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Conocimiento Interior

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Zen


Barcelona, 7 de Octubre 2011 a las 20:30

LA ENERGÍA DEL CAMBIO Tiempo de Despertar Conferencia y presentación del libro “Pitágoras y la Nueva Conciencia” Actividad gratuita. Sant Roc 28 Barcelona

Información y Reserva de plaza conocimientointerior@hotmail.es

http://www.actiweb.es/conocimientointerior/

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Barcelona 14 de octubre 2011 a las 20:30 Presentación del Curso Práctico

“DESPERTAR INTERIOR” Duración del curso 3 meses. Actividad gratuita Sant Roc 28, Barcelona

Información y Reserva de plaza conocimientointerior@hotmail.es

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http://sintesis.bubok.es/

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CONTENIDO El Camino Zen

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Origen y Maestros

12

Escuelas Zen

24

En busca de la naturaleza búdica

28

Conocimiento Intuitivo

34

“Esto, aquí, ahora”

38

Sin palabras, sin conceptos

42

Dualidad

46

Iluminación

53

Acción espontánea

56

El viaje interior

60

Zazen

68

Do

71

Bushido

72

Arte Zen

74

Pintura Zen

77

Haiku

86

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“Maestro, ¿en qué meditas? En lo que está más allá del pensamiento ¿Cómo consigues meditar sobre aquello que está más allá del pensamiento? No meditando”

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PRESENTACIÓN

No nos proponemos en esta revista un recorrido por la historia del zen como forma de budismo y sus diferentes escuelas y maestros. La mención a datos, fechas y características será muy concisa, lo necesario para situar al lector en un contexto. Se trata más bien de acercarnos a “la experiencia zen”, tarea quizás difícil ya que las palabras son incapaces de expresar su significado y hasta nos pueden alejar del mismo. Lo que caracteriza al zen y le distingue de otras escuelas budistas es precisamente la transmisión de la enseñanza al margen de palabras y escrituras. Por ello, haremos más bien uso de imágenes, relatos, cuentos, historias, poemas .... que inviten a la reflexión e impulsen a la vivencia. Recomendamos el contacto personal con las llamadas “artes zen”, y muy en especial con la música ya que tiene la fórmula mágica de trasladarnos a misteriosas dimensiones interiores. Queremos avivar el anhelo de la experiencia, del vivir más que del aprender porque el zen que no es vivencia y experiencia no es zen. Conocimiento Interior

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Zen


El Zen es una forma de budismo que en China se desarrolló con el nombre de Chan y en Japón se convirtió en una de las corrientes más importantes a nivel espiritual, social y artístico. El Zen apunta al despertar

La puerta de acceso al Zen es el Silencio

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Permite el contacto con las energías más profundas de uno mismo, con los niveles de los que emana la creatividad y la intuición. No persigue objetivo alguno. En él no existen ritos y ceremonias. No se basa en ningún dogma. No se transmite con palabras. Sin embargo, constituye uno de los “caminos” o “Vías de liberación”. Es un modo de vivir basado en el presente, mediante el que se activan facultades que se encuentran más allá de la mente común.

Para acercarnos al Zen hay que buscarlo donde realmente se encuentra, dentro de nosotros mismos. Es “esto, aquí, ahora”

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Una vez un monje le preguntó a su maestro: “Sea lo que sea lo que nos depare el futuro, ¿Cual es el camino?” El maestro respondió: “El camino es tu día a día”. Esta es la esencia del Zen. No se trata de aplicarlo a la propia vida, sino más bien de que la propia vida se convierta en zen viviéndola plenamente a la luz de una conciencia clara, diáfana, lúcida, que abarque todo lo existente, en la que cada instante es nuevo y las capacidades de percepción consciente se activan de forma natural, sin esfuerzo ni presión. Se trata de la toma de contacto con la esencia zen como realidad independiente de cualquier doctrina, religión, teoría, dogma o filosofía.

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En este sentido, el Zen no pertenece en exclusiva a ninguna escuela ni corriente espiritual porque se trata de la misma vida. Permite el conocimiento directo de uno mismo por encima de valores, naciones, razas e idiomas. El zen está ahí mismo, en nuestra vida diaria, sin que lo percibamos porque no se encuentra en el modo habitual de vivir, razonar y reaccionar, no se llega a su comprensión por la lógica, la memoria o el estudio. Sólo florece en la experiencia personal. Zen es fluir con la vida misma y vivirla fluyendo.

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Cuando un discípulo preguntó a su maestro qué era la verdad, éste respondió: " La vida de cada día" El discípulo replicó: "En la vida diaria sólo se aprecia la vida vulgar y corriente, pero no se ve la verdad por ninguna parte”. "Ahí está la diferencia, –dijo el maestro- en que unos la ven y otros no.”

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La palabra zen es una contracción de “zenno” , que corresponde a lo que en China se denominó Chan y en la India Dhyana. En los tres casos puede traducirse como “meditación”.

De acuerdo con la tradición el monje hindú Bodhidharma fue el fundador del Chan en China en el siglo VI d.C. (que más tarde sería el Zen en Japón), aunque según algunos autores, las ideas del Zen existían ya en China en su forma esencial por lo menos dos siglos antes de la llegada de Bodhidharma.

Es una forma de budismo. Tradicionalmente su origen se remonta al mismo Buda quien en el llamado sermón del Pico del Cuervo, en vez de dirigirse a sus oyentes con palabras permaneció en silencio, haciendo únicamente el gesto de mostrar una flor. Uno de sus discípulos, Kashyapa demostrando que había comprendido esta enseñanza del silencio, sonrió y en ese momento alcanzó la total comprensión.

El marco histórico en el que floreció el chan fue la dinastía Tang de China (618-906). En Japón el budismo se había introducido en el siglo VI adquiriendo un carácter especial al mezclarse con el Shinto, palabra que significa “camino de los dioses”. El shintoismo es un conjunto de creencias existentes en Japón desde los albores de esa civilización. A través del contacto con la sabiduría de los maestros chinos, el chan se introduce en Japón con el nombre de zen adquiriendo un gran desarrollo a partir del s. XII y desarrollándose principalmente en el cauce de dos escuelas, Soto y Rinzai.

Aunque no haya documento alguno que lo pruebe, se cree que el Buda transmitió la enseñanza zen a Kashyapa, al que siguieron numerosos patriarcas indios, hasta llegar a Bodhidharma. Los principios del budismo zen llegaron a China desde la India de la mano del monje Bodhidharma, descendiente espiritual directo de Mahakashyapa, alrededor del año 520.

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La primera adquirió importancia debido a Dogen, y la segunda a Eisai.

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Aunque es una forma de budismo, la esencia del Zen se encuentra en el Taoísmo del cual toma muchas de sus características.

“Fuera de la enseñanza; aparte de la tradición. No se funda en palabras ni en letras. Apunta directamente a la mente humana. Penetra en la naturaleza humana y alcanza el conocimiento búdico” (Tradicional resumen del Zen en cuatro frases)

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Daruma, en sánscrito Bodhidharma, considerado el fundador del zen, es uno de los temas más queridos y tratados por la pintura zen desde los primeros tiempos. Le representan sentado meditando, o algunas veces esbozado con pinceladas rápidas y precisas, resaltando su mirada profunda y su barba poblada. Alrededor de su figura se han tejido numerosas leyendas. Una de ellas cuenta que una vez cayó dormido mientras meditaba, y que se puso tan furioso que se cortó los párpados, los que al caer al suelo dieron origen a la primera planta de té. Desde entonces el té ha proporcionado a los monjes zen protección contra el sueño, facilitando la claridad de percepción. Bodhidharrna llegó a Cantón proveniente de la India alrededor del año 520, viajando hasta la corte del Emperador Wu de Liang, entusiasta patrón del Budismo. El emperador le preguntó cual era su mérito por haber construido tantos templos y dado apoyo a monjes y monjas y a ceremonias religiosas. Bodhidharma le respondió: "¡Absolutamente ningún mérito!" Le preguntó después: "¿Cuál es, entonces, el principio fundamental de la doctrina sagrada?" Bodhidharma replicó: "Está todo vacío; no hay nada sagrado". Finalmente el emperador le preguntó quien era y Daruma, desapareciendo rápidamente contestó: "No lo sé.". Esta respuesta acompaña a menudo a las pinturas que le representan. Conocimiento Interior

Para el monje pintor zen dibujar a Daruma no significaba retratar a un santo, sino entrar en el espíritu de Daruma, convertirse él mismo en Daruma 14

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La tradición nos dice que Bodhidharma, después de la entrevista con el emperador, estuvo meditando durante nueve años en la posición de loto con el rostro vuelto hacia una roca “mirando a la pared”. No sabemos hasta qué punto es real o simbólico, pero se dice que así permaneció hasta que se le aproximó el monje Shenkuang que habría de convertirse en el sucesor de Bodhidharma con el nombre de Huiko. Hui-ko pidió a Bodhidharma una y otra vez que lo instruyera, pero siempre era rechazado. Sin embargo, continuó sentado meditando fuera de la caverna esperando pacientemente en la nieve con la esperanza de que Bodhidharma por último cediera. Desesperado, al final se cortó su brazo izquierdo (según otras versiones un dedo) y se lo presentó a Bodhidharma como testimonio de su angustiada sinceridad. Entonces Bodhidharma por fin le preguntó qué quería. —No tengo paz en mi mente —dijo Hui-ko—. Te ruego que la pacifiques. —Trae tu mente aquí y ponla ante mí —replicó Bodhidharma— y te la apaciguaré. —Pero cuando busco mi mente no la encuentro —dijo Hui-ko. —Ahí tienes —replicó Bodhidharma—. Ya he apaciguado tu mente. Hui-Ko ofreciendo su brazo a Bhodidharma

En ese momento Hui-ko experimentó despertar, su tun-wu o satori.

su

Este diálogo es el primer ejemplo del característico método zen de instrucción denominado “mondo” en japonés y que se conoce superficialmente como “cuento zen” o “historia zen”.

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Esta forma de captar las historias zen nos muestra el modo de vivir. La rutina y la repetición no están en lo que hacemos, en nuestras actividades, relaciones etc. se encuentran dentro de nosotros. Nada es lo mismo si lo vivimos de forma diferente.

Se trata de diálogos entre maestro y discípulo que se han venido transmitiendo generación tras generación como uno de los sistemas más efectivos de transmisión zen. La literatura zen está llena de estas anécdotas llamadas wen-ta o “mondo” en japonés, que no tienen una explicación intelectual. Mediante un diálogo compuesto de preguntas y respuestas el “monto” busca la repentina aparición en la mente de un tipo de conciencia súbita que no pertenece al intelecto, un rayo de intuición que puede conducir a una comprensión diáfana y consciente.

Un cuento zen se repite una y otra vez durante siglos desde que fue transmitido por el maestro sin que la repetición le haga perder su capacidad de conducir a un estado de conciencia más despierta. Siendo lo mismo, es algo nuevo cada vez que se escucha o se lee. Porque lo nuevo no es aquello que nunca hemos oído o visto. Es un descubrimiento, una revelación interna que nada tiene que ver con la memoria.

Para acceder a la enseñanza de una historia zen hay que situarse en un nivel de conciencia y de penetración. Tienen como fin despertar en la mente del estudiante una súbita comprensión. Pero si son recibidas en un estado mental inapropiado, la mente reacciona mecánicamente y su efecto no tiene lugar.

El Zen sostiene que las palabras no pueden expresar la verdad última. Para que sean vehículos de enseñanza hay que cultivar un modo de escucha en el que las palabras cobren un significado interior y no sean solamente expresiones de conceptos.

Si leemos una historia zen y pensamos: ya lo conozco, ya lo he oído, ya lo sé... pierde toda su eficacia. La misma historia debe ser nueva cada vez porque lo que se pretende es ir más allá de la mente común que almacena datos y convierte cualquier conocimiento en algo muerto y estéril. Hay que captar con un estado receptivo, sin conceptos. Entonces, de forma mágica, vamos penetrando en niveles más profundos de nosotros mismos y en una comprensión cada vez nueva y distinta que se renueva constantemente.

