen estos equipos; • se debe resguardar las evidencias.

Resguardo de evidencias Se debe tener en cuenta que puede transcurrir un tiempo prolongado entre los hechos y la decisión de la víctima de denunciar. El plazo mínimo legal para la prescripción de la acción penal es (según el delito de que se trate), de hasta dos años. Por esto, el resguardo de las evidencias y las pruebas debe efectuarse con el mayor recaudo posible.

En el caso de que la víctima aporte fotografías de las lesiones sufridas, se deberán adjuntar al acta de denuncia, dejando constancia. Los peritos especializados son los encargados de la toma de fotografías en el lugar de los hechos. De todos modos, en caso de que resulte pertinente, y siempre y cuando se cuente con el consentimiento de la víctima, el personal policial puede obtener placas fotográficas para agregar a las actuaciones, por directivas emanadas de la autoridad judicial. Del mismo modo se procederá en relación a los objetos que hayan sido dañados (documentos personales, celulares, ropa, etc.). Para la toma de fotografías es necesario considerar que: • antes de la toma de fotografías, se debe consultar a la víctima si está de acuerdo y debe dejarse constancia en el Formulario de denuncia, cuando no preste conformidad. • las fotografías sean tomadas por personal del mismo sexo que la persona que denuncia; • se fotografíen únicamente las áreas lesionadas; • no se debe afectar el pudor o intimidad de la persona;

En caso de presentarse denuncias cruzadas, el personal deberá tener en cuenta las características de las lesiones de la víctima y del agresor a fin de establecer, a priori, indicios que le permitan identificar quién fue el agresor primario y quién la víctima que necesita de su protección.

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Una intervención adecuada requiere que desde un primer acercamiento, el/la funcionario/a policial, pueda detectar si las heridas que presentan la víctima o el agresor son defensivas o agresivas. Para ello, es posible identificar algunos signos de violencia o indicios -que no necesariamente se presentan de manera simultánea- que es preciso considerar:

Heridas que presenta la víctima ante distintas situaciones14 1. Ante un forcejeo: generalmente se pueden apreciar desgarros y descoceduras en la ropa, así como también prendas desabotonadas. Estos signos suelen estar acompañados de excoriaciones o estigmas en las manos y uñas, moretones de distintos tamaños en brazos, antebrazos y muñecas por compresión o sujeción violenta. Este tipo de evidencias se pueden observar tanto en la víctima como en el agresor y pueden ser causadas por una pelea, ataque o resistencia a agresiones (por ejemplo, un ataque sexual) sin llegar a lesiones de suma gravedad. 2. Luego de una pelea: además de incluir los signos señalados anteriormente, suelen percibirse lesiones más graves como excoriaciones más profundas, heridas cortantes (por ejemplo, producto del uso de algún tipo de elemento punzante), mutilaciones, quemaduras (por ejemplo de cigarrillos o eléctricas), entre otras, diseminadas, en su mayoría, sobre el rostro, brazos y antebrazos, además de hematomas en la zona de la cabeza, tórax, abdomen, hombro y zona púbica.

3. Heridas de defensa: incluyen, especialmente, heridas cortantes, golpes, excoriaciones en las caras anterior y posterior de brazos, antebrazos y muñecas, en las manos, en la región dorsal, palmas y dedos.

4. Aspecto de las heridas: otro dato que se puede extraer de la verificación de lesiones en la víctima o el agresor es la coloración de aquellas heridas, lo que permite inferir si se produjeron recientemente o no. En los moretones y hematomas se puede apreciar el estado evolutivo a través del cambio de color. En este sentido, generalmente presentan colores violáceos durante el primer tiempo, luego verdosos y, por último, amarillo hasta desaparecer. Siempre teniendo en cuenta que esta apreciación es a modo ejemplificativo y varía de persona a persona.

14 “Buenas prácticas para la intervención policial en casos de violencia intrafamiliar. Una guía federal”, Capitulo 3, pág. 54.

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Este cuadro de ningún modo pretende enumerar lesiones de manera taxativa. Se trata simplemente, de proveer al personal policial que interviene, de los elementos básicos que permitan inferir quién ha sido la persona que desarrolló maniobras defensivas. Tampoco implica que la verificación de, por ejemplo, una quemadura (mencionada como herida producto de una pelea) presuponga la existencia de una lucha entre la víctima y el agresor. Es decir, las heridas son catalogadas en una y otra situación para facilitar la comprensión del/de la lector/a del presente manual y más allá de todo lo expuesto, es fundamental la evaluación de un/a médico/a legista15.

En todo episodio violento del que se tenga conocimiento, se procederá a proteger y asegurar los indicios existentes, teniendo en cuenta lo siguiente: • observar el lugar de la agresión y asegurarlo; • procurar que permanezca el menor número de personas en el lugar de los hechos y que quienes lo hagan no toquen nada, para posibilitar la eventual posterior intervención de las áreas técnicas, utilizando iguales criterios que para cualquier otro delito público; • atender especialmente a la posible existencia de armas o de instrumentos utilizados en la agresión, así como sangre o cualquier otro fluido corporal, marcas del impacto, desorden, etc.; • evitar en la medida de lo posible que la víctima se lave, arregle o cambie la ropa16.

En determinadas circunstancias, los objetos podrán o deberán ser recogidos en la vía pública, con climatología adversa, con peligro de desaparición, etc. En estos casos: • no se someterán a manipulaciones inadecuadas; • se tomará nota del lugar donde se encontraron, de la persona que los encontró y del/la propietario/a; • se presentarán todos los efectos intervenidos en la dependencia donde se va a tramitar el informe policial.

Op cit. Para ampliar sobre este punto, se puede consultar la Resolución Ministerial del Ministerio de Seguridad de la Nación N° 428/2013 con “Guía de actuación para las fuerzas policiales y de seguridad federales para la investigación de femicidios en el lugar del hallazgo”. 15

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Medios de prueba A continuación se presentan los medios de prueba que resultan primordiales en situaciones de violencia doméstica contra las mujeres.

• Testimonios: tanto el relato de la víctima como el de sus familiares, amigos/as, vecinos/as y de toda persona cercana (por ejemplo, los/as compañeros/as de trabajo, de los ámbitos que frecuenta) son cruciales y deben ser tenidos en cuenta por el/la juez/a y/o fiscal. • Pericias: son esenciales para determinar las secuelas físicas o psíquicas que los hechos de violencia provocan en las personas que los sufren. Son una de las pruebas clave en el marco de un proceso judicial y que permiten estimar el daño ocasionado (sea en un juicio de índole civil o penal). • Documental: en este punto se debe considerar la historia clínica de la víctima y del agresor, de los/las niños/as o adolescentes que compartieran el hogar, las medidas cautelares, denuncias y procesos anteriores o existentes al momento de los hechos. También se tendrá en cuenta la información acerca de los recursos económicos de la víctima y del agresor (inmuebles, muebles, cuentas bancarias, entre otros). Al momento en que se recibe una denuncia de violencia doméstica (ya sea realizada por la propia víctima como por cualquier otra persona), se deben tomar los recaudos necesarios con el objetivo de recabar la mayor cantidad de datos que permitan individualizar al agresor y tener un panorama acabado de la situación.

