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Año V - Número 16. El Ladrío

El Coloquio de los perros es la Novela Ejemplar cervantina en la que aparecen Montilla y la Camachas. Sus protagonistas, dos canes, Cipión y Berganza, también pretenden serlo de nuestra revista. En cada número, a través de sus reflexiones y posturas en páginas centrales, uno a favor y otro en contra, iremos tratando temas de interés para nuestra sociedad. Esta sección, junto al editorial, los resúmenes de nuestros coloquios, el cómic, los artículos de opinión (ladridos perrunos de nuestros socios), el comentario especializado de un invitado y el cuestionario montillano son los que irán rellenando de contenido, número tras número, y esperemos que por muchos, este Ladrío nuestro y vuestro.

sumario Imagen de Portada: La Asociación Cultural “El coloquio de los perros” se complace en regalar a esos socios que se casan un estupendo coche por su enlace, así como a todos nuestros lectores. Porque sí. Conduzcan con precaución.

Editorial..............................3 El coloquio y sus lectores............4 Recomendaciones.....................6 Mea patria................................8 Within you without you..............9 Cipión y Berganza...................10 Cómic...............................12

El Ladrío Año V, Nº 16 Verano 2006 Depósito legal: CO-1.182-2004 Tirada: 500 Ejemplares El Ladrío es una publicación plural y abierta que no hace necesariamente suyos los artículos y comentarios particulares que en ella puedan aparecer. Los autores de la sección “Cipión y Berganza” escriben defendiendo dos posturas distintas sobre un mismo tema de interés a petición de los editores de esta publicación. Las opiniones reflejadas en esos artículos no tienen por qué coincidir con las de sus autores.

www.fotolog.com....................13 Desarrollo económico, medioambiente y calidad de vida en el siglo XXI.....14 Doce a uno..........................15 Lentejas y lentejuelas.................16 Reflexiones de un becario (precario)..17 El gran desembarco.................18 Hueso de oro y Mordisco...........19 Cuestionario montillano..............20


Editorial La cosa está muy mala. Y según cuentan en todos lados ocurre lo mismo. El listado de asociaciones en Montilla es “poderoso”, por emplear un adjetivo lo suficientemente rimbombante como para causar en el lector la sensación de que el número de inscritos en el registro local cumple sobradamente la función del dicho movimiento asociacionista montillano. Pero… Frases como “al final 3 ó 4 son quienes acaban haciendo todo el trabajo” salen constantemente de boca de miembros de peñas, hermandades, grupos, colectivos, etc.; y que me parta un rayo si no es verdad en la gran mayoría de casos. El querido lector que acoge en sus manos este número de la revista El Ladrío se preguntará el porqué del pesimismo que parece embargar las palabras que presentan este editorial. El porqué no es otro que hacerle cómplice de una realidad que siempre ha estado latente, y que con toda seguridad seguirá estándolo por una buena temporada más, aunque desde dentro siempre esperamos que nuevos vientos soplen y nos lleven a buen puerto gracias a una mayor implicación de la sociedad con sus colectivos. Considero que la asociación que edita la presente revista tras casi 5 años de incesante trabajo ha adquirido el suficiente nombre como para ser conocida por un elevado porcentaje de ciudadanos de la localidad y provincia. En estos 5 años las actividades que hemos organizado han contado con una aceptación que nos ha sorprendido por lo agradecido y concurrido de la misma. Actividades que han crecido mucho: un concurso literario y fotográfico que toma visos de internacionalidad en su participación e interés, una cata dirigida de vino para jóvenes que agota sus entradas en menos de una hora, la celebración de coloquios sobre los temas más dispares con ponentes de primer nivel, una cata de cerveza en la que el paseo de las mercedes se queda pequeño para las ganas de pasar una estupenda noche veraniega, una revista de difusión gratuita que es buscada con ahínco por los seguidores de las opiniones escritas, etc. Mucho mucho han crecido estas actividades que surgieron un buen día de las elucubrantes cabezas de nuestros socios tomando café o una refrigerante copa de vino en la terraza de turno. Pero lamentablemente, las personas que componemos la asociación no hemos crecido tanto. Bien dice Julio Iglesias “unos llegan, otros marcharán, la vida sigue igual”, pero lamentablemente la decena de perros que un día fundaron este colectivo eran universitarios con una disponibilidad de tiempo que irremediablemente ha ido mermando en cantidad y calidad en función de la inevitable incorporación al mundo laboral de todos y cada uno de nosotros. Estimados lectores, creo que van cogiendo los tiros y viendo a donde quiero llegar. El problema que se nos plantea, y que supone una quema constante de las personas que componemos el colectivo para poder sacar adelante todas y cada una de nuestras actividades podría verse solventado con algo tan sencillo como que hubiese más gente implicada en la organización de las mismas. Aprovecho, por tanto, este editorial para hacer público ofrecimiento e invitación a los interesados en formar parte de nuestro proyecto cultural, para agradecer a todas aquellas personas e instituciones que han colaborado, colaboran y colaborarán desinteresadamente para que continuemos ladrando aquí y allá, así como aprovecho también para hacer partícipe a todo el mundo de las ventajas que tiene formar parte de un colectivo, asociación, hermandad, peña o grupo que, independientemente de cual sea su fin o propósito, aspiren a ensalzar el trabajo en equipo de sus miembros y a estrechar lazos de amistad entre todos.