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Por ello, lo importante no es si ya conocemos o no una historia zen, si ya la “hemos oído antes”, si “ya la sabemos”... si entramos en este nivel de la “memoria muerta de la mente” el “mondo” deja de ser medio de transmisión zen para convertirse en algo banal y superficial, despojado de su auténtica esencia que pretende ir más allá de la mente de modo que la misma historia sea nueva cada vez.

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La taza de té Es conocida la historia de Nan-in, un Maestro japonés que vivió en la era Meiji, y lo que le sucedió con un intelectual que fue a visitarlo intrigado por la afluencia de jóvenes que acudían al jardín del Maestro. Nan-in era admirado por su sabiduría, por su prudencia y por la sencillez de su vida, a pesar de haber sido en su juventud un personaje que había brillado en la Corte. Cuando el prestigioso intelectual llegó, saludó al Maestro y, sin más preámbulos, le preguntó por el Zen. Nan-in le ofreció el té y se lo sirvió con toda la calma del mundo. Y aunque la taza del visitante ya estaba llena, el Maestro siguió vertiéndolo. El visitante vio que el té se derramaba y ya no pudo contenerse.

Esta “historia zen” da algunas claves

- ¿Pero no se da cuenta de que está completamente llena? ¡Ya no cabe ni una gota más!

muy importantes

Nan-in respondió sin perder la compostura ni abandonar su amable sonrisa -, Al igual que esta taza usted está lleno de sus opiniones. ¿Cómo podría mostrarle lo que es el camino del Zen si primero no vacía su taza?

interior adecuada

sobre la actitud

para aproximarnos al Zen.

Airado, el intelectual se levantó y con una mera inclinación de cabeza se despidió sin decir palabra. Mientras el Maestro recogía los trozos de porcelana y limpiaba el suelo, un joven se acercó para ayudarle. - Maestro, ¡cuánta suficiencia! Qué difícil debe de ser para los letrados comprender la sencillez del Zen. - No menos que para muchos jóvenes que llegan cargados de ambición y no se han esforzado por cultivar las disciplinas del estudio. Al menos, los estudiosos ya han hecho una parte del camino y tienen algo de lo que desprenderse. - ¿Entonces, Maestro, cual es la actitud correcta? - No juzgar, y permanecer atento. Conocimiento Interior

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El sucesor de Hui-ko se dice que fue SengTsan (muerto en 606), A él se le atribuye un célebre poema llamado, el "Tratado de la fe en la mente". Este poema es la primera expresión clara del Zen.

“El Tao perfecto carece de dificultad, salvo que evita el elegir y escoger... Sigue tu naturaleza y acuerdo con el Tao; continúa vagando y deja de preocuparte. Si tus pensamientos están ligados arruinas lo genuino... No te opongas al mundo de los sentidos, pues cuando no te opones a él, resulta ser igual al completo Despertar. La persona sabia no se esfuerza ; el ignorante se sujeta a sí mismo... Si obras con tu mente sobre tu mente, ¿cómo podrás evitar una inmensa confusión?”

La esencia del poema es claramente taoísta. En él se aprecian claras referencias a las bases del Taoísmo como la acción espontánea y natural, el hacer no haciendo (wu-wei) y el dejar fluir.

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Entre los siguientes patriarcas Hui neng (Eno) (637-713) ocupa un lugar destacado. Es considerado el sexto patriarca del Chan en China y fue uno de los más sobresalientes maestros zen. Estaba abiertamente en contra de sentarse en meditación ya que afirmaba que de esa forma no podía ser conocida y rescatada la naturaleza búdica.

Se inclinaba por la enseñanza natural, sin artificios, reaccionando contra toda especulación metafísica e insistiendo a sus discípulos en que mirasen su propia naturaleza para conseguir la sabiduría, basándose en el principio de que "la verdadera mente es la ausencia de la mente". A continuación algunas de sus enseñanzas:

"Es un error pensar que sentarse silenciosamente en contemplación sea esencial para la liberación. La verdad del Chan se abre por sí desde dentro y nada tiene que ver con la práctica del dhyana [meditación] (...) En el Chan [Zen], no hay nada que ganar, no hay nada que entender; ¿que hacéis pasando el tiempo con las piernas cruzadas? (...) Algunos hablan de iluminar la oscuridad de la ignorancia, pero en el Zen no existe dualismo, no existen Iluminación e Ignorancia por separado, no hay bodhi [sabiduría] ni klesa [pasiones]... La Naturaleza Búdica no puede ser manchada por pasiones ni purificada por la iluminación. Está por encima de todas las categorías"

"Dejar la mente en blanco, no pensando en nada, forzando el cese de los pensamientos... esto es una estupidez (...) Los pensamientos vienen y se van por su cuenta, pues a través del buen uso de la sabiduría no bloqueamos nada, y este es el verdadero método de concentración a través de prajna [la sabiduría intuitiva], que es la liberación natural y espontánea. Así es como se lleva a cabo la práctica del wu-nien o práctica del no-pensamiento"

"No se trata en absoluto de practicar el dhyana [meditación] o de buscar el satori [la Iluminación]; se trata de mirar dentro de uno mismo, de ver dentro de nuestra propia Naturaleza (...) Cuando se entiende la Doctrina Abrupta se comprende que no hay necesidad de disciplinarse en las cosas externas, tal es la certeza de quienes ven (conocen) por sí mismos"

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Un monje dijo a Hui-neng: "Maestro, he escuchado el siguiente gatha (canto) de un tal Wuo-lan: Yo, Wuo-lan, conozco un recurso mediante el cual suprimo todos mis pensamientos Las cosas del mundo no agitan más mi mente y así, mi Iluminación madura día a día. Ante esto, Hui-neng dijo: "Eso no lleva a iluminación alguna, sino a un estado de esclavitud", y a continuación, recitó: Yo, Hui-neng, no tengo recurso alguno y mis pensamientos no son nunca reprimidos Las cosas del mundo agitan la mente siempre, y ¿de que sirve una Iluminación que madura con el paso del tiempo?

Hui-neng (Eno) Conocimiento Interior

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A la muerte de Hui-Neng sus enseñanzas pasaron a cinco discípulos que serían los fundadores de cinco escuelas conocidas como las “cinco casas zen”.

De las cinco escuelas chan, dos de ellas florecieron más tarde de forma extraordinaria en Japón impregnando en profundidad todas las facetas de la vida y la sociedad. Son la escuela Soto y la Rinzai.

Una de las más importantes fue fundada por Lin Chi (Rinzai) que murió en 866. Su escuela fue durante siglos la más influyente del Chan en China. Sus enseñanzas corresponden a un periodo que se conoce como la Edad de Oro del zen, la dinastía Tang (618-907) durante la cual se desarrollan los métodos peculiares del budismo Chán-Zen: diálogos entre maestro y discípulo, koan y la contemplación silenciosa. En esta época el budismo en general y el Chan en particular son protegidos por los emperadores, especialmente bajo el mandato de la emperatriz Wu Zetian.

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Alrededor del 845 el emperador taoísta Wu-tsung llevó a cabo una dura persecución del budismo en China. Templos y monasterios fueron destruidos y expropiados sus bienes. El budismo en China sufrió un duro golpe y según algunos historiadores a partir de entonces nunca pudo recuperar su antiguo vigor. Sin embargo la rama budista Zen sobrevivió a la persecución y tras la muerte de Wu-tsung comenzó una época en la que gozó de la protección imperial y de gran difusión popular.

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“La meditación en la acción es cien millones de veces mejor que la contemplación en la inmovilidad” (Hakuin, caligrafía en Naka) Practicar

Los primeros maestros chan chinos acercaron la enseñanza a la vida cotidiana, al aquí y ahora, manteniendo que la iluminación es un estado del alma que se puede revelar a través de la conciencia en la vida diaria. El Zen es la vida y la vida es el Zen. Hubo incluso algunos que negaron toda utilidad a la meditación sentada. En estas primeras épocas el zen no estaba aún institucionalizado, daban una importancia extraordinaria al trabajo manual y a los quehaceres cotidianos como camino de iluminación. Conocimiento Interior

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CONVERTIRSE EN BUDA

Acerca de Huai-jang —que iniciaba en el Zen a su gran sucesor Ma-tsu (muerto en 788), que entonces estaba practicando la meditación en posición de sentado, se cuenta la siguiente historia. “Su reverencia —preguntó Huai-jang—: ¿qué objeto tiene meditar sentado?” “Convertirse en un Buda“ contestó Ma-tsu. Entonces Huai-jang tomó una baldosa y comenzó a pulirla sobre una roca. ¿Qué hace usted, maestro? preguntó Ma-tsu. “La estoy puliendo para hacer un espejo” dijo Huaijang. “¿Y cómo va a hacer que una baldosa pulida se convierta en un espejo?” “¿Y cómo va a hacer que meditando sentado se convierta en un Buda?”

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En el Japón actual existen dos escuelas principales de Zen, que proceden de las escuelas chan chinas que surgieron a la muerte del último patriarca, Hui-neng. Son la escuela Rinzai y la escuela Soto. La escuela Rinzai fue introducida en Japón en 1190 por Eisai (1141-1215). Nació en Japón y fue ordenado monje budista. En su primer viaje a China entró en contacto con el chan adquiriendo más tarde el grado de maestro. En 1191 regresó a Japón llevando consigo las enseñanzas que en ese país serían conocidas como Zen y se dedicó a difundirlas. Se le atribuye la construcción del primer templo zen en Japón. Esta escuela utiliza principalmente el koan como método para alcanzar la iluminación. Da mucha importancia a las entrevistas periódicas entre maestro y discípulo y a la meditación zazen.

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La escuela Soto es partidaria del Shinkan Taza o “estar sentado tranquilamente”. Da mucha importancia a las actividades diarias como modo de meditación. Está más inclinada desde sus orígenes a la meditación del silencio, sentarse con la mente muy atenta, y calmada esperando que surja la visión interna o kensho. Es la meditación que en China recibió el nombre de “mo-chao”, la contemplación de todos los fenómenos que aparecen en el campo de la consciencia sin elegir ni juzgar, sin tomar partido ni a favor ni en contra, sin condena ni justificación, en un estado de lucidez consciente.

Sentado tranquilamente, sin hacer nada. La primavera llega y la hierba crece por sí sola. (Poema Zen)

El maestro Dogen (1200-1253) después de sus viajes a China fundó la escuela Soto en Japón . Escribió un compendio importantísimo, el Shobogenzo ("Tesoro del ojo de la verdadera doctrina") que abarca en profundidad todos los aspectos del Budismo, insistiendo especialmente en la naturaleza y la práctica del zazen o “meditación sentada” Conocimiento Interior

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HAKUIN El más notable maestro Rinzai en Japón fue Hakuin (1685-1768) reconstruyó y revitalizó el sistema koan y se dice que instruyó a no menos de ochenta sucesores en la doctrina zen. Hakuin sistematizó el empleo de los koans, clasificándolos en niveles según la etapa de desarrollo en que el estudiante se encontrara. Se le atribuyen algunos koanes de los más famosos como la meditación sobre “el sondo de la palmada de una sola mano”

BANKEI YOTAKU Es necesaria una referencia al maestro japonés Bankei Yotaku (1622-1693), acercó el zen a las personas comunes utilizando la lengua cotidiana. Su mensaje espiritual está centrado en “lo no nacido”, la vacuidad que subyace en todo lo existente y de donde todo procede, el comienzo de todo. Es el estado primordial de todas las cosas tal y como lo perciben los iluminados, la naturaleza búdica que duerme en cada ser humano esperando ser descubierta. No aconsejaba de manera especial la meditación “sentada” sino, simplemente, el establecimiento de la pura atención mental en todos los hechos y acontecimientos de la vida cotidiana. Previno contra la utilización de cualquier método o autoridad externa. Cada persona debe encontrar su propio camino. Tuvo muchos seguidores pero al no seguir sistema o método concreto no creó escuela.

