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PRESENTACIÓN Muchos de nosotros hemos tenido la oportunidad de acercarnos con gran esperanza al documento conclusivo de la V Conferencia del Episcopado latinoamericano y del Caribe, celebrado en la Ciudad de Aparecida, Brasil y nuestra diócesis no ha sido la excepción; inspirados en este valioso documento, hemos establecido las directrices de nuestro II plan diocesano de Pastoral, que nos impulsa a tener una visión de Iglesia de comunión, viva, fraterna participativa, dinámica y discípula y misionera, que responda a los desafíos del mundo actual en orden a consolidar el Reino. Nuestra Iglesia Diocesana preocupado por construir

núcleos de formación de discípulos y misioneros comprometidos para orientar las conciencias ante los grandes debates y temas de conflicto que plantea la cultura moderna, todo con el objeto de conseguir ser más felices en este mundo y aspirar con esperanza a la vida eterna (Cfr. II Plan Diocesano no.278. 309 c). Confiamos que será de un valor inestimable en la vida formativa de nuestros misioneros, pues la temática abarca oportunamente las dimensiones que exige nuestra realidad. Que nuestra Santísima Madre, la morenita del Tepeyac, estrella de la evangelización, acompañe este caminar formativo.

+ Benjamín Castillo Plascencia Obispo de Celaya


INTRODUCCIÓN Para un nuevo talante de fe, de esperanza y de caridad de los católicos, la Iniciación Cristiana que hoy la Iglesia desea recuperar tiene como fundamento y punto de partida una instancia oficial con recursos humanos y materiales específicos: es el kerigma, el anuncio alegre, directo e incisivo de Cristo vivo (cfr. Hech. 2, 22-24; 5, 29-32). Esta premisa que parece repetirse trilladamente en los textos actuales, ciertamente no lo es tanto, ya que no significa simplemente una opción pastoral novedosa sino lo central de la evangelización misma. El anuncio de Cristo vivo y la respuesta de conversión de quien lo acoge es lo que da posibilidad de una Iniciación Cristiana verdadera y de un crecimiento continuo en la fe, pues las personas no profundizarán aquello que nunca les motivó. A nosotros nos toca hoy, emprender el camino que la primera comunidad cristiana fue descubriendo y que es el núcleo de la fe cristiana: después de la decepción de la Cruz, de la negación y la traición, el Resucitado sale a su encuentro y se les adelanta a otorgarles la gracia del perdón. El Resucitado se aparece otorgando la paz, el espíritu, el perdón de los pecados (Jn. 20, 21-23). Y este perdón afianza en ellos la experiencia de fe en el Resucitado. A partir de estos encuentros con el Resucitado y de la recepción del Espíritu, la comunidad apostólica comienza un arduo y responsable ejercicio de formulación de la fe cristiana ¿quién es este hombre? ¿Quién era este hombre que las autoridades mataron y Dios lo ha resucitado? Todas estas preguntas, suscitadas por los últimos acontecimientos, avivan en la comunidad apostólica el interés por fijar los recuerdos en torno a Jesús y realizar la primera formulación de la fe pascual, misma que se ha llamado, el kerigma. Es el núcleo de la predicación apostólica, resumida por Pedro en el discurso de Pentecostés: ―…A éste Jesús Dios lo Resucitó; de lo cual todos nosotros somos testigos…‖ (cfr. Hech. 2, 22-36). Rehacer este camino de fe, implica recorrerlo de forma creativa y nueva, porque es nueva la conciencia actual sobre la necesidad de salvación, la cultura moderna ha desencadenado un proceso de secularización que refleja un cierto ―eclipse de Dios‖ dejando al hombre y a la mujer actual ―escasos de sentido‖. La muerte de Dios se ha


dejado sentir en cierta desorientación existencial e histórica de la humanidad. Sin embargo, estas situaciones no deben representar ánimos pesimistas, sino que por el contrario, el mundo de hoy es un gran campo de evangelización para toda la Iglesia, que pide a gritos la presencia de Dios. De ahí que, el campo formativo para todos los agentes de pastoral, debe ser una labor primordial en cada una de nuestras parroquias, y no solamente se trata de nutrir nuestro intelecto, sino de nutrir todas las áreas de nuestra persona, con éste fin, proponemos mediante este manual, una formación integral y sólida que nos permita alimentar el ser, el saber y el saber hacer de cada formando, por eso, el primer capítulo se compone de 8 temas motivacionales que presentan la realidad y las exigencias actuales del mundo y de la Iglesia, en las que nuestra misma Iglesia nos invita a ser luz viviendo en medio de ellas; los capítulos 2 y 3 preparan el ser de la persona, analizando y facilitando los elementos necesarios para crecer de forma individual y grupal en su realidad humana, motiva a conquistar aquellos deseos que por falta de acompañamiento han quedado rezagados. Los siguientes 2 capítulos (4 y 5), profundizan conceptos fundamentales de pastoral y nueva evangelización, e invita a la práctica mediante una pedagogía inspirada en la misma que usó Jesucristo, Santa María de Guadalupe y la que nos invita emplear nuestra Iglesia de hoy. Los capítulos 6 y 7, se integran por sesiones prácticas que nos conduce a la vivencia del discipulado con su maestro, nos ejercitan en la oración y nos presentan caminos para reencontrarnos con el Resucitado, para renovar nuestra fe y apasionarnos por la evangelización. Esperamos que este trabajo, sea de provecho para nuestra Diócesis y que el Espíritu Santo, que nos asiste en todo momento, nos siga inspirando y llevando a leer los signos de nuestros tiempos.

Dimensión diocesana de catequesis. Celaya, Gto. Pascua 2011


CAPÍTULO I

LA IGLESIA EN MISIÓN OBJETIVO Conocer la realidad social y eclesial desde un punto de vista cristiano, para que el evangelizador sea consciente de la realidad que nos interpela en la misión. TEMÁTICA: SESIÓN INTRODUCTORIA: Llamados a la Misión SESIÓN 1: El adulto en su contexto social SESIÓN 2: El rol que el adulto desempeña en la sociedad SESIÓN 3: La persona necesita de Dios SESIÓN 4: La oferta de la iniciación cristiana a través de la historia (parte I) SESIÓN 5: La oferta de la iniciación cristiana a través de la historia (parte II) SESIÓN 6: ¿Por qué la Iglesia es misionera? SESIÓN 7: Iglesia renovada para tiempos nuevos SESIÓN 8: Nuestra iglesia de Celaya en misión


Sesión Introductoria: LLAMADOS A LA MISIÓN OBJETIVO ESPECÍFICO: Propiciar un ambiente de encuentro fraterno y de orientación para fortalecer el camino que se recorrerá durante el periodo de formación misionera. IDEAS FUERZA: Que nos sintamos a gusto con el grupo que se convertirá en una comunidad de discípulos misioneros, donde experimentaremos un tiempo privilegiado para revitalizar nuestra fe en Cristo. NOTAS PEDAGÓGICAS:  Hacer un ambiente de fraternidad desde el momento de recibir a los participantes. Que se note un ambiente cálido.  Preparar el siguiente material: copias de la oración inicial, hojas de colores, marcadores, cinta masking tape, grabadora, cd instrumental. ORACIÓN INICIAL: El facilitador pide que todos lean en silencio el siguiente texto, Hech 2, 42-45, se les da el tiempo suficiente, luego recitan la siguiente oración: Comunidad Misionera Señor, haz que tus dones se hagan vida en nuestra comunidad. Necesitamos personas que sepan escuchar. Personas que hagan la paz. Personas que construyan la unidad y la comunidad, que equilibren y reconcilien, que den testimonio y que digan la vedad, sin lastimar.

Necesitamos personas en las que tu Espíritu resplandezca, que irradien esperanza y desinteresadamente se comprometan, para Ti y tu Reino. Señor, danos personas capaces de conmover a otros con su actitud, personas que recen y que también hagan realidad esa oración.


Señor, convierte nuestra Comunidad, en una comunidad misionera, digna de ser colaboradora tuya,

en el servicio de la salvación del mundo. Amén.

Dinámica de presentación:   

El facilitador del grupo, entrega a cada participante una hoja de color para que escriba su nombre, empezando por el apellido y se lo pegue en su camisa. Solicita formar grupos por la letra del primer apellido. Formados los grupos se presentan y contestan las siguientes preguntas, darles 10 minutos de tiempo: ¿Dónde vives?, ¿en qué trabajas?, ¿por qué estás aquí?, ¿qué esperas de esta experiencia de formación? Vuelven a sus sillas de trabajo y en la misma hoja cada uno debe escribir que es lo que más le gusta en una o dos palabras ej.: trabajar, escuchar música, dar amistad, rezar, jugar, etc. Se pone música suave y se les pide a los participantes que caminen por el salón, observando a los compañeros y teniendo en cuenta la palabra que escribió en su hoja y que lleva pegada en su camisa. A la orden del coordinador deben formar grupos por identificación de palabras. Se presentan, nombran un moderador, bautizan el grupo con un nombre ej.: (los tolerantes, los amistosos, los piadosos, los misioneros, etc.) y comentan ¿qué esperan de este curso? El facilitador toma la palabra y explica el sentido de todo el curso:

A semejanza de las primeras comunidades cristianas hoy nos reunimos, ―para escuchar la enseñanza de los apóstoles, vivir unidos y participar en la fracción del pan y en las oraciones‖ (Cfr. Hech 2, 42). Somos invitados por el Maestro en la persona de nuestro párroco, a vivir la experiencia que tuvieron los doce discípulos, como nos dice Mc 3, 13-14: ―Llamó a los que Él quiso, para que estuvieran con Él…y para enviarlos a predicar‖. Y esta es la razón fundamental por la que estamos aquí. Dios nos ha convocado para estar con Él y reavivar nuestro compromiso bautismal. Somos invitados para formar esta comunidad de discípulos misioneros en nuestra parroquia y ser una comunidad de amor, llamados a reflejar la gloria del amor de Dios que es comunión y así atraer a las personas y a los pueblos hacia Cristo. (Cfr. DA. 159)


Y por último la vivencia del encuentro con Cristo, será una oportunidad para anunciar a los demás lo que Cristo ―hizo y enseñó‖. Seremos sus testigos, con los católicos alejados del mismo modo que la levadura fermenta la masa. Este espacio que se abre para todos nosotros es un momento de inspiración divina, porque no sólo nos servirá para compartir con los demás, sino que será sobre todo, un momento de formación personal. Ahora bien; ¿cuál es el proceso que vamos a seguir?, ¿cómo hacerle?, ¿de dónde partir? Será un proceso como el que vivieron los primeros discípulos del Señor, para madurar en su fe. Al respecto el Directorio General para la Catequesis (DGC) en sus números del 47 al 49 nos dice:

―La Iglesia, aun conteniendo en sí permanentemente la plenitud de los medios de salvación, obra de modo gradual. El decreto conciliar Ad Gentes ha clarificado bien la dinámica del proceso evangelizador: testimonio cristiano, diálogo y presencia de la caridad (nn. 11-12), anuncio del Evangelio y llamada a la conversión (n. 13), catecumenado e iniciación cristiana (n. 14), formación de la comunidad cristiana, por medio de los sacramentos, con sus ministerios (nn. 15-18). Este es el dinamismo de la implantación y edificación de la Iglesia. Según esto, hemos de concebir la evangelización como el proceso, por el que la Iglesia, movida por el Espíritu, anuncia y difunde el Evangelio en todo el mundo, de tal modo que ella: – Impulsada por la caridad, impregna y transforma todo el orden temporal, asumiendo y renovando las culturas; – da testimonio entre los pueblos de la nueva manera de ser y de vivir que caracteriza a los cristianos; – y proclama explícitamente el Evangelio, mediante el «primer anuncio », llamando a la conversión. – Inicia en la fe y vida cristiana, mediante la « catequesis » y los « sacramentos de iniciación », a los que se convierten a Jesucristo, o a los que reemprenden el camino de su seguimiento, incorporando a unos y reconduciendo a otros a la comunidad cristiana.


– Alimenta constantemente el don de la comunión en los fieles mediante la educación permanente de la fe (homilía, otras formas del ministerio de la Palabra), los sacramentos y el ejercicio de la caridad; – y suscita continuamente la misión, (122) al enviar a todos los discípulos de Cristo a anunciar el Evangelio, con palabras y obras, por todo el mundo. El proceso evangelizador, por consiguiente, está estructurado en etapas o « momentos esenciales »: la acción misionera para los no creyentes y para los que viven en la indiferencia religiosa; la acción catequético-iniciatoria para los que optan por el Evangelio y para los que necesitan completar o reestructurar su iniciación; y la acción pastoral para los fieles cristianos ya maduros, en el seno de la comunidad cristiana. Estos momentos, sin embargo, no son etapas cerradas: se reiteran siempre que sea necesario, ya que tratan de dar el alimento evangélico más adecuado al crecimiento espiritual de cada persona o de la misma comunidad‖. Cada uno de nosotros estamos invitados a recorrer este proceso pero también a acompañar a otros como agentes de pastoral. APLICACIÓN: REFLEXIÓN EN GRUPOS: leer el texto de 1Cor 12, 1-31 ¿Cuándo fue la primera vez que escuchaste el anuncio cristiano? ¿Ha valido la pena conocer a Jesús? ¿Qué esperanzas tienes al recorrer este itinerario de formación, tanto en el ámbito individual como comunitario? ORACIÓN FINAL: Ahora en los mismos grupos de trabajo, elaboraremos una oración en la que le demos gracias al Señor Jesús por habernos escogido entre todo su pueblo para ser sus apóstoles en la comunidad parroquial. Cada grupo expresa su oración y al concluir dice el resto de los grupos:

Te damos gracias Señor. Se concluye con la oración de consagración a la virgen. ¡Oh Señora mía, Oh Madre mía! Yo me ofrezco enteramente a ti; y en prueba de mi amor de hijo, te consagro en este día: Mis ojos, mis oídos, mi lengua, mi corazón; en una palabra, todo mi ser. Ya que soy todo tuyo, Madre buena, guárdame y defiéndeme como cosa y posesión tuya. Amén


Sesión 1 EL ADULTO EN SU CONTEXTO SOCIAL OBJETIVO ESPECÍFICO: Tener una visión general de la realidad, para que conociéndola, los interlocutores sean conscientes de cómo afecta en nuestro diario vivir y cuál debe ser nuestra actitud ante ella. IDEAS FUERZA: Mirar desde la fe el contexto social que cada vez es más complejo. NOTAS PEDAGÓGICAS:  Ser equilibrados en los aspectos positivos y negativos que se viven en nuestro país, sin olvidar que el adulto es el actor fundamental de nuestra sociedad.  Pliegos de papel bond, marcadores, revistas, tijeras, resistol, hojas con los cantos y oraciones. ORACIÓN INICIAL El facilitador hace la siguiente lectura, Is 58, 7- 10. Les da un momento de contemplación, después les pide reflexionen las siguientes preguntas: ¿Qué actitudes nos pide Dios con respecto a nuestros hermanos? ¿Cuál será la respuesta de Dios para aquellos que actúan según su voluntad? ¿Cómo sería la vida de un pueblo o de un país que vive bajo estos criterios? Y se concluye recitando la siguiente oración:

Espíritu Santo, te consagramos nuestra Patria, intercede y vela por quienes vivimos en ella, no dejes que nos perdamos por caminos sin Dios. Espíritu de paz, perdón y misericordia, líbranos de la violencia y la discordia. Enséñanos a hablar las lenguas siempre nuevas de la fraternidad. Espíritu de alegría, consuelo y fortaleza,

sánanos del desánimo, el miedo y la tristeza. Espíritu de generosidad y de justicia, apártanos del egoísmo y la avaricia e inspíranos acciones para crear condiciones que permitan a todos vivir con dignidad. Tú eres la Fuente de la Vida, rescátanos con tus dones, tus frutos y carismas.


Ilumina nuestra tierra, renueva las naciones, ven como en Pentecostés e

incendia con tu Fuego de amor los corazones. Amén

INTRODUCCIÓN La situación de nuestro país, como lugar teológico necesita ser escudriñado para descubrir la voz de Dios que nos invita a cooperar en la construcción de la historia de la salvación. Mirar desde la fe la realidad social es un deber de todos los cristianos, a fin de dialogar con ella y aceptar su interpelación (LG 5-7) Al hacerlo estamos cumpliendo con la misión que Jesús nos ha encomendado. Por eso, nos abrimos a la novedad para descubrir los valores de la postmodernidad: + Los descubrimientos científicos + La educación como medio de progreso + Búsqueda de sentido y necesidad de Dios + Relaciones humanas espontáneas, auténticas e igualitarias + Existe una mayor apertura a la pluralidad + Las manifestaciones de diversas religiones + Mayor sensibilidad ante la calidad de vida + Gran sentido comunitario Los anhelos que se expresan en las denuncias contra la violencia, la corrupción y otros males igualmente graves y generalizados, nos hablan de que queremos construir un nuevo país donde haya armonía en las relaciones, donde haya respeto, aceptación y diálogo. Hay algunas urgencias por las que el país quiere transitar, como es la democracia, la justicia social y la lucha contra la corrupción. A la luz de la fe, vemos que es un escándalo y contradicción con el ser cristiano, la creciente brecha entre ricos y pobres (Cfr. Juan Pablo II, Disc. inaugural III. 2 AAS LXXI, p. 199). El lujo de unos pocos se convierte en insulto contra la miseria de las grandes masas. Esto es contrario al plan de Dios Creador. Esta situación de angustia y dolor la Iglesia lo ve como un pecado social, más grave aun cuando se vive en países que se llaman católicos. El más devastador y humillante flagelo es la situación de inhumana pobreza en que viven millones de hermanos, por ejemplo: La mortalidad infantil, la falta de vivienda adecuada, los problemas de salud, salarios de hambre, el desempleo y subempleo, la desnutrición, inestabilidad laboral, migraciones masivas, forzadas y desamparadas.


Analizando esta situación descubrimos que esta pobreza no es casual, sino producto de situaciones y estructuras económicas, sociales y políticas, produciendo ―ricos cada vez más ricos a costa de pobres cada vez más pobres " (Juan Pablo II, Discurso inaugural III, 3. AAS LXXI, p. 201). La situación de extrema pobreza generalizada, adquiere en la vida real rostros muy concretos en los que deberíamos reconocer los rasgos sufrientes de Cristo, que nos cuestiona e interpela: Rostros de niños golpeados por la pobreza desde antes de nacer, niños vagos y muchas veces explotados, fruto de la pobreza y desorganización familiar. Rostros de jóvenes desorientados por no encontrar su lugar en la sociedad, por falta de oportunidades; de capacitación y ocupación. Rostros de indígenas que viviendo marginados y en situaciones inhumanas se pueden considerar como los pobres entre los pobres. Rostros de campesinos privados de tierra, sometidos a sistemas de comercialización que los explotan. Rostros de obreros, mal retribuidos y con dificultades para organizarse y defender sus derechos. Rostros de subempleados y desempleados, despedidos por las duras exigencias de crisis económicas. Los desafíos que surgen de la realidad actual son complejos, la misión evangelizadora es apremiante y la catequesis urgente, por consiguiente la Iglesia está obligada a reflexionar continuamente sobre su identidad más originaria y así buscar y encontrar los medios más adecuados para realizar su ser y su misión. A. VEAMOS NUESTRA REALIDAD Un peluquero con el cliente inicia un dialogo acerca de la la pobreza, las guerras, las violencias que está padeciendo este mundo, y dice: ―Oiga caballero, si Dios existiera, no permitiría tantas guerras, tanta pobreza, tanta violencia, tantas enfermedades. Por eso digo que Dios no existe”. El cliente, no contestó ante la queja de este hombre, calló y siguió escuchando, cuando terminó de cortarse el cabello se para y se dispone ir hacia la puerta, para irse, en eso pasa un hombre vestido de mal aspecto y el cabello muy desarreglado y largo, entonces el cliente le dice al peluquero:‖ ¿vio? Pobre hombre si existiera un peluquero que le corte, aunque sea un poco su cabello, no andaría así, desalineado...! Entonces el peluquero enseguida le contestó, bueno: peluqueros hay, lo que pasa que ese hombre no se acerca a ninguno de ellos, yo soy peluquero y lo veo pasar todos los días, y nunca ha entrado. EXACTO, le contesto el cliente, todas las aflicciones que usted comentaba hace un instante, todas esas personas sufren porque no se han acercado a Dios, ahí le dejo la respuesta, Dios está a la espera, si uno no se acerca Él no puede obrar. ¡DIOS EXISTE, EL SABE Y VE TODO LO QUE PASA EN ESTE MUNDO, EL ESPERA QUE NOSOTROS CLAMEMOS A EL, LA DECISIÓN ESTA EN NOSOTROS!


a) ¿Qué opinas de esta historia? b) ¿Crees que Dios sea el culpable de los males que aquejan a la humanidad? c) ¿Cuál debería ser la actitud de los que nos llamamos cristianos? B. DESARROLLO Ya el Concilio Vaticano II nos advirtió que nos encontramos en un ―período nuevo de la historia‖ ante una ―verdadera metamorfosis social y cultural‖ con grandes repercusiones sobre la vida religiosa y moral de los hombres. Cf. (GS 4) Vivimos un proceso de transformación cultural, que se le ha denominado ―postmodernidad‖, pues invade todos los campos de la vida humana; en lo político, social, económico, religioso, cultural, etc. Asistimos a ―una crisis cultural de proporciones insospechadas‖ (SD 230), con todo lo que ello significa en oportunidades, retos y desafíos no solo a la humanidad entera, sino también en la misión de la Iglesia, de ser sacramento de la vivencia del Reino en la historia. También nuestro país ha experimentado cambios profundos en sus estructuras: Económica, política y social, pese a ello debe asumir el reto de contribuir a la solución del rezago de nuestro país. Por eso la novedad del momento cultural que vivimos y las repercusiones que tiene en la vida de los hombres impulsan a la Iglesia a lanzarse, con renovado vigor, a una acción evangelizadora. Hemos vivido ya una década del III milenio y podríamos hacer un balance de las situaciones que afectan al ser humano hoy en los diferentes aspectos. Tan solo pensemos en las amenazas existenciales, que el iluminismo moderno ha traído consigo: • • • • •

El exterminio nuclear. La devastación de la naturaleza. La miseria del tercer mundo. El sin sentido de la vida. El secularismo.

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El individualismo. El subjetivismo. La religiosidad difusa. La pérdida de ideales.

C. APLICACIÓN  Formar equipos pequeños, de manera que pueda haber diálogo de cada uno de los integrantes.  Distribuirles: Papel, marcadores, revistas, tijeras… y pedirles que expresen cómo se imaginan una sociedad donde se viva lo que Dios y la Iglesia quieren para que el hombre viva en plenitud.


 Hacerles conciencia de que lo que expresamos, es a lo que nos estamos comprometiendo.  Finalmente se hace un plenario. ORACIÓN FINAL El facilitador invita a los participantes a reconocer y poner delante de Dios la realidad que nos ha tocado vivir; asumiendo con responsabilidad la parte que nos corresponde realizar como discípulos de Cristo, teniendo como meta; hacer presente el Reino de Dios instaurado por Jesús, su Hijo. Escuchamos con atención su Palabra. Mt 7, 7-11. Momento de silencio. Se concluye con las siguientes preces: Lector 1. Padre, rico en misericordia, te pedimos que abras las puertas de nuestros corazones para seguir experimentando tu compañía en nuestra historia como pueblo mexicano, así como en nuestra historia personal, de tal manera que esta presencia tuya nos impulse a hacer realidad los valores de libertad, justicia, igualdad y paz en nuestra sociedad. TODOS: Escucha, Señor, nuestras súplicas y danos tu paz. Lector 2. Dios Hijo, redentor del género humano, que nos has manifestado tu amor, y has permitido que se anuncie tu Evangelio en los cuatro puntos cardinales de nuestra patria, bendice a este pueblo que te ama, que te aclama, y te celebra en tus misterios. TODOS: Escucha, Señor, nuestras súplicas y danos tu paz. Lector 3. Dios Espíritu Santo, guía, auxilio y defensa, que actúas con tu gracia en quienes profesan la fe y se saben ciudadanos de las dos patrias; la terrena y la celestial; asístenos para que en nuestra nación se multipliquen tus dones de sabiduría, entendimiento, consejo, fortaleza, ciencia, piedad y santo temor de Dios. TODOS: Escucha, Señor, nuestras súplicas y danos tu paz. Lector 4. Dios nuestro, que por medio del trabajo del hombre diriges y perfeccionas constantemente la obra inmensa de tu creación, haz que todos los hombres, encuentren trabajo digno en el que se realicen a sí mismo y, en un esfuerzo común, contribuyan al progreso de todos.


TODOS: Escucha, Señor, nuestras súplicas y danos tu paz. Lector 5. Jesucristo, mira las necesidades de tus predilectos, los más pobres, los que sufren debido a tantas y tan variadas circunstancias, sé tú su consuelo; y haznos solidarios con ellos como lo fuiste tú. TODOS: Escucha, Señor, nuestras súplicas y danos tu paz. Lector 6. Espíritu Santo, luz en nuestro caminar, abre nuestros ojos para que veamos las necesidades de los que sufren; para que impulsemos la vida de los niños, jóvenes y adultos; para que cada uno sea modelo de vida civil responsable y viva plenamente el Evangelio de Jesucristo. TODOS: Escucha, Señor, nuestras súplicas y danos tu paz. Facilitador: Padre Santo, escucha las peticiones que te dirigimos, asístenos por la intercesión de Santa María de Guadalupe, madre y reina de este pueblo, concédenos lo que con fe te hemos pedido. Por Jesucristo nuestro Señor. R/ Amén.


Sesión 2 EL ROL QUE EL ADULTO DESEMPEÑA EN LA SOCIEDAD OBJETIVO ESPECÍFICO: Clarificar en el interlocutor quién es el adulto, y el papel que tiene en la sociedad, para despertar el interés que la Iglesia tiene de formarlos. IDEA FUERZA: El adulto, es quien mejor puede comprender el carácter salvífico de la fe cristiana y aceptarla libremente. NOTAS PEDAGÓGICAS:  Acompañar al adulto a descubrir su propio rol, dentro de la sociedad y así sea más consciente de su responsabilidad cristiana, y llegue a ser transformador de su propio ambiente.  Papelógrafos, marcadores, hojas en blanco y copia del canto. ORACIÓN INICIAL Reflexionemos (se pueden hacer varios equipos o un solo grupo) de la lectura de Jos 1, 1-8, las siguientes preguntas: ¿Quiénes son los personajes del texto? ¿Quién era Josué? ¿Qué le encomienda Dios? ¿Qué es lo que ayudará a prosperar en sus empresas y a tener éxito? ¿Quiénes son los que dirigen hoy la sociedad? ¿Con qué actitud lo hacen? ¿Están preparados para dirigirnos? Cantemos: HOMBRES NUEVOS. Hombres nuevos creadores de la historia Constructores de una nueva humanidad Hombres nuevos que viven la existencia Como un riesgo de un largo caminar.

Hombres nuevos luchando en esperanza caminantes sedientos de verdad. Hombres nuevos sin frenos ni cadenas hombres nuevos que exigen libertad.

DANOS UN CORAZÓN GRANDE PARA AMAR, DANOS UN CORAZÓN FUERTE PARA LUCHAR.

Hombres nuevos, amando sin fronteras por encima de razas y lugar Hombres nuevos, al lado de los pobres compartiendo con ellos techo y pan.


INTRODUCCIÓN Es cierto que toda etapa de la vida es importante y decisiva, pero son los adultos los que tienen la capacidad de vivir el mensaje cristiano bajo su forma plenamente desarrollada" (CT 43). El Concilio Vaticano II abunda en esta misma razón; cada uno debe prepararse diligentemente para el apostolado, obligación que es más urgente en la edad adulta porque, con el paso de los años, el alma se abre mejor, y así puede uno descubrir con mayor exactitud los talentos con los que Dios lo ha enriquecido... (Cfr. AA 30). La edad de las opciones fundamentales. La conversión al evangelio de Jesucristo tiene más posibilidad de profundizar y de arraigar en las personas que se enfrentan a situaciones decisivas. El adulto, es la persona que ha realizado en su vida abundantes proyectos, de manera libre es quien mejor comprende el carácter salvífico de la fe cristiana. El adulto lleva la conducción de la familia y de la sociedad, sus responsabilidades y decisiones están sujetas a cambios y crisis profesionales. La Palabra de Dios, por medio de la catequesis, vendrá a ser la que dé sentido, unidad y esperanza a la vida personal, familiar y social. (Cfr DGC 173). En esta edad, es cuando la persona es más capaz de adherirse a Cristo y, al mismo tiempo, puede ser transmisora de la fe; las demás edades volverán su mirada a esta etapa para comparar su pensar y obrar; las nuevas generaciones irán creciendo con la imagen que los adultos les ofrezcan. Son los adultos los constructores de la sociedad. En nuestro país el aumento de los adultos es un hecho innegable e irreversible; los adelantos de la medicina permiten una existencia humana más prolongada, mucha gente supera los ochenta años de vida. Realidad que exige potenciar la catequesis de adultos; además que son los primeros educadores en la familia. A. VEAMOS NUESTRA REALIDAD Reflexionar las siguientes preguntas: ¿Para ti quién es un adulto? ¿Qué aporta el adulto en la sociedad? ¿Crees que el adulto está preparado para responder ante la sociedad? Efectuar un plenario. B. DESARROLLO El concepto de adulto: Nos encontramos con un concepto muy condicionado por los diversos contextos socio-culturales, espaciales y temporales. De ahí la dificultad de dar una definición de adulto que puede aplicarse universalmente.


Etimológicamente: El término adulto procede del verbo latino adolescere, que significa crecer, del cual también procede la palabra adolescente, derivada del participio pasado adultum y, por tanto, significa el crecido, el que ha terminado de crecer o de desarrollarse. Biológicamente: Adulto es el individuo que ha alcanzado su tamaño y fuerza plena, centrado entre la adolescencia y la vejez, es decir, la persona que ha dejado de crecer pero no ha comenzado a decrecer. Jurídicamente: El término adulto equivale al arribo a la mayoría de edad, según la cual el sujeto vive y actúa en la sociedad según su propia responsabilidad, y no bajo tutela de otros. Adquiere el derecho al voto, el derecho a trabajar, es la edad legal para hacer contratos válidos, obtener créditos, disponer de propiedades o ser acusado en las cortes como ciudadano con plenos derechos y responsabilidades. Psicológicamente: El término adulto se emplea como sinónimo de ―madurez de la personalidad‖ y pretende indicar el adulto cabal, es decir, el sujeto responsable, que posee las características personales de dominio de sí mismo, seriedad y juicio. Es un individuo con un alto grado de estabilidad emocional, provisto de un buen control de impulsos, una elevada tolerancia a la frustración y libre de oscilaciones violentas en el estado de ánimo. Económicamente: Se considera adulto a alguien que dispone de la capacidad de auto mantenerse. Normalmente, el ingreso al mundo del trabajo coincide con la etapa de la vida adulta. Podemos establecer entonces, que adulta es la persona en pleno desarrollo histórico, la cual, siendo heredada de su infancia, habiendo salido de la adolescencia y en camino hacia la vejez, continúa el proceso de individualización de su ser y de construcción de su personalidad, capaz de: • Aceptar con responsabilidad y de frente los hechos de la vida. • Poner la razón sobre los sentimientos, ver con objetividad el mundo y los acontecimientos de la vida. • Equilibrar su personalidad, manifestada en la liberación de la dependencia infantil del padre y de la madre. • Consolidar y afianzar su proyecto de vida. Características del adulto: La personalidad de cada individuo tiene características diferentes a las de otros sujetos debido a toda la historia personal, social y cultural de cada uno; por eso se dice que el desarrollo de cada ser humano es diferenciado, no en razón de sus características físicas y su equipaje biológico, sino debido al sistema de relaciones económicas, sociales y culturales en que se mueve. Enfaticemos lo siguiente:


• • • • • •

Posee una amplia extensión del sentido de sí mismo. Establece relaciones emocionales con personas de la esfera íntima y no íntima. Seguridad emocional y aceptación de sí mismo. Percibe, piensa y actúa con penetración y de acuerdo con la realidad exterior. Es capaz de verse objetivamente a sí mismo y posee sentido del humor. Vive en armonía con una filosofía de la vida.

C. APLICACIÓN Formar equipos pequeños y leer el Nº 173 del DGC: ―La catequesis de adultos se dirige a personas que tienen el derecho y el deber de hacer madurar el germen de la fe que Dios les ha dado, tanto más cuando estas personas están llamadas a desempeñar responsabilidades sociales de diversos géneros y están sometidas a cambios y crisis a veces muy profundas. Por esta razón, la fe del adulto tiene que ser constantemente iluminada, desarrollada y protegida, para que adquiera esa sabiduría cristiana que da sentido, unidad y esperanza a las múltiples experiencias de su vida personal, social y espiritual. La catequesis de adultos debe identificar claramente los rasgos propios del cristiano adulto en la fe, traducir estos rasgos en objetivos y contenidos, determinar algunas constantes en la exposición, establecer las indicaciones metodológicas más eficaces, y escoger formas y modelos. Merece atención especial la figura y la identidad del catequista de adultos y su formación; como también la atención a quienes ejercen las responsabilidades de la catequesis de adultos en la comunidad‖.

Contestar las siguientes preguntas: ¿Qué te llama la atención de este número del directorio? ¿En tu parroquia a quienes está dirigida la catequesis? ¿Quiénes son los que faltan de catequizar? ¿Qué podemos hacer en la parroquia para catequizar a los adultos? ORACIÓN FINAL Cada equipo escribe una oración para expresar su compromiso y la comparte. Se concluye con el Padre nuestro de manera grupal.


Sesión 3 LA PERSONA NECESITA DE DIOS OBJETIVO ESPECÍFICO: Concientizar en que los anhelos más profundos de felicidad y

de plenitud de vida, solamente pueden ser satisfechos por Dios, para que renuncien a las realidades que nos alejan de Él. IDEA FUERZA: El hombre ha sido creado por Dios y para Dios, por ello su plenitud la encontrará solamente en Él. NOTAS PEDAGÓGICAS:  Mediante la imagen de la sed natural y el agua que la contrarresta, recordar que cada ser humano lleva impregnado en su ser la necesidad de relacionarse con Dios.  Colocar una mesa con su mantel.  Sobre ella, un Crucifijo.  A un lado, la Sagrada Escritura  Y al otro, una jarra transparente con agua.  Flores naturales.  Copias de las preguntas y oraciones. *Tener preparado, en un lugar no visible, vasos (la cantidad de acuerdo al número de asistente). ORACIÓN INICIAL Reflexionemos de forma personal la lectura de Jn 4, 13-14 y el Sal 42, 2-3. Se concluye con la recitación de la oración siguiente: Me hago consciente, Señor, de que estoy en tu Presencia. Creo que me amas, me miras y escuchas mi oración. Vengo ante ti con sed de vivir más plenamente, con sed de despertar a la vida que sólo Tú puedes dar. Vengo con el ardiente deseo de dar un nuevo paso hacia Ti, y de que tu amor me alcance y me transforme.


Derrama sobre mí tu Espíritu Santo, torrente inagotable, manantial de aguas vivas, lluvia que empapa mi tierra, rocío de la mañana, mar inmenso en el que nazco a la vida, río que fecunda mis campos yermos. Derrama sobre mí tu Espíritu: que Él guíe mis pasos a la fuente de tu Palabra viva. Que mi fe se sacie en ella. Que mis fuerzas se renueven en ella. Que mi amor se encienda en ella. Que mi esperanza se apoye y se sostenga en ella. Amén. INTRODUCCIÓN Hemos sido creados con el deseo, la necesidad, la sed de Dios en el corazón y nada, que no sea Él, puede satisfacernos realmente. De esta manera Dios nos atrae constantemente desde nuestro interior y nos mueve a buscarlo, porque sabe que solamente junto a Él podemos alcanzar la felicidad que buscamos. Así nos lo expresa el Catecismo de la Iglesia Católica en sus números 27 y 1718: “El deseo de Dios está inscrito en el corazón del hombre, porque el hombre ha sido creado por Dios y para Dios; y Dios no cesa de atraer al hombre hacia sí, y sólo en Dios encuentra el hombre la verdad y la dicha que no cesa de buscar” “¿Cómo es, Señor, que yo te busco? Porque al buscarte, Dios mío, busco la vida feliz, haz que te busque para que viva mi alma, porque mi cuerpo vive de mi alma y mi alma vive de Ti. Sólo Dios sacia”. Jesús es el agua que nos da vida. Solamente en Él podemos encontrar la felicidad, dándole el verdadero y pleno sentido a nuestra existencia. Su Espíritu es el don de Dios, es el agua viva que nos quitará la sed de todo lo que no es Dios y nos llenará el alma de paz y de alegría. Conocer, en la Biblia, es experimentar. Hemos de pedir a Dios que nos dé a experimentar su amor, su presencia, su cercanía, su salvación; esa es el agua viva de la que nos habla. Necesitamos acercarnos a beber de esta fuente, ir experimentando la frescura de su amor a través de su Palabra, que nos va saciando. Siempre nos está esperando para dar respuesta a nuestros más profundos anhelos y esperanzas de real y permanente felicidad.


Hemos de experimentar, con nuestro ser, con nuestro actuar, con nuestras palabras y gestos, que tenemos experiencia viva de Dios, de su bondad y del gozo de su salvación. A. VEAMOS NUESTRA REALIDAD ¿Han experimentado alguna vez mucha sed? ¿Cómo la han saciado? ¿Cómo se sintieron al tomar agua? Todos hemos experimentado esta necesidad vital. Cuando nos resulta difícil conseguir de momento el agua, sentimos que aumenta el deseo de encontrarla, para calmar nuestra sed. Hasta entonces encontramos sosiego y se reconforta nuestro ser. B. DESARROLLO De manera semejante, muchas personas expresan su sed, su deseo de felicidad y luchan por alcanzar aquello que creen que los hace felices. Todos queremos una felicidad que no se acabe. Otros lo llaman realización personal, o algo semejante. A final de cuentas, lo que decimos con esas expresiones es que hay algo que nos hace falta para poder ser verdaderamente felices. Desgraciadamente se han olvidado de Dios muchas personas y andan buscando su felicidad en las cosas materiales o en las demás personas, en el trabajo, en el dinero, en el cariño de los demás, en los placeres o en la simple diversión. Sin embargo, constatamos que nada de ello nos dan la felicidad que buscamos. Por el contrario, cuando nos desvivimos por adquirirlos, nuestro corazón se va haciendo cada vez más frío, insensible, esclavizado y vacío. Experimentamos que somos seres radicalmente necesitados. Esta necesidad está en que se nos ha ofrecido un sentido capaz de dar un aspecto nuevo a la vida, incluso en los momentos de oscuridad. Aunque a veces experimentamos también el logro de nuestros deseos, nos damos cuenta de que estas realidades podrían venirse abajo, no son todavía completas. Sentimos la necesidad de algo más, que dé un sentido pleno, estable y definitivo a nuestra vida. Deseamos que nuestra vida se sienta saciada de paz interior, por una fuerza nueva, por una vida plenamente significativa. Pero, desgraciadamente, muchos hombres y mujeres no se dan cuenta de esto. Muchos se han olvidado de Dios y andan buscando su felicidad fuera de Él; tristemente han sacado a Dios de su vida.


Como dice el Señor, por boca del profeta Jeremías: “A mí me dejaron, manantial

de aguas vivas, para hacerse cisternas, cisternas agrietadas que no retienen el agua” (Jer 2, 13). Podemos olvidarnos de Dios o rechazarlo voluntariamente. Inclusive al mirar el mal que hay en el mundo, nos enojemos con Él, pensando equivocadamente que no hace nada para solucionarlo. Otros tantos a causa de la ignorancia, se alejan de Él, otros más se apartan a causa del pecado. ¿Qué señales nos indican que en el mundo de hoy hay un alejamiento u olvido de Dios? (Dar espacio para comentarios). Para el ser humano es fácil apartarse de Dios, no obstante, Él nunca se olvida de sus hijos, nunca deja de llamarlos para que lo busquen y alcancen la dicha que tanto anhela. C. APLICACIÓN El facilitador hace equipos de 3 ó 4 personas y les distribuye una copia con las siguientes preguntas: -En mi vida cotidiana, ¿suelo hacer silencio para escuchar la voz de Dios en mi interior? Y si lo escucho, ¿le respondo? -¿Me doy cuenta de que sólo en Jesús tengo el Agua Viva que calma toda mi sed de felicidad? Después de haber meditado personalmente, compartirán su reflexión con sus compañeros. Luego, como invitación a un compromiso, responderá cada uno: -¿Qué voy a hacer para descubrir verdaderamente a Jesús como manantial de agua viva?, a partir del Evangelio ¿De qué manera puedo ayudar a los demás, a descubrir que Jesús es el agua viva? Al terminar, lo pondrán en común y prepararán en equipo un signo que exprese su compromiso, el cual presentaran frente al altar.


ORACIÓN FINAL

El facilitador hace la siguiente lectura: “El que tenga sed, que se acerque; y el que lo desee, reciba gratuitamente el agua de la vida.” (Ap 22, 17). El facilitador distribuirá los vasos e invitará a cada uno a tomar agua de la jarra y a ofrecerla a un compañero, que simboliza a Jesús fuente de agua viva, significando con ello, que estamos dispuestos a acercarnos a Él para saciar nuestra sed. Y el compartirlo con el hermano simboliza la disposición de experimentarlo en comunidad. Se finaliza recitando la siguiente oración: Igual que la samaritana, tengo sed, Señor… mucha sed. Pero estoy bebiendo en fuentes que no me la apagan. Tengo sed de paz, sed de libertad, sed de felicidad, tengo sed de ser amado, valorado, perdonado. Tengo sed de Ti, Jesús, fuente pura de agua viva. Amén.


Sesión 4 LA OFERTA DE LA INICIACIÓN CRISTIANA A TRAVÉS DE LA HISTORIA (parte I) OBJETIVO ESPECÍFICO: Conocer cómo la Iglesia a través de la historia, se ha esforzado por llevarnos hacia Jesucristo para valorar las propuesta que hoy ella misma hace en el seguimiento del Maestro.

IDEA FUERZA: Dios a través de la Historia y mediante su Iglesia se ha manifestado a todos los hombres de todos los tiempos. NOTAS PEDAGÓGICAS:  Las decisiones y caminos que ha tomado la Iglesia a través del tiempo corresponden a circunstancias particulares, por lo que sería un error querer juzgar sus acciones con la mentalidad actual.  Preparar letreros de las etapas en la historia de la Iniciación Cristiana  Una imagen de Cristo resucitado  2 veladoras, grabadora, música instrumental. ORACIÓN INICIAL Después de la resurrección, Jesús envió a sus discípulos a evangelizar, igual nos envía a evangelizar a la familia, amigos, compañeros de escuela o de trabajo. Debemos acoger este envío en nuestro corazón mostrando disposición, así como tantos evangelizadores a través de la historia han entregado su vida proclamando el mensaje de Jesús. (Formar dos grupos) (1) Señor Jesús, si me guías en el camino, te seguiré y viajaré a otros pueblos, ciudades y países, para llevar la Buena Nueva. (2) Si me animas a escribir poemas, canciones o ensayos para glorificar tu nombre, me pondré a hacerlo. (1) Si me motivas a predicar la llegada del Reino de Dios, me prepararé y lo haré donde me indiques. (2) Si me pides que me dedique al servicio de mi prójimo o que activamente luche por la justicia social, pondré manos a la obra.


(1) Si me inspiras para que a través del arte exprese tu mensaje en teatros, televisión o cine, estoy dispuesto al desafío. (2) Si me instruyes que consagre mi vida a trabajar por la extensión del Reino, buscaré en dónde quieres que lo haga. (1) En fin, lo que quiero decirte es que iré a donde me guíes y haré lo que me digas. Sé que así seré feliz, y haré el bien que tú esperas de mí. Amén.

Se escogen a dos personas y cada una lee un pasaje. Los demás escuchan con atención: Mt 28, 18-20, 1 Jn 1, 1-4). INTRODUCCIÓN Después de reflexionar en la necesidad que tenemos de Dios, es importante conocer como la Iglesia, que es madre y maestra, a través de la historia no ha cesado de llamarnos para saciar nuestra sed de Dios, por medio de la Iniciación Cristiana, invitándonos a conocer su inmenso amor, revelado en Jesucristo su Hijo amado, que lo ha dado todo por nosotros. A. VEAMOS NUESTRA REALIDAD El mandato misionero de Jesús sigue siendo una constante para todos nosotros, sus discípulos, que se renueva cada día cuando acogemos su Palabra. ¿Has tenido alguna experiencia de misión o sabes en qué consiste? compartamos con quien está a tu lado. B. DESARROLLO El cristianismo, entiende la iniciación como un proceso, que supone un cambio trascendental, exige la transmisión de unos conocimientos, se expresa mediante ritos o gestos simbólicos y determina la integración o pertenencia a la comunidad. La iniciación cristiana se distingue, de otras religiones en que: a) Se basa en la iniciativa de la gracia divina y no en el esfuerzo humano para agradar a los dioses mediante sacrificios. b) Tiene un sentido universal, pues el llamado se dirige a todo ser humano sin diferencias de razas, lengua o condición social. c) Es un proceso abierto y nunca acabado de conversión. d) Tiene relación directa a la persona de Jesucristo y su Misterio Pascual de muerte y resurrección, lo que determina el sentido (encuentro con Cristo), el


compromiso (práctica cristiana del seguimiento de Jesús), el contenido (Evangelio del Padre Dios revelado en Cristo por la fuerza del Espíritu) y la expresión (ritos sacramentales) de la iniciación cristiana. La Iglesia a través de la historia ha invitado a todos los hombres a acoger esta Buena Nueva como proceso de formación, que se vivió desde los primeros años del cristianismo y que en nuestros días ha decaído, trayendo como consecuencia la desvalorización de la persona, la pérdida de la esperanza y en muchos sectores la vivencia de la cultura de la muerte, contraria a la invitación de Jesucristo ―Yo he venido, para que tengan vida y vida en abundancia‖. (Jn 10, 10). a) Etapa Primitiva (s. I – III). En el N.T., especialmente en los Hechos de los Apóstoles y los escritos paulinos, no detallan los rituales ni las estructuras de iniciación propiamente dichas, nos narran el proceso en general:  Proclamación de la Palabra (Kerigma apostólico centrado en el misterio pascual).  Respuesta de fe y conversión.  Recepción del Bautismo.  Incorporación a la comunidad (comunión fraterna y dinamismo misionero). A finales del s. II y comienzos del III, Tertuliano y la Tradición Apostólica de San Hipólito de Roma atestiguan ya una estructura de iniciación en tres momentos:  Catecumenado.  Bautismo.  Ritos post-bautismales. ―La catequesis realizada por los apóstoles y por los primeros cristianos cercanos a ellos era una catequesis misionera, muy unida a la evangelización, fundada en la Escritura y entendida como iniciación a la fe y la vida comunitaria‖. (Guía Pastoral para la Catequesis en México No. 37.) b) Edad de oro (S. IV – V). Hasta entonces la Iglesia era perseguida por el imperio romano. En el año 313 el emperador Constantino se hace cristiano y permite a la Iglesia organizarse con libertad, naciendo así un desafío pastoral: evitar las conversiones masivas con motivación interesada. Ante esta circunstancia, la Iglesia pondrá su mayor esfuerzo en


la necesaria iniciación cristiana, manteniendo la estructura básica: preparación catecumenal, bautismo y ritos post-bautismales. Los Padres y Pastores de la Iglesia realizan una labor catequética exigente, organizada como un proceso en etapas, rico en signos y contenidos bíblicos y litúrgicos. ―La catequesis del catecumenado cristiano seguía conservando toda la fuerza de la Iglesia de los apóstoles, con una sólida organización comunitaria y un largo camino de 3 años como preparación de los adultos a los sacramentos de la fe‖. (GPCM 37). Conviene detenernos un momento en esta etapa de la vida de la Iglesia, pues comprender lo que es el catecumenado antiguo nos dará muchas luces para la catequesis actual. La Tradición Apostólica de San Hipólito (+253) es considerada como el primer ritual de iniciación, que describe las etapas básicas del catecumenado romano del S. III, cuya duración era normalmente de tres años. 1º Admisión al catecumenado: Bajo la responsabilidad de otros cristianos que le presentan y acompañan (―padrinos‖) y después de examinar su vida y motivaciones (―escrutinios‖), el pagano es aceptado para iniciar la preparación al bautismo. 2º Período de catequesis: Tiempo de instrucción doctrinal y moral, con ayuda de los ―doctores‖ o catequistas. De fuerte contenido bíblico y acompañada de nuevos ―exámenes‖, esta etapa era la básica y la más larga (tres años); durante ella, los catecúmenos podían ya participar los domingos de la Liturgia de la Palabra (―oyentes‖). 3º Acceso al bautismo: Los considerados ya suficientemente aptos, eran ―elegidos‖ para el bautismo. Comenzaba entonces la preparación próxima ―catequética, litúrgica y ascética‖ durante toda la cuaresma, para la gran celebración de la Vigilia Pascual. En ella se les administraba conjuntamente el Bautismo (por triple inmersión, tras la renuncia a Satanás y la profesión de fe), la Confirmación (―consignatio‖ o unción con el crisma hecha por el obispo) y la Eucaristía. 4º Catequesis mistagógica: Durante la semana de pascua y significativamente vestidos de blanco, los ―neófitos‖ (recién iluminados o bautizados) eran instruidos y exhortados por el obispo –con la presencia de toda la comunidad- a entender y vivir cada vez más los misterios sacramentales celebrados.


c) Progresiva decadencia (s. VI – XVI) 

En el siglo VI, el tiempo del catecumenado se reduce a los 40 días del tiempo cuaresmal, para desaparecer de hecho en el S. VII.

Desde el S. VIII al multiplicarse las parroquias y hacerse imposible la presencia del obispo en todas las celebraciones pascuales, la ―consignatio‖ o confirmación se separa ya definitivamente de la liturgia bautismal, lo mismo que la recepción de la Eucaristía.

Desde el S. IX se multiplican las fechas de las celebraciones bautismales, antes reservadas para el tiempo pascual y Pentecostés.

Por la alta tasa de mortandad infantil, urgieron la práctica del bautismo a los pocos días del nacimiento del niño. Esta práctica es común en los siglos X-XI y posteriormente considerada grave obligación.

El elemento catequético queda anulado por la desaparición del catecumenado, se rompe la unidad del proceso de iniciación y se obscurece la relación entre sus tres ritos sacramentales propios, la misma celebración sacramental (en latín) se hace ritualista y casi mágica para el pueblo. Estamos en la mentalidad de ―cristiandad‖: todo el pueblo es cristiano, todos los niños debían bautizarse cuanto antes, lo más importante es administrar sacramentos (pastoral sacramentalista), aún sin evangelización, ni catequesis, que se consideran menos necesarias o se dan por supuestas, ya que todas las familias son cristianas. No podemos, sin embargo, olvidar que en estos siglos la Iglesia tuvo en su historia grandes santos y que la fe se siguió transmitiendo con fidelidad al mensaje de Jesús y los Apóstoles. d) El impulso misionero (S. XVI–XIX). Es la etapa moderna de las grandes misiones en América, Asia y África, en la que a la llegada de los misioneros a esta tierras donde los pobladores no eran cristianos, nacieron procesos como fruto de un admirable trabajo catequético inculturado, que más adelante inspiraría la catequesis de las Iglesias de los países cristianos. Sin embargo, en los países de tradición cristiana, ante la reforma protestante, la catequesis retoma una línea apologética (La Apologética es la parte de la teología que busca explicar lo que creemos y hacemos como católicos y, asimismo, expone los errores para proteger la integridad de la fe).


―La catequesis nacida del Concilio de Trento (s. XVI), como respuesta a una situación de crisis y desorientación, especialmente en la moral y en la doctrina. Los cristianos se dividen a causa de los reformadores protestantes que contradecían muchas verdades de la fe. La catequesis, entonces, se entiende como una instrucción en las verdades que hay que creer para seguir siendo miembros de la Iglesia. Esta catequesis ha tenido y sigue teniendo una gran influencia en nuestros días‖. (GPCM ) e) La renovación contemporánea (s. XX). La influencia de las estructuras de iniciación surgidas en las misiones, llegó a toda la Iglesia. Después de la segunda guerra mundial (1945), se da una renovación bíblica, litúrgica, eclesiológica y teológica-pastoral, estos movimientos culminan en el Concilio Vaticano II (1965), a partir del cual se restaura oficialmente el catecumenado. ―En el presente siglo, muchos y variados acontecimientos trajeron a la Iglesia y a la catequesis un aliento de renovación. Dentro de ella surgió un mayor aprecio y un estudio más profundo de la Palabra de Dios. Se comenzó a pensar en el mensaje cristiano y en la Iglesia más de acuerdo con la revelación de Dios. A esto se le dio el nombre de ―regreso a las fuentes‖ de la fe. En todas partes hubo cristianos que con sabiduría, su ciencia y su santidad, le abrieron a la Iglesia y al Evangelio caminos nuevos. (GPCM 38) C. APLICACIÓN En nuestro caminar como Iglesia diocesana palpamos que somos un pueblo profundamente religioso, manifestado en la religiosidad popular, en la búsqueda de los sacramentos especialmente en los de la Iniciación Cristiana, el amor profundo que le manifestamos a María Santísima y a Jesús Sacramentado; pero, a la vez, vivimos superficialmente la experiencia de fe, la cual se refleja en la búsqueda de nuevas espiritualidades, la superstición y el sincretismos. Reflexionemos, primero en lo personal y después en grupos: - ¿Por qué crees que se da este fenómeno en nuestra realidad diocesana? - ¿Cómo te fue transmitida la fe en tu familia? - ¿Cuál fue tu experiencia de evangelización para recibir los sacramentos? - ¿Has asumido el compromiso de tu bautismo al compartir tu fe con otros hermanos?