Edita:

Asociación Cultural “El coloquio de los perros”

Colaboran:

José Manuel Márquez “mane”, Esperanza Jiménez, José Alfonso Rueda, David Lara, Valeriano Rosales, Miguel Ángel Herencia, Juan Antonio Prieto Velasco, Carlos Alberto Prieto Velasco, Lucas Carpio, Miguel Ángel de la Fuente, Juan Pablo Bellido. www.elcoloquiodelosperros.es

elcoloquio@yahoo.es


El coloquio y sus lectores VOLUNTARIADO Y CONSERVACIÓN DE LA NATURALEZA

Esperanza Jiménez del Río Voluntaria de la Fundación Gypaetus www.gypaetus.org Cuando en junio de 2003 me planté desde La Rambla (Córdoba) en la sierra de Cazorla con mi mochila y la idea en la cabeza de “dejarme enseñar” no imaginé que me llegaría a sentir tan implicada en este maravilloso mundo que es la conservación. Conocer el monte, la flora, la fauna, este era mi objetivo. Ahora pienso que lo que encontré fue mucho más: la forma de participar activamente en todos esos proyectos que se llevan a cabo para conservar nuestra biodiversidad. Cuando no estás metido en este mundo se hace difícil pensar cuál puede ser tu aportación,

¿cómo puedes ayudar? Y la mayoría de las veces la respuesta más recurrente es no hacer nada. Es evidente la importancia de la conservación, pero no ya la de unas pocas de especies en concreto, sino la CONSERVACIÓN con mayúsculas. No se trata solo de evitar que el lince ibérico no se extinga, o de que separemos y reciclemos la basura; en mi opinión se trata de cambiar muchos hábitos (a nivel individual, colectivo e institucional), acabar con otros que están destruyendo por completo el medio natural y con él las especies que allí habitan, la gea, el agua, el aire y formas de vida mucho más saludables y sostenibles que las impone el mal entendido “desarrollo”. Y, además de otros medios complementarios, esto se consigue en gran medida con DIVULGACIÓN y SENSIBILIZACIÓN. Como os decía al principio, después de aquella primera vez hubo más. Volví varias veces más al mismo sitio durante ese verano. Una de esas veces conocí algo (yo diría a alguien) que me “enganchó” de tal modo que hasta el día de hoy me ha hecho permanecer en estas sierras: el QUEBRANTAHUESOS. Mi primer contacto con esta especie, hasta entonces, prácticamente desconocida para mí, fue solo el principio de una “inmersión” en otro mundo. Y no solo eso, sino que además tenía la posibilidad de participar en la historia.


Año V - Número 16. El Ladrío Aquel pájaro de casi 3 metros, con esos misteriosos ojos rojos que comía exclusivamente huesos iba a acabar por entrar en nuestras vidas para quedarse. Buscando huecos en nuestro tiempo libre, montones de voluntarios venidos de todas partes intentábamos echar una mano en el antiguo Centro de Interpretación del Quebrantahuesos, en el Centro de Cría, en el campo… Aprendíamos nosotros y enseñábamos a los que no sabían nada de él. Otros que también quisieron formar parte de todo esto dedicaron su proyecto fin de carrera al quebrantahuesos, hablaron a sus familiares y amigos de lo que habían aprendido o prepararon una unidad didáctica acerca del quebrantahuesos con los niños de su pueblo… Así, poco a poco, fuimos constituyendo una gran familia con un interés común: que destinos como el del quebrantahuesos (desaparecido durante dos décadas a causa de los cebos envenenados, los tendidos eléctricos o los disparos) no se vuelvan a repetir.

Hoy, tres años después de descubrir al “quebranta”, ahora que vuelve a volar por las sierras de Andalucía, siento más que nunca que he formado parte de su historia y que todo esto ha sido también gracias a nuestro granito de arena. Tengo la creencia de que la educación, en todos los ámbitos de la vida, es la solución a los grandes problemas que nos afligen. Y ese mismo, entre otros, es el que considero el gran remedio si queremos conservar este enorme tesoro que tenemos entre manos y que no es otro que nuestra biodiversidad, nuestros ecosistemas, al fin y al cabo, nuestra VIDA. Si piensas que no puedes hacer nada, estás muy equivocad@. Involúcrate, infórmate y siéntete partícipe de algo que es responsabilidad de todos.


RECOMENDACIONES Las

aventuras

del

“No era el hombre más honesto ni el más piadoso, pero era un hombre valiente. Se llamaba Diego Alatriste y Tenorio, y había luchado como soldado de los tercios viejos en las guerras de Flandes. Cuando lo conocí malvivía en Madrid, alquilándose por cuatro maravedíes en trabajos de poco lustre, a menudo en calidad de espadachín por cuenta de otros que no tenían la destreza o los arrestos para solventar sus propias querellas.”

Como ávido lector de esta saga de novelas creada por Arturo Pérez Reverte he podido, por fin, ver a sus personajes recreados en la gran pantalla y, al igual que cientos de miles de españoles, también he ido a la sala a disfrutar de la película. La sensación con la que he salido del cine tras ello ha sido de satisfacción; el film me ha gustado. No llegará a ser una obra maestra, pero a mí me ha entretenido y me ha parecido fiel al espíritu de las novelas. He podido comprobar, así mismo, mi pertenencia a una minoría tras leer la cantidad de críticas y palos que recibe la cinta de Agustín Díaz Yanes. En algunos casos, incluso, realizadas por críticos que se ufanan en publicar a los cuatro vientos no haber leído ningún título de la saga.

CapitAn

Alatriste

A partir de ahí, ni que decir tiene, esa crítica perdía toda credibilidad y coherencia para mí al achacar como males de la película características propias del personaje de papel y de la idiosincrasia de la que dotó Pérez Reverte a este antihéroe de nuestro Siglo de Oro. Como es tan habitual en este país, algunos de cuyos vicios, defectos y virtudes seculares tan bien se retratan en los libros de Alatriste, nos sigue encantado aquello de opinar sin conocimiento de causa. Es por eso por lo que quiero aprovechar estas líneas para romper una lanza (o una pica, como en Flandes) en favor de Alatriste: la película, las novelas y el personaje. A pesar de sus sombras, que por supuesto también las tiene. No es Diego Alatriste un héroe a la americana, glamouroso, perfecto, correcto y ejemplo para niños, un D’Artagnan español. No. Es un veterano de mil batallas, desengañado, desheredado, orgulloso, fiel, apaleado por la vida. Un tipo capaz de matar y morir por un ideal o por su rey a pesar de ser el más crítico con él, a pesar de alquilar sus servicios como matarife por unos ducados o a pesar de no tener dónde caerse muerto. Es un hombre de su tiempo, de la España del Siglo de Oro, un país de luces y sombras donde las artes florecían como nunca lo han hecho pero que se desangraba en continuas guerras por mantener su primacía mundial, que iniciaba su declive aferrada a un glorioso pasado. Un país que daba a Velázquez, Murillo, Quevedo, Góngora, Lope de Vega o Calderón mientras sus gentes malvivían y morían en la miseria y la ignorancia, luchaban en tierras lejanas por Dios y el rey, o sus gobernantes y nobles derrochaban, intrigaban y robaban. El capitán Alatriste, Limpieza de sangre, El sol de Breda, El oro del rey y El caballero del jubón amarillo, las cinco novelas escritas por Pérez Reverte, reflejan ese espíritu, esa época, e intentan pintarla a su manera, como hicieran Velázquez o Quevedo a la suya. Además, han conseguido desde la publicación del primer título, hace diez


