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Un tema El artículo de la profesora Goyes dice: Uno de los textos más solicitados en la universidad es el ensayo, porque este género discursivo posibilita exponer y argumentar lo que se piensa frente a un tema o una situación determinada; más sin embargo, esos tipos de trabajo no son bien orientados. No parece excesivo afirmar que, muchos de los que instan a realizarlos, no saben hacer este tipo de escritura más ágil en la literatura moderna: no han comprendido su estructura y se limitan a una definición conceptual. Seguramente, lector desconocido me preguntarás: ¿qué es un ensayo?, el texto de la profesora Goyes nos dice: entre el deseo de crítica y deseo de propuesta, ser escéptico y dogmático; empero, esa afirmación me es ambigua: puede resultarte confusa, Vázquez dice: puede ser empleado por un filósofo, biólogo o un político, con la misma utilidad. Para que se me entienda lo que quiero expresarte puede referirse a temas propiamente literarios, como son los de ficción, también en otras ramas a saber: historia, ciencia entre otros. Aún no he llegado a una definición concreta y no he de embrollarte más: simplemente, es una postura frente a un tema: muchos lo confunden con la opinión de la opinión; y, además, se piensa que es un comentario: es un yerro. En palabras frugales es: una reflexión sobre una cuestión en particular sin importar la que quisieren, basada en los juicios y el poder de la argumentación, es decir, se deben sustentar las ideas. Ab initio he escrito: los ensayos no son bien orientados; a lo que dirás: ¿por qué has explicado la definición del ensayo y no has entrado en materia?, sencillamente, quiero explicarte los pasos más importantes: se requieren en su elaboración; y, así mismo, lanzar mi punto de vista. Trataré de ser lo más explicito y sencillo que pueda, la razón es que no quede grosso modo. I Tanto Vázquez como Goyes coinciden: es indispensable un excelente manejo de puntos; a continuación, Goyes en su artículo: es necesario que el maestro presente a los alumnos materiales como guías, manuales de técnicas de redacción y de ortografía, y enfatiza el uso del punto y la coma. Afirmaré ahora que, en cierta medida, es necesario para una buena escritura pero, no lo es todo ni lo único: muchos ayos piensan que la clave está en el ejido de la puntuación; empero, ¿de qué sirve conocerlos bien si no tenemos un estilo propio?


En mi pregunta anterior sé que te he dejado una incógnita, permíteme responderla, deseo en este contexto, subrayar a María Teresa Serafini, recomendada por Goyes: muchas veces en su enseñanza se limitan como si estuviese en una esfera de cristal, es decir, de modo dogmático se señala los signos de puntuación, dicho de otra manera, limitan el uso de un signo de puntuación por ejemplo: el uso de los dos puntos. Ahora, hablaré sobre el estilo de cada escritor sea en la elaboración de ensayos, cuentos y demás; empero, ¿qué es?, te lo resumiré en palabras sobrias: es la manera, ó, forma en la que rubricas: puedes utilizar los tropos que pueden emplearse en metáforas, alegorías, metonimias entre otros. Si prefieres puedes utilizar el hipérbaton, el pleonasmo y demás. Anotaré, sin embargo, que no sólo se necesita conocer el uso del punto y la coma. De lo anterior se desprende, una sencilla explicación de lo que he mencionado, las metáforas son la comparación de un objeto directo: si parangonamos la vejez con el atardecer decimos: “el atardecer de la vida”; las alegorías son una series de metáforas relacionadas entre sí verbigracia, Lope de Vega: Pobre barquillo mío entre peñascos roto, sin velas develada y entre las olas solo, ahí se está refiriendo a la vida del ser y su conflagración; metonimias es cambiar los nombres formales por una característica especial, te ilustraré lo dicho con la palabra “corazón” el cuál has escuchado la famosa frase: te lo digo de corazón, es decir, te lo digo sinceramente. El hipérbaton y pleonasmo a mi parecer son los más polémicos e incomprendidos por muchos peritos: se contrarían cuando ven un escrito basado en A, ó, B, llegando a sofrenar tu estilo. Te explicare en qué consiste A: altera el orden normal, de una manera clara es: se coloca el verbo antes del sujeto, por ejemplo: corre el caballo a gran velocidad, rememoremos a Marcelino Menéndez Pelayo lo cual anota: de una cabra piel blanca y luciente. B consiste en las tautologías; pero, contribuyen a dar fuerza a nuestra expresión, tenemos a George Edward Moore en su ensayo: hechos y proposiciones; como consecuencia tiene sus excepciones no se pude decir: subamos para arriba, ó, hemorragia de sangre. Por ese motivo, te he respondido la pregunta que hice anteriormente (eso creo): ¿de qué sirve conocer los signos de puntuación, si no tienes estilo propio?, remembremos una bella frase de Flauvert: El estilo es la vida y la sangre misma del pensamiento; así, pues, no es imitar el estilo de otro escritor quien fuere que fuese, trata de crear el tuyo como decían los antiguos “inventa” esa famosa frase hacía referencia a las personas encargadas de la cocina. Como sabrás, la escritura sin importar el género es una gran receta de fogón.


