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CARTA DE BIENVENIDA

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76 EDITORIAL

migos y amigas pescadores, bienvenidos a su número 76 de la revista Con Caña y Carrete la cual tiene nuevo contenido para ustedes y sobre todo, mucha información sobre los torneos de pesca a nivel nacional, así como Tips de pesca y fotos, muchas fotos de sus capturas. Así mismo, tenemos no sólo nuevo gobierno Federal sino también nuevas autoridades en CONAPESCA. A Dios gracias despedimos a los nefastos burócratas que la administraron los últimos 6 años y que se fueron como el «monito de Tin Larín», con las bolsas llenas. Entre los nuevos nombramientos que celebramos con gran gusto está el del Dr. Bernardino Muñoz Resendez, quien fungió como director de pesca deportiva de CONAPESCA durante casi 18 años y colaboró ampliamente en la promoción de nuestro deporte. Bienvenido Berna, como cariñosamente le apodamos. El recorrió durante esos años todo el país, formando los comités de pesca deportiva que hoy son la base y estructura de la Federación Nacional de Pesca Deportiva de México A.C. y con los cuales se ha no sólo defendido al sector en los espacios logrados tanto en el Consejo Nacional de Pesca y Acuacultura sino también en el Consejo Nacional de Turismo. Su responsabilidad hoy abarca casi todos los sectores de la pesca, incluido la pesca deportiva, por lo que esperamos muchas cosas buenas sucedan dentro de esa institución en favor de nuestro deporte. En Caña y Carrete les deseamos a todos ustedes un año lleno de salud, armonía y logros, y por nuestra parte redoblamos el compromiso para seguir entreteniendo, informando y aprendiendo. Hasta la próxima Marea. Pedro Sors.

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Director General. Pedro Sors García. Dirección Editorial. Pedro Sors García. Contabilidad & Administración Gral. Illse Carolina Espinosa. Arte & Marketing Digital. Azucena Barrera. Torneos & Sistemas. Miguel A. Olvera Briceño. Guillermo García. Producción. Abraham Sánchez. EDITORAL DEPORTIVA MEXICANA S.A. de C.V. Publicidad & Ventas. Tel.: (833) 228 18 65 comentarios@apescar.net

Cartas al Editor & Comentarios.

comentarios@apescar.net

Colaboradores:

Amin Castillo. Juan Antonio Pérez Figueroa. Luis Simental. Germán Toledo.

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รNDICE

Por:

Pรกgina 20.

Pรกgina 25.

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Página 41.

Por: Lic. Luis Simental Ortega / Chihuahua, Chihuahua Mx.

Página 49.

Por. Germán Toledo

PESCANDO LOBINAS CON SLUGO O JERKBAIT SUAVE

: Amin Castillo

Por: Juan Antonio Pérez Figueroa / Donde Pescar Team

Página 09.

Pez León. Página 19.

Receta Porvenir. Página 23.

Nudos. Página 22.

Reflexión. Página 59.

CON CAÑA Y CARRETE Revista Mensual, Enero 2019 Editor Responsable: Lic. Pedro Alfredo Sors García. Número de Certificado de Reserva otorgado por el Instituto Nacional de Derechos de Autor: 04-2004-120613033900. Número de Certificado de Licitud de Título 13038. Número de Certificado de Licitud de Contenido: 10611. Número de Socio de la Delegación Tamaulipas Sur de la Cámara de Artes Gráficas: 080. LAS OPINIONES EXPRESADAS EN LOS ARTÍCULOS DE ESTA PUBLICACIÓN SON RESPONSABILIDAD DIRECTA DE LOS AUTORES, ASÍ COMO LA PUBLICIDAD DE LOS DIFERENTES ANUNCIANTES DE LA REVISTA.

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PESCANDO LOBINAS CON SLUGO O JERKBAIT SUAVE Por: Juan Antonio Pérez Figueroa / Donde Pescar Team

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entro de los múltiples plásticos que encontramos en el mercado, no podemos dejar de cargar en nuestro equipo los jerkbaits suaves conocidos popularmente como slugos, cuyo uso comenzó a darse a finales de los 80’s principios de los 90’s, en la actualidad son muchos los fabricantes

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que lo producen como Mann’s, Super Fluke de Zoom, Houdini Shad de Yum, Shad Assassin de Bass Assassin, Slug go y Fin – S- Fish de Lunker City, Top Gun Slug go de Riverside. Los slugos y shads son muy versátiles con ellos podemos probar diferentes arreglos


¿QUE IMITAN? Los slugos imitan a sardinas o peces lastimados o moribundos, produciendo atracción a la lobina al momento de trabajarlos quedando a su merced para engullirlos, como su nombre lo indica, jerkbait, su uso y efectividad dependerá de utilizarlo a jalones o tirones con la caña, o el jalón que recibe el señuelo para que produzca su acción. Es un excelente señuelo para utilizar sin duda alguna en el predesove y el postdesove, cuando la territorialidad de la lobina se hace presente.

