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ARQUIDIOCESIS DE COCHABAMBA VICARIA DE PASTORAL MODULO 3

Pbro. J. Federico Torrico F VICARIO GENERAL

Cochabamba, 15 de septiembre de 2005


ECLESIOLOGÍA Rama de la teología que estudia sistemáticamente el origen, la naturaleza, los rasgos distintivos y la misión de la Iglesia. Si bien no es posible encontrar en la Biblia una eclesiología clara, el Nuevo Testamento ofrece diversas imágenes de la Iglesia, como las de esposa de Cristo (Ef. 5,25-32), cuerpo de Cristo (Rm. 12, 4-5; 1Cor. 12, 12-27), templo del Espíritu Santo (1Cor. 3,16 ; 6,19), o familia y morada de Dios (Ef 2, 19-22)1 ORIGEN E HISTORIA DE LA IGLESIA El origen de la Iglesia, de la comunidad cristiana, surge como: • Prolongación de la comunidad de discípulos de Jesús y de los Doce (Hch. 1, 1440; Mc. 16,7). • Estilo de vida de los Doce, que habían experimentado la Resurrección de Jesús y el envío del Espíritu (1Cor. 15, 3-7) • Comunidad que se auto-comprendía como Iglesia Universal (asamblea santa de Dios en aquella ciudad), que no es el Reino anunciado, pero lo hacen presente en la historia en espera de la consumación final (1Cor 1,2; 2Cor. 1,1); (Ef. 1,22). Son estas vivencia y experiencias de fe y vida, que dan auge a una misión concreta: Anunciar el Reinado de Dios aquí y ahora (Mt. 28, 18-20); llevando el Kerigma como anuncio de Buena Nueva. Así nace la historia de la Iglesia en sus diversas etapas (Lc. 12,32; 22,29s; Mc.1,14-15.38-39). 1. Iglesia del siglos I al III.Iglesia que en sus primeros siglos, es perseguida, no solo por el Imperio de la época sino también por los Judío, que veían en esta pequeña nueva comunidad, una amenaza para su religión. a) Perseguido por los judíos.- Poco antes del año 44, en tiempos de Agripa, ya se iniciaba esta persecución siendo ajusticiado Santiago Zebedeo y Pedro encarcelado, pero la borrasca pasó pronto. Comenzó así la DIASPORA y la ofensiva de los judíos contra los llamados cristianos quienes sufren presión de las autoridades romanas, y judías. (cf. Hch 14, 19; 17, 5s; 18, 12-17). En medio de polémicas durísimas, judíos y cristianos se disputaban ser los auténticos herederos de las promesas divinas y el verdadero Pueblo de Dios. b) Perseguidos por el Imperio.- A partir del año 64, con Nerón, cambian las cosas. Empiezan una época de persecuciones esporádicas, en la que se aplica a los cristianos la legislación penal vigente y la vía de la coerción. El 64-67 son ajusticiados Pedro y Pablo. A principios de siglo III el emperador Severo, da el primer edicto dirigido contra los cristianos. Las grandes persecuciones de mediados de siglos III e inicios del IV (Decio, Valeriano, Diocleciano), son la última desesperada reacción de un imperio pagano, en crisis, contra la Iglesia que ha conseguido una gran penetración social.

1

Collins, Gerald O’, Farrugia Edward. Diccionario Abreviado de Teología Verbo Divino. Navarra. 2002.