Como se mencionó en el punto anterior, la víctima (según el caso) podría disponer de un plazo mínimo de dos años para instar la acción penal. Por ello, ante la posibilidad de que se inicie una investigación judicial, el/la funcionario/a policial debe preservar todos los elementos de prueba existentes: • la documentación aportada por la víctima, en caso de que lo haya hecho (por ejemplo, historia clínica que dé cuenta de atención médica); • las fotografías de las lesiones de la/s víctima/s (con consentimiento de la víctima); • las fotografías de los elementos dañados que haya aportado la víctima (celulares, ropa, entre otros). • los datos de los/las posibles testigos que puedan brindar un futuro testimonio.

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3.1.2.d. Asistencia médica Con el objeto de constatar posibles lesiones en la víctima (además de la intervención de un/a médico/a legista) el personal interviniente deberá consultar a la víctima sobre la existencia de lesiones. En caso de que la respuesta sea afirmativa, se realizarán las siguientes preguntas: • Si ya ha sido asistida en algún centro sanitario, cuándo fue y si cuenta con algún informe médico de la atención recibida para adjuntar a la denuncia. • En caso de que no haya recibido la atención necesaria, se le ofrecerá en forma inmediata la posibilidad de ser trasladada al centro de salud u hospital más cercano. • Si la víctima no desea ser trasladada a un centro de salud, se detallará tal circunstancia en la denuncia, y se procederá a realizar una descripción de las lesiones que la víctima refiera, aún cuando no sean visibles (dejando constancia de esa salvedad).

Violencia sexual en el ámbito familiar17 Cuando el personal policial se encuentre frente a una víctima de violencia sexual debe dar intervención, de manera inmediata, a los organismos locales especializados en la temática (los Equipos Interdisciplinarios para la atención de Víctimas de Violencnias de Género), y simultáneamente a la comunicación con el/la juez/a de turno. El personal que intervenga deberá acompañar a la víctima al hospital más cercano a fin de propiciarle la asistencia médica necesaria y practicar los exámenes correspondientes. Resulta importante que el/la funcionario/a policial tenga presente que no es un requisito que la víctima se haya resistido al abuso o violación. Tampoco es necesario que se haya ejercido fuerza física sobre la víctima, sino que lo relevante es que la persona no pudo consentir libremente. Muchas violaciones y abusos se producen por la existencia de un clima intimidatorio, por el aprovechamiento de relaciones de dependencia, abuso de poder o de confianza. Se debe recordar que las víctimas de violencia sexual tienen los siguientes derechos que deben ser respetados en todo momento: • A elegir ser atendida por un varón o por una mujer. • A recibir, desde el primer contacto con las autoridades, información pertinente para la protección de sus intereses y a conocer las circunstancias del delito del cual ha sido víctima (identificando el tipo y gravedad de lesión, la clase de objeto u arma que las produjo, entre otros). • A recibir durante todo el procedimiento un trato humano, digno y una atención integral.

Buenas prácticas para la intervención policial en casos de violencia intrafamiliar. Una guía federal”, Capitulo 3, pág. 50. 17 “

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• A la protección de su intimidad e integridad. • A tener acceso gratuito y efectivo a la administración de justicia. Ello implica la posibilidad de la víctima de realizar la denuncia o; en caso de ser niño, niña o adolescente, o poseer algún tipo de discapacidad; garantizar que la pueda realizar. • A recibir el listado de organismos locales especializados en la temática, asesoramientos jurídicos gratuitos, asistencia psicológica. La provincia de Buenos Aires cuenta con los CAVAJ (ver anexo III) • A obtener una asistencia médica acorde al Protocolo para la Atención Integral de personas víctimas de violaciones sexuales del Ministerio de Salud de la Nación.

3.1.2.e. Derivación Para la efectiva intervención y contención de la víctima, el personal policial deberá conocer los organismos y servicios especializados que se encuentran disponibles en su jurisdicción, a fin de establecer un mecanismo fluido de articulación con los mismos. La provincia de Buenos Aires cuenta con un sistema descentralizado de atención para los casos de violencia doméstica contra las mujeres. Las víctimas pueden acudir a cualquiera de estos espacios a solicitar ayuda y realizar una denuncia por violencia doméstica:

Of. de Atención a las Víctimas de violencia de género

Comisarías de la Mujer y la Familia

Atención a Víctimas de violencia familiar Unidades de Policía Locales

Comisarías de Seguridad

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Comisarías de la Mujer y la Familia Espacio institucional de orientación, contención y asesoramiento para las víctimas de violencia de género. Cuentan con personal policial especializado y con la presencia de equipos interdisciplinarios integrados por psicólogos/as, trabajadores/as sociales y abogados/as. En la Resolución Ministerial N°667 Art., el artículo 3 detalla la misión de las Comisarías de la Mujer y la Familia, centrada en desarrollar tareas de prevención, atención, contención y derivación de las víctimas de la Violencia Familiar y Abuso Sexual. Oficinas de atención a las víctimas de violencia de género La Resolución Ministerial N°780/12 descentraliza las Comisarías de la Mujer y la Familia y crea las Oficinas de Asistencia a las Víctimas de Violencia de Género. En su art. 2 detalla la recepción de denuncias de violencia familiar y abuso sexual, coordinando la contención y asesoramiento de las víctimas con el Equipo Interdisciplinario correspondiente a la CMF que la centralice o con los Servicios Locales de Atención a las Víctimas de Violencia de Género. Las oficinas estarán a cargo de un/a Oficial Principal, así mismo el personal que las integra será personal policial indistintamente de su sub-escalafón. Estas oficinas se encuentran en diferentes puntos del territorio de la provincia, dependen de Superintendencia de Políticas de Género, y su supervisión está a cargo del/la titular de la dependencia donde la oficina tiene su asiento físico (Resol. MS Nro. 881/09, art.2°). Comisarías de Seguridad Deben cumplir el mismo procedimiento de actuación detallado. Es obligación de las Comisarias de Seguridad tomar la denuncia o declaración a una mujer que se acerque a tales fines: “cuando la denuncia sea efectuada en la comisaría deberá ser recepcionada en forma obligatoria, constituya o no delito el hecho denunciado, y remitida en forma inmediata a la autoridad judicial competente del art. 6 de la ley, con copia a la Comisaría de la Mujer y la Familia, al Servicio Local de Promoción y Protección de Derechos”18. Es muy importante que se tome declaración según los procedimientos recomendados a lo largo de esta unidad, prestando una escucha atenta y respetuosa, sin emitir juicios de valor y generando un clima de seguridad y un vínculo de confianza. Es necesario, al mismo tiempo, que le sea brindada a la mujer toda la información necesaria de forma clara y concisa, explicando los pasos a seguir y los recursos disponibles. Se deben cumplir los procedimientos detallados de resguardo de pruebas y evidencias y, además, se le debe proporcionar la atención médica correspondiente.

