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PRESIDENCIA DE LA REPUBLICA CONSEJO NACIONAL DE AREAS PROTEGIDAS (CONAP) Secretaria Ejecutiva

DOCUMENTOS DE POLITICAS, PROGRAMAS Y PROYECTOS Documento No. 04

PLAN ESTRATEGICO INSTITUCIONAL

PARTICIPACION TECNICA Y FINANCIERA Guatemala, octubre de 1,999

BIODIVERSIDAD PARA SIEMPRE

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"Seamos hermanos porque estamos perdidos, perdidos sobre un pequeño planeta de los alrededores de un sol suburbano de una galaxia periférica de un mundo privado de centro. Estamos allí, pero tenemos las plantas, las aves, las flores, tenemos la diversidad de la vida, tenemos las posibilidades del espíritu humano..." Edgar Morin. Amour, poésie, sagesse, Editions du Seuil. Junio 1997. París.

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INDICE

PRESENTACION........................................................................................................ 1 RECONOCIMIENTOS ............................................................................................... 2 INTRODUCCION Y ANTECEDENTES...................................................................

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CONTEXTO................................................................................................................

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2.1 Contexto Internacional.................................................................................... 4 2.2 Contexto Nacional......................................................................................... 5 3. LA BIODIVERSIDAD Y EL EQUILIBRIO ECOLOGICO DE GUATEMALA....... 9 3.1 Síntesis de la Situación Actual........................................................................ 9 3.2 Valor .............................................................................................................. 10 3.3 Tendencias y Causas....................................................................................... 12 14 4. EL ROL DEL CONAP COMO PARTE DEL ESTADO............................................ 15 4.1 Ambitos de Intervención................................................................................. 15 4.2 Roles............................................................................................................... 15 5. LA GESTION DE CONAP.......................................................................................... 16 5.1 Síntesis de Avances......................................................................................... 16 5.2 Desafíos.......................................................................................................... 19 6. PROPOSITO, QUEHACER Y MISION DE CONAP................................................. 20 7. VISION......................................................................................................................... 21 8. VALORES.................................................................................................................... 22 9. PRINCIPIOS................................................................................................................. 22 10. OBJETIVOS................................................................................................................. 23 10. 1 10. 2 10. 3 10. 4

Objetivos Ecológicos.................................................................................... Objetivos Económicos.................................................................................. Objetivos Sociales........................................................................................ Objetivos Institucionales..............................................................................

23 23 23 23 37


11. ESTRATEGIAS.......................................................................................................... 24 11.1 11.2 11.3 11.4

Consolidar la Conservación de las Areas Silvestres Prioritarias.................. Participación Social en la Gestión de la Vida Silvestre.............................. Establecer Alianzas Estratégicas................................................................. Gestionar Políticas Publicas Favorables.....................................................

24 26 27 28

12. IMPLICACIONES INSTITUCIONALES PARA CONAP....................................... 30 12.1 12.2 12.3 12.4 12.5 13.6

Estructura.................................................................................................... Sistemas...................................................................................................... Recursos...................................................................................................... Información y Toma de Decisiones............................................................. Cultura Organizacional............................................................................... Relaciones Interinstitucionales...................................................................

30 31 32 33 33 33

13. INDICADORES ......................................................................................................... 35 14. REFERENCIAS......................................................................................................... 39 ANEXO 1. GLOSARIO .................................................................................................................. 41 ANEXO 2. Modalidades de administración de áreas protegidas y otras áreas silvestres de Importancia para CONAP ........................................................................................... 46 ANEXO 3. Implicaciones Institucionales, Intervenciones Necesarias y Contenidos de una Agenda de Cambio........................................................................................................ 49 ANEXO 4. Indicadores de consolidación de Sitios........................................................................

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ACRONIMOS •

ASOREMA

Asociación Nacional de Organizaciones No Gubernamentales de los Recursos Naturales y Medio Ambiente.

CITES

Convenio Internacional para el Comercio de las Especies de Fauna y flora Silvestre Amenazadas de Extinción.

CONAMA

Comisión Nacional de Medio Ambiente

CONRED

Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres

CONTIERRA

Coordinadora Nacional de Tierras

FONACON

Fondo Nacional para la Conservación

FONTIERRA

Fondo Nacional de Tierras

IDAEH

Instituto de Antropología e Historia de Guatemala

INAB

Instituto Nacional de Bosques

MAGA

Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación

ONG

Organización No Gubernamental

OSC

Organización de la Sociedad Civil

RAMSAR

“Convención Ramsar” relativa a los Humedales de Importancia Internacional. (Ramsar, Ciudad de Irán donde se firmó el Convenio).

SIGAP

Sistema Guatemalteco de Areas Protegidas

ENB

Estrategia Nacional de Biodiversidad

SEPRONA

Servicio de Protección Naturaleza

COPMAGUA

Coordinadora de Pueblos Mayas de Guatemala

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PRESENTACION

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RECONOCIMIENTOS

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1. INTRODUCCION Y ANTECEDENTES El Consejo Nacional de Areas Protegidas (CONAP) es la entidad pública responsable de asegurar la conservación de niveles socialmente deseables de biodiversidad, la administración de áreas legalmente protegidas y la generación de servicios ambientales, para el desarrollo social y económico sostenible de Guatemala y el beneficio de las presentes y futuras generaciones. Su mandato se deriva de la Ley de Areas Protegidas y sus Reformas (Decretos Legislativos 4-89 y 110-96, 117-97 y 18-89, respectivamente). La conservación de la biodiversidad implica el manejo de tierras y de todos los recursos naturales renovables, de aquí que las competencias y jurisdicciones del CONAP se complementan en la mayoría de casos con las de otras entidades públicas. El Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (MAGA) es responsable de coordinar la política agraria y de recursos naturales, además de regular y fomentar el uso de los recursos hidrobiológicos en todo el país. El Instituto Nacional de Bosques (INAB) es la institución rectora del sector forestal, responsable de promover y fomentar el desarrollo forestal del país fuera de áreas protegidas. La Comisión Nacional del Medio Ambiente (CONAMA) es la entidad responsable de asesorar y coordinar todas las acciones de formulación y aplicación de la política nacional para la protección y mejoramiento del medio ambiente, propiciándola a través de las entidades públicas correspondientes y el sector privado. CONAP está consciente de que su mandato es extenso, que los retos que debe enfrentar son complejos, que los recursos disponibles son relativamente escasos, y que su posición institucional actual dentro del Organismo Ejecutivo no es la más adecuada para alcanzar sus metas. También reconoce la existencia de ciertos traslapes y complementariedades entre sus competencias y jurisdicciones institucionales y las de CONAMA, INAB, MAGA, IDAEH y las municipalidades. Para hacer frente a esta situación, el CONAP inició en 1998 un proceso de modernización institucional. El propósito de este proceso es crear los instrumentos institucionales que le permitan cumplir con su mandato de forma efectiva y eficiente, en concordancia con las políticas nacionales de modernización del Estado y de conservación y uso sostenible de los sistemas naturales. El proceso de modernización ha tenido tres fases. La primera fase consistió en realizar un análisis y propuesta organizacional. En la segunda fase se desarrolló un proceso de planificación estratégica que enfatizaba las estrategias de desarrollo institucional interno del CONAP. Esta fase contó con el apoyo de la Oficina de Modernización del Estado. En ambas fases se utilizó una metodología participativa que incorporó a todos los niveles de la institución. El presente Plan Estratégico 1999-2010 es producto de la tercera fase, realizada al interior de la Secretaría Ejecutiva. El Plan integra los productos de las primeras dos fases y refuerza los siguientes tres aspectos: (a) el análisis del contexto y la situación actual de la biodiversidad en Guatemala; (b) la definición de estrategias de gestión de la biodiversidad; y (c) los cambios institucionales necesarios para cumplir con el Plan de forma efectiva. El Plan Estratégico 1999-2010 está basado en el análisis de los resultados obtenidos a lo largo del proceso de diagnóstico institucional y de planificación estratégica, en los insumos brindados a través de la participación del personal directivo, técnico y administrativo de CONAP, y el contenido de la Estrategia Nacional para la Biodiversidad.

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2.

CONTEXTO

El contexto internacional y nacional dentro del cual se desenvolverá la labor del CONAP, con implicaciones para la conservación de la biodiversidad y el equilibrio ambiental, se caracteriza por los siguientes factores y tendencias. 2.1 Contexto Internacional A. Creciente globalización que plantea oportunidades y retos Una tendencia global relevante es el cambio en los patrones de producción y consumo hacia productos más ecoeficientes y compatibles con la conservación de la naturaleza. Se prevé en el futuro un mercado internacional con creciente demanda y oferta de productos tradicionales y no tradicionales como café y cardamomo de sombra, productos maderables y ornamentales, que deberán ser producidos bajo criterios de sostenibilidad ecológica. Esto representa una clara oportunidad para fortalecer usos productivos del suelo compatibles con la conservación de la biodiversidad y el equilibrio ambiental. Una segunda tendencia es la creciente importancia de los convenios mundiales y centroamericanos como instrumentos definidores de políticas y flujos financieros. El Convenio Mundial de Biodiversidad ofrece la oportunidad para accesar a la fuente de financiamiento más grande, el Fondo del Medio Ambiente Mundial. Por su parte, el Convenio Marco sobre Cambio Climático tiende a ser uno de los mayores determinantes de las nuevas estrategias de inversión del sector privado de países industrializados y de la cooperación internacional, debido al gran poder económico de los grupos de interés que este convenio aglutina. Si bien existe incertidumbre sobre la viabilidad política y económica de largo plazo de los mercados internacionales de carbono, el Convenio Marco sobre Cambio Climático ofrece una oportunidad para financiar la conservación de áreas silvestres prioritarias y hacer más rentable el desarrollo de ciertos corredores biológicos. En este sentido, varios de los países con ventajas comparativas en el mercado internacional de carbono están desarrollando políticas públicas agresivas para convertir dichas ventajas en competitivas. Se estima que los actores que logren posicionarse en este mercado durante su etapa de formación serán los líderes beneficiarios en el mediano y largo plazo. Guatemala comienza a contar con algunos instrumentos para atraer inversionistas de este mercado hacia sus áreas silvestres con potencial competitivo. Sin embargo, aún es necesario diseñar una política estatal agresiva. A nivel centroamericano, los convenios que han mostrado tener poder para movilizar apoyo financiero e influir sobre las políticas son el Convenio Centroamericano de Biodiversidad y Areas Silvestres y la Iniciativa del Corredor Biológico Centroamericano. Esto implica que CONAP debe estrechar sus lazos de cooperación con la Comisión Centroamericana de Ambiente y Desarrollo y sus iniciativas regionales relevantes. B. Cambio de paradigma de desarrollo a nivel mundial Los intereses en la política ambiental mundial orientada hacia el paradigma del desarrollo sostenible continuarán creciendo, en tanto los costos de la degradación ambiental y los costos de las medidas para revertirla aumenten, y en tanto los convenios internacionales demanden mayores cambios en las estrategias de desarrollo y las técnicas de producción. Esto conlleva una oportunidad para aumentar el apoyo político y financiero para la agenda de la conservación y el manejo sostenible de los recursos 43


naturales renovables. Sin embargo, será imprescindible evidenciar en términos monetarios, la contribución de ambos al crecimiento económico y el bienestar social. Debido a su mandato legal, CONAP está llamado a ser el líder de este nuevo paradigma de desarrollo a nivel nacional por parte del Estado. C. Financiamiento internacional cambiante El financiamiento internacional para la conservación y uso sostenible de la naturaleza está cambiando, observándose una diversificación de fuentes, campos de interés y escalas de inversión. A partir de la Cumbre de la Tierra en 1992, donde la conservación se asume como mandato de los Estados firmantes, se observa una mayor participación de fuentes financieras bilaterales (gobiernos de Holanda, Italia, Alemania, Dinamarca, España, Noruega, Japón, Finlandia, entre otros, y ONGs nacionales de estos países como canalizadoras), y de multilaterales (Banco Mundial, Fondo del Medio Ambiente Mundial, Banco Interamericano de Desarrollo, Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente, Comunidad Europea, entre otras). Esto contrasta con la anterior predominancia de las ONGs internacionales y del gobierno de Estados Unidos. Si bien la cantidad de financiamiento está aumentando, gran parte tiende a ser financiamiento reembolsable. Esto se traduce en que son las generaciones del futuro y no las del presente las que estarán asumiendo cada vez más los costos presentes de conservar. Los nuevos campos hacia donde está dirigiéndose parte del financiamiento coinciden con las nuevas escalas de inversión: cada vez más se observan flujos financieros dirigidos a las estructuras de gobierno regionales o locales (como la Comisión Centroamericana de Ambiente y Desarrollo y las municipalidades y organizaciones de usuarios locales, respectivamente), en desmedro de las estructuras nacionales o centrales como CONAP. Así, las entidades de financiamiento dirigen sus recursos a la descentralización del manejo de los recursos naturales, con énfasis en el manejo por grupos indígenas. Los nuevos temas globales de relevancia para los financiantes son los relacionados al cambio climático y a la reducción de la vulnerabilidad ambiental. 2.2 Contexto Nacional A. Persistencia de situaciones estructurales con efectos negativos Se estima que durante la próxima década las tendencias mutuamente reenforzantes de alto crecimiento poblacional, sobreuso y alta concentración de la propiedad de la tierra de vocación agrícola, y altos porcentajes de pobreza extrema, continuarán vigentes. La manifestación más relevante de este fenómeno es que la población empobrecida suele tener acceso a una única fuente de riqueza: el capital natural de las áreas silvestres del país. Se estima que la tasa de crecimiento poblacional seguirá siendo alrededor del 3% anual con ligera disminución hacia el final del próximo decenio, tendencia ecológicamente insostenible para una sociedad dependiente de la agricultura tradicional. El 70% de la población está asentada sobre las cabeceras de cuenca y el 65% es rural. La población rural ha tendido a aumentar constantemente, profundizando la atomización del minifundio, ampliando la frontera agrícola, y ejerciendo mayor presión extractiva sobre las áreas silvestres. Solamente entre 1981 y 1994, la población aumentó un promedio de 38 % a nivel nacional, con aumentos del 100% y casi del 200% en los municipios de Cobán y Chisec en Alta Verapaz, y La Libertad y Sayaxché en Petén, respectivamente. Esto concuerda con la tendencia paralela del aumento de la migración campesina de áreas ecológicamente degradadas y socioeconómicamente pobres, hacia las áreas silvestres del norte del país. Sólo en la Reserva de Biósfera Maya se han asentado 101 comunidades rurales en 11 años (de 1986 a 1997), ocupando una extensión aproximada de 35,350 hectáreas. Entre 1950 y 1998, la cantidad de hectáreas de tierra por persona disminuyó de 3.90 a 1.03. La proyección de la 44


presión poblacional sobre la tierra para el año 2025 es de 0.50 hectáreas por persona (Maldonado, Tavico y Navas, 1999). En cuanto a la concentración de la tierra de vocación agrícola, se estima que el 96% de los agricultores del país son de infrasubsistencia y de subsistencia, ocupando menos del 20% de la tierra fértil para la agricultura. Este grupo tiene acceso al 57% de los bosques remanentes del país (MAGA,1998). Paralelamente, el porcentaje de familias en pobreza extrema creció del 32% al 55% entre 1980 y 1989, hasta alcanzar el 65% en 1997; mientras que la pobreza aumentó del 63% al 76% en el mismo periodo, excediendo el 80% en 1997. Las nuevas políticas de gobierno resultarán en algunas mejoras en la creación de empleos y mejora de ingresos rurales, así como en la distribución de la riqueza. Sin embargo, éstas serán insuficientes de cara a la magnitud del problema. Lo más probable es que los problemas ambientales relacionados con estas tendencias seguirán vigentes durante los próximos 10 años. B. Reforma del Estado El Estado de Guatemala está siendo sujeto de reformas estructurales, en respuesta a la tendencia de reforma del Estado a nivel global. Esta tendencia se basa tanto en la predominancia de una nueva teoría económica (la teoría neoclásica) con su respectiva doctrina sobre el rol del Estado, como en las evidentes fallas en que han incurrido muchos gobiernos en sus intentos por promover el desarrollo. El tipo de reforma varía ampliamente de un país a otro, pero la mayoría de procesos, incluyendo la reforma del Estado guatemalteco, tienen en común la reducción general del aparato estatal, la cual se caracteriza por: Reducciones en el personal y el gasto. Reducciones en la intervención del Estado en el mercado, manifestándose en la liberalización de precios del capital, de insumos y productos y de la fuerza laboral; eliminación de barreras al comercio exterior, entre otros. Cambio de roles de un Estado ejecutor y productor a un Estado orientador, regulador y facilitador. Descentralización y desconcentración del Estado hacia niveles de autoridad de gobierno regionales y locales, y hacia grupos organizados de la sociedad. De cara a esta tendencia, un reto para CONAP será lograr justificar la necesidad de fortalecer significativamente la institucionalidad pública encargada de conservar la biodiversidad y de mantener el equilibrio ambiental. Muy probablemente dicho fortalecimiento conllevará aumentar las asignaciones presupuestarias no sólo en el rubro de inversiones, sino también en el de funcionamiento. Como parte de la reforma del Estado resulta importante destacar la nueva Ley del Ejecutivo (Decreto Legislativo 114-97), que otorga al MAGA la nueva competencia de coordinar las políticas sobre recursos naturales renovables. Este mandato legal ha propiciado la creación del Comité de Recursos Naturales y Ambiente, que integra a las máximas autoridades de la CONAMA, el CONAP, el INAB y el MAGA. Tiene como finalidad analizar, diseñar e implementar de forma coordinada las políticas y estrategias para el manejo sostenible de los recursos naturales renovables en el país. Se estima que este Comité será un espacio que permitirá institucionalizar la coordinación al interior del Estado en materia de uso y conservación de la naturaleza.