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años, despertar el interés por la novela histórica y por nuestra propia historia entre el gran público. Recuperar una parte oscura de la misma, el reinado de Felipe IV y los austrias menores y la decadencia del imperio español, una parte que se ha preferido olvidar durante muchas décadas de nacionalcatolicismo para ensalzar la grandeza imperial de los Reyes Católicos, los primeros austrias o la Reconquista. No significa todo esto que Pérez Reverte haya escrito unos ensayos históricos. Para nada. La saga de Alatriste es simple y llanamente literatura de entretenimiento, novelas cortas de aventuras, sin más pretensiones, con una narrativa y un estilo sencillos, fáciles de digerir para el gran público y que no entra en análisis interiores de los personajes. Habrá quien las califique de superficiales por ello, pero no creo que sea así. Su autor no pretende hacer una obra maestra de la literatura universal sino una historia fácil de leer, que capture al lector desde el primer momento,

entretenida y, cómo no, capaz de vender muchos ejemplares. Pues ese mismo análisis me sirve para la película. La cinta de Díaz Yanes refleja el espíritu de las novelas, del personaje y de la época, el que desde la primera de ellas le ha dado Pérez Reverte. Eso sí, le encuentro dos defectos principales al film, uno relacionado con el guión y el otro con Viggo Mortensen. En cuanto al guión de la película, no acabo de entender bien por qué, en lugar de adaptar de forma completa alguna de las novelas, los responsables han preferido tomar aventuras de cada uno de los cinco libros y mezclarlas en una sola historia. Eso hace que el argumento sea más disperso, en especial para quien no haya leído las obras con anterioridad. A pesar de que existe un hilo argumental central, las intrigas y relaciones en la corte en las que se van viendo envueltos Alatriste y los suyos, éste queda algo débil entre esos saltos que nos llevan de aventura en aventura del capitán (de novela en novela, en definitiva) pero que también sirven, eso sí, para que conozcamos a todos los personajes, siempre envueltos en ellas. Por otro lado, aunque Viggo Mortensen es la viva imagen de Alatriste (o de la idea que los lectores podemos tener con él), es difícil oír sus diálogos y, a veces, estos quedan poco naturales debido a los esfuerzos que el actor neoyorquino tiene que hacer para disimular su marcado acento porteño (pasó buena parte de su infancia en Argentina y habla el español perfectamente). A pesar de esto, vuelvo a repetir que la película me gustó y animo a quien no la haya visto aún a que lo haga. Y, por supuesto, que lo acompañen con la lectura de las cinco novelas. Pasarán un buen rato y les hará reflexionar sobre nuestra historia. Eso sí, no piense nadie que se va a encontrar con un mosquetero sino con un soldado de los tercios viejos españoles.

Jose Alfonso Rueda


“Mea patria...

… totus mundus est”, decía en latín el filósofo cordobés Lucio Anneo Séneca hace ya unos pocos miles de años. Traducido a la lengua de Cervantes: “Mi patria es todo el mundo”. La patria, un concepto curioso. Aunque a más de uno le resulta indiferente, solemos utilizarla como símbolo de identidad, que nos agrupa y por el que aunamos esfuerzos. Idea que me trae a la memoria el pasado Mundial de fútbol, donde no pasará al recuerdo el discreto resultado de nuestra selección sino la enorme ilusión que generó durante la ronda de clasificación. Ilusión que acompañaba a aquella marea roja humana que inundaba calles y plazas de España. Guste o no a uno el fútbol, no se puede negar el interés sociológico que despierta el hecho de que miles de personas se echen a la calle vestidos de un mismo color, unidos todos por una misma causa, una misma patria. Es entonces cuando uno se pregunta: ¿y no sería posible extrapolar este impulso social, por una causa común, en beneficio de un fin más humanitario que el de la consecución de un simple campeonato de fútbol? ¿Cómo mentalizarnos de que juntando todos los colores se obtiene uno más bello que ningún otro? No es una tarea fácil, no. Nos lo recuerda la teoría de los anillos de un filósofo alemán cuyo nombre Google impide acordarme. Esta teoría viene a decir que cada ser humano está rodeado de una serie de anillos concéntricos de tal modo que aquel más próximo al centro, donde se sitúa la persona, representa el valor más preciado, y a medida que saltamos a anillos cada vez más exteriores, alejándonos así del centro, se va disipando el interés de la persona. De este modo, en los primeros anillos podemos encontrar la pareja, los familiares, los amigos; y en los más distantes, un tendero del barrio, un funcionario de Hacienda, un desconocido que acabamos de cruzarnos, un inmigrante en patera. Simple, ¿verdad?. Lo interesante de esta teoría es cambiar el sujeto del centro del conjunto anular: puede ser uno mismo, una comunidad de

