Issuu on Google+

Hermanas Misioneras de Cristo

La Santísima Trinidad Mis queridas hermanos en Cristo: La Santísima Trinidad es el misterio de un sólo Dios en tres personas. El hombre debe inclinarse con respeto ante ese misterio sublime y creerlo sin procurar profundizarlo, porque se halla por encima de la luz de su razón. La Santísima Trinidad es el misterio fundamental de nuestra religión. En su nombre hemos sido bautizados. La señal de la cruz nos la recuerda, y el sacerdote, en el altar, la invoca para terminar todas sus oraciones. En su nombre somos absueltos en el tribunal de la penitencia, y en su nombre, se renueva todos los días, en nuestros altares, el sacrificio del Calvario. La Santísima Trinidad es, además, prenda de nuestra felicidad eterna: Dios mismo será nuestra recompensa si hemos guardado su ley. Santo, Santo, Santo, es el Señor, Dios de los ejércitos. Llenos están los cielos y la tierra de su gloria. Os adoro, Dios tres veces santo, Padre, que nos habéis creado, Hijo que nos habéis, redimido con vuestra sanare, Espíritu Santo, que nos santificáis con las gracias que nos concedéis todos los días. Haced que guarde en mi alma vuestra semejanza o imagen, a fin de que, un día, me reconozcáis y reine con vos en la eternidad. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Así sea. Adoración al Padre eterno. Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria. Pidamos a la Santísima Trinidad que nos ayude hacer todo el bien que se pueda y a entregarnos cada día más al nuestros hermanos Unidos ante en la oración. Madre Teresa, Hna María Soledad , las usuarias, el voluntariado, y el personal de la casa.

Avenida Europa nº 2, Vall d Uxó C.P. 12600 (Castellón) Teléfono/Fax 964690098 Email/ hermanas_misioneras@hotmail.com


Hermanas Misioneras de Cristo Acción de gracias

Te doy gracias, Señor, Padre Santo, Dios todopoderoso y eterno porque aunque soy un siervo pecador y sin merito alguno, has querido alimentarme misericordiosamente con el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo nuestro Señor Jesucristo. que esta sagrada comunión no vaya a ser para mi ocasión de castigo sino causa de perdón y salvación que sea para mi armadura de fe, escudo de buena voluntad; que me libre de todos mis vicios, y me ayude a superar mis pasiones desordenadas; que aumente mi caridad y mi paciencia, mi obediencia y humildad, y mi capacidad para hacer el bien; que sea defensa inexpugnable contra todos mis enemigos, visibles e invisibles; y guía de todos mis impulsos y deseos. que me una más íntimamente a Ti, único y verdadero Dios, y me conduzca con seguridad al banquete del cielo, donde tú, con Tu Hijo y el Espíritu Santo, eres luz verdadera, satisfacción cumplida, gozo perdurable, y felicidad perfecta. por Cristo nuestro Señor. Amén

Avenida Europa nº 2, Vall d Uxó C.P. 12600 (Castellón) Teléfono/Fax 964690098 Email/ hermanas_misioneras@hotmail.com


Hermanas Misioneras de Cristo ORACIÓN A LA SANTÍSIMA TRINIDAD DE JUAN PABLO II 1. Bendito seas, Padre, que en tu infinito amor nos has dado a tu Unigénito Hijo, hecho carne por obra del Espíritu Santo en el seno purísimo de la Virgen María, y nacido en Belén hace ahora dos mil años.

Él se ha hecho nuestro compañero de viaje y ha dado nuevo significado a la historia, que es un camino hecho juntos, en el trabajo y en el sufrimiento, en la fidelidad y en el amor, hacia aquellos cielos nuevos y hacia aquella tierra nueva, en la que Tú, vencida la muerte, serás todo en todos. Gloria

2. Haz, Padre, que por tu gracia el Año jubilar sea un tiempo de conversión profunda y de alegre retorno a Ti; concédenos que sea un tiempo de reconciliación entre los hombres y de redescubierta concordia entre las naciones; tiempo en el que las lanzas se truequen en hoces, y al fragor de las armas sucedan cantos de paz. Concédenos, Padre, vivir el Año jubilar dóciles a la voz del Espíritu, fieles en el seguimiento de Cristo, asiduos en la escucha de la Palabra y en la asiduidad a las fuentes de la gracia.

¡Alabanza y gloria a Ti, Trinidad Santísima, único y sumo Dios!

3. Sostén, Padre, con la fuerza del Espíritu, el empeño de la Iglesia en favor de la nueva evangelización y guía nuestros pasos por los caminos del mundo para anunciar a Cristo con la vida, orientando nuestra peregrinación terrena hacia la Ciudad de la luz. Haz, Padre, que brillen los discípulos de tu Hijo por su amor hacia los pobres y oprimidos; que sean solidarios con los necesitados, y generosos en las obras de misericordia, e indulgentes con los hermanos para obtener ellos mismos de Ti indulgencia y perdón. Gloria

4. Haz, Padre, que los discípulos de tu Hijo, purificada la memoria y reconocidas las propias culpas, sean una sola cosa, de suerte que el mundo crea. Otorga que se dilate el diálogo entre los seguidores de las grandes religiones, de suerte que todos los hombres descubran la alegría de ser tus hijos.

Haz que a la voz suplicante de María, Madre de las gentes, se unan las voces orantes de los apóstoles y de los mártires cristianos, de los justos de todo pueblo y de todo tiempo, para que el Año Santo sea para todos y para la Iglesia, motivo de renovada esperanza y de júbilo en el Espíritu.

Avenida Europa nº 2, Vall d Uxó C.P. 12600 (Castellón) Teléfono/Fax 964690098 Email/ hermanas_misioneras@hotmail.com


Hermanas Misioneras de Cristo

¡Alabanza y gloria a Ti, Trinidad Santísima, único y sumo Dios!

5. ¡A Ti, Padre omnipotente, origen del cosmos y del hombre, por Cristo, el Viviente, Señor del tiempo y de la historia, en el Espíritu que santifica el universo, la alabanza, el honor, la gloria, hoy y en los siglos sin fin. Amén!

(De Juan Pablo II, para el Jubileo 2000)

Avenida Europa nº 2, Vall d Uxó C.P. 12600 (Castellón) Teléfono/Fax 964690098 Email/ hermanas_misioneras@hotmail.com


Santa Trinidad