2. Iglesia de los siglos IV al X El siglo IV supone un cambio fundamental. CONSTANTINO concedió la legalización a la Iglesia cristiana (Edicto de Milán, año 313) y otorgó privilegios al clero. Entonces Constantino, es decir, el Estado, empezó a intervenir en la vida de la Iglesia. Nacía así la Iglesia Católica de Estado, no sin la resistencia de muchas comunidades. La religión cristiana pasa a ser cuestión de Estado y el Dios cristiano se convierte en Protector (dios) del Imperio. La palabra IGLESIA dejó de indicar la comunidad concreta, para designar toda la sociedad legalmente cristiana. Se multiplican los bautizos pero mengua la evangelización y el convencimiento. El pueblo degenera en la pasividad y el ritualismo. Simultáneamente, a partir del año 1000, aparecen por toda Europa, pequeños grupos inspirados en el Evangelio y con el proyecto de practicar y hacer vida la Buena Noticia del Reino. Así aparecen diversos movimientos con sus respectivas características y nombres: los “pobres católicos”, los “pobres de Cristo”, los “apostólicos” y los seguidores de Francisco de Asís. 3. Iglesia de los siglos XVI al XIX Es la época que caracteriza a la Iglesia de la Contrarreforma. Una Iglesia que “milita” en éste mundo en favor de la causa de Dios. Sus funciones y relaciones tienden a concebirse y realizarse como polémicas, actuaciones de una cruzada contra las fuerzas del mal. La ruptura de la unidad de la cristiandad producida por la Reforma Protestante abre un doble frente de resistencia y defensa de la fe y de recuperación de la unidad perdida. La Iglesia se pone en pie, dispuesta para la acción. Se da una prodigiosa multiplicación de las familias religiosas. 4. Iglesia de los siglos XIX al XX Esta etapa es claramente eclesiocéntrico. O no se habla del Reino, o éste se identifica prácticamente con la Iglesia, que se define como una “Sociedad Perfecta” que posee todos los medios intrínsecos para su misión sobrenatural, ya que ella es el “Arca de la Salvación”. La Iglesia se siente segura y firma condena a cuantos la ignoran. Imagen de la Iglesia Piramidal que se manejaba en este tiempo:

Papa Obispos Sacerdotes Religiosos (as) Seglares (Laicos)


Es una Iglesia a la defensiva y a espaldas de la dinámica histórica. Después de la Revolución Francesa, el papado refuerza su poder espiritual y dogmático y la Iglesia adopta una postura antidemocrática, anti-laical y antirrevolucionaria, cerrándose a las aspiraciones de la modernidad. A medida que la cristiandad ha ido retrocediendo el mundo ha alcanzado autonomía e independencia de la Iglesia, ésta se ha sentido obligada a multiplicar sus Instituciones, con un sentido no sólo de suplencia y ayuda asistencial, sino, sobre todo, confesional y apostólico, y con un claro restauracionismo. 5. Iglesia de Comunión (Vaticano II) Si el modelo eclesiológico preconciliar estaba centrado en la autoridad y el poder, el del Vaticano II se centra en la COMUNIÖN: es una eclesiología de la Comunión con Dios que sólo puede ser vivida en comunión con los demás. Logros: -

Frente al clericalismo anterior, que reducía prácticamente la eclesiología a la jerarquía, el Vaticano II introduce la noción bíblica de PUEBLO DE DIOS (LG 2). La dimensión jerárquica no queda evidentemente negada, pero sí enmarcada dentro del Pueblo de Dios y a su servicio (LG 3). Hasta el primado del Papa se sitúa en el marco de la colegialidad episcopal.

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Frente a la eclesiología triunfalista típica de la cristiandad, la del Vaticano II establece que el Reino no se identifica con la Iglesia y que ésta camina hacia la escatología (LG 2), y confiesa que ella misma, aunque santa, necesita de una continua purificación (LG 8,4).

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Frente a la visión jurudicista de la Iglesia, concebida como una Sociedad perfecta, el Vaticano II nos ofrece una visión de la Iglesia como MISTERIO enraizada en el Misterio Trinitario (LG I) y especialmente vinculada con el Espíritu (LG 4; AG 4), con pluralidad de carismas (LG 12).

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Esta eclesiología de Comunión adopta, también, una postura ante el mundo. Estamos lejos de una actitud de autosuficiencia, desprecio o condena.

Todo el concilio respira un ambiente de diálogo, de acercamiento al hombre de hoy, de servicio a la humanidad, haciendo suyos los sufrimientos y esperanzas del hombre actual (GS 1). Acercamiento que se hace extensivo a los hermanos de otras confesiones cristianas, e incluso a otras religiones (LG. 15, 16).