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“Todos conocemos el sonido que despiden dos manos al ser chocada, pero ¿Que sonido produce una sola Koan es una cuestión, pregunta o enunciado que no puede resolverse mediante la lógica o el intelecto, sino

mano?” (Hakuin)

a través de un rayo de comprensión procedente de un nivel espiritual más profundo que la mente ordinaria. Se utiliza como sistema para provocar la iluminación sobre todo en la escuela Rinzai. ¿Como era tu Pensando no se puede resolver un koan. Están diseñados

rostro original

para bloquear y detener el proceso del pensamiento, y

antes de nacer?

trascender sus limitaciones. Conduce más allá de lo

(Hui-neng)

conocido y lo desconocido. La respuesta correcta a un koan es una experiencia de “despertar”. Cuando el intelecto es bloqueado surge el conocimiento intuitivo.

Hay diferentes koans, los más famosos proceden de los primeros maestros. A medida que el aspirante va resolviendo un koan, el maestro le entrega otro como ayuda para la meditación. Se suelen emplear como método en las entrevistas entre discípulo yl maestro llamadas dokusan y que son métodos para activar el proceso de transformación interior.

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“Un monje Budhista preguntó al Maestro Chao Chou: "¿Qué sentido tiene la llegada del Boddhisattva desde el oeste?". La respuesta fue: "El ciprés que está en el jardín.”

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kdkdk

“Si un hombre busca a Buda, ese hombre pierde a Buda� (Lin-chi)

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Cuando le preguntaron al maestro Zen Po-chang sobre la búsqueda de la naturaleza del Buda, respondió: "Es muy parecido a buscar un buey La iluminación consiste en llegar a ser lo que ya somos

mientras estás montado sobre él".

El zen considera que en todo ser humano hay una naturaleza búdica que puede ser descubierta. No hay que esforzarse por llegar a ser Buda, sino encontrar al Buda que cada uno llevamos dentro.

Es muy similar a la idea que Platón tenía sobre el auténtico conocimiento. Para el filósofo griego la educación no consiste en aprender sino en “recordar”, en hacer consciente la parte trascendente conectada con las esferas espirituales que cada hombre llevamos dentro

En el Zen se insiste en que esta “naturaleza búdica” debe ser experimentada directamente. Esta experiencia representa la iluminación y no puede ser expresada con palabras.

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acceder a ella es el apego al “yo” y a la ilusión de permanencia del mismo. La identificación con la auto imagen que hemos creado impide la aprehensión de realidades más profundas.

Buda significa “iluminado” “despierto”. Cuando un ser humano despierta conciencia se identifica en alguna medida con el Buda interior. La budeidad está oculta, enterrada por conceptos, ideas, proyectos y recuerdos. El concepto de Buda no es Buda, sólo la experiencia propia y directa nos pone en contacto con él.

Es en este punto donde el zen se relaciona directamente con el autoconocimiento y la auto transformación..

La naturaleza búdica se encuentra más allá de los conceptos, las palabras, clasificaciones y categorías. Para el zen es inalcanzable a través del intelecto, más aún, éste representa un obstáculo. Mientras la persona sea arrastrada por pensamientos, emociones e impresiones vivirá un estado de caos y confusión. En un estado de esclavitud psicológica en el que el despertar se hace imposible.

El buda interior es lo que realmente somos, nuestra auténtica naturaleza. Normalmente nos identificamos con la persona física y psiquica, con nuestro cuerpo, pensamientos, emociones, mentalidad, personalidad...etc. Nos sentimos identificados por un nombre, apellidos, profesión, lugar donde nacimos, posesiones, condición familiar y social,...etc. El zen señala que existe una dimensión más profunda de nosotros mismos que normalmente es ignorada y, sin embargo, constituye nuestra auténtica identidad. Es la mente original o naturaleza búdica. El obstáculo para Conocimiento Interior

La mente o naturaleza búdica representa un nivel de conciencia despierta que no es el habitual. El nivel de conciencia en el que normalmente se vive es muy superficial. Nuestro mundo es el mundo de los sentidos. 30

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Nuestros pensamientos y reacciones son repetitivos y mecánicos porque vivimos con la mente sensorial. Cuando queremos dar un paso más allá de lo que vemos, oímos y tocamos, nos sumergimos en el mundo de las creencias, pero no llegamos a conectar con la mente superior porque nos falta el desarrollo del conocimiento intuitivo. Redescubrir la naturaleza búdica es hacer que nuestro cuerpo físico, palabras o silencios, sentimientos y pensamientos vibren con ella, porque la vibración, el nivel energético que normalmente tenemos y manifestamos es la mayoría de las veces egoico, o simplemente superficial. Es el nivel energético que estamos continuamente creando a través de nuestra forma de vivir. La naturaleza búdica, la mente pura... no está separada del físico ni de la vida. Podríamos hacer que toda nuestra vida vibrara en ese sentido. Integrarlo todo en ese nivel superior de conciencia. El Buda interior o estado de iluminación se manifiesta en el silencio profundo y vacío de donde todo nace. Conectarnos con ese ámbito es convertirnos en creadores conscientes de realidades. Para ello es necesario el Despertar, saliendo del mundo de la identificación.

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Un guerrero de fama y fuerte carácter luego de recorrer un largo camino se dirige a una escarpada montaña, lugar de habitación de un solitario y sabio maestro del budismo. Cuando llega a la morada del sabio luego de una agotadora jornada

El Zen coincide con todas las enseñanzas trascendentes de cualquier época y lugar en que no hay ningún camino fuera de nosotros mismos. El sendero a recorrer es interior, porque todo cuanto existe se encuentra dentro de nosotros. Nada es externo.

saluda respetuosamente al monje, el cual guarda silencio sin moverse de su posición. Luego le dice: He venido hasta aquí desde muy lejos para saber de un sabio como Usted ¿cuál es el camino hacia el cielo y el infierno?. El monje impasible mantuvo el silencio sin mirarlo siquiera. El guerrero algo irritado le increpa diciendo: ¡He subido esta escarpada montaña, he recorrido un largo camino en busca de sabiduría y quiero que me responda ¿cuál es el camino entre el cielo y el infierno?!. El monje no mostró siquiera un cambio de actitud, como si fuera una escultura. El guerrero reaccionó sulfurado e iracundo diciendo: ¡¡ He hecho un gran esfuerzo por estar aquí, no permitiré que me faltes así el respeto!! y levantó su espada con la cierta intención de darle muerte. En ese momento el monje levanta su mano indicando con su dedo índice al guerrero y exclama con voz firme: ¡Ese es el camino del infierno! Sorprendido y avergonzado el guerrero envaina lentamente espada. El monje con voz tranquila le dice: Ese es el camino del paraíso.

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Fa-yen preguntó al monje Hsüan-tzu por qué nunca le hacía ninguna pregunta acerca del Zen. El monje replicó que ya había alcanzado la comprensión gracias a otro maestro. Apremiado a dar una explicación por Fa-yen, el monje le dijo que cuando le había preguntado a su maestro: "¿Qué es el Buddha?", había recibido esta respuesta: "Ping-ting T'ung-tzu viene a buscar fuego." —¡Buena respuesta! —dijo Fa-yen—. Pero estoy seguro de que no

Cualquier concepto o idea por muy elevado que sea, impide y dificulta la experiencia Zen.

la comprendes. —Ping-ting —explicó el monje— es el dios del fuego. Que él busque el fuego es tan absurdo como que yo busque al Buddha. Yo ya soy el Buddha, y no hay nada que buscar.

La mente más elevada es la no mente.

—¡Justo lo que yo pensaba! —rió Fa-yen—. No lo entendiste. El monje quedó tan ofendido que abandonó el monasterio; pero luego

se

arrepintió

y

regresó,

pidiendo

instrucción. —Pregúntame —dijo Fa-yen.

humildemente

La mejor forma de pensar es el no pensar

—¿Qué es el Buddha? —inquirió el monje. —¡Ping-ting T'ung-tzu viene a buscar fuego!

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“El discípulo preguntó al maestro: ¿tengo razón en no tener ideas? Y el maestro respondió Desecha esa idea Os he dicho que no tengo ideas, ¿Qué podría pues desechar? Eres libre naturalmente de seguir con esa idea inútil de la no idea.”

“El discípulo pregunta: - Maestro, ¿qué diríais si viniera a verte sin traer ningún regalo? - Arrójalo al suelo - ¿Qué podría arrojar en el caso de no traerlo? - En ese caso llévatelo”

"La mente calmada del sabio es un espejo donde se reflejan el cielo y la tierra , es el reflejo de todas las cosas". (Chuang Tzu)

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allá de los conceptos.

En las tradiciones de oriente y occidente se han venido distinguiendo dos tipos de conocimiento: el intelectual y el intuitivo.

El error es puede llevar no admitir instrumento acción.

La mente común y la lógica habitual pertenecen al primero y utilizan únicamente los datos que aportan los sentidos físicos. Esta información, que ya en sí es limitada, es procesada por el centro intelectual y convertida en conceptos. Este tipo de conocimiento llamado “intelectual” fluye de “fuera a dentro”. Su base siempre está formada por las impresiones que recibimos a través de nuestros cinco sentido físicos.

Lo habitual es vivir de continuo en el mundo limitado de la mente. Por eso cuando se trata de cultivar un estado que no es mental surgen dificultades. Para acceder a la naturaleza búdica es necesario una revolución en nuestra forma de pensar. La intuición tiene que desarrollarse y manifestarse. Mediante ella se hace posible la captación de la realidad sin el proceso del pensamiento, razonamiento o intelecto.

La información base que utiliza nuestra mente no es la totalidad, sino una selección que depende de la calidad de la atención, experiencias y nivel de conciencia. El intelecto tiene como función discriminar, medir, comparar, dividir y asignar categorías. De este modo, creamos un mundo de opuestos, que sólo pueden existir en relación unos con otros. Por esta razón los budistas llaman a este conocimiento "relativo".

El conocimiento intuitivo fluye de dentro hacia fuera. No se basa en los datos de los sentidos físicos, sino que constituye una intuitivo no hay oposiciones ni dualismo. El proceso racional es lineal, los pensamientos, recuerdos, proyectos etc. surgen en una línea recta, tienen un principio y un final y no pueden procesarse de forma simultánea.

Esta mente cuya base son los conceptos es útil en la vida cotidiana para ciertas actividades, pero por su propia naturaleza es incapaz de percibir lo que se haya más

Conocimiento Interior

creer que el intelecto nos a un nivel trascendente, y que el raciocinio es un limitado a su campo de

A diferencia de lo anterior, la intuición

36

Zen


capta de forma global, holística, simultánea, “a la vez”. En esta dimensión el tiempo no existe, no hay pasado y futuro, sólo existe el eterno presente.

diferente al habitual, consciente y lúcido más allá de los conceptos, las categorías y suposiciones, dualismos y opuestos, que supone la percepción de nuestra auténtica naturaleza.

Por esta razón los antiguos maestros decían que el despertar y el mismo Zen es “esto, aquí y ahora”.

Es un estado interno, una experiencia, una vivencia en la que la percepción sensorial y el pensamiento intelectual se trascienden.

Sin vivir el presente las capacidades intuitivas no pueden desarrollarse y expresarse.

El zen rechaza y hasta ridiculiza la lógica y el esfuerzo mental, a la naturaleza búdica solo se llega a través del no pensamiento.

La intuición plenamente desarrollada y consciente conduce a lo que los budistas en general y el zen en concreto llaman "conocimiento absoluto".

En el silencio de la mente racional la intuición se desarrolla surgiendo un estado de consciencia extraordinaria que conduce al Satori.

Se rebasan los límites del intelecto y se entra en el “pensar sin pensar” despertando las facultades supra conscientes aletargadas que permiten penetrar en un mundo siempre nuevo que se encuentra “más allá del pensamiento”.

La experiencia directa toma el lugar de los conceptos, el “dentro” y “fuera” dejan de existir, no hay fragmentación. Surge así la experiencia iluminada de unidad con todo lo creado.

El conocimiento intuitivo es la experiencia de vivir en un estado

Conocimiento Interior

37

Zen


ESTO, AQUÍ, AHORA LA PUERTA SIN PUERTA

“El gran sendero no tiene puertas, miles de caminos lo atraviesan. Cuando se cruza la puerta sin puerta se camina entre el cielo y la tierra”

"-Maestro, ¿Cómo puedo hacer para entrar en la vía? -¿Escuchas el ruido del torrente? -Sí. -Ahí está la puerta.

Conocimiento Interior

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Zen


“Sólo existe este ahora.