Para consultar el Decreto Reglamentario N°2875/05 puede seguir el siguiente enlace: http://www.gob.gba.gov. ar/legislacion/legislacion/05-2875.html 18

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Es conveniente coordinar acciones con la Comisaría de la Mujer correspondiente y el Equipo Interdisciplinario de su jurisdicción, evitando así la re-victimización de la mujer víctima de violencia. Para ello es muy importante que la recepción de la denunciante se haga según el procedimiento detallado

Policías locales Surgen a mediados de 2014, con rango orgánico de División. La conformación de estas unidades operativas parte de la necesidad de descentralización y fortalecimiento local. Su misión es “la prevención de delitos y contravenciones, actuando con características de policía de proximidad y coordinando su actuación con los municipios y demás unidades policiales”. Tienen facultades para “intervenir en los conflictos relacionados con la violencia de género”. Para ello, estas unidades deberán disponer de un sistema de comunicaciones diferenciado, vehículos identificables y la participación de personal femenino.

Cuando se encuentren involucrados niños, niñas y adolescentes, se deberá dar intervención al Organismo Provincial de Niñez y Adolescencia19. El art. 37 de la ley provincial N°13298 refiere a la obligación de comunicar a los Servicios Locales de Promoción y Protección de los Derechos del Niño de cada jurisdicción. Es de suma importancia que el acta de denuncia contenga toda la información que surja de la intervención del personal para que el organismo competente pueda darle a la víctima una respuesta adecuada y rápida. La víctima puede estar atravesando un estado de shock. Por lo tanto, es preciso contemplar la posibilidad de que no se encuentre en condiciones de internalizar todos los recursos que se encuentran a su disposición. Por tal motivo, el listado de los recursos disponibles debe ser entregado por escrito.

¿Con qué recursos cuenta la provincia de Buenos Aires? Los recursos con los que cuenta la Provincia de Buenos Aires conforman un conjunto de instituciones y organismos destinados a la atención de la violencia doméstica contra las mujeres. Podemos diferenciar dos ejes principales sobre los cuales estos recursos se organizan: El Sistema Integrado Provincial y Las Líneas telefónicas.

19 Para ampliar consultar en sitio web de la Secretaría de Niñez y Adolescencia de la provincia www.snya.gba.gob. ar y ley n°13.298 de la promoción y protección integral de los derechos de los niños http://www.gob.gba.gov.ar/ legislacion/legislacion/l-13298.html

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Sistema Integrado Provincial para el Abordaje de la Violencia de Género

El SIP interactúa en forma permanente con el resto de las instituciones y organismos que tienen injerencia en la temática, como ser: • Subsecretaría de Género y Diversidad Sexual (en su carácter de autoridad de aplicación de la Ley Nº 12.569) • Ministerio de Desarrollo Social • Servicios Locales de Protección de Derechos • Casas de Justicia • Centros de Atención a la Víctima y Acceso a la Justicia (CAVAJ) • Juzgados de Familia • Juzgados de Paz • Juzgados en lo Civil y Comercial • Defensorías Oficiales • Fiscalías • Hospitales dependientes del Ministerio de Salud, Hospitales municipales y Centros de Salud • Centros de Atención Jurídica gratuita comunitaria • Organizaciones no gubernamentales de reconocida trayectoria en la atención de la violencia familiar y las redes locales y regionales que estos conforman. • Comisarías de la mujer y la familia • Facultades de Derecho y Ciencias Sociales • Colegios y Asociaciones Profesionales

Además, resulta útil constatar los recursos de cada región o distrito, ya sea que se trate de organismos gubernamentales u organizaciones sociales. Para ello puede consultarse la “Guía de organismos gubernamentales y organizaciones sociales para la prevención, asistencia y erradicación de la violencia contra las mujeres en el marco de la línea nacional de atención telefónica y gratuita 144”, disponible en el sitio web oficial del Consejo Nacional de las Mujeres20, que depende del Consejo Nacional de Coordinación de Políticas Sociales.

20 Para accede al sitio web del Consejo Nacional de las Mujeres, seguir el siguiente enlace: http://www.cnm.gov. ar/GNR/GuiaNacionalDeRecursosBsAs.html

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Número

Líneas telefónicas gratuitas Finalidad Cómo opera

144

El Consejo Nacional de las Mujeres es su organismo rector, la Subsecretaría de Género y Diversidad Sexual de la PBA recepciona y brinda asistencia a esas llamadas.

Gratuita y destinada a dar contención, información y asesoramiento sobre los recursos existentes en materia de prevención y asistencia. Con la puesta en marcha del “Plan Integral de Género “se creó en la provincia una Central de Atención Telefónica que unifica las líneas existentes a la central nacional 144, operada por PBA.

911

Es una línea directa al Comando Radioeléctrico de la Policía Federal.

Las llamadas que se reciben al 911 son redireccionadas al Programa de Atención a Mujeres Víctimas de Violencia.

Objetivo de las líneas de atención La linea 144 en su delegación de la Provincia de Buenos Aires está destinada a brindar información, orientación y contención a las mujeres en situación de violencia, a través de personal especialmente capacitado. El equipo de atención está conformado por operadoras/es capacitadas/os en la temática de género y violencia contra las mujeres. Este equipo ofrece información y contención ante un llamado que puede ser realizado por la propia mujer, por un familiar o por una institución que solicite información/orientación/derivación para afrontar esta problemática. Desde la línea telefónica se prioriza que la mujer recurra a instituciones y organizaciones existentes en su localidad, sin descuidar las redes familiares, lazos afectivos, redes barriales o comunitarias. También está preparado para emitir un aviso en caso de emergencia al 911, que inmediatamente, en el caso que corresponda, enviará un patrullero a la casa de la víctima. Frente a dificultades u obstáculos para realizar una denuncia policial el programa interviene de manera interinstitucional (así como en casos de valoración de riesgo de vida para la mujer y sus hijos e hijas).