vecinos, una empresa, un país… O bien, jugar con la escala de anillos que queramos usar: montillanos, andaluces, españoles, europeos, latinoamericanos, asiáticos… Todos ellos forman anillos y, a su vez, todos ocupan su propio centro. Y todos mirando sus anillos más interiores, y solo de reojo, aquellos más lejanos. Algunos ni siquiera miran más de su propio centro. Esta teoría de los anillos es perfecta para aquellos que sin dudarlo un momento declaran que su patria es antes su región que su país. Región, país, los términos políticos son lo de menos. Lo grave es que cada uno mire por su propia patria, sin darse cuenta de que, como mínimo, todos tenemos una patria en común: el mundo. Cristianos, musulmanes, judíos, ateos; negros, blancos, amarillos; españoles, franceses, rumanos, chinos, australianos; ¿acaso no somos iguales todos los seres humanos y no estamos todos en el mismo barco? No es una cuestión de reformar el mapa político del globo terráqueo ni homogeneizar a sus pobladores como salidos todos del mismo molde. Se trata de eliminar cuantos más anillos interiores sea posible, o al menos reducir la distancia que los separa, que nos separa. Dejemos de mirarnos tanto el ombligo y prestemos más atención al vecino de al lado, aunque no lo conozcamos. Que todas las patrias sean una, la humana. Y en una única palabra: solidaridad. Parece una idea demasiado pretenciosa, utópica. Lo es. Pero que ello no nos desanime. No podemos transformar el panorama social de la noche a la mañana, pero simplemente intentándolo es el comienzo del cambio. Desde la cita de Séneca hasta nuestros días, ha habido, hay y seguirá habiendo diferencias entre los pueblos del mundo, pero también se han sucedido muchas convergencias y sinergias. Apuesto a que todas ellas se han apoyado en un mismo lema: Mea patria totus mundus est.

David Lara Casas


Año V - Número 16. El Ladrío

Within you without you Por Miguel Ángel Herencia Cabezas Cádiz, 20 de mayo de 2006

Si me siento junto a ti y levanto la vista me encuentro con tus ojos temblorosos, más vulnerables a tan corta distancia. Puedo ver con claridad tu piel adulta, adivino tus recuerdos junto a la esquina húmeda de tus párpados y leo tus proyectos de futuro en la comisura de tus labios. Tu barbilla es el techo del cielo en el que creo y un atlas musculoso marca el camino donde empiezo a delirar. ¡Ay, tu pelo, origen de mis escalofríos, tapadera de mis inseguridades! Pero, ¡no! Tu grácil cintura frágil sin dueño quiebra en mi sueño dolores profundos acentuados por el paso del tiempo. Agresiones tenues, obsequios robados a besos, abusos consentidos, guerras encontradas. Me haces sentir dichoso y miserable, generoso y egoísta a la vez, poderoso como el viento infla tu blusa y efímero como el agua entre tus dedos. La pena invade mis mejillas al dudar y la felicidad retumba en mi garganta al pensar que Dante y Beatriz ya han vuelto del averno. Hoy me siento junto a ti y, al poner mi mano sobre tu mano, siento que lo entendemos todo: la explicación nos vino de dentro y fluye a través del tiempo como la vida que se nos dio se nos va.


Me río por no llorar... ...España en Eurovisión Cipión

Á

ndate con mucho ojo hoy, amigo Berganza, que vengo del veterinario porque tengo la rabia. Y para colmo no soy yo el enfermo, sino este país, por culpa de ese cáncer llamado ETA que tiene enquistado desde hace ya demasiados años. Rabio porque vuelven a surgir las voces, como la tuya, de quienes pretenden ponerse la bata de científico para encontrar la cura a este mal, basándose en la negociación con los terroristas. Y es tal mi oposición, que tan solo de pensarlo ¡muerdo!, querido Berganza. Estaría bien recordarte que el remedio ya lo habíamos encontrado, y se llama “Ley de Partidos”. Y lo habíamos hecho juntos, que si mal no recuerdas la votaron a favor Gobierno y oposición. Hemos sido testigos del efecto de esta ley viendo una ETA cayendo en picado hasta su punto más bajo, y no entiendo ahora por qué le damos balones de aire con posibles negociaciones, que solo siembran incertidumbre y discordia entre los demócratas. Recuerda la máxima: “cuando algo funciona, ¡no lo toques!”. El argumento de la negociación se cae por su propio peso: alguien que se esconde detrás de un pasamontañas, empuña una pistola en una mano y sostiene una bomba en la otra, no parece un interlocutor muy válido que digamos. ¿O es que

me quieres decir, compañero de pulgas, que los mismos canallas pistoleros a los que siempre hemos repudiado y condenado hasta la saciedad, les vamos ahora a invitar a compartir la mesa democrática por la que tanto hemos luchado, sacrificando incluso la sangre de muchos inocentes? Fueran cuales fuesen las condiciones de los etarras en una posible negociación, primero tendrían que salir de la ponzoña que les rodea renunciando a la violencia y abandonando las armas, cosa que hasta ahora no se ha producido, por desgracia, y defender sus ideales a través de los mecanismos democráticos que el Estado de Derecho ofrece, y no con balas manchadas de sangre. El único mensaje que todo el pueblo español está esperando oír de esta pandilla de desalmados es que abandonan completamente las armas y ponen fin a la violencia. Cuando llegue ese momento, querido Berganza, entonces hablaremos. ¿Desde cuándo las condiciones las ponen los criminales? Respóndeme a dos preguntas, Berganza: cuando un terrorista secuestra un avión, ¿en la mente de los policías negociadores encargados de liberar a los rehenes realmente está el dejarles marchar? Y cuando un asesino se entrega a la policía, ¿le dan una palmadita y le dejan salir por la puerta? No y no. No perdamos el respeto ni a la memoria de las víctimas ni a sus familiares, por favor. No estamos hablando de odio, sino de justicia. El único destino de ETA es la derrota. Y tenemos medios para conseguirlo. Contra el terrorismo lo que necesitamos es la unidad de los que amparamos los valores democráticos, la defensa del Estado de Derecho, y asegurar el cumplimiento íntegro de las penas de los que pretenden deshacer el duro esfuerzo realizado durante todos estos años de democracia por el pueblo español. Lamento tener que dejarte, amigo Berganza. Me vuelvo al veterinario, que de tanta rabia creo que me ha salido una úlcera… ¿o será un cáncer?