PREDESOVE

que resultan muy productivos, sin embargo a mi juicio su rango de mayor acción lo encontramos casi en la superficie montado en un anzuelo Wide Gap y sin plomo, lo cual abordaremos más adelante, sin embargo podemos arreglarlos añadiendo plomo al anzuelo para lograr que bajen a más profundidad, o arreglarlo en splitshot, e inclusive en drop shot y texas.

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El instinto de la lobina cuando las hembras desarrollan los huevecillos y el macho el semen, buscarán anidar en las zonas bajas de fondos arenosos, pegadas a palizadas, es una excelente época para capturar grandes ejemplares con el slugo, ya que estaremos ciertos de buscar esas zonas bajas donde las lobinas hacen una especie de cazuela en el fondo donde se realizará la ovipostura y la fecundación del huevo, es por esta razón que al utilizar este señuelo que nada entre la superficie y por debajo de ésta trabajado en bajos a la profundidad donde se encuentran las lobinas anidando, producirá en su ánimo una presa artificial de fácil alcance y con un movimiento muy provocador que sin duda atacarán por su naturalidad de natación, en este sentido el slugo se convierte en un señuelo que se asemeja a un pez moribundo, la velocidad de recobro sin duda es importante y esto dependerá de que tan activas estén dependiendo otros factores de clima, luminosidad, claridad y temperatura del agua.


POSTDESOVE Una vez que las hembras han desovado podrán pasar varios días sin comer recuperándose del desgaste del desove, se irán fatigadas a partes profundas, la ovipostura no se da de manera sincronizada en la presa, muchas de estas hembras en recuperación comerán en partes bajas para resguardarse en la profundidad, pero que hay de los machos?, las manchas de miles de alevines que eclosionaron quedarán suspendidas en esas zonas bajas donde nacieron, las cuales estarán resguardadas y cuidadas sigilosa y celosamente por los machos, que estarán por debajo o, a un lado de las manchas, es entonces cuando se forma la cadena alimenticia sobre los alevines, las mojarras, tilapias y otras especies estarán buscando su alimento y sobre de ellas estarán las lobinas, aunado a que toda amenaza para el nido será repelida por el macho vigilante, en esta época podremos ver y sentir que la lobina no morderá y atacará por hambre sino precisamente por defender el nido de predadores y la mordida será diferente, tenemos que estar muy atentos, esto lo he presenciado en múltiples ocasiones, al observar esta conducta, no resulta difícil descifrar lo que esta sucediendo es un proceso natural de la especie, lo que nos da la pauta a que con nuestros señuelos no nos queda más que asechar el nido, pero como lo hacemos? En principio es vano intentar pescar en paredones, zonas profundas, caídas pronunciadas, y con señuelos de profundidad, el pique estará en los bajos, es en donde el slugo o jerkbait suave de parecer un pececillo indefenso para ser atacado se convierte en una amenaza para los alevines, hay que ubicar esos puntos, si tenemos

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a la vista la mancha de alevines, lanzar pasándose de largo es decir por detrás del nido, trabajarlo con la técnica walking de dog (paseando el perrito), una vez que se acerque al nido dejarlo hundir a la profundidad de éste como si se preparara el señuelo para comer y atacar, en cuanto estemos


WALKING THE DOG Esta técnica es conocida como “paseando al perrito” se utiliza con señuelos de superficie, generalmente en forma de puro, como el zara spook, consiste en sincronizar la punta de la caña hacia abajo dando “tirones” con la muñeca recobrando en intervalos, un jalón – recobrar y así sucesivamente, esta técnica produce que el señuelo se mueva de lado a lado en forma de zigzag, en lo personal prefiero cañas cortas, utilizo generalmente una caña de 5’6 pies con un mango corto para facilitar el muñequeo, ya que el trabajo de la caña es con la punta hacia abajo y un mango largo dificulta el movimiento, sin embargo las cañas de 6 pies son adecuadas para ello, y generalmente ocupo slugos de 5 pulgadas, con anzuelo wide gap del No. 3/0 y 4/0, en colores que pueda distinguir para ver los ataques y dar el hook set, entre ellos el blanco, perlado, blanco/rosa, baby bass, gris/blanco, transparente/holográfico entre otros, Cuando estemos pescando durante el postdesove es necesario evitar la pelea excesiva y el desgaste de la lobina, para que al momento de regresarla al agua retorne a cuidar el nido de sus crías, ya que en esta época son sumamente territoriales, y por lo tanto los alevines se vuelven presa fácil de los depredadores.