II Una tesis es el alma del ensayo, bella de frase de Vázquez, pero ¿qué es?, es una toma de posición, una postura, seguramente te causará una confusión, ya que, en un comienzo de nuestra definición dijimos: el ensayo es asumir nuestra postura frente a un tema determinado, así mismo, la tesis en su definición conceptual viene a ser exactamente lo mismo. Y, sin embargo, ¿cómo lo explicamos para qué se diferencien?, Vázquez afirma: la tesis es la manera como el ensayista pone su voz en la palestra de lo escrito; la forma como expone la razón de su ser su propósito argumentativo. Volvamos a nuestro asunto: ¿qué es?, una postura; pero, si el ensayo dice lo mismo; para guiarte y no causarte más laberintos respecto al tema te puntualizaré en pocas palabras: la tesis, efectivamente es nuestra posición, argumentada con autores el porqué de nuestro enfoque. Comenzaré dando un ejemplo: “quizá la historia universal es la historia de unas cuantas metáforas” esta tesis es sobre la esfera de Pascal ensayo escrito por Borges. Ahora veamos: defiende su tesis argumentada con autores, A es su postura, los argumentos: utilizó para B fueron los siguientes: primeramente, empieza nombrado a Jenofantes de Colofón que propuso unir a los dioses en uno sólo que era una esfera eterna, luego a Platón, Parménides, Alain de Lille entre otros. Dando su definición sobre la esfera: ellos coincidían en que Dios es la esfera dando a conocer sus puntos de vistas. Así mismo, la definición de Dios, esfera, naturaleza coinciden en muchos aspectos; Borges a la defensa de A se da que muchos comparan lo anteriormente nombrado con lo que se observa y es palpable. Goyes en su artículo sugiere: la tesis esté en el párrafo introductorio, al inicio, en el medio o al final a lo que sigue: para que el posible lector identifique una postura: es un yerro, me parece que no es adecuado decirle a alguien: está principiando en este tipo de escritura lo anteriormente escrito, se deberían mostrar ejemplos sobre la forma: los ensayistas colocan sus tesis, si miras “sobre los clásicos” de Borges verás que la tiene al final del ensayo. Edgar Morin en su Exagium “la era planetaria” contiene 10 subtítulos, comienza con la revolución planetaria y termina con la aparición de la humanidad; es difícil determinar cuál es la tesis; empero, mantiene una postura y esta es: desde que fue creada la humanidad la esfera celeste ha estado y continuará en beligerancias. Escogí este ejemplo para, mostrar mi inconformismo con Vázquez cuando escribe: si no está presente ó al menos no se le adivina implícitamente es muy difícil estar


en el camino ensayístico: si miras “la era planetaria” Morin recurre a cifras, autores para, apoyarse en su ensayo y mantener su posición. Moore en su ensayo: ¿es la bondad una cualidad?, tampoco tiene una tesis explicita, es decir, como lo proponen Vázquez y Goyes, simplemente, cuestiona la tesis de otro afirmando que la bondad no es ninguna cualidad, para que se me entienda lo que he querido expresarte, no toma la tesis de Joseph; sólo interpela su postura porque según él no ha dejado claro lo que se entiende por Bondad, recurriendo a varios ejemplos, autores y proposiciones para expresar sus ideas: discute soezmente la palabras: bueno y cualidad. Hasta el momento creo: estás confundido, ya que, en los parágrafos anteriores hay dos dictámenes diferentes; en el primero he colocado una definición de tesis; más sin embargo, luego me dispuse a ilustrarte sobre algunos ensayos: la tesis no existe; pero, su postura está clara. Estás en tu derecho de preguntarme: ¿A dónde quieres llegar? Te responderé: mi idea es demostrarte mis disidencias con Goyes y Vázquez acerca de su definición de tesis, volvamos a retomar mis ejemplos anteriores y será ad hoc para que me haga entender. Comencemos: ¿es la bondad una cualidad?, hace una crítica