ORACIÓN FINAL Colocamos una imagen de Jesús resucitado frente al grupo y Escuchemos nuevamente la Palabra de Dios: 1 Jn 1, 1-4 El Apóstol San Juan nos habla desde su experiencia de compartir su vida con el mismo Jesús, nos comparte la alegría de su testimonio, el gozo de palpar la vida en la Resurrección de Cristo a quien proclamó con el ardor de su corazón. Tener preparada música instrumental que ayude al grupo a la contemplación y se motiva con las siguientes palabras u otras semejantes:  Contempla a Jesús resucitado, fija tu mirada en su rostro, en su mirada; su postura, sus manos, sus pies, sus vestidos, ¿qué te dicen los colores, su expresión?  ¿Qué sentimientos brotan en tu interior?  ¿Qué pensamientos vienen a tu mente?  Escribe un diálogo a Jesús aquí presente en medio de nosotros. Finalizamos este momento volviendo nuestra mirada a Jesús Resucitado y quien guste decir en voz alta alguna acción de gracias o petición. Todos nos unimos diciendo: Te damos gracias Señor o te lo pedimos Señor. Se concluye con la oración del Padre nuestro.


Sesión 5 LA OFERTA DE LA INICIACIÓN CRISTIANA A TRAVÉS DE LA HISTORIA (parte II) OBJETIVO ESPECÍFICO: Conocer cómo la Iglesia en México, en medio de las vicisitudes y desalientos, se ha esforzado por llevarnos hacia Jesucristo, para sopesar si ahora en estos tiempos, correspondemos a ese esfuerzo. IDEA FUERZA: En la historia de todo hombre Dios va actuando aunque en el momento no comprendamos su actuar, México, fruto del encuentro de 2 culturas, ha sido privilegiado con tantos hombres y mujeres que lo han ido construyendo. NOTAS PEDAGÓGICAS:  Presentamos esta síntesis de nuestra historia nacional, en ella debemos descubrir cómo Dios va guiando el curso del tiempo.  Presentar un mapa de la República mexicana, dibujos de la conquista y colonización, de las apariciones de la Virgen de Guadalupe, de los primeros evangelizadores y de los principales actores de la vida nacional para ambientar nuestro lugar. ORACIÓN INICIAL Meditemos el siguiente texto de Ap 14, 6. Se concluye con la siguiente oración: Señor Jesucristo, Camino, Verdad y Vida enciende en nuestros corazones el amor al Padre que está en el cielo y la alegría de ser cristianos. Danos siempre el fuego de tu Santo Espíritu Que ilumine nuestras mentes y despierte entre nosotros el ardor por realizar la Misión Continental y reconstruir en la fraternidad Nuestra Patria para que reinen en ella la justicia y la paz.


Te consagramos el país entero, a sus gobernantes, instituciones y ciudadanos, y te pedimos que nuestra Madre, María de Guadalupe nos conduzca a ser verdaderos discípulos misioneros tuyos para que México en Ti tenga vida en abundancia. Amén.

INTRODUCCIÓN En esta reunión seguiremos reflexionando sobre los grandes esfuerzos que ha realizado la Iglesia, como Madre, en mostrarnos el camino para llegar al conocimiento y conversión a Jesús, Hijo de Dios, a través de procesos de catequesis en nuestro país. A. VEAMOS NUESTRA REALIDAD ¿Sabes desde hace cuánto llegó la evangelización a nuestras tierras y en qué circunstancias? ¿Quiénes fueron los primeros misioneros de nuestra diócesis? B. DESARROLLO El imperio azteca, derrotado en 1521, heredó a la Nueva España que entonces nacía, y al México de hoy, una rica tradición y cultura, así como un profundo sentido religioso. El choque de la cultura europea y la indígena produjo un proceso lento y complicado. Los franciscanos iniciaron la evangelización del territorio conquistado y oprimido. Gradualmente, a lo largo de la vida colonial, la Virgen de Guadalupe se constituyó como madre y guía del pueblo, protectora y mediadora ante Jesús. Creció el impulso misionero con la llegada de franciscanos, dominicos, diocesanos, agustinos, jesuitas, etc. La conquista se consolidó en más territorio. Las instituciones españolas se instalaron en la Nueva España. El número de los mestizos empezó a crecer. El documento de Puebla menciona lo siguiente respecto a la historia de la pastoral bautismal y su catequesis en México y América: Sombras: Se dan en tiempos de la colonia, casos de coacción para la recepción del bautismo, insuficiente preparación, conversiones simuladas, recepción del bautismo por motivaciones interesadas, paganismo práctico bajo cristianismo simulado, sincretismo e ignorancia religiosa, etc. ―La cristianización de los pueblos de México, con mucha frecuencia se llevó a cabo por medio de la administración de sacramentos a multitudes o grupos que apenas tenían los rudimentos de la fe. Era más fuerte en muchos casos, la preocupación por


aumentar el número de cristianos, que por prepararlos adecuadamente para su entrada a la Iglesia‖. (Cfr. Juan Pablo II, Carta a los religiosos con motivo del V centenario de la evangelización, No. 4). Luces: Al bautizar a los indígenas, se les reconocía su dignidad como personas humanas, preocupación pastoral por superar el sacramentalismo al editar catecismos en lenguas indígenas; preparación de ceremonias al estilo de la Iglesia primitiva; concilios para planear la pastoral bautismal (Cfr. Primer concilio en Lima, 1551); seriedad de la catequesis post-bautismal: doctrinas, misiones, escuelas de catequesis (Juan Diego iba a la catequesis), preparación de catequistas indígenas (niños mártires de Tlaxcala), y creatividad pastoral. Cuando la Iglesia echó raíces, se fue formando al mismo tiempo una rica experiencia catequética, por medio de la cual se afianzó en muchos sitios la primera evangelización. Nacieron experiencias catequísticas notables, como el célebre catecismo de Fray Pedro de Gante, para enseñar la fe en imágenes indígenas; los catequistas bilingües o doctrineros que impartían la catequesis en su comunidad o iban de pueblo en pueblo; las escuelas de catequesis como la de Tlatelolco o los ColegiosHospitales de Don Vasco de Quiroga, donde la enseñanza catequística ocupaba un sitio especial dentro de una promoción integral de la persona‖ (GPCM 45). ―En el período de la colonia, que abarcó 300 años, la mayoría de la población fue bautizada, los indígenas estaban pacificados, y la Iglesia se implantó como una realidad que abarcaba la vida entera de las personas y los pueblos. Fue el tiempo en el cual la evangelización perdió mucho de su primera fuerza misionera. No había que salir a predicar el evangelio, todo estaba envuelto en lo religioso y lo sagrado, la familia, la escuela y la sociedad. La fe se transmitía por medio de la tradición, la costumbre y el ambiente. La catequesis entonces se reforzó como una simple instrucción en las verdades fundamentales de la fe‖ (GPCM 46-47). México independizado finalmente, tenía que constituirse como país soberano, existían varios modelos que imitar y eran diferentes las condiciones que pretendían quienes querían dirigir al país, además daba inicio a una época de pobreza y de inestabilidad económica. Muchos religiosos, religiosas y obispos fueron desterrados, y quedaron vacantes algunas diócesis, en 1831 el Papa Gregorio XVI nombró 6 obispos pero en 1833 fueron expulsados nuevamente. Fueron formándose el partido liberal y conservador, que a partir de 1854 comenzaron a dilucidar sus diferencias mediante la guerra. La Iglesia, por su parte, durante este periodo sufrió muchos estragos, al final de 1861 terminaría condenada al ostracismo (se usa el término de ostracismo cuando se aparta a algún miembro o se le hace el vacío por no ser del agrado o del interés de los demás). La reforma destruyó la


estructura visible de la Iglesia, aunque el pueblo mantuvo su fe católica como si nada hubiese pasado. Tras el periodo porfirista en que la Iglesia fue menos atacada, y por tanto pudo crecer y consolidarse, sufrió las graves persecuciones del período carrancista y callista, que lograron mantener a la Iglesia carente de libertad y de facultades para realizar sus actividades pastorales. Desde 1940 entramos en un período de simulación y convivencia con el estado: ni se sufrieron las leyes persecutorias que dictaba la constitución, ni se aplicaron. La Iglesia sin embargo, pudo reorganizarse y trabajar en su campo pastoral y social. El pueblo mantuvo su fidelidad a la Virgen de Guadalupe, al Papa y a Cristo. Las leyes de 1992 señalan un nuevo período para la Iglesia en México, por su parte ella desea instaurar la fraternidad que, al fin y al cabo, pidió Nuestra Madre del Tepeyac a todos los mexicanos. El trabajo es arduo y difícil, pero de acuerdo a la encomienda de su fundador su tarea es ―evangelizar a los pobres‖ (Lc. 4, 18) que son muchos y cada vez más, para hacerlos conscientes de su dignidad de persona e hijos de Dios. C. APLICACIÓN Vuelve a proclamar la Palabra de Dios (Ap 14, 6) y cada uno reflexiona sobre estas preguntas: a. Al escuchar la Palabra de Dios y reconocer el caminar de nuestra Iglesia en México. ¿Qué piensas? Exprésalo con una frase. b. ¿Cómo acoges las luces que nos ofrece la Iglesia, para llevar a cabo verdaderos procesos de Evangelización? ORACIÓN FINAL Se reza el credo en gratitud por la fe recibida.


Sesión 6 ¿POR QUÉ LA IGLESIA ES MISIONERA? OBJETIVO ESPECÍFICO: Reflexionar sobre las necesidades y urgencias misioneras desde un punto de vista numérico y geográfico, mediante la revisión de la situación actual de la Iglesia, para enamorarnos cada vez más de nuestro compromiso bautismal. IDEA FUERZA: La realidad nos dice que es urgente la misión y para ello necesitamos evangelizadores enamorados de su fe. NOTAS PEDAGÓGICAS:  Ante las estadísticas que se presentan, se debe reflexionar en las consecuencias y oportunidades que presenta cada situación.  Recortes de los continentes que reflejen alguna de sus características.  La imagen de la Virgen.  El rosario misionero. ORACIÓN INICIAL Señor Jesús, que diste tu vida por nuestra salvación, ayúdanos a continuar construyendo tu Reino de paz, justicia y amor. Infunde en el corazón de todos los cristianos el deseo de transmitir tu Palabra.

Cultiva en el corazón de los jóvenes el sublime ideal de entregarse al servicio de los demás. Sostén el ánimo de aquellos que abandonándolo todo, cumplen tu mandato de ir por el mundo anunciando la Buena Nueva. Crea en mí un corazón misionero. Amén.

Se concluye con la meditación del siguiente texto: Mt. 28, 18-20.


INTRODUCCIÓN El origen de la Iglesia está marcado por el mandato que Cristo hizo a los apóstoles de ―vayan y hagan discípulos a todos los pueblos y bautícenlos para consagrarlos al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo‖ (Mt 28,19); ésta es la misión de la Iglesia, su ‗por qué‘ y su ‗para qué‘, su sentido y su finalidad, y si por algún motivo dejara de existir dicha misión, la Iglesia misma dejaría de tener sentido y finalidad. La misión debe ser un estado permanente e ininterrumpido de la Iglesia y una dimensión de su naturaleza que jamás, ni bajo ningún motivo, puede ser puesta entre paréntesis; ―se trata de una actividad primaria de la Iglesia, esencial y nunca concluida‖ (RM 31). El ser de la Iglesia, en toda su extensión y profundidad, es por tanto ineludiblemente evangelizador y misionero. A. VEAMOS NUESTRA REALIDAD ¿Sabes cuánta gente vive en el mundo? ¿Cuántos viven en nuestro país? ¿Has conocido a algún misionero qué haya ido a misión fuera del país? B. DESARROLLO A continuación se presentan algunas cantidades que reflejan de modo estadístico la situación mundial del cristianismo y de la Iglesia. Debemos ser conscientes de que los datos que se presentan no constituyen por sí mismos motivos ni razones para llevar a cabo la evangelización. Ésta, por lo demás, no adquiere su dinamismo de una lógica proselitista o expansionista; la lógica evangélica se aproxima más a una lógica de lo pequeño, de la semilla de mostaza, de la pizca de sal, del grano de trigo, de un poco de levadura… La lógica evangélica es una lógica de pequeñas cifras, pero no por eso superficiales: lo humilde y lo sencillo tiene gran valor por su profundidad y por la trascendencia de su significado. La misión de la Iglesia es la evangelización del mundo, el anuncio del Evangelio a todos los pueblos, y para comprometerse a su cumplimiento no necesita más que ser fiel a la tarea que su Fundador le ha confiado; no requiere de más razones ni de otro tipo de motivaciones. Sin embargo, las estadísticas no dejan de tener cierta importancia: aunque ellas no digan mucho de la evangelización o de la misión de la Iglesia, de su naturaleza, de sus métodos y de sus realidades más profundas y complejas, sí dicen algo acerca del mundo de hoy y de las personas que lo habitan en sus diferentes latitudes. Esto es importante, porque precisamente el mundo es el lugar donde la Iglesia realiza y desarrolla la evangelización.


Población mundial: 6,834,744,450 habitantes

[imagen 1: Porcentaje de cristianos por países, imagen tomada de http://upload.wi kimedia.org/wiki pedia/commons /e/e8/Christianit y_percentage_b y_country

Número de cristianos: 2,152,250,473 personas son cristianas en todo el mundo, es decir, el 31.43% de la población mundial —menos de la tercera parte—.

imagen 2: Porcentaje católicos por países, imagen tomada de http://enciclopedia .us.es/images/thu mb/4/42/Mundo_c atolico.png/550px -Mundo_catolico

Número de católicos: 1,146,806,617 personas son católicos en todo el mundo, es decir, el 16.77% de la población mundial —un poco más de una sexta parte— y el 53.35% —más de la mitad— de la población cristiana de todo el mundo.

Circunscripciones eclesiásticas y estaciones misioneras: 2,936 circunscripciones eclesiásticas y 125,658 estaciones misioneras, de las cuales 1,016 con sacerdote residente y 124,642 sin sacerdote residente.  Cardenales: 247


 Obispos: 4,946, de los cuales 3,729 son diocesanos y 1,217 son religiosos.  Sacerdotes: 408,024, de los cuales 272,431 pertenecen al clero diocesano y 135,593 son sacerdotes religiosos y de institutos de vida apostólica.  Religiosos (no ordenados) y religiosas: los religiosos no sacerdotes suman un total de 54,956, mientras que las religiosas alcanzan la cantidad de 746,814, sumando en total 801,770 religiosos en todo el mundo.  Diáconos permanentes: 35,942, de los cuales 35,297 son diáconos permanentes diocesanos y 645 son diáconos permanentes religiosos.  Miembros de institutos seculares: hay 26,778 miembros de institutos seculares femeninos, mientras que de masculinos suman tan solo 665 miembros, alcanzando en total 27,443.  Seminaristas mayores: 115,919, de los cuales 71,225 son candidatos al sacerdocio diocesano, mientras que 44,694 lo son para el religioso.  Seminaristas menores: 101,978, de los cuales 77,145 son diocesanos y 24,833 son seminaristas menores religiosos.  Misioneros laicos: 250,464  Catequistas laicos: 2,993,354 (Ahora el facilitador hace comentarios motivacionales ante la realidad) No obstante, los graves inconvenientes que el mundo de hoy presenta, la evangelización avanza, realidad que se demuestra por un buen número de Iglesias jóvenes, repartidas por todos los rincones de la tierra, las nuevas y numerosas vocaciones sacerdotales y religiosas, y como especial signo de nuestros tiempos, el compromiso cada día mayor de laicos en su empeño evangelizador y misionero. Sin embargo, al mirar el panorama mundial nos tenemos que dar cuenta que nos falta todavía muchísimo en esta tarea. Las estadísticas, en verdad, no nos pueden dar una realidad total de la situación, sin embargo, sí nos aproximan y sobre todo nos interpelan. (Ahora el facilitador hace un resumen para sacar las propias conclusiones) Cristianos y no-cristianos en el mundo

Población mundial Cristianos Sin evangelizar Católicos

Cantidad 6,446,131,400

Porcentaje 100%

2,135,783,000 4,310,348,400

33.84% 66.16%


Cristianos católicos y no-católicos en el mundo Cantidad Porcentaje Cristianos 2,135,783,000 100% Católicos 1,110,607,160 52% Cristianos no 1,025,175,840 48% católicos Situación de los católicos Total de católicos en el mundo Católicos comprometidos Católicos no comprometidos

Cantidad 1,110,607,160

Porcentaje 100%

93,179,941

8.39%

1,017,427,219

91.61%

En nuestro país: País

Población total

México

106,202,903

Católicos 100,892,850

Porcentaje de católicos 95%

Algunas consecuencias: 1) El gran reto que el Beato Juan Pablo II denominó ―Nueva Evangelización‖ es un desafío permanente para toda la Iglesia. La mayoría de los católicos han perdido no sólo el vigor y el compromiso de la fe en Cristo, sino hasta su propia identidad cristiana: ya no parece que fueran católicos, pues viven en el neo-paganismo o en el ateísmo práctico. Esta tarea de Nueva Evangelización va dirigida al 91.61% de los católicos. 2) Queda un ―resto sagrado‖, un pequeño grupo de creyentes fieles y comprometidos, el menos del 10% de los católicos, lo que corresponden al 1.45% de toda la humanidad. C. APLICACIÓN  

A más de 2000 años de presencia del cristianismo en el mundo, ¿éstas gráficas que me indican? ¿Hoy qué retos tiene la evangelización?


 

¿Hoy cuáles crees que sean las dificultades internas y externas para la misión en tu parroquia? ¿A qué te comprometen estas realidades y retos?

Ahora se puede seleccionar a unos 3 participantes para compartir sus conclusiones. ORACIÓN FINAL Jesús, no tienes manos. Tienes sólo nuestras manos para construir un mundo donde habite la justicia. Jesús, no tienes pies. Tienes sólo nuestros pies para poner en marcha la libertad y el amor. Jesús, no tienes labios. Tienes sólo nuestros labios para anunciar por el mundo la Buena Noticia de los pobres. Jesús, no tienes medios. Tienes sólo nuestra acción para lograr que todos los hombres y mujeres seamos hermanos. Jesús, nosotros somos tu evangelio, el único evangelio que la gente puede leer, sí nuestras vidas son acciones y palabras eficaces.


Sesión 7 IGLESIA RENOVADA PARA TIEMPOS NUEVOS OBJETIVO ESPECÍFICO: Descubrir que ante los retos actuales, la Iglesia tiene un

papel fundamental que nos involucra a todos, para que, como adultos, seamos conscientes de esto y respondamos al llamado a evangelizar. IDEA FUERZA: La diversidad de situaciones sociales, económicas y tecnológicas presentan para la Iglesia serios retos a los que hay que afrontar. NOTAS PEDAGÓGICAS:  Será para todos un momento de reflexión sobre nosotros mismos y sobre nuestra Iglesia.  Preparar una mesa grande al centro, recortes de periódicos y revistas de situaciones actuales del mundo.  Algunas piedras. ORACIÓN INICIAL Canto: juntos como hermanos Juntos como hermanos, miembros de una Iglesia, vamos caminando al encuentro del Señor. Un largo caminar, por el desierto bajo el sol, no podemos avanzar sin la ayuda del Señor. Unidos al rezar, unidos en una canción, viviremos nuestra fe con la ayuda del Señor.

La Iglesia en marcha está, a un mundo nuevo vamos ya, donde reina el amor, donde reinará la paz.


Formar 4 equipos y a cada uno se le asigna una cita y responde la siguiente pregunta: ¿En el texto cómo se describe a la Iglesia? 1.2.3.4.-

Jn. 10, 1-10 1 Cor. 3, 9-15 1 Pe. 2, 5 1 Cor. 12, 12

INTRODUCCIÓN Ahora bien, la Iglesia ha sido prefigurada ya desde el origen del mundo y preparada maravillosamente en la historia del pueblo de Israel y en la Antigua Alianza; se constituyó en los últimos tiempos, se manifestó por la efusión del Espíritu Santo y llegará gloriosamente a su plenitud al final de los siglos (Cfr. LG 2 y CEC 759). Sabemos que la Iglesia es en Cristo como un sacramento o señal e instrumento de la íntima unión con Dios y de la unidad de todo el género humano (LG 1). Entendemos pues que posee una constitución divino-humana que nos muestra que no es de este mundo pero que está sujeta a las vicisitudes del mundo, ella vive en el mundo, actúa con el mundo y existe para el mundo. Sin embargo, en nuestros tiempos su papel, que es fundamental, se ha visto marginada en muchos campos que le impiden ejercer su misión. En temas anteriores hemos descubierto que las rápidas transformaciones ocurridas sobre todo en los últimos tiempos, hacen que convivan en el mundo de hoy, lo pre-moderno, lo moderno y lo post-moderno. No como realidades superpuestas, sino que se relacionan. El conocido fenómeno de la mundialización, que pasa sobre todo por la vía de la técnica (robótica) y de los medios de comunicación (informática), está operando profundos cambios, no solo en las sociedades que están en la era de lo ―post‖ –post-industrializadas, post-modernas, post-cristianas- sino en todos los pueblos del planeta, y con fuertes incidencias también sobre la Iglesia y su manera de obrar y situarse en el mundo. A esto se añaden los problemas sociales, económicos, políticos, los ataques de las sectas, el sincretismo religiosos, el subjetivismo moral en la vida privada y la crisis de la ética pública, toda esta diversidad de situaciones presentan para la Iglesia serios retos, desafíos y desencantos inevitables; ella en primer lugar debe aprender a estar en el mundo, luego debe aprender a estar en el mundo sin dejarse seducir por él, conocer al mundo con testigos y protagonistas, caminar al ritmo del mundo y criticar proféticamente el mundo para que en él se manifieste el proyecto de Dios.


A. VEAMOS NUESTRA REALIDAD Nos preguntamos hoy, ¿cómo dialogar y obrar en un mundo moderno

diversificado, si él de antemano niega la propia legitimidad eclesial? ¿Cómo evangelizar con el testimonio de una Iglesia pobre y servicial, si a los hombres de hoy sólo les interesa el atractivo de las instituciones poderosas y fuertes? el camino más corto para una nueva evangelización, ¿no sería buscar la santidad de sus miembros, y que éstos se lanzaran a la conversión de los corazones? sí y no, sí porque urge la santidad de todos, pero no podemos lanzarnos inmediatamente ante la urgencia y la necesidad pastoral, sino que en medio de este torbellino debemos saber identificar los signos de los tiempos, bajo la luz del Espíritu Santo que actúa en la historia, y trabajar para mejorar dicha situación. B. DESARROLLO

Agenor Brighenti, considera tres percepciones que resumen las distintas maneras de situarse en el mundo: 1) La primera, es tener una visión catastrófica de la realidad, que ante la complejidad de las dificultades y de los grandes desafíos se piensa que todo está perdido y que no hay salida, en el fondo es tomar la actitud del avestruz que para huir del peligro entierra la cabeza en la arena. 2) La segunda es la visión retrospectiva de la realidad marcada por una actitud de miedo a lo nuevo y por tanto, fundada sobre una conciencia eminentemente conservadora, que fosiliza la tradición. Frente a los nuevos desafíos, instintivamente busca seguridad en las respuestas del pasado y maldicen el progreso y satanizan los avances de la humanidad. 3) Y la tercera es la visión prospectiva de la realidad, está marcada por una actitud optimista, más no ingenua, pues la conciencia crítica le lleva a estar siempre con los pies en la tierra. Está abierta al dinamismo de la historia y, por tanto, a lo nuevo, siempre discernido con serenidad y ciencia. Esta visión es la visión de los profetas y de los que todavía creen en el Señor de la Historia, de los que poseen la virtud de la esperanza. Nos alientan los signos de la victoria de Cristo resucitado, mientras suplicamos la gracia de la conversión y mantenemos viva la esperanza que no


defrauda. Lo que nos define no son las circunstancias dramáticas de la vida, ni los desafíos de la sociedad, ni las tareas que debemos emprender, sino ante todo el amor recibido del Padre gracias a Jesucristo por la unción del Espíritu Santo. Aquí está el reto fundamental que afrontamos: mostrar la capacidad de la Iglesia para promover y formar discípulos y misioneros que respondan a la vocación recibida y comuniquen por doquier, el don del encuentro con Jesucristo. No tenemos otro tesoro que éste. No tenemos otra dicha ni otra prioridad que ser instrumentos del Espíritu de Dios, en la Iglesia, para que Jesucristo sea encontrado, seguido, amado, adorado, anunciado y comunicado a todos, no obstante, todas las dificultades y resistencias. Por eso estamos llamados a entrar en un proceso de conversión personal, de comunión y solidaridad, a un reencontrarnos con la persona de Jesús, a fascinarnos de su persona, a reavivar el amor hacia Él que nos impulse a proclamar a todos esa alegría incomparable del encuentro con su persona viva y actuante; si todos entramos en este proceso, nuestra Iglesia se convertirá en ―nuestra casa‖ donde todos nos sintamos en familia, donde compartamos nuestra fe y todo lo que somos. Esta firme decisión personal debe impregnar todas las estructuras eclesiales y planes pastorales: diocesano, parroquial y de comunidades religiosas. También provocará el abandono de las estructuras caducas que ya no favorezcan la transmisión de la fe. Así, esta conversión pastoral exigirá que se pase de una pastoral de mera conservación a una pastoral decididamente misionera. Así será posible que ―el único programa del Evangelio siga introduciéndose en la historia de cada comunidad eclesial‖ (NMI 12) con nuevo ardor misionero, haciendo que la Iglesia se manifieste como una madre que sale al encuentro, una casa acogedora, una escuela permanente de comunión misionera. De la Iglesia, hoy se esperan las siguientes características: a) Una iglesia servidora, que siente esa vocación en cada uno de sus miembros ya sean laicos o pastores. El centro de las tareas pastorales es la comunidad de creyentes. b) Una Iglesia interlocutora de todos, es decir, abierta al diálogo sin barreras ni exclusiones. c) Una Iglesia que proclama un Evangelio que ilumina el campo social. d) Una Iglesia que acompañe la religiosidad popular a través de una evangelización que propicie procesos de conversión y maduración en la fe. e) Una Iglesia que aprenda a hacer el análisis de la realidad, de tal forma que estemos en posibilidad de identificar a los interlocutores de la pastoral,


f) g) h)

i)

reconociendo sus interrogantes y problemas reales, leer los signos de su tiempo y usar un lenguaje que entienda nuestra generación. Una Iglesia que incluya a los laicos en sus procesos de planeación y ejecución. Una Iglesia que acepta lealmente la diversidad cultural de nuestra realidad. Una Iglesia que ilumine el campo político, a fin de superar la prolongada experiencia histórica de corrupción y abuso de poder, y crear una conciencia fundada en la dignidad de la persona, en la participación real y en un ejercicio honrado de la autoridad. Una Iglesia que ve en la educación un camino indispensable para superar las muchas carencias que vivimos.

En una palabra, se desea una Iglesia sensible a la realidad humana y al plan que Dios tiene sobre ella. Una Iglesia que sea misterio y sacramento de comunión, convertida y dialogante, ecuménica y crítica, solidaria y servidora de todos, reconciliadora y misionera. Una Iglesia como la que quiere Jesús. C. APLICACIÓN Contemplar la mesa con los recortes: ¿Qué provoca en mi lo que veo? ¿A qué me impulsa? Tomar una de las piedras y pensar: sabiendo que yo soy una piedra viva del templo de Dios, ¿Qué he hecho a favor de la construcción de esta Iglesia viva? ¿O he sido piedra de tropiezo? ORACIÓN FINAL Nos acercamos a la mesa haciendo un círculo: ¿Qué pasa si yo solo quiero levantar la mesa con un dedo? y si me ayudan 2 ó 3 o todos ¿Qué ocurre? Luego se rezan las preces por la unidad de la Iglesia: V./ Oh Señor, creador y preservador de todo el género humano, te rogamos humildemente por los hombres de toda suerte y condición: que te complazcas en darles a conocer tus caminos y tu salud salvadora a todas las naciones. R./ te lo pedimos, óyenos, Señor V./ Muy especialmente te pedimos por la Iglesia: que sea guiada y gobernada por tu Espíritu, a fin de que todos los que profesamos ser cristianos seamos conducidos en el camino de la verdad y mantengamos la fe en la unidad del Espíritu, en el vínculo de la paz y en una vida justa.


R./ te lo pedimos, óyenos, Señor V./ Finalmente, encomendamos a tu paternal bondad a todos los que de diversas maneras se hallan afligidos o perturbados en mente, cuerpo o condición; complácete en consolarlos y librarlos, según sus diversas necesidades, dándoles paciencia en sus sufrimientos y un feliz término a sus aflicciones. Todo esto lo pedimos por amor a Jesucristo. R./ te lo pedimos, óyenos, Señor Todos: Que no olvidemos ni un instante que tú has establecido en la tierra un reino que te pertenece; que la Iglesia es tu obra, tu instrumento; que nosotros estamos bajo tu dirección, tus leyes y tu mirada; que cuando la Iglesia habla, tú eres el que hablas. Que la familiaridad que tengamos con esta verdad maravillosa no nos haga insensibles a esto; que la debilidad de tus representantes en la Iglesia no nos perturbe. Amén.


Sesión 8 Nuestra Iglesia Diocesana en Misión OBJETIVO ESPECÍFICO: Descubrir el mandato misionero del Resucitado en nuestro segundo plan diocesano para ser efectivos colaboradores, en la construcción del Reino de Dios, a través de serios procesos de Iniciación Cristiana que aseguren comunidades evangélicas vivas, fuertes y maduras. IDEA FUERZA: Entender y asimilar la Línea Prioritaria que nos anima a trabajar en clave eminentemente misionera. NOTAS PEDAGOGICAS:  Es necesario que estén familiarizados con el II plan diocesano de pastoral, con el fin de consultarlo con fluidez. Si no fuera así, dense la tarea de leerlo para tener mejor comprensión de este tema.  Un Imagen del Sagrado Corazón de Jesús y del Beato Elías del Socorro Nieves, con flores.  Ambientar el lugar con un mapa de la Diócesis.  Un ejemplar del II Plan Diocesano. ORACIÓN: Padre nuestro, que nos has dado a tu Hijo Jesucristo Como Camino, Verdad y Vida ―para que nuestros pueblos tengan en Él vida abundante‖, mira a tu amada Iglesia particular de Celaya que toma nuevas fuerzas con este Plan Diocesano de Pastoral para dar una respuesta de fe, desde el Evangelio. Danos la fidelidad y generosidad de los beatos Fray Elías del Socorro Nieves y José Trinidad Rangel, y de todos los hombres y mujeres mártires que regaron con su sangre la semilla del Evangelio. Concédenos ser una Iglesia en comunión y misión, renovada y alimentada por la Palabra de Dios, los sacramentos y el testimonio de una vida valiente y solidaria, que nos haga amarte y servirte como Tú mereces.


Auméntanos la fe, Tú que eres fuente de esperanza y vida plena para ser verdaderos testigos de tu amor. Danos la fuerza y el coraje para enfrentar los retos y desafíos, para que nos ayuden a crecer en comunión contigo, con los hombres y con toda la creación. Espíritu Santo, haznos sentir el gozo y la belleza de ser discípulos y misioneros, como María, la perfecta discípula misionera, y como tantos otros hombres y mujeres lo han sido. Señor Jesús, quédate con nosotros, para que tu luz nos guíe y acompañe siempre y surja en esta Diócesis un nuevo Pentecostés que nos lleve a la conversión personal y pastoral, y seamos así, verdaderos testigos de tu amor y de tu misericordia. Amén. INTRODUCCIÓN En cuanto fue erigida la diócesis y haber tomado posesión el primer obispo, desde ese momento las preocupaciones se orientaron al establecimiento de las estructuras necesarias, para su efectivo cumplimiento de evangelización. A. VEAMOS NUESTRA REALIDAD El facilitador abre el dialogo con las siguientes preguntas ¿Quién se acuerda cuando fue creada nuestra diócesis? ¿Cuántas parroquias tiene la diócesis? ¿Qué saben del actual plan diocesano de pastoral? B. DESARROLLO Integrada la nueva diócesis de Celaya con dos familias eclesiales, una en la parte norte y otra en el sur, emprende su camino con gozo y esperanza, echando mano de las dos tradiciones y fuerzas pastorales para realizar su misión. Algunos retos, como en todos los tiempos, debían afrontar y vencer: la unidad presbiteral, la infraestructura requerida para el servicio pastoral, el inicio del propio seminario, la creación de nuevas parroquias para una mejor atención pastoral, entre otras. Y entre luces y sombras se trabajó para elaborar el primer plan pastoral, labor que quedó detenida a causa de la muerte del primer obispo don Victorino Álvarez Tena


ocurrida en el año de 1987. Posteriormente se reanudó el trabajo de la elaboración del plan para que felizmente se proclamara en 1991 con la dirección del entonces segundo obispo don Jesús Humberto Velázquez Garay, el cual priorizó algunas urgencias pastorales. Hubo mucho entusiasmo en su elaboración, no así en su ejecución, pues solamente lucía en los estantes de los libreros parroquiales. Es digno de señalar que impulsó la participación de los laicos, y la creación de equipos en las parroquias. Sin embargo, no alcanzó la praxis deseada por sus pioneros. Transcurridos algunos años de programaciones y evaluaciones, se consideró que debía de actualizarse, no obstante, siguió siendo inefectivo y mejor se optó por la elaboración de un segundo plan diocesano, con el método de planeación estratégica, bajo el cuidado del entonces tercer obispo don Lázaro Pérez Jiménez. Con ilusión los laicos, religiosos y presbiterio emprendimos el arduo trabajo, convocando a las parroquias a recoger la realidad social, política, económica y religiosa de cada una de las comunidades parroquiales. Se creó un bello ambiente y con fe se fue recogiendo la realidad a manera de cascada. Después de varias asambleas parroquiales, decanales y diocesanas se concluyó felizmente. Y en las vísperas de su proclamación solemne fue necesario esperar un año más, a consecuencias de la repentina muerte del obispo diocesano, Lázaro Pérez Jiménez. Enhorabuena el canciller lee la ratificación del decreto de promulgación, que Don José Benjamín Castillo Plascencia, cuarto obispo de esta diócesis, había dictado y firmado. El 15 de noviembre de 2010: ―… A un año de haber sido llamado a la casa del Padre el Excmo. Sr. Dn. Lázaro Pérez Jiménez, la Providencia divina nos pide tomar la estafeta y llevar adelante la obra en la que sembró tan generosamente y ahora conviene trabajar para asegurar una cosecha abundante. Ratifico de manera plena el decreto de mi muy digno predecesor y hago propio este plan para que con todo el pueblo de Dios seamos discípulos misioneros de Jesucristo en comunión y caminemos juntos en una misma dirección…… Los últimos documentos de la Iglesia desde el concilio Vaticano II y los más recientes como Aparecida, nos urgen a renovar y transformar las estructuras de la Iglesia para que favorezcan a la transmisión del Evangelio y seamos capaces de romper con la inercia de una pastoral de conservación y de solo sacramentos, por una pastoral decididamente misionera‖ (II plan diocesano de pastoral, Pág. 3). Dicho decreto leído en asamblea abre un nuevo horizonte de esperanza en el cual todos nos queremos sumar. ―Hacer de nuestra diócesis una Iglesia en estado permanente de misión‖ (núm. 308) es la dirección que nos marca el II Plan Diocesano de Pastoral ante las múltiples necesidades que arroja la realidad diocesana, como es: Comunidades flotantes a las que se tienen que atender (núm.


46); mayor índice de pobreza, pues los beneficios del crecimiento económico no llegan al conjunto de la población (núm. 50), los jóvenes se ven afectados por la crisis económica y ha provocado inseguridad, delincuencia, desempleo y migración (núm. 52.53) factores que amenazan la identidad cultural e integración familiar (núm. 62. 70). La familia está siendo devastada por los ataques de violencia intrafamiliar, la drogadicción, la ausencia de valores y por los intereses de algunos grupos sociales poderosos que pretenden poner como regla general su personal percepción de la vida y del ser humano (núm. 165, g). Existe una verdadera crisis de credibilidad hacia los líderes y los partidos políticos debido a la creciente corrupción que se da en los diferentes niveles de gobierno e instituciones gubernamentales y no gubernamentales (núm. 58. 165, o. p.) calificándolos inclusive de inmorales. Existe una gran cantidad de demandas sociales que no son atendidas y posteriormente se van traduciendo en violencia (núm. 64). En la vida eclesial, desgraciadamente se ha relajado la identidad y el compromiso que exige el llamado (núm. 94. 95. 190), consecuentemente se responde con lo mínimo o se atiende a lo que reditúa económicamente o a lo que pide menos esfuerzos. Por eso no es extraño el poco compromiso en la formación, la existencia de pocos procesos pastorales (núm. 94), celebración de muchos sacramentos y poca evangelización y por supuesto poca incidencia de nuestra condición de bautizados en la vida social (núm. 102). Agréguese a ello la dificultad que presenta el número de bautizados alejados de la práctica cristiana que se conforman con ir a misa dominicalmente pero sin una participación plena, los que definitivamente se han alejado por resentimientos, desinterés, el trabajo o son practicantes ocasionales a raíz de eventos sociales (núm. 207) Vivimos en una época de masas, donde la colectividad apremia y lo individual, y el encuentro personal cada vez está más distante (núm. 206). Hoy nos enfrentamos a un mundo extraordinariamente tecnificado que nos muestra por todos lados la obra del hombre y a muchos les esconde o hace insignificante la obra y presencia de Dios (núm. 76) secularizando más al hombre (núm. 84). Es necesaria una pastoral más comprometida con la realidad del hombre que vive en desaliento y sin horizontes, que lo libere de la esclavitud del pecado y de la opresión (núm. 1. 206. 303, f).


Esta realidad que el plan diocesano presenta promueve conceptos fuerza de modo implícito y explicito como son: La necesidad de ser una IGLESIA MISIONERA (núm. 213. 178. 306, g. 308. 313, a) que promueva una pastoral de PROCESOS (núm. 163, c. 254. 262. 266. 272. 304. 315; 4. 5.) que genere y facilite la MADUREZ DE LA FE (núm. 237. 255. 269. 306.) para garantizar la IDENTIDAD CRISTIANA (Iniciación Cristiana) que transforme la sociedad (núm. 163, h. 164, b. m. 208. 228. 233. 235. 314, 2.). Sin lugar a duda el reto de nuestra Iglesia diocesana es lograr LA RENOVACION PARROQUIAL (núm. 129. 306, a) haciendo de ella un COMUNIDAD de comunidades (núm. 312, 5. 308). Así mismo es apremiante en el Plan la exigencia del ENCUENTRO con Jesucristo Buen Pastor (núm. 170 – 171. 289. 290. 293. 301. 309.) con el fin de una verdadera CONVERSION personal y pastoral (núm. 185. 301. 261). No es menor la exigencia de elaborar ITINERARIOS DE FORMACIÓN para los agentes de pastoral y así el ejercicio de nuestro quehacer dé abundante fruto (núm. 217-231. 232. 302. 315, 2). Las exigencias del plan, quizá arriesgadamente, decimos se corona con la INICIACION CRISTIANA. (Decreto de ratificación página 3 párrafo cuatro y núm. 255. 259. 270. 306, h). C. APLICACIÓN Formar equipos de cinco integrantes y distribuir los conceptos fuerza para comentarlos y responder la siguiente pregunta: ¿Qué nos está pidiendo nuestra Iglesia diocesana? Canto: Renace la esperanza Renace la esperanza, la vida surge, crece el amor, florece la alegría en medio del pueblo, pues Jesús resucitó. El dolor y la muerte y las injusticias no han de vencer, si Jesús resucita, otro mañana, pueblo querido, tú vas a ver. Un canto me llena el corazón y despierta la alegría en todo mi pueblo; la muerte no es la última palabra y tampoco nuestra historia de sufrimiento. ¡Ha resucitado! ¡Derrotó a la muerte! El que fue crucificado surgió triunfante como hombre nuevo, y su buena noticia va a acabar con los miedos.


Un canto de vida y libertad resuena en nuestro pecho con gozo y fuerza; los brazos se ponen a luchar, creemos que la historia puede ser nueva. Jesús resucita, su misión nos deja; podemos también librar un mundo esclavo de sus cadenas, con Jesús venceremos opresión y miseria. Un canto de solidaridad ha nacido de la Pascua y se está escuchando; Jesús nos invita a caminar y a luchar todos unidos y a dar la mano; dar la mano al pobre y al desamparado. Jesús ha resucitado, podemos todos ya ser hermanos. ¡Hay que unir nuestras manos! ¡Nunca más separados!


CAPÍTULO II

LIDERAZGO CRISTIANO OBJETIVO Concientizar al evangelizador de la importancia de trabajar en su crecimiento personal, para poder desarrollar su liderazgo, desde la espiritualidad cristiana.

TEMÁTICA: SESIÓN 1 Perfil del líder evangelizador SESIÓN 2 Misión del líder facilitador de un grupo SESIÓN 3 Personalidad del líder y estilos de liderazgos SESIÓN 4 Líder evangelizador promotor de relaciones interpersonales


Sesión 1 PERFIL DEL LIDER EVANGELIZADOR OBJETIVO ESPECIFICO: Reflexionar en los aspectos que conforman la identidad

del evangelizador, para que valore este gran don y se esfuerce por vivirlo en plenitud en el desarrollo de su misión. IDEA FUERZA: El evangelizador conoce su identidad y valora su misión de

acompañar en el proceso de crecimiento, maduración y educación en la fe de los miembros de un grupo. El evangelizador reconoce que tiene muchas áreas de oportunidad para trabajar en su autoformación, en los aspectos del ser, saber y saber hacer. NOTAS PEDAGÓGICAS:  Propiciar la reflexión y análisis de cada uno de los aspectos que forman la identidad del evangelizador.  Suscitar el compromiso de un crecimiento integral del evangelizador, de manera que dé respuesta a su vocación.  Hojas tamaño carta: a. Con el dibujo de una persona, hombre o mujer, y la siguiente pregunta: En el aspecto humano y espiritual ¿Cómo debe ser el líder evangelizador? b. Con el dibujo de un rostro, ya sea hombre o mujer, y la siguiente pregunta: Desde tu punto de vista ¿Qué es lo que debe saber o qué conocimientos debe tener el agente de pastoral? c. Con el dibujo de una mano, y la siguiente pregunta: Desde tu punto de vista ¿Qué es lo que debe saber hacer el líder evangelizador? ORACIÓN INICIAL Señor, cuando pienso que seré animador de un grupo que se va a reunir en tu nombre, se amontonan en mi memoria muchas palabras tuyas: ―Ustedes no se dejen llamar maestro, porque uno sólo es su maestro y ustedes son hermanos… el que ocupa un cargo que sea el servidor de todos‖. ¿Cómo unir, Señor, el compañerismo con la firmeza? ¿La humildad con la energía, el diálogo con las decisiones?


¿La igualdad con la función de responsable? ¿Cómo transmitir al grupo tu Buena Noticia, si yo no la vivo con ilusión, fuerza y generosidad? ¿Cómo ser luz y levadura, si yo mismo ando dudando y diciéndote ―sí…, pero‖ Conviérteme primero a mí para que pueda anunciar el Evangelio a todos los que me encomiendes. Tú que fuiste una síntesis de opuestos: acción y oración, suavidad y firmeza, acogida y exigencia, corazón y objetividad, amor y lucha. Transmíteme tu temple interior para que sepa llevar las riendas del grupo que seguramente me encomendarás, con los ojos puestos en ti y los oídos en aquellas hermosas palabras: ―No he venido a ser servido, sino a servir‖. Señor, te doy gracias porque me has llamado y elegido para ser acompañante de otras personas en su camino hacia Ti. Lléname de tu fuego y de tu espíritu y une mi mano con tu mano, para que juntos, unamos muchas manos, y muchas personas puedan vivir y sonreír saboreando la Buena Noticia de tu Evangelio. Amén. INTRODUCCIÓN El líder evangelizador se caracteriza por ser un testigo y apóstol de Jesucristo, con una fuerte experiencia de fe y de Iglesia. Consciente de que su tarea principal es el anuncio de la Buena Noticia para quienes no tienen esperanza y están sometidos a la esclavitud del pecado. Para hacer realidad esta gran labor de transformación, se requiere, no sólo la buena voluntad, sino un esfuerzo permanente, un trabajo continuo en la persona del evangelizador para que el mensaje que anuncia convenza a sus interlocutores. El líder evangelizador, a la vez que asume el papel de animar, coordinar y formar en la fe a los que se le confían, también mantiene la actitud de formarse junto con los miembros del grupo, de ser un compañero más que se está


formando. Esta es la mejor forma de acompañar e impulsar el caminar y el crecimiento de los grupos y de las personas. A. VEAMOS NUESTRA REALIDAD

Instrucciones. Formar pequeños equipos y entregarles el siguiente material: Equipo 1. Una hoja tamaño carta con el dibujo de una persona, hombre o mujer, con la siguiente pregunta: En el aspecto humano y espiritual ¿Cómo debe ser el líder evangelizador? Equipo 2. Una hoja tamaño carta con el dibujo de un rostro, hombre o mujer, con la siguiente pregunta: Desde tu punto de vista ¿Qué es lo que debe saber o qué conocimientos debe tener el líder evangelizador? Equipo 3. Una hoja tamaño carta con el dibujo de unas manos con la siguiente pregunta: Desde tu punto de vista ¿Qué es lo que debe saber hacer el líder evangelizador? Una vez que han dado respuesta a la pregunta, se pide que cada equipo pase a compartirla al grupo. B. DESARROLLO El líder evangelizador, respondiendo al llamado que ha recibido y consciente de su limitación, sabe que para ser fiel a Jesús y alcanzar su estatura, debe entrar en un proceso de crecimiento y formación permanente en el área humana, cristiana y pastoral, para poder ser un verdadero educador en la fe. Para ello profundizaremos en el perfil del líder evangelizador, desde las siguientes dimensiones: 1.- EL SER 1.1. En el aspecto humano, que comprende la relación consigo mismo y con los demás, especialmente con los interlocutores con los cuales desarrolla su servicio: 

Posee una buena autoestima, aceptación y valoración de sí mismo, que le capacita para valorar y promover a los demás.


Es abierto y disponible para compartir su persona, tiempo, habilidades y bienes espirituales.

Tiene una madurez humana que le permite ser constante y responsable.

Con capacidad de comunicación y diálogo, que le hace capaz de establecer relaciones sanas con los interlocutores.

Posee estabilidad y sensibilidad ante los éxitos y fracasos de los demás; confianza en sí mismo, capacidad de ayuda y sentido del humor.

Cercano a las personas y al grupo, con una empatía que potencia la relación personal.

Realiza su tarea de educar en la fe con humildad y sencillez, pues ha escogido la senda oculta del servicio y del sacrificio. ―Es necesario que él crezca, pero que yo desaparezca‖ (Jn 3, 30).

Tiene visión y mira adelante para ver cómo el plan de acción afectará a las generaciones futuras. Los fariseos miraron a Pedro y sólo vieron a un pescador analfabeta. Jesús vio a Pedro y vio en él a un profeta y predicador, un santo y líder que ayudó a transformar el mundo.

1.2 En el aspecto espiritual, que comprende la relación con Dios y el fundamento de su vocación y servicio: 

Es una persona llamada y enviada por Dios para motivar, integrar y formar en la fe. Acompaña en el crecimiento personal y espiritual de cada uno de los miembros del grupo, invitando a descubrir y responder al llamado que Dios les hace. La experiencia fundamental de todo evangelizador es la de reconocer el amor que Dios le tiene, y sentirse verdaderamente convocado a anunciar a Jesucristo, misión esencial de todo bautizado.

Un hombre de fe. El evangelizador es una persona de fe, que aspira a la santidad, que vive lo que predica o se esfuerza en vivirlo y que es consciente de su condición de discípulo. La invitación que hace a los demás para adherirse a Cristo debe nacer de su propia vivencia espiritual, él es un enamorado del Evangelio, que ha decidido seguirlo a través de una opción


concreta y que descubre la presencia de Dios en todas las situaciones de su vida, en el silencio interior, en la oración personal y comunitaria. 

Un testigo y apóstol. Que ha hecho la experiencia del encuentro con Jesús y de servicio a los demás, cuya labor comienza con el ejemplo de su vida, cultivando lo que trata de trasmitir: amor, perdón, gratuidad, oración...dando gratis su tiempo y persona, en actitud de acogida y escucha.

Un educador cristiano. Que se preocupa de llevar una vida coherente con el Evangelio, tratando en todo momento de hacer lo que Dios quiere; caracterizada por una actitud de humildad ante Dios y los demás, y por la alegría que nace de su unión con Dios. Que alimenta la vivencia personal y gozosa de su fe, mediante la relación con Dios, la vivencia de los sacramentos y la vida de gracia como fuente de vida espiritual.

2.- EL SABER 

El líder evangelizador posee una formación teológica-bíblica que le permite relacionar los aspectos del mensaje cristiano con los hechos de la vida real del interlocutor.

Tiene conocimiento de los diferentes elementos de la fe cristiana con visión orgánica, respetando la jerarquía de verdades.

Cuenta con una formación pedagógica-metodológica-pastoral que le permite transmitir el mensaje evangélico con exactitud y lo capacita para discernir su vida desde la fe.

Por medio de la psicología posee conocimiento del hombre, de sus valores e intereses.

Sabe elaborar un plan realista y haciendo evaluaciones objetivas.

Cultiva el hábito de la lectura y estudio personal. Se capacita en la elaboración de esquemas, resúmenes y síntesis.

programar las acciones pastorales


3.- EL SABER HACER Es esta una dimensión muy importante, pues no es suficiente conocer bien los elementos fundamentales de la doctrina revelada o tener una buena preparación bíblica, catequética o pastoral, si no se sabe comunicarla o transmitirla. 

El líder evangelizador es un pedagogo que retoma la pedagogía de Dios, acercándose a sus interlocutores, acompañándolos, promoviéndolos y confiando en sus posibilidades.

Sabe utilizar los recursos didácticos, para una educación creativa y dinámica de la fe.

Sabe planear y evaluar a la luz de la fe las actividades pastorales. Se esfuerza por organizar y realizar un trabajo bien planeado.

Conoce y aplica los diversos métodos que favorecen la transmisión del mensaje.

Tiene capacidad de trabajar en equipo.

C. APLICACIÓN Del perfil del líder evangelizador, elige aquellos que consideres que más necesitas practicar para realizar tu servicio. ORACIÓN FINAL HAZ DE MÍ UN TESTIGO. Aquí estoy, Señor, quiero ir en tu nombre a donde Tú quieras. Me pongo en tus manos como el barro en manos del alfarero; haz de mí un testigo de la fe, para iluminar a los que andan en tinieblas. Un testigo de esperanza para devolver la ilusión a los desencantados, un testigo del amor para llenar el mundo de solidaridad.


Aquí estoy Señor, mándame, pon tu Palabra en mis labios, pon en mis pies tu paciencia y en mis manos tu tarea, pon tu Espíritu en mi espíritu, pon en mi pecho tu amor, pon tu fuerza en mi debilidad y en mi duda tu voluntad. Aquí estoy Señor, mándame para que ponga respeto entre mis hermanos, justicia entre los hombres, paz entre los pueblos alegría en la vida, ilusión en la Iglesia; gozo y esperanza en la misión. Amén.

BIBLIOGRAFIA 1.- GONZALEZ RAMIREZ Javier el grupo juvenil en marcha, Colección juventud y procesos de educación en la fe. Ed. San Pablo 2.- EFAM Escuela de Formación para animadores Misioneros-Pastoral misionera Arquidiocesana-Salta


Sesión 2. MISIÓN DEL LÍDER FACILITADOR DE UN GRUPO OBJETIVO ESPECÍFICO: Conocer las acciones y actitudes propias de un líder facilitador de un grupo, para practicar aquellas que más favorezcan a un mejor servicio. IDEA FUERZA: El líder facilitador de un grupo es responsable del crecimiento de éste y del rumbo por donde lo ha de conducir. El líder facilitador se ha de esforzar por practicar diligentemente aquellas acciones que favorezcan el protagonismo de los miembros del grupo que coordina. NOTAS PEDAGÓGICAS:  Motivar a los participantes a practicar acciones concretas en su servicio de facilitador, para lograr la integración y unidad del grupo.  Debe tomar conciencia de su papel de ser puente para que se logre el encuentro con Dios.  Copias de la oración y de las preguntas que se trabajaran en los equipos. ORACIÓN INICIAL SER EDUCADOR DE LA VERDAD Señor, sé muy bien que estaré delante de un grupo, para señalarle caminos que no puede percibir todavía. Ayúdame a cumplir la misión, cuando me señalas horizontes y no me forzas a recorrerlos, porque lo tuyo no es el imponer, sólo indicar y proponer. Haz que sea educador integral, que muestre lo trascendente a los interlocutores tentados por lo inmediato, lo práctico.


Señor, que descubra que en el fondo las personas buscan y tienen sed de verdades últimas; ellos suspiran por la verdad. Quiero ser educador de la verdad cuando ponga a los interlocutores ante preguntas difíciles, que sepan bien responder, sobre todo que sepan que tú eres la Verdad. Sé que los caminos del hombre van más lejos del mismo hombre, pero estoy llamado a motivar el camino hacia los cielos nuevos y hacia la tierra nueva. Amén. INTRODUCCIÓN La misión evangelizadora de la Iglesia es una acción que se da bajo el dinamismo del Espíritu, con el aporte del ser humano. Quien ha de esforzarse constantemente por ser un instrumento que facilite la transmisión de un mensaje que dé vida, que infunda esperanza, que promueva a la persona y que lo lleve a un Encuentro personal con Jesucristo, Vida del mundo. Por ello, el facilitador de un grupo ha de conocer y practicar actitudes que favorezcan la realización de su misión y el crecimiento del grupo que se le ha encomendado. A. VEAMOS NUESTRA REALIDAD a) Formar equipos y entregarles las siguientes preguntas: 1.- ¿Cuál crees que es la misión o tarea del líder facilitador de un grupo? 2.- ¿Qué actitudes necesita desarrollar o fortalecer el líder facilitador para poder realizar su misión? b) Expresar lo que han compartido en el grupo a través de una representación.