La línea de atención telefónica NO despacha móviles sino que tiene comunicación con el 911. Esto quiere decir que en caso de emergencia, las víctimas deben comunicarse directamente con el 911 y no con 144.

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Funcionamiento Las líneas funcionan las 24 horas, los 365 días del año, como parte de un sistema de protección, para brindar una respuesta integral y contención inmediata a las mujeres en situación de violencia. Es una línea pensada como un espacio de escucha responsable. Así mismo, la línea 144 provincial cuenta con áreas de registro de datos provinciales y nacionales, y estadísticas articuladas con el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) que se utilizarán como insumos para la elaboración y fortalecimiento de políticas sociales respecto a la violencia de género.

3.1.2.f. Conocimiento y estadística Registro El personal policial debe registrar la intervención realizada en la comisaría, en la vía pública, en un domicilio, a raíz de llamados a la línea de emergencia local o debido al seguimiento de medidas de protección dispuestas por la autoridad judicial, más allá de que se concrete la denuncia por parte de la mujer.

El registro es necesario y sumamente importante ya que permitirá reconstruir los hechos en un futuro, en caso de que, más adelante, la víctima decida realizar la denuncia; o se presente en otra institución estatal; o, incluso, como antecedente si llegaran a ocurrir hechos posteriores de mayor gravedad (hay que considerar que en la mayoría de los casos suele producirse una escalada de violencia).

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Procedimiento a seguir para quien interviene en un caso de violencia doméstica: Una vez producidas las actuaciones y en el término de 24 horas, deberá elevar copia de las mismas a la Superintendencia de Políticas de Género de la Policía de la Provincia de Buenos Aires. El personal responsable de cada dependencia deberá arbitrar los medios necesarios a fin de comunicar al/la Coordinador/a Zonal los casos que reciba en el ámbito de la unidad policial a su cargo. Se deberán adelantar telefónicamente y en el acto, a la Superintendencia de Políticas de Género de la policía, sobre los hechos y en los supuestos que a continuación se detallan: • abuso sexual y violencia doméstica: casos aberrantes y/o que puedan tener amplia trascendencia pública y/o que puedan provocar conmoción vecinal y/o pueblada; • trata de personas: en todos los casos; • y casos en los que se encuentre involucrado personal policial. Frente a las denuncias por desaparición de personas –que, por lo general, son registradas bajo la categoría de averiguación de paradero o, incluso, de delitos asociados a la trata de personases importante tener en cuenta que las primeras pistas de investigación pueden emerger de un contexto de violencia doméstica que deben estar registradas en los libros correspondientes. En este orden de ideas, el personal interviniente deberá disponer de los libros que se detallan en la siguiente lista: 1. Libros de Entradas y Salidas de sumarios y causas (aquí consta los registros de todas las denuncias). 2. Libro de Guardia (donde se registran todas las novedades del servicio, aquí se asientan las intervenciones de los domicilios por las llamadas de emergencias al 911). 3. Paralelamente se recomienda llevar un libro de registro de intervenciones de domicilios por llamadas al 911.

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A su vez, se dispone que todos los móviles de la policía de la provincia de Buenos Aires cuenten con una copia de “Las directivas para el abordaje de eventos de violencia familiar”:

Directivas para el abordaje de eventos de violencia familiar

Violencia Familiar: Toda acción, omisión, abuso que afecte la vida, libertad, seguridad personal, dignidad, integridad física, psicológica, sexual, económica o patrimonial de una persona en el ámbito de un grupo familiar, aunque no configure delito. Se entiende por grupo familiar al originado en el matrimonio o en las uniones de hecho, incluyendo a los ascendientes directos de alguno de ellos, a la persona con quien tenga haya tenido relación de noviazgo o pareja o con quien estuvo vinculado por matrimonio o unión de hecho. Mod. 14.509 (Act.)

• Entrevistar a la víctima atendiendo su relato, sin emitir opinión personal sobre las conductas de una u otra parte debiendo llevar serenidad y tranquilidad a la víctima para que se sienta contenida. • Informar a la víctima acerca de la Ley Nº12569 – Ley provincial de violencia familiar. • Invitar a la víctima a formular denuncia y en su caso trasladarla a la dependencia policial más próxima. • Si la víctima informara la presencia de una persona con exclusión del hogar o perimetral, el personal actuante deberá realizar el acta de rigor y comunicarlo al fiscal en turno jurisdiccional. • Informar a la víctima sobre la Comisaría de la Mujer y la Familia que por zona corresponda y la línea telefónica gratuita 144. • Si al arribo del recurso policial, no fuera posible contactar a ninguna de las partes, pero desde la vivienda se escucharan voces de auxilio que adviertan que allí se esté cometiendo un delito, se enmarcará el accionar policial de acuerdo a la normativa procesal penal vigente. • Si no fuera posible contactar a ninguna de las partes, el personal policial destacado deberá agotar todas las instancias para ser atendido en la vivienda donde acontecieron los hechos para ser informado de la situación denunciada, incluso ante la presencia de una persona que oficie de testigo informando por radio los datos personales del mismo para ser registrados en el cierre del evento. • Informar al centro de despacho el resultado de su intervención como cierre de evento.

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Estadísticas

Cada unidad policial deberá presentar mensualmente a la Superintendencia de Políticas de Género, estadísticas de las denuncias formuladas ante cada una de las Comisaría de la Mujer y la Familia y de las Comisarías de Seguridad, conforme lo detalla en la Resolución Ministerial N°3412/08, en la que se aprueban los formularios de “Registro mensual de atención de casos”, de “Estadística mensual” y las “Fichas de casos”21.

Estos registros serán sistematizados e integrados a una base provincial de información: el Registro Único de Casos de Violencia de Género (RUC-BA) dependiente de la Dirección de Investigaciones y Registro Estadístico de la Subsecretaría de Género y Diversidad Sexual de la PBA, según lo establecido por la Ley provincial 14.603 del 2014. Esta información sistematizada será volcada asimismo en el Registro Único de Casos de Violencia contra la Mujer Nacional (RUCVM), establecido por la ley nacional 26.485 dictaminada en el año 2009. Allí se establece la conformación de este registro, por medio de la articulación entre el Consejo Nacional de las Mujeres y el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC). El RUCVM se propone el desafío de unificar los datos sobre denuncias de hechos de violencia que se reciban en los organismos públicos, tanto de la administración nacional como provincial. El objetivo es poder visualizar la dimensión del problema de la violencia de género y permitir, en última instancia, conocer los diversos espacios en los que las mujeres buscan ayuda frente a distintas situaciones de violencia. Este registro centralizado permitirá contar con datos y estadísticas básicos para diseñar políticas públicas específicas que contribuyan a la prevención y resolución de los casos de violencia de género que se presenten en nuestro país.

