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Año: Uno Número: 7 Revista Universitaria COMEGENS Heroica Ciudad de Juchitán de Zaragoza, Oaxaca. Quincena del 16 al 30 de Septiembre de 2011.

o Editorial o Columna: Clan y gens o Violencia de género…. perdón, equidad de género o Columna: Anestesia o El poder de las palabras o Espacio cultural EDITORIAL Nos congratulamos que ya tengamos otra columna de opinión, que seguramente trazará con mejor dirección el contenido de lo que aquí se publica. Enhorabuena para Anestesia, que con su humor pícaro presume ser aporte no solo intelectual, sino que además busca ser un brote de exigencias renovadas. Martín Muñoz López, amplía sus miras con una tónica que lleva el nombre de lo que bloquea el dolor, pero que además remedia todos los males de la existencia humana. Los algólogos, que convierten el dolor en tratamiento permanente, luchan todos los días en ser comprendidos por una sociedad estoica que hace del sufrimiento una expiación continua. Aquí es donde lo ascético no se nos hace lo más apropiado para sacarnos de la carne esa espina llamada salvación. Probablemente habría de dirigir nuestras miras al misticismo entendido como un estarse internalizando para obtener los privilegios del alma propia, no de un fin último. Esa es la tarea de Comegens, sin proponérselo. Por supuesto, algunas almas desgarradoras opinarán lo contrario, puesto que con su arreglo a la salvación han encontrado las formas para glorificarse en las actividades económicas, han nacido reformistas y se han permitido el mote de mercantilistas. De las posturas contrarreformistas ya no hablamos, pues tanto están imbuidos de mesianismo, que alejarse de los dogmas se les convierte en tareas irrenunciables. Para seguir hablando de modelos alternativos que difieren de lo acostumbrado, creemos que ya es conveniente que se toque en este espacio la creación de un Ombudsman universitario. Desde hace un tiempo, se viene detectando en las aulas escolares desavenencias

gratuitas entre profesores y alumnos, sobre todo, que rayan en la obsolescencia e ineficacia educativa. Un universitario recalca su papel promotor del desarrollo humano, cuando produce conocimiento, cuando renuncia a la precocidad cultural, cuando injerta variables educativas, cuando ensaya con la ciencia en su ejercicio profesional, cuando desarrolla modelos creativos pensados a partir del arte, cuando hace de su provecho intelectual un arte que busca en la civilización una respuesta a la pregunta sobre la humanidad prístina. La trascendencia de un profesor universitario no se puede limitar a sostenerse en una autoridad basada en el control, el chantaje, o su consecuencia más grave: la venganza. Tampoco a los alumnos, nos debe tomar por sorpresa las consecuencias de una deficiente argumentación, megalomanía, o su consecuencia más grave: la mitomanía. La universidad debería ser el punto de reunión de una puesta en escena sin reglas unidireccionales, más bien, debería ser la reunión consensada de acuerdos que pasen a formar parte de una versión republicana de la asamblea, su sistema de delegados y el compartir entre el disentimiento, la cordura y la apertura de la participación ciudadana. Un cuerpo técnico normativo, debería trabajar técnicamente los principios que vendrían a ser la levadura que levantaría tal supuesto de dinámica ocupacional. Trabajar en un órgano de mediación, por consiguiente, evitaría: fracaso y deserción escolar, rezago educativo, inversión de tiempo pensada en un problema personal y en una relación forzada, el establecimiento de una ética difuminada, experiencia basada en frustración, conformismo y resentimiento, entre otras consideraciones.


Publicación autónoma del colectivo Comegens

CONSEJO EDITORIAL José Noé Mijangos Cruz Giovanny Cipriano Solórzano Martín Muñoz López Sofía Ninel Zamudio Pérez COLABORADORES Ma. Enriqueta Valdés H. Minerva Cruz Loyo Elvia Orquídea Torres López Arnefer López Aparicio Cynthya López Santiago Enrique Chan Morales Miriam del Carmen Martínez Orozco Arcelia Bailón Reyes Bertha Aideé López Martínez German Ramírez (Bichooxhe huiini) Amilcar Vicente Meneses Bia´ni Madsa´ Juárez López Amalia Cruz Herrera FOTOGRAFIA Martín Muñoz López Bia´ni Madsa´ Juárez López EMAIL comegens@yahoo.com.mx