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C. Persistencia de una débil aplicación de la justicia El sistema legal en materia de ambiente y recursos naturales renovables ha avanzado significativamente desde 1985. El Estado ha aceptado la existencia de una relación entre equilibrio ambiental y bienestar humano, y con ello ha introducido nuevos conceptos y criterios de aplicación de la ley. Se ha creado así legislación sumamente poderosa que obliga al ciudadano a hacer uso sostenible y preservación de ciertas áreas y recursos naturales. Para velar por su debida aplicación, se ha instituido la Procuraduría del Medio Ambiente, tipificado el delito ambiental, creado los Juzgados de Narcoactividad y Medio Ambiente, la Fiscalía de Delitos contra el Medio Ambiente del Ministerio Público y la SEPRONA, entre otros. Sin embargo, varios son los factores que debilitan la debida aplicación de los instrumentos normativos. Entre ellos destacan la debilidad de las entidades competentes para hacer coercible la legislación, la escasa participación ciudadana en el cumplimiento y la denuncia, y la ausencia de mecanismos de transparencia que facilitan la corrupción. Por otra parte, se estima que la demanda para hacer coercible la normativa ambiental deberá competir por atención y recursos con temas percibidos como de mayor prioridad (por ejemplo, el crimen organizado, los derechos humanos, entre otros). Por ello se prevé que continuará existiendo limitantes en términos de capacidad y recursos para hacer coercible la legislación ambiental. Esta tendencia implica que el beneficio marginal de promover la conservación únicamente por medio de instrumentos normativos o de regulación directa será bajo. Existe la necesidad de diseñar y aplicar instrumentos alternativos para inducir a los actores a adoptar comportamientos deseables, tales como instrumentos económicos (incentivos por cumplimiento, impuestos, cargos o tarifas, entre otros) e instrumentos de concientización (educación ambiental, por ejemplo). D. Acuerdos de Paz que plantean oportunidades y retos Los Acuerdos de Paz conllevan una serie de oportunidades y retos para avanzar la agenda de la conservación de la biodiversidad y el mantenimiento del equilibrio ecológico. Entre las oportunidades se encuentran dos de considerable relevancia: (i) El compromiso del manejo sostenible de los recursos naturales. (ii) El compromiso a realizar inversiones públicas para combatir la pobreza mediante proyectos productivos basados en el uso sostenible extractivo y no extractivo de los recursos naturales. Los principales retos se derivan de los compromisos relacionados con reconocer e internalizar la multiplicidad de culturas del país por parte de las expresiones organizadas del movimiento indígena. Los Acuerdos de Paz reconocen el derecho de las comunidades indígenas a manejar sus asuntos internos de acuerdo con sus prácticas consuetudinarias, incluyendo lo relacionado con el patrimonio natural y el uso de los recursos naturales; también, la garantía de acceder al uso y tenencia de la tierra y sus recursos. Los Acuerdos de Paz también incluyen el compromiso de garantizar la participación comunitaria indígena en la administración de los lugares sagrados de los pueblos indígenas ubicados dentro de áreas protegidas, recibir beneficios sociales de la conservación de las zonas de uso múltiple y acceder a concesiones de uso sostenible de los recursos naturales. Ambos aspectos conllevan el reto de construir alianzas interculturales a favor de la conservación, basadas en la existencia de puntos de contacto entre la cosmovisión maya (que contiene valores y principios que promueven el respeto y el equilibrio ambiental), y el concepto ideal de conservación planteado por la cultura occidental. Las alianzas deberán ser de largo plazo con el movimiento indígena nacional (como COPMAGUA en su calidad de representante ante la Comisión Paritaria sobre Patrimonio Cultural y Sitios Sagrados), y con las organizaciones y autoridades indígenas locales con intereses sobre determinadas áreas y especies silvestres.

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Finalmente, el último reto derivado de los Acuerdos de Paz se relaciona con el compromiso de promover el acceso a y la regularización de la tenencia de la tierra. Este compromiso, combinado con la escasa valorización de la biodiversidad, puede conllevar presiones para disponer tierras de áreas silvestres valiosas para satisfacer la demanda de tierras de grupos desposeídos. Por lo tanto será necesario que el tema de la tierra sea encarado desde una perspectiva nacional donde las áreas silvestres protegidas, como un uso de la tierra definido, permita regularizar la tenencia de la tierra en algunas de sus zonas de manejo. E. Reconocimiento de la importancia de la sostenibilidad ambiental y seguridad ecológica para el desarrollo. Si bien los aportes del capital natural al desarrollo social y económico y al equilibrio ambiental continúan grandemente invisibilizados, comienza a haber una creciente inclusión de los conceptos de sostenibilidad ambiental en los discursos, políticas y asignaciones presupuestarias del Estado. Dentro de este contexto, comienzan a surgir nuevas políticas y estrategias nacionales de largo plazo, que tienen potencial para promover la conservación y el equilibrio ambiental, dependiendo de cómo se lleguen a ejecutar. Destaca por su relevancia la nueva Política Agraria y Sectorial del MAGA basada en cuatro líneas generales: (i) la promoción del uso sostenible de los recursos naturales renovables alrededor del manejo del recurso agua, (ii) el ordenamiento territorial con base en la vocación del suelo y las características ecológicas, (iii) el fortalecimiento de los derechos de propiedad sobre la tierra y (iv) el apoyo a la producción agrícola competitiva, incluyendo el apoyo al desarrollo del Cluster Forestal. A través de la implementación de su política, se prevé que el MAGA se convertirá en el actor de gobierno que determinará con mayor fuerza el comportamiento de los actores relacionados con el uso de las áreas y especies silvestres, y con la adopción de determinado cúmulo de material genético durante las próximas décadas. De la misma forma, la Estrategia Nacional para la Conservación y Uso Sostenible de la Biodiversidad, aprobada y puesta en marcha por CONAP en 1999, es un instrumento valioso que contribuirá a orientar, coordinar y ordenar las acciones de los principales actores públicos y privados relacionados con los recursos y sistemas naturales. Por otro lado, existe el Programa Nacional de Competitividad, que busca posicionar al país como nación competitiva en el mercado global sobre la base de mejorar el clima de negocios, impulsar una agenda para el desarrollo sostenible a largo plazo, y fortalecer los clusters turístico, forestal y agroindustrial, entre otros. Con el desarrollo del Cluster Turístico se abre la oportunidad para valorizar las áreas silvestres a través de su uso no extractivo y para aprovechar los incentivos de inversión de la iniciativa privada en protección y conservación de áreas naturales con potencial turístico. Será importante incidir sobre la forma en que se desarrollará el Cluster Turístico para garantizar que al menos parte de esta actividad económica genere beneficios para la conservación de la biodiversidad y el mantenimiento del equilibrio ambiental. El desarrollo del Cluster Forestal abre la oportunidad para reforestar áreas degradadas ecológicamente y en general, para revalorizar el uso forestal de los suelos. Con relación al tema del agua, existe un creciente reconocimiento sobre su valor estratégico para la seguridad ecológica del país, la sostenibilidad productiva agroindustrial, y la salud pública. Actualmente se desarrolla el Plan Nacional de Acción Hídrico, pero no existen consensos sociales sobre el tratamiento del tema, ni el marco legal e institucional para garantizar su buen manejo. Sin embargo, también existen políticas sectoriales con impactos que se estiman negativos. El ejemplo más explícito es la política de explotación petrolera en áreas silvestres naturales valiosas. Dado el alto valor económico que representa la producción petrolera para el país; se estima que la política petrolera actual 47


será implementada, quedando como única opción la exigencia por parte del CONAP, CONAMA y la ciudadanía organizada, de que se apliquen los más altos estándares ambientales en los procesos de exploración, explotación, transporte y comercialización de petróleo. F. Creciente demanda por mayor democracia y participación ciudadana La etapa de construcción de la paz está marcada por fuertes demandas por aumentar la participación ciudadana en la toma de decisiones sobre el desarrollo. Los grupos interesados en y afectados por la conservación de la naturaleza no escapan a esta tendencia. Organizaciones no gubernamentales, organizaciones locales de usuarios, asociaciones gremiales, alcaldías y científicos, entre otros, exigen espacios y diseños institucionales para participar en la toma de decisiones y en la ejecución de las acciones de manejo productivo y conservación. Esto representa una oportunidad para delegar responsabilidades de gestión en actores externos a CONAP, siempre y cuando dichos actores cuenten con el compromiso de largo plazo y la capacidad para conservar la biodiversidad. El reto en este sentido será vencer la escasa oferta de organizaciones de la sociedad que reúnan las condiciones para asumir estas responsabilidades, entre ellas los gobiernos municipales, organizaciones de la iniciativa privada con fines de lucro, comunidades usuarias, ONGs, entidades académicas. Como parte de esta tendencia, CONAP deberá enfrentar el reto particular de atender las demandas de grupos organizados indígenas por una mayor inclusión de sus valores, necesidades y expectativas en los procesos de toma de decisión sobre manejo de áreas silvestres, protegidas o no. De particular importancia será propiciar una mayor participación indígena en el manejo de sitios sagrados ubicados dentro de áreas protegidas. Para ello será necesario realizar esfuerzos específicos encaminados a coordinar y negociar no sólo con las autoridades locales formales, sino también con las autoridades mayas tradicionales.

3.

LA BIODIVERSIDAD Y EL EQUILIBRIO ECOLOGICO DE GUATEMALA

3.1 Síntesis de la Situación Actual Guatemala es un país rico en capital natural debido a su alta diversidad de ecosistemas, especies y material genético. El país le debe esta herencia a su ubicación latitudinal, historia biogeográfica, variaciones fisiográficas y diversidad cultural ancestral. Así, en el territorio se manifiestan 5 ecorregiones de agua dulce según Olson et. al. (1998), 9 ecorregiones terrestres, 14 zonas de vida y 7 biomas (Corrales, 1998). A nivel de las especies nativas aún se tienen inventarios incompletos. Al presente se han reportado 7,754 especies de flora nativa agrupadas en 404 familias. De ellas, 445 especies son árboles latifoliados y 27 especies son coníferas, posicionando a Guatemala en el lugar 24 de los 25 países con mayor diversidad arbórea a nivel mundial. La diversidad florística dentro de un mismo taxón también es alta: algunas familias reportan más de 500 formas biológicas (Villar, 1998a). Con relación a la fauna nativa, se reportan 1,651 especies vertebradas de las cuales 688 son aves, 435 son peces, 213 son mamíferos, 209 son reptiles y 106 son anfibios (Villar, 1998b). La diversidad de especies de invertebrados se desconoce, si bien se estima en el orden de los cientos de miles (Cano, 1999). De las especies conocidas de flora y fauna se reportan 1,170 como endémicas al país. Si bien aún se desconoce la gran mayoría de especies invertebradas, se sabe que

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algunos taxones tienen una increíble diversidad. La familia Escarabaeidae agrupa aproximadamente 700 especies (Cano, 1999), mientras que los lepidópteros diurnos que habitan el Parque Nacional Tikal han sido estimados en más de 535 especies (Austin et al, 1996).

La riqueza y diversidad genética en Guatemala también es espectacular, por lo cual el país, junto con México y Centroamérica, es considerado el segundo centro de diversidad genética de plantas cultivadas de alto valor socioeconómico a nivel mundial (Ayala, 1999). La diversidad de ecosistemas y culturas en el país ha facilitado la producción de decenas de especies y cientos de variedades genéticas de valor agrícola. Los pueblos indígenas de Guatemala no sólo han producido gran parte del material genético utilizado mundialmente, sino también el conocimiento asociado para desarrollarlo (técnicas de mejoramiento), producirlo (prácticas de cultivo) y consumirlo (formas de uso). Entre las especies altamente valiosas originarias de Guatemala están el Maíz (Zea mays var mays), Frijol (Phaseolus sp.), Yuca (Manihot esculenta), Chiles (Capsicum sp.), Algodón (Gossypium sp.), Cacao (Theobroma cacao), Aguacate (Persea sp.), Ayotes (Cucurbita sp.) y otros de amplia distribución mundial. Nuestra diversidad genética conlleva tres niveles implícitos, a saber: diversidad de material genético, diversidad del conocimiento sobre dicho material, y diversidad de formas de uso y consumo. La mayor parte de la variabilidad genética se encuentra distribuida en los sistemas de producción agrícola campesino de subsistencia, sobre suelos de vocación forestal (Ayala, 1999). El maíz es de particular relevancia por ser la base alimenticia de la mayoría de la población y uno de los principales símbolos materiales y espirituales de las culturas mayas. La alta variabilidad de material genético del Zea mays le ha permitido alimentar a culturas establecidas en ambientes que van desde los 0 hasta los 3000 msnm. Se han reportado 13 razas y 9 subrazas en el país.

Además de la rica diversidad biológica del país, que ofrece una amplia gama de bienes para la sociedad, los sistemas naturales de Guatemala también generan una serie de servicios ambientales1 a través de las funciones y procesos ecológicos que ocurren dentro de ellos. Entre ellos se encuentran: Servicios ecológicos, que permiten la operación, mantenimiento, adaptación y evolución de los ecosistemas, tales como la distribución de nutrientes y minerales, la fotosíntesis, la oferta de hábitat para plantas animales y otras formas de vida, entre otras. Servicios sociales intangibles, tales como los cortes de viento, la sombra, el uso recreativo de los ecosistemas acuáticos (natación, paseos en lancha, pesca deportiva), el uso recreativo de los ecosistemas silvestres terrestres (turismo, caminatas, montañismo), el uso recreativo de los animales (observación, cacería deportiva), el almacenamiento de información genética, la filtración de radiación ultravioleta, entre otros. Servicios económicos: entre ello se encuentran las fuentes de energía eólica, solar, hidráulica, geotérmica; el transporte y degradación de contaminantes a través del agua, el viento, el consumo animal; el control de la erosión, la sedimentación y las inundaciones; la recarga de acuíferos subterráneos; el espacio para actividades agrícolas, industriales, urbanas; el control climático; el amortiguamiento ante fenómenos naturales; control y protección de enfermedades; entre otros.

1

La literatura reporta alrededor de 49 servicios ambientales. Hasta el momento la mayoría no son mercadeables y solo parcialmente tangibles para la economía clásica (PAFG, INAB, CONAP, MAGA, 1998. Política Forestal de Guatemala).

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Los servicios ambientales que resultan más evidentes al ser humano debido a su importancia socioeconómica tangible son: la regulación del ciclo hidrológico, la protección del suelo, la fijación de carbono y la oferta de bellezas escénicas a través del paisaje. 3.2 Valor Los sistemas naturales y sus componentes constituyen un activo multifuncional de valor inestimable para el país, dado que el ambiente es proveedor de un conjunto amplio de bienes, servicios y funciones ecológica, social y económicamente valiosas. Al nivel de ecosistemas, el valor de la diversidad es múltiple y difícilmente cuantificable. Los ecosistemas terrestres y acuáticos sustentan los procesos vitales de los cuales dependen todos los seres vivos. Las características particulares de cada ecosistema (clima, suelos, altitud, tipos de vegetación, características del agua, entre otras), han contribuido a la diferenciación de culturas dentro del territorio nacional. Además, generan una serie de bienes y servicios ambientales que son la base de las economías locales y nacionales. El valor de algunos bienes y servicios ambientales generados por un bosque latifoliado subtropical húmedo, similar al del norte de Petén, se ha estimado en Q 60,256.25 por hectárea2. Las cinco ecorregiones de agua dulce identificadas para Guatemala (Tierras Bajas de Belice, Tierras Bajas del Caribe Centroamericano, Yucatán, Altiplano de Guatemala y Tierras Kársticas de Centroamérica) han sido identificados como de alta importancia regional, con base en los criterios de riqueza biológica, endemismo, diversidad ecosistémica y rareza de hábitat. (Olson, et al. 1996). Guatemala tiene alrededor de 300 cuerpos de agua continentales entre ríos, lagos, lagunas y embalses que abarcan una superficie aproximada de 950 km2 (MAGA, 1997).

Parte del valor de las especies silvestres se expresa en el uso que la sociedad les da. El listado de especies útiles de flora y fauna guatemalteca contiene 706 especies en total. Debido a la demanda relativamente escasa de las especies silvestres en los grandes mercados (como el caso de muchas plantas medicinales y especies cinegéticas); a la relativa baja rentabilidad de su comercialización (como el caso del xate, Chamaedorea spp y la pimienta, Pimenta sp); y/o a las dificultades técnicas para su domesticación (como el caso del tepezcuintle, Agouti sp y del Chate (Cythea arborea), ), solamente un reducido número de las especies útiles se comercializa a gran escala y genera beneficios significativos en términos de empleo o divisas (Orantes, 1999). Los extractores de fauna, xate (Chamaedorea sp), chicle (Manilkara sp) y pimienta (Pimenta dioica) lograron ingresos anuales equivalentes al 25%, 8%, 61% y 6% del valor anual de la canasta básica de Petén en 1997 respectivamente (Orantes, 1999).

Estimaciones para diversos años totalizan aproximadamente 47,000 2

Los cálculos fueron realizados por el Plan de Acción Forestal para Guatemala con el propósito de estimar el impacto económico de los incendios en los bienes y servicios forestales. Varios de los cálculos se basan en valuaciones económicas realizadas por INCAE y CATIE en bosques de otros países, similares a los que se encuentran en la Reserva de la Biósfera Maya. Se aconseja tomar estas estimaciones como una primera aproximación.

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empleos derivadas de la extracción de productos no maderables en Petén, la actividad pesquera artesanal e industrial y la acuicultura (Orantes, 1999).

Así, el valor actual del uso de la vida silvestre en el país es social y ecológico, más que comercial. El valor del uso de la vida silvestre en Guatemala radica principalmente en su contribución a la calidad de vida de grandes grupos de población rural de bajos ingresos, al ser fuente complementaria importante de: la dieta diaria, combustible, medicinas, materiales de construcción, e ingresos monetarios complementarios. El uso de especies silvestres en el área rural tiende a acentuarse durante periodos de crisis económica, pasando a ser una de las varias estrategias de sobrevivencia de los estratos pobres. Además, el uso de muchas especies con fines ceremoniales, festivos y artesanales contribuye a mantener las múltiples expresiones e identidades culturales del país. Al valor socioeconómico se suma el valor ecológico de las especies, cuya diversidad contribuye a mantener la resilencia y adaptabilidad de los ecosistemas ante eventos poco frecuentes pero determinantes, y ante los procesos de cambio ambiental de largo plazo (Orantes, 1999). Las divisas generadas por exportación de especies de flora y fauna silvestre durante 1998 ascienden a US$ 9,375,455.00 (CONAP, 1999 a).