“La gloria matutina que florece una hora

No viene de ninguna parte;

no difiere en esencia

no va a ninguna parte”

del pino gigante que vive un milenio” (Poema Zen)

Vivir el Zen es vivir el presente. Vivir aquí y ahora nos libera del tiempo y hace que vivamos en una dimensión atemporal. El pasado y futuro sólo existen en el mundo lineal de nuestro intelecto, son ilusiones mentales propias de un estado de conciencia no despierta. El Zen enseña que para despertar hay que vivir el presente atemporal, el eterno presente, pero sin esfuerzo ni presión, de forma natural. Ante el esfuerzo la dimensión atemporal se torna huidiza e inalcanzable. El secreto se encuentra en vivir sin aferrarse. Cada vez que nos aferramos a algo lo convertimos en memoria. Cada pensamiento está tejido con retazos de memoria y por ello está “muerto” para el presente.

Este modo de vivir potencia de forma extraordinaria el conocimiento intuitivo y propicia la “acción espontánea” aquella que no responde a programaciones ni conjeturas mentales, aquella que no es resultado de la lógica formal. Este tipo de acción emana de la capacidad intuitiva de la conciencia y es su propia manifestación.

“Preguntado Yun-men, “Qué es el Tao”. Su respuesta fue: “Sigue caminando”

Conocimiento Interior

39

Zen


“Sin mirar hacia el mañana en cada momento sólo tienes que pensar en este día y en esta hora. Como el mañana es arduo e incierto y difícil de conocer, tienes que pensar en seguir el camino budista mientras vives hoy... tienes que concentrarse en la práctica zen sin perder tiempo, pensando que sólo hay este día y esta hora. Después todo se torna verdaderamente fácil. Tienes que olvidarte de todo lo referente a lo bueno y lo malo de tu naturaleza, a la fuerza o debilidad de tu poder”. (Dogen , Shobogenzo)

Cuando a Mu-chou le preguntaron: "Nos vestimos y comemos todos los días. ¿Cómo podemos escapar de tener que ponernos la ropa y comer alimentos?" Mu-chou contestó: "Nos vestimos; comemos." "No comprendo", dijo el monje. "Si no comprendes, ponte la ropa y come."

Conocimiento Interior

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Zen


“Cuando un pez nada, sigue nadando y el agua no se acaba. Cuando un pájaro vuela, sigue volando y el cielo no se acaba. Desde las épocas más remotas jamás un pez se salió del agua nadando, ni un pájaro se salió del cielo volando. Pero cuando un pez necesita un poco de agua, se limita a usar ese poco; y cuando necesita mucha, usa mucha. Así las puntas de sus cabezas están siempre en el borde externo (de su espacio). Si un pájaro vuela más allá de ese borde, muere, y lo mismo ocurre con el pez. Con el agua el pez hace su vida, y el pájaro la hace con el cielo. Pero esta vida es hecha por el pájaro y el pez. Al mismo tiempo, el pájaro y el pez son hechos por la vida. Así hay el pez, el agua, y la vida, y todos se crean recíprocamente. Sin embargo, si hubiera un pájaro que quisiera examinar primero el tamaño del cielo, o un pez que primero quisiera examinar la extensión del agua, y luego tratara de volar o de nadar, nunca podrían moverse en el aire o en el agua”

(Dogen , Shobogenzo) Conocimiento Interior

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Zen


SIN PALABRAS, SIN CONCEPTOS

“El propósito de una red de pescar es pescar peces y, cuando los peces son atrapados se olvida la red. El propósito de una trampa de conejos es atrapar conejos. Cuando los conejos son atrapados, se olvida la trampa. El propósito de las palabras es comunicar ideas. Cuando las ideas son comprendidas, se olvidan las palabras. ¿Dónde puedo encontrar un ser humano así, que haya olvidado las palabras? Con él si me gustaría conversar.” (CHUANG-TZU) Conocimiento Interior

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Zen


EL ZEN ES "SIN PALABRAS, SIN EXPLICACIONES, SIN INSTRUCCIONES Y SIN CONOCIMIENTO”

Para expresar el conocimiento intelectual utilizamos las palabras, el lenguaje. Cada uno de los términos verbales corresponde a un concepto. Esta es la realidad en que vivimos y que se aleja mucho de la auténtica realidad zen. Es el mundo ilusorio que el Hinduismo llama Maya. Las palabras y los nombres clasifican el mundo , lo limitan. El Zen enseña que la realidad no puede expresarse con palabras ni está contenida en los conceptos. No sirve de nada hablar del Zen o pensar en él porque no se encuentra en la prisión de ideas y palabras. Por ello los maestros hablan del zen lo menos posible dejando siempre evidente que la auténtica vía zen es no verbal. Εl Zen capta sin poner nombre ni dar forma a lo captado, penetrando así en un mundo diferente en el que no hay dualidad, ni conceptos ni palabras. Es el mundo de la intuición.

Conocimiento Interior

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Zen


“Aprende bien las reglas y luego olvídalas”. (Basho)

“Antes de estudiar el zen durante treinta años, veía las montañas como montañas y las aguas como aguas. Cuando llegué a un conocimiento más íntimo, alcancé el punto en el que vi. que las montañas no son montañas y las aguas no son aguas. Pero ahora que he llegado a la substancia misma, estoy tranquilo, porque justamente veo las montañas una vez más como montañas y las aguas una vez más como aguas

(Ch'ing-yüan)

Conocimiento Interior

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Zen


Po-chang tenía tantos estudiantes que se vio obligado

a

abrir

un

segundo

monasterio.

Para

encontrar una persona adecuada como maestro reunió a sus monjes y poniendo ante ellos un jarro les dijo: —Sin llamarlo "jarro", decidme qué es. El monje principal dijo: —No se puede decir que sea un trozo de madera. Entonces el cocinero del monasterio volteó el jarro de un puntapié y se marchó. Al cocinero le confiaron el nuevo monasterio "

“En el instante en que se habla de una cosa, se yerra el blanco".

“Para señalar a la luna es necesario un dedo, pero una vez que hemos ya reconocido a la luna, debemos dejar de preocuparnos por el dedo”

“El tao que puede ser expresado con palabras, no es el Tao verdadero (Tao Te King)

Conocimiento Interior

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Zen


Creamos nuestra realidad a través de impresiones llegadas a la mente. Lo que llamamos “nuestro mundo” está formado por impresiones. Nada existe, nada es real fuera de nuestra mente tal y como lo ilustra esta “historia zen”

Dos monjes, al ver flamear una bandera en el viento, comenzaron a discutir. Uno dijo: “La bandera se mueve”. El otro sostuvo :”No, es el viento el que se mueve”. y así siguieron sin ponerse de acuerdo. Hui-neng, el Sexto Patriarca, se acerco a ellos y dijo: “No es la bandera la que se mueve. No es el viento el que se mueve. Es la mente de ambos que se mueve”

Conocimiento Interior

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Zen


“El camino [Tao] perfecto carece de dificultad. Salvo que evita elegir y escoger.

El dualismo se desvanece de por sí... Procura no buscar lo verdadero, cesa tan solo de abrigar opiniones.

Sólo cuando dejas de sentir agrado y desagrado comprenderás todo claramente.

No te entretengas con el dualismo, evita cuidadosamente perseguirlo; tan pronto tengas lo correcto y lo erróneo, lo que se sigue es confusión, la mente se pierde.

Por la diferencia de un pelo quedan separados el cielo y la tierra. Si quieres alcanzar la sencilla verdad no asumas pensamiento en su favor o en su contra.

Los dos existen debido al uno, pero ni siquiera te aferres a este uno;... Todas las formas de dualismo Medran en la ignorancia por la mente misma, son como visiones y flores en el aire: ¿por qué debemos perturbarnos tratando de agarrarlas?.

Alzar lo que gusta contra lo que te disgusta es la enfermedad de la mente... No persigas las complicaciones externas, no mores en el vacío interior.

Ganancia y pérdida, correcto y erróneo… ¡fuera con ellos de una vez por todas!”

Cuando la mente reposa serena en la unidad de las cosas,

(Poema atribuído al tercer patriarca zen, fallecido en 606 y recogido en “Ensayos sobre Budismo” del Dr. Suzuki) Conocimiento Interior

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Zen


“En el espacio abierto no existen ni delante ni detrás. Nunca ha habido dos caminos. Los pájaros nunca han oído hablar del este y del oeste” (Antología Zenrin Kushu) ”

Tomamos por real el limitado mundo intelectual, un mundo de conceptos, ideas y creencias cuyo fundamento es la dualidad, la oposición de los contrarios. Este es el mundo de la polaridad y nada en él puede existir si no está relacionado con el concepto opuesto. Uno explica lo otro. Esta dualidad es la prisión de la conciencia, rebasar sus límites nos conduce a lo que en budismo se denomina “la vía del medio”. Este no es un camino que se encuentre en la mitad ni en el medio de nada. Es un sendero interior que se transita cuando se ha operado un cambio en la forma de pensar y se deja de clasificar, comparar y enjuiciar. La vía del medio no es quedarse en el medio de dos opuestos cogiendo un poco de cada cual. Es superar las contradicciones y las polaridades y trascender la falsa realidad de las formas y conceptos hasta llegar a un estado de conciencia que lo abarca y lo engloba todo.

El Zen conduce a este tipo de experiencia.

Conocimiento Interior

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Zen


La dualidad es una prisión creada por los conceptos, en ella todo es relativo, nada existe por sí mismo. Así lo expresa el Tao Te King: “Porque todos consideran bello lo bello, así aparece lo feo. Porque todos admiten como bueno lo bueno, Así surge lo no bueno. Ser y no ser se engendran mutuamente. Lo difícil y lo fácil se forman entre sí. Lo largo y lo corto se transforman mutuamente. Lo alto y lo bajo se completan entre sí. Sonido y silencio se armonizan mutuamente. Delante y detrás se suceden entre sí. Es la ley de la naturaleza”

Conocimiento Interior

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Zen


Cada concepto es un punto de vista al que se oponen otros. La vía del medio está más allá de los opuestos porque lo integra todo.

integradora. Identificarse con lo que llamamos “mundo exterior” es un polo. Vivir impulsado por la propia psiquis o “mundo interior”, es otro polo. Si no sucede ninguna de ambas cosas, se vislumbra el camino del medio en el cual interior y exterior no existen.

La materia y el espíritu no existen en ella de forma independiente y separada, representa la síntesis, la realidad

A continuación un fragmento de la obra de Dogen, “Shobogenzo” en el que ilustra de forma clara sobre la mente y la no mente:

“Los distintos estados de la mente son:

KOBUSHIN: La mente original de Buda. HEIJOSHIN: La mente de todos los días. SANGAI ISSHIN: La mente universal cósmica. Su fuente es la NO MENTE, la verdadera mente budista, no dividida, más allá de la discriminación de los opuestos y no analítica. Para comprender el verdadero camino, necesitamos “pensar sin pensar”. Cortarse el pelo y vestir el kimono es el marco del que desea aprender, ir más allá de la mente. Es necesario una gran determinación. La actividad de todos los Budas está basada en el no-pensamiento. Si continuamente lo practicamos, la iluminación aumenta. La mente unificada no está fuera o dentro, va y viene libremente sin atadura alguna. Un pensamiento: montaña, agua... siguiente pensamiento: una nueva montaña... cada pensamiento es independiente, creado de nuevo, vital e instantáneo. La mente unificada o indivisa, transciende los opuestos, más allá del mundo de lo relativo”

Conocimiento Interior

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Zen


HISTORIAS ZEN LA ENSEÑANZA MÁS

Un renombrado Maestro Zen dijo que su mayor

IMPORTANTE

enseñanza era esta: “Buda es tu propia mente”. Impresionado por la profundidad de esta idea un monje decidió dejar el monasterio y retirarse al campo a meditar sobre este pensamiento. Allí pasó 20 años como un ermitaño poniendo a prueba la gran enseñanza. Un día se encontró con otro monje que estaba viajando por el bosque. Rápidamente el monje ermitaño se dio cuenta que el viajero también habí estudidado con el mismo Maestro Zen. “Por favor, dime lo que sabes sobre la gran enseñanza del maestro”. Los ojos del viajero se encendieron, “Ah, el Maestro ha sido muy claro sobre esto. El dijo que su mayor enseñanza es esta: Buda no es tu propia mente”

APARIENCIAS

Unos ricos donantes invitaron a un banquete al maestro Ikkyú. Éste llegó vestido con ropas de mendigo. El anfitrión, no reconociéndolo, lo hizo a un lado: “No podemos tenerle en el umbral, esperamos en cualquier momento al famoso maestro Ikkyú”. El maestro volvió a su casa, cambió sus ropas por el manto ceremonial y se presentó nuevamente. Fue recibido con respeto e introducido en la sala del banquete. Allí, acomodando su manto sobre el cojín, dijo: “Supongo que has invitado al manto, ya que a mí, me echaste hace un momento”. Y se marchó.