Hablando de relaciones comprensivas entre profesores y alumnos, hemos pensado que la disidencia no sólo es beneficiosa en una relación, sino que incluso es el elemento más natural en la dinámica del orden social. Por eso la deslealtad, amén de que se le connota con males graves como la traición a la patria, no consideramos que tenga que ser escarmentada con ese tono dramático del legalista que se aprovecha de una ilegitimidad. Existe una fotografía famosa en la que Arturo Pérez-Reverte consideró invertir el título de: “la risa de las ratas”. Se trata de una mujer que vivió un idilio con un soldado del ejército alemán, ahora capturada y vejada por la resistencia del país liberado. Exponiéndose el cuero cabelludo, fue rapada con saña y fue objeto de burlas que se hicieron confusas en la turba que la acosaba. Podemos vivir del trabajo legal, escamoteando el trabajo legítimo. Creo que ni los profesores ni los alumnos nos merecemos tal rebelión de las masas. En la película Los siete samurái de Akira Kurosawa, existe una escena en la que los samurái capturan a un prisionero —guardia de los bandidos— y lo conducen a la aldea que protegían, pero los aldeanos, sin honor, familiarizados con la matanza cobarde de samuráis heridos, piden sacrificarlo. El líder samurái les solicita que le respeten la vida, pues el prisionero pide clemencia, y es entonces cuando el anciano del lugar lo contradice señalando a una anciana que había perdido a toda su familia en una incursión de bandidos, para que a ésta se le permitiera la venganza. Ante tal situación los samurái se mantienen al margen de tal linchamiento; no entienden los aldeanos el significado de la benignidad. Nos gustaría que se armara un debate sobre el Ombudsman universitario, considerar su composición, su integración colegiada, sus atribuciones, sus resoluciones vinculantes con el medio universitario, su necesidad de ser un órgano autónomo, su naturaleza investigativa en la que debe prevalecer el carácter científico, etcétera. Nos alistamos para una mejoría de nuestros espacios vitales. La vida no se resuelve con presiones extremas, sino con trascendencia humana.


CLAN Y GENS José Noé Mijangos Cruz Recuerdo a un maestro entrañable de mi Facultad. Prácticamente, él me enseñó a redactar. Recuerdo dándole a leer mis primeros bosquejos de escritura publicados en El Sol del Istmo, en el año de 1992. Él nos recordaba el caso de la discriminación positiva que priva en nuestro país, pues cuando fue a Uruguay, se encontró a un bolero que —si nos atenemos a su descripción— tenía todo el parecido de William Levy, “blanco —decía el profesor—, bien parecido, pero con la modesta condición de bolero; no que en México ya fuera galán de telenovelas, ¿verdad?” —remataba—. Así inmortalizo a Carlos Arellano García que murió en abril de este año y, que siempre recordaré como un profesor de trato simpático y de exigencias académicas que hoy se siguen prestando para ser recomendables. Qué paradojas nos regala la vida, hoy imparto las materias que él procuró en sus alumnos. Es un verdadero honor transmitir las lecciones de Carlos Arellano García en materias como: Derecho Internacional Público, Derecho Internacional Privado y postulados deontológicos de la práctica jurídica. Algo parecido pasa con los cubanos que son sobreestimados en nuestro país. Vamos a explorar qué tan objetivas se han volcado a ser, últimamente, los quehaceres ideológicos de aquella nación. Empezaremos por decir, que el jueves 9 de junio de 2005, en mi columna Caravana con sombrero ajeno, publicada en la página 4 de El Imparcial del Istmo, daba a conocer lo siguiente: … llamar a cubanos que forman parte de un régimen que dictatorialmente ha durado más de cuarenta años en el poder, para alfabetizar a los pobladores oaxaqueños, cierra el circuito de que lo que se quiere hacer con nuestros paisanos: condicionarlos a vivir sin libertad, apegados estrictamente a los controles ideológicos de un grupo determinado… Para los estudiosos de la Ciencia Política, el reclamo democrático en materia de educación, no sólo es una decisión importante en los gobiernos, sino que lo consideran requisito previo para instrumentarlo como servicio público. James

M. Buchanan*, ha dicho lo siguiente: “La colectivización de una actividad, por ejemplo de la educación, puede ser muy conveniente en una comunidad cuyas decisiones se toman según la regla mayoritaria, pero muy indeseable en una comunidad sujeta a controles dictatoriales”. Esto basta y sobra para desacreditar esta ola de sumisión indiscriminada para una sociedad como la oaxaqueña, que se considera muy liberal, pero que en la práctica el conservadurismo florece en el gobierno y llegamos a coquetear con regímenes como el cubano, que ha resultado practicar el conservadurismo mediante una bandera socialista. El régimen de Fidel Castro ha logrado ser así, más moralista que el Papa.