Es deber de los/as funcionarios/as públicos que trabajan e intervienen en casos de violencia doméstica contra las mujeres, tanto en áreas nacionales como provinciales, fortalecer la toma de registros y consolidar la articulación de datos en todos los niveles requeridos.

21 Ver Res. N°3412/08 en Boletín Informativo N° 88 del Ministerio de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires, Anexo III y IV. En sitio web: http://www.mseg.gba.gov.ar/Boletin%20Informativo/ordenes/his_pdf/BoletinInformativo2008/BI-88-08.pdf

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3.2. Consideraciones finales 3.2.1. Hacia el fortalecimiento de los recursos locales y el Sistema Integrado Provincial Como hemos visto a lo largo de todo el curso, la violencia doméstica contra las mujeres es una problemática de alto impacto en la comunidad, que implica la violación a los derechos humanos y afecta la salud, la dignidad y la calidad de vida de las personas. Se trata de un asunto prioritario que requiere la implementación de políticas públicas efectivas y eficaces, así como el compromiso de todos los niveles del Estado para su prevención, asistencia y erradicación. Principios rectores del SIP: • Las situaciones de violencia doméstica se resolverán en el territorio desde un enfoque de género y derechos humanos. • Se busca brindar respuestas integrales con la mayor celeridad posible. • Se deberá tener en cuenta siempre, qué es lo que quiere y puede hacer la persona que está atravesando la situación de violencia. • Ninguna de las instituciones por sí misma y de manera aislada puede dar respuestas integrales. • Se priorizara el trabajo en red porque las redes sostienen tanto a las víctimas como a quienes trabajamos para garantizar el derecho a una vida libre de violencia. El Plan Nacional de acción para la prevención, asistencia y erradicación de la violencia contra las mujeres, lanzado a mediados de 2016 a nivel nacional, intenta fortalecer el alcance federal de las políticas públicas contra la violencia de género. Se trata de construir un marco de intervención eficiente que, acompañado por la administración de justicia y de las múltiples instituciones estatales disponibles para este abordaje, asegure una respuesta adecuada que comprenda y abarque la complejidad de la violencia doméstica contra las mujeres. Los lineamientos políticos de la provincia de Buenos Aires establecidos a partir del Plan Integral de Género BA de 2016, acompañan esta meta y parten de la necesidad y el desafío de promover nuevas estructuras de funcionamiento que permitan brindar respuestas integrales a esta problemática social, a partir de priorizar la intervención territorial y local. En este marco, se promueve el fortalecimiento del Sistema Integrado Provincial (SIP), bajo el interés de fortalecer una red de instituciones, organismos y actores sociales que tienen como fin prevenir, sancionar y erradicar la violencia doméstica y de género. En este sentido, el rol de las Comisarías de la Mujer, las Comisarías de Seguridad y las Unidades de Policía Local, resulta clave a la hora de brindar una respuesta coordinada y efectiva. La constitución de un Sistema Integrado Provincial implica que el caso detectado o denunciado debe anclarse en un primer nivel de contención y atención a cargo del gobierno municipal y organismos provinciales en el territorio. El abordaje e intervención de la violencia de género a nivel de la Provincia de Buenos Aires debe fortalecerse en dos sentidos: las mesas locales y las instancias de denuncia. 125


Las mesas y redes locales deberán constituir el espacio privilegiado para concertar y organizar acciones en pos de los derechos de mujeres, niñas, niños y adolescentes víctimas de violencia. Estas mesas deberán articular con la red local de instituciones y/o grupos sociales dedicados a la temática, siempre en coordinación con las autoridades locales o provinciales. Por su parte, las Comisarías y Unidades de Policía Local, son los organismos públicos que actúan ante la emergencia y ello los convierte en referentes directos para las mujeres que solicitan ayuda. Es por ello que deben contar con personal policial sensibilizado sobre el tema, además de la presencia de equipos interdisciplinarios especializados. En este sentido, el presente curso sobre Actuación policial ante casos de violencia doméstica contra las mujeres, se enmarca en la necesidad de desarrollar acciones concretas y específicas que impliquen el fortalecimiento de las actuaciones policiales. La formación y la sensibilización de aquellos/as funcionarios/as inmediatos/as a la atención de las víctimas de la violencia doméstica, resulta no sólo necesaria sino también fundamental. Pues garantizar el derecho humano a una vida sin violencia es una responsabilidad del Estado y sus funcionarios/as públicos/as.

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Bibliografía “Buenas prácticas para la intervención policial en casos de violencia intrafamiliar. Una guía federal”. Colección Derechos Humanos y Género en la actividad policial. Dirección Nacional de Derechos Humanos, Ministerio de Seguridad de la Nación, 2014. “Perspectiva de Derechos en la Comisaría de la Mujer y la Familia. Herramientas para el abordaje”, Ministerio de Justicia y Seguridad de la Provincia de Buenos Aires & UNICEF, 2011. Disponible en el sitio web: http://www.unicef.org/argentina/spanish/ABOimprenta.pdf. “Protocolos de Actuación para la atención de las víctimas de violencia familiar. Ley de la provincia de Buenos Aires Nº 12.569”. Dirección General de Coordinación de Políticas de Género Ministerio de Justicia y Seguridad de la Provincia de Buenos Aires, Octubre de 2011. http:// www.unicef.org/argentina/spanish/PROTOCOLOSimprime.pdf. Resolución N°835/14 sobre Policías locales. Enlace al sitio: http://www.mseg.gba.gov.ar/policialocal/RESOLUCION%20835.pdf. Resolución Ministerio de Seguridad de la Nación N° 428/2013 con “Guía de actuación para las fuerzas policiales y de seguridad federales para la investigación de femicidios en el lugar del hallazgo”. Formulario de Estadística Mensual en Boletín Informativo N° 88 del Ministerio de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires, Anexo III y IV. En sitio web:http://www.mseg.gba.gov.ar/Boletin%20Informativo/ordenes/his_pdf/BoletinInformativo2008/BI-88-08.pdf Guía Nacional de recursos. Enlace al sitio: http://www.cnm.gov.ar/GNR/GuiaNacionalDeRecursosBsAs.html

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Anexo I Procedimiento para Comisarías de la Provincia de Buenos Aires22 Recepción de la guardia: Recibir y atender a la víctima cordialmente, presentarse y preguntar el motivo de su concurrencia. Evaluar si es una situación de riesgo y urgencia. En su caso, informar al equipo interdisciplinario para la atención y contención de la víctima previo a la denuncia. Evitar el contacto de la víctima con el presunto agresor.