Imagen de la Iglesia Comunión:

PUEBLO DE DIOS PAPA

LAICOS

SACERDOTES

RELIGIOSOS

OBISPOS

El Ser de la Comunidad Cristiana (Naturaleza de la Iglesia) •

El Misterio de la Iglesia.- la Iglesia es una realidad a la que sólo podemos acceder desde la fe; teniendo en cuenta que: o La Iglesia, manifiesta y hace presente la salvación a todos los hombres. Debiendo así expresar en sus manifestaciones externas su realidad profunda a través de la comunión de vida, oración, el compartir los bienes, la escucha de la palabra y la celebración de los sacramentos. Desde toda esta realidad vive en el ahora el acontecimiento de salvación. o La Iglesia Sacramento Universal de Salvación, el Concilio Vaticano II (1962-1965) enseña que la Iglesia es, en Jesucristo, el Sacramento, es decir, el signo y el instrumento, de la salvación universal del hombre (LG 1,9; GS 42; LG 1). Imágenes de la Iglesia, que describen y expresan aspectos complementarios de su esencia. o o o

Pueblo de Dios de la Nueva Alianza, con unas dimensiones de carácter: histórico, comunitario, ministerial, salvífico, cultual. Cuerpo de Cristo, en el que todos los creyentes viven unidos recibiendo la vida de su Cabeza que es Cristo. Templo de Dios en el Espíritu, que la hace presencia activa de Dios en el mundo y en la historia.


Puebla, nos dice: “de ahí que la Iglesia haya recibido la misión de anunciar e instaurar el Reino en todo los pueblos. Ella es su signo. En ella se manifiesta, de modo visible, lo que está llevando a cabo silenciosamente en el mundo entero. Es el lugar donde se concentra al máximo la acción de Padre, que en la fuerza del Espíritu de Amor busca solícito a los hombres, para compartir con ellos (un gesto de indecible ternura) su propia vida trinitaria. La Iglesia es también el instrumento que introduce el Reino entre los hombres para impulsarlo hacia su meta definitiva” (Cf. Puebla, 227).

CRISTOLOGIA Cristología.Es la interpretación teológica de Jesucristo, que aclara sistemáticamente quién y qué es para todos los que en él creen. El Nuevo Testamento contiene varios enfoques cristológicos de Jesús, aunque menos sistemáticos. Cristología desde abajo.- expresión con la que se alude a la clase de cristología desarrollada a partir de un examen de la historia humana de Cristo, sobre todo como es presentada en los evangelios sinópticos. Cristología desde arriba.se suele denominar así la clase de cristología desarrollada a partir del tema del Logos ó Hijo de Dios preexistente, que descendió a nuestro mundo (Jn 1,14). Cristología funcional.- que atiende preferentemente a la actividad salvífica de Cristo por lo cual coincide en buena medida con la soteriología. Implica necesariamente, sin embargo, una cristología ontológica, centrada en quién y qué es Cristo en sí. Jesús y el Evangelio.El evangelio es la buena noticia de la salvación y liberación que Dios ha realizado por medio de Jesús, el Mesías. Este evangelio es buena noticia para los pobres, porque anuncia no sólo en reino futuro en la otra “vida”, sino además la nueva sociedad que Dios quiere establecer en este mundo. Lo que se expresa y refleja, en cada evangelio, es la experiencia de fe de la comunidad que lo elaboró y lo hizo posible. Por eso lo que nos interesa, al leer cada evangelio, es descubrir la experiencia de fe que en él se refleja. El Proyecto de Jesús.El centro de la predicación y del mensaje de Jesús fue el Reinado de Dios. Por consiguiente, su proyecto fue establecer en el mundo este reinado. Hablar del reinado de Dios es implantar en el mundo y entre los hombres la soberanía de Dios. Esta soberanía se debe entender a partir de la idea de justicia. El reinado de Dios es el proyecto de una nueva sociedad en la que se establece la igualdad sin atentar contra la libertad en una auténtica fraternidad. La Comunidad de Discípulos.-