En el istmo de Tehuantepec se sigue persistiendo en seguir estudios universitarios y de posgrado en la Isla. Se persiste en sostener una educación barata alentando una discriminación positiva en donde el estudiante mexicano es el beneficiario. Las consecuencias evidentes son muchas: reproducen esquemas de control ideológico una vez reinsertos a la vida profesional de su propio país; somatizan experiencias económicas, culturales y sociales, que las quieren hacer comparativas aun cuando la divisa mexicana estuvo de intermediaria y nunca se llegó a experimentar el descontento nacional, tal y como lo vive un natural de la Isla. Desean adquirir un estatus académico, cuando en realidad dicha discriminación positiva les posibilitó su estancia en Cuba, país que se da el lujo de vedar la entrada a nacionalidad diversa. Y lo más chocante, es que en realidad hicieron turismo escolar, que bien pudieron haberlo llamado así, con todas sus letras.


Ahora pasemos a revisar cómo el plus de la xenofobia nos viste de muchas maneras. Los corajes que pasan muchos paisanos por el cómo los españoles que llegaron por las compañías eólicas, seducen en tiempo record a las mujeres istmeñas, viene calibrando el ambiente de manera gratuita. Recordemos que para la diversidad, la mezcla es lo más recomendable, de tal manera que de esa forma, cuando decidan irse los españoles, nos dejarán una mujer entrenada en los juegos amatorios; perdemos el tiempo contando los deslices, que bien pueden considerarse efectos colaterales o más bien diría yo: ventajas comparativas. *

Apud, EASTON, David (compl.), Enfoques sobre teoría política (tr. José Rovira

Amengol), Bs. As., Amorrortu, 1973 (2ª ed), p. 64.

VIOLENCIA DE GÉNERO…. PERDÓN, EQUIDAD DE GÉNERO Sofía Ninel Zamudio Pérez

Nuestro estado es partícipe en un contexto social en el que la mujer es ninguneada por la figura masculina. Investigaciones actuales han dado como resultado que una de cada tres mujeres hayan sido víctimas de violencia ya sea por parte de sus parejas o bien en la familia. Es muy probable que gracias a la lucha que se ha tenido tanto por asociaciones civiles como por la Corte Interamericana de Derechos Humanos, se haya podido ver resultados en cuanto a equidad de género. Sin embargo, estos resultados sólo se han logrado ver en zonas urbanizadas, debido a que en lugares rurales, las costumbres y la cultura han dejado que la sociedad se arraigue en formas de pensar tan conservadoras, que someten a la mujer a ideales de mantenerse en casa para cuidar de los niños. Peor aún, les han hecho limitarse en cuanto a preparación profesional, negándoles esta posibilidad. Sabemos que años atrás se han lidiado con estos tipos de fenómenos, pero analizando esta situación, la violencia que se da en casa ha causado un fenómeno ya clasificado como delito: violencia intrafamiliar, el cual ha desencadenado una serie de consecuencias de las cuales la misma sociedad ha sido víctima. La educación y la cultura que en nuestros hogares es inculcada, viene a ser la dirección que nuestros padres nos ponen en la vida a desarrollar, por lo tanto, es lógico que si en nuestros hogares vivimos siendo parte

de este tipo de vida, más adelante seremos altamente propensos a ser parte de actitudes delictivas. O bien, nos volvemos tan pragmáticos en nuestros trabajos que llegamos a perder la sensualidad, a tal grado que nos permitimos caer en corrupción o damos tratos a la sociedad que no corresponden a lo establecido para dar una sociabilidad adecuada. Bien cabría la pregunta: ¿Acaso ha sido Oaxaca víctima de este tipo de educación y cultura que nos ha llevado a tener un segundo lugar en feminicidios, provocados por violencia intrafamiliar? Efectivamente, los tipos de ideales en nuestro estado son tan conservadores que han provocado un gran rezago en todos los ámbitos. Como mencionaba anteriormente, en lugares urbanizados se ha erradicado un tanto éste fenómeno, pero no olvidemos que gran parte de él está conformado por municipios que traen consigo ideales muy arraigados y han hecho que las costumbre se hagan leyes. Estas creencias traen como consecuencia un gran porcentaje de mujeres víctimas de este tipo de maltrato social. No dudo que las ayudas por parte del gobierno sean con el fin de darle el lugar a la mujer, aunque conociendo cómo nos comportamos los típicos mexicanos, no dudo que vean en una mujer un voto más que posibilite llegar a vivales al gobierno. Y comienza de nuevo el círculo de abuso de autoridad y corrupción con fines de tener el mayor número de comodidades necesarias. Entonces, determinamos que si no todo, gran parte de los problemas sociales por los que México se encuentra pasando en los últimos años, ha sido gracias a la educación y la cultura con la que se han ido formando a las generaciones, de tal manera que es lógico observar que la gran colectividad del sector delictivo, actualmente tiene antecedentes de familias marginales, o bien han sido víctimas de grandes abusos por familiares. Pero no me cierro en decir que esto nunca va a cambiar,


aunque para cuajar tal banquete gourmet, necesitaremos de muchos años como nación para poder superar esta problemática...