en relación al libro “some problems in Ethics” la tesis del autor del ensayo es: la bondad no es una cualidad; su postura es curiosa e idónea para cualquier tipo de discusión. Como sabrás el titulo publicado por Moore hace un énfasis a la tesis nombrada: puede resumirse a una crítica o reflexión es como lo tome el lector, me voy por las ramas, volvamos a nuestro asunto, la tesis de Joseph no es tomada por Moore; y lo nombre anteriormente la idea es una discusión sobre la palabra bondad porque no ha dejado en claro que significa magnanimidad. Para desarrollar sus argumentos recurre al doctor Ross para esclarecer: siempre se relaciona bondad con bueno; y, sin embargo, esa palabra es ambigua: se hizo un estudio de: ¿qué significa bueno?, se llega a un primer detalle y dice: se usa en un número considerable de sentidos diferentes. Bajo esa definición empieza a juzgar la postura de Joseph: surge una pregunta: ¿cuáles son los sentidos de los que dice que no son cualidades, o cuál es el sentido del que dice no es una cualidad?, para responder a ese interrogante establece A: que no se puede llamar propiamente o una cualidad a la propiedad de ser instrumental para el ser de los que es intrínsecamente bueno y B: ninguna forma de bondad puede llamarse con propiedad una cualidad. A partir de B es: continúa desarrollando la pregunta y llega a sus conclusiones.


Moran en su ensayo: “la era planetaria” y como lo hice notar anteriormente contiene 10 subtítulos, su postura sobre la esfera celeste en beligerancias es donde recurre a la historia para desarrollar sus argumentos. Desarrolla B, explicando cómo empieza la conquista de América ciudades con mayor esplendor que las ciudades europeas y enumera las enfermedades nuevas que recaen sobre los aborígenes y su cultura impuesta. Luego se remonta al siglo XIX, hace una enumeración sobre las guerras: empiezan las naciones para defender sus intereses. En uno de sus subcapítulos “la mundialización económica” dice: hay países usureros: no se detienen ante nada con tal de hacer dinero e ilustra a Alemania; existe, empero, un ejemplo nefasto y dice: la caída de la cotización del café en Colombia hace: los campesinos siembren coca y es falso. III Citar correctamente los argumentos de autoridad a pie de página a manera de cita o nota es importante retomarlo en el aula, porque los estudiantes no saben hacerlo. Es la prioridad de Goyes, así mismo, me es curiosa su forma de enseñanza en la citación de los argumentos de autoridad, si bien, en un ensayo se requieren autores para defender nuestra postura, no es la única manera de hacerlo; Solórzano Pérez dice en varios de sus escritos: No encontrará el lector cita a pie de página. No me gustan los paréntesis o referencias que me hagan interrumpir el hilo narrativo. Lo que quiero demostrarte: no es la única manera de hacerlo, por el contrario, se debería mostrar al alumno las distintas maneras de hacerlo, ya que, en un exagium demuestra nuestra actitud determinada frente a un tema. En el acápite anterior, hablé sobre los tipos de argumentos: anoté que hay varias formas de hacerlo, enseguida procederé a ilustrarte algunos de ellos, empecemos con los argumentos de autoridad, debo señalar ahora: el más común de todos. Vázquez en su libro: “pregúntele al ensayista” tiene una gama rica de ejemplos sobre ellos, si recurres a este libro, no estarás ab intestato. Antes de pasar adelante, es necesario hacerte una pregunta: ¿por qué es importante defender nuestra postura con argumentos?, básicamente nuestra posición no se da al azar, al juego de la ruleta rusa, se da: para corroborar nuestras ideas necesitamos de literatos, filósofos, científicos entre otros. Cuando he escrito: “se deben sustentar las ideas”, es ahí donde hago referencia que necesitamos ratificar nuestra posición frente a un tema cualquiera que fuese.