Formulación de la denuncia: Garantizar a las víctimas y a los/as denunciantes sus derechos y facultades. • Consignar: nombre completo del/la denunciante, documento de identidad, nacionalidad, estado civil, domicilio, ocupación, nombre del padre y apellido y nombre de la madre, teléfono de contacto (celular y de línea). Relación vincular, composición del grupo familiar, trabajo y medios económicos. • Requerir el relato claro y pormenorizado de los hechos, circunstancias de modo, tiempo y lugar, antecedentes inmediatos, dinámica e instrumentos o medios utilizados en la agresión y resultados de la misma, y plasmarlo en la denuncia. Indicar si existieron agresiones o maltratos anteriores y si fueron denunciados. • Consignar la existencia de testigos. • Consultar sobre la posibilidad de comunicar la situación a un familiar o amigo/a. • Evaluar la situación cuando las víctimas fueran menores de edad o incapaces que carecen de representantes legales, o cuando estos últimos son los autores, para formar la causa de oficio. Notificar inmediatamente a la Fiscalía en Turno. Si el/la niño/a o adolescente es autor del ilícito informar al Juzgado de Responsabilidad Penal Juvenil. Si el/la niño/a es víctima, hacer saber de su situación a los Servicios Locales de Promoción y Protección de Derechos y ejecutar las directivas emanadas de los mismos. • Si la víctima no pretende formular denuncia, y no corresponde actuar de oficio, se le brindarán los datos, días y horarios de atención de los equipos interdisciplinarios y se le informará sobre instituciones especializadas en la temática.

Asistencia médica: Si la víctima presenta lesiones o fue víctima de delitos contra la integridad sexual deberá ser acompañada al Cuerpo Médico. A continuación se presentan de forma esquemática los procedimientos de las comisarías de la mujer y la familia ante casos de violencia familiar; según el protocolo de actuación de la Provincia de Buenos Aires. El presente esquema fue extraído de material “COMISARÍA DE LA MUJER Y LA FAMILIA. Política de Promoción y Protección de Derechos. Conceptos fundamentales”, elaborado por la Dirección General de Coordinación de Políticas de Género Ministerio de Justicia y Seguridad de la Provincia de Buenos Aires y UNICEF, Octubre de 2011y UNICEF, Pág. 19. 22

131


Derivación: Derivar al equipo interdisciplinario para que reciba asistencia. Si la víctima se niega, se deja por escrito constancia de la renuncia y se le hace saber que cuenta con el Centro de Asistencia a la Víctima, con los profesionales de los equipos de las Comisarías, los datos, días y horarios de atención, información de la DGCPG, y de otras instituciones de la zona.

Conocimiento: Elevar a la Superintendencia de Políticas de Género, las actuaciones dentro de las 24hs. Comunicar a la coordinación zonal los casos recibidos en su Comisaría. Adelantar telefónicamente a la Dirección los casos sobre abuso sexual y violencia familiar (casos aberrantes o de amplia trascendencia pública); trata de personas (todos los casos); y casos en los que se encuentre involucrado personal policial.

Estadísticas: Presentar mensualmente ante la DGCPG estadísticas de las denuncias formuladas ante cada una de las Comisarías de la Mujer y la Familia conforme al Formulario de Estadística Mensual.

132


Anexo II Abordaje desde el sistema de atención de emergencias provincial23 Las llamadas telefónicas, o carga inversa, que involucren casos de violencia familiar que ingresan al Sistema de Atención de Emergencias Provincial (SAEP), que constituyen otra manera de intervenir en la temática, tienen sus propios mecanismos para la atención de estos casos.

Llamadas: a. Las llamadas telefónicas al SAEP (MODELO CONURBANO) que involucran violencia familiar se derivan al Centro de Despacho correspondiente aplicando el Protocolo de Atención Ciudadano para dicha modalidad o al Programa de Atención a Mujeres Víctimas de Violencia (caso contrario informan sobre la ubicación y teléfono de la Comisaría de la Mujer y Familia que le corresponde), sino representa situación de emergencia. b. Toda llamada telefónica de emergencia (MODELO INTERIOR) el personal aplicará el Protocolo de Atención Ciudadano para dicha modalidad y despachará luego un recurso policial para la atención del mismo. Si no representa situación de emergencia, informará sobre la ubicación y teléfono de la Comisaría de la Mujer y Familia que le corresponde.

Evento o carga inversa: En todos los eventos tipificados como violencia familiar será destacado al lugar del hecho el recurso policial más próximo, quién deberá actuar de acuerdo a las directivas para el abordaje conocidas como Anexo A del Protocolo. Si durante el transcurso del evento el procedimiento policial se torna de difícil solución por actos agresivos o violentos impredecibles, el operador de radio coordinará el repliegue del recurso y la convocatoria de un oficial de grado superior. El Anexo A del Protocolo para llamadas telefónicas o carga inversa que involucren casos de violencia familiar ingresados al Sistema de Atención de Emergencias Provincial, establece las siguientes directivas: 1. Entrevistar a la víctima atendiendo su relato, sin emitir opinión personal sobre las conductas de una u otra parte, debiendo llevar serenidad y tranquilidad a la víctima para que se sienta contenida. 2. Informar a la víctima sobre la Ley Provincial Nro. 12.569 de Violencia Familiar. 3. Invitar a la víctima a formular denuncia y en su caso, trasladarla a la dependencia policial más próxima. Si la víctima informara la presencia de una persona con exclusión del hogar o perimetral, el personal actuante deberá realizar Acta de rigor y comunicarlo al Fiscal en Turno Jurisdiccional.

23

Idem

133


4. Informar a la víctima sobre la Comisaría de la Mujer y Familia que por zona corresponda y sobre la línea telefónica gratuita 144. 5. Si al arribo del recurso policial, no fuera posible contactar a ninguna de las partes, pero desde la vivienda se escucharon voces de auxilio que advierten que allí se esté cometiendo un delito, se enmarcará el accionar policial de acuerdo a la normativa procesal penal vigente. 6. Si no fuera posible contactar a ninguna de las partes, el personal policial destacado deberá agotar todas las instancias para ser atendido en la vivienda donde acontecieran los hechos para ser informado de la situación denunciada, incluso ante la presencia de una persona que oficie de testigo, informando por radio los datos personas del mismo para ser registrados en el cierre del evento. 7. Informar al Centro de Despacho el resultado de su intervención como cierre de evento.