Agradecimiento Hago memoria del primer número de esta revista. En ella se manifestaba que era de libre expresión, sin limitar a los colaboradores sobre los temas a referir. Recuerdo mucho a la persona que me invitó a escribir, el cual ha llegado a ser uno de los grandes pilares en dicha revista, ya que no sólo dirige sino es tan buen escritor que buena parte de nosotros le debe la escritura que manejamos actualmente. Otra persona que no quiero dejar sin mencionar, es nuestro editor. Gran colaborador y alentador que no ha permitido que los integrantes sean víctimas de la desilusión. Pilar, también, en esta asociación. Estos dos personajes han sido de vital sustento para que nuestro Comegens haya llegado hasta el lugar donde nos encontramos ahora. No he manifestado el gran honor que ha sido para mí, el hecho de ser tomada en cuenta para ser parte del consejo editorial, por lo que en este momento doy gracias a aquellos que lo determinaron así.

LA IGNORANCIA DE LA LEY, SÍ NOS EXIME DE SU CUMPLIMIENTO Bertha Aideé López Martínez Los que habitamos este mundo, tenemos la fortuna de contar con un amplio campo de conocimiento cuando nos referimos y nos adentramos al estudio del derecho. Si los grandes investigadores de años atrás se han dedicado al estudio de todos los fenómenos del derecho, cabe destacar también que actualmente nos encontramos con grandes investigadores que se adentran a este mundo para ir desenterrando nueva información, que por buen motivo sirve como tema de discusión entre mentes que se encuentran recluidas en este medio. Las situaciones en las que intervienen y se encuentran son casi siempre las mismas y se buscan soluciones con todos los recursos que pone esta disciplina a nuestro alcance, como pudiera ser la doctrina y la jurisprudencia, incluso la misma ley, etcétera. Aunque algunas de las partes no están conformes con el resultado y aun así atacan lo ordenado, queda a discusión para los

expertos del derecho otros temas apreciables o alguna duda en particular. Tenemos el caso verdaderamente confuso del artículo 133 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos; cabe destacar que decreta el absoluto control acerca de la legislación de las leyes de nuestro país. ¿Cómo es posible que en nuestra Constitución un artículo diga una cosa y se contradiga por otro lado? Pudiera resultar, incluso, absurda la forma de legislar de nuestro país. Bueno, bien cabe entender de que el gobierno de México siempre ha tenido la mera intención de llevarnos a la confusión absoluta, incluso llegando a promulgar y decretar leyes que no van ni siquiera acordes con la vida que lleva el mexicano actual. Así mismo, llega a derogar leyes o artículos de suma importancia para la vida o para la convivencia de la humanidad o de las personas que vivimos en esta sociedad. Si uno que se dedica al estudio y se adentra a este mundo tan exorbitante, llega al punto de crearse una confusión, ahora imagínense la posibilidad de entendimiento de una persona que no llega ni a tomar un libro para su lectura y comprensión o ni siquiera conoce bien cuáles son sus derechos o sus obligaciones; no olvidemos mencionar que esas personas son las que hacen la gran mayoría en nuestro país. Qué bueno que el Honorable Congreso de la Unión se adjudique esta responsabilidad que menciona nuestro artículo 133, mencionando también que nadie puede apelar esta situación. No sé cómo suene el comentario que haré a continuación, pero yo como todo buen mexicano y persona consciente y capaz, siempre he tenido la esperanza de que nuestro país llegase a convertirse en la cuna de la transparencia, con un gobierno más claro que el agua, que le importe más a los pobres que a los ricos, un gobierno con informes impecables, no llenos de hipocresía y fantochería. Pero es necesario decirlo y dar a conocer lo que nos inquieta, lo que nos mueve, lo que nos molesta. Pero bueno, hay que seguir teniendo este tipo de pensamientos y de anhelos, quizá en un futuro no muy lejano suceda un milagro y las leyes se hagan más transparentes, dejen de haber injusticias y todo sea color de rosa.


EL PODER DE LAS PALABRAS Elvia Orquídea Torres López A lo largo de la vida, el ser humano está inmerso en un mundo de constantes experiencias, las cuales, van constituyendo pilar a pilar su entorno, su sentir, su expresar; este último concepto, como resultado de un proceso que de manera natural va integrando, de un espacio inmenso pero tangible y delimitado, a un lugar infinito, inimaginable, pieza a pieza construye el poder que le permite no sólo ser parte de este mundo, sino aventurarse a la capacidad de transformarlo. Es entonces este poder algo más que una fuerza física, que algo perceptible a simple vista, y que además, se vale de innumerables herramientas para hacerse notar, me refiero a las palabras; aquellas que de forma breve podrían ser incluidas en el pensamiento humano producto de una necesidad de supervivencia, pero que al manifestarse, ofrecen un infinito caudal de posibilidades capaces de transformar en unas líneas, objetos inimaginables o sucesos extraordinarios. Estas palabras están impregnadas de una historia que nos permite casi de manera involuntaria asignarles un significado, con la cualidad, además, de presentarse de una forma individual o producto del razonamiento colectivo, pues está sujeto por naturaleza a ser objeto de interpretaciones que impliquen una concepción particular en cada pensamiento, y es precisamente ahí, donde se expresa su sentido, donde enciende su llama y provoca las más inesperadas reacciones. Esta historia que impregna una palabra, es producto de la trascendencia que ha recorrido entre culturas, que han hecho de cada una de sus definiciones algo más que su representación: el producto de una relación estrecha con sus orígenes y palabras afines.