B. DESARROLLO 1.- ACCIONES DEL LÍDER EVANGELIZADOR a) Animar y coordinar al grupo. Animar es poner ―ánima”, espíritu interior que motiva, impulsa y sostiene. De allí que ha de ser siempre un animador, coordinando a las personas que atiende, promoviendo los carismas que éstas poseen. b) Formar. Está llamado a anunciar la Buena Nueva y preparar a otros para esta tarea; para ello debe transmitir los núcleos esenciales del Evangelio, profundizando en el conocimiento de la Palabra de Dios y en los contenidos de la fe. De manera que la formación que imparte no sea teórica ni fría, sino una experiencia de Dios que lleva al crecimiento espiritual, personal y comunitario de las personas. c) Organizar. Debe capacitarse para organizar la materia o contenidos a desarrollar o impartir; así como las actividades a realizar, facilitando la planificación y evaluación del programa y sus objetivos. Le corresponde facilitar una planificación y evaluación del programa de formación y sus objetivos. d) Ayudar a las personas a interpretar su vida a la luz de la fe y presencia de Dios. Debe favorecer en el grupo y en las personas la oración, como experiencia de encuentro con Dios; donde se vitaliza y se fortalece la propia vocación, así como el servicio que se realiza. El coordinador es un apóstol que ofrece a sus interlocutores el encuentro personal con Cristo. e) Ser testimonio de la presencia de Dios. Es hacer vida lo que anuncia o enseña; esto implica una actitud de escucha a Dios y reflexión personal, reconociendo sus signos en los acontecimientos que va viviendo y descubriendo su voluntad. El contacto permanente con El a través de la oración personal, le permitirá poner en sus manos la obra que realiza. También la vivencia de los sacramentos le brindará un mejor testimonio de vida cristiana.


f) Favorecer dentro del grupo un clima de convivencia fraterna y alegre participación. Es llamado a acoger fraternalmente a las personas, interesándose por cada una de ellas y por su proceso de fe, ayudándoles al desarrollo de los dones y talentos personales. g) Promover el conocimiento e integración del grupo. Su labor consiste en propiciar en el grupo un ambiente de respeto, acogida, diálogo y valoración, que estimule las relaciones interpersonales y al mismo tiempo el conocimiento e integración del grupo. Para ello puede valerse de algunas dinámicas o trabajos de equipo, donde se compartan aspectos del tema y al mismo tiempo se favorezca el conocimiento e integración de las personas. h) Fomentar el trabajo en equipo. Su preocupación será hacer que todos participen en el grupo, aportando y compartiendo la riqueza que cada uno posee y permitiendo que los demás se enriquezcan de sus aportes. También es importante que el coordinador sepa delegar responsabilidades, que no acapare el trabajo, sino que distribuya las actividades según las capacidades y habilidades de cada miembro del grupo. i) Preparar la reunión. No debe improvisar las reuniones o temas a desarrollar, consciente de que el grupo a quien coordina merecen un trabajo de calidad, esto le exige practicar la creatividad y el dinamismo, organizando su tiempo y actividades. 2.- ACTITUDES BÁSICAS DEL LIDER EVANGELIZADOR: a. Observar. Tiene que ser un observador por excelencia, de manera que pueda descubrir la presencia y acción de Dios en cada persona y en el caminar del grupo y su respuesta de fe. Mirar, escuchar, estar atento, tener de cada participante un conocimiento tal, que sea capaz de discernir los progresos, esfuerzos y búsquedas. b. Acompañar. Saber acompañar de forma comprometida los procesos de crecimiento, maduración y educación en la fe del grupo; así como el caminar de cada persona, de manera que no se sienta sola, ayudándole a descubrir y realizar el plan de Dios en su vida.


c. Preparar. Con responsabilidad y creatividad elabora el material a impartir, siendo consciente de que está llamado a ser instrumento eficaz de la gracia de Dios, por lo que debe poner su mayor empeño y ser canal de gracia a través del cual Dios actúa. No cabe en él la improvisación. d. Confiar y felicitar. Confiar en la riqueza y potencialidad de cada persona, y motivar al desarrollo de las habilidades personales o reconociendo los esfuerzos y luchas de cada miembro y del grupo. e. Sociabilidad. Con capacidad para acoger a todas las personas tal como son y descubrir los vínculos que les unen en cuanto grupo. f. Colaboración. Dejar que el protagonismo lo lleven los miembros del grupo, superando actitudes egoístas, y participando como un miembro más del grupo. g. Solidaridad. Poner la propia vida a disposición de los otros: el tiempo, las capacidades, la confianza, y muchas veces hasta los recursos materiales. C. APLICACIÓN

Buscar en la Sagrada Escritura un personaje bíblico en el que se vea reflejada la misión del líder evangelizador, anotando la cita bíblica, así como las características que se mencionan en ella. ORACIÓN FINAL BIENAVENTURANZAS DEL EVANGELIZADOR Feliz el evangelizador que sabe esperar, porque un día no muy lejano verá los frutos de su trabajo realizado. Feliz el evangelizador que sabe creer en las personas, porque éstas llegarán a creer también en él. Feliz el educador que sabe buscar el momento oportuno para decir las palabras que educan y forman, porque sus palabras nunca serán llevadas por el viento.


Feliz el evangelizador que cree en la palabra como medio de comunicación y de relación interpersonal, porque será capaz de crear espacios para la palabra. Feliz el evangelizador que sabe escuchar, siendo paciente y adquiriendo la sabiduría del Maestro, que ha aprendido a tratar con las personas. Amén.

BIBLIOGRAFIA 1.- GONZALEZ RAMIREZ Javier el grupo juvenil en marcha, Colección juventud y procesos de educación en la fe. Ed. San Pablo 2.- FERNANDEZ Laur, ACOSTA PAGLIETTINI Scheinig Se hace camino al andar Ed. Fray Juan de Zumárraga. México 2003


Sesión 3 LA PERSONALIDAD DEL LÍDER Y ESTILOS DE LIDERAZGOS OBJETIVO ESPECÍFICO: Ofrecer al evangelizador los elementos que favorezcan su crecimiento personal, para que, desarrolle su liderazgo y pueda conducir a sus hermanos adecuadamente. IDEA FUERZA: Jesucristo, es el modelo de líder, su personalidad atrae y promueve

a las personas a una vida mejor. El Evangelizador ejerce un mejor servicio cuando se esfuerza por ser un líder al estilo de Cristo. NOTAS PEDAGÓGICAS:  Ayudar a cada participante a que se conozca a sí mismo, que identifique su

tipo de personalidad y cómo puede ponerla al servicio de sus hermanos.  Motivarlos para que se esfuercen en potenciar los aspectos positivos de su personalidad, y superar aquellos que puedan obstaculizar un mejor servicio.  Copias del test del temperamento y de elementos que componen el

carácter, de acuerdo al número de participantes. ORACIÓN INICIAL Jesús, Maestro, que guiaste a tus discípulos por el camino de la vida, guía mis pasos y haz que me deje guiar sólo por ti, para que sepa conducir a mis hermanos por los caminos que llevan al Padre. Que mis palabras motiven y entusiasmen a otros en tu seguimiento; que me esfuerce por ser congruente en lo que pienso y hago, y que trate a cada hermano como Tú lo haces. Que yo aprenda sólo de Ti y me deje enseñar con humildad, para que así eduque a tus seguidores y los transforme en discípulos tuyos, que mantengan siempre una visión de fe y una actitud positiva ante la vida. Que dentro de mis prioridades


esté el propiciar la realización plena de las personas que me has encomendado, que alcancen la verdadera libertad, que brota de la acogida de tu voluntad; para que así, formemos un mundo mejor, y que sus vidas dejen un aroma que permanezca más allá del tiempo, que sea la presencia del espíritu de Dios. Amén. INTRODUCCIÓN La Iglesia, fiel a su ministerio, dirige el mensaje de Jesucristo a hombres y mujeres concretos. Hoy, como en otros tiempos el evangelizador que anuncia al Dios verdadero, debe estar convencido de lo que cree y manifestarlo en todas sus actitudes. Esta característica, que es la misma de Jesús, atraerá a sus interlocutores, así se convertirá en un líder cualificado – a semejanza de su Maestro- y sus palabras convencerán sobremanera. Es decir, el líder cristiano transmite vida, energía, ganas de construir y fuerza para transformar y hacer un mundo mejor, haciendo vida el Evangelio. El líder logra que los otros acojan sus palabras y testimonio por la vía de la libertad, no de la imposición. A lo largo de la historia tenemos grandes ejemplos: Gandhi, madre Teresa de Calcuta, Juan Pablo II,… personajes que irradiaban fuerza y profundidad interior, que no sólo tuvieron seguidores en vida, sino después de su muerte. A. VEAMOS NUESTRA REALIDAD

Se pide a los participantes respondan las siguientes preguntas. Después de un breve tiempo, a manera de lluvia de ideas, compartirán sus respuestas y se irán anotando en un pizarrón o papelógrafo. 1. ¿Para ti quién es un líder? 2. ¿Consideras importante que el líder posea un conocimiento de sí mismo? ¿Por qué? B. DESARROLLO 1.- EL LIDER CRISTIANO. Es una persona que guía a otros hacia una meta común. Más concretamente, los guía hacia Cristo en la vivencia del Evangelio y los acompaña paciente y cercanamente.


El Evangelizador que guía y coordina un grupo, será buen líder si crea un ambiente de equipo, y logra que todos los participantes se sientan activamente involucrados en un proyecto. Un líder no es el jefe del grupo, sino la persona que está comprometida a llevar adelante la misión. Es importante destacar que para ejercer un buen liderazgo, se requiere que el líder se conozca a sí mismo, de manera que pueda potenciar los aspectos positivos que hay en él y trabaje en aquellos que le dificultan dar un buen servicio a sus hermanos. El evangelizador, es consciente que ha sido llamado, no por sus cualidades o su vida de perfección. Es llamado por pura gratuidad de parte de Dios. Él le conoce profundamente, pues es obra de sus manos, ha sido creado y amado de manera personal, por tanto es una criatura única e irrepetible, con una personalidad única. Podemos definir a la personalidad como el conjunto de características que definen a una persona, es decir, los pensamientos, sentimientos, actitudes, hábitos y la conducta de cada individuo. Es el conjunto de carácter y temperamento de una persona. Una de sus características es que se desarrolla y cambia a través de la vida, del ambiente, del aprendizaje social y las experiencias personales. 2.- ELEMENTOS QUE CONFORMAN LA PERSONALIDAD: a) Temperamento: Es la reacción inmediata que se tiene frente a los acontecimientos. Tiene bases genéticas, es decir, es heredado por nuestros padres, lo cual significa que no se puede modificar. b) Carácter: Es el modo que tiene el ser humano de actuar, de pensar y expresar la afectividad. Depende de fuerzas estimulantes como la educación, la familia, los amigos… TEST DE TEMPERAMENTO Se le entrega a cada persona el siguiente test del temperamento y se les invita a realizarlo.

Instrucciones: Coloca una ―X‖ delante de la palabra que más se aplica a ti, dentro del cuadro pequeño, marcando una sola opción.


Fortalezas A 1. Animado 2. Juguetón 3. Sociable 4. Convincente 5. Entusiasta 6. Enérgico 7. Activista 8. Espontáneo 9. Optimista 10. Humorístico 11. Encantador 12. Alegre 13. Inspirador 14. Cálido 15. Cordial 16. Comunicativo 17. Vivaz 18. Listo 19. Popular 20. Jovial Debilidades 21. Desapacible 22. Indisciplinado 23. Repetidor 24. Olvidadizo 25. Interrumpe 26. Imprevisible 27. Descuidado 28. Tolerante 29. Irritado 30. Ingenuo 31. Egocéntrico 32. Hablador 33. Desorganizado 34. Inconsistente 35. Desordenado 36. Ostentoso 37. Emocional 38. Atolondrado 39. Inquieto 40. Variable Total

B Aventurero Convincente Decidido Controlado Inventivo Autosuficiente Positivo Seguro Abierto Dominante Osado Constante Independiente Decisivo Instigador Tenaz Líder Jefe Productivo Atrevido

C Analítico Persistente Abnegado Competitivo Respetuoso Sensible Planificador Puntual Ordenado Fiel Detallista Culto Idealista Humor seco Considerado Considerado Leal Organizado Perfeccionista Se comporta bien

D Adaptable Apacible Sumiso Considerado Reservado Contento Paciente Tímido Atento Amigable Diplomático Confiado Inofensivo Introspectivo Conciliador Tolerante Sabe escuchar Contento Permisivo Equilibrado

Mandón Antipático Reacio Franco Impaciente Río Terco Orgulloso Argumentador Nervioso

Poco ánimo Sin entusiasmo Resentido Exigente Inseguro No compromete Difícil de contentar Pesimista Sin motivación Negativo Abstraído Susceptible Deprimido Introvertido Moroso Escéptico Solitario Suspicaz Vengativo Comprometido

Sin gracia Implacable Resistente Temeroso Indeciso Impopular Vacilante Insípido Callado Desprendido Ansioso Tímido Dudoso Indiferente Quejumbroso Lento Perezoso Sin ambición Poca voluntad Astuto

Adicto al trabajo

Indiscreto Dominante Intolerante Manipulador Testarudo Prepotente Malgeniado Precipitado Crítico


Suma el total de cada letra y la que tenga mayoría, ese es tu tipo de temperamento: A= C= B= D= 3.- DESCRIPCIÓN DE LOS TEMPERAMENTOS: Cada uno de estos temperamentos tiene un aspecto positivo y otro negativo. Es importante conocerlos para descubrir en cuales debemos trabajar. Mayoría de A: Sanguíneo. En el aspecto positivo: Son personas comunicativas, alegres, activas, optimistas, atentas, sensibles, adaptables, deseosas de ayudar, diplomáticas, receptivas, entusiastas y de personalidad atractiva, caen bien en todos lados, les encanta hacer amigos. Les gustan los cumplidos y no guardan rencor, se disculpan rápidamente, son persuasivos. En el aspecto negativo: Buscan la satisfacción de sí mismo, son inconstantes, vanidosos, adictos al halago, tienden a usar más el corazón que la cabeza, son imprudentes, con su buen humor y simpatía contrapesan estas debilidades delante de los demás. De alguna manera podríamos decir que les gusta llamar la atención. Mayoría de B: Colérico. En el aspecto positivo: Saben lo que quieren, son activos, creativos, prácticos, sociables, intelectuales, dignos de confianza, actúan con rapidez, son sinceros, generosos y despiertos. Son líderes natos, dinámicos, les gusta el cambio, son entusiastas, les gusta plantearse proyectos y llevarlos a cabo con todo el esfuerzo que sea necesario. En el aspecto negativo: Tienden a ser dominantes, autosuficientes e independientes, son altamente pasionales, altaneros, no respetan las opiniones ajenas, necesitan humildad, son poco amigables. Mayoría de C: Melancólico. En el aspecto positivo: Son genios, filósofos, poetas, analíticos, aprecian lo bello, idealistas, sensibles, personas honestas, odian las traiciones, son


ahorrativos, fieles, solucionan los problemas ajenos, se conmueven fácilmente y están en búsqueda de su pareja ideal. En el aspecto negativo: Son pesimistas, de actitud triste ante la vida, propensos a la introversión, son perfeccionistas y emocionalmente hipersensibles, son dominados por sus emociones, les cuesta hacer amigos, esperan que la gente llegue a ellos, anhelan ser queridos por las personas, pero pueden haberse desilusionado, por lo que se muestran desconfiados. Mayoría de D: Flemático. En el aspecto positivo: Son tranquilos e imperturbables, con sentido del humor, estables y competentes, de personalidad tranquila, serena y relajada, contentos con su vida, con gran capacidad administrativa, mediadores, evitan conflictos, trabajan bien bajo presión, dedican tiempo a sus hijos y no se desesperan. En el aspecto negativo: Son personas frías, parecen no tener sentimientos porque los ocultan, apáticos, no aparentan riqueza afectiva, lentos, metódicos, conservadores, poco imaginativos, no se interesan por lo que pasa fuera, un poco tímidos y burlescos, se niegan a salir de su rutina.

TEST ELEMENTOS QUE COMPONEN EL CARÁCTER

Instrucciones: Se les entrega el test elementos que componen el carácter y se les pide que elijan aquellos con los que más se identifican. Nota: Selecciona sólo un cuadro por cada línea. EMOTIVIDAD (E) Cuando una persona vibra intensamente y todo le impresiona, se le facilita captar los problemas de los demás, es comprensiva y cordial, es influenciable e inestable, por lo que pasa de un momento de euforia y alegría a un momento de gran depresión, pues depende de la intensidad del acontecimiento.

NO EMOTIVIDAD ( NE) No cualquier suceso le impresiona, el ambiente ni le afecta ni le favorece demasiado, todo lo hace con tranquilidad, teniendo la posibilidad de ayudar en momentos críticos aunque esté vibrando internamente, le cuesta trabajo comprender y sentir la problemática de los demás, es una persona calculadora, mide y raciona su entrega, es distante, lejana.


ACTIVIDAD (A) Facilidad y rapidez que se tiene para pasar de la decisión a la acción, gran sentido de planeación y ejecución, quiere resultados inmediatos, llegando a la precipitación y activismo.

NO ACTIVIDAD (NA) Sabe lo que tiene que hacer, pospone la acción, no hay prisa, piensa dos veces las cosas, poca vitalidad, falta formación de la voluntad.

RESONANCIA SECUNDARIA (S)

PRIMARIA (P) Vive apasionadamente el presente, es de sangre ligera, agradable, simpática, cae bien, es accesible, de fácil trato, entabla una relación de amistad desde el inicio, sabe perdonar, requiere del estímulo y aplauso constante, se compromete con toda su fuerza, pero se desanima fácilmente.

La persona vive del ayer, su mente, corazón, imaginación, son un archivo, compara sus experiencias pasadas con el presente, todo lo conserva, tarda en ubicarse en su presente, es ordenada, metódica, constante y tenaz, lleva a cabo lo que se propone, organizada, no requiere de estímulos externos para mantener sus compromisos, es crítica, exigente e intransigente, se fija más en los defectos que en las cualidades, es rencorosa.

Una vez terminado este trabajo, se les entrega la siguiente hoja y se les invita a que cada uno descubra su tipo de carácter a partir de los tres primeros cuadros que seleccionaron. TIPOS DE CARÁCTER: Emotivo Activo Primario Emotivo Activo Secundario Emotivo No Activo Primario Emotivo No Activo Secundario No Emotivo Activo Primario No Emotivo Activo Secundario No Emotivo No Activo Primario No Emotivo No Activo Secundario

(EAP) colérico (EAS) apasionado (ENAP) nervioso (ENAS) sentimental (NEAP) sanguíneo (NEAS) flemático (NENAP) amorfo (NENAS) apático

COLÉRICO (EAP) Trabajador, decidido, social, resistente, generoso, servicial, alegre, optimista, entusiasta, hábil para persuadir, cordial, dinámico, alegre, entrega inmediata, buen orador, sensible, olvida las ofensas, cree, práctico, innovador, impulsivo fuerte, impaciente, vanidoso, aventurero, exigente.

APASIONADO ( EAS) Supera obstáculos, vida organizada y coherente, exigente, activo, rápido, emprendedor, decidido, reflexivo, servicial, simpático, líder y trabaja en equipo. Introvertido, susceptible, desconfiado, crítico de las acciones de los demás, rencoroso y vengativo, le desesperan los defectos ajenos.


SENTIMENTAL (ENAS) Sensible a toda clase de emoción o impresión, es dulce y amable, responsable, trabaja y medita con lentitud, amistoso, le gusta la soledad y el silencio, es melancólico, recuerda y agradece cualquier favor, se conmueve con los males ajenos, honrado, se desanima fácilmente, pesimista, susceptible, vulnerable, introvertido, individualista, escrupuloso, indeciso, vive en el pasado, poca resistencia física.

NERVIOSO ( ENAP) Sensible, simpático, comunicativo, soñador, delicado, optimista, comprensivo, le gusta llamar la atención, bondadoso, compasivo, susceptible, inestable, impulsivo, superficial, desordenado, curioso, cae ante los placeres, vanidoso, sensual.

APÁTICO (NENAS) Hermético, misterioso, vuelto hacia sí mismo, sombrío, ama la soledad, honesto, discreto, guarda secretos. Fiel a sus ideas, terco, pesimista, cerrado, rencoroso, duro de corazón.

AMORFO ( NENAP) Disponible, conciliador, reposado, calmado, objetivo, tolerante, dócil, adaptable, práctico. Negligente, impuntual, independiente, desordenado y sensual.

SANGUÍNEO ( NEAP) Extravertido, intuitivo, buen humor, conciliador, busca la armonía, optimista, diplomático. Vanidoso, inconstante, superficial y alocado, curioso, sarcástico, le gusta el placer y el dinero.

FLEMÁTICO (NEAS) Constancia y tenacidad, tolerante, tranquilidad afectiva, paciente, bondadoso, responsable, calculador, honrado, ahorrador, reservado, respeta a los demás, conservador, metódico, lógico, fiel, congruente con sus ideas. Se aferra a su organización, piensa demasiado, poco comunicativo, poco vigor imaginativo.

Ya que se ha descubierto y conocido estos dos elementos de la personalidad, es importante tener presente cómo influyen en el tipo de liderazgo que se ejerce. Por ello, es sumamente esencial que el evangelizador conozca hacia qué tipo de liderazgo se orienta, de manera que vaya trabajando por alcanzar el mejor. Veamos algunos de estos tipos de liderazgo. a) EL PATERNALISTA Generalmente es una persona abierta y cordial, pero también es un dictador que mantiene el grupo en dependencia, que impone su autoridad desde el afecto: ―Porque los quiero, tienen que obedecerme‖. Esto no facilita ni promueve el crecimiento de las personas, ni del grupo. El líder paternalista tiene que trabajar por ser un miembro más del grupo, estableciendo una relación y trabajo entre iguales. b) EL AUTORITARIO No es propiamente un ―animador‖, sino el dueño del grupo; ―ordena y manda‖. Tiene el poder supremo y el control, está por encima del grupo. Este


tipo de líder se atribuye el poder de decisión y no admite aportes. Muestra rasgos violentos frente a críticas y observaciones, él es la ley. Este líder dictatorial puede manipular a los miembros del grupo mediante el premio o el castigo, mediante la alabanza o la humillación, mediante el privilegio o la marginación, el aprecio o el desdén. Sólo él tiene iniciativas y desaprueba las de los demás. c) EL PERMISIVO O LIBERAL Es el opuesto al líder autoritario o paternalista. Este tipo de líder no lo es, sólo es de nombre, ya que no guía al grupo y cada uno hace lo que le viene en gana. Más bien es traído y llevado por los más astutos, que no quieren dar la cara y lo ponen como pantalla. Es inseguro y no tiene confianza en sí mismo, le da miedo de equivocarse a la hora de actuar. Quiere complacer a todos y dar la razón a todos y al final termina dándole la razón al más fuerte, todo ello refleja claramente el no asumir el liderazgo. d) EL DEMOCRÁTICO Este tipo de líder coordina, anima y promueve la participación y cooperación del grupo. Sabe colocarse en segundo plano y convertir al grupo en el protagonista de su propia vida. Es ante todo, un estimulador y coordinador, un provocador de la participación y corresponsabilidad. Incita a los pasivos a participar antes de condicionarles con su opinión. Anima, valorando las intervenciones de cada miembro, crea un clima de respeto y libertad, para que nadie se sienta excluido a la hora de participar. Facilita el crecimiento del grupo, urgiendo a todos a poner al servicio de los demás las propias cualidades o habilidades. Su símbolo geométrico es la circunferencia: Sillas en círculo. Todos somos iguales, todos en el mismo plano. Su preocupación es que todos los integrantes del grupo se acepten, se respeten y se quieran. C. APLICACIÓN Se forman equipos de 3 personas y reflexionen sobre las siguientes preguntas: 1. Una vez que has descubierto o reafirmado qué tipo de temperamento y carácter hay en ti, ¿cómo vas a poner en práctica tus valores, para ejercer un mejor liderazgo cristiano? 2. De los tipos de liderazgo, ¿Cuál de ellos te comprometes a potenciar, y cómo?


ORACIÓN FINAL ORACIÓN DE UN LÍDER Yo quiero, Jesús amigo, amar con el corazón de tu Iglesia quiero ser comunidad abierta a todos los hermanos. quiero ser casa donde sea bienvenido el que llega. quiero amar con un amor desinteresado y libre, quiero amar sin esperar recompensa por lo que he dado. Quiero amar construyendo la vida del otro, quiero amar dando siempre paz y bien, quiero amar y respetar al otro donde tú habitas quiero amar y saber comprender y perdonar siempre. Dame, Señor, un corazón limpio donde el otro encuentre un espacio de libertad; un corazón limpio donde el otro encuentre un rincón para ser acogido. Señor Jesús, alegra mi corazón para que sea un arcoíris de alegría, fortalece mi corazón para que sea roca firme que dé apoyo. Da esperanza a mi corazón para que ayude siempre a caminar, quiero ser Jesús un líder y amigo, según tu corazón. Amén. BIBILOGRAFIA: 1. FAMILIA SALESIANA. Boletín salesiano. México. Abril 2008 2. SEDEC Texto II nivel de formación de catequista.


Sesión 4 EL LÍDER EVANGELIZADOR PROMOTOR DE RELACIONES INTERPERSONALES OBJETIVO ESPECÍFICO: Conocer la importancia de la comunicación, para

practicarla en niveles profundos, tanto en el grupo como en el ambiente donde se desarrolla el líder evangelizador. IDEA FUERZA: El evangelizador es el primero en practicar un nivel de

comunicación profunda en el grupo. La tarea del evangelizador es ser generador de relaciones interpersonales vitales. NOTAS PEDAGÓGICAS:  Una buena comunicación crea relaciones profundas en el grupo, su ausencia crea desintegración.  Copias de la de oración.  Hoja de colores con los principios básicos de las relaciones interpersonales.  Una mesa. ORACIÓN INICIAL Señor, dame la gracia de saber escuchar, poniendo a funcionar los oídos del corazón y la sensibilidad interior. Que sepa escuchar con sabiduría, es decir, que acepte al otro con sus virtudes y defectos, con sus problemas, anhelos y esperanzas. Que al escuchar lo haga con paciencia y misericordia, para que los que están tristes y necesitados de calor humano, experimenten el afecto, la ternura y la amistad; sean más humanos y cristianos, y se aproximen más hacia la verdad. Que al escuchar construya puentes de solidaridad para quien sufre de aislamiento, abandono y soledad. Y así se vaya construyendo la nueva sociedad en donde todas las personas aprendan a amarse y respetarse mutuamente. Amén.


INTRODUCCIÓN La comunicación social ocupa un lugar central en la cultura contemporánea. Las nuevas tecnologías de información han creado una nueva cultura: la cultura mediática-digital. Los medios de comunicación, como el cine, la radio, la televisión y el internet, constituyen una de las influencias sociales más expansivas de la historia. La evangelización, como acto comunicativo, necesita un lenguaje idóneo para transmitir la fe cristiana a los hombres y mujeres que viven y forman parte de este mundo ciber-espacial. A. VEAMOS NUESTRA REALIDAD a. Pasar a un espacio amplio y abierto. b. Invitar a las personas a formar dos círculos uno dentro y otro fuera. c. Pedirles que al tocar la campana o al escuchar la música, el círculo de fuera gire hacia la derecha y el de dentro a la izquierda. d. En cuanto pare la música o deje de tocar la campana, los dos círculos dejan de girar y con la persona que tienen al frente compartirán los siguientes aspectos. e. Al escuchar la música o la campana nuevamente vuelven a girar y así sucesivamente.

1. 2. 3. 4. 5.

Aspectos a compartir: El clima del día. Nombre, lugar de donde vengo, a qué me dedico. ¿Qué valor tiene para mí la familia? ¿Cómo me siento en el servicio que realizo en mi comunidad? ¿Cuáles son mis más grandes temores y esperanzas como evangelizador?

f. Al terminar se les pide a todos pasar al salón y compartir su experiencia: ¿Cómo se sintieron? ¿Qué aspectos les fue más fácil compartir? ¿Cuáles más difíciles? ¿Qué actitud necesitaron para realizar esta dinámica? El realizar esta dinámica se pusieron en práctica los diferentes niveles de comunicación que existen, y que veremos en el transcurso del tema.


B. DESARROLLO 1.- ¿QUE ES LA COMUNICACIÓN? La palabra comunicación proviene del vocablo latín ―comunicare‖, que significa compartir con, poner algo en común, hacer al otro partícipe de nuestras experiencias, pensamientos y vivencias. La comunicación es el proceso mediante el cual transmitimos y recibimos datos, ideas, opiniones y actitudes para lograr comprensión y acción. Propiamente es la expresión del pensamiento y de la emoción de un ser humano a otro, a través de la palabra, los gestos, los símbolos y las actitudes. La comunicación es una dimensión del ser humano, a través de ella hace uso de sus facultades y sentimientos, muestra su actitud ante la vida, sus valores, emociones, expectativas y sueños. Por su propia naturaleza, el ser humano es un ser que se comunica y que tiende a la relación, al encuentro, al diálogo y la comunión. Es posible no caminar o no comer, pero es imposible no comunicarse. En nuestros días la comunicación ha avanzado en cantidad y rapidez, pero desgraciadamente ha retrocedido en calidad y profundidad, porque se ha descuidado la comunicación interpersonal, la capacidad de escucha y de relación gratuita con el otro. 2.- NIVELES DE COMUNICACIÓN Es importante que el líder evangelizador potencie y promueva la comunicación, que ayude al desarrollo integral de las personas. Para ello debe ser consciente del nivel de comunicación que practica y del nivel que promueve en el grupo con quien comparte la fe. Nivel externo: Las personas hablan de cosas externas: las noticias del día, el clima, los deportes, las modas, la política, etc. Es un diálogo entre personas poco conocidas. A nivel interno: Las personas platican de ellas mismas, este nivel de relación personal se divide en cuatro niveles, que son los siguientes:


Periférico: Se habla de datos personales que nos identifican ante los demás, sin embargo, falta profundidad en la comunicación. Ideológico: Hablamos de nuestras ideas, opiniones y convicciones personales. Afectivo: Las personas ya no dicen lo que piensan sino lo que sienten. Vital: Las personas abren su mundo interior y comparten las necesidades y aspiraciones más íntimas de su vida. Esta es la comunicación que existe entre los amigos verdaderos y entre las personas que se quieren y se necesitan. En este nivel la comunicación llega a su grado más alto de profundidad. El evangelizador está llamado a comunicarse en profundidad con los demás y a promover este tipo de comunicación en el grupo y personas que atiende. 3.-PRINCIPIOS BÁSICOS DE TODA RELACIÓN INTERPERSONAL El evangelizador está llamado a ser un promotor de relaciones interpersonales desde su misma persona y actitudes, de manera que en todo ámbito en donde se desarrolle, anime y motive la vivencia de las mismas, de manera especial en el grupo que se le ha encomendado. a) Saber escuchar El saber escuchar constituye el 50% del proceso de la comunicación interpersonal. Esto implica: * Disposición: Cuando alguien te esté hablando, que tu mente no se halle a muchos kilómetros de distancia, concéntrate en la persona que está contigo, dirige tu atención a sus palabras, ideas y sentimientos. * Atención: Manifiesta tu interés con tu postura física, tus movimientos corporales, tu expresión facial, tu mirada atenta y tus intervenciones cortas y discretas. * Mira a la persona: El buen oyente no oye sólo con los oídos, sino también con los ojos. *Escucha más allá de las palabras: No sólo lo que se dice, sino también lo que no se dice, el receptor eficaz descubre, aprecia las emociones y sentimientos que hay detrás de las palabras. * Guarda silencio: Aprende a callarte para que la otra persona se exprese, no intentes hablar a la primera pausa de tu interlocutor, no lo interrumpas con preguntas y comentarios, con tu silencio le demuestras que te interesa.


b) Mostrar un rostro agradable Para lograr un rostro agradable es necesario alejar todo pensamiento pesimista o triste, y llenar la mente de pensamientos alegres, de recuerdos amenos y de proyectos entusiastas que animen felizmente la vida. c) Ser amigo de sí mismo Para relacionarse bien con los demás, se necesita una buena autoestima. Aceptarse como uno es y reconciliarse con el propio pasado. No podemos entender a los demás si nosotros mismos no nos entendemos; no valoraremos a los demás, si primero no nos valoramos a nosotros mismos. De una mala relación intrapersonal, no pueden esperarse buenas relaciones interpersonales. d) Interesarse por los demás En el desarrollo o búsqueda de las relaciones interpersonales es importante demostrar el interés por los demás, aprovechando todas las oportunidades y momentos que ofrece la vida; saludando siempre con entusiasmo, recordando a las personas por su nombre, escuchando con atención lo que dicen, apreciando sus opiniones, valorando lo que hacen, conociendo sus necesidades y aspiraciones, haciendo que se sientan importantes. e) Ser generoso para animar Toda persona necesita una voz de aliento que aplauda sus esfuerzos, aciertos y triunfos, expresiones como: ―Eres responsable‖, ―lo lograste‖, ―felicidades por tu esfuerzo y empeño‖. Recuerda que el elogio anima e impulsa a la persona a seguir adelante, dando lo mejor de sí misma. f) Expresarse con sencillez y sinceridad El lenguaje sencillo y claro es el que crea mayor comunicación y propicia buenas relaciones interpersonales. La sinceridad es un elemento indispensable para el diálogo, éste se bloquea cuando aparecen máscaras y mentiras. g) Fomentar relaciones de cordialidad Relacionarse y convivir con todas y cada una de las personas, favoreciendo un ambiente de confianza, aceptación y participación.


4.- TIPOS DE CONDUCTA QUE SE PRESENTAN EN UN GRUPO Veamos algunos de estos tipos de conducta y la tarea que le corresponde realizar al evangelizador con respecto a cada una de ellas. a) Los mudos: Son aquellas personas que están físicamente presentes, pero que jamás opinan ni participan, por lo que no se les conoce su voz. Aquí el evangelizador tiene dos maneras de hacerlas participar; una, pidiendo de manera amable y respetuosa que quienes no han participado lo hagan, de manera que enriquezcan al grupo con sus aportes; y la otra, es pedir directamente a la persona, es decir, mencionar el nombre de ésta, pidiéndole con amabilidad su aporte. Una vez que lo hace, agradecer la participación y motivar para que continúen haciéndolo en las reuniones posteriores. b) Los cotorros o charlatanes: Estas personas hablan todo el tiempo, saliéndose del tema de un modo cansado y no dejan hablar a los demás, cuando los otros lo hacen, los interrumpen y vuelven a tomar nuevamente la palabra o simplemente cuando éstos terminan, los primeros vuelven a hablar. Con estos personajes no queda más que cortar con toda cortesía su disertación, diciéndole que lo siente mucho, pero nos hemos alejado del tema y el tiempo que nos queda es el preciso para tomar algunas decisiones. c) Los pavorreales: A este tipo de personas les gusta llamar la atención, figurar, sobresalir, presumir y han escogido al grupo como auditorio para hablar de sus cualidades, experiencias, sentimientos e ideas. El evangelizador, sin menos valorar el aporte de este tipo de personas, remarcará la importancia y valor de la humildad y sencillez, refiriéndose a las palabras de Jesús: ―El que se ensalza será humillado y el que se humille será enaltecido‖. De esta forma, les ayudará a no buscar ser el centro de atención, sino dar lugar y espacio para que los otros compartan, descubriendo que todos tenemos una gran riqueza que dar y ofrecer, en la medida que nos abrimos a acoger el aporte del otro, nos enriquecemos mutuamente.


d) El que cala hondo o profundo: Habla poco, pero cuando lo hace, es sólido, profundo, va directamente al grano. Lo que le interesa es lo central del problema y ahí ataca. No pierde el tiempo en banalidades. El evangelizador sabe que es una persona de gran utilidad para el grupo, pero no hay que dejar que los demás se sientan ni juzgados, ni aplastados por él. Hacerlo hablar, pero no presentarlo como una autoridad, para que los otros miembros no sientan que dependen de él. e) El de buen humor: Posee la cualidad de hacer reír de manera oportuna, por el comentario cómico y contagia con su optimismo. El evangelizador debe aprovechar a estas personas, pues ayuda en un grupo a superar los momentos de máxima tensión y a hacer las reuniones más amenas. f) El tipo concreto: Es el de los hechos de vida, recurre a la experiencia vivida, a lo real. A veces sus ejemplos son tipos caseros y muy simples. Puede ser una gran ayuda en el grupo para hacerlo aterrizar. Es importante darle esa oportunidad, pero teniendo cuidado de no quedarse en soluciones simplistas de casos particulares. Tratar de integrar, entonces, lo técnico con lo práctico. En el grupo aparecerán otros tipos de personas, lo importante es que el facilitador extraiga lo mejor de cada participante, en beneficio del grupo. C. APLICACIÓN En papeles de colores se elaboran los principios básicos que favorecen las relaciones interpersonales, y se colocan sobre una mesa en el centro. Se les pedirá a los participantes que pasen a tomar una de estas hojas, como signo de que el Señor Jesús los invita a trabajar, en uno de los principios básicos de las relaciones interpersonales.


ORACIÓN FINAL ALEGRÍA DEL EVANGELIZADOR Feliz el Evangelizador, que facilita la verdadera comunicación, la convivencia y el servicio a los demás. Feliz el Evangelizador, que descubre que al comunicarse desaparece el egoísmo, y se abren caminos de diálogo y fraternidad. Feliz el Evangelizador, que es consciente de que en la comunicación de persona a persona, es cuando se ve con mayor claridad el valor y riqueza de los otros. Feliz el Evangelizador, que se comunica en profundidad, porque logrará un proceso de socialización y realización personal que le llevará a ser feliz y a hacer felices a los demás. Feliz el Evangelizador, que en la verdadera comunicación, descubre sus cualidades, talentos, habilidades y posibilidades para ser feliz. Feliz el Evangelizador, que al comunicarse con los demás, desarrolla su capacidad de escucha, acogida, respeto y sinceridad, porque está haciendo presente los valores del Reino de Dios. Feliz el Evangelizador, que no bloquea la comunicación, sino que la promueve como un valor necesario e indispensable para el crecimiento de sí mismo y de los demás. Feliz el Evangelizador, que apuesta por las relaciones interpersonales, porque habrá entendido el sentido y valor de su misión. Amén.


BIBLIOGRAFIA 1.- Colección Desarrollo personal y laboral Ed No 1. Relaciones Humanas Coordinación. Dirección de Prensa y Relaciones Públicas del ICE 2.- GONZALEZ RAMIREZ Javier. El grupo juvenil en marcha. Ed San Pablo. 3.- Taller de líderes: Taller sobre el animador juvenil Parroquia de San Miguel Arcángel Pastoral Juvenil

CAPÍTULO III

PSICOLOGÍA DEL DESARROLLO HUMANO


OBJETIVO ESPECÍFICO Conocer las características de algunas etapas del desarrollo humano, para que el evangelizador emplee estos elementos en el trato y servicio integral, según la edad de sus interlocutores. TEMÁTICA: Sesión 1 Adolescencia Sesión 2 Adultez temprana (20 a 40 años) Sesión 3 Adultez intermedia (40 a 65 años) Sesión 4 Adultez tardía (65 años o más)


Sesión 1 ADOLESCENCIA OBJETIVO ESPECÍFICO: Reflexionar en la etapa de la adolescencia y los cambios

que en ella se experimentan, para que el facilitador pueda acompañar y animar a los interlocutores en la búsqueda de su identidad cristiana. IDEA FUERZA: La adolescencia se caracteriza por el crecimiento y maduración

biológica, psicológica y social del individuo. Y necesita el acompañamiento adecuado de los educadores para guiarlos a la vivencia plena de esta etapa. NOTAS PEDAGÓGICAS:  Analizaremos las principales características que presentan los adolescentes, para tener una relación más cercana y comprensiva.  Ver la necesidad de estar capacitados para guiar a los adolescentes en la vida cristiana.  Ambientar el lugar de la charla con fotos de adolescentes realizando diversas actividades.  Copias de las preguntas, de la oración inicial y la final. ORACIÓN INICIAL Ser adolescente es ver la vida con optimismo real, y descubrir su belleza. Ser adolescente es soñar, tener ideales, pero poner los pies en el presente; es tener siempre algo que hacer, algo que crear, algo que dar de sí mismo. Ser adolescente implica cambio, ruptura, pero nunca sentirse derrotado, saber levantarse cuantas veces se fracasa y volver a empezar de nuevo. Ser adolescente es tener la satisfacción de lograr un ideal, de tener metas en la vida y luchar por alcanzarlas.


El adolescente es el que ríe, es el niño que creció, es el joven que admira la belleza y el color. El que busca en la música la paz, el que quiere un mundo nuevo y lleno de amor. Es el que ríe, el que ama, el que busca libertad, es el que sueña en un mundo ideal, el que trata de borrar del mundo el mal. Ayúdame Señor, a saber acompañarlo, pues también lo has llamado al encuentro contigo. Amén.

INTRODUCCIÓN La adolescencia es la etapa de la vida en la cual la persona experimenta en sí misma intensos cambios físicos, afectivos, sociales y religiosos. Estos varían de acuerdo a la herencia y al ambiente en el que se desenvuelve. La adolescencia está dividida en tres etapas, las cuales tienen características muy particulares: Adolescencia temprana o inicial, durante este tiempo se produce la mayoría de los cambios orgánicos y aparecen los caracteres sexuales secundarios; en la adolescencia media hay un distanciamiento afectivo con los padres, explora diferentes imágenes para expresarse y para que lo reconozcan en la sociedad; al llegar a la adolescencia final o tardía se independiza y es capaz de integrar su imagen corporal con su identidad o personalidad. Esta época de grandes transformaciones debe ser acompañada por un formador que tome en cuenta a la persona en su totalidad. A. VEAMOS NUESTRA REALIDAD Formar equipos para compartir lo que conocemos sobre los adolescentes en los siguientes aspectos:    

Físico Intelectual Social Religioso


B. DESARROLLO 1. Descubriendo su identidad. El adolescente va en busca de su identidad; durante este proceso se humaniza, se individualiza e independiza. Esta transición de la niñez a la edad adulta, inicia de los 11 ó 12 años y puede terminar a los 19 o inicios de los 20 años. Es una etapa que está llena de oportunidades para su crecimiento integral, pero también es aquí donde comienza a practicar algunas actividades que representan un riesgo para la salud e integridad de su persona; y en el campo religioso, somete a revisión las creencias y actitudes que adquirió durante la infancia. Durante la adolescencia la persona tratará de descubrir su propia identidad. Esta se forma en la medida en que los jóvenes resuelven tres problemas principales: -

La elección de una ocupación. La adopción de valores. El desarrollo de una identidad sexual satisfactoria.

Esta ―crisis‖ rara vez se resuelve por completo en la adolescencia. Las relaciones de amistad son más igualitarias, se basan en la elección y el compromiso; son relaciones intensas y éstas disminuyen en la medida que aumenta la intimidad con el otro sexo. Así como los adolescentes experimentan tensión entre la dependencia de sus padres y la necesidad de independizarse, a menudo también los padres tienen sentimientos encontrados. Los padres tienen que darles suficiente independencia y a la vez protegerlos de aquello que los pueda dañar. Con frecuencia esas tensiones dan lugar al conflicto familiar. La cantidad del tiempo que se pasa con la familia disminuye, no por rechazo, sino como respuesta a las necesidades de desarrollo; los momentos de soledad les ayudan a recuperar la estabilidad emocional. Cuando las relaciones con los padres son desfavorables, la conducta del adolescente se deteriora fácilmente y manifiesta grandes dificultades para adaptarse, pudiendo llegar incluso a ocasionar conductas destructivas, deshonestas y delictivas. Influyen también los compañeros, la comunidad y, a veces, la baja posición socioeconómica. El


consumo de drogas a menudo empieza en la adolescencia, pues conocen nuevos amigos y se vuelven vulnerables a la presión de los compañeros. 2. El adolescente en la búsqueda de Dios. El adolescente, gracias al progreso en su pensamiento, es capaz de captar los principios morales, como la verdad, la bondad y la belleza. Su tendencia a idealizar lo lleva a evitar la realidad, construyendo en la imaginación otro mundo distinto. También buscará los valores realizados de forma concreta, en personas cercanas (padres, profesores), o lejanas (ídolos), a las cuales imita y procura identificarse. Por lo tanto, las verdaderas y primeras fuentes de moralidad son los padres, los compañeros y la influencia de los medios de comunicación; posteriormente se añaden el desarrollo intelectual y el sentimiento de culpa y empatía. Como consecuencia de las profundas transformaciones que experimenta el adolescente en el aspecto físico, psíquico y la lucha interior por las constantes contradicciones, se encuentra inclinado a un estado de ansiedad, la cual es dolorosa para él. Esto lo lleva a acudir a Dios como único sostén en las dificultades de la vida. Se puede decir que la religiosidad es un factor reductor de sus tensiones emotivas. Pero también puede aparecer la religión como un agente que acentúa su stress emotivo. Esto ocurre cuando hay una excesiva culpabilidad, proyectada por una religión desviada respecto a ciertos comportamientos sexuales de la adolescencia. El adolescente ve en Dios, antes que nada, al confidente de sus monólogos interiores, al amigo comprensivo y único sostén en el dolor que le produce la soledad afectiva, por esto es más sensible a los valores religiosos y a interiorizar su experiencia religiosa. Su creencia en Dios lo llevará a pensar en Él y a hablar con Él en el interior de su conciencia, participar en actos del grupo religioso al que pertenece o simplemente a ser mejor y a trabajar por los demás. a. Las metas en la evangelización deben ayudar a los adolescentes a:  Comprender y asimilar los cambios físicos y psicológicos que están viviendo.  La búsqueda de su identidad personal, desde el mensaje cristiano.  Acentuar los valores humanos como la amistad, la fidelidad, la responsabilidad y la generosidad.  Educar en la vida afectiva, integrando armónicamente los aspectos biológicos, psicológicos y espirituales.


 Experimentar la vida de la Iglesia, acentuando el valor pastoral y educativo del grupo.  Llegar a una madurez en la fe, participar conscientemente en los sacramentos y definir la vocación personal.  Tener a Jesucristo como ideal y modelo de toda la vida. Conocer la vida de los santos y de los personajes de actualidad que más le ayuden a ver el mensaje evangélico encarnado en la vida y que los motive a seguir a Cristo con generosidad. b. El formador del adolescente debe tener las siguientes actitudes en su trato:  Gran amor a Dios, reflejado en el amor a los interlocutores.  Alegría, optimismo y esperanza. Dinamismo propio de un espíritu joven.  Ser un compañero que les ayuda en la afirmación de sí mismo y les brinda confianza. Amigo cercano y comprensivo, que los acepta tal y como son dentro de su proceso.  Que conozca la realidad social y pueda aplicar la vivencia del evangelio de modo concreto, impulsando a compromisos desde la propia vocación. C. APLICACIÓN ―Reflexiona el Decálogo de un adolescente‖          

Déjame elegir mi ropa. Trátame como un adulto y aprenderé a serlo. Déjame construir mis propias convicciones. Respeta mi privacidad. Ayúdame en mis ideales de fe y servicio al prójimo. Ayúdame a apreciar mis capacidades y limitaciones. Comunícame tu experiencia y ayúdame a tener la mía. Ayúdame a clarificar mis problemas y a encontrar soluciones. Ayúdame a usar bien el dinero. Enséñame cómo prepararme al matrimonio.

En la primera oportunidad, conversar con algún adolescente y hacerle las siguientes preguntas: ¿Cuál es el mayor anhelo en tu vida? ¿Cómo puedes lograrlo? ¿Qué te gustaría encontrar en la formación (escolar, religiosa, etc.) que recibes?


ORACIÓN FINAL Señor Jesús, ayúdanos para que podamos guiar a todos los adolescentes con quienes convivimos y realizamos nuestro servicio. Te pedimos nos des paciencia, comprensión y un gran amor, para acercarnos a ellos con respeto y verdadero interés. Que santa María, madre nuestra, nos ayude a saber llevar a su hijo Jesús a los adolescentes que pone en nuestro camino y en nuestras manos, confiándonos la misión de educarlos en la fe y en el amor a Él.

BIBLIOGRAFÍA: Papalia Diane, desarrollo Humano, novena edición, ed. Mc Graw Hill, 2004. Tovar Rafael, catequesis por edades, escuela de la fe, editorial mexicana, 1994. Morelada Marinao, Psicología del Desarrollo, infancia, adolescencia, mafurez y senectud, ed. Alfa Omega, Barcelona 1999.


Sesión 2 ADULTEZ TEMPRANA (20 a 40 años) OBJETIVO ESPECÍFICO: Que el evangelizador conozca las características de los

adultos jóvenes, para impulsar su crecimiento humano y cristiano, desde un compromiso personal por la construcción del Reino. IDEA FUERZA: En esta etapa se alcanza la máxima capacidad de desarrollo, se comienzan a asumir roles sociales y familiares y se construyen los cimientos para el desarrollo posterior. NOTAS PEDAGÓGICAS:  Dejar en claro la capacidad de equilibrio que se debe tener en este período.  En esta etapa, las personas se alejan de Dios y es necesario que se refuerce la unidad entre fe y vida.  Presentar a Cristo como centro en la vida de todo hombre y de la comunidad.  Ambientar con recortes de jóvenes desenvolviéndose en distintas actividades.  Tener copias de las oraciones. ORACIÓN INICIAL ¡Padre Santo!, te pedimos por los jóvenes, esperanza del mundo. No permitas que se dejen llevar por ideologías mezquinas. Que descubran que lo importante no es ser más, tener más, poder más, sino servir más a los demás. ¡Padre!, enséñales la verdad que libera, que rompe las cadenas de la injusticia, que hace hombres y forja santos. Pon en cada uno de ellos un corazón universal, que hable el mismo idioma,


que no vea el color de la piel, sino el amor que hay dentro de cada uno. Un corazón que a cada hombre le llame hermano, y que crea en la ciudad que no conoce las fronteras, porque su nombre es universo, amistad, amor, Dios. ¡Padre Santo!, cuida a nuestros jóvenes. Amén. INTRODUCCIÓN La adultez comienza aproximadamente a los 20 años. Usualmente se divide en tres períodos:  Adultez joven o juventud: 20 a 40 años.  Adultez media: 40 a 60 años.  Adultez mayor: 60 años en adelante. En el primer período se ponen los cimientos para el desarrollo posterior de la persona; pues las elecciones que ha de hacer, fortalecen el equilibrio que debe alcanzar. La adultez joven o temprana, tiene como característica principal que el individuo debe comenzar a asumir roles sociales y familiares, es decir, hacerse responsable de su vida y de la de quienes le acompañan en la conformación de una familia. A. VEAMOS NUESTRA REALIDAD A lo largo de tu vida, ¿cuáles son las decisiones más importantes que has tomado? ¿Quiénes han estado cerca de ti? ¿Cuáles han sido tus mayores logros? B. DESARROLLO En la adultez joven, la fuerza, la energía y la resistencia se hallan en su mejor momento. Se alcanza el máximo desarrollo muscular y de los sentidos. En esta etapa se produce el nacimiento de los hijos, ya que tanto hombres como mujeres se encuentran en su punto máximo de fertilidad. El adulto joven debe lograr: Independencia, competencia, responsabilidad e igualdad en relación con su sexualidad, determinar el estilo de vida que llevará. En esta edad el pensamiento es flexible, abierto, adaptable; se basa en la intuición, la emoción y la lógica. Aplica su experiencia en situaciones ambiguas; sabe manejar la incertidumbre, la inconstancia, la contradicción, la imperfección y


el compromiso. Sus conocimientos los usa para conseguir sus metas como la carrera, el trabajo y la familia. En el desarrollo social de la persona, va optando por un estado de vida, que por lo general se hace en esta etapa. En el desarrollo religioso, en esta edad es el tiempo del alejamiento. La presencia es más bien esporádica y ocasional: preparación al matrimonio, al bautismo de los hijos… sin embargo, es superada por la oración de intimidad con Dios. La educación en la fe en esta etapa: 

Debe favorecer la identidad laical de los destinatarios; debe atender a su condición específica del bautizado que vive en el mundo, para ayudar a que descubra a Dios, que se le revela allí y le llama; se ocupe de las realidades temporales y las ordene según el proyecto divino.

Debe realizarse y vivirse en un contexto comunitario. El grupo ha de irse constituyendo en comunidad de creyentes, a la vez que se orienta hacia una integración en la comunidad eclesial. Aquí es insustituible el testimonio del animador, adulto en la fe, que, consciente de ser enviado de la comunidad, va acompañando un itinerario en constante referencia comunitaria.

Debe ofrecer la visión cristiana del amor y la familia, el matrimonio, la paternidad responsable, divorcio, aborto, la educación religiosa de los hijos, iniciación sacramental, así como la visión cristiana del trabajo y del compromiso en el mundo.

Que les ayude a percibir la propia vida y la historia humana integradas en el proyecto de Dios, con el fin de que oriente su conducta en esa dirección.

C. APLICACIÓN Ahora platica en el grupo cómo te sentiste, qué pensaste y cómo fueron tus reacciones cuando:  Abandonaste el hogar de tus padres  Comenzaste a trabajar  Te casaste  Supiste que serías papá, cuando nació tu primer hijo.  Aportaste tu primer sueldo a la familia.