Recuerda practicar el ATRAPAR Y SOLTAR.

en esta posición reactivar el trabajo del señuelo como si imitáramos un depredador que arrasará con los alevines, la reacción natural del macho será atacarlo para defender su nido, lo cual nos producirá productividad en el número de capturas y una que otra sorpresa.

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Juan Antonio Pérez Figueroa DONDE PESCAR TEAM www.dondepescar.com


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EL BOTIQUÍN DEL PESCADOR. Para solucionar pequeñas emergencias, es muy apropiado llevar un botiquín con una serie de componentes básicos. Entre éstos deben encontrarse:

Apósitos estériles de distinto tamaño. Surtido de apósitos adhesivos. Esparadrapo. Antiséptico suave (tintura de yodo). Algodón hidrófilo. Toallitas antisépticas. Aguja.

Vendas adaptables. Imperdibles de distintos tamaños. Pinzas. Tijeras de extremos romos. Frasco pequeño de amoniaco. Crema para el sol.

Algunas consideraciones especiales a tener en cuenta son: Si precisamos de alguna medicación especial (broncodilatadores, antihistamínicos, insulina) la deberíamos de llevar con nosotros. El botiquín y medicamentos deben de ser revisados con cierta regularidad con el fin de reponer el material caducado o gastado. En el caso de tener alergia a algún medicamento o tener alguna otra consideración especial, deberíamos llevar una chapa identificativa. No administraremos ningún tipo de medicamento a no ser que sea bajo prescripción médica.

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Abel Herrera de Río Bravo, Tamaulipas.

Edgar Allan Valenzuela en Sugar Lake

Héctor M. Zuñiga.

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Alekzander Meza con un pargo en playa Guadalupe, Sonora.


Ernesto Cintra pescando en el Río hondo Chetumal, Quintana Roo.

Candido Rafael Belmares Martinez.

Francisco Reynoso en Río Bravo, Matamoros, Tamps.

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Ernesto Fontes ciénega de Santa Clara desde Mexicali, B.C.


Francisco, José Antonio, Isabella y Ana Sofía.

Ernesto Orozco Mendes en El estero en Río Bravo, Tamps.

Hermilo Tamez en presa la tormenta desde Houston, Tx.

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Jacinto Canek en la presa Vicente Guerrero.


Julio Barrón captura en la presa de la Amistad.

José Refugio Hernández Báez de San Luis Potosí.

Juan Aranda y Alberto Ruíz en la presa el Cuchillo, China, N.L.

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Jaziel Vázquez.


Raul Ramos, Adonay Arrieta y Dorado.

Luis Balderrama presa Morelos en los Algodones, B.C.

Lobo CastaĂąeda.

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Luis Humberto Moreno Guillen desde la Presa CalderĂłn.


Óscar Alanis en la Presa Mimbres.

Omar Rainier desde Coiba, Panamá.

Osiel Lara con un Chontol del 20 k pescado en Tamuin, San Luis Potosí.

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Raúl Sergio Silva Campo Mosqueda, Mexicali, Baja California.


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Por: Amin Castillo

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odo inicio así... Yo me encontraba de viaje de trabajo en Alabama E.U. regularmente trato de no llevarme nada de equipo de pesca porque me conozco y sé que al llevarlo corro el peligro de usarlo y ya no ponerle atención a mi trabajo, así que no me imaginaba que iba a ver un torneo en mi maleta de viaje si llevaba mi camisa del club de pesca al cual pertenezco y el buff pero de equipo nada, al ir terminando mis pendientes laborales me dispongo a manejar de regreso rumbo a Matamoros, Tamaulipas, en donde radico actualmente, de viaje manejando son aproximadamente 15 a 16 horas pero al llegarme el sueño me detuve inmediatamente a descansar.

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Ya descansado continúe la travesía a casa, en el trayecto le marque por teléfono a mi gran amigo Daniel Amaro mejor conocido como «el Perro Amaro». Conocí a Daniel a través de las redes sociales, él es de Houston, Tx. y me interesó como explica todos sus tips referentes a la pesca. Lo empecé a seguir a tal grado de programar un viaje para conocerlo, nuestro encuentro fue en San Antonio,

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Texas, para ir a pescar a Riverwalk donde conseguimos buenas capturas de 7 a 9 lbs todo esto me ayudo a aprender y practicar sus consejos como todo buen alumno. Desde entonces somos buenos amigos. Atendió mi llamada y me informó sobre el torneo de RIVERWALK, yo iba saliendo apenas de Alabama y no me era posible por los tiempos y

aparte ¡sin equipo! Me empecé a animar y me dispuse a manejar toda la noche con tal de llegar a tiempo para conseguir el kayak, eran muchas trabas las que se ponían enfrente ya que para empezar ¡jamás en la vida he tocado un kayak! aparte que Daniel no tenía más que el suyo pero empezó a buscar por medio de su página mientras yo llegaba, el equipo me lo iba a prestar él.