Finalmente, el poder de las palabras y los efectos que puedan causar, son las razones por las cuales han trascendido largo tiempo, a grado tal, que se han vuelto una necesidad del ser humano que proporciona grandes beneficios cuando su uso está encaminado a fines positivos; de aquí que la importancia de llevar a la práctica el desarrollo de esa habilidad que nos permita mejorar nuestro proceso comunicativo, se ha tornado fundamental. Desarrollar la habilidad lingüística, se refiere a apropiarse de forma natural de un lenguaje adecuado, el cual, debe volverse parte de nuestra vida cotidiana y una forma de expresión común, que además abre caminos al ejercicio de otras prácticas que nos permiten ampliar los conocimientos y sobre todo hacer del cúmulo de éstos, una realidad palpable a través de la escritura.

Es imposible encontrar en cada palabra un solo acontecimiento, pero también es muy posible de uno solo de sus significados, ofrecer una idea general de cualquier situación y transportarnos de manera natural mediante una deducción hasta ella; lo cual no nos limita a poder utilizarla libremente, pues tiene esa cualidad de, además de representar algo, invitar y propiciar a la imaginación.

Considerando que los seres humanos por naturaleza gozamos de esa capacidad de expresarnos a través de palabras, las cuales se ven influenciadas por un contexto específico, es complicado entender entonces, que estando dotados de una gran capacidad que nos distingue de los demás seres vivos, nos veamos limitados por nuestro propio pensamiento. Las palabras no tienen un límite, las barreras las impone la desconfianza en uno mismo, y el desconocimiento de la capacidad de creación que puede desarrollar el ser humano.

A pesar de la existencia de una gramática ya establecida, se han pretendido realizar modificaciones influidas por diversos factores, más notoriamente por citar un ejemplo, la de los medios de masas; sin embargo, la trascendencia que ha implicado la evolución de dichas palabras, las ha fortalecido significativamente. Su importancia, aparte de lo ya considerado, radica en el sentido que le dan a las expresiones por lo que en ese recorrido hasta la actualidad, se han ido amoldando a las necesidades que demanda la decadencia que sufre nuestro proceso comunicativo. Si bien es cierto que han adquirido mayor profundidad a través del tiempo, también es verdad que en algunos casos, lo anterior mencionado ha llevado incluso a sustituirlas por otras que día a día se van incluyendo en nuestro vocabulario.

Las palabras nos invitan a reflexionar, nos inducen a movernos, nos permiten desahogar y nos dan la capacidad de desarrollar una de las grandes herramientas con las que cuenta el ser humano, el lenguaje. Poder manejar el lenguaje es transformar nuestro alrededor con él; hacer uso de cada palabra que por naturaleza adquirimos, nos brinda la posibilidad de ver la vida de otra manera. Quien hace uso de una palabra, adquiere el poder de construir; las palabras positivas edifican grandes monumentos.


Muchos somos conscientes del poderoso papel que juegan las palabras cuando un ser humano nos envuelve de ellas a través de una poesía, de la oratoria o en un discurso político o religioso; pero pocos nos damos cuenta la manera como vive en nosotros ese poder, permitiéndonos elegir un vocabulario que nos impulse a la acción o nos lleve por el camino de nuestros objetivos. Todo lo anterior nos remite hasta cualquier rincón del mundo, desde donde nacen las ideas, desde donde se transforman en objetos, desde donde se adquieren los conocimientos y finalmente, se convierten en arte. Reza muy comúnmente un dicho conocido en relación al tiempo, que traje a colación por cuanto provocan en el ser y por la innumerable cantidad de significados que puede referir el pensamiento de cada individuo. “El tiempo vuela”, palabras que al ser escuchadas nos remiten inmediatamente a una escena o a la sola idea de creer que hay que darnos prisa, cuando en la interpretación de alguien surgió complementar esta frase con la siguiente, “lo importante es que nosotros somos los pilotos de la nave”. Lo que para algunos puede resultar en una idea abstracta e incluso producir angustia, para otros puede proveer de imaginación, de oportunidades para concientizar su realidad y abrirse camino a nuevas experiencias. He aquí el verdadero poder de las palabras, el que nos limita, el que nos libera, o el que nos da la capacidad de ver más allá de lo que perciben nuestros ojos.