Después de un largo rodeo, hemos vuelto a nuestro punto de partida: argumentos de autoridad. La manera como ha sido enseñado por Goyes no es el único carácter de hacerlo, lo cual escribe: solicito a los estudiantes investigar las normas para citar correctamente; Vázquez nos enseña a diferenciar un argumento de autoridad sin cita textual del comentario del autor, es lo que se denomina el parafraseo. Es decir, toma las ideas del autor; pero, le da crédito especificando quién lo ha escrito o lo parlamentó. He aquí un ejemplo espléndido de lo que hemos dicho: seis siglos antes de la era cristiana, el rapsoda Jenofonte de Colofón, harto de los versos homéricos que recitaba de ciudad en ciudad fustigó a los poetas que atribuyeran rasgos antropomórficos a los dioses y propuso a los griegos un solo Dios, que era una esfera eterna. Ensayo sobre la esfera de pascal escrito por Borges. Si has de citar como lo ha propuesto Goyes, debes mirar el ensayo de Montaigne: “De cómo el alma pone sus pasiones en objetos falsos cuando le faltan los verdaderos”, parte de sus citas están en latín, después coloca la traducción en el idioma correspondiente, procede a enumerar el autor, el libro, página y editorial. Los argumentos de analogía, son utilizados por Edgar Morin, retomemos: “la era planetaria” ese es un ejemplo de analogía, ya que, recurre a cifras, datos, estadísticas y demás. El argumento deductivo: va poco a poco para llegar a lo más relevante, incluso llegando a utilizar pleonasmos, buen ejemplo de ello es hechos y proposiciones de Moore. Si bien esta claro: la bibliografía, la tabla de contenido, la portada de un libro son importantes a la hora de elegir nuestros argumentos pero, existe una manera u otra forma de argumentar. IV Llegamos, pues, al título de nuestros ensayos. En mi opinión, más que llamar la atención, refleja el alcance y naturaleza de nuestro estudio: hemos realizado. Ante todo rectifiquemos la idea de: sirven para captar el interés de nuestros lectores, por el contrario, el título nos da una idea clara de nuestro contenido, acorde con nuestra postura en un ensayo y nuestros argumentos. De modo esquemático, imaginemos que: “La destrucción del hombre” creo que no es apropiado para un estudio realizado sobre “el capitalismo y el comunismo” aunque, el título es llamativo. Para hacer un ensayo, se necesitan varias recetas: la primera, se requiere de un estudio riguroso para, dar soporte a nuestros argumentos, luego, organizar nuestras ideas, en este contexto recomiendo a María Teresa Serafini en su libro: “Cómo se escribe”; después, tenemos que tener cuidado en el primero y último


párrafo, ya que, A busca la manera de adentrase en el tema y B es dejar un enigma para que el mismo lector este respondiendo e interpela al ensayista, finalmente, la voluntad y las ganas de hacerlo. Todo lo anterior nos dice: tenemos que ser cuidadosos a la hora de hacerlo: muchos ayos les dicen a sus amanuenses que tienen 2 horas para hacerlo, ó, para dentro de 8 días un ensayo de 10 hojas, te pregunto: ¿Será que en ese lapso de tiempo lo haremos? Simplemente, esa pregunta te la dejo. Todo lo anteriormente escrito no me lleva a ser iconoclasta, ya que con Goyes fui adentrándome en ese tipo de escritura y el libro de Vázquez me dio unas nociones sobre la manera de escribir: he leído algunos ensayos de Vázquez, en