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Nº 39 le guste (un gesto, una palabra, un comportamiento…) comuníqueselo de inmediato y juntos busquen la salida. Solucionar las cosas a empo, impide que se alimenten rencores y se agranden los problemas.

través de los años. Es por eso que los cónyuges no deben descuidarse y menos dejar que otros aspectos les roben el espacio mutuo. Se deben dar empo para estar solos, sin los hijos.

Solucionar las cosas a empo, impide que se alimenten rencores y se agranden los problemas.

Cada día debe estar lleno de detalles para volver a enamorar a la pareja, resaltando sus virtudes y no sus defectos.

6. Nunca pongan a sus hijos antes que al cónyuge Si bien es cierto que los hijos demandan atenciones y cuidados de parte de los padres, hay que tener claro que la prioridad es la pareja. Si los cónyuges están bien, los hijos también lo estarán. La armonía entre los esposos genera un ambiente estable y feliz para los hijos.

9. Nunca entren en conflicto con la familia del cónyuge La relación con la familia polí ca es la piedra en el zapato de muchos matrimonios. Pero aún en los casos donde por diversas razones no es posible una fraternidad con la familia de origen del cónyuge, hay que conservar un mínimo trato de cordialidad y respeto, por el bien de todos.

7. Nunca discutan frente a los hijos Los hijos deben ser un factor de unión en el matrimonio. Una pelea frente a ellos no solo les puede generar inseguridad, sino efectos a largo plazo como agresividad, ansiedad y depresión. Si hay algo que discu r, habrá que guardar las palabras para después, buscar el momento y lugar adecuado.

10. Nunca se olviden de Dios Por úl mo, pero lo más importante, ubicar a Dios como centro de la vida matrimonial y familiar. Si Dios está presente en la vida co diana y en todas las decisiones, con seguridad que el amor reinará en el hogar.

8. Nunca pierdan el roman cismo El roman cismo es uno de los aliados por excelencia que enen los esposos para mantener vivo el amor a

* Adaptación de Beatriz de Echeverría www.lafamilia.info

Retiro mensual para mamás

Retiro mensual para mamás

Colegio Ceibos - Chiclayo

Colegio Vallesol - Piura

Segundo jueves de cada mes Hora: 9.30 am.

Primer miércoles de cada mes Hora: 8.15 am.

Don Álvaro del Portillo ”Primer sucesor de San Josemaría al frente del Opus Dei, Segundo Gran Canciller de la Universidad de Piura. Impulsó con gran cariño la fundación de los Colegios Vallesol y Turicará, Algarrobos y Ceibos, y su desarrollo. Será beatificado el 27 de septiembre en Madrid”.

Bole n quincenal de educación familiar de los Colegios Turicará y Vallesol, Algarrobos y Ceibos

24-III-2014

Familia:

De 14 a 17 años: Adolescentes: estar presente sin que se note Matrimonio: Los 10 “nunca” del matrimonio

De 14 a 17 años: Adolescentes: estar presente sin que se note* La posibilidad de compar r empo y diálogo con los hijos disminuye durante la adolescencia. Aquí les damos algunos consejos prác cos para seguir conectados. Ser padre de un hijo adolescente no es fácil, especialmente cuando por las mismas caracterís cas de su edad él tampoco sabe qué necesita o desea. Esta situación se agrava si los adultos tenemos poco empo para escuchar o estar presentes. Sonia Jara, psicóloga de la clínica de la Universidad de Chile, especialista en adolescentes, asegura que esta realidad puede rever rse siempre y cuando hagamos esfuerzos concretos para conversar y generar un vínculo de confianza. Estos son algunos de sus consejos: 1. Estar ahí, pero que no se note “Los padres debemos hacer sen r a nuestros hijos que estamos presentes, pero no encima de ellos. Es como andar detrás de los bebes de un 1 año cuando

aprenden a caminar: manteniéndose cerca, pero sin que se den cuenta. Lo importante es que sientan que cuentan con sus padres”, señala la especialista. “Los padres debemos hacer sen r a nuestros hijos que estamos presentes, pero no encima de ellos”. 2. Buscar instancias en que la conversación fluya “Nunca hay que presionar al adolescente para que cuente algo privado de su vida. La clave está en lograr que eso fluya de manera natural. Lo ideal es que cuente esos detalles, pero sin sen rse presionado”, dice.


Familia: ¡ sé tú!

Familia: ¡ sé tú! Encontrar instancias de conversación es una de las claves para mejorar la calidad del empo compar do. Sin embargo, según la psicóloga, las mejores conversaciones se dan en el auto o en el bus, camino a la casa o al colegio, o en otras instancias informales. “Si bien una forma de manifestar preocupación es preguntarles cómo están, qué cosas les gustaría hacer juntos, o mandarles de vez en cuando un mensaje por el celular, la autén ca comunicación fluye en medio de una ac vidad compar da. Por ejemplo, ir a tomarse un helado a solas puede ser una buena idea para generar más confianza entre padres e hijos”, señala.