ORACIÓN FINAL El Señor ha puesto su mirada sobre nosotros; ha puesto su confianza y su esperanza. El Señor Dios ha hablado y cuenta con nosotros. Jesús cuenta con nosotros para devolver la luz donde hay oscuridad. Cuenta con nosotros para construir entre todos la civilización del amor; allí donde hay egoísmo, tristeza y angustia. Jesús cuenta con nosotros para luchar por la paz, en medio de un mundo donde muchas veces la solución la encuentra recurriendo al uso de la violencia. Jesús cuenta con nosotros para que su Palabra llegue al último rincón de la tierra; cuenta con nosotros para sembrar la semilla de su Evangelio, semilla que produce frutos de fraternidad y amor. Jesús ha puesto su mirada en nosotros y nos dice que seamos sal de la tierra; sal para dar sentido a la vida, para hacer ver que merece la pena ser vivida desde el proyecto de Jesús. Nosotros queremos ser sal de la tierra y luz del mundo, porque el cristiano no ha perdido su vigencia; porque nunca como hoy su papel es tan importante; porque siempre tendrá algo que decir. Nosotros queremos ser sal que dé sentido y felicidad al mundo. Cuenta con nosotros, Señor. Queremos ser luz que ilumine y muestre el verdadero rostro de Dios, el Dios Amor. Cuenta con nosotros, Señor. Amén.


BIBLIOGRAFÍA. Papalia Diane, Desarrollo Humano, novena edición, Ed. Mc Graw Hill, 2004 González Ramírez Javier, Un proceso de formación para los grupos juveniles 1,2 y 3 Ediciones Don Bosco, 3, 3dición, México 1994.


Sesión 3 ADULTEZ INTERMEDIA (40 a 65 años) OBJETIVO ESPECÍFICO: Retomar los aspectos característicos del adulto intermedio, para que el evangelizador integre la experiencia y creatividad de sus interlocutores en el crecimiento de su fe. IDEA FUERZA: Esta etapa no sólo implica un deterioro, sino también un crecimiento; una conciencia más realista de sus limitaciones. NOTAS PEDAGÓGICAS:  Hacer caer en la cuenta a los adultos que esta es la edad de mayor responsabilidad y de plenitud de vida.  Ambientar el lugar con imágenes de adultos de 40 a 65 años. ORACIÓN INICIAL Señor Jesús, te doy gracias por la vida que me concedes, te pido tu luz para saber pensar, hacer, decir, escuchar, callar y saber hablar oportunamente. Que aprenda a entender y comprender a los demás, a tener esperanza y ser solidario; enséñame a tener paciencia, a ser fuerte y saber dar consejo. Que siempre ame y sirva a mi Padre Dios, ayudando a quien pueda, haciéndolo con amor y en su nombre. Enséñame a saber aceptar lo que me regalas cada día, a saber caminar pisando firme, para andar por el camino que conduce a la paz , y sobre todo, seguir el sendero que me conduce a Ti. Amén.


INTRODUCCIÓN La edad adulta intermedia abarca de los 40 a los 65 años y tiene sus características específicas. Aunque algunos de los cambios fisiológicos que se dan en esta edad son el resultado directo del envejecimiento biológico y de la estructura genética, sin embargo, el estilo de vida que se siguió desde la juventud influye en el proceso de los cambios físicos. Los hábitos de salud y estilo de vida de las etapas anteriores determinan lo que sucede en los años siguientes. Quien es más activo, cosechará los beneficios de mayor vigor después de los sesenta años. La edad madura, como también se le llama a esta etapa, no sólo implica un deterioro, sino también un crecimiento, pues hay una conciencia más realista de sus limitaciones. A. VEAMOS NUESTRA REALIDAD Pedir que formen equipos, procurando que en cada uno haya una persona que tenga esta edad, con el fin de que comparta su experiencia sobre lo siguiente:      

¿Tienes hijos en edad de casarse? ¿Tienes nietos? ¿Ya te jubilaste o estás por hacerlo? ¿Tienes algún proyecto a realizar? ¿Cómo están tus padres? ¿Has tenido que cuidar de ellos? ¿Qué habilidades (en el trabajo) has adquirido? ¿Cómo te sientes físicamente?

B. DESARROLLO Desarrollo físico: De la edad adulta temprana a los años de la madurez, los cambios sensoriales y motores son pequeños, graduales y casi imperceptibles, hasta que las personas se van dando cuenta de algunas pérdidas en las capacidades sensoriales, en la salud, el vigor físico y en las habilidades. Se nota una disminución en la vista, audición, gusto, olfato y sensibilidad al dolor, con menor resistencia a éste. Las habilidades motoras también disminuyen, como la fuerza y coordinación, aunque éstas pueden retrasarse o disminuir con la práctica del ejercicio; y disminuyen también las destrezas manuales cuando no se practican con frecuencia.


La estructura y sistemas corporales también cambian, la piel es menos firme y suave, el cabello se adelgaza y encanece, hay menor transpiración, aumento de peso y pérdida de estatura, esto se refleja principalmente en las mujeres que tienen osteoporosis, las articulaciones se vuelven más rígidas por la acumulación de estrés, enfermedades cardíacas más comunes en los hombres, el sueño es menos profundo. Desarrollo intelectual: El adulto intermedio entra en la etapa ejecutiva, ya que es responsable de sistemas sociales (organizaciones gubernamentales o de negocios) y de movimientos sociales, y está al frente de una familia. Mientras que disminuye la habilidad de manejar nuevas situaciones, se incrementa la habilidad de solucionar problemas con base en la información almacenada. Los adultos están más preocupados en cómo utilizar el conocimiento para propósitos prácticos, que en adquirir conocimiento y habilidades para su propio bien; usan sus habilidades intelectuales para solucionar problemas de la vida real asociados con la familia, negocios o responsabilidades sociales. Cuando la gente centra sus energías intelectuales en solucionar problemas reales, aprende a aceptar la contradicción, la imperfección y la concesión como parte de la vida adulta. El pensamiento del adulto tiende a personalizar su razonamiento, utilizando su experiencia. De este modo, la experiencia contribuye a la habilidad para solucionar problemas, la cual algunas veces se llama ―sabiduría‖. Los adultos interpretan lo que leen, ven o escuchan de acuerdo al significado que tiene para ellos. Desarrollo psicológico: La vida comienza a verse objetivamente. Hay una preocupación por el yo interno y espiritual, renuncian a la imagen de juventud. Durante esta etapa ocurre una crisis de la edad madura, como un período supuestamente estresante, que es desencadenado por la revisión y revaloración de la vida de la persona; también es llamado segunda adolescencia, pues el inicio de la edad madura puede ser estresante, ya que lleva a un examen introspectivo, el cual conduce al replanteamiento y revisión de los valores y prioridades. Las personas que resisten esta crisis son las que tienen capacidad de adaptarse con flexibilidad, usando sus propios recursos frente a los eventos estresantes. Desarrollo social: La duración en el matrimonio es uno de los factores que influyen en la satisfacción de la pareja. El divorcio a esta edad es un poco más difícil y cuando ocurre suele ser traumático. Por lo general, los adultos de edad madura son padres de adolescentes, se unen dos épocas de crisis; lo importante


es aceptar a los hijos como son y no como ellos esperan que sean; en sus relaciones hay una mezcla de emociones positivas y negativas. La partida de los hijos se conoce como el ―nido vacío‖, sus efectos dependen de la calidad y duración del matrimonio. Este momento es necesario, ya que la paternidad es un proceso de dejar ir y comenzar una nueva etapa. Es más estresante que el nido vuelva a llenarse con los hijos mayores que regresan al hogar. En la edad madura se ve a los padres de manera más objetiva, se les comienza a ver como personas ancianas que necesitan de cuidados. Hay que aprender a aceptar y a cumplir las necesidades de dependencia de sus padres; la crisis es aprender a equilibrar el amor y el deber hacia sus padres. Convertirse en el cuidador de padres ancianos es más posible en esta edad. Convertirse en abuelos, actualmente para muchos implica encargarse de manera parcial o completa del cuidado de los nietos. Los abuelos pueden ser fuentes de orientación, compañeros de juego, vínculos con el pasado y símbolos de la continuidad familiar; de este modo expresan generatividad y la virtud del cuidado. En la catequesis con adultos: ¿Cuáles son las tareas fundamentales y los rasgos más característicos de la catequesis de adultos?  Promover la formación y maduración de la vida espiritual.  Educar para juzgar a la luz de la fe los cambios socioculturales de la sociedad.  Capacidad para responder a los interrogantes religiosos y morales de hoy.  Formar para asumir responsabilidades en la misión de la Iglesia y saber dar testimonio cristiano en la sociedad. En cuanto a la metodología apropiada, hay que considerar que el adulto es práctico, necesita ver la utilidad que le aporta algo, sea mediante sensibilizaciones, o presentándoles los problemas de la vida diaria, relacionados con el contenido. El evangelizador logrará mucho con métodos participativos, porque el adulto está más habituado a participar en la política, la escuela, la empresa… El evangelizador debe suscitar una sencilla y sana amistad con el grupo, pues ésta es un fuerte estímulo para perseverar, ya que aporta motivantes


satisfacciones por el trato con otras personas, facilita el esfuerzo del adulto y se fortalece el compromiso con el grupo. El evangelizador de las personas de esta edad debe tener convicción personal, fruto de una fuerza interior en su vida espiritual; apertura para recibir lo que los adultos ya poseen en valores y conocimientos, aprovechando al máximo las capacidades de sus destinatarios, promoviendo la participación de éstos; sobre todo, el respeto a la persona, aceptando y admirando a los adultos como ya son, sin rechazarlos; tener fundamentos sólidos de fe para poder profundizarla. El evangelizador debe ser respetuoso y positivo al enseñar la verdad, que es Jesucristo; tener fe, pues Dios es quien obra en la persona, sin omitir el esfuerzo y la creatividad personal, caminando de acuerdo su ritmo. C. APLICACIÓN Reflexiona las siguientes preguntas: La formación, ¿cómo la has aplicado en tu vida diaria? ¿En qué te ha ayudado a crecer? ¿Qué te gustaría encontrar en este espacio de formación? ORACIÓN FINAL Padre, he aprendido a orar por mis semejantes, por mi familia, por mis amigos. Al levantarme y girar mi mirada hacia el cielo, siento tu presencia. Estoy aprendido a vivir; no he perdido los temores, pero sé que con tu energía y luz divina aprenderé a vivir sin temor. Padre mío, nunca pensé la riqueza que era saber orar y pedir bendiciones. Siento mi hogar lleno de tu presencia, pero lo más importante es que he logrado llevar esta paz a mi familia y a mis hermanos. A veces no sabemos aprovechar tu sabiduría, Señor, haznos dignos hijos tuyos y que podamos corregir nuestros errores; que quitemos el odio de nuestros corazones y que podamos brindar amor a quienes lo necesiten. Amén. BIBLIOGRAFÍA: Papalia Diane, Desarrollo Humano, novena edición, Ed. Mc. Graw Hill, 2004 LLanes, Rafael, Catequesis por edades, escuela de la fe. 1994


Sesión 4 ADULTEZ TARDÍA (65 años o más) OBJETIVO ESPECÍFICO: Que el evangelizador conozca las características de los adultos mayores y les brinde los medios necesarios en la vivencia de esta etapa, para que se valore la riqueza que ellos proporcionan a la Iglesia y al mundo. IDEA FUERZA: Acompañar de un modo especial al adulto mayor e iluminar su vida

con la Palabra de Dios. NOTAS PEDAGÓGICAS:  Dar un recorrido por las distintas situaciones que viven los adultos mayores; comprenderlos y valorarlos como tesoro de la comunidad.  Ambientar el lugar con personajes que a lo largo de la historia, siendo adultos mayores, han tenido éxito en la vida (por ejemplo: Gandhi, la Madre Teresa, Juan Pablo II, etc.) ORACIÓN INICIAL Señor Dios, enséñame a reconocerte en mi historia, en mi presente y en mi futuro.

Regálame tu presencia amorosa en quienes me rodean, en quienes me dedican un tiempo.

Muéstrame por cuáles caminos puedo encontrarte cerca de mí. Revélame el amor que tienes por mí.

No permitas que pierda la fe, más bien, acreciéntala cada día, porque hoy, más que nunca, necesito creer en tu promesa y descubrirte vivo. Amén.

Sostenme en mi caminar inseguro, en mis momentos de soledad y bendíceme en la compañía de quienes quiero y de quienes me quieren. Enséñame a ver la vejez como una etapa de la vida y no de muerte, permíteme aprender a vivirla dignamente.


INTRODUCCIÓN La adultez tardía (60 años o más), también conocida como tercera edad o senectud, se caracteriza por el envejecimiento. Ahora se entiende que muchos problemas que se consideraban parte de la vejez no se deben al envejecimiento en sí mismo, sino a factores del estilo de vida o enfermedades. Los ancianos, que son cada vez más en nuestros países, se sienten marginados por la sociedad, la familia y por la misma Iglesia. Al llegar a la jubilación experimentan sentimientos de poca autoestima personal, sensación de que no son inútiles o una carga para los demás. Estos sentimientos se agravan si tienen limitaciones físicas o económicas. A. VEAMOS NUESTRA REALIDAD ¿Es la vejez verdaderamente una prueba? ¿Qué idea tienes de la tercera edad? ¿La vejez es una decadencia? ¿Es una crisis? ¿Podemos evitarla? ¿Cómo? Ante esta realidad, el evangelizador necesitará acompañarlo de un modo especial, tratando de iluminar su vida con la Palabra de Dios. B. DESARROLLO Desarrollo físico: Se distinguen dos etapas en el envejecimiento: El primario es un proceso gradual, inevitable de deterioro corporal, que empieza temprano en la vida y continúa a lo largo de los años, de manera independiente de lo que la gente haga para evitarlo. Y el secundario consiste en los resultados de la enfermedad, el abuso y desuso, factores que a menudo son evitables y que están dentro del control de la gente, como el comer saludablemente y mantenerse en buenas condiciones durante la edad adulta. Muchas personas pueden evitar estos efectos secundarios del envejecimiento. Desarrollo intelectual: Algunas habilidades, como la velocidad de los procesos mentales y el razonamiento abstracto, declinan en la vejez; sin embargo, otros aspectos del pensamiento práctico e integrador tienden a mejorar a lo largo de la mayor parte de la vida adulta. La pérdida de visión y audición dificultan la


comprensión de algunas instrucciones; también hay algunos cambios en la memoria, en especial de lo que ocurrió recientemente. Los ancianos se desempeñan mejor cuando se les brinda el tiempo que necesiten. Desarrollo psicológico: Los ancianos que han tenido una adultez inmadura no saben adaptarse con facilidad a sus nuevas condiciones de vida. Manifiestan una marcada tendencia a la desconfianza, el egoísmo, la crítica aguda (especialmente a los jóvenes) y reaccionan agriamente contra sus familiares y el ambiente social. En cambio, otros ancianos, que fueron adultos maduros, se adaptan mejor a su nueva situación y muchos hasta parecen exagerar el optimismo, buen humor y generosidad. Desarrollo social: Los ancianos disfrutan el tiempo con las amistades. La mayoría de los ancianos conserva un círculo estable de relaciones sociales, que tienen una fuerte influencia en su bienestar. Se sienten satisfechos con las relaciones cercanas que tienen. Tratan de pasar más tiempo con la gente que significa más para ellas, como sus hijos, esto proporciona vínculos con los nietos. Las relaciones con los hermanos proporciona compañía, apoyo emocional; el conflicto y la rivalidad disminuyen, tratan de resolver conflictos anteriores. Se cae en la cuenta de la cercanía de la propia muerte. Desarrollo moral: La persona que envejece y se mantiene aferrado a los intereses de su pasado o se repliega en la apatía y desgano del presente, sin lograr abrirse en su futuro a nuevas metas, no logra una ancianidad plena. Desarrolla el egoísmo senil, el afán de valer, la tiranización de quienes están en su entorno, atormentándolos, para obtener la sensación de que todavía vale. Entonces tiene rencor a la vida que se le escapa; envidia al joven su juventud, rechaza todo lo nuevo, ensalzando todo lo viejo. El anciano sabio acepta la vida como un don y sabe dar a los demás motivos dignos y elevados de vivir, cultiva valores y actitudes muy nobles y muy importantes: comprensión, valentía, confianza, respeto de sí mismo, lealtad a la vida ya vivida, al sentido de la existencia realizada. Así logra el anciano, poco a poco, tener una mirada que penetra en la realidad. Desarrollo religioso: Se plantea la pregunta sobre el más allá, en este sentido el anciano se vuelve profundamente religioso. Es una época de mayor serenidad interna; las inclinaciones espontáneas y las grandes pasiones han perdido fuerza. Vive más de evocaciones y recuerdos. La actitud normal, es la de


la mirada serena y amorosa sobre las personas y las realidades. Es la que suele llamarse contemplación y puede transformarse fácilmente en actitudes de adoración, de acción de gracias, de permanecer a la escucha. Por eso la oración de los ancianos será más contemplativa que reflexiva. A la luz de la Biblia, el anciano es el símbolo de la persona sabia y llena de respeto a Dios. Es el testigo de la fe. De esta manera, su presencia es un don para la Iglesia y para la sociedad. Los adultos mayores necesitan una catequesis adecuada a su edad, a sus problemas y a sus necesidades. Dicha catequesis ha de tener las siguientes características: -

Una catequesis que responda a las necesidades existenciales: amar y sentirse amados, comunicarse y relacionarse, sentirse aceptados. Una catequesis que los ayude a vivir en plenitud y con serenidad cristiana este último período de vida. Una catequesis de la esperanza, que alimente la certeza del encuentro definitivo con Dios.

Aspectos fundamentales a considerar: -

Es necesario valorar esta etapa y encontrarle su sentido más profundo, realizando un proyecto de vida basado en el Evangelio. Recalcar que ningún sufrimiento es inútil, todo trasciende, hasta llegar a mirar como lo hace el sabio. La búsqueda de un método sencillo y práctico, pues el anciano se cansa fácilmente, le cuesta leer trozos extensos y abstractos.

C. APLICACIÓN Reflexionar el siguiente texto: ―Considerar al anciano no sólo por lo que ahora da, sino también por lo que ha dado; no tanto por lo que hace, sino sobre todo por lo que es‖. (Juan Pablo II, 1982). Pero hay casos, y muchos los conocemos, en los cuales la familia no se prepara para afrontar la situación de envejecimiento de padres y abuelos, situación que a veces trae conflictos, quejas, reproches, resentimientos. Es necesario que las generaciones jóvenes asuman la realidad de la tercera edad, momento de la


vida que debemos vivir con esfuerzo y amor, y que reclama de cada miembro joven de la familia mucha paciencia, tolerancia y comprensión. Así escribe Romano Guardini sobre el anciano: ―En ellos se ha detenido la larga vida. Se ha hecho en el trabajo, se ha dado en el amor, se ha sufrido en el dolor, pero todo sigue ahí, en el rostro y la mano, y la actitud, y sigue hablando en la voz anciana. Pero eso lo han logrado ellos mismos; por la aceptación constantemente renovada, de lo que no se puede modificar; por la bondad que sabe que también están ahí los demás y que trata de facilitarles lo suyo; por la comprensión de que es mejor perdonar que tener razón, mejor la paciencia que la violencia y que las profundidades de la vida están en el silencio, no en el ruido‖ (Las edades de la vida, pág. 115). Oración final Señor, Dios de ternura, Tú, de quien me atrevo a hablar cada vez menos, Tú, a quien presiento a menudo más allá de todo lo que he oído decir de Ti; Tú, a quien ningún pensamiento ni palabra pueden aprehender; Tú, que eres el alba, el crepúsculo y el término de mi vida, escucha mi oración de una vejez apacible y serena. Concédeme la gracia, Señor, de una vejez, cuyas arrugas hablen de tu infinita bondad. Concédeme la gracia, Señor, de una vejez siempre atenta a la felicidad de los demás; concédeme la gracia, Señor, de una vejez que sepa aún escuchar el canto de los niños. Líbrame, Señor, de una vejez replegada sobre sí misma y sus inútiles quejas; líbrame, Señor, de una vejez amenazada por las faltas del pasado, que tu misericordia ya ha perdonado. Líbrame, Señor, de una vejez nostálgica, que ya no saboree las alegrías de cada instante. Y si la duda me asalta, clarifícame, Señor. Si la cercanía de la muerte me angustia, cálmame, Señor. Si la enfermedad ataca mi cuerpo, fortifícame, Señor. Si la soledad entristece mi corazón, visítame, Señor. Ya me sorprenda la muerte de pronto, o se acerque lentamente a mí, no me dejes de tu mano, Señor. Acepta la ofrenda de los años que todavía me queden por vivir, transfórmalos en un humilde canto de amor y en una sencilla oración. Y que hasta en mi último aliento, la luminosa esperanza de la resurrección ilumine este pobre corazón que Tú has creado para tu eternidad, Señor. Amén.


CAPÍTULO IV

PASTORAL Y NUEVA EVANGELIZACIÓN OBJETIVO Reflexionar en los conceptos fundamentales de la pastoral y la nueva evangelización, para que el evangelizador se identifique con Jesús, Buen pastor y vibre con los proyectos de la Iglesia Diocesana en su tarea evangelizadora. TEMÁTICA: Sesión 1: ¿Qué es la pastoral? Sesión 2: Los ámbitos de la pastoral Sesión 3: La teología pastoral y los orígenes de las pastorales especiales. Sesión 4: La pastoral orgánica o de conjunto Sesión 5: ¿Qué es la pastoral diocesana? Sesión 6: La planificación pastoral Sesión 7:¿Qué es la evangelización? Sesión 8: El kerigma dentro del proceso evangelizador. Sesión 9: Iniciación cristiana.


Sesión 1 ¿QUÉ ES LA PASTORAL? OBJETIVO ESPECÍFICO: Conocer el origen y significado de la pastoral, para que los interlocutores valoren esta tarea de la Iglesia y asuman las actitudes de Jesús, Buen Pastor. IDEA FUERZA: El pastoreo, experiencia cultual y símbolo de la relación de Dios con su pueblo, tiene su expresión culminante en el ministerio pastoral de Jesús, constituido en modelo absoluto de toda Pastoral. NOTAS PEDAGÓGICAS:  Desde la oración no perder la idea central del pastoreo que Jesús nos ha enseñado y que le ha encomendado a la Iglesia en la persona de Pedro.  Preparar un póster de Jesús Buen Pastor para ambientar el lugar o fotografías de los sacerdotes que han pastoreado la parroquia.  Llevar en un papelógrafo o en copias las siguientes preguntas: ¿En qué situación de tu vida te has sentido como oveja perdida? ¿Cuál ha sido tu experiencia de Jesús en esos momentos? ¿Lo puedes experimentar como el Pastor que va en busca de su oveja? ORACIÓN INICIAL: Una persona al frente del grupo hace la lectura de Jn 10, 1-11 y posteriormente se dirige la oración con las siguientes preguntas: ¿Qué dice el texto? ¿Quién es el pastor de las ovejas? ¿Qué hace el guardián? Cuando el pastor saca las ovejas del redil, ¿dónde se coloca para guiarlas? ¿Qué hace el ladrón con las ovejas? ¿Qué fue lo que más te gustó del texto? En seguida se les pide a dos o tres personas que compartan su experiencia de este momento y se concluye recitando los primeros versículos del salmo 22: El Señor es mí pastor, nada me falta. En verdes praderas me hace recostar. Me conduce hacia fuentes tranquilas y repara mis fuerzas;


me guía por el sendero justo, por el honor de su nombre. Aunque camine por cañadas oscuras, nada temo, porque tú vas conmigo: tu vara y tu cayado me sosiegan. Preparas una mesa ante mí, enfrente de mis enemigos; me unges la cabeza con perfume, y mi copa rebosa. Tu bondad y tu misericordia me acompañan todos los días de mi vida; y habitaré en la casa del Señor por años sin término. INTRODUCCIÓN Ante el cambio de época que vivimos, necesitamos ser sensibles a los desafíos que se nos presentan y nos exigen una acción evangelizadora misionera, auténtica y en conversión pastoral permanente. De aquí la necesidad de ésta temática, para ser más fieles en el desarrollo de una pastoral en comunión eclesial, que nos pide a cada uno, primero una conversión personal y así lograr la conversión comunitaria que necesita nuestra Iglesia. A. VEAMOS NUESTRA REALIDAD Existen en nuestra vida momentos difíciles, en donde nos hemos encontrado fuera del camino, lejos de Dios, sin sentido, ni esperanza… Los invitamos para que en pequeños grupos reflexionemos las siguientes preguntas:  ¿En qué situación de tu vida te has sentido como oveja perdida?  ¿Cuál ha sido tu experiencia de Jesús en esos momentos?  ¿Lo puedes experimentar como el Pastor que va en busca de su oveja? Se pide a dos participantes que compartan lo más significativo de su grupo. B. DESARROLLO 1.- HISTORIA SOBRE LA PASTORAL El Antiguo Testamento señala que la Pastoral, es ante todo, obra de Dios: es revelación y dedicación de Dios a Israel como su pastor amoroso, acogedor, fortalecedor y sanador.


a) La pastoral comenzó en Israel. Los cristianos somos descendientes de Abraham y herederos de las promesas hechas a los patriarcas; con el llamado de Abraham nació el pueblo de Israel que desde sus inicios se dedicó al pastoreo e hizo de esta actividad su fuente principal de subsistencia, por lo tanto, el pastoreo es una de las imágenes más características de la cultura de Israel. b) Dios, aclamado como el Pastor de Israel: Este pueblo de pastores y rebaños comenzó muy pronto a ver en Dios a su protector y salvador, es decir, el mejor de los pastores: ―Aquel que ha sido mi pastor desde que existo hasta el día de hoy, el que me ha rescatado de todo mal (Gn 48, 15ss). El Pastor, la Roca de Israel. La razón de este calificativo es al describir el comportamiento de Dios con su pueblo: ―La porción de Yahvé fue su pueblo… le envuelve, le sustenta, le cuida como a la niña de sus ojos… sólo Yahvé le guía a su destino. (Dt 32, 9-12). Isaías utilizó también la imagen del pastor para expresar con qué ternura se sentía Israel tratado y asistido por Dios: ―como un pastor que apacienta el rebaño, su brazo lo reúne, toma en brazos los corderos y hace recostar a las madres‖ (Is 40, 11); ―No pasarán hambre ni sed… porque los conduce compasivo y los guía a manantiales de agua‖ (Is 49,10). Lo mismo expresa el Sal. 78: ―Sacó y guió como un rebaño a su pueblo por el desierto con seguridad. Buscaré a la oveja perdida, traeré a la descarriada, curaré a la herida, confortaré a la enferma. (Ez 34,15ss). c) Israel, el rebaño de Dios A su vez, Israel se sentía el rebaño protegido y cuidado por Dios, sobre todo en los momentos de peligro: Pastor de Israel, escucha, tú que guías a José como un rebaño… despierta tu poder y ven a salvarnos (Sal 80, 2ss); de esta convicción nació la súplica y brota de lo más íntimo de su piedad Israelita: ―Me he descarriado como oveja perdida; ven en busca de tu siervo‖ (Sal 119, 176). Tales manifestaciones culminan en una profesión de fe y de entrega a Él: ―Sabed que Yahvé es Dios, él nos hizo y suyos somos, su pueblo y ovejas de su rebaño‖ (Sal 100, 3) y esa fe daba paso a la acción de gracias y a la alabanza: ―Nosotros pueblo tuyo, ovejas de tu rebaño, te damos gracias siempre y cantaremos tus alabanzas‖ (Sal 79,13). Por lo tanto, puede decirse que, la pastoral consiste: en el amor, la ternura, la compasión, el desvelo, el cuidado, el sostén, la asistencia, la sanación, la


consolación con que Dios se reveló y se dio a Israel. Los pastores son los que Dios les encomendó la misión de cuidar, en su nombre, al pueblo de Dios. En Isaías surge una figura que encierra misterio, ―el Siervo de Yahvé‖, que venía a dar pleno cumplimiento al encargo hecho por Dios a los pastores de Israel. ―¡El Espíritu del Señor está sobre mí!, porque Yahvé me ha ungido. Me ha enviado a anunciar la buena nueva a los pobres, a vendar los corazones desgarrados… a consolar a los que lloran, para darles diadema en vez de ceniza, aceite de gozo, en vez de vestido de luto, alabanza, en vez de espíritu abatido‖ (Is 61, 1ss). La figura del Siervo y el capitulo 34 del profeta Ezequiel preparan la venida de Jesús el Buen Pastor. d) “Yo soy el Buen Pastor” (Jn. 10). La comprensión de pastoral, entra en su fase decisiva con la encarnación de Dios en Jesús de Nazareth, para ser el definitivo Buen Pastor que, al hacerse Cordero, echa sobre sí las enfermedades de los hombres, los sana y les trae la sobreabundancia de vida. En el A. T., hubo malos pastores, infieles a Dios, que abandonaron al pueblo, por ello no es extraño que al llegar Jesús sintiera compasión ante tal situación y por ello proclamara que él era enviado a las ovejas de la casa de Israel (Mt 15, 24). A los que se tenía por perdidos ―sin pastor‖ (Mt 9,36). Jesús se manifiesta dando vida en abundancia, apacentando y guiando hasta dar la vida (Jn. 10, 15). San Pedro comenzó la misión pastoral de apacentar, que Jesús le encargó: ―Apacienta mis cordero‖… ―Cuida de mis ovejas‖… ―Apacienta mis ovejas‖ (Jn 21, 15). Este planteamiento pastoral, pasó de la primera comunidad cristiana de Jerusalén, a las comunidades que iban surgiendo en otras ciudades. Actualmente, en la Iglesia se llama pastores, propiamente, a los obispos y a los presbíteros; aunque en principio y de hecho, todo seguidor de Cristo ha de preocuparse de los demás y procurar el progreso del Reino de Dios. e) Definición. Pastoral: Tiene su origen de la misma palabra de pastor, pastoreo. Pastoral como ciencia: Es la parte de la teología que estudia la acción de la Iglesia.


Pastoral como acción: Es la serie de acciones prácticas, que los miembros de la Iglesia, bajo la dirección de los pastores, van llevando a cabo para extender el Reino de Dios. Por lo tanto, es la acción ordenada de todos los bautizados, quienes con sus carismas y ministerios favorecen el crecimiento de la Iglesia a través de los valores evangélicos, hasta llegar a la perfección del amor, a ejemplo de Cristo Buen Pastor que dio la vida por sus ovejas. 2. EL MINISTERIO PASTORAL DE JESÚS, MODELO ABSOLUTO DE TODA PASTORAL. La imagen de pastor atraviesa la Escritura desde el Génesis hasta el Apocalipsis. Es la más usada en todo el libro sagrado, de tal forma que puede reconstruirse toda la historia salvífica con esta categoría. En una lectura atenta de los escritos del Nuevo Testamento descubrimos inmediatamente una forma de vivir y actuar de Jesús, que conocemos como su pastoreo. Él se presenta revestido de autoridad pastoral, actúa en nombre de ella y enseña esto mismo a través de su palabra y de sus gestos (Lc 4, 14-30; Jn 10,142). Toda su existencia estuvo marcada por esta convicción, que él vive como proyecto central de su existencia. La pastoral de la Iglesia se funda y asume el ministerio pastoral de Jesús, como su único ejemplo y norma absoluta. Jesús con sus palabras, sus gestos y su vida, señala las realidades sustanciales que constituyen el núcleo de su ministerio pastoral, de tal forma que todo pastor y toda comunidad han de confrontarse permanentemente con Él, si desean mantenerse en la autenticidad. Componentes esenciales del ministerio pastoral de Jesús: 

La centralidad del Reino de Dios: Que es prometido, anunciado, revelado y cumplido en Jesús con palabras, hechos y prodigios entre los cuales sobresale su victoria definitiva sobre la muerte. Para Jesús el Reino de Dios fue su pasión. La revelación del Padre: Cuya ternura y misericordia constituyen la portentosa manifestación de Dios, expresada en el rostro humano de su Hijo Jesús. En esto reside la esencia de toda pastoral.


El Espíritu: Autor, precursor, acompañante y continuador de todo pastoreo; por lo que hay que estar atentos a su presencia, ritmos y propósitos en una absoluta obediencia a sus inspiraciones. El amor preferencial: Por el pobre, el humillado y el débil cuya evangelización constituye un signo mesiánico del Reino.

Características del ministerio pastoral de Jesús: 

Mesiánico: En la totalidad de la revelación, es término y principio de dos eras salvíficas, continuidad y ruptura, al interior del designio de Dios y ha sido revelado en Jesús como plenitud de Dios, del hombre, del cosmos y de la historia.

Profético: Estrechamente vinculado a la Palabra como vehículo preferente de la revelación.

Sapiencial: Maestro que enseña con una autoridad que nace de la integridad de su vida y de la sabiduría que significa ―vivir en la rectitud del corazón, haciendo lo que es grato a los ojos de Dios‖.

Encarnado: En la profunda y misteriosa comunión con sus interlocutores que lo lleva a sumir el destino de todos en el misterio de Dios.

Transformador: Reconstruye el rostro del hombre, del mundo y de la historia para conducirlos a la nueva creación.

Testimonial: Revela como el pastor, vive su ministerio de cara a Dios y de cara a los hombres con fidelidad radical.

Diaconal: Expresión culminante de la auto donación como condición para una ofrenda de calidad, que dignifica al otro y promueve su crecimiento.

C. APLICACIÓN Durante esta sesión nos ha estado presidiendo la imagen de Jesús, Buen Pastor y algunas fotografías de los sacerdotes que han pastoreado la comunidad, podemos hacer viva esta relación, compartiendo en equipo:  ¿Qué es lo que define a Jesús como Buen Pastor?


 ¿Cómo se ha expresado este ser de Jesús en nuestra comunidad, sea por el testimonio de los sacerdotes o laicos comprometidos en la acción pastoral? Se les pide que unas tres personas nos hagan participes de la reflexión de sus equipos y para agradecer este momento a Dios, recitamos juntos la siguiente oración. ORACIÓN FINAL

Oración a Jesús Buen Pastor Jesús, Buen Pastor, queremos seguir tus pasos. Danos tu Espíritu, para aprender a vivir en la misericordia. Ayúdanos a descubrir la gratuidad de tu amor, entrega generosa, don de vida que se regala. Queremos compartir tu sueño de construir un mundo justo, donde exista igualdad y una fraternidad real, donde haya pan para todos y la libertad sea una luz que ilumine a todas las personas. Danos tu Espíritu, Jesús, Buen Pastor, para perseverar en nuestra búsqueda, para seguir en camino, para animarnos a la esperanza activa de hacer un Reino de paz y de bondad para todos. Jesús, Buen Pastor, que pasaste haciendo el bien, viviendo la misericordia en la atención a los enfermos, en la búsqueda de los marginados, en la denuncia de las injusticias, en la apertura al Dios de la vida, en la enseñanza paciente de los discípulos, en el anuncio del Reino para todos. Jesús, danos tu Espíritu para seguirte, para imitar tu entrega, para hacer el bien en nuestros días, en el camino de cada uno, para vivir en la bondad, caminando hacia tu Reino. Amén


Sesión 2 LOS ÁMBITOS DE LA PASTORAL OBJETIVO ESPECÍFICO: Reflexionar en el ministerio de Jesús, que da origen a los

ámbitos de la pastoral, para que el evangelizador tenga una visión de conjunto de la misión de la Iglesia y lo impulse a servir a su comunidad. IDEA FUERZA: Jesús pastor es profeta, sacerdote y rey que conduce a su rebaño hacia pastos mejores; de ahí que la Iglesia mantenga fielmente esta labor mediante sus ámbitos pastorales. NOTAS PEDAGÓGICAS:  Mostrar cómo la vida pastoral de la Iglesia se inspira en la labor del mismo Cristo y es la base para organizar el buen funcionamiento pastoral en cualquier nivel de Iglesia.  Hacer en grande el esquema de ―Jesús pastor es‖ y los títulos de los ámbitos de la pastoral, para mostrarlos en el momento de la exposición.  Preparar los documentos del Vaticano II, para leer los textos correspondientes. ORACIÓN INICIAL Formar dos equipos: 1.- Tú me llamas, Señor Jesús, a caminar en el Espíritu. 2.- Me llamas al encuentro en lo profundo contigo. 1.- Tu Espíritu, es presencia de un testigo. 2.- Tu Espíritu, es encuentro entre el Padre y el Hijo. 1.- Tu Espíritu, es la Iglesia agrupada en racimo, servidora. 2.- Tu Espíritu, es vivir tu vida desde lo gratuito. 1.- Tú que llevas la Buena Noticia a los pobres. 2.- Tú que diste pan al que hambre tenía. 1.- Tú que sentiste el Espíritu sobre ti, lleno de gozo. 2.- Aquí estoy, Tú lo has dado todo. Has entregado tu vida, 1.- Te has ofrecido, Sacerdote eterno. 2.- Aquí estoy ante tu cruz y hoy soy testigo, 1.- Del Espíritu que diste al corazón del hombre. 2.- Tú reinarás por siempre en mi corazón. Amén


INTRODUCCIÓN Nombramos acciones eclesiales a las formas de actuar de la Iglesia y, tradicionalmente, emanan de las funciones mesiánicas de Jesús, es decir, la profética, sacerdotal y regia; ante esto, ubicamos tres ministerios o pastorales: pastoral profética o acción eclesial de la palabra, pastoral litúrgica o acción pastoral del culto y pastoral hodegética (de hodos, camino) o acción pastoral de la caridad. Son tres condiciones de la misión de la Iglesia o tres divisiones de la teología pastoral. A. VEAMOS NUESTRA REALIDAD En nuestra comunidad parroquial se desarrollan diferentes grupos o movimientos, cada uno con su carisma que le da identidad y con su misión propia, por medio de la cual, tiene su proyección. Pensemos en cada uno de los grupos y compartamos en parejas cómo ubicamos su misión: en el área litúrgica, en lo social o al servicio de la Palabra.  A modo de plenario ubicamos cuántos grupos están en lo social, en lo litúrgico o al servicio de la Palabra. B. DESARROLLO En el tema anterior, reflexionamos en el significado de pastoral y como ésta tiene su razón de ser en Jesucristo, que se nos ha manifestado como el Pastor por excelencia. Hoy sigamos profundizando en esta revelación de Dios que se sigue haciendo presente en nuestra Iglesia. 1. JESÚS PROFETA, REY-SERVIDOR Y SACERDOTE a) Jesús es Profeta del Padre: La palabra profeta es un término de origen griego, que quiere decir ―aquel que habla en lugar del otro‖. En el caso de los profetas bíblicos, son aquellos hombres que hablan en lugar de Dios. Jesús declaró de sí mismo que era el enviado del Padre para comunicarnos su mensaje: ―Mi enseñanza, mi mensaje no es mío, sino del Padre que me envió‖ (Jn 7, 16). Quienes conocieron a Jesús, muchas veces lo proclamaron profeta: Jn 4,19; Lc 7,16; Mt 21,11. De aquí que parte de la pastoral de la Iglesia se llame profética, identificándose con la misión profética de Jesús.


b) Jesús es Rey-Servidor: En el Nuevo Testamento el oficio de Pastor estaba relacionado con el ser profeta y ser rey. Amós declara que antes de ser profeta era pastor (Am 7, 14). El rey David había sido escogido para ser rey, mientras ―estaba guardando el rebaño‖ (1 Sam 16,11). A Jesús lo proclamamos pastor y rey. En el momento más decisivo de su vida, le declara a Pilatos que lo interroga: ―Sí, soy rey. Para esto he nacido y para esto he venido al mundo‖ (Jn 18, 37). En el concepto humano los reyes están hechos para mandar; pero Jesús se constituye en un rey muy especial. Para él ―reinar es servir‖. Él es el rey-servidor. A los apóstoles que querían ser los primeros en mandar en el Reino de Dios, los amonesta (Mt 20, 25-27). c) Jesús es Sacerdote entre el Padre y sus hermanos: Al declararse Pastor, Jesús afirma que es ―el pastor que da la vida por sus ovejas‖ (Jn 10,15). De ésta entrega por los hermanos hace una liturgia, un sacrificio al Padre. Así se constituye en Sacerdote, Víctima y Altar. Jesús colocado entre el Padre y los hombres es el puente, el Sacerdotemediador, que está en medio Dios y los hombres. Al respecto, el autor de la carta a los hebreos se expresa ―Tenemos, pues, un sumo sacerdote excepcional, que ha entrado en el mismo cielo, Jesús, el Hijo de Dios. Esto es suficiente para que nos mantengamos firmes en la fe que profesamos‖ (4, 14), Así debía ser nuestro sacerdote: santo, sin ningún defecto ni pecado, apartado del mundo de los pecadores y elevado por encima de los cielos (7, 26). En el centro de nuestras liturgias Jesús es el único y verdadero Sacerdote, especialmente en la Eucaristía: ―Él nos explica las escrituras y parte para nosotros el pan‖. (Plegaria Eucarística V). El siguiente gráfico nos ayuda a sintetizar lo que hemos reflexionado. Profeta

Rey R

JESÚS PASTOR ES:

Sacerdote

Servidor


2. LA IGLESIA, PROLONGACIÓN DE JESÚS Detrás de la huella de Jesús, camina la Iglesia, ya que la misión pastoral recibida del Señor, la prolonga a lo largo de los siglos. Las mismas características pastorales de Jesús, se comunican a la comunidad eclesial, ella es pueblo profético, pueblo de reyes, pueblo sacerdotal‖ (1Pe 2, 9). La comunidad de los primeros cristianos: ―Eran asiduos a la enseñanza de los apóstoles, a la vida fraterna, a la fracción del pan y a las oraciones‖ (Hech 2, 42). En esta descripción encontramos señalados los aspectos principales de la vida de la Iglesia: ―Eran asiduos a la enseñanza de los apóstoles‖: Es una enseñanza profética; ―...a la vida fraterna‖, es decir, la Iglesia es una comunidad servidora; ―...a la fracción del pan y a las oraciones‖, es decir, ella es una comunidad sacerdotal. a) La Iglesia es profética: “Eran asiduos a la enseñanza de los apóstoles‖, aquella enseñanza que ellos habían bebido de Jesús. El Concilio Vaticano II dice así: ―El pueblo santo de Dios participa de la función profética de Cristo, difundiendo su testimonio vivo sobre todo con la vida de fe y caridad‖ (LG 12). Más adelante dice también: ―La responsabilidad de propagar la fe, incumbe a todo discípulo de Cristo según la parte que le corresponde‖ (LG 17). La misión profética corresponde al anuncio y verificación del Evangelio. La finalidad de este ministerio es despertar la fe, desentrañar el sentido de Dios y revelar el horizonte cristiano del proyecto humano. b) La Iglesia es comunidad: ―Eran asiduos...a la vida fraterna‖. A Jesús rey corresponde un Pueblo de reyes, que ―tienen un solo corazón y una sola alma‖ Hech 4, 32); que vive su fe en comunidad y en comunión. El Vaticano II afirma: ―El Espíritu Santo distribuye a cada uno sus dones con los que los hace aptos y prontos para ejercer las diversas obras y tareas que sean útiles para la renovación y la mayor edificación de la Iglesia‖ (LG 12). La misión de la fraternidad vivida es servicio de caridad donde desvela el misterio de la comunión y revela la paternidad de Dios en la fraternidad cristiana. c) La Iglesia es servidora: Dice el Vaticano II: ―Cristo Jesús quiere continuar su testimonio y servicio por medio de los laicos... de este modo ellos consagran el mundo mismo a Dios‖ (LG 34). Esto se afirma de los laicos, pero ciertamente también hay que afirmarlo de los pastores y religiosos en diferentes actividades de su propia vocación. El Papa Pablo VI, en el discurso de clausura del mismo concilio


afirma que la Iglesia se declara como la ―sirvienta de la humanidad‖. (7 de diciembre de 1965). d) La Iglesia es sacerdotal: ―Eran asiduos... a la fracción del pan y a las oraciones‖. El Vaticano II comenta: ―Cristo, Señor de su pueblo, hizo un reino de sacerdotes para Dios, su Padre. Los bautizados son consagrados por el bautismo y la unción del Espíritu Santo como... sacerdocio santo... en virtud de su sacerdocio, concurre a la ofrenda de la Eucaristía y lo ejercen en la recepción de los sacramentos, en la oración y acción de gracias, mediante el testimonio‖ (LG 10). 3. LOS ÁMBITOS DE LA PASTORAL La Iglesia, como continuadora de la misión de Jesús, ejerce su pastoral en cuatro ámbitos: 1º. Como Profeta: Anuncia la fe y denuncia el pecado, con la predicación, con el magisterio de la Iglesia, con las homilías, las catequesis, los medios de comunicación social, con el testimonio y la acción en medio de las actividades humanas. 2º. Como Comunidad: Trabaja por la fraternidad de los hermanos en la fe y crea con ellos comunidades, que logren lo más posible ser comunión de personas. Así llegan a ser, como la primera comunidad, testigos de amor en el mundo. Para expresar esta realidad se ha usado la palabra griega KOINONÍA. En este ámbito pastoral es necesario colocar el llamado urgente a trabajar por el ecumenismo. 3º. Como Comunidad servidora: La Iglesia no se cierra en sí misma, sino que se pone al servicio de los hombres, especialmente de los más necesitados; se inserta en las culturas y en la sociedad, santifica las actividades humanas y las realidades del mundo para que sean Reino de Dios, es una labor que interpela de un modo especial a los laicos. La palabra que se usa, para expresar esta misión eclesial es DIACONÍA. 4º. Como Comunidad sacerdotal: Celebra la fe con las oraciones, las peregrinaciones, la religiosidad popular, la alabanza a Dios, la celebración de los sacramentos, especialmente de la Eucaristía, alrededor de la cual se congrega la comunidad. A estos ámbitos corresponden las cuatro Constituciones del Concilio Vaticano II:


   

La Constitución Dei Verbum para la misión profética de la Iglesia. La Constitución Lumen Gentium para la vida de la comunidad eclesial en su interior. La Constitución Gaudium et Spes para la misión del servicio de la comunidad hacia los hermanos y la sociedad humana. La Constitución Sacrosanctum Concilium para la misión sacerdotal de la Iglesia.

Nótese que a veces se acostumbra señalar solamente tres ámbitos de la pastoral, porque se junta en uno solo el ámbito comunitario con el ámbito del servicio (Cristo Rey-Servidor). Así lo hace también el Concilio Vaticano II en la Constitución Lumen Gentium, cuando al tratar de los Obispos, habla del oficio de enseñar, de santificar y de regir (LG 25, 26, 27). Sin embargo, si queremos hablar de la pastoral de toda la comunidad, es necesario distinguir la acción pastoral que construye la comunidad, de la acción pastoral que sirve y se inserta en el mundo. Todo lo anterior nos clarifica, que es necesario en la acción evangelizadora, tener en cuenta los diferentes ámbitos, que aunque tienen una acción específica todos se nutren a la vez y se reclaman unos a otros, para manifestar la acción salvadora de Jesucristo y la instauración del Reino. C. APLICACIÓN. Se invita al grupo a silenciar su interior para escuchar la Palabra de Dios y desde ella responder al llamado que Él nos hace en este día. Se proclama la Palabra de Dios de Hech 2, 42-47. Ante la palabra de Dios, preguntémonos:  ¿Cómo es mi respuesta al Señor en la vivencia de mi fe?  En realidad ¿soy asiduo a estudiar la Palabra, a escucharla en el corazón, a llevarla a la vida?  Mi convivencia con mis amigos, familia, compañeros… ¿en realidad habla de que soy miembro de una comunidad seguidora de Cristo?  ¿Vibro con la celebración Eucarística y ésta me lanza a compartir lo que soy o lo que tengo con los demás?  ¿Busco estar en comunicación con Jesús, para más amarle y servirle?  Ante esto ¿Qué debo mejorar en mi vida para poder participar en los diferentes ámbitos de la pastoral? ORACIÓN FINAL


Se motiva al grupo a participar espontáneamente con algunas peticiones o acciones de gracias que nazcan de su corazón ante la reflexión de la Palabra. Se finaliza el momento, dando gracias a Dios con algunas estrofas del canto ―Pueblo de Reyes‖. Pueblo de reyes, asamblea santa, pueblo sacerdotal, pueblo de Dios, bendice a tu Señor. Te cantamos, oh Hijo amado del Padre, te alabamos, eterna Palabra, salida de Dios. Te cantamos, oh Hijo de la Virgen María. Te alabamos, oh Cristo nuestro hermano, nuestro Salvador. Te cantamos a Ti, esplendor de la Gloria, te alabamos, Estrella radiante que anuncia el día. Te cantamos, oh Luz que iluminas nuestras sombras, te alabamos, Antorcha de la nueva Jerusalén. Te cantamos, Mesías que anunciaron los Profetas, te alabamos, oh Hijo de Abraham e Hijo de David. Te cantamos, Mesías esperado por los pobres, te alabamos, oh Cristo nuestro Rey de humilde corazón. Te cantamos, Sacerdote de la Nueva Alianza, te alabamos, Tú eres nuestra paz por la sangre de la cruz.


Sesión 3 LA TEOLOGÍA PASTORAL Y LOS ORÍGENES DE LAS PASTORALES ESPECIALES OBJETIVO ESPECÍFICO: Conocer y reflexionar el ser de la pastoral como ciencia y

praxis, para que centren su acción evangelizadora en el caminar pastoral de la Iglesia de hoy. IDEA FUERZA: El desarrollo de la actividad pastoral de la Iglesia corresponde a todos los bautizados, desde su propia vocación y ámbito en que se desarrollan; siempre en comunión con sus pastores. La pastoral de la Iglesia responde necesariamente a las necesidades donde ella se encuentra presente. NOTAS PEDAGÓGICAS:  La pastoral como tarea o actividad de la Iglesia ha existido siempre por mandato de Cristo. La Teología pastoral como disciplina la ubicamos a partir del siglo XVI.  Toda la Iglesia es responsable del ministerio pastoral, lo mismo que toda la Iglesia es objetivo de la Teología Pastoral.  Llevar ejemplares del II Plan Diocesano para trabajar en equipos.  Oración inicial y la letra del canto ―Iglesia bonita‖ en papelógrafo, copias o proyección. ORACIÓN INICIAL SALMO DEL CAMINO ¡Que alegría he descubierto al sentirme Iglesia! ¡Que alegría al saber que camino dentro de un pueblo nuevo! ¡Que alegría compartir mi fe en Ti con tus seguidores! ¡Que alegría, Señor, caminar, como hermanos hacia tu casa! Es bello caminar todos unidos, como un solo hombre es suave avanzar apoyado en el hombro de mi hermano; es dulce compartir los gozos y las alegrías en grupo; es hermoso hacer de nuevo el camino. Nuestros pies, Señor, se han puesto en marcha


y tu Espíritu es su aliento; nuestros pasos, Señor, están guiados por tu palabra; ante nosotros se abren las puertas de una nueva humanidad; y se llena el corazón de gozo a medida que el pueblo avanza. Con tu Iglesia Señor Jesús, caminamos dejando huellas en la Historia; vamos subiendo contigo, tomando parte de tu destino: la cruz; dejamos a nuestro paso semillas profundas de tu Evangelio. alienta nuestra marcha; anima nuestro peregrinar, Señor. Haznos sembradores de paz, a lo largo del camino; que germine la paz como fruto de la justicia en nuestra tierra que nuestras manos se abran al dolor del hombre y que dejemos en el camino el pan y la sal como señal de testigos. Unidos en la Iglesia que camina: te deseamos hermano, todo bien. Unidos en la Iglesia que camina: nos comprometemos en llevarte la justicia. Unidos como Iglesia que camina: te deseamos hermano, la libertad. Unidos como Iglesia que camina: nos comprometemos a que seas hombre, hijo de Dios. Amén. INTRODUCCIÓN La teología pastoral, surgió en el Concilio de Trento (1545), para aplicar la teología a la vida práctica. Se le indicaba al ministro sus tareas y sus deberes en la comunidad, en lo siguiente:   

Enseñar Administrar los sacramentos Edificar la comunidad.

En estos tres elementos se desarrollaba la teología pastoral que respondía a las necesidades de su época, en la búsqueda del desarrollo del ministerio sacerdotal y atención de los fieles. A. VEAMOS NUESTRA REALIDAD Se invita al grupo a participar en las siguientes preguntas: 

¿Qué conocen de la realidad de su parroquia en la forma de organizarse para el trabajo pastoral?


 

¿Qué es lo que se toma en cuenta para su organización? Esta programación ¿Cómo se ve reflejada en el resto de la comunidad parroquial?

B. DESARROLLO La teología es una reflexión científica acerca de Dios y de su misterio revelado. Su punto de partida es: la fe que busca ser vivida, celebrada, profesada y comprendida. Así, al actualizar el mensaje revelado recurre a sus fuentes: la Sagrada Escritura, la tradición y el Magisterio de la Iglesia; a la vez, reflexiona los datos de la fe según las necesidades del presente. Por lo tanto, la teología se coloca como un servicio eclesial entre la Revelación divina y los signos de los tiempos actuales. 1. TEOLOGÍA PASTORAL Y ACTIVIDAD PASTORAL Teología Pastoral Fundamental. Esta parte plantea los principios básicos de una Teología Pastoral que estudia el misterio de la Iglesia en cuanto que está presente en el mundo, está sometida a la sucesión de la historia. Ésta reflexión se apoya en la experiencia pasada de la Iglesia y en su esencia permanente para comprender su condición presente, porque la tarea primordial de la Teología Pastoral consiste en formular los principios que fundamentan la acción de la Iglesia en el mundo de hoy. La Constitución Gaudium et Spes (1 – 3) ha anunciado varios de estos principios, por ejemplo:  

  

La Iglesia se siente íntimamente unida con la humanidad y con su historia. Siente el deber de entrar en diálogo con toda la familia a la que pertenece el pueblo de Dios, por consiguiente reconoce la necesidad de comprender al mundo en el que está inserta. La Iglesia está al servicio de la humanidad, pero no ignora la ayuda que recibe de la historia y de la evolución del género humano. Aunque comparta la suerte terrena de la humanidad, la Iglesia tiene que construir la transformación de la familia humana. La Iglesia tiene el deber de investigar los signos de los tiempos, y de interpretarlos a la luz del Evangelio, para responder a las cuestiones de los hombres de cada generación.