Conocimiento Interior

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Zen


“Pensad sin pensar. ¿Cómo se piensa sin pensar? Pensando desde el fondo del no-pensamiento Esta es la dimensión cósmica HISHIRYO” (Dogen)

La esencia del Zen se encuentra en nuestro interior. Todo lo que sabemos y percibimos es una función interna. Por ello constituye una vía de autoconocimiento y profundización psíquica. Pero el Zen no se queda en lo psíquico, su vocación traspasa los límites del mundo psíquico para conducirnos hacia planos insospechados por la mente común. El Zen no existe en las teorías, los dogmas y los artificios. Es un estado psíquico, una realidad interior que se encuentra más allá del pensamiento y del no pensamiento, más allá de todos los fenómenos, en la profundidad de una mente armónica y silenciosa, en el estado llamado “Hishiryo”. Este estado superior de conciencia se encuentra sin buscarlo, mediante la práctica zen ya sea en la actividad de cada día, cualquiera que sea, o durante la práctica de “zen sentado” o “zazen”. Es un espacio interno para vivir la eternidad, indefinible, sólo es posible vivenciarlo ingresando en el reino del profundo silencio y de la intuición.

Conocimiento Interior

52

Zen


I

“Practicar con sinceridad el Sendero es, en sí, la iluminación. No hay frontera entre la práctica y la iluminación ni entre zazen y la vida cotidiana” (Dogen)

Desde sus orígenes en el Chan-Zen se distinguieron dos concepciones en lo que se refiere a la iluminación. La llamada “escuela del sur” defendía la “iluminación súbita”, y la “escuela del norte” la iluminación gradual. En muchas vertientes del zen se optó por la primera, manteniendo que el despertar y la iluminación es algo natural que puede ocurrir en cualquier momento y de forma repentina. No es algo remoto, sobrehumano. Constituye un salto de nivel conciencia. Se requiere preparar la psiquis para que este salto se produzca propiciando la “acción espontánea”. Esta idea no es exclusiva del zen, se encuentra también en el budismo tántrico y en el budismo tibetano, en la tradición llamada “sendero breve”.

Conocimiento Interior

53

Zen


En cualquier caso, ya sea a través del desarrollo gradual o repentino, el budismo zen apunta directamente al satori o “kensho”, el estado de iluminación en el que la conciencia despierta supera toda limitación y va más allá de la propia identidad. En el estado de iluminación el “yo” se diluye, deja de existir como algo individual y separado y se experimenta la auténtica libertad. El maestro Dogen, en los siguiente textos, superando la antítesis entre iluminación súbita o progresiva, describe algunos de los modos de realizar la iluminación según la propia naturaleza : “Los seres humanos disponen de diferentes modos de realizar la iluminación. Unos sobre el significado de la vida desde el nacimiento

“Práctica continuada.

y son liberados en varias etapas de su

No perder el tiempo,

vida en el comienzo, el medio,

Sólo concentrarse en la práctica.

y el final.

No esperar la Gran Iluminación;

Otros dominando el verdadero

Esta es la diaria acción,”beber té

significado del estudio de sí mismos, su piel, músculos, huesos y

y comer arroz...”

médula.

(Dogen)

Otros transcendiendo el mundo de los opuestos. Otros en fin, ganan el autoconocimiento sin frecuentar maestros, sutras, u otros medios; su verdadera naturaleza se manifiesta por sí misma. Diferentes tipos de personas tienen diferentes medios de realización y todos poseen la habilidad de entender la verdadera función y significado de su propia naturaleza”

Conocimiento Interior

54

Zen


El estado de iluminación es indescriptible, escapa a las palabras, no puede ser explicado en toda su plenitud, solamente puede ser experimentado. Sin embargo, ha habido practicantes de todas la tradiciones que se han esforzado, a menudo con gran belleza y elocuencia, en expresar su experiencia de iluminación. Así nos describe su experiencia Sokei-an Sasaki:

“Un día borré todas las nociones de mi mente. Abandoné todo deseo. Descarté todas las palabras que pensé y permanecí en quietud. Me sentí un poco extraño, como si me estuviese metiendo en algo o tocando algún tipo de poder que me era desconocido, y ¡zas!. Entré. Perdí el sentido de de mi cuerpo físico. Tenía piel, si, desde luego, pero sentí que me hallaba en el centro del cosmos. Hable, pero mis palabras habían perdido todo sentidos. Vi a la gente venir hacia

Sokei-an Sasaki (Maestro zen) (1882-1945).

mi, pero todos eran la misma persona.

Nacido en Japón. Fundó la Sociedad

¡Todos eran yo mismo! Nunca conocí

Budista de América en Nueva York.

este mundo. Había pensado que fui

Perteneciente a la escuela Rinzai, influyó

creado, pero ahora debo cambiar de

de forma importante en el desarrollo del

opinión: nunca fui creado, yo era el

budismo zen en Estados Unidos.

cosmos, no existía ningún Sr. Sasaki”

Conocimiento Interior

55

Zen


“Al caminar, camina no más. Al estar sentado, siéntate no más. Y sobre todo, no vaciles” (Yun-men, 864 -949)

La acción espontánea se relaciona con el concepto taoísta “Wu-wei”. Es “ hacer no haciendo” y constituye una de las enseñanzas más misteriosas que nos ha legado el taoísmo. En su esencia fue recogida por el zen que la considera el camino hacia la iluminación, en incluso la iluminación misma . Se trata de la acción libre de programación y artificios, aquella que no brota del “ego” y sus conceptos, creencias e intereses, sino de la capacidad intuitiva que florece en el estado de atención consciente. Según el taoísmo cuando el “yo” se adueña de la acción, la malogra, porque la subordina a sus propios fines. La acción intuitiva no se debate entre opuestos y alternativas, no sopesa ni programa ni mide. Procede de la parte consciente de nosotros mismos. Abrir esta puerta interior permite que afloren capacidades insospechadas y que no pertenecen al ámbito mental. Este tipo de acción es realmente una forma de vivir desde la Serenidad: Supone la disolución de la violencia interior, el dominio y eliminación de “movimientos” bruscos a nivel físico, emocional y mental, la ausencia de ansiedad, tensión y cálculo. Es la acción de acuerdo con el momento presente, que no ha sido estudiada, planeada ni programada. Dicho de otro modo, es el arte de permitir que las cosas sucedan siguiendo el flujo natural de la existencia. Supone mantener acceder y vivir en un estado de ánimo apacible y sosegado aún en las circunstancias más adversas, sin exaltarse ni deprimirse, manteniendo el centro de gravedad interior que no se deja afectar por circunstancias ya sean aquellas que llamamos “externas” o “internas”. .

Conocimiento Interior

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Zen


“Un espíritu exaltado es tan débil como un espíritu deprimido; no permitas que el enemigo perciba tu espíritu ... mira las cosas desde un punto de vista elevado” (Miyamoto Musashi)

Mitamoto Musashi, también conocido como Niten Doraku, murió en 1.645 y es quizás el más famoso samurai de la historia de Japón. Dedicó su vida a la búsqueda del significado

del

“camino

de

la

espada” o “kendo” que es una de las vías

de

iluminación

zen

y

de

aplicación de sus principios. Buscando

su

significado

profundo

entró en contacto con otras formas de arte como la escultura, pintura y caligrafía así como con la meditación zen. En sus últimos años se retiró a una caverna viviendo vida de ermitaño. Escribió anillos”,

“El

libro

donde

de

los

cinco

compiló

sus

conocimientos sobre el arte de la espada y la estrategia, un tratado de psicología y espiritualidad que tiene una profunda lectura interior. Mitamoto Musashi

Según sus palabras: "Cuando has comprendido el Camino de la Estrategia, no existe una sola cosa que no seas capaz de comprender", y "puedes ver el Camino en todas las cosas".

Conocimiento Interior

57

Zen


La acción natural y espontánea no tiene normas ni se ajusta a reglas preestablecidas. Se conservan algunas referencias zen que nos lo muestran

Se cuenta la historia de un monje zen que lloró al enterarse de la muerte de un pariente próximo. Cuando uno de sus compañeros de estudio objetó que era muy impropio de un monje mostrar tanto apego personal, replicó: "No seas estúpido. Lloro porque tengo ganas." El gran Hakuin quedó muy perturbado en su estudio matutino del Zen cuando se encontró con la historia del maestro Yent'ou, de quien se dice que gritó con todas sus fuerzas al ser asesinado por un ladrón. Pero sus dudas se disiparon cuando tuvo su satori; Por el contrario, el abad Kwaisen y sus monjes se dejaron quemar vivos por los soldados de Oda Nobunaga, tranquilamente sentados en la postura de la meditación.

Los Resultados “Si conseguimos este estado de mente, en el que no se busca nada, incluso los Budas y Patriarcas resultan innecesarios. Una mente clara puede ser conseguida y seremos capaces de ver la realidad en que vivimos más allá de los conflictos mundanos. Por primera vez nos convertiremos en verdaderos porque hemos visto la verdad. Concentrarse sólo en lo importante y cortar con lo inútil, sin excesos. Con esta mente la práctica se hará fructífera y no aparecerá especial dificultad.”

Vivir el zen es orientar la vida hacia la paz y el equilibrio interior con ausencia absoluta de interés respecto a los resultados de nuestros actos. Los elementos de previsión, deseo, necesidad, cálculo, manipulación parten directamente del ego para dar respuesta a sus inseguridades, carencias, necesidades, miedos y proyectos. En la acción que no se realiza por el resultado que se puede obtener de ella, la energía no está al servicio del ego, sino de la conciencia o el ser. Es la acción pura y libre, aquella que brota de forma espontánea. En nuestra actividad normal solo entendemos actuar en orden a conseguir un resultado. La vida sin propósito no tiene sentidos para nosotros. Nuestras acciones o decisiones siempre deben tener una meta. En el zen esta idea es equivocada porque el zen es el estado mental en el que “no se busca nada”, simplemente “se es”.