Guatemala es poseedora de una rica variedad de cultivares primitivos y ancestros silvestres de plantas actualmente cultivadas en todo el mundo, muchas de las cuales constituyen la base de grandes actividades económicas. Este es el caso del maíz, el frijol, el algodón, el cacao y el aguacate. Este recurso es de gran valor, pues tiene alta demanda por parte de los productores internacionales para contrarrestar la vulnerabilidad que enfrentan los monocultivos de material genético homogeneizado. Las empresas y científicos del mundo demandan el uso de los cultivares y ancestros silvestres de las especies que utilizan, en busca de genes de resistencia para mantener el estándar de producción que requiere el mercado. Sin embargo, aún no existen mecanismos para que el país perciba beneficios por el uso comercial del material genético silvestre. Los investigadores reportan una alta diversidad de especies aprovechadas por la sociedad. Se estiman 100 especies de fauna útil, 21 especies en uso como biocidas, tintes, curtiembres y latex; 20 especies no maderables utilizadas en la construcción; 51 especies de uso maderable, 101 especies de flora alimenticia; 9 utilizadas como condimentos; 113 especies ornamentales y artesanales, y cerca de 350 especies medicinales (Villar, 1998b; Alvarez, 1998, Hernández, 1998).

3.3 Tendencias y Causas La tendencia general de la biodiversidad del país es a disminuir. La destrucción de los ecosistemas naturales se manifiesta en tasas de deforestación aceleradas. Durante el sexenio 1992-1998 la cobertura boscosa nacional se redujo del 31% del territorio al 27% del territorio, equivalente al 15% de la cobertura arbórea remanente (PAFG, 1999) Las mayores tasas de deforestación ocurren en ecosistemas latifoliados, y en los departamentos de Petén, Izabal y Alta Verapaz a una tasa promedio de 718 km2 anuales. Aunque a una tasa menor (226 km2 anuales), la deforestación de los ecosistemas de coníferas ha sido crítica debido al área relativamente pequeña que ocupan: durante este mismo sexenio se perdió el 50% del bosque remanente de este tipo. El

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mismo fenómeno ocurre con el ecosistema de manglar, el cual se redujo en un 29%, quedando como remanente 124 km2 (Maldonado, Tavico y Navas, 1999). A nivel regional, el porcentaje de cobertura vegetal perdida entre 1977 y 1992 sigue el siguiente orden descendente: Oriente (68%), Izabal (49%), Centro (43%), Verapaces (40%), Costa Sur (30%), Occidente (23%), Petén (10%) y Noroccidente (4%). Las regiones con menor remanente vegetal original son la Costa Sur (con 5%), Oriente (9%) y Centro (14%) (Maldonado, Tavico y Navas, 1999). Los ecosistemas naturales remanentes tienden a ser parches relativamente aislados y muchas veces fuertemente degradados por estar sometidos a fuertes presiones extractivas y/o contaminantes, reduciendo su viabilidad a largo plazo como sistemas vivos. La actividad extractiva de mayor impacto en los ecosistemas terrestres es la colecta de leña. Para los ecosistemas acuáticos, la contaminación por desechos líquidos y azolvamiento, y la sobrepesca son los mayores impactantes. La sustitución de los ecosistemas naturales se da por el avance de actividades productivas rentables en el corto plazo, entre las cuales la de mayor impacto es la agricultura migratoria. El avance de este tipo de uso del suelo representó el 79% de la deforestación entre 1993 y 1997. Le siguieron en orden descendente de impacto las siguientes causas: ganadería extensiva (10%), talas ilícitas (5%), consumo de leña (3%), incendios forestales (2%), plagas y enfermedades (1%) y agricultura comercial (0.5%) (MAGA, CONAP, INAB, PAFG, citados por López Velásquez, 1998). Las cuatro ecorregiones de agua dulce del país están consideradas en estado vulnerable de conservación, entre un rango de estados de conservación que incluye: crítico, en peligro, vulnerable, relativamente estable y relativamente intacto. Esta ponderación se basa en la evaluación de criterios de fragmentación y pérdida de hábitat, calidad de agua, integridad hidrográfica, y alteración en la captación de agua (Olson, 1998). Con relación al nivel de especies existen dos tendencias relevantes. La primera es el alto y aparentemente creciente número de especies incluidas en las categorías I, II y III de la Lista Roja. Resulta difícil desglosar cuánto de las adiciones de nuevas especies a la Lista Roja significan un aumento en la cantidad de especies en algún grado de peligro, y cuánto responde más bien al hecho de que se cuenta con nueva información que permite su clasificación e inclusión dentro del listado. Aún con esta limitante, la realidad es que la cantidad de especies ha crecido entre 1996 y 1999. En este periodo se adicionaron 138 nuevas especies de vertebrados, de los cuales el 49% son mamíferos. Actualmente, el 30% de las especies vertebradas reportadas para Guatemala están incluidas en las categorías I, II y III de la Lista Roja (CONAP, 1999b). Las principales causas directas de amenaza y peligro de extinción de especies, después de la destrucción, degradación y fragmentación de hábitats terrestres y acuáticos, son: (i) la extracción a tasas mayores que las tasas de reproducción; (ii) el empleo de técnicas extractivas inapropiadas; (iii) la demanda comercial a precios relativamente altos, en, ausencia de regímenes de derechos y reglas de uso a nivel local que incentiven el uso sostenible. La segunda tendencia es la creciente comercialización para exportación de especies silvestres. Esta tendencia es mayor para el caso de la flora, en términos de volumen y cantidad de especies exportadas (el 60% del total), y divisas generadas (el 99% de las divisas provienen de la exportación de flora, equivalente a más de US$9 millones para el año 1998 (CONAP, 1999a). Se estima que aún queda un alto potencial de uso comercial sostenible 3 sin aprovechar para el caso de la flora silvestre.

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El potencial de comercialización sostenible de una especie silvestre está dado cuando ésta cuenta con demanda de mercado efectiva y relativamente estable, y es relativamente fácil su reproducción ex situ de forma sostenible.

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Con respecto al material genético también se observan dos tendencias. La primera es el creciente peligro de extinción de especies y variedades silvestres y cultivares primitivos que han sido base de la seguridad alimentaria de grandes grupos de población rural. Con ello, la extinción del conocimiento, técnicas de producción y formas de uso asociados a las especies y variedades en peligro. La causa de este fenómeno radica en la introducción de materiales mejorados altamente productivos y rentables, cambios en los patrones de consumo, y desvalorización de los recursos nativos. Por otra parte, las variedades nativas domesticadas que han sido mejoradas por los agricultores guatemaltecos son actualmente utilizadas comercialmente en otras partes del mundo, y están siendo apropiadas (patentadas) por parte de países industrializados y transnacionales. Este proceso está dándose debido a la ausencia de regulaciones y mecanismos para reconocer los derechos nacionales de propiedad intelectual y capturar así los beneficios del uso comercial. Paralelamente, existe una creciente asimetría en el acceso a la tecnología y la información relacionada con los recursos genéticos. Ambas tendencias conllevan una creciente dependencia de material genético extranjero, muchas veces dependiente de insumos, vulnerable a cambios ambientales, y de precio relativamente alto. También, pueden tener impactos negativos sobre la seguridad semillera, alimenticia y médica de los pueblos indígenas y campesinos que los han desarrollado. En general, las causas estructurales de la pérdida de ecosistemas, especies y material genético son: A. Pobreza extrema y falta de oportunidades económicas alternativas al uso de la naturaleza como principal forma de capital. B. Alta concentración de la propiedad de la tierra con vocación agrícola, ocasionando la ocupación y el sobreuso de tierras productivamente marginales por grandes grupos de agricultores migratorios. C. Persistencia de altos índices de crecimiento poblacional, aumentando la demanda de tierra para el cultivo y de productos derivados de las áreas silvestres. D. Débil cultura forestal y acceso limitado de pequeños agricultores a incentivos para la reforestación y manejo forestal productivo sostenible. E. Areas silvestres con sistemas débiles de reglas locales de uso y derechos de tenencia sobre la tierra y sus recursos, generando escasos incentivos para invertir en manejo sostenible y conservación. F. Baja valoración monetaria del mercado de los servicios ambientales, de las especies silvestres y sus funciones ecológicas, y de la diversidad de material genético nativo. G. Baja rentabilidad financiera del manejo sostenible in situ de los recursos naturales renovables, comparado con otros usos de la tierra. H. Dificultad de manejo de las áreas silvestres acuáticas por su naturaleza biofísica de bien público. Dificultad que se acentúa por la falta de una estrategia nacional en materia de acceso, uso y conservación de ecosistemas acuáticos continentales y costero-marinos. 3.4 Impactos Previsibles La disminución de la biodiversidad y el aumento del desequilibrio ecológico significan una pérdida neta de capital natural indispensable para el desarrollo social y económico sostenible de Guatemala. Esta pérdida conlleva diversos riesgos de gran magnitud. Entre los más relevantes se encuentran los siguientes: 53


Pérdida de suelos, base material para la producción agrícola y forestal. Disminución de acuíferos y alteración de los regímenes hidrológicos, de los cuales depende la oferta de agua para el consumo humano, la agricultura, avicultura, pesca y recreación. Aumento de la inseguridad alimentaria y medicinal para la población de bajos ingresos. Aumento de la vulnerabilidad ambiental y social ante fenómenos naturales. Disminución del potencial nacional para el desarrollo turístico, forestal e hidroenergético. Deterioro de la base material de la diversidad cultural del país.

4.

EL ROL DEL CONAP COMO PARTE DEL ESTADO

El debate mundial y nacional sobre lo que deben ser los roles "apropiados" del Estado está en pleno desarrollo, y aún no existen consensos finales ni recetas para la mayoría de ámbitos de interés público. Sin embargo, sí existe consenso sobre el hecho de que el Estado debe intervenir para asegurar la provisión de bienes públicos 4 y para corregir las imperfecciones del mercado. El debate sobre este punto gira alrededor de los niveles óptimos de financiamiento público, el diseño institucional que debieran tener las entidades del Estado para ser efectivas, eficientes y democráticas, y la distribución de roles entre las entidades públicas, la iniciativa privada y la sociedad organizada. 4.1 Ambitos de Intervención Atendiendo a las características de bien público de la biodiversidad y el equilibrio ecológico, al Estado le corresponde: Asegurar que se diseñen e implementen las políticas, instrumentos (regulatorios, de incentivos, inversiones, entre otras), e instituciones que aseguren la generación y mantenimiento de niveles socialmente deseables de biodiversidad y equilibrio ambiental. La ejecución deberá hacerse directamente por parte del Estado o a través de alianzas o contrataciones con terceros, en función de las ventajas comparativas de cada actor para lograr los objetivos deseados de forma eficiente. Atendiendo a las fallas del mercado, al Estado le corresponde: Desarrollar los mecanismos para que los mercados internalicen los costos y beneficios ecológicos, económicos y sociales de la conservación y el uso sostenible de la biodiversidad y el equilibrio ambiental. Promover el disfrute equitativo de los beneficios derivados de la naturaleza. 4

En términos económicos, un bien público es aquel que es no sustraíble (su consumo por un individuo no implica menos posibilidades de consumo para los demás), y no exclusivo (resulta costoso o imposible excluir a usuarios potenciales de consumir un determinado bien aunque no paguen por él). Por lo tanto, resulta difícil que la iniciativa privada tenga los incentivos suficientes para producirlos y/o mantenerlos, y de aquí se justifica la intervención del Estado. Dentro de esta categoría se encuentra la defensa nacional, el sistema legal, la salud social, y la conservación de la biodiversidad y del equilibrio ambiental en general. No debe confundirse con un bien que es de propiedad pública, es decir, cuyo dueño es el Estado.

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Promover que el uso de los sistemas naturales y sus componentes contemple también su valor futuro, no sólo el valor presente. Atendiendo a la escasa capacidad institucional de la sociedad guatemalteca para conservar y utilizar sosteniblemente los sistemas naturales, al Estado le corresponde: Formar una cultura social de conservación y uso sostenible de la naturaleza. Fortalecer a los gobiernos locales, organizaciones no gubernamentales y grupos locales de usuarios proveyendo financiamiento, información y tecnología apropiada, entre otros, para conservar los sistemas naturales a nivel local. 4.2 Roles Como representante del interés público en materia de conservación de la naturaleza, CONAP intervendrá en estos ámbitos de trabajo a través de cuatro roles prioritarios: a) Formular políticas: CONAP debe formular y promover las políticas sustantivas y de gestión necesarias para el cumplimiento de su mandato legal y misión institucional. b) Coordinar: CONAP debe ser el líder en garantizar la coordinación intersectorial, transectorial y entre los diversos poderes del Estado, para operativizar de forma efectiva y eficiente sus políticas, así como para asegurar que las inversiones y actividades promovidas por otras esferas de la gestión pública internalicen las políticas de CONAP. c) Normar: CONAP debe asumir como prioridad su rol de ente regulador, a través de generar y aplicar las normas, regulaciones y leyes necesarias para aplicar su política. d) Incentivar: CONAP debe diseñar e implementar mecanismos que incentiven a los actores a asumir los comportamientos deseados para cumplir con su mandato legal y misión institucional. e) Educar: Debido a su mandato exclusivo al interior del Estado, CONAP está llamado a garantizar la educación y concienciación necesaria para generar una cultura social de respeto hacia la naturaleza y de uso sostenible de los recursos naturales renovables, a través del apoyo a las entidades capacitadas. f) Ejecutar: La función ejecutora debe realizarse con un enfoque subsidiario y decreciente en su aplicación. Ello significa que la institución deberá: Hacer aquello que otros agentes en el escenario nacional no estén en posibilidad de hacer, o que las particularidades de la actividad la hacen tan estratégica, para la nación que la ejecución es deber del Estado. Facilitar el trabajo de otros agentes que contribuya a alcanzar los objetivos de CONAP. Procurar la disminución paulatina de su papel operativo y el crecimiento concomitante de las capacidades de otros agentes.

5.

LA GESTION DE CONAP

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5.1

Síntesis de Avances

La gestión pública para la conservación de la biodiversidad y los sistemas naturales comenzó a desarrollase de forma sistemática y con fuerza a partir de la emisión y aplicación de la Ley de Areas Protegidas (Decreto Legislativo 4-89) y la creación de CONAP. Más recientemente, esta labor se ve reforzada y complementada con la emisión de la Ley Forestal (Decreto Legislativo 101-96), la creación del Instituto Nacional de Bosques y la aplicación de la política forestal. Desde su creación en 1989, el CONAP ha construido los cimientos del sistema nacional de conservación, a través de la creación y manejo de áreas protegidas y la promoción del uso sostenible de la biodiversidad. A continuación se resumen los grandes avances de su gestión. A. Avances en el ámbito ecológico A.1. Conservación de ecosistemas. CONAP es el rector del Sistema Nacional de Areas Protegidas (SIGAP), que actualmente cuenta con 93 áreas silvestres declaradas bajo protección, las cuales ocupan aproximadamente el 28.0% del territorio nacional, incluyendo sus zonas de amortiguamiento. Esto contrasta con menos del 3% del territorio antes de la emisión de la Ley de Areas Protegidas. La instauración del SIGAP representa un logro excepcional para una gestión de tan sólo 10 años. Este esfuerzo sienta las bases para preservar 1,125,921 de hectáreas de área silvestre y para utilizar bajo estrictos criterios de sostenibilidad otras 980,415 hectáreas, que en conjunto representan muestras de 9 zonas de vida. El 56% de la extensión territorial del SIGAP cuenta con manejo completo y activo, lo cual representa casi 169,000 hectáreas 5 (Estrategia Nacional para la Conservación y Uso Sostenible de la Biodiversidad, ENB, 1999). Por otra parte, CONAP ha concebido al SIGAP como un sistema altamente descentralizado, marcando un ejemplo líder para el manejo participativo de áreas protegidas en Latinoamérica. El sistema propicia la participación de distintas organizaciones de la sociedad civil y entidades públicas en la toma de decisiones y la ejecución. Actualmente el SIGAP tiene 22 administradores o propietarios de la tierra. CONAP cuenta con la mayor responsabilidad administrativa pues tiene bajo su cargo directo la administración del 77% de la superficie del SIGAP. Las nuevas áreas protegidas funcionan bajo una mayor participación local: las áreas declaradas en los últimos 3 años han sido iniciativas de las autoridades municipales y su población local, o bien de sus propietarios individuales o comunales. Además, éstas cuentan con consejos asesores multisectoriales, institucionalizando así la participación local (ENB, 1999). En términos de políticas para favorecer la conservación in situ, merece atención especial la implementación de la política de concesiones forestales comunitarias iniciada desde el principio de la década de 1990. Bajo este esquema de concesiones están dándose los primeros ejemplos en Latinoamérica de manejo sostenible de áreas silvestres, de forma compartida entre el Estado y comunidades. Esta política está generando beneficios económicos, sociales y organizativos altamente valorados por las comunidades concesionarias. Además de esta política, el CONAP está en el proceso de establecer políticas claras y específicas en ámbitos clave, destacándose: (i) la Estrategia Nacional para la Conservación y Uso Sostenible de la Biodiversidad; (ii) el Plan Director del SIGAP; (iii) la Política Petrolera para Areas Protegidas; (iii) lineamientos de política para el desarrollo del turismo en áreas protegidas; (iv) lineamientos de política para regular lo referente a la tenencia de la tierra y el establecimiento y permanencia de asentamientos humanos en áreas protegidas; y (v) lineamiento de política para la administración compartida de áreas protegidas. Finalmente, merece mención la reciente adopción de los conceptos de corredor biológico y manejo biorregional. 5

Se considera manejo completo y activo si el área protegida cuenta con Plan Maestro, Plan Operativo, personal técnico y de campo, infraestructura y equipo adecuado, y delimitación legal.