Me río por no llorar... Berganza ...España en el Mundial Amigo Cipión, nuestro gozo en un pozo y el pabellón de España por los suelos. A la vista está que las competiciones internacionales no se le dan bien a España, ni las deportivas ni las musicales. No entiendo muy bien el sentido de tanta competición. En Eurovisión cada edición es una nueva polémica. A parte de los rumores de tongo que cada año rodean la elección de los representantes de nuestro país y de los chanchullos varios de las votaciones entre v e c i n o s , Eurovisión se ha convertido en un espectáculo mediocre, vulgar e innecesario. Atrás quedan esos m o m e n t o s estelares de la televisión cuando Massiel y Salomé nos regalaron sendas alegrías para mayor gloria de España y su caja tonta. Ahora en cambio un dedazo sirvió a las Ketchup para alcanzar un honroso cuarto puesto (por la cola, claro); pero es que enfrentarse a los monstruos escandinavos de Hard Rock Hallelujah fue todo un despropósito. Desde la primera Operación Triunfo, TVE no ha conseguido más que despertar una expectación falsa y remover una euroafición que permanecía latente. Ni Rosa (¿de España?), ni Beth, ni las Ketchup han logrado puestos decentes en el palmarés

eurovisivo que respondan a las expectativas de un público que se deja los ojos (y a menudo también los oídos) durante más de tres horas de deprimente espectáculo. Y del Mundial de Alemania ni hablemos, querido Cipión, ya me gustaría poder decir algo bien distinto de nuestra selección, pero si penosas han sido las actuaciones de España en Eurovisión, no menos decepcionante ha sido el papel del combinado de Luis Aragonés en el Mundial de Alemania. Esta vez no se ha cumplido la frase de “en cuartos para casa”, ni eso. Una vez más, Cuatro y La Sexta generaron una esperanza que c o n s i g u i ó levantarnos el ánimo incluso a los seguidores perrunos de nuestra selección y plantarnos en Alemania para llevarnos un chasco que se repite cada cuatro años. Los mundiales ya no son exhibiciones de buen fútbol, más bien se han convertido en un mercadillo para los clubes de todo el mundo. El palmarés histórico habla por sí solo del potencial de las representaciones españolas en el exterior. ¡A por ellos, oé! pero para lapidar a quienes nos hacen creer en dioses de barro.


Valeriano Rosales

I

nternet no deja de sorprenderme. Cada vez su oferta es más amplia: más operaciones financieras, comunicaciones con la Administración, búsqueda de empleo, planificación de viajes a cualquier parte… pero esta vez es algo más simple. En concreto hablo del fotolog, una página web que descubrí hace unos meses y que desde estas líneas quiero dar a conocer. Consiste en una galería de imágenes publicadas regularmente por personas a quienes les gusta la fotografía o quieren expresar algo mediante una imagen, una especie de blog fotográfico. El texto que hay al pie es tanto o más importante que la foto. Generalmente ésta ilustra un aspecto importante del texto y otras veces el texto describe el contenido de la foto. En definitiva, no es ni más ni menos que un lugar en el que cualquiera puede poner las imágenes que desee y escribir un comentario. Eso que en principio parece una tarea simple e insulsa se convierte en una maravilla cuando son un grupo de personas conocidas y desconocidas las que hacen diariamente la misma acción que tú. Hay fotologs enfocados de muy diversas maneras: los hay interesantes por sus comentarios sobre cine (forajido20), la música (pacogorchi), la pintura (losada), comida (polloalioli)…

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www.fotolog.com pero los más numerosos son, como en mi caso, lugares en los que se cuentan puntos de vista sobre cualquier tema personal o de la realidad más cercana que nos rodea. En mi caso (www.fotolog.com/sinergias), intento combinar el aspecto personal e íntimo de ese lugar con un guiño a la cultura lectora. La forma de hacerlo es mediante la creación en mi fotolog de un Club de Lectura. La idea es que un grupo de personas lean un mismo libro en las mismas fechas y hablen sobre él en reuniones periódicas. En nuestro caso lo hacemos a través de Internet, encontrándonos cada jueves para comentar la parte de libro que nos toque en ese momento. El Club de Lectura comenzó el pasado mes de julio con la obra La sombra del viento, un bombazo literario de Carlos Ruiz Zafón, y continúa estos días con Rebelión en la granja, de George Orwell. Obviamente, no solo está mi fotolog, ni mucho menos. Son cientos de miles las personas que en todo el mundo poseen uno y que interaccionan con otras a través de él. En Montilla somos decenas los que nos “hablamos” a diario opinando sobre lo que a cada cual le parece oportuno a través de nuestras imágenes y comentarios. Entre ellos, algunos fotologs “perrunos” como los de elcoloquio, mamone, viajerointerior, forajido20, cartesius o boheme197.


Desarrollo económico, medioambiente y calidad de vida en el siglo XXI

E

n 1972 Denis Meadows y sus colaboradores del Instituto Tecnológico de Massachussets escribieron Los límites del crecimiento, uno de los estudios científico-ideológicos con mayor impacto social y político del siglo XX. La tesis principal de este estudio es el supuesto colapso de los sistemas económicos e industriales en el año 2100 a no ser que se cumplan dos condiciones: el número de nacimientos debe igualar al número de muertes y las inversiones de capital igualarse a la depreciación del mismo capital. En estas condiciones se llegaría a un modelo de mundo estabilizado o modelo de crecimiento nulo que permitiría la supervivencia de la humanidad. Las tesis de Meadows inspiraron no solo al movimiento ecologista sino a la comunidad científica de los años 70 y 80. Los límites del crecimiento renovaba el paradigma maltusiano según el cual el crecimiento de la población sería mayor que la producción de alimentos, por lo que el ritmo de crecimiento demográfico no podría mantenerse si quería aumentarse el nivel de vida. Hoy en día, gracias a la revolución verde agrícola es posible producir alimentos para todo el planeta, aunque por desgracia su distribución está lejos de ser equitativa. En cuanto a los problemas ambientales, Meadows predice una disminución general de la esperanza de vida en países industrializados. Tampoco esta predicción ha sido acertada, fundamentalmente por la gran capacidad de adaptación del ser humano y por las medidas correctoras puestas en marcha para controlar la polución. A pesar de sus graves errores y limitaciones, Los límites del crecimiento cuestionó el paradigma económico del desarrollismo tanto de origen neoliberal como de origen soviético. Según la escuela neoliberal (que aún hoy domina el pensamiento económico académico y político) el objetivo macroeconómico principal es lograr un máximo desarrollo sin tener en cuenta ninguna limitación.