134


Anexo III Centro de atención a víctimas y acceso a justicia24 Los Centros de Asistencia a Víctimas y Acceso a Justicia (CAVAJ), son espacios en los que se brinda asesoramiento y orientación a los ciudadanos, a fin de garantizar el pleno ejercicio de los derechos y la igualdad de oportunidades. Los CAVAJ funcionan como bocas del estado que facilitan la llegada de los ciudadanos a los servicios que brinda la Subsecretaria de Acceso a la Justicia de la provincia por medio de sus tres direcciones: la Dirección Provincial de Protección a los Derechos de las Víctimas, la Dirección Provincial de Lucha contra la Trata, y la Dirección Provincial de mecanismos Alternativos de Resolución de Conflictos. De esta forma, por medio de los CAVAJ, el Ministerio de Justicia de la Provincia de Buenos Aires pone a disposición de la comunidad diversos equipos interdisciplinarios, integrados por abogados, psicólogos y trabajadores sociales, brindando a los ciudadanos una asistencia integral que no se limita al asesoramiento jurídico, sino que está orientada a satisfacer asimismo las necesidades psicosociales que las víctimas de delitos pudieran tener.

Asesoramiento Jurídico: Los CAVAJ ofrecen a la comunidad asesoramiento jurídico y social gratuito para resolver diversas problemáticas que afectan a los sectores más vulnerables de nuestra sociedad. El servicio se inicia cuando el abogado recibe al ciudadano y escucha en detalle el problema que lo afecta. A partir de ese momento, el profesional recaba toda la información pertinente al caso, y si fuese necesario, suma al equipo psicosocial, compuesto por trabajadores sociales y psicólogos, para atender aquellas problemáticas que excedan al campo jurídico.

Asesoramiento y asistencia psicosocial: Los CAVAJ ofrecen un servicio interdisciplinario de atención psicosocial brindada por psicólogos y trabajadores sociales. El objeto de este equipo de profesionales es buscar soluciones junto a los actores involucrados, a las variadas dificultades materiales y sociales que los afectan.

CAVAJ en funcionamiento: CAVAJ - San Nicolás. Ameghino N° 289, San Nicolás. cavajsannicolas@gmail.com. CAVAJ - Pergamino. Leandro N. Alem 411, Pergamino. (2477) 408331.cavajpergamino@gmail.com. CAVAJ - Zárate. Rivadavia 751, Zarate. (03487) 443700. cpv@zarate.gob.ar. CAVAJ - Los Toldos. Bartolome Mitre 991, Los Toldos. lia_sanchez8@yahoo.com.ar.

Material elaborado específicamente para el presente curso, por el Centro de Asistencia a Víctimas y Acceso a la Justicia de la Provincia de Buenos Aires. 23

135


CAVAJ - Mercedes. Calle 26 y 47, Mercedes. cavajmercedes@gmail.com. CAVAJ - Mar del Plata. San Martin 2983, Mar del Plata. (0223) 4936897. CAVAJ - Pilar. Rivadavia 331, Pilar. (02304) 4669200 int. 9403. cavajpilar@gmail.com CAVAJ - San Fernando. Henry Dunant 1369, San Fernando. (011) 47251475. CAVAJ - San Martín. Avenida Dr. Ricardo Balbín 1750, San Martín. cpvsanmartin@yahoo.com.ar CAVAJ - Morón. Santa Maria de Oro 3530, Morón. (011) 44819204. Horario: Lunes a Viernes de 8:30 a 16:30 h. CAVAJ - Ituzaingó. Calle Peredo 3111, esquina Colombia, Ituzaingó. (011) 44819204. Horario: Lunes a Viernes de 9 a 14 h. CAVAJ - Miramar. Calle 40, Terminal de Omnibus, Miramar. Contacto: (02291) 450301. Horario: Lunes a Viernes de 8 a 14 h. CAVAJ - Moreno. España 348, Moreno. cavajmoreno@gmail.com. Horario: Lunes a Viernes de 8 a 14 h. CAVAJ - Lomas de Zamora. República Arabe de Siria 75, Lomas de Zamora. (011) 42448184. Horario: Lunes a Viernes de 8 a 16 h. CAVAJ - Quilmes. Calle Jose Andres Lopez, esquina 897, Quilmes. Horario: Lunes a Viernes de 8 a 14 h. CAVAJ - Ezeiza. Calle Zapala, esquina Formosa, Ezeiza. Horario: Lunes a viernes de 8 a 14 h. CAVAJ - Berisso. Avenida Montevideo y 2, Berisso. (0221) 4612091. Horario: Lunes a viernes de 8 a 14 h. CAVAJ - Necochea. Calle 56, entre 59 y 57, Necochea. cavajnecochea@gmail.com. Horario: Lunes a Viernes de 8:15 a 13:45 h. Sede Central - La Plata. Diagonal 78 número 107, La Plata. (0221) 4898610. cpv.direccion@gmail.com. Horario: Lunes a Viernes de 8 a 17 h. CAVAJ - Dolores. Dorrego N° 825, Dolores. Horario: Lunes a Viernes de 8 a 13 h. CAVAJ - Azul. Avenida Bartolomé Mitre 963, Azul. cavajazul@gmail.com. Horario: Lunes a Viernes de 8 a 14 h. CAVAJ - Tandil. Belgrano 338, Tandil. (0249) 4346609. Horario: Lunes a Viernes de 8 a 14 h. CAVAJ - Pinamar. Jason 930, Pinamar. Horario: Lunes a Viernes de 8 a 14 h. CAVAJ - Bahía Blanca. Calle Alberdi 4100, Bahía Blanca. (0291) 4226067. iglesiabraun@hotmail.com.ar

136


Anexo IV Formulario para denuncia de violencia familiar (Ley 12.569)

DEPENDENCIA/ORGANO ACTUANTE:

Fecha:

Hora:

JUZGADO DE PAZ/FAMILIA AL QUE SE DARÁ INTERVENCIÓN: DENUNCIA PENAL:

SI

U.F.I. n°:

NO

Juzgado de Garantías Interviniente :

Localidad:

Causa nro.:

Fecha:

INTERVENCIÓN DEL SERVICIO DE PROMOCIÓN Y PROTECCIÓN DE DERECHOS NNyA: SI

NO

I .– DENUNCIANTE: (completar cuando el/la denunciante sea diferente a la víctima)

APELLIDO:

NOMBRE:

DOCUMENTO DE IDENTIDAD N°:

EXHIBE: SI NO NO TIENE

NACIONALIDAD:

FECHA DE NACIMIENTO:

VÍNCULO CON LA VÍCTIMA: REPRESENTA A UNA INSTITUCIÓN: SI DOMICILIO HABITUAL: Calle:

NO

¿CUÁL?

Piso/Depto.

TELÉFONOS: PIDE RESERVA DE IDENTIDAD? SI

NO

II.- VÍCTIMA:

APELLIDO:

NOMBRE:

APELLIDO MATERNO: APODO: LUGAR Y FECHA DE NACIMIENTO: NACIONALIDAD:

ESTADO CIVIL:

137

CARGO: Barrio

Localidad

Partido


DOCUMENTO DE IDENTIDAD N°:

EXHIBE: SI

OCUPACIÓN: SI

NO

TRABAJO INFORMAL?