TRADICIONES DESIGUALES GUENDAXHEELA (LAS BODAS DE MI PUEBLO) Miriam del Carmen Martínez Orozco Juchitán es uno de los pocos lugares que aún conservan sus tradiciones, rodeado de sus platillos típicos y su distinguida vestimenta. Bien es sabido que las mujeres juchitecas son gente muy trabajadora, destacando en el núcleo familiar, sin menospreciar a los tecos que por su parte hacen su trabajo. Sus tradiciones son muy hermosas, desde las velas (fiestas típicas del pueblo) hasta las esplendorosas regadas. Determinadas tradiciones y formas de pensar ciertamente extrañas y de forma machista no aplicables en su totalidad para toda la comunidad, provocan en el interior de algunas personas la necesidad de querer hacer un cambio, he aquí un claro ejemplo de ello: Desde hace mucho tiempo el matrimonio o guendaxheela, ha sido considerado un acto sagrado, ya que de esta unión afectiva emanó el principio de su existencia. Dentro del folklore nacional la boda istmeña, en particular la juchiteca, ha sido una de las más distinguidas en nuestro país, por su característica y típica realización. En Juchitán tradicionalmente se raptan a las mujeres, esto es conocido como una forma de lo más natural para comprometerse en matrimonio. Esto prácticamente se basa en la virginidad de la mujer que es signo de pureza y de honor, por lo que si ya ha sido desflorada, es digna de desprecio de la sociedad. Por lo cual es devuelta a su casa y es colocada en la puerta una olla con un orificio en el centro, orillándola a la burla y vergüenza pública.

Entonces la pregunta es: si la mujer juchiteca tiene que llegar virgen al matrimonio, ¿por qué el hombre no? Nadie le pide al hombre que compruebe su virginidad, porque quizá no tenga pruebas para comprobar que así lo es, entonces ¿por qué una mujer tiene que aceptar que su pareja ya no sea virgen? Nadie se detiene analizar por qué pasa esto, pues existen varias causas por la cual la virginidad no existe, algunas de ellas pudieran presentarse por: violación, engaño, accidente. Por qué no creer que si se impusiera que el hombre tiene que llegar virgen al matrimonio las cosas podrían cambiar un poco más… pero eso no puede ser porque eso suena ridículo pero no imposible. El caso no es justificar las cosas, si no tratar de entender que en cierto punto la mente de la sociedad se encuentra paralizada en ciertos casos como este, pues se dedican a menospreciar a la mujer que no es virgen. Esta persona no carece de valor solo por eso, hay que recordar que el ser humano por naturaleza está lleno de virtudes y defectos, por ello hay que poner gran énfasis en la forma en la que pensamos, porque esa es la forma en la que nosotros pretendemos vivir. Dejemos ya atrás todas esas cosas que lo único que hacen es dividir nuestra sociedad. Pongámonos a analizar qué es lo mejor para Juchitán, para la región y para el mundo.

PSS, PSS….REVISEMOS LA PRÁCTICA DOCENTE Y EDUCATIVA Minerva Cruz Loyo El salón de clases es el espacio privilegiado en el que ocurre el hecho educativo. Una vez dentro, alumnos y maestro se apartan del mundo, y paradójicamente, lo descubren, recorren y asimilan.


Esta magia solo surge en la escuela, entendida no precisamente como un conjunto de paredes y mobiliario ordenado de determinada manera, sino como el ágora en la que el filósofo diserta y la comunidad, reunida en torno a él, genera conocimientos imperecederos. Esta idea, conlleva a revisar uno de los objetivos de cualquier profesional que consiste en ser cada vez más competente en su oficio. Esta mejora profesionalmente se consigue mediante el conocimiento y la experiencia: el conocimiento de las variables (personal, institucional, interpersonal, social, didáctica y valoral) que intervienen en la práctica y la experiencia para dominarlas. La experiencia, la nuestra y la de los otros enseñantes. El conocimiento, aquél que proviene de la investigación de las experiencias de los otros y de los modelos, ejemplos y propuestas. Pero, ¿cómo saber si estas situaciones son adecuadas? ¿Cuáles son los criterios para valorarlos? Tal vez la respuesta nos las proporcionen los resultados educativos obtenidos por los chicos y chicas. Pero, ¿con esto basta? ¿A qué resultados nos referimos? Al igual que el resto de profesionales, se sabe que de las cosas que se hacen, algunas están muy bien hechas, otras no son satisfactorias y algunas seguramente se pueden mejorar. El problema radica en la propia valoración.