Actualmente, parece claro que ni el desarrollo nulo de Meadows ni el desarrollo desaforado neoliberal son solución para las necesidades del ser humano. Probablemente la transición desde una economía desarrollista hacia un modelo mixto de crecimiento equilibrado desde el punto de vista ambiental está en marcha sin que apenas lo apreciemos. No obstante, los países que crecen demográfica y económicamente de manera más rápida (China, India, Brasil, etc.) lo hacen sobre las bases del modelo desarrollista ya en vías de ser abandonado y son ellos los que sufren las consecuencias de este modelo: presión demográfica creciente con emigración masiva del campo a la ciudad y deterioro del medio ambiente. ¿Supone este modelo de crecimiento un paso intermedio antes de adoptar criterios de desarrollo equilibrado? Si es así, el nivel de vida de estos países aumentará tras un período de ajuste (eso sí, brutal) de paso desde sociedades agrarias hacia sociedades industriales de consumo. Por el contrario, si conceptos como democracia, derechos humanos o economía social de mercado no arraigan a corto plazo en países en desarrollo tanto sus condiciones materiales de vida como el medio ambiente mundial se acercarán a las predicciones más pesimistas de Los límites del crecimiento.

Carlos Alberto Prieto


Doce a uno

P

oco sé de Malta. Su capital, La Valeta, está anclada en mi músculo gris y salta como un resorte… ¡Ah sí!, ¿Malta? Claro… La Valeta. Vuelve la calma entonces. También otras metrópolis, (o ciudades más o menos recomendables), como Ciudad del Vaticano y Bujumbura, ocupan llenas de vanidad un digno porcentaje de mi atrofiado cerebro. Pero esa misma Malta, esa Malta infantil de inviernos y anginas, es un resorte de doble filo capaz de desenterrar, a su vez, un carrusel de recuerdos entrañables: el verde de Heliópolis tronando, la gentileza del maestro Miguel Muñoz o los cabezazos periscópicos de un todopoderoso Santillana. Muy probablemente, estos vagos recuerdos son los que han forjado (y mantienen a día de hoy) mi pasión futbolera, venida a menos en la última década por la vergüenza en la que se ha convertido el deporte rey. Sin embargo, la República Independiente de Malta ha quedado estos días salpicada por un acontecimiento realmente asombroso que poco tiene que ver con esas clases de geografía y con la mítica clasificación de la selección

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española para la amarga Eurocopa de aquel año 84 (cómo dolió Platini). El pasado 14 de julio un impasible gobierno maltés mantuvo en jaque a un barco almeriense que, durante su periplo por el mar Mediterráneo, prestó auxilio a medio centenar de inmigrantes. Ese mismo día, quizás a esa misma hora, Francia servía delicioso Vermouth en algún lujoso palacete parisino. Los diez marineros que conforman la tripulación deciden subir a bordo al medio centenar de apátridas bajo el inminente peligro de naufragio. No se hace necesario el visado. ¡Todos a bordo! - dicen que gritó sin titubear el patrón del navío, un tal Maceda. Los marineros acogen solidarios a sus nuevos compañeros de viaje y encaminan su rumbo a la costa más próxima: Malta. Hacinados en cubierta y bajo la atenta mirada de otros barcos malteses aún no divisan el puerto. Llegan noticias de La Valeta; el barco no puede atracar con tanto indocumentado. Siete días de negociaciones y torpe burocracia. Siete días desahuciados en alta mar. Europa de resaca. Mañana será una feroz realidad el fracaso del nuevo sistema educativo, acaba de empezar la clasificación para la próxima Eurocopa. Malta es ahora un triste resorte. Esas 51 almas, por el contrario, nuestro jugador número once.

Lucas Carpio Pérez


Año V - Número 16. El Ladrío

Lentejas y lentejuelas Es hora de que nos lo pensemos bien: ¿necesitamos una monarquía en este país? No es por criticar a los Borbones, que han dado lugar al verbo borbonear*, ni de la mala espina que dan las reinas de esta familia, ni del historial de desequilibrio mental de la familia (caso de Felipe V, desde su adolescencia). Pero opino que la monarquía es una institución costosa, de dudosa funcionalidad, prescindible y anacrónica. Que es una institución tradicional… Y…, ¿qué tipo de tradición representa un rey?, ¿la del feudal? En los últimos 100 años hemos estado casi la mitad sin rey… ¡y no pasó nada!. Tuvimos incluso un rey que dimitió (Amadeo de Saboya dimitió en 1873). Que nos representa a todos los españoles… Pues quizás, pero que cobre un sueldo y se someta a elecciones, como en Francia. Hoy la Casa Real cobra de los Presupuestos Generales del Estado 9,05 millones de euros (según la prensa), presupuesto que se incrementa más o menos anualmente. ¿Qué miedo produce una III República? Lo que pasa es que las dos repúblicas que hemos tenido en España han terminado en un golpe de Estado militar y por eso se tiene mala imagen de la República como forma de Estado. Afortunadamente hoy no tenemos qué temer de los militares, que raramente se inmiscuyen en política, no como en el pasado. Una III República en España daría ejemplo de país con instituciones modernas. En fin, que ya sé que Juan Carlos cae bien, con esa voz lenta en su mensaje de Navidad, pero idos pensando si vale la pena pagar lentejas y lentejuelas a los hijos de sus hijos de sus hijos, amén.