La Teología Pastoral. Es una reflexión sistemática sobre la acción que desarrolla la Iglesia para establecer el reino de Dios. Esta reflexión se dirige:


   

A los ministerios que la Iglesia lleva a cabo para realizar la salvación de los hombres: de la palabra, del culto y de la caridad en todas sus formas. A los sujetos que ejercen esos ministerios (las Jerarquías, Diócesis, Naciones, etc). A los beneficiarios de esta actividad pastoral, a niños, adolescentes, jóvenes, adultos, familias, parroquias, etc. A las relaciones de la Iglesia con las sociedades que la rodean.

La Teología Pastoral acude a diversas ciencias humanas que le sirven de auxiliares en particular a la Antropología, la Sociología, la Psicología y la Historia. En efecto, toda acción pastoral y toda reflexión sobre la acción pastoral reposan en un conocimiento preciso de la realidad humana contemporánea; pues bien, esta realidad es infinitamente variada, por ejemplo, el ambiente rural y el ambiente urbano ofrecen un aspecto muy distinto, y aún dentro de cada ambiente existe gran variedad de tipos según los países y los pueblos. La actividad pastoral, o el ejercicio del ministerio pastoral, es la puesta en obra de los principios de la Teología Pastoral, que como tal es una ciencia teórica. La actividad pastoral se sirve de las ciencias humanas para identificar a los grupos humanos, clases sociales, costumbres, etc. La Teología Pastoral se puede dividir en tres apartados: 1.- La teología pastoral profética, responde a la necesidad de la mediación salvífica de la Palabra de Dios. El primer anuncio de la Palabra, evangelización y una dimensión de acompañamiento. 2.- La teología pastoral litúrgica, responde a la mediación del sacramento. Jesucristo nos ha dejado el memorial de su pasión en la Eucaristía mediante palabras y símbolos, siendo así la principal celebración Litúrgica. 3.- La teología pastoral educativa, responde a la caridad de la mediación histórica pedagógica. La Teología pastoral, debe estar situada en las relaciones de la persona. Mediante la Palabra de Dios se tiene un diálogo con la realidad global del hombre debido a que pasa por una crisis social, cultural, intelectual y ha perdido su


identidad personal; en sí, ha de encontrarse con la persona real, en sus dimensiones, en su ubicación existencial y en su contexto cultural e histórico. 2. ORIGEN DE LAS PASTORALES ESPECIALES. La pastoral, responde también a necesidades especiales de las personas, interlocutores y destinatarios de la acción eclesial. Aquí se ponen objetivos particulares, se buscan métodos y se llevan procesos apropiados. Este conjunto de pastorales son a las que llamamos ambientales o sectoriales, o pastorales especiales. Consecuencia del análisis de la realidad o contextos culturales, sociales y religiosos en donde se desarrollan las personas. La pastoral de ambiente o sectorial o especializada, se puede determinar por:  

 

Las edades de la vida: pastoral de adolescentes y jóvenes… Por situaciones especiales, mentalidades y ambientes: pastoral para personas con discapacidad, marginados como los migrantes, enfermos, gente de la ―calle‖, prostitutas, divorciados, tóxico-dependientes, encarcelados… Por grupos diferenciados: profesionistas, obreros, artistas, hombres de ciencia, universitarios… La pastoral de ambientes culturales: como son el urbano y el rural; de estos ambientes culturales hay que considerar el contexto socio-religioso, así tenemos, la pastoral de la piedad y religiosidad popular. En un contexto ecuménico y en el contexto socio-cultural, se exige una pastoral inculturada.

Ante toda esta gama de posibilidades pastorales, es necesario suprimir la visión de la independencia en relación con las otras, de ahí surge la necesidad de la transversalidad pastoral, buscando la relación entre unas y otras para no dar la impresión de que cada una es toda la pastoral, tomando la parte por el todo. Por eso no se debe perder de vista la Pastoral de conjunto como expresión culminante de la Iglesia, misterio de comunión, siendo la Iglesia un cuerpo orgánicamente constituido. Así que es tan necesario tener un conjunto de pastorales especiales que respondan a los problemas reales de las personas, pero es igualmente necesario entender que toda pastoral especializada sólo le sirve a la Iglesia si se integra en una Pastoral de Conjunto.


C. APLICACIÓN. En equipos leer los números 191-204 del II Plan Diocesano de Pastoral y compartir las siguientes preguntas: 1. De lo expuesto en el tema ¿Qué ideas hacen eco en nuestro Plan Diocesano? 2. ¿Qué sentimientos provoca en ti esta reflexión pastoral? 3. ¿Qué reto o compromiso te llevas en lo personal para trabajar en tu realidad? 4. Cada equipo elabora una oración en la que expresen a Dios su sentir y sus anhelos. ORACIÓN FINAL   

Se le pide al grupo que forme un círculo, y se propicia el silencio interior para centrar nuestra mente y corazón en Dios. Posteriormente se le pide a cada equipo que vayan diciendo su oración. Se finaliza entonando el canto ―Iglesia bonita‖. IGLESIA BONITA Como nace la flor más bella, muy lentamente en la oscuridad, hoy renace de nuevo la iglesia, toda engalanada de fraternidad. El dolor de los oprimidos, le está doliendo en el corazón, y recobra su fuerza de siglos, para conquistar nuestra liberación. IGLESIA SENCILLA, SEMILLA DEL REINO; IGLESIA BONITA, CORAZON DEL PUEBLO. 2v En tus manos está la esperanza, de las barriadas de la ciudad. Y en el campo muy de mañana, tu voz es signo del despertar. Eres eco de los profetas,


eres reflejo del salvador, eres árbol que a diario florea porque su retoño es la herencia de Dios. BIBLIOGRAFÍA Internet: Catholic. Net Teología pastoral, misional y ecuménica; Prat Pons Compartir la alegría de la fe. Sugerencias para una teología. Vocabulario básico para el cristiano, Álvaro Ginel, Ed. CCS. Guía de Pastoral para la Catequesis en México. http://webs.ono.com/mcccadiz/Oracion/salmo_del_camino.htm (www.vicariadepastoral.org.mx/decanos/taller_02/anexos/PASTORAL.ppt P. Eduardo Mercado Guzmán, 2009).


Sesión 4 LA PASTORAL ORGÁNICA O DE CONJUNTO OBJETIVO ESPECÍFICO: Reflexionar en los elementos de la Pastoral orgánica,

para que conociéndolos, el evangelizador manifieste la necesidad de aplicarlos. IDEA FUERZA: ―La vida de la Iglesia se expresa plenamente en una pastoral

orgánica, que integra y unifica en el servicio de las personas, los ministerios, los carismas y las instituciones‖ (G.P.C.M. Cap. VII). NOTAS PEDAGÓGICAS  La pastoral de conjunto mira a las acciones de la Iglesia, la pastoral orgánica nos ayuda a entender todo el cuerpo de la vida de la Iglesia. Ambos conceptos se complementan para una mejor acción evangelizadora.  La pastoral orgánica y de conjunto se da a través de las personas, los ministerios, los niveles de Iglesia, los grupos, las áreas de trabajo, las instituciones y toda clase de recursos que se orientan hacia la edificación de la comunidad servidora del Reino.  Periódico con noticias locales actuales.  Copias del no. 41 de Ecclesia in América para trabajar individualmente.  La oración final en papelógrafo, copias o proyección. ORACIÓN INICIAL  Se le pide a una persona que proclame el texto de 1 Cor 12, 4-14  Se dejan unos minutos de silencio para reflexionar en lo personal.  Se invita a 2 o 3 personas que compartan su reflexión. INTRODUCCIÓN Desde la eclesiología de comunión del Concilio Vaticano II y del magisterio latinoamericano, se ha querido renovar la tarea evangelizadora con una actualizada Pastoral Orgánica. Ella es expresión de la realidad teológica de la Iglesia como Cuerpo de Cristo: el Verbo encarnado que nos participa, por su


Misterio Pascual, de la vida trinitaria, como Pueblo de Dios al servicio liberador del mundo. La Exhortación Apostólica de S.S. Juan Pablo II, ―Ecclesia in América‖, nos señala que la tarea de la Iglesia, en nuestro continente, consiste en encontrarnos con Cristo vivo, camino de conversión, de comunión y participación y de compromiso solidario por la justicia social. Trilogía que proviene de la eclesiología del Vaticano II, donde la Iglesia se entiende como Misterio, Comunión y Misión. A. VEAMOS NUESTRA REALIDAD  Dividir el grupo en equipos.  Repartirles secciones de periódicos actuales y pedirles que identifiquen una noticia local que refleje una necesidad y ante esta noticia puntualizar cual debe ser la acción de la Iglesia, para favorecer el cambio de esa realidad.  Hacer plenario de lo trabajado. B. DESARROLLO Antiguas herencias pastorales, entre las que destacan la improvisación, el individualismo, la dispersión y el centralismo, han sido enfrentadas por la pastoral orgánica como un proceso nuevo de vida eclesial. Por lo tanto, la Pastoral orgánica, debe cuidar que nada ni nadie quede excluido o disminuido. Su trabajo específico se comprende en la diversidad y en la armonía con todo el organismo vivo. 1. LA PASTORAL ORGÁNICA SE RECONOCE EN CRISTO Y EN SU CUERPO LA IGLESIA a) Es Orgánica en primera instancia porque muestra un organismo vivo, que tiene espíritu y habla. Es el signo sensible y eficaz de la persona de Jesús en la persona del creyente, en la comunidad eclesial y para el anuncio del Reino de Dios. Y, en segunda instancia, siempre al servicio de la persona, es organizada en una renovada planificación estratégica. b) Se trata de encontrarnos con Cristo vivo y de ser un solo cuerpo y un solo espíritu con Él y su Cuerpo, la Iglesia, para el servicio del mundo. 2. CÓMO LA PASTORAL ORGÁNICA SE ORGANIZA EN LA IGLESIA. a) La Pastoral Orgánica se organiza desde los rasgos y las actitudes del mismo Jesús, quien se nos da gratuitamente; despierta en nosotros confianza, se


compromete con la persona, se sacrifica y se dona por ella hasta desaparecer, nos hace nacer de nuevo por la fuerza de su Misterio Pascual, que nos perdona y dignifica para enviarnos al servicio del Reino. b) La Pastoral Orgánica, entonces, se organiza desde el interés real por el otro, del escuchar y valorar lo que el otro es y hace. Crece cuando me abro a la vida, la historia y las iniciativas del otro, para escuchar juntos lo que Dios quiere decirnos y hacer de nosotros, cuando ofrecemos todo lo que somos y hacemos. c) Hacer Pastoral Orgánica es hacer un itinerario espiritual-comunitariomisionero. Porque la Iglesia es misterio, comunión y misión. d) El proceso de planificación estratégica se inicia siempre y se desarrolla en un continuo discernimiento de la Palabra de Dios en el aquí y ahora. e) La Pastoral orgánica es colegiada y subsidiaria. El servicio al pueblo se hace siempre con otros, sin excluir a nadie y en el generoso compartir de los dones y recursos para que todos puedan ser adultos y protagonistas en la transformación del mundo. No puede desarrollarse sin los consejos pastorales diocesanos y parroquiales. Necesita de comisiones nacionales de las respectivas conferencias episcopales y de una fuerte coordinación con las instancias especializadas del CELAM. (Consejo Episcopal Latino Americano) 3. LA PASTORAL ORGÁNICA SE ENTREGA CON CRISTO a) La Pastoral Orgánica se nutre desde la espiritualidad de comunión, razón por la cual nos exige para los tiempos actuales un cambio de mentalidad y conversión radical de vida. Se trata de dejar que Cristo nos transforme y dejemos que recorra el camino del hombre, humanizándonos y dignificándonos. b) El gran desafío es hacer de la Iglesia ―la casa y la escuela de comunión‖ (NMI 43). Lo que significa, ante todo, una mirada del corazón hacia el misterio de la Trinidad que habita en nosotros y en los hermanos. Es la capacidad de sentir al hermano de fe en la unidad del cuerpo místico y, por tanto, como uno que nos pertenece, para saber compartir sus alegrías y


sufrimientos, para intuir sus deseos y atender sus necesidades, para ofrecer una verdadera y profunda amistad. c) La espiritualidad de comunión cuenta con la pedagogía del encuentro, porque es Jesús mismo el que sale a nuestro encuentro. Esto nos exige que hagamos pastoral desde la primacía de la gracia, en el don de la integración al Pueblo de Dios, siempre por el camino del diálogo y con un testimonio convincente. d) La pedagogía del encuentro tiene su corazón en la pedagogía de la santidad. Es el camino de todo aquel que hace pastoral en el cuerpo vivo de Cristo (LG 40 y NMI 30-31). La Iglesia, misterio revelado, comunión participada y misión encomendada por Cristo, quiere realizar su acción evangelizadora de una manera integrada y armónica. Con una espiritualidad de comunión que cuenta con la pedagogía del encuentro que Jesús nos enseña a recibir y recrear su santidad en la persona y el Pueblo de Dios. Lo quiere hacer con el mismo estilo de su Pastor, colegiada y subsidiariamente, convocando y delegando responsabilidades. Es la renovada Pastoral Orgánica. Por lo tanto, entendemos por Pastoral Orgánica: La acción realizada

por toda la comunidad cristiana como una forma de edificarse a sí misma y de responder a su misión evangelizadora en el mundo y en la historia. En actitud de comunión y participación para el servicio, integrando a todos los ministerios, los carismas, las áreas, los medios, a fin de llevar a cabo el proyecto de Dios en todas las realidades humanas. El objetivo primordial de todo acto pastoral es la manifestación plena de la comunión eclesial; por eso toda la pastoral por su misma naturaleza debería llamarse y realizarse como Pastoral Orgánica. 4. MEDIOS PARA LA PASTORAL ORGÁNICA Para lograr que la pastoral sea verdaderamente orgánica, existen unos medios que nos ofrecen, tanto las ciencias que estudian la actividad social de los hombres, como las que estudian el quehacer pastoral de la Iglesia.


a) En primer lugar, la Pastoral Orgánica, pide para poder comprenderla en toda su amplitud, profundizar continuamente en realidades tan fundamentales como la Revelación, el mundo y la historia, la Palabra de Dios, la evangelización y los ministerios, Jesucristo, el Reino de Dios, la Iglesia y el hombre. b) Tenemos también la planificación, como ciencia práctica que nos ayuda a ver la realidad y a juzgarla con la mirada de la fe, a descubrir prioridades, a fijarnos objetivos y a tomar decisiones en vistas de los cambios que queremos lograr según lo pide el plan de Dios. c) Igualmente existe la organización nos enseña a vivir en relaciones permanentes de colaboración, nos dice cuál es nuestro lugar y qué esperan de nosotros los demás. Por la organización aprendemos a hacer programas, y proyectos de trabajo, a partir de nuestras circunstancias concretas de tiempo, de lugar y de recursos. Nos da la posibilidad de trabajar con más disciplina y menos improvisación, teniendo siempre en cuenta a los demás. d) Así mismo, tenemos el equipo, como un estilo de vida y una forma de trabajo con mentalidad de Iglesia. En el equipo nos educamos unos a otros y ponemos en común nuestras capacidades y valores. El equipo nos muestra cómo el Espíritu vive y actúa en los hermanos y cómo la acción de todos será más eficaz en la medida en que sea más comunitaria. c) Finalmente, encontramos en la coordinación, un ministerio indispensable para la comunidad comprometida en el quehacer pastoral. Las personas necesitan de alguien – persona o grupo – que impulse la comunión, que construya los lazos de la unidad, que asegure la eficacia del trabajo y que ofrezca los estímulos adecuados para la acción comunitaria. La pastoral de conjunto es una sólida y constante experiencia de participación eclesial, que incluye las ideas de compartir, de solidaridad, de comunión, de integración y de corresponsabilidad, podría describirse de la siguiente manera: Es la comunión, la unificación y la articulación práctica por motivos evangélicos de las diversas personas, ministerios, estructuras, áreas, prioridades, niveles, grupos, movimientos, programas y recursos que integran la pastoral, a fin de expresar el misterio total de la Iglesia en orden a la proclamación y realización del Reino de Dios en el mundo, en la historia y en el corazón de cada hombre y de


cada mujer reconociendo el misterio pastoral de Jesús, como regla suprema de toda Pastoral. C. APLICACIÓN Entregarle a cada persona el número 41 de Ecclesia in América e invitarlos a que reflexionen y respondan a las siguientes preguntas:  ¿Cómo ilumina este documento la acción pastoral?  ¿Qué pasos son necesarios seguir para favorecer en nuestra parroquia una pastoral orgánica?  ¿Cómo lograr que nuestra parroquia sea casa donde todos nos sintamos en familia?  ¿Cuál es tu compromiso ante lo que hemos reflexionado? ORACIÓN FINAL

Recitemos juntos el himno de vísperas de pastores, agradeciendo al Señor su presencia y el ser Pastor por excelencia. Cantemos al Señor con alegría, unidos a la voz del pastor santo; demos gracias a Dios, que es luz y guía, solícito pastor de su rebaño. Es su voz y su amor el que nos llama en la voz del pastor que él ha elegido, es su amor infinito el que nos ama en la entrega y amor de este otro Cristo. Conociendo en la fe su fiel presencia, hambrientos de verdad y luz divina, sigamos al pastor que es providencia de pastos abundantes que son vida. Apacienta, Señor, guarda a tus hijos, manda siempre a tu mies trabajadores; cada aurora, a la puerta del aprisco, nos aguarde el amor de tus pastores. Amén.

BIBLIOGRAFIA Guía de pastoral para la catequesis en México 1992, Un rostro para la catequesis. Internet: La pastoral orgánica y la animación bíblica de la Pastoral, Pbro. Pedro Ossandon. Documento de Puebla.


Sesión 5 ¿QUÉ ES LA PASTORAL DIOCESANA? OBJETIVO ESPECÍFICO: Reflexionar algunos elementos de la pastoral diocesana,

para que conociéndolos se apasionen y fortalezcan el espíritu de comunión y participación eclesial. IDEA FUERZA: La Diócesis es el espacio concreto y cercano que pone a los bautizados en relación con la Iglesia universal, es donde se favorece que el Evangelio se encarne en la cultura, es el lugar donde se vive la vocación cristiana sin fronteras. NOTAS PEDAGÓGICAS  Es importante que los evangelizadores fortalezcan su ser de Iglesia, y romper las barreras del individualismo (de grupo, de movimiento, de parroquia, etc.).  Llevar ejemplares del Plan Diocesano para trabajar en equipos.  Preparar el organigrama diocesano en una cartulina, copias o proyección. ORACIÓN INICIAL BENDICE NUESTRAS PARROQUIAS Oh Jesús, Buen Pastor de la Iglesia, te encomendamos a los agentes de pastoral; que bajo la guía del obispo y de los párrocos sepan conducir a cuantos les han sido confiados a descubrir el auténtico significado de la vida cristiana como vocación, para que, abiertos y atentos a tu voz, te sigan generosamente. Bendice nuestras parroquias; transfórmalas en comunidades vivas, donde la oración y la vida litúrgica, la escucha atenta y fiel de tu Palabra, la caridad generosa y fecunda, vengan a ser el terreno favorable para el nacimiento y el desarrollo de una mies abundante de vocaciones.


¡Oh María!, reina de los Apóstoles, bendice a los jóvenes, hazlos participes de tu docilidad para saber escuchar la voz de Dios y ayúdalos a pronunciar, como tú, un ―sí‖ generoso e incondicional al misterio de tu amor y de elección, al cual les llama el Señor. Amén. INTRODUCCIÓN La Iglesia está llamada a la santidad y debe comprender que la vida de perfección cristiana no se puede separar de su ser y su quehacer, los cuales están plenamente identificados con su actividad pastoral a favor de todos los hombres. Es en la Iglesia Diocesana donde se hacen concretos los elementos de santidad, que a la vez manifiestan la coherencia cristiana de la Iglesia Universal. La pastoral diocesana tiene grandes retos ante la realidad social que vivimos y ante las opciones de evangelización que nuestros obispos han retomado; para esto es importante que todo evangelizador cuente con una formación permanente y esté al día del caminar de la diócesis. A. VEAMOS NUESTRA REALIDAD 

Se forman equipos para reflexionar lo siguiente: ¿Qué puedes compartir sobre la pastoral de la diócesis y sobre su estructura?

B. DESARROLLO 1. ―QUE TODOS SEAN UNO COMO TÚ Y YO SOMOS UNO‖ Es importante primero puntualizar que la Iglesia de Dios es única: un solo cuerpo, esposa, redil, rebaño y nuevo Israel, el ―Israel de Dios‖ (Ga 6,16). Y la universalidad de la Iglesia es la totalidad del misterio de la Iglesia, que se realiza plenamente en cada Iglesia diocesana. En esta universalidad, el amor, la lealtad, la apertura, la unidad, el diálogo, la comunión, el respeto, la fraternidad, la diversidad y el encuentro, son lazos necesarios en la unión de la diócesis y análogamente se da con las demás diócesis. Es necesario experimentar la pastoral de la diócesis como desafío en el hoy, memoria del ayer y proyecto para el mañana, es una síntesis del tiempo de la Iglesia, de la historia que nos toca afrontar como bautizados.


La unidad en la diversidad y la comunión querida por Jesús para su Iglesia, surge a partir del ministerio del Obispo Diocesano, signo vivo de Jesucristo, el perfeccionador que vela para que todos y cada uno alcancen la salvación, mediante la vivencia plena de su vocación a la santidad. De esta manera es deber del Obispo como ―principio y fundamento visible de la unidad en su Iglesia Particular‖, el ―promover la comunión en su propia diócesis, para que sea más eficaz el esfuerzo por la nueva evangelización.‖ 2. LA DIÓCESIS El hecho de estar presidida por un Obispo, hace que una porción del Pueblo de Dios ―constituya una Iglesia Particular, en que se encuentra y opera verdaderamente la Iglesia de Cristo que es una, santa, católica y apostólica‖. El obispo es ―testigo de Cristo ante todos los hombres‖, y su tarea esencial es poner a su pueblo en condiciones de testimonio evangélico de vida y acción. Por consiguiente, debe él preocuparse, en forma especial, de que los movimientos apostólicos que ocupan un lugar tan importante en la estructura pastoral diocesana, se integren armónicamente en la persecución de dichas metas. En una palabra, el obispo tiene la responsabilidad de la pastoral de conjunto en cuanto tal, y todos en la diócesis han de coordinar su acción con las metas y prioridades señaladas por él. Pero para asumir esta tarea y responsabilidad, debe contar el obispo, antes que nada, con el Consejo Presbiteral, senado suyo en el régimen de la diócesis que debe ―ayudarlo eficazmente con sus consejos en su ministerio y función de enseñar, santificar y apacentar al Pueblo de Dios‖. Es muy deseable que también pueda contar el obispo con un Consejo Pastoral dotado de consistencia y funcionalidad de vida; a este Consejo, que representa al Pueblo de Dios en la diversidad de sus condiciones y estados de vida: sacerdotes, diáconos, religiosos y religiosas, laicos, le corresponde estudiar y sopesar lo que atañe a las obras pastorales, ―de tal manera que se promueva la comunidad con el evangelio de la vida y acción del Pueblo de Dios‖. Si el Consejo Presbiteral debe ser el principal canal de diálogo del obispo con sus presbíteros, el Consejo Pastoral debe serlo para con toda su diócesis.


3. EXIGENCIAS DE UNA ACCIÓN PASTORAL PLANIFICADA     

Estudio de la realidad del ambiente con la colaboración técnica de organismos y personas especializadas. Reflexión teológica sobre la realidad detectada. Censo y ordenamiento de los elementos humanos disponibles y de los materiales de trabajo; el personal especializado. Determinación de las prioridades de acción. Elaboración del plan pastoral. Se deben seguir para éstos los principios técnicos y serios de una auténtica planificación, dentro de una integridad en planes de nivel superior. Evaluación periódica de las realizaciones.

Vamos en camino y todos sabemos que este trabajo se ha realizado en la diócesis, hasta llegar a la promulgación del II plan diocesano en noviembre del 2010 y que en estos meses se ha ido estudiando a través de los decanatos y parroquias, para descubrir su naturaleza instrumental. El plan diocesano de Pastoral es generador de la espiritualidad diocesana, ya que nos ofrece convicciones básicas nacidas de la fe, un estilo de trabajo pastoral, el modelo de Iglesia que queremos ser y construir. Así el Plan es el gran desafío diocesano. Recordemos algunos puntos de vital importancia del plan diocesano: a) El Objetivo que anhelamos lograr como diócesis es: Hacer de nuestra diócesis una Iglesia Misionera con una Pastoral de procesos y clara identidad sacerdotal y laical, para tener parroquias renovadas que respondan a los desafíos del hombre de hoy. b) La visión que tenemos como Iglesia diocesana es: ser una Iglesia viva, fraterna, participativa, dinámica y discípula misionera, que responda a los desafíos del mundo actual en orden a consolidar el Reino. c) Nuestra prioridad diocesana es: hacer de nuestra diócesis una Iglesia en estado permanente de misión.


Diocesano

Pastoral Profética Vicaría de Pastoral Colegio de Decanos Comisión De límites Vicaría De vida Consagrada Seminario

Pastoral Litúrgica

Pastoral Social P. de la Familia, adolescentes Juv. y laicos Pastoral de Vocaciones y Ministerios

Pastoral de las Comunicaciones

DIMENSIONES DIOCESANAS___ P. de la Catequesis P. de Cultura P. Educativa Animación Misionera Animación Bíblica Doctrina de la fe P. de la Liturgia P. de la Música Sacra P. de Arte Sacro P. de la Piedad Popular P. Migrantes P. Penitenciaria P. Salud Cáritas Familia, Adolescencia y Juventud. Laicos Seminario, CCyAS Vida Consagrada P. Vocacional F. Permanente Oficina de Prensa Prensa Escrita Radio y Televisión Internet

Comisiones y Dimensiones Parroquiales

COMISIONES DIOCESANAS___

Animadores y Dimensiones Decanales

d) Organigrama de Pastoral:


C. APLICACIÓN Se divide el grupo en equipos y se les pide que lean los núm. 275-299 del II Plan Diocesano de Pastoral y compartan qué enseñanzas e inquietudes despierta en ellos esta lectura. Se realiza el plenario con lo más significativo. ORACIÓN FINAL Señor, haz que tus dones se hagan vida en nuestra comunidad. Necesitamos personas que sepan escuchar, personas que edifiquen la paz. Personas que construyan la unidad y la comunidad, que equilibren y reconcilien, que den testimonio y que digan la verdad, sin lastimar. Necesitamos personas en las que tu Espíritu resplandezca, que irradien esperanza y desinteresadamente se comprometan, para Ti y tu Reino. Señor, danos personas capaces de conmover a otros con su actitud, personas que recen y que también hagan realidad esa oración. Señor, convierte nuestra comunidad, en una comunidad misionera, digna de ser colaboradora tuya, en el servicio de la salvación del mundo. Amén. BIBLIOGRAFÍA: Biblia de América Documento de Puebla y Medellín II Plan Diocesano de Pastoral, Diócesis de Celaya, 2010-2015 Rodríguez Alanís Juan Carlos, Vocación Pastoral de la Diócesis Contemporánea, Ed. Palabra, 2004.


Sesión 6 LA PLANIFICACIÓN PASTORAL OBJETIVO ESPECÍFICO: Dar a conocer lo que implica la planificación pastoral,

para que el evangelizador decanato y diócesis.

favorezca procesos organizados en la parroquia,

IDEA FUERZA: En la acción pastoral, la planificación pastoral es una herramienta que permite la búsqueda y la realización concreta de los planes salvadores de Dios. NOTAS PEDAGÓGICAS  Tener como referencia el plan diocesano para identificar los elementos que lo componen.  Formar equipos de 10 personas y si son varias parroquias, cada una de ellas forme uno.  Preparar las oraciones en copias, papelógrafo o proyección.  Ejemplares del plan diocesano de pastoral. ORACIÓN INICIAL En silencio, invocamos al Espíritu Santo, para que nos ilumine y nos disponga a recibir el mensaje del Señor. A continuación leemos: Lc 4, 16-20 Concluida la lectura se hace un momento de silencio y terminamos con la siguiente oración: Quiero seguirte, Señor, a pesar de las incomprensiones de los demás, a pesar de mis momentos débiles, a pesar de las horas de cansancio. Quiero ser dichoso con los que te siguen con corazón sencillo, con los pobres que sienten necesidad de Ti, con los que sufren en su caminar por la vida, con los que trabajan por implantar la justicia,


con los de corazón puro, con los que llevan consigo la paz y la transmiten. Amén. INTRODUCCIÓN La planificación es importante para mejorar la realidad que vivimos, claro que requiere tiempo, inversión y constancia; pero si el anhelo es instaurar el Reino vale la pena agotar medios para lograrlo. La planificación nos ayuda a conocer el interior de nuestra Iglesia, ver ¿Quiénes somos?, ¿a dónde vamos?, y ¿cómo llegamos allí? Cuando somos tenaces en la planificación, ésta influye en la vida de la Iglesia, de lo contrario, nuestra diócesis sería como un barco en alta mar, sin destino a puerto seguro o como un viajero que va por un terreno difícil y sin un mapa actualizado. A. VEAMOS NUESTRA REALIDAD Se divide el grupo en equipos y se les pide que planeen alguna acción, por ejemplo: una fiesta, un retiro, un cambio de casa, un paseo… Al finalizar se les pregunta:  ¿Cuáles fueron los elementos que tomaron en cuenta?  ¿Qué dificultades encontraron?  ¿Qué fue lo que se facilitó más? B. DESARROLLO Iniciemos por conocer la palabra ―planificar‖, significa ―proyectar hacia el futuro‖. Es un proceso racional que interviene en una realidad concreta, a partir de determinados objetivos. Es una acción conjunta, coordinada y evaluada continuamente. La planificación pastoral, es un medio que permite la búsqueda y la realización concreta de los planes salvadores de Dios. Nos hace aptos colaboradores de la acción que Cristo realiza en la historia y de los impulsos del Espíritu Santo, que nos conduce hacia el Reino definitivo. La planificación nos lleva a examinar constantemente la realidad y a buscar nuevas ideas: es decir, ayuda a la renovación de nuestros grupos y comunidades en la Iglesia.


Para realizar una buena planificación pastoral hay que ejecutar una serie de pasos. Los describimos brevemente, inspirándonos en el Manual de planificación pastoral de CEPLANE (Centro de Planificación Eclesial, en Chile). 1.- Motivar: Lo primero que hay que hacer es despertar el interés de las personas que serán involucradas en la planificación. Se puede hacer partiendo de alguna necesidad o interés que se percibe o intuye. Una vez motivadas las personas, se pasa al momento siguiente. 2.- Constituir la comunidad de los colaboradores: Los colaboradores se escogen de entre las personas que tienen interés por trabajar juntos, en equipo, en comunidad. Será una expresión de comunión eclesial, que implica la presencia mistérica de Cristo y de su Espíritu. 3.- Establecer el marco de referencia: Se trata de elaborar juntos el ―debe ser‖ de lo que se quiere lograr con la planificación que se está emprendiendo. Esto hará que nos identifiquemos en un ideal común. Nos pondrá en sintonía con las orientaciones de la Iglesia, que es guiada por el Espíritu Santo. Nos ayudará a ir descubriendo la voluntad o plan de Dios sobre nuestra comunidad. El debe ser, ideal o marco de referencia, iluminará todos los pasos del proceso de planificación. Habrá que estar atentos a enriquecerlo constantemente. Este marco de referencia se elabora a través de diferentes medios: puede ser la lectura de documentos, o las conferencias de algún experto. Motivados por esta iluminación, se define en pocos puntos el ―debe ser‖ que queremos para nuestra comunidad. 4.- Realizar el diagnóstico de la realidad. Para poder planificar una pastoral, es necesario conocer la situación de la realidad que queremos evangelizar. El marco de referencia, que ya hemos estudiado en el paso anterior, nos dará luces para interpretar los hechos que acontecen en las situaciones de nuestra realidad. El marco de referencia es portador de la Palabra de Dios: es un marco doctrinal. Doctrina y hechos nos dan a conocer las intervenciones de Dios.

El proceso es el siguiente:


Se establecen primero los aspectos o puntos clave, que interesa conocer: es decir, las situaciones en relación al marco de referencia o ideal que hemos establecido anteriormente; En segundo lugar, hay que conseguir la información: A menudo hace falta un especialista que nos ayude, para no falsear la realidad con interpretaciones erróneas de las situaciones; a veces sin querer, formulamos las preguntas de una manera determinada porque ya tenemos una idea preconcebida, que queremos que se confirme. En tercer lugar, se analiza la información recogida: lo positivo y lo negativo. El marco de referencia nos aporta el enfoque, la óptica, para interpretar los datos. También hay que profundizar la información, tratando de detectar las causas de la situación.

5.-Detectar los aspectos claves: No se puede dar solución a todos los aspectos de la realidad: son siempre muchos. Por eso hay que detectar tres o cuatro desafíos que nos parecen clave. También para esto nos ayuda el marco de referencia. 6.-Elaborar el plan de acción: a) Definir los objetivos: Para caminar juntos en cualquier propósito en la vida, necesitamos tener claridad acerca de lo que queremos lograr. Definir un objetivo es establecer los resultados que deben ser alcanzados. Para definirlos, la clave está, en primer lugar, en los principales desafíos que han sido detectados al final de la etapa del diagnóstico. Los objetivos tienen que ser una respuesta a dichos desafíos. Para establecer los resultados que deben ser alcanzados tenemos que recurrir al marco de referencia o al ―debe ser‖. El marco aporta el ideal hacia el que iremos avanzando. Pero al mismo tiempo el diagnóstico mostrará la realidad sobre la cual hay que actuar. Se han de establecer los objetivos generales o globales: ellos permanecerán hasta el final del proceso pastoral. No deben ser demasiado genéricos, sino evaluables, es decir, deben permitirnos revisar y medir hasta qué punto hemos logrado las metas propuestas. Después se establecen los objetivos específicos u operacionales o en tránsito o parciales. Son diferentes nombres que se les da. Ellos deben tener un


tiempo determinado dentro del proceso que se va a realizar; son transitorios, de modo que cumplido este tiempo, sea posible verificar en una evaluación en qué medida hemos alcanzado lo que nos habíamos propuesto lograr con los objetivos. b) Determinar las etapas: Todo proceso es progresivo. Por lo tanto, habrán etapas que son iniciales, otras intermedias y otras de culminación. Se trata de programar una línea de proceso: qué hacer primero y qué pasos sucesivos, encadenados y progresivos nos van a conducir al logro de los objetivos. Generalmente se establecen cuatro etapas como las siguientes:    

Etapa Etapa Etapa Etapa

de de de de

ubicación y motivación. formación. organización. evaluación.

c) Programar las actividades claves: Fijarlas en el calendario (o cronograma): deben ser factibles, de acuerdo a los recursos que se tengan. Indicar también los responsables de cada actividad. Se sugiere responder a las preguntas: ¿qué hay que hacer?, ¿quiénes?, ¿cuándo?, ¿con qué recursos?, ¿dónde? d) Evaluar permanentemente el proceso: Hablaremos de la evaluación a

continuación como un séptimo paso de todo el proceso. 7.- Evaluar permanentemente: La evaluación ayuda a integrar en el proceso a

las personas comprometidas en él. Permite ir reajustando a la realidad el plan escrito, tomando nuevas decisiones durante el desarrollo del mismo. Ella va produciendo un crecimiento personal y comunitario que incentiva la participación, la formación del sentido crítico y el compromiso personal con la comunidad.  La evaluación diagnóstica: Sirve para detectar en qué punto está el grupo y la comunidad en su crecimiento. Se realiza después de efectuada una acción del programa.  La evaluación formativa: Se efectúa al final de cada etapa, analizando cómo se van logrando los objetivos específicos o en tránsito.  La evaluación sumativa: Se llama así la evaluación que se realiza al final de todo el proceso, viendo cuánto se ha logrado en la consecución del objetivo global.


Nunca se logran al cien por ciento los objetivos. Ya la parábola del sembrador, narrada por Jesús lo enseña. Mucha semilla se pierde, por caer en el sendero, entre las zarzas o en las piedras. Aún de la semilla que cae en buen terreno, alguna produce el treinta por ciento, otra el sesenta y sólo una parte el ciento por ciento. No está de más recordar, que no se trata simplemente de una técnica humana, sino de un verdadero discernimiento de la voluntad de Dios y de la acción de Cristo y de su Espíritu en la historia de la salvación, que estamos viviendo. Por eso siempre será necesaria la oración. Todo este proceso se ha llevado en nuestra Diócesis con el método de ―Planificación estratégica‖ y lo tenemos plasmado en el II Plan Diocesano de Pastoral. No podemos perder de vista que la planificación, a cualquier nivel, para que dé resultados, requiere de los agentes una formación integral, permanente y sustentada en una fuerte espiritualidad que nos lleve a:  Reconocer y confesar el pecado personal  Perdonar a los demás  Orar por la Iglesia  Ser positivo  Buscar reconciliación  Aceptar la disciplina  Obedecer a los coordinadores o líderes  Escuchar a los demás  Hablar la verdad  Buscar la santidad  Ser siervo  Reconocer que la Iglesia pertenece a Cristo En una palabra: Que se logre la conversión personal y pastoral. Las estructuras pastorales La comunidad eclesial, en sus diferentes niveles, organiza el trabajo pastoral creando estructuras pastorales, que sirven a la acción evangelizadora. Estas estructuras, con el tiempo envejecen o se vuelven complejas; por eso deben ser revisadas constantemente y si lo requieren deberán ser renovadas.


A nivel universal, está la Curia Romana con sus dicasterios, que constituyen la Sede Apostólica. Ella comprende: La Secretaría de Estado, que se ocupa de los asuntos generales de la Iglesia y mantiene las relaciones con los Estados del mundo, por mediación de los Nuncios en cada país. Las 9 Congregaciones tienen a su cargo un aspecto particular de la vida de la Iglesia, por ejemplo, la Congregación para el clero, la Congregación para la doctrina de la fe, etc. Los 12 Consejos pontificios que funcionan como comisiones de estudios y búsquedas en los sectores más importantes, el Consejo Pontificio para los laicos, Consejo Pontificio para los emigrantes, etc. A nivel latinoamericano está el CELAM (Conferencia del Episcopado Latinoamericano) que es un organismo de comunión, reflexión, colaboración y servicio, como signo e instrumento del afecto colegial de los Obispos de América Latina y del Caribe, en perfecta comunión con la Iglesia universal y con su cabeza visible, el Romano Pontífice. Fue creado en el año 1955. A nivel nacional, la Conferencia del Episcopado mexicano (CEM) en la que se establecen estructuras que estén al servicio de las diócesis y para las actividades pastorales que necesiten un servicio de alcance nacional. A nivel provincia, se retoman algunas opciones o criterios, de la organización nacional, para avanzar en comunión. En nuestro caso, somos la Provincia Bajío, conformada por la Arquidiócesis de León y las diócesis de Irapuato, Querétaro y Celaya. A nivel diocesano, el Obispo organiza el trabajo pastoral por medio de comisiones y dimensiones que están al servicio de la Iglesia local, quienes impulsan el plan diocesano de pastoral. A nivel parroquial, son necesarias las estructuras pastorales para dar seguimiento y eficacia a todo lo propuesto por la Diócesis, aquí la coordinación general se obtiene a través del consejo diocesano de pastoral. Varias parroquias se pueden agrupar en decanatos, en nuestra diócesis contamos con diez de ellos. C. APLICACIÓN Se divide el grupo por equipos, se retoman elementos de la oración para motivarlos a hacer nuestra la misión de Cristo. Se les invita a que conozcan:


    

El proceso de planeación estratégica en el II plan de pastoral en la pagina 13. La parroquia en nuestra Diócesis en las páginas 112-113. La Misión, la Visión y los valores de su decanato, entre las páginas 102111. Compartir qué inquietudes y compromisos surgen en su interior ante esta reflexión. En plenario se comparte lo más significativo.

ORACIÓN FINAL Padre, me pongo en tus manos, haz de mí lo que quieras, sea lo que sea, te doy las gracias. Estoy dispuesto a todo. Lo acepto todo, con tal que tu plan vaya adelante en toda la humanidad y en mí. Ilumina mi vida con la luz de Jesús, que no vino a ser servido, sino a servir. Que mi vida sea como la de Él: servir. Grano de trigo que muere en el surco del mundo. Que sea así de verdad, Padre. Te confío mi vida, te la doy, condúceme. Envíame aquel Espíritu que movía a Jesús. Me pongo en tus manos, enteramente, sin reservas, con una confianza absoluta porque Tú eres mi Padre. Amén (Carlos de Foucauld)


Sesión 7 ¿QUÉ ES LA EVANGELIZACIÓN? OBJETIVO DE LA SESIÓN: Reflexionar en el ser y hacer de la Evangelización para

favorecer la conciencia y la respuesta de la misión a la que hemos sido llamados. IDEA FUERZA: La Evangelización es la tarea esencial de la Iglesia por la que existe, a fin de renovar a la humanidad en Cristo. NOTAS PEDAGÓGICAS  Para la oración inicial preparar un altar digno dispuesto a recibir la Sagrada Escritura ya que la evangelización tiene como centro y base la Palabra Divina.  De ser posible tener una vela para cada participante.  Preparar la oración en copias, papelógrafo o proyección.  Ejemplares del documento de Puebla y Aparecida para el trabajo en equipos. ORACIÓN INICIAL La palabra entronizar significa colocar a alguien en el trono, hacerlo rey, ensalzar a alguien, colocarlo en una dignidad superior. Y con éste mismo sentido los invitamos a entronizar la Sagrada Escritura. Al entronizar la Biblia nos preparamos tanto externa como internamente, por la acción del Espíritu Santo, para recibir el alimento de la Palabra de Dios.  

Se le entrega a cada participante una vela encendida. Se motiva a los participantes a guardar silencio interior y entregarle al Señor todas sus preocupaciones. Dejar que Él nos llene de su paz y amor; y que nos permita anhelar estar en su presencia, escuchar su Palabra y al igual que Moisés, ―sacar las sandalias de los pies‖ (Ex 3, 5), y hay que sacar de nuestro ser todo lo que nos impida vivenciar este momento. Se entona el canto ―Escuchar tu Palabra‖ y acompañado de los ciriales y el incensario, se introduce la Sagrada Escritura en alto y se coloca en el altar. Escuchar tu palabra, es inicio de fe en ti, Señor. Meditar tu Palabra, es captar tu mensaje de amor.


Proclamar tu Palabra, Señor, es estar embebido de ti. Proclamar tu Palabra, Señor, es ya dar testimonio de ti, mi Dios. (2) 

Concluimos este momento con la siguiente oración: Dios nuestro, Padre de la Luz, tú has enviado al mundo tu Palabra, sabiduría que sale de tu boca y que ha reinado sobre todos los pueblos de la tierra. Tú has querido que ella haga su morada en Israel y que a través de Moisés, los Profetas y los Salmos manifieste tu voluntad, y hable a tu pueblo de Jesús el Mesías esperado. Tú has querido que tu propio Hijo, Palabra eterna que procede de Ti se hiciera carne y plantara su tienda en medio de nosotros. Él fue concebido por obra del Espíritu Santo y nacido de la Virgen María. Envía ahora tu Espíritu sobre nosotros: El nos dé un corazón oyente, nos permita encontrarte en tus Santas Escrituras y engendre tu Verbo en nosotros. El Espíritu santo levante el velo de nuestros ojos, nos conduzca a la verdad completa, y nos de inteligencia y perseverancia. Te lo pedimos por Jesucristo, nuestro Señor, quien sea bendito y alabado por los siglos de los siglos. Amén.

INTRODUCCIÓN San Lucas nos narra en su Evangelio que Jesús, dirigiéndose a Pedro, le dijo: ―Lleva la barca mar adentro y echen las redes para pescar. Simón Pedro, le respondió: `Maestro, por más que lo hicimos durante toda la noche, no pescamos nada; pero si tú lo dices, echaré las redes´. Así lo hicieron, y pescaron tal cantidad de peces, que las redes casi se rompían‖ (Lc 5, 4-6). Al igual que a Pedro,


Jesús nos invita a ser participes de su misión evangelizadora, no tengamos miedo de lanzarnos a nuevos mares que están esperando la acción de la Iglesia. Nos dice el Papa Benedicto XVI, que en la evangelización no hay solistas, sino que todos, desde el Papa hasta el último laico, tenemos una tarea precisa en el campo del Señor; y este mar y este campo son nuestras comunidades sedientas de Dios. A. VEAMOS NUESTRA REALIDAD Por parejas se le pide al grupo que comparta las siguientes preguntas:  Hasta hoy, ¿cuál ha sido tu aportación en la evangelización de tu comunidad?  Si no has colaborado en la evangelización ¿Hoy cuáles son tus aspiraciones para responder al llamado que Dios te hace a evangelizar? A modo de plenario pedir la participación de algunas personas. B. DESARROLLO Evangelizar proviene de la palabra griega ―Evangelidzomai‖, significa anunciar las buenas nuevas. Es el acto de anunciar el Evangelio, el primer anuncio de la Salvación de Jesús. El beato Juan Pablo II invita emprender una nueva evangelización, cuya novedad apunta, al ardor, los métodos y la expresión de forma que la verdad eterna pueda penetrar con poder y traer la vida de Cristo al mundo moderno. ―La Evangelización es la misión total de la Iglesia, su identidad más profunda, ya que ella existe para evangelizar (EN 14), proceso por el cual la Iglesia, movida por el Espíritu:     

Anuncia al mundo el evangelio del Reino de Dios. Da testimonio entre los hombres de la nueva manera de ser y de vivir que Jesús inaugura. Educa en la fe a los que se convierten a Jesús. Mediante los sacramentos, celebra en comunidad la presencia de Jesús y el don del Espíritu. Impregna y transforma con su fuerza todo el orden temporal.


1. ELEMENTOS DE LA EVANGELIZACIÓN a) Renovación de la Humanidad: la Iglesia evangeliza cuando, por la sola fuerza divina del mensaje que proclama, trata de convertir al mismo tiempo la conciencia personal y colectiva de los hombres, la actividad en la que ellos están comprometidos, su vida y ambiente concretos (EN 18). b) Renovación de sectores de la humanidad: Es necesario alcanzar y transformar con la fuerza del Evangelio los criterios de juicio, los valores determinantes, los puntos de interés, las líneas de pensamiento, las fuentes inspiradoras y los modelos de vida de la humanidad, que están en oposición con la Palabra de Dios y con el designio de salvación (EN 19). c) Evangelización de las culturas: El reino que anuncia el Evangelio es vivido por hombres profundamente vinculados a una cultura, la cual debe ser impregnada por el Evangelio sin someterse a ella (EN 20). d) Importancia primordial del testimonio: El testimonio constituye por sí mismo una proclamación silenciosa, clara y eficaz, de la Buena Nueva (EN 21). e) Anuncio explícito: Es necesario que el testimonio sea esclarecido, dando razón de nuestra esperanza, con un anuncio claro e inequívoco del Señor Jesús. No hay evangelización verdadera, mientras no se anuncie el nombre, la doctrina, la vida, las promesas, el reino, el misterio de Jesús de Nazaret Hijo de Dios (EN 22). f) Adhesión vital y comunitaria: El anuncio no adquiere toda su dimensión hasta que hace nacer en quien lo ha recibido una adhesión de corazón, una adhesión al programa de vida desde la propuesta de Jesús; y a su vez, cuando se da la integración a la comunidad, donde se hace visible la vivencia de los Sacramentos que sostienen esta adhesión, por la gracia que confieren (EN 23). g) Impulso nuevo al apostolado: El que ha sido evangelizado, evangeliza a su vez; pues es imposible que una persona haya acogido la Palabra sin convertirse en alguien que a su vez da testimonio y anuncia (EN 24). Estos elementos se complementan y mutuamente se enriquecen. Hay que ver a cada uno de ellos integrado con los otros. 2. EL PROCESO DE LA EVANGELIZACIÓN La Iglesia, aun conteniendo en sí permanentemente la plenitud de los medios de salvación, obra de modo gradual:


Proclama explícitamente el Evangelio, mediante el primer anuncio, llamando a la conversión.

Inicia en la fe y la vida cristiana, mediante la catequesis y los sacramentos de iniciación, a los que se convierten a Jesucristo, o a los que reemprenden el camino de su seguimiento, incorporando a unos y reconduciendo a otros a la comunidad cristiana.

Alimenta constantemente el don de la comunión en los fieles mediante la educación permanente de la fe (homilía, otras formas del ministerio de la Palabra), los sacramentos y el ejercicio de la caridad;

y suscita continuamente la misión, al enviar a todos los discípulos de Cristo a anunciar el Evangelio, con palabras y obras, por todo el mundo.

El proceso evangelizador, por consiguiente, está estructurado en etapas o ―momentos esenciales‖: la acción misionera para los no creyentes y para los que viven en la indiferencia religiosa; la acción catequético-iniciatoria para los que optan por el Evangelio y para los que necesitan completar o reestructurar su iniciación; y la acción pastoral para los fieles cristianos ya maduros, en el seno de la comunidad cristiana. Estos momentos sin embargo, no son etapas cerradas: se reiteran siempre que sea necesario, ya que tratan de dar el alimento evangélico más adecuado al crecimiento espiritual de cada persona o de la misma comunidad.

3. EL MINISTERIO DE LA PALABRA DE DIOS EN LA EVANGELIZACIÓN El ministerio de la palabra es elemento fundamental de la evangelización. ―No hay evangelización verdadera mientras no se anuncie el nombre, la doctrina, la vida, las promesas, el reino, el misterio de Jesús de Nazaret, Hijo de Dios‖. También quienes son ya discípulos de Cristo necesitan ser alimentados constantemente con la Palabra de Dios para crecer en su vida cristiana. El ministerio de la palabra, al interior de la evangelización, transmite la Revelación por medio de la Iglesia, valiéndose de ―palabras‖ humanas. Pero éstas siempre están referidas a las ―obras‖: a las que Dios realizó y sigue realizando, especialmente en la liturgia; al testimonio de vida de los cristianos; a la acción transformadora que éstos, unidos a tantos hombres de buena voluntad, realizan en el mundo. Esta palabra humana de la Iglesia es el medio de que se sirve el Espíritu


Santo para continuar el diálogo con la humanidad. Él es, efectivamente, el agente principal del ministerio de la palabra y por quien ―la voz viva del Evangelio resuena en la Iglesia, y por ella en el mundo‖ (DV 8). 4. LA NUEVA EVANGELIZACIÓN La nueva evangelización es la manera de decirle a la Iglesia que nunca debe olvidar su vocación misionera. Que el Evangelio del Reino sigue siendo la única Buena Nueva para la conversión que libera de todas las opresiones. Que la conversión es una exigencia que nunca se da por terminada. Que la comunidad cristiana necesita dejarse renovar continuamente por el Espíritu de Jesús para ser signo creíble en su palabra, en su testimonio y en su servicio a los hombres. Evangelizar quiere decir mostrar el camino, enseñar el arte de vivir. Jesús dice al inicio de su vida pública: he venido para evangelizar a los pobres (Lc 4,18). Esto significa; yo tengo la respuesta a su pregunta fundamental; yo les muestro ese camino. La pobreza más profunda es la incapacidad de la alegría, el tedio de la vida considerada absurda y contradictoria. Esta pobreza se halla hoy muy extendida, con formas muy diversas, tanto en las sociedades materialmente ricas como en los países pobres. La incapacidad de alegría supone y produce la incapacidad de amar, produce la envida, la avaricia… todos los vicios que arruinan la vida de las personas y el mundo. Por eso, hace falta una nueva evangelización. Si se desconoce el arte de vivir, todo lo demás ya no funciona. Pero este arte no es objeto de la ciencia; sólo lo puede comunicar quien tiene la vida, el que es el Evangelio. C. APLICACIÓN En equipos leer y comentar:    

Puebla 4, 75 y 85. Aparecida 30 al 32. Y compartir: como evangelizadores, ¿qué actitudes debemos asumir en estos tiempos? En plenario se comparte lo más significativo.


ORACIÓN FINAL Concluimos con el siguiente canto Testigos Nos envías por el mundo a anunciar la Buena Nueva *mil antorchas encendidas y una nueva primavera. (2) Si la sal se vuelve sosa quien podrá salar al mundo *nuestra vida es levadura nuestro amor será fecundo. (2) Siendo siempre tus testigos cumpliremos el destino *sembraremos esperanza y alegría en los caminos. (2) Cuanto soy y cuanto tengo la ilusión y el desaliento yo te ofrezco mis semillas y tu pones el fermento. (2) BIBLIOGRAFÍA: Biblia de América Evangelli Nuntiandi; Documento de Puebla. Guía de Pastoral para la Catequesis en México 1992, un rostro nuevo para la Catequesis Pastoral Juvenil, sí a la civilización del amor Directorio General para la catequesis Internet: la nueva evangelización, conferencia pronunciada a el Congreso de catequistas y profesores de religión, Roma 2000, Joseph Ratzinger.


Sesión 8 EL KERIGMA DENTRO DEL PROCESO EVANGELIZADOR OBJETIVO ESPECÍFICO: Conocer y reflexionar en los elementos del Kerigma para que los interlocutores fortalezcan su misión de bautizados. IDEA FUERZA: El trabajo evangelizador que comienza con el kerigma, debe ser

ante todo un testimonio vivo de quien es portador de la Buena Nueva. NOTAS PEDAGÓGICAS:  Colocar en el centro de la reunión junto a una imagen de Cristo resucitado la Biblia.  El evangelizador hará conciencia que llevar el primer anuncio, ante todo, debe ser compartir la experiencia personal del encuentro con Cristo.  tener el Concilio Vaticano II y el Documento de Aparecida. ORACIÓN INICIAL  Se motiva para la escucha de la Palabra: Hech 2, 14-33.  Después de meditar un momento, concluimos con la siguiente oración: Señor Dios, Tú que eres la fuente y el fin de todo, te pedimos que mandes tu Santo Espíritu sobre nosotros, para que nos ilumine y haga fructífero este momento en el cual nos reunimos en tu nombre. Así mismo te suplicamos que infundas tu gracia en nuestras almas para que los que hemos conocido por el anuncio del ángel la encarnación de tu Hijo Jesucristo, seamos llevados por los méritos de su pasión y de su cruz a la gloria de su Resurrección. Por Jesucristo nuestro señor. Amén.