Maneje sin parar hasta llegar, tan solo con ir pensando en el torneo ni sueño me dio y ustedes se sentirán identificados esa sensación de no poder conciliar el sueño un día antes de ir de pesca ¿a poco no? Que hasta te levantas varias veces en la madrugada para ver si no te falta nada en la maleta o si ya es hora de que te vayas… así me paso a mí. Llegue con bien con mi amigo, nos dedicamos ese día a ir por el kayak que muy amablemente nos prestó el Sr. José Lerma al cual le estoy infinitamente agradecido, ya que sin conocer «al perro amaro» más que por las redes sociales le facilitó el kayak para dicho torneo y dármelo a mí siendo un kayak de poco uso y de muy alto precio, me queda muy claro que entre pescadores no existe la traición y él nos dio la confianza de que se lo íbamos a regresar a cambio de nada.

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Ya teniendo todo listo para el torneo nos dispusimos a descansar en la casa del «Perro Amaro» que siempre ha sido muy hospitalario y sencillo, desde las 5 a.m. subimos las cosas para dirigirnos al Torneo, ese día hacia un frío tremendo y yo ¡ni suéter me puse! la adrenalina me hacía inmune al frío, mi corazón se aceleró al llegar y ver a todos los participantes listos en sus Kayaks. Estaba ansioso por que comenzara yo era el único registrado de México, eso me hacía sentir orgulloso, era hora de aplicar todo lo aprendido. El premio era por puntuación con tres Lobinas presentadas, también estaban premiando al Golón eran como $400 dlls que se completaron de los 40 participantes.

Empezó el torneo y yo remando como podía el kayak, «el perro» solo podía indicarme como hacerle pero no podía ayudarme porque seriamos descalificados. Ya en el agua él por su lado y yo por el mío, saque dos chicas en los primeros tiros, pero no dieron la medida, una pesque apenas dio lo reglamentario, tiré un plástico que me recomendó «el perro» hacía a un tronco y se me atoró, a veces es difícil maniobrar con el equipo de uno a pesar que ya lo conocemos… ahora imagínense con uno prestado, sentía que batallaba pero no me rajaba, ahí estaba tratando de desatorar el anzuelo cuando se me acerca «el perro» para ver qué tan atorado estaba


cuando de pronto siento la vara con un jalón que casi toca el agua, para mi sorpresa era una tremenda Lobina de 4.11 lbs con mucho esfuerzo logre subirla al Kayak. Muchas sensaciones se me vinieron al cuerpo hasta al punto de llorar de la emoción… ¡si, de emoción! de por fin lograr sacar mi primera Golona no me importaba si era la ganadora o no, era mi Golona mía nada más «el perro» me hablaba de algo pero de la emoción que tenía en ese momento no escuchaba a nadie, recuerdo que le dije a mi amigo; «cállate cabr… déjame disfrutar este momento» él solo reía y decía «ya ves, ¿no que estaba atorada?».

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Cuando al fin salí de mi momento de euforia faltaba poco para terminar el evento y me dispuse a llevar al registro mis capturas, solo puntee esa grande y una chica y las libere no


sabía que me podía quedar con ellas, bueno al menos la Golona que hasta el momento yo no sabía qué me iba a dar el campeonato por ser la más grande d todo el torneo, cabe destacar que «el perro» tiene su club el cual estaban reunidos en el torneo, él traía puesto el Jersey que habíamos mandado a hacer para cuando hubiera algo que fuéramos los dos, su equipo no vio mal el hecho ya que sabían el esfuerzo que hice para asistir a dicho evento. Llegó la hora de la premiación… los nervios empezaron entre los asistentes, en cambio yo nunca paso por mi mente que ganaría por las

más pesada, ya que en ese lago han sacado Golonas de hasta 9 lbs por eso dije «alguien debió haber sacado algo más grande» me dispuse a escuchar la premiación, el primer lugar por suma de puntos en las tres lobinas fue para uno de los miembros del equipo de «el perro» se llevó trofeo, todos estábamos emocionados, cuando en eso mencionan en español ya que todo era en inglés: «Lobina de 4.11 lbs Ganador desde Matamoros, Tamaulipas, Mister Amin Castio Romeo» (así lo mencionaron porque no pronuncian bien el español).