Árbol genealógico de los Borbones

* “Yo he oído decir muchas veces la palabra «borbonear». La han empleado en política con la acepción de manipular a las gentes, de engatusarlas, de engañarlas, de utilizarlas en provecho propio, astuta, aviesamente. Esas acciones son las que creo han querido atribuir al verbo. No es que los Borbones inventaran la acción, es obvio, pero sí que la habían ejercido con más asiduidad y mejor fortuna que otros.” Extracto de una conversación entre Don Juan de Borbón y Battenberg, almirante y Conde de Barcelona, a Víctor Salmador, para su libro Don Juan de Borbón. Grandeza y Servidumbre del Deber. B. Planeta, 1976, pp. 116-118.” http://www.1808-1814.org/colabora/borbon.html

Website de la Casa Real: http://www.casareal.es/anterior/home.html Weblog de la Princesa Leonor: http://princesaleonor.bitacoras.com/

Miguel Ángel de la Fuente Frechoso


Reflexiones de un becario (precario) Martes 23 de mayo de 2006 … Si todos nuestros problemas se solucionaran con sentadas. Últimamente parece que los jóvenes hemos descubierto nuevas fórmulas de protesta, sentadas en las plazas de nuestras ciudades o macro-concentraciones para demostrar nuestro poder de convocatoria en botellones primaverales. ¿Para cuándo una “sentada-manifestación-protesta” por un trabajo digno? No voy a negar el espíritu reivindicativo de los jóvenes españoles como algunos quieren hacernos creer pero tampoco sé si protestamos de la manera más eficaz. En cualquier caso tenemos que dar motivos a este Gobierno progresista (dice) para que busque soluciones a la precariedad laboral a la que nos enfrentamos lo jóvenes nada más acabar la universidad.

Este es el maravilloso mundo del becario: sueldos por debajo de lo humanamente aceptable; mismo número de horas semanales de trabajo que un contratado; sin vacaciones reconocidas; sin cotización a la seguridad social y con un porcentaje de retención de IRPF ridículo (en proporción a un sueldo ridículo). Pero claro siempre ha habido clases y clases. Nuestros compañeros los becarios de investigación ya van consiguiendo algunos objetivos después de años de protestas y movilizaciones en universidades, consejerías y ministerios y parece que algo está empezando a cambiar. Pero, ¿y el resto de becarios? Ocupamos un puesto de trabajo como cualquier funcionario o contratado, pero nuestros jefes se ahorran el sueldo que por convenio corresponde a estos. No cotizamos a la Seguridad Social, así que después de dos años de beca te ves en la calle sin derecho a desempleo, pero claro Hacienda somos todos y, para colmo contribuimos con el pago del IRPF, que después si tienes suerte y no llegas a mínimos te devuelven. No existe un derecho reconocido a vacaciones, aunque si tienes un jefe benévolo (normalmente en la universidad no el sector privado), al llegar los 40º C del 1 de agosto te suele decir: “Empieza a hacer calor, tómate unos días”. Esta claro que las becas son una oportunidad de formación, de adquisición de experiencia, de engordar en CV y que cualquier recién licenciado ve en ellas una alternativa a ir directo al INEM o al SAE. Pero donde los jóvenes vemos oportunidades, los empleadores solo ven una manera de ahorrar dinero y explotar a jóvenes diplomados y licenciados con ganas de trabajar para poder hipotecarse el resto de sus días en un piso de 30m2. Pero ese es otro asunto. Forges, El País, 22-05-06

Juan Antonio Prieto Velasco


El Gran Desembarco

L

a calor aprieta y el rigor veraniego invita a los montillanos a abandonar el hogar familiar, aunque solo sea por unas horas. Los más afortunados disponen de parcelita con piscina, lo que implica tener aseguradas las visitas de los familiares y amigos más inverosímiles que, con la excusa de ver al pariente, descargan sobre el agua un plantel de niños calurosos que crispan al más templado. El resto ha de conformarse con dejarse medio jornal en las taquillas del “Poli” o con embarcarse en una de esas excursiones maratonianas que ponen rumbo a la playa y que dan lugar a “El Gran Desembarco”, una carrera caricaturesca en la que se enzarzan centenares de montillanos para alcanzar la hamaca más cercana al mar. Tanto por habilidad como por ligereza de equipaje siempre acaban venciendo los más jóvenes, a pesar de que ninguno es capaz de salir de casa sin su imprescindible cadena musical y sus emepetrés de break-beat. Curiosamente, el “tum-pak-tum-tum-pak” que destroza los tímpanos de los que retozan en la arena sirve, casi por arte de magia, para delimitar acústicamente la zona Montilla-Moriles en la playa. No obstante, los verdaderos protagonistas de “El Gran Desembarco” son esos grupos de vecinos, ya mayores, que instalan sobre la arena un campamento con todo tipo de pertrechos, a imagen y semejanza de los puestos del mercadillo, pero con olor a tortilla revenida. A primera hora, los montillanos son fácilmente identificables en la playa: son los únicos en kilómetros y kilómetros de costa. A mediodía, cuando el sol empieza a hacer justicia y los huecos en la arena son inexistentes, los montillanos siguen siendo fácilmente reconocibles: los más jóvenes vociferan como descosidos en el agua o pasean por la orilla contando a las extranjeras en top-less; por su parte, los más mayores tampoco se nos escapan. Ellos, con calcetines de lana gorda, chanclas de goma, camisa clara y mascota, otean el horizonte como si estuvieran de imaginaria; ellas, con bañador oscuro y pareo, hacen barrocos

Por Juan Pablo Bellido

primores de croché, a la vez que obtienen mediante complicadas indagaciones el árbol genealógico de los ocupantes de la tumbona de al lado. La hora de la comida es el momento mágico de la jornada. El pestazo a chorizo recalentado es de tal envergadura que lo que se repite es el propio olor. Tras devorar el bocata y terminarse la lata de refresco reventada en el congelador, los más jóvenes se lanzan al agua, pasándose por los huevos las recomendaciones de experimentados doctores que aconsejan guardar dos horas de reposo antes de volver a tomar un baño. Recomendaciones que siguen a pies juntillas los más mayores, entre otras cosas porque el platazo de potaje que se han metido entre pecho y espalda les impide levantarse de esas mecedoras plegables y estampadas con florecitas que han acabado por incrustarse en la arena. Las siete de la tarde es la hora fijada para el retorno. La mayoría, con el torso como un pimiento morrón, aguanta los diez primeros minutos de película, antes de acabar roncando como osos. Los días posteriores, las quemaduras de primer grado en la piel nos brindarán un grato recuerdo de una larga jornada en la playa que, salvo fuerza mayor, repetiremos con regocijo. Es la suerte de tener la costa tan cerca.