AMA DE CASA: SI

NO

¿CUÁL?

NO NO TIENE SI

NO

¿CUÁL?

INGRESOS PROPIOS?: SI NO NIVEL EDUCATIVO:

Analfabeto/a: SI

NO

a) Primaria: completa/ incompleta b) Secundaria: completa/ incompleta c) Terciaria/universitaria: completa/ incompleta

COBERTURA DE SALUD: a) Obra Social/ Mutual b) Prepaga c) Sistema Público

¿Es adherente o titular?

BENEFICIO O PLAN SOCIAL: SI

NO

DOMICILIO HABITUAL: (en caso de domicilio de difícil acceso o identificación, adjuntar croquis con referencias) Calle:

n°:

Piso/Depto:

Barrio:

Localidad:

Partido:

DOMICILIO TRANSITORIO/DE RESGUARDO: (el que actualmente ocupa y donde podrá encontrárselo/la ante posibles notificaciones; en caso de difícil acceso o identificación, adjuntar croquis con referencias)

TELÉFONO PARTICULAR: TELÉFONO CELULAR: HORARIO EN QUE PUEDE SER CONTACTADA/O: TELÉFONO Y DIRECCIÓN DE UNA PERSONA DE REFERENCIA:

III.-DENUNCIADO/A:

APELLIDO:

NOMBRE:

APELLIDO MATERNO: APODO: LUGAR Y FECHA DE NACIMIENTO:

NACIONALIDAD:

DOCUMENTO DE IDENTIDAD N°:

SEXO/GENERO:

OCUPACIÓN: SI

NO

¿CUÁL?

INGRESOS PROPIOS: SI NO COBERTURA DE SALUD: a) Obra Social/ Mutual b) Prepaga c) Sistema Público PERTENECE O PERTENECIO A FUERZAS ARMADAS/SEGURIDAD O POLICIAL?: SI

NO ¿CUÁL?

DOMICILIO HABITUAL: (en caso de domicilio de difícil acceso o identificación, adjuntar croquis con referencia) Calle:

n°:

Piso/Depto:

Barrio: 138

Localidad:

Partido:


DOMICILIO DE TRABAJO: Calle:

Piso/Depto.

Barrio

Localidad

Partido

TELÉFONO PARTICULAR/CELULAR/ LABORAL:

IV.- RELATO DE LOS HECHOS: (en caso de efectuar además denuncia penal, solamente adjuntar copia de la misma)

V.- COMPOSICION DEL GRUPO FAMILIAR CONVIVIENTE: Nombre y Apellido

Edad

¿Hijos/as no convivientes? SI

Sexo/Género

NO

Vínculo

¿Es víctima directa de ¿Es discapacitado/a? los actos de violencia?

Edades:

¿Es testigo de los actos de violencia?

¿Conviven alternadamente con Ud.? SI

139

NO


VI.- DATOS DE INTERES:

a. Tipo de violencia (marcar una o más opciones):

a) Física c) Económica/Patrimonial b) Psicológica d) Sexual/Reproductiva

b. Frecuencia de los actos de violencia:

a) Primera vez c) Todas las semanas b) Todos los días d) Una vez por mes e) Una vez por año

c. ¿Aumentó la frecuencia de los actos de violencia en los últimos 2 meses?

SI

NO

NO SABE

d. ¿La víctima está embarazada?

SI

NO

NO SABE

e. ¿La víctima es discapacitada?

SI

NO

NO SABE

f. ¿La víctima ha recibido asistencia médica a causa de la violencia?

SI

NO

NO SABE

g. ¿El agresor tiene antecedentes penales o causas penales en trámite?

SI

NO

NO SABE

h. ¿El agresor consume abusivamente alcohol?

SI

NO

NO SABE

i. ¿El agresor consume sustancias adictivas?

SI

NO

NO SABE

j. ¿El agresor se encuentra bajo tratamiento psiquiátrico y/o tiene diagnosticada alguna enfermedad mental?

SI

NO

NO SABE

k. ¿El agresor tiene antecedentes de actos de violencia o amenazas hacia otras personas?

SI

NO

NO SABE

l. ¿El agresor tiene armas de fuego?

SI

NO

NO SABE

m. ¿El agresor utilizó armas intimidatoriamente?

SI

NO

NO SABE

n. ¿El agresor amenazó a la victima de muerte o de lesionarla gravemente?

SI

NO

NO SABE

ñ. ¿El agresor ha intentado/amenazado con suicidarse?

SI

NO

NO SABE

o. ¿El agresor es jugador/a compulsivo?

SI

NO

NO SABE

VII.- DENUNCIAS ANTERIORES: Efectuada ante: Fecha: b) Familia c)Civil y Comercial d)Penal Juzgado interviniente: a) Paz Otros procesos en trámite que lo/a vincula al denunciado/a: SI NO CUALES? ¿Se dictó alguna medida de protección y/o asistencial? SI NO CUAL?

140


VIII.- OTROS DATOS DE INTERES: 1) Testigos de los hechos:

SI NO Nombre y apellido: SI NO Apellido y nombre:

2) ¿Tiene abogado/a?

Domicilio:

3) ¿Adjunta informe de equipo interdisciplinario de Comisaría de la Mujer y la Familia? SI SI

NO NO

SI

NO

SI

NO

b.1) Perímetro de exclusión: SI

NO

c) Reintegro de la víctima al hogar: SI

NO

d) Restitución de los efectos personales de la víctima:

SI

NO

e) Asistencia legal, médica y/o psicológica:

SI

NO

f) Guarda provisoria (víctimas vulnerables):

SI

NO

SI

NO

h) Secuestro de armas, prohibición de comprar o tener armas:

SI

NO

i) Cese de los actos de perturbación o intimidación directa o indirecta:

SI

NO

j) Otras:

Cuáles?

De otros organismos?

IX.-MEDIDAS SOLICITADAS: a) Exclusión del hogar:

b) Prohibición de acceso/acercamiento al hogar y lugares de trabajo, estudio y esparcimiento:

g) Alimentos, custodia provisoria y régimen de comunicación:

Se hace entrega de material informativo al/la denunciante y se lo/a que la presente denuncia será remitida al Juzgado de…………………........…donde continuará su trámite, quien lee íntegramente la presente, firmando a continuación.

Firma denunciante

Firma funcionario/a

La falta de alguno de los datos previstos en este formulario no impedirá la toma de la denuncia y/o la tramitación de la misma.

141


Actuación Policial ante casos de violencia doméstica contra las Mujeres  
Actuación Policial ante casos de violencia doméstica contra las Mujeres  
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