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Todos empezaron a gritar y saltar de felicidad por que los dos premios quedaron entre nosotros ¿a poco no es el sueño de todos, el lograr estar en el pódium? ¡Lo logre! conocí lo que se siente ganar un premio con base a mucho esfuerzo. Así fue como logre mi primera Golona y mi primer triunfo de muchos que vendrán en Estados Unidos y también en México si dios quiere. Agradezco infinitamente al Club de pesca PESCANDO ANDO! «Si luchas por algo lo lograrás» Amin Castillo

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Por: Lic. Luis Simental Ortega / Chihuahua, Chihuahua Mx.

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uele aceptar que me cuesta trabajo transmitir a través de un escrito lo grande y maravilloso que significa ser un pescador, es difícil para mí que al escribir pueda tocar fibras sensibles en el lector que puedan transmitirles lo que para mí tiene gran significado, pero lo intentaré.

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Soy pescador desde los 8 años de edad. En aquellos tiempos, y hoy por hoy, mi padre fue un gran pescador, de aquellos que acudían dos o más veces al mes a buscar Lobinas, él me enseñó y me inculcó la incomparable e indescriptible pasión por la pesca. Recuerdo la emoción que sentía al ser notificado un jueves por la tarde... Termina tu tarea si quieres que mañana vayamos de pesca. La noche previa a nuestro viaje abría la caja de pesca y sacaba uno a uno los curricanes, y corriendo me acercaba a mi padre y le preguntaba: -¿Papá, con este curricán si pica? -Si hijo, ése es bueno, ya he sacado algunos animales con ese.- Me contestaba, y así le mostraba uno a uno para que me contara sus historias y experiencias que cada curricán le había dado. A la mañana siguiente, a las 5:30 A.M., sentía la mano fuerte de mi padre que sacudía mis piernas y me decía: “Chapo, levántate que ya nos vamos”. En forma intempestiva e inmediata ya estaba de pie lavándome los dientes, (cosa que jamás ocurría cuando iba a la escuela), y corría hacia la cocina a tomar un vaso con leche y chocolate. Todos dormían en casa, salvo mi madre que se levantaba a entregarnos el lonche y principalmente a darnos su bendición, no sin antes amenazar a mi padre para que me cuidara y no me quitara la vista de encima ni un solo instante.

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El largo camino de tres horas que conduce hacia la presa Luis L. León, “El Granero”, que se encuentra camino a la Cuidad de Ojinaga, Estado de Chihuahua, era para mi una aventura sin igual, recuerdo que llevábamos palas, y en el camino nos deteníamos en el poblado de Aldama, en una acequia, a juntar lombrices de tierra, desde ese momento todo era un sueño hecho realidad. -Mira papá, saqué dos al mismo tiempo... Mira papá, qué lombriz tan gorda.Al final tendríamos un gran bote lleno de lombrices para poder ofrecerlas a las famosas “mojarras criollas” (panza amarilla), que son fieles al anzuelo y aseguran una pesca por demás divertida, sin embargo, sabíamos que el trofeo eran las lobinas, que aquí en el norte se estila llamarlas por su nombre en inglés: “Black Bass”. Una de las partes más emocionantes del trayecto, era al bajar una cuesta conocida como “El obispo” (por el color rojo de la tierra arcillosa, que emula el color del atuendo que ostentan los obispos católicos). Desde ahí se visualizaba la presa con toda su majestuosidad. Aún faltando unos 10 kilómetros ya quería empezar a hacer los amarres en el hilo con los anzuelos. Al llegar a la orilla iniciaba el ritual de bajar todos los enseres, y acomodar el campamento para posteriormente subir a la lancha e iniciar el camino a un buen punto para empezar a “castear”.

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Los pescadores con sus cervezas y yo con mi refresco. Me sentía una persona mayor escuchando a todos los adultos contar sus aventuras y manifestando que sería un buen día de pesca. -Hay sol, no hace aire, y el agua está como espejo, vamos a sacar muy buenos animales.- Era un comentario que auguraba muy buena pesca. Arrancando motores, el color tornasol del agua con el combustible me embelesaba, y así salíamos a buscar un buen punto, cuatro personas por lancha. De pronto el grito “¡Ya tengo al primero del día!” lo constataba la inconfundible y pronunciada curvatura de la caña, y la sacudida feroz que provoca la lobina en las manos del pescador, empezábamos a gritar: “¡Baja tu caña!”, “¡No le des hilo!”, “¡No le aflojes!, “¡No le permitas que salte!”, “¡No lo dejes ir!”, etc. Los demás pescadores recogían su hilo para apoyar al ocupado pescador que gritaba: “¡La red, pongan la red!”, uno de ellos lo hacía, y el resto nos movíamos hacia el otro lado de la lancha para nivelarla. Al igual que un Pez Vela, la lobina iniciaba su lucha feroz por soltarse del anzuelo y realizar el típico chapoteo fuera del agua, es entonces cuando dejaba ver su majestuosidad, y nos convertíamos en adivinos, “Pesa como dos kilos” gritaban unos y otros, motivando al pescador, al final y al salir el animal del agua, quizá la realidad era otra, sin embargo, la adrenalina llenaba de júbilo a todos los compañeros confirmando que en la pesca no existen envidias y todos nos congratulábamos del éxito de los demás.