Cuando Jesús empieza a predicar el reinado de Dios, reúne una comunidad de discípulos para la vivencia concreta de ese reinado. El programa de vida de la comunidad, está en la opción por los valores del Reino de Dios, contenidos en las bienaventuranzas. Frente a los valores del dinero, el poder y el prestigio, Jesús ofrece el compartir, la solidaridad y el servicio como actitudes fundamentales de los creyentes. La Personalidad de Jesús.Jesús actúa en su vida como un hombre libre e independiente de las tradiciones y de los grupos de su pueblo, de la autoridad y especialmente del sistema religioso. Sitúa al hombre y a la vida por encima de la ley. Para él no hay más ley que el amor. El culto verdadero es la propia vida del hombre que se entrega al amor sincero y leal. Toda la vida de Jesús se consagra al bien de los demás. Tiene predilección por los más necesitados. Acoge con una actitud positiva y abierta a todos lo hombres a los que la sociedad legalista judía discriminaba y los creía fuente de impureza: publicanos, pecadores, prostitutas, los pequeños. Jesús nos revela el verdadero rostro de quien él llama ABBA, la experiencia de Hijo la expresa en la entrega total a su voluntad. Su muerte será la prueba más clara de su fidelidad al Padre. La Muerte de Jesús.Jesús quebrantó repetidas veces algunas leyes del judaísmo, cuya violación estaba sancionada con la pena de muerte. Se enfrentó continuamente con los dirigentes del judaísmo especialmente al final de la vida pública, en Jerusalén. La razón última de la condena a muerte está en la afirmación solemne que hace Jesús ante el tribunal religioso de que él es el Mesías y el hijo de Dios Bendito. En el nuevo Testamento hay tres interpretaciones de la muerte de Jesús. La más antigua es la que ve en Jesús el Profeta Mártir avalado por Dios. La segunda interpretación ve la muerte de Jesús como el plan divino de la salvación. La tercera ve en el acontecimiento la muerte expiatoria del hijo de Dios, que así redime a la humanidad. La Resurrección de Jesús.La resurrección de Jesús se presenta, en los escritos del Nuevo Testamento, como un hecho incuestionable, avalado por una enorme cantidad de testimonios. Los argumentos en que se basa este hecho son el sepulcro vacío y, sobre todo, el testimonio de las apariciones a los discípulos. La resurrección no es el retorno a esta vida, sino la superación de la condición mortal del hombre en la vida eterna. La predicación de Cristo resucitado causó la persecución de los cristianos, porque era lo mismo que afirmar que Dios le había dado la razón a Jesús y se le había quitado a sus enemigos. Predicar la resurrección hoy es afirmar que Dios está a favor de quien sigue el camino del Evangelio. El Hombre Nuevo.Los cristianos somos hijos de Dios, porque Él mismo nos ha dado en su Hijo su espíritu, que es su misma vida y su mismo amor. Esta realidad implica dos consecuencias: en primer lugar, una experiencia fundamental de cariño entrañable, de seguridad y de confianza en Dios, que se expresa en la palabra ABBA; en segundo lugar, el cristiano Hijo de Dios, tiene que


reproducir en su vida y en su comportamiento los rasgos de Jesús, el Hermano Mayor, lo que significa que tiene que imitar al Padre del cielo en su amor generoso y universal. El Seguimiento de Jesús.La relación fundamental del creyente con Jesús se expresa en los evangelios mediante el seguimiento. La idea de imitar a Jesús no aparece en los evangelios y es rara en el Nuevo Testamento. La imitación repliega al sujeto sobre sí mismo, mientras que el seguimiento lo abre a un destino que ha de asumir. La llamada de Jesús para el seguimiento es incondicional. Lleva consigo la tarea de entregarse al servicio del hombre y marca un destino el mismo de Jesús. El centro del seguimiento comporta una experiencia esencial: la de un encuentro personal con Jesús, que centra y orienta la vida de la persona. Además hay que asumir, el mismo compromiso de Jesús, el del servicio incondicional al hombre, servicio que lleva a la cruz, y al enfrentamiento con los poderes de este mundo. Actitudes Fundamentales del Discípulos.Las actitudes fundamentales del discípulo de Jesús son la fe, la esperanza y el amor. A partir de estas tres actitudes se puede elaborar el perfil del discípulo. La fe cristiana consiste esencialmente en la aceptación de la persona de Jesús. La esperanza cristiana tiene su centro en las promesas de Dios al hombre. Esas promesas se refieren ante todo, a la vida plena, más allá de la muerte. El centro de la vida cristiana es el amor: amor de Dios y amor a Dios, que se traduce en amor a los demás. Es fundamental comprender que el amor cristiano tiene su plena realización en el hecho comunitario.


Eclesiología y Cristología (Módulo 3)