Dogen Conocimiento Interior

58

Zen


El discípulo aplicado

Historia Zen

La dedicación y el celo de un discípulo de Kochi llamaba la atención a sus amigos y a los restantes acólitos. Sin embargo, no impresionaba a su roshi. El joven se sentaba con seriedad en zazen durante todo el día y en ocasiones toda la noche, y se concentraba con considerable gravedad. Realizaba con el mayor de los empeños cualquier tarea que se le encomendaba. Los restantes discípulos comentaban que si alguno de ellos merecía alcanzar rápidamente el satori, ése no podía ser otro que el discípulo aplicado. Pero el roshi no compartía esta opinión y llamó al joven. - ¿Por qué te aplicas tanto en el trabajo? - Para conseguir el satori. Para eso estoy aquí. - Ya veo. El roshi reemprendió sus tareas y el discípulo las suyas. El roshi atendía sus obligaciones y vivía su vida. El joven aplicado se sentaba erguido, cruzaba sus manos, cerraba sus ojos con firmeza, respiraba con regularidad y no se permitía una sola cabezada. Sus curiosos compañeros esperaban verle llegar al satori en cualquier momento. Sin embargo, pese a su empeño, y concentración, este momento no llegaba. Finalmente fue a ver al roshi. - Aunque medite durante muchas horas con gran diligencia y profundidad, nada ocurre. - Ya veo. - ¿Qué debo hacer? - Debes volver a tu casa. Aquí estás perdiendo el tiempo. El discípulo quedó consternado. Intentó discutir con el roshi, quien sin embargo, permaneció en silencio y sin responder, hasta que el preocupado joven se levantó para abandonar la habitación. Entonces el roshi le llamó. - Siéntate y te contaré algo. No has entendido mis palabras y debo explicártelas. He dicho que perdías el tiempo aquí y hablaba en serio. Verás por qué. El satori no es una meta hacia la que trabajar. El zen es satisfactorio sin satori, porque es un medio que no precisa fin. Lo mismo se puede decir de la vida. Nuestra vida no tiene una meta. Uno la vive. Deberíamos meditar de esta misma forma. La meditación es un objetivo en sí misma. No es un proceso que conduce a algo más. Es vida. Pierdes tu tiempo al no darte cuenta de ello. Piensas sólo en el futuro y descuidas el presente. Peor aún, utilizas el presente para perseguir algo sobre lo que únicamente has leído y oído hablar. Piensas en el satori como un premio a obtener, y crees realmente que serás diferente si éste llega. Por tanto, estás perdiendo el tiempo. Vuelve a casa y vive. Esto es lo que quería decirte y así lo he hecho. Si no estuvieras tan ciego, te habrías dado cuenta tú mismo. E incluso ahora, mientras hablo, estás esperando que surja algún tipo de comprensión de estas palabras sin valor. No has entendido nada. El abrumado discípulo se retiró. Sin embargo no volvió a su casa. Se sentó en silencio con los demás. Algunas noches meditaba en el jardín. Continuó. No sabemos si alcanzó o no el satori. En cualquier caso, no importa para la historia. Conocimiento Interior

59

Zen


EL VIAJE INTERIOR

“Vuela a casa” , Obra atribuida a Shung Tsung (Museo Oriental de Valladolid) Inspirada en la sexta etapa de la serie “la doma del buey”

Conocimiento Interior

60

Zen


De este modo los ocho toros se

En la tradición taoísta los diferentes Tao se

convirtieron en diez y la antigua enseñanza

transmitieron por medio de ocho imágenes

taoísta encontró su aplicación directa en la

de

ninguna

forma de vida Zen, sobre todo en aquellas

explicación escrita. Esta serie es conocida

corrientes que admiten la “iluminación

como “Los ocho toros del Tao”. A través de

progresiva”.

cada

su

realizado varias versiones de las pinturas y

significado. La secuencia finalizaba con el

“La doma del buey” se convirtió en fuente

estado

de inspiración zen a través de los siglos,

estados internos en la senda del toros

imagen de

que

el vacío

no

llevaban

adepto interior.

captaba

Existieron

Desde

una

entonces

constituyendo

de autores anónimos y algunos conocidos

contiene las diez etapas del progreso

como el caso del maestro zen Seikyo quien

espiritual, el camino de la conciencia hacia

bajo la dinastía Song (960-1279) ilustró los

la iluminación , las fases de realización de

estadios del progreso espiritual mediante la

la

historia del hombre y el buey.

ignorancia”

y

detallada

han

diferentes versiones pictóricas la mayoría

“naturaleza

guía

se

búdica”, la

“ilusión”

que

desde hasta

la la

culminación espiritual. Ilustra la búsqueda interior

La versión más conocida es la del el

en

sus

diferentes

niveles.

Su

maestro zen chino Kakuan Zenji, quien en

simbología es rica y profunda. Imágenes y

el siglo XII realizó nuevamente las ocho

comentarios tienen diferentes grados de

pinturas y añadió dos más agregando a cada

captación y de aplicación según la intuición

pintura un poema y un comentario en prosa.

que el aspirante haya desarrollado.

El camino ya no terminaba con la paz instaba a continuar y

Aún hoy en día “La doma del Buey”

regresar a la vida común para vivir en ella y

sigue iluminando el camino del buscador.

a través de ella el estado de iluminación y

Como dato adicional la letra de la canción

ayudar a otros a conseguirlo. También

de Leonard Cohen “Balada de la yegua

agregó un breve comentario a cada escena.

ausente” está inspirada en ella.

interior , sino que

Esta serie es conocida como “La doma del Las ilustraciones utilizadas pertenecen al famoso pintor Thenso Shubun, monje zen japonés fallecido en 1463. Los poemas y comentarios son de Kakuan Zenji.

Buey” (buey y toro tienen el mismo valor simbólico)

Conocimiento Interior

61

Zen


BUSCANDO AL BUEY En los prados de este mundo, buscando al buey, sin descanso, voy apartando las altas hierbas. Siguiendo ríos sin nombre, perdido entre los confusos senderos de lejanas montañas, desesperado y exhausto, no puedo encontrar al buey. Oigo únicamente el canto nocturno de los grillos, en el bosque. Comentario: El buey nunca se ha extraviado. ¿Qué necesidad tenemos de buscarlo? Si no lo encuentro es sólo porque me he separado de mi verdadera naturaleza. Confundido por los sentidos, he perdido incluso su rastro. Lejos de mi hogar, veo muchas encrucijadas, pero desconozco cuál es el camino bueno. La avidez por las cosas y el temor de perderlas, el bien y el mal, me perturban y aturden.

DESCUBRIENDO LAS HUELLAS Junto a la orilla del río, bajo los árboles, ¡descubro sus huellas! Incluso sobre la fragante hierba veo sus pisadas. Y en lo profundo de las remotas montañas también se las encuentra. Su rastro a nadie puede pasar desapercibido.

Comentario: Comprendiendo la enseñanza, veo las huellas del buey. Y aprendo ahora que así como de un único metal se forjan muchos utensilios, del tejido de mi yo más íntimo se forman miríadas de entidades. A menos que las discierna, ¿cómo diferenciaré lo cierto de lo falso? Aún sin atravesar la puerta, he reconocido el camino. Conocimiento Interior

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Zen


ENCONTRAR AL BUEY En la enramada lejana, un ruiseñor canta alegre. El sol es cálido, la brisa suave, los sauces verdean a lo largo de la orilla del río. El buey está ahí, ¿cómo podría ocultarse? ¿Qué artista sabría dibujar esa espléndida cabeza, esa majestuosa cornamenta? Comentario: Al oír la voz, podemos intuir su fuente. Cuando los seis sentidos se unifican, atravesamos la puerta. Sea cual sea la puerta de entrada, se ve la cabeza del buey. Esta unidad es como la de la sal en el agua, como la del color en un material tintado. Ni siquiera la partícula más pequeña está separada de su Ser.

LA CAPTURA DEL BUEY Lo atrapo tras una implacable lucha. Su ruda voluntad y su fuerza son inagotables. Y se lanza hacia la colina distante, tras las lejanas brumas. O se dirige hacia un barranco impenetrable. Comentario: Desde hace mucho tiempo pastaba en los campos silvestres, ¡pero hoy lo he atrapado!

Encandilado

por

los

paisajes,

confunde los caminos. Anhelando sus verdes pastos,

vaga

desorientado.

todavía

obstinado

y

sin

Su freno.

espíritu Si

es

quiero

someterlo debo alzar mi látigo.

Conocimiento Interior

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LA DOMA DEL BUEY Necesito del látigo y la soga. De lo contrario podría escapar en los polvorientos caminos. Bien adiestrado, es de espíritu dócil. Entonces, sin dogal, obedece a su dueño. Comentario:

Cuando

sobreviene

un

pensamiento, otro le sucede. Si el primer pensamiento

brota

desde

la

iluminación,

cuantos le siguen son verdaderos. Pero si emerge de la ilusión, todo se hace falso. La ilusión no es consecuencia de la objetividad, es el resultado de la subjetividad. Sujeta con fuerza al buey por el anillo de la nariz y no dudes ni un instante.

VOLVER A CASA A LOMOS DEL BUEY A lomos del buey, lentamente regreso a casa. El son de mi flauta llena la tarde. Marco con la mano la armonía que me acompaña, y dirijo el ritmo eterno. Quien oiga esta melodía me acompañará. Comentario: La lucha ha terminado, superados ya el afán por los logros y el temor a las pérdidas. Canto la canción del leñador de la aldea y entono melodías infantiles. A lomos del buey, contemplo las altas nubes. Sigo adelante, sin importarme los deseos que me incitan a retroceder.

Conocimiento Interior

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EL BUEY SUPERADO Montado sobre el buey, vuelvo a mi hogar. Estoy sereno. El buey también puede descansar. El alba ha llegado. En este dulce reposo, en mi cabaña, dejo a un lado el látigo y la soga. Comentario: Todo está sometido a una única y misma ley; somos nosotros los que hacemos del buey una realidad temporal. Pero es como la relación entre el conejo y la trampa, los peces y la red. O como el oro y la escoria, o la luna que asoma a través de la nube. Un sendero de clara luz viaja por el tiempo sin fin.

AMBOS, EL BUEY Y UNO MISMO SUPERADOS El látigo, la soga, uno mismo y el buey,

todos, se funden en la Nada. Este cielo es tan vasto que ninguna palabra lo puede abarcar. ¿Podría un copo de nieve subsistir en el ardiente fuego? Aquí están presentes los vestigios de los antiguos maestros. Comentario: La vida vulgar e ignorante ha cesado.

Ahora

el

espíritu

carece

de

impurezas y límites. No trato de encontrar el estado de iluminación; ni permanecer allí donde no existe ninguna iluminación. Como a ninguna condición me ato, los ojos no me pueden ver. Aunque cientos de pájaros cubriesen de flores mi camino, este homenaje nada significaría para mí. Conocimiento Interior

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REGRESANDO A LA FUENTE Se han dado demasiados pasos para volver a la raíz y la fuente. ¡Más habría valido ser ciego y sordo desde el principio! El hogar en la más verdadera morada de uno mismo, indiferente a las cosas exteriores. Sin esfuerzo, fluyen las aguas del río y las flores son rojas. Comentario: La verdad es clara desde el comienzo.

Tranquilamente,

en

silencio,

observo los diversos modos de nacimiento y muerte. El que no tiene apego a la identidad y la forma, ya no necesita de una mejor transformación. El agua es esmeralda, la montaña añil, y veo aquello que crea y lo que destruye.

EN EL MUNDO Descalzo y con el pecho desnudo, me mezclo con la gente del mundo. Mi ropa está remendada y cubierta de polvo, y soy más dichoso que nunca. No uso magia para alargar mi vida, pero ahora, ante mí, los árboles marchitos se cubren de flores. Comentario: Tras mi puerta, ni mil sabios me podrían conocer. La belleza de mi jardín es invisible. ¿Por qué deberíamos buscar las huellas de los antiguos maestros? Voy a la plaza del mercado con mi odre de vino y vuelvo a mi hogar con mi báculo. Visito la bodega y frecuento el mercado, y todos a los que miro se iluminan. Conocimiento Interior

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SOBRE LA AUSENCIA DE PENSAMIENTO “Un antiguo personaje ilustre decía: “Para buscar al buey hay que seguirle el rastro, para estudiar el camino, hay que perseguir la ausencia del pensamiento. Allí donde esté el rastro, estará el buey”. El camino hacia la ausencia de pensamiento es fácil de encontrar. Νo se trata de ser inerte e inconsciente como la tierra, la madera, la teja o la piedra, sino de tener la mente inalterable e imperturbable a la hora de afrontar situaciones y circunstancias. Se trata de que la mente no se aferre a anda, sino que se mantenga clara en todas partes, sin obstáculos ni bloqueos, libre de impurezas y al mismo tiempo sin recrearse en la ausencia de estas. El cuerpo y la mente hay que percibirlos como sueños e ilusiones, pero sin recrearse en el vacío y en la nada de los sueños y las ilusiones. Sólo cuando se llega a un estado como este, se puede decir que se ha logrado la ausencia de la mente. “Consigue la raiz, no te preocupes de las ramas”. Vaciar la mente es la raíz. Una vez la tienes, una vez has conseguido lo esencial, lo demás , todas las lenguas y el conocimiento y todas las actividades del día a día a la hora de tratar con la gente y de adaptarse a las circunstancias, pasando por tantos disgustos y contratiempos, ya sean alegres o tristes, buenas o malas, favorables o adversas, se convierten en cuestiones triviales, en las ramas. Si afrontamos todas estas circunstancias con espontánea inteligencia y conciencia, entonces no hay ni carencia ni exceso”. (Ta Hui en una carta a Hung Po Cheng)