INTRODUCCIÓN Al hablar hoy de evangelización o nueva evangelización, la Iglesia nos propone un regresar a las fuentes, es decir, tenemos que buscar el núcleo de la vida cristiana, volver al origen del cristianismo, aquel momento en que los primeros discípulos pusieron su mirada en Jesús, el Cristo y no solo vieron a un profeta o a un hombre, sino que reconocieron a Dios en aquella persona que caminaba y se sentaba a comer junto a ellos y esta fe plena en Jesús de Nazareth culmina en el momento de la Resurrección. Cuando después de haber experimentado, frente al aparente fracaso de la cruz, miedo, abandono y dispersión, este Jesús Resucitado sale al encuentro de cada uno de ellos y les concede la gracia del perdón y la conversión, a partir de esos encuentros confirman su fe en el resucitado y surge una pregunta fundamental ¿Quién es este hombre al que las autoridades mataron y Dios lo ha resucitado? De ahí que la primera formulación de la fe pascual se llame Kerigma. A. VEAMOS NUESTRA REALIDAD Se le pide al grupo que por binas compartan alguna experiencia en la que han palpado que Jesús está vivo y actuante en sus vidas. B. DESARROLLO Un reto para la Iglesia de hoy es identificar los verdaderos caminos de acceso a la fe cristiana, un camino lleno de experiencias personales y comunitarias que constituye el núcleo de la primera experiencia pascual: el encuentro con el resucitado. De ahí la urgencia por emprender procesos de evangelización que nos lleven a madurar la fe de cada creyente. Sin embargo, hoy en la mayoría de los casos, se carece de procesos y solo queda en una elemental catequesis de primera comunión muy insuficiente para iniciar a los creyentes en la experiencia de la fe cristiana y para introducirlos en la práctica del seguimiento. Para acceder verdaderamente a la fe cristiana se necesita un camino, un proceso de iniciación cristiana que lleve al encuentro con Jesucristo. Como se ha dicho en el tema anterior, el kerigma es la primera etapa del proceso evangelizador. Es la proclamación, ungida y testimonial de Jesús muerto y resucitado, constituido Señor, Salvador y Mesías, según la promesa del Padre, para suscitar la fe y la conversión mediante la acción del Espíritu Santo. Alguno de los ejemplos más claros del Kerigma son el pasaje de la samaritana (Jn 4, 28-30), y el primer discurso de Pedro (Hch 2, 14-39).


Es importante insistir hoy en el Kerigma porque la mayoría de los católicos no han recibido la evangelización fundamental y es necesario suscitar o reavivar la fe y la conversión (Cfr. CT 19). El kerigma se proclama: a) En forma testimonial: "El mundo exige a los evangelizadores que le hablen de un Dios que ellos mismos conocen y tratan familiarmente" (EN 75). b) En forma ungida, es decir, lleno del Espíritu Santo: "No habrá jamás evangelización posible sin la acción del Espíritu Santo… Él es quien hoy, igual que en los comienzos de la Iglesia, actúa en cada evangelizador que se deja guiar y conducir por Él, y pone en sus labios las palabras que por sí solo no podría hallar" ( EN 75 ). c) ―No solo con palabras sino también con poder y con el Espíritu Santo, con plena persuasión" (1 Tes 1,5). Hay que tener en cuenta la advertencia del Papa Pablo VI de no querer sustituir la acción del Espíritu Santo, la fuerza intrínseca de la palabra de Dios y el testimonio con técnicas humanas o esquemas elaborados sobre bases psicológicas. d) Con una pedagogía de iniciación. Es diferente cuando se enseñan ideas (enseñanzas) o cuando se presenta a alguien (iniciación). El Kerigma no es instrucción, enseñanza, relato de hechos o exhortación moralizante. e) En un clima de oración, de fe viva, vibrante y llena de ardor. (CT 25). f) Acompañada de signos evangélicos: "Él (Cristo) realiza también esta proclamación de la salvación por medio de innumerables signos… con palabras y obras, con milagros y señales". (EN 12; Mc 16,17). Los evangelizadores características: a) b) c) d) e) f)

kerigmáticos

deben

tener

las

siguientes

Haber tenido un encuentro kerigmático con el Señor. Que sean hombres y mujeres de coherente vida cristiana. Que estén en camino de conversión. Capacidad suficiente de expresarse de manera clara y comprensible. Fieles al contenido, método y objetivo del kerigma. Estar disponibles para tener una formación básica y permanente.


Algunas de las cualidades que ha de tener quien proclama el kerigma: a) No es maestro o repetidor sino un testigo ungido de la nueva vida traída por Jesús, de un Cristo vivo que ha transformado su vida. Comunica y transmite a los demás su experiencia y los invita a abrirse al don del Espíritu Santo por la conversión y la fe. b) Con carisma reconocido para la evangelización fundamental (Hch 21, 28; Ef 4, 11; Tim 4, 5). c) Persona sensata, prudente, con equilibrio emocional normal y madura en la fe. d) Fiel a Cristo, a su mensaje. e) Fiel a la Iglesia, en comunión con ella y con sus pastores, presididos por el Papa. f) Fiel al hombre: que conozca la situación real de los destinatarios de la evangelización. (Hch 15, 13-21; EN 18-20). ¿Para quién es el Kerigma? a) Para todos los hombres y a todo el hombre de todos los tiempos. b) "Para quienes nunca han escuchado la Buena Nueva de Jesús" (EN 52). c) Para los niños. d) Para los bautizados no evangelizados, no practicantes: "Gran número de personas que recibieron el bautismo pero viven al margen de toda vida Cristiana" (EN 52). ¿Cuál es la relación entre Kerigma y Catequesis? a) Entre evangelización y catequesis no hay ni separación u oposición, ni identificación pura y simple, sino relaciones estrechas de integración y complementariedad recíproca. (CT 18) b) A la proclamación de una Buena Nueva ha de seguir una sólida catequesis a todos los niveles, particularmente en la familia y en los ambientes juveniles. c) Gracias a la catequesis, el kerigma evangélico, primer anuncio, se profundiza poco a poco, se va explicando mediante un discurso que va dirigido también a la razón. d) La finalidad específica de la catequesis no consiste únicamente en desarrollar una fe aún inicial, sino promover en plenitud y alimentar diariamente la vida cristiana de los fieles. e) Debemos entender el Kerigma y la Catequesis como algo diferente y sucesivo. Esto quiere decir que, siempre inmediatamente al anuncio


evangelizador, le sigue la enseñanza, en ese orden ejemplar que fundamenta la Sagrada Escritura.

C. APLICACIÓN En lo personal reflexionar en las cualidades necesarias para quien proclama el kerigma y preguntarse:  De estas cualidades ¿Cuáles creo tener?  Si mi llamado es como evangelizador para la etapa kerigmática ¿Qué cualidades necesito adquirir  Compartir por binas.  En plenario escuchar algunas reflexiones. ORACIÓN FINAL Misión es partir Misión es partir, caminar, dejar todo, salir de sí, quebrar la corteza del egoísmo que nos encierra en nuestro yo. Es parar de dar vueltas alrededor de nosotros mismos como si fuésemos el centro del mundo y de la vida. Es no dejar bloquearse en los problemas del mundo pequeño a que pertenecemos: La humanidad es más grande. Es sobre todo abrirse a los otros como hermanos, descubrirlos y encontrarlos. Y, si para descubrirlos y amarlos es preciso atravesar los mares y volar por los cielos, entonces misión es partir hasta los confines del mundo. (Don Helder Cámara)


Sesión 9 INICIACIÓN CRISTIANA OBJETIVO ESPECÍFICO: Tener un acercamiento al significado de la Iniciación Cristiana para fortalecer más nuestra vida como discípulos misioneros

IDEA FUERZA: La Iniciación Cristiana es un tesoro que la Iglesia conserva desde los primeros cristianos, su importancia radica en que es hilo conductor del proceso de evangelización y es tarea de todos los fieles. NOTAS PEDAGÓGICAS:  Preparar un altar donde resalten los signos de los sacramentos de Iniciación Cristiana: mantel blanco, recipiente con agua, un cirio, unas sandalias y pan.  Una vela por participante para la oración final. ORACIÓN INICIAL No quiero dejar entre mis manos tu Evangelio; quiero, Señor Jesús, hacer de tu mensaje norma de vida; quiero entrar en el ritmo gozoso de tu Palabra; quiero encontrar en tu llamado mi libertad. Dame tu fe que rompa los esquemas que me cercan. Dame tu fe para que entre en la luz de tus caminos. Dame tu fe para que ame la verdad de corazón. Dame tu fe para que sea fiel a tu noticia. Aquí estoy, Señor, desbordado al encontrarme con tu Palabra; aquí estoy, Señor, fascinado por tus retos; aquí estoy, Señor, desconcertado ante tus exigencias; aquí estoy, Señor, apasionado por tu utopía. Eres audaz, eres arriesgado en tu mensaje; eres un imposible al corazón del hombre, sólo posible en tu Espíritu.

Señor Jesús, Señor de la palabra viva para el hombre; Señor del camino lleno de exigencias, de utopía:


abre mi corazón a lo imposible, a lo inalcanzable, y alienta mi empeño con tu Espíritu de vida. Amén. (Emilio Mazariegos, fragmento) INTRODUCCIÓN La Iniciación Cristiana es un don de Dios que recibe la persona humana por la mediación de la Madre Iglesia. Al referirnos a la ―iniciación‖ no nos referimos sólo a los momentos sacramentales, ya que entra en juego la seriedad de la evangelización, la autenticidad de la comunidad eclesial, la verdad del ser cristiano, no es como se administran los sacramentos de iniciación, hay que cuestionarnos más allá: ¿cuál es el cristiano que está naciendo al celebrar los sacramentos? ¿Cuál y cómo es el cristiano que estamos formando? En estos momentos de la historia no podemos hablar de iniciación si no hablamos de evangelización, de catecumenado, de catequesis, de renovación radical de la vida, de autenticidad de comunidad cristiana. A. VEAMOS NUESTRA REALIDAD Compartir por binas las siguientes preguntas:  ¿Qué diferencias existen entre recibir la Iniciación Cristiana y recibir los sacramentos de Iniciación Cristiana? A modo de plenario pedir la participación de algunas personas. B. DESARROLLO Semánticamente el término "iniciación" viene de ―in-co‖, que significa introducirse, entrar dentro de… Designa sobre todo las mediaciones o ritos por los que ―se entra‖ en un grupo determinado, asociación, religión… En sentido general religioso ―iniciación‖ indica un conjunto de ritos y de enseñanzas orales, cuya finalidad es producir una radical modificación en lo social y religioso de la persona iniciada; cuando se dice ―iniciación‖ se refiere al ingreso, aprendizaje, comienzo de una experiencia destinada a continuar (J. Ries, Los ritos de iniciación, 21). Desde nuestra condición, ―Iniciación Cristiana‖ es el proceso por el que una persona es introducida al misterio de Cristo y a la vida de la Iglesia, a través de unas mediaciones sacramentales y extra-sacramentales, que van acompañando el cambio de actitud fundamental, de su ser y existir con los demás y en el mundo, de su nueva identidad como persona cristiana creyente. 1. PRESUPUESTOS DE LA INICIACIÓN.


Partimos de la certeza de que la fe es un acto de la voluntad, un acontecimiento en la propia existencia y que tiene su historia. Y de la aceptación de que el proceso iniciatorio de la fe se manifiesta de manera objetiva dentro de una comunidad. Porque el ser cristiano es una aventura personal, pero no solitaria, es un proceso orientado desde el evangelio y hacia Cristo, al que la Iglesia da forma y estructura, por lo tanto podemos retomar las palabras de Tertuliano ―un cristiano no nace, se hace‖, y este hacerse sucede por la mediación de una comunidad cristiana. 2. DIALÉCTICA DE LA INICIACIÓN. La lógica de la iniciación se manifiesta en las expresiones ―iniciarse‖ y ―ser iniciado‖; por ―iniciarse‖ se entiende el esfuerzo personal, de quien se inicia, para asumir el itinerario señalado con una aceptación activa de las mediaciones necesarias; por ―ser iniciado‖ se entiende la intervención de la comunidad para conducir a la persona a la iniciación plena que es ofrecida como don. La persona se inicia porque al mismo tiempo es iniciado, y es iniciado porque a la vez se inicia. La iniciación es una acción conjunta, es una obra de colaboración entre Dios, la Iglesia y el sujeto, donde se reflejan las dimensiones más esenciales que la constituyen; es el proceso que se recorre, con la ayuda y acompañamiento de la Iglesia, para descubrir la maravillosa iniciativa salvadora de Dios, y descubriéndola poder aceptarla en la fe, para vivirla en la misma comunidad que la ha ofrecido y a la vez ofrecerla a los demás. 3. CAMBIOS QUE SE DAN POR LA INICIACIÓN a) Cambio de actitud: Es la ―conversión primera‖, que se manifiesta en el cambio de la voluntad, de deseo, de orientación fundamental. El que desea iniciarse busca algo nuevo desde el fondo de su corazón y, por el encuentro con el evangelio, comienza a sentir, querer y creer en un nuevo sentido de vida, que le hace cambiar de actitud y orientación; es darle un sentido a su vida. b) Cambio del ser: Se da una transformación radical en el ser de la persona, de lo que lo constituye. La adhesión por la fe al nuevo sentido de vida que procede del evangelio, y la inserción vital en el misterio de la vida de Cristo que le manifiesta la Iglesia por sus signos llevan al iniciado a percibirse en la hondura de su ser como alguien distinto.


c) Cambio de existencia, de vida y de comportamiento: Es una nueva forma de ser y de estar en el mundo, de afrontar las situaciones y de responder a la realidad que vive. No es cambiar un momento, sino la existencia en duración, compromiso permanente en opción para siempre. Se impone un nuevo estilo de vida, en correspondencia con el ideal aceptado, con el seguimiento de Cristo y la verdad del evangelio. d) Cambio de identidad: La iniciación cristiana es un proceso de identificación del hombre con el Dios de Jesucristo y con la Iglesia de Cristo; y ante esto se crea un ―nuevo hombre‖ que exige una nueva calificación personal, que se expresa en la afirmación consciente y libre al afirmar ―yo soy cristiano‖. 4. CARACTERÍSTICAS DE LA INICIACIÓN  Iniciación totalizante: Porque se dirige y abarca todas las esferas y dimensiones del hombre: racional, emocional, simbólica, espiritual, corpórea, existencial y vital.  Iniciación relacionante: Porque es un proceso que conmueve y remueve todo el ser relacional de la persona: consigo mismo, con los demás, con Dios y con el mundo; lo cual se da con las mediaciones necesarias como encuentros personales y comunitarios, oración y celebración, así como adecuado uso de los bienes materiales.  Iniciación dinámica: La cual se manifiesta en la progresividad, en su tensión hacia el futuro. Aunque se haya realizado verdaderamente el itinerario de la iniciación, nunca podremos decir que se ha agotado el contenido y la verdad de la iniciación. Siempre estamos necesitados de una reiniciación, porque nunca llegamos a vivir plenamente el misterio al que fuimos iniciados. 5. ELEMENTOS ESPECÍFICOS DE LA INICIACIÓN CRISTIANA. a) Contenidos de la iniciación: El que quiere ser cristiano se inicia al misterio pascual, al Dios de Jesucristo, a la vida nueva del Espíritu. La historia a la que es introducido es a la historia de salvación, fundada en la libre y gratuita intervención de Dios que se acerca al hombre para salvarlo en Cristo y en el Espíritu y es promovido hacia su plenitud. El contenido de la iniciación cristiana es un contenido original e irrepetible como lo es el Dios de los cristianos, como lo es el misterio de la muerte y resurrección de Cristo. b) Las mediaciones de la iniciación: La Iniciación Cristiana necesariamente es por la mediación de la comunidad de la Iglesia, cuerpo de Cristo y Templo


del Espíritu, Madre y Maestra a la vez. Esta mediación se concreta en los sacramentos de iniciación: bautismo, confirmación, eucaristía. La Iglesia inicia al misterio por los ritos y símbolos que manifiestan, contienen y realizan el misterio, de modo que estos ritos son, al mismo tiempo, medio y objeto de la iniciación. c) La actitud de fe evangélica y de participación activa: Esto se le exige a la persona iniciada porque se supone la conversión personal y la adhesión firme a Cristo y a la Iglesia, como contenido y mediación fundamental de la misma iniciación. Al iniciado se le exige la fe evangélica, tal como nos es transmitida por la comunidad eclesial, no con un cambio externo, sino con una transformación radical de conversión interna, con una participación activa y responsable en correspondencia con el evangelio y sus exigencias éticas. 6. ITINERARIOS DE FORMACIÓN La Iniciación Cristiana tiene en el catecumenado antiguo un principio de inspiración y un modelo aún vigente, sobre todo por su carácter de proceso integrador, a saber, anuncio misionero, entrada en el catecumenado, tiempo del catecumenado, tiempo de la purificación e iluminación y tiempo de la mistagogia. El Magisterio actual, desde el Concilio Vaticano II nos ha invitado a retomar la inspiración catecumenal adaptando este proceso a las diferentes edades, ambientes, realidades socio-religiosas y culturales para responder a los desafíos de un nuevo discípulo de hoy. Estos procesos necesitan observar ciertas etapas del proceso evangelizador para que lleven a la persona a una creciente adhesión al Señor Jesús en la Iglesia, a saber: Testimonio, Kerigma, Catequesis, Vida comunitaria, Sacramentos y Misión. La Iniciación cristiana es una tarea de todos los fieles. En este sentido, "el que ha sido evangelizado, evangeliza a su vez. Ahora bien, esta tarea reclama una conversión de nuestras comunidades y de cada uno de sus miembros, pues nadie puede evangelizar y ayudar en la Iniciación Cristiana si antes no purifica la propia fe y esperanza en la salvación de Dios, haciéndolas más profundamente teologales y más comprometidas en la transformación de la vida de los creyentes y de su presencia en la sociedad. Es necesario también fomentar la comunión eclesial interna, pues de ello depende la credibilidad y eficacia de la misión. En efecto, la comunión eclesial es la primera forma de misión. Esto supone reconocer y valorar el carisma de cada uno, puesto de manifiesto en la comunión eclesial. C. APLICACIÓN


Leer y comentar en equipos los números 286 al 300 del documento de aparecida (repartir los números entre los equipos convenientes) ¿Qué acciones pastorales emprender ante la gran cantidad de católicos bautizados pero no evangelizados? ORACIÓN FINAL En torno al altar, vamos a renovar nuestro compromiso bautismal y sosteniendo una vela en lo alto decimos: Yo, N.N., quién con la tierna misericordia del Padre Eterno fui privilegiado al ser bautizado "en el nombre del Señor Jesús" y así compartir en la dignidad de la herencia de su Divino Hijo, deseo ahora en la presencia de este mismo Padre amante y por su único Hijo engendrado, renovar en toda sinceridad las promesas que solemnemente hice en el momento de mi santo Bautismo. Yo, por lo tanto, renuncio a Satanás; renuncio a todos sus trabajos; renuncio a todos sus atractivos. Creo en Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, quien nació a este mundo y quién sufrió y murió por mis pecados y resucitó después. Creo en el Espíritu Santo, la Santa Iglesia Católica, la comunión de los Santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Habiendo sido enterrado con Cristo hasta la muerte y habiendo sido levantado con Él a una nueva vida, prometo no volver a vivir más para mí mismo o para ese mundo, pero sí viviré por él que murió por mí y luego resucitó. Le serviré fielmente a Dios mi Padre celestial hasta la muerte, en la Santa Iglesia Católica. Enseñado por el mandato de nuestro Salvador y formado por la palabra de Dios, ahora me atrevo a decir: Padre Nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; y perdona nuestras ofensas así como nosotros perdonamos a los que nos ofenden; y no nos dejes caer en la tentación más líbranos del mal. Amén. Finalizar con el canto:

Es hora de abrir las puertas Hace dos mil años ya que estás entre nosotros, hace dos mil años que te vimos caminar, y trajiste tu Reino de vida, de justicia, de amor y de paz,


de servicio, verdad y alegría, de esperanza y de fraternidad; con tu vida el perdón enseñaste, con los pobres partiste tu pan, liberaste al que estaba oprimido, devolviste el bien por el mal. Hace dos mil años que todo esto conocemos, pero muchas cosas aún siguen sin cambiar. Y es que los cristianos que decimos conocerte, debemos pensar y humildemente confesar, que creemos nomás de palabra, pero no te dejamos entrar, preferimos seguir como estamos, nos da miedo tener que cambiar; y pensamos que son combinables tu Evangelio y la pasividad, y dejamos que existan los pobres, sin vestido, sin techo, sin pan. Hace dos mil años que tú tocas nuestra puerta, hace dos mil años y hoy sigues queriendo entrar. Es hora de abrir las puertas, es hora de dejarlo entrar, es hora de dejar que venga nuestras vidas a cambiar; es hora de que este pueblo se decida a caminar en justicia, amor y vida, como Jesús supo andar. Tú nos aclaraste que la puerta es estrecha, que hace falta esfuerzo para el Reino conquistar, y nosotros bajamos el precio y la puerta logramos ampliar, y cualquiera se dice cristiano, todo queda en un rito nomás; y tu Iglesia, olvidando su origen, se llenó de ambición y poder y perdemos de vista tu Reino, tu mensaje hemos puesto al revés. Todos anhelamos ya un cambio en nuestro mundo, pero tu Evangelio está aún sin estrenar. El tercer milenio a iniciar nos disponemos, con una memoria nueva de tu encarnación, y otra vez, recordando tu historia, nuestro mundo queremos cambiar, buenas nuevas llevar a los pobres, al cautivo anunciar libertad; asumimos tu causa de nuevo y queremos luchar por construir una Iglesia al lado del pobre, servidora, sencilla y así veremos los brotes de una nueva primavera y a un pueblo trayendo justicia, vida y libertad.

BIBLIOGRAFÍA. General de varios temas:


BORELLO G. MARIO, sdb. Teología pastoral Fundamental. Aproximaciones. Publicaciones Teológicas. Santiago de Chile, 1993. EQUIPO DIOCESANO DE PASTORAL. Boletín de Pastoral. Vocabulario Pastoral Básico. San Juan de los Lagos, jal., junio 1993. No. 131. MERLOS A. FRANCISCO. Pastoral del futuro. Tensiones y esperanzas. Palabra Ediciones, México D. F. 2001. BOROBIO DIONISIO, La Iniciación cristiana. Ed. Sígueme, Salamanca 2001. CELAM, III Semana Latinoamericana de catequesis, Hacia un nuevo paradigma de la catequesis, Colombia, 2006. http://www.devociones.org/oracionbuenpastor.htm


CAPÍTULO V

PEDAGOGÍA CATEQUÍSTICA OBJETIVO GENERAL PROFUNDIZAR EN EL CONOCIMIENTO DE LA PEDAGOGÍA Y SU APLICACIÓN EN LA CATEQUESIS, PARA LOGRAR MEJORES RESULTADOS EN EL PROCESO DE EDUCACIÓN EN LA FE. TEMÁTICA: Sesión 1 Maestro y pedagogo de la humanidad Sesión 2 La pedagogía de Jesucristo Sesión 3 La pedagogía de Santa María de Guadalupe Sesión 4 La pedagogía de la Iglesia


Sesión 1 MAESTRO Y PEDAGOGO DE LA HUMANIDAD OBJETIVO ESPECIFICO: Dar a conocer la pedagogía de Dios a los Evangelizadores, para que la apliquen en su ministerio. IDEA FUERZA: A través de la historia, Dios, en su designio amoroso, ha ido conduciendo al hombre a una vida plena, mediante acontecimientos, palabras y acciones. NOTAS PEDAGÓGICAS:  Tener 5 imágenes de algunos acontecimientos donde Dios se ha hecho presente y cercano a la humanidad.  Preparar una mesa con flores y velas, donde se pondrá la Sagrada Escritura.  Tener copias para de la oración  Letreros con las siguientes frases: ―Enseñé a Efraín a caminar tomándolo por los brazos‖ ―Con lazos humanos los atraía, con lazos de amor‖ ―Yo era para ellos como quien alza a un niño apretándolo contra su mejilla‖ ―Me inclinaba hacia él y le daba de comer‖ ―Como a hijos nos trataba Dios, y que Hijo hay a quien su Padre no corrige‖ ORACIÓN INICIAL: ORACIÓN DE LA ACOGIDA Ayúdame, Señor, a ser para todos aquel que espera sin cansarse, que escucha sin fatiga, que acoge con bondad, que da con amor, aquel a quien se puede encontrar siempre que se le necesita. Ayúdame a ser una presencia segura a la que se puede acudir cuando se desea; a ofrecer esa amistad que descansa, que enriquece en ti y por ti, a irradiar una paz gozosa, tu paz, Señor. Ayúdame a estar recogido en ti, siempre disponible y acogedor para todos. Y por eso tu pensamiento no me abandone para permanecer siempre en tu verdad y no faltar a tu ley. Y así sin hacer obras extraordinarias, sin vanagloria, pueda yo ayudar a los otros a sentirte más cercano, porque mi alma te acoge en cada instante. Amén.


INTRODUCCIÓN En 1937, en la Encíclica Mit brennender Sorge, el Papa Pío XI utilizó por primera vez la expresión “pedagogía divina” en un documento oficial. El Concilio Vaticano II ha vuelto a recordar esa doctrina en la Constitución Dogmática sobre la Divina Revelación (Dei Verbum). Después del Vaticano II, el uso de la expresión ―pedagogía divina‖ o ―pedagogía de Dios‖ es bastante frecuente en los documentos del Magisterio de la Iglesia. Ahora bien, ¿Qué queremos decir con la expresión ―pedagogía divina‖? Tanto en el AT como en el NT, nos hablan de la progresiva manifestación histórica de Dios, de sus acciones liberadoras, de sus actitudes hacia el pueblo y hacia las personas. Dios descubre su misterio y su proyecto salvador con un modo particular, con un estilo y unos comportamientos únicos. La pedagogía divina es, precisamente, la forma concreta en que Dios se ha revelado a la humanidad. A. VEAMOS NUESTRA REALIDAD Hacer equipos según el número del grupo, compartir las siguientes preguntas: 1.- ¿Qué entiendes por pedagogía? B. DESARROLLO La palabra pedagogía viene del griego paidagógia que se compone de dos palabras: Pais-paidós, que significa niño y agéin, que significa conducir. Entendido así, significa el arte de educar o la forma de conducir al niño, en su formación, estudio, en su conducta. De esta forma la pedagogía es una ciencia y un arte para guiar y conducir la enseñanza, sea de una doctrina, de valores o de conceptos académicos. Vista así, la pedagogía es necesaria para educar en todos los terrenos, todos necesitamos un cierto conocimiento de pedagogía para enseñar educando y conducir enseñando. La pedagogía sí se relaciona con la catequesis o educación en la fe, en cuanto que ésta, es una enseñanza de vida, un proceso de crecimiento y desarrollo en la fe. Tiene un nombre específico, se le llama pedagogía catequística. Es importante destacar que la pedagogía catequética, tiene como modelo la pedagogía divina.


Características de ésta pedagogía divina: a) Una pedagogía del don: Movido por su bondad, Dios toma la iniciativa de revelarse al ser humano y salir a su encuentro. Él es quien se acerca a la persona humana para comunicarse y ofrecerle la salvación como don de su gracia y amor misericordioso. En la historia de la salvación, el primer paso siempre lo da Dios. Él, por su amor gratuito, toma la iniciativa de crear el mundo, de crear a los seres humanos, de elegir a Israel como pueblo de Dios, y de elegir a sus mediadores, como Abraham, Moisés y los profetas. La acción salvadora de Dios está marcada por el don y la gracia. Consecuentemente, no es el ser humano el que descubre a Dios, sino que es Dios el que se manifiesta cuando quiere, a quien quiere y como Él quiere. b) Una pedagogía de diálogo y encuentro: Al revelarse, Dios hablaba a las personas como un amigo (Ex 33,11). Conversa con Adán y Eva, con Abraham y los patriarcas, con Moisés, los profetas y los reyes. De esta manera, Dios abre el camino del diálogo, favoreciendo el encuentro interpersonal. Al dialogar con los hombres y mujeres, Dios los interpela para que libremente entren en amistad con Él, compartan su vida y se abran a la salvación liberadora que les ofrece. c) Una pedagogía de la historicidad: Dios se manifiesta y actúa en la historia. No se revela desde lo alto del cielo, sino desde el acontecer histórico, ya que se hace presente en la vida de su pueblo y les habla desde sus propios acontecimientos (Jos 24,2-8). El gran descubrimiento de Israel es que Dios se manifestó en su propia historia: en la salida de Egipto, en la peregrinación por el desierto, en la alianza del Sinaí, en la conquista de la tierra prometida, en el destierro a Babilonia y en la restauración del pueblo después del exilio. En esos acontecimientos, los israelitas conocieron quién es Dios y cómo actúa con su pueblo. Dios se muestra cercano a su pueblo. Es un Dios que ―ve‖ la aflicción de su gente, ―escucha sus gritos y baja‖ para liberarlo. (Ex 3,7-8).

d) Una pedagogía de los signos:

Para comunicarse y hacerse entender por el ser humano, Dios recurre al lenguaje de los signos, que es el lenguaje que usan las personas para comunicarse entre sí. Los signos de Dios son tanto sus palabras, como sus obras. Dios se revela en su palabra: Dios ha hablado a la humanidad. Este es el hecho más atestiguado en las páginas de la Biblia. Los profetas en varias ocasiones dicen: ―Así habla el Señor‖ ―Escucha la palabra del Señor‖. Dios no es un


ser mudo, sino un Dios que se revela por su palabra. A través de ella, Él se hace presente entre los hombres y manifiesta su vida y sus proyectos salvadores. Dios se revela en sus obras: Los acontecimientos que marcaron la historia de Israel son los grandes signos de Dios. La liberación de la esclavitud de Egipto es el signo más grande de la actuación liberadora de Dios en el Antiguo Testamento. Ahí Dios revela su nombre y se manifiesta como el defensor de los débiles y oprimidos. Las palabras se hacen y los hechos hablan, hay una relación profunda entre las obras y las palabras. Las obras que Dios realiza en la historia de la salvación confirman sus palabras; a su vez las palabras proclaman e iluminan los acontecimientos salvadores. e) Una pedagogía liberadora: El Dios de Israel es el Dios de la libertad, el Dios del éxodo. (Dt 5,6). La liberación de los hijos de Israel de la esclavitud de Egipto es la experiencia de la liberación más profunda y más recordada por la nación israelita y el modo referencial de las intervenciones liberadoras de Dios en la historia. Los primeros 20 capítulos del libro del Éxodo presentan los momentos y pasos fundamentales de esta acción liberadora de Dios. f) Una pedagogía de solidaridad con los pobres: Dios siempre actúa a favor de los débiles y en contra de los opresores (Sal 103,6; 12,6). El Dios de Israel es el Dios que defiende y ama a los pobres. Es el Dios que hace justicia al oprimido, da pan a los hambrientos, levanta a los humillados, protege a los indefensos: viudas, huérfanos, extranjeros y libera de la opresión. (Sal 34,7; Prov 22,22-23). La pedagogía de Dios es una pedagogía de ternura y debilidad por los pobres y marginados.

g) Una pedagogía gradual y progresiva:

Dios se da a conocer a su pueblo en el caminar lento de unas etapas históricas concretas: creación, elección de Israel (Abraham), liberación de Egipto, alianza en el Sinaí, conquista de la tierra prometida, monarquía, etc. A través de esas etapas salvíficas, Dios va educando y preparando a su pueblo para acoger y profundizar la revelación que hace de sí mismo. Los conduce a un encuentro más profundo con Él. En su sabia pedagogía se muestra paciente, no tiene prisas, respeta el caminar de la gente y el ritmo de su pueblo. h) Una pedagogía que integra la mediación humana: Dios elige a determinadas personas para hablarle al pueblo y para realizar sus planes salvadores, ellos son sus mediadores (Ex 19, 3-8): 

Elige a Abraham para formar un pueblo.


  

Elige a Moisés para liberar a su pueblo oprimido y conducirlo a las puertas de la tierra prometida. Elige a los profetas para hablar con su gente. Elige a los reyes como intermediarios entre Él y su pueblo.

i) Una pedagogía enérgica: Ante la desobediencia y la infidelidad, Dios actúa con energía. Dios, por lo tanto, no es un ―bonachón‖ ni un ―consentidor‖. Es un Dios que corrige. Un Dios que exige la conversión de corazón y práctica de los mandamientos (Dt 26,16; Ez 5,7-8; Prov 3,11-12; Jl 2,12-13; Miq 6,8)

j) Una pedagogía de amor:

El amor es el alma de la pedagogía divina. Toda la acción salvadora de Dios está caracterizada por el amor (Os 11, 3-4). Por amor, Dios crea al mundo y al ser humano. Dios ama al hombre y a la mujer, creados a su imagen y semejanza. Incluso cuando Adán y Eva desobedecen la voluntad divina, Dios no deja de amarlos y los levanta de su caída, porque es un Padre amoroso. Por amor, Dios se manifiesta al ser humano para comunicarse a sí mismo y hacerlo partícipe de su naturaleza divina. Por amor, Dios elige al pueblo de Israel: ―El Señor se fijó en ustedes y los eligió, no porque fueran más numerosos que los demás pueblos, pues son el más pequeño de todos, sino por el amor que les tiene‖ (Dt 7,7-8). C. APLICACIÓN Después de conocer las características propias de la pedagogía de Dios, escribe en el siguiente cuadro, con tus propias palabras, en qué consiste cada una de las características de la pedagogía de Dios y cuál es tu compromiso. LA PEDAGOGÍA DE DIOS

1.- Una pedagogía del don. 2.- Una pedagogía de diálogo y encuentro. 3.- Una pedagogía de la historicidad. 4.- Una pedagogía de los signos. 5.- Una pedagogía liberadora. 6.- Una pedagogía de solidaridad con los pobres. 7.- Una pedagogía gradual y progresiva. 8.- Una pedagogía que integra la mediación humana. 9.- Una pedagogía enérgica. 10.- Una pedagogía de amor.

CONSISTE EN :

COMPROMISO PERSONAL


ORACIÓN FINAL Se colocan las imágenes donde Dios se ha hecho presente y cercano a la humanidad. En un momento de silencio dejemos que ese Dios de amor hable a nuestro corazón y sus actitudes queden como regalo y exigencia, en nuestras vidas. Finalmente, se pide que vayan leyendo cada frase a la cual contestaremos todos “Padre has nuestro corazón semejante al tuyo” después de cada respuesta dejamos un momento de silencio y se pasa a pegar la frase junto a cada imagen. Y concluimos con la oración del Padrenuestro.


Sesión 2 LA PEDAGOGÍA DE JESUCRISTO OBJETIVO ESPECÍFICO: Reflexionar en la persona de Jesucristo y su pedagogía para aplicarla oportunamente en la conducción de las pequeñas comunidades. IDEA FUERZA: La forma que Cristo usa para anunciar el reino de Dios, es pedagógicamente comprensible para el ser humano de todos los tiempos porque los signos y las palabras son encarnadas en nuestra realidad humana. NOTAS PEDAGÓGICAS:  Para resaltar la pedagogía de Cristo colocar al centro un altar con la imagen de un crucifijo junto con 2 veladoras y flores.  Marcadores, cinta maskin Tape y tiras de papel en forma de flechas.  Copia de las oraciones y del ejercicio ―qué actitudes vivimos en el trato con los demás‖.  Un letrero que diga ―YO SOY EL CAMINO, LA VERDAD Y LA VIDA”. ORACIÓN INICIAL SEÑOR TE SEGUIREMOS Tras tus pasos, en camino, aprendiendo en la marcha, en comunidad itinerante, te seguiremos, Señor, te seguiremos. Porque Tú tienes palabras de vida, que llegan al corazón y descubren nuevos rumbos. Porque Tú nos miras a los ojos, nos muestras tu rostro y nos invitas a nuevos horizontes. Porque Tú sacudes nuestros pies, quebrando nuestras rutinas y nos lanzas a nuevos desafíos. Porque Tú eres el Señor, la fuente de vida y nos llamas a una nueva existencia. Sí, Señor, te seguiremos, para sembrar tu Palabra, para alumbrar la esperanza, para construir el Reino. Te seguiremos, dejando lo que sea necesario, sin atarnos a los bienes, ni a los afectos, ni a nuestros propios proyectos. Lo dejaremos todo Señor para que ocupes el centro, y el horizonte, y empapes nuestra sed de encuentro. Abre Señor tus brazos estréchanos fuerte, sostennos en las dificultades y anima nuestro espíritu en los conflictos. Sí, queremos seguirte ser discípulos, eco de tus palabras reflejos de tu mirada, testigos de tu presencia. Marcelo A. Murúa


INTRODUCCIÓN Los rasgos característicos que descubrimos en la pedagogía divina, los vemos palpables en Jesús, maestro de toda pedagogía. En Él, Dios despliega ampliamente y con toda plenitud el modo de conducir al hombre a la salvación, ahora, por medio de su Hijo. La vida entera de Jesucristo es un libro abierto de pedagogía divina: su presencia, su predicación, sus milagros, sus gestos y actitudes, expresan la rica y variada pedagogía del Maestro del Reino. Jesús, catequista del Reino, continúa la pedagogía manifestada por Dios Padre en el Antiguo Testamento. A. VEAMOS NUESTRA REALIDAD ¿Qué hizo Jesús con sus discípulos para que maduraran en la fe? ¿De qué manera se hizo cercano a su pueblo? B. DESARROLLO Pasos que sigue Jesús en su pedagogía: 1° Se hace cercano, el va hacia los interlocutores, los busca en su realidad propia, sin importar la hora. 2° Se interesa por ellos y establece comunicación desde la realidad o necesidad que ellos tienen. 3° Se deja cuestionar, se hace el que no sabe con el fin de tener oportunidad para dar el anuncio, sigue un proceso. 4° Con mucha paciencia, les escucha primero antes de provocar un encuentro con la trascendencia, va de lo humano a lo divino. 5° No le basta con que solo se le acepte o acojan el mensaje, sino que promueve a la conversión, al cambio de vida, de actitudes, de camino. 6° En el encuentro con Jesús siempre invita a un despojarse de..., suavemente hay un reto en la fe, en lo afectivo. 7° La pedagogía de Jesús siempre lanza al encuentro con la comunidad.


CARACTERÍSTICAS: •

Es una pedagogía encarnada:

Se realiza en la realidad concreta de las personas, dentro de sus experiencias del mundo y de la vida, sus temores, sus luchas, sus búsquedas, su pobreza y su pecado. Comienza por un diálogo con la vida de la gente (Mc 6, 48). •

Pedagogía centrada en las personas y en los valores del Reino de Dios:

Las personas tienen un nombre concreto, una historia y un lugar único en el plan de Dios. No se deja llevar por prejuicios ni por ideas que encasillan a la gente. Cree en las posibilidades de cada uno, en la transformación del corazón. La pedagogía de Jesús es paciente con el ritmo que cada uno tiene en el proceso de la fe (Mc 3, 1-6). •

Es una pedagogía que crea relaciones nuevas:

Las personas se sienten amadas por Dios, no juzgadas, lo miran como padre, amigo y compañero de camino. Los hombres conviven como hermanos, se hacen cercanos, comparten su vida, forman comunidad, luchan y trabajan juntos por el reino de Dios.  Es una pedagogía de libertad:

Las personas son llamadas a responder con la entrega responsable de su libertad. La pedagogía de Jesús enseña a tomar decisiones y aceptar las consecuencias de que ella se desprende. Confía en la capacidad de cada uno para ir haciendo su propio camino. No espera más pero tampoco menos de lo que cada uno puede dar (Mt 16, 24).  Es una pedagogía del amor:

Que libera de las esclavitudes y de los miedos que frenan la transformación de las realidades marcadas por el pecado. Amar a la manera de de Jesús es ser libre para dar la vida por los que amamos.  Es una pedagogía de signos:

Como el agua, la pesca, partir el pan, signos que se pueden entender y creer porque están enraizados en la vida diaria.


Pedagogía de la esperanza:

Jesús enseña a los suyos a vivir como Él y les deja su espíritu para que inventen nuevas formas de expresar el amor en las circunstancias que cada uno vivirá. La pedagogía de Jesús respeta el crecimiento de la fe que cada uno es capaz de vivir. •

Pedagogía coherente con su ser y su hacer: Habla con su persona, su presencia, su palabra, sus actitudes, su conducta, etc. (Mc 4,33; 8.32).

Pedagogía inculturada:

Nunca saca a la gente de su historia para llegar a creer, más bien los invita aceptar su realidad y luego a cambiar su manera de pensar y de actuar de acuerdo con el plan de Dios (Jn 4,5-26). •

Es una pedagogía que siente con el otro (empatía)

Siente y vive la situación del otro. Se pone en su manera de ver la realidad para después poder darles ojos para ver y oídos para entender (Mc 3, 5; Jn 8, 111). •

Una pedagogía que respeta el proceso de crecimiento en la fe:

Respeta el crecimiento y el paso de cada quien, muchas veces demasiado lento. Sabe que la maduración de la persona es larga y misteriosa (Mt 13, 3-8), sabe aguardar con esperanza (Mc 9, 14-29), no se impone a sus discípulos (Mt 16, 24). •

Una Pedagogía comunitaria:

Jesús no evangeliza solo. Lo primero que hace es formar una comunidad de discípulos, integrada por hombres y mujeres. Les pide que vivan en comunidad los valores del Reino y los hace corresponsables en la misión de anunciar y realizar el reinado de Dios. En ella, descubrimos cómo Dios promueve al hombre a un mejoramiento y perfección de vida. Lo promueve a una conversión de actitudes. Lo podemos observar también en nuestra propia vida, al meditar cómo nos va conduciendo en la fe y en la conversión hacia Él.


3.- APLICACIÓN Nos hemos dado cuenta cómo Jesús se acerca a las personas, conoce sus inquietudes, su situación, tiene en cuenta el contexto en que viven, se expresa en su lenguaje, camina a su lado e inicia un dialogo que las lleve a encontrarse consigo mismas y a descubrir en lo profundo de su ser la propuestas de amor del Padre. Reflexiona: ¿Qué pasos ha seguido Jesús contigo para educarte en la fe? ORACIÓN FINAL  Se coloca el letrero (Yo soy el camino…) sobre el crucifijo.  Por equipos se toma un rasgo de la pedagogía de Jesús y lo escribe en la flecha en forma de petición.  Después de un momento de silencio vamos pasando espontáneamente leyendo en voz alta y colocando el letrero alrededor del crucifijo.  Terminamos con la oración amar como Jesús AMAR COMO JESÚS Señor de la vida nos has dado el ejemplo, nos enseñaste a amar hasta el extremo, nos mostraste con tu vida lo que es vivir para los demás. Ayúdanos a vivir el mandamiento del amor, siguiendo tus pasos, tus opciones, tu estilo y tu forma de amar. Ayúdanos a amar como tú, empezando por los más pobres, por los excluidos del mundo, por aquellos que a nadie le preocupan. Que sintamos compasión activa por el otro, comprometiéndonos con el dolor ajeno, haciéndonos próximo al que sufre y está abandonado, viviendo la solidaridad con los hermanos. Amén. Bibliografía La Pedagogía de Dios de Dios Nº .2 P Javier González R, Ed., San Pablo Formación de Catequistas, Curso básico, Hermanas de Jesús Crucificado. A.R BBUCIO A. Salvador, Formación de Catequistas, curso de iniciación, Ediciones San José. Veracruz. 1985.


COMISION EPISCOPAL DE EVANGELIZACION Y CATEQUESIS, Guía de Pastoral para la Catequesis de México, Un rostro nuevo para la catequesis 4º ed., México , 1992


Sesión 3 LA PEDAGOGÍA DE SANTA MARÍA DE GUADALUPE OBJETIVO ESPECÍFICO: Profundizar en la pedagogía de Santa María de Guadalupe, como modelo a seguir, para comunicar la fe, y así llegar al corazón del hombre de hoy. IDEA FUERZA: Con el acontecimiento guadalupano, nuestra patria toma un nuevo horizonte sobre el sentido de Dios. NOTAS PEDAGÓGICAS:  Preparar una altar con la imagen de la Virgen de Guadalupe, flores y veladoras.  Papelógrafo, marcadores , cinta maskin Tape.  Letreros con las siguientes frases: “Yo soy la madre del verdadero Dios por quien se vive‖ ―¿No estoy aquí que soy tu madre?‖ ―¿No estás bajo mi regazo y corres por mi cuenta?‖ ORACIÓN INICIAL Frente al altar guadalupano, rezamos las siguientes letanías: Madre del verdadero Dios por quien se vive, Madre del que está siempre cercano a todos, Madre que nos vienes a manifestar al único y verdadero Dios y Señor, Madre que nos das a conocer el plan de Dios, para que se realice, Madre que nos llamas a seguir los pasos de Dios, Tú, Tú, Tú, Tú,

la perfecta y siempre Virgen, Sta. María, la que nos amas con amor delicado y materno, la que te preocupas de nuestras necesidades, que escuchas nuestras penas y miserias,

Reina Reina Reina Reina

del universo y de toda su armonía, de la alegría, de los cantos y las flores, de la verdad y camino que nos lleva a Dios de todas las razas de la tierra.

Ruega por nosotros

Enséñanos a amar

Enséñanos a servir


Canto: Santa María del camino Mientras recorres la vida, tú nunca solo estás, contigo por el camino, Santa María va. VEN CON NOSOTROS A CAMINAR, SANTA MARÍA VEN. VEN CON NOSOTROS A CAMINAR, SANTA MARÍA VEN. Aunque te digan algunos que nada puede cambiar,

lucha por un mundo nuevo, lucha por la verdad. Si por el mundo los hombres sin conocerse van, no niegues nunca tu mano al que contigo está. Aunque parezcan tus pasos inútil caminar, tú vas haciendo caminos, otros los seguirán.

INTRODUCCIÓN Santa María de Guadalupe se revela en un momento histórico, trascendental, cuando el pueblo de México nace a la fe del Dios único y verdadero y abandona la idolatría y el paganismo. Esto se realiza de manera especialísima en México a partir del acontecimiento Guadalupano realizado en Diciembre de 1531 en el Tepeyac, del día 9 al 12 con la entrega de las rosas y la impresión de la imagen en el ayate, y proclamado y festejado el 26 del mismo glorioso mes y año en la traslación magnífica, devota y única en la historia que hacen el obispo Fray Juan de Zumárraga, Juan Diego, Juan Bernardino y todo el pueblo indígena y español desde la Iglesia Mayor –por donde estaba antes el Templo Mayor- hasta el Tepeyac. El nombre de Guadalupe viene del árabe y quiere decir: Río de Amor o Río de Luz; en latín Río escondido. 1. VEAMOS NUESTRA REALIDAD ¿Qué hizo o de qué medios se valió Santa María de Guadalupe para comunicarse con Juan Diego? ¿Qué significa para nosotros el acontecimiento guadalupano? Hacer comentarios… en el grupo 2. DESARROLLO En María de Guadalupe tenemos un ejemplo de pedagogía que nos muestra cómo se educa a un pueblo a partir de una cultura. Por ser cercana a nuestra vida y a la historia de nuestra fe, la pedagogía de Santa María de


Guadalupe no puede estar ausente de nuestras catequesis, sobre todo ante el desafío de la evangelización de las culturas antiguas y nuevas. Rasgos de la pedagogía guadalupana: •

María toma la iniciativa y provoca el encuentro a través de algo significativo para Juan Diego ―El canto de los pájaros‖. Ella conoce su alma, sabe de sus reacciones, lo toma en su realidad (una pedagogía con la fuerza del Espíritu).

Entabla una relación de amistad con él, a través de un diálogo franco y sencillo, lleno de cariño, de respeto y de confianza (una pedagogía experiencial).

Busca la promoción de la persona, lo impulsa con delicadeza, a la vez con firmeza, es paciente para no forzar el proceso de crecimiento en la fe, pero a la vez no le acepta excusas para no realizar la misión, aunque estén bien fundadas. Le da un lugar, se convierte en evangelizador no solo de sus hermanos de cultura, sino también del Obispo (una pedagogía enérgica, orientada a la realización plena de las personas).

Habla a Juan Diego de manera que le entienda. No usa el castellano sino la lengua náhuatl. Utiliza las formas que tienen los indígenas para hablar de Dios. ―El Dios por quien se vive‖, ―del Dueño del estar junto a todo y del abarcarlo todo‖ Se vale de las figuras de los símbolos con los cuales ellos manifiestan su modo de ver el mundo: el sol, la luna y las estrellas (Una pedagogía de signos y símbolos).

Le deja una imagen que los indígenas entenderán muy bien. Una imagen que es señal permanente de la alianza de Dios con su pueblo, como un libro abierto donde podrá leer cada detalle como parte de un mensaje encarnado en la cultura del indígena (una pedagogía encarnada).

El indígena y pobre, el indio humillado e indefenso fue levantado de su postración. Fue el encargado de la gran promesa. El escogido como señal Mesiánica del Reino: ―Los pobres son evangelizados‖ (una pedagogía liberadora).

En el acontecimiento Guadalupano todos los mexicanos descubrimos nuestra vocación a la fraternidad. Su mensaje, recibido por el humilde Juan Diego, nos llama a quitar todas las barreras que nos dividen. Su mensaje es una proclamación gozosa de amor universal de Dios por todos los hombres, nuestros hermanos (Una pedagogía de amor).


De María de Guadalupe México fue aprendiendo lentamente su vocación a la fe (Una pedagogía fiel al Padre).

En ella descubrió el rostro maternal del Evangelio que es el rostro de la misericordia. Comenzó un camino a través del cual fue asimilando los nuevos valores del Reino de Dios, igualmente entendió que el Evangelio pedía otras formas de vida, y por lo tanto, había que dejar antiguas costumbres opuestas a la Revelación del Dios de Jesucristo (Una pedagogía enérgica y transformadora).

Con el Evangelio recién llegado, una gran señal se dejó ver en nuestro pueblo. ―La Madre del Dios por quien se vive‖ quiso sellar con su presencia una alianza y una pedagogía evangelizadora. María de Guadalupe constituyó el gran signo de rostro maternal y misericordioso de la cercanía del Padre y de Cristo. El rostro mestizo de María de Guadalupe ha hecho de nosotros una raza nueva, ella tomó lo mejor de nuestra cultura, de nuestras raíces y desde ahí hizo brotar y florecer las semillas del Verbo. Después de más de 472 años sigue siendo motivo de estudios científicos, la imagen es un hecho que nos rebasa por mucho, porque estamos frente al misterio de lo divino. El pueblo mexicano ha hecho suyo el mensaje de María de Guadalupe, por eso se comprende que vea en la imagen del Tepeyac un signo de su unidad nacional, una fuente de espiritualidad Mariana y un elemento vital de su fe. 3. APLICACIÓN Por grupos realizar la siguiente actividad y al terminar compartirlo en plenario: 1.- ¿Qué nos enseña Santa María de Guadalupe para la evangelización de hoy? 2.- Escribimos tres cosas concretas que urja aplicar de los rasgos de María de Guadalupe en nuestra misión (anotarlas en un papelógrafo para llevarlas al plenario). 4. ORACIÓN FINAL Colocamos en el altar los letreros. Entonamos el canto: La Guadalupana. Guía: Contemplemos en silencio la imagen de la Virgen de Guadalupe y preguntémonos: ¿Que nos llama la atención? ¿Qué significa para nosotros?


(Dejar un momento de silencio) Guía: Pidamos a María espontáneamente aquello que necesitamos para ser buenos misioneros y respondamos: ―estrella de la evangelización ruega por nosotros. Guía: Rezamos a dos coros la siguiente oración a la Virgen de Guadalupe 1.- ¡Oh Virgen Inmaculada, Madre del verdadero Dios y Madre de la Iglesia! Tú, que desde el Tepeyac manifiestas tu clemencia y tu compasión a todos los que solicitan tu amparo; escucha la oración que con filial confianza te dirigimos, y preséntala ante tu Hijo Jesús, único Redentor nuestro. 2.- Madre de misericordia, a Ti, que sales al encuentro de nosotros, los pecadores, te consagramos también nuestra vida, nuestros trabajos, nuestras alegrías, nuestras enfermedades y nuestros dolores. 1.- Da la paz, la justicia y la prosperidad a nuestros pueblos; ya que todo lo que tenemos y somos lo ponemos bajo tu cuidado, Señora y Madre nuestra. 2.- Contempla esta inmensa mies, e intercede para que el Señor infunda hambre de santidad en todo el Pueblo de Dios, y otorgue abundantes vocaciones de sacerdotes y religiosos, fuertes en la fe y celosos dispensadores de los misterios de Dios. 1.- Concede a nuestros hogares la gracia de amar y de respetar la vida que comienza con el mismo amor con el que concebiste en tu seno la vida del Hijo de Dios. 2.- Virgen Santa María, Madre del Amor Hermoso, protege a nuestras familias, para que estén muy unidas, y bendice la educación de nuestros hijos. (Todos) Así, Madre Santísima, con la paz de Dios en la conciencia, con nuestros corazones libres de mal y de odios, Podremos llevar a todos la verdadera alegría y la verdadera paz, que vienen de tu Hijo, nuestro Señor Jesucristo, que con Dios Padre y con el Espíritu Santo, vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén. Bibliografía: Pascua Guadalupana, Joaquín Gallo Reynoso S.J, Ed. obra nacional de la Buena Prensa, A.C La pedagogía Divina, P Javier González R, Ed. San Pablo Guía de Pastoral para la Catequesis de México, comisión Episcopal de Evangelización y Catequesis 1992.