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Y así, el día iba cobrando su tiempo y a cada uno, la naturaleza le obsequiaba lo propio. Al llegar al campamento, era lo mejor del día. Cada vez que los pescadores contaban su historia el pescado crecía de tamaño y de peso, sin embargo todos nos reuníamos en grupo y degustábamos de los platillos realizados por las respectivas cónyuges, y todo aquello se convertía en una grandiosa reunión. Hoy los años han pasado, soy Abogado, padre de dos hijos y esposo de una mujer extraordinaria, mi hijo Ramiro tiene 4 años de edad y lo llevo de pesca, y sin duda la genética ha hecho lo suyo, ya que veo en sus ojos y en su forma de platicar a los demás, la misma pasión que mi padre me heredó. No tengo atisbo de duda en manifestar que la pesca es la mejor terapia y herencia que existe. Los lectores comulgarán con mi dicho. Quiero dedicar este artículo, como un homenaje en vida al Sr. Luis Alberto Simental Pérez, mi padre, esa maravillosa persona que ha sabido combinar su incondicional amor de padre, con la lealtad de un inigualable amigo, pero principalmente, le debo y siempre le estaré agradecido, que haya hecho de mi un hombre, y un gran apasionado de la pesca. Ustedes, lectores y amigos, lo comprenden. Lic. Luis Simental Ortega Chihuahua, Chihuahua Mx.

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Por. Germán Toledo

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ara pasear en lancha cualquier día y época es buena y mas si la compañía es agradable. Presa, lago, laguna o mar. Pero si se trata de ir a pescar y no solo de «remojar» un pescadito muerto a modo de carnada o un «curricán» (señuelo) con la esperanza de que algo

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se nos prenda, entonces la cosa cambia. No solo son necesarios los preparativos convencionales de pescador. No. Otros conceptos son también importantes y hay que considerarlos. Entre ellos el aspecto meteorológico particularmente si nos proponemos pescar en la

mar, acción que debe de tomarse con mucha responsabilidad. Hace unos cuantos años no existían los elementos técnicos y científicos con los que se cuenta ahora para predecir lo que ocurrirá. Mucho menos los avances de las comunicaciones. Éstas, ahora


nos permiten incursionar en aguas mas azules, es decir, mas lejanas de la costa si contamos con los equipos para ello. Antes cada quién era su propio meteorólogo y salíamos (y seguimos saliendo) bajo nuestro propio riesgo y confiados a nuestra experiencia en las zonas que conocemos pero, cuando se concurre a otras áreas es imprescindible recabar información con los pescadores residentes del lugar o en la Capitanía de Puerto, si la hay. Hay otros aspectos a considerar cuando vamos en busca de «picudos», esos poderosos y hermosos peces. La diferencia en el tamaño entre los que encontramos (pez Vela) en el Golfo de México, Caribe y Océano Pacífico es grande pero, en cuanto a sus hábitos, suelen ser muy similares, inclusive los de otros Continentes. Hablemos de la temperatura del agua que es tan importante pues cuando se trata de pelágicos pues, éstos prefieren las aguas entre los 22 y 27 grados centígrados y que son las comprendidas en áreas semi-tropicales, es decir, entre el Trópico de Cáncer y el Ecuador, aunque siempre tenemos sorpresas debido a las Corrientes y ahora al Cambio Climático. No olvidemos la influencia que ha tenido la Corriente del Niño en los últimos años en el Pacífico pues sus alteraciones hicieron que se estuvieran capturando buena cantidad de «picudos» en aguas frente a las costas de California (USA), caso insólito. Sabemos que estos peces simpatizan con las aguas tibias y limpias

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que son comunes a partir de los cinco kilómetros de las costas pero que, cuando hay comida abundante, se acercan a distancias insospechadas y en aguas nada azules y mucho menos, claras. Ya es costumbre de todo pescador deportivo de altura el salir antes del amanecer si no se está

a sujeto a reglas por tratarse de algún Torneo. Esto es porque primero va en busca de pesca «chica» para utilizar una parte como carnada y otra para un buen ceviche cuando ya se encuentre en el agua limpia y azul. Según mis propias observaciones que quizá coinciden con otros pescadores, las


capturas empiezan después de las nueve de la mañana y hasta entrada la tarde pero… no me atrevo a aseverarlo. Más bien creo que cuando está nublado la luz del Sol no llega muy profundo y esto hace que los peces suban hacia la superficie. Cuando el Sol brilla con toda intensidad casi «no pican». De-

duzco que la mucha luz obliga a «la comida» a mantenerse hondo y los «picudos» no sienten la necesidad de subir a la superficie a buscarla y es allí donde están nuestras carnadas o señuelos trabajando. Bueno, eso creo yo. También he observado que cuando la mar está «tendida» o en calma, las cap-