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A.2. Conservación de especies. En el ámbito de la vida silvestre, el CONAP ha tenido como principal lineamiento de política explícita la Ley de Areas Protegidas. Además de los lineamientos de política que pueden derivarse de estos textos legales, existe un vacío de políticas explícitas para la gestión de la vida silvestre. Sin embargo, la implementación de los lineamientos de política que brinda la Ley de Areas Protegidas ha generado resultados valiosos a lo largo de los 10 años de gestión. Entre las principales se mencionan las siguientes: Primero, el registro y supervisión de granjas de reproducción de flora y fauna silvestre por parte de CONAP, muchas de las cuales generan importantes empleos y divisas al país. Esto ha permitido el desarrollo del comercio legal de vida silvestre, cumpliéndose así con la efectiva aplicación del Convenio Internacional para el Comercio de las Especies de Fauna y Flora Silvestre Amenazadas de Extinción (CITES). Segundo, Guatemala se encuentra a la vanguardia en la región Mesoamericana en lo referente a la elaboración de las Listas Rojas. El país cuenta con Listas Rojas que incluyen una amplia diversidad de taxones, elaboradas con un alto componente de participación y soporte científico. Este trabajo ha permitido a CONAP enfocar su trabajo en aquellos ámbitos relevantes para revertir las tendencias de amenaza y extinción de especies particulares. También se ha avanzado en la ejecución exitosa de estrategias de conservación para especies particulares. Entre los varios ejemplos están los programas para promover el uso sostenible de la tortuga marina (Lepidochelys olivacea), el pinabete (Abies guatemalensis), el manatí (Trichechus manatus) y los reptiles y anfibios en general, todos ejecutados a través de alianzas cooperativas con diversos actores, principalmente locales. A.3. Conservación de material genético. Si bien la conservación de las áreas protegidas ha contribuido a conservar material genético silvestre, es en 1998 cuando comienza a existir una gestión explícitamente dirigida a conservar la diversidad genética. En cumplimiento con los mandatos del Decreto Legislativo 110-96, se ha reglamentado la creación del Departamento de Recursos Genéticos Silvestres. B. Avances en el campo económico. Existen dos grandes avances que resaltan en el campo económico. El primero es que la gestión de CONAP ha abierto la oportunidad para el establecimiento de granjas de reproducción ex situ de flora y fauna silvestre. Este fenómeno ha facilitado la apertura de nuevos mercados para productos no tradicionales basados en la biodiversidad del país, con impactos positivos sobre la generación de divisas y empleo. El ejemplo más relevante es el de la producción y exportación de plantas ornamentales como las tillandsias (familia Bromeliaceae), que para 1998 generó US$ 868,425.00 de divisas al país (CONAP 1999a). El segundo avance es el desarrollo de actividades productivas en áreas cuya categoría de manejo lo permite, entre las cuales se destaca el desarrollo de actividades forestales bajo el mecanismo legal de concesión. Este mecanismo impulsado por CONAP en la Reserva de Biósfera Maya ha estimulado una nueva forma de producción y comercialización sostenible de productos maderables, muchos de ellos ya certificados internacionalmente. Este logro ha significado mayores ingresos económicos a las comunidades concesionarias, acompañado de un creciente compromiso local con el uso sostenible y de mayor apoyo financiero y técnico por parte de la cooperación internacional. C. Avances en el campo social. La emisión de la Ley de Areas Protegidas y sus consecuentes resultados, ha propiciado un creciente debate y conciencia públicas sobre el tema de la biodiversidad. Ello se refleja en los medios de comunicación masiva y en la inclusión de la temática ambiental en las agendas políticas de diversos sectores. La gestión de CONAP ha facilitado el fortalecimiento de la capacidad organizativa de algunas comunidades usuarias de la Reserva de Biósfera Maya, gracias a las bondades de las concesiones 57


forestales comunitarias. Varias áreas protegidas cuentan con sus Consejos Asesores conformados por representantes de los principales actores sociales relacionados. Estos consejos han fortalecido la administración y manejo participativos de la biodiversidad. Apoyo al fortalecimiento de la capacidad de ONGs para conservar áreas silvestres y a comunidades para utilizar áreas silvestres de forma sostenible. D. Avances en el campo institucional. CONAP nació como una institución pequeña y con algunas debilidades de estructura que han inhibido su efectividad. Sin embargo, a lo largo de los años ha evolucionado hacia una institución con creciente capacidad para cumplir con sus roles, específicamente los roles de formular políticas, coordinar, normar y ejecutar. Gran parte de la creciente capacidad y las medidas innovativas de CONAP han resultado de sus exitosas alianzas con entidades especializadas. La modificación de la Ley de Areas Protegidas en 1996 por parte del Congreso de la República generó reformas positivas para la gestión del CONAP. En términos de su funcionamiento operativo, el CONAP ha tendido a descentralizarse. El nuevo Reglamento General de la Ley de Areas Protegidas, consistente con la Estrategia Nacional de Biodiversidad, ha consolidado el concepto de regiones de conservación y establece la estructura descentralizada. En el campo financiero, CONAP ha logrado aumentar de forma continua y significativa su presupuesto ordinario y en los últimos dos años ha alcanzado un nivel de ejecución presupuestaria, superior al promedio gubernamental (78% en 1988 y 98% en 1999). CONAP también ha creado y puesto en marcha de manera eficiente el Fondo Nacional para la Conservación (FONACON), ha logrado ingresos permanentes provenientes del impuesto de salida de aeropuerto, y ha logrado atraer mega proyectos financiados por la cooperación internacional. Estas acciones se han visto profundamente fortalecidas a nivel nacional cuando en 1988 se habilitan y/o fortalecen 13 oficinas (nacional, regionales, subregionales y unidades técnicas) en todo el país. Esto ha permitido una gestión de la biodiversidad mas descentralizada con impactos positivos en la consecución de los objetivos ecológicos, económicos y sociales. En cada una de ellas se cuenta con una estructura organizacional simple apoyada por infraestructura (física, técnica, legal, normativa) básica pero eficiente. 5.2

Desafíos

A. Desafíos en el campo ecológico. A nivel de conservación de ecosistemas, es necesario trabajar para que el SIGAP garantice la viabilidad ecológica a largo plazo de las áreas protegidas que lo componen, atendiendo al tamaño y/o aislamiento de las áreas, la presión demográfica, y los fenómenos naturales, entre otros. Es necesario completar el SIGAP en términos de incluir muestras representativas y/o únicas de la diversidad de ecosistemas rurales. También, restaurar el paisaje a través de actividades productivas compatibles con la conservación de la biodiversidad. Una iniciativa mayor que abona a ello es la construcción de corredores biológicos. Finalmente, es necesario desarrollar mecanismos alternativos al de las áreas protegidas para conservar biodiversidad y sitios de valor para el mantenimiento del ciclo hídrico, la preservación de valores escénicos y culturales asociados a la naturaleza, la generación de energía renovable, y el mantenimiento de la estabilidad ambiental. La gestión sobre las especies silvestres debe equilibrarse dirigiendo mayor atención a las especies acuáticas. Además, la gestión de la fauna y flora terrestre no maderable deberá enfatizar varios aspectos, entre ellos: La creación de un sistema de manejo de información prioritaria que permita al personal generar, sistematizar, analizar y utilizar información para identificar los problemas apropiadamente, diseñar políticas y estrategias, y evaluar el impacto de su implementación. Mayor atención a atender los problemas de uso insostenible derivados de la situación de "recurso de acceso abierto" en que se encuentran varias áreas silvestres.

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Mayor atención a la aplicación de instrumentos de fomento e incentivos para modificar el comportamiento de los usuarios hacia el uso sostenible, en adición a la aplicación de instrumentos de comando y control (normas y regulaciones). Mayor atención a la necesidad de crear las condiciones para facilitar que los usuarios puedan hacer uso sostenible de la vida silvestre, en lugar de fomentar el no uso de las especies silvestres como estrategia para asegurar su conservación. Priorizar la formación y mantenimiento de alianzas entre el Estado, los usuarios y otros actores clave para alcanzar los objetivos de forma más efectiva y eficiente. Finalmente, es urgente atender las demandas por conservar la diversidad genética de valor agrícola que suele encontrarse en áreas sujetas a la producción agrícola de infrasubsistencia y subsistencia, fuera de áreas protegidas. En general, es necesario desarrollar una política para el uso sostenible y conservación de la diversidad genética de alto valor nacional, la cual deberá ser coordinada con el MAGA. B. Desafíos en el campo del uso productivo sostenible. Un reto importante es desarrollar mecanismos que permitan obtener ingresos monetarios por los múltiples bienes y servicios ambientales que derivan de la biodiversidad, especialmente de las áreas protegidas y demás áreas silvestres prioritarias para su conservación. Un segundo reto es aumentar y evidenciar la participación en la economía nacional, de las actividades económicas que dependen del uso sostenible de la biodiversidad y de la generación y mantenimiento de los servicios ambientales. Ello con el fin de que los decisores públicos y privados y los ciudadanos en general internalicen el valor que representan los recursos naturales en el desarrollo económico del país. C. Desafíos en el campo social. Como condición sine qua non para la conservación, está la formación de una cultura que valore el mantenimiento de la naturaleza como la fuente primaria de la vida sobre la Tierra y del bienestar humano. CONAP deberá enfrentar el desafío de propiciar una adecuada educación ambiental ciudadana y una adopción generalizada de prácticas productivas compatibles con la conservación y uso sostenible de la biodiversidad. Un reto insustituible es el de fortalecer significativamente la capacidad de los gobiernos locales, las comunidades usuarias y las ONGs para administrar áreas protegidas y asumir responsabilidades de manejo sostenible de la biodiversidad en general. D. Desafíos en el campo institucional. El reto mayor a enfrentar es conducir a CONAP hacia una posición de legitimidad y credibilidad incuestionable como entidad sombrilla de la gestión de la biodiversidad en Guatemala. Para ello un desafío primario es constituirse en una estructura institucional con la autonomía y jerarquía dentro del Organismo Ejecutivo, necesarias para ser efectiva. Al interior de la institución, un reto urgente es lograr consolidar la estructura institucional descentralizada coherente, basada en una clara división y complementación de autoridad, roles y responsabilidades. Además, CONAP tiene el reto de consolidarse como institución capaz de atraer y mantener a un mayor número de profesionales altamente calificados y comprometidos con su misión. Con respecto a los recursos financieros, el reto mayor será darle sostenibilidad financiera al SIGAP, lo cual implica consolidar los mecanismos tradicionales e incursionar agresivamente en nuevas formas de financiamiento para la biodiversidad. En términos de información, el reto mayor es implementar los arreglos institucionales necesarios para colectar, almacenar y analizar sistemáticamente información sobre biodiversidad y áreas protegidas, con el 59


fin de orientar permanentemente la toma de decisiones (facilitar la gestión adaptativa) y mantener informada a la sociedad. Finalmente, uno de los dos desafíos principales en el ámbito de la cultura institucional del CONAP es internalizar el concepto del uso sostenible de la biodiversidad como fuente de riqueza material y estrategia de conservación. El segundo desafío es lograr que el personal de CONAP valore en su justa dimensión los aportes de otros actores en la gestión de la biodiversidad, estableciendo alianzas estratégicas basadas en la confianza y en el reconocimiento abierto de la complementariedad de roles.

6.

PROPOSITO, QUEHACER Y MISION DE CONAP

Partiendo de: (i) los mandatos legales de CONAP, (ii) los factores y tendencias que caracterizarán el ambiente externo a CONAP en los próximos 10 años; (iii) las tendencias de la biodiversidad en el país y sus causas, se identificaron el propósito, el quehacer y la misión de nuestra institución para el decenio 1999 - 2010. El PROPOSITO de CONAP

Asegurar la conservación de niveles socialmente deseables de diversidad biológica, (ecosistemas, especies y material genético) a través de las áreas protegidas y otros mecanismos de conservación in situ y ex situ, y asegurar la generación de servicios ambientales, para el desarrollo social y económico sostenible de Guatemala y el beneficio de las presentes y futuras generaciones.

El QUEHACER de CONAP

Diseñar y ejecutar políticas, estrategias, normas e incentivos y promover la coordinación y cooperación de los actores públicos y privados con el fin de cumplir con su propósito institucional.

La unión del propósito y del que hacer de CONAP nos permiten definir: La MISION de CONAP

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Asegurar la conservación de niveles socialmente deseables de diversidad biológica a través de áreas protegidas y otros mecanismos de conservación in situ y ex situ y mantener la generación de servicios ambientales, para el desarrollo social y económico de Guatemala en beneficio de las presentes y futuras generaciones, a través de diseñar y ejecutar las políticas, estrategias, normas e incentivos necesarios, y de promover la coordinación y cooperación de los actores relacionados con la gestión de la biodiversidad de Guatemala.

7.

VISION

La imagen objetivo que se plantea el CONAP como institución para el año 2010 es:

El CONAP debe ser una entidad pública moderna, descentralizada, autónoma y desconcentrada, sostenible técnica y financieramente, con reconocimiento a nivel nacional e internacional por su efectividad y creatividad para conservar el Sistema Guatemalteco de Areas Protegidas y promover la conservación de la biodiversidad de Guatemala.

8.

VALORES

El personal que integra el CONAP cree en los siguientes valores: Creemos en el trabajo sistemático y acumulativo para aproximarnos al desarrollo sostenible de una nueva Guatemala. Creemos en la confianza como la base del éxito de toda relación de trabajo. Creemos en la innovación permanente y en el trabajo en equipo para responder a los grandes retos. Creemos en la integridad incuestionable como valor rector de nuestras decisiones y acciones. Creemos en el valor de nuestro trabajo para alcanzar la Misión del CONAP, y en los beneficios que le significarán a Guatemala y el mundo.

9.

PRINCIPIOS 61


El personal que integra el CONAP trabajará respetando los siguientes principios: El principio del uso sostenible. El uso de la naturaleza debe combinar la sostenibilidad de la actividad extractiva (extracción que puede ser continuada indefinidamente); la sostenibilidad ecológica (la extracción y prácticas de manejo no conducen a cambios ecológicos significativos); y la sostenibilidad socioeconómica (los beneficios derivados generan los incentivos necesarios para el buen manejo por parte de los actores). El principio de la interdependencia. Los ecosistemas, especies y material genético vivo no deben considerarse como unidades independientes o aisladas. Cada nivel debe manejarse sobre la base de escalas mayores que además estarán influenciadas por factores sociales, económicos, culturales y políticos, y por múltiples actores. El principio del uso múltiple. El uso y manejo sostenible de la biodiversidad conlleva aceptar y optimizar los diversos usos que puedan tener. El principio de la precautoriedad. "Es mejor prevenir que lamentar". Es pertinente desechar aquellas actividades que se presume tienen impactos negativos sobre la biodiversidad, incluso cuando la evidencia científica aún no pueda probar que dicho proyecto sea el causante de tales impactos. El principio de la equidad. Los beneficios derivados del uso y disfrute de la biodiversidad de Guatemala deben ser accesibles en forma equitativa a los diversos grupos y sectores de la sociedad.

10.

OBJETIVOS

10.1 Objetivos Ecológicos Consolidar la conservación de un conjunto de áreas silvestres prioritarias6 (áreas terrestres, humedales y áreas Costero-marinas), por su valor natural intrínseco; su viabilidad ecológica; su potencial de conectividad con otras áreas; su aporte al SIGAP en términos de representatividad y/o unicidad de biodiversidad de ecosistemas, especies y/o variabilidad genética; su relevancia para conservar patrimonio arqueológico, sitios sagrados y/o valores escénicos naturales importantes; o por su importancia para el mantenimiento de la integridad del ciclo hídrico y/o la estabilidad ambiental. Elevar el nivel de conocimiento sobre las especies silvestres prioritarias, tanto terrestres como acuáticas. Disminuir las tendencias actuales de amenaza y extinción de especies silvestres terrestres y acuáticas consideradas prioritarias. Operativizar el concepto de corredores biológicos en regiones y sitios prioritarios, sobre la base de nuevos esfuerzos de preservación y de la implantación de actividades económicas sostenibles. 10.2 Objetivos Económicos 6

Los criterios de priorización de sitios deberán establecerse con base en una metodología a determinar.

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Aumentar los niveles de inversión en actividades productivas basadas en el uso sostenible de la biodiversidad. Aumentar y evidenciar la participación en el Producto Interno Bruto, de las actividades económicas compatibles con la conservación de la biodiversidad, el patrimonio arqueológico, los sitios sagrados, el valor escénico del paisaje, la generación hídrica y energética renovable, y el mantenimiento de la estabilidad ambiental. 10.3 Objetivos Sociales Fortalecer los valores sociales y las prácticas que propician la conservación de la naturaleza entre la sociedad guatemalteca, particularmente entre los actores sociales relacionados directamente con las áreas naturales y el uso de los recursos naturales. Incrementar la capacidad de municipalidades, organizaciones no gubernamentales y organizaciones locales de usuarios para conservar áreas silvestres prioritarias y para utilizar sosteniblemente las especies silvestres. Fortalecer e incrementar los espacios de participación ciudadana para la toma de decisiones sobre la administración y manejo de las áreas protegidas y la biodiversidad en general. 10.4 Objetivos Institucionales Consolidar una estructura organizacional apropiada, con la jerarquía y autonomía necesarias para cumplir de forma efectiva sus funciones. Desarrollar una estructura de gestión descentralizada basada en las Regiones de Conservación. Asegurar un presupuesto ordinario apropiado, desarrollar fondos para atender temas específicos y para conservar sitios prioritarios, y desarrollar agresivamente mecanismos tradicionales e innovativos para financiar la conservación de la biodiversidad. Desarrollar e implementar un Sistema Nacional de Monitoreo de la Gestión y de la Biodiversidad. Contar con un marco funcional de políticas con sus respectivos instrumentos (entre ellos, la Estrategia Nacional de Biodiversidad, el Plan Director del SIGAP y otros), para alcanzar los objetivos ecológicos, económicos y sociales. Contar con una institucionalidad que asegure la coordinación intra y extrasectorial, que propicie una gestión apoyada activamente por el resto del Estado y que se base en la participación de los actores relevantes de la sociedad civil. Contar con los programas permanentes y temporales considerados clave para el cumplimiento de los objetivos de gestión (por ejemplo, educación y concientización ciudadana, prevención y combate de incendios forestales, entre otros). El logro de estos objetivos será evaluado utilizando los indicadores que se presentan en la sección 14.

