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UN MONSTRUO SE COMIÓ MI NARIZ María Cristina Aparicio Una mañana de sábado, yo estaba muy tranquilo, acostado sobre la hierba del jardín. Quería dormir un rato mientras el sol me calentaba la barriga. De pronto sentí que un ser peludo subía despacio por mis piernas. Pensé que se trataba del gato Bonifaz: sus pelos me hacían cosquillas, como de costumbre, y esto me causaba mucha risa. Pero la cosa peluda seguía trepando y trepando por mi cuerpo. Cuando sentí que unas garras muy largas me tocaban los hombros, abrí los ojos. Aterrorizado, descubrí la cara de un monstruo peludo, color naranja. Tenía una boca enorme, llena de colmillos babosos, con los que dio un mordisco a mi queridísima naricita.



Plan lector 1º a 11º periodo i 2014