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turas decrecen notablemente. Yo se lo achaco al mismo factor: Pocas nubes, brillo intenso del Sol. Los días nublados y la mar poco gruesa me han dado buenas capturas. He logrado buenos ejemplares aún lloviendo. Pero… en pesca no hay reglas. Se dice mucho de la importancia que tiene la dirección en que sopla el viento para lograr una buena pesca, sin embargo, yo no coincido ni considero importante ese factor para capturar más ejemplares pero, si recomiendo de manera importante tomar en cuenta de dónde provienen éstos de manera regular en la zona porque una equivocación nos puede hacer pasar un mal rato en la navegación. Si uno es el responsable de la embarcación, debe uno informarse de donde provienen los vientos dominantes que generalmente se inician poco antes de la puesta del Sol y otras veces, mucho antes. Habiendo recabado información, se planea el recorrido de manera tal que al iniciar el viento nos permita iniciar el regreso a Puerto con él «de cola» (popa). También molesta pero no ofrece gran peligro si se trata de viento normal, no borrascoso. Es necesario estar pendiente del color del horizonte desde donde se aprecia soplan los vientos. Cuando se ve una bruma color gris tenue eso anuncia que ya vienen, cuanto mas obscura se aprecia, es que viene fuerte. Es hora de regresar. Por supuesto me estoy refiriendo a embarcaciones pequeñas y… también medianas.


La profundidad del mar es importante pues la prefieren los pelágicos pero no es regla porque algunos creemos que les gusta acercarse donde existen promontorios submarinos que conocemos como «bajos» donde se concentran peces pequeños que atraen a los grandes. Antes no era fácil ubicarlos y lo hacíamos triangulando señales en la costa. Hoy resulta fácil si adquirimos mapas de fondos marinos y nos apoyamos con las sondas electrónicas y los localizadores GPS satelitales. Esos «bajos» o acumulaciones rocosas atraen a los peses chicos pues les ofrecen cierta protección pero no los libran del todo de los mas grandes que a su vez temen a los depredadores. Existe ahora la posibilidad de «sembrar» su propio arrecife y tener un lugar reservado para practicar la pesca chica pero con posibilidades de atrapar algún «picudo». Yo les diré mas adelante como

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construirlo e instalarlo para que tengan su propio «ejido». Intentar pescar «picudos» obscureciendo o durante la noche se considera tiempo perdido pero… quién sabe porque he leído varias historias de que algunos han logrado capturar no solo pez Vela sino hasta Pez Espada que también son «picudos». He oído de capturas de esta especie en la zona de Los Cabos, California y el Caribe. Yo lo he intentado varias veces en aguas de Manzanillo sin resultado. En una ocasión fui con varios amigos, empleamos carnadas vivas y muertas bajándolas hasta 30m de prof un-

didad con «planeadores» y tangones submarinos acompañados de «llamadores» o «teasers» luminosos de color verde-amarillo adosados. Éstas son unas pequeñas ámpulas plásticas con otra de vidrio en su interior conteniendo dos productos químicos; al doblarlas se quiebra la de vidrio y se mezclan las substancias cuya reacción


produce luz intensa que a esa profundidad iluminan medio kilómetro a la redonda de manera pavorosa que hasta a nosotros espanta. No tuvimos éxito. Además no es nada agradable navegar de regreso casi toda la noche sin tener con quién platicar pues los compañeros dormían plácidamente después de una exquisita cena y varios tequilas. Por cierto, había una corriente tan fuerte que sin darme cuenta nos mantenía en el mismo lugar sin avanzar hasta que me percaté las luces del faro del aeropuerto que no avanzaba. Aumenté las revoluciones de los motores y cambié rumbo en diagonal a la costa para salirme de la corriente y entonces si, poder avanzar. De no haberlo hecho, pude haber agotado el combustible sin avanzar. Mucho ojo con esto. Me he propuesto dejar el último párrafo para hacer algunos comentarios relacionados con la seguridad en las embarcaciones y la navegación. Hoy quiero sugerirles se anticipen a hacerse de un artilugio que ojalá nunca necesiten sin importar el tamaño de su embarcación. Me refiero al «ancla de tormenta». Se trata de algo que no solo puede salvar su vida sino también su embarcación. Estoy hablando de un dispositivo que se puede adquirir en las tiendas que vendan equipo para veleros o mandarlo hacer o improvisar si es que no lo tienen a la venta. Se trata de una especie de cono de lona de unos 60 cms de diámetro en la boca donde lleva un

