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1.Hoy os vamos a contar la historia de Wangari Maathai, que recibió el premio Nobel de la Paz y supo dar un papel importante a la mujer en la comunidad donde vivía.

2.Wangari nació y vivió bajo los árboles a la sombra del Monte Kenya, en África. Escuchaba el canto de los pájaros en el bosque cuando iba con su madre a buscar leña para cocinar. Ayudaba a cocinar la batata, la caña de azúcar y el maíz criado en el suelo fértil de la zona donde vivía.

3.Wangari creció y se hizo tan alta, como los árboles del bosque. Fue muy buena alumna y ganó una beca para ir a estudiar a Estados Unidos.

4.Durante los años que Wangari estuvo fuera de su tierra natal, ocurrieron muchas cosas. Seis años después, al terminar sus estudios, regresó a su casa en kenya, pero las cosas habían cambiado:

- ¿Qué ha pasado? árboles?

¿Dónde están los 6. Wangari ve las encorvadas espaldas de las mujeres que tienen que ir a buscar leña para sus quehaceres, tan lejos de sus casas... Ve la tierra arrasada donde no crece nada:

- ¿Dónde están los pájaros?

- ¿Se convertirá desierto?

toda

Kenya

8.Los árboles han sido talados para construir edificios, pero nadie ha sembrado árboles nuevos. en

un 10.Wangari piensa en la tierra seca.

- Puedo sembrar algunos árboles nuevos 12.Comienza con 9 arbolitos. Los pequeños aquí en mi patio. De uno en uno. arbolitos echan raíces y Wangari se anima a seguir sembrando. Comienza un semillero. En un descampado, Wangari siembra hilera tras hilera de pequeños árboles. Luego convence a las mujeres de las aldeas de que sembrar árboles es una cosa buena. Les regala un arbolito a cada una. - Nuestra vida será mejor cuando tengamos 14.Las mujeres se dispersan por sus aldeas árboles nuevamente. Ya veréis, estamos y siembran largas hileras de arbolitos que sembrando las semillas de la esperanza. se extienden como un cinturón verde por todos lados. Los funcionarios del gobierno se ríen: - Las mujeres no pueden repoblar árboles; 16.Las mujeres ignoran las burlas y se necesitan guardabosques profesionales continúan sembrando. para hacer esto. Wangari les paga a las mujeres una pequeña cantidad de dinero por cada pequeño árbol que aún esté vivo después de tres meses de haber sido sembrado. Es la primera vez en su vida que estas mujeres han ganado dinero por el trabajo que hacen en su aldea, en su tierra.


17.La noticia vuela como un murmullo de viento entre las ramas. El color verde está regresando a la aldea de Wangari. Pronto, las mujeres de otras ciudades, pueblos y aldeas de Kenya también se ponen a sembrar largas hileras de arbolitos.

18.A pesar de esta repoblación, la tala continúa, siguen cortando árboles y más árboles. Wangari se planta como un roble delante de los que quieren seguir cortando esos viejos árboles, los que todavían quedan, quiere protegerlos.

-Necesitamos más un parque, que un 20.Pero los funcionarios del gobierno no edificio de oficinas. están de acuerdo y quieren seguir cortando árboles. Wangari les impide el paso, ellos le pegan, le dicen que es una alborotadora y la meten en la cárcel. Wangari se mantiene firme. - Lo correcto es lo correcto, aunque te 22.Wangari no está sola, por toda África se quedes sola. Seguiré luchando para expande la voz sobre los árboles como conseguir aquello en lo que creo. ondas sobre el agua en el lago Victoria. Muchas mujeres se enteraron de la noticia y sembraron cada vez más árboles en hileras cada vez más largas. Los pequeños árboles sembrados echaban raíces y crecían muy altos. Se sembraron más de treinta millones de árboles donde antes no había ninguno. 23.El verde bosque de Kenya renace. Las 24.La tierra ya no está seca: batatas, mujeres caminan con la cabeza muy alta y azúcar y caña de maíz crecen nuevamente las espaldas erguidas porque ahora pueden en la tierra oscura y fértil. recoger leña cerca de sus casas, ya no tienen que dar grandes caminatas 25.El mundo entero oye hablar de Wangari y su ejército de mujeres sembradoras y si subes hasta la cima del monte Kenya verás millones de árboles creciendo abajo. Verás el color verde que Wangari hizo renacer en África.

- Debemos sanar las heridas de la tierra. Así sanaremos nuestras propias heridas. Debemos abrazar la creación en toda su diversidad, belleza y maravilla.

27.La tierra se estaba quedando desnuda y Wangari quiso vestirla de verde. En 2004, recibe un gran galardón por su trabajo: el premio Nobel de la Paz.

28.Nosotros hemos pintado nuestra tapia de verde, con árboles llenos de vida y hoy sembraremos un árbol que regaremos y cuidaremos y simbolizará nuestro amor por nuestra tierra, nuestro entorno y por todas las personas que formamos esta comunidad.

Wangari maathai biografía teatralizada  

Biografía de esta importante mujer con descripción de momentos puntuales de su vida.

Wangari maathai biografía teatralizada  

Biografía de esta importante mujer con descripción de momentos puntuales de su vida.

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