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11. ESTRATEGIAS 11.1. Consolidar la Conservación de Areas Silvestres Prioritarias La primera estrategia de CONAP es invertir en consolidar la conservación de las áreas protegidas y otras áreas silvestres prioritarias a través de tres líneas de acción estratégica: (i) descentralizar y compartir la administración de áreas silvestres; (ii) fortalecer la capacidad de los administradores actuales y potenciales de áreas silvestres; y (iii) valorizar la naturaleza. Esta estrategia se basa en reconocer que la conservación in situ es la forma más efectiva y eficiente de asegurar el mantenimiento de los distintos niveles de biodiversidad, y la continua generación de servicios ambientales. La conservación de áreas protegidas y otras áreas silvestres es el instrumento más desarrollado y efectivo para hacer conservación in situ en el presente. Líneas de Acción Estratégica A. Compartir la administración de áreas protegidas. El CONAP buscará compartir la administración de las áreas protegidas con organizaciones de la sociedad civil. Esta estrategia responde al nuevo y creciente rol orientador, normador, facilitador y subsidiario de CONAP y a la disminución de su rol como ejecutor directo. También se apoya en la existencia de ventajas comparativas diferenciadas para administrar áreas protegidas entre los diversos actores públicos y privados, así como en la creciente demanda de mayor participación ciudadana en el manejo de los recursos naturales. Finalmente, se sustenta en la teoría de que los actores locales son más eficientes y cuentan con mayores incentivos para administrar de manera efectiva sus recursos. Bajo esta estrategia, CONAP establecerá un modelo descentralizado, desconcentrado y compartido de administración de áreas silvestres terrestres y acuáticas prioritarias. El modelo podrá incluir diversas formas de administración de sitios: desde la administración directa y total por parte de CONAP u otras entidades del Estado, pasando por diversas modalidades de administración compartida, hasta la delegación total y permanente de sitios en actores privados. La modalidad administrativa estará en función de las características y objetivos del sitio, las ventajas competitivas de cada actor para alcanzar los objetivos del sitio, y el tipo de la propiedad de la tierra, principalmente. Las modalidades de administración incluirán, entre otras, las siguientes:

Modalidades de Administración de Areas Protegidas

Areas protegidas declaradas de propiedad pública

Areas Protegidas declaradas de

Administradas directamente por CONAP Administradas por otras entidades centrales del Estado Administradas por los gobiernos municipales Co-administradas entre CONAP y entidades de la sociedad civil a través de diversos mecanismos: - Concesiones comunitarias de manejo y extracción de recursos naturales. - Concesiones industriales de manejo y extracción de recursos naturales. - Concesiones para la prestación de servicios públicos. - Convenios de coadministración con ONGs. Delegadas por CONAP a entidades de la sociedad civil. Reservas Naturales Privadas. 64


propiedad privada

Reservas Comunales.

B. Fortalecer la capacidad de los administradores. El CONAP invertirá recursos en fortalecer la capacidad de los administradores actuales y potenciales de áreas silvestres. La administración compartida de áreas silvestres entre el Estado y la sociedad requiere de organizaciones sociales, en particular locales, con voluntad, legitimidad y capacidad. Muchos gobiernos locales, ONGs y/u organizaciones comunitarias tienen amplia voluntad y legitimidad para administrar áreas silvestres, pero adolecen de la capacidad técnica, organizativa y financiera necesaria. Esta estrategia consistirá en fortalecer la capacidad de organizaciones comunales, gobiernos locales y ONGs con voluntad y legitimidad para administrar áreas silvestres. Para ello el CONAP tomará la iniciativa actuando proactivamente, cumpliendo un rol de orientador, financiante, y gestor de apoyo ante las entidades públicas y privadas competentes para construir dicha capacidad. C. Valorizar la naturaleza. El CONAP invertirá en valorizar los bienes y servicios derivados de los sistemas naturales, y en desarrollar mecanismos para internalizar dentro de los precios del mercado, los costos del uso sostenible y de la conservación. Actualmente no se valoran los sistemas naturales como capital para el desarrollo, obviándose los beneficios socioeconómicos derivados de la conservación y uso de la biodiversidad y las áreas silvestres. Este fenómeno contribuye al uso y destrucción irracional del capital natural y al subfinanciamiento público y privado de los esfuerzos de conservación. CONAP coordinará con INAB el fomento al manejo productivo sostenible de bosques naturales y la regeneración natural en áreas silvestres prioritarias. Se desarrollarán instrumentos propios de incentivos y se coordinará con INAB la ejecución del Programa de Incentivos Forestales dentro de áreas protegidas. CONAP coordinará con INAB, PAFG y MAGA la aplicación de incentivos para el mantenimiento de zonas de recarga y fuentes de agua, y fomentará el desarrollo de mecanismos de pago por parte de los usuarios del agua. CONAP orientará y apoyará el desarrollo turístico sostenible de los sitios silvestres con potencial, en coordinación con los actores del Cluster de Turismo. CONAP incidirá en el desarrollo del Cluster de Turismo participando en la identificación del potencial turístico del SIGAP, en el desarrollo del marco institucional y normativo para el turismo en áreas protegidas, y en la recuperación de áreas protegidas turísticas en estado crítico. CONAP orientará e incentivará el desarrollo de corredores biológicos en coordinación con el MAGA y el INAB, asistiendo a la iniciativa privada a adoptar usos del suelo que cumplan con este cometido. CONAP promoverá el posicionamiento de un conjunto de áreas silvestres con potencial como producto competitivo en los mercados internacionales de emisiones de carbono, como parte integral de una estrategia nacional frente a los mecanismos internacionales de mitigación del cambio climático. CONAP coordinará con INAB para apoyar a la iniciativa privada en la producción sostenible ex situ de especies de flora silvestre y el aumento de la competitividad de esta actividad en los mercados de nicho internacionales. Para ello creará espacios permanentes de comunicación con productores y compradores para identificar necesidades y diseñar estrategias conjuntas. Además, garantizará procesos técnico administrativos eficientes y amigables de atención a los usuarios. Promoverá también 65


sistemas de certificación de la producción y coordinará con los entes competentes para brindar la necesaria inteligencia de mercados. CONAP promoverá el desarrollo de sistemas de cotos de caza dentro de las áreas protegidas que lo permitan y posean potencial cinegético sostenible. CONAP promoverá activamente que los sistemas de cuentas nacionales y otros espacios de toma de decisión pública y privada incorporen los costos y beneficios socioeconómicos derivados del uso y la conservación de la biodiversidad. D. Monitoreo y Evaluación. El CONAP invertirá en establecer sistemas de monitoreo y evaluación para diversos ámbitos de la gestión de conservación in situ, entre ellos: (i) el desempeño de las acciones planificadas; (ii) la consolidación de las áreas protegidas; (iii) el impacto sobre el mantenimiento y recuperación de la biodiversidad. Para el efecto CONAP utilizará métodos de medición fácilmente aplicables, comunicables y de ser factible, armonizables con otros sistemas de monitoreo en la región centroamericana. 11.2 Participación Social en la Gestión de la Vida Silvestre CONAP socializará la gestión de la vida silvestre, es decir, promoverá la participación de diversos actores e instituciones de la sociedad guatemalteca, a través de tres líneas de acción estratégicas: (i) descentralizar la gestión hacia los niveles más directamente relacionados con los usuarios; (ii) promover activamente y facilitar la participación de grupos clave en la concientización ciudadana; (iii) desarrollar una red social de co-gestores; y (iv) desarrollar un sistema de monitoreo nacional de la gestión de la vida silvestre y de las especies silvestres prioritarias. Líneas de Acción Estratégica A. CONAP descentralizará la mayor parte de la gestión de la vida silvestre hacia aquellos grupos o instituciones que se encuentren más directamente relacionados con los usuarios. Esta estrategia tiene como objeto hacer más efectiva, eficiente y legítima la gestión. Para ello CONAP aportará a dichos grupos o instituciones la orientación necesaria para su actuar (las políticas), las normas o regulaciones específicas a aplicar, financiamiento, información, y capacitación necesarias, entre otros. Por ejemplo, las autorizaciones de colecta de fauna o flora podrían ser otorgadas por los directores de las áreas protegidas; los permisos de caza podrían ser otorgados por las autoridades comunitarias; los centros de rescate deberán ser ofertados por los entes públicos o privados más adecuados, bajo planes de manejo aprobados por CONAP que garanticen la recuperación y mantenimiento de las poblaciones silvestres. B. CONAP desarrollará una red social de co-gestores, integrada por aquellos grupos e instituciones que compartan los objetivos y tengan el deseo de desarrollar capacidades específicas relacionadas con la conservación de la vida silvestre. En este ámbito se encuentran: (i) Los zoológicos como centros potenciales para realizar educación y concientización ciudadana en materia de especies silvestres; denuncia, rescate y rehabilitación de especies traficadas ilegalmente, entre otros. (ii) Coleccionistas privados, como actores que pueden brindar información y monitoreo ligada a las colectas. (iii) Unidades de investigación, como entes generadores de información destinada a la toma de decisiones de manejo; entre otros. C. CONAP promoverá activamente la realización de campañas regionales y nacionales permanentes de educación y concientización ciudadana en materia de conservación de la vida silvestre por parte de grupos clave. Para ello apoyará a organizaciones no gubernamentales, grupos de voluntarios, medios 66


de comunicación masiva, entre otros, a manera de asegurar la existencia permanente de campañas de este tipo en toda la república. D. CONAP diseñará e implementará un Sistema Nacional de Monitoreo de su gestión y de las poblaciones de especies silvestres prioritarias, con el fin de evaluar el impacto de su trabajo y poder readaptar continuamente sus sistemas de gestión local. E. El CONAP invertirá en establecer sistemas de monitoreo y evaluación para diversos ámbitos de la gestión de la vida silvestre, entre ellos: (i) el desempeño de las acciones planificadas; (ii) la capacidad instalada de CONAP y el resto de actores para manejar sosteniblemente la vida silvestre; (iii) el impacto de la gestión sobre el mantenimiento y recuperación de las especies prioritarias. Para el efecto CONAP utilizará métodos de medición fácilmente aplicables, comunicables y de ser factible, armonizables con otros sistemas de monitoreo en la región centroamericana.

11.3

Establecer Alianzas Estratégicas (aplicable a las dos primeras estrategias)

CONAP construirá alianzas estratégicas con otras entidades públicas y privadas para complementar sus propias competencias y garantizar una gestión integral nacional para conservar y usar sosteniblemente de la biodiversidad. Una amplia gama de funciones necesarias para conservar la biodiversidad y mantener la generación de servicios ambientales son competencia exclusiva de otras entidades del Estado además del CONAP. La efectividad de la gestión del CONAP depende de insumos que son generados más efectiva y eficientemente por terceros. La estrategia consiste en establecer alianzas estratégicas con las entidades públicas o privadas que tienen el mandato legal, la capacidad y/o los incentivos para generar condiciones indispensables para el éxito de la conservación in situ y ex situ. Líneas de Acción Estratégica Las principales alianzas estarán en función de lograr: A. Resolver problemas relativos a tierras (acceso, legalización, resolución de conflictos) en las áreas prioritarias (CONTIERRA, FONTIERRA, entre otras.). B. Atender las necesidades de desarrollo agrícola, generación de ingresos y servicios públicos en las zonas de influencia de los sitios silvestres prioritarios (MAGA, Fondos de Inversión Social, ANACAFE, Cluster Forestal, Cámara de Turismo, entre otros). C. Aplicar de forma efectiva las leyes relacionadas con el cumplimiento de la misión del CONAP (Ministerio Público, Policía Nacional Civil, Organismo Judicial). D. Generar el conocimiento necesario para la toma de decisiones (centros de investigación universitarios u otros, entidades de apoyo financiero a la investigación). E. Incentivar el desarrollo de corredores biológicos y/o disminuir la vulnerabilidad ambiental fomentando usos específicos de la tierra (MAGA, INAB, municipalidades, iniciativa privada). F. Generar financiamiento para la conservación (iniciativa privada, ONGs nacionales e internacionales, comisiones del Congreso de la República).

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G. Atender contingencias climáticas derivadas de la vulnerabilidad ambiental (CONRED, MAGA, Ejército Nacional, entre otros). H. El CONAP invertirá en establecer sistemas de monitoreo y evaluación de sus alianzas estratégicas que considere: (i) el desempeño de las acciones planificadas; (ii) la consolidación de las alianzas estratégicas; (iii) el impacto de dichas alianzas estratégicas para el cumplimiento de sus objetivos de gestión. Para el efecto CONAP utilizará métodos de medición fácilmente aplicables y comunicables. 11.4 Gestionar Políticas Públicas Favorables (aplicable a las dos primeras estrategias) CONAP liderará el diseño participativo, la gestión y la adopción de políticas públicas a interior del Estado, que contribuyan al cumplimiento de su misión. Se hará énfasis en introducir los conceptos de corredor biológico y manejo biorregional en las políticas públicas para su operativización en el mediano y largo plazo. La biodiversidad y los servicios ambientales constituyen el capital natural para el desarrollo sostenible, por lo cual su mantenimiento debe ser objeto de una política de Estado que se manifieste a través de todas las políticas macro y sectoriales. Líneas de Acción Estratégica A. Mantener una diálogo de política permanente con el Ministerio de Agricultura y demás entidades respectivas en función de asegurar una política agraria compatible con la misión de CONAP. B. Insertarse en los espacios de toma de decisión relacionados al cumplimiento de los Acuerdos de Paz para: (i) gestionar políticas que reduzcan la presión poblacional y de uso sobre las áreas silvestres. (ii) llegar a consensos sobre la forma de conservar sitios sagrados que se traslapan con áreas protegidas y otras áreas silvestres prioritarias para CONAP. C. Insertarse en los espacios de toma de decisión relacionados con la política energética y minera del país. D. Liderar el desarrollo de una política de Estado sobre el uso sostenible y conservación de ecosistemas acuáticos. Dicha política deberá diseñarse en coordinación con el MAGA y las municipalidades relevantes (de la política se derivarán las funciones y estructuras institucionales más apropiadas), garantizando la participación de los grupos afectados e interesados de la sociedad. Los instrumentos de política deberán contemplar el uso de incentivos, inversiones públicas y otros, no solamente instrumentos normativos. La política deberá sentar las bases para identificar los roles, funciones y estructuras institucionales necesarias para fortalecer la gestión de los ecosistemas y especies acuáticas. E. Liderar el desarrollo de una política de Estado para la conservación y valorización de los recursos genéticos prioritarios. Dicha política deberá diseñarse en coordinación con el MAGA, la CONAMA, la Comisión de Recursos Fitogenéticos y grupos de productores. Los instrumentos de política deberán contemplar el uso de incentivos, inversiones públicas y otros, no solamente instrumentos normativos. La política deberá sentar las bases para identificar los roles, funciones y estructuras institucionales necesarias para fortalecer la gestión de los recursos genéticos. F. Liderar el desarrollo de una política pública de educación y concienciación ambiental ciudadana. Dicha política deberá tener tres componentes básicos, entre otros: (i) un componente de educación formal, asegurando la inserción del conocimiento sobre el medio ambiente y la valoración de la naturaleza como base del desarrollo sostenible, dentro de los pensum de estudio de todos los niveles educativos; (ii) un componente de educación no formal dirigido a grupos específicos clave para el

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cumplimiento de la misión de CONAP; (iii) una campaña pública permanente de información, divulgación y concienciación ciudadana a través de los medios de comunicación. G. Liderar el desarrollo de una política de Estado para el desarrollo turístico en áreas protegidas específicas, que contribuya a generar ingresos para financiar su conservación, a valorizar socialmente la naturaleza y a educar a los visitantes y ciudadanos sobre la biodiversidad. H. Establecer sistemas de monitoreo y evaluación para medir los cambios en el ámbito de las políticas públicas: (i) el desempeño de las acciones planificadas por CONAP; (ii) la condición del marco de políticas existente favorable al cumplimiento de los objetivos de CONAP; (iii) el impacto de dicho marco de política sobre el mantenimiento y recuperación de la biodiversidad. Para el efecto CONAP utilizará métodos de medición fácilmente aplicables y comunicables.

12.

IMPLICACIONES INSTITUCIONALES PARA CONAP

La ejecución de las estrategias y el cumplimiento de los objetivos del Plan 1999–2010 conllevan ciertas implicaciones institucionales. Estas se han organizado en seis áreas interrelacionadas de análisis institucional que son: Estructura: referida a los elementos más estables de la organización, que explican la división del trabajo tanto en forma vertical, de acuerdo a niveles de autoridad y responsabilidad, como horizontal, según la especialización de trabajo. Sistemas: referida a los elementos que integran el trabajo de la organización. Recursos: referida principalmente a los recursos humanos, por ser la principal fuente de valor agregado de la institución, y a los recursos financieros, dada la fuerte dependencia que se tiene de la cooperación internacional. Información y Toma de Decisiones: referida al uso y aplicación de los datos generados por la institución o que le están disponibles, en apoyo a su papel rector y operativo.