Probablemente la mejora de nuestra actividad personal como todas las demás, pasa por el análisis de lo que hacemos, de nuestra práctica y del contraste con otras prácticas. Pero, seguramente, la comparación con otros compañeros no será suficiente. Así pues, ante dos u otras posiciones antagónicas, o simplemente diferentes, necesitamos criterios que nos permitan realizar una evaluación razonable y fundamentada. Algunos teóricos de la educación a partir de la constatación, de la complejidad de las variables que intervienen en los procesos educativos, tanto en número como en grado de interrelaciones que se establecen entre ella, afirman la dificultad de controlar esta práctica de una forma consciente. En la clase, suceden muchas cosas a la vez, rápidamente y de forma imprevista, y durante mucho tiempo, lo cual hace que se considere difícil, cuando no imposible, el intento de encontrar pautas o modelos para racionalizar la práctica educativa. En este sentido, Zavala Antoni distingue dos formas muy diferentes de desarrollar esta práctica. “A) El profesor que emprende una investigación sobre un problema práctico, cambiando sobre esta base algún aspecto de su práctica

docente. En este caso el desarrollo de la comprensión precede a la decisión de cambiar las estrategias docentes. b) El profesor que modifica algún aspecto de su práctica docente como respuesta a algún problema práctico, después de comprobar su eficacia para resolverlo. A través de la evaluación, la comprensión inicial del profesor sobre el problema se modifica y cambia. Por lo tanto, la decisión de adoptar una estrategia de cambio precede al desarrollo de la comprensión. La acción inicia la reflexión” ¹ Personalmente , creo que un debate sobre el grado de comprensión de los proceso educativos, y sobre el camino que sigue o que tiene que seguir cualquier educador para mejorar su práctica educativa, no puede ser muy diferente al de los otros profesionales, que se mueven en campos de notable complejidad, si entendemos que la mejora de cualquiera de las actuaciones humanas, pasa por el cocimiento y el control de las variables que intervienen en ella, el hecho de que los procesos de enseñanza/aprendizaje, sean extremadamente complejos, seguramente más complejos que los de cualquier otra profesión, no impide sino que hace más necesario que los enseñantes dispongamos y utilicemos referentes que nos ayuden a interpretar lo que sucede en el aula. Si disponemos del conocimiento de este tipo, los utilizaremos previamente al planificar, en el mismo proceso educativo, y posteriormente, al realizar una valoración de lo acontecido. La poca experiencia en su uso consciente, la capacidad o la incapacidad, que se pueda tener para orientar e interpretar, no es un hecho inherente a la profesión docente, sino el resultado de un modelo profesional, que en general ha obviado este tema, ya sea como resultado de la historia o de la debilidad científica. Debemos reconocer que esto no ha impedido dotarnos de los medios necesarios para movernos en una cultura profesional, basada en el pensamiento estratégico, por encima del símbolo aplicador de fórmulas, heredadas de la tradición o la última moda. ¹

Antoni Zavala vidiella. La práctica educativa. Cómo enseñar.p.17


LA ANESTESIA Martín Muñoz López Después de la resaca patriótica que embullen por estos días con todos los medios posibles, pareciendo más una imposición que una oportunidad de reflexión con exacerbado derecho de generar dudas, cuestiono: ¿Existe la independencia de México y la de los países de América Latina? ¿Hay algo que celebrar o mucho que lamentar? Propongo una certeza, en nuestros países la independencia plena es todavía, una tarea por hacer, que nos convoca cada día. Invito a echar un vistazo a las primeras Constituciones, que dieron prestigio legal a la “independencia”. Las Cartas Magnas otorgaron el derecho de ciudadanía a los pocos que podían comprarlo. Los demás, y las demás, siguieron siendo invisibles. Las constituciones fueron la prueba más evidente de que lo conquistado fue una libertad de comercio. Aquellas Constituciones que datan de inicios y mediados del Siglo XIX consagraron injusticias y desigualdades siempre en perjuicio de los más pobres, débiles y desamparados. En Uruguay la primera Constitución, que data de 1830, “negaba la ciudadanía a mujeres, analfabetos y esclavos”, entre otros. Sólo uno de cada diez uruguayos tuvo derecho a ser ciudadano del nuevo país. Y 95 por ciento no pudo votar en las primeras elecciones. Y así fue en toda América, así ha sido, y me temo que así seguirá siendo de norte a sur. Todas nuestras naciones nacieron mentidas. La independencia renegó de quienes lucharon porque fuera una realidad y no solo utopía. No podemos hablar de independencia mientras en México los gachupines sigan despojando de sus tierras a los campesinos, en pos de energías limpias cuando lo cochino está en sus corazones y no en la naturaleza. No podemos hablar de independencia mientras los países de América Latina sigan expulsando mano de obra como lluvia que cae del cielo. En muchas instituciones educativas se honra cada inicio de semana a la patria y a sus símbolos, en algunas, las menos, el primer lunes de cada mes. Mis prejuicios no me permiten ser parte de esos rituales que a mis lozanías son un tanto populistas, demagógicas y hasta delirantes. Yo