Se obsequia esta imagen a todos sobre el lenguaje simbólico de María de Guadalupe:

Estrellas: principio de una nueva civilización

Rostro: mujer indígena, identidad de la persona

Manos juntas señal de recogimiento

Cinta negra: signo de embarazo Túnica color rojo pálido: Dios del sol, que da y preserva la vida

Manto: azulverde, color de la realeza, reservada a la divinidad. Rojo pálido- azul verde la que va a dar a luz a un gran Rey.

Permanecer de pie: respeto y disponibilidad

Los rayos del sol, representa a los dioses más importantes de la tierra

Rodilla flexionada: signo de quien está en camino.

La luna bajo sus pies, símbolo de la serpiente de piedra.

Ángel a sus pies. María devuelve la dignidad a los hombres y mujeres indígenas


Sesión 4 LA PEDAGOGÍA DE LA IGLESIA OBJETIVO DE LA SESIÓN: Profundizar sobre el trabajo evangelizador de la Iglesia, como continuadora de la obra de Jesús, para una mejor respuesta a los tiempos actuales. IDEA FUERZA: La Iglesia fiel al mandato de Cristo es madre y maestra en la evangelización del mundo, y en nuestro tiempo su pedagogía es inspirada por la pedagogía de Jesús usada desde la primera comunidad cristiana. NOTAS PEDAGÓGICAS:  Preparar rompecabezas con las siguientes frases poniéndolas en sobres por separados: ―La Iglesia es madre‖ ―La Iglesia es maestra‖ ―Su misión evangelizar‖ ―La Iglesia educa en la fe‖  Un cartel con un dibujo de un camino y letreros con las siguientes frases: En sus orígenes Su caminar histórico En la actualidad Con un proyecto al futuro  Un cirio, cuatro velas pequeñas y cerrillos. ORACIÓN INICIAL: Comunidad Misionera Señor, haz que tus dones se hagan vida en nuestra comunidad. Necesitamos personas que sepan escuchar. Personas que hagan la paz. Personas que construyan la unidad y la comunidad, que equilibren y reconcilien, que den testimonio y que digan la vedad, sin lastimar. Necesitamos personas en las que tu Espíritu resplandezca, que irradien esperanza

y desinteresadamente se comprometan, para Ti y tu Reino. Señor, danos personas capaces de conmover a otros con su actitud, personas que recen y que también hagan realidad esa oración. Señor, convierte nuestra comunidad, en una comunidad misionera, digna de ser colaboradora tuya, en el servicio de la salvación del mundo. Amén.


INTRODUCCIÓN La comunidad cristiana (Iglesia), que busca hacer suya la pedagogía de Jesús se coloca ante Él con mirada de discípulo. De la misma manera se preocupa seguir educando en la fe, como continuadora su obra, a través de una pedagogía propia por ello se le ha nombrado: ―Madre‖, ―Maestra‖, ―Educadora en la fe‖, ―existe para evangelizar‖. 1. VEAMOS NUESTRA REALIDAD  Enumerar del 1 al 4 para formar equipos.  Se les entrega el sobre con la frase y se les indica que cada uno contiene un rompecabezas que hay que armar.  Cuando hayan terminado se invita al grupo a manera de plenario a escuchar la frase de cada equipo, ayudando al diálogo con las siguientes preguntas: ¿Qué nos dice esta frase?¿Cómo se vive en nuestra realidad? 2. DESARROLLO Como hemos compartido la Iglesia es Madre y Maestra, quien se ha preocupado por educar, enseñar a su Pueblo siguiendo los pasos de su Fundador Jesucristo. En este tema, vamos a reflexionar cómo lo ha hecho en diferentes momentos. Vamos a ir siguiendo este caminar ubicándolo en cuatro momentos: A. En sus orígenes B. Su caminar histórico C. En la actualidad D. Con un proyecto al futuro 1.- EN SUS ORÍGENES (Se coloca el primer letrero en el camino: ―En sus orígenes‖) La enseñanza y la trasmisión de la fe, tiene su fundamento en el mismo Jesucristo, enviado del Padre. Jesús confía su misión a los apóstoles cuando dice: ―Vayan y hagan discípulos a todas las gentes bautizándolas en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, enseñándolas a poner por obra todo lo que les he mandado (Lc 28,19). Los apóstoles cumplieron fielmente este mandato con su predicación, su ejemplo, su organización, con la transmisión de la Palabra de Cristo y lo que el Espíritu Santo les enseñó.


Así pues, la Escritura nace de la predicación y la predicación nace de la Escritura. De ahí que la Iglesia comunidad naciente ha de evangelizar con su palabra y con sus hechos. Leamos las siguientes citas y descubramos los hechos y signos que revelan y confirman la presencia evangelizadora de la Iglesia en sus inicios: Hechos 2, 42ss; 4, 8-12; 5, 42. Podemos decir que la Iglesia, como continuadora de la pedagogía de Jesús tiene las siguientes características: cercanía, dinámica, no estática sino misionera, que proclama a Cristo muerto y resucitado, que invita a la conversión además de la aceptación. 2.- EN SU CAMINAR HISTÓRICO (Se coloca el segundo letrero ―en el camino‖) Las primeras comunidades cristianas sintieron la necesidad de hacer algún escrito que resumiera las principales verdades de la fe que nos dejó Cristo, así nació de la ―Didajé‖, un pequeño catecismo que contenía las exigencias de la vida cristiana iniciando con el Kerigma, o sea, el anuncio del mensaje de salvación que es Cristo Muerto y Resucitado y que llevaba al catecumenado, tiempo intensivo de preparación a los sacramentos de iniciación (Bautismo, Eucaristía y Confirmación). Quien preparaba estos sacramentos aceptaban vivir como un verdadero cristiano, pensar y actuar como lo hizo Cristo y vivir en la comunidad de la Iglesia. (Siglo I-IV) Después del Concilio Vaticano II, la reflexión catequética y la realidad eclesial vivida ha llevado a la Iglesia a mirar de cerca cómo hacían las comunidades cristianas de los primeros siglos para iniciar en la fe a los que pedían formar parte de la comunidad cristiana. Recordemos lo que hemos visto en temas anteriores sobre esta institución catecumenal o catecumenado bautismal:

ETAPA : PRECATECUMENADO  Bajo la responsabilidad de otros cristianos que le presentan y acompañan (―padrinos‖)  después de examinar su vida y motivaciones (―escrutinios‖), el pagano es aceptado para iniciar la preparación al bautismo.


ETAPA : CATECUMENADO  Es el catecumenado propiamente dicho, destinado a la catequesis integral, cuyo comienzo se realizaba con la ―entrega de los Evangelios‖. Es la etapa larga, podía durar hasta tres y cuatro años.  Es tiempo de asentamiento y maduración sistemática de la fe.  La catequesis introduce al catecúmeno en el conocimiento de la salvación, en el ejercicio de la caridad, en el testimonio de vida, en la oración y en la celebración.  Termina el catecumenado con la celebración del ―rito de la elección‖. Es elegido el que pide el Bautismo y de muestras de haber sido iluminado por la fe.

ETAPA: PURIFICACIÓN E ILUMINACIÓN  Esta etapa corresponde, de ordinario, al tiempo cuaresmal previo a la recepción del Bautismo en la Vigilia Pascual. Su duración son los 40 días.  Los contenidos noéticos y actitudinales corresponden a lo que la Iglesia señala a todos los cristianos en la liturgia cuaresmal. Es una preparación más intensa a los sacramentos de la iniciación.  Se hace entrega del símbolo de la fe y del Padre Nuestro.

ETAPA: MISTAGOGÍA CONTENIDO DE LA ETAPA  Es el tiempo primero después de la recepción de los sacramentos de la iniciación: Bautismo, Confirmación, Eucaristía. Al bautizado no se le deja solo; se le acompaña.  En este primer momento, la Iglesia cuida de los recién bautizados, los reunía, se les hablaba y explicaba no lo que iban a recibir, sino lo que habían recibido, y el simbolismo rico de los sacramentos.  La duración era el tiempo pascual.

Como ya sabemos, desafortunadamente se pensó que habiendo creado una cultura cada vez cristiana esta manera de enseñar ya no era necesaria, y se le dio


gran importancia al bautismo de niños por lo que el catecumenado fue desapareciendo. 3. EN LA ACTUALIDAD E. (Se coloca el tercer letrero ―En la actualidad‖) La Iglesia de este siglo comprendió la necesidad de formar cristianos seguros de su fe, en un mundo pagano que presenta enormes dificultades para vivirla. También comprendió la importancia de la fe en la vida del hombre y la necesidad de educarla cuidadosamente para su perseverancia, mostrándole ciertamente, las exigencias que conlleva y ofreciéndole los medios para responder a ella. Se ve la necesidad de que la Evangelización abarque todas las etapas de la vida y sea permanente, partiendo de la realidad de la persona, iluminándola con la Palabra de Dios y llevándola a un compromiso de vida. 4. CON VISIÓN AL FUTURO (Colocar el letrero ―con visión al futuro‖) ¿Por qué en la actualidad es necesario convertir a los bautizados? Porque la entrada a la comunidad no es resultado de una decisión adulta. La familia hoy en día no cumple su misión de evangelizar a sus hijos que han recibido los sacramentos de iniciación cristiana en la niñez. La mayoría se dice creyentes aunque su fe tenga poca o ninguna influencia en la vida. La fe se trasmite por una costumbre que se hereda. Todo esto nos plantea grandes retos de cómo la Iglesia forma a los nuevos cristianos. APLICACIÓN: Relaciona las columnas según el proceso pedagógico de costumbres en la fe de los siguientes contenidos:


Evangelio viviente anunciado y realizado con obras. Pequeño catecismo

Pedagogía actual

Catecumenado

Didajé

Escritura

Apóstoles

Les confía su misión cuando les dice: ―vayan hagan discípulos a todas las gentes‖. Nace de la predicación y la predicación de ella. Contiene las principales exigencias de la vida cristiana. Sigue este proceso: anuncio del Kerigma, conversión, Bautismo y entrada al catecumenado. Educar la fe para vivir en un mundo paganizado. Contienen las principales verdades de la fe.

Ante una situación de dispersión y de indiferencia religiosa: ¿Cómo tendría que ser nuestra pedagogía? ¿Cómo tendríamos que comunicar la Buena Nueva? En plenario sacar conclusiones y compromisos ORACIÓN FINAL  Preparar el cirio Pascual y cuatro velas pequeñas, una por cada etapa de la historia.  Pedir a los equipos que elijan uno de los cuatro momentos desarrollados en el tema y expresar con sus palabras, en forma de oración, lo que les llamó la atención.  Se inicia en la puerta del salón o del templo a manera de procesión  El guía toma el Cirio encendido, mientras que alguien dice la siguiente monición:


Nos reunimos en este momento para celebrar nuestra fe en Jesucristo, fe que recibimos en el bautismo y que la Iglesia como madre ha cuidado y transmitido con fidelidad hasta nuestros días ayudándonos a crecer e invitándonos a compartirla. Participemos con la Alegría. Canto: un pueblo que camina. Nota: En la procesión se harán cuatro pausas para ir encendiendo las otras velas, significando que queremos transmitir la luz, y decir la oración que cada equipo elaboró según el momento elegido. Al llegar al final, nos colocamos alrededor del Cirio que se ha colocado en el centro y con la mano derecha en el corazón proclamamos el credo, símbolo de nuestra fe.

Bibliografía Ser catequista, hacer catequesis, Álvaro Ginel, Ed.CCS Formación de Catequistas, Curso básico, Hermanas de Jesús Crucificado. A.R


CAPÍTULO VI

EL DISCÍPULO MISIONERO A LA ESCUCHA DE DIOS OBJETIVO: Descubrir la importancia de la oración en nuestra vida cristiana, contemplando la experiencia de Cristo, maestro de oración, y ejercitarnos en su práctica, para vivir una mayor comunión con Dios y con nuestros hermanos. TEMÁTICA: Sesión 1 El discípulo unido al Maestro Sesión 2 La oración en la vida Cristiana Sesión 3 La oración de Jesús Sesión 4 Orar con el Evangelio Sesión 5 La lectura orante de la Palabra de Dios Sesión 6 María, modelo de oración


Sesión 1 EL DISCÍPULO UNIDO AL MAESTRO. OBJETIVO ESPECÍFICO: Profundizar en la propuesta de vida que nos ofrece Jesús

de vivir unidos a Él, y optar por seguirlo más radicalmente, de manera que vivamos una profunda espiritualidad y demos abundantes frutos. IDEA FUERZA: El sentido y la razón del discípulo de Cristo, que lo ha llamado, es estar unido a Él. Nuestra vida cristiana dará frutos abundantes si estamos unidos a Jesús, la vid verdadera. NOTAS PEDAGÓGICAS:  Presentar frente al grupo dos ramas, una seca y otra verde; en la seca colocar letreros que indiquen las actitudes de una persona alejada de Dios (tristeza, angustia, resentimiento, odio); en la rama verde pondremos letreros al momento de la oración.  Papeletas para escribir su compromiso.  Biblia. ORACIÓN INICIAL. Leer el Evangelio de San Juan. Jn 15, 1-10 Hacer un momento de silencio para reflexión personal. Recitar de manera pausada la siguiente oración. Señor Jesús, a Ti puedo mantenerme unido mediante la fe, la esperanza, el amor. Tú eres luz, auxilio, plenitud de bien. Mi espíritu en Ti se refugia y Tú, Poderoso, me proteges y acompañas. Mi corazón tiene sed de felicidad, Y Tú, plenitud de santidad celestial, eres mi consuelo.

Te dignas venir a mí, haz que sienta tu presencia, y que pueda poseer tu gracia, amarte con sincero corazón, y hacer todo lo que sea agradable a tus ojos. Señor Jesús, que mi alegría y mi salvación sea alimentarme de tu banquete:


Te suplico me hagas crecer en la fe y el amor, para estar en plena comunión contigo.

Haz que piense y actúe, conforme a tu santa voluntad, que tus pensamientos sean los míos y tu vida sea mi vida. Amén.

INTRODUCCIÓN. Quien permanece unido a Dios encuentra el auténtico sentido de su vida. Jesús no sólo nos da la respuesta, sino también nos dice cómo encontrarla: Hemos de escuchar su Palabra, acogerla y hacerla vida. Así podremos experimentar la verdadera alegría de estar unidos a Cristo. El evangelizador debe confirmar, renovar y revitalizar la novedad del Evangelio, desde un encuentro personal con Cristo.

A. VEAMOS NUESTRA REALIDAD.

El evangelizador presenta al grupo la siguiente narración: Hay una historia que ha existido por siglos. Trata de Pietre Bandinellia, un joven atractivo que cantaba en la catedral de Milán. El tenía cara bella, ojos claros y rostro lleno de amabilidad. Según la historia, Leonardo da Vinci escogió a Bandinelli para ser su modelo de Jesús en su pintura de La Última Cena. Años después, Leonardo todavía no había terminado su obra. Un día, movido por el Espíritu, se fue a los barrios pobres de Milán para buscar un modelo de Judas. Después de varias horas encontró el hombre perfecto: Sus ojos eran furtivos y nublosos, su cara con una mirada dura. Después, mientras el hombre estaba posando, Leonardo le preguntó ―Nosotros nos hemos conocido antes?‖. Hubo una pausa larga. Cuando el hombre, dijo: ―Sí, yo era su modelo para pintar a Jesús hacía muchos años, pero muchas cosas ha pasado en mi vida desde entonces‖.

Después de escuchar la historia, el evangelizador inicia el diálogo con el grupo:  ¿Qué características tenía el joven cuando era el modelo para pintar a Jesús, cuáles, cuando posó como modelo para Judas?  ¿Qué habrá pasado en su vida para cambiar de expresión su rostro?  ¿Qué expresión refleja tu rostro? ¿Se parece al de Jesús?


B. DESARROLLO. a) La Imagen de la viña La imagen de la viña se usa en la Biblia de muchas maneras y con significados diversos; de modo particular, sirve para expresar el misterio del Pueblo de Dios. Desde este punto de vista, cada bautizado forma parte de la viña misma. Ya en el Antiguo Testamento los profetas recurrieron a la imagen de la viña para hablar del pueblo elegido. Israel es la viña de Dios, la obra del Señor, la alegría de su corazón: ―Yo te había plantado como una parra fina‖ (Jr 2, 21) Jesús retoma el símbolo de la viña y lo usa para revelar algunos aspectos del Reino de Dios: ―Un hombre plantó una viña, la rodeó de una cerca, cavó en ella un lagar…‖ (Mc 12, 1). El evangelista Juan nos invita a calar en profundidad y nos lleva a descubrir el misterio de la viña. Ella es símbolo y figura, no sólo del Pueblo de Dios, sino de Jesús mismo. El es la vid y nosotros, sus discípulos, somos los sarmientos; El es la ―vid verdadera‖ a la que los sarmientos están vitalmente unidos (cfr Jn 15,1 ss). El Concilio Vaticano II, haciendo referencia a las diversas imágenes bíblicas que iluminan el misterio de la Iglesia, vuelve a presentar la imagen de la vid y los sarmientos. La Iglesia misma es, por tanto, la viña evangélica. Es misterio porque el amor y la vida del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo son el don absolutamente gratuito que se ofrece a cuantos han nacido del agua y del Espíritu. b) Unidos a Cristo, la vid verdadera. Según la imagen bíblica de la viña, los fieles laicos –al igual que todos los miembros de la Iglesia- somos sarmientos radicados en Cristo, la verdadera vid, convertidos por El en una realidad viva y vivificante. La fuente de vida de La iglesia es Jesucristo. La rama por sí sola no es nada: lo es todo por la savia que recibe del tronco al que está adherida. Así también cada discípulo, unido a Cristo lo es todo. Este es el secreto de la vitalidad de la Iglesia y de las comunidades cristianas. Al resucitar Jesús, El se transforma en la vid llena de vida y de fuerza. Y nosotros nos convertimos en sus ramas. Nuestra vida de cristianos es parte de su vida, porque Él es el único autor de la vida. El es el principio y fundamento de la Iglesia. El mantiene unidos los sarmientos, para que tengan vida y la tengan en abundancia. Esto supone una vinculación permanente e íntima con Jesús. Mientras permanecemos unidos a Él participaremos de su comunión de vida. Sólo en unión íntima con Cristo podremos ser fecundos. Los sarmientos producen fruto porque están unidos al tronco y se alimentan de su savia. El único


camino para producir fruto y vida es la unión íntima y personal con Cristo. Y para que podamos dar más fruto, el Padre nos va podando, nos purifica de nuestro egoísmo y de todo aquello que nos impide dar fruto en abundancia. Pero, ¿qué significa dar fruto? Se trata de la fecundidad interior, no del éxito exterior. Tenemos que aprender a ver las cosas, no con ojos humanos, sino con la visión de Dios. c) Estilo de vida del discípulo. 

Toda su vida ha de estar centrada en Cristo, permaneciendo en su amor, como la rama está unida al tronco y recibe de él toda su vida. Vivir con Él es unirse a Él, vivir una amistad más profunda.

Permanecer en Él, para poder vivir unidos a los demás. Jesús pide que nos amemos unos a otros, que vivamos en unidad para que el mundo crea (Jn 17, 21 ss). Porque el seguimiento de Jesús se hace en Iglesia. Es en Jesús en quien conocemos mejor a nuestros hermanos; es en El en quien podemos amarnos, integrarnos y proyectarnos.

Vivir como El, configurarse con el Maestro; implica aprender de Jesús todo y asumir su estilo de vida. Asumimos sus sentimientos, sus actitudes, de tal forma que nos convirtamos en sus imágenes vivas. Jesús quiere que nosotros seamos signos permanentes de su presencia y de su amor. Esa es la condición para que podamos ser testigos suyos.

Comunicar lo que ha recibido para que otros vivan y den frutos. "Ir" con El, en su nombre y con su poder; ir como enviados suyos (Mt 28, 19). Dar los pasos que Él quiera, en la dirección que quiera, con las personas que quiera, hasta donde quiera, para lo que quiera. Es muy necesario entrar en comunión con Él antes de ir hacia nuestros hermanos.

Dar la vida con El y como El; Jesús no busca ser servido sino servir, y dar la vida en rescate por todos (Mt 20, 28). Cada día, aprendemos a dar la vida sirviendo a los demás, anunciando y haciendo presente el Reino de Dios.

C. APLICACIÓN. Observemos las dos ramas de árbol y meditemos:  ¿Qué tipo de rama queremos ser?


 ¿Cómo debe ser nuestra vida cristiana para reflejar a Cristo?  ¿Qué debemos hacer para permanecer unidos a Cristo, la vid verdadera? (Escribirlo en las papeletas)  Acompañados de un canto adecuado, pasamos a colocar en la rama verde nuestros compromisos.

ORACIÓN FINAL. Me has seducido, Señor. Me has seducido, Señor, y me dejé seducir, desde que aprendí tu nombre balbuceando en familia.

Me has seducido, Señor, y me dejé seducir en cada rostro de pobre que me gritaba tu rostro.

Me has seducido, Señor, y me dejé seducir, en cada nueva llamada que el alto mar me traía.

Me has seducido, Señor, y me dejé seducir, y en el desigual combate me has dominado, Señor, y es bien tuya la victoria.

Me has seducido, Señor, y me dejé seducir hasta el confín de la tarde, hasta el umbral de la muerte.

Pedro Casaldáliga


Sesión 2 LA ORACIÓN EN LA VIDA CRISTIANA OBJETIVO ESPECÍFICO: Concientizar a las personas de cuán importante es la

oración personal y comunitaria, para que, teniendo esta relación de amistad con Dios les ayude a descubrir cada día su voluntad. IDEA FUERZA: La oración es esencial para que el cristiano descubra y haga la Voluntad de Dios. Para favorecer este encuentro con Dios, es necesario práctica y constancia. NOTAS PEDAGÓGICAS:  La oración es necesaria para vivir la experiencia de amor a Dios y a nuestros hermanos.  Adentrarnos en un ejercicio para facilitar la oración.  En carteles grandes anotar las definiciones de oración y los subtítulos de este tema. ORACIÓN INICIAL Aquí estoy, Señor Jesús, quiero hacer encuentro conmigo mismo; quiero bajar hasta mi fondo, quiero tocar mi hondura y dejar de vivir desde la superficialidad. Quiero Jesús amigo, descubrirte por dentro y vivir desde dentro; quiero tomar conciencia de lo que no soy y de lo que soy; quiero asumir mis sombras y mis luces, mis miedos y mis conflictos; quiero tocar mi barro y levantarlo a pulso hacia Ti.

Señor, Jesús, eres Amigo verdadero, eres fiel a tu amistad para conmigo y nada me falta; nada me falta porque tú llenas los deseos de mi corazón; nada me falta porque tú estás conmigo, aunque todos me abandonen. Nada me falta porque has dado la vida por mí en lo alto de la cruz; nada me falta porque tu perdón y gracia me acompañan siempre; me regalas tus dones, me alimentas con tu pan de vida; me recreas en el gozo y la paz de tu Espíritu. Amén


INTRODUCCIÓN Para algunos, la oración es algo inútil y una pérdida de tiempo; sin embargo, el recogimiento es necesario para la calidad de nuestra vida humana y cristiana. La oración es, ante todo, búsqueda de una relación con Dios y nos pone en una actitud de confianza para con El. Nos permite también tomar distancia en relación a nuestros problemas y verlos como los mira Dios. Nos ayuda a centrarnos en lo esencial, a no dejarnos llevar por lo que hacemos. La oración es la forma de comunicación más alta que puede tener el hombre. Nos va a instruir en el arte de salir del yo (egoísmo) para ir al TU DIVINO. El objetivo de la oración es ENTRAR EN COMUNIÓN CON DIOS. A. VEAMOS NUESTRA REALIDAD.

El evangelizador guía este momento creando las condiciones para que se dé un silencio profundo en el salón. Se van dando las indicaciones para que cada persona logre, además, un silencio interior.  Sentarse cómodamente, para poder relajarse; dejar a un lado todo lo que pueda distraer o impedir la concentración.  Respirar profundamente; centrando poco a poco la atención tan sólo en la respiración, sin violentarla, sin fingir. Cómo entra el aire frio a los pulmones y cómo sale, tibio. Y así, una y otra vez, estar atentos a esta actividad ordinaria.  Percibimos también lo que ocurre a nuestro alrededor, los ruidos cercanos y lejanos; nos limitamos a escucharlos y los dejamos pasar, sin pensar en qué o quién los provoca.  Nos preparamos para hacer conciencia de lo que ocurre en nuestro cuerpo; poco a poco centramos nuestra atención en cada una de los miembros del cuerpo. Comenzamos por fijarnos en la cabeza, ¿qué percibimos? ¿hay alguna sensación? ¿en dónde empieza y dónde termina? Y así, vamos recorriendo cada uno de las partes, observando también si hay algo que presione o esté dañando a la espalda, los pies… Intentemos percibir cómo corre la sangre por nuestro cuerpo.  En este silencio trata de repetir de manera pausada la palabra ―Jesús‖, una y otra vez, saborea esta palabra, pronúnciala desde lo más profundo. No hagas ninguna reflexión sobre quién es Jesús, sólo di su nombre. Al inhalar, di JE…, y al exhalar, SUS. Je-sús, Je-sús.  Ahora, poco a poco, vamos moviendo cada parte de nuestro cuerpo, en el mismo orden que fuimos tomando conciencia de ellos; movimientos lentos


no bruscos. Vamos tomando conciencia de la experiencia que hemos vivido, dónde estamos, con quienes estamos… respiramos profundamente y vamos abriendo los ojos poco a poco. Al terminar se pide que algunos compartan su experiencia, ¿qué conclusión sacan? ¿Qué enseñanza les deja este ejercicio? Seguramente hubo dificultades en algún momento del ejercicio, porque no estamos acostumbrados a guardar silencio y a concentrarnos. La enseñanza que nos ofrece este ejercicio es valorar el silencio para que haya una verdadera comunicación, un verdadero encuentro con Dios y con nosotros mismos. B. DESARROLLO. a) Esencia de la oración: La oración es una relación amistosa con Dios, de corazón a corazón. Es una actitud de apertura a alguien que nos supera infinitamente. Es un paso de disponibilidad y de confianza en Dios. Al rezar encontramos a Dios, como dos amigos se encuentran. He aquí algunas de las definiciones sobre la oración: ―La oración es hablar con Dios‖ San Juan Crisóstomo.

―La oración es el piadoso afecto que la mente dirigió a Dios‖. San Buenaventura ―La oración es la elevación de la mente a Dios para alabarlo y pedirle cosas convenientes a la eterna salvación‖. (Santo Tomás) ―Es la conversación de la mente a Dios con piadoso y humilde afecto‖. San Agustín. ―La oración es tratar de amistad, estando muchas veces a solas con quien sabemos que nos ama”. Santa Teresa. ―La oración es una experiencia de gratitud‖. P. Gustavo Gutiérrez.

No debemos olvidar que el verdadero maestro de la oración es el Espíritu Santo, pero es necesario que se tenga una formación continua para practicar una oración profunda, ya que se APRENDE A ORAR, ORANDO. Para saborear el AMOR DE DIOS y conocer su corazón, la llave para lograrlo es la ORACIÓN. Siendo la oración un don, una gracia, Dios la puede otorgar a quien quiera y en las condiciones que sea; sin embargo, como la gracia supone la naturaleza, cuanto más dispuesta, más apta para recibir ese don. Para orar hace falta mantenerse en la presencia de Dios con el corazón abierto y disponible. La oración nos dispone a entrar progresivamente en su Plan de salvación, que tiene para cada


uno. También, la oración desemboca en una mirada lúcida y profunda del sentido de nuestra vida. b) Necesitamos orar porque: Somos partícipes de la vida del Creador. Necesitamos relacionarnos con Él para reconocerlo y darle gracias; para glorificarlo con todas las creaturas; para encontrar en Él la fuerza y la capacidad de desarrollar la vida que nos ha participado. Somos Hijos del Padre. Dios nos ha adoptado como hijos por medio del Bautismo; me puedo comunicar con Él como un hijo con su Padre (Gal 4, 4-7), Él me ama, me acompaña, me orienta, me corrige. Hemos sido llamados y tenemos que dar una respuesta y vivir en mayor cercanía e intimidad con el Señor (Mc 3, 13-14). c) Oración y fe. La fe es un diálogo amoroso entre Dios y el hombre, pero un diálogo existencial. La oración y la fe son dos realidades que se aclaran y se expresan mutuamente: más fe, más exigencia de oración; a más exigencia de oración, hay un acrecentamiento de la fe. Cuando ya no me interesa orar, es señal de que la fe va progresivamente desapareciendo. El día que uno no tiene ninguna necesidad de oración, se puede decir que ese día se murió la fe. Si la fe es un diálogo, es un diálogo iniciado por Dios que llama, que se comunica, que se revela y espera una respuesta. Dios pronuncia una palabra (llama) y el hombre se entrega incondicionalmente. Aspirar al diálogo personal con Dios quiere decir que el hombre se ha sentido interpelado por Él en su centro. d) La oración es descubrirse amado. No basta con saber y creer que Dios me ama, es necesario experimentarlo (Rom 10, 9; Ef 3, 19). La oración es un diálogo de corazón a corazón con el Dios que se entrega por Cristo en el amor del Espíritu. ―Es mejor poner el corazón en la oración, sin encontrar palabras, que encontrar palabras sin poner en ellas el corazón‖. e) Oración y vida. La oración, para que sea verdadera, debe ir transformando la vida. No basta hacer oración, sino que hay que vivir la oración. Si no transforma es alienante. La


oración sin el hacer es vana, no basta decir: ―Señor, Señor…‖ (Mt 7, 21; Lc 6, 4649). La vida es el termómetro de la oración. Hay un criterio para medir lo lejos o cerca que una persona está de Dios: su actitud ante los demás. Así como la fe verdadera lleva necesariamente a la oración, hay que decir que la verdadera oración lleva necesariamente a una forma concreta de vida. Entre oración y vida debe haber una integración, una coherencia. La vida de oración no puede programarse de una manera aislada, desvinculada de la vida. La oración cristiana no es posible en la sola verticalidad, sino hay una orientación de toda la vida hacia los demás. f) Oración y servicio: Ciertamente, lo que es más importante en la vida cristiana, es el amor. El gran mandamiento es ―amar a Dios y al prójimo”. Pero para amar verdaderamente al prójimo la oración es necesaria. Sin esta relación con Dios, nuestro servicio a los demás puede convertirse en una actividad externa que ha perdido su espíritu. Sin la oración, la acción corre el riesgo de convertirse en agitación. La oración cambia la calidad de nuestra relación con aquellos con quienes vivimos o nos hemos entregado. Nos permite evitar las desviaciones posibles del ―servicio a los demás‖, como creerse indispensable en el servicio. C. APLICACIÓN. EJERCICIO DE COMUNICACIÓN:  El facilitador pide a los participantes se formen equipos de tres personas.  En el primer momento dos platican sobre un tema, dando espacio para que el que comunica lo haga durante cinco minutos y el otro escuche; y la tercera persona observará cómo se desarrolla este diálogo.  En el segundo y tercer momento cambian los roles.  Al final se comparten las experiencias. Conclusión: La verdadera comunicación es un proceso horizontal y circular. En un polo se encuentra el emisor y en el otro el receptor. El primero transmite un mensaje a través de un canal de comunicación y a partir de un determinado código. Lo más difícil en la comunicación no es hablar, sino escuchar; lo más difícil en la oración no es hablarle a Dios, y decirle todo lo que me pasa, lo que siento y lo que pienso, sino ESCUCHARLO, para eso necesito hacer silencio interior. ORACIÓN FINAL

Tu eres Jesús amigo, quien me da a conocer los secretos

del corazón del Padre; eres amigo que has salvado mi vida


dejándote colgar del madero. Enséñame a dar mi vida por los que necesitan seguir viviendo; enséñame a permanecer fiel al lado del hermano que está solo. Tú eres la puerta que abre camino hacia el corazón del Padre; guíame, Amigo, y condúceme hacia las aguas tranquilas de tu Reino Tu Palabra es la fuerza que mantiene mi fe en tiniebla; tu palabra es soporte que aguanta la oscuridad de la noche; tu Espíritu es el poder y la seguridad

que aguanta mis dudas; tu Espíritu es luz y el calor que anima mis pies cansados. La dicha y la gracia de tu amistad, Señor Jesús, me acompañan a lo largo de los días de mi vida. Seré dichoso con tu fidelidad inquebrantable y tendré siempre seguridad de tu amor hasta el final. A lo largo de los días, creeré siempre en tu amor, porque nadie tiene amor más grande que el que da la vida por el amigo. Amén.


Sesión 3 LA ORACIÓN DE JESÚS. OBJETIVO ESPECÍFICO: Conocer la vida de oración de Jesús y su profunda

relación con su padre, para practicarla en nuestra vida diaria y vivir íntimamente unidos al padre, realizando su voluntad e instaurando su reino. IDEA FUERZA: La oración en la vida de Jesús es fundamental para realizar la

Voluntad del Padre. Su constante oración y la manera en que asumió su misión, son el modelo en nuestra vida cristiana. NOTAS PEDAGÓGICAS  Centrar la atención en la persona de Jesús y en su oración constante.  Suscitar el deseo de imitarle en su vida de oración y profundo amor al Padre.  Ambientar el lugar con una imagen de Cristo que inspire a la oración. ORACIÓN INICIAL Tú eres, Jesús de Nazareth, la misericordia de Dios con nosotros, El Padre ha puesto su corazón en nuestro barro, en tu amor, y su inmensa ternura ha sido capaz de limpiar nuestro pecados. Jesús hermano nuestro, que te hiciste uno de tantos en la tierra, camina junto a nosotros y condúcenos al Padre. Ante tu pureza y santidad, Jesús,

nos sentimos indefensos, Tu eres santo, tu eres limpio y amas la verdad del corazón. Líbranos, Señor Jesús, de la violencia y del egoísmo, danos la gracia para gritar las maravillas de tu amor. Abre nuestros ojos, abre nuestras manos, abre nuestro corazón al encuentro contigo. Amén.

INTRODUCCIÓN Jesús, perfecto hombre y cabeza de la humanidad, oró e hizo de la humanidad el centro de su vida. Según los evangelios sinópticos, toda la vida de


Jesús se realiza en un clima de oración. Su vida pública comienza con una oración en el bautismo (Lc 3, 21) y termina con una oración en la cruz (Lc 23, 44-46) A. VEAMOS NUESTRA REALIDAD. Trabajo personal: ¿Cuándo eras pequeño, cómo te enseñaron a relacionarte con Dios? ¿Cómo participas en la vida de oración de tu comunidad? ¿Hay una forma particular en que te relacionas con Dios en la oración? B. DESARROLLO. a) Jesús, hombre de oración. Jesús fue un judío que conocía y practicaba la oración tradicional de su pueblo. El ―Shemá‖ (Dt 6, 4-9) Jesús lo aprendió desde niño y le dio la experiencia de lo absoluto de Dios. Participa del culto sabático en la sinagoga (Lc 4, 16), emplea los salmos (Mc 15, 34; Lc 23, 46). Jesús aparece orando en momentos de decisiones históricas importantes: Bautismo (Lc 3, 21), en el desierto (Mc 1,12-13), al elegir a los doce (Lc 6,12-13) y al retirarse de su actividad pública (Lc 5, 15-16). En otras ocasiones, dialoga con su Padre una vez que ha terminado su predicación y haber despedido a la gente (Mc 6, 46; Mt 14, 23), se adelanta y hace oración en la madrugada (Mc 1, 35). El contenido de la oración de Jesús es de alabanza y acción de gracias (Mt 11, 25; Lc 10, 21) el Padre es el horizonte de la persona y actividad de Jesús. Pero también la oración en la oscuridad de la fe (Mc 14, 35; Mt 26, 39; Lc 22, 41), cuando la crisis cuestiona el sentido de su vida. Es la decisión de Jesús de ser fiel a la Voluntad de Dios y por eso supera los conflictos por medio del diálogo con su Padre. La oración de Jesús es la expresión de la búsqueda de la voluntad de Dios, de la alegría de que llegue Él, de la confianza incondicional hacia el Padre. Debemos tomar en cuenta la indicación de Jesús; para orar hay que elegir un lugar y un tiempo adecuado, como Él lo hacía:

―Jesús se retiraba al desierto, a la montaña para orar‖ (Lc 5, 16; 6, 12a) ―Por la mañana, antes que amaneciera‖ (Mc 1, 35) ―Pasó toda la noche en oración‖ (Lc 6, 12b)


Los tiempos y los lugares no eran para Jesús lo principal. Ciertamente, deberíamos aprender a orar en cualquier lugar y en cualquier situación. Jesús vive una vida tocada por Dios, y eso es lo que manifiesta en su oración: La oración de Jesús consiste en vivir ante Dios y con Dios. En eso debería consistir nuestra oración. En su oración, Jesús vuelca su corazón, todos sus sentimientos: angustia, alegría, certeza, confianza. Para El Dios no es una idea, ni una ley, ni una trascendencia difusa y muda, sino un Padre que le toca el corazón y le llena de confianza. La oración es para Jesús una cosa simple, sencilla. b) Enséñanos a orar. Los discípulos se habían percatado de que Jesús pasaba las noches en oración, que oraba durante largo tiempo. Ellos también estaban habituados a orar: en la sinagoga

se oraba a base de salmos y bendiciones, pero ellos percibían que en Jesús había algo nuevo, algo muy distinto. El permanecer tanto tiempo en oración les revelaba que Jesús poseía un secreto, una novedad, y ellos deseaban aprenderla. ¿Cómo hacer para poder estar ratos tan prolongados en silencio? Probablemente todas estas preguntas estén contenidas en su petición: “Maestro, enséñanos también

a nosotros a orar”.

El Padre Nuestro no es tanto una oración vocal sino una oración para sustentar el silencio. Más que una oración es una pista para orar.

¡Padre!‖ Jesús nos enseña que la oración es relación, es intimidad, es profundización de la realidad de Dios. Enseñándonos a decir: ¡Padre!, Él nos enseña que en la oración hay que sentir el latido de un corazón de hijo. Jesús enseña que la oración es cordialidad, sencillez, abandono, humildad... es sentirnos hijos. Sentimos a Dios como Padre y nos sentimos como sus hijos. Sin este clima no obedecemos a Jesús. Si en la oración no se enciende una chispa de ternura para con Dios, no estamos orando como Jesús enseña. Decir “Padre” significa tener seguridad, confianza, amor y abandono. Debo sentirme ―niño‖, ser capaz de decir ―papá‖, esto es lo que Jesús quiere. Debo desterrar el orgullo, la presunción; el orgulloso no debería rezar. ―¿Hay algún padre entre ustedes que cuando su hijo le pide pan le dé una piedra? ¿O que dé a su hijo una serpiente cuando le pide pescado? ¿Y si le pide un huevo, le dará un escorpión? Si ustedes, que son malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, cuánto más el Padre del cielo...‖. (Lc 11, 11 ss.) Si se da esta relación de ternura con Dios, se pueden afrontar los problemas más arduos, los momentos más difíciles, como lo hizo Jesús en Getsemaní. ―Abbá,


Padre, papá, todo te es posible: aleja de mí este cáliz, pero que no se haga mi

voluntad sino la tuya‖. (Mc 14, 36) Cuando hay una relación profunda con Dios, basada en la comprensión de su paternidad y de su ternura, entonces la oración hace milagros. Pero para que la oración se torne relación de ternura, se requieren amor, reflexión y silencio; hondura y calma; exige preparación y precisa un clima adecuado. Quien no lo comprenda, no alcanzará la oración que Jesús enseña. C. APLICACIÓN a. Formar equipos de 3 o 4 personas. Pedir que en cada equipo por lo menos haya una Biblia. b. Pedirles que busquen las citas donde Jesús se relaciona con su Padre fijándose qué actitud tiene para con Él. ORACIÓN FINAL Canto: Hoy en oración, quiero preguntar, Señor, Quiero escuchar tu voz, Tus palabras con tu amor. Ser como eres Tú, servidor de los demás Dime cómo en qué lugar, te hago falta más. DIME, SEÑOR EN QUE TE PUEDO SERVIR, DÉJAME CONOCER TU VOLUNTAD. DIME SEÑOR, EN TI YO QUIERO VIVIR, QUIERO DE TI APRENDER SABER AMAR.

Hoy quiero seguir tus caminos junto al mar, tus palabras, tu verdad, ser imagen de ti. Ser como eres Tú, servidor de los demás Dime cómo en qué lugar, te hago falta más. DIME, SEÑOR EN QUE TE PUEDO SERVIR, DÉJAME CONOCER TU VOLUNTAD. DIME SEÑOR, EN TI YO QUIERO VIVIR, QUIERO DE TI APRENDER SABER AMAR.


Sesión 4 “ORAR CON EL EVANGELIO” OBJETIVO ESPECÍFICO: Experimentar que el Evangelio tiene un lugar en el corazón de quien está comprometido con el Reino para que el evangelizador fortalezca su experiencia de encuentro con Jesús y enamorado de Él lo dé a conocer a sus hermanos. IDEA FUERZA: La vida en Dios, requiere de atención y momentos constantes de encuentros profundos con Él. NOTAS PEDAGÓGICAS:  Esta sesión, como las demás de este capítulo contiene dos partes, una teórica y otra práctica, conviene que se detalle la teoría para que la práctica se disfrute, pues es un ejercicio de lo que antes se ha estudiado.  Conviene ambientar el lugar con un altar a la Sagrada Escritura.  Preparar: 1 mesa, mantel, 2 veladoras, flores y la biblia ORACIÓN INICIAL EN BUSCA DE DIOS ¡Te necesito, Señor, porque sin Ti mi vida se seca! Quiero encontrarte en la oración, en tu presencia inconfundible, durante esos momentos en los que el silencio se sitúa de frente a mí, ante Ti. ¡Quiero buscarte! Quiero encontrarte dando vida a la naturaleza que Tú has creado; en la transparencia del horizonte lejano desde un cerro, y en la profundidad de un bosque que protege con sus hojas los latidos escondidos de todos sus inquilinos. ¡Necesito sentirte alrededor! Quiero encontrarte en los sacramentos,


en el reencuentro con tu perdón, en la escucha de tu palabra, en el misterio de tu cotidiana entrega radical. ¡Necesito sentirte dentro! Quiero encontrarte en el rostro de los hombres y mujeres, en la convivencia con mis hermanos; en la necesidad del pobre y en el amor de mis amigos; en la sonrisa de un niño y en el ruido de la muchedumbre. ¡Tengo que verte! Quiero encontrarte en la pobreza de mi ser, en las capacidades que me has dado, en los deseos y sentimientos que fluyen en mí, en mi trabajo y mi descanso y, un día, en la debilidad de mi vida, cuando me acerque a las puertas del encuentro cara a cara contigo. Teilhard de Chardin INTRODUCCIÓN El corazón que ha encontrado la interioridad, se instruye para dar fruto en abundancia, un corazón superficial, no sentirá deseo de acercarse al Evangelio, ni encontrará en él a la persona admirable de Jesús. Un santo es quien ha recorrido el Evangelio con su vida y lo ha hecho experiencia. Un verdadero evangelizador es un hombre que ha grabado el Evangelio en lo hondo de su ser. No es comer el Evangelio como lo hizo el Profeta cuando escucho ―come el rollo‖ y le supo agradable en la boca y amargo en las entrañas (Ez 3 1ss); es tener ―hambre y sed‖ de Jesús, es acogerlo en el interior con fuerza, con decisión, con pasión; es dejarse fascinar, seducir por su palabra. A. VEAMOS NUESTRA REALIDAD  Se les pide que escriban en su cuaderno algunas frases que les gusten del Evangelio.


 Pedirles que por grupos espontáneos de cuatro personas compartan el ¿Por qué les gustan y cómo, estas frases, les han ayudado en su vida?  Recoger la experiencia del grupo con algunas participaciones espontáneas. B. DESARROLLO La vida espiritual consiste en dar a luz al Dios que nos habita. Toda la vida espiritual se resume en hacer aflorar y vivir esta realidad que ya vive en nosotros y nos envuelve. Es como si tuviéramos que engendrar en nosotros –tremenda contradicción- al que nos ha creado. Es como tener que cuidar y hacer la semilla de Dios, que ya está en nuestro ser. Pero hay que llamar y entrar y entonces descubriremos que era al revés: que ya Él estaba a nuestra puerta: ―mira que estoy a la puerta llamando: si uno me oye y me abre, entraré en su casa y cenaremos juntos (Ap. 3, 20). Esto es la oración: abrir la puerta a Dios y cenar con El. ¿Quieres cenar con el Señor? La Biblia es el mejor libro para hacer oración y en ella los libros privilegiados son los Evangelios; podemos tener diversas devociones, pero principalmente hay que ser devotos de la Palabra de Dios. El acercarnos a los Evangelios con una actitud orante requiere de esfuerzo y disciplina. Cuando nos acercamos al evangelio con sinceridad de corazón, este mismo nos cautiva y a la vez el corazón queda fascinado con el Evangelio cuando a sufrido en la vida, cuando ha sido esclavizado. Quien tiene la sensibilidad de encontrarse con Jesús en el Evangelio, experimenta que esa historia bíblica se vive en el hoy actual. El evangelizador que se ha encontrado con el Evangelio, y lo ha convertido en proyecto de vida, es capaz de llevar a otros a saciar su sed y hambre de la Palabra, del encuentro con Cristo. ACERCÁNDONOS AL EVANGELIO. Orar con un personaje bíblico: Este método es recomendable tanto para la oración personal como comunitaria. Los pasos a seguir son los siguientes: 

Si es posible escoger el lugar adecuado para la oración, de lo contrario reconciliarse con el espacio que tenemos para la oración.


      

Esforzarse por guardar silencio exterior e interior. Invocar la presencia del Espíritu Santo y pedirle su luz. Leer con atención y escucha el texto bíblico elegido. Recrear imaginativamente la escena elegida: basta que sea sencilla y me vea dentro de la escena evangélica con Jesús. Elegir uno de los personajes de la escena: un apóstol, el paralítico, la mujer encorvada… Y meterse dentro del personaje para vivir desde él la escena. Dejar que manen los acontecimientos viviendo desde el personaje: lo que siente mi corazón… Hacer un diálogo con Jesús: sentir cómo me mira, lo que me dice, le digo…siempre escuchando mucho y hablando amistosamente, amorosamente, con El. Guardar momentos de silencio, de sólo agradecer y estar con El.

Otra forma es contemplar a Jesús en el texto evangélico: 

Es entrar a la escena evangélica para ver a Jesús, desde cerca, fijarse, contemplarle, captar sus sentimientos, lo que sentía y movía su corazón, su pasión por el Reino de Dios, etc… Se recrea la escena y se sitúa uno al lado de Jesús para escucharle, verle, espiar amistosamente sus gestos, su mirada, su pasión, su dolor, su cariño,… Conviene darle oportunidad de sentir al corazón y ejercitar la voluntad. Quedarse ratos en silencio: mirando, estando, gozando de que Jesús sea así, nos diga que Dios es de esta manera, que ama tanto al ser humano, que me ama a mí…. Desear parecerme a El, que El me enseñe, me conduzca, me guíe. En definitiva, dejándome amar por El.

Es de mucho provecho orar con el Evangelio ya que nos da la oportunidad de asimilar los textos no sólo con la cabeza, sino con el corazón para llevarlos a la vida. Al ir recorriendo la Palabra orada es bueno que cada quien vaya haciendo una lista de los pasajes bíblicos que especialmente han hablando a su corazón, los que han favorecido el encuentro, los que nos han dejado extasiados, aquellos que nos dejan una alegría profunda e iluminan la vida personal. Además facilita el conocimiento cordial, amistoso, cercano, de la persona de Jesús. Acercarse al Jesús del Evangelio, con un poco de ayuda y comentarios, permite conocer la figura humana de Jesús en sus diversas formas y entrar a su dimensión que apunta al Misterio. Nos permite tratar con el lado humano del Dios que se da


totalmente a nosotros. Y es descubrir al Dios de Jesús y purificar la imagen que se tiene de Dios, que tristemente puede ser un fetiche y no el Dios que Jesús ha venido a darnos a conocer.

C. APLICACIÓN Y ORACIÓN. Vamos a hacer un ejercicio de oración con el texto de Mc 10, 46-52.  

Nos esforzamos por guardar silencio exterior en interior. Pedimos la presencia del Espíritu Santo y su sabiduría para saber acercarnos a la Palabra de Dios.  Una persona proclama en voz alta la cita bíblica.  De forma personal se vuelve a leer el texto bíblico y la siguiente reflexión: A. Escoger un personaje y ponerse en su lugar: ¿Jesús se fija en mí? ¿Me mira, me habla? ¿Qué gestos tiene conmigo?... Agradecer la acción de Jesús en mí, sentir mucho, dialogar con Jesús, estar. B. Contemplar a Jesús: meterse en su corazón, espiarlo: ver cómo se da cuenta de la necesidad, identificar sus sentimientos, sus gestos, actitudes. Admirar, sentir cercanía, amistad, deseo de parecerme a Él. C. Estar presenta en la escena solo como un espectador, ver a Jesús, las personas, escucho a Jesús, me alegro con los que se alegran con Jesús, con los que le siguen; le alabo, deseo estar más a su lado y aprender de Él, ser como Él.  

Se les pide algunas personas que compartan su experiencia. Finalizamos reconociendo que Jesús está vivo entre nosotros: JESUCRISTO ES PURA VIDA Tú, que no soportas la vida, que todo te cansa, que no puedes más; tú, que todo ves cuesta arriba y a rumbo perdido, derrotado estás. ¡Hey!, te tengo buenas noticias, te traigo alegría, lo quiero gritar, tú, tú tienes nueva esperanza , tu vista levanta , te voy a anunciar que... Jesucristo es pura vida, es mi fuerza, mi alegría, Jesucristo es pura vida y me la entrega, día a día. Él vino a buscar al perdido y al pueblo oprimido le da libertad, Él vino a curar el pecado y en la cruz clavado, me amó hasta el final. Él se hizo mi hermano y mi amigo, es hombre conmigo y también es mi Dios, Él es la pasión de mi vida, todo Él me fascina, yo vivo por Él, pues...


Yo sé que jamás me ha dejado, que Él viene a mi lado, que nunca se irá; yo en Él mis fuerzas renuevo, con Él todo puedo su vida me da. Yo ahora soy su testigo, su buena noticia yo quiero anunciar, yo quiero luchar por su Reino de amor y justicia, y a todos gritar que es vida.


Sesión 5 LA LECTURA ORANTE DE LA PALABRA DE DIOS OBJETIVO DE LA SESIÓN: Conocer la metodología de la Lectio Divina, su historia

y sus partes, para ejercitarnos en la oración personal y comunitaria con la Palabra de Dios. IDEA FUERZA: Suscitar amor, veneración y respeto por la Palabra de Dios escrita. Estar abiertos a acoger la Palabra de Dios y hacerla vida. NOTAS PEDAGÓGICAS:  Preparar un altar para colocar la Biblia.  Explicar cada uno de los pasos  Un atril, Sagrada Escritura, Cirios e incienso, flores.  Canto: ―Tu Palabra me da vida‖. ORACIÓN INICIAL Guía: Hermanos, preparémonos para recibir la Sagrada Escritura, Palabra de Dios que nos habla a cada uno y a nuestra comunidad, y que va a presidir nuestro taller del día de hoy. Expresemos nuestra fe ante la Palabra de Dios que nos ha hablado a través de la historia de la humanidad, y de manera especial en la persona de Jesucristo, voz personal del Padre, quien nos revela su verdadero Rostro. Se entona el canto: ―Tu Palabra me da vida‖ y entra la procesión con la Sagrada Escritura. Presidente: Oremos, Oh Dios que nos instruyes a través de tu Palabra, haz que comprendamos el amor que nos tienes, para que la vida que nos comunicas sea en alegría y fortaleza mientras te poseemos plenamente en la eternidad. Te lo pedimos por Jesucristo tu Palabra hecha Carne. INTRODUCCIÓN En este capítulo queremos navegar en las aguas profundas de la Palabra de Dios, éste nos ayudará a descubrir nuevos horizontes. Al mismo tiempo la Biblia será la brújula que nos indicará el camino.


Si la oración ha de ser necesaria en la vida del cristiano, ésta debe ocupar el primer lugar en las decisiones más importantes de la vida. La mejor manera de dialogar con Dios, es hacerlo guiados por su Palabra, escucharla y dar una respuesta. Esta es la propuesta del taller de hoy, ya que nos adentraremos en el conocimiento del método de la lectio divina con la intención de motivar más a su difusión y hacerla parte de nuestra práctica de oración. A. VEAMOS NUESTRA REALIDAD. ¿Cuánto tiempo pasas con las personas que quieres mucho? ¿Eres capaz de escuchar atentamente sus problemas, anhelos o dificultades? ¿Tomas en cuanta lo que te dice para tu bien? B. DESARROLLO Ahora vamos a internarnos en la palabra de Dios, nos vamos a sumergir en ella, para encontrarnos con Dios. Más que un método, la Lectio Divina es un ―camino‖, ya que no se trata de una técnica, como si habláramos de una receta. Es un camino, porque cada uno lo realiza vivencialmente. El camino y la meta son Cristo mismo, y por El vamos ascendiendo hasta Dios. A medida que avanzamos, pasamos por cuatro fases, que son cuatro actitudes básicas del creyente que desea seguir a Cristo. La expresión Lectio Divina quiere decir ―Lectura de Dios‖ e indica la práctica monástica, de la ―Lectura orante‖ de la Biblia. El primero en utilizar esta expresión fue Orígenes, quien afirmaba que para leer la Biblia con provecho es necesario hacerlo con atención, constancia y oración. Más adelante, la Lectio Divina vendrá a convertirse en la columna vertebral de la Vida Religiosa. Fue un monje cartujo del s. XII, llamado Guigo, quien escribió un librito titulado ―La Escalera de los Monjes‖, donde nos describe este proceso con estas palabras: ―Cierto día, durante el trabajo, al reflexionar sobre la actividad del espíritu humano, de repente se presentó a mi mente la escalera de los cuatro peldaños espirituales: 1. 2. 3. 4.