CUIDAR AL BUEY Puesto que estás estudiando este camino, en todas las circunstancias y en todos los encuentros con otras personas no debes dejar que te invadan los malos pensamientos. Si no puedes ver a través de ellos, en el momento en el que aparece un mal pensamiento debes concentrar tu energía mental para librarte de él. Si siempre sigues estos pensamientos y dejas que te persigan, no solo te estarán obstruyendo el camino, sino que te convertirán en un hombre sin sabiduría a los ojos de los demás. Una vez Kuei Shan le preguntó a An la Perezoa “¿ Qué haces durante las veinticuatro horas del día? “Cuido del buey” respondió An. “¿Cómo cuidas de él?” volvió a preguntar Kuei Shan, “Cuando se mete en la hierba, lo saco del morro”, contestó An. “!Si que cuidas bien del buey!” exclamó Kuei Shan. Los que estudian el camino a la hora de controlar sus pensamientos, deberían cuidar del buey como An la perezosa, y poco a poco llegarán a la plena madurez. (Ta Hui) Conocimiento Interior

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“Prestamos atención, observamos que ha aferrado la mente, y lo soltamos, dejamos que pase” (Dogen) “Soltar el cuerpo y la mente”

Zazen significa “sentarse para el zen”. La meditación siempre ha ocupado un lugar central en la práctica Zen constituyendo la esencia del mismo. Sin embargo, la cuestión de qué es en sustancia el estado meditativo ha tenido diferentes interpretaciones según la corriente zen de que se trate, existiendo incluso maestros que han negado efectividad a la “meditación sentada”, eligiendo como vía de iluminación el estado meditativo en la vida cotidiana. Conocimiento Interior

Las técnicas del Zazen varían según la escuela. En la corriente Rinzai el punto fundamental e instrumento de acceso a la iluminación es el “koan” y las entrevistas sanzen con el maestro. La escuela Soto da menos importancia al koan utilizando la práctica llamada Shikantaza o meditación silenciosa basada en la atención consciente de cada fenómeno y movimiento interno.

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especie de conciencia objetiva, clara y lúcida.

Cada ser humano tiene la capacidad de observación clara de cuanto sucede dentro y fuera de él, de observar conscientemente lo que ve, oye, toca, sentimientos y emociones, los pensamientos. Incluso la mente puede ser objeto de observación, lo que significa que el proceso de observación no pertenece a la mente. Esta actividad procede de la llamada naturaleza búdica que trasciende la propia mente. En este tipo de meditación nada es rechazado ni reprimido, todo es aceptado.

El maestro Hung-chi Chen-chueh (10911157), quien inventó el término “iluminación silenciosa” en su poema Song of Silent Illumination, dijo lo siguiente: En silencio, se olvidan las palabras. En la claridad total, todo aparece. ”Se olvidan las palabras” significa que en ese estado no hay conceptos (las palabras designan conceptos), sino realidades. No hay discriminación o elección entre esto y aquello. “En la claridad total, todo aparece,” alude a la conciencia lúcida y despierta.

El término japonés “shikantaza” significa literalmente “solamente sentarse.” Sin embargo su significado no tiene nada de superficial, sino que es muy profundo. Su nombre original chino, mo-chao, significa “iluminación silenciosa.”

Las claves prácticas para acceder a este estado son: No elegir, no juzgar, no condenar ni justificar, no aferrarse a nada, ni a pensamientos que surjan, ni a ideas, deseos, sueños, proyectos.... dejarlo pasar. Vivir lo que ocurre sin pensar en ello. Cada estado mental en forma de pensamiento, emoción o sensación es vivido de forma plenamente consciente sin pensar o reflexionar acerca del mismo. No buscar nada y vivir todo. Dejar a la mente en absoluta libertad, pero no ser arrastrados por nada y ser conscientes de todo. La conciencia lúcida y silenciosa no es el superficial concepto de “mente en blanco”. Se vive el presente, el instante eterno. Se vivencia el eterno flujo interno de pensamientos y sentimientos. La disciplina física y mental a la que se llega no es impuesta, es adquirida. El esfuerzo, cierra la puerta de acceso al estado meditativo.

Es el sentimiento sereno que trasciende a lo que normalmente se llama calma o tranquilidad e implica un estado superlativo de conciencia que está más allá de los razonamientos, deseos, contradicciones y palabras. En la iluminación silenciosa, “solamente sentarse” es sólo el primer paso. Mientras se mantiene la postura sentada, hay que establecer el estado “silencioso” de la mente. Lograr el silencio mental y la quietud no sólo en el nivel superficial, sino en las profundidades de nuestra psiquis. Al final se llega a un estado en el que la mente no se mueve y sin embargo está muy clara. Esta mente inmóvil es “silenciosa”, y esa claridad de la mente es “iluminación.” Este es el significado de la “iluminación silenciosa.”, una Conocimiento Interior

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EL ESTADO MENTAL DEL GUERRERO La meditación zen no es un estado pasivo, sino que la mente permanece totalmente alerta. Capta de forma total. La atención permanece en el presente, con conciencia de todo lo que sucede externa e internamente, ya sean impresiones del entorno o movimientos psicológicos, pensamientos, recuerdos, proyectos o emociones. Algunos maestros comparan este estado de consciencia con el estado mental del guerrero que en estado de alerta espera un ataque.

En general todas las escuelas de meditación zen tienen en cuenta tres aspectos en la preparación para el Zazen a los que hay que hay que prestar atención:

El maestro Zen Yasutani Roshi (1885 – 1973) se sirve de esta imagen del guerrero en su descripción del shikan-taza:

 Armonización del cuerpo  Armonización de la respiración  Armonización de la mente

Conocimiento Interior

“Shikan-taza es un elevado estado de consciencia concentrada, en el que no se siente tensión ni prisa, ni por supuesto, pereza. Es la mente de quien se enfrenta a la muerte. Imagina que te ves involucrado en un duelo al estilo de los que tenían lugar antiguamente en Japón. Encaras a tu oponente vigilante, dispuesto y preparado. Si relajases tu vigilancia tan sólo un instante serías instantáneamente segado. Una multitud se agolpa para ver la pelea. Como no eres ciego los ves con el rabillo del ojo, y puesto que no eres sordo. los oyes. Pero ni tan siquiera un momento se ve tu atención atrapada por estas impresiones sensoriales”

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El término “do” generalmente se traduce como “camino”, “vía” o “senda”. Que se añada el término “do” a un arte significa que esta actividad se convierte en una senda interior, en un instrumento de autoconocimiento y una vía de meditación que no se relaciona con la actividad intelectual ni sensitiva, sino con la activación de la conciencia. En Japón se alude así a diferentes formas de aprendizaje y aplicación zen. Según el Zen la iluminación se manifiesta en los asuntos cotidianos y por ello ejerció una influencia extraordinaria en distintas actividades, profesiones

y en la sociedad en

general. No sólo se manifiesta en las artes de la pintura, caligrafía, poesía, jardinería y otras, sino también en

actividades como servir el té o colocar las flores, en las artes

marciales, en el tiro con arco, en la esgrima y en el judo. Así , los quehaceres diarios se convierten en “do”, es decir “Tao” o “vía” hacia la iluminación. Cualquier actividad es susceptible de conducir a estados meditativos o convertirse la misma en meditación. Los “caminos” más conocidos son: el Ju Do, Kyudo (tiro con arco zen), Karate Do , Ken Do (el arte de la espada), Bushi Do (La senda del guerrero) Ka Do (el arte de las flores o ikebana), Cha Do (Ceremonia del Té), Sho Do (Caligrafía)... En definitiva, son ejemplos de como utilizar nuestro trabajo habitual como medio de meditación. Todos los caminos anteriormente referidos requieren un aprendizaje, una perfección técnica, pero la auténtica sólo se alcanza trascendiendo la técnica y convirtiéndola en “arte” espontáneo, cuya fuente es la espontaneidad. Las artes marciales que en su origen fueron “vías” de realización zen, han perdido este carácter y se han convertido en un deporte, un medio de competir que busca el triunfo sobre otros, la conquista ajena y no la propia. En su origen, el aikido, el kendo, el judo y otras artes pretendían la conquista de la mente y el desarrollo de la atención consciente Conocimiento Interior

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La figura del samurai la encontramos en Japón sobre el s. X. En principio eran guerreros al servicio de un señor. Llegaron a adquirir poder, fama y un papel importante en la sociedad japonesa. Del samuai se decía que era “el hombre que nunca desenvainaba la espada sin causa y nunca la envainaba sin honor”. Los samurai constituyeron una élite militar en Japón durante siglos gracias a su formación para la guerra y habilidad extraordinaria con la espada, el arco y otras armas así como por su fortaleza interna, autodominio y su código de honor. En Japón, la fuerte influencia del Zen en la tradición del samurai originó lo que se conoce como bushido "el camino del guerrero", una senda interior en la que también influyeron el confucionismo y las antiguas creencias niponas llamadas Sinto. Bushido es el Tao del guerrero, que consiste esencialmente en la aplicación del Zen a las artes de la guerra. Fu transmitido de forma oral, se desarrolló en Japón entre los siglos IX y XIII y constituyó el código samurai. Fue recogido más tarde, en el s. XVIII en la obra Hagakure, un breviario de recomendaciones basadas en el Bushido. El camino del samurai era considerado un “do”, es decir, una senda de realización zen. Su código de conducta era muy estricto, pero no se trataba solamente de destreza física, sino que reflejaba el autodominio interior, la capacidad de fluir en la vida y la muerte, la cual era la medida de todos sus actos. “El auténtico valor surge de vivir cuando se debe vivir y morir cuando se debe morir”. Conocimiento Interior

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El Código de Bushido, los siete principios 1. GI :

Rectitud, la firme decisión interna que se refleja en las virtudes de Honradez y Justicia

2. YU

Firmeza impregnada de heroísmo. El valor heroico que no es ciego, sino inteligente y fuerte.

3. JIN

Amor universal y benévolo hacia la humanidad. La Compasión. El samurai desarrolla un poder que debe ser usado en bien de todos.

4. REI

Respeto y Cortesía. Un samurai es cortés incluso con sus enemigos. Recibe respeto no solo por su fiereza en la batalla, sino también por su manera de tratar a los demás.

5. MEYO

Honor. El Auténtico samurai solo tiene un juez de su propio honor, y es él mismo.

6. MAKOTO Sinceridad Absoluta . Cuando un samurai dice que hará algo, es como si ya estuviera hecho. Hablar y Hacer son la misma acción. 7. CHUGI

Deber y Lealtad. Un samurai es intensamente leal a aquellos bajo su cuidado.

El Credo del Samurai (Según un poema anónimo atribuido a un Samurai que vivió en el s. XIV) No tengo padres; hago del Cielo y la Tierra mis padres. No tengo poder divino; hago del honor mi fuerza. No tengo recursos; hago de la humildad mi apoyo. No tengo el don de la magia; hago de mi fortaleza de ánimo mi poder mágico. No tengo vida ni muerte; hago del Eterno mi vida y mi muerte. No tengo cuerpo; hago del valor mi cuerpo. No tengo ojos; hago del resplandor del rayo mis ojos. No tengo orejas; hago del buen sentido mis orejas. No tengo miembros; hago de la vivacidad mis miembros. No tengo proyecto; hago de la oportunidad mi designio. No soy un prodigio, hago del respeto al Dharma mi milagro; No tengo principios; hago de la adaptabilidad a todas las cosas mis principios. No tengo amigo; hago del espíritu mi amigo. No tengo enemigo; hago de la distracción mi enemigo. No tengo armadura; hago de la benevolencia y la rectitud mi armadura. No tengo fortaleza; hago de la "sabiduría inmutable del espíritu" mi fortaleza. No tengo espada; hago del "silencio del espíritu" mi espada. Conocimiento Interior

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El arte es el camino ideal para comprender qué es el Zen. La esencia del arte Zen es la inexistencia de dualidad. No hay diferenciación entre “la obra de arte” y su autor, entre sujeto y objeto porque ambos forman parte del mismo universo. El zen se ha servido de la poesía, la pintura, la música y otras artes como medios para desarrollar la espontaneidad y la capacidad intuitiva. Por ello en Japón casi todas las artes de denominan “do”, son un método de aprendizaje de los principios básicos del taoísmo o del Zen. La obra de arte zen, nunca se creó para ser expuesta, no es un arte decorativo. Está más allá de la estética. Si queremos comunicarnos y comprender una obra de arte zen, tenemos que abandonar la idea de “si nos gusta o no nos gusta” porque no fue creada para gustar. Se lleva a cabo con un sentimiento profundo de comunicación con el propio arte, para uno mismo y no para despertar la admiración o aprobación de los demás. La mente se libera de ideas preconcebidas y puntos de referencia, dejando que la energía creadora fluya y se refleje en la pintura, poesía o música. El aprendizaje de estas artes consiste en llevar al practicante al punto desde el que realmente puede comenzar. Y esta es la base de cualquier “aprendizaje zen”, realmente no se Conocimiento Interior

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gran misterio del zen. Sólo entonces el conocimiento zen se hace realidad. Desde esta perspectiva mirar una pintura zen es no verla. Escuchar una música zen es no oírla.

trata de transmitir sistemas o técnicas, sino de preparar nuestro interior a nivel físico, mental y emocional para que el estado zen surja, se exprese o se intuya. El artista tiene que “ser” aquello que representa, convertirse en su propia obra, y que la obra sea una parte de sí mismo. Esto se puede aplicar a cualquier actividad de nuestra vida, es el desarrollo de la creatividad en todos los ámbitos. En este sentido, la creatividad no procede de proyectos mentales, sino que emana de nuestro ser más profundo, en absoluta libertad.