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Cultura Organizacional: referida a los elementos valorativos y simbólicos que los miembros de la organización impulsan en su trabajo, y a aquellos que la organización promueve, tales como cambios culturales. Relaciones Interinstitucionales: referido a la forma en que el CONAP desarrollará mucho de su papel rector, a través de la consolidación de relaciones estratégicas con otras organizaciones. Aquí se pondrá atención a los medios para desarrollar dichas relaciones. 12.1 Estructura Un importante y reiterado desafío del CONAP es la descentralización de sus estructuras organizativas y operativas, a ser concretadas a través de las Regiones de Conservación. Como se sabe, la concentración de recursos, información y decisiones en la región metropolitana tiene un impacto negativo sobre el funcionamiento de la institución, en detrimento de su incidencia en el nivel regional y local. La descentralización implica incrementar la capacidad institucional para relacionarse con ejecutores y otros actores políticos y sociales, sobre todo locales (comunidades, ONG, OSC, municipalidades) y articular los intereses de éstos a las estrategias del CONAP a través del establecimiento de la gestión compartida de la biodiversidad. De acuerdo con las modalidades y tendencias actuales de la gestión estatal, el CONAP puede aprovechar su experiencia hasta el presente, de trasladar competencias para compartir la gestión de la biodiversidad como formas eficaces y eficientes de división del trabajo. Las experiencias hasta el presente han probado ser útiles para aumentar la participación de las instancias locales en la ejecución de políticas de conservación y, a la vez, para ir reorientando al CONAP de su rol ejecutor a su rol rector, facilitador y coordinador. Estas experiencias también han permitido desarrollar procedimientos e instrumentos jurídicos y administrativos para vincular al CONAP como organismo rector, a organizaciones no gubernamentales como organismos de apoyo técnico y logístico, y a sociedades civiles organizadas por comunitarios. Estos instrumentos se caracterizan por su facilidad de replicación y pueden facilitar la promoción y suscripción de nuevos contratos para ampliar la cobertura. En complemento de la descentralización administrativa y operativa, deberá contemplarse el reposicionamiento del CONAP dentro del organigrama del Estado. Estudios previos (GSD, 1998; Programa de Modernización del Estado, 1999) evidencian que la ubicación actual del CONAP en el organigrama del Estado, en línea directa de dependencia con la Presidencia de la República, pretendía movilizar apoyo político del más alto nivel. Sin embargo, el mismo se ha hecho paulatinamente menos efectivo a medida que la institución ha madurado. Paradójicamente, esta cercanía y dependencia de la Presidencia de la República ha debilitado la capacidad del CONAP para ejercer con independencia sus funciones rectoras y ejecutoras, y ha significado retrasos en los trámites de administración financiera y de recursos humanos que requieren de autorización superior. Reconsiderar la posición institucional del CONAP requerirá entonces fortalecer el funcionamiento colegiado del Consejo, con lo cual se buscaría ampliar el margen de autonomía de la institución, fortalecer su identidad colegiada y legitimar el carácter integral de sus decisiones y políticas, todo ello congruente con la estrategia de alianzas que el CONAP deberá desarrollar. Al mismo tiempo, al interior del Consejo se requiere un proceso de revisión de la membresía y atribuciones que promuevan la adopción de conductas que reflejen más cohesión entre los miembros y, sobre todo, más compromiso con la misión institucional. El presente replanteamiento estratégico del CONAP, al ser adoptado por el pleno del Consejo, deberá constituir un punto de partida para mejorar la capacidad del CONAP en la negociación con otras instancias. 70


Finalmente, un tema pendiente en materia de estructura se refiere a la necesidad de delimitar y separar estructuralmente las funciones de rectoría sectorial y las funciones ejecutoras (directas o indirectas) de administración y manejo de la biodiversidad. Aparece así la posibilidad de dos estructuras: una primera instancia responsable de la rectoría sectorial, y otra, relativamente autónoma, dedicada a la administración de la naturaleza. Esta última instancia estaría capacitada y, por su naturaleza y ubicación, posibilitada para garantizar la integración de las áreas protegidas en que las actividades de conservación no se vean afectadas por, pero a la vez no constituyan impedimento para, realización de actividades de tipo productivo, comercial, turístico, de investigación, entre otras, que sean ecológicamente sostenibles. 12.2 Sistemas Derivado del punto inmediatamente anterior, un primer reto en el área de sistemas es la necesidad de coordinar las estructuras y funciones de rectoría con las de administración de la biodiversidad. Actualmente todas las actividades de aprovechamiento constituyen amenazas a la biodiversidad, o al menos son vistas potencialmente como tales, dificultando a CONAP una actuación estratégica para lograr equilibrios políticos y técnicos entre sus costos y sus beneficios. Segundo, el desarrollo de los sistemas se refiere a la integración de los procesos de planificación, supervisión y evaluación que realiza el CONAP. De forma prioritaria, ello deberá orientarse a asegurar que la relación con ONG, Organizaciones de la Sociedad Civil (OSC) y municipalidades efectivamente se traduzca en actividades que hagan operativas las políticas de desarrollo de valores y prácticas comunitarias consistentes con la conservación. Esto significa desarrollar cada sistema en su interior. En el caso de la planificación, por ejemplo, supone desarrollar e implantar un modelo de planificación participativa que integre intenciones y compromisos comunitarios, no gubernamentales y gubernamentales. También requiere integrar los sistemas entre sí, de forma que, por ejemplo, el sistema que se aplique para evaluar las actividades y desempeño de ONGs o de sociedades civiles concesionarias responda a los criterios convenidos en el diseño de la planificación participativa. Como parte de lo planteado a nivel de estructura, resulta prioritario que el CONAP desarrolle una relación orgánica entre el Centro y las unidades descentralizadas. Dentro de ellas deberá asociarse de forma consistente la responsabilidad, la autoridad y los recursos. En términos operativos, debe lograrse la puesta en valor y uso de los manuales de atribuciones, funciones, inducción, manejo de personal, ya existentes y los instrumentos de gestión (manuales y reglamentos) a fin de promover el funcionamiento desconcentrado y/o descentralizado. 13.3 12.3 Recursos A. Recursos Humanos. Se relaciona con la idoneidad del personal para garantizar la ejecución del Plan Estratégico. Para ello, la gestión de recursos humanos (selección, capacitación y mantenimiento del personal) deberán definirse y tener prioridad en relación con las nuevas funciones, ya sea de rectoría o de administración, que asumirá la entidad. En términos de operación deberá propiciarse la constitución de equipos técnicos altamente diversos y competentes para conocer, evaluar y actuar en temas asociados a la delicada relación entre conservación y aprovechamiento sostenible. Ello incluye como temática, entre otros:

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Biología de la conservación Administración de áreas protegidas Análisis económico de productos y servicios ambientales Métodos y técnicas de apoyo técnico a los usuarios, notablemente municipalidades, ONG y OSC Visión empresarial y de mercado Análisis, diseño y gestión políticas Diálogo y negociación interinstitucional Interpretación y aplicación de la legislación ambiental Técnicas y modalidades de coadministración y cogestión Dirección y facilitación de procesos de participación social Gestión financiera agresiva y sistemática Educación ambiental. Este esfuerzo debe transcurrir en paralelo a una política salarial competitiva que facilite la incorporación y mantenimiento de personal calificado. Un aspecto especialmente ineludible, si se ha de adquirir un perfil como agente rector, será desarrollar en el personal del CONAP habilidades para la negociación y el liderazgo sectorial. B. Recursos Financieros. CONAP deberá fortalecer progresivamente sus recursos financieros con fondos propios. Esto implica que en un lapso de diez años, se hayan proveído los recursos necesarios para que el funcionamiento institucional no se altere y deteriore con el previsible retiro de los programas de cooperación internacional, los cuales constituyen actualmente una fuente de financiamiento importante que complementa los recursos nacionales. Esto es especialmente importante para el funcionamiento de las ocho oficinas regionales que tiene actualmente CONAP. Lo anterior obliga a reconocer la responsabilidad y la función de gestionar el financiamiento como una atribución de una unidad específica dentro de la institución. El financiamiento para alcanzar los objetivos del CONAP debe provenir de tres fuentes principales: (i) aportes apropiados del Presupuesto Nacional, (ii) estrategias agresivas de recaudación internacional que optimicen el uso de la cooperación extranjera mientras ésta continúe siendo accesible al país, (iii) estrategias creativas de captación de recursos financieros por distintos bienes y servicios producidos por el CONAP, el SIGAP o la biodiversidad en general, y (iv) políticas y estrategias de internalización de costos ambientales dentro de la economía nacional. 12.4 Información y Toma de Decisiones El compromiso estratégico del CONAP con el ámbito técnico de la conservación implica ineludiblemente contar con y movilizar información técnica, tanto teórica como empírica, que permita justipreciar y reconocer prioridades en la situación de biodiversidad nacional, apoyar la toma de decisiones, y monitorear el impacto de la gestión sobre la biodiversidad. El compromiso estratégico con aumentar y evidenciar los aportes de la conservación a la economía nacional también exige los recursos de información (datos, técnicas y modelos teóricos) para analizar los costos y beneficios de la conservación y el aprovechamiento (sostenible y no sostenible) de la naturaleza. De forma más genérica, todo esto implica desarrollar información (ya sea directamente, por concesión, subcontratación o convenio) sobre la valoración económica del medio ambiente. 12.5 Cultura Organizacional Las implicaciones en esta área empiezan por el cambio de valoración que la institución y el personal asignan a su trabajo, la cual deberá modificarse progresivamente, desde una acentuada asignación de valor al proceso de trabajo y su consecuente esfuerzo, hasta la valoración de resultados. Esta última asignación de valor es necesaria como punto de partida y horizonte en la definición del perfil y las iniciativas de formación y capacitación del personal. También deberá propiciarse la valoración en su justa medida de la 72


conservación y del uso sostenible de la naturaleza, de tal forma que los participantes de una y otra actividad no sean vistos como contrincantes inevitables, sino más bien como aliados estratégicos. CONAP deberá hacer un esfuerzo especial para desarrollar una visión en la cual la naturaleza pueda ser interpretada y representada como un objeto económico incorporable a la contabilidad nacional, tanto financiera como no financiera, y sobre la cual se pueda entonces dialogar con otros actores económicos y políticos en términos que les sean relevantes. Sólo en la medida en que el CONAP pueda desarrollar una cultura con este grado de flexibilidad estratégica, podrá desarrollar el legítimo liderazgo sectorial e interinstitucional necesario. 12.6 Relaciones Interinstitucionales CONAP deberá desarrollar relaciones estratégicas con tres tipos de actores: a) aquellos involucradas con el uso (sostenible y no sostenible) de los recursos naturales; b) aquellos involucrados con el combate a las amenazas a la biodiversidad, y c) aquellos que pueden contribuir con recursos de cualquier tipo por compartir los mismos objetivos que CONAP. Para ello deberá conformarse diversas entidades coordinadoras, con intervención del Secretario Ejecutivo y otros funcionarios del más alto nivel de las instancias técnicas y jurídica de las respectivas instituciones, para negociar la suscripción de convenios intersectoriales e interinstitucionales. También será necesario vincularse con actores internacionales para coordinar la conservación en espacios geográficos y sociales que trascienden a los límites políticos del Estado guatemalteco. Notables en esto son las relaciones con la institucionalidad mexicana y beliceña en materia de “problemas verdes”, y con Honduras en materia de “problemas azules”. Los objetivos en materia económica establecen fuertes implicaciones en términos de relacionarse con actores económicos nacionales (empresarios, Ministerio de Economía), regionales y locales (municipalidades y pequeños y medianos empresarios), y actores internacionales, especialmente en lo relacionado con la exportación de productos basados en la vida silvestre, la promoción del turismo, la certificación verde, entre otras. Lo anterior implica fortalecer las capacidades de la institución para negociar con actores locales y de la sociedad civil, y para analizar permanentemente el contexto. El Anexo 3 resume las implicaciones e intervenciones institucionales necesarias a través de una Agenda de Cambio.

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13.

INDICADORES

El CONAP identificará, seleccionará y evaluará, con métodos y la frecuencia apropiada, un conjunto de variables que determinen el grado de éxito bajo el cual se están alcanzando los objetivos definidos en el Plan Estratégico. La observación de estas variables identificará los impactos positivos que tienen lugar en la biodiversidad nacional, así como aquellos impactos negativos que deben identificarse oportunamente y eliminarse. El CONAP también impulsará, en el marco del presente plan, la formulación de planes estratégicos regionales, de tal manera que la gestión de la biodiversidad incluya las particularidades de cada región del país. En el siguiente cuadro se presenta un conjunto básico de indicadores para evaluar el grado de cumplimiento de los objetivos nacionales del CONAP.

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75


OBJETIVOS

Consolidar la conservación de un conjunto de áreas silvestres terrestres y acuáticas prioritarias.

Elevar el nivel de conocimiento sobre de especies silvestres consideradas prioritarias.

LOGRADO EN EL AÑO

INDICADORES DE EXITO Se ha elaborado un listado de áreas protegidas/silvestres prioritarias para la conservación en las cuales enfocar los esfuerzos del SIGAP. Todas las Reservas de Biósfera y Parques Nacionales cuentan con un puntaje de 4 puntos al ser evaluadas con base en los Indicadores de Consolidación de Sitios adoptados por CONAP 7 (ver Anexo 3). Las áreas protegidas/silvestres prioritarias para la conservación tienen un promedio de cuatro 4 puntos al ser evaluadas con base en los Indicadores de Consolidación de Sitios1. Se ha establecido presencia física en el 100% de las áreas protegidas que conforman el SIGAP. Se han definido las Unidades de Conservación Regionales y éstas cuentan con sus respectivos Consejos Regionales de Administración. El SIGAP cuenta con un conjunto suficientemente extenso de entidades públicas y privadas con capacidad significativa para administrar y manejar las áreas protegidas / silvestres prioritarias para la conservación. El país cuenta con un conjunto de áreas protegidas/silvestres prioritarias para la conservación y representan apropiadamente todas las zonas de vida de Guatemala.

Se ha elaborado el listado de especies prioritarias para la gestión de la vida silvestre en el país con base en los criterios delineados en el Reglamento de la Ley de Areas Protegidas. Existen sistemas de información actualizados y accesibles utilizados sistemáticamente para la toma de decisiones de gestión de las especies silvestres prioritarias. Se conoce el estado de las poblaciones naturales de las especies prioritarias. Existen y se aplican normas e incentivos para el uso sostenido y la conservación de la mayoría de especies prioritarias.

7

1999-2000 2006 2010 2006 2002 2004 2005

2000 2002 2005 2005

Indicadores de Consolidación de Sitios. 1997. Adaptación hecha por CONAP de los Indicadores de Consolidación de Sitios elaborados por el Programa Parques en Peligro, ( The Nature Conservancy., 1997)

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OBJETIVOS

Disminuir las tendencias actuales de amenaza y extinción de especies silvestres consideradas prioritarias.

LOGRADO EN EL AÑO

INDICADORES DE EXITO La tasa de deforestación que amenaza las áreas protegidas silvestres se ha estabilizado y reducido a cero. Se ha fortalecido la restauración ecológica de zonas prioritarias deforestadas. La carga anual de contaminantes que se vierten en los cuerpos de agua prioritarios ha disminuido significativamente con respecto al final del año 2000. Las poblaciones de especies prioritarias se encuentran en estado de recuperación. La cantidad de decomisos de fauna y flora silvestre ha disminuido en un 75% con respecto al final del año 2000.

Aumentar y evidenciar la participación en el Producto Interno Bruto, de las actividades económicas compatibles con la conservación de la biodiversidad, el patrimonio arqueológico, los sitios sagrados, el valor escénico del paisaje, la generación hídrica y energética renovable, y la estabilidad ambiental.

Existen nuevos o mayores niveles de incentivos para promover el manejo forestal productivo y la recuperación o conservación de ecosistemas naturales. Existen nuevos mecanismos de mercado que reconocen los beneficios de la conservación de áreas naturales y permiten generar beneficios económicos directos o indirectos (turismo basado en áreas protegidas/silvestres; fijación de carbono; recarga/generación hídrica; comercialización de especies silvestres reproducidas ex situ y certificadas; comercialización de productos agroforestales certificados, entre otras).

Fortalecer los valores sociales y las prácticas que propician la conservación de la naturaleza entre la sociedad guatemalteca, particularmente entre los actores sociales relacionados directamente con las áreas naturales y el uso de los recursos naturales.

Un 75% de la superficie del SIGAP es administrada activamente por distintas expresiones organizadas de la sociedad civil. Las políticas públicas y sectoriales han incorporado los conceptos de conservación y uso sostenible, propiciando medidas más compatibles con la misión de CONAP. Las organizaciones no gubernamentales y de voluntarios que apoyan la conservación de la naturaleza se han ampliado y un número significativo desarrolla campañas de educación y concientización ciudadana con apoyo financiero y técnico de CONAP. Existe una conciencia ciudadana significativamente mayor que al final del año 2000, sobre el valor e importancia de conservar la riqueza natural y estabilidad ambiental del país.

36

2005 2003 2010 2010 2005

1999 - 2010

1999 - 2010

2004 2001 2001 2005


OBJETIVOS

LOGRADO EN EL AÑO

INDICADORES DE EXITO

Consolidar una estructura organizacional apropiada, ubicada estratégicamente dentro del aparato del Estado.

CONAP cuenta con oficinas en todas las Regiones de Conservación. CONAP se ha convertido en una institución con alto nivel de autonomía, con una estructura organizacional que responde a sus funciones, con capacidad para atraer y mantener personal altamente calificado, ubicada estratégicamente dentro del organigrama del Estado.

2002

2002

Asegurar un presupuesto apropiado y una ejecución presupuestaria alta y efectiva; y desarrollar fondos para atender temas específicos y conservar sitios prioritarios.

El presupuesto anual ha aumentado sistemáticamente y se mantiene en un nivel mínimo anual de US$ 10 millones. La ejecución presupuestaria anual se ha mantenido por arriba del 90%. El manejo presupuestario tiene altos grados de efectividad, eficiencia y transparencia. Un 50% de las áreas silvestres prioritarias cuentan con su fondo patrimonial. El FONACON cuenta con un capital básico de US$ 30 millones. Se han establecido mecanismos para la internalización de costos ambientales en el uso de la biodiversidad y los servicios ambientales. CONAP cuenta con infraestructura física propia y apropiada para el desarrollo de sus funciones nacionales

Contar con un marco funcional de políticas con sus respectivos instrumentos (entre ellos, la Estrategia Nacional de Biodiversidad, el Plan Director del SIGAP y otros), para alcanzar los objetivos ecológicos, económicos y sociales.

Existe un marco de políticas explícito y aprobado por el Consejo Nacional de Areas Protegidas que orienta la gestión de la institución a nivel central y regional.

37

2002

1999-2010 1999-2010 2005 2005 2001-2010 2003

1999-2000


OBJETIVOS

Monitoreo

LOGRADO EN EL AÑO

INDICADORES DE EXITO Existen sistemas de monitoreo y evaluación sobre la biodiversidad operando. Se monitorea y evalúa sistemáticamente el cumplimiento de las actividades planificadas por CONAP. Se evalúa sistemáticamente el impacto de las actividades realizadas por CONAP sobre la conservación de la biodiversidad, la consolidación de las áreas protegidas y la generación de servicios ambientales clave. Se evalúa sistemáticamente el impacto de la conservación in situ en la economía nacional.

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2000 1999-2010 1999-2010 1999-2010


14.