mi opinión, tiene un estilo ameno para el lector recomiendo leer: “¿ya hiciste la tarea?”, su estilo es agradable para todo tipo de seres. He escrito: “no son bien orientados” en mi experiencia como estudiante universitario hay algunos educadores: solamente, instan a realizarlo: si fuese faena fácil, es decir, si conseguir los autores para apoyarnos, mantener una posición, lo pudiésemos hacer en corto tiempo. Finalmente, los ensayos deberían hacerse motu proprio, la razón es la siguiente: si demuestra nuestra determinada postura frente a un tema, es ahí donde revelamos nuestro estudio riguroso, metódico para, mostrarle a nuestro leedor cuánto hemos cavilado sobre un tema, y así mismo, no se vea como unas opiniones al azar. Para no aburrirte más, lanzaré una vez más, mi sentir sobre los textos más solicitados en la universidad, si estás en una clase de una materia en particular y te dicen: para determinada fecha entregarás un ensayo sobre: “el sueño y la realidad”, enseguida, tenemos que consultar sobre personas que hayan escrito sobre el tema y además, leer cuentos, novelas, entre otros. Si no tienes noción sobre la cuestión, te será difícil realizarlo en corto tiempo; y es casi una obligación al estudiante hacerlo porque, efectivamente, se confrontará al tiempo que se le ha sido asignado y lo más importante mantener una postura. ¿Por qué te he dicho a voluntad propia?,” en vida todos somos ensayistas” recuerdo esa frase de un profesor el cual me ha dicho: en nuestras habladurías populares generalmente se habla de deportes y en especial del fútbol, y empezamos a mantener opiniones de expertos sobre tácticas que deberían emplear los jugadores: empleamos nuestro posicionamiento sobre algunos jugadores. ¿Qué es lo qué deberíamos hacer?, sencillamente plasmarlo en una hoja de papel y en fin, no te resultará peliagudo; resulta, pues, que, sin darte cuenta has hecho todos los pasos que se necesitan sobre en la forma de escribir ensayos.


Yo no sé si con esto he logrado hacerme entender sobre lo que dicho: “a voluntad propia” es decir, cuando hacemos este tipo de escritura se debe hacer sobre un tema del cual hemos estudiado mucho; más sin embargo, en el aula de clases no se deberían imponer; pero, tampoco soslayar este tema, ya que, nos enseña a defender nuestra posición y a utilizar los argumentos de manera bien constituida. Se convendría tomarlo como una electiva por ejemplo: “taller de ensayos”. He resaltado como una materia de electiva, mis razones para ello son las siguientes: 1- si nos apasiona un tema: ¿qué hacemos?, empezamos a inquirir, a preguntar entre otros, de modo esquemático imaginemos que la política es un tema cotidiano que está en tu diario vivir y principias sobre la “ley 100” ¿qué es lo primero que haces? Efectivamente, empiezas a leer de manera personalizada sobre esta ley, luego recurres a personas que tienen un vasto conocimiento sobre el objeto tratado conociendo sus pros y contras, finalmente puntualizas tu toma de posición sobre esta ley. La segunda razón es: si tienes la voluntad y las ganas de hacerlo tomarás el tiempo pertinente para hacerlo, es decir, no se verá como una obligación para entregarlo en determinada fecha, ¿cuál es la función del maestro?, orientar a que el aprendiz logre su propio estilo y demás.


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