La La La La

Lectura Meditación Oración Contemplación


Cuando se va a dedicar a hacer la Lectio Divina, hay que buscar un espacio con el adecuado silencio que facilite la oración, un lugar donde uno pueda estar cómodo, sabiendo que se dispone del tiempo suficiente para poder llevar a cabo todo el proceso. Es fundamental este primer momento para que haya un ―ruptura‖ con el ritmo de vida ordinario, de modo que se pueda estar a la escucha de la Palabra de Dios. En este proceso, cada paso es importante, para que se pueda dar el siguiente. Cierto que cuando uno está empezando a practicarlo se sube cada peldaño de manera consciente, pero a medida que el orante se familiariza con el método, se va realizando el proceso automáticamente, pasando de uno a otro, como el día sucede a la noche.

El lector orante, debe disponerse de la siguiente manera:  Con fe y apertura al Espíritu  Pureza de corazón  Docilidad al Espíritu de oración  Conversión continua  Comunión con la Iglesia Método de la Lectio Divina: a) Lectura: El texto seleccionado debe ser leído con atención y sin prisas. Hay que abrirse a su novedad, como si se leyera por vez primera. Al explorar sus recursos literarios, las acciones, los verbos, los sujetos, el ambiente descrito; nos permite acceder a su mensaje. Ver como una escena donde uno es espectador de la imponente Palabra de Dios. Responde a la pregunta ¿Qué dice el texto? b) Meditación: Se trata de una rumia (ruminatio) que hace posible que la Palabra vaya calando dentro, hasta quedar del todo hecha carne propia.  La Palabra, ahora la transportamos a nuestra vida.  ¿Qué nos quiere decir a nosotros?  ¿Qué valores, ideas, palabras, enseñanza nos da Dios hoy a nuestra vida?  Ahora contemplamos la Palabra NO como espectador, sino como un personaje del Evangelio. c) Oración: Orar es permitir que la Palabra acogida en el corazón se exprese con los sentimientos que ella misma suscita: acción de gracias, alabanza, lamentación, adoración, súplica, arrepentimiento...


 La oración es la respuesta a la Palabra de Dios  Es el diálogo que nace de estar ANTE las Palabras que Dios nos dirige.  Podemos pedir mayor comprensión del pasaje que nos ayude a adquirir actitudes positivas, que nos enseñe, que nos perdone, que nos guíe…Podemos alabar a Dios por su amor, su vida que nos dio, por haberme salvado… d) Contemplación:  En ella observamos los misterios de Dios, su amor, su misericordia, justicia, su nacimiento pobre, su cruz, su fidelidad…  La contemplación nace de recordar y dialogar con Dios. Esto engendra en nosotros un amor filial, agradecimiento, alegría…  Dios siempre hace algo por nosotros, hace algo en nuestra historia personal. e) Acción: La Palabra, si se han hecho con sinceridad los pasos anteriores, posee luz suficiente para iluminar nuestra vida, y fuerza para ser llevada a la práctica. Ella misma construye un proyecto de vida que orienta y canaliza la propia existencia.  Es tiempo de recoger las semillas que fuimos juntando y plantarlas.  Es la respuesta al COMPROMISO que surge al estar FRENTE a DIOS, en su presencia y en la escucha de sus palabras.

APLICACIÓN Y ORACIÓN FINAL. Vamos a hacer un ejercicio de Lectura orante de la Palabra de Dios, para ello pedimos su luz con esta oración: Señor Jesús, abre mis ojos y mis oídosa tu Palabra. Que lea y escuche tu voz y medite tus enseñanzas. Despierta mi alma y mi inteligencia, para que tu Palabra penetre en mi corazón y pueda saborearla y comprenderla. Dame una gran fe en ti, para que tus palabras sean luz que me guíen hacia ti por los caminos de justicia y verdad.


Habla, Señor, que yo te escucho y deseo poner en práctica tu doctrina, porque tus palabras son para mí, vida, gozo, paz y felicidad. Habla, Señor, tú eres mi Maestro y mi guía y no escucharé a nadie, sino a ti. Amén. 1.- LECTURA: Leamos con mucha atención Hech 2, 1-11: Para comprender mejor qué dice el texto nos hacemos las siguientes preguntas: ¿Quiénes estaban reunidos? Lee también 1,12-14. ¿Con qué se compara el ruido que llegó del cielo? ¿Qué fue lo que se posó en cada uno de los que estaban ahí? ¿De qué se llenaron todos los que estaban ahí reunidos? ¿En qué se pusieron a hablar? ¿De dónde procedían los hombres piadosos que estaban en Jerusalén? ¿Qué fue lo primero que hicieron al producirse aquel ruido? ¿Por qué se llenaron de asombro? ¿Qué se preguntaban 8vv. 7-8)? Enlista los pueblos que son mencionados, ¿Qué te llama la atención? ¿Cuáles fueron las dos reacciones que suscitó este acontecimiento (vv. 12-13)? Lee los vv. 14-21: ¿Sobre quién derramaría Dios su Espíritu? ¿Quiénes profetizarían? ¿Dónde habrá prodigios? ¿Dónde signos? ¿Quién se salvará (v. 21)? Ahora lee también 10,44-48: ¿sobre quién cayó el Espíritu? ¿De qué se sorprendían los fieles circuncisos que acompañaban a Pedro? Para comprender mejor lo leído captemos, en primer lugar, que en el Evangelio de Lucas y en Hechos de los Apóstoles la presencia del Espíritu se ubica al comienzo de una misión importante. Así como Jesús inicia su misión con la presencia del Espíritu (Lc 4,14-19) también los discípulos (Hech 2, 1-11; 10, 4448). Para Lucas no es posible salir al encuentro de los hermanos sin la presencia del Espíritu de Dios. En segundo lugar, puede ser útil tener en cuenta que la fiesta de Pentecostés es una fiesta de agricultores sedentarios; Dt 16,9 indica: ―contarás siete semanas (desde la Pascua) y celebrarás la fiesta de las semanas en honor de Yahvé, tu Dios‖. Tenía dos sentidos complementarios: primero, al ofrecer las


primicias de los granos como primeros frutos del país, se remarcaba la expresión de acción de gracias, indicando el reconocimiento de total dependencia del hombre respecto a Dios (único dueño de las tierras y de las personas). Segundo, al durar siete semanas más un día (50 días en total) se relacionaba, con mucha seguridad, con los acontecimientos jubilares. Recordemos que cada 50 años desaparecían las excesivas diferencias, se perdonaban las deudas, se devolvían las tierras a sus dueños originales y se liberaba a los esclavos (Lev 25,10). En este sentido la fiesta de Pentecostés enfatiza la justicia y la libertad. 2. MEDITACIÓN: Reflexionemos, personalmente o en grupo lo siguiente: ¿Qué me hace reflexionar el hecho de que la presencia del Espíritu esté en íntima relación a vivir con ánimo, trabajando con entusiasmo por la vida? ¿Cuál es el mensaje principal que tiene para mí y mi comunidad el relato de Pentecostés de Hech 2,1-11? ¿En qué me hace pensar que los discípulos hemos recibido el don del Espíritu Santo para que trabajemos por la reconciliación? 3. ORACIÓN: Agradezcamos a Dios el don de su Espíritu y pidámosle que nos abramos a su presencia y gracia para que no nos falte el entusiasmo por vivir y la búsqueda de mejores caminos. Pidámosle perdón por todas las ocasiones en las que, quizás por ignorancia, hemos reducido la presencia de su Espíritu a comportamientos extravagantes o raros. Roguémosle que nos dé el ánimo suficiente para que la recepción de su Espíritu nos comprometa a construir comunidades más abiertas y con más solidez en una auténtica comunicación. Ofrezcámosle, por haber recibido su Espíritu, el compromiso de trabajar más y mejor en la reconciliación de nuestra familia, Iglesia y sociedad. 4. CONTEMPLACIÓN: ¿Qué es lo que más me ha gustado de este texto? ¿En qué parte me detengo para descubrir el amor de Dios? 5.- ACCIÓN: El Espíritu Santo nos capacita y anima para comunicarnos y hacernos cercanos a los demás ¿qué podemos hacer para crecer en la comunicación y en la cercanía con los miembros de nuestra familia, de la parroquia, de nuestro trabajo...? ¿En qué nos debemos preparar, de qué podemos platicar y qué podemos hacer para construir una verdadera comunidad (parroquia, familia...) en la que cada vez más vayamos conviviendo como verdaderos hermanos y amigos?


¿A qué nos invita la celebración de Pentecostés en una sociedad en que las distancias geográficas se acortan pero las desigualdades sociales aumentan? ¿En qué aspecto de nuestra familia, Iglesia, lugar de trabajo, colonia… urge que trabajemos por la reconciliación?"


Sesión 6 MARÍA, MODELO DE ORACIÓN OBJETIVO DE LA SESIÓN: Conocer la espiritualidad y vida de oración de la Virgen María, para que, imitándola, el evangelizador fortalezca su vida cristiana y acción pastoral. IDEAS FUERZA: La Virgen María es el más alto modelo en nuestra vida cristiana.

Su ejemplo de oración y escucha a la Palabra de Dios nos sigue animando a permanecer fieles a nuestra vocación y misión. NOTAS PEDAGÓGICAS:     

Un altar para colocar una imagen de la Santísima María Hacer una pequeña entronización en la oración inicial. Letreros con algunas frases del tema. Mesa, flores, veladoras. Copias con el canto y oración

ORACIÓN INICIAL. Designamos a algunos miembros del grupo para que entren con la imagen de la Virgen María, un rosario, un ramo de flores y dos veladoras. a.

Entonamos un canto mariano.

b. c.

Escuchamos el siguiente texto: Lc 1, 46-47. Decimos la siguiente oración. Virgen María, mi corazón está contigo. Como el discípulo amado, yo también quiero tenerte en mi casa, en mi vida, en mi trabajo, en mis ilusiones y en los momentos difíciles. Quiero María, Madre de Jesús y Madre mía, que me acompañes hoy, contigo quiero vivir este día llevando a Jesús en mi corazón;


contigo quiero caminar paso a paso, dejando huellas de su presencia. Quiero que alimentes mi fe en Jesús y mi adhesión a su Evangelio. Quiero, Santa María, Señora del corazón profundo y silencioso que me ayudes a hacer camino hoy en la presencia de Dios. Enséñame a adorarle, a aceptarle, a amarle momento a momento. Enséñame a abrir mi corazón a su voluntad, a su proyecto en mi vida. Enséñame a vivir en este día al ritmo de su Palabra de vida. INTRODUCCIÓN. El cristiano necesita modelos que le garanticen que es posible realizar las metas propuestas, lograr sus objetivos, alcanzar los más altos ideales. El proyecto de Dios no es una utopía; grandes hombres y mujeres lo han hecho realidad, en primer lugar tenemos a la Virgen María, mujer llena de fe y de gran docilidad al Plan de Dios. Su intensa vida de unión con El ha trascendido hasta nuestros días, motivándonos e impulsándonos a seguir a su Hijo Jesucristo, que nos conduce al Padre. A. VEAMOS NUESTRA REALIDAD. 1. 2. 3. 4.

Personalmente: ¿Qué lugar ocupa la Virgen María en tu vida de oración En tu familia: ¿Cuál es la devoción con la que veneran a María? En tu Colonia: ¿De qué manera veneran a la Virgen María? En tu Parroquia: ¿Conocen el papel de María en la Historia de Salvación? B. DESARROLLO.

Actitud de María

María de Nazareth glorificó a Dios con su vida, sus obras y sus palabras. Ella vivió según la cultura, tradición y costumbres del pueblo judío. La niñez y juventud las vivió en su casa, aprendiendo de sus padres, colaborando en el trabajo


doméstico, participando hasta donde les era permitido a las mujeres en la vida religiosa y prácticas de piedad. La Virgen María fue conociendo y amando a Dios en la oraciones y bendiciones familiares, al escuchar las Escrituras en la sinagoga y al meditar y orar en su corazón. Ella es modelo de mujer creyente y contemplativa, pues iba mirando y admirando la vida, descubriendo a Dios y el amor divino, en las personas, cosas, acontecimientos, en la naturaleza y en su propio corazón. Así la hija predilecta del Padre, fue hecha templo vivo de Dios. Fue construyendo un ―templo espiritual‖ en su vida y en el mundo. 

El sí de María.

La espiritualidad mariana se basa, fundamentalmente en la alegría y el servicio, en la escucha y la guarda atenta de la Palabra de Dios. Escucha esta Palabra y le da carne. María ante el ángel nos representa a todos: al Israel de la esperanza, y a la Iglesia en su germen, a cada uno de nosotros. El “SÍ” de María, (en hebreo amén, hágase), lo entendemos como una pasividad profundamente activa y abierta a los proyectos de Dios en la historia. En este “SÍ” se resume la disponibilidad y la respuesta del hombre a la acción de Dios. Es la actualización del salmo 39,7-9 ―No quisiste sacrificios ni ofrendas –lo dijiste y penetró en mis oídosno pediste holocaustos ni víctimas. Entonces dije: <Aquí estoy, de mí está escrito en el rollo del Libro>. He elegido mi Dios hacer tu voluntad y tu ley está en el fondo de mi ser‖ con que el Nuevo Testamento define a Jesús mismo Heb.10,4-11 y Jn 4,34. 

Orar como María. La oración del cristiano ha de ser como la de María, pues ella nos enseña que la escucha de la Palabra en la vida del discípulo y misionero es lo primero. El Magníficat está enteramente tejido por los hilos de la Sagrada Escritura. Así, se revela que en ella la Palabra de Dios se encuentra de verdad en su casa, de donde entra y sale con naturalidad. Ella habla y piensa con la Palabra de Dios; la Palabra de Dios se le hace su palabra, y su palabra nace de la Palabra de Dios. María persevera en oración junto a los apóstoles a la espera del Espíritu. Ella, la Virgen de Pentecostés, es un verdadero lugar de encuentro con Dios y con la Iglesia. La Iglesia tiene un ―sello mariano que la identifica plenamente‖ (D.A. 267). Por eso, cada cristiano ha de ―adherirse de corazón por la fe, como la Virgen María, a los caminos gozosos, luminosos, dolorosos y gloriosos de su maestro y Señor.


María es la gran misionera, la imagen perfecta de la disciplina misionera. Por eso los obispos dicen: ―Junto con ella queremos estar atentos una vez más a la escucha del Maestro y, en torno a ella, volvemos a recibir con estremecimiento el mandato misionero de su Hijo. <Vayan y hagan discípulos a todos los pueblos> Mt 28, 19. Por eso, la figura de la Virgen María es muy importante para nuestra vida de oración. Ella estuvo presente e impulsó a los discípulos a orar cuando estaban confundidos, temerosos, desanimados… Su presencia nos ayuda a mantenernos firmes en la oración, a pesar de los obstáculos y dificultades, venidos del enemigo y que nos hacen desistir de la oración. Durante toda su vida, aún en los momentos de sufrimiento, perseveró en oración. María siempre mantuvo su confianza en Dios, quien no falla y todo lo puede. Ella dijo: ―Yo soy la servidora del Señor, hágase en mí tal como has dicho‖ Lc 1,38. Ella supo meditar todas las palabras y acciones de Jesús: ―Su Madre, por su parte, guardaba todas estas cosas en su corazón‖ Lc 2, 51.

C. APLICACIÓN 1. 2. 3. 4.

Escribe tu compromiso para seguir viviendo como hijo de María. Elaborar nuestro magníficat Leer Lc 1, 26-38. Hacer silencio para mirar a las personas y lo que dicen Escucha la voz del ángel. Deja que la grandeza del misterio te ―cubra con su sombra (v. 35). Subraya aquello que más te sorprende hoy. ¿Cómo entiendes que el Verbo, la Palabra se haga carne en ti, en tu vida todos los días?

ORACIÓN FINAL Pasamos por grupos ante el altar de la Virgen para rezar nuestras oraciones elaboradas. San María, abre mi corazón a mis hermanos, abre mi vida al compromiso y comunión con la Iglesia de Jesús. Quiero ser hoy constructor de su Reino de verdad, justicia y paz.


Despierta en mi corazón, Madre Buena, a la alegría y el gozo para que deje semillas de esperanza a mi paso por la tierra. Cuento contigo. Permanece a mi lado como estuviste fiel, junto a la cruz de tu hijo Jesús. Que tu amor de Madre, tu bondad y ternura me acompañen en mi caminar. Amén.


CAPÍTULO VII

CELEBRANDO LA MISERICORDIA DEL PADRE OBJETIVO ESPECÍFICO Facilitar un encuentro profundo con Jesús a los evangelizadores, para que reafirmen la invitación que les ha hecho: “¡Sígueme!”, y su respuesta de ir tras Él, con un corazón nuevo y alegre.

TEMÁTICA: Sesión 1: El amor de Dios prevalece Sesión 2: El pecado nos agobia Sesión 3: La salvación en Jesucristo Sesión 4: La fe


Sesión 1 EL AMOR DE DIOS PREVALECE OBJETIVO DE LA SESIÓN: Ayudarle a cada uno de los interlocutores a

experimentar el amor de Dios, para que descubran que no podemos salvarnos al margen de Él. IDEA FUERZA: Dios te ama y no te puede dejar de amar, porque Él es el Amor. Lo

primero que te pide no es que lo ames, sino que te dejes amar por Él. NOTAS PEDAGÓGICAS:

 El evangelizador invitará a cada participante a experimentar el amor de Dios. Tendrá en cuenta que no se trata de pronunciar un discurso o conferencia informática sobre el amor de Dios. Su tarea será manifestar y hacer presente el amor de Dios de manera vivencial.  Conseguir a una persona que dé el testimonio, que no esté centrado en la vida de pecado, ni en sus pecados personales cometidos, sino cómo el pecado lo condujo a la muerte y lo hizo incapaz de cambiar por sí mismo.  1 kipá.  Lapicero.  Marcador.  Rosa con espinas. ORACIÓN INICIAL El evangelizador invita a los interlocutores a que se dispongan a escuchar y meditar la Palabra de Dios. Previamente elige un lector: Is 54,10. INTRODUCCIÓN Este encuentro es como la plataforma de lanzamiento de un cohete espacial que va a surcar los espacios, transportándote al corazón de Dios. Trataremos el tema que cambiará tu vida: DIOS TE AMA de manera personal, firme e incondicional. Él es amor y todo lo que de Él procede, es amor. Ama a todos, pero a cada uno de manera personal, como cada uno necesita ser amado.


A. VEAMOS NUESTRA REALIDAD El evangelizador interroga al grupo y pone como regla que en esta ocasión se debe prescindir de Dios: ¿Quién es la persona que más te ha querido? ¿Cómo era su mirada y su voz? B. DESARROLLO Dios para nosotros es un Padre: ―Como un padre tiene ternura por sus hijos, así Tú tienes ternura por tus fieles‖ (Sal. 103, 13). Ahora vamos a experimentar este amor.

El evangelizador tendrá un Kipá. Explicará lo que significa para un judío llevarlo sobre su cabeza: ―Alguien cuida de mí y extiende su mano para protegerme‖. Nosotros no usamos el Kipá, porque tenemos siempre la protección de nuestro Padre Dios.  Ahora cada uno pone su mano derecha sobre su cabeza y repita: ―Mi vida está bajo la mano protectora de Dios; Él cuida permanentemente de mí”.  Luego el evangelizador motiva para que cada uno, en ambiente de oración, aplique el significado del Kipá a su propia vida; frente a los enemigos, problemas, enfermedades, etc., (siempre recordando que hay Alguien -Diosque lo protege, lo cuida y lo defiende). Hacer que cada uno experimente ese cuidado paternal y permanente de Dios en cada circunstancia de su vida.  

El amor de Dios no tiene límites. A Él no le importa lo que hayas sido o lo que hayas hecho en el pasado. ¿Dónde estás ahora?: En el pecado, triste, desilusionado, solo o enfermo. ¿Y esto qué es ante lo que Dios nos dice?: ―Tú eres mi hijo muy amado, en el que tengo mis complacencias‖ (Mc. 1, 11). Dios te ama y te acepta como eres, con tus cualidades y defectos. Eres lo más bello y valioso para Él; no te ama por tus cualidades ni te deja de amar por tus defectos. Is 49, 15-16 nos dice: ―¿Acaso olvida una madre a su niño de pecho, sin compadecerse del hijo de sus entrañas? Pues aunque ella llegase a olvidarte, Yo no te olvido. Míralo, te tengo tatuado en las palmas de mis manos‖. El tatuaje se imprime bajo la piel, por eso es imborrable. Estamos tatuados en la mano de Dios. Por ello decimos que el amor de Dios es un amor entrañable, que brota desde lo más profundo de su ser divino.


En Este momento se aplica el siguiente recurso didáctico: EL TATUAJE, al emplear este recurso se pretende comprender que Dios nos ama con amor entrañable de madre. El evangelizador pregunta a los participantes cómo les llamaban cuando eran pequeños y deja que dos o tres participen. Invita a que cada uno escriba, con un plumón, en la palma de su mano, el nombre cariñoso con el que era llamado de pequeño. El tatuaje, es imborrable porque está impreso bajo la piel. Así estamos grabados en la mano de Dios. Dios no se puede olvidar de nosotros, ni nuestro nombre se puede borrar del corazón de Dios. Canto: Nadie te ama como Yo Cuánto he esperado este momento, cuánto he esperado que estuvieras así. Cuánto he esperado que me hablaras, cuánto he esperado que vinieras a mí.

Pues nadie te ama como Yo, pues nadie te ama como Yo; mira la cruz, fue por ti, fue porque te amo. Nadie te ama como Yo.

Yo sé bien lo que has vivido, yo sé bien por qué has llorado; yo sé bien lo que has sufrido, pues de tu lado no me he ido.

Yo sé bien lo que me dices, aunque a veces no me hablas; yo sé bien lo que en tí sientes, aunque nunca lo compartas.

Pues nadie te ama como Yo, pues nadie te ama como Yo; mira la cruz, esa es mi más grande prueba, nadie te ama como Yo.

Yo a tu lado he caminado, junto a ti Yo siempre he ido; aún a veces te he cargado, Yo he sido tu mejor amigo.

Se puntualiza lo siguiente: Dios te ama incondicionalmente. Y la característica más importante del amor materno de Dios es su incondicionalidad. La madre no ama su hijo porque es bonito o feo, sino porque es su hijo. Dios no te ama porque tú eres bueno, sino porque Él es bueno y porque tú eres su hijo. Dios quiere lo mejor para ti, porque eres su hijo y heredero. Él tiene poder para realizar todas las cosas incomparablemente mejor de lo que nosotros podemos pedir o pensar, conforme al poder que actúa en nosotros. (Ef. 3, 20). Él tiene un plan sorprendente para ti: tu felicidad en este mundo y en el otro.

El evangelizador provoca que compartan la siguiente pregunta: ¿Qué es lo mejor que Dios te puede dar?


Después que varios han participado, el evangelizador concluye: Tal vez es mucho más de lo que han dicho. Dios te promete su herencia, porque eres su hijo muy amado, eres su heredero. Todo lo suyo te pertenece, porque eres su hijo (Rom 8, 16 – 17). Es Dios quien toma la iniciativa de amarte, porque nos ama desde antes de crear el mundo (Ef 1, 4); Él nos busca desde toda la eternidad. En eso consiste el amor, no en que nosotros hayamos amado a Dios… sino en que Él nos amó primero (1 Jn 4, 10.19). A veces nosotros buscamos a Dios y lo queremos amar. Pero nadie puede amarlo si antes no ha experimentado su amor. Por eso es importante hacer un alto en el bullicio de nuestra vida, detenernos y dejarnos alcanzar por el Amor de Dios. Lo único que Él nos pide es que nos dejemos amar. Dios ama especialmente a los pecadores. Podemos decir con toda tranquilidad y sin temor a equivocarnos, que la locura del amor de Dios es que ama más a quien más lo necesita: los pecadores. Confrontar Jn 4, 5 y ss; Rom 5, 20. Cuestiona al grupo para que respondan de manera personal: ¿Por qué no te dejas amar por Dios? ¿Estás tan herido por experiencias negativas y dolorosas que ahora hasta desconfías del amor divino? Es el momento en que el evangelizador aplica el recurso didáctico: ROSA DESHOJADA, con el cual se desea mostrar cuánto Dios nos ama, a pesar de nuestras heridas y problemas. El evangelizador presenta una rosa natural diciendo a manera de oración: Nuestra vida es como esta rosa donde hay belleza y espinas. Así es también nuestra vida, tejida con pétalos de alegría y espinas de sufrimiento. Pero la historia se ha encargado de deshojarla.

Mientras se va deshojando la rosa, se hace la siguiente reflexión: Aunque Aunque Aunque Aunque Aunque Aunque Aunque

tu vida se haya deteriorado por las tormentas, eres amado por Dios. te hayan humillado, eres amado por Dios. hayas tenido adversidades y problemas en la vida, eres amado por Dios. hayan pisoteado tu dignidad, eres amado por Dios. hayas perdido el respeto por ti mismo, eres amado por Dios. te hayan quitado lo que más amabas, eres amado por Dios. te hayan despojado de tus derecho, eres amado por Dios.


Aunque te hayan arrancado la piel de tu corazón, eres amado por Dios. Aunque alguien nubló tus ideales y evaporó tus sueños, eres amado por Dios. Aunque a veces parece que nadie cuida de ti, eres amado por Dios. Aunque parece que nadie te protege, eres amado por Dios. Aunque no lo creas ni lo hayas experimentado hasta el día de hoy, eres amado por Dios. Aunque tu padre, madre, familiares, amigos te hayan abandonado, eres amado por Dios. Aunque la enfermedad, la soledad o la traición te agobian, eres amado por Dios.

El evangelizador concluye haciendo énfasis en que no importa lo que somos o hasta dónde hayamos caído, seguimos siendo amados por Dios. Él es capaz de hacer concurrir para tu bien todo lo que ha sucedido (Rom 8, 28). (En este momento se comparte una experiencia personal del amor de Dios). El evangelizador distribuye papeletas donde previamente está escrito: ―Dios no te pide que lo ames, sino que te dejes amar por El‖. ―No sigas dando vueltas buscando a Dios, déjate alcanzar por Él‖. Para finalizar este momento, el evangelizador invita a los participantes a hacer un círculo. Y se transmiten el siguiente mensaje al oído: ―Solo hay una cosa que Dios no puede hacer, dejar de amarte‖. C. APLICACIÓN Formar dos equipos y cada uno lea la parábola del Padre misericordioso (Lc 15, 11 – 31) y anotar las actitudes del amor de Dios de Padre y Madre para con sus hijos. REFLEXIÓN PERSONAL: ¿Desde cuándo te ha amado Dios? (Jer 31, 3). El evangelizador da gracias a Dios por este encuentro donde se descubrió su amor e invita a los participantes a que expresen aquello que más necesitan hoy.

Concluyen pasándose las manos por los hombros, recitando la siguiente oración:


TE AMO, OH MI DIOS" Te amo, ¡oh mi Dios! Mi único deseo es amarte hasta el último suspiro de mi vida. Te amo, oh infinitamente amoroso Dios, y prefiero morir amándote, que vivir un instante sin Ti. Te amo, oh mi Dios, y mi único temor es ir al infierno, porque ahí nunca tendría la dulce consolación de tu amor. ¡Oh mi Dios!, si mi lengua no puede decir cada instante que te amo, por lo menos quiero que mi corazón lo repita cada vez que respiro. ¡Ah!, dame la gracia de sufrir mientras que te amo, y de amarte mientras que sufro. El día que me muera no sólo amarte, sino sentir que te amo. Te suplico que mientras más cerca esté mi hora final, aumentes y perfecciones mi amor por Ti. Amén.


Sesión 2 EL PECADO NOS AGOBIA OBJETIVO DE LA SESIÓN: Ayudar a descubrir dónde está el origen del pecado, para renunciar a él y vivir unido con el Señor, única fuente de felicidad. IDEA FUERZA: Con el drama del pecado, estamos privados del amor de Dios y

estando así, lo único que nos espera es soledad, frustración, división, esclavitud y finalmente la muerte. NOTAS PEDAGÓGICAS:

        

El evangelizador evita hablar de su pecado. Al finalizar, motiva para que busquen el momento de reconciliarse. Evitar hasta el extremo caer en sentimentalismos inútiles. Invita a una persona para preparar la dinámica del regalo. Caja o bolsa de regalo. Una cadena. Una corona. Biblia. Catecismo de la Iglesia Católica.

ORACIÓN INICIAL Oh Dios de gran misericordia, que te dignaste enviarnos a tu Hijo Unigénito como el mayor testimonio de tu insondable amor y misericordia, Tú no rechazas a los pecadores, sino que también a ellos has abierto el tesoro de tu infinita misericordia, del que pueden recoger en abundancia tanto la justificación como toda santidad a la que un alma puede llegar. Padre de gran misericordia, deseo que todos los corazones se dirijan con confianza a tu infinita misericordia. Nadie podrá justificarse ante Ti si no va acompañado por la insondable misericordia tuya. Cuando nos reveles el misterio de tu misericordia, la eternidad no bastará para agradecerte por ella debidamente. INTRODUCCIÓN En el encuentro pasado experimentamos el amor de Dios. Sin embargo, la realidad nos hace pensar: Pero si Dios nos ama, ¿por qué existe el mal en el


mundo? Qué complicado es dar una respuesta sin conocer la raíz del problema, y más difícil será si no hemos planteado bien la cuestión; así será imposible encontrar una solución. A. VEAMOS NUESTRA REALIDAD ¿Alguien ha abusado de tu confianza? ¿Alguien te ha engañado? Deja un momento que los participantes comenten de dos en dos. B. DESARROLLO Cuando se descompone un automóvil, vamos al mecánico para que nos diga cuál es la falla; cuando se nos descompone el reloj, le pedimos al relojero que nos lo repare; cuando hay quebrantos de salud, acudimos al médico. Pero cuando se nos descompone la vida… ¿A quién debemos recurrir? Ahora vamos a hacer una dinámica y vamos a descubrir que el problema es de todos. En este momento el evangelizador indica que llegó una persona y trae un presente para el grupo. Entra la persona y les dice que alguien muy especial envió un regalo y que sólo uno será el beneficiado; por lo tanto, es necesario organizar una rifa inmediatamente. Una vez hecha la rifa, el enviado, explica diciendo que todos son merecedores del premio, sin embargo ahora se lo ha ganado N. y pide al ganador que pase y lo abra. Dentro de la caja del regalo sólo hay una cadena con un candado. El enviado pregunta al ganador: ¿Qué piensas? ¿Cómo te sientes? Las mismas preguntas se hacen a todos los participantes. Toma la palabra el evangelizador: Hay alguien que, engañándonos, nos quiere encadenar. Nos promete felicidad y nos encadena haciéndonos esclavos del placer, del poder y del tener. Tal vez, con esta dinámica te acordaste de alguien que te engaño, que te sedujo con falsas promesas; pero nadie mencionó al gran engañador: Satanás. Él es quien está detrás y dentro de todo mal que sufrimos. Es una persona real y espiritual: un espíritu maligno y malvado; poderoso, es decir, tiene mucha fuerza para hacer el mal, pues es muy inteligente, más que cualquier ser humano. El demonio miente, es el padre de la mentira, que hace falsas promesas de felicidad. Nos engañó y nos desfiguró.


El demonio roba, pues usurpa la autoridad de Dios, con la intención de tomar su lugar de rey absoluto. Mata, no quiere compartir su reinado y procura no sólo perjudicarte temporalmente, sino condenarte eternamente. Veamos lo que dice Jn 8, 44. El demonio nos presenta el pecado como algo placentero, como la solución ideal a nuestros problemas y como fuente de felicidad (drogas, alcohol, venganza, vanidad, materialismo, etc.). Un campo muy propicio para la acción de Satanás es todo lo referente al ocultismo y esoterismo: lectura de la mano, del café, horóscopos, güija, cartas, amuletos, etc. Aún más grave es el espiritismo, adivinación, curanderismo y el culto a la llamada ―santa muerte‖. Y lo más grueso de todo es el satanismo, pactos y cultos diabólicos. Todo esto esclaviza, quita la paz, rompe la armonía, destruye nuestra relación con Dios. Es abrirle la puerta para que actúe libremente en nosotros. El error está cuando el hombre decide creerle y aceptar sus propuestas engañosas. Para el hombre en estas condiciones, el pecado le parece atractivo y divertido, pero después aparecen sus consecuencias: tristeza, destrucción, relaciones conflictivas, odio, rencor, hasta que el hombre pierde su identidad, llega a ser un juguete de sus pasiones y esclavo de Satanás. Por eso el pecado nos desfigura. Nos preguntamos: ¿Qué es el pecado? En griego se dice hamartía y significa fallar en el objetivo. Es el peor error del hombre y de la mujer. El Catecismo de la Iglesia Católica en el n. 1849 y 1850, lo describe así: Es una falta contra la razón, la verdad, la conciencia recta, es faltar al amor verdadero para con Dios y para con el prójimo, a causa de un apego perverso a ciertos bienes. Hiere la naturaleza del hombre y atenta contra la solidaridad humana. Ha sido definido como ―una palabra, un acto, o un deseo contrario a la ley eterna. El pecado es una ofensa a Dios. El pecado se levanta contra el amor que Dios nos tiene y aparta de Él nuestros corazones. Como el primer pecado, es una desobediencia, una rebelión contra Dios por el deseo de hacerse como dioses‖. El pecado es amor a sí mismo hasta el desprecio de Dios. Por esta exaltación orgullosa de sí, el pecado es diametralmente opuesto a la obediencia de Jesús, que realiza la salvación. Podemos afirmar lo siguiente: El pecado es querer ser como Dios y tratar de usurpar su Reino. Hay pecado cuando el hombre no acepta su realidad de criatura y quiere vivir y actuar como si fuera Dios: Creador, omnipotente, dueño de todo, poderoso, autosuficiente y legislador.


El pecado es no creerle a Dios. Y en este caso el hombre no confía en Dios ni en su plan maravilloso. Quiere obtener la felicidad por sus propios medios, de acuerdo a sus deseos, siguiendo sus propios impulsos (Rom 14, 23). El pecado es rebelión contra Dios. A través de él, el hombre se separa e independiza de Dios. Al final intenta tomar el lugar de Dios mismo. En este momento el evangelizador cuenta, a grandes rasgos, la historia de Absalón (2 Sam 15-18). Luego pide que compartan las siguientes preguntas: ¿Cuál es tu Hebrón, el territorio o área de la vida donde te has proclamado rey, contra tu Padre Dios? ¿Cuál es la encina dónde estás enredado? Después de compartir, se efectúa el siguiente recurso: MI REINO, con el cual se pretende sensibilizar a los participantes para comprender que todos hemos usurpado el reino. Todos tenemos un reino donde somos autosuficientes, soberanos, dueños de todo, legisladores y jueces. Un área donde somos el centro y controlamos todo lo demás. Un territorio donde nadie, ni Dios puede entrar. El evangelizador se pone una corona sobre la cabeza, haciendo contraste con la Kipá del tema anterior, y dice arrogante: ―No necesito que Dios me proteja. Yo soy el legislador que determino lo bueno y lo malo, lo que me conviene y me beneficia. Ya no dependo de Dios. El dinero, el trabajo, las personas, los afectos etc., todo gira alrededor de mí‖. Nuestro reino está compitiendo con el Reino de Dios y la consecuencia es la muerte. Todo pecado, porque es apartarse de la fuente de vida que es Dios, tarde o temprano produce muerte. No cabe la menor duda, el hombre tiene un gran enemigo que es más fuerte e inteligente que él, a quien no puede vencer solo (Mt 12, 29). Por lo tanto, me privo de la herencia de Dios, puesto que el pecado me impide vivir como heredero. Todos somos pecadores, aunque unos cometan más pecados que otros o aunque sean diferentes los pecados que unos y otros cometemos. Se saca a colación el texto Rom 3, 10 – 12. Es larga la lista de pecados que se dan, unos públicos otros personales: los prostíbulos y cantinas, los que roban, matan, violan y que caen al fango del pecado; los borrachos, drogadictos y adúlteros; los traidores, etc. Se enlodan y enlodan a los demás. Su pecado es tan obvio, que no lo pueden ocultar, aunque se disfracen. Los fariseos, sepulcros blanqueados; que son los que no reconocen su pecado y se revisten con un piel de oveja, gente que se canoniza a sí mismo, pero que, en el fondo, es un sepulcro blanqueado. Externamente todo parece limpio y perfecto, pero por dentro, está podrido y sucio.


El evangelizador puede hacerse esta pregunta: ¿A cuál pertenezco? Y tú, ¿a cuál perteneces? (Se deja un minuto de silencio para reflexionar. Concluye

haciendo este comentario): El drama consiste en que ninguno de los dos se puede salvar. Todos, hombres y mujeres somos incapaces de salvarnos por nuestros propios medios, obras buenas o buena voluntad. Cuando la persona intenta pagar su salvación, es como si la pagara con dinero falso. Cada vez que intenta llegar al cielo, sucede lo de la ―Torre de Babel‖: se produce la confusión. Entre más intenta salvarse, tanto más se pierde (Mt 16, 25). C. APLICACIÓN Formar dos equipos para leer en un primer momento y luego compartir: Un grupo lee la parábola del trigo y la cizaña (Mt 13, 24 – 30). La meta es descubrir cómo presenta Jesús el misterio del mal en el mundo. El otro grupo lee la parábola del fariseo y el publicano (Lc 18, 9 – 13). La meta es descubrir la actitud del fariseo y del publicano: ¿Cuál de los dos reconoce sus limitaciones para recibir la ayuda adecuada? REFLEXIÓN PERSONAL: ¿Por qué no vivo la vida de Dios? Rom 3, 23. ¿Qué le sucede al que quiere salvarse por sí mismo? Mt 16, 25. Se realiza un plenario y se pueden hacer una o dos conclusiones. El evangelizador presenta cada uno de los recursos utilizados en el encuentro: Corona, cadena y candado, para que cada uno se identifique con uno de estos recursos. Terminamos recitando el salmo 50.


Sesión 3 LA SALVACIÓN EN JESUCRISTO OBJETIVO DE LA SESIÓN: Presentar a Jesús muerto, resucitado y glorificado como el único camino de salvación para que los misioneros lo presenten con gozo después de experimentarlo. IDEA FUERZA: Nuestro Señor Jesucristo fue enviado para salvar a la humanidad, hoy lo sigue haciendo a través de la Iglesia que ofrece a todos, los manantiales de gracia que Él mismo le ha confiado. NOTAS PEDAGÓGICAS  Tomar en cuenta que este encuentro forma parte de la secuencia de los anteriores.  Poner énfasis en los hechos que Jesús realizó para salvarnos y en cómo nos salvó.  Cartelones, Cerillos, Biblia, Crucifijo y el Catecismo de la Iglesia Católica. ORACIÓN INICIAL Mírame, oh mi amado y buen Jesús, postrado a los pies de tu divina presencia. Te ruego y suplico con gran fervor, te dignes grabar en mi corazón sentimientos vivos de fe, esperanza y caridad, arrepentimiento sincero de mis pecados y propósitos de nunca más ofenderte. Mientras yo, con todo el amor y dolor de que soy capaz, considero y medito tus cinco llagas, teniendo en cuenta aquello que dijo de ti, el profeta David: "Han taladrado mis manos y mis pies, y se pueden contar todos mis huesos". INTRODUCCIÓN En el primer encuentro experimentamos el amor de Dios, en el segundo descubrimos el origen del pecado y lo rechazamos. Hoy vamos a conocer la noticia más maravillosa, no solo de nuestra vida sino de toda la historia. La salvación de Dios en Jesucristo.


A. VEAMOS NUESTRA REALIDAD ¿Cuál es la mejor noticia que has recibido en tu vida? ¿Hay esperanza para el hombre? ¿Quién podrá salvarlo? ¿El amor de Dios podrá hacer algo? B. DESARROLLO Como el hombre no pudo salvarse, la solución a su problema vino de Dios. Él tomó la iniciativa para salvarlo a través de un plan maravilloso. -

Tanto amó Dios al mundo que le dio a su Hijo único, para que todo el que crea en él no perezca, sino que tenga vida eterna (Jn 3,16 ). Se llama Jesús que significa: Dios salva (Mt 1 ,21 ). Él es la salvación de Dios para todos. Hace en todos lo que nosotros éramos incapaces de hacer.

Vence a Satanás: Jesús es el descendiente de la mujer del Génesis, que aplasta la cabeza de la serpiente (Gen 3, 15). Jesús ha derribado y destruido el reino de Satanás en este mundo (Jn 1, 29). Perdona el pecado y libera de la muerte. Jesús es el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo (Jn 1, 29). Murió por nuestros pecados (1 Cor 15, 3). Nos liberó del poder del pecado (Rom 6, 22). ¿Cómo fuimos salvados? Dios, porque nos ama, tomó la iniciativa para hacer lo que nosotros no podíamos: envía a su Hijo único para realizar la misión de salvar a todos los hombres. Jesucristo no vino a buscar a los justos sino a los pecadores. En Jesucristo, Hijo de Dios hecho hombre, muerto y resucitado, se ofrece la salvación a todos los hombres (Leer catecismo de la iglesia Católica nº 613). Mediante la muerte. Jesús muere, como Buen Pastor, voluntariamente por nosotros y en nuestro lugar (Jn 10, 18). Se entrega por nosotros como signo de amor pleno: dar la vida por el que ama (Jn 15, 13). Nos da su vida a nosotros y por nosotros: me amó y se entrego por mí (Gal 2, 20). Sobre nosotros pesaba la pena de muerte como consecuencia del pecado, pero Jesús muere en nuestro lugar. Su sangre inocente nos lava y purifica de todos nuestros pecados: La sangre de Cristo, que por el Espíritu eterno ofreció a sí mismo a Dios, purifica nuestra conciencia de las obras muertas para rendir culto a Dios vivo (Heb 9, 14).


Jesús es inocente, sin mancha ni pecado: por eso es capaz de limpiarnos del pecado y librarnos de la muerte. El siervo sufriente de Isaías carga el castigo que nos trae la paz y con sus heridas hemos sido justificados. Por sus llagas hemos sido curados (Is 53, 5b). En este momento el evangelizador aplica el recurso didáctico: Jesús pecado, con este recurso se desea mostrar cómo Jesús nos salva del pecado. Lee 2 Cor 5, 21 y hace una reflexión sobre lo afirmado por San Pablo: Al que no tenía pecado (Jesús), Dios lo hizo pecado (traducción literal del griego, que no se debe suavizar). ¿Por qué y para que hizo Dios esto que parece escandaloso? El evangelizador muestra los cartelones y hace la reflexión: Cartelón 1: En el lado A se escribe JUAN. En el lado B se escribe PABLO, o se puede ejemplificar con una persona que tiene dos nombres. Todo lo que le sucede a JUAN, le sucede a PABLO. Cartelón 2: en forma de cruz. En el lado A se escribe JESUS. En el lado B se escribe PECADO. Todo lo que le sucede a Jesús, le va a suceder al pecado, porque están identificados en la cruz. Se quema el cartelón 2 para simbolizar la muerte de Jesús en la cruz. Al morir Jesús, el pecado queda reducido a cenizas. MENSAJE: Muriendo JESÚS en la cruz, murió también el PECADO en ella, pero al tercer día resucitó Jesús de entre los muertos y el pecado quedo sepultado en la tumba del calvario. Mediante su resurrección vence los peores enemigos del hombre: -

A Satanás: Ahora el príncipe de este mundo será echado fuera (Jn 12, 31). Al pecado: Cristo te liberó de la ley del pecado (Rom 8, 2). A la muerte: La muerte devorada en la victoria. ¿Donde está, oh muerte, tu aguijón? Gracias sean dadas a Dios que nos da la victoria por nuestro señor Jesucristo (1 Cor 15, 54-55).


Por la glorificación de Jesucristo el hombre se vuelve a unir con Dios: Se reconstruye el puente que había sido roto por el pecado. Por la encarnación del hijo de Dios, Dios ha hecho su morada en medio de nosotros. Él es el Emmanuel; el Dios con nosotros (Mt 1, 23). Con Jesús, podemos estar sentados a la derecha del Padre y en plena comunión con la divinidad. En Jesucristo ya participamos de su herencia (Heb 1, 2) porque somos hijos de Dios: ―Dios, rico en misericordia, por el grande amor con que nos amó, estando

muertos a causa de nuestros delitos, nos vivificó juntamente con Cristo. Por gracia hemos sido salvados y con él nos resucitó y nos hizo sentar en los cielos en Cristo Jesús‖ (Ef 2,4-7). Yo he venido para que tengan vida y la tengan en abundancia (Jn 10,10). Donde está Cristo, allí está la vida (San Ambrosio- Catecismo Iglesia Católica - 1025). Él da verdadero sentido a la existencia humana e instaura la paz en todas sus dimensiones (Ef 2, 17). Hay un único Salvador, Jesús: Jesús es el salvador anunciado por los profetas… les anuncio una gran alegría… Hoy ha nacido en la ciudad de David un Salvador (Lc 2, 10-11). Jesús no solo es un Salvador, sino el único Salvador entre Dios y los Hombres. No hay bajo el cielo otro Nombre dado a los hombres por el que nosotros debamos salvarnos (Hech 4, 12). - Es el único salvador que excluye cualquier otro medio de salvación. - Cristo es el único Salvador de la humanidad (Redemptoris Missio 5). - Salvador exclusivo y excluyente, porque Él es suficiente. (1TM 2,5). C. APLICACIÓN Repartir en tres grupos a los participantes y dar a cada grupo un texto:   

Texto 1: Jn 8, 3-11 (Paz consigo mismo). Texto 2: Lc 19, 1-10 (Paz con los demás). Texto 3: Lc 23, 29-43 (Paz con Dios).


Descubrir cómo cada uno de los personajes recibe, en abundancia, la vida traída por Jesús. Al mismo tiempo responderán la siguiente pregunta: ¿En qué consiste la nueva vida para mí y para mí sociedad?

El evangelizador motiva con las siguientes palabras u otras: Si te falta algo (paz contigo, con los demás o con Dios), Jesús te ofrece plenitud de vida, si te sobra algo (un peso, una deuda, algo que tú ya no puedes soportar), entrégalo a Jesús para que te libere. Da el tiempo suficiente para que cada participante interiorice la reflexión confrontando su vida y concluye: entrégale todo a Jesús en la cruz, para que te libere. Concluimos besando el crucifijo, mientras tanto se entona un canto de resurrección.


Sesión 4 LA FE OBJETIVO DE LA SESIÓN: Descubrir que la fe es un regalo de Dios, que hemos

recibido para adherirnos a la persona de Cristo, para que se luche a través de la vida y perseveremos en ella, dando respuesta permanentemente. IDEA FUERZA: La fe es creerle a Dios y depender totalmente de Él. NOTAS PEDAGÓGICAS  Amar y creer en Jesús es la garantía de profesarlo cada día por medio de nuestras obras.  Copias de la oración y del juramento, vela, Biblia, Catecismo de la Iglesia Católica y la imagen de un Cristo Resucitado, incienso y el incensario. ORACIÓN INICIAL Padre, me pongo en tus manos, haz de mí lo que quieras, sea lo que sea, te doy las gracias. Estoy dispuesto a todo, lo acepto todo, con tal que tu voluntad se cumpla en mí, y en todas tus criaturas. No deseo nada más, Padre. Te confío mi alma, te la doy con todo el amor de que soy capaz, porque te amo. Y necesito darme, ponerme en tus manos sin medida, con una infinita confianza,

porque Tú eres mi Padre. Amén


INTRODUCCIÓN La propuesta de salvación ya la hizo Jesús, pero cada persona debe dar una respuesta. Dios ya nos salvó en Cristo Jesús pero, ¿Por qué esa salvación no se manifiesta en el mundo, en la sociedad, en la Iglesia y en las personas? De esta respuesta depende tu felicidad en este mundo y en el otro.

A. VEAMOS NUESTRA REALIDAD Abrir el dialogo con las siguientes preguntas: ¿Recuerdas quién ha sido la persona que más ha confiado en ti? ¿Recuerdas cuál ha sido tu actitud frente a la persona que ha tenido más confianza en ti? B. DESARROLLO Hemos escuchado que la salvación, Cristo ya nos la ha dado, pero, ¿hoy cómo la hago mía? El apóstol san Pablo lo expresó muy claro: La completa salvación la obtiene por Jesucristo todo el que cree (Hch 13, 39). El carcelero de la ciudad de Filipos formuló una pregunta clave a Pablo y Silas: ¿Qué tengo que hacer para salvarme? Ellos respondieron: Ten fe en el Señor Jesús y te salvaras tú y tu casa. En la Epístola a los Romanos, Pablo precisa lo que a nosotros nos corresponde hacer para salvarnos: Si confiesas con tu boca que Jesús es el Señor y crees en tu corazón que Dios le resucitó de entre los muertos, serás salvo (Rom 10, 9). ¿Cómo nos salvamos por la fe? La fe no consiste en creer en Dios, pues hasta Satanás cree en Él. Sino creerle a Dios. No es creer en algo, sino en Alguien. Por ejemplo la fe de María: Cuando Dios le propone su plan de salvación, Ella responde: Yo no sé como pueda suceder esto, pero yo te creo. ¡Cuentas conmigo! Esta fe abrió la puerta de salvación para el mundo entero. La fe es creer en una Promesa de Salvación. Confiar en que Dios cumple sus promesas y entregarse sin límites a Él. La fe, es la garantía de lo que se espera y certeza de las cosas que no vemos Heb 11,1. La fe nos lleva a vivir y actuar de acuerdo a lo que creemos. Si no fuera así, la fe sería una simple ideología. Si verdaderamente creemos que Jesús pasó de la muerte a la vida, abracemos su cruz salvadora para morir con él al pecado y resucitar con él a la nueva vida. El evangelizador lee el número 153 del catecismo. ―La fe es una gracia‖.


Concluida la lectura relata la siguiente historia: ―Una noche regresaba el padre a su casa en medio de sirenas y carros de bomberos. Se sorprendió porque era su casa la que ardía en llamas consumiendo su patrimonio, pero sobre todo amenazando la vida de los suyos. La madre había logrado poner a salvo a sus hijos mayores, pero la hija menor había quedado atrapada por el fuego, a quien el instinto de conservación, la hizo subir al techo. El padre la miraba desde abajo porque era iluminada por las llamas y le gritaba: ―Hija, hijita, tírate del techo; aquí estoy yo para recibirte‖. Sin embargo, ella tenía una gruesa cortina de humo que le impedía mirar a su padre y le argumentaba: - Pero no te veo padre, no veo nada - Aquí, hijita, donde escuchas mi voz, aquí estoy. Ten confianza y tírate al vacio. Te recibo con los brazos abiertos. Si creemos nos tiramos. Se lee Rom 4, 1-25. San Pablo afirma que la fe que salva es como la fe de Abraham, la cual consiste en: - Creerle a Dios que lo llamó para ser padre de un gran pueblo y bendición para todas las naciones, cuando tenía 70 años (4, 3). - Creerle a Dios que llama a todas las cosas que no son para que sean (4,17). - Esperar contra toda esperanza, cuando Dios le prometió tierra y descendencia (4, 18). - No vacilar, a pesar de las incapacidades (4, 19). - Llenarse de fortaleza en las dificultades (4, 20). - Dar gloria a Dios en los momentos difíciles (4, 20). - Creer que Dios es poderoso para cumplir sus promesas (4, 21). - Estar seguro que Dios puede resucitar a los muertos (4, 17). Los abundantes frutos de la fe y saber experimentar la salvación, nos capacita a vivir como salvados (Rom 4, 1-25). A los que creen, se les da el poder de llegar a hacer hijos de Dios (Jn 1, 12); y también son herederos. Por eso, hemos de vivir y expresar nuestra fe para experimentar la salvación, en resumen, si confiesas con tu boca que Jesús es Señor y crees en tu corazón que Dios lo resucitó de entre los muertos, serás salvo. Pues de corazón se cree para conseguir la justicia y con la boca se confiesa para conseguir la salvación (Rom 10, 9). El evangelizador dirige una oración y todos lo van siguiendo manteniendo la mano derecha en alto como un juramento o profesión de fe:


-

Creo en el amor de Dios que tanto me amó, que me dio a su único hijo, para que creyendo en él, no perezca sino que tenga vida eterna. Creo que Dios envió a su Hijo, no para juzgarme ni condenarme, sino para salvarme por él. Reconozco que soy pecador y que no me puedo salvar por mí mismo. Confieso a Jesús como mi único salvador. Creo que Jesús tanto me amó, que dio su vida por mí. Creo que resucitó de entre los muertos y venció a Satanás, al pecado y a la muerte. Creo que fue glorificado por Dios Padre y en Él tengo la garantía de mi salvación. Creo y confieso que no hay otro Nombre dado a los hombres por el cual podamos ser salvados. Creo que no necesito ningún otro salvador. ¡Jesús de Nazaret, declaro públicamente que tú eres mi único salvador!

C. APLICACIÓN El evangelizador invita a los participantes a responder de forma personal las siguientes preguntas: ¿La fe es creer en una persona? ¿La fe es creer en cosas que no estoy viendo? ¿La fe tiene que ver con la vida? En equipo reflexionar: ¿Qué le pasa a quien cree en Jesús?

Posteriormente iluminarán sus respuestas con los siguientes textos: Mc 16, 16; Jn 11, 25; Hch 13, 38 39. Se finaliza haciendo una procesión para besar la imagen del Resucitado y cada uno coloca una pizca de incienso en el incensario mientras se entona un canto.

Formacion misionera  
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