REFERENCIAS

Alvarez, Nidia, 1998a, Diagnóstico de uso de la vida silvestre en Guatemala: Fauna ex situ [Informe], CONADIBIO, Guatemala. Asociación de Investigación y Estudios Sociales (ASIES). 1994. El Minifundio en Guatemala. Guatemala. Austin, George, Nick Haddad, Claudio Méndez, Thomas Sisk, Dennis Murphy, Allan Launer, Paul Ehrlich. Annotated Checklist of the Butterflies of the Tikal National Park, Area of Guatemala. Tropical Lepidoptera, Vol 7, No. 1, 1996. Ayala, Helmer. 1999. La Producción Agrícola y los Recursos Genéticos. Documento de la Estrategia Nacional para la Conservación y Uso Sostenible de la Biodiversidad. CONAP/CONAMA/MAGA. GEF/PNUD. Guatemala. Cano, Enio. 1999. Universidad Del Valle de Guatemala. Comunicación personal. CONAP. 1999a. Memoria de Labores 1998. Guatemala. CONAP. 1999b. Lista Roja. Departamento de Vida Silvestre del Consejo Nacional de Areas Protegidas. Guatemala. Corrales, Lenin. 1998. Representatividad ecológica del Sistema Guatemalteco de Areas Protegidas SIGAP- y propuesta de acciones de corto plazo para su fortalecimiento. Consejo Nacional de Areas Protegidas (CONAP) y Plan de Acción Forestal para Guatemala. Guatemala. Estrategia Nacional para la Conservación y Uso Sostenible de la Biodiversidad. 1999. CONAMA, CONAP y MAGA. Con el apoyo de GEF/PNUD. Guatemala. GSD, Consultores Asociados, Modernización Institucional de CONAP, 1998. Guatemala. Hernández, Juan Fernando, 1998, Diagnóstico-base para toma de decisiones por áreas. Subcomponente: Uso Actual de la Vida Silvestre (Flora) [Informe], CONADIBIO, Guatemala. López Velázquez, P. 1998. Potencial del carbono y fijación de dóxido de carbono de la biomasa en pie por encima del suelo en los bosques de la República de Guatemala (por publicarse). MAGA. 1997. Plan de acción estratégico del sistema subsectorial hidrobiológico. (Documento borrador). Unidad de Políticas e Información Estratégica del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación, Guatemala.

MAGA. 1998. Marco de Funcionamiento de Políticas. Serie de Documentos GEPIE, No. 1. Guatemala. Maldonado, Tavico y Navas, 1999. Las Areas Silvestres de Guatemala, ¿Tienen Amenazas?. Documento de la Estrategia Nacional para la Biodiversidad. CONAP/CONAMA/MAGA. Guatemala. Olson D., Dinerstein, E., Canevari, P., Davidson, I., Castro, G., Morisset, V., Abell, R., and Toledo, E.; eds. 1998. Freshwater Biodiversity of Latin America and the Caribbean. A Conservation Assessment. Biodiversity Support Program. Washington, D.C. Orantes, Patricia. 1999. El Uso de la Vida Silvestre en Guatemala. Documento de la Estrategia Nacional para la Biodiversidad. CONAP/CONAMA/MAGA. Guatemala.

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PAFG (Plan de Acci贸n Forestal para Guatemala). 1999. Resumen Ejecutivo del Sector Forestal de Guatemala. Ministerio de Agricultura, Ganader铆a y Alimentaci贸n. Guatemala. The Nature Conservancy. 1997. Protected Areas Consolidation Scorecard. Parks in Peril Program. Washington, D.C. Villar, Luis. 1998 (a). La Flora Silvestre de Guatemala. Editorial Universitaria. Universidad de San Carlos de Guatemala. Guatemala. Villar, Luis. 1998 (b). La Fauna Silvestre de Guatemala. Editorial Universitaria. Universidad de San Carlos de Guatemala. Guatemala.

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ANEXO 1

GLOSARIO APROVECHAMIENTO DE FAUNA Y FLORA SILVESTRE: Es el uso sostenido que se hace de la vida silvestre, pudiendo ser con fines comerciales, deportivos, de investigación, exhibición y/o educación, así como afición. Se excluye el aprovechamiento para autoconsumo individual. AREAS DE INTERES PARA LA CONSERVACIÓN: Son territorios, terrestres o acuáticos, sobresalientes por algún rasgo de importancia para conservar la biodiversidad del país, ubicada fuera de áreas protegidas legalmente declaradas, generalmente de propiedad privada y dominadas por agropaisaje, en los cuales se promoverá la conservación y la restauración de la diversidad biológica. AREAS SILVESTRE O PROTEGIDAS: Son territorios, terrestres o acuáticos, que tienen por objeto la conservación, el manejo racional y la restauración de la flora y la fauna silvestre, recursos conexos y sus interacciones naturales y culturales, que tengan alta significancia por su función o sus valores genéticos, históricos, escénicos, recreativos, arqueológicos y protectores, de tal manera de preservar el estado natural de las comunidades bióticas, de los fenómenos geomorfológicos únicos, de las fuentes y suministros de agua, y de aquellos servicios ecológicos necesarios para mantener opciones de desarrollo sostenible. AREAS PROTEGIDAS LEGALMENTE DECLARADAS: Son aquellas áreas declaradas como protegidas por medio de un Acuerdo Gubernativo, Acuerdo Ministerial o un Decreto del Congreso de la República. ASENTAMIENTOS HUMANOS: Se entenderá como la radicación de un determinado conglomerado demográfico, con el conjunto de sus sistemas de convivencia, en un área físicamente localizada, considerando dentro de la misma los elementos naturales y las obras materiales que la integran. BIODIVERSIDAD: También llamada diversidad biológica, es la variabilidad de organismos vivos de cualquier fuente, ya que sea que se encuentren en ecosistemas terrestres, aéreos, marinos, acuáticos o en otros complejos ecológicos. Comprende la diversidad dentro de cada especie, así como entre las especies y los ecosistemas de los que forma parte. Para los efectos de este Reglamento, se entenderán como comprendidos en el término de biodiversidad, los elementos intangibles como son: el conocimiento, la innovación y la práctica tradicional, individual o colectiva, con valor real o potencial asociado a compuestos bioquímicos/genéticos, protegidos o no por los sistemas de propiedad intelectual o sistemas sui generis de registro. BIOPROSPECCION: La búsqueda sistemática, clasificación e investigación para fines comerciales de nuevas fuentes de compuestos químicos, genes, proteínas, microorganismos y otros productos con valor económico actual o potencial, que se encuentran en la biodiversidad. BIOTECNOLOGIA: Cualquier aplicación tecnológica que use sistemas biológicos, organismos vivos o derivados de ellos para hacer o modificar productos o procesos de un uso específico. CATEGORIA DE MANEJO: Clasificación de las áreas protegidas por los objetivos de conservación que representan y los bienes y servicios que generan. CENTRO DE RESCATE: Es un área destinada preferentemente a albergar y recuperar para devolver a sus sitios de origen, especies silvestres que por decomiso, donaciones y otras situaciones eventuales deben ser manejadas por el tiempo estrictamente necesario en estas condiciones de cautiverio. 38


CITES: Son las siglas que identifican al Convenio Internacional para el Comercio de las Especies de Fauna y Flora Silvestre Amenazadas de Extinción. CO-ADMINISTRACION: Es una situación en la cual uno o varios grupos de interés o socios, generalmente instituciones de gobierno, con organizaciones privadas, y organizaciones comunitarias, están involucrados sustancialmente en la administración de un área protegida. Generalmente se entiende por un arreglo institucional entre usuarios locales, grupos de interesados en la conservación de la naturaleza y las agencias gubernamentales encargadas de la administración de los recursos de la nación. CONOCIMIENTO: Producto dinámico generado por la sociedad a lo largo del tiempo y por diferentes mecanismos, comprende lo que se produce en forma tradicional, como lo generado por la práctica científica. CONSERVACION: La Gestión dirigida a la protección, a la utilización, y a la restauración de la biosfera por el ser humano, de tal suerte que produzca el mayor y sostenido beneficio para las generaciones actuales, pero manteniendo la calidad de los recursos y su potencialidad para satisfacer las necesidades y las aspiraciones de las generaciones futuras. CONSERVACION EX SITU: Mantenimiento de los elementos de la biodiversidad fuera de su hábitat naturales, incluidas las colecciones de material biológico. CONSERVACION IN SITU: Mantenimiento de los elementos de la biodiversidad dentro de ecosistemas y hábitat naturales. Comprende también el mantenimiento y la recuperación de poblaciones viables de especies en sus entornos naturales; en el caso de las especies domesticadas o cultivadas, en los entornos en donde hayan desarrollado sus propiedades específicas. CONCESION: Acción y efecto de conceder, dar, u otorgar, específicamente cuando se refiere a un servicio público. La concesión es un acto de derecho público, mediante el cual el Estado delega en una persona o en una empresa particular una parte de su autoridad y de sus atribuciones para la prestación de un servicio de utilidad general. CORREDOR BIOLOGICO: Territorios terrestres o acuáticos, que se delimitan y manejan para servir de uniones o conectores biológicos entre dos o más áreas protegidas. Su principal función es la de evitar el aislamiento de poblaciones biológicas, es decir, permitir los movimientos estacionales y la dispersión de individuos o poblaciones de flora y fauna. CORREDOR BIOLOGICO MESOAMERICANO: Sistema de ordenación territorial, organizado y consolidado, a nivel de los países centroamericanos y el sudeste mexicano, compuesto de áreas bajo regímenes de administración especial, incluyendo áreas protegidas de cualquier categoría de manejo más áreas de interés para la conservación, es decir, espacios con sistemas productivos ecológicamente amigables, que brindan un conjunto de bienes y servicios ambientales a la sociedad, proporcionando espacios de concertación social para promover la inversión económica en la conservación y uso sostenible de los recursos naturales y la biodiversidad, con el fin de contribuir a mejorar la calidad de vida de los habitantes. DESARROLLO SOSTENIBLE O SUSTENTABLE: Se le considera como una modalidad del desarrollo económico que postula la utilización de los recursos para la satisfacción de las necesidades de las actuales y futuras generaciones de la población, mediante la maximización de la eficiencia funcional de los ecosistemas a largo plazo, empleando una tecnología adecuada a este fin y la plena utilización de las potencialidades humanas dentro de un sistema institucional que permita la participación de la población en las decisiones fundamentales. 39


DESCENTRALIZACION: Proceso por el cual programas y actividades contribuyen a establecer un nuevo equilibrio de poder en el ejercicio de la autoridad y responsabilidad en torno a la administración de las áreas protegidas y los recursos naturales en general. DIVERSIDAD DE ESPECIES: Variedad de especies silvestres o domesticadas dentro de un espacio específico. DIVERSIDAD GENETICA: Frecuencia y diversidad de los genes o genomas, que provee la diversidad de especies. ECOSISTEMA: Complejo dinámico de comunidades de plantas, animales, hongos y microorganismos y su medio físico, interactuando en un espacio y tiempo definidos, como una unidad funcional. EDUCACION AMBIENTAL: Proceso permanente en el que los individuos y la colectividad cobran conciencia de su medio y adquieren los conocimientos, los valores, la competencia, la experiencia y la voluntad capaces de hacerlos actuar para resolver los problemas del medio ambiente. EFECTIVIDAD DE MANEJO: Proceso por el cual se califica la forma en la cual se administra un área protegida. Esta calificación se construye por una relación de factores de planificación, recursos, gestión, productos e impactos. ENDEMICO: Especie silvestre que habita únicamente en una localidad específica. ESPECIE: Conjunto de organismos capaces de reproducirse libremente entre sí con descendencia fértil. ESPECIE DOMESTICADA O CULTIVADA: Especie seleccionada por el ser humano para reproducirla voluntariamente. ESPECIE EXOTICA: Especie de flora, fauna o microorganismo, invasivo o no, cuya área natural de dispersión geográfica no corresponde al territorio nacional y se encuentra en el país, producto de actividades humanas voluntarias o no, así como por la actividad de la propia especie. ESPECIE NATIVA: Es toda aquella especie que reside en el país en forma natural, de forma permanente o transitoria, para completar su ciclo de vida. FAUNA SILVESTRE: Son las especies animales que subsisten sujetas a los procesos de selección natural, cuyas poblaciones se desarrollan libremente en la naturaleza, incluyendo sus poblaciones menores que se encuentran bajo control del hombre (se excluye a los domésticos). FLORA SILVESTRE: Son todas aquellas especies vegetales que subsisten sujetas a los procesos de selección natural y que se desarrollan libremente en la naturaleza, incluyendo los especímenes de estas especies que se encuentran bajo el control del hombre. HABITAT: Es la parte o lugar del medio ambiente donde existen naturalmente organismos o varias especies en donde los individuos vivos realizan intercambios entre sí y con los factores abioticos en un espacio y tiempo determinado. INNOVACION: Cualquier conocimiento que añada un uso o valor mejorado a la tecnología, las propiedades, los valores y los procesos de cualquier recurso biológico.

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MANEJO: Serie de estrategias tácticas y técnicas que ejecutan las políticas y objetivos de las áreas protegidas y no protegidas, o de poblaciones o ecosistemas en general, con fines de conservación. MANEJO BIOREGIONAL: Es un proceso organizacional que permite proteger, usar y restaurar ecosistemas enteros de una manera sostenible. Se basa en un compromiso hacia la salud de los ecosistemas, en una afinidad espiritual y cultural con las comunidades, con la descentralización política, la autodeterminación y la equidad social. PAIS DE ORIGEN DE RECURSOS GENETICOS: Se entiende el país que posee esos recursos en condiciones in situ. PATRIMONIO CULTURAL: Son aquellos bienes e instituciones, expresiones culturales, materiales y espirituales, que por ministerio de ley o por declaratoria de autoridad lo integren y constituyan bienes muebles o inmuebles, públicos y privados, relativos a la paleontología, historia, arqueología, antropología, arte, ciencia y tecnología y la cultura general, que coadyuven al fortalecimiento de la identidad nacional. Incluye aquellos monumentos, obras, inscripciones o grupos de elementos, instrumentos, enseres o manifestaciones que tengan un valor excepcional de carácter histórico, artístico, religioso o científico. PATRIMONIO NATURAL: Elementos, agrupaciones o formaciones de carácter físico o biológico propiedad de la nación y de la sociedad que la conforma. Lo constituye la flora, la fauna, la energía, el agua, los bosques, el suelo, el paisaje y la biodiversidad. POBLACION: Grupo de individuos afines capaces de entrecruzarse. Una población local se ubica en un área geográfica relativamente pequeña y por su facilidad de entrecruzamiento constituye la unidad evolutiva básica. PROCESOS ECOLOGICOS ESENCIALES: Conjunto de acciones naturales en fases sucesivas que producen bienes y servicios ambientales de utilidad universal. Entre ellos se mencionan la fijación de nitrógeno y la producción de suelos fértiles, y la infiltración y la producción de agua. PROTECCION: Resguardar o defender elementos de la biodiversidad y los recursos naturales de un posible daño o peligro. RECURSO NATURAL: Todo elemento de naturaleza biotico o abiotico susceptible a ser aprovechado en beneficio del hombre (sea o no mercantil); se les clasifica en renovables, que pueden ser conservados o renovados continuamente mediante su explotación racional (tierra agrícola, agua, bosques, fauna), y no renovables, que son aquellos cuya explotación conlleva su extinción (minerales, energéticos de origen mineral). REGION DE CONSERVACION: Es una unidad territorial administrativamente delimitada, en donde se interrelacionan actividades tanto gubernamentales como privadas para encontrar soluciones complementarias orientadas a la conservación de la biodiversidad, y los recursos naturales y culturales. RESCATE DE LA DIVERSIDAD BIOLOGICA: Toda actividad dirigida a recuperar las características estructurales y funcionales de la diversidad original de un área determinada, con fines de conservación. RESTAURACION: Es el manejo de las poblaciones o ecosistemas, orientados a recuperar un equilibrio estable y sus procesos naturales. SECRETARIA EJECUTIVA DEL CONAP: Es la institución rectora y ejecutora de las políticas de estado en materia de áreas protegidas, corredores biológicos y biodiversidad.

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SERVICIOS AMBIENTALES: Elementos o bienes de provecho y utilidad social e individual provenientes de procesos ambientales. Algunos de ellos son mitigación de emisiones gaseosas de efecto de invernadero, producción de agua para uso domestico, industrial o hidroeléctrico, biodiversidad para su uso potencial en farmacia, investigación y mejoramiento genético, mantenimiento de la belleza escénica natural para fines turísticos, y disminución a la vulnerabilidad por desastres naturales. SISTEMA GUATEMALTECO DE AREAS PROTEGIDAS (SIGAP): Conjunto integrado de todas las áreas protegidas y entidades que las administran, a fin de lograr la conservación, rehabilitación, mejoramiento y protección de los recursos naturales del país y la diversidad biológica. USO SOSTENIDO: Es el uso de los recursos naturales renovables en forma continua e indefinida, sin menoscabo de los mismos en calidad y cantidad. VIDA SILVESTRE: Son todas aquellas especies de flora y fauna que se desarrollan natural y libremente en la naturaleza, y aquellas de origen silvestre bajo manejo. VULNERABILIDAD: Grado de debilidad de un sistema (ecológica, económica y social), frente a una amenaza. ZONA DE INFLUENCIA: Zona o región amplia, identificada fuera del área protegida, en las cuales podrían generarse actividades que ejerzan alguna influencia en el área protegida correspondiente, y por consiguiente, donde los entes administradores de las áreas protegidas deberían extender su trabajo.

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ANEXO 2. Modalidades de administración de áreas protegidas y otras áreas silvestres de importancia para CONAP.

AREAS DE PROPIEDAD PUBLICA (O CON ALTO % DE PROPIEDAD PUBLICA) Modalidad de administración

Características típicas del sitio

Aportes básicos de CONAP

Objetivos principales

1. Areas protegidas declaradas, administradas directamente por CONAP.

Sitios estratégicos que requieren de fuerte presencia del Estado. Generan beneficios de relevancia nacional y global.

Conservación de biodiversidad. Generación de servicios ambientales. Protección de valores naturales y culturales únicos.

CONAP tiene la total responsabilidad.

2. Areas protegidas declaradas, administradas por otras entidades centrales del Estado.

Sitios estratégicos que requieren de fuerte presencia del Estado. Generan beneficios de relevancia nacional y global.