creo, en cambio, en aquel patriotismo que se considera una peste, peste peligrosa: la que comete la insolencia de amar a su patria y por ella jugarse la vida; no venderla, no alquilarla; trabajarla y respetarla. Simón Rodríguez decía: Somos independientes pero no somos libres. Este maestro venezolano advertía que instruir no es educar. Enseñar logra que alguien sepa, pero si se educa se logrará que alguien haga. A quien no sabe cualquiera lo engaña y a quien no tiene cualquiera lo compra. Recientemente, al salir expulsado del aula por no acreditar algunos documentos, no solo sacaron el cobre y me demostraron que no les interesa la educación, lo que les importa es el dinero. Comprendí que anunciaron con bombo y platillo la falsa independencia en pos de poder decidir cómo imponer sus leyes y no obedecer a las que tenían impuestas. Ya era necesario experimentar la realidad. Yo que creía, en que con una buena energía sobrevivía, quede un tanto desencantado. Lo admito, alguna vez estuve encantado, ahora más que nunca creo en que el desaliento es un derecho humano, y de algún modo es también la prueba de que somos humanos. Porque no sufriríamos el desaliento si no tuviéramos aliento, no me hubiese desencantado sino estuviese encantado. Debo reconocer que no es muy alentadora la realidad, que tiene la costumbre de recompensar a los canallas y culpar a los inocentes, donde los exprimidores del prójimo y a los exterminadores de la tierra, el agua y el aire son siempre ensalzados. Y en cambio, los ejemplos de verdadera lucha, de resistencia, grandes o pequeñas aventuras de transformación de la realidad suelen quedarse a mitad de camino, o se extravían y se pierden, y muchas veces terminan mal.


Lo mejor de este asunto de vivir, está en la capacidad de sorpresa que la vida tiene. ¿Quién podía presentir que los países árabes iban a vivir este huracán de libertad que vivieron? ¿Quién iba a creer que los campesinos pata rajadas del Istmo iban a defender sus tierras contra los que otra vez venden espejos por oro? ¿Quién iba a imaginar que los indígenas muertos de hambre en Chiapas iban a alzar la voz y exigir Justicia, Libertad y Democracia? ¿Quién iba a creer que sería posible decir Estamos Hasta la Madre en un País donde la independencia rima con insolencia y se calla con violencia? Don Eduardo Galeano siempre ha instado; “a empezar a pensar con las propias cabezas, a sentir con los propios corazones y caminar con nuestras propias piernas como una forma de ir avanzando hacia la definitiva independencia, individual y colectiva. Porque una nación no es otra cosa que una suma de personas.” Bajo esa advocación si me gustaría gritar ¡Viva México!

ESPACIO CULTURAL

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Amilcar Vicente Meneses

Digamos que mi rostro y mi palabra son de lodo, carrizo y palma; el viento que agita corazones mueve mis pies cansados y de los surcos nacen lágrimas de vida y muerte. Digamos que de la humanidad quedan cascajos, no existen tripas, corazón o memoria en ellos. Su mirada es oscura, su palabra confusa, el viento suave los hace polvo. Pero hay mujeres trabajadoras y hombres dulces, y sus cuerpos son pequeños templos

de palma, carrizo y lodo, donde el viento corre y la luz abunda. Cuando caminan (juntos) el río ríe, los árboles y los peces cantan en coro; cuando bailan la danza más antigua nace el tiempo.

SABÍA QUE LENTAMENTE TE PERDÍA Amalia Cruz Herrera Sabía que esto pasaría, mas no imaginaba que terminaría en un santiamén. Y sí, lo presentí, cuando noté que algo en tu rostro cambió, cuando el sexto sentido me indicó, que de tu mente y de tu corazón, alguien más se adueñó Había tantas cosas que me lo decían… cuando tu mirada buscaba escaparse de la mía, como si pareciera que mi presencia en vez de regocijarte te abatía. Sentí miedo al descubrir, que poco a poco tus besos se fueron haciendo secos, cortos y tan huecos y, las visitas nocturnas a mí, se me hacían nada y a ti, tan largas. Sin embargo, a pesar que lo sospeché, conservaba la ilusión, que fuera solo una mala racha en nuestra relación. Y no reprocho a nadie ni a la vida, ni a mi suerte, pues si no pude conquistarte, no hay más que hablar, en el amor como se sabe ganar también se aprende a perder. Ojalá que la suerte siempre esté de tu lado. Ojalá que para los próximos amores, no seas en sus vidas ¡solo un desliz! O como dice la canción: una hoja más que se arrancó sin sentir.


Revista Universitaria Comegens #7