Año V - Número 16. El Ladrío Año IV - Número 11. El Ladrío

Por demostrarnos no solo que son los mejores del mundo en baloncesto, sino por ser un verdadero ejemplo para todos del verdadero espíritu que debe impregnar al deporte, nuestro hueso de oro y nuestra enhorabuena para la selección española de baloncesto. • Porque la fama no se les sube a la cabeza y siguen creyéndose gente normal. • Porque se siguen comportando igual que cualquier otro chaval de su edad. • Porque el deporte es compañerismo, hacer amigos y pasar un rato divertido. • Porque demuestran, en estos tiempos de aislamiento personal, que el conjunto siempre es superior a la suma de individualidades. • Porque nos enseñan lo que significa de verdad ser un equipo. • Porque les gusta jugar a la pocha todas las noches mientras cantan “El hombre despechado”. • Porque estos deportistas sí son un verdadero ejemplo para los jóvenes. • Porque está bien bajarles los humos a la gente del fútbol demostrando que existen otros deportes y podemos ser los mejores del mundo en ellos desde el trabajo y la humildad (como también en balonmano, waterpolo, hockey patines o fútbol sala). • Porque son campeones del mundo.

Porque dejaron que el miedo a la hoja en blanco fuera superior a sus deseos de comunicarse, y delegaron sus funciones en redactores tan preparados como ellos. Porque ahora se lamentan al ver lo fácil que es dirigir unas palabras con cariño a nuestros lectores y echan de menos la oportunidad de haber escrito en este número de verano, que no volverán a tener. Porque han provocado el retraso de la publicación de esta revista, cuyos textos fueron originariamente ideados para ser leídos junto a la playa y a la piscina, antes de volver al cole. Porque transmiten un mal ejemplo de pereza y dejadez para actuales y futuros redactores cuyas obras influyen en nuestras vidas. En un mundo en que cada vez hay más cosas que se consiguen sin esfuerzo, el Trivial Pursuit es un juego para eruditos masoquistas.

Por todas estas razones de peso que, de abultadas, son obesas, castigamos con un Mordisco en la mano “buena” a quienes se comprometieron y no escribieron en esta edición del ladrío, a estos redactores para que sepan lo que es querer escribir y no poder, y los citamos para los exámenes de recuperación de septiembre.


Cuestionario Montillano ASOCIACIÓN CULTURAL FORAJIDOS Desde El Ladrío queremos realizar una serie de cuestionarios montillanos dedicados a los colectivos de nuestra ciudad, a conocerlos mejor y saber quiénes los forman. En esta edición de nuestra revista, continuando con el propósito de la sección, contamos con las respuestas de José Manuel Repiso Carmona, presidente de la Asociación Cultural Audiovisual y Cine-Forum Forajidos. 1. Motivo que hace nacer la asociación: Un cine-forum que el Ayuntamiento, a través de la persona de José Pérez Merino, organizaba en la Casa del Inca Garcilaso a finales de 1997. El nombre de nuestra asociación parte de la primera película que se proyectó en el cine-forum y que se titula Forajidos. El título de la publicación informativa que realizamos, Brigada 21, proviene de la segunda película que se proyectó, y hace también referencia al número de socios fundadores. 2. Objetivos principales: La potenciación y el desarrollo de actividades culturales de carácter audiovisual en nuestra localidad. Puede parecer muy general dicho de esta manera, pero si se dice que hemos organizado cursos de extensión universitaria, puesto en marcha la entrega de los premios Bernabé Fernández y Canivell, realizado exposiciones de coleccionismo, etc., creo que se entiende mejor todo. 3. Perfil de sus asociados: Muy diverso. Somos personas con diferentes edades y actividades profesionales, con una pasión en común: el Cine (me gusta escribirlo con mayúscula, aunque no corresponda). 4. Actividades próximas: La realización de nuestra publicación Brigada 21, la continuación del cine-forum que realizamos, retomar las Jornadas de Cine Español (aunque quizás cambiemos el formato), y estamos pensando en la creación de un premio a la trayectoria de profesionales montillanos relacionados con el mundo audiovisual. 5. Un deseo que conseguir en el futuro desde la Asociación: La consolidación de todas las actividades que realizamos (no hay que olvidar que todavía somos una asociación joven, ya que nos constituimos en 1999), y conseguir que exista un cine-forum permanente en Montilla.

6. El mejor recuerdo como presidente: Como presidente todavía es pronto (he sido elegido a finales del año pasado), pero como “forajido” y miembro de anteriores Juntas Directivas, nunca olvidaré la escena de Fernando Tejero y Lucina Gil cantando en un karaoke de Montilla canciones de Sabina y Ana Belén. 7. Principal obstáculo con el que se han encontrado: La participación. Es difícil conseguir que los todos los socios, o la población en general, se impliquen en la realización de todas las actividades que se organizan. 8. Alguna colaboración o ayuda: El Ayuntamiento de nuestra localidad. Debemos reconocer que siempre ha escuchado nuestras peticiones, y nos ha apoyado en la medida de sus posibilidades. Tampoco quiero olvidar la inestimable ayuda de Manolo Bellido Mora. 9. Otro colectivo o asociación de Montilla: Vosotros (El Coloquio de los Perros) y el colectivo de personas que pone en marcha la revista La Corredera. El Coloquio es ejemplo de cómo una asociación puede llenar y fomentar diferentes espacios (charlas, catas, publicaciones, etc.) del ámbito cultural. Y La Corredera, que al menos para mí es un referente informativo de Montilla que ha permitido contrastar la evolución social y política de nuestra localidad. 10.Un personaje al que admiran: Más que admiración, respeto. Creo que cuanto más se conoce a una persona, más se le respeta aunque no se compartan sus ideas. Mi mayor respecto es hacia todos los exiliados políticos, sean del régimen que sean. La libertad (de expresión y acción) es inherente a las personas.

El ladrío verano 2006  

El Coloquio de los Perros es la Novela Ejemplar cervantina en la que aparecen Montilla y Las Camachas. Sus protagonistas, dos canes, Cipión...

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