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aro de acero con «orejas» y 60 cms de fondo, mismo que se ha reducido a 10 cms de diámetro, también con aro de varilla de acero de 3/8”. Supongo que se reduce el diámetro del fondo para mantener dirección con el paso del agua, algo similar a los conos anaranjados que indican la dirección del viento en los aeropuertos. Las «orejas» en el aro de la boca son para que de allí amarre una cuerda o soga resistente de unos 10 o 12 metros de largo. Esto lo puede hacer un confeccionista de lo-


nas para camión y con ayuda de un herrero que haga los DOS aros pero que NO los suelde para que el confeccionista pueda introducirlo por la jaretas del cono de lona al que a su vez tendrá que hacer los orificios (al mayor) para que por ellos pasen las «orejas». Una vez armado, cerrados y soldados los aros, ponga todo el conjunto en una bolsa de plástico y guárdela por allí en un rinconcito de su embarcación. ¿Qué para qué sirve? Sirve para detener y mantener estática su embarcación en caso de quedarse sin motor con oleaje fuerte o cerca de la costa o rocas. Solo tiene que amarrarla a la cornamusa de proa y arrojarla al agua. Esta hará las veces de ancla y a la vez mantendrá siempre la proa de frente a las olas y evitar golpes de ola en el costado que puedan volcar la embarcación. En caso de no contar con este dispositivo, use una cubeta, un balde o… ¡la hielera! Pero no se atenga al alambre que a manera de asa portan ellos, hágale un agujero grande en los costados con un cuchillo y amarre bien una soga. Estos harán la función de paracaídas o retardador mientras repara el motor o acuden a auxiliarlo. ¡La línea siempre tensa! Germán Toledo V. flotatequila@hotmail.com

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54 en su sucursal Ave. Universidad #503 plaza 503 Col. Monte Pastelerías Suspiros los espera Verde Tel.: 210.06.74 y Sucursal Calle 10 #203 Poniente Col. Jardín 20 de Noviembre entre Segunda y Tercera Avenida Tel.: 126.06.11 ¡Nunca es un mal día para consentirte!


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Q

ueridos amigos estamos iniciando el último año de la primera década de este siglo. La verdad es que la velocidad a la que se están dando los cambios en la mayoría de las actividades de nuestra sociedad es vertiginosa. En lo político por ejemplo, el giro de 180 grados que hicimos el pasado mes de junio le viene a dar al país un horizonte diferente al cual nos debemos de adaptar y contribuir. En lo social las redes están derribando los moldes anteriores minuto a minuto esculpiendo una nueva manera de relacionarnos entre nosotros. En lo económico el cambio es monumental, pues hoy estamos dejando atrás la era de los combustibles fósiles y finitos para entrar en una etapa de energía limpia, abundante y barata, que modificará y ya lo empezó a hacer, nuestra forma de vida. En fin, muchos son los cambios que estamos viviendo en los primeros años de este siglo, pero cuando ando pescando en esos bellos esteros de nuestro país y veo la lancha del pescador comercial, construida a veces todavía de madera y empujada por un viejo motor de 2 tiempos que humea más que una máquina de tren del siglo XIX. O cuando salgo al mar y veo a otro más con una embarcación de fibra, pero lanzando redes de cerco y «corraleando» escuelas de peces, me da una profunda tristeza pensar que ellos se quedaron (los dejamos) atrás... muy atrás. Y más triste me pongo cuando REFLEXIONÓ que ninguno de los varios Comisionados de Pesca de México o Secretarios de Pesca de los Estados que he conocido les ha interesado un comino. Saber que si alguno de ellos alguna vez intento hacer algo para meter orden, se dio por vencido al primer intento, con la clásica y nefasta frase... «Con estos no se puede»...

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claro, es más fácil y divertido concentrarse en donde hay beneficio personal en el quehacer público. Hoy nace un nuevo gobierno Federal, con otro horizonte. Todo el beneficio de la duda debe de ser para ellos y nosotros debemos de no sólo acatar sino hacer sinergia con su modo de hacer las cosas. A la primera de cambios veremos si las nuevas autoridades de CONAPESCA estarán a la altura del reto que tiene el país en materia de inspección y vigilancia... vamos, en materia de observancia de la ley ¡carajo! Mientras tanto yo sigo soñando con un país que incorpora a esos pescadores de sombrero de paja y camisas desgarradas, con botes viejos sucios y contaminantes a el México que estamos construyendo entre todos... más acuacultura, menos esfuerzo pesquero, más tecnología, menos barbarie y sobre explotación. Ya veremos y pronto... Hasta la próxima Marea. Pedro Sors.


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Revista #76  

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