5. Enojarse a veces, hace bien Muchos papás creen que si se enojan o retan a un hijo, se quebrará la confianza entre ellos. Es un error. Enojarse o discu r no implica necesariamente faltar a la confianza o al afecto, por lo que los padres debemos mantenernos muy calmados cuando decimos: “No vas a ir a un determinado lugar por tu bien, porque te quiero, aunque te enojes”, explica. “Siempre es bueno admi r ante los hijos que uno se puede enojar”.

3. No perder la autoridad Es importante tener una relación de amistad con nuestros hijos, pero también es fundamental que ellos sepan que no están hablando con un amigo cualquiera, sino con sus padres.

Sonia Jara aconseja que “siempre es bueno admi r ante los hijos que uno se puede enojar. Lo importante es aprender a discu r. La clave está en enfrentar los conflictos juntos. Sólo así es posible lograr una mejor comunicación”, asegura.

“Hay que ser cercano, afec vo, cálido, generar confianza, pero sin abandonar el rol de padre”, señala. Ellos podrían sen rse confundidos o traicionados si después de abrirse, nosotros volvemos a ejercer autoridad. Pero además, aclara la especialista, porque nunca hay que olvidar que “los adolescentes necesitan que alguien les ponga un límite, ya que si eso no sucede, se sienten abandonados porque creen que nadie se preocupa por ellos”, dice.

* Escrito por Bernardita Santander

4. Respetar los empos “Los padres debemos respetar los empos y los espacios de cada hijo, y si por ejemplo, el joven quiere estar solo, hay que dejarlo y respetar su metro cuadrado. La clave está en crear la confianza. Los límites siempre deben estar claros al igual que los derechos y deberes.

“Los padres debemos respetar los tiempos y los espacios de cada hijo”.

Sin embargo, en la adolescencia uno ya no puede imponer las mismas reglas que se le ponía al hijo cuando niño. Hay que ser más flexibles, pero siempre claros y consistentes”, señala. Si el hijo a esta edad se queda despierto hasta más tarde, no insis r en preguntarle por qué, sino más bien estar atentos a que descanse lo suficiente.

Matrimonio: Los 10 “nunca” del Matrimonio *

convir eron en una sola carne y una sola alma. Esto también implica compar r los bienes materiales, por lo que se debe pensar siempre en plural al tomar decisiones, principalmente las que implican dinero. De igual forma, el lenguaje debe ser coherente con ese compromiso, es decir, hablar en plural cuando se refieren a proyectos o ac vidades comunes: “nuestra casa”, “nuestro auto”, “fuimos a pasear”, “decidimos dejarlo para después”, etc. La prioridad debe ser el bienestar y tranquilidad de la familia, antes que las necesidades y caprichos personales de cada uno.

En la relación matrimonial existen varias situaciones que en lugar de contribuir, lesionan a los esposos, dando opción a que se formen pequeñas heridas que en un principio pueden parecer insignificantes, pero con el empo, pueden volverse muy nocivas.

3. Nunca se griten Los gritos son una falta de respeto que deteriora las relaciones, no son propios del lenguaje del amor. Existen otras formas de expresar los desacuerdos y las diferencias. Además no es el ejemplo que queremos dar a nuestros hijos, ¿con qué autoridad les pediremos después que no griten a su hermano, a sus compañeros o a nosotros mismos?

“Los esposos son un equipo, ambos deben trabajar juntos para resolver sus problemas”.

Esta es la recopilación de 10 situaciones que ojalá nunca estén presentes en el matrimonio: 1. Nunca hablen mal del cónyugue con nadie La ropa sucia se lava en casa, reza un dicho muy sabio. Es mejor que los problemas se hablen y se resuelvan entre los esposos. Involucrar a terceros, puede complicar las cosas, pues aunque la tormenta pase, los miembros de la familia siempre lo recordarán, o peor aún, tomarán par do de forma poco obje va. La comunicación sincera y oportuna es la mejor solución. Si lo que se busca es un consejo, es mejor buscar a alguien neutro, ajeno a la familia, de preferencia a un asesor espiritual, terapeuta familiar o alguna pareja con más experiencia y capacidad de orientación.

“Es mejor que los problemas se hablen y se

“Cuando discutan, no digan palabras que los distancien, pues llegará el día en que la distancia sea tan larga que no encontrarán más el camino de regreso.” *Autor desconocido. 4. Nunca se duerman sin terminar una discusión A veces la indiferencia o el silencio parecen resolver los problemas, pero esto no es cierto. La mejor herramienta es la comunicación oportuna, cuando ambos tengan sus pensamientos claros y fríos. Si bien hay que tomarse un empo para meditar antes de hablar, no hay que dejar que la discusión termine hasta el día siguiente, pues empeorará las cosas. Los esposos son un equipo, ambos deben trabajar juntos para resolver sus problemas, en lugar de culparse y agredirse el uno al otro, asimismo hay que ceder no una, sino muchas veces.

resuelvan entre los esposos.”.

2. Nunca hablen ni piensen en singular Desde el momento en que ambos dijeron “acepto” se

5. Nunca dejen de retroalimentarse En algunos casos los grandes conflictos son consecuencia del represamiento de pequeños agravios que se viven en el día a día. Cuando algo de su pareja no

Los 10 "nunca" del matrimonio  
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