Conservación de biodiversidad. Generación de servicios ambientales. Protección de valores naturales y culturales únicos.

Asistencia técnica para diseñar y ejecutar planes maestros y operativos. Acompañamiento para gestionar apoyo. Aplicación oportuna y efectiva de la legislación y normativa Apoyo promocional.

3. Areas protegidas administradas por las municipalidades.

Sitios de tamaño pequeño a intermedio. Generan beneficios de relevancia local o regional. Alta demanda de uso local.

Conservación de Biodiversidad. Oferta de servicios sostenibles locales como recreación, educación ambiental.

Asistencia técnica para diseñar y ejecutar planes maestros y operativos. Contactos y acompañamiento para gestionar apoyo. Aplicación oportuna y efectiva de la legislación y normativa de vida silvestre. Apoyo promocional.

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AREAS DE PROPIEDAD PUBLICA (O CON ALTO % DE PROPIEDAD PUBLICA) Modalidad de administración

Características típicas del sitio

Aportes básicos de CONAP

Objetivos principales

4. Areas protegidas co-administradas entre CONAP y otras entidades de la sociedad.

4.A. Concesiones comunitarias de manejo para la extracción de recursos naturales.

Sitios de tamaño intermedio. Generan beneficios de relevancia local, regional, nacional y global. Amenaza latente de cambio de uso del suelo. Altos costos de una administración directa. Alta demanda de uso por comunidades locales de bajos ingresos.

4.B. Concesiones Industriales de manejo para la extracción de recursos naturales.

Sitios de tamaño intermedio. Generan beneficios de relevancia local, regional, nacional y global. Altos costos de administración directa. Amenaza latente de cambio de uso del suelo. Potencial biofísico para el aprovechamiento maderable sostenible.

Conservación de biodiversidad. Generación de servicios ambientales. Uso integral y sostenible del suelo y de especies de fauna y flora.

Asistencia técnica para diseñar y ejecutar planes maestros y operativos. Apoyo financiero permanente. Apoyo promocional. Contactos y acompañamiento para gestionar apoyo. Aplicación oportuna y efectiva de la legislación y normativa. Monitoreo y evaluación de contratos suscritos.

Conservación de biodiversidad. Generación de servicios ambientales. Uso sostenible de flora maderable.

Contactos y acompañamiento para gestionar apoyo. Aplicación oportuna y efectiva de la legislación y normativa. Promoción de bienes y servicios ambientales. Monitoreo y evaluación de contratos suscritos.

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AREAS DE PROPIEDAD PUBLICA (O CON ALTO % DE PROPIEDAD PUBLICA) Modalidad de administración

4.C. Concesiones para la prestación de servicios públicos.

4.D. Areas protegidas co-administradas entre CONAP y ONGs.

5. Areas protegidas delegadas a otras entidades.

Características típicas del sitio

Sitios de tamaño intermedio. Generan beneficios de relevancia local, regional, nacional y global. Con alto potencial para prestar servicios de forma compatible con los objetivos ecológicos.

Sitios de tamaño grande. Generan beneficios de relevancia local, regional, nacional y global. Altos costos de una administración directa y única por parte de CONAP.

Sitios de tamaño usualmente pequeño. Generan beneficios de relevancia local y regional. Bajos costos de administración por actores locales o privados. Alto sentido de derecho de decisión sobre la administración por actores locales.

AREAS Modalidad de administración

Conservación de biodiversidad. Generación de servicios ambientales. Oferta de servicios sostenibles turísticos, recreativos, de investigación, bioprospección, etc.

Conservación de biodiversidad. Generación de servicios ambientales. Uso sostenible de recursos naturales renovables.

Ofertar servicios turísticos, recreativos y/o educación ambiental a nivel local y regional.

PROTEGIDAS

Características Típicas del sitio

Aportes básicos de CONAP

Objetivos principales

DE PROPIEDAD

Asistencia técnica para diseñar y ejecutar planes maestros y operativos. Apoyo financiero inicial. Contactos y acompañamiento para gestionar apoyo. Aplicación oportuna y efectiva de la legislación y normativa. Apoyo promocional. Monitoreo y evaluación de contratos suscritos.

Asistencia técnica para diseñar y ejecutar planes maestros y operativos. Asignación de personal operativo. Apoyo financiero permanente. Acompañamiento para gestionar apoyo. Aplicación oportuna y efectiva de la legislación y normativa Apoyo promocional. Monitoreo y evaluación de contratos suscritos.

Asistencia técnica para diseñar y ejecutar planes maestros y operativos. Apoyo financiero inicial. Contactos y acompañamiento para gestionar apoyo. Aplicación oportuna y efectiva de la legislación y normativa.

PRIVADA

Objetivos principales

Aportes básicos de CONAP

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AREAS DE PROPIEDAD PUBLICA (O CON ALTO % DE PROPIEDAD PUBLICA) Modalidad de administración

6. Reservas Naturales Privadas (propiedad individual)

7. Reservas comunales (propiedad comunal)

Características típicas del sitio

Aportes básicos de CONAP

Objetivos principales

Sitios de tamaño pequeño intermedio. Generan beneficios de relevancia local o regional. Propietarios con altos incentivos y deseo para administrar el sitio.

Conservación de biodiversidad. Generación de servicios ambientales locales o regionales. Uso sostenible de los recursos naturales renovables.

Asistencia técnica para diseñar y ejecutar planes maestros y operativos. Apoyo financiero temporal. Contactos y acompañamiento para gestionar apoyo. Aplicación oportuna y efectiva de la legislación y normativa de AP y/o vida silvestre. Capacitación a personal técnico y operativo.

Sitios de tamaño intermedio. Generan beneficios de relevancia local o regional. Alta demanda de uso local. Propietarios con altos incentivos y deseo para administrar el sitio.

Conservación de biodiversidad. Generación de servicios ambientales locales o regionales. Uso sostenible de los recursos naturales renovables.

Asistencia técnica para diseñar y ejecutar planes maestros y operativos. Apoyo financiero temporal. Contactos y acompañamiento para gestionar apoyo. Aplicación oportuna y efectiva de la legislación y normativa sobre vida silvestre.

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Anexo 3. Implicaciones Institucionales, Intervenciones Necesarias y Contenidos de una Agenda de Cambio Las implicaciones institucionales ya descritas permiten identificar espacios de intervención y contenidos de una agenda de cambio institucional, los cuales se presentan a continuación acompañados de observaciones complementarias que califican su prioridad, jerarquía y/o factibilidad en las condiciones actuales del CONAP. Estructura y Sistemas Fortalecer el funcionamiento del CONAP de manera descentralizada a través de las Regiones de Conservación, como unidades que preserven la coherencia de las políticas ambientales nacionales a nivel regional y local, y mantengan la relación con el CONAP Central. Diferenciar las funciones y establecer la estructura necesaria para garantizar la distinción entre el propósito de Conservación de la Biodiversidad (mandato prioritario del CONAP) y la gestión de áreas protegidas (orientada a asegurar la integración administrativa y operativa de cada área específica). Continuar el ejercicio de concesionamiento y ensayar otras modalidades de administración para garantizar la cobertura. Sistematizar instrumentos jurídicos y administrativos para continuar la modalidad de concesionamiento y ensayar otras modalidades de administración de áreas protegidas. Desarrollar un sistema de planificación, coordinación, seguimiento y evaluación en conjunto con concesionarios, subcontratistas y actores locales institucionales y comunitarios. Continuar con el desarrollo de estructuras para la administración de fondos rotativos y otros. Recursos Gestionar recursos humanos con orientación a la capacidad técnica, científica, análisis económico de recursos naturales, venta de servicios y productos ambientales, rectoría y liderazgo político, metodologías didácticas y de comunicación. Colocar recursos, autoridad y responsabilidad en grados coincidentes en entidades descentralizadas. Información y Toma de Decisiones Fortalecer la capacidad tecnológica de la institución para disponer interna o externamente de: Bases de datos sobre la situación de los recursos naturales bajo su cargo. Información económica sobre los recursos naturales. Competencia para el análisis económico y de políticas en materia de recursos naturales. Información sobre competencias y desempeño de ejecutores locales y otros actores aliados. 36


Cultura Organizacional Conciliar intereses de conservación y aprovechamiento económico. Conciliar funciones de rectoría y administración. Desarrollar liderazgo sectorial e intersectorial. Promover, a través del establecimiento de espacios no confrontativos, vínculos con actores económicos locales y nacionales y con agentes internacionales del aprovechamiento de los recursos naturales. Buscar relaciones con otros sectores e instituciones implicados con el ordenamiento territorial y la disminución de amenazas a las áreas silvestres y los sistemas naturales en general. Gestionar activamente, directamente a través de otras instancias de gobierno, o por intermedio de instancias bilaterales y multilaterales de cooperación regional o extrarregional, relaciones con actores internacionales de conservación.

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ANEXO 4. Indicadores de Consolidación de Sitios* (Elaborado por el Programa Parques en Peligro de The Nature Conservancy versión de Mayo de 1997, y adaptado por CONAP)

Sitio:

Toda área protegida y área silvestre que recibe apoyo de CONAP.

A. Actividades Básicas de Protección 1. Infraestructura 5= 4= 3= 2= 1=

Existe toda la infraestructura según definición de CONAP. Existe la mayor parte de la infraestructura necesaria para el manejo del sitio (uno o más factores indicados en el nivel 5 faltan o son inadecuados). Existe parte de la infraestructura necesaria para el manejo del sitio, pero faltan componentes importantes. La infraestructura existente para el manejo del sitio es mínima. No existe infraestructura para el manejo del sitio.

2. Personal en el sitio 5= 4= 3= 2= 1=

El número de personas en el sitio es adecuado para llevar a cabo todas las actividades de protección requeridas. El número de personas en el sitio es adecuado para llevar a cabo la mayor parte de las actividades de protección. El número de personas en el sitio es adecuado para llevar a cabo algunas de las actividades de protección requeridas. Pocas personas en el sitio, no las suficientes para llevar a cabo actividades de protección fundamentales. No hay personas en el sitio.

3. Capacitación (+) 5= 4= 3= 2= 1=

Necesidades de capacitación identificadas, un programa sistemático de capacitación ha comenzado. Necesidades de capacitación identificadas, algunos cursos básicos culminados. Necesidades de capacitación identificadas, pero la actividad no ha comenzado aún. Necesidades de capacitación están siendo identificadas. No hay indicio de análisis sistemático de las necesidades de capacitación de personal.

________________

38


*CONAP evaluará permanentemente la efectividad de manejo de las Areas Protegidas, con ésta u otra metodología que considere apropiada, misma que oficializará oportunamente. 4. Tenencia de tierras (+) 5= 4= 3= 2= 1=

Información completa de tenencia de tierras trazada y en uso por la administración del sitio. Cierta información de tenencia de tierras existe y es usada por la administración del sitio. Existe información de tenencia de tierras, pero no es usada por la administración del sitio. Acceso inadecuado a la información de tenencia de tierras. No existe fuente alguna para obtener información de tenencia de tierras.

5. Análisis de amenazas (+) 5= 4= 3= 2= 1=

Amenazas identificadas, priorizadas y atendidas por acción inmediata. Amenazas identificadas y priorizadas, se han diseñado estrategias específicas para atacar amenazas específicas. Análisis de amenazas hecho, pero aún no se ha diseñado una estrategia específica para atacar las amenazas. Análisis de amenazas en desarrollo. No existe análisis de amenazas.

6. Declaración oficial de categoría del sitio (+) 5= 4= 3= 2= 1=

Declaración oficial del sitio que incluye límites correctamente descritos. Propuesta para declaración oficial, que incluye límites correctamente descritos, ha sido presentada a las autoridades correspondientes; no se ha recibido declaración oficial aún. Propuesta para declaración oficial, incluye descripción correcta de e límites, en proceso de preparación. Declaración del sitio existe, con los límites incorrectamente descritos. No existe declaración del sitio.

B. Manejo a Largo Plazo 1. Zonificación del sitio incluyendo zona de amortiguamiento (+) 5= 4= 3= 2=

Zonas del sitio definidas; los usos de suelo corresponden a las normas de uso establecidas para cada zona. Zonas del sitio definidas; los usos de suelo casi siempre corresponden a las normas de uso establecidas para cada zona. Proceso participativo en desarrollo para dividir el sitio en zonas de acuerdo con las tendencias de uso de suelo. Estudios en desarrollo para dividir el sitio en zonas de acuerdo con las tendencias de uso del suelo. 39


1=

No hay división de zonas de uso en el sitio, ni indicios de establecimiento de ellas.

2. Plan de manejo a largo plazo para el sitio (+) 5= 4= 3= 2= 1=

Tanto el plan de manejo a largo plazo, como la estrategia de manejo a nivel de cuencas y corredores (tomando en cuenta amenazas y su impacto) han sido completados y aprobados, y sirven de guía para acciones. Plan de manejo a largo plazo ha sido completado y aprobado, y sirve de guía para el manejo del sitio. Plan de manejo a largo plazo ha sido completado, pero no ha sido ejecutado aún. Plan de manejo a largo plazo en proceso de elaboración. No se ha comenzado la elaboración del plan de manejo a largo plazo.

3. Evaluación de necesidades científicas dentro del programa de conservación (+) 5= 4= 3= 2= 1=

Organizaciones e individuos, locales tanto como internacionales, que se dedican a la investigación y ciencia, trabajan junto con la administración del sitio para atender necesidades de ciencia para la conservación. Necesidades de ciencia para la conservación identificadas, priorizadas y distribuidas, se han contactado organizaciones científicas y de investigación para atender estas necesidades. Necesidades de ciencia para la conservación identificadas y priorizadas. Necesidades de ciencia para la conservación conocidas en términos generales. Necesidades de ciencia de la conservación desconocidas.

4. Desarrollo y ejecución del programa de monitoreo (+) 5= 4= 3= 2= 1=

Información oportuna, resultada del monitoreo, en manos de la administración del sitio; siendo utilizada para propósitos de manejo. Monitoreo oportuno de variables relacionadas a amenazas. Identificación de las variables relacionadas a amenazas; información básica está siendo colectada y clasificada. Alguna información básica está siendo colectada, pero no existe una relación clara con las necesidades de monitoreo (es decir, las amenazas). No existe monitoreo ecológico significativo.

C. Financiamiento a Largo Plazo 1. Estrategia de autosuficiencia para el administrador (+) 5= El administrador está desarrollando de lleno una estrategia para lograr autosuficiencia operacional. 4= El administrador ha diseñado una estrategia para lograr autosuficiencia operacional y ha comenzado su ejecución. 3= El administrador está terminando el diseño de una estrategia para lograr autosuficiencia operacional 2= El administrador está empezando a diseñar una estrategia para lograr autosuficiencia operacional 40


1=

El administrador no cuenta con una estrategia para lograr autosuficiencia operacional.

2. Estrategia de financiamiento a largo plazo para el sitio (+) 5= 4= 3= 2= 1=

Plan de financiamiento a largo plazo terminado, el sitio cuenta con fuentes diversificadas de financiamiento y/o mecanismos locales para cubrir costos del manejo a largo plazo. Plan de financiamiento a largo plazo terminado, fuentes y mecanismos recurrentes y/o sostenibles identificados y/o diseñados. Borrador de plan financiero terminado, fuentes y mecanismos recurrentes/ sostenibles identificados. Planificación financiera en desarrollo. No hay evidencia de planificación financiera o de diversificación de fuentes financieras.

3. Fuentes de financiamiento diversificadas para el sitio 5= 4= 3= 2= 1=

Fuentes diversificadas de financiamiento disponibles para cubrir los gastos del sitio. Fuentes diversificadas de financiamiento disponibles para cubrir gastos del sitio. Identificación de fuentes recurrentes/sostenibles y mecanismos para el sitio y su operación. Identificación de fuentes para el sitio. No hay evidencia de diversificación de fuentes de financiamiento.

D. Apoyo y Participación Locales 1. Comité de manejo (CM) y/o comité asesor técnico (CAT) de amplia base 5= 4= 3= 2= 1=

CM/CAT incluye comunidades del área del sitio y participa de manera activa en las decisiones de manejo. CM/CAT incluye alguna forma de representación comunitaria y en ocasiones participa en las decisiones de manejo. CM/CAT existe, pero no participa en las decisiones de manejo. CM/CAT en proceso de formación. CM/CAT no existe.

2. Participación comunitaria en el uso sostenible de los recursos (+) 5= 4= 3= 2= 1=

Proyectos de uso sostenible de los recursos, bien documentados, en cooperación con las organizaciones comunitarias más importantes de la región. Proyectos de uso sostenible de recursos, bien documentados, incluyen organizaciones comunitarias. Proyectos de uso sostenible de recursos incluyen comunidades o habitantes Proyectos de uso sostenible de recursos en desarrollo, pero no incluyen a las comunidades. No existen proyectos de uso sostenible de recursos. 41


3. Ingresos generados de la conservación del sitio 5= 4= 3= 2= 1=

El sitio genera una porción importante de ingresos y empleos para los residentes locales y regionales. Se generan algunos ingresos y empleos locales. Los ingresos y los empleos generados son limitados. No existe una ventaja económica o social por la presencia del sitio. Líderes locales y comunidades están activamente opuestos a la existencia del sitio.

4. Desarrollo de la agenda política (+) 5= 4= 3= 2= 1=

Existe un plan de política de conservación completo, que promueve la seguridad del sitio con la promoción de los cambios necesarios para lograr esta seguridad. Plan de políticas de conservación, que promueve la seguridad del sitio, completo, algunos cambios de política están siendo promovidos. Plan que busca políticas de conservación apropiadas, ha sido completado. No se ha desarrollado un plan para promover una política de conservación apropiada, pero se toman acciones en cuanto a cambios de política que promuevan la seguridad del sitio cuando es necesario. No se está trabajando para cambiar la política para promover la seguridad del sitio.

5. Programas de educación ambiental que contribuyen al sustento local y a la conservación del sitio 5= 4= 3= 2= 1=

Los programas de educación ambiental tienen efectos positivos medibles en la actitud local hacia la conservación del sitio. Programas de educación ambiental bien establecidos, pero su impacto no ha sido evaluado formalmente aún. Los programas de educación ambiental se están llevando a cabo. Programas de educación ambiental en proceso de diseño. No hay programa de educación ambiental.

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