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Pero ahora las cosas han cambiado Pero ahora las cosas han cambiado y los versos de amor no te enamoran. Ahora no te excitan los versos indecentes de Bukowski ni te derrites con la táctica de Mario Benedetti. Ya no te interesan las odas a las musas ni las ardientes metáforas con partes de tu cuerpo. Ni el recitar profético, exaltado ni los gritos, los gestos ni los golpes ni la voz maltratada del rapsoda. Ahora buscas el verso trabajado y los años de mustia reflexión. Ahora buscas el lento recitar, el fluir cauteloso del estudio, la crítica mejor argumentada. Ahora que terminas de leerme no buscas con tus ojos mi mirada Tú buscas que me quede pensativo y me cambias los versos por palabras.


Pero ahora las cosas han cambiado