El arte zen repite una y otra vez los mismos prototipos estéticos, temas que, si no podemos ir más allá, resultarán monótonos y repetitivos ante la mirada de nuestros ojos físicos. La obra fue hecha no para crear en el espectador impresiones estéticas, sino para llevarle a un estado más allá de los sentidos físicos, para servir de conexión con su propio mundo interior y expresarlo. Para conseguirlo, es importante el estado interno del artista en el momento de la creación porque mediante el arte zen se expresa lo que se “es”. No se dirige al intelecto, a los sentimientos o a la sensibilidad artística del espectador o el oyente .

En cuanto al espectador de la obra, solamente la comprenderá realmente cuando él mismo se transforma también en la obra y siente que observar fuera es discernir dentro ya que expresa una parte de sí mismo. Entonces, sin importar la belleza estética y la técnica empleada, el espectador penetra en el profundo sentido y lo que encuentra en esta búsqueda no es ya algo externo que sus ojos ven, sino un estado interior que se ubica en las profundidades de su psique.

El artista zen utiliza la intuición y se dirige a la esfera intuitiva de quien lo percibe. Por esta razón el sentido de la obra no se puede captar si no abandonamos el flujo del pensamiento y nos colocamos en un estado interior de serenidad mental y paz emocional. Pretender “entender” significa perder toda conexión con el auténtico mensaje, y todavía es mayor el error cuando creemos haber “entendido”. El espíritu del zen en cada actividad se caracteriza por un contacto directo con el momento presente, con el eterno “ahora”, lo único que existe.

La pintura zen no se comprende observándola, del mismo modo que la música zen no se capta oyéndola. Hay que “entrar en la imagen o en el sonido”, pasar a formar parte de ello, franqueando la frontera del dualismo y penetrando en un estado en el que “el que observa” y “lo observado” dejan de existir. Una vez “allí” la pintura, la música, la poesía... se convierten en algo inexplicable, este es el

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En el arte zen, cada obra puede convertirse en un portal hacia la meditación, un punto de partida que nos invita a recorrer un camino interior.

“Haiku sobre un cuco”

Características

La espontaneidad, no hay ideas preconcebidas ni proyectos concretos.

del arte Zen

Ausencia de simetría Existencia de “vacíos” que no son “fondos sin contenido”, sino que forman parte del cuadro lo mismo que los silencios en la poesía o en la música. Paz de espíritu en el momento de la creación Ausencia de interés en lo que se refiere al resultado Comunicación directa con el estado interno en que el artista se encuentra. El artista deja que se manifieste en las formas su estado interior.

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PINTURA ZEN

Sengai Gibon. “Círculo, triángulo, cuadrado” S. XVIII. Tal vez la pintura zen más famosa. Denominada por algunos “el universo”, su significado sigue siendo un misterio

rápida, sin tiempo para pensar en cómo hacerse. Si el pincel se demora demasiado tiempo, el papel se rasga o la seda se mancha. No se permite la deliberación, ni el borrado, ni la repetición. Una vez ejecutadas, las pinceladas son irrevocables, no pueden ser corregidas ni mejoradas. Cualquier arreglo que se efectué después queda claro y visible estropeando el resultado.

Muy cerca del espíritu zen se desarrolló un tipo de pintura llamada caligráfica, realizada en tinta negra sobre seda o papel. La tinta china según la cantidad de agua que se utiliza para diluirla, crea una rica variedad de tonalidades. Este tipo de pintura se llama SOUMI-E. Su origen es chino. Empezó a difundirse en el siglo XIII y se cultivó con belleza especial en los monasterios zen. Muchos de los más famosos pintores Soumie eran monjes zen.

El artista debe pintar del mismo modo que se mueve o camina, “sin pensar”. Se limita a dejar que su brazo, sus dedos, su pincel sean guiados por la inspiración como si fueran solamente instrumentos.

La razón de por que se escoge un material tan frágil como la seda es que la inspiración ha de trasferirse de forma espontánea y Conocimiento Interior

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Cualquier lógica o reflexión arruina todo el efecto. Este es el modo con que se produce el Sumi-e.

trataba de plasmar un tema meditativo: el vacío, la muerte, la verdad... Algunas obras recogen también detalles de la naturaleza o de la vida cotidiana, así como retratos de maestros.

A partir de 1600 se desarrolló un tipo de pintura llamado “zenga” como apoyo y ayuda a la meditación de los monjes. No se trataba de creaciones artísticas encargadas por algún mecenas, ni siquiera era una simple recreación de lo bello. Se trataba de un “ejercicio espritual”. Seguían utilizando esencialmente la tinta monócroma. Las pinceladas se trazan como si mente y mano fueran una sola cosa. En muchos casos se incluia en el cuadro un poema, o un poema se ilustraba con una pintura. Otras veces se

Hacia cominezos del siglo XVIII encontramos la llamada pintura “haiga”, ilustraciones que acompañaban a los poemas zen llamados “haiku”. Se ha dicho de la pintura zen que es una arte que capta lo invisible, que no reproduce formas y colores sino que captura su contenido interno, la energía que fluye, su alma.

Regreso a casa bajo la lluvia Hashimoto Gaho

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El Vacío Uno de los rasgos más notables de la pintura zen en general es es espacio vacío, sin pintar. Un vacío que forma parte del cuadro y en muchos casos es su elemento principal.

Esta característica equivale al “pintar no pintando”, aplicando así el principio taoísta Wu Wei de la “no acción” o “hacer no haciendo”

El vacío en el cuadro es la expresión del vacío interior como estado espiritual al que se accede a través de la meditación. Es la región del silencio donde todo es posible. Ni en la pintura ni en la meditación se trata de un espacio “vacío”, es más bien, un espacio de potencialidad de donde todo surge y al que todo regresa.

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Enso Los Círculos vivos

“Forma es vacío, vacío es forma”. (Sutra del Corazón)

El Enso tiene un significado muy profundo para

los budistas zen. En un texto escrito en el s. VI

d.C. (el Shin Jin Mei) se hace referencia a la Gran Vía del Zen del siguiente modo:

“Un círculo como un vasto espacio, al que no le falta nada, y no le sobra nada”. Enso es una palabra japonesa que significa "círculo".Simboliza la iluminación, el Universo y el vacío. El carácter y el mundo interior del artista queda reflejado en la forma en que dibuja un Enso. El círculo Zen o Enso es uno de los temas preferidos por los monjes zen desde el s VII d.C. Los realizaban de un solo trazo, sin duda ni vacilación, en estado de meditación, en ausencia del pensamiento como un ejercicio interior. No pretendían pintar un círculo perfecto, sino expresar el estado interior del momento mediante la espontaneidad. Un enso pintado en estado meditativo captura y transmite una energía especial. La nada se convierte en el todo. Reflejan la totalidad y lo infinito. La polaridad es trascendida y, con ella, el proceso del pensamiento

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Obra de Sesshu Toyo, (1420-1506), monje budista zen, uno de los principales representantes de la “pinura con tinta” , es considerado junto con Hokusai, el máximo pintor de la historia japonesa. Aquí se expresa la empatía entre el pintor y la naturaleza, su capacidad para expresar su visión íntima o emocional donde el mundo natural adquiere vitalidad, devenir y misterio.

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“La aldea de la montaña envuelta en niebla Pintura de Kano Eitoku, (1543-1590)

Esta obra evidencia claramente el influjo de la pintura chan, de origen chino. Es el estilo zen en pintura donde las formas se reducen a mínimos; los trazos son también difusos. Se busca así sugerir el vacío o totalidad que rodea la finitud de las formas. La niebla y su delicado manto envolvente de las cosas contribuye a generar ese efecto. Podemos ver dos pequeñas figuras humanas en el centro, plenamente rodeadas por un espacio vacío.

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Hasegawa Tohaku (1539-1610) Pinos

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El haiku es una forma poética que se

que no se limita a la palabra. Son la

desarrolló en Japón hacia finales del

manifestación de una experiencia, no su

siglo XVII. Probablemente la forma de

explicación. Es poesía “sin palabras” en

poesía más corta del mundo. Tiene

la cual el espacio vacío es el silencio que

diecisiete sílabas repartidas en tres

rodea al poema.

versos. de cinco, siete y cinco sílabas

El efecto de descubrimiento interior

cada

que produce un haiku probablemente se

uno

en

este

orden.

Son

la

aplicación en la poesía del principio

desvirtúa

taoísta “el menos es más”.

traducciones. Sin embargo, éstas son

Estas

breves

formas

gran

parte

con

las

no

útiles para ponernos en contacto con

describen nada, sino que capturan el

esta forma de poesía interior que nos

momento transmitiendo una realidad

habla con el mínimo de palabras posible.

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poéticas

en

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Los haikus son un torbellino de energía,

1694). Sus más importantes seguidores

la imagen descrita por el poeta cobra

fueron Buson (1718 – 1783) y Kobayashi

vida propia en el interior de quien lo

Issa

lee.

considerados los maestros de este arte y

El arte del haiku es captar la realidad

fundadores de una tradición artística

en un solo instante en el que el poeta y

que llega hasta nuestros días.

el

lector

experiencia.

comparten

la

(1763-

1827).

Los

tres

son

misma En

Esta experiencia interna

la

actualidad

los

haikus

han

que produce ha convertido al haiku en

adquirido gran popularidad no sólo en

“poesía zen” .

Japón. Han tenido seguidores también en occidente como son los casos de

Los poemas haiku deben su desarrollo

Benedetti o Borges.

sobre todo a la obra de Basho (1644-

Kano Eitoku

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“Viento en el Oeste,

“La Ley buda,

Hojas caídas

brillando

Recogidas en el Este”

en el rocío de una hoja”

BUSON

KOBAYASHI ISSA

“La larga noche;

“Con esta luna,

el sonido del agua

hasta el ladrón

dice lo que pienso”.

se detiene a cantar” BUSON

GOCHIKU

“!Ah, el viejo estanque!

¡Qué admirable,

Una rama salta.

el que no piensa "La vida es fugaz"

Sonido de agua”.

al ver el relámpago!

BASHO

BASHO

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Una última reflexión:

“Si la mente no está recubierta Un poema de Hung Tzu Cheng

de viento y de olas,

(1572-1620), filósofo chino cuyas

siempre vivirás entre montes

obras transmiten enseñanzas del Confucionismo, Taoísmo y

azules y árboles verdes.

Budismo Chan (Zen)

Si tu verdadera naturaleza tiene la

fuerza

creadora

de

la

Naturaleza misma, dondequiera

que

vayas

verás

peces que saltan y gansos que vuelan.”

Vídeo con música e imágenes zen http://youtu.be/xrr088yz_ZI

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(HUNG TZU-CH'ENG)

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